AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 10 Enero 2001
#Donde todo cabe
MIGUEL ESCUDERO El Correo 10 Enero 2001

#Los nacionalistas, contra «Madrid»
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 10 Enero 2001

#El siglo XX desde el siglo XXI
Francisco Rodríguez Adrados, de la Real Academia Española ABC 10 Enero 2001

#Antígona aún vive entre las bombas
Tulio DEMICHELI ABC  10 Enero 2001

#Especular
TONIA ETXARRI El Correo  10 Enero 2001

#Eta intenta asesinar a la cúpula del PP vasco
J. M. Z / M. R. I. - Madrid .- La Razón   10 Enero 2001

#La policía explosiona una bomba trampa de ETA junto al Gobierno militar de Gerona
AGENCIAS, Gerona El País   10 Enero 2001

#La Policía desmantela la infraestructura de ETA en Guipúzcoa para perpetrar secuestros
MADRID. Martínez / J. Pagola ABC  10 Enero 2001

Donde todo cabe
MIGUEL ESCUDERO El Correo 10 Enero 2001

Se dice a menudo que todas las ideas son respetables. Esto es un disparate. A mí no me parece respetable la idea de respaldar el racismo o la xenofobia o el crimen o la tortura, por ejemplo. Me parecen repugnantes. Sin embargo, las personas sí son ‘respetables’. Aunque se trate de canallas o de miserables asesinos, por el hecho de ser personas hay que respetar sus vidas. Por consiguiente, todas las ideas por criticables que sean pueden y deben ser criticadas con toda dureza, siempre, claro está, que sea desde un temple razonable, esto es, dando razones y poniendo límites a una implacable hostilidad.

¿Por qué no se puede repudiar la teoría y la praxis de los nacionalismos, a santo de qué? Los nacionalistas, evidenciando una clara debilidad de argumentos, replican que son víctimas de campañas de ‘demonización’. Pamplinas. Leo un reciente libro del profesor de Teoría Política en la Universidad de Westminster John Keane titulado ‘Reflexiones sobre la violencia’ (Alianza). Contiene unas cuantas páginas dedicadas al nacionalismo que merecen algún comentario. Keane, director de un ‘Centre for the Study of Democracy’, denuncia que la violencia contra terceros se convierta a menudo en un pasatiempo y que así se rebaje vilmente nuestro grado de civilización. No hace ninguna mención de nuestro país, pero no se anda con chiquitas al emitir sus juicios. Para él todo nacionalismo es indefectiblemente prepotente.

El nacionalismo, dice, «es un basurero en el que todo cabe», «una versión patológica de la identidad nacional, que destruye el carácter heterogéneo de esta última cambiando la nación por la Nación. El nacionalismo tiene un alma fanática». Y prosigue: «No sólo teme al Otro, sino que, en su prepotencia, lo pinta como algo inferior, carente de todo valor e indigno de respeto o reconocimiento», «el Otro es, al mismo tiempo, todo y nada». Es más, «se deleita en las glorias del machismo y llena la memoria nacional de historias de nobles ancestros, de actos de valentía o heroicidad. Se siente invencible, agita las banderas, y nunca duda en mancharse las manos con la sangre de sus enemigos».

¿Quién le puede negar el derecho a Keane a expresarse de este modo? ¿La reacción que aquí provocaría no sería darle la razón?

Los nacionalistas, contra «Madrid»
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 10 Enero 2001

Un profesor de historia llamado Borja de Riquer ha publicado en «El País» un artículo en el que califica a Madrid como capital de la intransigencia en la cuestión nacional. Es un método muy propio de los nacionalistas este de hacer abstracciones y establecer categorías. Les supera el análisis concreto de la realidad concreta. Temen naufragar en la distinción y la rehúyen. El caso de este historiador es tópico y por ello merece un comentario.

En todo caso, yo estaría obligado a replicar a De Riquer por haber cometido en su artículo el grave error —quizá simplemente por torpeza— de haber atribuido unos juicios sobre Ernest Lluch que yo achacaba a ETA. En efecto, en la Tercera de ABC escribí que Lluch había sido asesinado por interferir en la dirección del proceso independentista al intentar implicar al PNV y al PSOE en «soluciones espurias, apaños criptoespañolistas, pequeño burgueses». Pues bien, ¿qué ha hecho Borja de Riquer en su artículo de anteayer? Ha considerado de mi cosecha «esos» insultos a Lluch. Pero ¿acaso cabe en cabeza humana que yo pudiera llamar «criptoespañolista» a quien he considerado siempre (y así lo explicaba ampliamente en mi artículo) un nacionalista catalán, quizá el más representativo de estos en el socialismo español?

Pero vayamos al resto del artículo, aunque —es cierto— un tanto desanimados por esta muestra de falta de discernimiento del historiador.

Primera tesis de Borja de Riquer: «Madrid» ya no es lo que era; han vuelto a florecer las tendencias «esencialistas» sobre España que parecían haber quedado diluidas en la transición.

Respuesta: En efecto, son muchos ya los que en Madrid no soportan el salto de un Estado autonómico a un Estado confederal. Se ha pasado de la permisividad en la organización de la convivencia al debate cultural y político. Es el «esencialismo» de los nacionalismos catalán, vasco y gallego lo que se acepta ya por muchos (desgraciadamente pocos, todavía).

Segunda tesis de BdR: El «rechazo» e incluso la «hostilidad» a la solución del problema vasco que proponen Lluch y Herrero de Miñón, basada en la disposición adicional primera de la Constitución, es una prueba concluyente de la intransigencia de los nacionalistas españoles y vascos.

Respuesta: ¿Habría que aceptarlo, entonces, para demostrar liberalidad de espíritu? ¿Por qué se llama nacionalistas a los españoles que quieren atenerse a la interpretación actual de la Constitución y del Estatuto, a la defensa del Estado de Derecho y a la defensa de la convivencia? Los tales podrían equivocarse en la solución del problema, pero no por ello merecen el calificativo de «nacionalistas» españoles: no consideran que haya diferentes categorías de ciudadanos, ni discriminaciones por razones de lengua o de cultura o de etnia... como lo hacen los que son y se consideran nacionalistas.

Tercera tesis de BdR: En Madrid no hay un ambiente de libertad para debates como el planteado por Lluch y Herrero de Miñón.

Respuesta: En ninguna de las Universidades madrileñas se practica la violencia sobre unos conferenciantes, políticamente incorrectos, como ha ocurrido con Martínez Gorriarán, Juaristi, Vidal-Quadras... o con gentes del Gobierno de la nación, en centros universitarios de Cataluña. ¿Será preciso recordar que es el País Vasco el que está dominado por el totalitarismo de los nacionalistas vascos?

Sólo en una cosa tiene razón el sr. De Riquer: se ha producido un cambio en el «ambiente» de Madrid. Incluso hay conciencia de haber perdido demasiado tiempo en complacencias cuya perversidad antidemocrática es clara. Afortunadamente hay muchos madrileños (decir «Madrid» es un insulto a la inteligencia) que saben ya que la naturaleza de los nacionalismos es muy peligrosa. Y por eso son beligerantes.

El siglo XX desde el siglo XXI
Por Francisco Rodríguez Adrados, de la Real Academia Española ABC 10 Enero 2001

PESE a toda aquella alharaca, es ahora cuando estamos de verdad en el siglo XXI. Es, cuando comienza, tiempo de recordar el XX y de pensar.

Cierto, un siglo son cien años cortados convencionalmente. Con todo, el siglo XV, el XVI, el XVII, el XVIII y el XIX (por no hablar de los anteriores) nos dicen algo: tienen una cara, una imagen. ¿Qué nos dice el XX? ¡Tantas cosas y tan contradictorias! No sé si hay una síntesis posible. Porque todo está en relación con todo, todo forma sistema, no hay explicaciones parciales. Aunque el corte de los siglos sea arbitrario, pues muchísimo nos viene del pasado, mucho pasará al futuro.

Para empezar. No creo que el siglo se resuma, como dice un científico, en el átomo, el gen y el bit. A los más no les dicen nada. Ni tampoco en la lucha política y guerrera entre democracia, fascismo y comunismo, con el triunfo (no total) de la primera. Ni en la globalización. El siglo XX es todo esto y mucho más. Es un siglo inesperado, imprevisible. Aunque la lucha ideológica estaba preparada desde los siglos anteriores, tenía ya precedentes. Solo, todo es ahora a mayor escala.

El siglo XX está más lejos del neolítico que cualquier otro siglo. Electricidad, coches, trenes, aviones, progreso industrial infinito, informática, comunicaciones instantáneas. Elevación del nivel de vida: basta mirar en torno, la Humanidad crece como por una fuerza interna, con unos y otros gobiernos. Sanidad, educación, seguros sociales para todos (con mayor o menor éxito), son algunos de los avances. Se añaden una capacidad increíble de recuperación tras las guerras (yo vi Francfort a comienzos de los cincuenta) y un olvido de odios nacionales inveterados.

Espléndido todo, grandes hazañas. Pero del humanismo liberal, de una manera extraña, surgió el comunismo: progreso material a través de la esclavitud. Y de éste, el fascismo (no debería olvidarse esto). Los dos han perecido, esta es la gran ganancia. Pero los dos rebrotan con mil caras, de cuando en cuando, de la mano de los nacionalismos, como focos purulentos, cánceres: en Cuba, en el País Vasco, en Irlanda, en Bosnia.... Los que buscan el Bien, traen el Mal. No es nuevo: pero quizá más dramático que nunca.

Estas guerras o terrores locales, junto con las dos guerras mundiales (la tercera no llegó por puro miedo al átomo), demuestran el escaso poder de la razón. Sólo por el dolor se aprende, lo dijo Esquilo. Y no todos aprenden.

Y es que la razón, idolatrada por los pensadores del XVIII y el XIX, ha hallado sus fracasos y también sus críticos en el XX: no es la panacea. Ni las religiones, en declive, pese a algunos violentos coletazos. Ni las ideologías supuestamente científicas.

La razón ha traído la técnica y la ciencia, pero contra ella no sólo los dictadores han luchado. Han prescindido de ella, o le han dado la vuelta, los grandes genios de este siglo: Freud (ya antes Nietzsche), Einstein, Picasso, los surrealistas y otros istas. Han roto las antiguas ecuaciones, para nuestro asombro y nuestro terror, a veces. Tiempo y espacio resultan ya una cuadrícula anticuada, nace la bomba atómica, en lo más profundo de nuestra alma hierven horrores, perece la antigua belleza. ¿A qué agarrarnos?

Y hay un relativismo general, una lucha contra cualquier jerarquía. Todo es igual a todo, la fórmula del Gog de Papini. Y un igualitarismo a ultranza: de ahí la educación mediocre, la deshumanización de hospitales, playas, carreteras, viajes, aeropuertos, estadios. ¡Cómo se sufre, a veces, en esos sitios, unidos, cierto, al progreso!

La clonación que pretendían los ideólogos, los «ingenieros sociales» y ciertos pedagogos idealistas, está ahora al alcance de los científicos. Y la intenta, entre los medios, la TV sobre todo: nos achata con su mundo de imágenes puro «glamour» y blanqueo, sus programas memos, sus telefilmes brutales. Y la imponen las modas aplastante y la globalización y la censura de lo «correcto». Si uno es«incorrecto», se torna en invisible. Al final, todos iguales a ínfimos niveles mentales. No son las minorías cultas las que rigen esta nueva cultura.

Así, resolver un problema (el de la igualdad humana, principio inatacable) trae otros. Pero queda, consolémosnos, la chispa de la libertad y la creación. Así estamos: abiertos a nuevas soluciones, abiertos también al aplastamiento igualitario y a las reacciones irracionales: los nacionalismos, los fundamentalismos, las sectas...

De ahí la creciente falta de identidad de naciones e individuos. Para los niños y aun para los mayores la historia comienza ayer: no hay historia. En los nuevos museos «temáticos» la Virgen María está al lado de la Coatlicue. Los clásicos, es decir, los modelos abiertos y creativos, quedan reservados a pequeños guetos. La literatura, se ha dicho, está acorralada. Cada vez es más difícil publicar algo serio y que se venda.

El consumo lo dirigen las nuevas fuerzas energizantes. Se resumen en el marketin (ya es hora de quitarle la g). El igualitarismo absorbe lo que aquél impone. Hay el show business, los best sellers, el mercado de arte, los Juegos Olímpicos comercializados.

Hay una ética (¿ética?) del presente, del todo igual a todo, de la no jerarquía, del no esfuerzo, del consumo, del placer (que es dolor a la larga). Los medios nos inundan de temas tontos, repetidos hasta la náusea. Crean valores propios, todo depende de la imagen y el altavoz. Sin ellos, no se existe salvo como puro receptor pasivo.

No sigo: la decadencia cultural unida a la eliminación del analfabetismo y de lo más profundo de la incultura (gran paradoja) es el signo de nuestro siglo. Hay libertad, pero mil cosas nos impiden gozarla.

Este es el gran problema: ahí queda, pese al optimismo forzado de los políticos y de vendedores diversos. Queda una secreta angustia que se trata de ahuyentar de varios modos: desde mil escapismos hasta mil fanatismos.

Al lado de tanto progreso científico, material y social; de la derrota de las grandes ideologías que querían ser humanas y resultaron inhumanas; de la expansión de una mentalidad forzadamente optimista (¡hay que sonreír en las fotografías!), los grandes problemas del hombre ahí quedan, insatisfechos. Siempre los mismos, agravados quizá. Ya los exploraron los trágicos y tantos escritores y pensadores: sonreímos ante los que los descubren cada día.

Pero ahora se agravan ¡y ello dentro de un ambiente que en lo posible elimina la miseria, la enfermedad, la incultura, el odio! De otra parte, ¿cómo combinar con la globalización y el igualitarismo el sentimiento de identidad dentro de sociedades unidas por la historia, por múltiples cabezas pensantes? Tendemos a ser pasivos reflejos de modas universales. Salvo que nos refugiemos en íntimos guetos.

Este es el problema. Y el de mantener, dentro de la identidad de cada nación o cultura y de la identidad humana, la propia de cada uno de nosotros. Nuestra libertad. Pobre flor olvidada y sin eco.

Es como siempre. Pero ahora todo es más difícil en un mundo que cada vez es más uno y más igual y más grande, en que hay instrumentos que hacen que el individuo cada vez cuente menos fuera del universal conformismo. Y del progreso, ciertamente. Esto es lo que, entre mil cosas, nos ha dejado el siglo XX.

Algunas soluciones, muchos problemas. Ahí está el hombre, como siempre, esperando. Dentro de un cuadro mucho más complejo que el de las centurias anteriores.

Antígona aún vive entre las bombas
Por Tulio DEMICHELI ABC  10 Enero 2001

Antígona, la hija de Edipo, se enfrentó al poder tiránico de su hermano para cumplir un mandato de los dioses: enterrar a los muertos. El muerto también era hermano suyo y había caído en una cruenta guerra civil. El tirano ordenó que su cadáver permaneciera a la intemperie por venganza, para que fuera devorado por las alimañas, pero Antígona le dio tierra, como cumple a los humanos, y pagó muy caro su atrevimiento. Aquella tragedia griega, en la que se entrecruzan el «pathos» y el «ethos», bien parecía formar parte de las honduras más antiguas del inconsciente colectivo, esas honduras en las que se forjaron los pilares éticos de nuestra convivencia, por ejemplo, el respeto a los muertos o la condena del incesto.

Sin embargo, no es así, entre nosotros ya no sólo se ha perdido el respeto a los vivos, sino también el que siempre se ha debido a los muertos. En fin, en el cementerio de Zarauz se iba a celebrar —y por fortuna pudo celebrarse a las doce de la mañana— un acto de homenaje al concejal popular Ignacio Iruretagoyena, asesinado por la banda terrorista ETA ahora hace tres años. No les bastó haber cercenado una vida, querían arrebatarle al muerto los familiares vivos: su padre, su viuda, dos hermanas, y querían arrebatar a los vascos dos de sus representantes: la presidenta del PP de Guipúzcoa, María San Gil, y Carlos Iturgaiz, presidente de del PP en el País Vasco. También querían desmembrar al muerto y a los muertos que lo acompañan en el camposanto (en buena parte lo consiguieron). El mando a distancia con el que libran su inútil combate estos aguerridos «gudaris» esta vez les falló. La bomba estaba instalada en una jardinera. El siniestro artefacto contenía tres kilos de explosivos y abundante metralla. Junto a esa jardinera, frente a la tumba del muerto, su familia le había brindado una oración de recuerdo. En fin, el mando a distancia de los aguerridos «gudaris» falló, por fortuna, y sus vidas, ese bien tan preciado, quedó a salvo. Horas después, quizá porque sólo querían herir el corazón mismo de los vascos, nada más y nada menos, los aguerridos «gudaris» llamaron a la DYA para dar aviso de que había una bomba en el cementerio, sin decir exactamente dónde. La Ertzainza no la encontró, y a las cinco y media de la tarde de ayer, volvieron a llamar dos veces, ahora a Radio Euskadi y a la Policía Municipal. Los artificieros regresaron para cumplir con su labor. Y encontraron la bomba. Sólo que explotó cuando la inspeccionaban, sin víctimas, por fortuna... No hubo muertos, ya lo ven, pero desmembraron a los muertos.

Antígona, la hija de Edipo, aún es un ejemplo entre nosotros, que creíamos haber asentado el humano respeto por los muertos, otra ley de Dios.

Especular
TONIA ETXARRI El Correo  10 Enero 2001

A pesar de que Ibarretxe niegue tres veces antes de que cante el gallo que vaya a adelantar las elecciones que, con tanta insistencia, le reclama la oposición mientras la procesión de muchos nacionalistas va por dentro, lo cierto es que casi nadie le cree. De hecho, la apuesta a la que se apunta buena parte de la opinión pública es la de poner fecha a la convocatoria. ¿En primavera o en otoño?, se preguntan quienes recuerdan tanto la sentencia de ese portavoz del PNV que dijo que no se podía gobernar contra el Parlamento como la recomendación del propio Garaikoetxea de convocar elecciones ante la situación de bloqueo que está soportando la vida parlamentaria. Empresarios y jueces, deportistas y funcionarios se mantienen pendientes de los cambios de ley que puedan empezar a darse en el Parlamento si Ibarretxe sigue impasible el ademán y la oposición se empeña en dar la vuelta a la tortilla que se cocinó en Lizarra.

Mientras, los minoritarios (EA e IU sobre todo, porque a UA le espera un futuro más despejado junto al PP ), preocupados por su representatividad en el caso de que la ley electoral vuelva a exigir el 5% para ocupar escaño. Todo el mundo viviendo sin vivir en sí salvo Ibarretxe que, a pesar de que su compañero Egibar se empeña en seguir marcándole el calendario, se comporta como si oyera nevar (que la nieve es más fría y silenciosa que la lluvia) consiguiendo, con su impasibilidad, irritar a medio hemiciclo parlamentario.

Y cuando desde el laboratorio del PNV se le dice que lo mejor es aguantar porque, al final, el disco de ‘váyase lehendakari’ se rayará de tanto usarlo, él traga saliva. Y los aludidos se mantienen en lo suyo. Están convencidos de que si Ibarretxe sigue, se instalará en el ridículo de un Gobierno minoritario que no puede sacar sus proyectos. Resistir no es gobernar. Se lo recuerdan los socialistas de Ares cada vez que pueden. Los populares, mientras, han pasado por la esquizofrénica situación de celebrar las fiestas como todo el mundo y recordar a los compañeros suyos que perdieron la vida porque sus ideas molestaban a los fanáticos.

En medio de tan apretada agenda, PP y nacionalistas siguen tensando la cuerda. Ahora, con el Concierto. El Gobierno vasco ha llegado a la conclusión de que la Administración central quiere congelar las negociaciones porque el ministro Posada no ha contestado a una carta de la vicelehendakari. En el PP insisten en que el ministro competente no es otro que el de Hacienda. O sea, Montoro o el propio Rato. ¿Tendrá que ver la incomunicación con el error de cálculo al llamar a la puerta equivocada?

Eta intenta asesinar a la cúpula del PP vasco
La banda colocó una bomba en una maceta junto a la tumba de Iruretagoyena para que estallase durante el homenaje al edil asesinado. El inhibidor del coche de Iturgaiz evitó que el detonador se activase
Eta intentó ayer atentar contra la cúpula del Partido Popular en el País Vasco que había acudido al cementerio de la localiodad guipuzcoana de Zarauz para rendir homenaje a José Ignacio Iruretagoyena, concejal del PP asesinado por la banda. Según informaron a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, los pistoleros habían colocado una bomba en una de las macetas que se encuentran junto a la tumba del citado edil y pretendían activarla mediante un telemando, en una acción criminal de similares características a la intentada hace poco en la Universidad del País Vasco. El sistema de detonación del artefacto falló, probablemente por la acción de los inhibidores de frecuencia que llevaban algunos de los automóviles.
J. M. Z / M. R. I. - Madrid .- La Razón   10 Enero 2001

La banda terrorista, según las citadas fuentes, pretendía cometer una auténtica masacre entre los políticos del Partido Popular y simpatizantes que habían acudido al cementerio de Zarauz. Entre los que habían acudido a la ofrenda floral se encontraban el presidente del PP en el País Vasco, Carlos Iturgaiz; la presidenta en Guipúzcoa, María San Gil; el subde- legado del Gobierno en Guipúzcoa, Juan Antonio Foncillas, y varios cargos públicos de este partido, quienes acompañaban a los familiares del edil asesinado.

    Los terroristas, según los mismos medios, llegaron a apretar el telemando para detonar la bomba, que contenía tres kilos de explosivo y abundante metralla. Sin embargo, el sistema falló debido, al parecer, a la acción de los inhibidores de frecuencia que llevaban los automóviles de algunas de las autoridades presentes en el acto.
    Fuentes del PP del País Vasco, en declaraciones a LA RAZÓN, mostraron ayer su malestar al conocer que los terroristas habían conseguido colocar la bomba en las inmediaciones de la tumba del concejal de Zarauz ya que se trataba de un acto programado y «la Ertzaintza tenía que haber controlado el cementerio».

    Media hora después de que se celebrase el homenaje a Iruretagoyena en el tercer aniversario de su asesinato, la DYA recibió una llamada alertando de la colocación del artefacto enfrente de la tumba del edil. Efectivos de la Policía autonómica se trasladaron hasta el cementerio, y tras «peinar» la zona, abandonaron el lugar, ya que al no encontrar ningún artefacto pensaron que se trataba de un «aviso de bomba falso».

    Unas cuatro horas después, otra llamada, en este caso a la sede la emisora pública Radio Euskadi, volvía a avisar de la existencia de un artefacto explosivo en el cementerio de Zarauz. El comunicante, que dijo hablar en nombre de Eta aseguró que la bomba había sido puesta para asesinar a los integrantes del PP del país Vasco y que avisaban para que no le explotase a otras personas. la Ertzaintza se desplazó nuevamente hasta el cementerio y encontró el explosivo en una maceta, provocando una explosión controlada.

    Los dirigentes vascos del PP estuvieron todo el día ajenos a esta nueva actuación terrorista, siendo informados por efectivos de la Policía autonómica a media tarde después de que se recibiese el aviso en Radio Euskadi. Carlos Iturgaiz aseguró que «estos animales -en referencia a la banda terrorista Eta- querían cometer una matanza, y que «no conseguirán que el PP desaparezca ni física ni políticamente». Subrayó que «no respetan ni a los vivos ni a los muertos».

    «Afortunadamente, la buena noticia es que la familia de Iruretagoyena y parte de la dirección del PP en el País Vasco estamos vivos porque estos criminales tenían la intención de cometer ua matanza», dijo Iturgaiz.
    También aseguró que Eta quiere que el PP «desaparezca físicamante y políticamente del País Vasco», e insistió que como presidente de este partido, «este atentado contra mí y mis compañeros me da más fuerza para seguir hacia adelante, nunca un milímetro hacia atrás».

    «Voy a seguir luchando con la ley en la mano para que Eta y todo su mundo, que solo quieren crear tragedia. Estos nazis quieren que el PP desaparezca pero no lo van a conseguir porque, aunque no esté Iturgaiz, habrá otras personas en este partido que harán que este partido y sus ideas vayan siempre hacia adelante», concluyó. Las fuentes antiterroristas han destacado la magnitud de los atentados que Eta pretendía cometer en estos días, con la colocación de un coche bomba en Sevilla y con este intento de masacre en Guipúzcoa contra la cúpula del Partido Popular en el País Vasco.

La policía explosiona una bomba trampa de ETA junto al Gobierno militar de Gerona
Los terroristas habían colocado dos mochilas, una con al menos cinco kilos de explosivos y la otra sin carga alguna
AGENCIAS, Gerona El País   10 Enero 2001

La colocación esta mañana de una mochila-bomba en la parte posterior del Gobierno Militar de Gerona era una nueva trampa de ETA dirigida contra los artificieros de la policía (Tedax). Así lo ha afirmado el director general de Seguridad Ciudadana de la Generalitat, Xavier Martorell, quien ha explicado que los terroristas han querido engañar a los agentes, alertando de la colocación de dos bultos sospechosos de los que sólo uno, el menos sospechoso, contenía explosivos.

La colocación de las dos supuestas mochilas-bomba ha sido anunciada esta mañana a las 7.45 horas por un comunicante anónimo que, en una llamada telefónica a la central de los Bomberos del ayuntamiento de Barcelona, ha dicho hablar en nombre de ETA.

Los artificieros de la policía que han acudido al lugar han encontrado poco después dos mochilas adosadas al muro exterior del recinto militar, conectadas con cables. En una de ellas, que estaba medio abierta, se podía entrever una bombona de cámping-gas, pero era una trampa. Martorell ha explicado que en dicho bulto, que era el más aparatoso, no había explosivo alguno, pero estaba conectado al otro, más pequeño, que sí estaba preparado para estallar en cuanto se manipulara el primero.

Ante esta situación, hacia las 10.30, los artificieros han hecho explotar la mochila que contenía realmente la bomba, lo que ha provocado el derribo del muro exterior de acceso al recinto del Parque de los Cuarteles y ha causado daños en las ventanas y la fachada posterior del Gobierno Militar.

También ha resultado dañado un edificio en obras que se encuentra en la misma calle Oriol Martorell de Gerona, en el que estaban trabajando unos albañiles que no han sufrido daños.

Xavier Martorell ha confirmado que en las mochilas "había por lo menos entre 5 y 6 kilos de explosivo, que podría ser cloratita o dinamita, y dos bombonas de cámping-gas".

El alcalde de Gerona, Joaquim Nadal, que se ha desplazado al lugar de la explosión, ha subrayado que este hecho "no tiene que afectar al clima de convivencia que hay en Gerona". "A pesar de que no teníamos indicios de que se pudiera atentar en Gerona, la movilidad que ha demostrado ETA hacía posible pensar que pudiera ocurrir también en nuestra ciudad", ha dicho Nadal.

Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Gerona, Robert Brell, ha destacado la "muy buena" colaboración entre todos los cuerpos policiales que se han desplazado a la zona, Mossos d'Esquadra, Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil.

La Policía desmantela la infraestructura de ETA en Guipúzcoa para perpetrar secuestros
MADRID. Martínez / J. Pagola ABC  10 Enero 2001

Las declaraciones de los etarras Francisco José Ramada y Sagrario Yoldi, expulsados el lunes por México, condujeron ayer a la Policía a la localización, en Irún, del «zulo» donde ETA mantuvo secuestrados a José María Aldaya y Cosme Delclaux. Ramada fue el encargado de vigilar a los cautivos, Sagrario Yoldi de cocinar y un tercer etarra, entonces «legal», adquiría los enseres necesarios.

Las Fuerzas de Seguridad sabían desde hace tiempo que José Ramada y Sagrario Yoldi eran colaboradores del «comando Donosti», pero desconocían su implicación en los secuestros del empresario guipuzcoano José María Aldaya y del abogado vizcaíno Cosme Delclaux, hasta las declaraciones que ambos han realizado a la Policía, tras su expulsión de México, que cogió por sorpresa a los propios agentes. Eso sí, había pruebas de que se dedicaban a pasar información sobre empresarios y empresas al «comando Donosti», ya que se encontró información al respecto en el piso de Lasarte que abandonaron precipitadamente tras las detenciones de José Javier Arizcuren Ruiz, «Kantauri» y de los pistleros Sergio Polo y Kepa Echeverría.

De esta forma, las investigaciones sobre estos dos secuestros han cobrado un nuevo impulso ya que ahora se ha sabido que Francisco José Ramado, siguiendo órdenes del dirigente de ETA José Javier Arizcuren Ruiz, «Kantauri», formó en 1994 junto a Mikel Jáuregui Iribarren, detenido en la atarde de ayer, una cooperativa tapadera, denominada Erlaitz S. L., cuyo objeto social era ofrecer servicios de limpieza. Con este pretexto adquirieron una nave para camuflar una cárcel del pueblo» en un polígono industrial situado en el barrio de Ventas, en Irún.

Se da la circunstancia de que este pabellón se encuentra a unos dos kilómetros de la vivienda de José Maaraía Aldaya y a tan sólo 500 metros de donde fue secuestrado José María Aldaya.

Tras las declaraciones de Ramada y Yoldi, la Policía se vio ayer obligada a actuar con gran celeridad, a fin de evitar la posibilidad de que sus cómplices, alertados por la entrega a España de Ramad y Yoldi, borarran rastros del «zulo».

El caso es que Ramado fue trasladado ayer en avión militar desde Madrid a Irún para que indicara a los agentes la ubicación exacta del «zulo» y la forma de acceder a su interior, hecho que fue posible sobre las cuatro de la tarde. Para ello fue preciso retirar una estantería situada al fondo de la nave, que ocultaba un interruptor. Una vez activado se abrió mediante sistema hidráulico una puerta de cemento, camuflada con la pared, de 50 por 50 centímeros que dejó al descubierto el «zulo».

Este está dividido en tres compartimentos. Uno destinado a mantener al secuestrado, de 3 metros de largo, por 1,9 de alto y uno de ancho, muy parecido al agujero donde la banda torturó al empresario Julio Iglesias Zamora y al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara; otro compartimento era utilizado por el terrorista que custodiaba al rehén, donde había un lavabo y un water y el tercero albergaba la cocina donde había uuna nevera, una olla y diversos utensilios.

El habitáculo se encontraba sucio y húmedo, y los terroristas habían alcolchado las paredes para insonnorizar el interior. De hecho, en sus declaraciones ante el juez tras ser liberados, Aldaya y Declaux aseguraron que no habían escuchado ruido alguno procedente del exterior durante su prolongado cautiverio. También coinciden sus descripciones con lo que se pudo comprobar ayer.Las Fuerzas de Seguridad del Estadohan confirmado, además, el «zulo» se encontraba perfectamente operativo y, por tanto, podría haber sido utilizado de nuevo en un futuro por ETA, aunque con otros etras encargados de custodiar a los rehenes. De hecho, mantenía intacto todo el sistema de camuflaje y acceso a su interior.

La operación fue coordinada por la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios y el director general de la Policía, Juan Cotino. El propietario de una empresa situada junto a la nave utilizada por ETA comentó ayer que en los nueve años que lleva allí no había visto movimiento ni actividad industrial alguna en aquella, salvo hace unos cuatro años cuando observó que un individuo de unos 35 años no pudo entrar porque se le había caído la llave bajo una rejilla. El desconocido rechazó la ayuda para forzar la puerta que le ofreció y finalmente pudo recuperar la llave tras romper la rejilla. Trabajadores del polígono coincidieron en señalar que la nave carecía de actividad.

Recortes de Prensa   Página Inicial