AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 12 Enero 2001
#Cerco a ETA
Editorial ABC 12 Enero 2001

#LOS ASESINOS DE ETA SIEMPRE ACABAN ENTRE REJAS
Editorial El Mundo  12 Enero 2001

#Cataluña acorrala a Eta
Editorial La Razón  12 Enero 2001

#Lecciones de Barcelona
Editorial El País 12 Enero 2001

#Un avance en la lucha contra ETA
M. MARTÍN FERRAND ABC  12 Enero 2001

#Adivina adivinanza
Editorial El Correo  12 Enero 2001

#Jeroglíficos Ibarretxe
Ignacio Villa Libertad Digital   12 Enero 2001

#Lo que más me espanta
JOSÉ MIGUEL DE AZAOLA El Correo 12 Enero 2001

#Están que trinan
Carlos DÁVILA ABC 12 Enero 2001

#El cementerio
Jaime CAMPMANY ABC 12 Enero 2001

#ASI CAYO EL «COMANDO BARCELONA»
CARMEN GURRUCHAGA. ENRIQUE FIGUEREDO El Mundo 12 Enero 2001

#Los vecinos de los etarras no los denunciaron para "no meterse en líos"
Libertad Digital 12 Enero 2001

#Las tensiones entre socios nacionalistas
Impresiones El Mundo 12 Enero 2001

#Las universidades españolas apoyan a los profesores acosados por ETA
AGENCIAS, San Sebastián El País 12 Enero 2001

#Retiran la enciclopedia vasca que llamó «político» al ex miembro de Eta, Josu «Ternera»
Redacción - San Sebastián .- La Razón  12 Enero 2001

#El español, segunda lengua internacional
Francisco MARCOS MARíN .- La Razón  12 Enero 2001

Cerco a ETA
Editorial ABC 12 Enero 2001

Cuando la opinión pública aún estaba pendiente de los dos últimos atentados frustrados de ETA, en Zarauz y en Gerona, la banda terrorista recibía un duro golpe con la detención de dos miembros del «comando Barcelona», quienes se hallaban en el interior de un coche cargado con explosivos. La acción policial fue obra de dos guardias urbanos de la Ciudad Condal, que sospecharon del vehículo y actuaron con la profesionalidad y la contundencia necesarias para reducir a los etarras, sin darles opción a demostrar que lo son. Aunque la investigación es la que debe concretar qué hechos criminales fueron cometidos por los detenidos, José Ignacio Krutxaga y Liarni Armendáriz, la eficaz actuación de los guardias reaviva el recuerdo de su compañero Juan Miguel Gervilla, asesinado el pasado diciembre por uno de los ayer capturados. Nunca podrían haberle rendido sus compañeros mejor homenaje.

Las detenciones permitirán conocer el alcance y la solidez de la infraestructura de ETA en Cataluña y también esclarecer los atentados cometidos allí. Lo importante ahora es saber contener la euforia y el optimismo, porque la banda terrorista seguirá actuando. Pero es justo reconocer que ETA está recibiendo un golpe tras otro, encadenados tanto por la torpeza de sus nuevos pistoleros como por la eficacia de las Fuerzas de Seguridad. Lo cierto es que está tomando cuerpo la convicción expresada por Aznar sobre la derrota de ETA en el terreno operativo. Ningún esfuerzo ni iniciativa al respecto sobra, siempre que todos sean coherentes con las directrices marcadas por los dos principales partidos en el pacto contra el terrorismo y por las libertades. Cada adhesión a este pacto incrementa la fuerza del sistema constitucional y, por consiguiente, debilita la estrategia del terrorismo y de sus acompañantes. El cerco a ETA se está cerrando en lo político y en lo policial, con un ritmo que no debe ceder a cantos de sirena sobre falsos diálogos ni a invitaciones al desistimiento, que persiguen realmente romper la cohesión de los poderes públicos con los ciudadanos y cuestionar ante éstos la validez del sistema constitucional como marco de sus libertades y derechos. El sumar voluntades, el hacer algo, dista un trecho infinito de la actitud del nacionalismo. Ayer mismo, el lendakari Ibarretxe perfeccionó su destreza en la mímesis del hábito del avestruz (el «arte» de no darse por enterado de nada) al no convocar ya las elecciones, aludiendo a no se sabe qué circunstancias. Al parecer no le basta con ser incapaz de gobernar, con presidir un Ejecutivo inútil.

ETA no es invencible y el primer deber del Estado es acabar con ella con todos los instrumentos legales. Por eso, ahora, el único diálogo admisible es el que ponga de acuerdo a todos para erradicar el terrorismo, sin contrapartidas ni cesiones políticas. A quien quiera seguir en la equidistancia: la historia le juzgará tarde o temprano, porque ETA será vencida.

LOS ASESINOS DE ETA SIEMPRE ACABAN ENTRE REJAS
Editorial El Mundo  12 Enero 2001

La detención de los dos terroristas del comando Barcelona demuestra que, tarde o temprano, los asesinos reciben su merecido. En un momento en que la brutalidad de ETA provoca a menudo el desánimo social, ver la fotografía del asesino de Ernest Lluch, del concejal José Luis Ruiz Casado y del guardia Juan Miguel Gervilla con un número de ficha policial sobre el pecho es una alegría y un alivio. Por partida doble. Primero, porque se demuestra que, por mucho sufrimiento que cause, ETA no ganará. Segundo, porque la película de la detención hace que todos debamos sentirnos orgullosos del trabajo de las Fuerzas de Seguridad del Estado. En este caso, del arrojo y la valentía de una patrulla nocturna de la Guardia Urbana de Barcelona. Ellos -además de resarcirse del asesinato de su compañero- han demostrado que, si los cuerpos policiales están alerta, no hay camuflaje que valga para los terroristas.

Las sucesivas caídas, después de la tregua, de los comandos de ETA que actuaban en Vizcaya, Aragón, Andalucía, Madrid y, ahora, Barcelona ponen de manifiesto que, aunque la banda tenga una gran capacidad de reclutar nuevos jóvenes asesinos, mucho mayor es la eficacia de las Fuerzas de Seguridad para detenerlos. Conviene ponerlo de manifiesto, mal que les pese a quienes en el entorno felipista criticaron, no hace mucho, la ineficiencia del Ministerio del Interior frente a la brutal ofensiva etarra.

Otra de las conclusiones que cabe extraer de los cinematográficos detalles de la detención de los dos etarras es, además de la frialdad con la que echan mano a la pistola, la chapucera técnica con intentan cometer algunos atentados. El coche en el que circulaban por las calles de Barcelona -sabiendo que la policía les pisaba los talones desde que mataron al guardia urbano- tenía la matrícula suelta y la puerta forzada. Más que suficiente para despertar sospechas. Ello viene a sumarse a los últimos fallos que impidieron sendas masacres en Sevilla y en el cementerio de Zarauz.

Con menos medios y menos capacidad criminal de acertar, la lección para los jóvenes fanáticos dispuestos a empuñar la pistola es que el único destino que les ofrece ETA es convertirse en carne de cañón con dos alternativas: la muerte o la cárcel durante 30 años, donde sus jefes les abandonan a su suerte. Máxime teniendo en cuenta que se les han acabado los santuarios. México deporta a toda prisa a los que se esconden en su territorio, la colaboración francesa es cada vez mayor y el acuerdo firmado con Estados Unidos incluye impulsar la cooperación antiterrorista.

Debemos estar preparados. Es probable que la respuesta a este duro golpe sufrido por ETA sea brutal. Pero los que la lleven a cabo deben saber que también ellos acabarán entre rejas.

Cataluña acorrala a Eta
Editorial La Razón  12 Enero 2001

La desarticulación del «comando Barcelona» ha demostrado, una vez más, el compromiso de Cataluña en la lucha contra el terrorismo, que implica a toda la sociedad catalana. Desde los políticos a los ciudadanos (cuya colaboración se ha expresado en las más de 11.000 llamadas telefónicas a la Policía para aportar posibles pistas de los etarras) hasta el trabajo conjunto y sin fisuras de la Guardia Urbana, los Mossos de Escuadra, la Policía y la Guardia Civil, todos se han movilizado para lograr la captura de los asesinos. Ayer, dos guardias urbanos barceloneses, en una actuación heroica y en una demostración de eficacia policial, sin disparar un solo tiro interceptaron un coche-bomba y capturaron al etarra que asesinó a su compañero el mes pasado.

    La caída de los asesinos del «comando Barcelona» era solo cuestión de tiempo. El día anterior habían intentado provocar una matanza entre los policías que desactivaron una trampa-bomba colocada en Gerona, pero la colaboración ejemplar de los Cuerpos de seguridad locales, autonómicos y del Estado frustró el intento.

    La captura de los etarras no es sólo una cuestión de buena suerte, sino el fruto de un trabajo policial constante y de la voluntad de toda una sociedad empeñada en vivir en paz. Eta sabe ya que sin complicidades, sin apoyos políticos o agentes de la Ley que miran (o deben mirar forzosamente) hacia otro lado, tiene sus días contados. Sus «comandos» caen sistemáticamente en manos de la Justicia en Madrid, en Andalucía o, ahora, en la misma Cataluña. Fuera de la cobertura de su brazo político, Eta es simplemente una imagen del terror y como tal es tratada en cualquier foro democrático. Como ayer hizo el presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Wilfried Martens, que condenó los atentados y advirtió a la banda terrorista que no conseguirá sus objetivos por las armas. En el discurso que realizó en la apertura del XIV Congreso del PPE en Berlín, Martens tuvo un emotivo recuerdo para los cinco miembros del PP español que este año han caído bajo las balas de ETA «por haber defendido la libertad y la democracia» y denunció «a las personas que voluntaria o involuntariamente, apoyan o fomentan su acción, defendiendo sus mismos objetivos».

    Eta tiene aún, y así lo ha recordado oportunamente el director de la Policía, Juan Cotino, capacidad de matar. Pero todo indica que acabar con el terror no es imposible y ejemplos como el de Cataluña dan nuevas esperanzas. El fin de Eta está un día más cerca, aunque es posible que, para ello, también haga falta cambiar el escenario político en el País Vasco, para que una nueva política social, educativa y policial disminuya el crecimiento de las bases fanatizadas del terrorismo. Sin esperanza política y sin justificación ideológica, Eta tendría los días contados.

Lecciones de Barcelona
Editorial El País 12 Enero 2001

LA DETENCIÓN de dos presuntos etarras pertenecientes al sanguinario comando Barcelona en la madrugada de ayer ha desatado una explosión de alegría, especialmente en la capital catalana. No es para menos. Toda victoria en la lucha contra el terrorismo refuerza la moral ciudadana, consolida la confianza en las instituciones y dificulta las permanentes amenazas de la banda.

En este caso, el júbilo ciudadano se ha multiplicado por las características específicas de la operación. La detención se ha producido a las pocas horas de los atentados fallidos en el cementerio de Zarautz y en la delegación de Defensa de Girona, con lo que parece ahuyentar, aunque sólo sea temporalmente, los peligros más inminentes. Los protagonistas del éxito han sido una modesta pareja de la Guardia Urbana barcelonesa, uno de ellos mujer, y ambos compañeros de cuerpo y de la misma generación que José Manuel Gervilla, el último asesinado por ETA. Los dos actuaron de forma eficaz cuando efectuaban una ronda de vigilancia nocturna, sin necesidad de tiroteos, en una operación de impecable limpieza. Las felicitaciones oficiales a los agentes y las enhorabuenas espontáneas de los ciudadanos a su cuerpo son merecidas.

La detención conlleva buenas nuevas, adicionales al hipotético desbaratamiento del comando que venía desplegando el terror en Cataluña. Aporta pistas sobre su actuación y sobre el modo de operar de la banda. Confirma el rearme moral y técnico (la alerta rápida, la vigilancia y, en otro ámbito, el incremento de la colaboración ciudadana) que se está operando en Cataluña después de una etapa de parcial relajación. Y resalta que la lucha contra el terrorismo implica a todos, desde los cuerpos especializados hasta la más modesta y cercana policía local, y que todos pueden tener éxitos y logros y ahorrar vidas. Ello exige la máxima cooperación de todos: de los ciudadanos, de los distintos cuerpos policiales entre sí, de los países cercanos, de los dirigentes políticos.

Un avance en la lucha contra ETA
Por M. MARTÍN FERRAND ABC  12 Enero 2001

Últimamente, la vesania etarra busca en Cataluña un marco para sus asesinatos y demoliciones. Curiosamente el nacionalismo exorbitante se ensaña con el más moderado y civilizado. Están frescas aún en la memoria las muertes de los concejales del PP en Sant Adriá de Besós y Viladecavalls —José Luis Ruiz Casado y Francisco Cano—, la del ex ministro socialista Ernest Lluch y la del guardia urbano barcelonés Juan Miguel Gervilla. Los terroristas debutaron hace un par de días en la ciudad de Gerona —dos mochilas traidoras junto a la delegación de Defensa— y ayer mismo fueron descubiertos por la Guardia Urbana de Barcelona cuando trasladaban un siniestro cargamento explosivo.

Lo primero que conviene es repetir, por certero, lo dicho por el alcalde gerundense, Joaquín Nadal, ante la no deseada llegada del grupo terrorista a su ciudad. Tras invitar a sus convecinos a una actitud vigilante, les invitó a «no conceder ni un mínimo de margen, ni aire para respirar, a los que asesinan». Frente a tanta tibieza condenatoria y tanta comprensión culpable, reconforta la radical proclama del alcalde. Ni aire para respirar.

Cuando evaluamos los efectivos de seguridad que tienen sobre sí la responsabilidad en la lucha contra ETA, nunca se nos olvidan la Guardia Civil y la Policía Nacional. Recordamos con menor intensidad a los policías autonómicos del País Vasco y Cataluña y solemos olvidar a los policías locales que, en su número total en todos los municipios españoles, superan a cualquiera de las anteriores. El éxito de la Guardia Urbana de Barcelona, la detección y detención de dos peligrosos integrantes de la banda, sirve para señalar que ahí reside una fuerza que, por su adaptación al terreno urbano, puede aportar una eficaz colaboración en una tarea trascendental, el triunfo policial que debe preceder a cualquier otro planteamiento que pueda acabar con esta ya vieja y dolorosa enfermedad.

Es posible que el asesinato del guardia Gervilla haya despertado esa responsabilidad en sus colegas de Barcelona y por ello, en una patrulla de madrugada, dos de sus compañeros percibieron una alteración en las matrículas del coche robado por los terroristas —¿el «comando» Barcelona?— y procedieron a su detención. De ahí se derivaron nuevos indicios que sirven para alimentar la información necesaria en esta desigual pelea en la que los servidores del orden han de proteger con la Ley los derechos de los asesinos profesionalizados desde una proclama nacionalista.

Si cunde el ejemplo de los municipales barceloneses, habremos dado un paso de gigante en la lucha contra el terrorismo. La especialización y asignación de responsabilidades entre las distintas fuerzas de la seguridad pública, parece aliviar de la tarea antiterrorista de las distintas policías locales; pero ellos, pegados al terreno urbano, están en las mejores condiciones para observar cualquier alteración en el escenario de nuestras ciudades. El alcalde Joan Clos y su gente han establecido, con los hechos, una nueva teoría de eficacia en la lucha contra ETA. Es una inteligente manera de servir a los ciudadanos y de multiplicar los servicios que los ayuntamientos les deben a los ciudadanos.

Adivina adivinanza
Editorial El Correo  12 Enero 2001

La mezcla de indecisión y enigma con que el lehendakari Ibarretxe se refirió ayer a la convocatoria anticipada de elecciones bordea el absurdo. La posibilidad de disolver el Parlamento y adelantar las elecciones en Euskadi es potestad del lehendakari en la medida en que es un atributo específico de la autonomía vasca, y no al revés. Sin embargo, la suficiencia con que Ibarretxe se refiere a dicha eventualidad transmite más bien la sensación de que la competencia no es de la autonomía, sino del lehendakari. Ciertamente, al lehendakari corresponde la decisión, pero ésta no puede derivar en un juego de adivinanzas refractario a la opinión de las distintas fuerzas políticas y a la evidencia de una legislatura agotada hasta el límite. Ibarretxe no cuenta con una fórmula política para que el Parlamento vasco dé inicio al próximo período de sesiones con un mínimo de dignidad institucional. La apelación constante al diálogo como vía de salida es, hoy por hoy, un argumento que avala más la inmediata convocatoria de elecciones que la prolongación de la legislatura hasta el próximo otoño. Porque unas elecciones son, en una democracia parlamentaria, la forma suprema del diálogo que las instituciones han de establecer con los ciudadanos; máxime cuando la división política desemboca en una situación de inestabilidad y en un gobierno minoritario.

Llegados al punto en que nos encontramos, sólo su empecinamiento personal y la resistencia de su partido pueden mantener al lehendakari en sus trece, cuando está claro que ni siquiera el diálogo que él pregona sería posible sin el escrutinio previo de la voluntad depositada en las urnas. La enrevesada frase con que Egibar volvió ayer a dictar las condiciones del PNV -«la fecha depende de la contribución que unos y otros hagamos para que definitivamente las elecciones, cuando se produzcan, sirvan para acercarnos a modelos de solución»- denota una prepotencia ajena a la realidad. En cualquier caso, sería una ingenuidad interpretar la actitud jeltzale y la del propio lehendakari como si obedecieran a la previa determinación del calendario que más conviene a sus intereses. Nadie, en Euskadi, es capaz de realizar semejante cálculo demoscópico; mucho menos frente al implacable terror con que ETA perturba la convivencia e impide los mínimos de normalidad política. Ni el lehendakari ni el PNV están buscando la fecha más idónea para unas elecciones anticipadas. Su indecisión se debe, más bien, al vértigo que les produce el día siguiente a las elecciones; al hecho de que, hoy por hoy, el nacionalismo no cuenta con una alternativa de gobierno capaz de asegurar una mayoría suficiente para la nueva legislatura; a la instintiva reacción de posponer lo más posible una decisión en el terreno de las alianzas que podría quebrar la forzada unanimidad en que se mueve el partido de Arzalluz.

Jeroglíficos Ibarretxe
Por Ignacio Villa Libertad Digital 
  12 Enero 2001

¡Qué pena da todo esto! ¡Cómo se utiliza la democracia en beneficio partidista! El anuncio realizado por Juan José Ibarretxe sobre la segura convocatoria electoral en el País Vasco durante el año 2001 es, desde luego, un alivio. Da, por lo menos, un mínimo de seguridad de que el desvarío de su gobierno va a tener una fecha de caducidad. Es una situación llevada al extremo, en un juego más propio de jeroglífico que de un político responsable. Sabemos ahora que Ibarretxe tiene ya tres meses, a escoger, para la cita electoral: mayo, junio o septiembre.

¿Va en broma o en serio? ¿A qué estamos jugando? ¿De qué o de quién depende la elección de la fecha? En fin, no hay duda, esto es un esperpento. Un esperpento del que sólo salen perdiendo los ciudadanos vascos. Ibarretxe primero los convoca, luego amaga, ahora dice que sí, pero que no ha elegido el mes. Jugando, jugando, ETA sigue matando y el miedo sigue implantado en las calles del País Vasco.

Desde luego este lehendakari no pasará a la historia del País Vasco por su brillantez y sagacidad electoral. Ahora, a esperar, a ver si el Pacto PP-PSOE se debilita, las encuestas favorecen al PNV, mientras algunos ingenuos siguen intentado acercarse al mundo etarra. En definitiva, esperar el mejor momento político en provecho propio, no en beneficio de los ciudadanos.

Mal ejemplo político, mal ejemplo social.

Lo que más me espanta
JOSÉ MIGUEL DE AZAOLA El Correo 12 Enero 2001

Me parece que ha sido hace un siglo. Sin embargo, fue hace bien poco tiempo: unos meses nada más. La situación ha sufrido con todo un cambio radical. Me despedí con una evocación del desastre que se abatió sobre Europa en 1939, entremezclada con unos recuerdos íntimos, preciosos para mí, pero indiferentes para el resto del mundo. La maquinaria siniestra de ETA había callado hacía poco. Pero, aunque el respiro fue muy profundo, una nube de dudas ocultaba el horizonte; reinaba la calma, pero se trataba de una calma tensa preñada de interrogantes y que nadie sabía cuánto iba a durar.

Hoy vuelvo (no sé por cuánto tiempo) a lo que ha sido a lo largo de los años mi tarea casi cotidiana: escribir sobre la actualidad.

El panorama, sin embargo, es casi irreconocible. Diríase que ha pasado, sino el siglo a que me refería hace un momento, sí un trecho enorme de tiempo.

En efecto, nos encontramos con que, por parte del PNV y de EA, se sujeta la consecución de resultados felices en cuanto al conflicto vasco al rechazo de la Constitución y del Estatuto y al reconocimiento de dos puntos nuevos: la territorialidad (extensión de la negociación al País Vasco francés) y la aceptación de lo que resulte de un referéndum de autodeterminación (cuyos límites geográficos vendrían impuestos por la territorialidad). Y estos puntos son, en el estado presente de las cosas, innegociables. ¿Cómo concebir que Francia acepte una negociación de este tipo? Es posible que la aceptase dentro de unos cuantos años; pero esto traslada la cuestión en el tiempo, aplazando la solución ‘sine die’.

Imaginemos, empero, por un instante, que el punto sea negociable y que los franceses estén dispuestos a discutirlo. Aún así, habría que contar con el consentimiento de los navarros y habría que ponerse de acuerdo sobre una serie de puntos que, de momento, harían dificilísimo el consenso general: carácter de la pregunta a la que se pediría contestación; forma en que se plantearía la cuestión (que ha sido estudiada ya por el profesor Solozábal, en el supuesto de que el procedimiento sugerido por éste se aceptase) y un último punto de extraordinaria importancia: compatibilidad de una pregunta que entrañaría la mutilación grave del régimen foral, a todas luces incompatible con una decisión secesionista contraria a la esencia misma de la disposición adicional primera. En suma, una serie de dificultades demasiado importantes para poder saltárselas a la torera.

Esto de saltárselas a la torera no es una broma. No se puede pedir que un país que se ha dado en tiempos, relativamente recientes, una Constitución, adopte de improviso una postura que puede implicar la revisión total de los principios mismos en que se apoya la Constitución vigente.

Una vez más, se repite la situación bien conocida: para mejor garantizar la negativa, nada como poner unas condiciones tales, que resultarían enteramente inaceptables.

Porque los actuales dirigentes del nacionalismo vasco saben perfectamente que sería prácticamente imposible organizar ese referéndum y que, en la hipótesis de que pudiera ser organizado, su postura recibiría una respuesta negativa por parte de la mayoría de los electores. Para evitarlo, y poder echar la culpa del fracaso a la otra parte, nada más seguro que poner todas esas condiciones.

La secesión es inviable porque, sencillamente, el propio pueblo interesado no la quiere. No la quieren, por supuesto, Álava y Navarra. No la quiere tampoco Vizcaya y, en cuanto a Guipúzcoa, la pelota está todavía en el tejado, máxime cuando -¡colmo de colmos!- lo está, incluso, en el interior de la masa electoral peneuvista. En lugar de la unidad, diríase que sus autores buscan el desmembramiento definitivo de Vasconia.

Yo siempre he sido, y sigo siendo, partidario de una operación de este tipo, aunque reducida al País Vasco peninsular, o sea, a las solas cuatro provincias españolas, únicas que por ahora pueden entrar en el cómputo electoral, pues se trata de la única verdederamente democrática; pero partidario meramente teórico. En la práctica, es decir, en la situación concreta de España, carente de tradición federativa, creo que, para el País Vasco, la condición foral es, con mucho, la más ventajosa, y no voy a repetir aquí los argumentos que he dado cien veces para preferirla a cualquier otra.

Estas son las condiciones imperantes, por ahora y durante mucho tiempo. Y en tales condiciones, o los dirigentes nacionalistas, que conocen perfectamente la realidad, están locos o lo que buscan es un revés seguro.

Pero los dirigentes nacionalistas no están locos. Saben con certeza absoluta que a su vez el nacionalismo español de sus oponentes difícilmente llegará a celebrar el referéndum, de manera que, probablemente, siempre les tocará a ellos representar el papel de víctimas, pues sus adversarios, en nombre de la ‘sagrada’ unidad de la patria española, se opondrán con uñas y dientes a la operación.

Y así el problema, ¿quedará sin solución ‘per in saecula saeculorum’? Los que creíamos que el Estatuto era la solución en la que no había ni vencedores ni vencidos, ¿qué posibilidades tenemos de convencer a nuestros conciudadanos? Lo difícil es recomponer la situación (porque habrá que recomponerla en alguna forma) sobre todo para que las víctimas no hayan muerto en vano. Me temo que sí, y esto es lo que más me espanta.

Están que trinan
Carlos DÁVILA ABC 12 Enero 2001

Nos estamos salvando por los pelos. ETA pifia y pifia y eso nos llena de contento, aunque no nos puede llenar de tranquilidad. Los que apoyan a los matarifes están que trinan; hagan ustedes el sacrificio de escuchar o leer, si el estómago se lo permite, a sesudos comentaristas y terrolocutores de los medios nacionalistas —y esta referencia no es para el vomitivo «Gara»— para entender que ni el estupendo éxito de la Guardia Urbana de Barcelona, ni, con mayor prudencia, que al fin y al cabo hay que guardar las formas, los fracasos de los etarratas, llenan de gozo a quienes, como ellos repiten obsesivamente, piensan que «se pueden tener todos los éxitos policiales que se puedan, pero ahí no termina el problema, porque aquí hay un conflicto político evidente». Por eso, los fiascos que se llevan los bandidos no nos pueden complacer del todo; gordiana cuestión reside en los que le prestan tan vital cobertura. Sin éstos no existirían aquellos. Están que trinan, además, porque, tras unos meses de desesperanza, ya se constata que aquí el que la hace, la paga, y que, tarde o temprano, todos los criminales terminan en manos de la Policía, incluso a veces en las de la Ertzaintza. Que la «cantera» interminable a la que se suele referir Arzalluz se fije, por ejemplo, en cuál es el destino actual de dos asesinos de tomo y lomo, «Potros» y «Ternera» (sus alias indican su calaña zoológica), que si Dios lo quiere, se van a pudrir para siempre en la cárcel.

La Ley, la unidad, y últimamente la suerte, se alía con los buenos, y por eso los malos están que trinan. Ya sólo falta que Ibarreche (¡qué generosidad la suya con las víctimas del PP!), cumpla con su anuncio de elecciones anticipadas, y el sabio pueblo vasco, el que aún no está contaminado por ikastolas separatistas, se decida a dar un vuelco histórico a su situación; apueste realmente por la paz. ¡Ah!, falta algo más: que los obispos entre necesaria oración y prez imprescindible, se mojen las traseras, y apoyen, como han hecho los empresarios, el Pacto de Libertad. Eso no sería una suerte; sería un feliz sorpresa.

El cementerio
Por Jaime CAMPMANY ABC 12 Enero 2001

A los etarras no les basta con poblar los cementerios de cadáveres. Necesitan profanar las tumbas y desenterrar los huesos ya descarnados de los abeles que ellos asesinaron para que se mezclen con los de las nuevas víctimas. Intentan dialogar para ofrecer la paz (ni siquiera la paz de los sepulcros) encaramados sobre una pirámide de huesos, como si fuese posible negociar el futuro del País Vasco una vez que se hayan convertido en fósiles todos sus habitantes excepto los propios terroristas y sus cómplices. El atentado frustrado del cementerio de Zarauz presenta todas las características de una macabra perversidad. Se trataba de asesinar a los que se reunían cristianamente a dejar la flor, la oración y la lágrima sobre la tumba y el recuerdo de otro Abel asesinado.

Esta manada de hienas mata a aquellos que borraron piadosamente de los códigos la pena de muerte que durante siglos y milenios fue el castigo de los que matan, el hierro para los que usan el hierro. Matan desde lejos, por la espalda y en la seguridad de que nadie les puede matar a ellos, que es el mayor grado de cobardía, la sublimación de la vileza, ejemplo ilustre de follones. Pueden tomar nota de esta perversidad macabra aquellos pastores que intentan cuidar en su rebaño a esas ovejas negras y homicidas. No se contentan con hacer volar por los aires viviendas y supermercados, asolar plazas y destrozar barrios, tratar con las bombas ciegas a seres inocentes, inermes e indefensos. Han de abrir la tierra piadosa de los cementerios.

Pueden tomar nota los setienes y los pagolas, y todos esos sacerdotes vascos que todavía no se han alistado bajo la bandera ignaciana de Cristo ante el ataque de los soldados (los «gudaris») del nacionalismo terrorista, ese ejército del diablo que ni siquiera deja reposar a los muertos exterminados a sus manos. Es decir, a sus manos, no. Por sus armas a distancia. Unos cuantos curas de aquel país mártir han reconocido la tibieza de la Iglesia vasca en defender a los inocentes que mueren en una lotería fatal, diaria y sin sentido. Por algo se empieza. Pero la responsabilidad de buena parte del clero de Vasconia en el nacimiento, justificación y ayuda «humanitaria» a los etarras, y su desdén a las víctimas, ahí sigue.

El presidente del gobierno vasco, «lehendakari» en vascuence, «lehendakarajo» para el poeta satírico, es sin duda el responsable último de que se produzcan en aquel territorio esos actos de babarie criminal. Lo menos que podía haber hecho era llamar al jefe del Partido Popular, Carlos Iturgaiz, para condolerse del atentado y congratularse de su fracaso. No, nada. Sálvese quien pueda, que ellos, los nacionalistas, ya se salvan compartiendo fines, objetivos y a veces instrumentos con los terroristas y sus representantes políticos. Ya comprendo que es difícil pronunciar ese discurso a quien tiene la responsabilidad de evitar el motivo, o al menos, de hacer todo lo posible para evitarlo. Lo mismo le sucedió a Felipe González cuando atentaron contra Aznar.

La misericordia divina en forma de un inhibidor de frecuencias instalado en el automóvil de Iturgaiz impidió la masacre planeada con especial crueldad. Era un sencillo adorno vegetal, una maceta destinada a hacer crecer flores en un homenaje de perfume a la ciudad de los muertos. Los etarras lo convirtieron en un enorme pomo de flores de sangre. Malditos sean los que quitan la vida a los inocentes y los sumen en el silencio eterno con el pretexto de conseguir no se entiende bien qué triunfos sin sentido y sobre quién o quiénes. Y malditos dos veces sean los que ofrecen la paz haciendo la guerra a los vivos y turbando además el sosiego sagrado de los muertos.

ASI CAYO EL «COMANDO BARCELONA»
El etarra se hizo pasar por policía pero el guardia le encañonó en la sien
Krutxaga intentó sacar la pistola para matarle, como hizo con su compañero Ger villa, pero esta vez el policía municipal fue más rápido - Armendariz trató de alterar a la otra agente: «Ten cuidado. Te veo muy nerviosa. No vayas a hacer una tontería». Luego añadió señalando el vehículo: «Y eso es un coche bomba» - Arenas, tercer miembro del comando, envió a las 5.10 de la maña na un mensaje al móvil del detenido: «¿Dónde coño estáis? ¿Qué pasa? ¿Es que os han cogido?»
CARMEN GURRUCHAGA. ENRIQUE FIGUEREDO El Mundo 12 Enero 2001

BARCELONA.- La Guardia Urbana detuvo ayer a dos integrantes del comando Barcelona de ETA, que desde septiembre pasado había cometido cuatro asesinatos en Cataluña. Una pareja de agentes locales, formada por un hombre y una mujer, identificó y arrestó a los etarras José Ignacio Krutxaga y Lierni Armendariz, que viajaban en un Renault 19 cargado de explosivos.

El miembro liberado de la banda trató de engañar al policía municipal barcelonés diciéndole que era un agente del Cuerpo Superior llegado desde Madrid en misión especial. Sin embargo, no lo consiguió y el funcionario, alertado y prevenido, fue más rápido que su compañero Juan Miguel Gervilla, asesinado por este etarra hace 22 días. Antes de que el terrorista sacara el arma, el guardia urbano le había colocado la suya en la sien.

La chica, Lierni Armendariz y González de Langarika, que no estaba fichada por la policía, mostró en el momento de la detención una frialdad que llamó la atención de los policías municipales. Quiso desconcertar a la agente municipal y le dijo: «Te veo un poco nerviosa, ten cuidado no vayas a hacer ninguna tontería».

Armendariz llevaba una pistola en la cintura y en la mano el mando a distancia con el que pensaban activar el coche bomba en el que viajaban, una vez colocado en el lugar elegido para cometer el atentado. Al final del episodio, cuando ya estaba claro que eran dos miembros de ETA y se los llevaban detenidos, la mujer se giró y mirando el vehículo dijo: «Es un coche bomba y está lleno de explosivos».

La detención de los etarras se produjo, entre otras cosas, por el celo de dos compañeros de Cuerpo del policía municipal barcelonés asesinado en diciembre. Buscaban un Renault, bien porque sabían que los etarras circulaban en un coche de esa marca, bien porque es habitual que lo utilicen para cometer atentados. Así, poco antes de las 03.30 horas de la mañana vieron un turismo de esas características que circulaba por la avenida del Paralelo de Barcelona -una zona muy cercana a la montaña de Montjuïc y justo enfrente del monumento a Cristobal Colón-, al que no le encajaba bien la matrícula y con la cerradura de la puerta derecha forzada. Además, la chica viajaba en el asiento de atrás y no porque llevara un bebé.

Todas estas circunstancias infundieron sospechas a los agentes urbanos que les siguieron unos metros y se pusieron en paralelo para, de coche a coche, decirles que tenían mal cerrada la puerta. Comprobaron que Krutxaga no dominaba el mecanismo de apertura por lo que decidieron seguirles unos 100 metros y al llegar a la confluencia de la plaza de la Carbonera con la calle Josep Carner obligaron a los dos etarras a parar. Antes de bajarse del coche patrulla advirtieron por radio que procedían a identificar a un coche muy sospechoso.

«Poca broma»
Tomaron todas las precauciones posibles y con la mano en la pistola el policía municipal se acercó al etarra del comando Barcelona. Le pidió que se identificara y previendo la reacción del terrorista, fue más rápido que él y le apuntó a la cabeza. «Poca broma que esto va en serio», le advirtió el guardia urbano al terrorista. En la parte posterior del coche se había colocado la guardia municipal que tenía en ángulo de tiro a Lierni Armendariz, que iba sentada en el asiento de atrás. A su lado, en el suelo del coche, tras el asiento del copiloto, había una olla con 15 kilogramos de explosivos. La etarra, presuntamente, iba ahí sentada porque estaba empezando a cebar el explosivo, es decir, a ultimar su activación en argot policial. Eso hace pensar que estaban preparando un atentado «que iba a producirse de forma inminente o en cuestión de pocas horas», explicaron fuentes de la investigación.

Perros especializados
El lugar se iba llenando de coches patrulla. Poco después, con los etarras ya detenidos, llegaron hasta allí los equipos TEDAX de la policía y una unidad de perros especializados en la detección de explosivos. Las comprobaciones fueron positivas. El vehículo contenía una bomba. Una olla con unos 15 kilos de explosivo.

Los etarras fueron conducidos a dependencias policiales para ser interrogados. Llevaban dos juegos de llaves, pero, en las primeras horas, no dijeron a qué locales, garajes o pisos pertenecían. Esta es una práctica habitual de los etarras para dar tiempo a vaciarlos y a escapar a los restantes miembros del grupo. Horas más tarde se supo que pertenecían a una vivienda situada en la calle Mònac, número 14, a unos 300 metros de la Jefatura Superior de Policía.

Mientras estaban siendo interrogados, a las 05.10 horas, llegó un mensaje al teléfono del detenido. Era del tercer presunto etarra, identificado por la policía como Aurelio Arenas, también miembro legal y decía: «¿Dónde coño os habeis metido? ¿Qué pasa, os han cogido?». Las Fuerzas de Seguridad pusieron en marcha la operación Jaula para intentar detenerlo, lo que ocasionó retenciones kilométricas.

Informes de balística confirmaron posteriormente que la pistola que portaba Krutxaga, una HS de nueve milímetros parabellum, fue la misma que se utilizó para matar a Ernest Lluch y al policía municipal Juan Miguel Gervilla.

Además, el director general de la Policía, Angel Cotino, informó de que a los dos guardias urbanos que detuvieron a los presuntos terroristas se les concederá «la máxima condecoración» por su «comportamiento heroico». El alcalde de Barcelona, Joan Clos, señaló que era «un día importante para la Guardia Urbana».

Por otro lado, la policía retiró anoche sobre las 23.30 horas varias cajas presumiblemente cargadas de material, como temporizadores, ollas, tubos y varias placas de matrículas, y documentación intervenida en la vivienda de la calle Mònac utilizada por los etarras, situada en el primer piso. También se hallaron 40 kilogramos de explosivos de composición todavía no determinada, por lo que acudieron al piso equipos TEDAX. En medios de la lucha antiterrorista se daba por segura la inminente localización de otro piso utilizado por los etarras en Barcelona.

Horas más tarde de esta primera intervención se detuvo a una tercera persona, una mujer, P.M.R., de 27 años, acusada de colaboración con banda armada, y se investiga su vinculación con los etarras.

Los vecinos de los etarras no los denunciaron para "no meterse en líos"
Libertad Digital 12 Enero 2001

Algunos vecinos del número 34 de la calle Pintor Fortuny de Barcelona apodaban “los etarras” a los miembros de ETA detenidos. Sospechaban de su comportamiento. Los vecinos del cuarto izquierda, “los etarras”, ni siquiera tenían un trabajo como tapadera de sus actuaciones. En la azotea del edificio, de uso común, pusieron un candado y almacenaron botes de pintura. Ni siquiera saludaban a los vecinos. Sin embargo, para que “no se metiese en líos”, el hijo de la primera vecina que sospechó de ellos aconsejó a su madre que no los denunciara.

Los miembros de ETA que vivían en el número 34 de la calle Pintor Fortuny de Barcelona entraban y salían a horas extrañas y nunca saludaban a los vecinos, quienes llegaron a apodarlos como "los etarras". Además, los integrantes del comando Barcelona "pusieron un candado en la puerta del terrado, que es comunitario", ha declarado a la agencia Efe el señor Agustí, un vecino del segundo piso.

La señora Ángeles también es vecina de los etarras. Vive justo debajo del piso que ocupaban los terroristas. Fue ella quien alertó a los vecinos de la presencia de aquellos jóvenes. "El primer día que llegaron, subieron muchos botes de pintura, y te doy mi palabra de honor de que sabía que ahí había otras cosas", explica la señora. Siempre le decía a su hermana que "eran los de ETA", por lo que llamó a la administradora de las fincas, Cafur, y allí le dijeron que ese piso no estaba alquilado. La empresa de administración es “Cafur”.

"Entonces –continúa Ángeles— llamé a los propietarios del piso, que son dos hermanos huérfanos muy jóvenes, y la chica me dijo que no me preocupase, que eran amigos suyos y que eran muy buena gente". Muchas veces se asomaba a la ventana y veía encendida la luz del piso cuarto primera, el de los terroristas, y le decía a su hermana que "ya estaban ahí los de la ETA". Pero no lo denunció porque su hijo le decía que "no se metiese en líos" porque "ya se lo había comentado a todos los vecinos y nadie hacía caso", dice Ángeles.

Los responsables de los comercios colindantes nunca sospecharon de la presencia de los integrantes del comando Barcelona en la calle. "Un día pasé a la madrugada y vi que dos chicos jóvenes subían cajas y pensé que era raro que hiciesen el traslado a aquella hora, pero no me imaginé que fuesen terroristas", explica el hijo de la dueña de un comercio situado en los bajos del número 34.

Un apartamento como escondrijo
En el número 14 de la calle Monec, donde los etarras alquilaron un apartamento en abril de 2000, ningún vecino pensó que convivían con los terroristas. El edificio, que a principios de siglo fue una escuela y que luego pasó a ser una pensión, alberga ahora apartamentos de alquiler en los que la mayoría de inquilinos está de paso y no se queda demasiado tiempo a vivir, lo que ayudaba a los terroristas a pasar inadvertidos.

El responsable de la cafetería Sant Pere sí que había visto varias veces a José Ignacio Krutxaga, e incluso había hablado con él pero explica que "no imaginaba que fuese de ETA, por aquí pasa mucha gente". Otro vecino explica que se los cruzó un par de veces por la escalera y que "parecían buenas personas", por lo que no sospechó.

La noche del jueves al viernes ha sido larga para los vecinos de los dos inmuebles, que explican que la policía se ha pasó la noche tomándoles declaración y subiendo arriba y abajo buscando huellas y registrando los pisos. 

Las tensiones entre socios nacionalistas
Impresiones El Mundo 12 Enero 2001

Las tensas relaciones entre las direcciones de Convergència y Unió se deterioran día a día. Ahora, Duran Lleida ha amenazado con abandonar el Gobierno en el caso de que Pujol decida nombrar a Artur Mas conseller en cap, figura de la época de Lluís Companys, y que, curiosamente, prometió crear el PSC en su campaña electoral. Duran no está dispuesto a esta humillación. Sobre todo, porque desde su cargo de consejero de Gobernación y Relaciones Institucionales, el democristiano se promocionó como el segundo en el mando desde el inicio de esta legislatura. El president tensa la cuerda al optar por Mas como su delfín. Pero este tipo de incertidumbre no gusta al electorado, que acostumbra a pasar factura de las rivalidades internas. Corren el peligro de perder la confianza de aquellos votantes de CiU que se perfilan, cada vez con más claridad, simpatizantes del catalanismo de Piqué.

Las universidades españolas apoyan a los profesores acosados por ETA
AGENCIAS, San Sebastián El País 12 Enero 2001

Los rectores de las universidades españolas acordaron ayer organizar un acto de apoyo y respaldo a las universidades vascas y, en particular, a los profesores amenazados por ETA, alguno de los cuales ha tenido que abandonar el País Vasco por este motivo. En la reunión del comité permanente de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), organismo que agrupa a 61 centros públicos y privados, se decidió también firmar una declaración por la libertad y contra el terrorismo de ETA el día 15 de febrero en Bilbao.

El manifiesto de condena se leerá en el campus de Leioa (Vizcaya), sede de la Universidad del País Vasco (UPV), durante un acto que congregará a numerosos rectores universitarios. La iniciativa surge tras acentuarse el clima de amenazas que padecen las universidades vascas y los atentados directos cometidos contra varios profesores universitarios por parte de ETA y sus grupos afines.

Contra la violencia
El pasado 18 de diciembre ETA intentó asesinar a la profesora de Sociología de la UPV Edurne Uriarte con una bomba de tres kilos y medio colocada en el ascensor de la Facultad de Ciencias Sociales. Tres meses antes, José Ramón Recalde, profesor de la Universidad de Deusto, recibió un disparo en la cara. Además, los profesores Mikel Azurmendi y Txema Portillo han decidido recientemente abandonar el País Vasco ante el temor de ser víctimas de un atentado.

Ante esta situación, los rectores españoles, entre los que se encuentran Manuel Montero, de la universidad pública vasca, y José María Ábrego, de la de Deusto, han optado por respaldar a toda la comunidad docente vasca y, al mismo tiempo, trasladar a la sociedad "la denuncia por la utilización de la violencia contra los seres humanos y los bienes como método para la consecución de objetivos políticos". La CRUE reivindica "la libertad para la sociedad en general y para el ejercicio de la actividad intelectual y científica".

Retiran la enciclopedia vasca que llamó «político» al ex miembro de Eta, Josu «Ternera»
Redacción - San Sebastián .- La Razón  12 Enero 2001

La Asociación de Estudios Vascos «Euskoik askuza» ha retirado de Internet de manera fulminante su Enciclopedia «Auñamendi» ante la fuerte polémica desatada al conocerse que entre sus definiciones compara la llegada de inmigrantes al País Vasco con un «genocidio», califica al ex dirigente etarra «Josu Ternera» como una «personalidad política», define a Eta como una «organización nacionalista vasca» y habla de una España «real» y «otra imaginaria».

    La inclusión de esta Enciclopedia en Internet, compuesta por 50 tomos, se produjo gracias a la subvención de 130 millones concedida por el Gobierno vasco, tal y como ha publicado LA RAZÓN. Ahora la retirada se produce después de que el Gobierno de Navarra, presidido por Miguel Sanz, haya decidido suspender toda ayuda pública a esta Asociación de Estudios Vascos al conocer los contenidos radicales que se incluyen en la Enciclopedia.

    Como ha publicado LA RAZÓN, el presidente navarro, Miguel Sanz, retiró recientemente las subvenciones a esta «obra».

El español, segunda lengua internacional
Francisco MARCOS MARíN .- La Razón  12 Enero 2001

El español es hoy una lengua de cohesión, un medio de comunicación, un modelo literario que lo convierte en una lengua internacional. Una lengua emergente que, en los primeros días del siglo XXI, supera los cuatrocientos millones de hablantes y que se dispone a afrontar retos extraordinarios como son la consolidación en Estados Unidos, la proyección en Brasil y el creciente interés en Extremo Oriente, además de una mayor presencia de contenidos en Internet.

    La lengua española reúne varias características que le confieren indudables ventajas: es muy coherente, dentro de su diversidad y, entre todas las occidentales, tiene el porcentaje más alto de hablantes para quienes es lengua materna, dentro de su territorio. La unidad en la diversidad permite la distribución universal de los productos de creación, tanto literaria como científica o técnica y, además, da a quien la aprende una inmediata sensación de poder usarla. La tarea fundamental de una institución de todos es administrar para todos. La ley define el Instituto Cervantes como una institución sin ánimo de lucro dedicada a la promoción universal del español y la cultura en español. Los recursos generados por una lengua pertenecen a toda la sociedad, a la gran comunidad plurinacional a la que sirve el Instituto Cervantes. La acción lingûística de España tiene que hacerse con los ojos puestos en América, como la Real Academia y la asociación de Academias ya están haciendo.

    El Instituto Cervantes se ha convertido, en casi diez años, en una referencia esencial, lo cual ha sido posible gracias a la constante presencia de diversas entidades sociales en sus programas y actividades; a mostrar, en suma, un talante moderno acorde con las reglas de las sociedades abiertas y liberales. Pongámonos ante casos concretos. El Instituto Cervantes dispone ya de un método de enseñanza del español como segunda lengua, que se adapta a las diversas lenguas y situaciones en cada uno de sus 34 centros en todo el mundo. Esta decisión se basa en un argumento rigurosamente científico que es impuesto por la necesidad de enseñar una lengua a todos los hablantes de todas las demás. La validez del modelo se confirma de manera rigurosa por el hecho de que ni el British Council -con el imponente peso de la lengua inglesa- ni el Instituto Goethe -con su ejemplar labor divulgadora- hayan elaborado, tras una larga experiencia, un manual para todo el mundo, sino un método, como el que ofrece el instituto Cervantes.

    Ir más allá de esto sería como si el Ministerio de Educación de cualquier país de nuestro entorno, además de elaborar el plan de estudios, redactara y publicara un manual obligatorio y cobrara por ello. Sería un anacronismo. En lo económico, también supondría casi la puesta en marcha de una nueva Editora Nacional y otras industrias culturales que desde una posición de privilegio y con apoyo oficial ejercerían una competencia desleal. Y en los últimos años han sido claros los mensajes de denuncia desde los medios de comunicación.

    Sin embargo, esa proyección de la lengua se muestra hoy con números y cifras a través de los diplomas de español que el Instituto Cervantes gestiona en todo el mundo. La matrícula y los derechos de examen representan unos ingresos considerables y crecerán de manera extraordinaria tras la reciente puesta en marcha de la red de centros asociados del Instituto Cervantes, que algunos podrían llamar un tipo de franquicia.

    Hoy por hoy el Instituto Cervantes es una institución sin ánimo de lucro, dedicada a tareas de distribución y servicios. Existe para que la sociedad hispanohablante se beneficie de él y a través de él proyecte su gran pulso creativo. Por ello los beneficios del Instituto Cervantes son los beneficios de la sociedad española y de la sociedad iberoamericana.

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