AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 13 Enero 2001
#El País Vasco, en capilla
José Luis Gutiérrez La Estrella  13 Enero 2001

#PSOE y PP, principales objetivos de ETA
Impresiones El Mundo 13 Enero 2001

#Sociedad catalana, sociedad vasca
Lorenzo CONTRERAS La Razón  13 Enero 2001

#¡Eh, guardias!
MARTIN PRIETO El Mundo 13 Enero 2001 

#Pujol mueve ficha
Editorial ABC 13 Enero 2001 

#Vecinos de Bilbao increpan a radicales que iban a atacar la casa de un ertzaina
BILBAO EL CORREO 13 Enero 2001

#Casi «atado y bien atado»
ANTONIO GALEOTE El Mundo 13 Enero 2001

#El Gobierno balear penaliza la discriminación del catalán
PALMA DE MALLORCA. Miquel Segura ABC 13 Enero 2001

El País Vasco, en capilla
José Luis Gutiérrez La Estrella  13 Enero 2001

El lehendakari Juan José Ibarretxe, con su oteguiano flequillo de aplicado seminarista, comparece ante los medios un día sí y el otro también para arremeter contra el PP y el PSOE, contra "la utilización partidista de las instituciones" por parte de ambos partidos, mientras se demora varias horas antes de llamar a los dirigentes del PP que a punto han estado de quedarse sin dirección en el País Vasco, merced a la bomba enloquecida de ETA oculta justo al lado de las sepulturas, en el cementerio de Zarauz, donde sus compañeros del Partido Popular acudieron a homenajear póstumamente a Iruretagoyena, a uno de sus caídos, en el tercer aniversario de su asesinato.

La infamia fue de tal dimensión que todos quedaron horrorizados ante lo que hubiera podido suceder, incluido el PNV. Aunque Ibarretxe se demorara horas en llamar a Iturgaiz para mostrarle su condolencia y pesar.

Mientras tanto y tras acusar a populares y socialistas de uso partidista de las instituciones, su secretaría acababa de pasarle a la firma la dotación dineraria de muchos millones de todos los españoles para financiar la Udalbitza o asamblea de munícipes vascos que pretendía ser el germen sobre el que construir todo el proceso de autodeterminación e independencia institucional que sustituyera a las instituciones emanadas de la Constitución y el Estatuto.

Así, Ibarretxe, convertido ya en un simple y dócil cassette de quien verdaderamente manda en el País Vasco, que no es otro que Xabier Arzalluz, ejerce desde el más de los desvergonzados impudores, con la utilización del embudo y su correspondiente ley - la parte ancha para mí, la estrecha para el PP y el PSOE- un día tras otro.

Algo, de todas formas, se está avanzado en el País Vasco, gracias al abnegado heroísmo de tantos, a gentes como los de Basta ya, Foro de Ermua, etcétera, tantos y tantos dirigentes políticos, autoridades académicas, periodistas, intelectuales, que se juegan cada día la vida por no pasar por el trágala de permitir que una situación de dictadura del terror impuesta por los que usan las bombas y las pistolas, prospere. Al final, las mentiras tienen las patas muy cortas.

Parece que la famosa campaña del diálogo remite. Se habla de diálogo como simple y vacía jaculatoria, sin que sus promotores digan con quien hay que dialogar y sobre qué. Edurne Uriarte, la profesora socialista de la Universidad del País Vasco -aparente destinataria de la famosa bomba del ascensor en la Facultad de Periodismo- ha escrito un esclarecido artículo en el diario ABC de Madrid, el pasado 8 de enero, que no tiene desperdicio.

En su texto desenmascara una vez más, con los argumentos que se escuchan en la prensa madrileña desde hace ya tanto tiempo, a los que se refugian en las argucias semánticas de palabras-trampa como diálogo y paz. Su propuesta es esclarecedora: en lugar de diálogo y paz hay que hablar de Justicia y Libertad, que son las que faltan en el País Vasco. "Ante tanta confusión, es urgente sustituir de una vez por todas las palabras diálogo y paz por las de justicia y libertad", escribe Edurne.

Mientras tanto, como si de un trágico y macabro film de Buñuel se tratara, Ibarretxe sigue navegando a sus anchas en el surrealismo político que le cobija: se refugia en la "legitimidad" de los reglamentos para desdeñar la más contundente y última de las legitimidades, que es la voz del pueblo soberano, la que habrá de decir lo que deba ocurrir en el País Vasco, a partir de las elecciones autonómicas que ya anuncia para este año. De todos es sabido que su situación parlamentaria es angustiosa, que está llevando, entre otras cosas, al descrédito a un político nacionalista tan íntegro y vigoroso como es José María Atutxa, presidente del Parlamento Vasco, a hacer encaje de bolillos permanente y a moverse en el perpetuo filo de la navaja.

PSOE y PP, principales objetivos de ETA
Impresiones El Mundo 13 Enero 2001

Los próximos objetivos del desarticulado comando Barcelona eran la cúpula del PP catalán, la delegada del Gobierno y el ex ministro socialista Narcís Serra, según la documentación incautada. El dato confirma que la banda ha puesto en su punto de mira a los dos partidos que recientemente han firmado un trascendente acuerdo antiterrorista. Por si existiera alguna duda de que el pacto es útil y eficaz, la inquina de la banda demuestra que la unidad de ambas formaciones está haciendo mucho daño a la acción criminal de ETA. Los dirigentes políticos socialistas y populares están luchando contra el terrorismo con grave peligro para sus vidas. Pero este combate no es sólo suyo. Las declaraciones de los vecinos de los detenidos, que les llamaban «los etarras» pero no les denunciaron «para no meterse en líos», merecen una reflexión seria. Los ciudadanos deben concienciarse de que la lucha contra el terror es cosa de todos.

Sociedad catalana, sociedad vasca
Lorenzo CONTRERAS La Razón  13 Enero 2001  

Son varios los registros por los que puede discurrir la interpretación de los hechos. Me refiero a la detención de parte del «comando Barcelona» de Eta por una pareja de guardias urbanos. El azar y la eficacia han querido que esos guardias se hayan podido tomar la revancha por el asesinato de su compañero Gervilla, todavía reciente, en la Diagonal barcelonesa.

    Primera consideración: ni Barcelona es cualquier ciudad vasca ni la Guardia urbana de su perímetro es comparable, para bien, con la Ertzaintza famosa.

    Segunda consideración: la población catalana no está paralizada y muda por el terror inquisitorial de Eta como ocurre en el País Vasco.

    Con respecto a la primera reflexión hay que lamentar el sectarismo de ERC-IV de Cataluña, cuyos dirigentes Josep Lluis Carod Rovira y Joan Saura han celebrado que los municipales de Barcelona le hayan dado una lección de eficacia a las Fuerzas de Seguridad del Estado, como si ellos, los urbanos, no fueran también Estado y como si la verdadera referencia para medir y comparar eficacias pudiera ser otra que la Ertzaintza que gobierna y dirige desde Vitoria el señor Balza.

    Sobre la segunda reflexión vale preguntarse por lo que sería de Eta a estas alturas si la sociedad vasca no estuviera inhibida por el miedo, si no fuera una sociedad que, manifestaciones aparte, habla en voz baja para que no le oiga el vecino. Ambas consideraciones conducen a la misma conclusión: todo lo que no haga la sociedad vasca por sí misma, globalmente entendida, no podrá hacerlo nadie desde fuera cuando lo que se ventila no es este o aquel éxito, sino la derrota y desaparición definitiva de la banda.

    A los señores Carod y Saura habría que recordarles la cantidad de descalabros que ha sufrido Eta desde que inició su actual ofensiva. Tendrá que reconstruir sus llamados «comandos» en Andalucía, Aragón, parcialmente Madrid y Barcelona. No hay, estrictamente hablando, impunidad. Funciona la colaboración extranjera, si no a plenitud, sí de manera bastante satisfactoria.

    Eta va a responder. Es la profecía más fácil que cabe hacer en este momento. La organización mafiosa no ha agotado sus existencias de explosivos robados en la Bretaña francesa, ni tampoco se puede dar por extinguida la base terrorista reclutada a partir de las «ikastolas» y la «kale borroka». Tiene capacidad de respuesta porque suya es la iniciativa desgraciadamente. Para matar, para extorsionar, para montar infraestructuras. Todas esas realidades materiales son las que la sociedad vasca y su policía tienen que contrarrestar.


¡Eh, guardias!

MARTIN PRIETO El Mundo 13 Enero 2001 


El diario Deia, flauta que toca Arzalluz, da por inexistente la política antiterrorista del Gobierno y achaca a la casualidad la puesta patas arriba del comando Barcelona. El destino juega con los dados cargados y en la Ciudad Condal la casualidad se construyó con el legítimo enojo y especial alerta de la Guardia Urbana barcelonesa, tal como la otra casualidad de que los perros de Balza, desaconsejable consejero de Interior del Gobierno vasco, perdieran el olfato ante la dinamita del cementerio de Zarauz, se edificó sobre la desmoralización de la Ertzaintza que ya afecta por lo visto hasta a sus cánidos.

Todo éxito antiterrorista es aguado por los secesionistas que aspiran a un diálogo político en el que ETA ponga una tregua indefinida sin entrega de armas y logística y el Gobierno de España aporte el derecho de autodeterminación para Euskadi, y la salida de los presos etarras, al menos para que voten dentro del censo que organicen en Sabin Etxea. Todo trabajo policial ha de ser desacreditado, y ahí está Otegi amenazando con otros 30 años de terror. Por paciencia que no quede, pero es que la propia ETA en sus documentos internos admite su imposibilidad para derrotar militarmente al Estado español opresor y, generosamente, se autoconcede un empate. 

Con las leyes que, buenas o malas, nos hemos dado libremente, y con el respeto a los derechos humanos que tanto interesan a los etarras, cerrado históricamente el paréntesis de barbarie socialista, hay que apelar constantemente a los guardias, hasta a esa policía local que ya tiene sus mártires, para poner el mayor número posible de terroristas ante un horizonte penal de 30 años consecutivos sin otra esperanza de excarcelación que la autodisolución de ETA, única carta negociadora que le queda a la banda. 

Se felicita el gran Manuel Martín Ferrand de esta incorporación de la policía local a la lucha antiterrorista; sólo falta que la Guardia Civil y la Policía Nacional dejen de encelarse y que la policía autonómica vasca reciba, ellos y sus perros, la orden de perseguir el terror y encontrar bombas en maceta. La única solución que tiene ETA es la policial, y fue un error considerarles la última tregua, cuando estaban acorralados y precisaban tiempo, para ir a Suiza a escucharles su enésima propuesta sobre la rendición de España. 

Algún día ETA negociará paz por presos, y para ello conviene tener la bolsa llena. La oxidación de las nuevas hornadas de asesinos en serie, evidenciada esta semana, sí, afortunada, favorece la solución policial al plazo que sea con tal de no aflojar la presión sobre los caníbales. Habrá otros atentados, por supuesto, y nos daremos a alguna depresión de no sé cuántos milibares, pero la acción policial será la única que doblegue esta voluntad de seguir matando. Lo clásico: «¡Chisst, guardias!».

Pujol mueve ficha
Editorial ABC 13 Enero 2001

La creación de la figura del jefe de gobierno en el Ejecutivo autonómico catalán es la consecuencia práctica del descarte del democristiano Josep Duran Lleida como sucesor de Jordi Pujol. Así lo ha entendido el líder de Unió, quien por primera vez ha admitido explícitamente que Artur Mas es el elegido. Pero no es éste el aspecto más relevante de la decisión, pues pesa en el ambiente que el cada vez más consagrado delfín tendrá que administrar, salvo vuelco espectacular, el fin de la hegemonía de Convergència en la Generalitat. En clave interna de la coalición nacionalista, el futuro nombramiento de Mas como «conseller en cap» revela que el equilibrio de fuerzas entre CDC y UDC es una ficción sostenida en las buenas maneras. Resulta esclarecedor, en este sentido, que Duran hable de «ruptura del equilibrio», que no de la coalición, y que se reclame que los cambios de consejeros se aborden en común. En realidad, es tan poco como pedir el mantenimiento de las formas, que pasa por el hecho de que Unió pueda influir no ya en los traslados y recomposiciones sino en la gestión y elaboración de la versión oficial de esos cambios. Otra cosa es que desde Convergència se haya considerado ocioso contemplar estas cuestiones dadas las dificultades de Unió derivadas del «caso Pallerols» o la amplificada contestación interna que el moderantismo de la cúpula democristiana suscita en sus bases. De nada le ha servido a Duran adoptar de un modo más teórico que real el soberanismo como ideal tras el último congreso democristiano ni mantener un alto índice de popularidad pese a las sospechas sobre la financiación de su partido. En horas bajas, los fieles de Pujol han decidido ejecutar una remodelación que es tanto como un terremoto para UDC y una vieja aspiración convergente: poner a los democristianos en su sitio.

En cuanto a los efectos prácticos de los cambios, no puede extrañar que generen una cierta indiferencia tanto en la oposición, incluido el PP, como en la ciudadanía. En el mundo cultural, el descarte del conseller Vilajoana y el reingreso en el departamento ahora como conseller de Triadú no es precisamente un asunto de gran interés. Sí que tiene algo más de relieve la posibilidad de que Francesc Homs sustituya a Mas en la cartera, no tanto por los efectos que su gestión vaya a tener en la Conselleria sino por cuanto es de filiación roquista. En el alambicado ecosistema nacionalista, ese nombramiento supondría un gesto de gran valor para quienes percibían la deriva radical de CDC, en la que Mas no se desenvolvía con naturalidad pero que aceptaba implícitamente, forzado por una cuestión de peso e influencia de tal sector. Homs es todo lo contrario a los jóvenes cargos que abundan en las Consellerias catalanas, además de persona de gran prestigio empresarial, con una trayectoria política en Madrid discreta pero importante y nada proclive a las euforias. En teoría, debe formar parte de los muchos gestos que tendrán que hacer Pujol y Artur Mas para conservar un electorado poco partidario de aproximaciones a ERC y de virajes improvisados.

Estos cambios, cuando se produzcan, mostrarán también la delicada situación electoral y gubernativa de CiU. Si se tiene en cuenta que la trayectoria de Pujol se ha basado en gran parte en su alergia a las remodelaciones de gabinete, se infiere que la capacidad seductora del nacionalismo catalán y su proverbial habilidad para difundir mensajes de orden más poético que real ya no son activos útiles. La única plataforma de Pujol es su Gobierno y eso significa que CiU ha agotado las vías del mundo asociativo y su capacidad de influencia en Madrid, ni siempre ni necesariamente ligada al peso de su número de diputados. En esas circunstancias, los cambios en el Gobierno autonómico serán en esta ocasión el vehículo para recomponer una situación de crisis en CiU. Otra cosa es que se vaya a aliviar la crisis de la coalición y que el Gobierno de Pujol dependa de los votos del PP.

Vecinos de Bilbao increpan a radicales que iban a atacar la casa de un ertzaina
BILBAO EL CORREO 13 Enero 2001

Vecinos del barrio bilbaíno de Santutxu evitaron la madrugada del jueves que cuatro encapuchados atacaran con ‘cócteles molotov’ la vivienda en la que hasta hace unos meses residió un ertzaina. Los ciudadanos recriminaron a los radicales, que arrojaron al suelo todas las botellas incendiarias salvo una. El ‘coctel’ se estrelló contra una persiana de la casa y no llegó a deflagrar.

Por otra parte, un artefacto casero explotó a las 21.40 horas de ayer en el BSCH de Oiartzun. El estallido rompió los cristales y la puerta de la sucursal.

Casi «atado y bien atado»
ANTONIO GALEOTE El Mundo 13 Enero 2001

El pospujolismo ha entrado en su primera fase. Ahora parece ya bastante claro que el president tiene decidida su retirada y ha jugado a fondo la carta de Artur Mas, a quien convertirá en una especie de primer ministro a la catalana. Siempre, por supuesto, bajo su tutela. Pero las cosas han ido más lejos. Pujol no se ha limitado a una operación superficial para promocionar a su delfín, sino que ha entrado en una remodelación profunda de su gabinete.

Uno de los objetivos de esta remodelación es el de blindar a Mas. Incluso la eventual designación de un roquista para Economía, Francesc Homs, parece responder a esa intención, dado que el nuevo conseller, si las cosas no sufren un vuelco imprevisto, es un duro negociador acostumbrado a la pelea política en Madrid y experimentado en cuestiones de financiación autonómica. Homs negociará el nuevo sistema de financiación a partir de la propuesta de Mas. Si sale bien, no deja de ser la propuesta del delfín. Si sale mal, el que ha negociado habrá sido, después de todo, un roquista.

Pero otro objetivo, el prioritario, de esta crisis de gobierno, es el de marcarle claramente el terreno a Duran Lleida. Con la prevista remodelación, Pujol le está diciendo al líder de Unió hasta dónde puede llegar. Y la verdad es que, con los esquemas dibujados por el president, no parece que pueda ir muy lejos. Un efecto inmediato -posiblemente no sólo previsto, sino incluso buscado- ha sido la irritación de la dirección de Unió y del propio Duran. El dirigente democristiano afrontó estos proyectos de Pujol amenazando con abandonar el Govern. Ahora, parece que en realidad va a tener que irse discretamente y sin portazos, salida que, de hecho, satisface a Pujol y era probablemente otro de los objetivos buscados.

A partir de ahora, el delfín Mas empieza su andadura con un Govern hecho a su medida y con el incómodo Duran a distancia, y todo ello aún bajo la tutela y protección del indiscutible jefe. Artur Mas va a tener que empezar a demostrar que sirve para algo más que para hacer exacta y obedientemente lo que le indica Pujol. Habrá que ver hasta dónde llega y si es algo más que un producto de los laboratorios de imagen.

De momento, Pujol ha tomado la iniciativa y ha dejado claras algunas cosas: que va a retirarse, que su sucesor es Artur Mas y que Duran Lleida no puede contar con el más mínimo apoyo del president para labrarse un futuro político. Admitamos que, como primera fase no está nada mal. No está todo «atado y bien atado». Pero casi.

El Gobierno balear penaliza la discriminación del catalán
PALMA DE MALLORCA. Miquel Segura ABC 13 Enero 2001

El Consejo de Gobierno balear aprobó ayer el proyecto de Ley de Comercio, auspiciado por el vicepresidente del Ejecutivo, el nacionalista Pere Sampol. Uno de los objetivos de esta nueva ley —que puede ser recurrida ante el Tribunal Constitucional, como ya ha ocurrido con la Ley de Consejos Insulares— es el de impulsar la normalización lingüística en el ámbito mercantil.

El texto, inspirado en el que ya está vigente en Cataluña, penalizará la discriminación de la lengua catalana en los comercios de Baleares. En ese sentido, la futura ley —que deberá ser aprobada por el Parlamento, aunque ya cuenta con el apoyo de Unión Mallorquina— establece que «los consumidores tienen derecho a ser atendidos en alguna de las lenguas oficiales de las Islas Baleares, y no podrán ser discriminados o atendidos incorrectamente en razón de la lengua oficial que empleen».

«AL MENOS EN CATALÁN»
Sin embargo, el texto legislativo va mucho más allá al determinar en otro apartado que «en los establecimientos “al detall” explotados por empresas que dispongan de una plantilla laboral de más de cinco trabajadores, los consumidores tendrán, además, el derecho a ser atendidos en la lengua oficial de las Islas Baleares que ellos escojan». De ese modo, se pretende garantizar que el uso del catalán no sea penalizado en los comercios de la Comunidad Autónoma.

El proyecto de ley, asimismo, prevé que «la señalización y los carteles de información general de carácter fijo, y los documentos de oferta de servicios para los consumidores de los establecimientos abiertos al público, han de ser redactados al menos en catalán».

LÍMITES AL COMERCIO
Otro de los aspectos destacables del mencionado proyecto legislativo es el de la contención de la superficie comercial de los establecimientos, fijándose un tope máximo de 1.300 metros cuadrados en Palma, que va disminuyendo progresivamente en función del número de habitantes de cada población. Sampol cumple así la promesa efectuada a las asociaciones de comerciantes, de poner freno a la instalación de grandes superficies en las Islas. La futura ley establece también un máximo de 72 horas semanales de apertura de establecimientos, explicitando que «los domingos y festivos no serán hábiles para el ejercicio de la actividad comercial, excepto los autorizados».

 

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