AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 17 Enero 2001
#Vuelta a empezar
Pablo A. Mosquera La Razón 17 Enero 2001

#Asesinar al mensajero
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 17 Enero 2001

#Objetivo: prensa valiente
Editorial La Razón 17 Enero 2001

#Idiotas ¡que somos todos!
Miguel Ángel JIMENEZ- .- La Razón  17 Enero 2001

#LOS PERIODISTAS Y EL TERRORISMO
Impresiones El Mundo 17 Enero 2001

#El FBI
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS  El Mundo 17 Enero 2001

#Cataluña
ANTONIO GALA El Mundo 17 Enero 2001

#Luis del Olmo, la voz
Editorial La Estrella  17 Enero 2001

#El retorno de Recalde
TONIA ETXARRI El Correo 17 Enero 2001

#Duran Lleida y la herencia política de Pujol
Lorenzo Contreras La Estrella  17 Enero 2001

#El Estado recurre varios incentivos fiscales de las diputaciones vascas
EFE El Correo 17 Enero 2001


Vuelta a empezar
Pablo A. Mosquera La Razón 17 Enero 2001

Que en el 2001 habrá elecciones al Parlamento Vasco ni es noticia ni causa sorpresa. Es más, otra salida al bloqueo Institucional de la Comunidad Autónoma Vasca habría sido «ocurrente». ¿Había alternativas? Siempre las hay, otra cosa es que convengan o sean políticamente correctas, sobre todo en un país tan crispado, tan dogmático y tan desvertebrado. ¿Se imaginan otra pasada por la mayoría nacionalista con EH de ideólogo del pacto para seguir gobernando y caminando en pos de la soberanía y la territorialidad? Tampoco sería correcto reconstruir las mayorías de antes, que formaban nacionalistas y vasquistas, aunque algunos están convencidos de que tras las elecciones habrá que volver a la fórmula convivencial, como mal menor, en pos de la serenidad y la vertebración. Sin embargo, hay dos cuestiones para analizar. Se dijo con una claridad meridiana que esta legislatura era la de la paz. Y casi a continuación, la autoridad competente afirmó; esta ETA no volverá a matar. Ni lo uno, ni lo otro se cumplió, y de paso arrastró a todo el sistema hacia una crisis sin parangón, donde no sólo se atentó contra personas, se atentó contra el propio sistema democrático y contra la convivencia social.

ETA casi lo consigue. Su modelo basado en el «cuanto peor, mejor» estuvo a punto de dar frutos de enfrentamiento civil en las calles, logró imputar a los vascos y, especialmente a los nacionalistas, la responsabilidad de los asesinatos, creando un clima irrespirable dentro del país y sus alrededores, para quienes somos, a pesar de todo, ciudadanos vascos. Fracasó la oferta, el modelo, el plan, el pacto y el proceso; pero dejó heridas convivenciales que hay que cerrar cuanto antes entre ciudadanos, comunidades y poderes públicos. No podemos vivir aislados. No queremos ser un fangal de violencia e intolerancia fruto de la confrontación con el fundamentalismo nacionalista radical. La palabra la tiene la sociedad; esa es la grandeza de la democracia. La posibilidad del ciudadano para cambiar a los que se equivocan, siempre que los partidos políticos ejerzan su papel de intermediarios entre la voluntad popular y las Instituciones del poder que otorga el sistema. Volver a empezar supone reconocer la gravedad del error cometido al dejarse llevar por quienes son antisistema y viven en las subculturas de la violencia y el fascismo. Supone reconstruir la democracia en el país, que es tanto como garantizar los derechos fundamentales de los seres humanos, respetar el Estado de Derecho, incluso para cambiarlo, pero sin otros instrumentos que la fuerza parlamentaria, sin el valor añadido de la violencia. Supone encontrar un lugar común de convivencia pacífica entre culturas y ambiciones políticas. Retroceder para avanzar; requiere de enterrar viejos y caducos derechos históricos, que sonrojan a la mayoría, y que son un obstáculo para hacer una comunidad de ciudadanos frente al discurso victimista de un «pueblo nacido de la costilla de Aitor».

Asesinar al mensajero
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 17 Enero 2001

Por las venas de este periódico circula cada madrugada la mejor información sobre terrorismo. Nos comemos crudos a todos los otros medios impresos, hablados o audiovisuales. Trae esa información el primer especialista del periodismo español: Jesús María Zuloaga. Así es que, hace tres meses, le dije a Luis del Olmo en Onda Cero:
    -De aquí a Navidad se producirá un atentado contra un periodista. Cuídate.

    La respuesta de Luis del Olmo fue desoladora:
    -¿Y qué puedo hacer?
    Porque se puede hacer muy poco. Hoy no lloramos sobre los dioses del periodismo porque los terroristas fallaron. Fallaron, sí, en las tres bombas enviadas a LA RAZÓN, en la que dirigieron a Raúl del Pozo, en la que prepararon para el estupendo Antonio Burgos, en la que montaron en San Sebastián contra compañeros de Antena 3 y «El País», fallaron, en fin, en el coche bomba con el que proyectaron volar a Luis del Olmo el 20 de diciembre, cinco días antes de la Navidad.

    ¿Qué se puede hacer? Tomar algunas precauciones y, efectivamente, muy poco más. Asesinar al mensajero siempre ha sido un recurso fácil. Y bastante absurdo. Nadie meterá el miedo en el cuerpo a esta profesión. Luis del Olmo, o los sucesores de Luis del Olmo, seguirán informando sin veladuras ni tapujos sobre la realidad sórdida del terrorismo en España. Los asesinos se estrellarán contra el muro inabordable de la libertad de expresión. Con Luis del Olmo hubieran derramado, ay el verso de Valente, la sangre sonora de la libertad.

Objetivo: prensa valiente
Editorial La Razón 17 Enero 2001

La última ofensiva de Eta responde a una dirección estratégica que dista mucho de ser indiscriminada, Se ceba en sectores concretos (aunque múltiples) de la población, siempre con objetivos específicos. Es el caso de los asesinatos de concejales del PP, para minar su base social y frenar a tiros su creciente respaldo político en el País Vasco. En el PSOE, Eta busca como víctimas a aquellas más equidistantes en la alternativa nacionalismo-no nacionalismo, para indirectamente obligar al PNV a que se comprometa de hecho con el soberanismo, como lo hizo de palabra. A los empresarios, para que se sometan al chantaje mafioso; a los Cuerpos e instituciones, entre ellas la Justicia, para amedrentar a sus funcionarios. Y, en fin, Eta ha incorporado entre sus objetivos a los intelectuales que se han decidido a alzar la voz por la libertad conculcada; y a los periodistas, cuyos más destacados representantes han plantado cara con sus opiniones al fenómeno totalitario que propugna Eta.

    Ayer se conoció que el gran profesional de la radio, Luis del Olmo, pudo ser víctima de un coche-bomba de no haber mediado la actuación del guardia urbano de Barcelona Juan Miguel Gervilla, que pagó con su vida interferir en los planes de los terroristas. No era una víctima cualquiera, y todos sus compañeros de profesión nos congratulamos de que la banda viera frustradas sus intenciones. Es una voz valiente, que denuncia la barbarie terrorista y se pone del lado de la sociedad agredida y acosada. Por eso, por usar en libertad de la palabra, fue tomado como un peligro para los que quieren un pueblo amordazado y arrodillado, débil para rendirse ante la locura de los que quieren cambiar la historia, la legalidad yla estabilidad, a base de tiros.

    Era una víctima escogida y señalada por los sectores «políticos» cercanos al terrorismo, lo que vuelve a demostrar que ambos, los etarras y sus cómplices, actúan bajo la misma estrategia. Luis del Olmo había sido involuntario protagonista del vídeo de Pepe Rei en el que señala a profesionales de la información como «enemigos», donde también estaba Aurora Intxausti, que estuvo a punto de morir, con su marido y su hijo. Ambos, y otros periodistas que no han querido doblegarse al miedo, son profusamente citados en la revista de Rei «Ardi Beltza», precisamente la publicación que se ha encontrado en manos de los últimos grupos de Eta detenidos.

    Ya son demasiadas coincidencias, y es hora de que hable la Justicia. No se puede desmontar Eta pistolero a pistolero. Hay una dirección que se camufla en los territorios políticos cercanos a la banda (HB), y hay unos voceros que marcan el paso de los criminales mientras apuntan a las víctimas.

Idiotas ¡que somos todos!
Miguel Ángel JIMENEZ- .- La Razón  17 Enero 2001

Sabía que para ser terrorista, había que ser muy idiota. Vamos que dedicarse al tema de asesinar y colocar coches bomba, no había que tener mucha inteligencia. Intuyo -por aquello de haber dedicado algún tiempo al estudio- que eso del terrorismo, es una cosa para idiotas genéticos. O bien, para aquellos que se creen historias sacadas de las novelas nacionalistas, o meapilas sin recamara de reflexión.

    Por eso, perfectos idiotas, -y me refiero al entorno de ese sindicato del crimen que se llama ETA, y a sus socios del llamado nacionalismo excluyente vasco- hoy no puedo evitar dirigiros estas letras.

    No sé, si sabéis leer, pero que os las lean, -eso si, despacio por que sino no seréis capaces de asimilar el contenido- porque vuestro grado de infrahumanidad, no llega al escalón del mono. Criatura por otra parte más inteligente que vosotros.

    Un bocazas de la policía ha hecho publico que siete veces intentasteis atentar contra Luis del Olmo. Siete veces, sucias ratas, habeís querido segar la vida de un hombre de los pies a la cabeza como Luis. Siete veces multiplicado por mil sereís malditos a los ojos de Dios y de los hombres, porque ningún proyecto político, ningún proyecto nacionalista puede hacerse con la sangre de un inocente.

    Sois tan miserables que no tenéis inteligencia alguna. ¿Pensáis que matando a Luis apagáis la voz de Protagonistas? ¡Estúpidos de mierda, Protagonistas, es una obra de Luis, de Luis del Olmo, un hombre, un periodista como la copa de un pino, mientras vosotros no alcanzáis ni la estatura de un hongo.

    Pero os he de decir una cosa, Protagonistas somos todos. Somos los que aprendemos todos los días como se hace la mejor Radio del mundo con Luis del Olmo. Protagonistas son los mas de dos millones de personas que a alguna hora del día la escuchan. Protagonistas no sólo es Luis, somos todos nosotros, los que nos sentimos orgullosos de estar a su lado día a día.

    Miserables de mierda, si fuerais seres humanos al menos me alcanzaría el perdón, pero dada vuestra condición de ratas os repito, Luis del Olmo somos todos, y abajo esta mi firma.

LOS PERIODISTAS Y EL TERRORISMO
Impresiones El Mundo 17 Enero 2001

Infame plan para matar a Luis del Olmo
La noticia, conocida ayer, de que el coche-bomba que conducían los terroristas del comando Barcelona cuando asesinaron a Juan Miguel Gervilla iba destinado a matar al periodista Luis del Olmo confirma la obsesión de ETA con los medios de comunicación. Su nombre se añade a la lista de profesionales que, por azar o error, se han salvado de la muerte. Acallar la voz de Luis del Olmo hubiera significado más que matar a un ser humano, hubiera supuesto también privar a la sociedad de su denuncia explícita y permanente de los terroristas. Del Olmo era uno de los involuntarios protagonistas del infame vídeo de Pepe Rei, director de Ardi Beltza. Una conexión que vuelve a revelar la cara más siniestra de este personaje, de profesión señalador de los enemigos del pueblo vasco. Al margen de las sanas discrepancias entre medios, hoy todos estamos unidos en el repudio al terror y en la solidaridad humana y profesional.

Un acto de autoritarismo de Gallardón
El presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, obligó ayer a dimitir al director general de Telemadrid debido a la emisión de un reportaje sobre el País Vasco en el que se recogían las opiniones de políticos, juristas y periodistas acerca de la cuestión vasca. Entre ellas, figuraba la del portavoz de EH, Arnaldo Otegi, cuya intervención en el reportaje fue, al parecer, la que desencadenó tan fulminante destitución. Es verdad que los minutos dedicados a Otegi fueran excesivos y se puede criticar al periodista por no haber confrontado al dirigente abertzale con las babaridades de sus jefes etarras. Pero nada de ello justifica la decisión de Gallardón, que evidencia el escaso respeto del presidente madrileño por la independencia de los medios públicos. El, al que tanto le gusta de presumir de sus valores democráticos, ha echado a un profesional de brillante trayectoria en un ejercicio de autoritarismo. ¿Querrá hacer méritos?

El FBI
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS  El Mundo 17 Enero 2001

Una agrupación de consumidores, la OCU, acaba de pedir que se coordine de verdad, mediante una instancia única y superior a las 17 comunidades autónomas, la política de prevención del mal de las vacas locas. El contagio no se ha detenido en las fronteras históricas, geográficas y políticas de los estados europeos y, evidentemente, mucho menos iba a hacerlo en las bardas administrativas regionales. Si la enfermedad ha pasado el Canal de La Mancha sin dificultad, más fácilmente tenía que atravesar Pancorbo o Despeñaperros. Si las fronteras abiertas de la Unión Europea han permitido el descontrol del mal incluso después de detectado, calcúlese los problemas que han podido tener los priones malignos para pasar de Galicia a Asturias, de Asturias a León, de Aragón a Cataluña o de Madrid a La Mancha. Aproximadamente, ninguno.

Ahora bien, la cuestión de fondo en España no es que las atribuciones del poder central no estén definidas, que a veces lo están y a veces no. El problema es que por parte de todas las autonomías, sean más nacionalistas o menos, una vez hecha la transferencia de lo que sea, adiós Madrid. Ni coordinación ni colaboración, no sea que aparezca en el horizonte el obligado trámite de supervisión que incluso en los estados federales e incluso en las federaciones de Estados corresponde al Gobierno Central, Federal o Confederal. Esto de las autonomías es el Estado de santa Rita, Rita, lo que se transfiere no se quita. Y hay 17 clases políticas, 17, hambrientas de poder y celosas de su impunidad que se niegan a ser dirigidas o coordinadas por nadie. Sólo cuando al virus de la disgregación se contrapone el virus de alguna enfermedad infecciosa puede verse con claridad la magnitud del daño que semejante metástasis del poder puede producir al ciudadano común, que es el que paga los sueldos de todos.

Como la gente ya no estudia historia de España pero ve muchas películas norteamericanas, la única solución que se nos ocurre para calmar a los consumidores es reinventar el FBI, llamándolo Policía Federal para que bajen la guardia los nacionalistas y pueda perseguir el tráfico de reses enfermas y de harinas animales con el prión amartillado. En realidad, podría hacerlo la Guardia Civil si no la hubieran expulsado ya de donde los nacionalistas han podido, pero los agentes son igualmente válidos. Sólo falta el Elliot Ness que persiga a los ganaderos desaprensivos y se incaute de los alijos de harina animal en las fronterillas autonómicas. Como nuestro Elliot Ness sólo puede ser Baltasar Garzón, que a cambio de la publicidad del FBI autonómico abandonaría la Audiencia Nacional, todos saldríamos ganando. España, mucho; el resto del mundo, más.

Cataluña
ANTONIO GALA El Mundo 17 Enero 2001

El activo embaucador pudo serlo mientras estuvo solo para chantajear. Ahora crece la ambición en torno suyo. Y, más listo que Fraga y con más seny, prepara sus maletas. Duran irá por la salida, como Roca y Molins: su alimento fue la desesperada esperanza de los segundones. El sucesor oficial, Mas, por muy cap que lo hayan nombrado, no es Pujol ni va a vivir sus vacas gordas, sino las vacas locas. Y Maragall tiene la carabina con la culata en el hombro. Cataluña ha delegado durante demasiados años. Ahora tendrá, con los ojos abiertos, que afinar y votar. Que ya era tiempo.

Luis del Olmo, la voz
Editorial La Estrella  17 Enero 2001

E
l "comando Barcelona" que ha sido desarticulado por la Policía Municipal de la Ciudad Condal iba a poner un coche-bomba en la puerta del domicilio del periodista Luis del Olmo, cuando tropezó con otra patrulla municipal que lo interceptó y que sufrió el furioso ataque del comando, cobrándose la vida de un policía urbano.

En Sevilla, no hace mucho, se supo también que el comando de ETA, luego detenido en esa ciudad andaluza también con la colaboración estrecha de la Policía Municipal, había rondado la casa y la puerta del periodista Antonio Burgos, al que esperaron para matarlo, afortunadamente sin éxito.

La escalada de ETA no cesa y tiene puesta en su punto de mira a toda la sociedad, y en ella de una manera muy especial de un tiempo a esta parte a los medios de comunicación, en pos del crimen y de la notoriedad que un asesinato semejante les podría acarrear.

El último objetivo que se ha conocido ha sido Luis del Olmo, director del programa Protagonistas de Onda Cero, programa de larga historia periodística y democrática que acaba de cumplir su número 8.000 en antena con brillante y exitosa trayectoria.

Trayectoria liderada por Luis del Olmo, la voz. La voz amiga y cercana de los ciudadanos españoles que ha llenado durante muchos años las mañanas de la radio y que ha triunfado social e informativamente como uno de los pocos y grandes programas de la radio que ha sobrevivido a casi todo, por más que ETA haya pretendido, y afortunadamente fallado, hacer enmudecer esa voz de libertad, que ha dado sitio al pluralismo y que seguirá al amanecer.

Seguirá Luis del Olmo, como siempre, contando lo que pasa, comentando lo que ocurre, ofreciendo datos, comentarios plurales y sin filtros a los ciudadanos que se acercan a su programa matinal. Voz libre como la de Luis del Olmo que ETA, con un coche-bomba, ha querido silenciar.

El retorno de Recalde
TONIA ETXARRI El Correo 17 Enero 2001

Ha tenido que ser de la mano de la Fundación Broseta, en Valencia. Pero lo ha hecho. José Ramón Recalde ha vuelto por sus fueros al mundo de los vivos después de haber mordido la bala de ETA y aunque nunca se fue, él sabe mejor que nadie que la reaparición en la escena -con la fuerza moral, el sentido de la ironía y las convicciones políticas de las que ha hecho gala- es el mejor antídoto contra el olvido. Y porque seguramente habrá sentido que optar por el silencio, tras ser víctima de los terroristas, implica cierto grado de exilio interior, el ex consejero no sólo ha vuelto para abogar por la necesaria convivencia sino que ha reconocido, junto a su mujer, su intención de reabrir su perseguida librería, ‘Lagun’.

«Ha sido un ‘puntazo’; como una inyección de adrenalina», reconoce un intelectual vasco que vive angustiado por el deterioro del clima político en Euskadi y que no ocultaba su emoción al ver al ex consejero por la tele. Recalde ha vuelto del mundo del silencio para alertar de los pasos peligrosos que están dando nuestros políticos encelados en el camino de la división. El solo hecho de poder oírle, mientras otros amigos suyos se fueron para darse un tiempo en espera de mejores épocas, ha supuesto una bocanada de aire para los ciudadanos que sienten que no pueden respirar cada vez que tienen que alterar los ‘tempos’ de su vida para burlar el acecho terrorista. Tiempos difíciles; con el azote del terrorismo y el Parlamento dividido en dos mitades, sin Gobierno que pueda ejercer, con ausencia de liderazgo político y horizontes electorales en un clima en el que ETA se sigue negando a emular los pasos del IRA que llegó a la lúcida conclusión, hace ya tiempo, de que no iba a conseguir nada por la vía del terror.

La maquinaria electoral del PSE-EE ya ha empezado a funcionar en público. Redondo, de entrada, y antes de que empiecen a circular los rumores acerca del abismo que pueda existir al otro lado del nacionalismo, lanza un mensaje tranquilizador, y sin complejos de izquierda a la hora de medirse con el PP, para sus electores. Seguirá existiendo la Euskadi autonómica con todos sus resortes : la Policía, el Concierto, las ikastolas, ETB aunque no gane el PNV. Faltaría más. Tiempos difíciles. A pesar de todo o quizás por eso, Recalde ha vuelto. Y de la misma forma que la compra del último disco de Imanol se está convirtiendo en un acto de rebeldía contra el fanatismo, la cadena humana que ayuda a ‘Lagun’ a abrir tiene una motivación de resistencia. ¿No habíamos vivido estos gestos de solidaridad, hace más de 20 años, en otra época de infausto recuerdo ?

Duran Lleida y la herencia política de Pujol
Lorenzo Contreras La Estrella  17 Enero 2001

La designación de Artur Mas como conseller en cap del Gobierno catalán acredita en Jordi Pujol una voluntad de perpetuar su herencia política. Frente a sus maniobras, el perdedor es esta vez Josep Antoni Duran Lleida. Y digo "esta vez" porque el presidente de la Generalitat no da, como suele decirse, puntada sin hilo. Siempre que ha tomado una decisión trascendental por afectar a su propio futuro lo ha hecho en perjuicio de alguien especial, sobre todo cuando ese "alguien" ha intentado influir a espaldas de Pujol en el mañana político de Cataluña. Recuérdese cómo el molt honorable promocionó a Pere Esteve para cerrar el paso a las ambiciones del ex número dos de la Generalitat Miguel Roca, manteniendo a su nuevo apadrinado en alza todo el tiempo que la operación política en marcha lo requirió. Esteve, sin madera de líder, servía para orientar y preparar la sucesión en CiU y en la Generalitat con el control del momento y de las circunstancias. De manera que cuando la baza que Artur Mas representaba estuvo madura, Pujol no dudó un momento en sacrificar también a Esteve, cuya andadura política ya estaba programada con una concreta, concretísima limitación de calendario.

En materia de sucesión, lo de menos era la denominación de los cargos. Ser secretario general de Convergencia de Cataluña, el partido de Pujol, era suficiente para perfilar un "delfín" del molt honorable, siempre que éste abrigase algún propósito en tal sentido. "Delfín" o hereu ya lo fue Artur Mas sin ocupar la secretaría, del mismo modo que Miguel Roca y después Esteve jamás fueron "delfines" desde ese puesto.

A fuerza de devaluar la secretaría general de Convergencia, Jordi Pujol la inutilizó como antesala del poder o vestíbulo de la sucesión. Necesitaba, para anticipar sus intenciones, crear un nuevo cargo premonitorio que no aparece recogido en el Estatuto de Cataluña, aunque existía en el Estatuto de tiempos de la República. El conseller en cap renacía así en la persona de Artur Mas, despojado, como es el caso de la secretaría general, de cualquier adherencia burocrática. Ya no hay espacio para la duda. Pujol ha esperado todo el tiempo que quiso, cumplió los años que pensaba cumplir y se garantizó, tras cuatro lustros de mandato, una defensa de sus intereses materiales y políticos más allá del mero ejercicio formal del poder.

Como buen democristiano, Duran Lleida aspiró en CiU a todo desde casi nada. La mayor parte de su carrera política se la debe a Jordi Pujol, pero no hay demócrata cristiano que no se sienta ungido por el dedo de Dios para los más altos empeños. Duran, como Javier Rupérez, Javier Arenas y tantos otros compañeros de camada ideológica han parasitado a otras formaciones iniciales hasta incrustrarse en las primeras líneas del aspirantado político.

Hay que acoger con reserva mental el amago que Duran Lleida hace cuando habla de escindirse del pujolismo. Es muy dudoso que adopte tal determinación por muy desplazado que se sienta con la promoción de Artur Mas. Acudir por libre, como formación aislada, a las urnas, es para todo partido democristiano, al menos en España, una arriesgadísima aventura. Pujol puede pemitirse el lujo de jugar fuerte frente a Duran Lleida porque conoce bien las limitadas posibilidades electorales de su hasta ahora socio.

Para los intereses de España habría sido buena realidad lo contrario. Duran es o sería potencialmente un buen heredero de una Cataluña integradora. Cabe imaginar fundadamente cuán alta debe ser su envidia cuando contempla la carrera de Josep Piqué en la Administración central, hasta alcanzar nada menos que la titularidad del Ministerio de Asuntos Exteriores. En ese espejo se mira seguramente Duran con su pálido nacionalismo al frente de Unió. Su salto al número uno de CiU le dejaría en posición de ventaja para llevar a término una política centrípeta. Es lo que Jordi Pujol procura evitar a toda costa. Está en juego la perfección de su herencia política.

El Estado recurre varios incentivos fiscales de las diputaciones vascas
Se trata del primer recurso planteado a normas fiscales vascas desde que se suscribió la llamada "paz fiscal", por la que el Estado se comprometió a retirar todas sus actuaciones contra la fiscalidad vasca
EFE El Correo 17 Enero 2001

El Estado ha recurrido varias normas de las tres diputaciones forales vascas que regulan incentivos fiscales a la inversión y reducciones en las sanciones tributarias, al entender que suponen un incumplimiento de la "paz fiscal" firmada en enero del pasado año.

Se trata además del primer recurso planteado a normas fiscales vascas desde que se suscribió el 18 de enero de 2000 la llamada "paz fiscal", un acuerdo por el que el Estado se comprometió a retirar todas sus actuaciones contra la fiscalidad vasca a cambio de que las diputaciones derogaran determinados incentivos.

Según confirmaron a Efe fuentes del Ministerio de Hacienda, los recursos presentados en la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco se refieren a tres puntos concretos de la normativa vasca, dos de los cuales se refieren a incentivos fiscales incluidos en el impuesto de sociedades y el tercero tiene relación con el régimen de sanciones tributarias.

Las normas impugnadas establecen una deducción fiscal del 15% para la inversión en actividades de innovación tecnológica con certificado de calidad, mientras que la ley general tributaria del Estado contempla un beneficio del 10%.

Del mismo modo, la normas forales determinan una deducción del 15% para la adquisición de vehículos industriales o comerciales que contribuyan a la reducción de la contaminación, mientras que la ley estatal fija la deducción en el 10%.

Las citadas fuentes del Ministerio de Hacienda explicaron que los acuerdos de la "paz fiscal" exigían a las diputaciones vascas no exceder del 10% en ningún incentivo a las inversiones, por lo que el Estado entiende que las normas recurridas violan el pacto alcanzado hace un año.

Además, el recurso se refiere también a las reducciones en las sanciones tributarias, que en el caso de Euskadi pueden llegar al 40% si el contribuyente sancionado se muestra conforme, frente al 30% que establece la ley tributaria estatal.

La regulación impugnada prevé también reducir las sanciones cuando se produce una "especial colaboración del interesado durante las actuaciones inspectoras", supuesto que no consta en la norma estatal, según las mismas fuentes.

Fuentes de la Diputación de Alava, gobernada por el PP, informaron de que el ente foral defenderá su criterio ante los tribunales, al igual que harán con toda probabilidad las de Guipúzcoa y Vizcaya.

 

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