AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 10  Febrero  2001
#El debate político
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 10 Febrero 2001

#Cataluña y Euskadi
Editorial El País 10 Febrero 2001

#Dos bombazos de González Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Febrero 2001

#Pujol con el PNV
El Conspirador La Estrella 10 Febrero 2001

#País Vasco: cambios de caballo
José Luis Gutiérrez La Estrella 10 Febrero 2001

#Mujeres
JOSÉ IBARROLA JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 10 Febrero 2001

#El Gobierno arremete contra la Audiencia Nacional por obstaculizar la lucha contra ETA
LUIS R. AIZPEOLEA, Madrid El País 10 Febrero 2001

#Onaindía acusa al nacionalismo de apostar «por el ‘apartheid’» de la mitad de los vascos
L. P. BILBAO El Correo  10 Febrero 2001

#Jordi Pujol se alinea con Ibarreche y apoya el referéndum independentista para el País Vasco
L.R.N. - Vitoria .- La Razón  10 Febrero 2001

#La rabieta de Duran Lleida
M. MARTÍN FERRAND ABC 10 Febrero 2001

#Savater no es Sartre
JAVIER TUSELL El País  10 Febrero 2001




El debate político
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 10 Febrero 2001

En el ámbito de la política muchas cosas son opinables, algunas indiscutibles. Entre estas últimas, no resulta fácil negar que el debate político en España ha mejorado en los últimos cinco años hasta aproximarse a lo que debe ser normal en la democracia consolidada de una nación desarrollada. A ello han contribuido tanto el estilo general adoptado por el PP como el relevo operado en la Ejecutiva del PSOE. Algo tan elemental como el pacto antiterrorista firmado por los dos grupos hubiera sido quizá inviable si el interlocutor de Aznar hubiera sido González. Por emplear el término tópico, atrás quedó el clima de crispación. Otra cosa es lo que se desprenda del tono apocalíptico y agresivo de algunos comentaristas beligerantes. La atmósfera pública es bastante respirable, aunque el aire debería estar aún más limpio.

Lo que sucede es lo normal en las democracias. El Gobierno defiende su gestión y reclama la validez de su proyecto para los próximos diez años, y la oposición exhibe su decálogo de problemas cuya solución no puede esperar diez años. Ninguno de los dos posee la razón absoluta. Hasta ahí, todo normal. Como afirmó un pensador español, sólo tienen prisa los enfermos y los ambiciosos. En Andalucía, añaden a los malos toreros. En las filas socialistas, en parte de ellas para ser exactos, y en sus disciplinados y vehementes coros mediáticos parece haberse instalado una desasosegada prisa por recuperar el poder. No deja de ser normal que la oposición se oponga y aspire a abandonar su condición. Máxime cuando se hicieron apresurados planes para muchos años vista.

Es cierto que al Gobierno parece haberle abandonado parte de su acierto y de su suerte de la primera Legislatura y que la mayoría absoluta no le sienta del todo bien, aunque no haya sucumbido a la soberbia y a la prepotencia. Se acumulan sobre la mesa problemas que, aunque no procedentes en general de la gestión del Gobierno, no se han tratado siempre de manera correcta y eficaz, especialmente en los ámbitos de la prevención y de la política de comunicación y coordinación entre Departamentos. Pero deducir de esto que el Gobierno se encuentra en crisis, noqueado y contra las cuerdas, sólo puede nacer de mentes que propenden a confundir la realidad con sus deseos. No estoy seguro de que el proyecto del Gobierno dé para diez años. En política, como en casi todo, los pronósticos deben ser sometidos a la disciplina de la cautela. No hay Gobierno que cien años dure. Pero el catálogo de Rodríguez Zapatero constituye una mezcla de buenas intenciones, de vacuas vaguedades, de enunciados retóricos y de algunas, pocas, propuestas y alternativas sensatas. Que el «Tireless» constituya una de las prioridades de la política exterior socialista es todo un síntoma.

España, si no me equivoco, tiene un problema de vertebración nacional ante la amenaza terrorista del separatismo, una Justicia enferma y el reto de mantenerse entre los países más prósperos del planeta. Bajo los tres late un problema de naturaleza pedagógica que es, por ello, el más radical. Los cuatro, incluido quizá el económico en sus líneas maestras, podrían ser objeto de un pacto entre los dos grandes partidos. Pero no creo que el tratamiento de ninguno de ellos se beneficiara hoy por hoy de un relevo gubernamental. Ni el más profundo, el educativo, ni el más grave, el de la vertebración nacional, reclaman un cambio. Entre otras razones, porque el PSOE exhibe graves dificultades internas de cohesión para erigirse en un factor de vertebración nacional. Su política de pactos y sus disidencias ante asuntos básicos como el Plan Hidrológico, lo proclaman. No conviene una oposición ni enferma ni ambiciosa.

Cataluña y Euskadi
Editorial El País 10 Febrero 2001

LO MÁS relevante de la declaración antiterrorista suscrita por todas las fuerzas políticas catalanas (desde el PP hasta la independentista Esquerra Republicana) es precisamente la unanimidad que ha concitado. La ofensiva de ETA en Cataluña, en la que los terroristas creyeron ver un eslabón débil en la resistencia democrática frente a sus pretensiones de imposición, requería una respuesta unitaria. La de una sociedad plural, pero en la que existe en torno a la autonomía una amplia superficie de valores compartidos. Que algo así sea imposible en Euskadi es algo que debería hacer pensar a quienes llevan 20 años gobernando en Vitoria: la ruptura del consenso forjado en torno al Estatuto de Gernika, y que agrupaba al 80% de los vascos, ha acabado rompiendo también el acuerdo antiterrorista. Más que lamentarlo, el lehendakari debería extraer la consecuencia obvia que se deriva de esa diferencia entre el acuerdo catalán y el eco nulo de su propia enésima propuesta.

El texto del Parlament refleja el común denominador de una sociedad que, si bien lleva también 20 años gobernada por el nacionalismo, nunca ha realizado concesiones indebidas a los grupos violentos. La declaración supone reconocer que la sociedad catalana considera como propio el problema del terrorismo etarra, y no como una cuestión exterior muy compleja, según una vieja tentación escapista. Su contenido es ciertamente genérico, pero deja claro el rechazo de cualquier justificación del recurso a la violencia en nombre de supuestos problemas políticos. Aboga por la colaboración entre las instituciones y reclama un diálogo circunscrito a las formaciones democráticas; es decir, con exclusión expresa de las que no lo son.

Sería ilegítimo, por tanto, cualquier intento de invocar el acuerdo como contrapuesto al suscrito entre el PP y el PSOE, cuyo objetivo esencial es dejar claro que, cualquiera que sea el signo del Gobierno de España, no habrá beneficios políticos derivados de la violencia. Rebajar ese consenso básico para que pueda sumarse a él el nacionalismo que no acaba de romper con los principios de Lizarra habría sido una torpeza. El compromiso catalán no se opone a ese acuerdo, pero tiene otros objetivos, entre los que era decisivo el de presentar un frente común de nacionalistas y no nacionalistas en la respuesta al desafío de ETA en su comunidad.

Dos bombazos de González
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Febrero 2001

En sólo cuatro días Felipe González ha puesto dos bombas-lapa en la limusina de la mayoría absoluta que han puesto al vehículo ruedas arriba. Si el chófer no fuera tan soberbio y la comitiva fuera menos servil se darían cuenta de la enorme magnitud del destrozo. dados los precedentes y la naturaleza del mal que aqueja al Gobierno del PP. Lo normal, sin embargo, es que sigan en la inopia.

El lunes, con el fracaso de la fusión Endesa-Iberdrola, González consiguió poner en evidencia todos los pecados de acción y, sobre todo, de omisión, de la vicepresidencia económica. Rato podía estar a favor o en contra de la fusión. Lo que no podía o no debía hacer era estar primero a favor y luego mirando a otro lado mientras se estrellaba. Así ha sucedido y tiene razones el Monstruo de Bellavista para envanecerse. Y Arzallus, aplaudiendo.

El jueves, Maragall hizo con Pujol una maniobra envolvente en la que cayó o ante la que se rindió el PP de Cataluña, votando una proposición de unidad contra el terrorismo tan alejada del Pacto PP-PSOE contra el terrorismo que la votó hasta Esquerra Republicana de Cataluña. El espíritu de Gemma Nierga se ha impuesto sobre el de Savater. Rajoy es el único por encima de Mayor Oreja que ha podido autorizar el súbito cambio de rumbo del PP en materia antiterrorista. Cambio que Pujol se ha apresurado a ofrecer a Ibarreche, por si alguien no se había dado cuenta del balón de oxígeno que supone para el PNV. Y Arzallus, aplaudiendo.

En sólo una semana, dos golazos de González: el lunes, por la escuadra izquierda, en clamoroso fallo de marcaje del central Rato; el jueves, por la escuadra derecha, desvío en propia puerta del central Rajoy, patoso como nunca. La credibilidad en materia económica y en materia antiterrorista, por los suelos.

Y el Faraón, camino de Egipto.

Pujol con el PNV
El Conspirador La Estrella 10 Febrero 2001

El presidente de la Generalitat y líder de CiU, Jordi Pujol, ha acudido al País Vasco a entrevistarse con el presidente del Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, y con Xavier Arzallus, líder del PNV, en un tiempo en el que el PNV y su gobierno viven tiempos de debilidad política en el parlamento de Vitoria y cuando suenan clarines, por confirmar, de elecciones anticipadas.

Antes de la llegada de Pujol a Vitoria el parlamento catalán aprobó un documento para la lucha contra el terrorismo de ETA en el que se incluye una mención  muy clara y directa en favor de la unidad y diálogo de todas las fuerzas políticas democráticas sin una sola exclusión, en alusión indirecta al PNV. Y llama la atención que esta cláusula y este documento ha sido aprobado también por el PP catalán, cuando el PP nacional se negó a dejar esta puerta abierta al PNV (también el PSOE actuó en este mismo sentido) cuando Arenas y Zapatero firmaron en La Moncloa su documento contra el terrorismo.

¿Quiere decir ello que el PP y el PSOE suavizan sus posiciones frente al PNV? Eso parece, pero sólo en el territorio catalán. En todo caso este documento es un regalo que Pujol le ha llevado a Ibarretxe y a Arzallus, a la vez que crecen los rumores sobre el anuncio de elecciones que mas de uno sitúan en el mes de mayo, pendientes de las conversaciones secretas que Ibarretxe mantiene con Garaicoechea en pos de una eventual alianza electoral PNV/EA.

En todo caso parece claro que las relaciones de los nacionalistas con el gobierno del PP y con el PP no están en buen camino, ni con el PNV ni con CiU, lo que está haciendo que, con mucho sigilo, el PSOE se aproxime a estos entornos para cuidar su relación y no descartar acuerdos con vistas a la estabilidad de los gobiernos autonómicos del País Vasco (a la vista del resultado de las elecciones que se esperan), e incluso en el territorio Catalán, si CiU necesitara de ese apoyo.

Así parece que se van moviendo los hilos de los nacionalistas frente al empuje del PP en todos los ámbitos, español y extranjero, contra el PNV, y en todos los planos, políticos, mediático y judicial. Un empuje que mantiene, por parte del PP, su tensión electoral y que está provocando actos de muy clara solidaridad con los nacionalistas vascos por parte de Pujol. Aunque no por parte del PSOE que mantiene sus distancia política del PNV y CiU y, de momento, su coordinación con el PP, al menos hasta que acaben las elecciones. Luego veremos que pasa, sin embargo el gesto Pujol es un gesto inequívoco que le de alas al PNV y un claro apoyo político y moral.   Correo al Conspirador

País Vasco: cambios de caballo
José Luis Gutiérrez La Estrella 10 Febrero 2001

En medio de la gran cuestión nacional de las vacas locas, cuando ya se advierte que nos encontramos ante un problema de largo recorrido, que estará presente en las vidas de los españoles durante años y -como ya ocurrió en Gran Bretaña, donde se registraron más de 80 personas fallecidas- ya se empieza a hablar de posibles casos de contagio a seres humanos, el problema vasco discurre por los mismos vericuetos de siempre, con las dos posturas enfrentadas de siempre, que podrían quintaesenciarse en dos palabras, diálogo frente a Constitución.

El PNV sigue con sus mismos postulados de impulsar el diálogo como solución al conflicto, es decir, el acuerdo de todos los partidos políticos democráticos y el diálogo con todos, sin excluir a nadie, HB/EH incluida. Repetir por enésima vez una fórmula utilizada ya durante más de veinte años, con los resultados ya conocidos, los muertos que rebasan la cifra de ochocientos.

Estamos en lo de siempre, la imposibilidad que dicta el sentido común de hablar y dialogar al mismo tiempo con ETA y los partidos constitucionalistas y democráticos, en la medida en que aún sigue vigente el pacto de Estella con ETA que firmaron los dos partidos coaligados PNV y EA.

Sin embargo, sutiles vientos de cambio se advierten. Ibarretxe, el cuestionado lehendakari, propone su enésimo acto, esta vez en el Kursaal de San Sebastián, a favor del diálogo y la no violencia.

Mientras tanto, en Cataluña, se escenifica un acuerdo parlamentario de condena de la violencia, a favor de la paz, el diálogo y la libertad en el País Vasco, con la firma de todos los partidos del arco parlamentario catalán, incluido el PP, lo que permite a Pujol visitar la comunidad vasca y entrevistarse con Ibarretxe y Arzalluz exhibiendo este logro.

La violencia dialéctica entre PP y PNV y PSE-PSOE ha descendido visiblemente y hasta Arzalluz ha moderado por razones evidentemente preelectorales sus soflamas contra los dos partidos de implantación estatal.

Por otra parte, aún se desconoce la fecha de convocatoria de elecciones. Aunque algunos portavoces del PNV adelantan privadamente la fecha del 6 de mayo como la más probable para la apertura de las urnas, en medios populares y socialistas vascos se estima que Arzalluz trata de ganar tiempo para intentar que la confrontación política en Madrid entre el PP y el PSOE deteriore el pacto antiterrorista firmado por los dos partidos y acabe acercando a los socialistas hacia el PNV.

Son pruebas claras de que algo se mueve en Euskadi, donde el PNV y su presidente, Xavier Arzalluz, parecen embarcados en la difícil y delicada prueba consistente en cambiar de caballo en mitad de la carrera.

Mujeres
JOSÉ IBARROLA JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 10 Febrero 2001

A primeros de los años ochenta Cristina Cuesta se quedó huérfana por culpa del terrorismo. Ella y su hermana Irene protagonizaron una de las concentraciones más emotivas y de mayor valor ciudadano que he visto en mi vida: se plantaron en la plaza de Guipúzcoa, en San Sebastián, después de un asesinato, y mostraron, con otras dos personas, una pancarta en la que llamaban a los ciudadanos a rebelarse pacíficamente contra el crimen. ‘Dilo con tu silencio’, ponía su rudimentario cartel, escrito en castellano y en vascuence, ante la indiferencia de la gente.

El próximo día 22 de febrero hará un año que fue asesinado el dirigente socialista Fernando Buesa. Su viuda, Natividad, es un modelo a seguir, exacta mezcla de integridad y emoción, ni una concesión a los tópicos y negativa en redondo a ser objeto de compasión; ella y sus hijas Marta y Sara, también su hijo Carlos, aguantaron con dignidad una manifestación esquizofrénica en la que había quienes mostraban su repugnancia por el asesinato del líder socialista vasco mientras otros aprovechaban esta muerte para hacer una muestra de adhesión a alguien que no era víctima y que a pesar de ello se puso a la cabeza de la manifestación, Juan José Ibarretxe.

A finales de los setenta fue asesinado el primer periodista, José María Portell. Su viuda, Carmen Torres Ripa, ha mantenido en pie la memoria de su marido, pionero en una sección de las víctimas que luego aumentó con el crimen de José Luis López de la Calle. Su viuda, Mari Paz Artolazabal, compartió clandestinidad con él, montó una ikastola en tiempos de Franco, dió clases en euskera en los años oscuros de la dictadura, mientras su marido estaba en la cárcel, y luego, tras el crimen, tuvo el valor de señalar a la gente de su pueblo que había pasado la información para que asesinaran a su marido y de denunciar a los que no habían tenido el coraje de protestar contra la muerte.

Consuelo Ordóñez vivía ajena al día a día de la política hasta que el tiro en la nuca que quitó de en medio a su hermano la puso en la cruda realidad del terrorismo del que ha sido víctima por partida doble. No sólo se ha quedado sin Gregorio, también ella ha sufrido ataques. Ana Iribar, viuda de Ordóñez, ha dado uno de los ejemplos mas conmovedores de movilización después de una muerte, puso en pie una fundación y ha peleado porque la muerte no les saliera gratis a los criminales. Severi, la madre de un ertzaina, tuvo muy duras palabras para el asesino de su hijo, cuando les miró a los ojos en el juicio celebrado en la Audiencia de San Sebastián y en el que el miedo se enseñoreó en la sentencia hasta absolver a un criminal. Ana, la mujer del ertzaina Jon Ruiz Sagarna, quemado vivo por los criminales, que no se ha apartado ni un segundo de su marido en su durísima recuperacion.

Teresa Díaz Bada, hoy al frente de Covite, perdió a su padre, Luis Díaz Arcocha, superintendente de la Ertzaintza, en un crimen que la ha llevado a ella a canalizar su rabia en reflexión hasta acuñar el término de ‘seres odiantes’ aplicado a los individuos que primero matan y luego lo celebran. Hace años, casi en los primeros años del terrorismo, Ana María Vidal Abarca fue una de las primeras víctimas que le dio la vuelta a la situación y además de rumiar su dolor fue capaz de montar una asocación, la AVT, que tanto bálsamo y ayuda moral y material ha aportado a miles de víctimas del terrorismo.

No sé cuántas mujeres llevo en este recuento en el que sin duda faltan centenares de mujeres con los mismos méritos que las citadas. Hay también mujeres que no han necesitado sufrir un atentado para mantener una tenaz, consciente, heróica conducta cívica: María Teresa Castells, que ha peleado con el mismo nivel de terquedad democrática contra la dictadura de Franco que contra la dictadura de ETA; María San Gil, que vive de forma estoicamente democrática; esa mujer, cuyo nombre no recuerdo, y en la que simbolizo a todas las mujeres anónimas, que ayudó a un ertzaina a quitarse el pasamontañas, en una concentración realizada por ciudadanos vascos delante de la sede de HB tras el crimen de Miguel Ángel Blanco; la madre y la hermana del propio Miguel Ángel...

Hay decenas de mujeres que han escrito, que escriben cada día, la historia de la dignidad del País Vasco, del resto de España y del resto del mundo frente al terror. Están las ‘mujeres de negro’, que lucharon contra la barbarie en los Balcanes; las ‘madres y las abuelas de la Plaza de Mayo’, que durante años han peleado por rescatar la memoria; en las manifestaciones de Chile contra Pinochet, retenemos la imagen de mujeres, que tienen ahora el débil consuelo de que se empiece a reconocer lo evidente treinta años después, mujeres israelíes que quieren la paz, mujeres peruanas y dominicanas que son las primeras en emigrar para sacar adelante sus familias. La dignidad tiene nombre de mujer.

El Gobierno arremete contra la Audiencia Nacional por obstaculizar la lucha contra ETA
Considera que el auto favorable a los dirigentes de Xaki limita la actuación del Estado de derecho
LUIS R. AIZPEOLEA, Madrid El País 10 Febrero 2001

El Gobierno reaccionó ayer con inusitada dureza contra la decisión de la Audiencia Nacional de revocar los procesamientos de cinco de los 15 imputados por pertenencia o colaboración con banda armada por su vinculación con Xaki. El ministro portavoz, Pío Cabanillas, calificó de "especialmente grave" que el tribunal considere que Xaki es legal y no el ministerio de asuntos exteriores de ETA como sostiene el juez Baltasar Garzón . Según el Gobierno, esta decisión "va contra una parte sustancial de los mecanismos que tenemos en Derecho para combatir el terrorismo". El portavoz del Consejo del Poder Judicial le replicó exigiendo "respeto" a la decisión de la Audiencia. Benigno Varela pidió que las críticas a la justicia se hagan con moderación y corrección.

Es el tercer varapalo a la justicia con que el Gobierno del PP reacciona en un mes frente a decisiones judiciales. Los dos anteriores lo fueron contra el Tribunal Supremo, por negarse a reintegrar en la carrera judicial al ex juez prevaricador Javier Gómez de Liaño y contra la sentencia de la Audiencia Nacional que anuló la congelación salarial de los funcionarios impuesta por el Gobierno de José María aznar en 1997.

La preocupación del Ejecutivo era ayer manifiesta porque la decisión de la Audiencia Nacional adoptada el jueves, que considera legales los fines de Xaki, afecta directamente a una parte importante de su estrategia en la lucha antiterrorista El portavoz del Consejo de Ministros, Pio Cabanillas, señaló ayer que el Ejecutivo cree que este fallo judicial limita la eficacia de la lucha contra ETA en el campo de la utilización de todas las potencialidades del Estado de Derecho. Apuntó también que el Gobierno estudia incluso las posibilidades legales para responder a una decisión que "es muy difícil de entender por la sociedad".

Recientemente, el ministro del Interior, Jaime Mayor, advertía de que ETA dispone de tres grandes ramas: la dirección de ETA, la lucha callejera (kale borroka) y el llamado entorno de la banda. A juicio del ministro, la ETA el mal llamado "entorno de ETA" está constituido por organizaciones políticas y sociales que la dirección de la banda ha ido creando aprovechando las grietas y los vacíos legales del sistema democrático. "El entorno es la propia ETA, cuyos militantes, además de pertenecer a ETA, pertenecen también a otras organizaciones de carácter social que les dan apariencia de legalidad, produciéndose, en consecuencia, un fraude de ley", señaló.

Esta posición gubernamental choca frontalmente con el auto de la Audiencia Nacional, que señala que "es claro que ninguna apariencia de ilicitud presentan, en cuanto tales, los fines de Xaki". De esta organización dice que es "una asociación que actúa públicamente y que se encuentra legalmente constituida". Y como tal considera las actividades de Xaki de prestación de asistencia legal o sanitaria a los deportados; las actuaciones para evitar que prosperen las peticiones de extradición; la crítica al sistema legal español o la promoción del reconocimiento del derecho a la autodeterminación de Euskadi.

De ahí que, tras el Consejo de Ministros, Cabanillas arremetiera con dureza contra el auto. La decisión de la Audiencia es "especialmente grave", señaló, "si de ella se deriva que el hecho de ayudar, de apoyar, de vestir, de alojar, de proporcionar todo lo que es el aparato logístico a los terroristas puede considerarse legítimo bajo lo que pudiera ser la cortina de humo de una sociedad comercial". "Y en el caso de que la sociedad comercial sea una excusa válida que permite el apoyo logístico a los que cometen los atentados, el Gobierno estará inevitablemente en contra de la decisión de la Audiencia".

La preocupación del Gobierno es aún más manifiesta si se tiene en cuenta que en las próximas semanas la Audiencia Nacional tendrá que pronunciarse sobre otros sumarios del entorno de ETA, como el de Ekin , sucesor de la coordinadora KAS o dirección política del Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), que el juez Garzón identifica con la dirección política de la banda armada.

Tras las declaraciones de Cabanillas, el portavoz de Consejo General del Poder Judicial, Benigno Varela, pidió "respeto" para las decisiones judiciales y recordó que las críticas a las actuaciones de la justicia deben realizarse "dentro de los márgenes de la moderación y de la corrección debidas". La portavoz de Jueces para la Democracia, Montserrat Comas, calificó de "ataque a la independencia judicial" las críticas de Cabanillas.

En la misma línea, el portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, tachó de "barbaridad" las declaraciones del portavoz del Gobierno. "Decir que la resolución de un tribunal puede poner en riesgo los límites del Estado de derecho es una imprudencia enorme", enfatizó.

El auto judicial considera legales los fines de Xaki
JOSÉ YOLDI EL PAÍS, Madrid
La resolución duramente criticada ayer por el Gobierno es un auto de la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional en el que revoca cinco de los 15 procesamientos dictados por el juez Baltasar Garzón en el caso de la Asociación Europea Xaki, considerada por el magistrado como el ministerio de Asuntos Exteriores de ETA.

El tribunal, presidido por Carlos Cezón e integrado por Antonio Díaz y Juan José López Ortega, que actuó como ponente, dejó en libertad a los tres últimos procesados que permanecían en prisión preventiva, Mikel Gotzon Egibar, Gorka Martínez y Miriam Campos, debido al tiempo transcurrido en prisión preventiva (dos años Egibar, y uno Martínez y Campos).

Pero lo más destacado de la resolución es el pronunciamiento sobre la legalidad de Xaki, en contra del criterio de Garzón. El tribunal entiende que los fines de Xaki son legales, aunque no las conductas desarrolladas por algunos de sus miembros, que "habrían realizado tales actividades siguiendo las directrices de la organización terrorista ETA, a la que pertenecen o con la que colaboran".

"Es claro, y así ha de reconocerlo este tribunal, que ninguna apariencia de ilicitud presentan, en cuanto tales, los fines de la Asociación Europea Xaki, por lo demás una asociación que actúa públicamente y que se encuentra legalmente constituida", dice el auto. "Prestar asistencia legal o sanitaria a los deportados en el extranjero, realizar actuaciones para evitar que prosperen las peticiones de extradición, criticar el sistema legal español, promover el reconocimiento internacional del derecho a la autodeterminación e, incluso, difundir dentro y fuera de España la denominada Alternativa democrática de Euskal Herria, son conductas que, por sí, carecen de significación delictiva", concluye.

Documento de ETA
El tribunal no ha tenido en cuenta el documento remitido por ETA a los responsables de Xaki e intervenido al etarra José Ignacio Herran Bilbao, el 3 de marzo de 1999 en París, cuando fue detenido junto a José Javier Arizkuren Ruiz, Kantauri, donde se explicaba que la banda había decidido "crear un verdadero ministerio para las relaciones exteriores. Le dimos un nombre: K (KHK-KEA), actualmente S (XAKI). Y estamos más convencidos que nunca de que ese es el camino", precisaba el documento.

La Audiencia defiende que no existe delito de colaboración con ETA en el mero trato con personas de la banda, la realización de actos de asistencia ejecutados en cumplimiento de un deber profesional, visitar a un militante huido facilitándole alimentos o corroborar las informaciones que ya poseía la organización.

Onaindía acusa al nacionalismo de apostar «por el ‘apartheid’» de la mitad de los vascos
Tilda de «neonazi» a Arzalluz y dice que la pérdida de confianza «no se recompone con palabras bonitas»
L. P. BILBAO El Correo  10 Febrero 2001

«El nacionalismo ha puesto en crisis en los dos últimos años cosas fundamentales, y eso no se recompone con palabras bonitas y hablando del diálogo». Mario Onaindía resumió ayer en esa frase su sentir personal y el de su partido ante la posibilidad de recuperar el antiguo entendimiento con el PNV, una alternativa que el presidente del PSE alavés cree hoy por hoy «imposible» si los jeltzales no dan «un golpe de timón» a su estrategia soberanista y retornan a la moderación, personalizada, según apuntó, en Joseba Arregi y Emilio Guevara. En tono sumamente duro, Onaindía acusó a los nacionalistas de haber tratado a la ciudadanía «como cobayas» y de haber apostado por «un experimento que es como el ‘apartheid’ en Sudáfrica’» para la mitad de los vascos.

En una entrevista concedida a ‘Radio Euskadi’, el dirigente socialista se confesó «cabreadísimo» con la «traición» cometida por el PNV y EA a raíz de la firma del Pacto de Lizarra y negó toda «credibilidad democrática» en estos momentos al lehendakari para que pueda impulsar un diálogo basado «en la fidelidad a lo que ya se ha aprobado»; es decir, la Constitución y el Estatuto. De hecho, dijo «no confiar nada» en que Ibarretxe y su partido «vayan a aceptar el resultado de ese diálogo» si contraviene los planteamientos de Xabier Arzalluz, del que afirmó que es más «radical» que los neonazis.

«Intentar negar los derechos políticos a los que no somos nacionalistas, que es lo que ha dicho Arzalluz, es más de lo que hicieron los nazis en Alemania», censuró. A su juicio, no obstante, resulta igual de grave que «ni un solo nacionalista vasco, salvo Arregi y Guevara», haya salido al paso de las manifestaciones del presidente del EBB ni haya «reaccionado» ante las amenazas que sufre una parte de los vascos por no compartir el «proyecto totalitario» de ETA. «Adónde hemos llegado?», se preguntó. «¿Por qué este país, que tanto había luchado contra el fascismo español, se queda con los brazos cruzados cuando surge un fascismo vasco?».

«Obligación»
Onaindía, que publicará en breve sus memorias, no dudó en recurrir a su propia experiencia personal y política -desde su antigua militancia en ETA a su «añoranza» por las aportaciones al autogobierno de los ejecutivos de coalición- para apuntalar sus tesis. Subrayó que la banda está matando ahora «a mucha gente como Txiki y Otaegi», al tiempo que calificó de «impresentable» que los nacionalistas «gocen de todos los derechos de la democracia», mientras «la obligación de defenderla la asumimos otros».

A pesar de considerar inviable el entendimiento con el PNV e «inasumibles» las iniciativas del lehendakari, el ex senador sí sugirió la posibilidad de intentar «recomponer la confianza mutua» al «día siguiente» de las elecciones. «Ésa es la ventaja de la democracia, que se puede empezar otra vez cada uno con los votos que tenga», apostilló. En esta línea, se mostró convencido de que la Constitución y el Estatuto son «el marco de la solución del conflicto», sin que eso suponga, precisó, «que no se pueda reformarlos o someter a referéndum».

Onaindía, que tachó de «insulto a las víctimas del terrorismo» la condecoración al comisario Melitón Manzanas, alertó también del riesgo de que «todos los que se sienten engañados por el nacionalismo se vayan al otro extremo». «Lo que estamos defendiendo es la autonomía», recordó.

Jordi Pujol se alinea con Ibarreche y apoya el referéndum independentista para el País Vasco
El «lendakari» se reafirma en su proyecto de sufragio autonómico para la autodeterminación
Jordi Pujol declaró que su Gobierno colaborará para que la sociedad vasca logre «lo que más necesita y desea: el reconocimiento de su país y su identidad nacional con plenitud y el establecimiento de un clima de paz». El jefe del Ejecutivo catalán hizo estas declaraciones en Vitoria, hasta donde se desplazó para visitar a Ibarreche, que le entregó unos documentos para el Fondo de Documentación catalán. Por su parte, el portavoz de EH, Otegui, aseguró que la coalición abertzale no condenará el terrorismo puesto que es «la posición que debemos adoptar para superar el conflicto».
L.R.N. - Vitoria .- La Razón  10 Febrero 2001

La reunión tuvo lugar en el palacio de Ajuria Enea, a cuya salida, después de que Ibarreche felicitase a Pujol por la iniciativa aprobada en el Parlament contra Eta, ambos mandatarios explicaron las conclusiones del encuentro. En su conversación, y según explicó, Pujol comunicó a su homólogo su disponibilidad colaboradora para que la sociedad vasca logre «lo que más necesita y desea: el reconocimiento de su país y su identidad nacional con plenitud y el establecimiento de un clima de paz y concordia».

    El ofrecimiento tiene, sin embargo, sus limitaciones. «Nosotros estamos siempre dispuestos -dijo Pujol- a colaborar en aquello que se nos pida. Pero difícilmente podemos hablar de iniciativas en el País Vasco, un país que tiene sus complejidades y características propias, más allá de aquellas que se realizan en el marco catalán, como el acuerdo de ayer».

    La resolución aprobada por el Parlamento de Cataluña en contra del terrorismo y a favor de la unidad frente a Eta fue, precisamente, el eje de la intervención de Ibarreche, quien felicitó a la sociedad catalana por lo que dicho pacto supone; «un ejemplo» de cómo las fuerzas políticas pueden, pese a sus diferencias ideológicas, «decir sí a la vida», y, al mismo tiempo, «decir sí al diálogo para resolver los problemas».

    «Es un ejemplo -prosiguió el «lendakari»- de lo que pueden hacer los partidos cuando se disponen a hablar y a alcanzar acuerdos, más allá de las diferencias».
    Ibarreche recordó, precisamente, la propuesta que formuló el jueves para la solución del conflicto vasco, basada en la defensa de la vida, la reivindicación del diálogo político y el respeto al derecho de la sociedad vasca a decidir sobre su futuro. Pese al rechazo de la oposición a la misma, el «lendakari» manifestó que «tengo la percepción de que se trata de una iniciativa sentida de manera positiva en la sociedad. Y eso es lo que me parece importante».

    Pujol y Javier Arzallus se entrevistaron por la tarde en la localidad vizcaína de Artea después de un acto organizado en el Archivo Histórico del Nacionalismo, en el transcurso del cual el «president» recibió los fondos catalanes de la Guerra Civil existentes en el archivo.
    Por su parte, el portavoz de EH, Arnaldo Otegui, aseguró que la coalición abertzale no condenará el terrorismo de Eta puesto que esa es «la posición que debemos adoptar para superar el conflicto». Los atentados de Eta son tan sólo «una respuesta a la violencia de los estados español y francés», que sólo acabarán si se emprende el camino hacia la soberanía que propone Euskal Herritarrok. El líder de los proetarras advirtió al PNV de que un pacto postelectoral con el PSE «no es el mejor camino para lograr la soberanía».

La rabieta de Duran Lleida
M. MARTÍN FERRAND ABC 10 Febrero 2001

Tras su fracaso como boceto de proyecto de sucesor de Jordi Pujol, Josep Antoni Duran Lleida —alma en pena— ha decidido castigar a sus amigos del PP. Eso les pasa mucho a los niños mal criados. Cuando les enrabieta el fortachón del cole, se desahogan dándole una patada al compañero más débil y, si no lo hubiera, al bordillo de la acera. A Duran Lleida le han interrumpido su camino desde ningún sitio a ninguna parte, cosa muy democristiana, la astucia y el hartazgo de Pujol y la oportunidad de Artur Mas. Gajes del juego. Pero en lugar de irse a su casa, o de escindir su espectral UDC de la más sólida y poblada CDC, va contando por las esquinas —tengo en las manos cinco recortes con parecida formulación— que es un estorbo para el PP.

Aun sabiendo —lo dice Baura— que si no existiera la vanidad no habría políticos profesionales y que un líder carismático no es otra cosa que un jefe de fila que ha sabido transformar su vanidad en soberbia, lo de Duran Lleida sorprende un poco. Estamos todos preparados para atender formulaciones de ese porte como expresión de una victoria; pero, a estas alturas, observarlas como resaca de una derrota resulta excesivo. Duran Lleida ha sido, y puede seguir siéndolo, el gran limosnero de la política catalana. Su nacionalismo de intensidad graduable les ha ido muy bien a todas las formaciones presentes en el Parlament. Y ahora, ¿qué?

Con ojos de política nacional —ojos incapaces de ver los caciquiles juegos nacionalistas— lo normal, la apostura tras el desaire, sería disolver la coalición, con la calma que aporta el seny, para que, en próximos comicios, Convergencia y Unió recibieran por separado la adhesión de sus respectivas parroquias electorales; pero hay que entender en la CDC de Pujol, e incluso en la teórica del hereu Mas, condiciones de existencia a las que no alcanza la UDC. De hecho, no hay más unió que la de Duran con Lleida y eso ni tan siquiera da un número par. Dice el muy unificado Duran Lleida que escindir la Unió de la Convergencia solo favorecería al PSC. Vale; pero, ¿no era el PP el que pretende el espacio de centro que ocupa CiU?

Duran y Lleida, los dos, no son pertinaces, sino contumaces y, como siempre ocurre con estos grupúsculos de adhesión, su peripecia es un elemento de confusión y perturbación —también de animación, que todo hay que decirlo— en un paisaje político en el que: a) sobresalen el talento y la fuerza de Pujol sobre cualquier otra consideración, b) destaca la voluble frivolidad de Maragall, c) la izquierda tradicional no se persona en condiciones de revista, d) el PP renuncia, en brazos de Josep Piqué, a su coherencia nacional para hacer pinitos nacionalistas y, sobre todo, e) la sucesión política de Pujol, formulada en Mas, es una incógnita que trasciende los límites de CiU para afectar de algún modo a todas las formaciones catalanas. Las nacionales, todas, ya se han catalanizado en previsión de futuro, que aquí se puede renunciar a un principio, pero no a una posibilidad.

En ese marco, complejo de veras, no es fácil dilucidar si la actitud de Josep Antoni Duran Lleida es la de un colegial enfurecido porque le han quitado los cromos y el cabás o la de un cardenal tridentino dispuesto a contar el número de ángeles que caben en la cabeza de un alfiler o, lo que es lo mismo, de la UDC.

Savater no es Sartre
JAVIER TUSELL El País  10 Febrero 2001

Con motivo de la presentación de un libro suyo sobre Sartre, Bernard Henri Lévy ha comparado al filósofo francés con el Savater actual. Lévy tiene esa facilidad para las imágenes mediáticas que caracteriza al intelectual del momento actual, pero también la superficialidad que a menudo le tienta.

Savater no es Sartre porque es mucho mejor. En realidad no se entiende el interés de Lévy por rescatar a este último sino por esa especie de alambicado sofisticamiento propio de los intelectuales franceses. La posición intelectual de Sartre hoy nos parece lastrada por un océano de motivos criticables. Tardó en llegar a la política y vivió confortablemente en París durante la ocupación nazi. Fue glosador de Stalin y siempre empleó un doble rasero para juzgar comunismo y democracia. Entre las más insignes necedades que profirió figuran el haber asegurado que un ciudadano que votaba era un traidor en potencia, que De Gaulle era lo mismo que Hitler o que en la Cuba de Fidel había nacido la verdadera democracia. Pero lo peor fue su actitud de fondo: fue indiferente al resultado detestable e inhumano que para millones de personas pudieran tener sus ideas.

La actitud de Savater -su posición ante lo que sucede en el País Vasco- es muy otra. Siempre presente en la arena pública, ha dado frecuentes motivos para la discrepancia (por ejemplo, por su género de pacifismo o su defensa de la legalización de la droga). Pero ahora su talante frente a la tragedia del Norte es, sencillamente, admirable. Por supuesto, empieza por caracterizarle la valentía (¿la tuvo, de verdad, Sartre?). Además creo que se puede decir que su actitud tiene un carácter tribunicio, en el sentido de que defiende lo que otros no pueden expresar del mismo modo porque no tienen su proyección ni su capacidad. Y, además, lo hace con una transparente gratuidad: no pretende nada personal ni partidista. En fin, lo que dice nace de un pálpito por seres humanos concretos y reales y no de una voluntad de someterlos a sus concepciones. Muchas veces se ha dicho que ésa es la verdadera diferencia entre Sartre y Camus y lo que convertía en superior al segundo. Otra cosa es el contenido concreto de lo que dice. Creo que una de las comparaciones que se escapan a Lévy, que no entiende cosas españolas, es la más evidente: en todos esos rasgos a quien se parece realmente Savater es a Ernest Lluch. Sus posiciones políticas acerca de la cuestión vasca estaban en las antípodas pero las actitudes de fondo eran idénticas. Y el artículo en que el primero despidió del mundo de los vivos al segundo fue de los más bellos, inteligentes y emocionantes que han salido de su pluma, un ejemplo de lo que debe ser la unidad y la discrepancia de los intelectuales demócratas ante el problema más grave que tiene en la actualidad nuestro sistema político.

Eso no debiera ser olvidado nunca en el momento actual. Cualquier viajero por el País Vasco en el momento presente descubre un ambiente enloquecedor. Te puedes encontrar un compañero de cátedra que te descubre que otros hablan con él como un "precadáver", por la posición que ha adoptado, o a un ex consejero del PNV que te recuerda que su libro que no pudiste presentar lo fue por quien ya ha sido asesinado (Lluch). Pues bien, a pesar de todo eso, no debiéramos dejar que se rompieran, a base de entrechocar palabras gruesas, los lazos que deben unir. No tiene sentido acusar de "tontos útiles" a los que discrepan. Hoy en día da la sensación de que quien defendiera respecto del País Vasco el "federalismo" de Maragall, la moción del Parlamento catalán o incluso la tesis subyacente en El acierto de España de Zaplana sería acusado de "tonto útil" o, lo que es peor, de hijo de Arzalluz.

Hubo otro intelectual francés, distinto de Sartre, que supo estar casi siempre en contra del ambiente predominante y, al mismo tiempo, diseccionar con sutileza y frialdad la realidad y proponer fórmulas para resolverla. Vio, al final de su vida, sólo por un momento, el triunfo de sus ideas liberales, pero pronto el clima social le sobrepasó hacia el ultraliberalismo y la derecha dura. Se llamaba Raymond Aron y es probable que de su talante hoy debiéramos aprender cuantos, políticos y escritores, nos enfrentamos al problema vasco.

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