AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 14  Marzo  2001
#La propiedad de los muertos
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 14 Marzo 2001

#Cuando se llega tarde
TONIA ETXARRI El Correo  14 Marzo 2001

#Depresión empresarial vasca
Editorial La Razón   14 Marzo 2001

#Nicolás Redondo denuncia que el PNV envía formularios para hacerse el DNI vasco
Libertad Digital  14 Marzo 2001

#‘Censo de buenos vascos’ en alkartetxes, batzokis y herrikos
El Correo  14 Marzo 2001


#La confianza de los empresarios en el futuro del País Vasco se hunde
Cristina Ruiz - Madrid .- La Razón  14 Marzo 2001

#Vargas Llosa y la salvación de Cataluña
JORDI SOLÉ TURA El País  14 Marzo 2001

#Pujol se mueve
Pablo Sebastián La Estrella  14 Marzo 2001

#Labordeta
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 14 Marzo 2001

#El Tribunal de Cuentas detecta irregularidades por valor de mil millones en los «batzokis» del PNV
Roberto L. Vargas - Madrid .- La Razón  14 Marzo 2001

#193 centros de Iberoamérica participan en Universia.net, el mayor portal universitario de habla hispana
C. M.  Madrid El País 14 Marzo 2001

La propiedad de los muertos
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 14 Marzo 2001  

Con motivo del asesinato del policia autonómico Iñaki Totorika, Xabier Arzalluz ha descubierto que los muertos tienen dueño. En su enfática declaración de que la última víctima de Eta era de los suyos -«era nuestro, era ertzaina»-, el presidente del PNV vuelve a mostrar la cara más terrible de su sectarismo excluyente. En primer lugar, cualquier ser humano eliminado por las balas o las bombas del ultranacionalismo vasco forma parte de ese patrimonio trágico de sufrimiento compartido que se extiende a toda la sociedad, sin distinción de color político, de origen geográfico o de apellidos. En segundo lugar, se supone que la Ertzantza es de todos los vascos sin excepción, ya que está obligada a velar por igual por la seguridad y por los derechos de cada uno de los ciudadanos y ciudadanas de aquella Comunidad. Cuando la presidenta del Parlamento Europeo afirmaba valientemente en Madrid la semana pasada que ante cualquier ataque terrorista perpetrado por Eta en España toda la Unión se sentía agredida, expresaba una visión de la universalidad de los valores democráticos completamente ajena a la cerrazón xenófoba del dirigente peneuvista.

    Arzalluz divide al género humano en dos categorías disjuntas: los suyos y los otros. Por supuesto, los que entran en el primer grupo están definidos por una mezcla aberrante de rasgos étnico-lingûísticos y afinidad política de contornos borrosos y aplicación arbitraria. Así, el hecho de que el ertzaina fallecido a manos de la banda estuviese afiliado a la UGT no parece tener relevancia en el esquema clasificatorio del tronante líder secesionista. En cuanto a los demás, los que no son de los suyos, deben ser considerados en principio como enemigos o, al menos, como sospechosos. De esta forma, queda bien establecida la división para que los matarifes de Eta escojan adecuadamente sus blancos. La prueba de la validez de esta siniestra catalogación se encuentra en la indignación selectiva de los nacionalistas cuando Eta golpea muy esporádicamente en lo que ellos consideran su dominio. Aunque emprender una competición lúgubre sobre atribución de féretros carece de sentido, no deja de ser cierto que la organización criminal muestra una preferencia muy evidente, en una proporción de cien a uno, por la liquidación de personas pertenecientes a partidos constitucionalistas o a la Administración central del Estado. Es más, tal como ilustran los casos de Iñaki Totorika o de José María Korta, la razón delirante de los asesinatos no se encuentra nunca en la condición de miembro de un partido nacionalista, sino en una motivación distinta. En las muertes citadas, la de integrante de una policía que de vez en cuando detiene a un energúmeno de Jarrai y la de empresario que se resiste a la extorsión, respectivamente. Ni siquiera ante las vidas truncadas por la demencia carroñera de Eta, puede el nacionalismo sedicentemente moderado mostrarse mínimamente ecuánime.

Cuando se llega tarde
TONIA ETXARRI El Correo  14 Marzo 2001

Una de las críticas más recurrentes que ha recibido Ibarretxe durante esta accidentada y corta legislatura es su poca capacidad para reaccionar ante la tragedia que está teniendo que soportar buena parte de la ciudadanía vasca. Llegó tan tarde a romper con HB en el Parlamento que el socialista Redondo, como no se fía de sus clásicos, ya le pide de antemano que aclare a los electores si va a contar o no con los votos de HB en la próxima legislatura. Llegó tarde en mostrar su apoyo a algunas de las víctimas de la violencia. Tarde en darse cuenta de que a ETA no había que pedirle que parara sino que desapareciera. Y tarde, desde luego, en convocar unas elecciones después de haber dejado que las relaciones políticas en el Parlamento rozaran la insoportabilidad del adversario.

Desde que Buesa y su escolta cayeron asesinados, el Gobierno vasco ha tenido que soportar el ‘sambenito’ de su agarrotamiento político del que, a pesar de todo lo que ha ocurrido y de los intentos de Imaz por dar la vuelta a esa falta de liderazgo, no ha podido desprenderse ni en sus momentos más lúcidos. No deja de resultar descorazonador, por tardío, ver que hasta que ETA no ha atentado directamente contra la Policía Autónoma vasca, el consejero de interior no haya dado la voz de alarma para que todos los ertzainas, a partir de ahora, sean conscientes de que son objetivo de los terroristas. Y es que, cuando se llega tarde, la sensación de orfandad política se extiende entre la población como una mancha de aceite.

Ibarretxe, que a partir de hoy, en su condición de candidato ya no deber a dirigirse a la población «como lehendakari» recomienda a todos los candidatos una campaña serena. Pero como él sabe que su deseo («que haya suerte para todos») es tan irreal como el abuelo de Heidi, la crispación consentida y cultivada en el Parlamento no va a quedar aparcada en las elecciones. Ahora que ya estamos en campaña, el PNV quiere recuperar el único lenguaje que los demócratas utilizan ya para referirse a ETA. Son fascistas. No lo dijo en el Pacto de Lizarra. Pero lo dice ahora aunque, eso sí, descuidando, desde el Gobierno vasco, algunos detalles. Sigue hecho un lío con el lenguaje. En una esquela publicada por Iñaki Tottorika, decía que «falleció en Hernani». Como si la muerte natural se lo hubiera llevado por delante. Un dato con intencionalidad aséptica que hace un flaco favor a la Historia que tendrá que borrar de la memoria a algunas víctimas de las que no se quiso recordar las circunstancias «especiales» en que se les paró el corazón. Se sigue dando, en fin, cierta insensibilidad hacia el sufrimiento provocado por la violencia.

Depresión empresarial vasca
Editorial La Razón   14 Marzo 2001

Más de veinte años de Gobierno de los nacionalistas en el País Vasco, con el fruto de la quiebra del sistema de libertades y un gravísimo déficit democrático han terminado por pasar factura a la economía de la Comunidad autónoma. Los datos recogidos por la Cámaras de Comercio vascas reflejan la depresión y falta de esperanza en que se encuentran los empresarios vascos, de los cuales sólo un tres por ciento se muestran optimistas sobre las marcha de sus empresas en este año. Cifras que contrastan vivamente con la media nacional, que indica que un tercio del empresariado se muestra optimista ante la evolución del año económico, a pesar del «aterrizaje» del crecimiento norteamericano y los sucesivos batacazos de los mercados de valores.

    Los industriales vascos, tradicionalmente emprendedores y que han situado a sus empresas en los primeros lugares, se hunden cada vez más en un pesimismo que no se corresponde con la marcha general de la economía ni con las cifras de resultados de sus empresas. Ya el año pasado se advirtieron los primeros síntomas, pues ante un ejercicio que se presentaba como excepcionalmente bueno y repleto de oportunidades para España, sólo se detectaron en la anterior encuesta expectativas optimistas en el 21 por ciento de los empresarios vascos.
    El último estudio, que ayer presentó el presidente del Consejo Superior de Cámaras, José Manuel Fernández Norniella, coincide con el diagnóstico general de agotamiento de la situación en el País Vasco, confirmado cuando el PNV se vio obligado a renunciar y a convocar elecciones anticipadas. La falta de confianza no podía dejar de reflejarse en el mundo empresarial, que sufre además en muchos casos el chantaje del «impuesto revolucionario» y se contagia del desánimo de una sociedad civil que no goza de la misma libertad que el resto de los ciudadanos. Un mal que se puede y se debe combatir apoyando un nuevo proyecto en las urnas.

Nicolás Redondo denuncia que el PNV envía formularios para hacerse el DNI vasco
Libertad Digital  14 Marzo 2001

El secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo Terreros, ha denunciado que el PNV promueva en su campaña la implantación del DNI vasco enviando cartas en las que solicita datos personales para cumplimentarlo. Asegura el líder socialista que con este método se implanta una campaña basada en el miedo.

Redondo Terreros ha denunciado el envío por parte del PNV de cartas a los domicilios de los ciudadanos de Vizcaya, Alava y Guipúzcoa en las que se propone impulsar la implantación del carné de identidad vasco y se solicitan una serie de datos personales para el mismo. El “DNI vasco” es uno de los pasos que EA y EH consideran más importante para distinguir a los ciudadanos vascos del resto. Es, por otro lado, un avance para la creación de estructuras administrativas paralelas como las que se defienden desde “Udalbliltza” para conseguir la independencia.

Según Redondo, los ciudadanos "tienen miedo" porque esta misivas piden datos personales "para señalar con el dedo a quien no ponga sus datos" y asegura que las cartas van en contra del Estatuto de Autonomía, "que hace una definición clara de quién tiene que ser ciudadano vasco". Calificó esta campaña de "absolutamente antisistema y alegal" y aseguró que el PNV pretende con ella elaborar "las bases del censo electoral de buenos y malos vascos que propone HB".

El dirigente socialista se preguntó "si existe algún compromiso más además del referente al documento de identidad vasco, algún acuerdo secreto más" con EH y demandó a las fuerzas nacionalistas "que lo vayan aclarando si quieren una campaña electoral limpia como dicen".

Redondo presentó hoy junto al portavoz del PSE, Rodolfo Ares, un folleto que, bajo el lema "La fuerza del cambio", recoge las principales propuestas de su partido y que los socialistas enviarán en los próximos días a 500.000 domicilios de Euskadi.

El candidato a lehendakari del PSE-EE, Nicolás Redondo Terreros, emplazó además al PNV a que diga antes del 13 de mayo si va a contar con los votos de Euskal Herritarrok (EH) en el Parlamento vasco que salga de las próximas elecciones autonómicas. En conferencia de prensa en Bilbao, Redondo criticó que el PNV "no haya desmentido hasta ahora" la información sobre un supuesto pacto de este partido y EA con EH por el que ésta última formación daría su apoyo a la investidura de Juan José Ibarretxe como lehendakari en el caso de que éste lo necesitase. El secretario general del PSE afirmó que los analistas del mundo nacionalista hablan de la posibilidad de conseguir 38 diputados en las elecciones, algo que, en su opinión, "es imposible que consigan si no cuentan con los votos de EH".
 

‘Censo de buenos vascos’ en alkartetxes, batzokis y herrikos
El Correo  14 Marzo 2001

La documentación buzoneada por el colectivo Bai Euskal Herriari en Berango, como en otros municipios, explica el sentido de la campaña del ‘DNI vasco’. La agrupación pretende lograr «la recogida de firmas más masiva en la historia de Euskal Herria. Su objetivo es claro: reclamar a Udalbiltza, como única institución nacional de Euskal Herria, que cree el Documento Nacional de Identidad de la Nacionalidad Vasca y que este documento sea tomado como válido por diferentes instituciones y administraciones, confeccionando para ello un padrón con tod@s aquell@s que libre y democráticamente nos reconocemos como ciudadan@s vasc@s».

El demandante debe rellenar una ficha en la que reconoce que «no soy ni ciudadano español ni francés»; y autoriza a sus promotores a la confección de un «padrón con tod@s l@s que nos reconocemos como ciudadanos vascos». Las solicitudes, según detallan los folletos distribuidos en Berango, puede remitirse a un apartado de Correos, al «Alkartetxe, ‘Sei Herri’ Herriko Taberna?», un bar de la localidad y el «Batzoki».

PP y PSE-EE criticaron ayer la «colaboración» de PNV y EA en esta iniciativa. El ministro de Interior, Mariano Rajoy, calificó de «lamentable» que ambas formaciones hayan cedido algunas de sus sedes para este proyecto y les pidió «que abandonen las ambigüedades, las medias tintas y las colaboraciones con EH». Para el ministro, el ‘DNI vasco’ es «la continuación de Estella, que no ha traido más que desgracia al País Vasco».

Nicolás Redondo arremetió contra el partido de Arzalluz por «poner su sede para una campaña que pretende elaborar la base del censo vasco, de los buenos y malos vascos». Redondo dijo también que la participación del PNV es un «dato que me preocupa mucho y muestra los intereses de este partido».

El dirigente jeltzale Iñaki Anasagasti desligó a su partido del proyecto de censo vasco. «El PSE está haciendo la campaña del miedo», dijo. «Nos parece una aberración. Pregunten a Otegui, no al PNV», agregó.

La confianza de los empresarios en el futuro del País Vasco se hunde
Sólo tres de cada 100 compañías esperan mejorar su situación este año
«Factores externos». A ello atribuyen las Cámaras de Comercio vascas el descenso de la confianza empresarial en el País Vasco. Según una encuesta de este organismo, sólo 3 de cada 100 empresas vascas confían en que su situación mejore en 2001. El mayor pesimismo corresponde a las empresas de servicios, ya que la esperanza de un año mejor es incluso negativa. Esta situación contrasta con la del resto España, que se encuentra entre los países de la UE más optimistas en cuanto a la evolución de la economía.
Cristina Ruiz - Madrid .- La Razón  14 Marzo 2001

El índice de confianza empresarial en el País Vasco en 2001 ha sufrido un severo varapalo, confirmando el progresivo deterioro de este índice en los últimos años. Tan sólo 3 de cada 100 empresas vascas se muestran optimistas sobre la mejoría de su situación en 2001, frente a los 21 que apostaban por una buena marcha en 2000, según la encuesta elaborada por las Cámaras vascas sobre una muestra de 1.500 compañías.

    La previsión tanto de las empresas industriales como de servicios es pesimista sobre su evolución este año. Sin embargo, el hundimiento más evidente se ha producido en este último sector, ya que incluso se ha situado en un crecimiento negativo próximo al 3 por ciento -frente al 18 por ciento del año pasado-, lo que es sólo comparable en toda la Unión Europea con algunas zonas de Austria.
   
Factores externos
En el caso de la industria, aunque en 2000 experimentó un repunte en relación al año anterior, que le hizo situarse en niveles próximos al 25 por ciento, vuelve a bajar en 2001, y apenas alcanza el 10 por ciento.

    Según destaca el estudio, «factores externos» a las compañías impulsan este descenso de la confianza, ya que el resto de índices han bajado moderamente, e incluso se ha mantenido -caso de las exportaciones industriales-.

    A pesar del pesimismo generalizado en el empresariado vasco, la encuesta destaca que las previsiones de crecimiento de esta comunidad autónoma son importantes, aunque algo más reducidas que en 2000.

    Así, la seguridad empresarial de mejoría de esta región se aleja de la media española, próxima al 30 por ciento, y de la comunitaria, que se sitúa en el entorno del 25 por ciento.

    Pero España no sólo supera a Europa en lo que a confianza empresarial se refiere, ya que nuestro país es junto a Grecia y los países nórdicos el miembro comunitario que muestra mayor optimismo sobre el comportamiento de la actividad económica en este año, según destacó ayer el presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, José Manuel Fernández Norniella, en la presentación de la encuesta «Perspectivas empresariales para 2001», que recoge las consultas realizadas a 8.000 empresas españolas, que se inscriben dentro de una encuesta realizada a escala europea sobre más de 100.000 compañías.

    Para Fernández Norniella, los empresarios españoles continúan confiando en la fortaleza del mercado interior, tanto en industria como en servicios, en mayor medida que sus vecinos comunitarios.

    Así, el 49 por ciento de los empresarios europeos prevé incrementar sus ventas, frente al 64 de los españoles. Estos datos ponen de manifiesto un año más -y ya van cinco consecutivos- las mejores previsiones de los emprendedores españoles en relación a sus vecinos, tanto en el mercado interior como exterior.
   
Mejores expectativas
Por regiones, todas las españolas superan a la media europea (el 40 por ciento) en relación a expectativas de negocio, a excepción de La Rioja y Canarias, debido al gran crecimiento que experimentaron estas dos regiones en 2000.

    De hecho, entre las doce primeras regiones europeas con mejores previsiones, se encuentran ocho españolas, con Asturias y Cataluña, a la cabeza. Por detrás, Extremadura, Navarra, Galicia, Madrid, Andalucía y Baleares. Mientras, el País Vasco en relación al resto de Europa se sitúa en la parte media de la tabla.

    España, según destaca el estudio de las Cámaras, es el país que más empleo creará en este año, superando en 22 puntos las media europea. En cuanto a la inversión, ésta crecerá el doble que en la UE, colocándose en segundo lugar, por detrás de Grecia.

    Estos datos hacen prever, en opinión de las Cámaras, que 2001 será un buen año para la economía española. «La encuesta confirma la buena evolución de la creación de empleo y las exportaciones, lo que permite estimar un crecimiento económico próximo al 3,5 por ciento», resaltó el presidente de las Cámaras.

Vargas Llosa y la salvación de Cataluña
JORDI SOLÉ TURA El País  14 Marzo 2001

Jordi Solé Tura es senador del PSC-PSOE

Leo el artículo que Mario Vargas Llosa ha publicado en estas mismas páginas sobre la situación de Cataluña y, aunque comparto bastantes cosas de su análisis, me queda un regusto amargo o, más exactamente, una inquietud de fondo ante la solución que preconiza en el título y en el párrafo final del texto: hay que salvar a Cataluña.

Nunca me han gustado los salvadores de patrias, sean del lado que sean, ni tampoco me han gustado las patrias a secas. En nombre de éstas -y más todavía en nombre de sus pretendidos salvadores- se han cometido tantas barbaridades y se han exaltado las trayectorias de tantos tiranos que en cuanto me hablan de salvadores y de patriotas se me encoge el alma.En nuestro país sabemos demasiado de esto.

La tesis de Vargas Llosa es que el nacionalismo catalán nos lleva a la catástrofe y por esto hay que derrotarlo. Pues bien, tampoco me gusta que una sola palabra -'nacionalismo' en este caso- abarque el conjunto de presuntos enemigos a derrotar y que otra, el 'antinacionalismo' agrupe el conjunto de las fuerzas que deben emprender la lucha contra aquellos.

Le voy a poner tres ejemplos. El primero es que Heribert Barrera es ciertamente un veterano dirigente de un partido nacionalista, Esquerra Republicana de Catalunya, pero sus posiciones xenófobas han sido claramente repudiadas por la dirección de este partido y por las juventudes del mismo. Es más, su secretario general, Josep Lluís Carod Rovira, no sólo ha rechazado con fuerza las posiciones de Heribert Barrera, sino que le ha recordado que él, el propio secretario general, es hijo de emigrante y que la mayoría de los miembros de la dirección del partido también lo son.

El segundo ejemplo es igualmente ilustrativo. El PP de Cataluña -que se precia de ser un partido antinacionalista- ha aprobado las tesis de Marta Ferrusola y ha presentado una proposición en el Parlament de Catalunya en la que pide al presidente de la Generalitat medidas para promover la religión católica en la enseñanza pública y evitar así que esta confesión se vea desplazada por la enseñanza de otras religiones. En su exposición de motivos, el PP catalán dice lo siguiente: 'El Gobierno de la Generalitat debería velar para que la enseñanza de otras religiones, la demanda de las cuales no llega al 0'5% de los alumnos, no desplace la enseñanza de la católica'. Es más o menos lo que decía Ferrusola cuando anunciaba con pavor la substitución de las iglesias románicas de Cataluña por las mezquitas.

Y el tercer ejemplo me llega cuando estaba redactando estas líneas: el Parlament de Catalunya ha rechazado por 68 votos frente a 66 la propuesta de plantear un recurso de inconstitucionalidad contra varios artículos de la Ley de Extranjería. Los 68 votos que lo han impedido corresponden a los parlamentarios de Convergència i Unió y del PP.

En ésas estamos. Por esto creo que el problema que ha emergido en Cataluña con las explosivas declaraciones de Marta Ferrusola y de Heribert Barrera no es un ejemplo de confrontación entre nacionalistas y no nacionalistas sino un caso de confrontación entre lo que en términos genéricos denominamos derecha e izquierda y que, en términos más claros podemos llamar entre carcas, nacionalistas o no, y progresistas, nacionalistas o no, para usar una antigua terminología que tendremos que volver a utilizar a menudo.

El problema que hoy agarrota a Cataluña no es el de la inmigración sino el del estancamiento político, que repercute muy seriamente en el ámbito económico y en el cultural. Cataluña carece hoy de un verdadero gobierno porque el actual, formado por Convergència i Unió y apoyado por el PP, no está en condiciones de gobernar. Como es sabido,en las últimas elecciones autonómicas, el partido y el dirigente más votados fueron el PSC y Pasqual Maragall pero por el juego de los escaños se impuso -por un solo escaño de diferencia en el Parlament- una alianza entre CiU y el PP. Esto ya había ocurrido en la legislatura anterior, pero en ella el PP necesitaba el voto de CiU en las Cortes Generales y se intercambiaban los cromos, pero ahora, después de las elecciones generales del año pasado, ya no lo necesita. El resultado es que Convergència i Unió depende total y absolutamente del PP, que es quién le dicta los presupuestos y le da el sí o el no a sus peticiones. Es lo que el presidente Aznar y sus colaboradores denominan el control de los nacionalismos.

El resultado para Cataluña es un peligrosísimo estancamiento político que se manifiesta también en los demás terrenos. No hay más que recordar la absurda polémica sobre el AVE y el aeropuerto, que convierte al ministro Álvarez Cascos en una especie de cónsul que, por sí solo, decide lo que hay que hacer contra la opinión general de todos los sectores sociales de Cataluña.Este estancamiento repercute sobre las perspectivas económicas y, sobre todo, puede dejar a Cataluña disminuída, social y políticamente, ante los retos de la inminente expansión del espacio europeo.

Este es, pues, el gran problema de la sociedad catalana y no el de la inmigración. Es cierto que en Cataluña hemos tenido ya brotes de xenofobia, como el de Terrassa. Pero no es menos cierto que no han llegado a la violencia de otros de fuera de Cataluña, como el de El Ejido, ni a tragedias como la de Lorca. Y es cierto también que hay sectores de la sociedad catalana que ven con disgusto la presencia de inmigrantes

Pero esto no es nuevo. Cataluña ha sido a lo largo del siglo XX una tierra de inmigración y, en general, ha sabido integrarla. En las duras condiciones de la dictadura franquista tuvimos muchas y muy importantes discusiones sobre el papel de la inmigración en la lucha contra el franquismo y la recuperación de la autonomía. Y fue la izquierda clandestina, política y sindical, la que con gran lucidez planteó y resolvió el problema en sus justos términos, frente a los que expresaban reticencias y tendían a ver a los inmigrantes andaluces, murcianos, extremeños, leoneses, manchegos y demás como un invento de Franco para impedir el retorno de la autonomía catalana y para destruir nuestra lengua. Fue la izquierda la que dejó bien claro que la autonomía sólo se podría recuperar -como así fue- si los catalanes de origen y los catalanes de adopción se unían contra la dictadura, si todos ellos unidos podían vincularse también al movimiento antifranquista en toda España y si las dos lenguas en vez de separarnos nos unían en una sociedad bilingüe. Esto es lo que se consiguió entonces, lo que fue asumido por otros sectores más reticentes y lo que ha perdurado con el concepto establecido en el art. 6 del Estatuto de Autonomía, que define como catalán a la persona que vive y trabaja en Cataluña.

El actual proceso inmigratorio puede ser más complejo, por la diversidad de identidades y por las diferencias sociales, culturales y religiosas que nos pueden llevar a situaciones de aislamiento de grupos, de confrontaciones entre ellos y de incomprensiones mutuas entre los nuevos catalanes y los catalanes de origen. Pero si en condiciones mucho más difíciles supimos resolver el problema también lo podemos resolver hoy. Si, por ejemplo, las segundas y terceras generaciones de la inmigración interior son hoy bilingües, ¿por qué no pueden ser bilingües o trilingües las segundas y terceras generaciones de los inmigrantes de hoy?

Éstos son y van a ser algunos de los problemas de verdad de una sociedad como la catalana, que pasó de tres millones de habitantes a seis millones con la integración de los inmigrantes, pero que, posiblemente, se va a quedar estancada en su crecimiento futuro, por más inmigrantes nuevos que nos lleguen. Y digo algunos de los problemas, porque los más importantes van a ser los de nuestra presencia en la España y en la Europa futuras y nuestra capacidad de gobernarnos con nuevos dirigentes, que acaben de una vez con el estancamiento de una sociedad que no se merece a los tristes gobernantes actuales.

No sé si el admirado novelista Mario Vargas Llosa incluye todo esto en su análisis del nacionalismo, pero, como puede comprobar, en Cataluña hay nacionalistas y no nacionalistas en ambos lados y no creo que ésta vaya a ser la gran pelea del futuro. Ni creo que Cataluña se vaya a salvar por la presión de un Gobierno como el del PP, que persigue nacionalismos en nombre de su propio nacionalismo centralista.

Pujol se mueve
Pablo Sebastián La Estrella  14 Marzo 2001

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha dicho que no a la oferta del PP de reducir en algo el trasvase del agua del Ebro para así conseguir el apoyo de CiU en la votación general del Plan Hidrológico Nacional presentado por el Gobierno de José María Aznar. Pujol y los suyos votaron en el Parlament de Cataluña en contra de dicho Plan, y en represalia el PP les hizo perder otras tres votaciones, dejando en evidente minoría al Gobierno de Pujol que preside Artur Mas.

Las crisis de PP y CiU tienen dos niveles: táctico, en torno al debate del agua, donde Pujol tiene en la cuenca del Ebro y en el estuario un serio problema político y electoral; y estratégico o de mayor profundidad, en el que entran en juego la estabilidad de su propio Gobierno y la tensión permanente que el PP está imponiendo en todo el territorio nacional contra toda forma de nacionalismo. CiU incluido, por más que el PNV sea en plena campaña electoral vasca la diana o el ensayo general de su otro plan nacional, el de la España unitaria o unitarista y menos plural que el PP ensaya en Euskadi.

Las elecciones vascas van a tener un reflejo inmediato en Cataluña porque los resultados serán leídos en términos de nacionalismo o españolismo, y la fórmula de gobierno que allí resulte podrá clonarse o contrarrestarse en Cataluña algún día, puede que en fecha no muy lejana si la estabilidad del Gobierno de Pujol sigue sufriendo embestidas como las de la pasada semana a causa del Plan Hidrológico Nacional.

Si el nacionalismo democrático vasco sufre el próximo 13 de mayo un revolcón y PP y PSOE (algunos ya se están repartiendo los puestos del futuro Gobierno de Ajuria Enea y de sus medios de comunicación) forman Gobierno, la fórmula ensayada en el País Vasco por Aznar, a pesar de que las circunstancias son muy distintas, volverá a aparecer "a la catalana", con Josep Piqué o con Anna Birulés, la estrategia de "reconquista" del PP del conjunto del territorio nacional.

Empujados por un presunto éxito en Euskadi el PP intentaría, a partir de ahí, recortar presencia de los nacionalistas del centro derecha en el territorio catalán y ampliar su base electoral en ambas comunidades autónomas, blandiendo la bandera de la unidad nacional que le obliga al PSOE a seguir el mismo discurso, de la misma manera que a regañadientes lo están siguiendo los sectores felipistas de este partido (reacios a todo pacto con el PP) y sus medios de comunicación. Sabedores todos ellos de que este discurso tiene un mensaje muy sencillo que se extiende como un reguero de pólvora en todo el territorio electoral español. La subida del PP en Andalucía que revelan últimas encuestas viene promovida por este mensaje.

Ante este horizonte político Pujol tiene una muy difícil salida. O distanciarse del PNV con un discurso más moderado y un nacionalismo más edulcorado para los tiempos que corren (lejano de la Declaración de Barcelona), vivaqueando a pachas con el PP, o romper la baraja e ir a por todas en unas elecciones anticipadas; o buscar antes o después de dichas elecciones un pacto de gobierno con el PSC-PSOE. No en vano son muchos los que se preguntan: ¿qué es lo que de verdad impide una cohabitación entre Maragall y Pujol?

Desde el punto de vista programático, en el campo socioeconómico y del autogobierno son mucho menores las distancias que separan a CiU del PSC-PSOE que del PP, y no digamos en el campo del nacionalismo, federal o confederal. Al final la distancia entre CiU y PSC-PSOE es más bien de personas, Pujol y Maragall, y de talante que de otra cosa. No en vano Pujol gobernó con González en Madrid. De ahí que la opción de la gran coalición catalana no se deba descartar si desde el PP se lleva a Cataluña el discurso de la crítica al nacionalismo, como el usado contra el PNV.

Para el PSOE, el pacto con CiU en Cataluña podría ser la manera de equilibrar un Gobierno con el PP en Euskadi. Pero todo eso está por ver y dependerá del resultado del 13 de mayo. Pero las espadas ya están en alto y en Cataluña Pujol se empieza a mover inquieto por lo que pudiera pasar y no descarta nada. Lo de la crisis del agua del Ebro puede ser para CiU y PP un ensayo de lo que puede venir detrás. Un movimiento táctico que puede pasar a estratégico en cualquier día y hora. Sobre todo a la vista de lo que pase en las elecciones vascas y en el Gobierno de Vitoria. Pujol lo sabe y está a verlas venir, y por si acaso mueve ficha en el tablero de Aznar.

Labordeta
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 14 Marzo 2001

Una canción, una sociedad frustrada, el calor de la identidad. Todo responde al mismo guión. Psicología de masas y... nacionalismo. Labordeta canta su propia canción y le siguen Iglesias y Belloch, las gargantas hinchadas, atolondradas las mentes. La Chunta hace de fermento en la masa socialista, supuestamente socialista o, quizá, absolutamente socialista.

Cuando Labordeta llegó al Congreso, el mundo periodístico madrileño lo celebró, quizá por el pintoresquismo del personaje —un cantante— y por la necesidad de creer en el «buen nacionalista». Se consideraba inocuo el localismo de la Chunta sin tener en cuenta, una vez más, que aquí o el patriotismo regionalista va unido a la idea de España como nación o termina por revolverse en contra de ésta y del Estado autonómico. Labordeta se niega a verse a sí mismo y a su partido interpretados de esta manera, pero la verdad es que las consecuencias de su actitud son muy claras. Ha tenido que surgir el problema del agua para que se hayan manifestado las aspiraciones identitarias y comiencen a aflorar las tensiones con otras regiones. La oposición a un Plan creador de riqueza «nacional» y vertebrador en la medida que la solidaridad interregional viene a corregir desigualdades «naturales» demuestra que se prefiere el rendimiento «político» a escala regional por encima del bien común.

Se celebró la llegada de Labordeta al Congreso pensando que se trataba de una figura inocua. En realidad se ha convertido en el portavoz de la izquierda aragonesa, con la ventaja de no tener que atenerse a la disciplina de partido. Ahora no tiene votos pero los tendrá. El PSOE mermará en favor de la Chunta y seguirá cayendo en Valencia, en Murcia y en Almería. Así de modo fatal los socialistas se van echando en manos de las minorías taifas, esto es, de las soluciones irracionales, insolidarias, de las ilusiones antropológicas y folclóricas frente a las propuestas ilustradas del PP. La izquierda regresa a la caverna, a la tribu, a los taifas y, de paso, lleva al desastre a España.

¿Quién hubiera podido pensar hace poco tiempo que Aragón iba a contribuir al proceso desintegrador de la nación? Más bien se tenía a esta región como un valladar frente a los nacionalismos precisamente por la humillación a la que aquéllos le venían sometiendo, pero la psicología de masas es tan complicada en este campo que los ofendidos han querido igualarse a los ofensores de tal modo que, hoy en día, se está produciendo en Aragón una mimesis de los movimientos nacionalistas catalán y vasco. Se viene a demostrar que muchos aragoneses —a la izquierda— estaban fascinados por aquéllos. Ellos no necesitaban hacerse las víctimas. Ya lo eran. El proceso del nacionalismo aragonés está en sus comienzos. No tiene por qué progresar de modo fatal pero tampoco cabe confiarse estúpidamente. El hecho es que el huevo está ahí.

Qué extraño todo esto para aquel otro Labordeta —Miguel— familiar de éste y tan distinto que nos dejó dichas cosas que tienen poco que ver con éstas que ahora oímos:

Somos todos hijos del sol y del misterio.
Una misma mujer humana
cantó sus dulces canciones nocturnas
creyendo ver al borde de nuestros tiernos vientres
un signo por encima de alfabetos y razas.

Yo os digo que estéis despiertos...
pues podemos ver caer
la ceniza de corazones podridos
lloviendo sobre las grandes ciudades
destruidas huérfanas de un entero designio.

En el «Mensaje de amor de Valdemar Gris» nos habló el otro Labordeta acerca de un destino común, de la conciencia amorosa de la Tierra frente al odio y a «las vanas disputas de los viejos». Conviene hoy recordarlo.

El Tribunal de Cuentas detecta irregularidades por valor de mil millones en los «batzokis» del PNV
Un informe del organismo revela que los peneuvistas no han regularizado la situación jurídica de sus «casas del pueblo»
El Tribunal de Cuentas ha denunciado, en su informe de fiscalización de los partidos políticos correspondiente al año 1998, que los «batzokis», las sedes sociales del Partido Nacionalista Vasco, siguen sin tener regularizada su situación jurídica. En concreto, en el apartado «Inmovilizado», el informe señala que la contabilidad del GBB -los peneuvistas guipuzcoanos- corresponde «fundamentalmente al valor de mercado de los “batzokis” del partido a nombre de sociedades interpuestas, conforme la valoración efectuada por una empresa de tasación independiente, por 808.912.000 pesetas», para añadir que el partido que preside Javier Arzallus «continúa sin regularizar la situación jurídica de estos inmuebles».
Roberto L. Vargas - Madrid .- La Razón  14 Marzo 2001

No es esta, sin embargo, la única observación que la entidad fiscalizadora realiza en su escrito al respecto de las sedes nacionalistas. En el apartado de «Deudores», afirma que continúan sin movimiento los créditos con EA, por 921.396.000 pesetas, provenientes de los «batzokis» escriturados «a nombre de sociedades interpuestas que quedaron para uso de dicha formación, habiendo adoptado el partido en su momento el criterio de activarlos en tanto no se cumplan totalmente los acuerdos en su día firmados entre ambas formaciones».

    Además de esta mención a los «batzokis», el Tribunal de Cuentas, al referirse al PNV, también da cuenta de otra serie de irregularidades cometidas por el partido que preside Javier Arzallus en el año revisado. Así, el informe destaca que en los estados rendidos por el partido no se incluyen la contabilidad del Consejo Ipar Buru Batzarra, del que únicamente se registran los flujos económicos, por 51.244.274 pesetas, entregados por el Consejo Nacional; ni la contabilidad de la representación del partido en el Parlamento Europeo, ni la del resto de la organización territorial e institucional.   

Gastos electorales
Otro de los apartados en los que se fija el informe es en el de los gastos electorales. De ellos, el Tribunal dice que el PNV continúa el criterio de distribuir en varios ejercicios estos gastos y las correspondientes subvenciones por los resultados electorales de los distintos procesos celebrados, imputando a la cuenta de pérdidas y ganancias de cada ejercicio la parte proporcional en función del periodo máximo de cada legislatura. Y ello a pesar de que «los resultados electorales se deben imputar en su totalidad en el ejercicio en que se han realizado, y que las subvenciones para un funcionamiento ordinario se deben registrar en el momento en el que surge el derecho a su percepción», según el Tribunal.

    Sobre los «donativos y aportaciones» efectuados al partido, la fiscalización dice que las aportaciones anónimas realizadas en 1998 fueron de 155.234.620 pesetas y que todas fueron ingresadas en una cuenta única, «subsanándose así la irregularidad indicada en el ejercicio anterior». Sin embargo, y a pesar de esta rectificación, la entidad fiscalizadora concluye que «dada la naturaleza de estas aportaciones, no se ha podido comprobar el cumplimiento del límite legal individual establecido para las aportaciones privadas». Las aportaciones públicas, por su parte, ascendieron a 569.052.265 pesetas, de las que casi 150 millones fueron aportados por el Gobierno vasco.   

Eusko Alkartasuna
El Tribunal de Cuentas también hace un detallado análisis de EA y relata, igualmente, otra serie de irregularidades. Así, en el apartado referido a los estados contables rendidos, afirma que los consolidados y los de las sedes no son coherentes internamente, al tener deficiencias en los balances de situación que el partido de Begoña Errazti atribuye a «un error técnico de los programas informáticos empleados para la contabilización de las operaciones».

    El Tribunal de Cuentas destaca también que en 1998 EA formalizó una nueva póliza por 60 millones, como consecuencia de la renegociación de la deuda con una entidad de crédito, que ocasionó la condonación de deuda en concepto de intereses por 27 millones. En este punto, recuerda que «la condonación de deuda no está incluida entre las fuentes de financiación previstas en la ley».

    En lo relacionado con las donaciones, el órgano fiscalizador afirma que la Ejecutiva Nacional ha percibido 9.993.430 pesetas sin que exista una cuenta específica en una entidad de crédito para su abono, incumpliendo lo dispuesto en el artículo 6 de la Ley Orgánica.

    Por último, en lo relativo a las subvenciones públicas se especifica que estas ascendieron a más de 274 millones de pesetas.

193 centros de Iberoamérica participan en Universia.net, el mayor portal universitario de habla hispana
C. M.  Madrid El País 14 Marzo 2001

Los nuevos contenidos del portal educativo Universia.net se presentaron ayer en un acto al que asistieron numerosos rectores españoles y varios representantes de universidades iberoamericanas. Universia.net es un proyecto que nació hace unos meses y que conserva hoy -con la participación de 193 universidades, la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), el Centro superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Banco Santander Central Hispano (BSCH)- la vocación de ser 'referencia en el mundo hispanoamericano', según dijo el presidente de BSCH, Emilio Botín.

Este portal de Internet, todavía en proceso de desarrollo, pretende dar servicio, de entrada, a un millón de usuarios, para lo cual se han invertido 11.000 millones, 2.000 de ellos en España, y el resto, en Iberoamérica. El 70% de las acciones se han cedido a las universidades para cumplir así un primer objetivo: que sean las instituciones académicas las protagonistas del proyecto.

Dirigido especialmente para universitarios, los usuarios tendrán acceso en esta página a contenidos relacionados con los estudios superiores, a las bibliotecas del mundo y a 300.000 artículos científicos; los estudiantes podrán intercambiar apuntes y obtener información sobre estudios en el extranjero, mercado laboral, ocio y compras, entre otros servicios.

El presidente de la CRUE, Saturnino de la Plaza, destacó la importancia de que se desarrolle este proyecto en un momento en el que 'los cambios tecnológicos están impulsando nuevas formas de aprendizaje'.

El consejero delegado de Universia.net, Andrés Pedreño, diseccionó los contenidos del que ya es el 'mayor portal de universidades de habla hispana, un proyecto complejo que no tiene referente en el mundo anglosajón'. El portal, dijo, no pretende competir con la información que ya ofrecen las universidades en la Red. No ofrecerá formación on line, sólo información educativa. Si el proyecto funciona y da beneficios, 'las universidades pueden encontrar una vía de financiación por medio de cursos a través de Internet', explicó Pedreño.

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