AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 17  Marzo  2001
#Declaraciones estremecedoras, educación filonazi
Impresiones  El Mundo 17 Marzo 2001

#PNV-EA, sin careta
Editorial ABC 17 Marzo 2001

#Garantías para votar en libertad
Editorial La Razón  17 Marzo 2001

# Ibarreche responsable
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 17 Marzo 2001

#Los derechos humanos y el europeísmo abertzale
Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 17 Marzo 2001

#El incierto desenlace del drama vasco
Abel Hernández La Estrella 17 Marzo 2001

#Momento para la cordura
Ignacio Villa Libertad Digital 17 Marzo 2001

#A la hoguera
José Antonio VERA La Razón 17 Marzo 2001

#El soportable peso de la verdad
Lorenzo CONTRERAS La Razón 17 Marzo 2001

#Incendian el coche de un miembro de UGT y una oficina bancaria en Guipúzcoa
Bilbao. Agencias ABC 17 Marzo 2001

#El Gobierno vasco autoriza a Haika a manifestarse ante una sede del PSE
BILBAO. ABC  17 Marzo 2001

#Elogio de los vascos
Martín-Miguel RUBIO ESTEBAN La Razón  17 Marzo 2001

#El Parlamento vasco emplaza a Ibarretxe a que suspenda las 'campañas institucionales'
PEDRO GOROSPE  Vitoria El País  17 Marzo 2001

#«Al principio llegué a sentirme responsable de lo ocurrido, pero sólo hay un culpable»
JAVIER ROLDÁN SAN SEBASTIÁN El Correo 17 Marzo 2001

#«Sólo faltaban interventores con DNI vasco»
C. M. - Madrid .- La Razón  17 Marzo 2001

#Diferencias vascas entre PP y PSOE
Iñaki ZARAGÜETA .- La Razón  17 Marzo 2001

#Habrán tomado nota
Miguel Ángel RODRíGUEZ .- La Razón  17 Marzo 2001

#Sabin Arana: Racista superlativo, 1
Enrique de Diego Libertad Digital 17 Marzo 2001

#EL NACIONALISMO ALBANES AMENAZA
Editorial El Mundo 17 Marzo 2001

#Apasionado debate sobre el «espanglish» en Nueva York
NUEVA YORK. Alfonso Armada, corresponsal ABC  17 Marzo 2001

Declaraciones estremecedoras, educación filonazi
Impresiones  El Mundo 17 Marzo 2001

La entrevista concedida por un cachorro de la cantera de Haika a un periodista del rotativo italiano La Repubblica, antes de ingresar en prisión, corrobora el diagnóstico del comisario europeo para los Derechos Humanos cuando señala que la política educativa del País Vasco puede estar en la base de la violencia que ejercen los terroristas y su entorno. ¿Si no, cómo se explican las atrocidades que dice un joven que ha nacido y vivido siempre en democracia? Las palabras de Ugaitz Elizarán son estremecedoras. «Los concejales del PP y del PSOE son objetivos legítimos a eliminar», declara. En lo referente a su relación con ETA, el joven confiesa tener «plena fe» en la organización terrorista porque ésta «nunca» le «ha defraudado». En ningún momento cuestiona las perversas justificaciones inculcadas por la banda. Por ejemplo, considera una buena razón para matar a Jauregui el que haya sido, en un momento, delegado del Gobierno español. Su desprecio por la vida humana y su comportamiento fanático son propios de las juventudes nazis. Y la responsabilidad recae plenamente sobre el nacionalismo, que con sus políticas ha contribuido a crear el caldo de cultivo para una generación violenta. Prueba de ello es el que el Consejo de la Juventud de Euskadi, que teóricamente reúne a los sectores moderados del nacionalismo, describe a Haika como una organización que trabaja en favor de mejorar las condiciones de vida de los jóvenes vascos. Cabe preguntarles si esto incluye a los que militan en el PP, que a punto estuvieron de engordar la larga lista de víctimas del terrorismo. Una cosa está clara: no habrá solución para el País Vasco mientras la educación no opte por valores democráticos frente a la falsificación nacionalista.

PNV-EA, sin careta
Editorial ABC 17 Marzo 2001

El Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna han suscrito un documento con las bases políticas para la legislatura 2001-2005, que constituye un nuevo ejercicio de cinismo político y especulativo con la crítica situación que vive el País Vasco. El documento recoge, corregido y aumentado, el catálogo de compromisos de Ibarretxe, en el que éste se ha venido apoyando para borrar de la memoria ciudadana lo que con acierto se ha llamado el «bienio negro». La coalición nacionalista reparte mensajes gratos y complacientes para todos, apelando a los derechos humanos, al diálogo, a la integración y a la «construcción social», variable terminológica de la desgastada construcción nacional. Sin embargo, las esencias no se ocultan con los disfraces y el documento, despojado de sus adornos engañosos, es un manifiesto independentista en toda regla, muy coherente con el mensaje soterrado y conciliador que el nacionalismo viene lanzando a la izquierda radical en las últimas semanas, en respuesta a los golpes contra ETA y a los avisos de la banda terrorista al partido de Arzalluz.

Desde su preámbulo, el documento es un intento esforzado por eludir la responsabilidad del nacionalismo en su etapa de gobierno 1998-2001. Por eso, la propuesta de «un escenario de integración a constituir entre todos» suena a burla en boca de quienes pactaron con ETA, en agosto de 1998, «el compromiso de abandonar todos los acuerdos que tienen con las fuerzas cuyo objetivo es la destrucción de Euskal Herria y la construcción de España (PP y PSOE)». Y esto es lo que hizo, con disciplina sectaria, el lendakari Ibarretxe, prolongando su concordia con ETA a los medios de comunicación, a los presupuestos públicos y a la propia Ertzaintza, maniatada frente a la «kale borroka». El resultado no es otro que esa radiografía del miedo social y personal que se recoge en el informe de Álvaro Gil-Robles, comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa. Este informe, como la expulsión del PNV de la Internacional Democristiana, el apoyo del Partido Popular Europeo al Gobierno de Aznar, el respaldo de las instituciones comunitarias a España y demás gestos y políticas de solidaridad frente a ETA, ha sido recibido por el nacionalismo con unas críticas que reafirman su responsabilidad en la crisis del País Vasco, porque negar la tragedia que está ocurriendo en la sociedad vasca, que es lo que hace el PNV, es una manera de fomentarla.

No acaba ahí el doble fondo de este acuerdo nacionalista. Pese a ser una exposición del programa de gobierno para el País Vasco, el documento del frente nacionalista no recoge la palabra terrorismo y se refiere a ETA, por su nombre, una sola vez, para exigirle el abandono definitivo de la violencia. Parca referencia para el problema más grave de la sociedad vasca, que hace que el 15 por ciento de sus ciudadanos esté dispuesto a irse del País Vasco y que el 80 por ciento considere que la seguridad personal no está garantizada y que la democracia en el País Vasco no es plena. Pero por si hubiera dudas sobre el verdadero propósito de esa exigencia a ETA, el propio documento las despeja al retomar el diálogo como «la solución tanto del conflicto de normalización política (sic) como el de convivencia existente en nuestra sociedad». A ETA se le exige que abandone la violencia, pero no como condición previa, por que, como dijo Egíbar, identificar la paz con la tregua definitiva de ETA era «un reduccionismo»; y lo aclaró Arzalluz, quien sentenció que «habrá paz cuando haya autodeterminación». Diálogo, sí, pero al estilo nacionalista.

La secuencia extorsionadora de más nacionalismo para menos violencia aparece de este modo, con todo su esplendor, en el documento de la coalición nacionalista, que parte «de la necesidad de asumir, defender e incorporar el derecho a reconocer la capacidad de autodeterminación del Pueblo Vasco» y la «federación» con Navarra. Este es el cordón umbilical de todo el frente nacionalista, que incluye a la izquierda radical y que cierra la puerta a la verdadera y única rectificación creíble del nacionalismo, que no es otra que la renuncia a los objetivos compartidos con ETA, el desmantelamiento de Lizarra, Udalbiltza y Batera y el compromiso de dedicar a la lucha contra ETA todos los efectivos de la Ertzaintza. Mientras esto no se produzca, mientras no haya un cambio efectivo de personas y programas que se lleve la complicidad política del PNV con la estrategia de ETA, el nacionalismo seguirá inmerso en el pozo de la indignidad.

Garantías para votar en libertad
Editorial La Razón  17 Marzo 2001

El PNV ha vetado en la Cámara de Vitoria la posibilidad de que los partidos puedan disponer en los colegios electorales de apoderados no censados en elPaís Vasco en las elecciones del próximo 13 de mayo. La negativa coincide, y contrasta poderosamente, con el informe del comisario de Derechos Humanos de la UE, Álvaro Gil-Robles, que pone de manifiesto la falta de libertad y la vesanía de un poder político nacionalista, que instrumentaliza a la Policía autónoma y, en lugar de proteger los derechos y libertades de quienes se atreven a disentir del proyecto soberanista, permite a los proetarras acosarles e imponer el terror en las calles.

    Ibarreche, como lendakari; Atucha como presidente del Parlamento, y Arzallus y Eguíbar como responsables del foramontano camino emprendido por el PNV, han perdido la oportunidad de garantizar la transparencia de unos comicios en los que el miedo tiene cartel electoral propio y se anuncian ya ilegalidades como el hecho de poder votar con un «carné de vasco» en lugar del obligado DNI. En su lugar, han preferido arremeter contra quien dice la verdad de lo que ocurre en multitud de pequeñas localidades vacas. Y es que lo que no es bueno para el PNV, simplemente es mentira, no existe o forma parte de una moderna versión de la famosa «conspiración judeo-masónica» contra el régimen nacionalista. El propio Atucha ha perdido su aparente sosiego al calificar la propuesta parlamentaria como «política barriobajera y marrullera». Los nervios del PNV están a flor de piel ante la posibilidad de perder el poder. Porque lo que en cualquier democracia es simple alternancia política, consecuencia lógica del desgaste en el ejercicio del poder, para el PNV supone una catástrofe para su propia estructura, su tupida red de influencias en la sociedad vasca y, además, el veto a su proyecto «soberanista» forzado desde el poder.

    El reto del próximo 13-M es demasiado importante como para permitir que se repitan las trampas de siempre y que no existan cabinas de votación, obligatorias y suficientes, en cada uno de los colegios electorales. No es de extrañar que el PP y el PSOE hayan intentado multiplicar los controles para garantizar que el resultado electoral sea, ni más ni menos, que la voluntad popular libremente expresada. Por eso los demócratas, en este caso articulados en torno al PP y al PSOE, están dispuesto a movilizar a miles de miembros de los partidos y de las Juventudes Socialistas para que actúen, si no ya de apoderados, sí como «observadores» para vigilar la limpieza del proceso.

Ibarreche responsable
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 17 Marzo 2001

Gil Robles ha responsabilizado ante la Unión Europea a la marioneta de Arzallus. También los muñecos de orejas indulgentes son convictos. Según el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Ibarreche tiene la culpa de la «falta de protección eficaz y suficiente» de los derechos fundamentales, de «las instrucciones de no intervenir activamente en las persecuciones contra la kale borroka» que han recibido los agentes de la Ertzainza y del dirigismo cultural para emponzoñar a los niños.

    El informe de Gil Robles es demoledor. Ha puesto un espejo delante de la dictadura del miedo. No más engaños, pues. No más convocatorias de manifestaciones falsas. No más maquillajes. No más verborrea. El Gobierno vasco y el equipo dirigente del PNV encabezado por Arzallus han sido, al menos en los últimos diez años, aliados objetivos de los proetarras y han actuado en complicidad indirecta con la banda asesina. Es extraordinariamente duro decir esto. Pero así se desprende del informe de Gil Robles, así lo enseña el libro de Isabel San Sebastián y Carmen Gurruchaga.

    Ibarreche es el responsable directo del clima de terror que se vive en el País Vasco. No ha hecho nada para impedir que la kale borroka matonee a los ciudadanos en las calles de los pueblos y ciudades de las Vascongadas. Ha mantenido contra viento y marea el pacto de Estella con Eta. Ha sido la correa de transmisión de los engaños y zorrerías de Arzallus. Ha traicionado, en fin, a sectores muy extensos de su propio partido, el PNV, que están por la paz y contra Eta aunque a veces callen porque el miedo no es libre.

Los derechos humanos y el europeísmo abertzale
Por Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 17 Marzo 2001

El Gobierno vasco, los partidos nacionalistas y EH han protestado airadamente contra el informe de Álvaro Gil Robles, donde el comisario europeo confirma eso que tantas organizaciones cívicas vascas, además de los partidos constitucionalistas, llevan años denunciando: la precariedad de la democracia en el PaísVasco debido al retroceso de la libertad y los derechos humanos de los ciudadanos vascos no nacionalistas.

El informe reconoce que las instituciones regidas por los nacionalistas no han sabido ni querido garantizar la seguridad y libertad de todos los ciudadanos, ni imponer el respeto a las leyes. Un juicio duro pero merecido que, además, obliga a preguntarse sobre la autenticidad de las convicciones democráticas de PNV y EA. El informe también pone en su lugar las pretensiones europeas del abertzalismo: si su Euskal Herria independiente solicitara unirse a la Unión Europea, sería rechazada por incumplir las condiciones democráticas mínimas exigidas a cualquier Estado europeo presentable.

Por eso la pataleta nacionalista contra Gil Robles es tan comprensible como ridícula. Si de algo no se le puede acusar al comisario durante su vertiginosa gira vasca es de no haberse entrevistado con toda clase de colectivos, incluso con el proetarra Senideak. Y los datos que expone sobre los fracasos de la Ertzaintza (de sus mandos) proceden de Erne, el sindicato más representativo de la misma.

Y así todo lo demás. Si Gil Robles hubiera pasado en Euskadi tres semanas en lugar de tres días y hubiera paseado por ciertos pueblos y barrios, viendo de primera mano el clima de persecución contra los no nacionalistas -(y hubiera sido necesario: esta es para mí la principal carencia de su visita)-, el informe sería sin duda aún más contundente y demoledor.

Lo ridículo es que Juan José Ibarretxe y compañía propongan por una parte vacuas medidas para restaurar la paz social, y que luego pongan verdes a los mismos que denuncian, con los datos en la mano, la precaria seguridad y libertad de gran parte de la población vasca. Incluyendo, nada menos, que a un Comisario de la Unión Europea que, por ser español (esto es, europeo), carece según Arzalluz de legitimidad y credibilidad.

Es el europeísmo abertzale: como su concepción de la democracia, una mera caricatura.

El incierto desenlace del drama vasco
Abel Hernández La Estrella 17 Marzo 2001

Cuando faltan menos de dos meses para las elecciones vascas existe el convencimiento general de que asistimos el 13 de mayo a un momento clave para el futuro del País Vasco, con repercusiones incalculables en la vida española de comienzo de siglo. Es el último episodio de la transición, el último cabo suelto, la herencia residual del franquismo.

 A medida que avance la campaña, aumentará la dramatización. Nos disponemos a asistir a la puesta en escena del espectáculo con muertos reales, ensangrentados, sobre el escenario. Los corifeos ensayan los lamentos y las glorificaciones. Los protagonistas de un bando llevan escolta; los del otro, no. Cuando se levante el telón, van a caer las caretas. El drama –o la tragedia– se titula: “Ellos o nosotros”, un dilema tremendo, como blanco o negro, rojo o azul, que no deja más salida al conflicto que la derrota o la victoria. Resurge en el País Vasco, último reducto ibérico, la épica, que estaba completamente pasada de moda.

El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Álvaro Gil-Robles, cuyo padre formó parte con el PNV del fracasado Equipo de la Democracia Cristiana en las primeras elecciones tras la muerte de Franco, ha calentado el ambiente con un informe demoledor para el nacionalismo vasco y el Gobierno de Ibarretxe tras conversar in situ con unos y con otros. Los que no necesitan escolta han puesto el grito en el cielo y descalifican el informe, que cifra el número de los que se están jugando allí la vida en 3.000 personas, acusándolo de parcial y falto de rigor, poco menos que dictado desde Madrid. Gil-Robles ha hecho de narrador, antes de que se enciendan las candilejas y se levante el telón, y ha explicado al público de la sala desde el procenio, vestido de traje gris, de qué la va la obra para que todos entiendan la representación.

En estos prolegómenos la campaña vasca discurre por los cauces esperados, cada cual ocupando el lugar asignado y sin que se vislumbre el desenlace. A un lado y otro de los Pirineos, ETA y su entorno inmediato han sufrido estas semanas un considerable acoso y quebranto, con la caída de algunos de sus principales dirigentes, los primeros hachazos al sanguinario “comando Guipúzcoa” y al aparato central de la lucha urbana y el empeño del juez Garzón de meter en la cárcel a Otegi, cabeza visible de la organización política del nacionalismo radical.

El atentado que costó la vida al ertzaina Iñaki Totorika, próximo a los nacionalistas, hizo reaccionar al PNV, que volvió momentáneamente a usar el lenguaje de antes del Pacto de Estella, calificando a los etarras y a sus cómplices políticos de “fascistas”; pero ha sido un simple fogonazo de rabia y de ira. El Partido Nacionalista Vasco, presidido por Arzalluz, no ha dado ninguna señal concluyente, sino todo lo contrario, de que no va a volver a pactar con HB si necesita a sus antiguos socios de Estella para mantenerse en el poder tras el 13 de mayo. Incluso se sabe que ha habido conversaciones más o menos secretas para hilvanar un pacto sobre la trama de paz por soberanía, que, dicho de una forma menos eufemística, significa: paz por independencia.

En este contexto se inscribe la campaña de los nacionalistas de todos los pelajes a favor del DNI vasco, para ir preparando el censo, y la campaña de desobediencia civil que se prepara si las urnas dan vencedores en mayo a las fuerzas constitucionalistas y defensoras del estatuto. Por primera vez, según los datos disponibles, tal alternancia es posible. Lo que se baraja es que Jaime Mayor y Nicolás Redondo se turnen –dos años los populares, dos años los socialistas– en el Gobierno de Vitoria. Unos y otros confían en que la percepción generalizada de que el PNV y EA siguen cautivos del bloque violento y totalitario y de que el Gobierno nacionalista, tras veinte años de predominio, ha fracasado, arrastrarán impetuosamente el día de las urnas, si se garantiza la libertad de voto, la franja del nacionalismo moderado, que puede ser decisiva, hacia la solución estatutaria y constitucional, que es tanto como decir la solución europea.

Como escribía el otro día Emilio Lamo de Espinosa, “se engañan quienes desean creer que una victoria nacionalista acerca el diálogo y, con él, la paz; los tiempos en que esto pudo ocurrir ya pasaron, no hay opciones buenas y se trata de elegir entre lo malo y lo peor”. Se cumple en el País Vasco estos días la observación de Víctor Hugo: “Los tiempos primitivos son líricos, los tiempos antiguos son épicos, los tiempos modernos son dramáticos”. Está a punto de alzarse el telón.

Momento para la cordura
Por Ignacio Villa Libertad Digital 17 Marzo 2001

Las etapas se van cubriendo. Y la proclamación oficial en Vitoria de Jaime Mayor Oreja, como candidato a lendakari, marca un nuevo momento en la carrera, larga carrera hasta el 13 de mayo.
La cuenta atrás ya es una realidad, y estamos en el momento crucial.

Todos se preparan. PNV y EA anuncian su pacto electoral, PP y UA suscriben también una candidatura única en Álava, el PSE intenta unificar criterios internos para perfilar un mensaje diferenciado. Es la hora de la verdad.

Precisamente, es el momento también para que desde e PP y desde el PSOE se engrasen maquinarias y se acoten parcelas propias y ajenas. No estamos para enzarzarnos en enfrentamientos personalistas y pueblerinos. Cada uno en su sitio, pero sabiendo lo que se quiere y ofreciendo una imagen interna sin fisuras.

El PP y el PSOE acuden a una cita electoral en la que el País Vasco se juega mucho. En ella, los ciudadanos vascos serán los únicos que decidan qué quieren para el futuro. Por lo tanto, la responsabilidad final del resultado es, como siempre en democracia, de los ciudadanos. Pero los partidos políticos, en este caso PP y PSOE, tienen su parcela en esa responsabilidad. No tanto en los resultados, como en ofrecer una imagen coherente.
Una imagen que será distinta en las formas, pero con un claro y único contenido de fondo. Estos dos grandes partidos nacionales, pueden hacer daño a la sociedad vasca si se pierden en estos momentos en acusaciones, piques y replicas entre ellos que no conducen a ninguna parte. Cada uno en su sitio, pero sin enfrentamientos.

Para esta buena relación, que no significa “compadreo”, van a jugar un papel de importancia Mayor Oreja y Redondo Terreros. Con toda seguridad que la cordura de estos dos políticos, va a imponerse. Desde luego todos lo esperamos.

A la hoguera
José Antonio VERA La Razón 17 Marzo 2001

Por fin. LLegan por fin las Fallas y llega la primavera. Llega la alegría, el esplendor, el campo verde y las flores y las ganas de salir a respirar al monte y a la playa. Llega lo que necesitamos y nos hacía falta, pues menudo invierno este del primer año del tercer milenio. No salimos de las vacas locas cuando nos metemos en la aftosa. Qué más le puede pasar a este país y a este Gobierno. Es verdad que siempre puede ser peor, pero menuda racha. Ni el famoso gafe es capaz de aglutinar tanta desgracia, por mucho que se diga. Me lo subraya con razón una lectora: ¿qué podemos comer hoy? Porque las vacas están locas, tuvieron tuberculosis y ahora la fiebre aftosa. Las alimentan con hormonas, con clembuterol y numerosos antibióticos. Pero también tuvimos la peste porcina, y pollos con dioxinas y conejos con mixomatosis. 

De los peces mejor no hablar. Los ceban con piensos animales y abunda el anasakis. Las verduras no son de fiar, pues son tratadas con pesticidas, herbicidas y otros productos químicos similares. Las frutas han sido manipuladas genéticamente y el agua embotellada no es de fiar, igual que la del grifo, que contiene exceso de plomo y de cloro y otros aditivos. El año pasado se detectaron lotes de coca-colas podridas y no digamos nada del aceite de colza o del uranio empobrecido o del bismuto y los metales pesados que desprenden los coches, el humo de las fábricas, la basura nuclear, el siglo veintiuno en general, en fin. Como bien dice María Teresa, esto es un desastre, amigo: además de tanta plaga y tanta desgracia nos tenemos que enfrentar con el paro y la polución y la contaminación y la prostitución y el terrorismo. Sin olvidar el sida o la hepatitis, el infarto cerebral, la diabetes, el estrés y la tensión alta o el alzheimer. O sea. La leche (negra), que diría Celia (Villalobos).

    Por eso es fundamental que llegue ya la primavera. Porque con la primavera vienen las Fallas y con las Fallas la alegría, los toros, San José, la Geperudeta, los sones y coplillas de Maximiliano Thous y del maestro Serrano, estos días de luz y claridad, estas noches de llamas y artificio, estas ganas de salir y de hablar y de contarle al mundo que el fuego fallero es un fuego divino, purificador, depurador, que acaba con los espíritus malignos y con los malos espíritus, con todo aquello que no merece la pena y que es mejor quemar, pues su sola presencia nos altera. Dicho lo cual, habría que pedirle a Zaplana y a Rita Barberá que en estas fiestas del dos-mil-uno nos permita, por favor, hacer una gran pira con los ninots de aquellas imágenes o cosas que nada nos gustan y nada nos ayudan, que no nos sirven de nada, y encender una fogata, una gran hoguera, en la que quepan la encefalopatía espongiforme y la fiebre aftosa, el síndrome de los balcanes, el Tireless de Gibraltar, las torres de alta tensión y la contaminación y todas las enfermedades que nos agobian y persiguen. 

Y habría que quemar también, digo yo, a los violadores, a los secuestradores, a los ninots de los talibanes de Afganistán y a los que asaltan bancos y queman escaparates y ponen cocteles-molotov los fines de semana en el País Vasco, y a los integristas, a los muñecos de Arzallus y de Sabino Arana, al de Ibarreche, a los que empuñan las pistolas y atemorizan a la población con sus bombas y sus coches-bomba, con sus atentados cobardes, con sus capuchas negras, con el hacha y la serpiente; igual que a los que les secundan y les ríen las gracias; a los que miran para otro lado y se lavan las manos; a los que transigen con el crimen y a los que, como Otegui, se dedican a corromper a la juventud con la kale-borroka. También, en otro ámbito, a los que se dedican a intoxicar, a no trabajar, a los profesionales del cotilleo, a los que montan mafias para defender sus intereses, a los que van de limpios, pero están podridos, van de santos, pero son pecadores, van de legales, pero se mueven siempre en las cloacas de la ilegalidad.

    Habrá que hacer una hoguera, sí señor, para quemar a los ninots que representan al nazismo, al fascismo, al comunismo, al cainismo y a todos los ismos radicales y extremos, a los que justifican matar por una idea, morir por una idea, a las ideologías excluyentes, a los inquisidores que no te dejan decir ni escribir ni pensar libremente, ni hablar libremente, ni opinar libremente porque eso no conviene a sus intereses.

    Una hoguera bien grande, creo yo, para quemar en las Fallas a los que se aprovechan del mal ajeno, a los que se hacen ricos con las drogas, con las guerras, con la miseria de los demás, con la explotación de la infancia y con la Cultura, con la inmigración, con las buenas intenciones de la gente de bien, con el altruismo de tantos y tantos que quieren ayudar pero que chocan una y otra vez con el muro de la envidia y la soberbia, con el orgullo extremo, con la insolidaridad de los que no quieren repartir el agua que les sobra, con el derroche de los que usan el agua de los demás para desaprovecharla en proyectos absurdos.

    Habrá que hacer una hoguera y preguntarle a la ué por qué les van a subir setenta y dos pesetas el tabaco a los pobres fumadores y por qué este agobio de la aftosa y de las vacas-locas y por qué tenemos que soportar tanta afrenta inglesa contra la vieja Europa.

    Ya era hora de que llegara la primavera. Ya están aquí las Fallas, el fuego levantino, el ruido de las mascletás, las calles inundadas de gente, el campo en su esplendor, las noches de bulla, llamas y artificio. Aprovechemos que están aquí las Fallas para quitar de en medio todo lo que nos sobra y no debemos guardar. Que, la verdad, no es poco.

El soportable peso de la verdad
Lorenzo CONTRERAS La Razón 17 Marzo 2001

  De vez en cu ando por los ambientes públicos del País Vasco circula la verdad. Predomina la mentira oficial, ciertamente. Pero cuando Javier Arzallus, como acaba de decir, sostiene que la España de la Unión Europea y de las autonomías va perdiendo entidad como Nación, proclama una realidad que interesa a los nacionalistas, pero que no deja de tener fundamento. Al mismo tiempo, con el informe del comisario europeo para los Derechos Humanos, Álvaro Gil-Robles, se consolida rigurosamente la denuncia de los partidos no nacionalistas sobre la quiebra de los derechos y libertades en Euskadi.

    En ambos casos la verdad se impone. Madrid, lógicamente, no está dispuesto a admitir que el sistema vigente, con su dispersión de competencias políticas y administrativas hacia la periferia y hacia Bruselas debilita la unidad española. Prefiere defender el principio de que el Estado de las Autonomías fue un fecundo invento para la coherencia de la organización política y para la diversidad de las distintas regiones. Una actitud perfectamente compatible con el hecho de que los nacionalistas vascos -también los catalanes cuando encarta- se froten las manos con la fruición de quien aprecia una debilidad ajena muy aprovechable. Presienten que la Europa de las regiones es un horizonte sugestivo y no, como suele decirse, una certificación a plazo de que los nacionalismos hispánicos tienen su apuesta perdida.

    Si la situación fuese tan potable como el criterio oficial trata de establecer, el informe Gil-Robles sobre las libertades y la seguridad en el País Vasco significaría para Ajuria Enea algo más que una molestia de efectos pasajeros. Una molestia como son todas las verdades incómodas y más cuando se acercan unas elecciones. La reserva de cinismo de las autoridades nacionalistas puede, sin embargo, poner bajo sospecha la honestidad del informe, configurándolo como el fruto de una complicidad del Gobierno central con el comisario para los Derechos Humanos. Ahí están ya los hombres del PNV reclamando cenizas del cielo, como si Álvaro Gil-Robles hubiese fantaseado sobre lo que ocurre en Euskadi. Si de algo ha sido cautivo es del apabullante peso de las estadísticas de crímenes y desórdenes impunes.

    Atrapados por la verdad irrefutable, los nacionalistas se aplican laboriosamente a desmontarla. Les sobra cara para ello. El portavoz del Gobierno vasco, señor Imaz, empieza por negar algo tan evidente como que la Policía Autónoma, la Ertzaintza, se inhibe ante la «kale borroka» en no pocas ocasiones. Arguye que las críticas del comisario europeo coinciden con el asesinato del «ertzaina» Totorika y las recientes detenciones de gente afín a Eta. Como si estas circunstancias valiesen para negar lo que la Ertzaintza ha sido hasta ahora en manos de sus manipuladores, que es de lo que se trata y no de las bajas que pueda sufrir cuando la banda da la consigna.

Incendian el coche de un miembro de UGT y una oficina bancaria en Guipúzcoa
Bilbao. Agencias ABC 17 Marzo 2001

Desconocidos incendiaron esta madrugada el automóvil de un miembro del sindicato UGT, cuya hija tuvo que ser atendida de un ataque de nervios, así como una oficina del BSCH en las localidades guipuzcoanas de Hernani y Andoain, respectivamente, informó un portavoz de la Ertzaintza.

Sobre las 2:35 horas fue incendiado en la calle Karabel, de Hernani, un Renault-19 matriculado en Navarra, que quedó calcinado, propiedad de un miembro de UGT.

El militante de esta central se desmayó al ver su coche incendiado, aunque se recuperó poco después, y su hija sufrió un ataque de nervios y tuvo que ser atendida en el hospital provincial, tras lo cual fue dada de alta, precisó la misma fuente.

Poco antes de medianoche, en la localidad de Andoain, desconocidos rompieron los cristales de una sucursal del BSCH en la calle Leizaran y vertieron líquido inflamable en su interior, al que prendieron fuego.

El incendio, sofocado por una dotación de bomberos, provocó daños importantes en el interior de la oficina bancaria y también se vio afectada una furgoneta aparcada junto a la sucursal, aunque no fue preciso desalojar de su casa a ningún vecino de la zona.

El Gobierno vasco autoriza a Haika a manifestarse ante una sede del PSE
BILBAO. ABC  17 Marzo 2001

Una decena de integrantes de Haika se manifestó ayer frente a la Casa del Pueblo (sede socialista) de Baracaldo con una pancarta en la que calificaba de fascistas a PP y PSOE. Los jóvenes, que fueron rápidamente desplazados a decenas de metros del lugar la Ertzaintza, se encontraron a numerosos periodistas y a medio centenar de dirigentes y afiliados socialistas que esperaban desde hacía una hora la prevista concentración de la organización.

El secretario de los socialistas vizcaínos, Patxi López, denunció como «lamentable» el que el Gobierno vasco haya dado permiso para esta movilización «a una organización como Haika, que es alegal, que está siendo investigada por su presunta relación con ETA y que todos sabemos que provoca los incidentes violentos que provoca».

ABSOLUTA FRIALDAD
Poco antes de su arresto junto con otros 14 miembros de Haika, Ugaitz Elizarán Aguilar, de 24 años, explicó con absoluta frialdad a un diario italiano que es «legítimo» matar concejales del PP y del PSOE, así como a empresarios y guardias civiles. Sus declaraciones fueron publicadas ayer en «La República», informa Juan Vicente Boo.
En una sede de Herri Batasuna, Ugaitz Elizarán manifestó al periodista que el terrorismo de ETA «es una respuesta a la violencia del Estado» y en ese contexto «matar es legítimo al cien por cien. Si la postura es de cierre total, la violencia es el único modo de avanzar».

A la puntualización del periodista sobre la muerte de inocentes, el miembro de Haika responde que «cuando se practica la violencia siempre hay víctimas inocentes. Y si continúa la lucha armada, habrá todavía más. De todos modos, ETA ha definido bien sus objetivos y en la última temporada ha dado siempre en el blanco. Los concejales del Partido Popular y del PSOE, por ejemplo: me parece que no hay dudas de que sean un objetivo legítimo a eliminar».

Con la misma frialdad, Elizarán Aguilar añade: «¿Y quién más? El jefe de los empresarios, los militares, la Guardia Civil. Estaba también Jaúregui, que trabajaba para el Cesid en América».

LA GUARDIA CIVIL, FUERA
Cuando el periodista italiano señala que entre los guardias civiles asesinados se encuentra una mujer de 32 añosde edad, el miembro de Haika responde: «La Guardia Civil es el peor enemigo de Euskal Herria. Es extraña a la patria y no la queremos aquí».

Elogio de los vascos
Martín-Miguel RUBIO ESTEBAN La Razón  17 Marzo 2001

La tierra del marmitaco y el bacalao a la vizcaína, y de tantos otros guisos celestiales, tiene necesariamente que contener espíritus exquisitos y delicados. Sensitivo tiene que ser el pueblo que conjuró los trabajos más duros en festiva apoteosis del esplendor del cuerpo humano, como ocurre con el levantamiento de piedras, el corte de troncos o el agrupamiento de ovejas en el aprisco. La victoria de Caupolicán siguió los patrones de la competición vasca. Sin duda los barbígeros conquistadores vascos insuflaron su alma a las selvas del Arauco. O quizás fuera el Arauco quien les impregnó a ellos. Da lo mismo. Diomedes del alma española, los vascos han mirado a Dios cara a cara. Incluso «vuelven el rostro y los pechos esforzados / a la corriente de los duros hados». Y cual el araucano Galbarino, con sus troncados brazos, se situarán en primera línea en defensa de la libertad: «muertos podremos ser, mas no vencidos, / ni los ánimos libres oprimidos».

    Los españoles no podríamos definirnos sin nuestro componente vasco. España no puede interpretarse sin la pasión vasca por la justicia, la libertad y el constante desplazamiento de la frontera de lo conocido. Sí, porque también hay algo de los pilgrims americanos en el aventurero espíritu vasco de conquista y descubrimiento. Y el ánimo español se hace descomunal en los valles vascos. En el frente de los españoles ante la Troya de nuestro destino histórico, los vascos, ya lo dijimos, son nuestro Diomedes. El vasco, acostumbrado a las hazañas mitológicas de sus sobrenaturales ancestros, vive en pleno mito y tiene la eficacia sobrehumana que el mito da. Y esa su energía incontenible al desaguar en el crisol de España, del que el componente vasco es una de sus partes más sustantivas, nos hizo grandes en otro tiempo.

    Ahora bien, no se puede silenciar el hecho incontestable de que el nacionalismo vasco nace en los años culminantes de nuestra decadencia, y en ese sentido tal nacionalismo representaría un espíritu antivasco (y antiaraucano) en cuanto que significaría no querer como hombres valientes y roblizos, como vascos resueltos, encarar a la sazón el grave problema nacional y no saber arrostrar virilmente los tristes acontecimientos adventicios que gravitan en la órbita del fatídico 1898. Los vascos no nacionalistas, fieles a sus titánicos ancestros conquistadores, sí tuvieron la resolución de afrontar la adversidad nacional, y de tal forma que produjeron la industrialización del País Vasco y, en consecuencia, su enriquecimiento. De ser a finales del siglo XVIII las tierras más pobres de España -el carlismo vasco fue una alternativa política a la miseria reinante-, Las Vascongadas pasaron a ser a principios del XX la región más próspera. Posteriormente, durante la tenebregosa tettaracontecia del franquismo los vascones iniciaron la resistencia contra la sanguinaria dictadura con la Huelga de Vizcaya del Primero de Mayo de 1947; con lo que consiguieron despertar la dignidad dormida del torturado pueblo español. «Cuando los trabajadores de otras tierras iluminadas por el sol de la Democracia se agrupan en la voz que a nosotros nos está negada en España entera, todos los pueblos ibéricos darán muestras de la conservación de su dignidad, y en Euskadi los vascos todos apoyamos la protesta hidalga contra los dictadores». Esto, entre otras cosas, decía el comunicado del Consejo de la Junta de Resistencia suscrito por UGT, STV y CNT. De nada valieron las medidas bárbaras y brutales del fascista gobernador civil de Vizcaya, que también ordenaba a los empresarios, bajo pena de multa de diez mil pesetas, expulsar de la empresa a los huelguistas y denunciarlos a la policía. La Huelga fue un éxito, y con ella recuperó la dignidad el oprimido pueblo español. Pues bien, hoy los vascos se encuentran ante la más grave coyuntura de su historia -que es un brillante apartado más de la historia general de España-, expresada en el siguiente dilema: dejarse vencer por un miedo liberticida y desplegar sus ímpetus descomunales en el pequeño marco de su preciosa región (alternativa nacionalista), o, por el contrario, tirar de España como proa de ella hacia el progreso, la libertad, la democracia genuina y nuevas conquistas del espíritu.

El Parlamento vasco emplaza a Ibarretxe a que suspenda las 'campañas institucionales'
Juan María Atutxa cierra el último pleno de la legislatura con un 'que Dios reparta suerte'
PEDRO GOROSPE  Vitoria El País  17 Marzo 2001

El Parlamento vasco bajó la persiana de la legislatura más crispada con una moción que critica al lehendakari, Juan José Ibarretxe, por el uso de fondos públicos. Aunque los partidos saben que actuó conforme a la ley al gastar más de 60 millones en publicitar sus propuestas, le exigieron que suspenda la campaña institucional. La socialista Gemma Zabaleta le pidió que acabe este mandato 'con un poco más de dignidad'. El presidente de la Cámara, Juan María Atuxta, cerró el último pleno de la legislatura con un 'que Dios reparta suerte' en las elecciones del 13 de mayo.

A pesar del rifirrafe en torno a las campañas de publicidad del lehendakari, el último pleno fue de guante blanco. Los partidos se esforzaron en consensuar la mayoría de los asuntos que se ventilaron en la Cámara vasca, y dejaron para los pasillos las frases más aceradas.

Los parlamentarios dieron luz verde sin debate al proyecto de ley de creación del Colegio Oficial de Fisioterapeutas del País Vasco -la número 15, frente a las 59 de la legislatura anterior- y a dos proposiciones no de ley para apoyar a la empresa Mecánica de la Peña y pedir la construcción de un nuevo centro de menores después de que la banda terrorista ETA destruyera el ubicado en Zumárraga, Guipúzcoa

Después de esa tregua dialéctica que se dieron los diputados en la cafetería, incluido el presidente, Juan María Atutxa, que aprovechó un receso para desayunar, los partidos de la oposición -PP, PSE, IU-EB y UA- aprobaron la moción para que el Gobierno vasco suspenda las 'campañas institucionales'.

La propuesta debatida a iniciativa del PP, y que contó con una enmienda añadida del PSE, no fue respaldada ni por el PNV ni por EA por considerar que lo realizado se ajusta a la ley y rechazar que se trata de propaganda de las ideas nacionalistas.

Precisamente, el portavoz del PP, Leopoldo Barreda, acusó al Gobierno de Ibarretxe de utilizar las instituciones para hacer propaganda del candidato nacionalista. 'Lo que se pudo hacer en un batzoki [sede de PNV] o un alkartetxe [sede de EA], se hizo desde Ajuria Enea como si fuera un batzoki', indicó Barreda.

El secretario general de UA, Pablo Mosquera, criticó que además ese gasto se ha hecho 'a través de una prórroga presupuestaria'. En su intervención, Mosquera se mostró partidario de reformar la ley que regula los periodos preelectorales y aclarar el término 'disperso' de publicidad institucional.

Hasta el portavoz de IU-EB, Javier Madrazo, consideró 'abusiva' la utilización de fondos para divulgar sus propuestas. 'Aunque está amparado por ley, éticamente es inaceptable', dijo.

Para los nacionalistas, sin embargo, todo era absolutamente correcto. Así, Iñaki Galdós (EA) se limitó a recordar que la difusión de las propuestas de Ibarretxe se ajusta a la ley que regula la publicidad institucional. Un argumento que también utilizó el portavoz del PNV, José Antonio Rubalkaba, quien dijo que en su opinión la iniciativa del lehendakari no es el programa electoral del PNV, ya que 'es Ibarretxe quien hace la propuesta a la sociedad para, después, hacerla suya el PNV'.

En cuanto al pacto electoral PNV-EA en Ajuria Enea, Rubalkaba recordó que también el PP y PSOE firmaron en La Moncloa el pacto antiterrorista.

«Al principio llegué a sentirme responsable de lo ocurrido, pero sólo hay un culpable»
IÑAKI DUBREUIL CONCEJAL DEL PSE-EE EN ORDIZIA El edil recuerda con dolor el pasado 22 de febrero, cuando una bomba dirigida contra él mató a dos trabajadores «Ahora no puedo perdonar, no sólo por lo que pensaban hacerme a mí, sino por todo lo que han hecho»
JAVIER ROLDÁN SAN SEBASTIÁN El Correo 17 Marzo 2001

«Dejé HB porque no podía aguantarlo, era un continuo desprecio a los demás»

Iñaki Dubreuil contiene a duras penas las lágrimas cuando recuerda a los dos empleados de Elektra que murieron en el barrio donostiarra de Martutene al estallar el coche bomba que ETA le tenía destinado. «Siento una gran tristeza e impotencia», confiesa. Los terroristas le pusieron en el punto de mira por ser concejal en Ordizia del Partido Socialista de Euskadi. Cojea levemente, y su rostro y sus manos muestran las quemaduras provocadas por un atentado que mantiene todavía en el hospital a otros dos trabajadores gravemente heridos.

-¿Cómo se encuentra físicamente?
-Con las treinta heridas por todo el cuerpo cicatrizando. Precisamente hoy (por ayer) me han extraído una esquirla de tres centímetros de la rodilla.

-¿Qué recuerda de aquella mañana en Martutene?
-Era un día normal. Cogí el periódico. Solía variar y lo compraba en diferentes quioscos. Subí al tren. También solíamos cambiar la hora. Algunos días viajábamos en el de las 7.09 y otros en el de las 7.24. Bajé del apeadero, y de allí al trabajo hacíamos siempre el mismo itinerario.

-Y explotó el coche bomba.
-De repente escuché un ruido muy fuerte y sentí un olor muy raro. Lo primero que pensé es que me habían pillado. Fui consciente desde el primer momento de que era una bomba. Y luego me acuerdo de que se produjo un revuelo de gente. A alguien le pedí un teléfono móvil para llamar a mi mujer. Me veía todo negro, con la piel suelta, sangrando... Pero me encontraba bien. Podía andar y hablaba.

-Segundos antes de que estallara el coche, ¿se dio cuenta de que delante suyo caminaba gente?
-Veía que iban personas delante. No los conocía, quizá de vista de ir en el tren. Yo siempre he calculado que andaban cinco o seis metros por delante de mí.

-¿Llegó a levantarse tras la explosión?
-Estaba en el suelo en sentido opuesto al que caminaba. Me moví, me incorporé, miré hacia atrás y vi humo, piernas y el vehículo ardiendo en la carretera. En ese momento pensé que era un coche con una bomba lapa, pero enseguida descarté esa opción y me di cuenta de que el atentado iba dirigido hacia mi persona.

«No vi cosas raras»
-¿No vio nada extraño días antes del atentado?

-Era todo de lo más normal. ¿Sentirme seguido? Yo vivo justo enfrente de la ‘herriko taberna’, hago vida social en el pueblo, en el tren va mucha gente de Ordizia... Sabes que tus itinerarios, dónde trabajas y quién eres está en conocimiento de mucha gente. No vi cosas raras.

-¿En algún momento llegó a considerar que podía ser objetivo de ETA?
-Sí. Cuando el partido nos propuso que lleváramos escolta nos dijeron que no tenían conocimiento de que fuéramos objetivo, pero siempre lo hemos sido de una forma u otra. Tengo compañeros que están recibiendo amenazas, les queman la casa, el coche... Pero no me imaginaba un atentado contra mi vida, y mucho menos así. No entraba en mi cabeza una salvajada como ésta.

-¿Desde un primer momento fue consciente de que había personas al borde de la muerte y heridos muy graves?
-Vi esos cuerpos en el suelo y los enfermeros ya me decían que esperara para que me atendieran porque había otra gente más grave. Al momento me di cuenta de la gravedad del atentado.

-¿Cuándo le dijeron que habían muerto dos de los trabajadores que iban delante suyo?
-Me lo dijeron la misma tarde del atentado.

-¿Y qué sintió cuando se enteró de esas dos muertes?
-Me dio mucha pena. Es muy fuerte. Sentí una gran tristeza, impotencia... (Se emociona) Se te pasan por la cabeza muchas cosas: si podías haber ido más atrás, o más adelante... Porque empiezas casi a responsabilizarte de lo que pasó, pero creo que ya le he dado la vuelta. Sé que no tengo ninguna responsabilidad, porque sólo hay un culpable de lo que ocurrió. Pero es muy duro, porque es gente a la que ves todos lo días, aunque no la conoces de nada. Tampoco entra en mi cabeza que se puedan hacer estas cosas. Hay responsables de lo que ocurrió y me gustaría verlos en la cárcel para que no vuelvan a hacer esta salvajada. Han demostrado no tener ningún escrúpulo.

Sentimientos mezclados
-¿Ha podido hablar con los familiares de los asesinados y de los heridos?
-Estuve con el hermano de Josu Leonet. Mi mujer lo hizo con la familia de José Ángel Santos. También he estado con los padres de Igor Larrea y con la familia de José Ignacio Urrestarazu. Nos gustaría estar con las dos viudas para trasladarles nuestro apoyo.

-¿Qué les diría a quienes perpetraron el atentado?
-Probablemente no les diría nada. Lo mismo que los concejales de EH que me visitaron, que me dijeron que no tenían palabras. Es difícil de expresar mis sentimientos porque los tengo entremezclados. Ahora no puedo perdonar. No sólo por lo que pensaban hacerme a mí, sino por todo lo que han hecho.

-¿Cómo cree que va a ser su vida a partir de ahora?
-No hemos dado muchas vueltas al tema (Está acompañado de su mujer). Primero hay que recuperarse y luego, más tranquilos, pensaremos en el futuro.

-¿Ha pensado en abandonar el País Vasco?
-Es una opción. También otra posibilidad es quedarse. Tendremos que valorarlo. Seguiré siendo concejal hasta que tome una decisión.

-¿Tiene miedo?
-Sí. Todos me dicen que no repiten... (Se refiere a ETA) pero yo no lo tengo claro. Tampoco iban a por concejales del PSE y ahora van... Es miedo, precaución, inseguridad...

-¿Y así se puede vivir?
-No sé. Yo lo voy a intentar de una forma u otra. Y saldremos. (Sonríe mirando a su mujer).

-¿Cómo ve la situación socio-política en Euskadi?
-La mitad de la población de Euskadi es héroe porque está siendo, de una u otra forma, coaccionada y está viendo mermada sus libertades. No viven con seguridad, tienen miedo y no pueden acceder a las listas de un partido como el nuestro o como el PP. El 50% de la población vasca está viviendo con miedo. Miedo a recibir llamadas telefónicas amenazantes, a que salgan sus nombres en carteles... Otros tienen miedo a que les maten. Luego los partidos están divididos y ETA actúa sin frenos. Un país así no tiene mucho futuro.

«Sólo faltaban interventores con DNI vasco»
C. M. - Madrid .- La Razón  17 Marzo 2001

Desde el Gobierno también se cuestionó ayer la estrategia de los nacionalistas para impedir que populares y socialistas puedan garantizar la limpieza del proceso electoral vasco contando con interventores y apoderados que no tengan que estar obligatoriamente empadronados en esa comunidad autónoma.

    El ministro portavoz del Ejecutivo, Pío Cabanillas, afirmó al respecto, en la rueda de prensa celebrada con posterioridad al Consejo de Ministros, que «ya sólo falta que pidan interventores con “DNI vasco”». El vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, presente en la comparecencia, ratificó lo dicho por el portavoz.

    De esta manera, Cabanillas y Rajoy denunciaron la ofensiva impulsada por el PNV y EA para tratar de asegurarse una posición de privilegio en los comicios y no competir en igualdad de condiciones con los partidos no nacionalistas.

    Una denuncia que también se hace desde el Partido Popular vasco, donde existe una especial preocupación por la campaña que están impulsando los peneuvistas, en alianza con Eusko Alkartasuna, para promover el uso del citado «D.N.I. vasco» en las autonómicas del 13 de mayo. A su juicio, no es descartable que en determinados municipios guipuzcoanos y vizcaínos se llegue a emplear el mismo para votar, y se recuerda al respecto que el propio Joseba Eguíbar ya se ha jactado de haber hecho uso de él para ese fin.

Diferencias vascas entre PP y PSOE
Iñaki ZARAGÜETA .- La Razón  17 Marzo 2001

La batalla electoral en Euskadi se vislumbra, así lo han querido los protagonistas, como una contienda entre dos frentes: el nacional y el nacionalista. El panorama podría ser peor -ya saben aquello de que nada es tan grave que no sea susceptible de empeorar, atribuida a Federico II de Prusia- pero no me gusta en absoluto.

    Carlos Iturgaiz y Ramón Jáuregui coincidieron en Valencia para hablar «Por la libertad y contra el terrorismo» en el «Club de Encuentro Manuel Broseta» e, independientemente de la unidad propiciada por sus respectivos partidos, PP y PSOE, dejaron entrever algunas diferencias que ofrecen un camino a la esperanza, incluso aunque se produzca la probable victoria de las formaciones nacionalistas.

    A ellas quiero referirme, porque marcan una dimensión más desconocida y que no tiene por qué distorsionar la lucha contra el terrorismo. Las coincidencias ya han gozado de una extraordinaria publicidad.

    El objetivo del PP, Jaime Mayor Oreja lo ha corroborado con reiteración, se centra esencialmente en la derrota del PNV, para propiciar el proyecto vasco tras el fracaso de la organización presidida por Arzallus.

    El guión persigue la derrota del terrorismo aplicando los medios que ha eludido el Gobierno de Juan José Ibarretxe, entre los que destaca la implicación inequívoca de la «ertzantza» y derrotando al independentismo desde la Educación en las escuelas e ikastolas. Ibarretxe, Arzallus y Joseba Eguibar deben desaparecer totalmente de la escena política.

    El plan socialista, al menos en opinión de Jáuregui, al que no quiero ver tan distanciado de Nicolás Redondo, prefiere la derrota del PNV, pero como un instrumento para su propia catarsis. La pérdida del poder para reincorporarlo a la unidad democrática frente a ETA. Se trata de conseguir que rectifique.

    El PP no considera, aunque en política eso es mucho decir, la posibilidad de un Gobierno con el PNV tras el 13 de mayo. El Partido Socialista, sin embargo, contempla como viable la coalición con los nacionalistas tanto de sus siglas como del PP. Eso sí, un Partido Nacionalista Vasco fuera del Pacto de Lizarra, apartado de Euskal Herritarrok y de lo que ello significa.

    Dos ópticas diferenciadas, que pueden marcar el rumbo del problema vasco. A ver si aciertan con el mejor, con el definitivo.
 

Habrán tomado nota
Miguel Ángel RODRíGUEZ .- La Razón  17 Marzo 2001

Lo más importante del informe del comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa es que por fin las instituciones europeas estarán tomando nota de cómo se las gastan los del PNV cuando se les pone un espejo delante. La descripción de lo que pasa en el País Vasco ya la sabíamos y muy lerdos tienen que ser los dirigentes europeos como para no tener referencias de todo tipo. Lo que no se esperaban es que los nacionalistas les dijeran todas las lindezas que se les ha ocurrido sin reconocer que algunas cosas no funcionan.

    El Consejo de Europa y el resto de instituciones deben saber que el problema vasco pasa por la falta de reconocimiento de que los gobernantes locales son los responsables del desastre de modelo social. Ya no sólo ante la crítica, sino ante cualquier sugerencia, los nacionalistas sacan a pasear su soberbia y le dan la vuelta a la cosa para aparecer como víctimas.

    Más bajo no han podido caer los dirigentes del PNV cuando el Consejo de Europa tiene que hacer un informe de las características del que se ha publicado. Pero en vez de caérseles la cara de vergûenza, salen gritando que es una campaña contra ellos. No es difícil imaginar qué hubieran dicho y qué estarían exigiendo si el informe fuera el mismo pero criticando al Gobierno Central.

    Europa toma nota de lo que pasa en el País Vasco, pero el PNV no va a darse por enterado. Ése es el problema: desde distintos ámbitos se está describiendo el drama que se vive en un lugar de la Unión Europea pero los responsables se hacen los sordos. Y ya se sabe que no hay mejor sordo que el que no quiere oír ¿Serán capaces de escucharlo si se lo dicen las urnas?

Sabin Arana: Racista superlativo, 1
Por Enrique de Diego Libertad Digital 17 Marzo 2001

Con este artículo, iniciamos una serie semanal de nuestro colaborador Enrique de Diego sobre los fundamentos doctrinarios del nacionalismo vasco.

La floración de declaraciones racistas de dirigentes nacionalistas no es más que la manifestación del subconsciente colectivo originario del nacionalismo, una sublimación de los prejuicios de la especie. No sería sorprendente esa exhibición si no se hubiera perpetrado previamente un proceso de ocultación sobre los padres fundadores. Es el caso manifiesto de Sabin Arana, una mezcla en estado puro de integrismo católico y racista supino.

La fundación del PNV tiene un fundamento claro en el ultramontanismo: “Proclamo el catolicismo para mi Patria, porque su tradición, su carácter político y civil es esencialmente católico. Si no lo fuera, lo proclamaría también; pero si mi pueblo se resistiera, renegaría de mi raza; sin Dios no queremos nada”. De forma que el objetivo es que la “patria” se identifique “con los preceptos de la Religión Cristiana, los cuales obligan a los vascos como hombres y antes de ser ciudadanos”. De ahí que Sabin establezca la supremacía del poder eclesiástico “como única definidora e intérprete de estos preceptos a la Iglesia Católica y Apostólica que hoy tiene su cabeza en Roma” con consecuencias prácticas de manifiesta intolerancia: el “apoyo moral del poder civil al eclesiástico en orden a ese fin espiritual, prohibición de toda manifestación externa de culto o de propaganda contrarios al mismo, y represión de todo público acto positivo que atente contra el dogma o quebrante el orden moral”, afirmando “la subordinación de lo civil a lo religioso” porque “la ley bizkaina debe supeditarse en todo a las leyes religiosas y morales”.

Según Arana-Goiri tar Sabin, “para ser nacionalista bizkaino basta con ser católico y patriota”, por cuanto “mi patriotismo no se funda en motivos humanos, ni se dirige a materiales fines: mi patriotismo se fundó y cada día se funda más en mi amor a Dios, y el fin que en él persigo es el de conducir a Dios a mis hermanos de raza: a mi gran familia el pueblo vasco”. Esta voluntad de salvar almas por el camino del nacionalismo –más propia de una orden de religiosa que de un partido político por muy integrista que se pretenda— marca una prioridad religiosa: “antes que la Patria está Dios; pero en el orden práctico y del tiempo, aquí en Bizkaya para amar a Dios es necesario ser patriota, y para ser patriota es preciso amar a Dios, porque Éste se halla comprendido en el lema patrio”, Jaun-Goikua eta Lagi-Zarra (Dios y Ley Vieja).

El pensamiento de Arana-Goiri ta Sabin no abunda precisamente en disquisiciones y matices. En cualquier aspecto, adopta la postura más reaccionaria: “Id a buscar la probidad en las montañas, en los extraviados caseríos, que cuanto vías de comunicación más fáciles toméis y más os acerquéis a las poblaciones, tanto más cargada de miasmas habréis de hallar la atmósfera social”. Rechaza la industrialización y el progreso económico, y en todo abunda en el retorno al pasado: “Fuese pobre Bizkaya y no tuviese más que campos y ganados, y seríamos entonces patriotas y felices”.

Carece, además, de profundidad y rigor. No tiene ni el artificio manipulador de otros, ni un estilo literario atrayente. Siempre dogmatiza, aun en las cuestiones más chuscas, de forma que el auténtico fenómeno de este fundador es intentar saber cómo pudo influir. Quizás su secreto no está en su propuesta ultramontana de por Euzkadi hacia Dios sino en su misma radicalidad. Sus aforismos destacan siempre por la exageración: el simplismo conjugado con el prejuicio en grados superlativos. Incluso cuando adopta ínfulas cientificistas y tonos de geoestratega el resultado no pasa de la ocurrencia puritana. “Si hubiesen estudiado una miaja de Geografía política y hubiesen tenido al estudiarla una pizca de sentido común, sabrían que al norte de Marruecos hay un pueblo cuyos bailes peculiares son indecentes hasta la fetidez, y que al norte de este segundo pueblo hay otro cuyas danzas nacionales son honestas y decorosas hasta la perfección; y entonces no les chocaría que el alcalde de un pueblo euskeriano prohibiese el bailar al uso maketo, como es el hacerlo abrazado asquerosamente a la pareja, para restaurar en su lugar el baile nacional de Euskeria”.

EL NACIONALISMO ALBANES AMENAZA
Editorial El Mundo 17 Marzo 2001

Diez años de violencia en los Balcanes no han puesto aún a los gobiernos de la zona ni a la comunidad internacional en la pista de cómo evitar nuevas guerras étnicas. El peligro se sitúa ahora en Macedonia, donde en tres semanas la guerrilla albanesa ha conseguido avanzar posiciones en su camino hacia la segunda ciudad de la república, Tetovo.

Los rebeldes en armas aseguran luchar por la igualdad de derechos de los albaneses de Macedonia, aproximadamente un tercio de la población. La cuestión es por qué esta reclamación erupciona virulentamente en una república que lleva una década disfrutando de su independencia. Y por qué lo hace precisamente ahora, cuando el principal partido albanés, el DPA, forma parte de la coalición de Gobierno.

Los albaneses macedonios se sienten alentados desde Kosovo. Existen sospechas, no probadas, de la colaboración del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) con la guerrilla de Macedonia a través de la muy permeable frontera entre ambas regiones. Pero más allá del apoyo militar concreto -y del político, expresado tácitamente por Ibrahim Rugova- lo más valioso para los albaneses macedonios es el precedente que sentó la guerra de Kosovo. La guerrilla albanokosovar (ELK) acabó consiguiendo su objetivo, no directamente mediante sus actos militares, sino porque con ellos hicieron responder violentamente al Gobierno de Belgrado y desencadenaron una intervención internacional.

Gracias a ella hoy viven en el limbo de su estatus de protectorado internacional, situación que los líderes políticos sólo cambiarían por la independencia completa. La lectura que los albaneses macedonios hacen de esos hechos es simple: si los albaneses de Kosovo consiguieron que se modificaran las fronteras internas de Serbia por la fuerza, ¿por qué no ha de ocurrir lo mismo en Macedonia?

Posiblemente Occidente no calculó que su campaña en Kosovo pudiera fortalecer el nacionalismo albanés, hoy convertido en la más seria amenaza para los Balcanes, donde la estabilidad siempre parece prendida con alfileres.

Apasionado debate sobre el «espanglish» en Nueva York
NUEVA YORK. Alfonso Armada, corresponsal ABC  17 Marzo 2001

Ilan Stavans sabe cómo provocar. En la segunda de las tres sesiones dedicadas a debatir sobre «Dos lenguas en contacto: español e inglés», organizadas por el Instituto Cervantes y el BSCH en Nueva York, el profesor de la cátedra de «Espanglish» en el Amherst College de Massachusetts dedicó una andanada de sarcasmos al lema de la Real Academia, «limpia, fija y da esplendor», como si hubiera servido de patente de corso para imponer «con la cruz y la espada» el español en América. Stavans, de origen mexicano y autor de un diccionario de «espanglish», fue celebrado por el segmento más joven e hispano del auditorio, a quien conmovió con su defensa apasionada del «espanglish».

MUY POCO CIENTÍFICO
Antonio Garrido, director del Cervantes neoyorquino, no se pudo aguantar las ganas pese a su papel de moderador y recordó a Stavans que sacar las cosas de su contexto historico —«el lema de la Academia es del siglo XVIII» y «hacer juicios generales» es «muy poco científico», antes de ceder la palabra al lingüista Humberto Lopez Morales, cuya conferencia de apertura, «Especificaciones sobre el llamado espanglish», había recibido fuego dialéctico graneado por parte de Stavans. Lopez Morales volvió a hacer reír al público con su mezcla de erudición y fino humor. Stavans había acusado a López Morales de haber decretado la muerte o el suicidio del «espanglish», cuando lo único que había hecho había sido poner en duda la existencia de algo llamado «espanglish» a falta de los estudios lingüísticos que lo acrediten.

El secretario general de la Asociacion de Academias de la Lengua Española, que realiza un extenso estudio sobre el uso de la lengua entre la comunidad cubana de Miami en el que aprecia un prestigio creciente del español «por razones económicas», le recordo al profesor de Amherst que, pese al deseo de la Corona espanola de castellanizar al máximo sus colonias americanas, el pacto que suscribió con el Vaticano le daba carta libre a los misioneros para predicar el Evangelio en las lenguas indígenas, razón que explica la pervivencia por ejemplo del quechua, y que sólo tras las indepencias, en el siglo XIX, se propagó desde los nuevos gobiernos el uso del español.

Las pasiones que desata el idioma, y sobre todo el contacto entre el inglés y el español (ahora que los hispanos son más de 35 millones en Estados Unidos), dio lugar a un curioso y persistente equívoco: los jóvenes que respaldaban a Stavans parecían defenderse de un escuadrón de catedráticos que en su afán por precisar la existencia del «espanglish» eran percibidos como enemigos de la vitalidad de la cultura hispana. El mexicano Ricardo Otegui, profesor de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, dijo compartir con Stavans su entusiasmo por los hispanos, pero señaló que «hoy por hoy, el “espanglish” es un concepto vacío, es una palabra que representa algo que no existe».

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