AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 28  Marzo  2001
#ORDOÑEZ YACE EN LA TUMBA; AÑORGA RECUPERA EL UNIFORME
Editorial El Mundo 28 Marzo 2001

#Operación calamar
Enrique de Diego Libertad Digital 28 Marzo 2001

#Sin complejos
TONIA ETXARRI El Correo 28 Marzo 2001

#Miedo, miedo y más miedo
Juan BRAVO La Razón  28 Marzo 2001

#La gallina soberanista
FRANCISCO UMBRAL El Mundo 28 Marzo 2001

#Poder contra poder
KEPA AULESTIA El Correo 28 Marzo 2001

#Sólo algunos "vascos"
Nota del Editor 28 Marzo 2001

#Ni resignación ni queja, ora et labora
Pablo PLANAS ABC 28 Marzo 2001

#El silencio de los futbolistas vascos
Impresiones El Mundo 28 Marzo 2001

#Nacionalismo y religiosidad
Editorial La Razón  28 Marzo 2001

#Exiliados, agredidos e insultados responden a Xabier Arzalluz
CARMEN GURRUCHAGA El Mundo 28 Marzo 2001

#La soledad del comunismo de fondo
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón  28 Marzo 2001

#El PSE pide el voto para su propuesta de "Euskadi para todos" frente al radicalismo del PNV y la "derecha" del PP
Bilbao  La Estrella Digital  28 Marzo 2001

#María San Gil a los concejales de EH: «El drama no son los presos sino sus víctimas»
Redacción - San Sebastián .- La Razón Bilbao  La Estrella Digital  28 Marzo 2001

#El concejal del PSE en Amurrio abandona el Ayuntamiento por la presencia de EH
Libertad Digital 28 Marzo 2001

#Juaristi: «Contribuiré al prestigio del español»
Javier Ors - Madrid .- La Razón  28 Marzo 2001

ORDOÑEZ YACE EN LA TUMBA; AÑORGA RECUPERA EL UNIFORME
Editorial El Mundo 28 Marzo 2001

Como sabe cualquier jurista con un mínimo de experiencia, la razón ética no siempre coincide con las leyes. EL MUNDO revela hoy un caso de flagrante contradicción entre lo moralmente justo y el derecho positivo: Francisco Javier Añorga, un agente de la Policía Municipal de San Sebastián condenado por cooperación con banda armada, volverá a integrarse en su antiguo puesto, según acaba de resolver el Ayuntamiento de la ciudad donostiarra.

Añorga fue condenado en marzo de 1995 por haber facilitado información a ETA de matrículas, domicilios, movimientos y datos personales de posibles objetivos de la banda. En una documentación incautada a ETA, se encontró una nota de este agente en la que remitía detalles sobre dos guardias civiles que vigilaban el edificio de Correos de San Sebastián, sugiriendo la colocación de un coche bomba para acabar con su vida. Aunque no se pudo probar, se sospecha que Añorga facilitó datos sobre el empresario y ex futbolista José María Santamaría y sobre otras personas que luego fueron asesinadas por la organización armada.

Añorga y otros compañeros suyos que realizaban similares tareas para ETA fueron denunciados por Gregorio Ordoñez, que, poco antes de ser asesinado por la banda, comentó a personas allegadas que estaba investigando la infiltración de ETA en la Policía de San Sebastián.

En una resolución con fecha de ayer, el Ayuntamiento de San Sebastián reconoce a Añorga el derecho a reincorporarse inmediatamente a su antiguo cuerpo, al entender que ha cumplido los seis años de cárcel a los que fue sentenciado por la Audiencia Nacional y la pena accesoria de inhabilitación profesional durante el tiempo de la condena. El Ayuntamiento invoca la Ley de la Función Pública vasca, que no contempla la pérdida definitiva de la condición de funcionario por la comisión de un delito doloso.

Con la ley de Funcionarios Civiles del Estado en la mano, Añorga habría perdido su condición definitiva de policía. Y tampoco podría volver a ejercer sus funciones si se le aplicase la reforma del Código Penal, aprobada en noviembre, por la que los autores de delitos de terrorismo quedan virtualmente inhabilitados a perpetuidad.

Pero la ley no puede ser administrada de forma retrospectiva, por lo que, en principio, la resolución de la corporación municipal es formalmente correcta, por muy injusta e inmoral que nos parezca. La paradoja no puede ser más sangrante: Gregorio Ordoñez yace en su tumba, Añorga vuelve a disfrutar de uniforme y arma. ¿Sentirá algún remordimiento de conciencia?

Operación calamar
Por Enrique de Diego
Libertad Digital 28 Marzo 2001

Dijo Enrique Tierno que los programas estaban para no cumplirse. Tal consideración cínica sería a día de hoy uno de los motivos de esperanza en relación con el País Vasco. Pero se debe partir de que los programas son compromisos públicos asumidos con los electores. En ese sentido, el programa del PNV es la autodeterminación, y lo demás es comentario. Es decir, Ibarretxe, al dictado de Arzalluz, se compromete a convocar un referéndum en el que se pregunte a los ciudadanos si quieren seguir formando parte de España o constituir una nación independiente. Es asumir el pacto de Estella en estado puro y el objetivo de la banda terrorista.

Para difuminar tal nivel de radicalización, el PNV está desarrollando una operación calamar, de confusión, que por ahora está teniendo algún éxito, en la que cada día dice una cosa y lanza mensajes como si fuera el movimiento nacional vasco más que un partido, de forma que unos días reclama el voto de los terroristas más sanguinarios y al día siguiente de los sectores de orden. En el fondo, busca el voto de los batasunos pero con mucha tinta para despistar.

Por ahora juega con la ventaja de que mientras la inmensa mayoría entiende la tragedia que representa un asesinato, existe una notable ignorancia respecto a lo que se esconde tras el concepto simplista de autodeterminación, que esconde mucho más dolor. Por las encuestas se sabe que sólo uno de cuatro vascos, de los que están dispuestos a declarar a un encuestador, está contra tal horizonte. Pero no parece que el PP y el PSOE, centrados en la denuncia del fascismo, que se identifica más con el terrorismo como tal, estén poniendo de manifiesto las contradicciones internas de esta apuesta por la generalización del conflicto que ha asumido en su programa. La introducción de ese concepto en el programa de PNV y EA convierte a esas elecciones en una especie de plebiscito previo. No comprenderlo, es una forma de complicidad con el riesgo de balcanización.

Sin complejos
TONIA ETXARRI El Correo 28 Marzo 2001

Quizá porque la posibilidad de que los del PP y el PSE-EE puedan rebasar, en número de escaños, a la alianza nacionalista PNV-EA dependa, en parte, del comportamiento de los electores de Nicolás Redondo, los socialistas vascos están centrando su mensaje en demostrar que su voto también es útil. En esta disputada carrera electoral en la que las previsiones de voto sitúan al partido de Jaime Mayor con la posibilidad de subir a 21 escaños, los socialistas quieren transmitir que su formación va a gobernar en el País Vasco aunque no sean los más votados.

Y como la persistencia del terrorismo contra los autonomistas y la política de exclusión practicada desde el Pacto de Lizarra en esta legislatura ha situado a las fuerzas parlamentarias en dos bandos (término acuñado por el nacionalista Joxe Joan González de Txabarri) las incógnitas sobre posibles pactos nacen, de entrada, despejadas tras una declaración de principios. A Joseba Egibar le sigue gustando HB como socio natural. Arnaldo Otegi lo sabe; por eso repite que su coalición va a ser la ‘llave’ de la mayoría nacionalista en el próximo Parlamento vasco.Y a Redondo se le han quitado las ganas de pactar con el actual PNV desde que decidió abandonar el consenso estatutario. Hasta ahí las preferencias. Habrá que ver cómo las matemáticas podrían hacer entrar en juego desde el PNV a un Iñigo Urkullu más pragmático o desde el PSE a un Txiki Benegas que sigue teniendo el ‘corazón partido’ ante la inevitable ruptura con el PNV.

De momento, y hasta que eso ocurra, los socialistas vascos, a la hora de explicar que no tienen ningún complejo en coincidir con el PP en la defensa de la libertad para todos los ciudadanos (desde Álava Javier Rojo pretende insistir en esa idea durante toda la campaña) quieren motivar a sus abstencionistas. De ahí su insistencia en explicar su programa progresista con el que, a grandes rasgos, coincide la ex parlamentaria de IU, Katy Gutiérrez. Queda mucho por delante hasta el 13 de mayo. José María Aznar estará en Bilbao el viernes, invitado por la APD. Y como no es recomendable mezclar la política partidaria con la descortesía, la asociación empresarial Confebask, que preside Román Knörr, estará presente en el encuentro con el presidente del Gobierno.

¿Es esta una campaña democrática? se acaba de preguntar Iñaki Anasagasti para protestar por el tratamiento que algunas televisiones dan, en su opinión, contra el PNV. Y la oposición le contesta que no. Sencillamente porque ni todos los candidatos van a poder moverse con la misma libertad por todos los rincones de Euskadi, ni tampoco todos los ciudadanos. El hecho de que la mitad de los cargos públicos tengan que ir, protegidos, a votar, por ejemplo, no es que sea duro; es, sobre todo, una vergüenza.

Miedo, miedo y más miedo
Juan BRAVO La Razón  28 Marzo 2001

Ya se sabe que para la mayoría vale más un cobarde vivo que un héroe muerto y que si es cierto que todavía reconocemos la gloria en nuestros mártires, y envidiamos su grandeza, los más preferimos guardarnos del peligro a toda costa. Aquello de que es mejor «morir de pie que vivir de rodillas» sonaría a manual de historia de nuestros padres si no fuera porque en el País Vasco es una terrible realidad. Excepto, claro, para Arzallus y los suyos, que viven a lo grande y no tienen que sufrir las «chiquilladas» de los borrokas y sus progenitores del coche-bomba.

    No estarán tan bien las cosas como dicen los seguidores de la pareja de hecho Arzallus-Eguíbar, cuando hasta Juan Bravo ha llegado la noticia de que hay quien no puede siquiera abrir una cuenta bancaria. Bancos hay, y seguro que se conocerán los nombres, que tienen cuentas a nombre de proetarras y sus organizaciones, pero se aterran y evitan clientes «peligrosos» como el Forto Ermua, no sea que «los chicos» se enteren y les quemen los cajeros. En ese antro de libertad para sólo algunos que es hoy el País Vasco bajo el gobierno del nacionalismo, los miembros del Foro que trabajan para editar una revista, han visto cerrarse muchas puertas hasta encontrar un banco que les permitra abrir una cuenta. No han hallado tampoco un empresario con el valor cívico de imprimir su boletín y han tenido que emigrar y buscar imprenta fuera de su tierra.

La gallina soberanista
FRANCISCO UMBRAL El Mundo 28 Marzo 2001

No es uno partidario de caer en el tema sobre el que ya han caído todos los colegas, sino de buscar tema propio, aparte los repertorios generales que impone la política. Pero a veces hay noticias tan originales y raras que parece como si se le hubieran ocurrido a uno mismo. Es lo de las gallinas vascas. Diríase que el PNV, por ejemplo, quiere llenar el alma de cada gallina -alma de vuelo corto- de un noble contenido soberanista, sin el cual se queda en una vulgar gallina que lo mismo podría estar cacareando en Avila o en Campo de Criptana, esos sitios que no existen para el nacionalista.

En Avila se cuida el cordero de Avila, en Málaga se pregona el pescaíto frito, en Cataluña la butifarra, pero se trata de un comercio local y tradicional, que incluye la exaltación vagamente regionalista de un producto singular, sabroso y caro, sobre todo caro. No sabemos qué juega más aquí, si el soberanismo o el precio. Con los vascos, en cambio, no hay nada que hacer. La gallina vasca es ese ave imbuida de soberanismo -y si no, no es vasca-, algo así como el Espíritu Santo de aquella fe católica de corral, y por ahí enlaza el bizarro vasquismo con la dulcedumbre de Setién.

Siempre habíamos pensado que hay un eslabón perdido entre la gallardía vasca y la religiosidad de ese pueblo que no mata curas. Ya está: como en la adivinanza popular, el eslabón es la gallina, que completa esa Santísima Trinidad: PNV, ETA, obispos.

Arzalluz, o lo que sea, ha llegado al fin más lejos que Hitler. Hitler sólo había proyectado depurar una raza, la aria, pero Arzalluz quiere ideologizar incluso a las gallinas, mirándolas el RH y tirando para España -ese vertedero- las que no sirven. El purismo es tan grave en literatura como el puritanismo en política. Los puristas como Clarín se cargaban a Rubén Darío y los puritanistas como Arzalluz se pueden cargar una gallina de ideología poco vasquista, pero que, en todo caso, habría estado sabrosísima en un cocido madrileño, qué pasa. Ya sólo le falta al nacionalista investigar la entraña vasca del garbanzo para conseguir uno de esos cocidos alejandrinos que te sirven en los círculos cerrados y masculinos de Bilbao o San Sebastián, y donde he sido invitado alguna vez generosamente: de ahí la gratitud satisfecha que se le escapa a uno en esta columna, y bien que lo siento. En la India sacralizaron la vaca, en Egipto sacralizaron el gato, en todas las culturas el águila o el león, pero la sacralización de la gallina vasca es más utilitaria, ya que se trata de un Espíritu Santo que pone huevos, y qué huevos. Con una cesta de esos huevos sobornas a un obispo, si no estuviese ya sobornado por sus convicciones sangrientas.

La cosa, pues, ha llegado más allá del nazismo. Hitler, que amaba a sus perros, nunca dijo que tuvieran un alma o un espíritu nazi. Hitler sólo quería ganar la guerra a los aliados. Arzalluz entiende el Estado Soberanista Vasco como una explotación avícola modelo, como un corral regido por la «ley del picoteo», que para los naturalistas existe hace mucho. En esto de la depuración, se empieza por las gallinas y se acaba por los concejales.

Poder contra poder
KEPA AULESTIA El Correo 28 Marzo 2001

Hasta ahora han sido seis las ocasiones en las que los vascos hemos podido elegir a los miembros del Parlamento autonómico. Seis momentos en los que, con más o menos dudas respecto al resultado final, los electores mostraban sus preferencias de ser representados por tal o cual formación política en una Cámara cuya composición ha ofrecido múltiples combinaciones en cinco de las legislaturas pasadas. Incluso en 1998 la incertidumbre electoral parecía ceñirse a la fórmula de gobierno que pudiera surgir de las urnas y a su incidencia sobre el proceso de paz. Pero ni siquiera entonces adquirieron las elecciones el clima plebiscitario que acompaña a la convocatoria del 13 de mayo. La polarización ante los próximos comicios va más allá de la dualidad que se suscita en tantas confrontaciones electorales en el mundo democrático. El bipartidismo adquiere en nuestro caso el cariz dramático de una consulta que obliga a la ciudadanía a optar sin titubeos entre dos opciones irreconciliables. Dos años y medio después de las últimas autonómicas no vivimos un proceso de paz, sino de fractura. La hipótesis de un ejecutivo transversal -de nacionalistas y socialistas- o esa variante de concentración que pudiera incorporar a los populares a una entente tripartita para el gobierno de las instituciones vascas pertenecen más al mundo de los deseos que a la realidad probable tras las elecciones.

Aparentemente, se trata de elegir entre la continuidad que representa Ibarretxe y la alternancia promovida por Mayor Oreja. Sin embargo, y en términos plebiscitarios, los ciudadanos vascos no se ven obligados a optar entre la concesión de su aval a quienes han gobernado hasta ahora o brindar una oportunidad a la oposición. No hay que olvidar que en Euskadi se enfrentan dos políticas que han sido efectivas en los tres últimos años, y nadie parece escandalizarse en exceso porque esa confrontación haya adoptado la forma de un choque entre dos poderes -dos gobiernos- que en ese mismo período han ejercido sus atribuciones al máximo. El poder de contención que tanto el Gobierno Aznar como la coincidencia de fondo entre el PP y el PSOE han mostrado frente a las aspiraciones nacionalistas no ha sido ni mayor ni menor -en su incidencia sobre la sociedad vasca- que la capacidad que los abertzales han mostrado para encastillarse en la vivencia del agravio y en la esperanza de un período de distensión por parte de ETA que les permitiera reeditar el proyecto soberanista. Ambas políticas han sido y siguen siendo igual de reales; como si, en el caso vasco, la dualidad de poderes hubiese desbordado la distribución de competencias en el Estado autonómico; como si el sistema se dislocara hasta consolidar dos poderes, cada uno de los cuales recaba para sí la legitimidad exclusiva de la democracia representativa.

Pero el problema de semejante plebiscito es que su resultado será siempre más difícil de administrar que si las elecciones del 13 de mayo no tuvieran otro objeto que la renovación del Parlamento vasco. A la dificultad aritmética de lograr una mayoría parlamentaria suficiente se le unirá la inclinación que cada uno de los contendientes puede sentir de soslayar el reconocimiento del resultado obtenido por el otro, incluso aunque ese otro haya quedado por delante. Es prácticamente imposible que en la noche del 13 de mayo ganadores o perdedores admitan el resultado de las urnas como la realidad definitiva a la que han de ceñir su política. De hecho, una de las peores consecuencias del clima plebiscitario es que impide a los contendientes imaginar la derrota; y mucho menos adelantarse a esa eventualidad desde una secreta disposición a variar de estrategia. No es fácil vaticinar el resultado de las urnas; pero es seguro que su escrutinio dará lugar más a inercias continuistas que a actitudes de cambio, sea cual sea la posición que cada contendiente obtenga en la línea de llegada.

Es difícil que el comportamiento electoral de los vascos permita al vencedor disolver el poder que atesora el vencido, sea quien sea éste. Más probable resulta que el equilibrio de posiciones divergentes entre el nacionalismo hasta ahora gobernante y la alianza constitucionalista agrande el poder de la izquierda abertzale y su matriz armada. El PNV ha virado dos grados sobre un rumbo de por sí errático; de tal forma que probablemente su alianza con EA y su búsqueda del voto disidente de HB le permita ganar algunos votos y algún escaño, mientras pierde autonomía para optar por una alianza distinta a la estricta comunión nacionalista. Asimismo, la coincidencia estratégica entre el PP y el PSE-EE complica a ambos la gestión de cualquier resultado que no se aproxime a la mayoría absoluta. A la dificultad de alcanzar una mayoría suficiente -nacionalista o no nacionalista- entre las fuerzas que ocupen los escaños de la Cámara se le unirá la tentadora y diabólica presencia del ausente: EH como aliado que apuntale a la coalición PNV-EA siempre que ésta se vea en peligro de perder el gobierno de la autonomía; EH amenazando con desbaratar la alternancia en el caso de que PP y PSE-EE se atrevan a formar gobierno.

Sólo algunos "vascos"
Nota del Editor 28 Marzo 2001

Mientras la sociedad vasca no goce de libertad, cualquier resultado electoral sólo supone un paso más en la consecución de la libertad que le permita expresar su voluntad. Lo importante es ir dando pasos, a pesar del miedo, de las amenazas, de los asesinatos. Cualquier elucubración sobre los resultados electorales que no tenga en cuenta esta variable, indica sino intencionalidad perversa, una descomunal falta de sentido común y de respeto.

Ni resignación ni queja, ora et labora
Por Pablo PLANAS ABC 28 Marzo 2001

A algunos nacionalistas catalanes, el Monasterio de Poblet no les sugiere más símbolo que el de una agrupación de cistercienses. Es Montserrat el templo de esa clase de esencialismo que atisba sus filos en los extremos de Convergencia. Ayer, la comunidad de Poblet acogió a José María Aznar, probablemente con el mismo sentido de la hospitalidad con el que consuelan del olvido el archivo de Tarradellas o ablandaron los últimos días de un moralista como Josep Pla. Tanto el escritor como el presidente de la Generalitat restaurada fueron expresión del catalanismo regeneracionista que reivindicó esa sutileza de que el progreso no sólo se nutre del amor a la tierra. «El papel de Cataluña ni puede ser el de la resignación ni debe ser el de la queja», dijo Aznar en Poblet, y en esa encrucijada clausuraba el debate sobre el Plan Hidrológico en la «I Jornada Económica». Ni resignación ni queja es una frase que sugiere tanto el «Fuerza y Honor» de un legionario como el persistente «Ora et Labora» que recorre el ser monacal. A partir de tales preceptos, una manifestación de jóvenes de Convergencia al clamor de «pon un cat en tu coche» fue el acusado reflejo de susceptibilidad que amenaza a los sucesores de Pujol. Algo que ver con ese otro nacionalismo contenido en el formol de las circunstancias sanguíneas. De ayer al viernes, Aznar recorrerá el trayecto entre Poblet y su refinado catalanismo de viñedo meridional y un Bilbao recortado en la silueta contradictoria y oxidadiza de otra clase de nacionalismo. En ese norte, Aznar cerrará las jornadas de la «Asociación para el Progreso de la Dirección» y allí no irá Ibarretxe. El progreso de la dirección es para el portavoz del portavoz, Imaz, un concepto electoralista, no así el progreso del Rh y los altos estudios genealógicos. De Poblet al Bilbao nacionalista hay tanta distancia como la que existe entre la ciudad de verdad y el turbio entresijo del etnicismo tabernario. Que Aznar clausure jornadas económicas entre monjes y directivos y en lugares simbólicos es una metáfora de hasta qué punto le dejan el campo libre del nacionalismo democrático los nuevos empecinados del nacional-balcanismo. El progreso se lo agradecerá, aunque al reacuñar Aznar el lema ni resignación ni queja, algo en el pasado de algunos nacionalistas les recuerde cómo eran sin Arana.

El silencio de los futbolistas vascos
Impresiones El Mundo 28 Marzo 2001

La selección francesa de fútbol llegó ayer a Valencia con un extraordinario dispositivo de seguridad en el que participan 200 agentes españoles. Todas las precauciones son pocas, teniendo en cuenta que el internacional vascofrancés Lizarazu está amenazado por ETA al negarse a pagar el impuesto revolucionario. Un boletín de la banda se refería hace unas semanas a la posibilidad de hacer extensiva esta exigencia a otros jugadores internacionales vascos que juegan en la selección española. De momento, todos ellos han guardado silencio sobre esta amenaza de ETA. Y ningún jugador vasco de elite ha dado el paso de solidarizarse con Lizarazu y condenar en público estas prácticas mafiosas. Los cocineros vascos tuvieron al menos la dignidad de expresar su repulsa por el asesinato de un compañero. ¿Seguirán guardando silencio los millonarios del balón?

Nacionalismo y religiosidad
Editorial La Razón  28 Marzo 2001

El fenómeno del nacionalismo se ha aposentado en la Iglesia católica en Cataluña y el País Vasco. Se expresa en la reclamación por sectores de la jerarquía de ambos territorios para conseguir del Vaticano la creación de conferencias episcopales autónomas de la Española. Es ésta una postura que se nos presenta desde las sedes vascas y catalanas como una consecuencia del presunto deseo soberanista de la sociedad. Y bajo ese supuesto, los pastores se muestran activos favorecedores del nacionalismo político y promocionan en los templos sus lenguas, ideología y concepción de la historia.

    Si todo ello se correspondiese con la realidad, sería lógico pensar que es el campo nacionalista donde la Iglesia estaría más asentada, donde mayores serían las vocaciones y donde la práctica religiosa habría frenado el creciente laicismo de la sociedad del nuevo siglo. Pero la verdad es que ocurre precisamente lo contrario. Como ya adelantó nuestro suplemento de información religiosa FE y Razón del pasado miércoles, en el País Vasco los votantes nacionalistas abandonan a marchas forzadas su religiosidad de siempre, mientras se mantienen en sus creencias y prácticas los votantes que no se consideran nacionalistas. La situación se repite en Cataluña donde, como se informa hoy en el mismo suplemento, la crisis de religiosidad hace especialmente mella entre los votantes de partidos nacionalistas. Dos hechos que no deben sorprender, y mucho menos a prelados como Setién, en San Sebastián, o Deig en Solsona, que han apostado tan claramente por el nacionalismo que han ayudado a convertirlo en un nuevo dios saturnal en forma de patria, para desconcierto de sus fieles.

    La Iglesia se equivoca cuando entra en el terreno del césar. Erró cuando algún obispo amparó al franquismo y yerra ahora cuando otros lo hacen con el nacionalismo. ¿Qué pintan los pastores de una Iglesia universal compartiendo chocolate y picatostes con los paladines de la exclusión étnica o, lo que es peor, situándose como sus líderes? Nada bueno puede salir de ello, y sí mucho malo, sobre todo si el Vaticano no impone su autoridad para hacer frente, cuanto antes, a esta situación.

Exiliados, agredidos e insultados responden a Xabier Arzalluz
Miembros del PP y PSOE cuentan por qué han tenido que abandonar el País Vasco o explican su resistencia numantina
CARMEN GURRUCHAGA El Mundo 28 Marzo 2001

MADRID.- Algunas de las muchísimas personas que, en contra de lo afirmado por Xabier Arzalluz, sí han sido insultadas o expulsadas del País Vasco, han contado a EL MUNDO su situación personal. Unas viven fuera y otras resisten numantinamente a pesar de las reiteradas amenazas que sufren. Los insultos son casi diarios.

Elena Azpiroz
Era concejal del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián y vive fuera del País Vasco desde que un comando de ETA quiso atentar contra su vida y fue descubierto en el portal de su casa en el momento en que iba cometer la acción. Su escolta resultó herido y los terroristas huyeron, aunque meses más tarde fueron detenidos. Considera que puede que Arzalluz sólo se fije en su propia militancia, «porque no hay más que mirar un poco para comprobar la cantidad de gente que se ha tenido que ir». De los insultos no dice nada porque le parece «un tema menos, teniendo en cuenta que hay cientos de asesinados a los que el señor Arzalluz ni siquiera menciona en su discurso».

Asegura que ella cada vez escucha menos lo que dice el presidente del PNV, pero le preocupa que haya gente que le oiga y le crea, «después de que el País Vasco lleva sufriendo un éxodo desde hace 20 años y no sólo de políticos, sino también de intelectuales, empresarios, etcétera. Ella pide que le dejen vivir en paz y donde le dé la gana, que es algo que ahora no puede hacer.

Gotzone Mora
Da clases en la UPV (Universidad del País Vasco) desde hace 25 años y es compañera de Edurne Uriarte, la profesora a la que ETA quiso asesinar hace unos meses poniendo un artefacto explosivo en el ascensor de la Universidad de Lejona. Ha aparecido en los papeles de varios comandos de ETA por lo que las autoridades de la Ertzaintza y de la Consejería de Interior del Gobierno vasco le invitaron a que «abandonara el país», a lo que se ha negado sistemáticamente. «Si nos fuéramos se creerían que este país es suyo y el país también es nuestro y yo quiero seguir viviendo en él».

Dada su situación siempre va acompañada por dos escoltas. Da clase en Sociología, Políticas y Periodismo y para evitar que en clase hubiera un ambiente crispado pide a los guardaespaldas que se queden fuera. Reconoce que quienes piensan como ella viven en un ambiente hostil y que es muy duro.

Santiago Abascal
El padre es concejal en Amurrio y el hijo presidente de Nuevas Generaciones del PP en el País Vasco. El rosario de insultos y agresiones sufridos por estos dos hombres es interminable: le han quemado el negocio, pintado los caballos que tiene la familia en los que a modo de La Vida de Bella, de Roberto Benigni, podía leerse: «Este es un caballo español». El odio hacia esta familia alcanza al novio de su hija contra el que también han escrito pintadas. «Hay miedo hasta para decir que tenemos miedo», dice. «Tengo hipotecada mi vida, mi libertad, mi pasión que es montar a caballo por el valle de Ayala...».

Borja Semper
Es concejal de Irún desde los 19 años y ahora tiene 25. Le han pegado, le han insultado, le han difamado y prácticamente, no sabe lo que es vivir sin escolta. Al principio se resistía porque, al ser joven, no quería renunciar a su libertad. Ahora, lo ha asumido.

Txema Portillo
Es profesor universitario, actualmente vive en Estados Unidos y tuvo que abandonar el País Vasco en octubre del año pasado para que ETA no lo matara. «Yo me fui para no ser asesinado por los fascistas vascos», indica. Portillo recalcó que su caso es la prueba de que Arzalluz «miente» al decir que no se ha expulsado a nadie de la comunidad vasca en los últimos años. «Arzalluz habrá querido decir que no se echa a nadie que siga las directrices del abertzalismo», ironizó.

Dimas Sañudo
Es concejal del PSOE en Bilbao y pertenece a una familia que ha tenido agresiones múltiples. Un primo suyo sufrió un atentado de ETA -un tiro en la nuca- y, milagrosamente, salvó la vida. A su padre le pusieron un artefacto explosivo y contra su casa tiraron cócteles molotov. Además, es insultado con cierta asiduidad y las últimas hojas volanderas que aparecieron el lunes en el portal de su casa decían: «Fuera de Euskal Herria».

Resiste en el País Vasco por su familia: mujer y dos hijos. Dice estar harto de que algunos miembros del PNV, cada vez que sucede algo grave como el asesinato de su compañero de partido, les den una palmadita en la espalda y luego justifiquen, entiendan o se callen cada vez que nos insultan, nos agreden o nos hacen pintadas».

Susana González
Es portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Lejona y cuenta una anécdota para ilustrar sobre cómo han cambiado las cosas en el País Vasco en los últimos años: «Mi padre es gallego de nacimiento, pero siempre ha dicho que es vasco. Sin embargo, desde hace dos años tiene la maleta hecha para volverse a Galicia». Ella permanece en Euskadi como un acto diario de resistencia y está harta de que «los nacionalistas hagan aparecer como normales situaciones que son anormales».

Susana sufrió una agresión con cócteles molotov y desde entonces tiene escolta. Su novio también lleva guardaespaldas así que protagonizan situaciones que ya son habituales en la comunidad autónoma vasca cuando van a un restaurante o a un cine: «No hay derecho a que ellos [los nacionalistas] vivan tan tranquilos y nosotros tenemos que estar todo el día vigilantes».


El día en que hay que decidir si marchar o continuar
Un concejal del PP, exiliado en Madrid y que por motivos personales prefiere ocultar su nombre, narra cómo cambia la vida a partir de que se sufre una acción violenta y cómo empieza todo: «Te das cuenta que ese macarra que te encuentras 'casualmente' siempre que sales o entras a casa, aunque sean diferentes los horarios, ha podido pasar información a los autores de la acción». Además, de ser una víctima dice sentirse mal porque, entre otras cosas «encuentras incomprensión entre tus vecinos a la vez que sientes un cierto sentimiento de culpa por las incomodidades que a todos provoca esta situación». Asegura que pese a todo: «Intentas hacer tu vida, pero no cabe duda de que siempre y periódicamente te hacen recordar donde estás y cómo; concentraciones y más concentraciones bajo tú casa, pintadas, amenazas, y sobre todo, más miradas y encuentros casuales».

Las circunstancias cambian radicalmente un día: «Por supuesto, para ese día ya llevas perfectamente asumido el no poder ver a tus amigos (a muchos no les puedes exigir el sacrificio que tú haces), no poder salir por tu pueblo, cambiar de ruta de paseo, no poder ver ni hablar a tu novia a solas sin la presencia de uno o dos guardaespaldas; todos son gajes del oficio, un oficio que por cierto, proporciona entre 10.000 y 40.000 ptas mensuales a la media de concejales de pueblo».

Pero un día todo cambia a peor: «Es cuando en unos papeles incautados, figuras entre los elegidos en la lista de los objetivos de esta gentuza. Ese día piensas en Gregorio, Miguel Angel y todos los demás». «Te queda una decisión, marcharte o seguir», indica.

La soledad del comunismo de fondo
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón  28 Marzo 2001

La propuesta del secretario General del Partido de Acción Socialista, Alonso Puerta, de que su partido abandone Izquierda Unida, ha caído como un mazazo sobre esa maltrecha ficción de una izquierda plural, renovada y saludablemente radical. En la mejor tradición comunista, el PCE impuso desde el principio su hegemonía en el seno de Izquierda Unida y dejó muy poco espacio para la participación del resto de sus integrantes. La disparatada teoría del sorpasso o la imagen suicida de las «dos orillas», llevaron, tal como todo el mundo percibía menos su iluminado impulsor, a Izquierda Unida al desastre electoral y al aislamiento social. En cuanto a la célebre «pinza» con el Partido Popular, demostró hasta qué punto la astucia lacónica de Aznar se llevó al huerto a la grandilocuencia retórica de Anguita.

    Alonso Puerta ha sido en Izquierda Unida como un hermoso adorno neoclásico en la fachada de una pétrea fábrica de cemento. Su reconocida categoría intelectual, su asombrosa erudición, su elegancia de trato, su fino y cordial sentido del humor y su intachable trayectoria moral, eran díficilmente compatibles con el talante de gentes que se alineaban con Milosevic llamando «criminal de guerra» a Javier Solana, se manifestaban hostiles a la Unión Europea o se negaban a reconocer que la única forma probada de crear riqueza y empleo es la economía social de mercado con empresas competitivas capaces de adaptarse eficazmente a los cambios tecnológicos. Pero donde la fricción entre el PASOC e Izquierda Unida ha alcanzado un punto álgido es en su diferente concepción de la situación en el País Vasco y de la línea a seguir ante la deriva soberanista del PNV y su concreción en el Pacto de Estella. 

La presencia en un proyecto político común de un demócrata valeroso y convencido como Alonso Puerta y de un tacticista ectoplásmico como Javier Madrazo es un imposible no ya metafísico, sino material. En el Parlamento Europeo el vicepresidente Puerta ha realizado algunas de las intervenciones más brillantes, firmes e inspiradas en defensa de la democracia constitucional española frente a la barbarie etarra que se han escuchado en el hemiciclo de Estrasburgo o de Bruselas. Sin una gota de ambigûedad, sin un gramo de equidistancia, sin un resquicio de complacencia con el terror y con sus cómplices, Alonso Puerta ha dado en la Eurocámara un magnífico ejemplo de compromiso con lo mejor de la tradición liberal, ilustrada y humanista de Occidente. Su coexistencia con una confusa doctrina de la autodeterminación o con equívocas llamadas al diálogo para solucionar el problema vasco se ha vuelto simplemente inviable. Tras el más que previsible abandono de Izquierda Unida por parte del PASOC, el comunismo español seguirá, si Llamazares no es capaz de devolverle la lucidez, su solitaria carrera de fondo hacia el desván de la Historia.

El PSE pide el voto para su propuesta de "Euskadi para todos" frente al radicalismo del PNV y la "derecha" del PP
Ares emplaza a Ibarretxe e IU a decidir si quieren acabar con ETA mediante instrumentos democráticos o por vía negociadora, "pagando un precio político"
Bilbao  La Estrella Digital  28 Marzo 2001

El coordinador de la Ejecutiva del PSE-EE, Rodolfo Ares, advirtió ayer a la ciudadanía vasca que sólo tiene tres posibilidades a la hora de votar: la propuesta "radical y extremista" de Ibarretxe, la de la "derecha" de Mayor Oreja o la de la "construcción de una Euskadi para todos" que encarna su partido. Así lo aseguró el líder socialista durante la presentación del programa electoral de su formación, del cual destacó como prioridad la lucha contra ETA.

En una rueda de prensa en Bilbao, acompañado por la secretaria institucional de la dirección de los socialistas vascos, Gemma Zabaleta, Ares afirmó que el proyecto del lehendakari "ha fracasado" en los últimos años porque se sustenta en "el extremismo y la confrontación", ya que pretende "construir el país con la ruptura del marco jurídico y desde la radicalidad que representa el derecho de autodeterminación".

Sobre la propuesta de Mayor Oreja, el dirigente socialista se limitó a decir que es la de la "derecha", a la espera de que el PP vasco explique en qué se basa su programa.

Frente a estas dos opciones, situó la socialista, que según dijo Ares, "quiere una Euskadi de ciudadanos, no de territorios, de libertad y derechos y no de imposición totalitaria, de construcción desde el Estatuto y la Constitución dentro de España y Europa y no de proyecto radical, de una Euskadi de ciudadanos y no de aspiraciones soberanistas".

El dirigente socialista señaló que su "prioridad" es la lucha contra ETA, "combatir al fascismo" y decir a la sociedad vasca que a la banda terorrista se la puede derrotar con los instrumentos del Estado de Derecho.

Ibarretxe y Madrazo
Rodolfo Ares se dirigió en este punto a Ibarretxe y al coordinador general de IU-EB, Javier Madrazo, para pedirles que expliquen si quieren terminar con ETA mediante estos instrumentos o por la vía de la negociación, "pagando un precio político a ETA o a sus cómplices".

El líder socialista vasco criticó que estas formaciones, que "defienden tanto el diálogo", impidieran que se constituyera la mesa de partidos que el Parlamento aprobó a instancias del PSE-EE porque el lehendakari manipuló el acuerdo y "otros se empeñaron en que estuviera EH" sin condenar la violencia.

En cuanto al programa electoral, Genma Zabaleta reiteró que la prioridad es la "regeneración ética y moral de Euskadi, con el combate contra ETA y los comportamientos fascistas". Para lograr este objetivo, el PSE-EE aboga por lograr un acuerdo de mínimos entre las formaciones democráticas en torno a la eficacia de la Ertzaintza, el papel de la educación y el liderazgo del Gobierno y el Parlamento vascos en la movilización social contra la violencia.

Zabaleta destacó además, entre otros aspectos de su programa, profundizar en el desarrollo del Estatuto; un Plan de choque que genere empleo para mujeres y jóvenes; la creación de un instituto por la igualdad, con la promulgación de una ley de parejas de hecho; una renta básica igual al 100 por cien del salario mínimo interprofesional para los mayores de 65 años y el desarrollo de una Ley Municipal.

María San Gil a los concejales de EH: «El drama no son los presos sino sus víctimas»
Redacción - San Sebastián .- La Razón Bilbao  La Estrella Digital  28 Marzo 2001

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, María San Gil, se enfrentó a los concejales de EH en el consistorio tras la exclusión de estos del consejo de administración de la Compañía del Tranvía (CTSS) por no condenar la quema de autobuses. La medida se adoptó con los 22 votos del PP, PSE-EE y PNV-EA. San Gil replicó a los concejales de EH que el drama no son los presos de la banda sino sus víctimas, y recordó al concejal socialista Froilán Elespe, asesinado por ETA la pasada semana.

    El Pleno del Ayuntamiento donostiarra ratificó la decisión que adoptaron el pasado 8 de marzo los mismos grupos para cambiar la designación de los representantes municipales en la CTSS, dejando vacantes los dos de EH, ante la reciente quema de tres autobuses, que se añaden a la lista de los vehículos atacados el pasado verano.

    Durante el Pleno, los ediles de EH acusaron a PP y PSE-EE de querer «ilegalizar» a EH, con la ayuda de EA-PNV, «que es lo que quiere el Pacto PSOE-PP, alargando el sufrimiento». Además no ven ninguna razón para su expulsión, y aseguraron que «claro que nos preocupamos por los viajeros», y les «duele» la quema de autobuses.

    Por su parte, la portavoz del PP, María San Gil, replicó que si no condenan la quema de autobuses «deduzco que están de acuerdo, si no, que sean valientes y digan a la gente que no rompa autobuses», añadió San Gil, quien aseguró que le «encantaría» ser usuaria del transporte público, «pero no puedo».

Bajarse del guindo
Asimismo, la concejal popular les contestó: «¿Ya se dan ustedes cuenta de lo que estamos hablando? Estamos debatiendo hace dos horas si el Pacto PP-PSOE es una ofensa contra ustedes. De verdad, bajense ustedes del guindo. Esto es rizar el rizo, me da la risa, porque nos matan, sino esto sería para tirarse de risa». «Que no son ustedes las víctimas», insistió la edil popular.
 

El concejal del PSE en Amurrio abandona el Ayuntamiento por la presencia de EH  
Libertad Digital 28 Marzo 2001

  El único concejal del PSE-EE en el Ayuntamiento de Amurrio, Raúl Luaces, comunicó este lunes al alcalde de esta localidad alavesa, Pablo Isasi (EA), su decisión de abandonar el equipo de Gobierno municipal al mantenerse en el mismo Euskal Herritarrok. El edil socialista solicitó al alcalde a finales de la semana pasada que cesara a los miembros de EH del gobierno municipal tras el asesinato de su compañero de partido en Lasarte Froilán Elespe y aseguró que en caso de no producirse abandonaría sus "responsabilidades en el equipo de gobierno".

Para Luaces, el cese de los concejales de EH "es una cuestión de dignidad política y el alcalde de Amurrio con esta omisión cae en la indignidad política al no cesarlos". Se pregunto el concejal "¿con qué cara saldría a la opinión pública, el señor alcalde y los nacionalistas en general, en el supuesto, ojalá no ocurra, de que asesinaran a un concejal de PP o a mí mismo?". La Alcaldía de Amurrio, localidad de menos de diez mil habitantes, está en manos de EA, partido que cuenta con cinco concejales, mientras que EH tiene tres ediles, el PNV y el PP dos cada uno y el PSE-EE uno.

Hasta ahora todos los partidos estaban representados en la comisión de Gobierno, excepto el PP que también la abandonó hace mes y medio, en la que los ediles de EH se encargan de las áreas de Educación, Juventud, Mujer, Cultura y Euskera, aunque sólo tenían voto en ella las formaciones nacionalistas.

El PSE-EE presentó una iniciativa, apoyada por el PP, dirigida a expulsar a los representantes de EH de la comisión de gobierno, después de que éstos no participasen en la Junta de Portavoces convocada para condenar el asesinato del teniente de alcalde de Lasarte (Guipúzcoa).

Juaristi: «Contribuiré al prestigio del español»
El escritor vasco tomó posesión de su cargo como nuevo director del Instituto Cervantes
Jon Juaristi juró ayer el cargo como nuevo director del Instituto Cervantes. Entre sus prioridades están incrementar la presencia del español en la sociedad de la información, la formación de profesores para su enseñanza en el extranjero y la apertura de nuevos centros y aulas Cervantes en los países en los que todavía esta institución no está presente. En este momento está prevista la apertura de diez centros, entre ellos en Moscú, Berlín y Pekín. Para 2002 se inaugurará otro en Washington y en 2003 en Tokio. Además, se ha adquirido un edificio en El Cairo para una nueva sede.
Javier Ors - Madrid .- La Razón  28 Marzo 2001

El poeta y ensayista vasco Jon Juaristi tomó ayer posesión de la dirección del Instituto Cervantes en su sede de Alcalá de Henares con la firme intención de «difundir el español y formar el profe- sorado necesario para su expansión y el de la cultura española». En presencia del ministro de Exteriores, Josep Piqué, la ministra de Cultura, Pilar del Castillo, su antecesor al frente de esta misma institución, Fernando Rodríguez Lafuente, el alcalde de la ciudad cervantina, Manuel Peinado, y el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, Juaristi dijo que uno de sus propósitos será «ampliar la presencia del español en la sociedad de la información, apoyar y desarrollar internacionalmente a las industrias culturales españolas y contribuir a consolidar la imagen prestigiosa que tiene el español en todo el mundo».

    Los diez meses como director de la Biblioteca Nacional y los años dedicados a la docencia son dos experiencias que Juaristi espera que lo ayuden a desenvolverse mejor en su nuevo cargo: «La mayor parte de mi vida la he dedicado a la enseñanza del español y la literatura española en España, Iberoamérica y EE.UU. Eso, y mi condición de hispanohablante e iniciado en el conocimiento de otras lenguas y literaturas de España, además de mi condición de vasco, me serán de utilidad en este trabajo». También afirmó que «el objetivo inme- diato es la organización, junto a la RAE, del Congreso de la Lengua Española en octubre y la apertura de centros y aulas Cervantes en los países en que no estamos presentes».

 

Recortes de Prensa   Página Inicial