AGLI Recortes de Prensa     Sábado 31  Marzo  2001
#Cena con Mayor
Carlos HERRERA ABC   31 Marzo 2001

#Arzalluz, el golpista permanente
Enrique de Diego Libertad Digital 31 Marzo 2001

#Salir de la cárcel
Miguel Ángel RODRíGUEZ .- La Razón 31 Marzo 2001

#¿Es tonto el Estado de Derecho?
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC  31 Marzo 2001

#Sarcasmo de ley
Editorial El País  31 Marzo 2001

#La Rebelión ciudadana
Ignacio Villa Libertad Digital 31 Marzo 2001

#El Defensor del Pueblo vasco afirma que no están garantizados los derechos humanos
E. AZUMENDI | Vitoria El País 31 Marzo 2001

#EL DIFICIL COMBATE CONTRA EL TERRORISMO
Impresiones El Mundo  31 Marzo 2001

#Inmigración y demagogia
José Antonio VERA La Razón  31 Marzo 2001

#La AVT pide que Garzón destape a los testaferros que «blanquean» para ETA

MADRID. N. Colli ABC 31 Marzo 2001

#Contra la resignación
Editorial El Correo  31 Marzo 2001

#Las bromas macabras de ETA
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 31 Marzo 2001

#EEUU y sus hispanos, una comunidad cultural
Impresiones El Mundo  31 Marzo 2001

#No te entiendo, ¿hablas flamenco?'
SANDRO POZZI | Bruselas El País  31 Marzo 2001

#«El peso del castellano en Cataluña es tan fuerte que está creciendo aún más»
Javier Ors - Madrid .- La Razón  31 Marzo 2001

#"Hablar simultáneamente dos lenguas diferentes"
Nota del Editor  31 Marzo 2001

Cena con Mayor
Por Carlos HERRERA ABC   31 Marzo 2001

Una larga lista de personalidades de diferentes ámbitos de la sociedad española tiene la intención de reunirse la próxima semana en torno a una —o muchas— mesas con el fin de homenajear a Jaime Mayor Oreja, ex ministro del Interior y candidato a presidir el próximo Gobierno vasco.

Valga comenzar las estimaciones diciendo que se merece ese reconocimiento: su labor al frente de tan difícil tarea ha sido todo lo efectiva que podía ser. Jaime Mayor no ha acabado con el terrorismo, ciertamente, pero ha defendido de esa lacra a los españoles con los medios que escrupulosamente pone a su disposición el Estado de Derecho. Casi nada. Su aspecto de hombre templado y honrado ha conferido a la ciudadanía la sensación de estar en buenas manos y ha inferido en sus contrarios ese desaliento que entra cuando ves que tus invectivas dan con un muro impasible. Por si fuera poco, ahora entra en la disputa política por uno de los cargos más controvertidos de toda Europa: presidir el gobierno de una Comunidad sometida a la ruidosa dictadura del nacionalismo más sectario que se ha conocido en la España reciente. Sus posibilidades, por demás, son impalpables; nadie en su sano juicio puede aventurarse a predecir lo que vaya a ocurrir a partir de las ocho de la noche de ese día 13 en el que tanto nos jugamos los españoles, empezando por los vascos.

No acude, pues, a su tierra como ganador de antemano: las encuestas no saben/no contestan y los posibles aliados serán tentados hasta última hora por los amiguitos de la serpiente. Un panorama. Con todo y con eso, Mayor Oreja coge los trastos y se va a la boca de riego. Le deseo suerte, sinceramente. Se la deseo porque su suerte será la de todos los vascos, incluidos aquellos que no le van a votar y que siguen creyendo que a esa tierra le conviene un gobierno secesionista e indisimuladamente aliado a los fines de la banda más asesina y terrorífica del mundo entero.

Arzalluz, el golpista permanente
Por Enrique de Diego Libertad Digital
31 Marzo 2001

La noticia sería que Xabier Arzalluz respetara la Constitución, no que no la respete. Por tanto, las amenazas están de más. La Constitución tiene mecanismos para los que no respetan el marco legal.

Esta legislatura, de hecho, ha sido una permanente mofa del marco constitucional. El PNV puso en marcha un proceso secesionista con una asamblea de municipios vascos nacionalista de tinte claramente golpista. Un golpe desde arriba. El PNV ha gobernado con los que defienden el asesinato para echar abajo la Constitución. Ha dado órdenes, como han denunciado los sindicatos de la ertzaintza, para que los policías autónomos se inhibieran en la persecución del delito e hicieran la vista gorda ante la kale borroka, desprotegiendo a los contribuyentes.

Y en el programa electoral concurre con la autodeterminación como principal propuesta, lo cual es un intento de demoler la Constitución como marco de convivencia general. El PNV es un partido que no sólo no respeta la Constitución, sino que va contra ella, en un golpismo permanente. En vez de amenazar tanto, los nacionalistas deberían de haber acabado con la violencia, y haber gobernado para todos los ciudadanos, que para eso pagan sus impuestos. Lo que necesita el País Vasco para normalizarse es precisamente que la Constitución se respete y se cumpla. Eso pasa porque el PNV pase a la oposición. Pero tampoco es una novedad. Es simplemente un reto.

Salir de la cárcel
Miguel Ángel RODRíGUEZ .- La Razón 31 Marzo 2001

Llevamos años y años recibiendo consignas sobre los problemas de los presos vascos y estábamos equivocados de presos. El PNV y compañía llevan años y años atosigándonos con sus cálculos de lo mal que lo pasan los presos vascos y resulta que nos estaban equivocando de presos.

    Ahora sí salen a la calle los que están presos de la dictadura nacionalista. Ahora sí vamos sabiendo quiénes son los presos vascos, aunque éstos no sean los que abren una botella de champán cuando Eta mata. Ahora nos vamos dando cuenta de que hay una región en Europa que está presa y no tiene nada que ver con los Balcanes.

Manuel Antonio Rico, en su «24horas» de Radio Nacional, ha tenido que salir en antena a pedir a los nacionalistas que dejen en paz a los que escuchan RNE en el País Vasco, y terminó su alocución dando el nuevo indicativo de RNE para el nacionalismo: «Aquí Radio España Pirenaica. Aquí Radio Libertad». Los nuevos chavales de Haika, o como narices se llamen cada cuarto de hora -porque los nombres en los que se ocultan los terroristas son para perderse-, no tienen ni idea de lo que significa que desde la Casa de la Radio se lance el indicativo con el que se luchaba contra la dictadura, pero los viejos del PNV sí deberían darse cuenta hasta dónde han llegado con su ideología y su Gobierno. Están saliendo en el País Vasco a pedir Libertad y es para no creérselo en el siglo XXI.

Desgraciadamente, hay una mayoría que aún no está reaccionando, muchos por convicción y algunos por miedo. Por el momento, las encuestas son desalentadoras: va a volver a ganar el nacionalismo. Van a agrandar los muros de la cárcel.

¿Es tonto el Estado de Derecho?
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC  31 Marzo 2001

A veces se invoca al Estado de Derecho con impotencia y resignación, como si fuera una suerte de chivo expiatorio sobre cuyas espaldas cargáramos la responsabilidad de todas nuestras desgracias. Lo convertimos así en el depositario, irresponsable e impersonal, de todos los males. Se diría que es un extraño bien que sólo males proporciona. No hay afrenta a la justicia y al buen sentido que él no acoja con generosa culpabilidad. Que un colaborador de ETA convicto se reincorpora a la Policía Municipal: cosas del Estado de Derecho. Que un magistrado libera por razones humanitarias a un etarra condenado y resulta que estas «razones» consisten en un esguince producido mientras practicaba deporte: hay que soportar estos designios misteriosos del Estado de Derecho. Son tantos los bienes que de él recibimos que no nos queda otro remedio que tolerar sus inconvenientes. Nadie es perfecto. Y uno termina por preguntarse: ¿es acaso tonto el Estado de Derecho?, ¿protege a quienes intentan destruirlo y abandona a sus defensores?, ¿es sinónimo de impunidad y desprotección?

Detrás de cada imputación al Estado de Derecho no hay sino la evidencia de alguna injusticia o torpeza con concretísimos y personales responsables. Existe demasiado cinismo e ignorancia. El Estado de Derecho constituye una conquista de la civilización jurídica que consiste en que la actuación de los poderes públicos se encuentra sometida al Derecho, a normas públicas de carácter general que impiden cualquier forma de abuso y arbitrariedad. Pero este requisito es perfectamente compatible con la seguridad de los ciudadanos. Es más, es una garantía de esa seguridad. Es, por lo tanto, perfectamente compatible con la más estricta dureza en el castigo de los delincuentes y en la defensa de la sociedad. Nada hay en él que deba producir indefensión y debilidad. Si una ley es torpe o injusta o descabellada, la culpa es de los legisladores, no del Estado de Derecho. Si un magistrado asustadizo libera sin razón a un criminal, la culpa es suya, no del Estado de Derecho. Si un Ayuntamiento no aplica una ley correctamente y permite que un criminal se convierta en policía, la culpa es del Consistorio y de su alcalde, no del Estado de Derecho. Éste es inocente de todos los agravios a la justicia. La Ley de la Policía Vasca permite la expulsión de un agente condenado por delito doloso. Quienes no aplican esa ley y se acogen a la Ley de la Función Pública Vasca son los responsables del desatino jurídico y no el Estado de Derecho.

Si las autoridades no aplican las medidas que la Constitución prevé para defenderse a sí misma y, con ella, a la unidad de España y a los ciudadanos, la responsabilidad es suya y no del Estado de Derecho. Que la actuación de los poderes se encuentre sometida al Derecho no prejuzga nada sobre el contenido de éste. Si no asume cada uno la responsabilidad que le corresponde dejando de escudarse bajo el manto protector del Estado de Derecho, no podremos sorprendernos de que muchos ciudadanos terminen por negarle su adhesión. No cabe resignar ante la burla a la justicia, la indefensión, la delibidad o la ruina moral de las instituciones. El imperio de la ley y no la arbitrariedad es el mejor remedio contra ellas, pero para conseguirlo es necesario desenmascarar falacias, mentiras y cobardías. El Estado de Derecho puede y debe emplear contra el terrorismo la misma contundencia que utilizaron las democracias contra el totalitarismo. Es la misma batalla. Y a quienes pretendan escamotear su responsabilidad bajo la apelación al Estado de Derecho sólo cabe desenmascararlos. Y si las leyes se revelaran incapaces para garantizar su propio cumplimiento, siempre queda el legítimo recurso de cambiarlas. Todo menos soportar que los mismos que burlan las leyes echen la culpa de sus propios desmanes a las leyes.

Sarcasmo de ley
Editorial El País  31 Marzo 2001

Que un un policía municipal condenado a seis años de prisión por pasar información a ETA pueda volver a actuar como policía, con o sin pistola, en un ayuntamiento en el que más de la mitad de sus 27 concejales son considerados 'objetivos legítimos a eliminar', supera lo tolerable por muchas vueltas que se le quieran dar a su expediente. Está, por tanto, plenamente justificada la irritación suscitada por la noticia de que Patxi Añorga, tras cumplir su condena por colaboración con ETA, había obtenido el reingreso en la Guardia Municipal de San Sebastián.

Ha dicho el alcalde, Odón Elorza, que hay fórmulas para hacer compatible la aplicación de la ley, que ampararía la pretensión de Añorga, con la lógica, que exige impedir que regrese a la policía. Más vale que las encuentre, porque si no deberá responder de la negligencia de haber impedido la expulsión de Añorga de ese cuerpo, como pudo haber hecho. El consejero vasco de Interior ha recordado que existen antecedentes, en aplicación de la Ley de Policía aprobada por el Parlamento de Vitoria, de expulsión de ertzainas condenados por hechos similares. La ley es de aplicación también a las policías locales. De las varias posibilidades de sanción disciplinaria posibles, el alcalde firmó en 1997 una resolución por la que se suspendía a Añorga por cuatro años, rechazando la expulsión que había propuesto el instructor del expediente administrativo.

Sin una evidencia clara de alejamiento de la violencia, permitir el regreso al servicio de un confidente de ETA supone, como mínimo, una imprudencia. Ha dicho Elorza que hay que tener en cuenta el contexto del momento. Lo cierto es que la resolución firmada por el alcalde donostiarra, con la suspensión temporal del guardia, lleva fecha de 26 de diciembre de 1997. Por aquel entonces la organización terrorista había asesinado a los concejales del PP Gregorio Ordóñez (del Ayuntamiento de San Sebastián), Miguel Ángel Blanco y Luis Caso. Y, desde luego, ni había tregua ni se la esperaba. El contexto obligaba precisamente a extremar la precaución. Entre otras cosas, a consultar la decisión, con independencia de que la responsabilidad final fuera del alcalde, con los concejales de las otras formaciones, y en particular del PP, al que pertenecían esos concejales asesinados. Quien tomó la decisión debió haber previsto entonces los efectos de la misma. El voluntarismo es imprudencia negligente cuando está en juego la seguridad de las personas.

La Rebelión ciudadana
Por Ignacio Villa Libertad Digital 31 Marzo 2001


Se ha visto un nuevo ejemplo, un nuevo capítulo, de la esquizofrenia nacionalista en Bilbao. El PNV ha movido todos sus resortes para intentar boicotear un acto del presidente del Gobierno con los empresarios. El Gobierno vasco y la Diputación Foral de Vizcaya han negado su asistencia. Y, com excusa al boicot, han dicho que la iniciativa tenía intenciones electorales, pese a estar organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), conformada por empresarios. En este ambiente de descortesía institucional, el Alcalde de Bilbao, Iñaki Azcuna, ha roto con esa actitud de los nacionalistas aceptando la representación de la ciudad en dicho acto.

Lo cierto es que José María Aznar, que no acostumbra a desaprovechar sus intervenciones en el País Vasco, ha puesto el dedo en la llaga. Ha recordado a más de quinientos empresarios, que desafiando al PNV han acudido al acto, que no se puede vivir bajo el chantaje, el miedo y el impuesto revolucionario. Que no se puede aceptar una situación que no ofrece ni los mínimos democráticos.

Además, el presidente del Gobierno ha insistido en algo crucial. No es suficiente con aceptar con pasividad y resignación una falta permanente de libertad. Hay que rebelarse. No sólo deben actuar así los empresarios. Hay que hacerlo desde todos los sectores de la vida pública y ciudadana. Hay que exigir unos mínimos que estén en sintonía con unos principios democráticos a los que nunca se debe renunciar.

Esta rebelión de la sociedad, desde todos los sectores y desde todas las siglas políticas que acepten las reglas democráticas, es el camino para sacar al País Vasco de su crisis institucional y política. La rebelión popular, serena y civilizada, tiene una oportunidad única el próximo 13 de mayo. Es la ocasión, no para que gane tal o cual partido, es el momento para devolver la normalidad que los vascos se merecen.

El Defensor del Pueblo vasco afirma que no están garantizados los derechos humanos
E. AZUMENDI | Vitoria El País 31 Marzo 2001

La titular de la institución del Ararteko (el Defensor del Pueblo vasco), Mertxe Agúndez, afirmó ayer que los derechos humanos 'no están garantizados en el País Vasco' y criticó la falta de seguridad y de libertad que sufre gran parte de la sociedad de Euskadi por el clima de violencia impuesto por ETA. Agúndez, quien ocupa el cargo en funciones, resaltó que lo más 'alarmante' es que mientras unos ciudadanos padecen 'situaciones dramáticas', el resto prefiere 'cerrar los ojos' o mirar a otro lado. Agúndez aprovechó la presentación en el Parlamento del informe del Ararteko sobre el año 2000 para alertar del peligro de fractura social. 'Es como si en una casa se estuviesen quemando los cimientos y los del piso de arriba estuviesemos celebrando la entrada de la primavera', alertó.

EL DIFICIL COMBATE CONTRA EL TERRORISMO
Impresiones El Mundo  31 Marzo 2001

Ruiz Polanco y el chófer de Pakito
Algunas decisiones judiciales que afectan a los terroristas de ETA son incomprensibles. Es el caso de la puesta en libertad de José Félix Pérez, el chófer de Pakito, ex número uno de ETA. El juez Ruiz Polanco acordó su excarcelación debido a su «precario estado de salud», que consiste en la rotura de un tendón y lumbago, lesiones que podrían tratarse perfectamente en la cárcel. El asunto, muy grave dado que el riesgo de fuga es evidente, ha alcanzado tintes de auténtico escándalo porque el juez Garzón -aprovechando una ausencia de Ruiz Polanco- pidió a la Ertzaintza que lo vigilara. La policía autonómica le ha respondido que es «técnicamente imposible». Hay dos preguntas que alguien debería responder. Cómo es posible que un cuerpo policial no pueda vigilar a un etarra en libertad provisional y cómo puede un juez excarcelar a un terrorista que ya cumplió condena en Francia por un asesinato frustrado.

La desfachatez de Odón Elorza
Las insólitas declaraciones del alcalde de San Sebastián demuestran que su decisión de impedir que Patxi Añorga, condenado por el asesinato de Gregorio Ordóñez, se reincorpore a la Policía Municipal no es fruto de un convencimiento, sino de la presión de la opinión pública y su partido. Ayer, Odón Elorza aseguró que no expulsó a Añorga porque en uno de los recursos contra su condena mostró arrepentimiento. Curioso arrepentimiento el suyo. Los responsables de Instituciones Penitenciarias han confirmado que, durante su estancia en la cárcel, el colaborador de ETA secundó al pie de la letra todas las consignas e iniciativas de la banda terrorista. El alcalde ha vuelto a quedar en evidencia y, además, tiene la desfachatez de atribuir un escándalo que él mismo ha creado al interés del PP en tapar la lamentable condecoración a Melitón Manzanas, otorgada -hay que recordar- gracias a una ley que aprobó también el partido al que pertenece.

Todos los crímenes de ETA son un error
En su último comunicado, ETA vuelve a hacer un ejercicio del cinismo que domina con maestría lamentando el «error irreparable» de haber matado a dos trabajadores de la empresa Elektra en Martutene. Su delirante discriminación de las víctimas no merece comentario. Todos los crímenes de ETA son una equivocación en términos morales por su carácter aberrante y en términos prácticos porque no consiguen ninguno de sus fines. No contenta con justificar 15 asesinatos, la banda aprovechó para despacharse amenazando a los «turistas europeos» que viajen a España. Un desafío sin base operativa real que sólo merece ser respondido con la firmeza que ayer volvieron a demostrar las Fuerzas de Seguridad españolas -que detuvieron a Iratxe Sórzabal, portavoz de Gestoras pro Amnistía- y las francesas - que apresaron a Miren Arrate en Biarritz. Dos detenciones que acentúan el acoso a ETA, dentro y fuera de España.

Inmigración y demagogia
José Antonio VERA La Razón  31 Marzo 2001

O estás conmigo o contra mí. Los viejos inquisidores de la derecha, del centro y de la izquierda, que de todo hay en la viña política, la han emprendido estos días contra Enrique Múgica por decir y sostener lo que la mayoría de los españoles: que sólo se debe permitir la entrada y estancia en nuestro país de aquellos inmigrantes que tengan su situación regularizada, es decir, de los que cuenten con un contrato que les garantice y nos garantice que van a vivir dignamente entre nosotros, sin necesidad de recurrir al robo o a la ilegalidad para poder sobrevivir al paro y el subempleo.

    Los españoles somos gente abierta. Aquí abunda el mestizaje y la cultura mulata, pues siempre hemos recibido con amistad y simpatía a los que de otras partes proceden, quizás porque nosotros mismos tuvimos necesidad de explorar otros mundos en otros tiempos no lejanos para abrirnos camino y llevar a casa las lentejas. Ya se vio claro en América. Frente a las políticas de exterminio de las tribus autóctonas practicadas por los ingleses, los españoles se mezclaron con los pueblos nativos sin problema y crearon nuevas y bastas familias que dieron lugar a las naciones iberoamericanas que conocemos. Los hijos de esas naciones y esas familias son recibidos hoy en España como hermanos, pues es verdad que aquí no consideramos extranjero a los que vienen de Ecuador o del Perú, por el hecho simple de que no son ni pueden ser nunca extranjeros quienes comparten con nosotros una lengua, una cultura, una religión y unas costumbres.

    España necesita, hoy por hoy, trabajadores inmigrantes. Nuestra errónea política de natalidad nos ha llevado a depender del exterior en decenas de empleos y actividades. Pero aunque no fuera así, habría que defender siempre la entrada de emigrantes de otras naciones, dada nuestra tradición de país cosmopolita. Aquí no somos racistas. La inmensa mayoría no es racista. Convivimos sin problemas con europeos, indios, chinos, africanos, norteafricanos y americanos. Nos mezclamos con todo tipo de gentes y costumbres haciendo a diario una demostración de tolerancia que deja boquiabierto a más de uno.

    Insisto: no somos racistas. Pero algunos sí que son racistas. Porque es verdad que una minoría practica el odio al extranjero por el simple hecho de serlo. Es verdad que ciertas ideologías degeneran en racismo, pues se alimentan de doctrinas y discursos xenófobos, generalmente de corte nacionalista. Lo vimos claro hace nada con Heribert Barrera. Y lo vemos a diario con Arzallus y demás seguidores de Sabino Arana. También lo vemos en el nacionalismo nazi-español y en el nacionalismo alemán y en general en todos los nacionalismos abruptos y enfermizos, que proclaman la pureza de la raza y fomentan la persecución de los que son diferentes.

    El nacionalismo radical y excluyente, sea nazi, vasco, catalán, español o alemán, degenera siempre en racismo. Barrera se queja de que, a este paso, «no van a quedar catalanes», y Arzallus se lamenta de que tanta mixtura y promiscuidad nos ha llevado a una sociedad vasca en la que jamás ganarán un referéndum los euskaldunes, pues hoy por hoy un 55 por ciento de los allí residentes son de origen no vasco, el 25 «mestizos» y sólo el 20 restante vascos-vascos, según la definición de raza del jesuita.

    El problema de Barrera y de Arzallus es que no se dan cuenta de que, en el futuro, los que viven y trabajan en Cataluña y en Euskadi serán tan catalanes y tan vascos como ellos, con la sola diferencia de su origen y procedencia, no necesariamente vinculada al Ampurdán o al Goyerri.

    España es una nación mestiza y, por mucho que intenten lo contrario los nacionalistas, también lo son los catalanes y los vascos. Como lo es ya, de hecho, Europa entera y América del Norte y Sudamérica. El mundo camina hacia la aldea global y la aldea global conlleva interrelación y mixtura, un cóctel de culturas y costumbres con tendencia inevitable hacia la simplificación de las lenguas, hacia la natural imposición del inglés y el español en detrimento de otras menores que la globalización va dejando en desuso.

    Siendo ésta una realidad total y abrumadora, bueno será decir también que nada tiene que ver el reconocimiento de la realidad de la inmigración con la demagogia de quienes ayer decían en el Parlamento andaluz que «los moros, que se vayan a Marruecos» y hoy la emprenden contra Múgica por sostener lo que proclama la mayoría: que bienvenidos sean todos los que vienen a trabajar, por supuesto, pero que sería de agradecer que vinieran con un destino y un contrato, pues lo contrario sólo contribuirá al paro y al delito, como ocurre ya con los cientos de africanos y americanos que han caído en las redes de las bandas que explotan la prostitución y el narcotráfico.

    Por supuesto que hay que reconocer a todo el mundo los derechos que la Constitución otorga a quienes viven y trabajan en España. Pero para vivir y trabajar aquí hay que legalizarse aquí, como hacían los nuestros cuando iban a Suiza o Alemania. Sólo los que están legalizados son legales y les pueden reconocer las leyes sus derechos.

    La han emprendido contra Múgica por decir lo que piensa la mayoría. Los que ayer le elogiaban son los mismos que hoy le condenan. Han olvidado su trayectoria socialista, su compromiso con las libertades, su estancia en las cárceles del franquismo y que mataron a su hermano por defender las mismas ideas de igualdad y de justicia que él defiende desde hace cuarenta años. Han olvidado que su madre fue una judía polaca que sobrevivió a las torturas de los campos de exterminio y ahora quieren darle lecciones de cómo combatir el racismo y defender los derechos humanos. Múgica tiene razón y hace bien en no dejarse influir por el entorno político y mediático. La independencia tiene estos inconvenientes. En otra ocasión le elogiarán los que hoy le persiguen. Qué apostamos.

La AVT pide que Garzón destape a los testaferros que «blanquean» para ETA
MADRID. N. Colli ABC 31 Marzo 2001

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ha pedido al juez Baltasar Garzón que requiera a nueve empresas presuntamente integradas en ETA los libros de registro de socios y las actas de las reuniones de la junta de accionistas y del consejo de administración. El objetivo es identificar a los «testaferros» que la organización terrorista utiliza para ocultar cómo y quién mueve el dinero destinado a financiar sus actividades ilegales.

Con la petición dirigida al juez de la Audiencia Nacional, la AVT pretende desenmascarar la verdadera actividad a la que se dedican las sociedades limitadas Gadusmar, Itxas Izarra, Untzorri Bidaiak, Uralde y Ugao (presuntamente relacionadas con el aparato internacional de la banda, conocido como Xaki), así como de Galgaraka, S.L. (sociedad vinculada a la plataforma para la euskaldunización AEK), de la asesoría mercantil Banaka y de las sociedades anónimas Orain y Ardatza (relacionadas con el periódico Egin, clausurado en 1998 por ser un instrumento de ETA). Con el mismo objeto, la Asociación ha pedido al juez que requiera los libros de contabilidad de Arakatzen, la empresa creada con medio millón de pesetas por Pepe Rei para editar la revista «Ardi Beltza».

UNA ORGANIZACIÓN DEL SIGLO XXI
La AVT sostiene que si en 1960 ETA empezó siendo «una modesta organización terrorista con escasos medios económicos», hoy ha evolucionado hacia el modelo «de lo que debe ser la criminalidad organizada moderna» por lo que, para la consecución de sus fines ilícitos, «crea empresas y asociaciones aparentemente legales y utiliza cuentas bancarias bajo la titularidad de estas personas jurídicas creadas al efecto. Tanto las asociaciones como las entidades mercantiles realizan determinadas actividades totalmente legales bajo cuyo manto ocultan el lavado de dinero de procedencia ilícita o el mantenimiento económico de actividades criminales».

Ya en 1992, relata la AVT a modo de ejemplo, cuando fue detenida la dirección de ETA en la localidad francesa de Bidart, «se ocupó por la Policía un cheque bancario de una oficina de Citybank en Nueva York que debía cobrarse en la Banca Sroder en Suiza, en concepto de pago de armamento».

Con esto, según explicó ayer el abogado Pedro Cerracín en una rueda de prensa, la AVT quiere demostrar que ETA es una organización criminal moderna y que, para luchar en igualdad de armas, la Justicia no debe limitarse a la detención de «los etarras de las pistolas, sino también a la captura de los del talón, de los yupis de la organización».

La AVT cuantifica en 5.000 millones de pesetas la cantidad de dinero que la banda necesita anualmente para financiar la actividad de toda su estructura. Y es que, según la AVT, «el sujeto activo del terrorismo que sufre España ya no es ETA, es el MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco)». ETA, o más bien el binomio ETA-EKIN (antes ETA-KAS) es la vanguardia que dirige todo el movimiento: es el «consejo de administración».

«La lucha contra ETA -sostiene la AVT- debe pasar por profundizar en los cimientos de una estructura financiera que permite a la banda manejar unos 5.000 millones de pesetas anuales, fruto de extorsiones, chantajes y secuestros y, en apariencia, con todas las bendiciones legales».

LA CAJA COMÚN
En resumen, «la AVT pretende que se siga el rastro al dinero de todas estas entidades mercantiles en el convencimiento de que existe una caja común a todas ellas tras la que se ocultan las siglas de ETA».

En dichas empresas, además de empleados ajenos a la banda- terrorista, hay «comisarios políticos», hombres de ETA-EKIN. La AVT denuncia, en este sentido, que los «simpatizantes del mundo nacionalista radical» prestan sus nombres para que las empresas del MLNV puedan blanquear el dinero de origen ilegal y «moverlo de un país a otro con rapidez y sin levantar sospechas».

Contra la resignación
Editorial El Correo  31 Marzo 2001

Bilbao se convirtió ayer en punto de encuentro para un nutrido grupo de empresarios y responsables institucionales que, bajo los auspicios de la Asociación para el Progreso de la Dirección, constituyeron la I Conferencia sobre Cooperación Interregional. En ese marco, el presidente Aznar se refirió a la delicada situación que atraviesa Euskadi con un discurso a la vez preocupado y esperanzado. «En territorio foral» -como quiso subrayar- , Aznar reiteró su compromiso por la consolidación y el fortalecimiento del Estado de las autonomías para recordar que esta avanzada forma de organización territorial no constituía, únicamente, una fórmula de vertebración de España, sino que representaba el acceso de los vascos a un estadio de autogobierno «sin precedentes en su historia». Es ésta una verdad que en demasiadas ocasiones se soslaya intencionadamente para rescribir el pasado con las malas artes de la manipulación y la ignorancia.

La defensa inequívoca que José María Aznar hizo del Concierto, como muestra de nuestra singularidad y en ningún caso como «privilegio arbitrario», le permitió dirigir una severa crítica hacia las actitudes que pretenden la pervivencia y actualización de nuestra autonomía fiscal y financiera mientras denuestan otras facetas del autogobierno de Euskadi con las que desearían romper. Su llamada a la coherencia y a la responsabilidad en la renegociación del nuevo Concierto invoca, en el fondo, la lealtad que deben mantener las instituciones vascas como parte del Estado constitucional. Dicha lealtad no puede constituir un mero compromiso hacia terceros, sino que debe ser la expresión de una voluntad firme por afianzar los consensos básicos cuya quiebra está generando un movimiento sísmico que podría conducir a muchos vascos hacia la desmemoria, el envilecimiento y la ceguera respecto a los auténticos retos que tiene frente a sí Euskadi.

Aznar abogó ayer por la necesidad de un cambio que, en sus palabras, adquiría más el sentido de una reacción cívica que el de una propuesta política o partidaria. Un cambio que procure esas ‘condiciones previas’ sobre las que la libertad y la democracia, el diálogo y la legítima discrepancia puedan asentarse sin miedos ni reservas por parte de sus protagonistas. El llamamiento a la movilización social para que «los que retrocedan sean los que amenazan, los enemigos del futuro de paz y del bienestar» le permitió trazar la línea de separación entre la democracia y la barbarie desde la convicción de que no hay lugar para la resignación en Euskadi.

Las bromas macabras de ETA
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 31 Marzo 2001

¿Por qué no propone alguien que Francisco Javier García Gaztelu, Txapote, sea nombrado director general de la Ertzaintza? Desde ese puesto tendría acceso a toda la información que la Policía Autónoma vasca ha venido acumulando a lo largo de los años sobre la banda terrorista y también sobre sus potenciales objetivos, lo cual facilitaría notablemente la labor de los matarifes del hacha y la serpiente.

Y si de lo que se trata es de dar facilidades a ETA, actuemos como vascos que somos: ¡A lo grande! ¿Qué es eso de reducir a Francisco Javier Añorga a la condición de simple funcionario? Total, no hizo más que servirse de su uniforme para facilitar el asesinato de varios ciudadanos inocentes, empezando por Gregorio Ordóñez. ¿Es eso tan grave? ¡En absoluto! Que no se limiten a readmitir a ese chivato confeso y convicto. ¡Que lo asciendan a la más alta categoría de la Policía Municipal de San Sebastián! Será una más de la larga lista de bromas macabras a que nos tienen acostumbrados quienes, a pesar de que los muertos siempre los ponen otros, siguen reclamando para sí el cínico papel de víctimas.

Por ejemplo, un humorista (es un decir) llamado Ripa, autor de tiras cómicas (es otro decir) publicadas habitualmente en el diario del PNV, Deia, que firma chistes tan graciosos como este: «Concurso del Euromillón. El presentador pregunta: ¿Año, día, hora y minuto en que Colón descubrió América? El concursante responde: Año 1292, a las 5.15 de la tarde. Correcto. Pregunta: ¿128 x 332? Respuesta: 42.496. Correcto. Pregunta: ¿Cuántos muertos hacen falta para que el PP reconozca a los vascos el derecho legítimo a decidir por sí mismos? Respuesta: ¡Joder!». O este otro: «Dos encapuchados, evidentemente etarras, juegan a las cartas. Uno pregunta: ¿Y qué ganamos con todo esto? Tú siempre tan materialista -contesta su interlocutor- ¡A veces lo importante no es ganar sino participar!».

O esos dos mismos encapuchados, esta vez de pie, uno de los cuales comenta: «Con la de canallas que hay por ahí y siempre tenemos que cargarnos a los más inocentes e indefensos». A lo que el otro replica: «Es que esos canallas llevan escolta hasta en el paladar, y no hay forma de meterles mano». Lo que lleva al primer encapuchado a concluir: «¡Malditos españolistas! Nos convierten en asesinos y encima quieren obligarnos a ser cobardes».

Son sólo tres ejemplos de un estilo humorístico muy propio del diario en cuestión, donde otro colaborador, Xavier de Antoña, escribía hace unos meses: «La paz tiene un precio y se negocia. Así de claro lo dejó sentado, clarividente, Monseñor Setién. Y así es, al menos en cualquier contienda, a no ser que arrastremos al vencido por las calles de Milán, tal que Mussolini, lo cual no acarrearía nada bueno... Pero no. [aquí está la gracia de Antoña] Se me reía el otro día un prisionero político recién liberado tras 15 años en las mazmorras extranjeras...».

Y puestos a carcajearnos, nada como la revista infantil Kili Kili (cosquillas), subvencionada por la Diputación de Vizcaya y la Fundación BBK y distribuida en ikastolas y centros escolares públicos del modelo D (enseñanza en euskara). En uno de sus últimos números, este instrumento de difusión de la lengua vasca entre los niños publicaba lo siguiente: «Los vascos somos un pueblo que quiere total libertad, no autonomía. Nadie quiere vivir subordinado. Todos queremos ser soberanos. Para no perder esa soberanía, los Pueblos tienen servicio militar (escuela para aprender a pegar tiros), ejércitos (partidas de jóvenes dispuestos a defender a tiros lo que sea) e instituciones parecidas bendecidas por la Ley. Los Pueblos que han perdido la soberanía no tienen de ello, no tienen sino el derecho para recuperarlos». ¡Para morirse de risa!

EL PERSONAJE
Aznar no quiere ver a Ruiz-Gallardón
Sucesión. Aunque por el momento todos obedecen aparentemente la consigna de silencio impuesta por José María Aznar en relación a la espinosa cuestión de la sucesión, los movimientos derivados de ella no cesan en Génova. Uno de los últimos fue el que realizó, en vano, Javier Arenas, hace unos días, para concertar una entrevista entre el presidente del Gobierno y el de la Comunidad de Madrid. Desde La Moncloa se respondió al ilustre intermediario que mejor dejar el encuentro para otro momento: Aznar no quiere ver a Gallardón.

LA NOTICIA
Represalias contra Marruecos
Férreo control sanitario. El Gobierno aprobará una serie de disposiciones para dificultar la importación de pescado marroquí mediante la imposición de férreas medidas sanitarias, en respuesta a la intransigencia de Marruecos en la frustrada negociación del acuerdo pesquero. Madrid considera que detrás de ella se ocultan intereses privados de exportadores de pescado, españoles en su mayoría, que han creado sociedades con influyentes personajes marroquíes, cuyos beneficios se habrían visto mermados con el acuerdo.

EL RUMOR
Obras del trasvase del Ródano
Suculentas comisiones. En Cataluña es un secreto a voces que el considerable interés demostrado por CiU y por la Generalitat en un posible trasvase de agua desde el Ródano no es ajeno al hecho de que las obras necesarias para dicho trasvase serían concedidas y controladas por el Gobierno autonómico, y no por el Ejecutivo central, como es el caso en todos los trabajos del Plan Hidrológico Nacional. Considerando la magnitud de las inversiones, la pregunta es: ¿Qué interesa a los convergentes, el agua o las comisiones?

EEUU y sus hispanos, una comunidad cultural
Impresiones El Mundo  31 Marzo 2001

Tras la fase diplomática de su décima visita oficial a EEUU, los Reyes de España han iniciado en Texas un recorrido fundamental por zonas con un pasado español importante. Los estadísticos locales han colocado un telón de fondo significativo: ayer se informaba de que California, el estado más poblado (34 millones de habitantes), ha dejado de ser mayoritariamente blanco no hispano; hace sólo tres decenios, en 1970, el 80% lo era. Hoy, las tasas de natalidad de los latinos -un tercio, ya, de la población- se han unido al ritmo de inmigración asiática para que las minorías se conviertan, juntas, en mayoría... Kevin Starr, historiador de la cultura californiana, insiste: «La hegemonía anglosajona sólo fue una fase pasajera en el arco de identidad de California a partir de la llegada de los españoles. La naturaleza hispánica de California siempre ha estado ahí, aunque avasallada entre los años 80 del siglo XIX y los 60 del XX. Pero eso fue una aberración. Lo de ahora es una reafirmación del ADN demográfico e intrínseco dentro de una tendencia más larga que se inscribe en una continuidad entre California y México». En todo el país se da esa pujanza de una minoría que casa mal con los clichés norteamericanos: es la única que no es racial, sino, según el Censo, demográfica, ya que personas de cualquier color se definen a sí mismas como hispanas. En realidad, es un bloque cultural. Y su legado español -obstaculizado por los enemigos de la educación bilingüe- puede ser de lo poco que una a chicanos, centroamericanos y puertorriqueños. Por eso acierta el Rey llamando «los mejores embajadores» a los jóvenes profesores españoles que hoy trabajan allí: representan una oportunidad que, esta vez, no habría que perder...

No te entiendo, ¿hablas flamenco?'
Los jueces belgas investigan el diálogo de sordos entre ferroviarios que frustró el intento de evitar el choque de trenes
SANDRO POZZI | Bruselas El País  31 Marzo 2001

Los ciudadanos belgas no dan crédito a lo ocurrido sólo unos segundos antes del choque de trenes que el pasado martes costó la vida a ocho personas en Pécrot. Los jueces han abierto una investigación sobre el diálogo de sordos que se produjo entre los responsables del cambio de agujas de las estaciones de Wavre y Lovaina. El primero, que avisó de que uno de los trenes marchaba en dirección errónea, hablaba en francés, pero el otro le respondía en flamenco. Ambos acabaron colgando el teléfono y no evitaron el accidente.

La prensa belga no ahorró ayer titulares en sus primeras páginas: 'Un diálogo de sordos precipitó la colisión' (Le Soir) o 'Choque al final de la barrera lingüística' (La Libre Belgique). Todos denuncian la falta de medios técnicos y de coordinación en la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Belgas (SNCB). Los dos citados periódicos reproducen el diálogo íntegro entre los controladores, que se produjo durante 30 segundos y sólo a cuatro minutos de la colisión. 'Los cinco últimos minutos del tren maldito', titula La Dernière Heure. Según la trascripción, el controlador de Wavre (en francés) intentó prevenir a su compañero de Lovaina (en flamenco) de que el tren de servicio iba en dirección contraria y le pidió que parara el suyo. Pero no lo entendió:

- Wavre: No mandes el 58, eh, no mandes el 6458.

- Lovaina: No te entiendo, no te entiendo, ¿hablas flamenco?

- Wavre: No... hay prisa, espérate...

- Lovaina: Ya salió... Creo que la cosa ya está en curso...

- Wavre: Hola .

La confusión se explica, en parte, con el hecho de que las dos estaciones se encuentran en la misma franja que divide a Bélgica en dos comunidades lingüísticas diferentes, la francófona (de la que salió sin autorización el tren de servicio) y la flamenca.

La polémica suscitada por este malentendido sobrevoló en la reunión del Consejo de Ministros, que ayer acordó la reforma de la SNCB. La coalición gubernamental llegó a un acuerdo para un plan de inversión de 644.000 millones de francos belgas para la empresa de ferrocarriles, de la que el Estado posee el 98% de las acciones. Ocho personas resultaron muertas y 12 heridas en el accidente del martes, que tuvo lugar a 20 kilómetros al sureste de Bruselas. El conductor, de 31 años, había sido sancionado anteriormente por haberse saltado un semáforo en rojo, lo mismo que hizo el martes y provocó el fatal accidente.

«El peso del castellano en Cataluña es tan fuerte que está creciendo aún más»
El lingûista y psicólogo Miquel Siguán publica «Bilingûismo y lenguas de contacto»
Miquel Siguan, catedrático emérito de Psicología de la Universidad de Barcelona y miembro del Colegio Libre de Eméritos y de la Academia Europea, se adentra en el territorio de los idiomas a través de su libro «Bilingûismo y lenguas en contacto» (Alianza Ensayo), dónde procura dar una visión global de los problemas sociales, políticos y psicológicos de hablar simultáneamente dos lenguas diferentes. Su conclusión es que «la sociedad monolingûe tiende a desaparecer». El bilingûismo y los argots son el futuro.
Javier Ors - Madrid .- La Razón  31 Marzo 2001

Crece el bilingûismo. Pero no las investigaciones sobre sus razones, sus efectos y su futuro. Por eso, este «Bilingûismo y lenguas de contacto» (Alianza Ensayo) de Miquel Siguan emerge como un análisis riguroso de una realidad irrefutable. «La intención principal -dice- es mostrar una perspectiva global, tanto de los aspectos individuales, sociales y políticos como los técnicos y aplicados que influyen en el bilingûismo».

    -Existe entorno al bilingûismo un prestigio y un desprestigio. ¿Lo podría explicar?
    -En un tiempo, conocer otras lenguas, como el griego o el latín, era una cuestión de cultura. Cuando las lenguas se cargaron de política, el bilingûismo se convierte en algo dañino para el desarrollo personal. Los naciones y los nacionalistas pensaron que es mejor una sociedad monolingûe porque cuanto más tarde se aprende otro idioma, mejor se forma la personalidad. Creen que el monolingûismo hace una nación y que el bilingûismo forma personas indefinidas.

    -¿Ni lo uno ni lo otro?
    -Lo cierto es que las lenguas están en contacto, eso es lo normal hoy, que coexistan varias. En España hay una variedad de territorios con otras lenguas y en Europa y Gran Bretaña cada vez hay más inmigrantes, con lo que produce un contacto más fuerte con otras lenguas. Hoy el monolingûismo sólo se lo pueden permitir los que tienen el inglés como primera lengua.

    -¿Cómo influye la política?
    -Todas las cuestiones sociales son políticas. Por hablarse una lengua ya se generan lazos comunes. La lengua identifica a las personas que la hablan y eso tiene una proyección política. Otra cosa diferente son los objetivos que tengan los políticos con la lengua. Un parlante monolingûe, que es cada vez menos posible, es improbable que imponga ese monolingûismo en un territorio que no lo es.

    -¿Cuáles son los retos que tiene el bilingûismo en la eseñanza?
    -En el libro hablo precisamente de la educación del niño que aprende a hablar dos lenguas. La educación bilingûe es cada vez más frecuente. Pero hay diferencias. Por ejemplo, no es lo mismo aprender en Cataluña catalán y castellano, que en Madrid aprender castellano e inglés o que un niño árabe aprenda ahí a escribir castellano. Hay muchas clases de enseñanzas. En principio no es malo ni buena ninguna de ellas.

    -¿Existe alguna traba en esa enseñanza?
    -Hay otra cara en este plurilingûismo. Y es el enseñar a respetar las lenguas, a adquirir nuevas lenguas y enseñar la relación que existe entre ellas.

    -¿Cómo están influyendo los nacionalismos?
    - En mi experciencia ni se ha producido una rotura social. A pesar de que algunos diarios insistan en ello, en Cataluña no se ha producido una división por razones lingûísticas. Eso no es cierto. En el País Vasco los problemas tienen unas implicaciones políticas y no lingûísticas. Los que conocen el euskera en el País Vasco son muchos menos que los que hablan catalán en Cataluña y gallego en Galicia, y las prácticas en esos casos son semejantes. Por un lado existe el ideal de una España unida y monolingûe. Pero eso no tiene sentido y no es constitucional. Esa sensación de que en Cataluña el castellano desaparece es errónea. El peso social del español es muy fuerte y su uso tiende a incrementarse. Los políticos que hicieron la Constitución reflejaron una realidad que hasta ahora se ha respetado en ese mismo ámbito constitucional. Pero desde Madrid hay gente que todavía no entiende que es normal que Cataluña y Galicia sea bilingûe. En este caso, El Tribunal Constitucional ha mantenido siempre la postura correcta.

    -¿Existe entonces una buena convivencia?
    -Sí, y es un éxito mayor de lo que se había pensado. El nacionalismo catalán, que pretendió vender unas ilusiones respecto a una lengua para toda Cataluña, ha sido eso, una ilusión. Contra todo pronóstico ha sido satisfactorio, el consenso de normalización lingûística no se ha roto.

"Hablar simultáneamente dos lenguas diferentes"
Nota del Editor  31 Marzo 2001

En cuanto veo algo relacionado con entidades públicas catalanas ya tengo que desconfiar, y no creo estar errado si pienso que en la Universidad de Barcelona, todo anda en catalán y según se desprende de sus comentarios, es autor está bajo un fortísimo síndrome de Stockholm; en esta dirección de Internet hay abundante material que desmonta todas sus opiniones. 

De todos modos el hablar simultáneamente dos lenguas diferentes (se deberá sobreentender que entre dos interlocutores diferentes, salvo que se trate de un sistema informático multicanal), es la causa del accidente a que se refiere la noticia anterior.

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