AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 7  Abril   2001
#Mayor promete que el grado de conocimiento del euskera no supondrá una limitación profesional
LUIS R. AIZPEOLEA | Madrid El País 7 Abril 2001

#LOS NACIONALISTAS NO QUIEREN NI PUEDEN ACABAR CON EL MIEDO
Editorial El Mundo 7 Abril 2001

#Dirigentes del PSOE responsabilizan al Gobierno vasco de la dimisión de sus ediles
JOSE Mª ALONSO. OSCAR TORRES El Mundo 7 Abril 2001

#Dimite un sexto edil del PSE por negarse a llevar escolta
ISABEL C. MARTÍNEZ  Vitoria El País 7 Abril 2001

#Mayor creará una policía de proximidad contra la «kale borroka» y frenará la imposición del euskera
S. Recio - Madrid .- La Razón 7 Abril 2001

#Contra la halitosis moral
Fernando GARCÍA DE CORTÁZAR ABC 7 Abril 2001

#La Ertzaintza es clave
Enrique de Diego Libertad Digital  7 Abril 2001

#Vecinos de Baracaldo piden al alcalde que no dé al PP licencia para una sede
BILBAO. M. Alonso ABC 7 Abril 2001

#Mayor defiende un modelo educativo que «expulse el miedo de las aulas»
ABC 7 Abril 2001

#Miembros de Unió crearon empresas para sacar dinero de Turismo, según un informe
ENRIQUE FIGUEREDO El Mundo 7 Abril 2001

#Comerciantes denuncian ante sus Cámaras «presiones» para secundar la huelga de EH
O. BARRIUSO BILBAO El Correo  7 Abril 2001

#Los concejales amenazados llaman a una «rebelión frente a los que nos atacan»
G. TESTA/ ANA ROMERO BILBAO/ SANTURTZI El Correo  7 Abril 2001

#Nadie le dio vela en este entierro
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  7 Abril 2001

la razón (falla opinión salen artículos del día 6)
libertad digital (falla opinión, mal fecha y sin contenido)

Mayor promete que el grado de conocimiento del euskera no supondrá una limitación profesional
LUIS R. AIZPEOLEA | Madrid El País 7 Abril 2001

El candidato del PP a lehendakari, Jaime Mayor, anunció ayer que si el 13 de mayo consigue los votos suficientes para gobernar en Euskadi, 'el euskera dejará de ser una limitación profesional' y los vascos tendrán libertad absoluta para aprender el nivel de euskera que deseen sin atenerse a un 'proyecto totalizador' como el actual. El ex ministro del Interior también anunció la creación de una unidad especial de la Ertzaintza que ejercería de 'policía de proximidad' para combatir la kale borroka (violencia callejera). E hizo un tercer anuncio, si es que llega a formar Gobierno en el País Vasco: los independientes tendrían una importante presencia en su Ejecutivo.

Mayor apuntó, en una rueda de prensa de despedida en Madrid, lo que sin duda será uno de los temas de debate en la inminente campaña electoral vasca: la utilización del euskera en la evaluación profesional de la Administración autonómica. Se comprometió a garantizar la libertad de elección del idioma en los ciudadanos vascos; calificó de 'proyecto totalizador' el que impera actualmente en la Administración vasca -por el que se evalúa altamente el euskera para todos los puestos-, y aseguró que si gobierna, esta lengua 'no será una limitación profesional'.

'Si un vasco no quiere aprender más que un determinado nivel de euskera, que ésa no sea una limitación para desempeñar su actividad profesional en el País Vasco', dijo el candidato. Y añadió: 'Si ese vasco, además, tiene la suerte, la posibilidad y quiere aprender todo el euskera posible, que pueda hacerlo para que la libertad sea el elemento decisivo y definitivo sin que haya un proyecto totalizador'.

Su segundo compromiso afecta a la seguridad. Mayor adelantó que tiene intención de crear una unidad especial de 'policía de proximidad' en la Ertzaintza para combatir la kale borroka de forma específica. 'Ésa será la gran aportación de la Ertzaintza contra el terrorismo en los próximos años. Una policía que esté en el lugar de los hechos en cinco segundos. Habrá menos simulacros y menos helicópteros', ironizó respecto a los incidentes que vivieron esta misma semana él mismo y el peneuvista Román Sudupe, diputado general de Guipúzcoa.

Su tercer compromiso se ciñó a la composición de su Gobierno, si es que logra una mayoría para conformarlo. Anunció que los independientes tendrán una amplia presencia, en detrimento de los representantes de los partidos políticos. 'El Gobierno tiene que formarse pensando en la sociedad', dijo.

Mayor, aunque no lo expresó en público, pretende contar en su Ejecutivo con personas comprometidas en los movimientos sociales contra el terrorismo; gentes de la empresa y la universidad, así como personalidades de origen nacionalista, alejadas del PNV por su deriva soberanista.

También aseguró de forma contundente que si, tras las elecciones, surge un Gobierno constitucional en Euskadi, 'se acortará el final de ETA'. Y se acortaría más, dijo, 'si la lucha contra el terrorismo fuera una política común en la Unión Europea'.

El candidato a lehendakari del PP fue comprensivo con las críticas que recoge hacia su partido la guía electoral del PSOE, adelantada ayer por este periódico, referidas al duro comportamiento que, en materia de terrorismo, mantuvieron los populares cuando estaban en la oposición contra el Gobierno socialista de Felipe González.

Mayor, que quiere mantener los puentes con los socialistas ante estas decisivas elecciones del 13 de mayo, reconoció que el PSOE está teniendo mejor comportamiento con el Gobierno del PP en materia antiterrorista que el que los populares tuvieron con el Ejecutivo socialista. En todo caso, quitó importancia a las críticas del PSOE. 'Lo importante es su lealtad a la Constitución y el Estatuto. Y yo respeto que quiera buscar su propio espacio electoral', remachó conciliador.

LOS NACIONALISTAS NO QUIEREN NI PUEDEN ACABAR CON EL MIEDO
Editorial El Mundo 7 Abril 2001

Por paradójico que parezca, la decisión del PSOE de poner protección de forma obligatoria a todos sus concejales en el País Vasco ha provocado la renuncia a seguir en el cargo de siete ediles, que se sienten todavía más amenazados con escolta policial.

Ayer, Carlos Uribe, teniente de alcalde de Elciego (Alava), presentó su carta de dimisión, que se suma a las de cinco concejales socialistas de Zumárraga y otro de Zumaya. Nada se les puede recriminar, ya que bastante valor demostraron al aceptar figurar en las listas de su partido. Juan Fernando López Aguilar, miembro de la Ejecutiva del PSOE, realizó ayer un certero diagnóstico de la situación: «El Gobierno que consiente que sólo algunos puedan representar la soberanía popular es infinitamente más cobarde que las personas que no arriesgan su vida» para ejercer cargos públicos.

Es evidente que el Gobierno que preside Ibarretxe y los dos partidos que lo sustentan, PNV y EA, no han hecho absolutamente nada para apoyar a los concejales y cargos públicos del PSOE y del PP, fuera de retóricas y vacías declaraciones de solidaridad, como la de ayer de un centenar de concejales nacionalistas de Alava.

De muy poco sirve lamentar lo que está sucediendo en el País Vasco si no se está dispuesto a hacer algo para cambiarlo. Y ésta es la actitud permanente del Gobierno de Ibarretxe, que ha dejado adueñarse de la calle a los violentos y ha cerrado los ojos al amedrentamiento que sufre la población no nacionalista.

A Ibarretxe, a Arzalluz, al PNV ya no les queda ningún crédito. No sólo no van a hacer nada para proteger a quienes no pueden defender las ideas por las que han sido elegidos sino que lo que les interesa es perpetuar esta situación para avanzar en la vía soberanista. Poco importa que ello provoque la desbandada del sector no nacionalista de la sociedad vasca.

Por tanto, la única alternativa para acabar con este estado de cosas pasa por elegir un nuevo Gobierno capaz de luchar contra ETA, aislar a quienes justifican el terror y sacar a la calle a la Ertzaintza para parar los pies a los violentos, como Mayor Oreja se propone hacer. La gravedad de la situación no admite medias tintas ni ambigüedades de gentes que juegan a dos barajas.

Nunca unas elecciones habían sido tan importantes en el País Vasco, porque lo que se juega es mucho más que la alternancia de poder. Se juega la libertad que los nacionalistas han tirado al cubo de la basura. Deben ser castigados en las urnas.

Dirigentes del PSOE responsabilizan al Gobierno vasco de la dimisión de sus ediles
López Aguilar: «Un Gobierno que consiente eso es infinitamente más cobarde que quien no arriesga su vida en esas condiciones»
JOSE Mª ALONSO. OSCAR TORRES El Mundo 7 Abril 2001

SAN SEBASTIAN/VITORIA.- El secretario de Libertades Públicas y Desarrollo Autonómico del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, acusó ayer al Gobierno vasco de ser el «responsable directo» de la dimisión de los concejales socialistas en Euskadi, y puntualizó que un Ejecutivo que consiente esta situación «es infinitamente más cobarde que la persona que no arriesga su vida para defender la soberanía popular en las actuales condiciones».

Su compañero de partido Javier Rojo, secretario general del PSE de Alava, pidió al lehendakari, Juan José Ibarretxe, y al resto de los miembros del Gobierno vasco que renuncien a sus escoltas «porque a ellos no les va a pasar nada», y que los cedan a los concejales socialistas y populares para su protección, tras conocer la dimisión del teniente de alcalde de Elciego, Juan Carlos Uribe.

En San Sebastián, López Aguilar indicó que la responsabilidad de las dimisiones de los ediles socialistas vascos «no se agota en ETA», y, en este sentido, denunció la «pasividad» del Gobierno vasco, que, a pesar de tener «amplias competencias» en la materia, «no atiende a su responsabilidad política de garantizar la seguridad pública de los cargos electos».

López Aguilar rechazó que la dimisión y privación de libertad de los ediles no nacionalistas sea «parte del paisaje», y achacó a la «irresponsabilidad y cobardía» del Gobierno vasco el hecho de que «la democracia no esté funcionando» en Euskadi.

López Aguilar acudió ayer a la capital donostiarra para transmitir la «solidaridad, respaldo y afecto» de la Ejecutiva Federal a los ediles del PSE. En este sentido, consideró «comprensible» la decisión de algunos concejales de presentar su dimisión, ya que, según precisó, «no es algo asumible ni tolerable que en una sociedad democrática haya que arriesgar la vida para representar la voluntad popular».

Este jueves se produjo la octava dimisión en las filas del PSE-EE con la renuncia de Juan Carlos Uribe, concejal de la localidad alavesa de Elciego, que se sumaba a la de los siete ediles socialistas (5 de Zumárraga, uno de Pasaia y otro de Zumaia) que han optado por abandonar sus cargos al negarse a llevar protección.

Sin embargo, el PSE atribuye las dimisiones de Pasaia y de Zumaia a «motivos personales y profesionales» y las desvincula de la decisión de poner escolta a todos sus cargos públicos, a raíz del asesinato del concejal Froilán Elespe, que había rechazado protección personal.

El dirigente socialista, quien comparó el «fascismo y totalitarismo» de ETA con los «talibán de Afganistán», advirtió de que en las elecciones del 13 de mayo «está en juego regresar a un estado de barbarie en el que sólo algunos pueden permitirse el lujo de representar la soberanía popular, porque otros están amenazados».

Rojo, por su parte, pidió al Gobierno vasco «que ponga sus escoltas al servicio del resto de la comunidad; hoy son un gasto superfluo. Ni a Ibarretxe ni a ningún integrante de su Gobierno les va a pasar nada, son parte de los suyos», aseguró.

El máximo responsable del PSE alavés acusó a PNV y a EA de caer en la «complicidad intelectual» con ETA y de hacer «nacionalismo de salón» con sus propuestas políticas, y aseguró que constituye una vergüenza que ni el Ejecutivo vasco ni el lehendakari ni su partido hayan mostrado su respaldo al PSE-EE tras conocer las dimisiones.

Precampaña
«¿Dónde están ahora Balza e Ibarretxe y el rey de reyes que es Arzalluz?», se preguntó. «El PNV, encima, nos insulta, y su portavoz, Joseba Egibar, culpa a los socialistas y nos acusa de magnificar el problema porque estamos en la precampaña», añadió el líder del PSE-EE.

«Tenemos derecho a tener miedo y a exigir dignidad a un Gobierno para que nos defienda. Yo no voy a pedir explicaciones a Otegi, que ya sé lo que piensa: nos lo explica con claridad en los panfletos que ha metido en nuestros buzones», aseguró Rojo. Por su parte, el secretario general del PSE-EE de Guipúzcoa, Manuel Huertas, no descartó que se puedan producir nuevas dimisiones en el seno del partido, ya que «la gente no quiere renunciar a su vida normal».

Huertas afirmó que la «persecución» de ETA a los ediles socialistas está provocando una «especie de golpe de Estado en las instituciones», ya que el «vacío que deja un concejal al dimitir lo ocupa el totalitarismo». El secretario general de los socialistas guipuzcoanos arremetió contra el PNV y EA, de los que dijo que no sufren la amenaza terrorista porque «comparten fines con ETA». Por este motivo, reclamó a los nacionalistas que tengan «dignidad» para no «vender su voluntad a los tiranos a cambio de la comodidad».

También ayer, responsables municipales del PSE y del PP dieron a conocer, en sendas ruedas de prensa celebradas en Santurce (Vizcaya) y Vitoria, que sus partidos promoverán la colocación en las fachadas de los ayuntamiento vascos de pancartas con el lema ETA no.

En Santurce, alcaldes socialistas vascos anunciaron que el PSE presentará una moción en todos los ayuntamientos en los que tenga representación municipal para colocar en las fachadas de los edificios consistoriales una pancarta con el lema ETA no-ETA ez y para incluir este lema en los documentos oficiales de los consistorios.

La moción afirma que «es necesario ir recuperando las libertades perdidas y la dignidad democrática» y «convertir las declaraciones en actitudes, desde la convicción de que la línea divisoria en Euskadi es hoy entre democracia y totalitarismo».

Por su parte, el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso (PP), anunció que el Ayuntamiento que preside mostrará «que la ciudad está en contra de ETA» mediante la colocación en su fachada de una pancarta con el mismo lema.

Rosa Díez, portavoz del PSOE en el Parlamento Europeo, acusó al PNV de mantener un «comportamiento carroñero» con los socialistas, porque, a su juicio, «saca ventaja política» de las personas de su partido amenazadas y asesinadas por ETA.

Por último, el coordinador de la Ejecutiva del PSE-EE, Rodolfo Ares, lamentó «la amnesia» del lehendakari, que, en su opinión, «no recuerda que fue él quien optó por construir el país desde el frentismo nacionalista».


«Hoy todos somos ediles»
VITORIA.- El lehendakari en funciones, Juan José Ibarretxe, declaró ayer en la capital alavesa que «hoy todos somos concejales», en referencia a los ediles socialistas que han protagonizado una cadena de dimisiones de los ayuntamientos del País Vasco al negarse a llevar escolta. De esta manera, contestó a Jaime Mayor Oreja, quien había instado a la Lehendakaritza «a situarse más cerca de los ediles amenazados». Ibarretxe lamentó estas declaraciones, que calificó de «injustas», y consideró «ingenuo pensar que quien ocasiona miedo y extorsiona es el PNV o EA».

Además, el lehendakari extendió su apoyo a todos los amenazados por ETA, a la que definió como el principal problema, y «cuyo gran éxito es dividir a los que no piensan como ella, y no matar de manera desalmada y brutal».

En su mensaje, Ibarretxe manifestó que «el Gobierno vasco está cerca de los que sufren, sean del partido o de la ideología que fueren».

Por su parte, el presidente de la Asamblea de Municipios Vascos (PNV-EA), Jon Jauregi, expresó ayer su solidaridad con los concejales del PSE-EE, y también con el resto de cargos que «aunque no hayan materializado su dimisión se sientan coartados y violentados»

Dimite un sexto edil del PSE por negarse a llevar escolta
El PSE acusa al Gobierno de Ibarretxe de 'no poner todos los medios' para proteger a sus ediles
ISABEL C. MARTÍNEZ  Vitoria El País 7 Abril 2001

El teniente de alcalde de Elciego (Álava), el socialista Juan Carlos Uribe, presentó ayer su renuncia por negarse a llevar escolta. Es la sexta dimisión de un edil socialista en Euskadi, y se produce sólo un día después de que Nicolás Redondo, el líder del PSE, diera por zanjada la crisis interna surgida en esta precampaña electoral, gravemente interferida por las amenazas de ETA. El PSE culpa de estas dimisiones al lehendakari, Juan José Ibarretxe, y a su Gobierno autónomo. Los ediles socialistas sufren 'miedo' e 'inseguridad' porque el Gobierno vasco 'no pone todos los medios' para protegerlos, según Javier Rojo.

Tras esta sexta renuncia, los alcaldes socialistas, reunidos en Santurtzi, se comprometían a 'liderar una rebelión institucional' contra quienes les atacan y a presentar mociones para colocar en las fachadas de los ayuntamientos la leyenda 'ETA no'. El acto se vio sobresaltado por el impacto en una ventana del salón de plenos de una de las piedras que dos jóvenes, luego detenidos por la Ertzaintza, lanzaban a un centenar de estudiantes de secundaria concentrados contra ETA

Los socialistas volcaron su ira en el Gobierno vasco, al que acusan de ser responsable de la situación, máxime tras el nuevo abandono, protagonizado por Juan Carlos Uribe, el teniente alcalde de Elciego, único municipio con alcaldía socialista en Álava. El secretario de libertades públicas del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, acusó al Gobierno vasco de ser 'responsable directo y político' de las dimisiones de sus ediles -cinco en Zumárraga y uno en Elciego- y le tildó de ser 'infinitamente más cobarde' que aquéllos, por consentir un deterioro de las condiciones democráticas de tal calado que convierte en 'un elemento del paisaje' las dimisiones de concejales.

El secretario general del PSE alavés, Javier Rojo, confirmó la dimisión de Uribe y arremetió contra el Ejecutivo autónomo y su presidente, Juan José Ibarretxe, a quien pidió airado que 'ceda sus escoltas' a quienes las necesitan, ya que para el lehendakari son algo 'superfluo' y ETA 'nunca hará nada a Ibarretxe, porque son parte de ellos'.

Rojo se mostró indignado en su comparecencia. '¿Dónde está la declaración del Gobierno vasco ante lo que está sucediendo?', se interrogó. 'Sólo Egibar ha hablado y ha sido para culparnos a nosotros de estar magnificando la situación', acusó. Sobre el hecho de que las dimisiones no estén afectando al PP, Rojo apuntó que bastantes ediles populares optaron hace tiempo por no acudir siquiera a sus ayuntamientos.

Por su parte, Ibarretxe tildó de 'despropósito enorme' verter sobre su gobierno una resposabilidad que volcó en exclusiva en ETA. 'Hoy todos somos concejales socialistas', afirmó.

'Aves de paso'
A su vez, el vicesecretario general de EA, Rafael Larreina, afirmó que concejales socialistas y populares reciben más apoyo de sus compañeros nacionalistas de corporación que de sus propios dirigentes, 'lejanos en los despachos de Madrid' y 'aves de paso' en el País Vasco. 'Así se lo he oído decir directamente', aseguró. Larreina, negó que los electos nacionalistas se muestren indiferentes a la 'tragedia' del acoso y falta de libertad de los ediles del PSE y el PP y un centener de alcandes y concejales del PNV y EA aprobaron en un encuentro en Vitoria una declaración de apoyo a los amenazados 'en especial a aquellos que en estos momentos están sufiriendo de manera más cruenta la extorsión y la amenaza'.

Con el teniente alcalde de Elciego son ocho los electos socialistas que han abandonado sus puestos en esta semana, aunque la dirección del partido desvincula dos de las dimisiones -la de Zumaia y la de Pasajes- del conflicto surgido por la obligación de llevar escolta impuesta a sus concejales. El Ayuntamiento de Irún, gobernado por el socialista Alberto Buen Lacambra, decidió ayer contratar por su cuenta servicios de protección, y adelantar su pago, sin esperar a las nuevas medidas de Interior, lo que indicaría que éstas aún no han llegado.

El líder de los socialistas guipuzcoanos, Manuel Huertas, dejó ayer la puerta abierta a la posibilidad de que se produzcan más dimisiones y advirtió a los nacionalistas: de 'que no piensen que mañana no les va a pasar a ellos, porque esto es progresivo, ahora estamos nosotros en el punto de mira, pero mañana estarán otros', auguró. Algunos electos socialistas han planteado al partido que contemple fórmulas de protección 'más abiertas' y flexibles, que no impliquen la adjudicación de una escolta permanente. Pero sus responsables de seguridad se negaron a comentar siquiera este extremo.

El PP se ha pgrecido a defender las propuestas socialistas allí donde éstos se queden sin voz, un ofrecimiento que ya realizó EA el mismo lunes, al abrirse la crisis en Zumárraga, y los socialistas rechazaron, actitud que mantuvieron ayer con los populares.

Mayor creará una policía de proximidad contra la «kale borroka» y frenará la imposición del euskera
Asegura que acertará sobre el cambio de gobierno igual que lo hizo con la tregua-trampa
El candidato a «lendakari» del PP, Jaime Mayor Oreja, anunció que convertirá a la Ertzaintza en una policía de proximidad especializada en la lucha contra el terrorismo callejero y que reducirá la obligatoriedad en la enseñanza del euskera. Si llega al Palacio de Ajuria Enea, el ex ministro de Interior está dispuesto a sentar a consejeros «independientes» en su gabinete. También se mostró convencido de que se desalojará a los nacionalistas del Gobierno el 13 de mayo si hay una participación en el País Vasco similar a la que hubo en esta Comunidad en las elecciones generales.
S. Recio - Madrid .- La Razón 7 Abril 2001

El candidato del Partido Popular a la «lehendakaritza», Jaime Mayor Oreja, reveló ayer sus primeras medidas si llega a ser el próximo inquilino del Palacio de Ajuria Enea en un encuentro del Club Internacional de la Prensa y de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera. «Combatir mejor que hoy la lucha contra Eta, si es preciso con una policía de proximidad especializada en la lucha contra la “kale borroka”» señaló el máximo líder popular vasco que también subrayó otro principio de su futuro gobierno, el de la libertad sobre el euskera, es decir que los niveles de esta lengua no serán una limitación ni formarán la «actual suicida politización».

    Mayor Oreja mostró su convencimiento de que el próximo 13 de mayo se va a producir un cambio, ya que el País Vasco vive una «rebelión social». «Se han producido síntomas, quién iba decir hace unos años que iba haber un rector, unos intelectuales en la universidad como los que hay ahora, ha cambiado la sociedad, lo único que no ha cambiado es el Gobierno, lo lógico es que se produzca el cambio», subrayó.

    Frente a esa «rebelión democrática» se encuentra la «paz de los cementerios» y lo que los nacionalistas han denominado la «fractura social». Mayor explicó que la «fractura social es el crimen y no la reacción al crimen». Puso el siguiente ejemplo: «Si en un barrio hay unos gangsters, ¿la fractura social se produce porque los vecinos se rebelan ante los gangsters? Tiene que haber una rebelión democrática y hacer frente a los gangsters».

    Con lógica y con números, el ex ministro de Interior vaticinó para la festividad de la Virgen de Fátima, que se desalojará a los nacionalistas del Ejecutivo vasco si hay una participación similar a la que hubo en esta comunidad en las últimas elecciones generales. «Si hay una respuesta social máxima se producirá el cambio, con los datos de las elecciones generales obtendríamos 40 escaños sobre 75». Es más, según Mayor al igual que auguró que la «tregua» de Eta era una trampa, lo hace ahora sobre el cambio del 13 de mayo. Y en ese momento será hora de «hacer país». El candidato popular no descartó sentar entonces en su gabinete a «independientes».

    Ante su futuro político, señaló que era «candidato y no adivino» y «providencialista, es decir, lo que Dios quiera». Y la Virgen de Fátima.

Contra la halitosis moral
Fernando GARCÍA DE CORTÁZAR ABC 7 Abril 2001

Hace años que corren malos tiempos para la libertad en el País Vasco. Hace años que defender la Constitución, defender la España democrática en el País Vasco y el País Vasco libre en la España democrática se ha convertido para muchos en un viaje sin billete de vuelta, como el de aquellos trenes siniestros, de convoyes de vagones de mercancías o ganado con las ventanillas clausuradas, que una vez cruzaron la noche de una Europa lúgubre, carcomida de historia y fascismo. Hace tiempo que los raíles del terror, el exilio, los silencios cómplices, la debilidad moral y el mirar a otro lado deslizan a la sociedad vasca hacia la estación del totalitarismo. Hemos oído el aullido letal de los disparos o las bombas, la urgencia de las ambulancias en la calle o la pedrada de fuego en los cristales de la sucursal bancaria o de una vivienda, en cuya fachada aparece groseramente pintada una sola palabra que contiene en su brevedad el máximo grado posible de injuria: Español.

Basta la expresión de un sueño o un pensamiento en voz alta para que un día, en cualquier momento, vengan a buscarte, para que tu nombre figure en la memoria de un ordenador o en una lista mecanografiada de futuros muertos o traidores. Hoy todo aquel que sueña un País Vasco en libertad en una España libre es compañero del oficinista de Praga que habita en las páginas de aquel Proceso que imaginó Kafka. Como a Joseph K. a muchos vascos no nos acusan de nada, salvo de ser culpables, de existir. «Sí», dijo el ujier, «son acusados, todos los que ve aquí son acusados». «¿De veras?», contestó K, contesta Jaime Mayor, «Entonces son compañeros míos».

Es casi comprensible, ante tanta brutalidad, sentir la tentación del silencio, nacida del hastío o el cansancio, o la inclinación a relegar su sombra de los titulares o el primer plano de atención a la marginal crónica de sucesos. Pero no es posible. Y es que hay cosas ante las que no se pueden cerrar los ojos, que no podemos callar, hay verdades que nos rompen los lazos del corazón y que debemos desnudar y gritar al viento. Lo sabe Jaime Mayor y aquellos Edipos que tal vez un día sientan el impulso de arrancarse los ojos ante el horror sembrado por sus criaturas ideológicas. Lo saben todos los ciudadanos, o deberían imaginarlo; hemos visto lo que les ocurría a otros muy cerca, vecinos y amigos que de pronto, un buen día, son asesinados y desaparecen de nuestro mundo cotidiano o que han tenido que huir, o que se han quedado como si no hubiera ningún peligro, en la frontera de los sueños y la pesadilla de los cócteles nocturnos. ¿Cómo se puede cerrar los ojos? ¿Cómo no romperse las cuerdas vocales para denunciar este museo de los horrores? La complicidad carga de munición el tambor de los revólveres, pero la indiferencia, el no sentirse incluido en el número sin fin de condenados, como si la convivencia no estuviera en peligro, como si la amenaza no fuera con nosotros, con nadie... ese silencio nos envilece, nos prostituye... nos encanalla; suena como un aldabonazo, un golpe en la puerta de la conciencia moral de nuestra tierra, donde al lado del basurero de la complicidad y la equidistancia, paradójicamente, se están multiplicando los más excelsos ejemplos de coraje ciudadano y compromiso ético.

Vivimos tiempos de penumbra, de mitos y noches con cristales rotos, tiempos de silencio y desmemoria. Nosotros, los escritores, los historiadores, los políticos... tenemos la obligación cívica de arrojar un poco de luz sobre el albañal de nuestra sociedad. La energía, la fe, la devoción que pongamos en esta empresa iluminará el futuro de nuestros días y de todos los que soñamos un país sin mordazas ni peajes, y el resplandor de esa llama puede alumbrar en verdad la esperanza de los vivos y hacer justicia a los muertos. En sus horas de máximo peligro, en los momentos históricos, la democracia necesita de hombres y mujeres con un fuerte sentido ético, capaces de conducir la carga de las aspiraciones ciudadanas —libertad individual, justicia...— a buen puerto. Jaime Mayor Oreja no ha rehuido esta responsabilidad, convencido como está de que tolerar la barbarie es otra forma brutal de barbarie. Desde un compromiso ético de raíz cristiana ha aceptado con firmeza, como otros muchos vascos, el papel de defender la libertad en sus horas tambaleantes, bien como ministro de Interior bien en la tribuna pública o al lado de las víctimas de la purga terrorista, haciendo apología de la piedad en un mundo, enfermo de halitosis moral, cada vez más sordo al dolor, considerado el dolor de los otros.

Quien en este tiempo de bárbaros tolera la inmundicia etarra, quien se refugia en el mutismo o en las palabras huecas que suenan por sonar, quien pretende construir un país que ha logrado hacer imposible con su mentalidad totalitaria o fomenta el odio patalógico a lo español ignora que las campanas también doblan por él cuando el ruido de pasos avanza por la escalera y pasa de largo y los golpes suenan en la puerta de otra casa.

Somos lo que decimos y hacemos, lo que nuestras palabras y actos se atreven a soñar. A comienzos del siglo XIX, Hölderlin había escrito: «Todo lo que he conocido/tú me lo escribirás para recordármelo,/con cartas,/y yo también lo haré,/te diré todo tu pasado»... A mí me gusta imaginar que dentro de diez, quince años, alguien nos escribe una de esas cartas desde el pasado, desde un tiempo que ya no existirá, desde un lejano 2001, contándonos las vidas y los sueños, la política que representamos o una marea de libertad, y que después de leer la carta, aquello que dijimos y defendimos en unos años hambrientos de paz, podamos mirarnos al espejo o descolgar un teléfono imaginario y decir en alto, a nadie, a nosotros mismos: «No, no me arrepiento de haber gritado, de ser culpable por haber existido». A mí me gusta pensar que esta ilusión es legítima y posible y que, gracias a personas como Jaime Mayor, llegue un día en que todos los vascos podamos caminar por las alamedas de la libertad,donde como en el poema del Mio Cid apriessa cantan los gallos e quieren quebrar albores o las piquetas lorquianas de los gallos cavan buscando la aurora.

La Ertzaintza es clave
Por Enrique de Diego Libertad Digital  7 Abril 2001

La Ertzaintza no es más eficaz porque no quiere o porque no la dejan. En los últimos tiempos ha demostrado que, sin órdenes de que se inhiba, puede y sabe serlo mucho. En muy poco tiempo detuvo a los asesinos de su compañero y protagonizó un espectacular servicio de rescate de Román Sudupe, dentro de un amplio despliegue de protección a cargos nacionalistas alrededor de la boda del hijo de Xabier Arzalluz.

De hecho, el terrorismo no puede combatirse sin el concurso de la Ertzaintza y sin una medida tan conveniente como la propuesta por Mayor Oreja: el establecimiento de una policía de barrio o de proximidad que recupere la calle. Es lo que muchos entendemos como la “solución policial” tan manipuladamente denostada por el nacionalismo. La recuperación de la calle para el disfrute de los derechos y libertades de los contribuyentes. La convivencia sin riesgo físico para las vidas. La posibilidad de que los representantes populares no tengan que llevar escolta sino que las medidas de seguridad sean las que tengan que adoptar los delincuentes.

De hecho, la Ertzaintza se creó porque se dijo y se entendió que sería más eficaz para esa misión y para acabar con el terrorismo. No ha sido así por mediatización política, pues ahora mismo la policía autónoma está básicamente al servicio del PNV y no de todos los ciudadanos. Una policía de proximidad haría imposible la kale borroka y a medio plazo agostaría el canal de leva de la banda terrorista, que con la pinza de la colaboración francesa no podría contar ni preparar a nuevos militantes, que ahora se educan en la violencia callejera, en el terrorismo cotidiano.

De hecho, el Ministerio del Interior no tiene capacidad, por delegación de funciones, por transferencia de competencias, de velar por la seguridad de los ciudadanos en muchas zonas del País Vasco, que dependen del gobierno vasco y de la ertzaintza, y donde Ajuria Enea ha establecido una postura de inhibición. La “solución policial”, en ese sentido, no es negociable. Es el mínimo de un Estado de Derecho.

Las policías se han creado para que haya seguridad en las calles. Mayor Oreja demuestra por enésima vez que tiene las ideas claras y soluciones que por su obviedad están en el mismo núcleo de una paz auténtica sin chantajes. La calle no tienen por qué recuperarla los ciudadanos mediante las movilizaciones en un ejercicio de heroísmo. Esa es misión de la policía. Para eso pagan los ciudadanos sus impuestos. El País Vasco no necesita más nacionalismo; antes de todo, precisa más sentido común.

Vecinos de Baracaldo piden al alcalde que no dé al PP licencia para una sede
BILBAO. M. Alonso ABC 7 Abril 2001

El PP inició el pasado mes de octubre la búsqueda de una sede en Baracaldo después de que tuviese que abandonar la anterior por la venta del local. Desde entonces trece personas han dado marcha atrás en los iniciales acuerdos de alquiler al enterarse de que en ellos se iba a instalar una oficina de este partido.

Y ahora, seis meses después y tras conseguir al fin firmar un contrato, el miedo invade a los vecinos de la nueva sede, quienes han pedido al alcalde que no conceda la licencia de apertura.

«Podemos irnos a un monte o a una alcantarilla para no molestar a nadie cuando nos maten o nos quemen la sede», manifestó a ABC el portavoz del Grupo municipal del PP en Baracaldo, Rafael Carriegas. En su opinión, «es necesario que la sociedad vasca se sacuda el miedo y se enfrente a quienes pueden poner una bomba en una sede del PP y no contra el partido que puede ser víctima de un atentado».

Carriegas está indignado porque su formación, como otros partidos no nacionalistas en el País Vasco, sea tratado como lo fueron los judíos en la Alemania nazi. Pero su indignación no va dirigida contra los vecinos de la sede de Baracaldo, a los que comprende pero no justifica porque «intentan quitarse el muerto de encima y que le toque a otro». La indignación va contra «quienes permiten que en el País Vasco se vivan estas situaciones». En este sentido, Carriegas se remitió a las cifras para lamentar que la «minoría nacionalista» imponga su ley a la mayoría no nacionalista de Baracaldo, donde sólo el PP y el PSOE suman 35.000 votos.

Mayor defiende un modelo educativo que «expulse el miedo de las aulas»
ABC 7 Abril 2001

El candidato a lendakari por el PP, Jaime Mayor Oreja, sostuvo ayer que la educación será la base para cambiar la sociedad vasca en un futuro, y abogó por un sistema educativo que «recupere la pluralidad y la universalidad de lo vasco frente al autismo nacionalista», y que sirva de referente ético y moral, así como que devuelva «la salud a las aulas y la higiene a los contenidos».

En un seminario sobre «Educación y Libertad», que reunió a más de un centenar de profesores de enseñanzas medias y que contó también con la participación de la ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, y del cabeza de lista por Álava, Ramón Rabanera, Mayor Oreja sostuvo que «cuando se comienza violentando y falseando la enseñanza, se termina ejerciendo la violencia cotidiana sobre las personas».

Por ello, subrayó que «hay que acabar con ese caldo de cultivo, donde se siembra odio y se cosecha terror» porque «no se puede seguir sacrificando jóvenes vascos, a una juventud tras otra, porque ninguna sociedad puede aguantar esta sangría humana».

SIETE PRINCIPIOS
Tras el coloquio, organizado por la Fundación Humanismo y Democracia, en el que tomaron parte el senador José Manuel Barquero; el profesor de instituto y portavoz de «¡Basta ya!», Ernesto Ladrón de Guevara, y el portavoz de educación del PP vasco, Iñaki Oyarzábal, el candidato presentó los siete principios que regirán la nueva política educativa y cultural y que pretende «expulsar el miedo de las aulas», y «terminar con la cultura étnica y la educación sectaria que han fomentado los nacionalistas», que han demostrado, tras 20 años de gobierno, dijo, «un fracaso para alcanzar los valores de la paz y la libertad».

LIBERTAD DE ELECCIÓN
Las siete claves expuestas por Mayor Oreja para «regenerar y normalizar» la educación hacen referencia a una cultura vasca plural frente «a la manipulación nacionalista»; a la enseñanza de valores democráticos de tolerancia y libertad; a la defensa del euskera sin manipulación ideológica y también del castellano desde «el principio de igualdad»; al respeto a la historia en los libros de texto y al profesorado; a la libertad de elección entre los tres modelos lingüísticos educativos y a la creación de programas en los medios de comunicación públicos que contribuyan a la regeneración democrática.

Al respecto, el candidato a lendakari por el PP pidió a los ciudadanos que reflexionen sobre si la principal función de la educación «es sembrar soberanismo o los valores y principios éticos y morales para la convivencia», y también sobre si la educación es «un instrumento de manipulación de las conciencias o una manera de hacer crecer en dignidad al ser humano».

Así, se comprometió a que el primer objetivo de la enseñanza vasca sea la educación en valores democráticos de tolerancia y libertad, «y no la creación de un ambiente étnico-identitario para la construcción nacional».

Para ello, los textos educativos «dejarán de fomentar las falsedades históricas, geográficas, biológicas y antropológicas». También se comprometió a «proteger» el libre ejercicio de la función docente, y a los profesores que sean objeto de coacciones o violencia, así como a poner las condiciones para que los profesores exiliados regresen a dar clases, además de recuperar el rigor científico en materias como la historia o la geografía.

Por su parte, Pilar del Castillo destacó que «para desarrollar cualquier sistema educativo se necesitan unos requisitos determinados y el primero de ellos es el de la libertad en la docencia y en la elección». A su juicio, existe «un problema previo» a la discusión sobre las reformas educativas, que es «el requisito de la libertad», «determinante en buena medida de lo que ocurra en la educación y en el futuro de la sociedad».

Miembros de Unió crearon empresas para sacar dinero de Turismo, según un informe
ENRIQUE FIGUEREDO El Mundo 7 Abril 2001

BARCELONA.- La Guardia Civil afirma en un informe remitido al juez que un grupo de sociedades, todas ellas vinculadas a militantes de Unió Democràtica de Catalunya (UDC), fue «creado o utilizado» por sus responsables «con un objetivo común: realizar informes para el Consorcio de Turismo de Cataluña», según se dice textualmente en el documento policial. Algunas de estas compañías apenas tuvieron otra actividad comercial.

Los investigadores del Núcleo de Delincuencia Económica llegan a esta conclusión después del exhaustivo estudio de los informes que durante los años 1993 a 1995 compró Turismo de la Generalitat a diferentes sociedades. Un examen que se ha ampliado a todas las personas vinculadas a las firmas que vendieron dichos estudios a este consorcio público catalán.

La orden del Juzgado de Instrucción número 11 de Barcelona, cuyo titular es Francisco González Maíllo, fue encargada a la Guardia Civil para verificar varias circunstancias. Una de ellas era comprobar que fueran técnicamente solventes ante la «dudosa utilidad», señalaba el instructor, de algunos de ellos. Además, el juez quería dilucidar si el precio pagado entonces -varios millones de pesetas en la mayoría de los casos- se correspondía con los precios de mercado de la época. El instructor quiso también que la Guardia Civil investigara a las personas que estaban tras las sociedades que facturaban los estudios y sus conexiones.

Diligencias
El Núcleo de Delincuencia Económica ha agrupado a los responsables de estas firmas en varios grupos. Uno de ellos es el que constituyen las sociedades Gestumer, Pasanger, Socesca y Global Bussines. «Estas cuatro sociedades fueron creadas o utilizadas en 1994 -se señala en las diligencias policiales-, por Santiago Vallvé Borrat, Víctor Manuel Lorenzo Acuña y José Górriz Aparicio con un objetivo común: realizar informes para el Consorcio de Turismo de Cataluña». Según la Guardia Civil, estas compañías realizaron cinco informes «por los que facturaron 14,9 millones de pesetas».

La Guardia Civil se apoya en varios elementos para relacionar las cuatro sociedades entre sí, como tener el mismo domicilio social y accionariado.

Las tres personas señaladas en el informe tienen vinculaciones con UDC. Santiago Vallvé Borrat es militante del partido y aparece además relacionado en otro sumario que se sigue por presunta gestión irregular de subvenciones para la formación de parados. Víctor Manuel Lorenzo Acuña es el ex cuñado de Sánchez Llibre. El tercero de esta lista es José Gorriz, empresario militante de Unió y amigo de Sánchez Llibre.

Comerciantes denuncian ante sus Cámaras «presiones» para secundar la huelga de EH
O. BARRIUSO BILBAO El Correo  7 Abril 2001

Pequeñas empresas vascas, fundamentalmente de los sectores comercial y hostelero, han mostrado su «preocupación» ante las «presiones» que aseguran estar recibiendo para secundar la huelga general convocada por Euskal Herritarrok para el próximo martes día 10 en favor de la soberanía vasca, según denunciaron ayer las Cámaras de Comercio vascas en una nota.

Estos organismos, que subrayaron que las intimidaciones a los comerciantes «condicionan su libertad para decidir lo que estimen oportuno», hicieron un llamamiento a los convocantes para que «respeten» la libertad de apoyar o no el paro y «el derecho al trabajo» de quienes no deseen adherirse.

No fue la única voz que se alzó para reivindicar «normalidad» en la jornada del martes. La patronal del pequeño y mediano comercio de Vizcaya, Cecobi, apeló al «orgullo» de este sector para que los trabajadores «no se dejen intimidar» ante «la más que probable» presencia de piquetes informativos.

La federación puntualizó que «el miedo es libre», por lo que aseguró «entender» la postura de los comerciantes que decidan echar la persiana de sus negocios. Cecobi instó a las empresas a «desarrollar su actividad con total normalidad» y pidió a las instituciones que «pongan los medios necesarios» para garantizar que, el martes, «el pequeño y mediano comercio de Vizcaya pueda seguir contribuyendo a la generación de riqueza en nuestro país».

En este clima, un comerciante de Getxo denunció ayer que las cerraduras de una treintena de locales del barrio de Las Arenas de este municipio fueron saboteadas por la mañana con silicona en lo que sus propietarios interpretan como «un aviso amenazante» de cara a la convocatoria del paro general.

Militancia «volcada»
La Agrupación de Comerciantes de San Sebastián advirtió de «la crispación que estos actos suelen ocasionar» y pidió que la «libre» decisión de ir al trabajo «sea respetada». La pasada semana, el PP de Álava denunció el reparto en comercios de hojas informativas en las que se invitaba a secundar la huelga.

EH reprochó a PNV y PP que hagan «el trabajo sucio» para «boicotear» el paro. La coalición radical acusó a los jeltzales de «usar» a la Ertzaintza para «acosar» a su militancia -«volcada» en la preparación de la huelga-, mediante «registros e identificaciones» y despegando carteles. «Si el PNV quiere enterrar nuestro futuro y renegar de los derechos que como pueblo nos corresponden, lo menos que puede hacer, por dignidad, es dejar trabajar a quienes hemos elegido el camino de la construcción de Euskal Herria», sentenciaron.

El coordinador general de IU-EB, Javier Madrazo, calificó la convocatoria de «ejercicio de imposición e intolerancia» y le auguró un «sonoro fracaso».

Los concejales amenazados llaman a una «rebelión frente a los que nos atacan»
PSE y PP presentarán mociones en los ayuntamientos para colocar pancartas con el lema ‘ETA no. ETA ez’ El alcalde de Vitoria dice que «así se verá quién se niega a aceptarlo o responde con ambigüedades»
G. TESTA/ ANA ROMERO BILBAO/ SANTURTZI El Correo  7 Abril 2001

«Hay que preocuparse antes por la libertad que por hacer calles o jardines». Con esta frase tan gráfica, el alcalde de Portugalete, Mikel Cabieces, expresó ayer el malestar de los socialistas vascos ante la indefensión y la indiferencia que sufren los concejales y cargos no nacionalistas por parte de las instituciones gobernadas por el PNV.

El PSE-EE -partido sumido en las últimas semanas en una imparable sangría de dimisiones de ediles por su negativa a llevar escoltas- acordó ayer presentar mociones en todos los ayuntamientos, a partir del lunes, para colocar la leyenda ‘ETA no. ETA ez’ en fachadas y documentos oficiales. Los socialistas consideran la iniciativa como el «primer paso» para «liderar un proceso de rebelión frente a los que atacan a las instituciones y a quienes las representan, en este caso los concejales». Así lo anunció en Santurtzi el secretario de organización del PSE y alcalde de la localidad, Javier Cruz, en un acto en el que estuvo rodeado por buena parte de los alcaldes socialistas vascos. No acudieron, entre otros y por diversos motivos, los de San Sebastián, Barakaldo, Ermua y Rentería.

El Partido Popular camina en una dirección similar. Ayer mismo tenía previsto celebrar en Vitoria una reunión, que finalmente fue aplazada, de sus cargos municipales en Euskadi. No obstante, el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, anunció que la capital alavesa también se sumará a este «gesto simbólico de rechazo a ETA». Alonso aclaró que aunque «no sería necesario llevar a pleno la iniciativa», piensa hacerlo para que así se vea «quién apoya de verdad una rebelión contra ETA y quiénes responden con ambigüedades» a un lema que, según opinó, «no puede generar enfrentamientos».

«Bendita rebelión»
El concepto de ‘rebelión’ encuentra sintonía entre las filas populares. Ayer mismo, el candidato del PP a lehendakari, Jaime Mayor Oreja, sostuvo en Madrid que hace unos años existía más miedo en el País Vasco. «Y cuando hay miedo no hay rebelión, hay la paz de los cementerios», señaló. Mayor se congratuló de que en en la actualidad se esté produciendo «una rebelión contra los ‘gansters’, pues bendita rebelión», informa Ramón Gorriarán.

El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, llegó a ofrecer al PSE que los concejales populares «sean la voz» de los socialistas, una invitación que fue rechazada por el PSE. «Lo que hay que resolver es el problema fundamental» de falta de libertades y no «poner parches», respondió la dirigente del PSE Gemma Zabaleta.

El secretario de organización del PSE presentó la ‘Declaración de los alcaldes socialistas en pro de la libertad’, en la que se identifica la política municipal como «la columna vertebral de la política institucional». «Pero hoy -lamentó Cruz- también el municipalismo se ha visto salpicado de excepcionalidad, y ve caer a sus concejales asesinados o dimitidos víctimas de la coacción y la dictadura del miedo».

«Palabras en hechos»
Los socialistas denuncian en su manifiesto que las instituciones «no se han enfrentado suficientemente a los violentos» y advierten de que «si los alcaldes no convertimos las palabras en hechos, las declaraciones en actitudes, los ciudadanos no nos van a seguir». Para ello, y con la ayuda del PP, presentarán mociones en todos los ayuntamientos, a las que esperan que «se sumen» el PNV y EA.

Durante la presentación de la iniciativa en Santurtzi, dos jóvenes arrojaron huevos y piedras contra el Ayuntamiento y contra un grupo de jóvenes pacifistas concentrados al lado del edificio, sin que se registrara ningún herido. Después de una persecución, ambos fueron detenidos y trasladados a dependencias de la Ertzaintza.

Nadie le dio vela en este entierro
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  7 Abril 2001

El infierno está empedrado de buenas intenciones. Las propuestas de mediación entre una banda terrorista o una actividad criminal y la defensa de las víctimas por un Estado de Derecho no pueden siquiera aspirar a considerarse buenas. Por eso, la intervención de Amnistía Internacional ante la presunta cúpula de ETA para que deje de matar, no es, pese a que pueda parecerlo, ni una buena idea ni, necesariamente, hecha con buena intención. Nadie le ha dado vela en este entierro y, hasta hace bien poco, no se había preocupado mucho por las víctimas del terrorismo. Más bien, por su tendencia izquierdista, tendía históricamente a considerar a los terroristas como víctimas.

Viene de inmediato a la memoria el zascandileo de ese agente o semoviente castrista llamado Pérez Esquivel que, agraciado con el Premio Nobel de la Paz, fue instituido mediador entre ETA y el Estado por ese otro gran zascandil llamado Juan Alberto Belloch. El resultado fue el previsible: nada, pero mucho protagonismo para ese sujeto, que siempre ha estado y estará más cerca de ETA, como su compatriota Hebe Bonafini, que de la España democrática. Por lo demás, no hay sino mirar a Colombia para comprobar que toda mediación más o menos internacional entre un poder legítimo y otro ilegítimo -Pastrana y Tirofijo- debilita al legal y fortalece al criminal.

¿Es esto lo que hace AI? Inevitablemente, sí. Por de pronto, junto al contacto, aunque no entrevista, con ETA (porque ETA no habrá querido) aparecen en la Prensa las intervenciones acerca del Estado español preocupándose por asuntos relacionados con los presos etarras o los terroristas menores de edad, sin descuidar una especie de cautela referida al separatismo radical como algo alejado de ETA y supuestamente confundido y perseguido por los obtusos españoles, hecho que no es verdad y que, además, favorece a la banda contra el Estado. Porque en estos zascandileos, el Estado democrático tiene que rendir cuentas o justificarse de todo, mientras que la banda queda al albur de sus intenciones, que son las de siempre: instalar un sistema totalitario mediante el crimen y el terror generalizados en una parte de España. Si Amnistía Internacional quiere ayudar en la lucha antiterrorista, que lo haga. Si quiere mediar, que se vaya a Cuba, donde, por cierto, pasó muchos años de vacaciones. Una parte de ellos, ayudando a los sandinistas en Nicaragua.

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