AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 25 Abril   2001
#ELA suelta lastre
Editorial ABC 25 Abril 2001

#El redivivo
Jaime CAMPMANY ABC 25 Abril 2001

#Grotesco, cierto
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 25 Abril 2001

#La cizaña
JAVIER PRADERA El País 25 Abril 2001

#El monopolio de las nueces
Enrique de Diego Libertad Digital 25 Abril 2001

#Una reacción exagerada contra un discurso poco matizado
Impresiones El Mundo 25 Abril 2001

#Absurda polémica
Editorial La Razón 25 Abril 2001

#Una lengua que rompe las fronteras
Fernando R. LAFUENTE ABC 25 Abril 2001

#La imposición del castellano
Nota del Editor 25 Abril 2001

#Las palabras del Rey
Editorial El País  25 Abril 2001

#Año 2300: La imposición lingüística es una etapa que hoy puede darse por felizmente superada.
Nota del Editor 25 Abril 2001

#La epifanía del cambio
Charo ZARZALEJOS ABC 25 Abril 2001

#Aprender del error
XABIER GURRUTXAGA El Correo  25 Abril 2001

#Nacionalismos hermanos
Cartas al Director ABC  25 Abril 2001

#La Junta Electoral aplica la Constitución para que el PNV tenga espacios gratuitos
FERNANDO GAREA El Mundo  25 Abril 2001

#Aznar pide explicaciones a la Junta Electoral Central por no tratar a todos los partidos por igual
EFE Libertad Digital  25 Abril 2001

#Nace la revista de pensamiento «Papeles de Ermua»
MADRID. ABC  25 Abril 2001

#Los papeles de Ermua
Juan BRAVO La Razón 25 Abril 2001  

#Aznar dice que si el PP gana las elecciones vascas, desinvertirá todo lo que se ha invertido en odio
Madrid  Estrella Digital   25 Abril 2001

#El silencio como táctica
C. COCA ILUSTRACIONES: BILBAO JOSÉ IBARROLA El Correo Madrid  Estrella Digital   25 Abril 2001

#El hermano y los socios de Anasagasti también captaron ayudas con otro «holding» de 9 empresas
Jose A. Pérez - Madrid.- La Razón  25 Abril 2001

#Constitucionalistas
KEPA AULESTIA El Correo 25 Abril 2001

#Los partidos que nunca mueren
Nota del Editor 25 Abril 2001

#NACIONALISMO
JOSÉ LUIS ALVITE La Voz 25 Abril 2001


#«¿Pero es que yo no soy de aquí después de 40 años de vasco por elección?»
ZURIÑE O. DE LATIERRO VITORIA El Correo 25 Abril 2001

#La mirada de las víctimas
BORJA HERMOSO El Mundo 25 Abril 2001

#Decenas de intelectuales y artistas secundan el mitin de Basta Ya
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 25 Abril 2001

#Ruptura sindical
Editorial  EL CORREO 25 Abril 2001

#Tácticas y estrategias
JOSÉ IBARROLA El Correo 25 Abril 2001

ELA suelta lastre
Editorial ABC 25 Abril 2001

Siguiendo la estrategia del PNV, su sindicato afín, ELA-STV, apelando a diferencias de criterio sobre negociación colectiva, ha roto la unidad que desde 1993 mantenía con el sindicato abertzale LAB, integrado en el conglomerado del nacionalismo radical. Resultaba una contradicción que el PNV insistiera en su alejamiento de HB y ETA y que su sindicato mantuviera la coordinación con LAB, coprotagonista de los movimientos estratégicos ejecutados por la izquierda abertzale al dictado de la banda terrorista. Por eso, la explicación más diáfana de lo sucedido ha sido la ofrecida por Joseba Egibar, portavoz del PNV, no por el secretario general de ELA-STV, José Elorrieta. Egibar ha dicho que la ruptura sindical es una consecuencia directa «de la imposición de una decisión de ETA —el fin de la tregua— al conjunto de la izquierda abertzale», benévola interpretación que choca con la realidad de una entente sindical que se remonta a antes del comienzo de la tregua. 

La decisión de ELA-STV busca, en definitiva, soltar el lastre que representan para el PNV y el nacionalismo gobernante en su conjunto, los pactos y alianzas suscritos en 1998 con los testaferros políticos y sindicales de ETA, lo que está resultando un vano intento de reescribir a su medida la historia reciente del País Vasco. Por más que ahora el PNV y ELA-STV renieguen de la izquierda abertzale por la revocación de la tregua de ETA, nada hay de sinceridad democrática ni de convicción moral en unos desencuentros que son meramente estratégicos y temporales. Ni en el terreno político ni en el sindical puede el nacionalismo llamado democrático olvidar el efecto hipotecante de su apuesta por el soberanismo y de la reivindicación del «conflicto con España», que les lleva a compartir el ideario nacionalista con ETA y HB. 

Por esta comunidad de objetivos, unida al mantenimiento de los principios de Lizarra y de sus consecuencias, como Udalbiltza, el nacionalismo no es creíble en sus golpes de pecho contra la izquierda proetarra. Todo responde a las necesidades de jugar a las dos bandas, en las que el PNV quiere mantenerse: la moderada, que exige un distanciamiento claro respecto de HB y ETA y puede consolarse con los discursos del lendakari o con los golpes de efecto como la ruptura de la unidad sindical; y la más radical, que se nutre de los mensajes tranquilizadores de Arzalluz y Egibar —los que deciden— al «entorno» de ETA. Su problema es que al final se acaba encontrando un punto de contradicción irreversible cuando al PNV se le pregunta si está o no dispuesto a pactar con HB. Es entonces cuando la reprobación a HB se vuelve coyuntural, dejando abierta la posibilidad de reeditar alianzas que generen un nuevo frente nacionalista, lo que se convierte en el único criterio válido para saber que lo que realmente pretende el PNV es la quiebra constitucional. Algo que no debería olvidarse durante la campaña.

El redivivo
Por Jaime CAMPMANY ABC 25 Abril 2001

Los que creían, o creíamos, que Felipe González era un muerto político y que era un fiambre, una mojama seca en la despensa de la Historia, podemos comprobar ahora que el sevillano no estaba muerto sino mal enterrado. En un asombroso ejercicio de palingenesia, se ha levantado como Lázaro y ahí lo tenemos andando. Hay que reconocer que su resurrección no ha sido espectacular. Es astuto el sevillí. Habla lo preciso, actúa lo preciso, se exhibe lo preciso, y así no despierta sospechas, ni despabila envidias, ni produce recelos. Y además se escapa de todas las responsabilidades de sus gobiernos, que fueron muchas, y responden por él como se dice en «La venganza de don Mendo» aludiendo a los tres nobles pravianos, «este primo o aquel primo».

Quiero decir que mientras los que fueron sus ministros, Barrionuevo y Corcuera, su secretario de Estado, Rafael Vera, y otros beneficiados menores, se levantan de un banquillo de los acusados para sentarse en otro, don Felipe se pasea tan lindamente por el mundo, incluido Chile, después de la manita que le echó a Pinochet, qué cosas. Parecía cadáver, pero no podemos engañarnos. El difunto es un vivo. Que no intente Zapatero meterle el dedo en la boca, que le pega un bocado y se queda hasta con el codo. Apenas sí se le oye, pero anda ocupado en poner arena en los cojinetes de la política socialista en el País Vasco, y todavía defiende con disimulada terquedad la alianza política de los socialistas vascos con el PNV, el compadre de los etarras.

Únicamente él, con sus más fieles escuderos y con sus leales vestales, defiende dentro del socialismo la alianza poselectoral con los nacionalistas, y al mismo tiempo hace todo lo posible para que Arzalluz y su parroquia no queden a solas y anatematizados frente a las urnas. El entendimiento de nacionalistas y sociatas viene de lejos, patrocinado por Felipe González, y esa sería la solución que más agradaría al sevillano. Con tal de dejar fuera de juego a los populares, Felipe González es capaz de acostarse con el diablo, con quien —por otra parte— ya ha tenido amores en varias ocasiones. Una coalición PNV-PSOE-EA es el desiderátum de Felipe González, y la manera, además, de demostrar que quien dirige la política socialista es él. Zapatero, a sus zapatos.

No se cuida de las opiniones de Nicolás Redondo ni de Rosa Díez, que son los que están allí, en la boca del volcán, y los que conocen, porque la viven, la alarmante situación del País Vasco, que algunos personajes nada catastrofistas no dudan en calificar de prebélica. Nada le importa tampoco el grado de compromiso a que han llegado socialistas y populares con la firma del Pacto Antiterrorista, ni dejar en evidencia, por no decir en ridículo, al actual secretario general del Partido. ¿Pero habrá reconocido alguna vez Felipe González a José Luis Rodríguez Zapatero como secretario general del PSOE? Son muchos los que, dentro y fuera del socialismo oficial, creen que ese reconocimiento jamás se ha producido, y lo que es más significativo: que jamás se producirá.

Si alguna duda podía caber acerca del interés de Felipe González por salvar a Arzalluz de la quema de estas elecciones, ahí tenemos los negocios mediáticos que se traen entre manos Arzalluz y Polanco. El valedor de González y gran paniaguado de sus continuados favores gubernamentales anda de francachelas empresariales con el vasco jesuítico, y hala, el uno a ganar en el juego de la política y el otro a enriquecer su faltriquera de Hombre Más Rico de España. Lo que sea del País Vasco, de la Constitución y del Estatuto ya se verá. Y si los etarras siguen agitando el árbol para que caigan nueces y dineros, unos cuantos muertos más ¿qué importan al mundo?

Grotesco, cierto
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 25 Abril 2001

El presidente de Aragón, que no es precisamente del partido más votado por los aragoneses, ha aprovechado el Día de San Jorge para sumarse en nombre de todos nosotros a esa peculiar conjura de los necios que encabeza Maragall con su propuesta de federalismo asimétrico, que supone un ataque a la idea de España, la negación del concepto de ciudadanía española y la liquidación de cualquier proyecto unitario, solidario y coherente. Marcelino Iglesias tiene ya su lugarcito en esa deriva sociata del separatismo inconfeso, el cantonalismo difuso y la insolidaridad nacional, único valor asegurado en esta piñata de despropósitos. El Día de Aragón ha sido manipulado por su presidente para inocular en el cuerpo social otra dosis de encefalopatía politiforme. La opinión aragonesa, concienzudamente soliviantada por nacionalistas y socialistas con las movilizaciones contra el Plan Hidrológico Nacional que han dejado a Aragón políticamente aislado y sin capacidad de negociar nada, está como el negro del sermón: con los pies fríos y la cabeza caliente. El negro que le gusta a Arzalluz. Pero ojo: que Aragón aparezca ante los demás españoles como modesto gregario de un proyecto catalanista disgregador es otro paso en la liquidación de una tradición política secular en la que Aragón siempre ha sido pieza clave y puntal indiscutible de la nación española.

Dirán ustedes que no puede tomarse en serio este federalismo neobaturro, esta filosofía política del cachirulo y el botijo cuando, en un alarde de coherencia intelectual, va Iglesias y critica que el Estado autonómico se haya desarrollado mediante pactos -la vieja tradición aragonesa- y que no nos fijemos en el modelo alemán -nuestra Constitución está copiada de la alemana-. Semejante indigencia teórica -dirán- no permite un debate político serio ni merece seria preocupación. ¿No? ¿Y el federalismo asimétrico de Maragall? ¿Es serio? Tan serio como el proyecto separatista y totalitario de Estella, basado en la manipulación de la Historia y en la negación de los derechos cívicos a la mayoría de la población. Intelectualmente es una broma pesada, pero ¿desde cuándo la estupidez no puede ser criminal? En el País Vasco y Navarra, nuestros mejores políticos y conciudadanos se juegan la vida en defensa de su condición española, de su libertad de serlo y del derecho cívico a vivir como iguales bajo la protección de la Ley -Constitución y Estatuto-. Pero los socialistas aragoneses, como los catalanes, han vuelto la espalda a los mártires de la libertad de España. Tan grotesco como cierto. ¿Han firmado ya los aliados de Iglesias en el Gobierno aragonés el pacto por las libertades y contra el terrorismo? Pues ese pequeño detalle lo explica casi todo.

La cizaña
JAVIER PRADERA El País 25 Abril 2001

El inminente comienzo -el próximo viernes- de la campaña oficial de las elecciones vascas ha intensificado los movimientos de todos los partidos para mejorar sus posiciones en la línea de salida y para preparar sus cartas con vistas a los juegos de alianzas tras la apertura de las urnas. La coalición nacionalista moderada (PNV y EA) se esfuerza por distanciarse de EH -el brazo político de ETA- y por presentarse como la única garantía del autogobierno, la cohesión social y las estrategias de paz. Los desacuerdos tácticos entre PP y PSOE han comenzado esta semana a enturbiar sus entendimientos estratégicos de fondo en defensa de la Constitución y del Estatuto de Guernica. Por lo demás, era inevitable que populares y socialistas, pese a sus planteamientos en común a favor de las libertades y los derechos individuales, pugnasen por abrirse espacios electorales propios en la campaña; de añadidura, las heridas producidas por la encarnizada campaña librada por el PP contra el PSOE entre 1993 y 1996 todavía no han cicatrizado. En cualquier caso, la cizaña sembrada últimamente por algunos dirigentes populares (como el incontinente Javier Arenas) y por periodistas a quienes ciega la fobia antisocialista, empeñados en acusar al PSOE de hablar un doble lenguaje y de preparar un pacto a traición con los nacionalistas fieles al Pacto de Estella, de nada servirá a los constitucionalistas: los incrementos de votos del PP a costa del PSOE serían un estéril juego de suma cero.

El Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo, suscrito el pasado diciembre por PP y PSOE, restringe el área de posibles conflictos entre ambas formaciones. Ese documento, vinculante para ambos partidos mientras el terrorismo no sea definitivamente erradicado, sienta como principio irrenunciable que 'el abandono definitivo, mediante ruptura formal, del Pacto de Estella' (y de sus organizaciones derivadas) constituye 'un requisito imprescindible para alcanzar cualquier acuerdo político o pacto institucional' con el PNV y EA. El texto no se limita a subrayar que el corte tajante de los nacionalistas moderados con el nacionalismo radical es 'una condición evidente y necesaria' para la 'reincorporación de estas fuerzas políticas al marco de unidad de los partidos democráticos para combatir el terrorismo'; también recuerda que la 'recuperación plena' de la unidad perdida desde el Pacto de Ajuria-Enea 'debe llevarse a cabo en torno a la Constitución y el Estatuto de Guernica'.

Así pues, cualquier debate de buena fe sobre los hipotéticos acuerdos parlamentarios de populares y socialistas con los nacionalistas moderados debe circunscribirse exclusivamente al supuesto de que PNV y EA abandonen el desastroso rumbo iniciado por su pacto secreto con ETA y su acuerdo público con EH durante el verano de 1998. Por supuesto, siempre cabe jugar teóricamente con la conjetura de que el PP o el PSOE pudieran incumplir su palabra y pactar con el nacionalismo moderado sin previa ruptura con el Pacto de Estella; sin embargo, la altísima improbabilidad de que ese escenario llegue a producirse invita a descartarlo. Los humillantes esfuerzos desplegados por algunos publicistas afines al Gobierno para que los socialistas cargasen con la probatio diabolica de su lealtad al Acuerdo por las libertades son un monumento a las prácticas inquisitoriales y al sectarismo político.

¿Qué podría ocurrir en el improbable supuesto de que la coalición PNV-EA aceptase las exigencias de populares y socialistas? En un pasaje célebre, Marx sostuvo que la humanidad sólo se plantea los problemas que puede resolver; los partidos constitucionalistas tampoco deberían dedicarse a juguetear, como la lechera del cuento, con hipótesis poselectorales fantasiosas. Resulta fácil entender que al PP no le guste un eventual gobierno de concentración con nacionalistas y socialistas, caso de tomar cuerpo la debilísima posibilidad de una ruptura con Estella del PNV y EA: la historia enseña que los segundos más votados en las urnas (muy posiblemente los populares el 13-M) cuentan con menos oportunidades para presidir una coalición tripartita que los primeros llegados a la meta (seguramente, los nacionalistas), o que los terceros convertidos en bisagra (los socialistas en tal escenario). Sería absurdo, sin embargo, poner en peligro la unidad de los dos partidos constitucionalistas en torno a cuestiones fundamentales por culpa de conjeturas difícilmente imaginables: no hay razones de peso para apostar por un cambio radical de las posiciones de la coalición PNV-EA después del 13-M.

El monopolio de las nueces
Por Enrique de Diego Libertad Digital 25 Abril 2001

Lo lógico en una campaña electoral es que el partido del gobierno defienda la gestión realizada. El PNV está haciendo lo contrario. Se está distanciando lo máximo posible de lo que ha hecho, al tiempo que habla lo menos posible de su programa electoral donde sí se contempla ese escenario genocida de la autodeterminación. La campaña del PNV se mueve de esa forma entre la mendacidad y la perversión. Por ejemplo, el candidato Ibarretxe del tapado Arzalluz viene declarando que “en el País Vasco caben todos, lo tenemos que hacer entre todos”, pero eso es todo lo contrario del frentismo sobre el que él ha gobernado. Estamos, en el fondo, ante una autocrítica hurtada, ante una manipulación manifiesta. De hecho, hay elecciones anticipadas en el País Vasco por el hecho evidente de que Eh, por orden de Eta, abandonó el Parlamento vasco dejando sin apoyos a Ibarretxe, que no tuvo empacho en seguir en la poltrona mientras sus apoyos se dedicaban a asesinar constitucionalistas.

En ese sentido, la especie de que Eta quiere a Mayor Oreja en Ajuria Enea es un argumento elíptico, torticero y perverso en grados superlativos. Es una forma de esconder la realidad: en la pugna interna dentro del nacionalismo por la legitimidad y la pureza, los etarras han situado al PNV en el bando de los traidores. A ello dedican últimamente los artículos más destacados de su boletín interno. El PNV pactó con la bestia y ahora se ha vuelto contra ellos. La lectura política lógica y correcta es que el PNV no tiene capacidad de maniobra para el pacto, pues no puede reeditar el esquema frentista.

Sólo puede intentar intensificar las contradicciones internas del PSOE, a lo que se está prestando José Luis Rodríguez Zapatero en niveles de pardillo, impropios de un líder nacional, e intentar diabolizar a Jaime Mayor Oreja. Lo de Mayor Oreja como aliado estratégico de Eta no sólo no resiste el más mínimo análisis crítico, es además un insulto sobreañadido a todos las víctimas del terrorismo, desde Gregorio Ordóñez a Miguel Ángel Blanco. El PNV no sólo está ante la posibilidad de pasar a la oposición, también ha empezado a estar en el punto de mira de Eta. Cuando uno se dedica a la zarabanda y la francachela con patentes asesinos suele terminar siendo víctima de las guerras entre mafias. Arzalluz no es muy listo: los asesinos, al final, quieren el monopolio de las nueces.

Una reacción exagerada contra un discurso poco matizado
Impresiones El Mundo 25 Abril 2001

"Nunca fue la nuestra una lengua de imposición, sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar el castellano». Este pasaje del discurso del Rey en el acto de entrega a Francisco Umbral del Premio Cervantes desató ayer la polémica. CiU, PNV EA e IU criticaron las palabras de Don Juan Carlos por considerarlas un error histórico. Jordi Pujol lamentó la «desafortunada» referencia del Monarca y su portavoz en el Congreso, Xavier Trias, pidió explicaciones a la Casa Real. Su responsable, Fernando Almansa, le aclaró que la idea del castellano como idioma libremente aceptado por otros pueblos no hacía referencia a Cataluña ni al País Vasco, sino a Iberoamérica y pidió que la frase se leyera dentro del contexto general del discurso. Los nacionalistas catalanes se dieron por satisfechos con esta explicación, aunque insistieron en que «quien haya querido hacer decir esto al Rey» -en velada referencia al Gobierno- «no conoce bien la Historia del castellano, ni la de España ni la de nuestra actuación en América». Sin dar a la polémica más trascendencia de la que tiene -que no es mucha- la reacción de CiU y otros grupos de la oposición parece algo exagerada. Aunque es justo advertir también que tal vez la afirmación de Don Juan Carlos no fue todo lo matizada que debería haber sido tratándose de un discurso tan importante. Es un hecho incuestionable que el castellano sí fue impuesto a catalanes y vascos durante la dictadura franquista, como dijeron ayer los nacionalistas. Y, aunque sea más discutible, su extensión durante la conquista de América también llevó a la marginalidad a numerosas lenguas indígenas.

Absurda polémica
Editorial La Razón 25 Abril 2001

La polémica desatada por algunas voces nacionalistas en torno a las palabras pronunciadas por el Rey en la entrega del premio Cervantes a Francisco Umbral («El español nunca fue una lengua de imposición, sino de encuentro») ha de calificarse taxativamente como absurda. Era evidente, en el contexto al que aludía el Rey, la expansión del castellano en América, que se estaba glosando la universalización de nuestra lengua, y no se trataba sobre el proceso de consolidación de ésta en la propia nación española, donde ahora convive en régimen de cooficialidad con otras lenguas autonómicas, como el Rey ha subrayado elogiosamente en reiteradísimas ocasiones. No hay más que recordar su valiente asunción del vascuence en el acto de la Casa de Juntas de Guernica, antes incluso de las elecciones, o la utilización del catalán en sus primeros discursos como Soberano de todos los españoles.
   No reconocer que el proceso expansivo del castellano se ha producido en el mundo de forma natural, como se demuestra en su actual auge en Estados Unidos o en Brasil, es propio de una visión provinciana o malintencionada. A eso se refirió el Rey, y no a antiguas situaciones derivadas de conflictos políticos, guerras sucesorias o dictaduras en España. El Rey elogió la riqueza universal de nuestra cultura y nuestra lengua. Molestarse por ello demuestra exclusivamente un papanatismo incurable.

Una lengua que rompe las fronteras
Por Fernando R. LAFUENTE ABC 25 Abril 2001

La historia de España y la de América no se resumen en Franco. Tal vez, a la intransigencia nacionalista catalana le resulte muy barato sacar a pasear las insensateces del franquismo —que fueron legión—, pero eso no es la Historia de España. La Historia de España viene de lejos. Si frecuentaran las librerías descubrirían cómo el español se extendió de manera caudalosa en América, justo en los años posteriores a la independencia de las jóvenes repúblicas americanas; sin embargo, mezclar churras con merinas es el juego favorito. Parece que les divierte, pero les falta un plan de lectura moderadamente ilustrada. Por ejemplo esto de Todorov que les viene al pelo: «Los regímenes totalitarios del siglo XX han revelado la existencia de un peligro antes insospechado: la supresión de la memoria». 

Franco quiso borrar la memoria de la poderosa lengua catalana y estos quieren ignorar la extraordinaria proyección mundial del español en el mundo. Aquí, a estos linces del conocimiento —que parecen manifestar una cierta alergia a la letra impresa—, el hecho de poseer una lengua como la española, que hoy se ha consolidado como la segunda lengua internacional, que avanza de manera espectacular en una nación como Estados Unidos —lo cual significará que sea un referente mundial para esa proyección—, que emerge en Brasil de manera irreversible, no parece ser considerado como algo extraordinario —qué pensarían nuestros amigos franceses de encontrarse en tal situación— sino como una oscura conspiración ejecutada desde una más oscura habitación de alguna oscura historia. Todo muy oscuro. 

Pero la historia de la lengua española es clara como el agua clara. De los comentarios leídos solo cabe la benevolencia, porque muestran que viven en una ficción que ni siquiera conmueve por mostrenca. No les gusta, pero las lenguas rompen las fronteras. Las lenguas unen y atraen —¿a qué insensato se le puede ocurrir que una lengua sea motivo de sangre?—, las lenguas permiten ampliar la geografía y describir la topografía interior de las épocas y los ciudadanos, la dimensión estética —que es ética— de los que viven, escriben y sueñan. Lo recuerda Cervantes en el deslumbrante prólogo del Persiles. «Viajar hace a los hombres discretos», pero aquí los liquidadores de la memoria viajan poco, incluso en el tiempo y por eso dicen lo que dicen. 

Lean, hombre, lean. Porque las lenguas como las culturas son permeables, se complementan y se suman, nunca se restan, he ahí la formidable característica de la lengua española. Lo recordó en Buenos Aires, hace ahora dos años, Carlos Fuentes, la lengua española es una lengua de mestizaje, una lengua de andariegos e inmigrantes —aunque ya sabemos que esto de los inmigrantes tampoco les gusta— lengua de muchas lenguas que prolonga y extiende su proyección a lo largo de los siglos con mayor rotundidad, cuanto más diversa; con mayor solidez cuantas más voces y formas se suman y complementan. Todo ello, ha consolidado la lengua española como segunda lengua internacional, y, además, ha pulverizado el mito de la lengua como expresión del ser nacional. La benevolencia permite comprender que estén desatados.

Las palabras del Rey
Editorial El País  25 Abril 2001

Un párrafo del discurso del Rey el lunes en la Universidad de Alcalá de Henares, durante la entrega del Premio Cervantes a Francisco Umbral, ha suscitado agrias críticas, especialmente por parte de nacionalistas vascos y catalanes (aunque no sólo). Las palabras del Monarca, referidas a la lengua castellana, fueron las siguientes: 'Nunca fue la nuestra lengua de imposición, sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano: fueron los pueblos más diversos quienes hicieron suyo, por voluntad libérrima, el idioma de Cervantes'. La Casa del Rey se ha apresurado a aclarar que dichas palabras se referían a la implantación del castellano en América a partir del siglo XV y no a las diversas lenguas y culturas que configuran la realidad española, por las que la Corona reitera su máximo respeto, al tiempo que recuerda su costumbre de 'no intervenir en debates públicos'. Así ha sido tradicionalmente, y por ello esa parte del discurso, que se prestaba a confusión, ha molestado a muchos ciudadanos y suscitado protestas públicas.

Basta recordar documentos como la Real Cédula de Aranjuez, de 1768, que sancionaba la obligatoriedad del castellano en el estudio de las humanidades 'dondequiera que no se practique'; a la ley Moyano, de 1857, anunciando que 'la gramática y ortografía de la Academia Española serán texto obligatorio y único para estas materias en la enseñanza pública', o al cambio de patronímicos decretado por las autoridades franquistas, para evidenciar que en España sí ha habido imposición lingüística, etapa que hoy puede darse por felizmente superada. Tampoco en América las cosas procedieron con mayor tolerancia, según recordó ayer mismo en la Casa de las Américas el poeta chileno Raúl Zurita, para quien el idioma castellano 'es el único que poseemos, pero en cuyo origen está la muerte de tantos'. Sin embargo, sí es cierto que nuestra lengua actuó, y sigue actuando, como una koiné: lengua franca de todos los pueblos de América y de España, que es a lo que se refería el Rey.

Sorprende que con la sensibilidad que ha mostrado Juan Carlos I en esta materia se haya producido este error. Con las elecciones vascas de trasfondo, y precisamente para no alentar la demagogia de quienes advierten de que un cambio de Gobierno daría paso a agresiones al euskera, es preciso ser muy claros respecto a las agresiones efectivas del pasado. Mal servicio han prestado al Monarca quienes elaboran los borradores de sus discursos (el Ministerio de Cultura, en el caso del Premio Cervantes) y cuya responsabilidad política última recae en el Gobierno.

Año 2300: La imposición lingüística es una etapa que hoy puede darse por felizmente superada.
N
ota del Editor 25 Abril 2001

El editorialista de El País se ha adelantado 299 años, pues de momento, la afirmación es un insulto a los hispanohablantes de las "autonosuyas" con lengua "propia".

Durante la dictadura franquista, como niño y como adulto anduve por Lérida y Barcelona, y en ambos casos me parecía lo más sensato hablar castellano pues era el idioma que utilizaba normalmente la gente para entenderse, y a pesar de que algunos catalanes sienten un irrefrenable deseo de hablar catalán incluso cuando no todos las personas del grupo lo entienden y menos lo hablan, jamás se impuso el castellano ni se evitó el catalán.

Si hablamos de historia, habrá que ir a los libros de historia de la lengua y en este caso pueden comprobar fácilmente las razones de la preponderancia del idioma común español
, en los excelentes libros de J.R. Lodares "El paraíso políglota" y "Gente de Cervantes. Historia humana del idioma español" citados en la bibliografía, por razones que nada tienen que ver con la imposición sino con el sentido común.

La epifanía del cambio
Por Charo ZARZALEJOS ABC 25 Abril 2001

«Hemos soportado tanta indignidad, tanta indiferencia, tanta tristeza a nuestro lado; han caído tantos amigos, tanta buena gente a lo largo de estos años, que sólo nos limitamos a reclamar la epifanía de un cambio de rumbo». Con estas palabras, y otras muchas, el socialista alavés Javier Rojo desgranó ayer en el Senado los sentimientos que le han suscitado las Memorias de Mario Onaindía que, bajo el título «El precio de la libertad», va desgranando, a través de los otros, su propia trayectoria. Ésta se inició en el año 48 en Lekeitio, continuó en Eibar y le llevó hasta Bilbao; condenado en el proceso de Burgos, un sinfín de aventuras personales le han llevado ahora a concluir que «estos dos años de resistencia nos han servido para descubrir que somos mayores y que nos toca gobernar»... la epifanía del cambio...

Juan Alberto Belloch, Jon Juaristi y Txiki Benegas, entre otros, estaban en primera fila, y al lado de Esperanza Aguirre, en la mesa presidencial, Rodríguez Zapatero. La presidenta del Senado, impecable como siempre, resumió con acierto la trayectoria de Onaindía y se despidió en euskera.

Rodríguez Zapatero no habló ni en euskera ni en castellano. Escuchó, asintió, sonrió. Las palabras las deja para los mítines del País Vasco, esos en los que tiene presente «esa franja que se debate entre el PNV y nosotros». Esa franja necesaria para mejorar los resultados y que no responde —según las reflexiones socialistas— a los reclamos populares, sean éstos los de Mayor Oreja o los de José María Aznar.

Las encuestas acercan a la epifanía del cambio: dieciséis escaños para el PSE y veinte-veintiuno para el PP. Son los últimos datos de los que dispone Rodríguez Zapatero, preocupado por la deriva que puedan tomar los dos escaños atribuidos a Izquierda Unida. Entre los asistentes, el senador popular José Manuel Barquero, que ya ha elaborado el programa de educación «pensando en un gobierno de coalición, no sólo del PP».

Mientras unos hacen cálculos otros ponen pasión, y Onaindía la puso al afirmar que «ya hemos ganado en el 98, pero no nos hemos dado cuenta». Onaindía, que va quitando el miedo a su propio corazón, como otros muchos socialistas, ya ha concluido que los nacionalistas «sólo nos quieren como adversarios o como mozos de cuerda», y él, como otros muchos, no se niega al abrazo, pero éste «sólo será posible cuando ganemos los liberales y no los carlistas».

Aprender del error
XABIER GURRUTXAGA El Correo  25 Abril 2001

La ruptura de la alianza estratégica entre ELA y LAB tiene más dimensión que la estrictamente sindical o laboral. La ruptura va a incidir directamente en todos aquellos trabajadores de la órbita de ELA que en las últimas elecciones autonómicas quedaron seducidos por las ‘virtudes’ de la EH pro tregua. Es cierto que casi todos ellos quedaron ya muy defraudados por la ruptura de la misma, pero también es verdad que como la dirección de ELA seguía aún confiando en la posibilidad de restablecer un escenario similar al de Lizarra, a través de un mayor protagonismo sindical y de una mayor implicación de LAB en presionar a ETA, muchos siguieron creyendo en el ‘milagro’.

La ruptura vuelve a poner de manifiesto que el nacionalismo realmente existente no se puede entender como una realidad homogénea, susceptible de ser expresada por proyectos complementarios. Pero sobre todo muestra el déficit democrático de todos los proyectos políticos y sindicales englobados en la izquierda abertzale. El fracaso de Lizarra y la ruptura sindical son el exponente más claro de la involución política producida en todo el mundo de la izquierda abertzale desde la ruptura de la tregua. ETA tiene muy claro que para poder imponer ‘manu militari’ su proyecto, debe imponerlo a toda la izquierda abertzale.

El gran pasivo de Lizarra es que dos años después el núcleo duro de la izquierda abertzale se ha dotado de un ‘corpus doctrinal’ y de una estrategia político-militar de enfrentamiento global, donde el problema que se plantea no es sólo el de la violencia, sino también el de la ruptura de la sociedad y de su entramado institucional. El nacionalismo democrático debe aprender de la experiencia vivida, sacar conclusiones y aprender de los errores. La involución es de tal calado que seguir hoy contemplando la eventualidad de una colaboración no es la expresión de una ingenuidad sino una auténtica imprudencia.

Nacionalismos hermanos
Cartas al Director ABC  25 Abril 2001

Parece que no hay nada que hermane más a las gentes que los sentimientos nacionalistas. Desde aquel «antes una España roja que dividida» de Franco, hasta el actual pacto de Estella entre el marxismo-leninismo de HB y el nacionalismo, según dicen, demócrata-cristiano, del PNV. Curiosamente, en este mar, también navegan a la deriva Madrazo y Llamazares, y con ellos IU detrás. Pero tampoco debemos pedir elevados esfuerzos intelectuales a aquellos que no critican la dictadura cubana.

Sin embargo, más me llaman la atención las últimas declaraciones del diputado de Convergencia i Unió Ignasi Guardans. Guardans ha arremetido contra el informe del comisario europeo de Derechos Humanos, Álvaro Gil Robles, acusándole de «criminalizar al nacionalismo vasco».

El nacionalismo vasco ya está suficientemente criminalizado por méritos propios: primero, y pese a quien pese, ETA es una banda terrorista nacionalista vasca; segundo, el PNV pactó con ETA la destrucción del marco constitucional y estatutario, e incluso la elección de Ibarretxe como lendakari de todos los vascos. Podría exponer más argumentos, pero los dos anteriores tienen suficiente peso como para hundir cualquier misión de rescate fletada desde el Palacio de la Generalidad. Aún me causa bochorno recordar el recibimiento, todos en pie y ovación incluida, que el Congreso de Unió Democrática de Cataluña brindó a Joseba Egibar el pasado diciembre en mi Tarragona natal. Como vergüenza me da ver la «senyera» catalana ondear al viento en los mítines de HB o del PNV. O escuchar declaraciones de dirigentes de CiU deseando la victoria electoral del PNV el 13 de mayo. Está claro que Convergencia i Unió sigue apostando por sus hermanos nacionalistas del País Vasco. Los mismos que han sido incapaces de evitar que muchos vascos hayan tenido que huir de su tierra para no engrosar la lista de españoles muertos por la libertad.  David Miranda Riera.  Barcelona.

La Junta Electoral aplica la Constitución para que el PNV tenga espacios gratuitos
Revoca la decisión de la Junta vasca por la aplicación «espiritualista» de la ley
FERNANDO GAREA El Mundo 
25 Abril 2001

MADRID.- La coalición PNV-EA tendrá espacios gratuitos de propaganda en la televisión pública, según decidió anoche la Junta Electoral Central.

Esta institución decidió ayer, tras un largo debate y por mayoría, revocar la decisión que adoptó la pasada semana la Junta Electoral del País Vasco.

La ley electoral vasca asegura que, para tener acceso a los espacios gratuitos que se emiten para toda la comunidad, es preciso concurrir con el mismo nombre en las tres circunscripciones.

En este caso, PNV-EA concurren con ese nombre en Vizcaya y Alava y como PNV-EA-Euzko Abertzaleak en Guipúzcoa. La razón es simplemente la de poder formar luego dos grupos parlamentarios distintos en el Parlamento vasco. Por ello, la Junta Electoral vasca dejó fuera a los nacionalistas de los espacios gratuitos de propaganda.

Ahora, la Junta Electoral Central entiende que, pese a la literalidad de la ley, hay que «hacer una interpretación espiritualista e integradora del ordenamiento».

La corta resolución explica que no hay duda de que la candidatura que se presenta en las tres circunscripciones es la misma. Y esgrime el derecho constitucional a recibir información veraz.

Se apoya en que, por ejemplo, los administradores de las tres candidaturas son las mismas o que todos los candidatos de Guipúzcoa son del PNV y de EA.

El PP ya ha anunciado que recurrirá esta decisión por sentirse notablemente perjudicado. No tanto porque el PNV y EA tengan espacios gratuitos sino porque los populares renunciaron a ir en coalición con UA en Alava, precisamente para eludir este artículo de la ley electoral.

El hecho de que, finalmente, los candidatos de UA hayan tenido que integrarse como independientes en la lista del PP ha provocado que la candidatura de Mayor Oreja tenga menos tiempo de espacio gratuito. Al no poder sumarse los votos que tuvo UA en el 98, en lugar de 30 minutos como el PNV, tendrá 20, al no alcanzar el 20% de los sufragios.

Se da la circunstancia de que, antes de renunciar a hacer coalición con UA, el PP hizo una consulta a la Junta Electoral Central. Esta le dijo categóricamente el 12 de febrero que para contar con espacios gratuitos de alcance en toda la comunidad es preciso tener el mismo nombre en las tres provincias.

La resolución de ayer de la Junta explica que dicho acuerdo no supone un precedente porque sólo «resolvía una consulta teórica y apriorística, y no prejuzgaba de modo definitivo el criterio de esta Junta en relación con una cuestión concreta y específica basada en unos determinados supuestos de hecho del mismo alcance y naturaleza».

Los recursos, no obstante, tendrán sólo un valor testimonial, ya que se trata de la vía contencioso-administrativa, que raramente resolverá, ni siquiera cautelarmente, antes de las elecciones.

Obviamente, tanto el PNV como EA mostraron su satisfacción por la decisión de la Junta Electoral Central. A esta satisfacción se sumó también el PSOE, que, en contra de la opinión del PP, había defendido una aplicación amplia de la ley.

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, se felicitó por la decisión porque «antepone el derecho al pluralismo político a las cuestiones de carácter formal, que deben quedar siempre en segundo plano».

La Junta Electoral Central está formada por 14 miembros, presididos por el magistrado del Tribunal Supremo, Enrique Cancer, y el también magistrado Luis Román Puerta como vicepresidente. Otros cinco miembros son catedráticos designados por el Congreso, y otros seis magistrados del Supremo, designados por sorteo.


Deliberación con muchas discrepancias
MADRID.- Los vocales de la Junta Electoral Central mostraron «pareceres discrepantes» respecto a la fundamentación y el sentido de la resolución que ha reconocido el derecho del PNV y EA a disponer de espacios electorales gratuitos, si bien una vez adoptada la decisión por mayoría ninguno emitió votos particulares.

Así lo explicó anoche el presidente de la Junta Electoral Central, Enrique Cancer, tras una deliberación en la que había muchos vocales discrepantes y en la que se discutió «mucho» hasta que se llegó «a un común denominador, unánimemente aceptado».

Cancer prefirió no precisar cuáles fueron los puntos que generaron más discrepancias entre los miembros de la Junta ni tampoco el resultado concreto de la votación, y se limitó a reiterar que el recurso de los nacionalistas se había estimado por mayoría.

Aznar pide explicaciones a la Junta Electoral Central por no tratar a todos los partidos por igual
El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha expresado su respeto por la decisión de la Junta Electoral Central de permitir a PNV y EA que se anuncien en los espacios gratuitos públicos, a pesar de no haberse presentado con el mismo nombre en las tres circunscripciones. Sin embargo, ha advertido que la Junta trata de forma distinta a estos partidos que al PP y UA.
EFE Libertad Digital  25 Abril 2001

La Junta Electoral Central (JEC) acordó este martes por la noche estimar el recurso presentado por PNV y EA contra la decisión de la Junta Electoral del País Vasco de negarles espacios de propaganda electoral gratuitos en los medios públicos de comunicación que emiten para toda Euskadi. La Junta, que se reunió en el Congreso de los Diputados durante tres horas, resolvió por mayoría el recurso presentado por las dos formaciones nacionalistas contra la decisión de la Junta Autonómica, que les negó estos espacios por no presentarse en los tres territorios vascos como una única coalición.

En declaraciones a Onda Cero, el presidente del Gobierno, José María Aznar, ha expresado su respeto por la decisión adoptada por la Junta Electoral Central, aunque cree lógico pedir explicaciones por el hecho de que trate a estos partidos de forma distinta al PP y UA. Aznar ha recordado que en su momento el PP preguntóa la Junta Electoral Central si para tener derecho a los espacios gratuitos en los medios de comunicación públicos tenía que presentarse en Alava en coalición con Unidad Alavesa o esta formación debía integrarse en las listas al PP. La JEC respondió que era necesaria la segunda opción, una decisión contraria a la adoptada en la tarde del martes.

PNV y EA acordaron concurrir a los comicios del próximo 13 de mayo en Vizcaya y Alava como PNV-EA y en Guipúzcoa como PNV-EA Abertzaleak, para poder formar grupos parlamentarios diferentes. Este recurso les impedía, según marca la Ley Electoral, tener espacios de propaganda electoral gratuita con cobertura regional y, sin embargo, sí podrían tener espacios en las emisiones locales. A la hora de formalizar el acuerdo electoral, PNV y EA asumieron que estaban intentando sortear la ley para adaptarla a su acuerdo, pero valoraron el riesgo como algo asumible. Efectivamente, y pese a que la Junta Electoral del País Vasco denegó la emisión territorial, la Junta Electoral Central ha preferido dar estos espacios a la coalición nacionalista como el mal menor.

El PNV, Eusko Alkartasuna e Izquierda Unida han expresado su satisfacción por la decisión de la Junta Electoral Central de conceder espacios electorales gratuitos en los medios públicos a la coalición nacionalista, mientras que el PP consideró "insólita" la resolución y anunció que estudiará "posibles acciones" por sentirse "perjudicado". En una comparecencia conjunta en el Congreso tras conocer la decisión de la JEC, el portavoz del PNV, Iñaki Anasagasti, y la portavoz de EA, Begoña Lasagabaster, consideraron que la resolución "subsana una injusticia".

Anasagasti consideró que este caso "no tendría que haber ocurrido", ya que en su opinión, la Junta Electoral del País Vasco "actuó de una manera inconveniente". "Las leyes son para ser interpretadas y no es comprensible que PNV y EA, que gobiernan en el País Vasco, no tuvieran ni un segundo de un espacio electoral en los medios públicos. Por su parte, la diputada de EA, Begoña Lasagabaster, mostró su alegría por la solución final a la "tremenda injusticia" y al "ataque rotundo a la libertad de expresión" que, en su opinión, se estaba cometiendo en este asunto, "especialmente en momentos electorales".

Nace la revista de pensamiento «Papeles de Ermua»
MADRID. ABC  25 Abril 2001

Para dar soporte intelectual y científico al movimiento ciudadano de repulsa a ETA que surgió a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco y para construir, «desde la verdad», los hechos históricos del País Vasco sale a la luz la revista de pensamiento «Papeles de Ermua», que será presentada hoy en Vitoria.

Sus promotores, profesores vascos de Universidad que forman parte del Foro de Ermua, quieren con el primer número de la revista expresar su agradecimiento a la Ertzaintza y al resto de Fuerzas de Seguridad; a los jueces y fiscales, a los periodistas y a los políticos del PP y PSOE. Por ello, recogen trabajos periodísticos sobre el ertzaina Jorge Díez, la fiscal Carmen Tagle y el columnista José Luis López de La Calle, los tres asesinados por ETA.

«Papeles de Ermua», que será cuatrimestral, recoge en su primer número artículos de Vidal de Nicolás, presidente del Foro de Ermua; Francisco Flores, catedrático de Economía Aplicada; Raúl Guerra Garrido, escritor; Edurne Uriarte, profesora de la Universidad del País Vasco; Germán Yanke, director de la revista «Época»; Mikel Buesa, catedrático de Economía Aplicada de la Complutense y hermano de Fernando Buesa; Fernando Savater, filósofo; Mario Onaindía, político y Enrique Echeburua, catedrático de Psiquiatría Clínica. También incluye declaraciones de los candidatos a lendakari Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo; del diputado general de Álava, Ramón Rabanera, y de Juan Luis Ainsua, de IU, cuyo testimonio es una reflexión sobre la necesidad del voto constitucionalista en las elecciones del 13 de mayo. En el mismo sentido son las manifestaciones que a «Papeles de Ermua» hace Teo Santos, del sindicato Erne de la Ertzaintza. Además, la revista recoge una entrevista a Begoña Elorza, madre de Jorge Díez.

«Papeles de Ermua» tiene que elaborarse fuera del País Vasco al no haber encontrado sus promotores ningún empresario que quisiera realizar esta labor al considerar que suponía «correr un riesgo». Los empresarios a los que les ofreció esta iniciativa coincidieron en elogiarla, pero ninguno quiso «asumir el riesgo». Este hecho, para algunos de los colaboradores de la revista, es reflejo del clima de inseguridad que hay en el País Vasco y de las dificultades que tienen los no nacionalistas para expresar sus ideas.

Los papeles de Ermua
Juan BRAVO La Razón 25 Abril 2001  

La revista «Papeles de Ermua», que hoy se presenta en Vitoria, es otro ejemplo de la situación de excepcionalidad que se vive en el País Vasco. La revista de pensamiento elaborada por el Foro de intelectuales que se unieron para hacer frente a la opresión dictatorial del nacionalismo en sus ramas política y armada ha nacido con numerosas dificultades y se parece más a una publicación clandestina en un régimen totalitario que a un producto del pensamiento libre en una sociedad democrática. Los contenidos de la revista proceden de escritores vascos, pero éstos se han visto obligados a maquetar la publicación en Andalucía y a imprimirla en Madrid. Nadie se atrevía a hacerlo en el País Vasco: había demasiado riesgo. Incluso una entidad bancaria se negó allí a abrir una cuenta para las suscripciones, por miedo a represalias.
   Es un hecho sonrojante para España y una vergüenza para el Gobierno vasco. Es la demostració palmaria de que la libertad es una entelequia en tanto exista terrorismo separatista y separatismo que se vale del terrorismo para callar la voz de los disidentes. Quién iba a decir que los demócratas se iban a ver obligados otra vez, en plena democracia formal, a luchar por las libertades desde la clandestinidad.

 

Aznar dice que si el PP gana las elecciones vascas, desinvertirá todo lo que se ha invertido en odio
El presidente del Gobierno reitera que la única alternativa a "la exclusión e imposición" que representa el PNV es el PP y el PSOE
Madrid  Estrella Digital   25 Abril 2001

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha afirmado que si el PP gana las elecciones en Euskadi luchará contra su primer enemigo, que es el terrorismo, ademas de desinvertir "todo lo que se ha invertido en odio en algunas escuelas vascas" y modificar la suavidad con que la Ertzainza afronta la violencia aberztale. "¿Cómo no vamos a cambiar todo esto si fomenta el odio?", se ha preguntado Aznar en una entrevista concedida al programa 'Protagonistas" de Onda Cero.

El jefe del Ejecutivo, que considera que la única alternativa a la libertad que hay en el País Vasco es la que representan PP y PSOE, duda de que la coalición PNV-EA gane los comicios. De hacerlo, "ganaría el Pacto de Estella, y se crearía una situación indeseable" que confirmaría, a su vez, "una política de exclusión e imposición".

Aznar ha dicho que respeta la decisión de la Junta Electoral Central de devolver los espacios gratuitos en televisión a la coalición nacionalista. No obstante, considera que este organismo está "diciendo ahora lo contrario" a cuando el PP le preguntó si podía formar una coalición con Unidad Alavesa en Alava y conservar los espacios electorales.

El inquilino de La Moncloa cree "que se va a terminar con ETA", algo que se facilitará cuando se instaure en Europa las medidas de busca y captura contra miembros de la organización terrorista.

El presidente, además, ha matizado las declaraciones que hizo ayer en Israel el ministro de Exteriores, Josep Piqué, cuando comparó la violencia palestina con el terrorismo de ETA. "España", ha dicho, "condena el terrorismo, se produza donde se produzca y bajo cualquier circunstancia, lo que no significa establecer ningún paralelismo".

Contento con la Iglesia y el Rey
Las declaraciones del Cardenal Rouco Varela de que los los cristianos no pueden ser amigos de ETA han sido bien apreciadas por el presidente, quien además, ha señalado que las relaciones entre la Iglesia y el Estado son "correctas".

El discurso pronunciado por el Rey en el Premio Cervantes es "bueno e importante". "El castellano lo hablan 400 millones de personas en el mundo. Es obvio que históricamente ha sido una lengua de encuentro", opina el presidente, que ve en las críticas de los nacionalistas a la frase del monarca de que es una idioma de encuentro y no de imposición "una excesiva flojera política".

"Nos guste o no, Gibraltar se encuentra bajo soberanía británica, aunque espero que Londres sea cauteloso", ha afirmado en referencia a las declaraciones del Gobierno británico los submarinos nucleares de esta nacionalidad utilizarán el peñon cuando sea necesario.

Las relaciones Marruecos-Unión también han sido objeto de análisis por parte de José María Aznar. El último documento presentado a Bruselas por el gobierno alauita "no aporta nada nuevo y tiene condiciones inaceptables". "Si no hay novedades en las próximas horas, la decisión de la UE será considerar que a Marruecos no le interesa" el acuerdo pesquero.

Aznar, en el Financial Times
Europa está dejando pasar la oportunidad de ser el motor económico del planeta en un momento en que la desaceleración de EEUU y Japón se lo permite, opina Aznar en un artículo publicado en 'Financial Times', donde propone profundizar en la liberalización y el la estabilidad presupuestario como recetas para impulsar el crecimiento.

Respecto a la revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento de España, considera que no hay que alarmarse, "porque seguimos creciendo: "es como dejar de ganar por cinco a cero, y conseguir resultados de tres a cero".

El silencio como táctica
La crispación de la política vasca comienza a afectar a las familias y los grupos de amigos. Muchos optan por no hablar para evitar enfrentamientos
C. COCA ILUSTRACIONES: BILBAO JOSÉ IBARROLA El Correo Madrid  Estrella Digital   25 Abril 2001

La crispación política amenaza con trasladarse a la vida cotidiana de los vascos, y a juicio de los especialistas es el ámbito familiar el primero que puede resentirse. Sociólogos y psicólogos coinciden en destacar que la política comienza a convertirse en un tema a eludir si se busca la tranquilidad o si se quiere evitar el conflicto en un grupo de amigos y sobre todo en el seno del hogar. Eso no significa que hayan desaparecido los ámbitos en los que puede hablarse con total libertad, en los que personas de ideas diversas contrastan sus opiniones como lo harían en sociedades sin conflictos, en las que la política no tiene el peso que ha adquirido en Euskadi. Pero, alertan también los expertos, es cada vez más motivo de tensión en las relaciones personales. Y ante eso, la estrategia suele ser el silencio.

La familia, el espacio en principio más ajeno a los vaivenes de la política porque se basa en el amor y la consanguinidad y no en la ideología ni el interés, parece a juicio de los especialistas consultados por este periódico el ámbito más afectado. «Lo que quiere un hogar es paz, así que si en su seno conviven personas de diferentes ideologías muchas veces se opta por apagar el televisor cuando aparece un dirigente político, para evitar que los comentarios de alguien enrarezcan el ambiente», dice Carmen Valdivia, catedrática de Psicopedagogía de la Universidad de Deusto y autora de numerosos trabajos sobre la familia.

Apagar el televisor o simplemente callarse. Es lo que a juicio de esta profesora hacen muchas veces los hijos: «Si saben que las ideas de sus padres no coinciden con las suyas, los jóvenes prefieren en su mayoría rehuir la discusión, a menos que las diferencias sean abismales». Los indicios parecen apuntar a un fenómeno que crece en intensidad. Hace diez años, dice Valdivia, «se toleraban mejor las discrepancias políticas en el seno de una familia. Hoy, la visceralidad es mayor». Y desemboca en problemas en mayor medida cuando esas discrepancias se dan entre iguales: «No es muy frecuente que dos hermanos tengan ideologías muy distintas, pero si es así surge el conflicto con mayor facilidad que entre padres e hijos». Aún más cuando son entre parientes sin consanguinidad.

Así que lo que no consiguen discrepancias sobre asuntos de moral, como la convivencia de una pareja sin pasar por el juzgado o la vicaría, o la postura sobre el aborto, lo logra la política. «Conozco familias que se están resquebrajando. Quizá luego, cuando pase la tensión, se rehagan», dice Valdivia. De momento, allá donde hay diferencias moderadas, se elude la discusión. Cuando las discrepancias son muy grandes, estalla la crisis.

Tiempo y confianza
Contra lo que pudiera pensarse, no se detectan tantos silencios en cuanto se sale del ámbito familiar. «Es verdad que hay gente a la que no le gusta hablar de ciertos temas en público», dice José Valencia, profesor del Departamento de Psicología Social de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). «Pero no es tanto por miedo como porque no quiere que la cataloguen. Y eso se agudiza en temas de conflicto, ya sea la política o asuntos morales, como el aborto. Quienes se comportan así intentan autocontrolar su propia imagen». Al referirse a estos asuntos tampoco debe olvidarse la idiosincrasia local, advierte Valencia. «En Estados Unidos, la gente dice con entera tranquilidad el dinero que gana; aquí en cambio eso no pasa», apunta a título de ejemplo.

En opinión del profesor de la UPV, en las redes sociales cotidianas, como las cuadrillas de amigos, se sigue hablando de política. «Desde luego, los silencios son menos evidentes que en el seno de la familia. Y tampoco hay grandes diferencias según hablemos del ámbito rural o de las ciudades». A su juicio sí influye, en cambio, el tiempo de pertenencia a esos grupos. A los recién llegados les cuesta más hablar de política, dejar que trascienda su ideología. «Cuanto más tiempo llevan en la cuadrilla todos sus integrantes, la confianza es mayor y la libertad para hablar, con independencia de lo que piense cada uno, es creciente».

De hecho, Valencia cree que hace alrededor de diez años se produjeron más rupturas de cuadrillas por razones políticas que ahora. «Eran grupos que se habían socializado en la época de la transición», explica, «cuando había un afán general de lograr la democracia que unía a todos. Luego, la proximidad a unas u otras opciones separó a muchos».

Hartazgo
Claro que también en este ámbito puede suceder que en los diferentes grupos queden personas de ideologías próximas o al menos no radicalmente enfrentadas. Y si no es así, simplemente eluden la política para evitar conflictos. «Conozco grupos de amigos que quedan los fines de semana y que de forma más o menos tácita han decidido no hablar de política porque están hartos», dice el sociólogo Javier Elzo, profesor en la Universidad de Deusto.

Un hartazgo que a su juicio se refleja muy bien en los datos del ‘Sociómetro’: entre mayo de 1999 y otoño de 2000, el optimismo bajó de ser un estado del 34% de la población a sólo el 9% y la ilusión del 47% al 12; mientras, la desilusión crecía del 9 al 36% y el miedo del 6 al 12%. «La ‘sociedad gris’, ésa que no se manifiesta en público, está en la franja media de la población», dice Elzo. «Y esa sociedad, esa gente, es capaz de hablar, de dialogar, cuando está entre conocidos. Si hay miedo es ante un desconocido, porque no sabes cómo va a reaccionar».

En su opinión, más importante que la ideología de quienes forman un grupo es su talante: «Si se trata de personas abiertas, hablan con tranquilidad. Aunque también es verdad que cuando charlas de política con alguien que tiene ideas muy distintas la conversación es siempre corta». No es un problema nuevo, aunque quizá durante la tregua se superó: «La sociedad vasca nunca ha vivido como en el verano de 1999», asegura Elzo. «Pero este problema de la falta de diálogo, del hábito de eludir la política, viene de atrás. Y es un error: debería hablarse más».

El hermano y los socios de Anasagasti también captaron ayudas con otro «holding» de 9 empresas
Copan el mercado audiovisual vasco y algunas fueron salvadas de la quiebra con las subvenciones
Joseba Anasagasti, hermano del actual portavoz del PNV, controla, a través de varios socios de ambos, otro importante «holding» empresarial esta vez dedicado por entero al sector audiovisual y que está compuesto por al menos nueve empresas, según ha confirmado LA RAZÓN en varios documentos registrales consultados. Al igual que en el caso de las treinta empresas de ex altos cargos del PNV y empresarios «afines» a esta formación política, sociedades como «3koma93», «Canal Bilbao» e «Igeldo Comunicación» recibieron varias subvenciones del Gobierno vasco.
Jose A. Pérez - Madrid.- La Razón  25 Abril 2001

El hermano del portavoz del Partido Nacionalista Vasco en el Congreso de los Diputados, Iñaki Anasagasti, y varios de los socios del peneuvista en las empresas Eresoinka y Ekin Argitaldaria también han recibido ayudas oficiales a través de varias sociedades con las que controlan el mercado audiovisual vasco.

   Concretamente, Joseba Anasagasti aparece como accionista de al menos cuatro empresas de dicho sector: la citada Eresoinka, la firma «3koma93», Trauko Management y Kanola Group. Por su parte, los socios de Anasagasti figuran en empresas como Igeldo Comunicación. La mayoría de ellas, además, han venido recibiendo subvenciones de la Administración vasca lo que ha supuesto su «despegue» en el mercado de las producciones audiovisuales.

   La empresa Igeldo Comunicación está compuesta, según aparece en el Registro Mercantil de Guipúzcoa, por Ángel Amigo Quincoces, en calidad de Administrador único, y Miguel Arregui Aramburu como apoderado.
   Arregui Aramburu fue socio de Iñaki Anasagasti en la sociedad Eresoinka, que logró sustanciosas adjudicaciones de la Televisión Vasca tal y como publicó LA RAZÓN en su día, junto al hermano del portavoz peneuvista, Joseba Anasagasti, y los empresarios Guillermo Ibarrondo, Ignacio Ugarteche, Eusebio Irizar y Juan Antonio Urcelay.

   En el año 1994, y según se reconoce en los balances de cuentas de la empresa emitidos por el Registro de la Propiedad, la sociedad recibió una subvención de 125 millones de pesetas. En el momento de recibirla, la situación contable de la empresa no era precisamente holgada, sino más bien de quiebra técnica.

Anomalías
Expertos fiscales consultados por este periódico han señalado que existen varias anomalías en la contabilidad de Igeldo Comunicación. Así, los resultados que ofrece la empresa de los ejercicios de 1995, 96 y 97 no serían correctos al no haber amortizado un inmovilizado de 58,6 millones de pesetas.
   Estos mismos expertos aseguran que la contabilidad de la sociedad no refleja una situación de quiebra en el momento de recibir la mencionada subvención de 125 millones de pesetas. De hecho, estas fuentes señalan que la sociedad no genera fondos para devolver las deudas, según se refleja en la contabilidad registrada.

   Como ejemplo, en el ejercicio del año 1993, la empresa suscribió el cincuenta por ciento del capital social de Igeldo Telebista, inversión que no figura dicho año en la contabilidad de Igeldo Comunicación. Tampoco se hace referencia a la operación en las memorias de 1993, 94, 95 y 96.
   Muy al contrario, se especifica en los balances que «no hay inversiones en otras compañías superiores al veinte por ciento».
   Otra posible anomalía de la empresa lo podría constituir, según los mismos expertos contables, el hecho de que la sociedad compensa las pérdidas de 1993 con aportaciones de los socios. Cuando esta circunstancia ocurre se hace necesario hacer una ampliación y posterior reducción del capital social, operación que no aparece en ningún ejercicio contable.

   El grupo de empresas del mercado audiovisual de los socios y el hermano de Iñaki Anasagasti se completa con otras cuatro sociedades, siempre según los datos del Registro Mercantil consultados por LA RAZÓN. Además de Igueldo Telebista y de Igeldo Comunicación, aparece otra empresa, 3Koma93, que resulta la más poderosa del grupo.
   En ella participan el hermano de Anasagasti, Joseba, además de otros dos socios habituales de éste en estas sociedades, Juan Carlos López Villameriel y José María Aranzamendi.
   El objeto social de 3koma93 es el de las producciones audiovisuales y también ha intentado captar subvenciones del Gobierno vasco. De 3koma93 se derivan al menos tres sociedades más: Canal Bilbao SA, Trauko Management y Kanola Group.

Solicitud de ayudas
Al frente de la primera -Canal Bilbao SA- aparece José María Aranzamendi, socio de Joseba Anasagasti en 3koma93. Esta sociedad tiene por objeto social la «grabación, difusión, producción de espacios televisivos, distribución y venta de películas».
   Según consta en los balances de cuentas de Canal Bilbao esta sociedad ha dirigido varias solicitudes para recibir subvenciones del Gobierno regional. Por ejemplo, solicitó una por la creación de nuevas empresas en 1997. De 3koma93 también se deriva Trauko Management. Sus socios son la propia 3koma93 de Joseba Anasagasti y Juan Carlos López Villameriel.
   Asimismo, Kanola Group Agrupación de Interés Económico figura con un objeto social tan ambigüo como el de «explorar negocios en el área audiovisual».

Las «cabezas» del grupo empresarial
Las dos empresas fuertes de este grupo audiovisual y, si se tiene en cuenta a Ekin Argitaldaria, también editorial, son Eresoinka e Irusoin.
   En ambas figuran la mayoria de los socios que luego se reparten por el resto de empresas. En Eresoinka, que se convirtió en lider del sector gracias a las millonarias adjudicaciones de la Televisión Vasca, aparecen el propio Iñaki Anasagasti como fundador de la sociedad, su hermano Joseba y otros empresarios considerados como «fontaneros» del PNV por el resto del sector como Guillermo Ibarrondo, Ignacio Ugarteche, Eusebio Irizar -concejal del PNV en el Ayuntamiento de San Sebastián, Miguel Lucas Arregui y Juan Antonio Urcelay.

   Los mismos nombres con alguna pequeña variación se trasladaron después a Irusoin donde figuran Irizar, Ibarrondo, Ugarteche, Ignacio Arechavaleta y Martín Elisazu, empresa que también se aupó como líder gracias a las ayudas públicas. LA RAZÓN ha venido publicando estos días cómo ex altos cargos del Partido Nacionalista Vasco y destacados empresarios que en sus sectores están considerados como «muy vinculados» a los nacionalistas han cimentado un «holding» empresarial de treinta empresas que han recibido importantes ayudas oficiales.

Constitucionalistas
KEPA AULESTIA El Correo 25 Abril 2001

Cada vez que los socialistas sugieren la posibilidad de un diálogo post-electoral con el nacionalismo, alguien del PP se encarga de llamarles la atención sobre la inconveniencia de alimentar semejantes expectativas. La cuestión presenta dos facetas bien distintas. Desde un punto de vista táctico, toda mención a la eventualidad de un diálogo de los socialistas con el PNV refuerza a éste y debilita las posibilidades de alternancia. Es lógico, por tanto, que los populares se inquieten. Pero su inquietud respecto al PSE-EE y al PSOE va más allá de las jornadas posteriores al 13 de mayo, y lo suscita el convencimiento de que, tarde o temprano, nacionalistas y socialistas volverán a entenderse como tributo a su propia historia. Aquellos responsables nacionalistas que anhelan ese día -más por necesidad que por convicción- esperan superar el trámite de los comicios autonómicos con la mirada puesta en las municipales y forales de 2003.

Habitualmente se identifica la deseada normalidad de la vida política vasca con el establecimiento de un gobierno integrado necesariamente por nacionalistas y no nacionalistas. Sin embargo, Euskadi se acercará a la normalidad el día en que su Gobierno pueda ser ocupado por nacionalistas o por no nacionalistas, indistintamente, sin que las formaciones que queden en la oposición sientan la necesidad de dirigirse a la parte de la sociedad que crean representar hablando de exclusión, persecución o involución. Pero para que eso ocurra no sólo será imprescindible que ambas corrientes se reconozcan mutuamente; será también necesario que ambas se reivindiquen ‘constitucionalistas’ en su sentido profundo: en la asunción del ordenamiento vigente en cada momento como pacto y como norma. Mientras se pretenda recrear la ideología de cada cual tan lejos de la política posible, de la aritmética parlamentaria, de los requisitos que plantea la estabilidad institucional, seguirá siendo más natural un Gobierno vasco integrado entre el PP y el PSE-EE que, por ejemplo, una coalición entre el PNV y el PP. Algo que no se podía descartar hace diez años.

Los partidos que nunca mueren
Nota del Editor 25 Abril 2001

Sólo recordar que en cuanto se termina la pasta gansa, los partidos se van al garete. Hay demasiada "gente" interesada en hacer pensar que los partidos políticos son imperecederos, pero afortunadamente, les pasa como al pescado, en cuanto se termina el hielo (léase el saqueo del presupuesto, que por cierto, no olvide, pagamos los demás a base de impuestos directos, indirectos y relativos), comienzan los malos olores.

NACIONALISMO
JOSÉ LUIS ALVITE La Voz 25 Abril 2001
 

No sé muy bien en qué consiste el nacionalismo. Hay un nacionalismo turístico, termal y costero que deja divisas, que es un nacionalismo de tesorería, económico y sin emociones, y hay también un nacionalismo de los símbolos y de la comida. En Galicia muchos políticos de la derecha de siempre tratan de mantener pujante ese nacionalismo del pulpo á feira, la empanada de lamprea y las sardinas con pan de maíz. No se trata de un nacionalismo culto, ni político, sino de una exaltación de la diferencia digestiva, o sea, pura intendencia.

Lo que se esconde en esa suculencia del nacionalismo no es un pensamiento sino un bocado. Estamos en lo de siempre: el aparato digestivo controlando al aparato emocional, el colon imperando sobre el pensamiento.
Aislados

Sobrevive también un nacionalismo del aislamiento. Viene de lejos, de cuando lo que nos retenía encerrados sobre nosotros mismos no era únicamente un alma distinta o una peculiar tradición cultural, sino las deficientes comunicaciones. Si la Guerra Civil no llegó a Galicia no fue debido a la pericia de sus políticos, sino a las pésimas carreteras. Muchas veces me he quedado pensativo acerca de la emigración y todavía me cuesta entender cómo lograron tantos miles de gallegos irse a Holanda, a Francia o a Alemania cuando los accesos al resto de España eran tan deficientes que sólo conseguías salir de viaje abriéndote paso con una excavadora.

El nacionalismo ideológico del BNG rechaza ahora la galleguidad de Camilo José Cela porque ni escribe en gallego ni expresa ideas gallegas. Resulta descorazonador. A don Camilo le condonarían su ostracismo si aceptase incluir en su obra unas cuantas recetas de la cocina tradicional y si alguno de sus personajes exhibiese como un rasgo heráldico el obstétrico bocio tradicional de los días del hambre en el interior de la provincia de Lugo. Por lo visto, un buen bocio es más gallego que Madera de boj, aunque no se trate de una idea sino de una patología.

Yo creo que el nacionalismo sucumbe siempre al confort y a las comunicaciones.

No se trata de una banalidad: lo cierto es que yo me sentía mucho más nacionalista cuando en casa no había calefacción. Sabía que era celta y atlántico, no por el ambiente cultural de mi alrededor, sino porque tenía sabañones. Al viejo nacionalismo de mi niñez lo que le hizo más daño no fue la derecha, sino la electricidad. Y la autopista del Atlántico, mucho más rápida que la Santa Compaña...

«¿Pero es que yo no soy de aquí después de 40 años de vasco por elección?»
ERNESTO SANTOLAYA EDITOR El editor de cómics ha descubierto que con Estella «todo era una maniobra para la independencia» «No está mal que el PNV pierda poder, se dulcificará y tendrá una desbandada» desbandada»
ZURIÑE O. DE LATIERRO VITORIA El Correo 25 Abril 2001

Aprendió a leer en los tebeos a los trece años. En la miseria de la posguerra de un pueblo de Soria, lo primero eran el pan y las ovejas. Autodidacta apasionado y de espíritu republicano, saldó esta vieja deuda fundando en Vitoria la editorial de cómics con más proyección del País Vasco, Ikusager, a la vez que ha participado en los principales proyectos culturales y ecológicos de Vitoria. Romántico e incombustible, Ernesto Santolaya pone ahora su verbo arrebatado al servicio de la plataforma Basta Ya, aunque a veces caiga en el desánimo. «Pero como dice un escritor argelino: si hablas mueres, si callas mueres. Hablemos entonces», propone.

-¿De verdad le quedan ganas?
-Siempre. Cada minuto tiene su afán, y cada día, su conflicto

-¿Por qué grita Basta Ya?
-Porque hasta aquí llegó el agua. No puede ser que el derecho a expresarme me lo haya ido comiendo yo poco a poco. Hasta que Estella estalle esto no va a tener solución. El PNV no dice que se equivocó y sigue insistiendo en el mismo error de la independencia.

-¿Qué siente el padre de los primeros cómics editados en euskera cuando sus amigos nacionalistas le llaman antivasco?
-Yo he hecho libros en euskera cuando nadie los hacía sin cobrar una puñetera peseta. Defiendes todo eso hasta que descubres que el euskera está siendo manipulado como un garrote: el que lo habla está por encima de ti. Y eso te lo sacan a la cara. Llega un momento en el que se produce una explosión; cualquier cosa que hagas va a ser una concesión más.

«Voté una vez»
-Pero la concesión es voluntaria.
-Sí, pero me han engañado. Yo he consentido prólogos en mis libros de ideología nacionalista que como ciudadano nos los podía tolerar, pero como editor los he consentido porque pensaba que no iba a llegar la sangre al río. Pero ha llegado ya. Con Estella descubres que todo era una maniobra para llegar a la independencia.

-¿Ante este panorama acudirá a las urnas el 13-M, usted que sólo ha votado una vez?
-Por supuesto. Yo voté una vez, porque después de pelear tantos años en el franquismo vas y votas. Pero luego no me he preocupado porque pensaba que estaba encarrilada la cosa y que tocaba a los políticos hacer sus pactos. Ahora no está mal que el nacionalismo pierda el poder. Es dueño de la casa, el caballo y la pistola. Lo ha tenido todo. Cuando pase a la oposición se amainarán mucho los ritos y mitos. Entonces se dará la auténtica transición, porque ahora se supone que el poder es de los de aquí. ¿Pero es que yo no soy de aquí después de cuarenta años de vasco por elección?

-¿No se arrepiente de esa elección?
-En absoluto. Me he encontrado con gente maravillosa, incluso de ideología nacionalista, con los que hombro con hombro hemos construido cosas. ¿Cómo voy a despreciar a esa gente? ¿Cómo los voy a borrar de un plumazo? Siempre juntos, siempre unidos, haciendo esta ciudad (Vitoria), que es nuestra. Muchos ciudadanos hemos puesto el hombro para que estas fórmulas de convivencia funcionen. Ahora es desesperante ver la gran brecha de disolución.

-¿Nos han partido definitivamente en dos?
-Es la Euskadi invertebrada. Prácticamente somos dos sociedades distintas y tengo nostalgia de los últimos 25 años en los que he convivido con nacionalistas sin estar de acuerdo con ellos, con socialistas pensando que me habían engañado, con comunistas que me parecían utópicos.

-¿Atisba alguna esperanza?
-La sociedad está irremediablemente partida, pero hay esperanza: el PNV en la oposición se dulcificará. Verá la desbandada que se le produce. Muchos listos irán alrededor de la llave de la caja fuerte. En el PNV debe producirse una autorreflexión sincera.

-¿Y la Constitución?
-Yo voté no a la Constitución porque con mi espíritu republicano una constitución regida por un Borbón me sonaba a música celestial. Pero ahora la defiendo porque hay más peligro que antes.

«Diálogo imposible»
-¿Más?
-Sin duda. El problema es reducido y el resto de los españoles pueden sentir la tentación de abandonarnos. El dirigente nacionalista no tiene ni un atisbo de soluciones y entonces se vuelve hacia sí mismo, a fagocitar las raíces, la patria, la historia, manipulada desde el principio. Es necesaria una revisión histórica, y será posible cuando la llave cambie de mano, el 14 de mayo.

-Está convencido.
-Sí, sí, así lo creo. Conozco a mucha gente que ha perdido la ilusión y que espera al 14 de mayo para desarrollar proyectos.

-¿Cuándo dialogamos?
-El diálogo con las ‘pipas’ ahora es imposible. El lenguaje está tan manipulado que de repente sale nuestro bello ángel de la guarda, el lehendakari, diciendo que el diálogo es bueno. ¿Pero Ibarretxe, cómo va a atraer a la sociedad a los de las pipas? ¿Los va a hipnotizar, a sofronizar, para que vengan al buen camino? No me preguntes por el fin de ETA.

-¿Por qué? ¿Las expectativas de una nueva tregua no quedan sepultadas con cada atentado?
-Cuando lleguemos a ese río pasaremos ese puente. Establecido el gobierno constitucionalista y formada la oposición, será el momento de avenirse alrededor de una Mesa de Ajuria Enea. Sería jodidísimo que esto acabara en una bronca como cuando nací.

-Mayor Oreja quiere para Euskadi el «modelo alavés de convivencia».
-Tiene razón, no pasa nada. Las cosas siguen funcionando igual de mal o bien, según cómo se mire.

La mirada de las víctimas
Elías Querejeta lleva a Cannes su estremecedor retrato del calvario de los familiares de Fernando Buesa y su escolta
BORJA HERMOSO El Mundo 25 Abril 2001

MADRID.- Al final de la película, un abuelo murmura su lamento sobre el torno de madera donde fabrica cada día bastones de monte: «Hasta la fe he perdido, yo era católico pero ahora hablo con Dios y le digo: "Ya no sé qué decirte"». Y luego pronuncia con firmeza cinco terribles palabras: «Yo ni olvido ni perdono». Una madre recuerda cómo la última vez que lo vio, le dijo a su hijo: «Cuídate, que yo no te quiero como un héroe, los héroes están muertos». Un padre sentencia con voz temblorosa: «Vivimos por inercia desde que asesinaron a Jorge». Una viuda, sentada en el banco de un parque, lamenta: «A Fernando no me lo van a devolver, ya he caído en la cuenta».

Los abuelos, la madre, la viuda, los hijos, los amigos de la cuadrilla de juergas... todos los personajes de Asesinato en febrero tienen nombres y apellidos reales, pero aquí son un coro que simboliza la atrocidad de algo que ocurre aquí y ahora: la muerte de gente normal a manos de gente que un buen día se colocó en el hombro de la guerrera los galones de salvapatrias sin consultar a nadie.

Elías Querejeta iba en un taxi por Madrid aquel 22 de febrero del año pasado. Por la radio dijeron que en Vitoria habían asesinado a dos personas con un coche bomba, y él no pudo reprimir un grito de cabreo. Eran el parlamentario socialista Fernando Buesa y su escolta, el joven ertzaina Jorge Díez Elorza. Una semana después, se impuso el deber de escribir un guión en torno al suceso.

La consecuencia es Asesinato en febrero, una película («no quiero oír la palabra documental», explica) dirigida por el realizador Eterio Ortega y que será proyectada en una sesión especial de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, el próximo 12 de mayo: la víspera de las elecciones en el País Vasco. La Semana es la más prestigiosa de las secciones paralelas del certamen francés y en la actualidad está dirigida por el periodista donostiarra José María Riba.

Sólo el tiempo permitirá calibrar la reacción del público español, del público vasco, ante un trabajo cinematográfico de este cariz (aún no hay fecha para su estreno en España). Sí se pueden decir ya varias cosas: una de ellas es que su visión no es sencilla, no es una más, quizá porque Asesinato en febrero no es una película más y, desde luego, no una película más en torno al fenómeno de ETA, últimamente tocado de cerca o de lejos por títulos de ficción como Yoyes, La voz de su amo o El viaje de Arián. Aquí todo es tan real como la vida misma, y sobre todo como la muerte misma. Angel Díez, Bernardo Elorza, Begoña Elorza, Daniel Etxebarria o Natividad Rodríguez no son nombres de actores o actrices, sino de los familiares de Fernando Buesa y Jorge Díez Elorza.

Los testimonios recogidos por Elías Querejeta y Eterio Ortega entre estas dos familias víctimas del terrorismo son estremecedores. Es el caso de las palabras que, con voz serena, desgrana ante la cámara Begoña Elorza García de Vicuña, la madre del ertzaina asesinado: la misma madre que recientemente explicaba en las páginas de EL MUNDO su profunda frustración y escepticismo ante el presente y el futuro en el País Vasco. «Siento odio, no puedo sentir otra cosa, quiero ver la cara de esos asesinos y que respondan ante la justicia... a lo mejor entonces dejo de sentir ese odio», dice mientras el impecable sonido de Martín José Guridi y Carlos Faruolo permite incluso escuchar cómo Begoña Elorza traga saliva.

Pero son aún peores los momentos en los que Elías Querejeta y Eterio Ortega logran arrancar de sus actores («es la interpretación ideal que todo director sueña», explica el director) testimonios de ternura. Como cuando la madre del ertzaina asesinado por ETA evoca el día de su nacimiento. O cuando Natividad Rodríguez recuerda sus escapadas a Las Landas con su marido Fernando Buesa. O cuando la cámara enfoca un cartel de cumpleaños infantil.

La cámara penetra también en la Academia de la Ertzaintza en Arkaute (Alava), donde un policía autonómico explica mientras se cambia de ropa: «Aquí todos tenemos claro que nos puede tocar a todos». Un primerísimo plano de otro ertzaina va explicando lenta, pausadamente -intercalándose en el hilo argumental de los testimonios familiares- cómo preparan los atentados con coche bomba los comandos de ETA. Imágenes de calles de Vitoria y sonido de pasos vertebran el relato. Un relato que culmina con una explosión y dos cuerpos deshechos sobre la hierba. De nuevo, todo tan real.


¿Citar a ETA? ¿Para qué?
Ni una sola vez se cita a ETA en Asesinato en febrero, aunque es inequívoco -no ya para un espectador español, sino para un espectador a secas- que de lo que se habla aquí es de ella. «¿Citar a ETA en la película, para qué?», pregunta Elías Querejeta cuando se le menciona el tema. El productor y guionista tuvo que desbrozar incansablemente de entre todo el material que habían rodado. «Primero escribí el guión y luego se lo enseñé a las familias», explica, «y por supuesto, después tuve que ir haciendo modificaciones a medida que íbamos rodando». Para él, uno de los principales motivos de satisfacción es el hecho de que este proyecto ha logrado acercar posiciones que estaban alejadas: «Tras el atentado, estas dos familias se distanciaron bastante, y durante el rodaje se volvieron a unir», asegura Querejeta, satisfecho de que la película se pase en Cannes la víspera de las elecciones vascas.

Decenas de intelectuales y artistas secundan el mitin de Basta Ya
La iniciativa ciudadana pedirá el voto para los constitucionalistas en el acto organizado en San Sebastián
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 25 Abril 2001

Decenas de intelectuales, escritores y artistas participarán el próximo sábado en el mitin organizado por la iniciativa ciudadana Basta Ya en San Sebastián con el objetivo de solicitar el voto para los partidos constitucionalistas. El acto está convocado a las doce del mediodía en el Palacio de Congresos Kursaal, y cuenta con el apoyo de varias organizaciones de víctimas del terrorismo. «Por la libertad vamos a votar, por la libertad vamos a cambiar» es el lema de la convocatoria.

Basta Ya entiende que la defensa de la libertad requerirá en los próximos años un Gobierno y un Parlamento vascos que estén «resueltos a oponerse al terrorismo con total decisión y sin reservas o pactos secretos con ETA», según fuentes del colectivo. En consecuencia, solicitan el voto en las elecciones autonómicas del 13 de mayo para el PP o el PSE-EE. En su opinión, otro Ejecutivo de signo nacionalista, «empeñado en hacer concesiones a los terroristas, hará un daño enorme y agravará el ya deteriorado estado de las libertades y de los derechos humanos en el País Vasco».

Junto a las decenas de representantes de la cultura y la política, está prevista la asistencia de los candidatos del PP y del PSE, Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo Terreros. Los organizadores, sin embargo, han previsto que ninguno de los dos dirigentes políticos intervengan, por lo que los discursos correrán a cargo de miembros de la plataforma.

Ruptura sindical
Editorial  EL CORREO 25 Abril 2001

El anuncio por parte de ELA de la ruptura de la unidad de acción que mantenía con LAB desde hace seis años ha dado por finalizada una relación que se había deteriorado visiblemente a raíz de la escalada de terror protagonizada por ETA. Dicha unidad tuvo su primera expresión pública en la redacción de un documento conjunto ante el Aberri Eguna cuyo contenido preludiaba la influencia política que ambos sindicatos iban a alcanzar en los prolegómenos de la Declaración de Lizarra y en la apuesta común del nacionalismo por la superación del marco estatutario. Las discrepancias a la hora de la firma de los convenios del Metal de Vizcaya y del Metal y el Papel en Gipúzcoa han dado carta de naturaleza sindical a una división que ya parecía inevitable y que posiblemente resulte irreversible. El pasado mes de febrero el boletín interno de ETA (Zutabe) se refería precisamente a ELA a la que censuraba «su desaparición de las tareas de construcción nacional, empleando viejas excusas que se suponía estaban superadas, y atacando a la izquierda abertzale como han hecho en su congreso, imputando a LAB dependencia respecto a ETA pública y desvergonzadamente y llamando a ETA terrorista». No hace falta señalar la importancia que semejante declaración adquiere para una izquierda abertzale que ha decidido trazar su propio camino para condicionar así la política futura del resto de los nacionalistas sin comprometerse con ellos.

El dato más relevante de la ruptura es que ni ELA ni LAB querían seguir juntos. Es cierto que en el origen de la unidad se atisbaba el deseo de ELA de beneficiarse con el potencial de LAB para ir más allá de sus propios límites de representación y aliviar la marginación que padecía frente a la actuación confederal de UGT y CC OO. Pero los hechos han demostrado que -en términos relativos- ha sido LAB el beneficiado; tanto desde el punto de vista de la radicalización que la unidad ha inducido en los postulados de ELA como a tenor de la evolución experimentada por el respectivo poder sindical. Como ya ha ocurrido en el nacionalismo político, la efervescencia unitaria de hace dos y tres años se ha tornado también en el seno del sindicalismo nacionalista en una batalla de posiciones en la que ELA tratará de conservar su preeminencia mientras LAB intenta someterla a una erosión permanente. Las dificultades que atraviesa la unidad de acción entre UGT y CC OO y las disensiones internas que padece éste último sindicato en Euskadi favorecen que ELA y LAB desvíen parte de sus energías hacia la disputa en el seno del sindicalismo nacionalista.

Tácticas y estrategias
JOSÉ IBARROLA El Correo 25 Abril 2001

Hemos podido leer que el lehendakari Ibarretxe opina que ni los nacionalistas ni los no nacionalistas podrán gobernar solos después de las próximas elecciones. Estoy de acuerdo. Algo parecido pudimos escucharle al lehendakari Ardanza hace unos días en Madrid, en la Academia de la Historia. Y para algunos esa imposibilidad de gobernar solos, esa transversalidad, es lo que constituye el núcleo sustancial del Estatuto de Gernika, no como mera fórmula para la formación de gobierno, sino como institucionalización de la realidad social vasca. Y es precisamente en este plano en el que uno se plantea algunas cuestiones fundamentales. La transversalidad que se proclama para la formación de gobierno tras las elecciones del 13 de mayo, ¿es una opción meramente táctica, o implica un posicionamiento estratégico? Y a esa pregunta es preciso añadirle una segunda, aún más importante: ¿la situación de la sociedad vasca después de Estella-Lizarra, después de la ruptura de la tregua, después del sometimiento al terror violento a la mitad de la ciudadnía vasca a través de los asesinatos de sus representantes, admite planteamientos tácticos, o exige apuestas estratégicas claras, definidas y definitivas?

Si la apuesta por la transversalidad en la formación del Gobierno vasco después del 13 de mayo es una apuesta táctica, basada en la lectura de los datos sobre la intención de voto para las próximas elecciones, y a la espera de que, más bien pronto que tarde, esa intención de voto pueda cambiar, creo que la misma no haría justicia a la profundidad de los problemas que asolan a la sociedad vasca. En ese caso, la apuesta por la transversalidad en la formación del Gobierno vasco no conlleva un análisis serio de las bases sobre las que se asentaba la apuesta fracasada de Estella-Lizarra, ni tampoco conlleva una reflexión en profundidad sobre el significado de los asesinatos, ni sobre las causas de la incomunicación en la política vasca, ni sobre lo que todo ello está suponiendo en la vida social vasca. En ese caso, las instituciones surgidas del Estatuto de Gernika, y éste mismo, están sujetas a la táctica, a los cambios a corto, y no son reflejo de apuestas estratégicas, no son instituciones ancladas en la inercia de las apuestas a largo plazo.

Una visión estratégica de la transversalidad implicaría, por el contrario, enfrentarse al significado de la apuesta no transversal del acuerdo de Estella-Lizarra. Una visión estratégica de la transversalidad en la formación del Gobierno vasco después del 13 de mayo implicaría asumir las consecuencias del acuerdo de Estella-Lizarra para la sociedad vasca, ver la ruptura de la tregua y los asesinatos posteriores, y la sensación de indefensión de la mitad de la población vasca por medio de la amenaza a la vida de sus representantes, en el contexto de esa apuesta unilateral, no transversal.

Una visión estratégica de la transversalidad significaría pasar de lo que implica en la formación de Gobierno a partir de las próximas elecciones a su significado institucional en el Estatuto de Gernika, a su significado en el respeto a la forma de entenderse de la sociedad vasca, no como un escueto dato de intención de voto, sino como valor democrático a asumir y desarrollar, también por el nacionalismo.

Una visión estratégica de la transversalidad implicaría que el nacionalismo democrático está dispuesto a enfrentarse a algunas cuestiones importantes para su futuro, pero que la mayoría de las veces caen víctimas de las necesidades tácticas del momento. Significaría enfrentarse a la cuestión de cómo se declinan nación y construcción nacional en las condiciones de pluralidad de la sociedad vasca. Significaría que el nacionalismo se enfrenta a la tarea de reformular su propia doctrina para adaptarla a las condiciones reales de la sociedad vasca actual, a los cambios producidos, desde su primera proclamación a finales del siglo XIX hasta hoy en día, en la creencia de que se pueden construir naciones desde la maquinaria administrativa del Estado, significaría interiorizar el convencimiento de que hoy no es posible construir nación sin o contra la sociedad.

Significaría asumir en la propia doctrina nacionalista el valor positivo de la pluralidad de la sociedad vasca, no como un engorro pasajero, sino como un valor a cuidar y a desarrollar. Significaría que el nacionalismo democrático se enfrenta a su propia historia y a las posibilidades que ésta encierra con la voluntad de ver en ésta no sólo la primacía de un discurso radical junto al pragmatismo de la adaptación a lo posible en cada circunstancia, sino como el equilibrio entre dos principios, entre el principio de la afirmación radical y el principio de respeto a la realidad democrática. Es ese equilibrio tenso entre dos principios de igual valor el que mejor caracteriza la historia del nacionalismo democrático, y el que da sentido a las afirmaciones que tantas veces se citan de líderes históricos del nacionalismo que afirmaban, desde su nacionalismo, la necesidad de respetar profundamente a quienes no eran nacionalistas, si no queremos reducir esas afirmaciones a una mera yuxtaposición de frases contradictorias e incoherentes.

Una visión estratégica de la transversalidad implicaría no un requiebro retórico y hermeneútico que se aferra al llamado giro españolista de Sabino Arana, sino el intento de salvar la voluntad que él formuló por primera vez de construir la nación vasca sin tener que esperar, o forzar para ello, a que todos los miembros de la sociedad vasca tengan el mismo sentimiento de pertenencia, a que la sociedad vasca deje de ser plural. Si radicalidad en el nacionalismo implica hoy mantener el sueño de la homogeneidad en el sentimiento de pertenencia, entonces la salida para el nacionalismo sólo puede ser una: división de la sociedad vasca y construcción de la nación vasca con sólo la mitad de la sociedad. O esperar a que todos se conviertan a ese tipo de nacionalismo, manteniendo mientras tanto a las instituciones vascas en una especie de paréntesis, siendo pero no siendo, valiendo pero no valiendo, instituyendo una especie de compás de espera que condena a la sociedad vasca a quedarse fuera de la historia real.

Una opción estratégica de la transversalidad significaría por el contrario una formulación del nacionalismo que no quiere renunciar ni al concepto de nación ni a la sociedad vasca en su conjunto, y que sabe que para ello necesita aprender a formular nación y construcción nacional de forma cívica, de una forma capaz de integrar en ella, sin negarla por la puerta de atrás, la pluralidad de sentimientos de pertenencia presentes con toda la legitimidad democrática en la sociedad vasca actual.

 

Recortes de Prensa   Página Inicial