AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 30   2001
#La independencia como objetivo
Enrique de Diego Libertad Digital 30 Mayo 2001

#Romper las urnas y destrozar los espejos
JAVIER PRADERA El País 30 Mayo 2001
 

#Capitulación
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 30 Mayo 2001

#Eta, contra el nacionalismo moderado
Editorial La Razón 30 Mayo 2001

#Mayor Oreja pide hechos
Editorial ABC
30 Mayo 2001

#MAYOR OREJA TIENDE LA MANO A IBARRETXE
Editorial El Mundo 30 Mayo 2001

#'Basta Ya' exige a Ibarretxe que rectifique a Anasagasti
M. SÁNCHEZ/Agencias San Sebastián/Barcelona La Estrella   30 Mayo 2001

#ETA envía cartas de extorsión a médicos y abogados 
BILBAO. Vasco Press ABC 30 Mayo 2001

#Rebajar los humos
TONIA ETXARRI El Correo 30 Mayo 2001

#Periodistas vascos explicarán en Europa cómo se trabaja bajo el punto de mira de ETA
EP Libertad Digital 30 Mayo 2001

#La resaca
MANUEL BEAR El Correo
30 Mayo 2001

La independencia como objetivo
Por Enrique de Diego Libertad Digital 30 Mayo 2001

Lea La conspiración, 1

La mendaz y catastrofista lectura “madrileña” de los resultados vascos –condicionada por intereses económicos en algunos casos y por atávicas tendencias oportunistas en otros– es la exhibición de un síndrome de Estocolmo moral y una contribución al intento que el PNV ha puesto en marcha de provocar la desmovilización constitucionalista, en la línea de la cruzada lanzada, con groseras insinuaciones propias de la desinformación totalitaria, por Arzalluz y Anasagasti contra las asociaciones pacifistas relacionadas con las víctimas.

Resulta chocante hasta qué punto, en la materia, se confunden los deseos con la realidad. El objetivo del PNV no es el federalismo asimétrico, sino la independencia. Sobre eso no engañan, aunque a muchos les gusta autoengañarse. Ese objetivo está explicitado en el programa electoral para esta legislatura y hay condiciones objetivas, al margen de las buenas intenciones de Ibarretxe, que dificultan a los nacionalistas sustraerse a ese designio radical, entre otras el hecho de que tal criterio, introducido por EA en el programa, forma parte de un pacto de legislatura previo a cualquier otro. Otra, que Eta se erija en representante de los votos trasvasados o sitúe al PNV en el papel de “traidor”.

Tal esquema lleva tiempo funcionando. Los últimos intentos de Xabier Arzalluz de marcar como objetivos a otros, más parecen el intento de desviar el punto de mira, pues el PNV ha sido de forma clara el “enemigo” de Eta en las urnas, ya que hacia él han ido los votos “robados” a Eh, y vaciar a ese partido sigue siendo el objetivo de Arzalluz, pues no puede crecer en ninguna otra dirección. Quizás el hecho, aunque menor, más simbólico haya sido el que los radicales hayan embadurnado en fechas postelectorales de pintura roja y amarilla una sede del PNV.

Entre las falacias puestas en circulación está la de que los partidos constitucionalistas forzaron unas elecciones precipitadas. Nada más lejos de la realidad. Al margen de intenciones, presiones y mociones, la relación causa-efecto está clara y no es otra que el abandono por Eh de las instituciones parlamentarias y por ende del pacto de gobierno. La idea del “árbol y las nueces”, tan relativista, es una engañifa, pues Arzalluz no sólo no manda en Eta sino que desde hace tiempo existe una soterrada disputa de familia –Caín y Ábel–, cuyo desenlace trágico empieza a temerse en el PNV.

Como movimiento totalitario, Eta tiene vocación de partido único y precisa eliminar competidores en su ámbito, pues no ha salido del esquema marxista-leninista de vanguardia revolucionaria. Nada más manipulado que la subliminal identificación entre paz e independencia, pues en el esquema etarra es un proceso cíclico, dialéctico, que por supuesto incluye a los siete territorios históricos (como sucede en el PNV).

A pesar de los gestos “moderados” de Ibarretxe, nunca ha habido menos condiciones para los partidos constitucionalistas como en el momento actual para un pacto sin reservas (al margen de las estrategias a corto y el interés en no mostrarse como intransigentes ante un taumatúrgico y difuso “diálogo”), cuando la prudencia exige esperar a ver las intenciones del PNV y desactivar la propuesta autodeterminadora, la madre del conflicto y su intensificación.

Mientras en el Gobierno de la nación haya un partido que gobierna con mayoría absoluta y que rechaza tal deriva de la situación, tal “rendición”, el PNV no puede dar pasos irreversibles en el conflicto. Es decir, el claro Rubicón de una legislatura marcada por la cuestión vasca, y con el objetivo declarado de la independencia, está en las elecciones generales y en la posibilidad de que acceda al poder un PSOE sin proyecto nacional, dispuesto a reformar la Constitución para desmembrar España, en pacto con los partidos nacionalistas. No ver esto es querer ponerse la venda en los ojos, y por supuesto negar la realidad de los datos electorales, ninguneando el ascenso constitucionalista, como premisa previa para generar una derrota virtual inexistente para romper España como ámbito de libertades y de pluralidad.
 

Romper las urnas y destrozar los espejos
JAVIER PRADERA El País 30 Mayo 2001  

El asesinato de Santiago Oleaga, director financiero de El Diario Vasco de San Sebastián, apagó el pasado jueves las débiles esperanzas que pudieran abrigar todavía los nacionalistas moderados sobre la eventual disposición de los nacionalistas radicales a escuchar la voz de las urnas; en la convocatoria del 13-M, EH, el brazo político de ETA, perdió el 50% de los escaños y casi el 40% de los votos obtenidos en los comicios de 1998. Si las bravuconadas y las amenazas del más puro estilo fascista puestas en práctica el 13-M en los colegios electorales por los amigos de ETA para intimidar a los votantes populares y socialistas se inscriben en su incoado proyecto de romper las urnas, la criminal ofensiva lanzada por el brazo armado del nacionalismo radical contra los profesionales de los medios de comunicación tras la ruptura de la tregua (López de Lacalle, Aurora Intxausti y Juan Palomo, antes del 13-M; Gorka Landaburu y Santiago Oleaga, después) se propone destrozar los espejos que reflejan el pluralismo de la sociedad vasca.

El presidente del PNV atribuyó a la 'degeneración' de ETA la decisión de elegir a un ejecutivo de la empresa, en vez de a un periodista, como blanco individual del reciente atentado institucional contra El Diario Vasco; ese extraño comentario, compatible con la enérgica condena del asesinato, muestra hasta qué punto Arzalluz ignora los sentimientos de identidad, pertenencia y solidaridad de los propietarios y empleados de un medio de comunicación frente a las agresiones: el taller, la redacción y la administración de un periódico no son segmentos estancos de una entidad abstracta sino vasos comunicantes de un organismo vivo defensor de la libertad de prensa. 

Santiago Oleaga llevaba años compartiendo la incierta suerte de los informadores y de los comentaristas de El Diario Vasco, el periódico donostiarra sometido desde hace tiempo -al igual que su hermano bilbaíno El Correo- no sólo a las amenazas terroristas del brazo armado del nacionalismo radical sino también a las campañas propagandísticas de boicoteo comercial y desprestigio emprendidas por un cualificado sector del nacionalismo moderado. La tosquedad sectaria de los etarras alimenta la conjetura de que el asesinato del director financiero de El Diario Vasco tal vez pretendiera sembrar la cizaña entre el personal directivo de la empresa y los periodistas, condenados a servir de chivo expiatorio como causantes de los peligros corridos por sus patronos. 

El valiente comunicado leído por José María Bergareche, consejero-delegado del grupo editorial, despejó cualquier duda al respecto. Mas allá de la presumible estrategia de exarcebar las contradicciones internas entre capital y trabajo o entre los periodistas y el resto de la plantilla, los asesinatos y los atentados de caracter individual contra los profesionales de las empresas de comunicación pretenden impedir a los medios del País Vasco (incluyendo dentro de ese renglón a las redacciones locales de televisiones, radios y diarios de alcance estatal) la difusión de información veraz y el debate libre de ideas. 

En la lógica terrorista, personas e instituciones se mezclan de manera inextricable; Fernando Reinares (Patriotas de la muerte, Taurus, 2001) describe magistralmente el resorte de los mecanismos psicosociales que producen la desinhibición moral de los matarifes de ETA: la supresión de la condición humana de las victimas, reducidas al papel de meros símbolos de una categoría social (empresarios) o de una profesión (periodistas). El presidente del PNV ha reivindicado, tras el asesinato de Santiago Oleaga, su derecho a criticar a los periódicos y periodistas discrepantes con el nacionalismo aunque sean también blanco de las amenazas de ETA. Ciertamente, los medios de comunicación no tienen bula para injuriar o mentir; sucede, sin embargo, que 'algún grado de abuso- dijo el juez norteamericano Brennan glosando al presidente Madison- es inseparable del uso de las cosas', especialmente si se trata de una institución tan básica para las sociedades democráticas como es la libertad de prensa. En cualquier caso, los periodistas no pierden la esperanza de que algún día Arzalluz haga suya una célebre frase de atribución incierta: 'Discrepo totalmente de sus ideas, pero estaría dispuesto a sacrificar mi vida para defender su derecho a seguir manteniéndolas'.

Capitulación
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 30 Mayo 2001

Consenso es la fórmula utilizada habitualmente por la derecha para abdicar ante la izquierda de unos principios en los que, en el fondo, no cree. O en los que cree mucho menos que en el principio de supervivencia política, curiosamente ligado al placet de sus enemigos. La Transición la hizo la derecha, es decir, los vencedores de la guerra y los pocos liberales y demócratas que se oponían tanto al franquismo como al socialismo y el comunismo en sus distintas variantes. Del Rey y Suárez a Fraga, pasando por la Iglesia y el Ejército, la Judicatura y el funcionariado, la reforma política se impuso a la ruptura preconizada por la oposición de izquierdas, que era básicamente la que había, hasta desembocar en las primeras elecciones aproximadamente libres de nuestra historia. 

La izquierda se sometió porque su alternativa era más débil y cosechó el rechazo de la población en el famoso referéndum para la reforma. Entre la abstención técnica y la política, pedida por toda la oposición, el 20%: ésa era la realidad numérica de los antifranquistas que tampoco era la realidad de los demócratas. Como se ha demostrado después, había tantos o más ciudadanos dispuestos a vivir en democracia en la derecha ex franquista como en la izquierda antifranquista (nunca ex). 

Después, como ya sucediera en la II República, la derecha nacional ha sido mucho más respetuosa con la legalidad democrática que la izquierda y no digamos que sus aliados nacionalistas. Pero el complejo de origen franquista de la derecha, o de su elite rectora -políticos, empresarios, profesores, periodistas, clérigos y funcionarios- hábilmente manejado por la izquierda, desembocó en la tendencia, luego manía, finalmente patología del consenso a toda costa. 

Como prueba de la superación de la Guerra Civil, la derecha debía demostrar que se arrepentía de ser la única responsable. Ni esto era verdad ni lo otro era real, pero así empezamos la democracia. Y ahí seguimos, haciendo poca política pero muchas fotos. Consenso de fondo, entre PP y PSOE, no hay salvo uno: ambos buscan el poder. Entre sus votantes, sí; el 90% está de acuerdo en lo fundamental, pero no la dirección de los dos partidos. Sobre todo, no la dirección socialista. El PSOE, por no tener, no tiene siquiera una idea de España, ni de la nación ni del Estado. Pero creíamos que el PP tenía unas pocas ideas básicas a las que no podía renunciar: derecho de propiedad, unidad nacional, respeto a la religión, rebaja fiscal, disminución del Estado en favor de la sociedad y, sobre todo ello, la independencia judicial, clave de la división de poderes que certifica la existencia de un régimen demoliberal. Pues no. También eso lo ha sacrificado en aras de un supuesto consenso que es simple, rastrera y estúpida capitulación. Eso sí: la foto, histórica. Como todas.

Eta, contra el nacionalismo moderado
Editorial La Razón 30 Mayo 2001

Los documentos internos confiscados a los terroristas de Eta, a los que ha tenido acceso LA RAZÓN, han desvelado que los nacionalistas catalanes de Jordi Pujol también son ya objetivo para los asesinos de la banda, que comienza a «denunciarlos», como en su día con la Ertzaintza, antes de comenzar a matar. Los jefes etarras consideran ahora que el nacionalismo catalán no es independentista y no sólo apoya al Gobinero en la batalla contra Eta, sino que, además, se aprovecha económicamente de «su lucha» y por han incluido a la coalición de CiU en sus listas negras, en una decisión preocupante ante la existencia más que probable de grupos activos de pistoleros etarras en Cataluña.

   La amenaza es similar a la conocida ayer sobre el sindicato nacionalista vasco ELA, vinculado al PNV, al que los criminales acusan en sus boletines internos de olvidar la «lucha por la independencia» y de trabajar para «impedir liberar Euskal Herria». Los sindicalistas cercanos al PNV tuvieron la «mala fortuna» de romper su unidad de acción con LAB, el sindicato del mundo batasuno, cuando este último (adscrito al complejo Eta) se negó a condenar los crímenes de la banda.

   No merece la pena entrar en un análisis de las razones o auto-justificaciones de los asesinos que hoy ocupan la dirección de Eta, que utilizan sus boletines internos o «zutabes» a modo «didáctico» para orientar estratégicamente a los pistoleros. Pero sí conviene prestar atención al hecho de que la lista de enemigos de Eta incluye ya a todo el mundo, excepto, claro está, a su brazo político batasuno.

   Los «zutabes» amenazantes son también el vehículo escrito de una advertencia para que Ibarreche y/o Arzallus se alejen de los partidos que luchan por la libertad y vuelvan a Estella, a su pacto con Eta, bajo pena de convertirse en diana de los coches-bomba.

   Eta, que busca desesperadamente hacer frente al varapalo que los vascos le han asestado en las espaldas electorales de Otegui y tratará por todos los medios de recuperar su influencia de hace tan sólo un año, demuestra con sus amenazas a diestro y siniestro que está sola contra todos; que únicamente en su delirio criminal puede intentar «castigar» al resto del mundo. Pero, sobre todo, las críticas de los terroristas contra los nacionalistas, especialmente al PNV, a quienes consideraron sus aliados, indican que la lucha contra Eta es posible y con la unidad de todos los partidos, y la implicación leal del Gobierno vasco, es posible vencer a la banda. Y ellos lo saben.

Mayor Oreja pide hechos
Editorial ABC 30 Mayo 2001

  La entrevista entre Juan José Ibarretxe y Jaime Mayor Oreja ha recreado durante dos horas un escenario de recuperación de formas, perdido desde hace año y medio por culpa de un frentismo nacionalista que rompió un estado de entendimiento dialogante con populares y socialistas. Que ahora ese frentismo esté mitigado en boca de Ibarretxe no quiere decir que haya desaparecido, como se encargan de recordar diariamente los dirigentes del PNV y EA, bien con sus descalificaciones de los movimientos cívicos, bien con sus apelaciones a un soberanismo sin tapujos. En todo caso es un buen síntoma para la sociedad vasca que Ibarretxe y Mayor Oreja se hayan dado durante estas semanas un perímetro de paz verbal, que les ha permitido oír sin estridencias lo que ya sabían de antemano: que Ibarretxe ofrece diálogo y unidad y que Mayor Oreja quiere que el diálogo y la unidad se basen en hechos concretos, inequívocos y finalistas. 

En este cruce de ofertas, la voluntad declarada de Mayor Oreja es esperar acontecimientos, pero con la predisposición de apoyar al lendakari si se decide efectivamente a luchar contra ETA, objetivo común de todo buen demócrata. Esta actitud de Mayor reserva y garantiza la colaboración del PP si Ibarretxe se propone acabar con ETA y, al mismo tiempo, desactiva un argumento recurrente del nacionalismo: la supuesta cerrazón del PP, lo que acabará preocupando a un partido como el PNV, acostumbrado a escudarse en el obstruccionismo ficticio de los demás y a reunir adhesiones viscerales frente al enemigo españolista. 

Tras la reunión de ayer, Mayor Oreja ha emplazado a Ibarretxe a que ejerza lo que éste pidió a los ciudadanos vascos el 13-M: el liderazgo para encabezar lo que el candidato nacionalista denominaba «nueva etapa». Lo primero —el liderazgo— ya lo tiene, y debe asumirlo sin más dilaciones y como se hace en una democracia en peligro: proponiendo contenidos concretos a las ofertas de diálogo y de unidad de los partidos. Lo segundo, la novedad de la etapa abierta tras el 13-M, tendrá que acreditarlo el lendakari de la única manera posible: mediante la marginación de HB y la lucha contra ETA, llevando estos objetivos a su mandato al frente del Gobierno, al ámbito del Parlamento Vasco y a la dirección política de su partido. Pasado el griterío postelectoral, los resultados se van posando sobre la mesa del lendakari y en este sosiego le permitirá constatar que el 41 por ciento de los vascos votaron expresamente a favor del Estatuto y de la Constitución. Una realidad social de esa magnitud puede ser un sólido elemento de cohesión si Ibarretxe decide luchar contra ETA o, por el contrario, un problema incalculable para el nacionalismo si finalmente mantiene la estrategia soberanista, porque esos cientos de miles de vascos ya no se van a callar. Depende de Ibarretxe. 

MAYOR OREJA TIENDE LA MANO A IBARRETXE
Editorial El Mundo 30 Mayo 2001

Q
uince meses han transcurrido desde la última entrevista en Ajuria Enea del lehendakari con representantes del PP. Ayer, Mayor Oreja y Carlos Iturgaiz fueron recibidos por Ibarretxe dentro de la ronda de contactos institucionales de cara a la formación del próximo Gobierno vasco.
La reunión ya tiene de por sí un carácter positivo, por lo que significa de recuperación de la normalidad política entre el dirigente que ha ganado las elecciones y se dispone a formar Gobierno y el principal partido de la oposición. Unos y otros coincidieron en que el clima de la entrevista no había sido precisamente cordial pero sí por lo menos educado y respetuoso.  

Al término de la reunión, Mayor Oreja subrayó que su partido abre «un compás de espera» sobre las iniciativas de Ibarretxe, al que apoyará en todas aquellas propuestas que contribuyan a la erradicación del terrorismo. El candidato del PP reiteró que está dispuesto a realizar una oposición constructiva y valoró como «un acierto» la decisión del lehendakari de no pactar ni sentarse a la mesa con EH.
La actitud y las palabras de Mayor Oreja de ayer evidencian las profundas convicciones democráticas de un líder político que no sólo acepta con fair play los resultados electorales sino que se dispone también a dar un razonable margen de confianza a los vencedores. 

Mayor tiene un importantísimo papel que jugar como líder de la oposición y, sin duda, ha asumido que éste es el mejor servicio que puede prestar a la sociedad vasca.
Es ahora a Ibarretxe al que le corresponde mover ficha, sin la hipoteca de la bochornosa dependencia de EH de la anterior legislatura. Ha prometido que luchará sin desmayo contra ETA y que gobernará para todos los vascos. La cuestión es si será capaz de doblegar las resistencias de dirigentes de su propio partido, que no parecen dispuestos a rectificar los errores del pasado. Algo se está moviendo, sin embargo, en el PNV. EL MUNDO publica hoy que tres miembros de la dirección votaron a favor de la destitución de Egibar como portavoz, rechazada por la mayoría del EBB. Hace pocos meses, este debate habría sido imposible, lo que corrobora que el triunfo electoral puede facilitar una renovación en el PNV que, de otro modo, no hubiera sido factible. Pero es Ibarretxe quien debe pasar de las palabras a los hechos, por los cuales deberá ser juzgado.

'Basta Ya' exige a Ibarretxe que rectifique a Anasagasti
 Los colectivos afectados por las afirmaciones del portavoz peneuvista señalarán como "inductores morales" de los asesinatos a quienes les critiquen 
M. SÁNCHEZ/Agencias San Sebastián/Barcelona La Estrella
  30 Mayo 2001

La plataforma 'Basta Ya' exige al lehendakari en funciones, Juan José Ibarretxe, que rectifique las declaraciones efectuadas por Iñaki Anasagasti a un medio de comunicación de México, en las que acusaba a éstas y otros colectivos de financiarse con cargo a los fondos reservados. Si Ibarretxe no dice nada al respecto, los miembros de este colectivo lo considerarían como "silencio cómplice", y sólo una rectificación clara y rotunda por parte del diputado nacionalista podría librarle de la querella que van a presentar contra el mismo. En la rueda de prensa celebrada ayer en un hotel donostiarra, no faltaron ocho encapuchados que se colocaron tras la mesa de los portavoces con carteles en los que se leía "Basta ya de calumnias". 

Las matizaciones efectuadas por el propio Iñaki Anasagasti son "ambiguas" para 'Basta Ya' y la Fundación Miguel Ángel Blanco (las dos asociaciones que finalmente han decidido emprender acciones legales), por lo que anunciaron su disposición a querellarse contra el diputado nacionalista en caso de que no realice una rectificación clara y rotunda de las declaraciones en las que implicaba a estas asociaciones, entre otras, de financiarse a cargo de los fondos reservados del Estado. 

Carlos Martínez Gorriarán, portavoz de 'Basta Ya', anunció también que se querellarán contra todos aquellos que hayan sostenido lo mismo, o que en el futuro pudieran realizar declaraciones similares que pongan en duda la honorabilidad de su colectivo, es decir, "a todos aquellos que se dedican a colocar en la picota a personas que trabajan en colectivos de víctimas del terrorismo, en colectivos cívicos como el nuestro, o en otros". En relación al lehendakari, Martínez Gorriarán le exigió "que haga un reconocimiento público de que los colectivos a los que representamos son colectivos absolutamente dignos, legítimos y decentes". De no ser así, 'Basta Ya' considerará que la campaña de Ibarretxe a favor del diálogo y la paz "sería una prueba lamentable de que todo esto no ha sido sino verborrea de campaña para engañar a los ingenuos, y de que estaríamos otra vez en la situación de doble ataque contra las gentes perseguidas en el País Vasco por sostener ideas no agradables a los terroristas". 

Martínez Gorriarán volvió, por tanto, a la teoría de "los que disparan y los que previamente señalan", e ilustró el ejemplo con el asunto de la 'Brunete mediática' y los atentados y asesinatos contra profesionales de los medios de comunicación. "Queremos por lo tanto advertir a los que alegremente comienzan a señalar y a denunciar esos disparates y fantasías perversas, que nosotros vamos a considerarlos inductores morales y vamos a señalarlos y a denunciarlos como tales". Asimismo, el silencio por parte del lehendakari o de las instituciones vascas lo considerarían "complicidad". Rueda de prensa con encapuchados Junto a este portavoz, se sentaban en la mesa la parlamentaria socialista Mayte Pagazaurtundua, Ana Crespo (de la fundación Miguel Ángel Blanco), Mikel Iriondo, Consuelo Ordóñez y José María Múgica. Tras ellos se situaron ocho personas cuyo rostro cubrían con capuchas de color rojo, sosteniendo en sus manos carteles en los que se leía "Basta ya de calumnias". 

En el capítulo de las finanzas, Crespo señaló que su fundación no recibe "ni una peseta del Gobierno" y que las cuentas de la misma "están a la vista de todo el mundo". Por su parte, Martínez Gorriarán expresó las dificultades que existen en el País Vasco para ofrecer los nombres y apellidos de los particulares que sostienen económicamente a 'Basta Ya': "nosotros recibimos muchísimas aportaciones económicas de particulares pero, por supuesto, una de las situaciones perversas de este país es que no se puede decir quienes son esos particulares porque inmediatamente se pondrían en peligro". Afirmó, sin embargo, que "desde luego" mantienen una contabilidad, aunque la misma no será aportada al juzgado cuando se presente la querella ya que, a su juicio, sería Anasagasti quien tendría que demostrar las acusaciones realizadas. 

La socialista Pagazaurtundua explicó al respecto que "la Inquisición ya ha desaparecido", mientras que Ana Crespo señaló el carácter "altruista" de sus asociaciones. Antes de comenzar la rueda de prensa el propio Carlos Martínez Gorriarán mostraba a cámaras de televisión y fotógrafos un folio con el número de cuenta corriente donde quien lo desee puede realizar aportaciones económicas: "que salga bien, que nos está llamando mucha gente que quiere meter pasta". Las heridas siguen abiertas en Euskadi. 

La AVT también anuncia una querella Por su parte, la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) anunció ayer en Vic -donde se ofició una misa en recuerdo por las víctimas del atentado que ayer hizo 10 años causó nueve muertos-, que la próxima semana interpondrá ante un juzgado de Madrid una demanda civil contra Iñaki Anasagasti. La AVT denunciará a diputado del PNV por vulneración del derecho al honor por las declaraciones que hizo en México. El director gerente de la AVT en España, José Antonio Corredor, denunció en conferencia de prensa que "lejos de acercarse a las víctimas, el PNV no ha hecho más que ignorarnos y difamarnos". 

Corredor aseguró además que su asociación se nutre económicamente de programas públicos y de aportaciones que hacen sus miembros y no de dinero del Gobierno y señaló que "el PNV no nos ha dado nada".  

ETA envía cartas de extorsión a médicos y abogados 
BILBAO. Vasco Press
ABC 30 Mayo 2001

 La banda terrorista ETA está enviando a abogados y médicos ejercientes en el País Vasco diversas cartas de extorsión en las que reclama cantidades que oscilan entre los cinco y los veinte millones de pesetas. 

Las misivas, redactadas en euskera con un pequeño resumen en castellano al final, fueron puestas en Correos en Vitoria, en unos casos, y en la localidad guipuzcoana de Urnieta, en otros. Estas misivas han ido llegando a sus destinatarios de forma escalonada a lo largo de este mes de mayo. 

SEGUNDA CARTA
En varios casos se trata de la segunda carta que reciben los extorsionados y en ella se recuerda que han pasado varios meses desde que la banda terrorista enviara las primeras misivas de extorsión sin que los afectados hayan satisfecho las cantidades requeridas por ETA. En estos casos se advierte a los destinatarios de que tienen un mes para hacer efectivo el dinero reclamado. Pasado este tiempo sin hacer efectiva la entrega de dinero, la víctima y sus bienes pasarán a ser considerados objetivos de ETA.
Algunas de las cartas van dirigidas a las esposas del profesional extorsionado y otras, aunque en el sobre consta la dirección de un familiar, el texto de la carta va encabezado con el nombre y la dirección del profesional chantajeado. Esta práctica ya habitual tiene «el claro objetivo», según han reconocido algunos destinatarios, de que la noticia de la extorsión sea conocida por la familia para que el miedo ejerza más presión sobre el extorsionado. 

FAMILIARES DEL EXTORSIONADO
En otras misivas aparecen remites de familiares del extorsionado o personas de su entorno, «lo que indica los niveles de control al que están sometidos los extorsionados y la amplia red de chivatos dispuestos a facilitar información a la banda terrorista o a sus interpuestos».
Las cartas a profesionales liberales han seguido a otra oleada de misivas de extorsión a empresarios y comerciantes que la organización terrorista realizó en los primeros meses de este año y en las que también se utiliza la técnica de los remites de familiares y las direcciones a nombre de las esposas, hermanos, padres o domicilios sociales de las empresas. Las cantidaes exigidas oscilan entre entre el medio millón, los ocho, catorce y hasta los 50 millones, según el volumen del negocio calculado por ETA. 


Rebajar los humos
TONIA ETXARRI El Correo 30 Mayo 2001

Una de las primeras reacciones encomiables de Ibarretxe, nada más conocer los resultados electorales que le encumbraban de nuevo a Ajuria Enea sin la necesidad de apoyarse, numérica y políticamente, en Otegi, fue decir que había que saber administrar la victoria con inteligencia y la derrota con paciencia. ¿O fue la victoria con prudencia y la derrota con humildad?, se preguntan todavía muchos de los que les sonó bien ese mensaje. El de la prudencia y la humildad o la inteligencia y la paciencia. Los derrotados (en este caso Mayor y Redondo, no porque hayan perdido votos, que los han ganado, sino porque no han logrado llegar al Gobierno) de momento han cambiado de actitud al aparcar sus prejuicios con Ibarretxe y concederle un tiempo de espera; más que nada por cortesía parlamentaria. 

Lo que no quiere decir que no tengan derecho (y la obligación de representar a los 575.000 votantes que les dieron su confianza) de reclamar un cambio de actitud en relación con la legislatura pasada. Con perdón, porque parece que mencionar los errores de la política de exclusión de estos dos últimos años les pone a más de uno los pelos de punta. Pero hay que recordar, sin acritud, para no volver a hacer de la política de exclusión el banderín del futuro. El mismo Ibarretxe lo insinúa cuando anuncia su etapa nueva. Claro que no ayuda mucho escuchar a Arzalluz arremeter contra la prensa no nacionalista después de un atentado y ver que Ibarretxe no sale a la palestra, ya no a desautorizarle que eso es mucho pedir, sino, al menos, a desmarcarse. A situarse en las antípodas de ese vicio de algunos compañeros suyos por arremeter contra los ciudadanos críticos y de esa tendencia obsesiva de Anasagasti de ver infiltrados, Cesid, fondos reservados y enemigos del pueblo vasco en general sin que nadie, desde Ajuria Enea, pestañee. 

Tampoco ayudan los ‘humos subidos’ de Egibar (últimamente Knörr, desde EA, se ha apuntado al tono desabrido, qué pena) tan empeñado en que los perdedores de estas elecciones claven su rodilla en el suelo y entonen el ‘mea culpa’ -¿qué más reconocimiento de los perdedores se espera después de haber dicho, como lo han hecho, que es el turno del PNV?- a la hora de acabar con la etapa de «confrontación estéril» en la que quiere entrar Ibarretxe. Con estos compañeros de viaje no le va a resultar fácil iniciar su nueva etapa. Después de la reunión con Jaime Mayor se espera un nuevo estilo. Al menos del lehendakari. Pero hay que esperar. Y, sobre todo, confiar en que Ibarretxe pueda rebajar los humos; ya no al PP, que eso es pan comido; sino a los suyos. Por el bien de la convivencia entre todos los vascos.   

Periodistas vascos explicarán en Europa cómo se trabaja bajo el punto de mira de ETA
El director de la edición vasca de El País, Ander Landaburu, la redactora de El Mundo Carmen Gurruchaga y el director de coordinación editorial del grupo El Correo, Javier Bardají, acudirán a la sede del Parlamento Europeo el próximo jueves para dar testimonio de sus condiciones de trabajo al estar “bajo el punto de mira de ETA”.
EP Libertad Digital
30 Mayo 2001

Además, está previsto que la presidenta de esta institución, Nicole Fontaine, exprese su apoyo a los profesionales amenazados en España por los terroristas, según “Reporteros sin Fronteras”, organizadores del acto.

Así, los responsables de esta entidad internacional desean subrayar ante el Parlamento de la Unión Europea que, “en toda España, los medios de comunicación y los periodistas que no comparten la ideología nacional radical de ETA están amenazados de muerte”.

En este línea, recuerdan que el pasado 24 de mayo, fue asesinado por los etarras el director financiero de El Diario Vasco, Santiago Oleaga. “José Luís López de Lacalle, periodista de El Mundo en el País Vasco, fue asesinado en el mes de mayo de 2000 en un atentado de los etarras. Durante los meses posteriores a este asesinato, las amenazas y los atentados con bomba contra los periodistas y las redacciones se multiplicaron”. Además, subrayan que el 15 de mayo, el periodista vasco Gorka Landaburu, corresponsal del semanario Cambio 16 y de Radio France, fue herido en las manos y en la cara por la explosión de un paquete bomba remitido a su propio domicilio.

Prosigue el documento recalcando que “cerca de un centenar de periodistas precisan actualmente protección oficial o privada. Quizás ya una veintena ha optado por exiliarse del País Vasco, donde no tienen garantizada la vida. Reporteros sin Fronteras manifiesta su indignación por esta barbarie que reina en pleno corazón de Europa, y pide a la presidencia sueca de la UE y a la presidencia del Parlamento Europeo una reunión de urgencia con las altas instancias europeas con el fin de demostrar la decisión de los quince de no aceptar esta campaña de terror”.

La resaca
MANUEL BEAR El Correo
30 Mayo 2001

La resaca post electoral ha traído una curiosa disputa interna en el bloque (parece ser que mal llamado) constitucionalista, en la que los del sector de los presuntos avisados recuerdan a los ingenuos idealistas de su propio bando que ellos «ya sabían» que se iban a perder las elecciones, y remachan que la culpa la tiene el que tú ya sabes por habérselo montado de esa manera. En el bloque nacionalista, donde recibieron los resultados de las urnas como un inesperado don cuando, en la mismísima víspera, daban por supuesto que los dioses manes les habían abandonado a su suerte, parece que fueran a hacer propósito de la enmienda después del susto, pero, de inmediato, los portavoces de guardia han restaurado la doctrina consabida con cuatro frescas lo más hirientes posible dirigidas a las víctimas del terrorismo y a los periodistas, baleados a muerte el día anterior pero inevitablemente fachas y mercenarios, etcétera.  

Tal vez la política sea eso, una inacabable tertulia de casino con megafonía, en la que los más discretos intercambian guiños de una mesa a otra mientras avanza sin prisas pero sin pausas la «unión de todos los demócratas» que, al parecer, acabará con la cosa. Entretanto, la cosa sigue matando como si con su tenacidad indesmayable quisiera urgir a los mencionados demócratas a celebrar cuanto antes la no menos famosa unión, pero éstos no se dan por aludidos porque representan al pueblo soberano y no van a dejarse coaccionar por lo que haga una banda. Ellos, a su paso. De hecho, todavía hay pendientes algunos problemas formales. Por ejemplo, todavía no hay un diagnóstico unánime sobre si la ejecución de un ciudadano cualquiera en plena calle con un par de balazos por la espalda es una alevoso asesinato con todos los agravantes contemplados en el Código Penal o el efecto, más o menos fortuito o culposo, de un conflicto de naturaleza aproximadamente metafísica. En medio de esta duda metódica, los atentados y los subsiguientes rituales condenatorios, tan solemnes en el telediario, parecen mantener una relación simbiótica, de recíproca retroalimentación. 

La unión de los demócratas sólo se produce en los funerales y mientras los demócratas están callados. Debajo de este silencio oficial y de circunstancias anida otro, nutrido de desconsuelo, que lucha para no dejarse vencer por la desesperanza, asediado de preguntas sin respuesta. Las gentes que lo sufren intentan armar un discurso que dé explicación a su devastadora experiencia y por poco lo consiguen hasta que, agh, hemos descubierto que son agentes del Ministerio de Interior y este descubrimiento feliz nos devuelve la claridad perdida. Si están pagados por los ‘fondos de reptiles’, ¿no merecen todo lo que les pasa?

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