AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 3 Junio   2001
#Nacionalistas
Carlos DÁVILA ABC 3 Junio 2001

#Surtido de villanías
FERNANDO SAVATER El Correo 3 Junio 2001

#Aznar debe presentarse
Enrique de Diego Libertad Digital 
3 Junio 2001

#Incógnitas de la distensión
Editorial El Correo   3 Junio 2001

#«Els segadors» en las escuelas, una iniciativa anacrónica de Pujol
Impresiones El Mundo  3 Junio 2001

#El socialismo es el problema
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  3 Junio 2001

#La Generalitat obliga a enseñar «Els Segadors» en Primaria
El Mundo   3 Junio 2001

#«Para reabrir la librería Lagun he sacado fuerzas de la dignidad»
MADRID. Trinidad de León-Sotelo ABC   3 Junio 2001

#Unos 50 encapuchados organizados causan cuantiosos daños en Vergara
Bilbao. Agencias ABC  3 Junio 2001

#«Los comicios no han variado nada, atacan a los de antes»
M. A. BILBAO El Correo  3 Junio 2001

#Un juez considera que multar a escolares por hablar asturiano no es discriminatorio
PABLO GONZÁLEZ (A CORUÑA) La Voz 3 Junio 2001

Nacionalistas
Por Carlos DÁVILA ABC 3 Junio 2001

Una característica esencial de los nacionalismos pequeños es que niegan a los demás su condición. Es decir: se puede ser nacionalista catalán como Pujol, Maragall o Carod-Rovira, pero no nacionalista español. Ser nacionalista catalán es al parecer una obligación histórica y, claro está, en el caso de Maragall, progresista. Ser nacionalista español es ser faccioso, fascista y falsario. Los nacionalistas pequeños (importantes, desde luego con tal de no ser inventados) quieren ahogar las voces de quienes se sienten —¡oh, atrevimiento!— sencillamente españoles, con perdón. Éstos dicen que están afincados en sectores políticos, intelectuales y periodísticos que lindan el imperialismo y la antidemocracia. Como dijo una vez Pujol: «Cataluña es una nación y España un artificio».

Lo mismo piensa Maragall, que, en su carrera en pelo, por ser más ultra que el aún «honorable president», está convirtiendo a su partido asociado, al PSOE, en una agrupación que ya se puede ir quitando la cuarta de sus siglas. Es curioso que los que están hostigando en Cataluña al español nos amenacen a los demás, Rey incluido, de agredir a su idioma, al catalán. Rodríguez Adrados ya ha dejado en ABC las cosas meridianamente claras: el español acumula un aval universal del que no gozan —¡qué le vamos a hacer!— ni el euskera ni el catalán. El aval se lo confieren su prestigio y su utilidad. Y todo esto no se impone, se gana después de muchos siglos. Y se gana no precisamente con las armas de la imposición, sino con la palabra y el convencimiento, que es la base de la lengua.

O sea, que menos necedad desde fuera y más valentía desde dentro para proclamar que no pasa nada por ser español. Un ciudadano español no tiene por qué esconderse ni tiene que aguantar a horcajadas las sandeces que nos propinan los que nos niegan el pan y la sal. Para insultarnos. Como Maragall. A todos, incluso a su protegido y protector, Rodríguez Zapatero.

Surtido de villanías
FERNANDO SAVATER El Correo 3 Junio 2001

Hace unos años se pusieron de moda las películas de catástrofes, todas las cuales -con mayor o menor acierto- respondían a un mecanismo argumental semejante: reunidas en una situación desesperada por algún tremendo desastre (incendio en un rascacielos, terremoto, inundación, lo que fuera), un grupo variopinto de personas se veían obligadas a revelar la fibra moral de la que estaban tejidas sus almas. En unos casos salían a la luz recursos insospechados de abnegación y heroísmo; en otros, temo que la mayoría, se descubrían las bajezas y cobardías de encumbrados personajes tenidos por ‘respetables’ pero que no sentían escrúpulo llegado el caso en intentar salvar el sucio pellejo a costa del prójimo. Como se trataba de películas americanas, estos últimos solían perecer víctimas de su propia indecencia o regenerarse en el último momento merced a un acto generoso y fatal. Al escarmentado espectador siempre le podía quedar la duda de si, en la vida real, no hubieran probablemente sobrevivido para amonestar la imprudencia de las víctimas y cobrar las primas del seguro por los desperfectos.

En la larga catástrofe terrorista del País Vasco, también estamos asistiendo a una ordalía semejante entre los ciudadanos. La trágica, injusta y bestial agresión totalitaria que padecemos tiene la clarificadora virtud de sacar al exterior lo mejor de unos cuantos y lo peor de muchos. Y estas revelaciones parecen haberse hecho más frecuentes durante la campaña electoral antes del día 13 de mayo y desde luego sin duda después, en la resaca de los resultados arrojados por las urnas. Junto a quienes con mayor o menor sinceridad aconsejan moderación reconciliadora tanto en la victoria como en la derrota, los hay que han aprovechado para desatar -y no sólo desde las filas estrictamente nacionalistas- una impúdica campaña de villanías contra las iniciativas ciudadanas y colectivos de víctimas que optaron legítimamente (con el consabido riesgo de sus vidas) por apoyar a los partidos firmantes del pacto antiterrorista, formulando críticas indignadas pero no infundadas hacia los partidos que ostentan desde hace décadas el Gobierno autónomo. Y todo ello mientras el terrorismo etarra, en contra de lo que se dijo en campaña, continúa ferozmente su actividad pese a que no han sido precisamente los denostados ‘españolistas’ quienes han triunfado en los comicios.

Permítanme que, aunque no sea el más importante, hable de mi caso personal. Pocos días antes de las elecciones, apareció un artículo de mi compañero de colegio Iñaki Anasagasti -luego reforzado por algún otro en medios nacionalistas- en el que, junto a ciertos detalles de mi perversa psicología infantil, se entresacaban algunas frases mías de textos escritos a comienzos de los años ochenta en apoyo de reivindicaciones nacionalistas y contra una visión monolítica de España. Que yo he sido mal bicho desde pequeñito es cosa sabida y que no merece mayor comentario pero no acierto a ver qué desprestigio pueden acarrearme aquellas opiniones de antaño, recogidas en el libro ‘Contra las patrias’, el cual -ampliado con escritos posteriores- sigue reeditándose con halagadora regularidad. Mientras no olvide mencionarse la fecha en que fueron escritas, no reniego de esas páginas: demuestran, por si hiciera falta, que siempre he luchado por las libertades de los ciudadanos vascos, tanto nacionalistas cuando ellos eran los oprimidos como no nacionalistas cuando han llegado a serlo los demás. En vez de preguntarme a mí por qué he cambiado de opinión, cosa que no he hecho a ese respecto, podría Anasagasti haberse preguntado a sí mismo qué es lo que en estos veinte años de democracia ha ido evolucionando en Euskadi hasta el punto de que hoy los amantes de la libertad tenemos que cambiar de adversario.

Pero lo que ya no resulta de recibo es que el propio Anasagasti, o Arzalluz (o los dos, o ninguno, porque mienten y se desmienten sin cesar el uno al otro y entrambos dos), declaren a la revista mexicana ‘Proceso’ y a un programa de la también mexicana Televisión Azteca que este servidor y quienes forman parte de iniciativas ciudadanas como Basta Ya, Foro de Ermua, Víctimas del Terrorismo, etcétera, somos parte de un proyecto manipulado por instancias ministeriales partidistas y financiado nada menos que con fondos reservados. Lo cual se complementa con otras declaraciones también a ‘Proceso’ -que por lo visto se ha convertido en el proceso sectario a los vascos no nacionalistas- de un tal Ruiz de Olabuénaga, que en Deusto pasa por sociólogo o cosa semejante, y que tranquilamente afirma que yo cobro dinero, junto a otros, por mantener las ideas que hago públicas. Comprendo que el padre Olabuénaga se sienta más seguro mintiendo y calumniando en una revista mexicana, pero ya ve que el mundo se ha globalizado y todo antes o después se sabe. Aparte de las responsabilidades penales en que puedan incurrir estas falsedades, que francamente es lo que menos me importa del asunto, lo que me parece más grave es el intento villano de ahogar bajo paletadas de basura a quienes no sólo han denunciado la violencia terrorista, sino también las debilidades, inhibiciones o complacencias del Ejecutivo nacionalista que la han propiciado. Ante la dificultad de refutarnos, se prefiere degradarnos a mercenarios de una conspiración diabólica contra los querubines peneuvistas. Todo menos intentar un mínimo de equilibrada autocrítica.

Dicen que el discurso de Ibarretxe ha cambiado. Pues que sea para bien, aunque estos planteamientos ofensivos -de los que esperamos que se desmarque sin rodeos- no contribuyan a hacerlo creíble. Personalmente, nada me gustaría tanto como que el próximo lehendakari cambiara no sólo de palabras, sino de obras y liderase, puesto que democráticamente le corresponde, el pluralismo efectivo -no meramente retórico- de la sociedad vasca. De momento ya hay que felicitarle por haber dicho en voz alta esa obviedad por la que muchos hemos sido ayer estigmatizados: que el euskera es lengua de los vascos pero ni más ni menos que el castellano o el francés. Ahora, a sacar las debidas consecuencias: en educación, en información cultural, donde corresponda. Y que ni él ni nadie olvide que los miembros de Basta Ya o iniciativas semejantes no nos hemos arriesgado cívicamente por interés, faltaría más, ni por obcecación partidista, sino por un principio de moral política que enunció perfectamente Montaigne: «En situación de incertidumbre, el mejor partido es unirse al partido donde hay más honradez y justicia; y que, puesto que dudamos de cuál sea el camino más corto, debemos mantenernos siempre en el más recto».

Aznar debe presentarse
Por Enrique de Diego Libertad Digital  3 Junio 2001
Lea
La conspiración, 1,
La conspiración, 2 y
La conspiración, 3

El odio a España, como ámbito de libertades, corre parejo al odio a Aznar, quizás porque éste ha sido incapaz de introducir las reformas en la ley electoral que modificaran los errores de las cesiones de la primera transición y ha dejado la segunda inédita. Pero lo cierto es que en el panorama actual el único dirigente con un discurso nacional es el actual presidente del Gobierno.

En medio de adulaciones de su entorno, dedicado a las relaciones internacionales con cierta pérdida del sentido de la realidad, no han sido pocos los errores de Aznar en su primer año de mayoría absoluta con enervante tendencia al quietismo. Su curiosa fórmula de limitación de mandatos –en todo caso, debía haber sido reforma constitucional– ha hecho que en su partido no existan en el momento actual candidatos alternativos de suficiente fuste, y que los tiempos marcados sean un suicidio para su partido, pues el cabeza de lista no tendrá con un año tiempo para recuperar el perdido ni podrá sacudirse el sambenito de la nominación digital, de cierto halo de chambelán aznarista.

Pero, por encima de tales consideraciones, está el hecho de que han cambiado, en el sentido de la doctrina Rajoy, las circunstancias. No son los resultados vascos, sino su interpretación al servicio de una conspiración de alto calado, que puede echar por tierra todo lo conseguido en la transición, lo que implica el cambio sustancial del escenario, de forma que una alianza de un PSOE minoritario con los partidos nacionalistas representaría la defunción de la Constitución y la España plural. Las cosas como son.

Al Partido Popular sólo le sirve en la próxima cita ganar por mayoría absoluta, pues los últimos años impiden la reedición de los apoyos de la primera legislatura, que además serían indeseables cuando, se quiera ver o no, la independencia está en el programa y en la agenda del actual gobierno vasco. Estratégicamente, el sustituto de Aznar tendría que estar en condiciones de lograr ese objetivo. Los tiempos, al margen del voluntarista “no toca”, juegan en contra del hipotético heredero. Además, tendría que asumir el discurso nacional ahora personalizado en Aznar. El autodescarte de Rato, la fijación al escenario vasco de Jaime Mayor Oreja, la necesidad de que los presidentes autonómicos repitan para consolidar resultados (en la apreciación de que Alberto Ruiz Gallardón tiene mucho de caballo de Troya a favor de la conspiración de la troika: Arzalluz, Polanco y González), hacen más que dudoso encontrar un recambio con garantías (dejo fuera del análisis a Javier Arenas, el que más nervioso está pujando con notable desacierto).

Aznar deber volver a presentarse como candidato porque así lo imponen las circunstancias, y porque el valor de la estabilidad nacional, con lo que conlleva aquí y ahora para la libertad personal, concreta, es superior a la palabra dada o al beneficio renovador implícito en toda limitación de mandatos. Porque es su discurso nacional el que se testará en las próximas elecciones y carece de sentido que no acuda a la cita.

No ha fracasado la política de firmeza, pero hay un interés inusitado en decir que lo ha hecho. Tal obsesión no puede ser otra cosa que un intento de inducción para que en efecto fracase. Aznar no puede ni debe sustraerse a su responsabilidad.
Incógnitas de la distensión
Editorial El Correo   3 Junio 2001

Tres semanas después de las elecciones autonómicas, la próxima constitución del Parlamento vasco que dará inicio a la VII Legislatura comenzará a despejar las incógnitas que el resultado del 13 de mayo dejó aún pendientes. El clima de distensión y la normalización de las relaciones institucionales entre los partidos constituye una condición imprescindible para inaugurar un nuevo tiempo en la política vasca; pero en ningún caso resulta suficiente para asegurar que no vuelvan a brotar las tensiones del pasado reciente. De ahí que lo que suceda en las próximas semanas, en torno a la sesión parlamentaria de designación del lehendakari y a la posterior formación del nuevo Gobierno vasco, constituya la señal inicial del rumbo que adoptarán las distintas voluntades presentes en la política vasca.

La coalición PNV-EA y Juan José Ibarretxe han sido elegidos para dirigir las instituciones autonómicas durante los próximos cuatro años sin que el debate sobre lo acontecido en la pasada legislatura haya desembocado en una aproximación de fondo entre constitucionalistas y nacionalistas, o en la clarificación del balance que estos últimos se han resistido a formular respecto a su propia trayectoria desde 1998. Sería una temeridad conceder al veredicto electoral una facultad omnímoda, pretendiendo que las urnas contienen respuestas explícitas a todas las cuestiones de orden político todavía pendientes. Resulta necesario mirar hacia el futuro. Pero a nadie se le oculta que el pasado inmediato representa un factor ineludible que puede lastrar la nueva etapa. Especialmente si se tiene en cuenta que el terrorismo y la persecución ideológica siguen siendo los retos fundamentales a los que han de enfrentarse las instituciones en Euskadi.

El nuevo Gobierno vasco necesita que las demás formaciones y la opinión pública le brinden un margen de confianza suficiente como para enfrentarse al terrorismo activando la unidad democrática. Pero la naturaleza del problema terrorista no permite muchas dilaciones, ni supone un desafío desconocido. Por de pronto, es evidente que los responsables políticos no pueden conformarse con apelar al Derecho o al respeto a la vida mientras la vida y los derechos de muchos conciudadanos estén sometidos a tan implacable amenaza. Ni la unidad democrática ni la responsabilidad de las instituciones pueden quedar circunscritas a un esfuerzo de mínimos. Entre otras razones porque uno de los objetivos primordiales que han de perseguir las instituciones es que dentro de dos años los distintos partidos puedan concurrir en igualdad de condiciones a los comicios locales y forales, sin que ninguna persona renuncie a presentarse a las elecciones atenazada por un miedo insalvable.

De nada sirve soslayar esta cuestión, que es la que en 2003 determinará si los vascos hemos avanzado en el camino hacia la paz o, por el contrario, hemos sido incapaces de evitar la quiebra del Estado de derecho a manos de ETA. La dificultad que los nacionalistas muestran una y otra vez para aproximarse a los sentimientos que expresan tantas y tantas víctimas del terrorismo representa una de las señales más preocupantes para que de verdad en Euskadi llegue a cuajar un tiempo nuevo.

Será necesario esperar al debate parlamentario de designación del lehendakari para conocer cuáles son las intenciones de Ibarretxe para los próximos cuatro años. En especial para saber si considera suficiente el apoyo parlamentario de PNV y EA -con la eventual adhesión de IU- para gobernar Euskadi durante toda la legislatura, o si entre sus propósitos alberga algún intento de aproximación que permitiera afianzar un Gobierno de amplia mayoría a medio plazo. De que su disposición sea una u otra dependerán no sólo las relaciones que en lo inmediato se den entre Gobierno y oposición, sino también la comunicación que resulta necesario restablecer entre la Administración central y las instituciones vascas. La actitud mostrada tanto por Nicolás Redondo como por Jaime Mayor Oreja tras su primer encuentro con Ibarretxe después de las elecciones permite abrigar esperanzas en un diálogo institucionalizado que sea capaz de precisar y, en su caso, paliar las diferencias existentes.

Pero para que este nuevo clima logre ser algo más que aparente es necesario que se llene de contenido en un plazo breve. Para ello resulta imprescindible que Ibarretxe exponga con claridad cuál es el sentido último de lo que denomina «acuerdos de fondo», y que a su entender constituirían un requisito previo a las coincidencias puntuales que pudiera alcanzar el próximo Gobierno con las formaciones de la oposición.

«Els segadors» en las escuelas, una iniciativa anacrónica de Pujol
Impresiones El Mundo  3 Junio 2001

El himno de Cataluña, Els segadors, se cantará en todos las escuelas primarias de esta comunidad a partir del próximo curso. Así lo establece una resolución de la Generalitat sobre enseñanza musical, en la que se precisa que este himno «formará parte del repertorio de todas las escuelas». Els segadors es una canción popular del siglo XVII que conmemora la guerra de los catalanes contra las tropas del conde duque de Olivares, en tiempos de Felipe IV. La primera versión fue suavizada en 1899, eliminando un estribillo que hablaba del derramamiento de «sangre castellana». Els segadors fue prohibido por Primo de Rivera y después por Franco. Tras el restablecimiento del Estatuto, el Parlamento catalán lo elevó por ley a la categoría de himno de Cataluña. 

La decisión de la Generalitat de que los niños canten este himno es, cuando menos, polémica, ya que hay un sector de la población catalana que todavía asocia esta canción con sucesos penosos del pasado. Pero, sobre todo, es un gesto innecesario porque no hacía ninguna falta introducir este tipo de cantos patrióticos en las escuelas. ¿Qué diría Pujol si a los niños del resto del Estado se les obligara a entonar el himno nacional en clase? Por si Pujol no lo sabe, los alemanes no cantan la primera estrofa que incluye el famoso «Deutschland über alles» (Alemania por encima de todo) para evitar el recuerdo del nazismo y justificadas suspicacias de sus vecinos. 

En los albores del siglo XXI y en unos momentos en que se discute la creación de una confederación en Europa, la iniciativa de la Generalitat es un anacronismo. Y no parece tampoco lo más acertado la restauración de un tipo de símbolos que exalta las victorias militares sobre la convivencia entre comunidades.

El socialismo es el problema
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  3 Junio 2001
Es políticamente penoso e intelectualmente patético el deambular de Zapatero por las fincas de sus "barones" autonómicos predicando al mismo tiempo la rebelión y el consenso, la guerra y la paz, el colectivismo y la modernización, el federalismo asimétrico y la vertebración de España. Al político leonés sólo le falta ya propugnar el agua sólida, el círculo cuadrado y el déficit con superávit. Lo hará en cuanto se le ocurra a Ibarra otra de su hazañas de saqueo fiscal o en cuanto González le telegrafíe a Chaves alguna orden de sabotaje al Gobierno de Madrid.

Zapatero ha llegado a un punto de indiferencia ideológica en que le da lo mismo Juana que su hermana. Es capaz de aplaudir el impuesto contra los depósitos de ahorro para Extremadura y de negarse a propugnarlo para el resto de España. Y ahora sale diciendo que está dispuesto a un nuevo consenso con el PP en materia de financiación autonómica pero que a Andalucía, Extremadura y La Mancha debe dárseles "lo que se les quitó". ¿Cómo se le va a quitar a quien sólo se le da? En todo caso se les habrá dado más o menos, pero quitar, lo que se dice quitar, no se les ha quitado nada. Si las comunidades gobernadas por los socialistas, después de veinte años recibiendo transferencias netas del resto de España y de la Unión Europea, siguen a la cola del desarrollo español no es por que se les "quite" nada, ni porque se les de poco. Eso puede ayudar más o menos, pero el problema esencial es que con un gobierno socialista no hay sociedad que despegue. Y Andalucía, Extremadura y La Mancha son sólo tres pruebas más.

Un libro de Enrique de Diego y Bernaldo de Quirós publicado a comienzos de los ochenta se titulaba "El socialismo es el problema". Y esa es exactamente la cuestión. El PSOE puede denunciar las injusticias nacionales o sociales, los problemas sin resolver de la sociedad española, apuntar soluciones a los asuntos más graves o gravísimos, pero entre todos nuestros problemas, el del socialismo, o sea, el PSOE, es de los peores. Jordi Sevilla ya dijo el viernes a propósito de este nuevo plan de financiación autonómica del PP dos cosas contradictorias: que llegaba tarde y que imitaba al plan del PSOE. Una de dos: o lo imita y les tiene que parecer bueno, o muy malo tenía que ser un plan que caduca sin haberse puesto en marcha. Pero ¿quién busca ya coherencia y lógica en un político socialista? El socialismo es un problema para la economía, para la política y además para la lógica. Sobre pobreza, produce dolores de cabeza. Y para las migrañas y cefaleas políticas que su partido genera en la sociedad española, Zapatero es ya sólo Calmante Desvitaminado.

La Generalitat obliga a enseñar «Els Segadors» en Primaria
El Mundo   3 Junio 2001

Estima que los estudiantes deben conocer la letra del himno catalán

BARCELONA.- El Departament de Ensenyament de la Generalitat ha decidido que el himno oficial de Cataluña, Els Segadors, se enseñe a los alumnos de Primaria a partir del próximo curso.

Según consta en la resolución sobre las instrucciones para la organización y funcionamiento de los centros, que está previsto que publique de inmediato el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC), «Els Segadors formará parte del repertorio de todas las escuelas» en la enseñanza de música, según adelantó ayer La Vanguardia.

Cada año, Ensenyament, cuya consejera es Carme-Laura Gil, da a conocer antes de verano las instrucciones para Primaria y secundaria. Generalmente, presentan pocas novedades respecto a ediciones anteriores, pero en esta ocasión ha aprovechado para añadir dos páginas sobre la instrucción en música.

Asimismo, por primera vez se publica un anexo para proponer las canciones que deben «configurar el eje en torno del cual construir el repertorio propio de cada escuela», aunque sea en el plano de la sugerencia. Se proponen entre 10 y 15 canciones y cuatro o cinco villancicos, todas en catalán, para cada ciclo.

Els Segadors es una canción popular del siglo XVII que habla de la guerra de los catalanes contra el rey Felipe IV y su valido, el conde-duque de Olivares. Aunque en la letra más antigua incluso se afirmaba que «de la sang dels castellans en farem tinta vermella» (de la sangre de los castellanos haremos tinta roja), la letra actual es de finales del siglo XIX y durante los regímenes dictatoriales del siglo XX (de los generales Primo de Rivera y Franco) estuvo prohibida. Els Segadors se convirtió en el himno oficial de Cataluña en 1993.

En la orden del Departament de Ensenyament también se incluyen otros títulos como Sol, solet para los más pequeños. Esta canción, como El gegant del Pi, La lluna, la pruna, Cargol treu banyes o el Joan Petit son tradicionales entre los escolares de parvulario.

Otras canciones incluidas en el repertorio sugerido por Ensenyament están El ball de la civada, que popularizó Joan Manuel Serrat; L Estaca de Lluís Llach; L Emigrant de Verdaguer-Maragall-Vives; La presó de Lleida; el himno de Montserrat, Virolai; La Filadora o El Cant del poble de Rudy Ventura. Estas y otras muchas canciones forman parte el cancionero tradicional catalán.

El apartado sobre música incluido en estas instrucciones señala su importancia como lenguaje artístico que permite la comunicación y facilita la expresión de sentimientos, sensaciones y emociones. «La canción debe llegar a constituir para el niño y la niña su principal medio de expresión musical».

Desde el PSC, el portavoz, Miquel Iceta, manifestó que desde su partido se considera normal que los alumnos de primaria aprendan la letra de Els Segadors, pero dejó claro que los socialistas se opondrían a que el himno tuviera que ser cantado cada mañana a la entrada de las aulas.

El presidente del PP, Alberto Fernández, declaró que se trata de una muestra de la «uniformidad» que pretenden impulsar los nacionalistas y reclamó a la Generalitat que mejore la calidad de la enseñanza en lugar de pretender «adoctrinar». Joan Herrera (IC-V) manifestó que la idea es «una concepción romántica» de Cataluña y consideró que «quizás se trate de un exceso».


Una apuesta por el «sentimiento de país»
El himno de Cataluña recoge el sentimiento nacionalista surgido en un enfrentamiento bélico. Una guerra entre el rey Felipe IV y las tropas catalanas que se vieron ayudadas por los payeses. Este enfrentamiento desarrollado en los años 1639 y 1640 incorporó a los símbolos nacionalistas las imágenes de campesinos enarbolando sus herramientas de trabajo. Unas imágenes que explícitamente se mantienen en la letra del actual himno oficial de Cataluña. «¡Cataluña triunfal, volverá a ser rica y grande!¡Retrocedan esas gentes, tan ufanas y arrogantes!¡Echad mano de la hoz!¡Echad mano de la hoz, en defensa de la tierra!¡Echad mano de la hoz!¡Llegó la hora, segadores!¡Hora es ya de estar alerta, y para el próximo junio de templar las herramientas!¡Que tiemblen los enemigos al ondear la enseña como las espigas de oro así caerán las cadenas!», constituye la letra íntegra en castellano del himno oficial catalán.

Los políticos nacionalistas catalanes han pretendido en varias ocasiones impulsar el conocimiento de la letra de Els segadors. El presidente catalán Jordi Pujol ya defendió el pasado mes de septiembre del año 2000 este deseo. Entonces, invitó a la comunidad educativa catalana a sacudirse sus «complejos» y situarse junto a países como Estados Unidos, Suecia o Finlandia en los que sus escolares cantan el himno. «En cualquier país, las instituciones ayudan a crear sentimiento de país», aseguraba Pujol.

«Para reabrir la librería Lagun he sacado fuerzas de la dignidad»
MADRID. Trinidad de León-Sotelo ABC   3 Junio 2001

Un conmovedor y alentador manuscrito enmarcado y un hermoso ramo de flores multicolores y diversas recibió ayer María Teresa Castells, propietaria de la tantas veces objetivo de los proetarras librería Lagun, de San Sebastián. Recibió el Lobby de oro, que otorga un grupo de editoras en la Feria del Libro. Muy parca en palabras, quizá su mirada serena y su sonrisa lo decían todo.

No hay jactancia, ni alardes, ni desplantes en esta mujer que allá en 1968 decidió hacerse librera -tiene una hermana que también eligió el bello y provechoso camino de los libros- y decidió bautizarla como Lagun.

—¿Qué significado tiene esta palabra?
—Amigo, en el sentido de compañerismo.

Y la verdad es que eligió bien, porque su librería, que también tuvo problemas en tiempos franquistas, quería ser algo más que ese lugar en el que se comercia con objetos más o menos comunes. Un libro es algo especial, es el vehículo de la cultura, y Castells, por eso, por amarlos y ansiar divulgarlos, quiso hacer de su «tienda» un lugar de diálogo.

UN CENTRO CÍVICO
Con idéntico fin abre de nuevo Lagun, aunque en otro barrio, concretamente en el de Urdaneta, hecho que acaecerá el proximo julio, aunque todavía no hay fecha fija. Fernando Savater, que acudió ayer al acto que se celebró en el Pabellón de Encuentros Culturales de la Feria del Libro, le decía a ABC que en realidad lo que va a abrirse es «un centro cívico», en el que él, como muchos otros ciudadanos, ha prestado no sólo la contribución del ánimo bien dispuesto, sino la colaboración económica, también necesaria. María Teresa Castells, esposa de Ramón Recalde -víctima de un atentado de ETA en el que afortunadamente no entregó la vida-, completaba un día de homenaje con la compañía de su marido y buen número de amigos. Consciente de la importancia de la decisión tomada, parece más decidida a la hora de los hechos que de las palabras. Está claro que no gusta de los protagonismos, sino de hacer de su cotidianidad aquello que quiere.

—¿De dónde ha sacado los ánimos para abrir Lagun de nuevo?
—De la dignidad.

—Pero el temor es humano...
—No creo que pase nada y lo que no se puede es abandonar lo que amas, porque suena a derrota.

—¿Es optimista con respecto a los milagros que puedan lograr los libros, la cultura?
—Sí, creo en ese prodigio, porque los libros hacen a las personas más cultas y, por tanto, mejores.

Cada pregunta es interrumpida por conocidos o asistentes al acto, que quieren felicitarla, comunicarle su apoyo. Y, a cada pregunta, ella solicita que sea la última.

El caso es que Lagun -la amistad, el compañerismo-, que tuvo que cerrar sus puertas en septiembre de 2000, se abrirá de nuevo poco antes de que se cumpla un año de su cierre por los desmanes del despotismo.

En el manuscrito que Castells se lleva a su casa se dice que «pertenece a la raza imprescindible de quienes convirtieron las librerías en unidades de vigilancia intensiva de la libertad, en trincheras en contra del tedio, la rutina y la intolerancia, en avanzadillas de la verdadera civilización». «Lagun, aurrerá», concluye.

El Lobby Editorial está compuesto por María Cifuentes (Taurus), Pilar Cortés (Espasa Calpe), Maite Cuadros (Maeva), Amaya Elezcano (Alfaguara), Carmen Fernández de Blas (Temas de hoy), Charo Fierro (Huega y Fierro), Ana Gavín (Planeta), Carmen Lacambra (El País-Aguilar), Lourdes Lucía (Debate) y Ana Rosa Semprún (Aguilar). El grupo premió también a Rosa Mora, Santiago Rubiños y Eduardo Arroyo.

COMUNICADO DE LA FERIA
La Dirección de la Feria del Libro de Madrid se hizo eco ayer en un comunicado de un hecho que entendía como «un ataque a la convivencia cultural y a la libertad de expresión, que siempre debe presidir cualquier manifestación cultural». Y es que hacia las 12.30 horas, seis personas de ideología falangista se situaron frente a la caseta en la que Pilar Rahola firmaba su libro «Carta a mi hijo adoptado». Durante más de treinta minutos, los manifestantes profirieron insultos a la autora, al nacionalismo catalán y otras instituciones.

Unos 50 encapuchados organizados causan cuantiosos daños en Vergara
Bilbao. Agencias ABC  3 Junio 2001

Unos cincuenta encapuchados «perfectamente» organizados provocaron la pasada noche cuantiosos daños materiales en vehículos y distintas entidades de la localidad guipuzcoana de Vergara, donde también protagonizaron enfrentamientos con agentes de la Ertzaintza, informaron fuentes de este cuerpo.

Los incidentes se produjeron sobre la una madrugada de hoy cuando un grupo de encapuchados organizado lanzó cohetes y cócteles molotov contra distintos bienes públicos y privados, además de colocar barricadas en diferentes calles de la localidad.

Como consecuencia de los ataques, que provocaron varios puntos de fuego en el municipio que requirieron la intervención de efectivos del cuerpo de Bomberos, resultaron con daños varias entidades bancarias, sus cajeros, una óptica de la localidad y una oficina de Correos. Asimismo, el fuego afectó a un total de cinco vehículos, uno de los cuales quedó totalmente calcinado.

Las mismas fuentes indicaron que la Ertzaintza ha abierto las diligencias pertinentes sobre este asunto, sin que hasta ahora se hayan practicado detenciones.

«Los comicios no han variado nada, atacan a los de antes»
El teniente alcalde de Santurtzi, Herminio Temiño (PSE), defenderá con «más ahínco» sus ideas tras el sabotaje con ‘cócteles’ contra su casa
M. A. BILBAO El Correo  3 Junio 2001

Horas después de que radicales atacaran con ‘cócteles molotov’ su domicilio de Santurtzi, el «gran cabreo» de Herminio Temiño dio paso a la tranquilidad. «Ahora lo importante es la calma», aseguraba el teniente alcalde socialista de la localidad vizcaína, que, lejos del desánimo -«esta vez no han conseguido lo que querían»-, se muestra dispuesto a «seguir con más fuerza y ahínco al frente del Ayuntamiento para defender las ideas de mi partido: luchar por la libertad de este pueblo». Para Temiño, los autores del sabotaje son «aprendices de asesinos» que con «estos ataques y amedrentamientos hacen prácticas para el día de mañana estar preparados para pegar tiros»; por ello, apuesta por que «de una vez por todas se les pueda meter en la cárcel, que es donde deben estar».

La vivienda de Temiño fue atacada a las doce y veintinco de la madrugada del sábado cuando desconocidos arrojaron uno o dos ‘cócteles molotov contra el balcón. Pese a que la puerta estaba cerrada, el ruido de la deflagración alertó al hijo del corporativo socialista, el único que se encontraba en la casa, quien sofocó el fuego con cubos de agua. Su rápida actuación evitó que se propagaran las llamas al resto de la vivienda; sólo provocaron el ennegrecimiento de las paredes y ventanas del balcón.

Buscar soluciones
-¿Cómo se siente tras el sabotaje sufrido?

-Yo estoy tranquilo. La familia es la que más sufre y ve este asunto con preocupación. Es la primera vez que atacan mi vivienda y espero que sea la última, la última para todos.

-En los últimos quince días, los violentos han atentado contra el ‘número dos’ de los socialistas alaveses, Txarli Prieto, y contra el periodista Gorka Landaburu, afiliado al PSE-EE. ¿C0nsidera que su partido está más que nunca en el punto de mira?

-En el punto de mira estamos, como antes, los socialistas y los miembros del Partido Popular. Las elecciones del 13 de mayo no han cambiado nada.

-¿Qué solución ve para acabar con la violencia?

-Es difícil hallar una solución, pero la tendrá que buscar el lehendakari en funciones, Juan José Ibarretxe. Deberá intentar erradicar el terrorismo tanto de baja como de alta intensidad.

La madrugada del sábado se saldó con más actos de ‘kale borroka’. Poco después de la una, radicales arrojaron un artefacto incendiario contra una caseta de Iberdrola en el polígono de Makarrastegi en Oiartzun. El sabotaje causó daños en la arqueta de la instalación, que provocó un corte en el suministro eléctrico del polígono y en una discoteca cercana. A las tres y media de la madrugada, desconocidos lanzaron dos ‘cócteles’ contra un coche expuesto en la tómbola de Cáritas de Pamplona. El fuego únicamente afectó a la parte baja y trasera del vehículo gracias a la actuación de un vigilante, que sofocó las llamas.

Un juez considera que multar a escolares por hablar asturiano no es discriminatorio
PABLO GONZÁLEZ (A CORUÑA) La Voz 3 Junio 2001z

Las Carmelitas de Villaviciosa hacían pagar 25 pesetas por cada palabra en bable, según la denuncia
Tras la polémica por el discurso del Rey sobre la relación del castellano con otras lenguas, en Asturias se libra una batalla digna de un viaje en el tiempo. El San Rafael, un colegio de Carmelitas de la localidad asturiana de Villaviciosa, hacía pagar, presuntamente, 25 pesetas por cada palabra que sus alumnos pronunciaban en asturiano. Un partido nacionalista, Andecha Astur, presentó una denuncia ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Villaviciosa. El juez Ángel Sánchez Martínez dictaminó en un auto que estas sanciones escolares «no son constitutivas de discriminación ni de infracción penal alguna».

El asturiano no es oficial en Asturias como el gallego en Galicia. El Estatuto de Autonomía le confiere un estatus administrativo que se queda a medio camino, pero que defiende específicamente el derecho de los hablantes a utilizarlo. Ésta fue la percha legal de la denuncia, junto con diversas apelaciones a los derechos lingüísticos consagrados por la Constitución. También aducen que este tipo de actos están tipificados en el artículo 510 del Código Penal, referido a los derechos fundamentales y las libertades públicas.
No sirvió de mucho. El titular del Juzgado de Instrucción archivó el caso y en Andecha Astur se quejan de que ni siquiera se intentó investigar los hechos. Ahora la pelota está en el tejado de la Audiencia Provincial asturiana, donde los nacionalistas llevaron la presunta discriminación lingüística. «¿Cómo se puede sostener que no es delito castigar a los asturianos por razón de su identidad?», se preguntan los promotores de la denuncia.

Subvención
Además, por el carácter concertado de la institución educativa, la organización política y la Xunta pola Defensa de la Llingua reclamaron al Principado que retirara la subvención al colegio de Villaviciosa. La Consejería de Educación emprendió una investigación para aclarar si de verdad se había llegado a multar a los escolares en una zona, por otra parte, donde la lengua asturiana es de uso habitual.

La Academia de la Llingua, el órgano oficial que vela por los derechos de los asturianoparlantes, fue bastante más prudente con el asunto. «Al no existir ni un denunciante ni un denunciado concreto es difícil actuar», comentó un portavoz.

Y es que la supuesta multa es en muchos aspectos un misterio. El colegio San Rafael niega que discrimine la lengua asturiana. Incluso aseguran que organizan actividades para promocionarla. Así que todo parece haber sido una iniciativa particular de uno de sus profesores o de un «malentendido». En todo caso, el suceso contrasta con la normalidad adquirida en los últimos años en la enseñanza del asturiano, que se imparte respetando la voluntariedad de la elección.

Desde la Academia se recuerda que el juez, en su auto, deja entrever que una demanda de este tipo sólo podría prosperar en el ámbito administrativo. De cualquier manera, los casos curiosos sobre la situación legal del bable se amontonan en las hemerotecas. Sólo un aperitivo: las manifestaciones que se organizan cada primer viernes de mayo, Día de les Lletres Asturianes, nunca son autorizadas. La Delegación del Gobierno ni siquiera lee las peticiones de permiso por estar escritas en asturiano.

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