AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 10 Junio   2001
#Lo que hemos perdido
PABLO MOSQUERA El Correo 10 Junio 2001

#La inducción
ANTONIO ELORZA El Correo 10 Junio 2001

#Abstención y calidad democrática
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 10 Junio 2001

#Hipocondría
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA El Correo 10 Junio 2001

#El hallazgo de Bergara
CARLOS Mª URQUIJO El Correo 10 Junio 2001

#El lejano principio de la realidad
ALBERTO SURIO JOSÉ IBARROLA El Correo 10 Junio 2001

#La Prensa europea comienza hoy una campaña en contra de la violencia de Eta
Redacción - Madrid.- La Razón 10 Junio 2001

#Guerrilla urbana
Cartas al Director ABC 10 Junio 2001

#Artur Mas: «La autodeterminación es un derecho inalienable, pero no queremos la independencia»
Inmaculada G. de Molina La Razón 10 Junio 2001

#Perdón
Nota del Editor 10 Junio 2001

#Explota un coche bomba en el centro de Logroño sin causar víctimas
AGENCIAS  Logroño El País 10 Junio 2001

#Los parlamentarios del PP financian la seguridad privada de sus compañeros amenazados
EP Libertad Digital 10 Junio 2001

#Abandono del estado y corrección en vez de prevención , o el que venga detrás que...

Nota del Editor 10 Junio 2001

#El director del Cervantes en Nueva York destaca la presencia del español en EE UU
EFE Libertad Digital 10 Junio 2001


Lo que hemos perdido
PABLO MOSQUERA El Correo 10 Junio 2001

Esta semana se ha constituido de nuevo el Parlamento vasco, como si nada hubiera pasado tras más de dos años de inactividad, al servicio de la sociedad en sus derechos sociales recogidos en el mejor Estatuto de Autonomía de Europa. Esta semana hemos vuelto, como los escolares, a los pupitres de la Cámara para hacer los deberes pendientes, con propósitos de enmienda, supongo de todos, ganadores y perdedores de unas elecciones que se provocaron con la intención de cambiar los acontecimientos que diseñaron en un lugar de triste recuerdo llamado Estella.

Pero en las carteras hay contenidos diferentes. Los que han ganado las elecciones, y se sienten legitimados para hacer con el país su proyecto político, pueden tener planes de prudencia tras dos años y medio de zozobra y ruptura social al borde del enfrentamiento de paisano a paisano.

Los que eran catorce dejaron de ir, jugaron a la intifada juvenil y casi logran destruir el edificio que nos ha costado tanto esfuerzo, por una revolución bananera. Ahora nos da igual dónde asienten sus reales, porque ya no son necesarios.

Mi cartera, como la de otros, contiene una historia que a los que han votado nacionalismo, continuidad, temor al cambio que se les ofrecía, les tendrá sin cuidado, pero que tengo derecho a mostrarles para que no digan que no lo sabían... Yo he perdido las elecciones y, con ello, más de once años de entrega a una causa que, equivocada o no, es tan vieja como la civilización, tan romántica como la poesía, tan noble como el sacrificio personal al servicio de una comunidad.

He perdido los años que he dedicado a jugármela, todos los días, haciendo méritos para figurar en todas las listas de los gudaris que, tras su periplo en el comando, se entregan a la Policía gritando que pertenecen a ETA como salvoconducto de sus vidas, para iniciar una etapa en la cárcel como héroes del pueblo vasco al que representan, con la esperanza de que las organizaciones del MLNV les ayudarán a vivir lo más cómodamente posible -nada que ver con presos comunes-, para esperar el día del regreso al pueblo, con aurresku incluido, tras el deber cumplido en la revolución que aprendieron desde niños, por una Euskal Herria ocupada por españoles.

He perdido mi derecho a la intimidad, a salir de paseo con mi familia, con mis amigos, sin escolta, pues soy de los privilegiados que desde hace once años viven en libertad vigilada, para poder hacer mi trabajo en representación de los que buscan otra manera de hacer País Vasco.

He perdido a mis hijos que, gracias a la enseñanza de otra ética centrada en libertad, solidaridad, respeto al prójimo y sus ideas, se han marchado para no volver, buscando otros pagos en los que sea posible discrepar, hablar en voz alta, en el idioma materno, de España, de la Hispanidad, de ser vascos con orgullo de paz y hospitalidad. Nada que ver con lo que pasa los fines de semana en nuestras calles, entre los que se han erigido en dirigentes de la movida juvenil.

He perdido la posibilidad de ir adonde me apetezca, pues hay zonas en las que cualquiera menos yo puede estar tomándose una cerveza; incluso los que más daño me han hecho con sus miserables actuaciones, que decían eran para dar alternativa a mi proyecto y resultó que sólo sirvió para su venganza y lucro personal (prometo contar la historia completa).

He perdido a Goyo Ordóñez, a Jorge Díez Elorza, a Fernando Múgica, padre de Rubén, mi amigo y hermano judío. Y no sé qué explicarles para compensarles ya no la pérdida por asesinato, sino la respuesta egoísta de quienes han decidido seguir como hasta ahora para salvar su piel, su renta, su nivel de vida, mientras sean otros los que sigamos dando la cara y evitando que en el resto de España la indignación del pueblo se convierta en derecho o exigencia de ser para decidir... que nos echen de la nación, dado que no merece la pena ni una gota más de sangre de un español por una causa que es enfermedad crónica de una sociedad que se ha hecho insensible, más allá de las setenta y dos horas que dura la notoriedad del muerto.

Quizás en la medida en que todos reconozcamos públicamente lo que hemos perdido, seamos capaces de encontrar la solución a esta vergonzosa situación en la que nos vemos obligados a vivir, dentro y fuera de un Parlamento vasco que inicia su séptima legislatura.

A la vista del panorama que hoy diviso, salta la pregunta que muchos llevan tiempo haciéndome: ¿ha merecido la pena?

La inducción
ANTONIO ELORZA El Correo 10 Junio 2001

En ‘La democracia en América’, Alexis de Tocqueville reflexionaba sobre la libertad de prensa. Reconocía que la misma podía llevar a excesos y por eso algunos podían preferir la búsqueda de un punto intermedio entre la completa independencia y la servidumbre. Sólo que, una vez que el poder toma el camino de la represión en ese campo, la estación de destino no es otra que la eliminación de la libertad de hablar y de escribir. «Habíais partido del abuso de la libertad y os encuentro bajo los pies de un déspota», concluye el pensador liberal. La reflexión de Tocqueville puede enlazarse con la de Montesquieu sobre la libertad política, cuyo soporte vendría dado por la seguridad y cuyos enemigos, en consecuencia, serían las acusaciones tanto públicas como privadas que sobre su titular pudieran recaer. La estricta sumisión a derecho del ejercicio de las mismas se configura entonces como condición imprescindible de la libertad.

Estas aburridas citas tienen como propósito enmarcar otras reflexiones relativas al problema suscitado por las campañas contra la prensa de directivos del PNV, y en especial de Xabier Arzalluz y de Anasagasti, que se han visto sorprendentemente reproducidas después de las elecciones. Al segundo correspondió el hallazgo de ‘la Brunete mediática’ para designar a la Prensa española crítica respecto del PNV, que luego sería exhibido en manifestaciones de nacionalistas radicales contra ‘El Diario Vasco’. Un lema utilizado una y otra vez por los medios pro etarras y cuyo último eco se encuentra en las recientes declaraciones de ETA, fijando incluso los blancos a atacar de la Prensa vasca. La línea argumental, si así puede llamarse, es bien simple: de acuerdo con la propensión agresiva de España hacia Euskadi, los medios de comunicación de Madrid desarrollaron una actividad comparable a una actuación militar, a ‘una invasión’. El despropósito resulta claro. Para empezar, la prensa nacionalista, tanto la democrática como la radical, no es precisamente un ejemplo de ponderación en sus juicios en lo que concierne al Estado. Pero sobre todo las opiniones no matan. Pueden ser refutadas con otras palabras, y los medios de comunicación del PNV y del Gobierno vasco se emplean profusamente en ello, y con especiales dureza y gusto por la descalificación. Lo peor es entonces que el disparate sólo deja de serlo si lo relacionamos con un contexto de sobra conocido: la existencia de una organización nacionalista criminal, a la que le viene de maravillas que desde la democracia alguien sitúe en el campo de juego sabiniano, de la guerra de España contra Euskadi, a quienes son uno de los obstáculos principales contra su despotismo. Estamos ante una legitimación implícita del atentado, y ante una responsabilidad de inducción.

Condenarlo luego en nombre del derecho a la vida es sólo un acto de terrible cinismo: señalar el blanco y luego lamentar que la pistola haya disparado contra él. Especialmente porque, tras el éxito logrado por esa transferencia de la crítica periodística al campo de tiro, los atentados mortales se han sucedido. Y ante esto, lo grave es que nadie ha rectificado desde el nacionalismo democrático. Incluso sus voceros han insistido: ETA degenera no porque se haya propuesto ahogar en sangre la libertad de prensa en Euskadi, sino porque llega al colmo de matar administrativos de periódicos en lugar de periodistas. ¿No degeneraría si acaba únicamente con estos últimos?

Tampoco se han privado de insistir en la carga contra ‘fachas’ y ‘mercenarios’ que ‘se meten de mala manera’ con su partido. Aun olvidándonos de la línea de exterminio definido contra la prensa por ETA, es un discurso demagógico, al no aportar dato alguno acerca de quienes cometen la acción perversa de que se derivan las duras calificaciones. El oyente del discurso es privado de todo elemento de juicio sobre la tremenda acusación, más allá de la fe que pueda tener en las interpretaciones basadas en el dualismo ‘nosotros versus enemigos’, que tantas veces preside el discurso nacionalista. La asociación posible entre tan agresivas palabras y lo que está haciendo ETA no preocupa. Con lo cual, una vez más en estos últimos años, lo que debiera ser condena del crimen, solidaridad con las víctimas y con la libertad, desemboca en el ataque verbal contra el enemigo ‘españolista’. Rara conciencia democrática.

Lo peor es la sombra que estas actitudes arrojan sobre la política de concordia esbozada por Ibarretxe. Además, no es caso aislado. El ambiente queda inevitablemente deteriorado por las declaraciones de Anasagasti contra las organizaciones pacifistas no gratas al PNV, acusándolas sin prueba alguna de mantenerse gracias a subvenciones en dependencia del Gobierno de Madrid. Si no me equivoco, Elkarri recibió en su día del Gobierno vasco el jugoso maná de una lotería, por lo cual denunciar otras subvenciones resulta sólo signo de sectarismo. Pero es que, además, presentar una acusación no documentada y con ánimo de descalificación contra cualquiera, pero especialmente contra los directamente amenazados por el terror, o víctimas inmediatas del mismo, describiéndolos infundada y públicamente como marionetas guiadas y pagadas por el poder de Madrid, que éste puede ‘desactivar’ cuando quiera, constituye una pura y simple calumnia política.

Son indicios muy graves que Ibarretxe debiera corregir de forma tal vez discreta pero inequívoca. De no hacerlo, cabría temer que su positivas declaraciones de intención se queden en eso y sigan predominando los aspectos más desfavorables de un discurso nacionalista que debió quedar enterrado el 13 de mayo.Y que por lo visto en la batalla de Bergara sigue teniendo como correlato la impunidad de los proetarras, que disfrutan aún hoy en Euskadi del monopolio de la violencia.

Abstención y calidad democrática
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 10 Junio 2001

Los expertos en tópicos se han escandalizado con la muy escasa participación de los británicos en estas últimas elecciones. Una vez más quieren ver en esto un síntoma del desfondamiento político, de la crisis de los valores democráticos y de la agonía del sistema representativo.

Si estos analistas pensaran un poco, simplemente un poco, deberían ser más cautos. Bastaría con que analizaran el caso italiano desde los años sesenta para que no se les ocurriera equiparar alta participación electoral y calidad democrática. En efecto en Italia el derrumbe de las instituciones, el desprestigio de los partidos y la conversión de la política en el arte de lo indigno no consiguieron nunca reducir el entusiasmo de los votantes. El propio sistema de representación estaba corrompido de raíz desde el momento en que se sabía de antemano que no habría resultado posible que pudiera llevar al PCI al gobierno. Antes de que pudiera ocurrir tal desgracia se recurría a cualquier tipo de alianza: democristianos con socialistas, con liberales, con radicales... El pentapartido. ¿Cabe perversión del sistema de representación? Sin embargo los votantes seguían acudiendo a las urnas como si no sucediera nada. Tuvo que caer el muro de Berlín para que cayera el sistema italiano. Fue preciso que quedara el PCI sin el referente del Este para que terminaran las alianzas partidarias que convertían en absurdo e inútil el comportamiento «ejemplar» de los votantes.

Así pues, bastaría el caso italiano para probar la falsedad de esa conclusión según la cual la alta participación es la prueba de la salud democrática de un país.

La experiencia que acabamos de vivir en el País Vasco no es desdeñable. Es otra lección en el mismo sentido. En estas últimas autonómicas ha votado el 80 por ciento del electorado, lo que ha superado todos los cálculos imaginables. No había experto que no considerase el 70 por ciento de participación como una cifra muy aceptable y no se consideraba la cifra del 75 por ciento porque hacerlo supondría eliminar el miedo como factor de inhibición. ¿Podría deducirse de ese increíble 80 por ciento que la vida pública del País Vasco tiene una alta calidad democrática? ¿Acaso se puede hacer una traslación de esa alta participación en las urnas a la integración de los ciudadanos en las instituciones y en la organización de la vida pública? Más bien tenemos que reconocer que ha sido la situación de emergencia en la que se encuentra el País Vasco lo que ha llevado a votar tanto a nacionalistas como a autonomistas.

Mil ejemplos serían insuficientes para estos expertos en tópicos. Tienen la terquedad que se predica de los burros.

Volviendo al caso británico, no tengo elementos de juicio suficientes para aventurar una explicación a la altísima abstención. Sé, eso sí, que los lamentos apocalípticos de algunos no tienen sentido alguno. Son otros los hechos que denuncian con claridad las fracturas de la moral pública y las corrupciones del sistema. A mí me asusta que haya partidos que son la emanación directa de poderes económicos y que la organización partidaria sea pura virtualidad. Me parece gravísimo que la autonomía de los pensadores y creadores esté secuestrada, que vayan quedando cegadas las fuentes del pensamiento crítico y que los aceptados como tales no pasen de ser bufones del poder real; que los medios masivos llamados de comunicación sean aparatos para la incomunicación... Éstos, sí, son hechos que pueden llevarnos a una actitud apocalíptica, pero no precisamente el retraimiento de los votantes en las elecciones legislativas británicas.

Es indudable que ese comportamiento de la ciudadanía no es la mejor de las noticias y que, para ser justos, deberíamos encajarlo entre las manifestaciones de lo que ha llamado Galbraith cultura de la satisfacción.

Hipocondría
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA El Correo 10 Junio 2001

Me ha tocado con frecuencia explicar a visitantes extranjeros, periodistas, por lo general, cuál sería el conflicto político en cuya razón un grupo armado persiste en ejercer la violencia en nuestro país y un buen número de ciudadanos lo apoya y se desentiende de la participación institucional normalizada. Probablemente porque mis explicaciones ni sonaban convencidas ni resultaban convincentes, casi todos mis interlocutores se despedían de mí más perplejos de lo que a mí habían llegado. Acostumbrados a entender los conflictos violentos de acuerdo con los parámetros de los que hoy son paradigmáticos en el mundo -pongamos por caso el palestino-israelí, el serbo-kosovar o el norirlandés-, no acababan de encontrar en el nuestro las notas comunes que les ayudaran a comprenderlo, al menos, por el método de la analogía y, mucho menos, a explicarse el porqué de su virulenta expresión armada. Al resumir sus conclusiones, no podían evitar que se les deslizaran adjetivos como gratuito, innecesario e inútil. En fin, que no nos comprenden.

Y, sin embargo, siempre he pensado que no hay mejor modo de entenderse a uno mismo que tratar de darse a entender a los demás y que la incomprensión del otro suele decir más de nuestra propia confusión sobre nosotros mismos que de su falta de inteligencia. Así, guiado por ese principio o, si se quiere, por esa simple sospecha, he llegado a ver en esa constante perplejidad ajena con que siempre se han encontrado mis explicaciones la confirmación del diagnóstico que yo mismo venía barruntándome, de un tiempo a esta parte, respecto de nuestra situación. En efecto, no estamos enfermos de conflicto, sino que somos simplemente un pueblo de hipocondríacos y neurasténicos, un enfermo imaginario, que, mitad aprensivo y mitad masoquista o, incluso, histérico, ha tomado un dolor localizado por síntoma de un mal muy profundo y general, que ha ido, además, agravando al querer aplicarle, con obsesión propia de hipocondríaco, los más extravagantes y perniciosos remedios. Violencia y conflicto, conflicto y violencia, son los términos que, intercambiando papeles hasta confundirse y confundirnos, constituyen el binomio del que se alimenta nuestra hipocondría.

El mal que desde hace tiempo aqueja a la política democrática vasca radica, efectivamente, en la ligereza con que aquélla ha permitido que la violencia invada el espacio que debería corresponder en exclusiva al conflicto político. La violencia se ha erigido a sí misma en síntoma de una supuesta enfermedad -el llamado conflicto vasco-, y toda la política ha admitido, ingenua o interesadamente, su diagnóstico. A partir de ahí, todo ha ido precipitándose en sucesivas cascadas, que han arrastrado aguas abajo la contaminación de origen: de ETA a la izquierda abertzale, de ésta al nacionalismo democrático y de éste, finalmente, al propio constitucionalismo. Y, así, unos por acción deliberada, otros por omisión dolosa o meramente condescendiente y los últimos por reacción desmesurada, todos han acabado haciendo política en torno a una confusión entre presunto síntoma y supuesta enfermedad que cualquier observador imparcial diagnosticaría como típico caso de hipocondría, de singular hipocondría vasca.

La retroalimentación entre conflicto y violencia tiene en nuestro país una larga historia. El nacionalismo gusta de hacerla remontar hasta las guerras carlistas o incluso, en un alarde de construcción del imaginario nacional, hasta dudosas batallas de la Alta Edad Media. Lo que con frecuencia se olvida es, sin embargo, que ese tracto histórico, si de verdad ha existido, quedó definitivamente interrumpido en el proceso constitucional y, sobre todo, en el estatutario, con los que la violencia perdió toda legitimidad para continuar apropiándose del conflicto, al interponerse entre ambos la voluntad popular. Desde entonces, es la propia sociedad democrática la que ha tomado en sus manos el conflicto -cualquiera que éste sea-, desalojando de él a la violencia. Ésta ha dejado de ser, por tanto, si es que alguna vez lo fue, expresión de un conflicto irresuelto, para convertirse en terrorismo puro y duro, que impide el normal desenvolvimiento democrático. Esto, y muy poco más, es lo que vino a expresarse, ocho años después de la aprobación del Estatuto, en el Acuerdo de Ajuria Enea.

Poco duraría, sin embargo, la alegría en la casa del pobre. La violencia nunca asumió verse desahuciada del conflicto. Tenía que realojarse en él, porque sólo a su amparo podía recuperar la legitimidad perdida. Lo sorprendente no fue, pues, que lo intentara, sino que lo lograra. Pero le bastó para ello presentar la nueva credencial de aquella Alternativa Democrática de 1995. Fue como mentar la soga en casa del ahorcado o poner el dedo en la llaga todavía sangrante de un nacionalismo dubitativo: el déficit democrático de un sistema que no reconoce el derecho de autodeterminación. Fascinado, seducido o embaucado por la idea de ejercer ese acto fundante de la nueva Euskal Herria, de protagonizar, por fin, el inicio absoluto de una nueva historia, el nacionalismo comenzó, desde entonces, a deslizarse por variadas propuestas autodeterministas, edulcoradas de ámbito vasco de decisión. Había repartido, durante el proceso constitucional y estatutario, las cartas del pactismo y, sin previo aviso, a mitad de partida, decidió jugar al rupturismo. Todo por la paz, aunque, de paso, un poco también por la nueva construcción nacional. La cascada cayó después hasta el último remanso. La Constitución y el Estatuto dejaron de ser cauces por los que discurriera la siempre cambiante voluntad popular y se convirtieron en baluartes inexpugnables de un heroico no pasarán. La violencia nos mata y el conflicto no nos deja vivir. ¡He ahí nuestra hipocondría!

La hipocondría es una enfermedad. Una de las peores. Se inventa cada día nuevas y más graves enfermedades. Más aún. Donde hay hipocondríacos, abundan también los curanderos, gente incauta o sin escrúpulos, que vive y prospera a costa del enfermo imaginario. Victimismo autocomplaciente, narcisismo, histeria y melancolía son los síntomas del mal. Todos juntos integran el síndrome del incomprendido. El hipocondríaco no es capaz de mirar la realidad cara a cara. Le resulta demasiado banal para sus pretensiones. No puede tomar en serio la perplejidad del otro, la incredulidad de quien, tras examinarlo con detenimiento, no encuentra en él todas esas enfermedades de que se queja o, más bien, alardea.

El otro día, en un encuentro con un experto en conflictos violentos, se le solicitó que definiera el nuestro. Innecesario, fue su única respuesta. No era un curandero. La violencia es, en efecto, el único mal que de verdad nos duele, por más que, como buenos hipocondríacos que somos, tratemos de encontrarle causas ocultas y busquemos curanderos que confirmen nuestro diagnóstico. La razón última de nuestra violencia es su sinrazón, su falta absoluta de razón de ser. No le demos más vueltas. Quien todavía no lo crea, lea la última entrevista de ETA. Se enterará, al menos, de por qué nos mata: por nada de fuste. No es poco saberlo. A partir de ahí podría tener éxito esa mesa de diálogo que no acaba de instalarse. Quizá porque todavía quedan entre nosotros demasiados hipocondríacos.

El hallazgo de Bergara
CARLOS Mª URQUIJO El Correo 10 Junio 2001

Según las investigaciones realizadas por la Ertzaintza hasta el momento, «cabe deducir que estamos hablando de unos niveles de violencia directamente organizados por ETA». ¡Bingo! El portavoz del Gobierno vasco Josu Jon Imaz por fin se ha caído del guindo y se percata de que es la banda terrorista quien administra sus tiempos muertos con el concurso de la kale borroka. Parece ser que cuando estos bestias de Bergara arrasaban municipios como Getxo, Durango, Gernika o Llodio, iban por libre, sin dirección ni coordinación alguna y guiados sólo por el ardor guerrero de las litronas consumidas antes de ‘entrar en batalla’. No obstante, no hay mal que por bien no venga. Gracias a Bergara, el Gobierno vasco ha descubierto que los ‘chicos de la gasolina’ de Arzalluz no son unos gamberros de fin de semana, sino que, perseverando en el odio, han ascendido en el escalafón y engrosan ya las filas de la banda terrorista.

La semana pasada, como todo el mundo sabe, medio centenar de jóvenes sembró el pánico en las calles de Bergara. La Ertzaintza, que esta vez llegó al menos a tiempo de enfrentarse a los proetarras, fue incapaz de detener ‘in situ’ a ninguno de los alborotadores. Este hecho resulta inadmisible no ya por la sensación de indefensión que provoca entre los ciudadanos, sino por la impunidad y el envalentonamiento que supone para los alevines de ETA. El problema, no obstante, es anterior al enfrentamiento directo entre policías y violentos. Nadie entiende que una Policía bien entrenada y bien pertrechada no sea capaz de cumplir con su obligación y detener a quienes provocan incidentes, en el momento preciso en que los están cometiendo, delante de los agentes y burlando su autoridad.

El problema radica en que actualmente en la Ertzaintza no existe una labor preventiva que impida sucesos como el que comento en estas líneas. La unidad de Información y Análisis, que cuenta con más de trescientos agentes -eso sí, adscritos a dedo- debe ser la encargada de anticiparse a este tipo de delincuencia. Lo que ha sucedido es que esta unidad ha estado demasiado tiempo en hibernación, como consecuencia de la política de desarme policial ejecutada por el consejero Balza desde su llegada al Gobierno vasco en los tiempos del alto el fuego etarra. Con políticas tan desastrosas como las que se han vivido en la Ertzaintza desde aquella época, es natural que ocurran acontecimientos como los de Bergara.

Por tanto, ya no es suficiente con afirmar que la Ertzaintza está volcada al 100% en la lucha contra ETA y que el Gobierno actuará con contundencia contra el terrorismo. No nos tranquilizan en absoluto los discursos compungidos del lehendakari preguntando a los etarras aquello de «¿qué pretendéis conseguir matando? ¿Adónde queréis llevar a este pueblo? ¿Ésta es vuestra forma de avanzar en la construcción nacional?». Los ciudadanos vascos queremos y exigimos resultados. Entre otras cosas, pagamos impuestos para que la Policía garantice nuestro derecho a la seguridad y a la libertad. El PP ha abierto con respecto a Ibarretxe un compás de espera para conocer sus intenciones sobre el modo en que piensa erradicar nuestro principal problema, que no es otro que el terrorismo. Este compás de espera no permanecerá indefinidamente abierto.

Si el próximo Gobierno vasco decide asumir sus obligaciones y se pone manos a la obra para resolver el problema del terrorismo, tendrá a todos los demócratas de su lado. Si decide por el contrario olvidarse del Estado de Derecho, mirar para otro lado o mirar hacia el lado equivocado de Irlanda o Quebec, se encontrará con la oposición más firme y contundente del PP. Oposición que no sólo denunciará sus inhibiciones, sino que ofrecerá las alternativas necesarias para garantizar la paz y la libertad en el País Vasco.

El lejano principio de la realidad
ALBERTO SURIO JOSÉ IBARROLA El Correo 10 Junio 2001

Nos hemos acercado a las puertas del cielo y nos hemos quemado las manos». Shlomo Ben Ami, ex ministro israelí de Exteriores y artífice del proceso de paz de Oriente Medio, impactaba con esta gráfica frase el pasado jueves en Bilbao ante un seminario de la Fundación Sabino Arana convocado para reflexionar sobre el diálogo como método para la resolución de conflictos. Ben Ami, en el dique seco de la política tras la derrota del laborista Barak y brillante intelectual, es también coronel de paracaidistas del ejército hebreo. El dato completa el perfil de un negociador nato, desengañado ante el colapso del proceso iniciado con los acuerdos de Oslo. Toda una frustración cuando el diálogo no es posible por la inmadurez de las situaciones históricas o cuando la negociación resulta inviable o inconveniente porque la otra parte no asume el principio de la realidad o esgrime sus razones regidas por «principios religiosos, totalitarios o verdades eternas». El paralelismo con la situación vasca, salvando las distancias abismales en el espacio y en el tiempo, resultaba evocador.

La entrevista. Shlomo Ben Ami intervenía en el mismo salón del hotel Carlton en el que en 1995 se celebró la conferencia de paz de Elkarri y lo hacía en presencia de cinco miembros del EBB del PNV, entre ellos, Xabier Arzalluz y Joseba Egibar. Los burukides escucharon con atención del ex ministro el reconocimiento amargo del error que ha supuesto negociar bajo la violencia, con un peligro de ruptura de la sociedad. Uno de sus estrechos colaboradores, profesor de la Universidad de Tel Aviv, leía mientras tanto unas fotocopias de la extensa entrevista con dos encapuchados de ETA. Unas declaraciones que, más allá del repulsivo juicio moral que merecen sus particulares autojustificaciones, no aportan nada nuevo en su tradicional esquema totalitario y dogmático, con un emplazamiento al nacionalismo democrático a que abandone su praxis autonomista. Desde su patética consideración como «llama sagrada» del abertzalismo, ETA se permite pontificar sobre los errores de todos los demás, condenando al fuego eterno del exterminio físico a quienes se atreven a discrepar de su concepción mesiánica, de verdad revelada. Sencillamente ridículo y rancio si no encerrase detrás una estremecedora tragedia.

El contenido de la entrevista pone de manifiesto, en cualquier caso, que ETA se encuentra bastante tocada políticamente por el descalabro electoral de EH. La afirmación de que el 13-M no supone «un referéndum sobre la lucha armada» constituye la prueba palmaria del ‘excusatio non petita, acusatio manifiesta’. Y es que a ETA le inquieta poderosamente que su estrategia terrorista empiece a convulsionar al universo de la izquierda abertzale. Esta reflexión ha llegado a su seno y sólo se ve frenada por el pánico a una escisión interna que está condicionando numerosos movimientos.

Es posible que, en el entretanto, la fuerza del rencor y de la sangre sigan llevando más dolor y más sufrimiento. Su crueldad absurda podrá quitar la vida, arrebatará la libertad a muchos, intentará arrancar la alegría, pero es muy difícil que se apodere de la dignidad de una gran mayoría que les exige que entierren el hacha del odio y de la guerra y asuman de una vez el principio de la realidad. La misma realidad que dicta que si algún día habrá que negociar un proceso autodeterminista, con todas sus consecuencias, no será producto de los asesinatos y de las bombas sino porque está avalado por la existencia de una mayoría democrática y parlamentaria a este respecto.

El otro péndulo. Los socialistas celebraron su comité nacional el pasado martes. Nicolás Redondo explicó en su seno que el PSE no va a cambiar de rumbo porque ha sido el adecuado y el moral en la actual coyuntura. Pero las intervenciones en este encuentro, a favor y en contra de esta política, revelan que algo empieza a moverse en el socialismo vasco en busca de un perfil más autónomo y que el famoso péndulo entre el pactismo y el soberanismo en el PNV se reproduce en el socialismo vasco entre sus dos sensibilidades históricas, la más vasquista y la más clásica. Pero el termómetro del PSE no puede reducirse a esta dicotomía y encierra numerosos matices. El movimiento crítico con la actual dirección no se limita sólo a Odón Elorza, defensor de un giro de alcance. Otros referentes del PSE, hasta ahora dentro de la actual mayoría o críticos con la misma, empiezan a articular un discurso alternativo que podría cristalizar en la anunciada conferencia política de diciembre que va a reabrir un debate de envergadura hasta ahora eclipsado por la presión del terrorismo y la política nacionalista. No es descartable que se propicie un deliberado puente entre el discurso de la firmeza y el de la flexibilidad política, que no rompa bruscamente con el pasado. El registro de los socialistas necesita tiempo y dependerá en gran medida de la habilidad táctica de Ibarretxe.

Los primeros obstáculos. La presumible entrada de Izquierda Unida-Ezker Batua en el nuevo Gobierno vasco empieza a topar con los primeros obstáculos, en principio de forma, por la necesaria discreción que se ha visto desbordada por el protagonismo mediático. IU necesita que se visualice con claridad una presencia en el Ejecutivo contestada por algunos sectores de su formación y necesita ofrecer una imagen gráfica de giro a la izquierda con un vuelco social presupuestario. Más allá de los dimes y diretes formales se atisba una colisión filosófica-programática en la negociación. Ibarretxe advirtió a Llamazares que la presencia de IU, que desde la aritmética parlamentaria no resulta determinante, es más cualitativa que cuantitativa en la medida en la que le garantiza un puesto en el puente de mando del buque de la estrategia de la pacificación y la normalización. Una pieza clave en la política de Estado si se tiene en cuenta que el 70% del discurso de socialistas y populares gira en torno a Euskadi. Pero IU necesita algo más. Y este plus, por ejemplo respecto a la equiparación de la renta social al salario mínimo interprofesional, tropieza con los criterios económicos y sociales del nacionalismo. O estas tesis se moderan o el acuerdo puede ser bastante complicado porque ni el PNV ni EA, tienen necesidad perentoria de contar con los tres escaños de Madrazo. El 14 de julio Ibarretxe anunciará su próximo Gobierno. Pase lo que pase. Es, quizá, el otro principio de realidad, por cierto, decisivo en la política.

La Prensa europea comienza hoy una campaña en contra de la violencia de Eta
Treinta asociaciones convocan una concentración en Madrid
La Prensa europea comienza a partir de hoy a movilizarse en contra de Eta. Tres periódicos de Bélgica, Austria e Italia y una radio francesa han anunciado que enviarán a sus profesionales al País Vasco para que sean testigos de las condiciones en las que trabajan los periodistas vascos. Además, Madrid será el escenario esta semana de una multitudinaria concentración en contra del terrorismo convocada por 30 asociaciones de la Prensa.
Redacción - Madrid.- La Razón 10 Junio 2001

La Prensa española e internacional se unen para alzar la voz en contra de la violencia terrorista. Periodistas españoles, acompañados de varios compañeros de medios de comunicación de la Unión Europea, comenzarán hoy una serie de movilizaciones en contra de Eta y en defensa de la paz y la libertad de expresión. Los actos culminarán en Madrid esta semana con una multitudinaria concentración a la que acudirán profesionales de medios de comunicación de más de una treintena de organizaciones.

   Según explicó la directora ejecutiva de Periodistas sin Fronteras ¬sección española de Reporteros sin Fronteras Internacional¬, Florence Turbet-Delof, hoy comenzará la llamada «cadena de solidaridad» con los periodistas del País Vasco amenazados por Eta. Así, «ante el grave deterioro» de las condiciones de trabajo de los periodistas desde el pasado año, Reporteros sin Fronteras ha hecho un llamamiento a los medios de comunicación europeos para que se movilicen contra la violencia etarra. En concreto, ha solicitado a todos ellos que envíen profesionales a Euskadi «para que testimonien cómo se trabaja en el País Vasco».

   Los primeros medios que participarán en esta «cadena de solidaridad» son el diario belga «Le Soir», el austríaco «Kurier», el italiano «Corriere della Sera» y la emisora gala «Radio France», que ya han anunciado que enviarán profesionales para que visiten las redacciones de los medios de comunicación vascos, informa Europa Press.

Lectura de un comunicado
Además, más de 30 asociaciones y organizaciones de periodistas han convocado a todos sus asociados para que se concentrasen esta semana ante la escultura «La Sirena Varada», de Eduardo Chillida, situada en Madrid, en contra de la violencia terrorista y en defensa de la libertad de expresión y la vida.

   La concentración consistirá en unos minutos de silencio y en la lectura de un comunicado sobre la libertad de expresión, «el incuestionable» derecho a la vida y la condena de cualquier forma de violencia. Florence Turbet-Delof recordó la necesidad de que «todos los periodistas» que puedan acudan a concentrase, «y no sólo las 40 cabezas blancas».

   En este sentido, explicó que la idea de concentrarse en la capital de España ha rondado sus cabezas desde hace tiempo «porque es necesario movilizarse todos juntos y no cada cual por su lado». «Ésto ya no puede ser ¬continuó la directora ejecutiva de Periodistas sin Fronteras¬. Hay que terminar con esta situación en la que viven muchos profesionales en el País Vasco». Por otra parte, mostró su esperanza en que esta concentración sea la última que se tenga que celebrar.

   Entre las organizaciones convocantes, además de Periodistas sin Fronteras, se encuentran la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión, la Agrupación de Periodistas de CC OO, la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera, la de Editores de Diarios Españoles, la de Periodistas de Información Económica, la Asociación Española de Radiodifusión Comercial, la Federación de Asociaciones de la Prensa de España o el Sindicato de Periodistas de Madrid.

Guerrilla urbana
Cartas al Director ABC 10 Junio 2001

Ya no es «kale borroka». Ya no es violencia callejera. Para el alcalde de Vergara, Victoriano Gallastegui, se trata de guerrilla urbana. Ibarretxe dijo hace pocos días: perseguiremos a los violentos y a los asesinos. Utilizó el futuro. Por eso no dijo cuando. Ya sabemos que no tiene prisa. Quiere dialogar. Mientras él quiere dialogar, sus anteriores socios intentan matar, incendiar, destruir, amedrentar, intimidar... Los guerrilleros urbanos hicieron frente, con toda clase de medios incendiarios y explosivos, a la unidad antidisturbios de la Policía autonómica vasca. Pregunto a Ibarretxe, ¿cuántos detenidos? Los policías vascos, ¿no saben, no quieren o no pueden detener a ningún «guerrillero»? Redondo Terreros y Mayor Oreja pueden esperar sentados para ver los «cambios» del lendakari. ¡De vergüenza, señor Ibarretxe! ¿Para qué quiere más competencias?, ¿para no ejercerlas? En vez de tanta pretensión de dialogar, lo que realmente necesita es meditar, mirar, ver y actuar. Y cuando así lo haga, empezaremos a creerle.  Luciano Vázquez.  Gerona.

Artur Mas: «La autodeterminación es un derecho inalienable, pero no queremos la independencia»
Entrevista al conseller en Cap de la Generalitat de Cataluña
Artur Mas considera que el derecho a la autodeterminación se puede secuestrar, pero es «inalienable y el pueblo de Cataluña quiere mantenerlo vivo». Sin embargo asegura, tajante, que «CiU nunca propugnará la independencia de Cataluña»
Inmaculada G. de Molina La Razón 10 Junio 2001

Será el candidato de CiU a la Presidencia de la Generalitat en 2003, cuando tocan las elecciones catalanas, «porque así lo decidirá CiU. Supongo que han llegado a la conclusión de que la persona que está en mejores condiciones para ganar soy yo». Ahora se prepara a marchas forzadas, con una agenda imposible, para cuando llegue ese momento, en el que rondará los 50 años. A medida que se acerquen los comicios, tendrá un mayor protagonismo, en detrimento de Jordi Pujol. «Este es un camino que hay que hacer con la cabeza bien fría, no de la noche a la mañana». Está muy, pero que muy convencido de que el presidente de CiU no interferirá en su labor, si gana a Maragall. «Cuando Pujol deje de presentarse a las elecciones, estoy seguro de que no interferirá en la obra de Gobierno. Si alguien no lo puede hacer es Pujol. Después de 21 años sabe muy bien que un presidente de la Generalitat no puede estar condicionado». Artur Mas está seguro también de que limitará voluntariamente sus mandatos, si gana las elecciones, aunque rehusa aclarar a cuántos.

Modelo federal
¬¿Cómo afectará a Cataluña el pulso de Aznar con la UE?
   ¬Espero que España se salga con la suya. Un país aún un poco rezagado respecto a la media de riqueza europea tiene que ser ayudado, con independencia de la ampliación al Este. No es que apoye la estrategia del Gobierno español, pero defiendo su objetivo.

   ¬¿CiU está más cerca de la propuesta de construcción de la UE de Jospin o de la de Schröder?
   ¬Estamos al lado de la de Schröder. Vamos a luchar por una Europa de corte federal, en donde las naciones, tenga o no Estado propio, tengan un lugar destacado.

   ¬Luego, ¿vé bien la propuesta de Maragall de una España federal?
   ¬España no es un país de estructura federal desde el punto de vista de su composición nacional y cultural. Tiene unas naciones: Cataluña, País Vasco y en buena medida Galicia, pero poco más. Si tuviéramos una estructura puramente federal significaría que todo el mundo debería tener el mismo tipo de reconocimiento de autogobierno. Esto no tiene lógica, cuando lo que hay son hechos históricos, nacionales, culturales y lingüíticos que son diferentes.

   ¬¿En esa UE federal ve a España como un Estado autonómico?
   ¬Una España autonómica, tal y como dice la Constitución. La Constitución separa claramente entre las naciones históricas de España y las regiones. Difícilmente habrá una España en el futuro si no se reconoce de manera plena y categórica sus hechos nacionales.

   ¬¿En ese contexto, CiU seguirá defendiendo la vía soberanista?
   ¬Si por soberanista se entiende que queremos más autogobierno, sí. Si se entiende que propugnamos la independencia de Cataluña, no.

   ¬¿Y el derecho a la autodeterminación?
   ¬Este es inalienable, corresponde a los pueblos, se diga lo que se diga. Además, así lo reconocen las Naciones Unidas. Por tanto, el derecho a la autodeterminación no se pierde. A uno se le puede secuestrar este derecho, pero no se le puede aniquilar. Es un derecho innato a todos los pueblos que quieran tenerlo. El pueblo de Cataluña quiere mantenerlo vivo. Otra cosa es cómo se ejerce. Pero el derecho a decidir libremente sobre el futuro de cada cual no se pierde.

   ¬¿Se puede modificar la Constitución?
   ¬Evidentemente, sí.

   ¬¿Y por qué el Gobierno se niega?
   ¬La Constitución no la quiere tocar ni el PP ni el PSOE. Zapatero dice que no es sagrada, pero no hay ninguna propuesta para modificarla. No hace falta hablar continuamente de si se toca o no, si no hay una propuesta. La Constitución es muy amplia, sin necesidad de tocarla mucho se puede orientar de una manera o de otra.

   ¬¿Es partidario de modificarla?
   ¬Depende de para qué. Si retocarla significara afrontar con todas sus consecuencias eso que llamamos las naciones dentro del Estado y su reconocimiento pleno, me satisfaría. Pero también se puede hacer eso con la actual Constitución.

   ¬¿Habrá una reunión entre Aznar y Pujol y cuándo será?
   ¬Sí la habrá y no se sabe cuándo.

   ¬¿Cómo son las relaciones de CiU con el Gobierno central?
   ¬Son buenas en un sentido y no tanto en otro. Hay cosas que van razonablemente bien, como la financiación y la política económica. En cambio, hay cosas que chirrían, como el pacto de la Justicia, la política seguida durante mucho tiempo con el País Vasco y algunas iniciativas, que no se acaban de concretar, que interpretamos como un intento de recuperar por el Gobierno central una parte de las competencias cedidas.

   ¬¿Qué iniciativas?
   ¬El Decreto de Humanidades o la Ley de Universidades, que desconocemos cómo se desarrollará, la Ley de Puertos, la política que se sigue con la UE, en la que hemos reclamado la presencia de las autonomías en las delegaciones españolas.

   ¬¿Aznar ha iniciado una cruzada antinacionalista?
   ¬Dió la sensación con la campaña orientada hacia el País Vasco de que había un hostigamiento hacia el nacionalismo, en el que todos nos sentiamos incluidos. Muchas veces, Aznar y el PP no separan un tipo de nacionalismo de otro. No lo hacen ni dentro del País Vasco ni fuera. En el País vasco hay dos nacionalismos, uno que apuesta por las vías democráticas y otro que no condena la violencia. Poner a todos en el mismo saco es un error de estrategia.

   ¬¿Y en este momento?
   ¬En general, PP y PSOE no tienen una afinidad de planteamientos con los nacionalistas del País Vasco y Cataluña. Hay que llegar a una base de confianza entre el nacionalismo español, representado por PP y PSOE, y los nacionalismos vasco y catalán.

   ¬¿El Gobierno central está dando de lado a CiU con los pactos de Estado que firma con el PSOE?
   ¬Más de lado de lo que merecemos por nuestras aportaciones. En el tema de la justicia está clarísimo que nuestra aportación ha sido muy positiva. De hecho, la elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial se realizará con el criterio propuesto por CiU. Pese a ello, en el momento del protagonismo importante no se tiene en cuenta a CiU.

   ¬¿Teme que se margine a CiU en el siguiente pacto de Estado, el de la financiación autonómica?
   ¬En la Justicia ha sido evidente esta marginación muy injusta, pero en el tema de la financiación es distinto, porque tenemos un mayor protagonismo. Además, aquello por lo que hemos luchado mucho tiempo en materia financiación se va recogiendo por PP y PSOE. Me refiero a la participación de las autonomías en el IVA y en los Impuestos Especiales. Pero ya veremos cómo acaba. Sería bueno que nos pusieramos de acuerdo PP, PSOE y CiU.

   ¬¿Y será posible ese acuerdo?
   ¬Estoy casi seguro de que sí. Si no lo hubiera sería un gran fracaso de todos, pero, sobre todo, del Gobierno. Espero que todos estén a la altura de las circunstancias. Y cuando digo todos me refiero al PSOE, que se desmarcó del modelo de 1996.

   ¬¿Es cierto que Cataluña recibirá un billón con el nuevo sistema?
   ¬No. Nadie ha hablado de números.

Ibarreche, el mejor preparado
¬¿Por qué CiU está ahora en el punto de mira de Eta?
   ¬Todo el mundo está en el punto de mira de Eta. Hay que actuar con mucha comprensión y solidaridad entre los que están contra esa violencia. Por eso, lamentamos que se haya roto el consenso entre los pacíficos.

   ¬¿Ibarreche será capaz de recomponer ese consenso?
   ¬Es la única persona o la mejor preparada para conseguir rehacer el diálogo entre todos los demócratas.

   ¬¿La victoria del PNV puede tener un efecto en las elecciones catalanas?
   ¬No necesariamente. Cataluña y el País Vasco son dos realidades muy distintas, que tienen puntos en común. Somos dos naciones dentro del Estado español que nos esforzamos por mejorar nuestro nivel de autogobierno, nuestro techo de competencias y proyección internacional. Se equivocarían los que pensaran que se puede trasladar de forma milimétrica los resultados vascos a Cataluña.

   ¬¿Si el PP juega otra vez a una confrontación con el nacionalismo, les podría beneficiar?
   ¬No sé. Con esa política de confrontación entre el nacionalismo democrático vasco y el español pierde el País Vasco, al menos a largo plazo, y España en su conjunto. Preferiría que no hubiera ningún tipo de ataque frontal contra Cataluña y que hubiera la sensibilidad suficiente de los nacionalistas españoles, es decir, PP y PSOE, para entender que Cataluña tiene que encajar en España, reconociendo su realidad nacional.

   ¬¿Cómo valora la encuesta del Cis y la inclusión de Piqué en la misma?
   ¬Supongo que la inclusión de Piqué fue un error. Lo único relevante es el estancamiento de Maragall.

   ¬¿Con Piqué como posible imputado en el caso de Ercros Mas se quita a un competidor?
   ¬No creo que esto pueda condicionar para pueda o no ser candidato en Cataluña. Que el Supremo quiera actuar no quiere decir que sea culpable.

   ¬¿Si se adelantan las elecciones Maragall ganará, como refleja el Cis?
   ¬Como no habrá elecciones ahora es una pregunta que no tiene respuesta. Las elecciones, si todo va bien, serán en 2003 y estoy convencido de que CiU volverá a ganar.

   ¬¿Se adelantarán a marzo de 2003?
   ¬El año en el que tocan es en 2003, si es un mes u otro no tiene importancia. Lo importante es cumplir los mandatos. Intentaremos llegar por todos los medios a 2003.

Maragall, sin ilusión
¬¿Entonces, está totalmente descartado adelantar los comicios?
   ¬Cuando un gobierno no tiene diputados suficientes siempre se tiene la amenaza, pequeña o grande, encima de inestabilidad parlamentaria. Pese a ello, el PP se ha encargado de decir que garantizará la estabilidad en Cataluña hasta el final de la legislatura.

   ¬¿Le preocupa que ERC e IC presente mociones de censura?
   ¬No. El PSC y Maragall están haciendo batante el ridículo con este tema. Maragall habla de censura y los ciudadanos de transporte público, de seguridad...

   ¬¿Maragall tiene proyecto?
   ¬Al PSOE le vendría como anillo al dedo que el PSC ganara. Otra cosa es que esté a su alcance. Maragall ha cubierto una etapa. No está en condiciones de ofrecer un proyecto de futuro. Le veo agotado, pasivo, descentrado y con falta de ilusión. Ha estado demasiados años en primera línea y se ha quemado.

   ¬¿Si gana las elecciones por los pelos descarta un pacto con el PSC?
   ¬Mi aspiración es no tener que pactar con nadie de forma permanente.

   ¬¿Por qué CiU no pacta con ERC para evitar las presiones del PP?
   ¬Hemos decidido gobernar solos. Queremos seguir aprovechando un nivel de entendimiento con el Gobierno para obtener cosas importantes.

   ¬¿Por qué momento atraviesan las relaciones con Unió?
   ¬Están muy bien.

   ¬¿Qué opina de la polémica suscitada por la inclusión en las escuelas la enseñanza del himno catalán?
   ¬Es una polémica no demasiado fuerte. En Cataluña hay un consenso general sobre que los símbolos del país se conozcan por la gente.

   ¬¿Pero esto suena a épocas pasadas superadas ya en España?
   ¬No son épocas pasadas, lo que ocurre es que siempre tenemos complejos. Grandes naciones democráticas del mundo están muy apasionadas con sus símbolos nacionales. Esto es moderno y actual.

Perdón
Nota del Editor 10 Junio 2001

Perdón por haber puesto este manifiesto, pero con objeto de que nadie pueda alegar ignorancia, ahí queda. 

Explota un coche bomba en el centro de Logroño sin causar víctimas
Una llamada a SOS Rioja en nombre de ETA ha alertado de la colocación del vehículo

AGENCIAS  Logroño El País 10 Junio 2001

Un coche ha explotado hacia las 6.30 horas de hoy en el centro de Logroño, en la Gran Vía, frente a la Torre de Logroño. Según han confirmado fuentes policiales, no hay heridos de importancia y sólo dos personas han tenido que ser atendidas de varios rasguños.

El coche bomba, un Fiat Croma blanco, con matrícula de Navarra ha causado numerosos daños materiales en la zona, pero no hay que lamentar víctimas.

La policía ha acordonado la zona y está buscando un posible segundo vehículo.

Según la policía local, SOS Rioja y la DYA de San Sebastián han recibido varias llamadas telefónicas en nombre de ETA sobre las 5.45 anunciando la colocación del coche, que ha sido localizado a las 6.15 en la Gran Vía entre la calle Víctor Pradera y la Avenida de la Rioja, en un lugar distinto al que indicaba la primera llamada.

La policía ha acordonado la zona aunque no ha llegado a desalojar a los vecinos. Un cuarto de hora más tarde ha ocurrido la explosión.

Aunque el estruendo del estallido ha sido importante y los daños cuantiosos, la carga del coche era pequeña.

A consecuencia de la explosión, el vehículo, que se encontraba en el carril lento de Gran Vía, junto a una entidad financiera, ha saltado por los aires hasta caer en llamas en el centro de la calle. Sus restos se han esparcido en un radio de 400 metros.

Algunos vecinos, dentro de sus propias casas, han sufrido cortes por cristales y heridas leves

Los daños afectan a los coches que se encontraban aparcados en la zona, a los edificios situados a 150 metros a la redonda y, en general, a la zona vial.

El edificio más afectado ha sido la Torre de Logroño, una construcción de 17 plantas que hasta la quinta ha quedado destrozada.

El suceso se ha producido coincidiendo con un fin de semana festivo en la ciudad ya que ayer se celebró el día de La Rioja y mañana el patrón de Logroño, San Bernabé, por lo que a esas horas todavía había bastante gente por las calles.

Al lugar de los hechos se ha desplazado el alcalde de Logroño, Julio Revuelta, y el presidente del Gobierno de La Rioja Pedro Sanz.

Sanz ha asegurado que "la rápida respuesta de los cuerpos y fuerzas de Seguridad cuando se ha producido el aviso de su colocación, ha evitado que haya víctimas".

Pero el hecho de que no haya víctimas "no quiere decir que no hayan intentado sembrar el miedo y amedrentar a toda la población de Logroño", ha agregado el presidente de La Rioja.

El alcalde de Logroño, Julio Revuelta, ha explicado que hoy, víspera del patrón de Logroño, se celebraban verbenas hasta la madrugada y cuando ha estallado la bomba la gente volvía a sus casas, por lo que podrían haberse registrado víctimas.

El alcalde ha asegurado que los actos festivos previstos para hoy y mañana no se suspenderán y se celebrarán con normalidad.

El último atentado que sufrió la capital riojana se produjo el 17 de febrero de 1996 cuando una bomba estalló en la cafetería Borgia, situada a 30 metros del lugar donde hoy lo hizo el coche, y tampoco en aquella ocasión se tuvieron que lamentar víctimas.

Los parlamentarios del PP financian la seguridad privada de sus compañeros amenazados
Los parlamentarios del PP, diputados, senadores y europarlamentarios, así como los cargos, concejales y afiliados han comenzado a realizar este mes de junio aportaciones para financiar la seguridad de sus compañeros del partido amenazados por la banda terrorista ETA.
EP Libertad Digital
10 Junio 2001

Esta medida fue aprobada por la dirección nacional del PP a principios de año y se acordó que la aportación se realizaría en junio, para lo cual, durante el mes de mayo, los parlamentarios han recibido un recordatorio para que expresen la cantidad que desean ingresar y la forma en la que van a hacerlo.

El partido ha sugerido a sus diputados y senadores que hagan una aportación de 100.000 pesetas, aunque la cantidad final es una decisión de cada uno. Esta es la misma cantidad que algunas direcciones regionales del PP han propuesto ingresar a los parlamentarios de las comunidades autónomas, como en el caso de Cataluña, Castilla y León o Valencia. En el caso de los eurodiputados populares, que suman un total de 27, la aportación será de 500.000 pesetas. La decisión de pagar una cuota de esta cuantía fue adoptada por un acuerdo general de los eurodiputados del PP.

Los ingresos, que ya han comenzado a producirse, también provienen de los concejales populares y de los cargos del partido, además de los afiliados. Para estos últimos, que suman 625.000 en toda España, se ha establecido el pago de una cuota extra. La dirección del PP acordó establecer estas aportaciones por los elevados gastos que está suponiendo la seguridad de sus concejales y que para este año se prevé que puedan estar entre los 2.000 y los 2.500 millones de pesetas. 

Abandono del estado y corrección en vez de prevención , o el que venga detrás que...
Nota del Editor 10 Junio 2001

Los afiliados al PP este año no tendrán que hacer declaración de la renta, pues no reciben servicio alguno del estado, por el contrario los tienen que subcontratar con empresas de seguridad. Y puestos ya a subcontratar y a ayudar a todos, no hay que olvidar que cuando alguien eleva el nivel de su propia seguridad, lo único que hace es bajar el nivel de seguridad de los demás; lo correcto es utilizar los recursos en la prevención, ya que con seguridad a la vista se desvían los problemas al nivel siguiente, a los que aún no la tienen; lo que hay que hacer es utilizar los recursos de seguridad para localizar o detener in fraganti a los asesinos y terroristas, no para espantarlos para que asesinen y aterroricen a los siguientes de la lista.

El director del Cervantes en Nueva York destaca la presencia del español en EE UU
El director del Instituto Cervantes en Nueva York, Antonio Garrido, ha destacado que la presencia del idioma español en Estados Unidos es "muy fuerte" y resaltó el dato de que hay unos 35,5 millones de hispanohablantes.
EFE Libertad Digital
10 Junio 2001

Garrido afirmó que se ha pasado de no valorar la lengua española a hacerlo de manera "considerable", y añadió que España aporta a Estados Unidos "el complejo cultural del mundo hispano".

El director de este centro resaltó la labor que desarrolla el Instituto Cervantes y señaló que existe un convenio con la Universidad de Columbia para "favorecer el estudio del idioma español" y se ha editado un catálogo sobre el cineasta aragonés Luis Buñuel en colaboración con el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York.

También dijo a Efe que las obras de restauración de la nueve sede del Instituto Cervantes en Nueva York estarán finalizadas en un plazo aproximado de dos años.

 

 

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