AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 11 Junio   2001
#Eta contra todos
Editorial La Razón 11 Junio 2001

#Derrotar a ETA
Editorial ABC 11 Junio 2001

#Terror indiscriminado
Editorial El País 11 Junio 2001

#Esperando a ETA
Edurne URIARTE ABC 11 Junio 2001

#ETA pudo causar una masacre en el centro de Logroño
Impresiones El Mundo 11 Junio 2001

#Terror y destrucción
Editorial El Correo 11 Junio 2001

#Terror en Logroño
Pablo Sebastián La Estrella 11 Junio 2001

#El respeto en el ámbito vasco
GREGORIO PECES-BARBA MARTÍNEZ El País 11 Junio 2001

#Dios visita a ETA
GABRIEL ALBIAC El Mundo 11 Junio 2001

#El binomio terrorista
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 11 Junio 2001

#ETA siembra el terror con un salvaje atentado sin víctimas en Logroño
LOGROÑO. Roberto Muro ABC 11 Junio 2001

#Eta tiene las listas del censo de toda España y las ha utilizado para localizar objetivos
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 11 Junio 2001

#Un artefacto causa daños materiales en la sede del PSE-EE de Salvatierra
M. J. CARRERO VITORIA El Correo 11 Junio 2001

#La publicidad de «Gara»
Cartas al Director ABC 11 Junio 2001

#«Els Segadors» en las escuelas
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 11 Junio 2001

Eta contra todos
Editorial La Razón 11 Junio 2001

Pocos días ha dejado pasar la mafia etarra desde que se difundió su «entrevista» para golpear de nuevo, de forma espectacular, haciendo estallar un coche-bomba en Logroño y un paquete explosivo en una sede del PSE-PSOE en Agurain (Álava). Más atentados para demostrar que tiene capacidad de actuar y recordarnos a todos, con el único lenguaje que conoce, que sigue empeñada en su locura contra todo y contra todos y que pretende atemorizar a la sociedad hasta forzar al Gobierno a sentarse en una mesa al estilo de la de Argel.

   El mensaje de los cabecillas de Eta revela que la banda tiene prisa, que se duele de la actuación de la Justicia y del descalabro electoral batasuno. Y era de temer la inminencia de nuevos atentados. Porque la verdad, como han señalado tantas veces los expertos en la lucha antiterrorista, es que la banda posee todavía una sangrienta infraestructura suficiente para matar. Cuenta para ello, como hoy releva LA RAZÓN, con el nombre y la dirección de todos y cada uno de los españoles inscritos en el censo electoral.

   La listas del censo se facilitan única y exclusivamente a los partidos políticos para que puedan dirigirse personalmente a los electores y enviar a sus casas sus papeletas y propaganda electoral. Es un documento restringido que tan sólo puede emplearse para ese cometido, como bien saben los «avispados» industriales madrileños que acabaron ante la justicia por montar un partido político con el único objetivo de conseguir el censo y utilizarlo para fines publicitarios

   La Policía no ha logrado probar aún cómo fue a parar a Eta la lista con los nombres, domicilios y otros datos de todos los españoles, una de cuyas copias fue hallada en el ordenador personal de la etarra Rosario Delgado Iriondo cuando fue capturada por la Policía francesa el pasado mes de octubre. Los expertos en la lucha antiterrorista consideran que este documento oficial ha facilitado mucho las cosas a los asesinos, pues en sus páginas tuvieron acceso, por ejemplo, a los domicilios personales de sus últimas víctimas.

   Todos los españoles estamos, pues, en la lista de posibles objetivos de la banda asesina, Todos somos víctimas potenciales gracias a que alguien, y las sospechas se dirigen inevitablemente hacia la izquierda abertzale, se presentó en todo el territorio nacional a las elecciones europeas de 1999 y facilitó a la banda el documento censal, saltándose las leyes electorales y de protección de datos.

   Cabe por tanto pensar que el único camino para hacer frente a una Eta enloquecida es el ya emprendido por el Gobierno, acorralarla y golpearla en todos sus frentes en España. y Francia, incluidos los grupos de apoyo de todo tipo que se mueven bajo la cobertura de asociaciones que son legales, al menos hasta que un juez logra destapar sus conexiones con el mundo criminal de la mafia etarra.

Derrotar a ETA
Editorial ABC 11 Junio 2001

EL coche bomba que ayer explotó en el centro de Logroño sigue la pauta del terrorismo de destrucción aleatoria que se puso de manifiesto con el atentado que ETA cometió en la calle de Goya, de Madrid, el día antes de las elecciones vascas. Ambos atentados han tenido lugar en fines de semana y en zonas céntricas de las ciudades, lo que permite pensar que ETA tiene plenamente asumida una táctica de violencia indiscriminada basada en la combinación de la máxima eficacia destructiva con el mínimo riesgo para los autores, planteamiento que hace imprevisible el límite hasta el que pueden llegar los etarras. Los avisos previos de los terroristas no deben actuar como atenuantes de su intención criminal, porque ni evitan la destrucción de bienes y edificios ni eliminan la probabilidad de que se produzcan muertes entre vecinos, policías o artificieros. ETA ya ha acreditado su contumacia criminal y la obligación del Estado es contrarrestarla en todos los frentes posibles. Primero, con eficacia policial, tanto en labores de información preventiva como en la desarticulación de comandos. En segundo lugar, con la unidad de quienes realmente quieren derrotar a ETA, en torno al Acuerdo por las Libertades que firmaron PP y PSOE. Y, en tercer lugar, con la presión internacional, que tan buenos frutos ha dado en el ámbito de las instituciones comunitarias y en el marco de la cooperación bilateral con Francia, aliado esencial para la erradicación del terrorismo.

Aunque siempre es arriesgado buscar eslabones entre ideas y atentados, la explosión del coche bomba en Logroño responde perfectamente al mensaje sin ambigüedades que lanzó ETA por medio del diario «Gara»: habrá terrorismo mientras no haya soberanía. No hay mejor forma de expresar el chantaje con el que ETA quiere condicionar el ejercicio de la política en el País Vasco y en el resto de España, la expresión libre de la voluntad ciudadana y el desarrollo del sistema constitucional y estatutario. Ante la simplicidad de ese mensaje coactivo y ante la certeza de que ETA va a seguir atentando, lo que hay que preguntarse es si la banda terrorista está recibiendo la respuesta adecuada de todos los que dicen oponerse a ella. Para responder afirmativamente bastaría que existiera unanimidad en dos cosas: negar a la violencia de ETA cualquier beneficio político y dedicar contra ETA todos los recursos policiales. Los hechos —no las meras palabras— demuestran que el PNV no se siente emplazado a realizar ninguna de esas dos premisas en el ámbito de sus responsabilidades políticas y de gobierno. El soberanismo y el conflicto son dos conceptos que el PNV mantiene en el discurso central de su política y gracias a ellos es por lo que ETA sigue convencida de que es posible entenderse con el partido de Arzalluz. En cuanto a la disposición de medios contra ETA, el asalto impune a Vergara midió la pasividad voluntaria del Gobierno vasco ante la «kale borroka».

Sin embargo, esas premisas son imprescindibles para hacer creíble la propuesta de diálogo y unidad del lendakari Ibarretxe. Pasa el tiempo, el lendakari no concreta sus compromisos electorales y lo único cierto es que empieza a abrirse paso la idea de que en esta nueva etapa inaugurada por el 13-M, el PNV se toma el terrorismo como un problema ajeno en el que ha de intervenir como un amigable mediador entre dos bandos que deben ceder recíprocamente. Enterrando en la misma tumba a los Pactos de Ajuria Enea —entre demócratas— y de Estella —contra demócratas—, auspiciando la mesa por la paz de Elkarri y promoviendo encuentros de mediadores internacionales de «reconocida competencia», que defienden el diálogo con los terroristas aunque estén matando, el PNV y el lendakari dan motivos para pensar que se asoman a la violencia etarra como si fuera el problema que tienen los molestos vecinos no nacionalistas. Este sentimiento de insolidaridad con las víctimas fue el que determinó el resultado de las elecciones del 13-M y también está animando un esquema de actuación política que rompe de raíz las expectativas del cambio prometido y demuestra hasta qué punto era cierta y fundada la necesidad de la alternancia en el País Vasco. Tan necesaria como derrotar a ETA, con o sin la ayuda del PNV.

Terror indiscriminado
Editorial El País 11 Junio 2001

Al menos en un punto han mentido los dos activistas anónimos de ETA que la semana pasada marcaban doctrina en el periódico Gara, órgano del radicalismo abertzale. ETA realiza atentados indiscriminados que nada tienen que ver con los denominados en su jerga propagandística 'sectores del poder español', 'integrantes de los poderes del Estado ' y 'responsables del conflicto'. El atentado cometido la madrugada del domingo en pleno centro de Logroño mediante un coche bomba no tuvo nada de selectivo: buscaba aterrorizar a toda la población de Logroño en plena celebración de las fiestas de su patrón.

La explosión del coche bomba, cargado al menos con 30 kilogramos de dinamita, no causó víctimas mortales, pero estaba preparado para causarlas: ciudanos que pasaran por allí en el momento de la explosión o policías que, tras las llamadas recibidas advirtiendo de su colocación, pretendieran localizarlo o desactivarlo. Todos ellos objetivos indiscriminados de un atentado que causó graves daños materiales en la zona de oficinas bancarias, comercios y viviendas donde tuvo lugar, en especial en el emblemático edificio de la Torre de Logroño.

Pero si ETA buscaba aterrorizar a los ciudadanos de Logroño, su fracaso ha sido sonado. La reacción popular contra el atentado se manifestó de inmediato en una población que ya ha sufrido los zarpazos del terrorismo en nueve ocasiones en los últimos trece años. El espíritu de Ermua, en lo que tiene de rebelión social contra ETA y de no aceptación de su voluntad totalitaria, sigue estando vigente, con un vigor que no ha disminuido desde el asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco en 1997. ETA puede seguir haciando oídos sordos al clamor popular que le exige que deje de matar y permanacer ciega ante el fracaso de su estrategia de amedrentamiento de la población, pero ni el terror callejero llevado al extremo en Bergara ni el indiscriminado puesto en práctica ayer en Logroño hará desistir de sus compromisos con la democracia a una sociedad que lleva soportando más de 20 años la acción de los pistoleros y manipuladores de coches bomba.

No es improbable que, tras el aislamiento en que ha quedado tras las elecciones vascas, sin posibilidad de imponer sus objetivos por vía de hecho desde la política de frente nacionalista, ETA lleve al paroxismo una estrategia de enfrentamiento generalizado con la sociedad. Sería una irresponsablidad, o algo peor, por parte del conjunto de fuerzas democráticas, nacionalistas y no nacionalistas, dejar el campo libre a ETA y no unirse en el objetivo común de combatirla.

Esperando a ETA
Por Edurne URIARTE ABC 11 Junio 2001

ETA decía la semana pasada que el Estado ha colocado al personal civil de sus aparatos en primera línea de combate, que ha militarizado a la sociedad. En este caso, como bien sabe ETA, el Estado ha colocado los edificios de Logroño y a sus habitantes en primera línea de combate, y ETA ha decidido ponerles unos cuantos kilos de dinamita, que para eso están los objetivos militarizados. Nada nuevo porque, a estas alturas, cualquier español sabe que es susceptible de ser considerado por ETA como personal civil en primera línea de combate.

Lo nuevo tras las elecciones vascas es que ha cundido un sentimiento de frustración y desánimo generalizado en muchos sectores de la sociedad española, un sentimiento de que sólo cabe esperar a quién le tocará ser el próximo civil en primera línea de combate. Ayer, los logroñeses; ¿mañana, quiénes? Porque está más claro que nunca que no hay más solución que la policial para acabar con ETA, pero no hay solución policial que valga sin la plena implicación del Gobierno Vasco y, sobre todo, sin la deslegitimación de ETA por parte de los nacionalistas. Y de todo eso, nada de nada tras las elecciones vascas.

A la vista de los planes de PNV y EA, el sentimiento de fatalidad inevitable de los españoles está más que justificado. Tras el atentado de Logroño, el plan de acción de Iñaki Anasagasti es que «lo único que cabe aquí es que el mundo de HB le diga que pare de una vez». Joseba Egibar ni siquiera tiene plan, pero pone a los etarras al borde del trauma psicológico, augurándoles un terrible futuro de abandono y desprecio, si siguen haciendo esas cosas tan horribles...

Como ETA dejó bien claro en sus declaraciones de la semana pasada, su proyecto depende de la unidad abertzale, o de lo que hagan el PNV y EA con los 600.000 votos que ETA considera abertzales. Y eso significa que su proyecto de matanzas también depende de lo que hagan el PNV y EA con esos votos abertzales. ETA está a la espera. Los españoles también, pero es hora de que esta espera comience a ser menos fatalista, y más activa exigiendo responsabilidades y acción. Y esas responsabilidades y esa acción están en estos momentos en las manos de aquellos con los que ETA quiere «liberar Euskal Herria»; es decir, el PNV y EA.

ETA pudo causar una masacre en el centro de Logroño
Impresiones El Mundo 11 Junio 2001

ETA quiso volver a exhibir sus criminales poderes en la madrugada del sábado al domingo en el centro de Logroño. Los terroristas hicieron estallar un coche bomba cargado con 40 kilos de dinamita que destrozó un edificio de oficinas de 19 plantas. Afortunadamente, no se produjeron víctimas porque ETA tuvo a bien avisar por teléfono -aunque intentando despistar ofreciendo varias direcciones- de su mortífera actuación. Una vez más, viendo las terribles imágenes de edificios y coches destrozados, parece casi milagroso que no tengamos que lamentar víctimas mortales o heridos. Sobre todo teniendo en cuenta, como advirtieron ayer las autoridades riojanas, que estos días son las fiestas de Logroño y, por tanto, a esa hora de la madrugada -las 6.30- las calles están llenas de gente. Una vez más -en contra de lo que declararon a Gara los dos encapuchados de ETA- la banda siembra el terror de forma indiscriminada. Por buscar un dato positivo en lo que pudo ser una masacre, hay que resaltar la rápida reacción de Ibarretxe que se apresuró a telefonear al presidente de La Rioja para ponerse a su disposición. Los coches bomba colocados en los últimos meses en lugares tan distantes como Valencia, Madrid o Logroño, demuestran que ETA dispone de una gran capacidad de movimiento. La policía sospecha que todos ellos procedían de Francia cargados con la dinamita robada en Grenoble. Un dato que vuelve a poner sobre el tapete la responsabilidad de las autoridades francesas y la necesidad de que colaboren de forma más eficaz con el Gobierno español en la persecución del terrorismo.

Terror y destrucción
Editorial El Correo 11 Junio 2001

El terror itinerante de ETA se desplazó en la madrugada del domingo a Logroño para despertar a los riojanos con el recuerdo de otras ocasiones en las que las bombas asesinas han violentado la tranquilidad de esa comunidad autónoma. Quienes aparcaron el coche-bomba en el centro de una ciudad en fiestas depositaron un mensaje dirigido a los ciudadanos de La Rioja. Ese mensaje venía a indicarles que para ETA todos los españoles forman parte del ‘conflicto’ que la banda quiere liquidar a base de balas y explosivos. Además, les advertían de que no podrán librarse de sufrir también los «efectos del conflicto» mientras no se plieguen a las condiciones que ETA pretende imponer a Euskadi, Navarra y el País Vasco francés. Al simultanear la persecución ideológica contra los vascos que más se oponen a la dictadura terrorista con los embates que dirige contra el resto de los españoles, ETA quiere alcanzar un doble objetivo. Conmina a los centenares de miles de vascos que conciben su futuro unido al del resto de los españoles a cambiar de forma de pensar si desean vivir en paz y trata de erosionar la capacidad de comprensión y solidaridad de los ciudadanos del resto de España con la sociedad vasca para lograr agotarla y que se desentiendan de la suerte que pueda correr Euskadi.

Mientras, el terrorismo tiende a mantener una cadencia tal de atentados que minimice la contundencia de la respuesta institucional y debilite el ánimo de la reacción popular. A la espera de poder alcanzar sus objetivos últimos, ETA se siente satisfecha con garantizar su continuidad, perpetuándose con unas dosis de terror a las que la sociedad pueda acostumbrarse. Por todo ello, va siendo hora de que las instituciones y los partidos inviertan menos tiempo en especular sobre la génesis del terror y su evolución y se pregunten en qué medida el terror está moldeando ya a la sociedad, a sus valores, a su forma de habituarse al miedo que padecen siempre los otros, al sentimiento de culpa que cada atentado suscita en sus víctimas en una opinión pública apática. Va siendo hora de que realicen no tanto un diagnóstico sobre la violencia como una evaluación de los logros que la persistencia del terror está obteniendo frente a la división política, el desconcierto social, la doblez moral y la respuesta rutinaria a las explosiones y los asesinatos. De lo contrario, puede llegar un día en que nos percatemos de que los terroristas han conseguido que el resto de los españoles desprecie a los vascos por lo que entienden es una actitud impasible frente a la intolerancia extrema, y ésta haya enraizado en Euskadi como parte de su cultura política.

Terror en Logroño
Pablo Sebastián La Estrella 11 Junio 2001

No han estirado mucho la mano los etarras para hacer sonar su orquesta de terror en la vecina (del País Vasco) y pacífica La Rioja. Hace tiempo que estábamos esperando y temiendo un crimen bien sonoro, por más que los últimos acaecidos contra la libertad de expresión tuvieron su alcance de tragedia y trascendencia, como la tuvo la nueva guerrilla urbana de Bergara. Son todos estos actos la traca que sigue a los fuegos de artificio tras la pasada campaña electoral y su mal resultado para el mundo oscuro de ETA, que está aumentando y recibiendo el castigo de la sociedad.

Pero estos atentados pueden ser también los indicios de que, en el seno de los debates de los violentos, están imponiendo en ETA su ley los que apuestan por la violencia frente a los que prefieren la tregua. A sabiendas estos últimos de que el terror, después de las pasadas elecciones, aleja al nacionalismo más moderado de la unidad con los violentos que se pudo vislumbrar en la tregua del Pacto de Estella, a la vez que no conduce a nada, sino a muerte y más muerte, y a presos y más presos para impedir que el diálogo de la paz se pueda abrir bajo este nuevo bombardeo.

Hay que esperar a que las instituciones vascas recuperen su ritmo de crucero, con la llegada del Gobierno de Vitoria que presidirá Ibarretxe, una vez que ya quedó constituido el Parlamento. Un Gobierno que va a tener un plazo de confianza por parte los grandes partidos de la oposición, PP y PSOE, así como de su entorno social, como lo hemos visto en el anuncio de fin de convocatorias de la plataforma Basta Ya. Todo ello en pos de la recuperación de la unidad democrática, que debe ser la pieza maestra de la lucha contra ETA y del posible diálogo hacia la paz.

El coche-bomba de Logroño causó daños importantes y heridas leves a dos personas, pero sobre todo demostró que ETA tiene capacidad de acción y que sigue la cuidada estrategia de medir, con sus avisos telefónicos, la capacidad de destrucción, destinando sus acciones a lo que ellos llaman crímenes selectivos, que en el día de hoy están dirigidos al campo de la política y de la información. Sin dejar de lado otros colectivos siempre amenazados como el militar, fuerzas de seguridad o campo de la justicia.

En estos últimos días se temía una acción más o menos inmediata del "comando Madrid", cuyas presunta fotografías se han distribuido días atrás. Pero la banda ha decidido dar su primer aviso en Logroño antes de pasar a alguna otra acción de más calado y de más sangre, lo que no cabe descartar por la facilidad que tienen hoy día los etarras para actuar contra personas que no están provistas de una especial seguridad. A corto plazo no hay nada que hacer o esperar salvo la acción policial si Madrid, Vitoria y París deciden actuar a fondo, porque imaginar algún tipo de diálogo o contacto con la banda en este momento político no es fácil, aunque en un plazo no muy lejano, y como siempre ocurrió, alguien lo intentará. Pero de momento nada que hacer, esperar, estar atentos y vigilar.

El respeto en el ámbito vasco
GREGORIO PECES-BARBA MARTÍNEZ El País 11 Junio 2001

Gregorio Peces-Barba Martínez es catedrático de Filosofía del Derecho y rector de la Universidad Carlos III.

Decía Fernando de los Ríos que en España ha faltado el respeto, y que hace falta, casi como el aire para respirar, ese respeto. Los vascos, que llevan mucho tiempo participando de los avatares de esa patria grande, desde sus hechos diferenciales, pero también desde sus grandes coincidencias, participan también en sus debates y en sus querellas de ese vicio común. Probablemente, la falta de respeto está en la raíz de muchos de los problemas que les afectan, y que por eso también nos afectan a todos.

La primera y frontal falta de respeto es la que atenta contra el derecho a la vida y a la integridad física, imputable a los terroristas de ETA, y cuyo remedio no está en la convicción racional, porque son insensibles a los argumentos. Nunca llegarán al consenso basado en que el derecho a la vida es sagrado y es la base de cualquier construcción humana. Por eso, ante ellos sólo queda el ejercicio de la coacción y la aplicación de las sanciones institucionalizadas del aparato coactivo del Estado. No les interesa el razonamiento y sólo se preocupan de cómo reaccionan ante ellos la policía y los jueces. Cualquier titubeo, cualquier debilidad, la interpretan como un triunfo. Por eso necesitan cómplices que les justifiquen, que les expliquen y que intenten comprenderlos. Pero los que practican esa comprensión sí utilizan la argumentación y el razonamiento, y por eso son tanto o más reprochables que los asesinos, sobre todo si intentan justificar los crímenes u obtener de ellos beneficios políticos sobre la base de una interpretación histórica autista y basada en agravios, muchos de ellos ficticios, desde una dialéctica amigo-enemigo, y de demonización de España y de los españoles.

Lord Acton se oponía a 'la canonización del pretérito histórico', porque cuando se justifican los crímenes se perpetúan a lo largo de la historia. Era tajante el historiador y filósofo político católico: '... cometer un crimen es algo que sucede en un momento, es algo excepcional. Defenderlo como una explicación histórica es algo perenne y revela una conciencia más pervertida que la del criminal...'. En este sentido, Herri Batasuna o Euskal Herritarrok sí se mueven en el mundo de lo racional y pueden ser tentados con argumentos racionales, igual que sus votantes, que pueden reaccionar ante el clamor por el respeto a la vida que surge de toda la sociedad vasca. Ya han perdido medio electorado, y si persisten en su rechazo de la condena están abocados a desaparecer perdiendo el apoyo de la sociedad vasca. Por eso hay que insistir en el uso de la razón frente a la falta de respeto a la vida y a su justificación, para que rectifiquen o para que desaparezcan.

También, entre los que no quieren que se mate a nadie, nacionalistas demócratas -a los que debemos creer en sus incesantes condenas-, comunistas, socialistas y populares, hay mucha incomunicación, con la influencia nefasta de la dialéctica amigo-enemigo y con la tentación de pretender eliminar al adversario, convertido en enemigo. Ha habido mucho de eso en los meses previos a las elecciones del 13 de mayo, por lo que se debe restablecer el respeto, abrir la comunicación y favorecer los contactos cordiales. Las palabras del lehendakari van en ese sentido, y son ya reiteradas varias veces, y deben ser interpretadas como signos de mano tendida para recuperar la confianza, que es la base de un diálogo leal. Por eso producen horror los comentarios de Anasagasti imputando apoyos económicos para los colectivos sociales que luchan contra el terrorismo. Sólo contribuyen a crear malestar y dan una imagen poco apreciable de quien los pronuncia. Ni son respetuosas ni contribuyen al respeto.

Ese clima y ese talante de respeto es imprescindible para no apoyar a los que maldicen, y para no dejarse manipular por quienes quieren que afloren rencores políticos. Desde él se puede entender el respeto a las ideas y a las reglas de juego, que coexisten en una tensión constructiva. La victoria de los nacionalistas, clara e indiscutible, es consecuencia del juego del principio de las mayorías, que está inserto y es relevante en un sistema que es el de la Constitución y el del Estatuto. Debe ser respetado, pero no se puede sacar de contexto ni considerar, como algunos han hecho, que es una patente de corso para defender el soberanismo. Es un error creer en eso, que puede hacer descarrilar a quienes intentan impulsarlo. Si se pudiera seguir ese camino y romper las reglas del juego, se estaría al tiempo haciendo factible que otros también las rompieran desde otras perspectivas, y en sentido contrario. Entonces habríamos abandonado el escenario de la razón, y estaríamos entrando en el claro y presente peligro del uso de la fuerza como única solución. Cuando socialistas y republicanos favorecieron la revolución de octubre de 1934, contra la mayoría de centro-derecha que ganó las elecciones de 1933, y cuando los nacionalistas catalanes proclamaron el Estat Catalá, contra la Constitución de 1931, se quedaron sin argumentos para defenderse racionalmente frente al levantamiento militar del 18 de julio de 1936. Sólo quedó la fuerza, y la prueba la perdió la legalidad republicana.

Las grandes ideas, incluso las que se enfrentan más con los contenidos y con los valores constitucionales, pueden ser defendidas y se puede pretender su incorporación al sistema, pero siempre desde las reglas del juego. Se puede defender la independencia y el soberanismo, pero no se puede defender el ámbito vasco de decisión, porque rompe los procedimientos, y si esto se produce ya nadie puede estar seguro.

Falta respeto por las ideas, incluso por las más discrepantes, desde una tolerancia positiva capaz de comprender al otro, y falta también respeto para los cauces y los procedimientos necesarios, para la toma de decisiones. Los nacionalistas demócratas tienen una gran oportunidad, quizás la última, para hacer lo que deben, que es luchar por la paz y acabar con el terrorismo a cambio de nada, o mejor dicho, a cambio, nada más y nada menos, que de extinguir la violencia. Si no responden a este clamor, y algunos juguetean con amagar y no dar en el tema del ámbito vasco de decisión, pueden encontrarse en el futuro con los resultados que muchos, incluso ellos mismos, esperaban el 13 de mayo. Porque se debe confiar en su inteligencia y en su capacidad para entender lo que les conviene, y es por lo que el optimismo constructivo que refleja este artículo es un optimismo de la razón y no de la voluntad.

Y acabamos por donde empezamos, por el respeto a las personas, que se plasma en la defensa de la vida como hemos visto, pero también en la garantía de la libertad ideológica, de la de expresión y del pensamiento.

Muchas personas se han comprometido grandemente en el debate electoral y han defendido las tesis de la Constitución y del Estatuto. Otros han defendido la legitimidad de las posiciones de los nacionalistas demócratas. Unos han perdido las elecciones y otros las han ganado, pero ese hecho políticamente tan relevante no añade un ápice a los contenidos de verdad o de justicia de las tesis de unos o de otros. Los artículos de Fernando Savater en este periódico y de Edurne Uriarte en la tercera de Abc son expresión de este punto de vista, que me parece muy acertado. Las tesis perdedoras no son sinónimo de falsas.

Pero tampoco se puede desconocer ese resultado electoral y no hacer nada para entenderlo, e intentar aplicar las ideas, que no tienen por qué cambiar, al nuevo contexto. Demonizar esfuerzos como los de Rodríguez Zapatero no es tampoco, a mi juicio, una buena idea, y pecan de exceso quienes los descalifican. En este tema del respeto a las personas y a sus ideas tiene un papel la tolerancia positiva, que no solamente debe evitar la descalificación, sino también intentar situarse en la posición del adversario, y valorar desde la buena fe sus tesis.

También en este campo la moderación es la regla, y los excesos, el talante a evitar. Hasta la virtud debe tener sus límites, decía Montesquieu. En esta nueva etapa todos los hablantes, todos los interlocutores, deben ser muy cuidadosos en el respeto, deben potenciar el juego limpio y la buena fe y deben huir de juicios de intenciones y de descalificaciones como las hechas por Anasagasti, con argumentos estúpidos y con afirmaciones maliciosas. Si las ideas de muchos intelectuales no se han visto reflejadas en el resultado electoral, eso no quiere decir que no puedan encarnarse en la realidad del futuro. Los vencedores tendrán que examinarlas muy atentamente y con respeto. Estos profesores e intelectuales, como han hecho el PSE y el PP, deben entender, o al menos intentarlo, el sentido del voto popular. Respeto a las ideas, respeto a las mayorías, respeto a las reglas del juego, respeto a las personas. Si saben administrar esas verdades parciales con juicio, habrá esperanza en el País Vasco: una esperanza de la razón que debe enterrar agravios y alumbrar coincidencias.

Dios visita a ETA
GABRIEL ALBIAC El Mundo
11 Junio 2001

H
amas con ETA. Piadosos asesinos barbudos y en chilava por Vasconia. Nadie se ocupó en arrestarlos. Los peores asesinos han paseado libremente por el norte de España hace unos meses. Invitados. Por alguna ONG, supongo. Solidaridad, me dicen que se llama. Será eso. Si lo dicen.

Nada añora más la dolorida mente humana que el imposible ser idéntico. Privilegio extraordinario de las cosas. Ser ajeno a duda o quiebra. Ser compacto. Ser, sin sospecha o interrogación, atrincherado en el vacío búnker donde el yo, al inventarse, inventa las leyendas patrias.

La religión corrió siempre con ese consuelo. En el nombre de Dios, en el de Padre o Patria que den sentido a mi genealogía, toda duda cede. De la plenitud divina participa el fiel; en ella, se salva de lo efímero: el tiempo, que acota a la muerte. Sólo los idénticos viven a salvo de angustia y duda. Porque están muertos: interrogar es el solo síntoma de vida humana. Mas nada añora más la atormentada consciencia que este anticipo de muerte: repetir y repetirse. Escapar a la tensión del juego, que apuesta y arriesga todo en cada envite: la vida. Dios pone al idéntico a salvo de juego y riesgo. Y lo salva en lo eterno. Y lo mata en vida: eso es ser idéntico.

Pulsión de identidad. Las viejas religiones poseen su maestría. Las laicas religiones del siglo XX, mitologías que deliraron cielos sobre la tierra, plagian su proceder. Muy toscamente. Fascismos como comunismos. Su final desmigajarse deja desnudos a los hombres. De nuevo. Y, de nuevo, la tentación de replegarse sobre la más cruel de las supersticiones -la monoteísta- se abre paso. Pero el único monoteísmo vivo es el islámico. De judaísmo y cristianismo queda sólo una fascinante arqueología.

ETA, que nació de la deriva socialista del soteriologismo jesuita, se repliega ahora sobre la fascinación del último integrismo: el Islam. Nada más lógico. Perdida en las brumas la leyenda dorada de la Ciudad de Dios agustiniana, desmoronado en la irrisión el paraíso de la ciudad vascuence (sin degenerados castellanos ni foráneas depravaciones) del demente Arana, náufraga en lo más espantoso del siglo la lengua de trapo del homicida stalinismo, ¿dónde inventar un universo inasequible al gusano del tiempo?

¿A qué Dios sacrificar, en el alba de un siglo que alza su fría luz sobre el escombro de todos los ídolos desmoronados? Al Dios sin concesiones. Al Dios. A aquel que lapida mujeres, amputa clítoris, corta manos, aniquila infieles. A aquel que inmola a los hijos de sus creyentes, desnudos, piedra en mano, ante los atónitos tanques enemigos. Dios de la Intifida. Dios de la kale borroka. En eso quedó la Revolución. Hamas con ETA. Dios visita al héroe vasco. Nace el siglo. Bajo el signo del Altísimo.

El binomio terrorista
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 11 Junio 2001

El fenómeno del terrorismo ha sido mal estudiado. El horror instintivo que producen los atentados sangrientos perpetrados en serie, vuelve las miradas atónitas del corazón hacia uno solo de los dos polos de la relación social llamada terrorismo. La acción aterradora se frustraría, y no se repetiría, si no contara de antemano con el concurso indefectible de la reacción aterrada en la sociedad que la sufre. La acción-reacción constitutiva del terrorismo está basada en las conocidas leyes de propagación del miedo colectivo. Concretamente, en la calculada desproporción que el terror necesita establecer, para devenir efectivo, entre los pocos damnificados por la acción terrífica y los muchos afectados por la reacción terrificada. El factor activo del terror aumenta su potencia en la exacta dimensión que alcance su eco de miedo y de impotencia en el factor pasivo del binomio terrorista. Un binomio perversamente enlazado por la ignorante simpleza de la política antiterrorista. Un círculo vicioso, del terror al horror y del horror a la repetición del terror, que necesita ser atajado actuando con prontitud y pulcritud legal para desconectar ambos factores por sistema.

   Y si es difícil de anular el factor activo de un grupo de fanáticos clandestinos, organizado como si fuera la guerrilla nacionalista de un mito liberador, en cambio sería fácil a todo gobierno honestado con la verdad y medianamente culto, pero inteligente, desmoralizar a los terroristas haciéndoles ver la escasa repercusión política y el poco efecto aterrador de sus acciones. O sea, reduciendo el factor pasivo del binomio funesto a lo mínimo inevitable, con libertad de información, en la parte inmensa de la población que no vive afectada, en sus intereses personales, por los sentimientos políticos encontrados ante el mito generador de la violencia terrorista. Pero la indecencia con la verdad, que caracteriza a todos los gobiernos no democráticos, su afán de diluir sus responsabilidades sobre seguridad ciudadana y su incontenible deseo de verse acompañado en el sentimiento de su impotencia, les hace agravar la magnitud del problema echando en los hombros de la sociedad la carga del terrorismo.

   Los gobiernos que no logran cegar a corto o medio plazo las fuentes del terror terminan por convertirse, para encubrir su fracaso, en los primeros agentes de propagación del miedo. Lanzan a la población civil mensajes de impotencia; pierden los estribos cabalgando sobre jamelgos de éxito casuales; convocan imponentes manifestaciones de victimismo ante el verdugo; airean foros de paz sin estado de guerra; montan equívocos sentimientos de BASTA YA, como si estuviera justificado el sufrimiento anterior y ya no fuera útil proseguirlo, para que el mito liberador se realice por vía pacífica; hacen de las masas inmensos cónclaves ecoicos del mensaje terrorista; proclaman la inutilidad del terror ante la palabrera resistencia del NO NOS MOVERÁN y dejan que la imagen gubernamental se asocie lastimeramente con la teatralidad de una piedad funeraria; hacen héroes de la libertad a las víctimas de asesinato por la espalda, es decir, concede a los asesinos hasta el poder de otorgar honores de muerto en combate digno a quienes mueren sin dignidad, matados sin enterarse de nada como animales.

   Ninguna voz se deja oir contra tan mortal imbecilidad. Los intelectuales engrasan la grosera barbarie de los gobiernos. El actual no siguió al menos la senda del anterior, que elevaba la reacción a terrorismo de Estado. Pero, como los anteriores, sigue sin percibir el distinto sentido que tiene el binomio terrorista dentro y fuera del País Vasco. Aún no sabe, por ejemplo, que allí puede ser prudente la movilización de la sociedad, a causa de sus efectos electorales, mientras que aquí es imprudencia temeraria. Alienta el ánimo aterrador de Eta y deprime a las masas ilusas en la impotencia.

ETA siembra el terror con un salvaje atentado sin víctimas en Logroño
LOGROÑO. Roberto Muro ABC 11 Junio 2001

La banda ETA intentó ayer provocar una matanza en el corazón de Logroño con la explosión de un coche bomba que portaba entre 25 y 40 kilos de dinamita. La celeridad con la que actuaron las Fuerzas de Seguridad tanto para localizar el vehículo -pese a que los etarras indicaron en sus llamadas una dirección diferente a la que realmente estaba situado el coche- como para acordonar la zona, evitó que la potente explosión causara víctimas, aunque los daños materiales fueron cuantiosos. Trescientas veinte personas presentaron ayer en el Ayuntamiento informes de daños.

Logroño amaneció ayer domingo con la firma siniestra de ETA en sus calles, sólo dos días después de que el presidente del Gobierno, José María Aznar, visitase las localidades riojanas de Calahorra y Alfaro. La banda se unió, a su manera, a las festividades del Día de La Rioja -el 9 de junio- y a la de San Bernabé, patrón de Logroño, que los logroñeses celebran durante el día de hoy.

EN EL CORAZÓN DE LA CIUDAD
Hacia las 6.30 horas de la madrugada, un coche bomba cargado con entre 25 y 40 kilogramos de dinamita, hacía explosión en una de las principales arterias de la capital riojana, sin ocasionar ninguna víctima mortal pero provocando cuantiosos daños materiales en diez calles del corazón de Logroño y dos heridos de carácter muy leve.

Hacia las 5.30 horas de la mañana, una llamada de teléfono en nombre de ETA alertaba en la centralita de SOS Rioja de la colocación de un coche-bomba en la confluencia de las calles Gran Vía y Daniel Trevijano, que haría explosión a las 6.30 horas. A las 5.47, la llamada se repetía en la Dya de San Sebastián. La voz anónima mencionó también la ubicación del coche junto a una torre blanca, según señalaron desde la Delegación de Gobierno en La Rioja. Una pista que a la postre, permitió a las Fuerzas de Seguridad localizar el vehículo, un Fiat Tempra matrícula falsa de Navarra, que había sido robado a principios del mes de abril en la localidad francesa de Pau, aparcado a unos trescientos metros del emplazamiento indicado por el terrorista, en la esquina de Gran Vía con Víctor Pradera, justo en el portal de la conocida como Torre de Logroño, una de las tres torres blancas situadas en la céntrica calle logroñesa. Se trata de un edificio de 19 plantas en el que se acomodan numerosas viviendas y oficinas pertenecientes a las entidades financieras situadas en los bajos del inmueble, y cuyo interior quedó prácticamente destruido.

Una vez localizado el vehículo, la Policía se apresuró a acordonar la zona, aunque no pudo evitar la explosión anunciada una hora antes por ETA. Según fuentes de la lucha antiterrorista, el coche fue aparcado en batería antes de las 21.00 horas del sábado con el maletero pegado a la acera, una fórmula ya utilizada por ETA en el atentado de la calle Goya de Madrid. Este hecho provocó que la fuerza de la explosión incidiera directamente sobre la Torre de Logroño destrozando casi en su totalidad las cinco primeras plantas del inmueble. El atentado provocó cuantiosos daños internos en el edificio, no cuantificados todavía, entre ellos el bloqueo de los accesos por las escaleras y la caída de los ascensores, por lo que los vecinos no pudieron ser desalojados hasta pasadas las once de la mañana.

Pero la explosión del coche bomba, que voló unos 25 metros hasta caer sobre el carril central de la Gran Vía, afectó también a numerosos inmuebles y comercios situados a unos quinientos metros a la redonda del edificio. Aunque todavía no se ha podido cuantificar desde un punto de vista económico el alcance de los desperfectos, más de 320 personas trasladaron ayer al Ayuntamiento de Logroño informes de daños: 220 de ellos en viviendas; 45 por desperfectos en vehículos; y 55 por daños en comercios.

Según anunció el delegado del Gobierno en La Rioja, Tomás López San Miguel, ETA no había puesto en esta ocasión, su punto de mira sobre un objetivo concreto, sino que buscaba sembrar el terror indiscriminado. En el mismo sentido se expresó el delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, que por motivos familiares se encontraba ayer en Logroño. «Sólo quieren el dolor y la repercusión social», señaló Villar, quien también calificó el atentado como «uno de los más gráficos en daños» materiales, a juzgar por la imagen que presentaba la Torre de Logroño.

DÍA DE SUERTE
Pero a pesar de las consecuencias del atentado, la capital riojana estuvo ayer de suerte. La Gran Vía es una de las calles más transitadas por los logroñeses, más aún en la víspera de la celebración de San Bernabé y en una zona, que por su situación, era ayer a la hora que tuvo lugar el atentado, paso obligado para una gran número de jóvenes que regresaban a sus hogares tras una noche de fiesta.

Las primeras investigaciones sitúan la autoría del atentado a un «comando itinerante», desplazado hasta la capital riojana, previsiblemente desde Francia.

Pero si el objetivo de la banda era ensombrecer la celebración del patrón de Logroño y del Día de La Rioja, erró en su intento. El alcalde de Logroño, Julio Revuelta, anunció desde primeras horas de la mañana que la capital riojana no iba a modificar su programa festivo. Y así fue. Miles de logroñeses acudieron a la ofrenda floral en honor a San Bernabé, patrón de Logroño, un acto que se convirtió en una manifestación de repulsa e indignación por el atentado de ETA.

Eta tiene las listas del censo de toda España y las ha utilizado para localizar objetivos
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 11 Junio 2001

Eta dispone de las listas del censo de toda España, según han revelado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, que precisaron que esta información fue encontrada en el ordenador de la pistolera Rosario Delgado Iriondo, detenida en Francia en octubre del año pasado, en la misma operación en la que fue arrestado el máximo cabecilla de la banda, Ignacio Gracia Arregui, «Iñaki de Rentería» y otros cabecillas de la infraestructura etarra.

   Las Fuerzas de Seguridad investigan desde entonces cómo pudo llegar a manos de la organización criminal el censo pero, en cualquier caso, se recuerda que el «brazo político» de Eta, Herri Batasuna, participó en las elecciones europeas de 1999 y en los anteriores comicios de este tipo, y tuvo, por lo tanto, acceso, de manera oficial, a esos datos.

   La operación antiterrorista fue culminada gracias a la minuciosa investigación que la Guardia Civil realizó en Francia y que permitió, entre otras cosas, localizar un piso de Bayona a nombre de un tal Peio Echemendi. Este lugar era uno de los que utilizaba Eta para falsificar los documentos que utilizan los pistoleros que entran en España o los que se esconden en territorio galo.

   Los agentes fran- ceses que examinaron el material existente en dicho piso encontraron, en uno de los ordenadores que utilizaba Rosario Delgado Iriondo, la totalidad del censo de los ciudadanos con derecho a voto. Allí, por lo tanto, figuraban los datos sobre el domicilio de todos los españoles mayores edad.

Documentos falsos
Las fuentes consultadas han señalado que el «aparato de falsificación» de la banda ha utilizado, y utiliza, ese censo para la confección de los documentos que usan los pistoleros que forman parte de los «comandos» que cometen atentados en España . Asimismo, y dada la facilidad e inmediatez con la que hoy se realizan copias de la información almacenada en un ordenador, es seguro que los otros «aparatos» de la banda, entre ellos el «económico» y el «militar», disponen de dicha información.

   De hecho, los agentes antiterroristas han comprobado que la banda ha utilizado desde entonces el censo para enviar muchas de las cartas en las que se exige el chantaje económico que los pistoleros llaman «impuesto revolucionario». Las misivas llegaron, en ocasiones, a domicilios que no correspondían con los de los empresarios a los que se quería extorsionar ya que, o bien los datos no habían sido actualizados o se habían omitido deliberadamente por razones de seguridad.

   Los citados agentes, que investigan este asunto, comentan en privado que tienen pocas dudas de qué es lo que ha ocurrido, cómo ha llegado el censo a Eta. Pero precisan que otra cosa es que se pueda demostrar y se puedan aportar los datos precisos a la Audiencia Nacional.

HB tiene el censo
En junio de 1999, se celebraron elecciones europeas y el «brazo político» de la banda, Herri Batasuna o Euskal Herritarrok, que es lo mismo, se presentó a esos comicios. Dispuso, por lo tanto, y de manera oficial, de las listas del censo. La coalición proetarra ya se había presentado a elecciones europeas anteriores por lo que ha tenido el censo en todas esas ocasiones.

   La legislación electoral y de protección de datos contempla que el censo sea entregado a todos los partidos que participan en los comi- cios pero deter mina que sólo puede ser usado con esa finalidad y establece sanciones en caso contrario. De hecho, en el pasado se han desarrollado varias operaciones policiales contra individuos que constituyeron partidos políticos ficticios con el fin de conseguir el censo y lucrarse después con la venta de los datos incluidos en el mismo. De confirmarse que hubiera sido HB la que hubiera dado el censo a Eta, los fines serían, lógicamente, terroristas.

   Las referidas fuentes han subrayado la inseguridad que todo esto supone para muchos españoles, que, por su profesión u otras circunstancias, figuran entre los objetivos actuales de la banda. Los pistoleros, con sólo apretar una tecla, saben dónde viven esas personas o, al menos, dónde están censadas. «Gracias al censo tienen adelantada gran parte de la información que necesitan para preparar una acción criminal».

   Rosario Delgado Iriondo, que, según las imputaciones que pesan sobre ella, perteneció al «comando Madrid» y puede haber participado en una decena de aseinatos, había estado vinculada en los últimos años al «aparato de falsificación» al que, al parecer, pertenecía desde los tiempos en que se escondía en Uruguay. En este país fue descubierta parte de la infraestructura de dicho «aparato», en una operación policial, realizada en 1992, en la que fueron detenidos varios etarras que residían ilegalmente en esa nación.

   Al frente del «aparato» de falsificación se encuentran en la actualidad Juan Ángel Ochoantesana Badiola, alias «Kirru», y Cándido Ostolaza, alias «Beltzita», que formaba parte de la colonia etarra que se escondía en Uruguay y que regresó, con documentación falsa, a Francia en 1998.

Un artefacto causa daños materiales en la sede del PSE-EE de Salvatierra
La casa del pueblo se encontraba cerrada cuando se produjo la explosión Es el segundo ataque que sufren los socialistas en Álava tras las elecciones
M. J. CARRERO VITORIA El Correo 11 Junio 2001

Un fin de semana más, la ‘kale borroka’ ha hecho acto de presencia en Álava con la explosión de un artefacto en la sede del PSE-EE de Salvatierra. En esta localidad, situada a 25 kilómetros de Vitoria y gobernada por PNV-EA con mayoría absoluta, los socialistas cuentan con un representante.

La bomba de fabricación casera explosionó sobre las 23.40 horas del sábado sin que produjera daños personales. El petardo de tipo pirotécnico, según informó el Departamento de Interior, había sido colocado junto a la casa del pueblo. Su explosión causó daños materiales en la puerta de entrada y en el interior de la sede socialista, que se encontraba cerrada. El estallido, además de ocasionar la rotura de varios cristales de las inmediaciones, provocó desperfectos en la fachada del inmueble, aunque no fue necesario desalojar el edificio.

Este sabotaje es el segundo que sufren los socialistas alaveses tras las elecciones autonómicas del 13 de mayo y el tercero en lo que va de año. El 6 de enero, los radicales hicieron estallar un artefacto de fabricación casera en la vivienda, en Vitoria, de un policía nacional retirado, padre del juntero del PSE-EE Eduardo Borro. En el momento de la explosión, se encontraban en el piso el agente y su esposa. El artefacto provocó un pequeño incendio, rompió varios cristales y reventó la puerta blindada.

El pasado día 19, una bomba de fabricación casera estalló en la puerta del piso del portavoz socialista en las Juntas Generales de Álava, Txarli Prieto. La explosión causó graves desperfectos en el edificio de diez viviendas, ubicado en pleno centro de Vitoria.

«Fascismo puro y duro»
El nuevo sabotaje contra los socialistas alaveses llevó a reclamar a su secretario general, Javier Rojo, la necesidad de «perseguir a los terroristas con el Estado de Derecho. Hay que aplicarles el Código Penal, que es lo que se hace en todo país libre y democrático». Rojo calificó la nueva acción violenta de «fascismo puro y duro porque persigue intimidar a una parte de la sociedad».

El ataque fue condenado por todas las fuerzas políticas vascas, a excepción de Euskal Herritarrok. El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, lo consideró «un atentado contra el conjunto de la sociedad». El diputado general, Ramón Rabanera (PP), mostró su solidaridad con los socialistas «que están sufriendo los ataques del mundo de ETA por defender la democracia y los derechos humanos».

Mientras el alcalde de Salvatierra, Iñaki Beraza, afirmó que las acciones violentas «sobran en este pueblo», Gesto por la Paz consideró el sabotaje «otro acto de intolerancia que no respeta la pluralidad de la sociedad vasca».

La publicidad de «Gara»
Cartas al Director ABC 11 Junio 2001

Una vez más los directivos de ETB-1 han demostrado que son incapaces de imaginar una cadena televisiva en vasco que no esté al servicio del nacionalismo radical.

El pasado sábado 2 de junio, en la transmisión de un partido de pelota, los telespectadores amantes de este deporte se vieron durante dos horas bombardeados incesantemente por la publicidad del periódico que patrocinaba la transmisión, el diario proetarra «Gara».

El nombre podía leerse por doquier: paredes del frontón, camisetas de los pelotaris y en la propia pantalla televisiva. Conviene recordar que este períodico, sucesor del prohibido «Egin», además de ser vocero de la autodenominada «izquierda abertzale», ha sido numerosas veces denunciado por asociaciones pacifistas y partidos como señalador de objetivos para los pistoleros...

Pues bien, en la televisión del Partido Nacionalista Vasco, a este periódico, lejos de aislarlo, se le publicita todo lo posible.

Otra muestra más del «nuevo giro» de Ibarretxe. Aitor Hernández Franco. Fuenterrabía (Guipúzcoa).

«Els Segadors» en las escuelas
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 11 Junio 2001

Ya sé que aquí esto del patriotismo es cosa del pasado. Hasta don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, ha retirado su apellido de nuestros astilleros, que ahora se llaman Izar Construcciones Navales, denominación políticamente más correcta. Por eso, sorprende el arrojo del presidente Jordi Pujol al imponer por ley que todos los niños que estudian en las escuelas catalanas aprendan el himno de Cataluña, «Els Segadors», aquel que se compuso para reforzar la moral de los sufridos segadores catalanes que se enfrentaban con las tropas del Rey Felipe IV. Jordi Pujol, consciente de que esto del patriotismo tiene ahora menos valor que una nevera en el polo norte, aplica su loable iniciativa en el único lugar con futuro: en la escuela.

   El jefe del Gobierno catalán ha dicho que su iniciativa es buena «como método para articular la identidad de un país», y ha recordado que en Francia «todos los niños aprenden la Marsellesa» y que en Estados Unidos «incluso hacen un juramento de fidelidad a la bandera». Además de canciones como «Els Segadors», se incluye un repertorio de canciones patrióticas, como «El Virolai», «L Emigrant», «El Cant del Poble» y «L Estaca», entre otras.

   Entre los que creen en la bondad del regreso de unas medidas que fueron suprimidas y criticadas durante tantos años, me refiero a la enseñanza de símbolos y canciones patrióticas en las escuelas, está la señora Dolores Nadal, diputada del Partido Popular en el Parlamento de Cataluña. Tras defender con ahínco la enseñanza de «Els Segadors», la diputada Nadal afirmó que «debe verse con toda naturalidad que se enseñe el himno en las escuelas». Lo que ha desconcertado a más de uno es que la diputada del PP haya advertido del peligro que supone acabar obligando a cantar himnos en las escuelas, «porque esto recuerda tiempos oscuros que todos tratamos de olvidar». ¿Pero señora! Aquel tiempo estaba mal porque en el régimen anterior todos eran fascistas, pero ahora, ¿parece mentira que no lea usted los periódicos!, los fascistas son los etarras, y no aquellos que transitaron sin pudor desde el «Prieta las filas» hasta el progreso, y desde el Movimiento Nacional hasta la unidad de los demócratas.

   Esté la señora Nadal tranquila. Lo que aquí se va a hacer, como bien ha dicho el presidente Pujol, es enseñar a los escolares la simbología de Cataluña «como método para articular la identidad de un país», y por eso el presidente catalán ha recordado que en Francia «todos los niños aprenden la Marsellesa». Lo que no se va a hacer, porque no es políticamente correcto, vamos, que sería algo fascista, es volver a izar en las escuelas españolas la bandera nacional mientras suena el himno de España. No se da usted cuenta de que aquellos gestos se suprimieron porque eran malos. O dicho en otros términos: si hubieran sido buenos, no habrían sido suprimidos.
 

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