AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 13 Junio   2001
#España diluida
MANUEL RAMÍREZ El País 13 Junio 2001

#LA LUCHA CONTRA ETA BIEN VALE UN ESCUDO
Editorial El Mundo 13 Junio 2001

#Manos extendidas
Breverías ABC 13 Junio 2001

#La paz no tiene precio
Cartas al Director ABC
13 Junio 2001

#Tiempo de reajustes
TONIA ETXARRI El Correo 13 Junio 2001

#Bush expresa su más firme apoyo a la lucha de España contra el terrorismo de ETA
MADRID. Luis Ayllón ABC 13 Junio 2001

#Periodistas dicen a ETA que «por más que dispare, no exterminará la libertad»
MADRID EL CORREO 13 Junio 2001

España diluida
MANUEL RAMÍREZ El País 13 Junio 2001

Manuel Ramírez es catedrático de Derecho Político de la Universidad de Zaragoza.

Sin duda muchos pensaron que, fenecido el régimen anterior y hecha sin grandes traumas la transición a la democracia, todo sería 'coser y cantar'. Abiertas las puertas de Europa, desaparecidos los últimos resquicios de un menosprecio internacional que, en realidad, siempre acababa perdonando nuestras 'culpas políticas' a la hora del comercio o el turismo, instaurada, por inmensa fortuna, una Monarquía democrática que, en palabras de su principal representante, a todos (vencedores y vencidos) quería acoger y con todos deseaba contar, elaborada una Constitución que también se reclamaba de consenso y no de imposición de grupo, el camino hacía esperar un futuro inmediato de lo más esperanzador. En otro plano, pero con no menor mérito, dos excelentes políticos, Adolfo Suárez y Felipe González, por desgracia y siguiendo la cruel costumbre hispana, muy pronto retirados del escenario político, han sabido conducir bien los primeros veinte años de nuestra juvenil democracia.

Pero en este panorama brevemente esbozado quedaba algo pendiente. Algo que el nuevo régimen heredaba enquistado del anterior, al igual que la Segunda República, allá en 1931, lo recibía, igualmente dificultado de la no tan loable Restauración canovista. Me refiero, claro está, al secularmente llamado 'problema regional'. Al del acierto o desacierto en conjugar el intocable principio de la unidad de la patria con las aspiraciones independentistas de algunas de las partes que la integran. Hay que entender y formular así de claras las cosas. Disfrazarlas con otra terminología es no querer ver el problema. Pondré únicamente un ejemplo de cómo se pueden confundir las cosas cuando no se las llama por su nombre. Acabamos de asistir al final de un debate electoral en el que una parte se llamaba 'constitucionalista'. Y, a más del carácter transitorio que toda Constitución posee (es curioso, ahora, al momento de pactar, ya se habla de esto, cuando muy poco antes la Constitución era Evangelio), es que los vascos no han aceptado nunca la vigente Constitución, como se vio en el correspondiente referéndum.

Nos habíamos olvidado. Pero es el buenazo de Bandrés quien, durante el debate constitucional, habló de 'irse con las manos vacías' porque no se había aprobado la autodeterminación (4 de octubre de 1978), y en el pleno del Congreso de poco antes (21 de julio de 1978) es el diputado Letamendía quien diáfanamente, al iniciarse el rechazo a la enmienda que proponía la autodeterminación ('seguir formando parte del Estado o separarse pacíficamente de éste y constituir un Estado independiente'), había explicado que 'si no aceptamos una Constitución que no recoja este derecho, no es por un espíritu antidemocrático, sino por coherencia con nosotros mismos'. Entonces, si todo esto ya se sabía y se sabe, ¿a qué viene hacer de la Constitución el escudo de combate?

Creo que el problema está (y me horroriza escribirlo) en que el escudo-argumento es débil. Antes y por encima de la Constitución debe haber, y sobre todo debe sentirse, un conglomerado de valores a los que la misma Ley de Leyes debe servir y proteger. Está la misma idea de España que se quiere constituir, es decir, que quiere adoptar una forma de las muchas que histórica e ideológicamente han existido: Estado social y democrático de Derecho. Es decir, lo que quiere constituirse es anterior a la forma en que se constituye. Por eso había España con Carlos III, con Alfonso XIII y con Franco. Otra cosa es que gustara o no. Pero la había, frente a mucho atolondrado que cree que este país ha nacido en 1978. Está la indisoluble unidad de la Nación española. Que es una y que reside, en lo que a su soberanía se refiere, en el pueblo español como un todo. Ende, no hay parcelas de soberanía dispersas acá o allá. España es la patria común e indivisible de todos los españoles, luego no hay 'patrias' aquí o allá. Hay patria en ese todo que es sentimiento de herencia de pasado y, a la vez, proyecto común de futuro. Los españoles nos hemos equivocado o hemos acertado juntos, no por regiones o ciudades. El Estado, forma jurídica, ideológica y administrativa de organización actual, se 'organiza territorialmente' en esto y en aquello (Título VIII). No 'se compone', como algún ilustre jurista sostenía con error hace poco en estas páginas. La fórmula de 'Estado compuesto' es la federal, y entre nosotros no se dio nada más que en el texto-proyecto de la Primera República, acabando como acabó. Cual rosario de la aurora. Finalmente, en este breve repaso esclarecedor y con la Constitución en la mano, especial servicio a esta unidad e integridad nacional deben tanto el Rey como las Fuerzas Armadas.

Esto es lo que hay. Y esto es lo que se debe defender por encima de todo. Y también enseñar. Para no caer en el particularismo del que hablaba Ortega allá por los años veinte: 'La esencia del particularismo es que cada grupo deja de sentirse a sí mismo como parte y, en consecuencia, deja de compartir los sentimientos de los demás'. Y concluye: 'Pues bien: la vida social ofrece en nuestros días un extremado ejemplo de este atroz particularismo. Hoy es España, más bien que una nación, una serie de compartimientos estancos' (España invertebrada). ¿Será posible que el cuadro descrito por Ortega esté vigente también en la España de comienzos del siglo XXI?

Todo es posible en este país de bandazos y ocasiones perdidas. Y presos de la panmediocridad que con valentía denuncia Goytisolo, quizá hemos roto el ámbito de la democracia también en la historia, al igual que yo sostenía, no ha mucho, que había ocurrido en el del mundo de la Universidad.

Y por eso, por los bandazos, el siempre empezar de nuevo, las revoluciones pendientes y los cambios de pacotilla, el concepto-sentimiento de España se me presenta diluido. El localismo, lo pueblerino y hasta el general mal gusto (de Los Morancos al Gran Hermano) han instalado su reinado creyendo así borrar 'las esencias' del inmediato pasado. Llegamos a la envidia cuando vemos cantar La Marsellesa a los franceses, con frenesí y sin timidez. Cuando vemos saludar la bandera a un simple ciudadano norteamericano. O cuando un británico respeta, pase lo que pase, a su Reina y su Parlamento.

Todo este cúmulo de sentimientos, diluidos en la España de hoy, hay que enseñarlos en las escuelas (no en las ikastolas, naturalmente), vivirlo en la familia y asimilarlo en un largo pero ilusionante proceso de socialización. Y frente al 'hecho diferencial' (siempre artificial y discutible), lo que une y de donde podemos sacar fuerzas para mejorar nuestra democracia, sin olvidar las razones de la España eterna. Sí. Ya sé que esto último suena un poco a 'facha'. A ver si recuerdo quién lo dijo... Ya está: Manuel Azaña, en el Ayuntamiento de Barcelona, en perfecto castellano, en plena guerra civil y en su famoso discurso de las tres pes: paz, perdón y piedad. ¡Hay que ver lo facha que debió de ser don Manuel!

LA LUCHA CONTRA ETA BIEN VALE UN ESCUDO
Editorial El Mundo 13 Junio 2001

A
l comparecer ante los medios de comunicación en el Palacio de La Moncloa, tanto José María Aznar como George W. Bush dieron muestras de sentirse muy satisfechos de su primer encuentro. Mucho más de lo que sería esperable entre los mandatarios de dos viejos aliados, con acuerdos y desacuerdos.

Por más que se haya atribuido la entrada de Bush a Europa por la puerta española a razones ideológicas -Aznar es uno de los pocos líderes de centro derecha del Viejo Continente- ayer quedó explícita una sintonía entre Aznar y Bush más allá de la adscripción partidista. Ambos han encontrado el eslabón que vincula problemas y aspiraciones que son para ambos de primera magnitud: la lucha contra el terrorismo.

El presidente norteamericano expresó sin medias tintas su visión del fenómeno etarra como un problema de seguridad, sin elementos políticos, algo que supone un respaldo para las tesis de Aznar: «EEUU está dispuesto a apoyar la lucha contra el terrorismo en España», dijo Bush. Una promesa que se concretará en el refuerzo de la cooperación de los servicios de seguridad de ambos países «en el futuro inmediato».

Si Aznar obtenía un respaldo inequívoco en su lucha contra ETA, Bush tampoco iba a abandonar Madrid con las manos vacías. En un viaje a Europa en el que su proyecto de sistema defensivo antimisiles puede hacer saltar las chispas de la desavenencia con sus aliados, ha conseguido una primera escala apacible, e incluso fructífera. Aznar no apoyó expresamente el escudo de Bush, e incluso le preguntó por su fiabilidad desde el punto de vista científico. Pero tampoco puso objeciones de principio al plan norteamericano: llegó a decir que «nadie ha podido demostrar que no proporcione más seguridad», y criticó a quienes descalifican el escudo. La habilidad del presidente estadounidense ha consistido en vincular la lucha antiterrorista que se libra en España, con la que él pretende combatir con su escudo neogaláctico. Como Aznar se ha mostrado dispuesto a dejarse convencer, miel sobre hojuelas. La lucha contra ETA bien vale un escudo y viceversa.

En poco más pudo apreciarse ayer una sintonía similar entre los dos mandatarios: tanto el Protocolo de Kioto como la pena de muerte mostraron, por el contrario, las grandes distancias que afortunadamente separan el centrismo liberal europeo del bunquerizado conservadurismo norteamericano.

Manos extendidas
Breverías ABC 13 Junio 2001

La primera, en la frente. Si alguien tenía dudas de lo que iba a significar la política de «mano tendida» que ha predicado el PNV desde su victoria en las elecciones del 13 de mayo, ahí tiene la respuesta. Es más bien una política de «manos extendidas»; es decir, aquí mandamos mis amigos y yo, y se juega a lo que nosotros queremos. La adjudicación a EA (que se presentó, hay que recordarlo, en coalición con el PNV) de un grupo parlamentario propio, sin esperar el informe jurídico solicitado por PP y PSE, que tienen serias dudas sobre la legalidad de la decisión, muestra bien a las claras el talante que Juan María Atutxa y sus compañeros de coalición van a exhibir durante la legislatura. O es con su pelota o no juega nadie.

La paz no tiene precio
Cartas al Director ABC 13 Junio 2001

Los que se han reunido en la Fundación Sabino Arana llegaron a la conclusión de que «la paz tiene un precio». Este planteamiento es injusto, porque no estamos en guerra como para hacer tratados de paz. Aquí tenemos una parte activa terrorista que mata y extorsiona cuando puede. Y una parte víctima, e inerme y no agresiva que aguanta, ya durante muchos años.

Si encima hay que pagarles un precio, no por la paz, como dicen esos señores, sino porque los que matan, ya satisfechos de su éxito, dejen de matar, no me parece una acción diplomática y solucionadora la que se plantean esas personas. Es más, sería una injusticia. Es decir, que no se conforman con que pongamos la nuca, sino que encima hay que pagarles un precio porque dejen de ser bestias y se vuelvan humanos. Ellos mismos son los que tienen que pagar ese precio dejando para siempre la inhumana vida que han elegido. Quizá después se podría hablar entre personas.  M. Cruz Franco.  Zúrich

Tiempo de reajustes
TONIA ETXARRI El Correo 13 Junio 2001

Si no fuera porque la presencia del presidente George Busch en España provoca la consiguiente expectativa acerca del debate sobre la pena de muerte ( que algo de eso sabemos en Euskadi por desgracia) se podría decir que la actualidad política se desliza, al menos por un día, por otros derroteros más distendidos, protocolarios y, cómo no, de mayor proyección internacional.

Porque, después del primer pleno del Parlamento de la pasada semana y mientras el lehendakari de la Cámara vasca, Juan María Atutxa, elegido con los 33 votos del PNV-EA y los tres de Javier Madrazo, se centra en propagar el mensaje más cálido del que es capaz hacia quienes padecen el acoso del terrorismo, los representantes políticos se encuentran inmersos en su tiempo de reajustes. De agendas y, sobre todo, de coordinación ya que, en ocasiones, ha dado la impresión de que no perseguían los mismos objetivos cuando tan solo se ha tratado de un reajuste de ritmos.

Ha sido el caso de los socialistas que, con la impaciencia del alavés Javier Rojo por crear las condiciones para que se cumpla el compromiso de Juan José Ibarretxe de no gobernar con EH, «ni directa ni indirectamente», propuso quitar la alcaldía a la formación de Otegi en Llodio y excluirle del gobierno municipal de Amurrio dejando así, a la intemperie, al único concejal socialista de Elorrio que, al menos hasta ayer, gobernaba con Euskal Herritarrok. Una cuestión que se «arreglará de inmediato» asegura Ares (los socialistas han suspendido de militancia a su edil) mientras colean las declaraciones de su compañero en Madrid, Alfredo Pérez Rubalcaba, adelantando que el PSE no acudirá a la Conferencia de Elkarri (¿no deberían tomar ese tipo de decisiones los socialistas vascos?) se preguntan los afectados.

El PP no tienen esos problemas. Hoy, comité ejecutivo en Vitoria presidido por Jaime Mayor en cuyo entorno se aseguran dos cosas: que Carlos Iturgaiz seguirá presidiendo el partido y siendo parlamentario vasco y que, «si corren las listas, en ningún caso habría dos de Unidad Alavesa en nuestro grupo». El tiempo lo dirá. El debate de HB a puerta cerrada está siendo observado por la opinión pública con escepticismo. La historia ya nos ha demostrado que el debate político y la violencia no pueden avanzar al mismo tiempo.

Bush expresa su más firme apoyo a la lucha de España contra el terrorismo de ETA
MADRID. Luis Ayllón ABC 13 Junio 2001

George W. Bush expresó ayer de manera firme su apoyo a España en la lucha contra ETA. Tras reunirse con José María Aznar, el presidente de Estados Unidos, que defendió su escudo antimisiles como una forma de luchar contra el terrorismo, enfatizó ante la Prensa: «Estamos junto a España y no claudicaremos frente al terror». Además, Bush anunció su intención de mantener el embargo sobre Cuba.

En los jardines del Palacio de La Moncloa, ante la Prensa, el presidente del Gobierno se mostró muy satisfecho por las conversaciones mantenidas con Bush. Éste, a su vez, tras asegurar que España era el lugar apropiado para comenzar su visita a Europa, aseguró que su reunión con Aznar ha sido «una de las más productivas» que ha tenido desde que ocupa la Casa Blanca. Los elogios de Bush continuaron al recordar que España, país al que calificó como «uno de los aliados más fiables de Estados Unidos» es hoy la octava potencia industrial y afirmar que parte de ello se debe a Aznar.

Los dos mandatarios, acompañados por sus colaboradores más directos, compartieron un almuerzo en los Quintos de Mora (Toledo), en un ambiente que alguno de los asistentes consideraron «distendido, pero no ligero». Fuentes diplomáticas consultadas por ABC calificaron la reunión, además, como «intensa, productiva, cordial y amistosa»

COINCIDENCIAS Y DISCREPANCIAS
El almuerzo, junto con el paseo que dieron por la finca Bush y Aznar, creó un clima que permitió que una parte y otra pudieran exponer sus opiniones abiertamente sobre distintos temas de interés, incluidos aquellos en los que, como reconoció Aznar al comparecer con Bush ante los periodistas, hay visiones diferentes. Entre estos, se encontraban la pena de muerte, la negativa de Estados Unidos a firmar el Protocolo de Kioto o la iniciativa norteamericana del escudo antimisiles.

No fue un asunto de discrepancia, sino todo lo contrario, la lucha contra el terrorismo, que ocupó buena parte de las conversaciones entre los dos gobernantes. Bush transmitió a a Aznar lo mismo que luego remacharía ante los periodistas: Estados Unidos está firmemente dispuesto a ayudar a España en lo que sea necesario para combatir esa lacra.

Aznar agradeció el respaldo estadounidense y destacó que ese apoyo no tiene un carácter general sino que es específico para la lucha que en España se mantiene contra el terrorismo. Además, indicó que la cooperación que ya se mantiene en ese terreno con Estados Unidos se fortalecerá «en un futuro inmediato».

Bush, por su parte, dijo que «los pueblos que, como los nuestros aman la libertad» no pueden ceder al terrorismo, y afirmó textualmente: «Estamos junto a España y no claudicaremos frente al terrorismo».

El presidente norteamericano aprovechó la ocasión para defender su iniciativa de escudo antimisiles, señalando que uno de sus objetivos es precisamente luchar contra el terrorismo, que Bush considera que puede hoy plantearse en los campos informativos o biológicos, por ejemplo.

Bush insistió en que la Guerra Fría ha terminado y hay que enfrentarse a nuevas amenazas. Aznar, aunque no expresó una posición de apoyo abierto a esa iniciativa, se mostró comprensivo, indicando que no se trata de una actuación ofensiva, sino defensiva y que, por ahora, nadie ha demostrado que no pueda ser un instrumento que dé seguridad.

IBEROAMÉRICA
Otro de los asuntos abordados en Quintos de Mora fue la actuación en Iberoamérica, donde los dos países del mundo que tienen más intereses se muestran decididos a colaborar, tanto desde el punto de vista económico como a través del diálogo político, para lograr la estabilización democrática. Según Aznar, los dos gobiernos consideran que se dan la condiciones suficientes «para atraer la prosperidad y confiar en un futuro democrático en el siglo XXI».

Bush y Aznar hablaron sobre Perú, sobre Chile, sobre México y, por supuesto, sobre Cuba. En este último punto, Aznar planteó a Bush su posición contraria al embargo que mantiene Estados Unidos sobre la isla por considerar que fortalece a Fidel Castro. El presidente estadounidense, sin embargo, dijo ante los periodistas que tiene intención de mantener ese embargo «hasta que Castro libere a los presos, celebre elecciones y abrace la libertad».

Menos tajante fue al hablar sobre la Ley Helms-Burton y sobre si prolongará la suspensión de aplicación de esa norma, que afecta a intereses europeos y concretamente españoles con inversiones en Cuba. Bush dijo que trabajará por solucionar lo que consideró «algún problema surgido con una empresa española».

PENA DE MUERTE
De otro lado, al ser preguntado sobre la pena de muerte en Estados Unidos, Bush dijo que responde a la voluntad del pueblo norteamericano, de la misma forma que en Europa se refleja otra voluntad. Aznar, por su parte, recordó que en España está abolida y que él es contrario a su existencia

En el curso de la conversación mantenida por las dos delegaciones, George W. Bush se comprometió también a apoyar a España en su deseo de contar con más presencia en los organismos internacionales.

En el terreno bilateral, se analizó la marcha de las negociaciones para renovar el Convenio Defensivo entre los dos países. Bush expresó su deseo de que se pueda llegar a un acuerdo antes de fin de año, y según dijo, en español: «Es posible y es importante».

Periodistas dicen a ETA que «por más que dispare, no exterminará la libertad»
Medio centenar de organizaciones de Madrid difunden un manifiesto por la libertad de expresión
MADRID EL CORREO 13 Junio 2001

Medio centenar de asociaciones y organizaciones de periodistas, editores y profesionales de la comunicación de Madrid darán a conocer hoy un comunicado en el que se asegura que ETA, «por mucho que dispare, no exterminará la libertad, ni silenciará a los medios informativos». El escrito, que será leído por el periodista Jesús Alvarez en medio de un acto cívivo, señala que el «acoso, la amenaza y el asesinato de periodistas ataca el derecho fundamental a la información libre» y que «cualquier asesinato, o atentado a la integridad de las personas y de los derechos, es despreciable».

Los medios de comunicación quieren convertir la lectura de este escrito en un acto en defensa de la libertad de expresión y repudio a los atentados terroristas cometidos contra representantes del sector en el País Vasco. La protesta, promovida por la Asociación de la Prensa de Madrid, tendrá lugar poco antes del mediodía, en el paseo de la Castellana, ante la escultura de Eduardo Chillida ‘la Sirena Varada’.

Una pancarta en la que se recogerá el lema ‘Periodistas por la libertad, ETA no’ presidirá la convocatoria, en la que se guardarán también unos minutos de silencio. Al término del acto, se leerá el comunicado en el que se «condena el clima de violencia y amenazas que padecen los ciudadanos vascos y, entre ellos, los periodistas que allí trabajan y nos solidarizamos con todos cuantos se esfuerzan por la paz y la libertad en el País Vasco».

Las organizaciones de periodistas madrileñas se unen a «nuestros colegas en el País Vasco y a todos los amenazados por el terrorismo de ETA, para proclamar y reiterar» su compromiso con la libertad de expresión y el pluralismo informativo.

Recortes de Prensa   Página Inicial