AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 27 Junio   2001
#Oposición tranquila
Editorial El País 27 Junio 2001

#El felipismo reencarnado
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 27 Junio 2001

#La AVT protesta por la puesta en libertad de Xabier Alegría
El Mundo 27 Junio 2001

#«Hay que salvar las identidades lingüísticas locales», dice Umberto Eco
IDOIA ARIZNABARRETA El Mundo 27 Junio 2001

Oposición tranquila
Editorial El País 27 Junio 2001

El peculiar estilo de oposición de Rodríguez Zapatero dio un tono insólitamente tranquilo al debate sobre el estado de la nación, iniciado ayer. Era el primero de este formato tras la mayoría absoluta alcanzada el año pasado por Aznar, y el estreno del nuevo secretario general del PSOE, elegido hace 11 meses. Ambos estuvieron a la altura esperada, lo que no es necesariamente un reproche, pero tampoco un elogio. Zapatero reveló cierta bisoñez, pero demostró un estilo personal propio, y en todo caso, más consistente de lo que transmitía Aznar cuando llevaba un año al frente de la oposición. El contrapunto lo puso el otro debutante, Gaspar Llamazares, que también estuvo a la altura que cabía esperar del sucesor de Anguita: muy ideológico, pero sabiendo ocupar los espacios abandonados por el líder socialista en asuntos como la política de privatizaciones o el caso Piqué, invocado de pasada por Zapatero y al que Aznar sólo se refirió para decir que no piensa destituir a ningún ministro.

El debate entre Aznar y Zapatero fue el de un país en el que Gobierno y oposición se reparten los papeles sin dramatismo, con cierta complicidad. El hecho de que no haya elecciones en el horizonte inmediato, más la circunstancia de que en todo caso no van a enfrentarse en las urnas cuando toque -si el presidente del Gobierno mantiene su compromiso de no repetir-, favoreció ese tono. Pero también contribuyó a ello el estilo de oposición tranquila que reivindicó Zapatero, empeñado en demostrar que la oposición puede ser útil incluso cuando el Gobierno dispone de mayoría absoluta. Casi demasiado empeñado: dejó pasar con alusiones genéricas a las desigualdades sociales o al deterioro de los servicios públicos el discurso que identifica crecimiento con bienestar. Aznar, que exhibió la mejora económica como su principal activo, junto a la promesa de una nueva rebaja del IRPF que entraría en vigor en 2003 y mejoras en la enseñanza, se permitió la ironía de decirle a su oponente que lo estaba haciendo tan bien en la oposición que esperaba que repitiese.

El anterior debate del estado de la nación se celebró en junio de 1999, cuando se llevaba casi un año de tregua de ETA. La ausencia de atentados desde el verano anterior fue entonces el primer mérito que se atribuyó Aznar. La vuelta de la violencia ha situado nuevamente al terrorismo como primera preocupación de los españoles. Aznar sólo reconoció que la iniciativa del Pacto Antiterrorista fue de los socialistas, tras mencionar que su propia aportación al mismo fue decisiva al introducir elementos que no se contemplaban en el texto inicial. Zapatero aseguró, por su parte, que su compromiso con el pacto no es coyuntural, sino que estará vigente mientras perviva el terrorismo.

Sin embargo, ninguno de los dos quiso entrar a valorar la incidencia que sobre los aspectos más coyunturales de aquel acuerdo podrían tener los resultados de las elecciones vascas. Por ejemplo, cómo hacer compatible la necesidad de recomponer la unidad de los demócratas, que invocaron ambos, con la exigencia de 'ruptura formal' con Lizarra que aquel acuerdo planteaba a los nacionalistas como condición para 'alcanzar cualquier acuerdo político o pacto institucional'. ¿Significa esto que hoy no serían posibles acuerdos con el PNV en los ayuntamientos, por ejemplo?

Las referencias al Estado autonómico, incluyendo el tema de la financiación, sirvieron a Aznar para deslizar algún sarcasmo sobre la existencia en el PSOE de propuestas diferentes, con especiales insinuaciones sobre los socialistas catalanes. Llama la atención que al PP le preocupen más las posiciones del sector del PSOE más sensible al nacionalismo que las de los nacionalistas mismos. Lo que éstos agradecen: el portavoz de CiU mostró una identificación casi total con el programa del PP y sólo le reprochó algún uso inconveniente de la mayoría absoluta y en la política redistributiva. Aznar también reprochó a Zapatero la división existente entre presidentes de comunidades gobernadas por los socialistas revelado por el debate sobre el Plan Hidrológico. En revancha, Aznar no encontró argumentos para defender su política de emigración, punto débil de su Gobierno.

Zapatero renunció a introducir en el debate el caso de dos ministros, Matas y Piqué, en riesgo de ser imputados por delitos no menores. Es posible que haya un relativo hartazgo de debates cainitas a los que tan adicto fue Aznar en la oposición. Pero que un ministro investigado por posibles delitos de apropiación indebida, fraude fiscal y alzamiento de bienes pueda ser la imagen de España durante el semestre de presidencia española de la UE es una cuestión demasiado grave como para pasar tan de puntillas. O con tanta tranquilidad.

El felipismo reencarnado
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 27 Junio 2001  

Aznar tiene, en números contantes y sonantes, la mejor ejecutoria de Gobierno desde el advenimiento de la democracia. Más aún: desde los años sesenta del franquismo no ha habido quizás en todo el siglo pasado una época de desarrollo tan notable como la protagonizada por el PP en sus cinco años largos de Gobierno. Por eso mismo resulta más irritante, más lamentable y, para sus votantes, más imperdonable su actuación en el Debate sobre el Estado de la Nación. La abulia del Presidente, su mezcla de apatía y vanidad, de suficiencia e incapacidad expresiva permitió que Rodríguez Zapatero se consolidase, quizás definitivamente, como líder socialista. Nunca tanto --ocupar el lugar de Felipe González-- resultó tan barato, pero el que ha abaratado el liderazgo político de la Oposición es el propio Presidente del Gobierno.

Tal vez ese sagastismo inducido desde un canovismo innecesario pueda parecer inteligente, incluso una buena inversión. Es posible o, por lo menos, discutible. Lo que no puede ser bueno es que una acción de Gobierno digna de atención y en muchos casos de elogio se presente ante la opìnión pública carente de todo atractivo ideológico, interés social y entidad moral. No es de recibo subir a la tribuna arrastrando los pies, arrastrando una absoluta carencia de ideas y dando la impresión de que los españoles no nos merecemos el esfuerzo y el talento de este Gobierno. Algo que nos recuerda, inevitablemente, al González de 1990, 91 o 92.

La diferencia es que frente al PP y detrás de la fachada enlucida de Zapatero hay un vacío pavoroso y un partido que es poco más que una confederación de tribus pródigas. En cambio, detrás del Aznar que se enfrentaba al envanecido González había una idea de España, un proyecto político alternativo y una alternativa de política económica más liberal o menos intervencionista que la del PSOE. Había además un mandato moral: la regeneración de las instituciones democráticas. Y ello suponía una ilusión para la ciudadanía. Hoy, cumplidos todos los designios del poder del PP, arrumbado cualquier proyecto ético de regeneración institucional, embarrancadas todas las reformas económicas en aras de unos ingresos fiscales suficientes para un desaforado gasto público, hemos perdido la ilusión y ni siquiera podemos confiar en la alternativa. Eso que hemos perdido con respecto al felipismo: entonces al menos podíamos confiar en Aznar. Hoy, ni eso.

La AVT protesta por la puesta en libertad de Xabier Alegría
El Mundo 27 Junio 2001

Considera que causa «alarma social» al ser, según Garzón, un «comisario de ETA»

MADRID.- La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) afirmó que la decisión de poner en libertad al dirigente de Ekin Xabier Alegria, adoptada por Baltasar Garzón causa «alarma social», puesto que el propio juez le acusa de ser un «comisario político» de ETA.

El portavoz de la AVT, Paulino Baena, dijo que esta es una de las decisiones judiciales que «desconciertan», ya que Alegría es sospechoso de estar vinculado a la organización terrorista. Baena se preguntó cómo Garzón puede poner a este dirigente de Ekin en libertad, cuando fue él mismo quien lo detuvo y mandó a prisión al tener serios indicios de que era un «comisario de ETA».

En este sentido, censuró que el juez, para excarcelarlo, haya utilizado los argumentos de que no hay riesgo de fuga y que la investigación está muy avanzada. A este respecto, preguntó al titular del juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional «qué garantías nos puede dar de que no hay riesgo de fuga». Concluyó que las detenciones no pueden convertirse sólo en algo que produce «alivio» cuando se llevan a cabo, al tiempo que recalcó que la AVT lamenta que cualquier persona relacionada con ETA salga de la cárcel.

Por otro lado, el Tribunal de Apelación de Versalles emitió ayer un dictamen favorable a la extradición a España del presunto activista de ETA Asier Ormazabal Lizeaga, Jasi, detenido el 26 de noviembre de 1997 en la localidad bretona de Brest, junto a otros presuntos miembros de la organización armada. La Corte de Versalles ratificó así la petición de la Fiscalía, que el pasado día 19 dio su opinión favorable a que Ormazabal sea juzgado en España por «intento de asesinato, tenencia de armas y pertenencia a banda armada» por su supuesta participación en un atentado contra dos policías en 1995 en Bilbao, en el que uno falleció y otro resultó herido de gravedad.

Según la Justicia española, este etarra era miembro del comando Itxazagar de ETA cuando se perpetró ese atentado.

Por otra parte, ese mismo Tribunal emitió la semana pasada un dictamen desfavorable a la demanda de extradición española contra el presunto etarra Ignacio Santesteban Goicoetxea, Einstein, considerado como el especialista etarra en electrónica de explosivos.

«Hay que salvar las identidades lingüísticas locales», dice Umberto Eco
IDOIA ARIZNABARRETA El Mundo 27 Junio 2001

BILBAO.- En el mismo escenario que de víspera -auditorio del Guggenheim Bilbao-, pero arrinconando el rigor académico empleado en la conferencia inaugural de los II Encuentros de arte y cultura, Umberto Eco elaboró ayer un discurso informal, plural, ameno y, sobre todo, divertido.

Tanto que, tomando como eje temático la globalización, extrajo ramificaciones que alternaron la reflexión con lo hilarante. «La palabra globalización es como un paraguas, que abarca varias y variadas cuestiones. Siendo así, podemos apreciar su lado positivo, en el campo de la medicina, por ejemplo, y su lado negativo», separó.

Para este último departamento se le agolpaban los ejemplos, de modo que le dedicó una mayor dosis de atención. Comenzó con el «problema» de la lengua. Acepta, apoya y aconseja la existencia una base común, un nexo, pero no a costa de sacrificar a terceros. «Hay que salvar las identidades lingüísticas locales», precisó, y añadió un ejemplo ilustrativo: «Recuerdo la sorpresa de un taxista neoyorquino cuando se enteró de que en Italia se hablaba italiano: pensaba que todos nos comunicábamos en inglés». En este sentido, Eco reconoció que Internet, «a diferencia de lo que se creía», se está convirtiendo en una mina de descubrimientos y de formación.

Lenguas minoritarias
Sin salirse de la zona de la globalización, pero abriendo un paréntesis sobre los idiomas, el prestigioso semiólogo italiano expuso la siguiente teoría: «De las 5.000 lenguas que hay en el mundo, dentro de poco desaparecerán 3.000 o 4.000, y no estoy hablando precisamente de euskara; hay lenguas más minoritarias».

De regreso al eje discursivo, retomó los peros de este fenómeno unificador, y se delató víctima de uno: «La globalización hará de la gota una enfermedad masiva. Yo la padezco, y si en un pasado era signo aristocrático, recordemos que Carlos V murió por ella, hoy es una enfermedad de pobres», resumió. El quid está, según apuntó Eco, en que los ricos comen ensaladas y platos autóctonos, mientras que los pobres se adentran en la vorágine de los McDonalds y compañía.

Su exposición fue más allá: «Lo grave no es que todos vistamos con la misma marca de pantalones y zapatillas, lo grave está en saber quién se beneficia de ello, quién abusa del trabajo de los menores para lucrarse de la llamada globalización». Este planteamiento le condujo a otro: «Cuando yo era pequeño había un proverbio que decía algo así como que el mayor deseo de un rey era que sus conciudadanos tuvieran cada domingo un pollo en la mesa. Pues bien, en la sociedad occidental actual tenemos ese pollo en la mesa, pero nos surge otra inquietud: ¿quién, cómo y dónde ha sido alimentado el pollo?, ¿estará en condiciones?», preguntó divertido.

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