AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 30 Junio   2001
#La lengua de las mariposas
NICOLÁS REDONDO TERREROS El País 30 Junio 2001

#Cuarenta radicales se enfrentan a la policía y hieren a tres agentes
JAVIER URTASUN El Mundo 30 Junio 2001

#El Gobierno pide a Ibarretxe que pase de las palabras a los hechos contra ETA
MADRID. C. de la Hoz El Mundo 30 Junio 2001

# La Comisión Europea prohibirá las «vacaciones fiscales» del País Vasco
BRUSELAS. A. Altafaj / VITORIA. J. J. Saldaña ABC

#Cuestiones de lenguaje
Pío Moa Libertad Digital 30 Junio 2001

#Aplicarse el cuento
TONIA ETXARRI El Correo 30 Junio 2001

#El Concierto vasco en Europa
Editorial El Correo 30 Junio 2001

La lengua de las mariposas
NICOLÁS REDONDO TERREROS El País 30 Junio 2001

Nicolás Redondo Terreros es secretario general del PSE-EE.

Se han publicado toda clase de análisis y comentarios tras los resultados electorales en el País Vasco abarcando todos los aspectos posibles de aquella confrontación, desde la política hasta la moral. Algunos, los desactivadores, han incidido sobre grupos y personalidades que con mucho valor siguen defendiendo los derechos de la ciudadanía vasca, pero en general parece que se buscan responsabilidades políticas y el PSE-EE ha sido objeto principal de ataques y defensas. Por ello es lógico que sea yo el más directamente afectado como secretario general de los socialistas vascos y candidato. Sé que nuestra cultura valora la confesión pública seguida de penitencia y capirote, pero aunque me esfuerzo en preparar mi pliego de acusaciones no consigo alcanzar ni el dolor por los pecados ni el propósito de la enmienda necesarios. Ni siquiera consigo hacer una buena lista de culpas.

¿Me tengo que acusar por haber denunciado el Pacto de Estella? Como se demostró posteriormente, en Estella se definió una estrategia de unidad nacionalista para superar, por la vía de los hechos, el edificio autonómico, un instrumento para conseguir los objetivos nacionalistas a costa de marginar a los que no lo somos de las instituciones municipales, forales o comunes del País Vasco. ¿Debimos callarnos, cerrar los ojos? Todo habrían sido facilidades, como bien sabe el señor Madrazo, pero creímos que teníamos una responsabilidad política y la asumimos sabiendo que nos esperaba la fría oposición.

¿No debimos poner el énfasis en la libertad? Sigo pensando, como entonces, que era una obligación moral y política denunciar la falta de libertad de una parte muy importante de la sociedad vasca. No me refiero sólo a los concejales del Partido Popular o del Partido Socialista, ni a los periodistas atacados o que tienen que trabajar con escolta, ni a los profesores de la Universidad del País Vasco, ni a los empresarios extorsionados. No son sólo ellos los que tienen falta de libertad, también los miles y miles de hombres y mujeres que bajan la voz, y miran alrededor antes de hablar de la situación política. ¿Tengo que acusarme de tratar de defender sus derechos? ¿De haber señalado que, ante dramas personales inimaginables, se respondía con frialdad, cálculo político e insolidaridad por parte del nacionalismo vasco hasta el punto de que uno de los ejes estratégicos del PNV tras las elecciones sea, precisamente, el anuncio de rectificación de ese comportamiento?

¿Las coincidencias con la derecha? Yo creo que no tengo por qué buscar diferencias y distinciones con mis adversarios políticos en la defensa de la Constitución y el Estatuto. Aunque los socialistas tengamos una visión distinta de España o nuestros adversarios hayan descubierto más tarde el papel político y social del Estatuto. Me preocupa seriamente que, quienes deberíamos ser adelantados en la defensa de los acuerdos políticos que suponen esos dos textos, terminemos a la defensiva, por mezquindades o por una triste mezcla de complejo de inferioridad y pensamiento débil, en esas cuestiones tan fundamentales. ¿Tengo que acusarme por pensar que, para ganar las próximas elecciones, no debemos poner en entredicho nuestra aportación a la convivencia pacífica y a la libertad de nuestro país?

¿Tengo que incluir también en mi pliego de cargos el empeño por aumentar los espacios de interés general y nacional en la lucha contra el terrorismo? No creo que podamos ver el final de ETA sin establecer, a salvo de cuestiones electorales, una política continuada de lucha por la paz. Es decir, no debe haber diferencias en este punto entre el actual Gobierno de Aznar y el que en el futuro presida José Luis Rodríguez Zapatero. Y digo final de ETA porque, para horror de 'dialogantes', creo que debemos seguir trabajando para que una recuperada unidad democrática gane a ETA. No se trata de 'integrar a ETA' ya que, si queremos que aparezca la Política con mayúscula, en el ámbito del Estado de Derecho y de la Constitución es imprescindible arrinconar a ETA y ponerla contra las cuerdas. Mientras los terroristas vean un resquicio estaremos asegurando la supervivencia de la banda. ¿Tengo que acusarme de ello?

¿Quieren que me acuse de sostener que la izquierda no debe convertirse en las muletas del nacionalismo, sea vasco o catalán, moderado o radical? Me gustaría equivocarme, pero el nacionalismo trasladará muchos interrogantes e incertidumbres a la España del futuro. Detrás de muchos de los análisis electorales a los que me refería al principio late la pregunta: ¿qué es España? Yo mantengo, y seguiré haciéndolo, que la etapa del cuestionamiento, desde el punto de vista político, se cerró con la aprobación de la Constitución y España se convirtió en el país más descentralizado política y económicamente de Europa. Quizá se ponga de moda en los próximos tiempos pero yo negaré que la España constitucional y autonómica sea una suma de regiones, comunidades autónomas, nacionalidades o naciones.

También puedo responsabilizarme por combatir esa costumbre tan española de denostar y descalificar para mostrar alejamiento de quien no ha ganado. Siempre después, claro. En La Lengua de las mariposas, la madre obliga al niño a olvidar que regalaron un traje al maestro republicano detenido, el padre le insulta en público para tapar el pasado llamándole 'comeniños' y el chaval, más culto, persigue al camión que se lleva al pobre hombre gritando 'tilonorrinco'. Acostumbrado al lenguaje de ciudadanos políticos que no ganan, de intelectuales 'errados' y 'agitadores' varios, espero que nadie tenga que salir corriendo al diccionario en busca de alguna palabra. En esta época de nostalgias, la campaña de las últimas elecciones vascas, las primeras del siglo XXI, ha sido en la que más se ha hablado de franquismo y de Franco. No puedo acusarme de creer que la izquierda no puede convertirse en una especie de cazafantasmas. Por motivos de edad, exclusivamente por motivos de edad, no tengo méritos en la lucha de los demócratas contra el franquismo durante cuarenta años, aunque tampoco tengo que olvidar la más liviana relación con la dictadura, que otros olvidan con facilidad. Pero creo que es el momento de manifestar que el recurso utilizado por algunos de transformar a Aznar en Franco por encima de cualquier consideración es sinónimo de incapacidad intelectual y de fracaso. Tengo para mí que la Historia ni se debe olvidar ni debe ser un arma arrojadiza.

Queda siempre el recurso de acusarme por los resultados de los socialistas vascos. ¿Pero de cuales? Hablamos tantas veces y con tal convicción de 'Cambio y Libertad' que hemos conseguido el mayor número de votos de todas las elecciones al Parlamento vasco, si bien hemos aumentado muy poco en porcentaje. Soy el responsable, no hay duda, de los efectos negativos, como la pérdida de un diputado, pero situemos el trabajo de los militantes y simpatizantes del PSE-EE en sus justos términos. EH, en un panorama político muy polarizado, ha pasado de 14 a 7 escaños y de 224.000 votos a 142.784. El PSOE, tras haber perdido las elecciones generales de marzo del año pasado frente a un partido que obtuvo la mayoría absoluta, competía con una opción encabezada por el ministro mejor valorado del Gobierno español y con otra, la del PNV, instalado en las extensas redes del poder durante más de dos decenios. No estaría de más, por tanto, que algunos aventureros del descrédito constataran el escenario y evaluaran la realidad de unos resultados en los que el PSE-EE ha conseguido entre otras cosas, que, tras las elecciones, la situación política vasca haya cambiado. Ya veremos hacia dónde.

No se me oculta, sin embargo, el desencanto o la decepción que pueden tener los votantes, socialistas o no, que esperaban un cambio. Y los de tantos otros españoles que, aunque no votaban, nos apoyaban con sus sentimientos y esperanzas. Soy consciente del compromiso que he contraído con todos ellos y voy a procurar mantener mis obligaciones con ellos. Desde luego, mis ideas, y mi esfuerzo por defenderlas, se mantendrán en cualquier circunstancia ya que la razón y los criterios morales no están sujetos a mayorías. Esta campaña ha tenido una participación especial que personalmente no puedo olvidar: yo no había visto desde el 82 una implicación similar de personas que no se dedican a la política y que no tienen nada que ganar con el resultado de unas elecciones autonómicas. No me refiero únicamente a los intelectuales reconocidos, pero sí especialmente a ellos. Por primera vez en muchos años, un sinfín de ciudadanos españoles han defendido las ideas políticas fundamentales, la libertad, la democracia y la Constitución. Hemos perdido las elecciones, pero se trata de que no pierdan ellos a partir de ahora. No sé si servirá de algo, pero deben saber que cuentan conmigo, que esta campaña -y la derrota- han creado unos vínculos entre nosotros que no olvidaré jamás. Hasta ahora he repetido que no haría nada en política que no pudiera explicar a la sociedad; desde estas elecciones, no haré nada que no pueda explicar a la sociedad y a mis amigos. Me puedo acusar de muchas cosas, pero no de defender, con los militantes del PSE-EE y tantos miles de ciudadanos, las libertades y los derechos humanos. A veces, también yo puedo pensar que siempre pierden los míos pero nunca, por ahora, que nos faltan los argumentos. Así que sigo abonado al 'perdonen las molestias' porque vamos a seguir en la brecha.

Cuarenta radicales se enfrentan a la policía y hieren a tres agentes
Los jóvenes se enfrentaron a la Ertzaintza a plena luz del día en las fiestas de Lasarte
JAVIER URTASUN El Mundo 30 Junio 2001

SAN SEBASTIAN.- La kale borroka sigue encontrando en las fiestas patronales de algunos municipios vascos el caldo de cultivo idóneo para provocar incidentes. La localidad guipuzcoana de Lasarte-Oria, que celebraba ayer el día grande de las fiestas de San Pedro, fue esta vez el escenario donde se sucedieron los enfrentamientos entre jóvenes radicales y patrullas de la Ertzaintza.

Aunque los disturbios no alcanzaron la gravedad de los ocurridos el pasado 3 de junio en Bergara, la jornada de violencia callejera en Lasarte se saldó con cinco heridos leves, tres de ellos ertzainas, y tres personas detenidas.

La gran cantidad de jóvenes que participó en los enfrentamientos, que se prolongaron desde primera hora de la mañana hasta el mediodía, motivó que los efectivos de la Ertzaintza desplazados al lugar se vieran desbordados en al menos dos ocasiones y obligados a replegarse.

Según informaron a este periódico fuentes del Departamento vasco de Interior, uno de los detonantes de los disturbios parece ser la polémica generada por la ubicación de las txosnas (casetas festivas), que había «enrarecido» el ambiente en la localidad en los últimos días.

Los primeros altercados tuvieron lugar minutos antes de las 10.00 horas, cuando varios vecinos del centro de Lasarte alertaron a la Ertzaintza de que varios contenedores de basura ardían en la calle Geltoki.

Las llamas fueron controladas por dos patrullas de la Policía autnómica, apoyadas por efectivos de la Policía Municipal.

Al ser informados por varios transeúntes de que los autores del incidente se habían refugiado en un bar de la avenida del Hipódromo, cuatro agentes de la Ertzaintza se dirigieron al lugar para identificarlos.

Sin embargo, la llegada de los ertzainas fue recibida con insultos e intentos de agresión por parte de un elevado número de personas que se encontraba en la zona.

Durante el altercado, una de las agentes recibió varios golpes y, ante la posibilidad de que la agresión fuera a mayores, tuvo que ser evacuada por sus compañeros, que emplearon sus porras para hacer frente a los ataques de los jóvenes radicales.

Siempre según el Departamento de Interior del Gobierno vasco, la policía herida fue trasladada a un centro sanitario de San Sebastián.

Tras el repliegue, las dos patrullas de la Ertzaintza reclamaron el apoyo de refuerzos, que volvieron a desplazarse al lugar de los hechos para identificar a los autores de la agresión.

No obstante, la Policía autonómica volvió a verse desbordada por el alto número de radicales que les increparon, que en esta ocasión alcanzaban ya los 40, y que les recibieron con el lanzamiento de sillas, botellas y otros objetos contundentes.

En este nuevo enfrentamiento, otro de los agentes se vio rodeado y agredido por los participantes en los disturbios, por lo que también hubo de ser atendido en un hospital. El resto de policías se replegó de nuevo ante la imposibilidad de plantar cara a los radicales.

También una de las presuntas agresoras resultó herida en la refriega, y fue detenida tras ser trasladada a un centro sanitario.

Aunque los ánimos parecían haberse calmado, los disturbios se reprodujeron a las once y media de la mañana, cuando varios exaltados impidieron el paso a los concejales de Lasarte-Oria que participaban en un acto festivo. Varios jóvenes, que protestaban por el cambio de emplazamiento de las txosnas, increparon a los corporativos y les lanzaron amenazas.

Alertada por los servicios de escolta de varios ediles, la Ertzaintza volvió a intervenir, pero los radicales se hicieron nuevamente fuertes dada su superioridad en número.

Según fuentes de la Policía autonómica, muchos de los participantes en este incidente habían protagonizado también los anteriores altercados.

Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, uno de los agentes efectuó al menos un disparo al aire con material antidisturbios para disolver a los alborotadores.

En esta ocasión, la Ertzaintza pudo practicar dos detenciones. Uno de los arrestados sufrió heridas durante el incidente, por lo que fue atendido en un centro hospitalario, al igual que un tercer ertzaina que fue agredido.

Todos los heridos sufrieron contusiones de carácter leve, por lo que fueron dados de alta horas después. Por su parte, los tres detenidos -E.A.N, de 27 años; y los hermanos I.J.M.A., de 28; y A.M.A., de 38- están acusados de desórdenes públicos y atentado contra la autoridad y se encontraban ayer a la espera de ser puestos a disposición judicial.

El Gobierno pide a Ibarretxe que pase de las palabras a los hechos contra ETA
MADRID. C. de la Hoz El Mundo 30 Junio 2001

El Gobierno no tiene inconveniente en mantener un diálogo institucional y político con el Gobierno vasco, aunque ello no es óbice para que se le exija en la necesidad de que «asegure la tranquilidad de todos los vascos» y luche contra ETA, de modo que su disposición «se traduzca en hechos y no en declaraciones», según señaló ayer el ministro portavoz, Pío Cabanillas.

El Ejecutivo mantiene sus posiciones respecto al futuro Gobierno de Ibarretxe y a las relaciones institucionales que tendrán con el mismo. Esta es la principal conclusión que se extrajo de las palabras de Pío Cabanillas en respuesta al llamamiento que hizo ayer desde Lisboa el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, pidiendo a Aznar un esfuerzo para facilitar el diálogo institucional y «dar una respuesta positiva a los pasos positivos, si es que los da, del Gobierno vasco e Ibarretxe en ese diálogo con los partidos».

Cabanillas dijo que el Gobierno «ha tendido la mano al diálogo institucional» pero que no dejará de pedir a Ibarretxe «que sea consciente de lo que han votado los vascos», esto es, su rechazo al terrorismo y la necesidad de «asegurar la tranquilidad» de todos los ciudadanos. En este sentido, reclamó al lendakari que su actitud «se traduzca en hechos y no en declaraciones».

«El Gobierno vasco también tiene que acabar con ETA y ahondar en la garantía de la seguridad», dijo el ministro portavoz para subrayar a continuación que no hay ningún tipo de rectificación sobre los ejes básicos en que se mueve el Ejecutivo. Asimismo, recordó el contenido del pacto antiterrorista alcanzado con el PSOE, añadiendo que «el diálogo (en materia antiterrorista) es una actitud pero deben imperar los hechos».

Sobre la posible continuidad del actual consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, Cabanillas señaló que sólo les importa que «la Ertzaintza tenga tanto éxito y eficiencia como las FSE».

Explicó que existe una «cooperación política» con el PNV, que el Gobierno quiere hablar del Concierto económico y que apoyaron una resolución que los nacionalistas vascos presentaron en el debate sobre el estado de la Nación, aunque cualquier otra hipótesis de trabajo, entre ellas, la posibilidad de un encuentro Aznar-Ibarretxe, está a la espera de que se constituya el Gobierno vasco.

Por otro lado, el Gobierno considera «sospechosa» la propuesta de reforma del Estatuto andaluz que Manuel Chaves ha lanzado, por coincidir con el debate, «de una gravedad inusitada, de lo que está pasando en las Cajas andaluzas».

FISCAL GENERAL
El ministro también rechazó la propuesta de Zapatero de revisar el papel del Fiscal General del Estado en el marco del pacto de la Justicia. Recordó que el estatuto y funciones del Fiscal «están claramente determinadas», al tiempo que subrayó que no se trata de asegurar su independencia sólo desde el Ejecutivo, sino, también «desde cualquier partido político».

Respecto al debate sobre el estado de la Nación, subrayó que Aznar demostró que «existe un proyecto sólido y que tiende la mano», por lo que «la única dificultad se deriva de la falta de concreción y de criterio sobre los grandes temas de Estado» de Zapatero. Mucho más duro fue cuando manifestó que es «completamente absurdo, oportunista y absolutamente rayano con la ignorancia», la crítica de que el Gobierno había abandonado las políticas sociales, en todo caso, negó que Aznar hubiera sido «condescendiente» y prefirió usar la palabra «respetuoso».

La Comisión Europea prohibirá las «vacaciones fiscales» del País Vasco
BRUSELAS. A. Altafaj / VITORIA. J. J. Saldaña ABC

La autonomía fiscal es una cosa y la competencia desleal otra muy distinta. Esta es la conclusión a la que parece haber llegado la Comisión Europea sobre el asunto de las «vacaciones fiscales» vascas, que serán declaradas «ayudas públicas ilegales» el próximo martes. Las empresas que se beneficiaron de estas medidas deberán abonar las cantidades ahorradas.

La Comisión abrió en julio de 1999 un expediente contra las denominadas «vacaciones fiscales» —con las que el Gobierno vasco premió a las empresas que escogieron su Comunidad para sus inversiones— y otros privilegios del sistema impositivo de esa Autonomía por entender lo que, tras dos años de discusiones y análisis, considera probado: son ayudas públicas que distorsionan la libre competencia en el Mercado Único. Así lo entendieron en su día las Comunidades autónomas limítrofes —La Rioja, Castilla y León y Cantabria—, que elevaron su queja hasta el Ejecutivo comunitario.

El Gobierno vasco intentó durante largo tiempo trasladar lo que era un análisis basado en el Derecho comunitario al campo político, presentando el expediente como una afrenta a sus prerrogativas en materia de impuestos, algo que fue tajantemente rechazado por la CE, que se pronuncia regularmente sobre casos parecidos en otras regiones europeas. En octubre del año pasado, la Comisión no sólo reiteró sus críticas a estas medidas sino que amplió el expediente a los incentivos concedidos por esta vía antes de 1995.

«FALSEAR LA COMPETENCIA»
Los servicios del comisario de Competencia, Mario Monti, consideran ilegales las «vacaciones fiscales» por las que se reduce la base imponible del impuesto de sociedades en un 25, 50, 75 ó 99 por ciento a las empresas durante los cuatro primeros años. Esta exención se aplicó durante diez ejercicios fiscales consecutivos. Tampoco aceptan los créditos fiscales por valor del 45 por ciento de la inversión cuando ésta era superior a 2.500 millones de pesetas. En total, son siete las medidas prohibidas por la Comisión —dos en Álava, dos en Guipúzcoa, dos en Vizcaya y una en Navarra—, porque «falsean la competencia y afectan a los intercambios entre Estados miembros» de la UE.

Este dictamen será avalado por el colegio de comisarios europeos en su reunión del próximo martes en Estrasburgo, que exigirá también la devolución de las ayudas. Aunque existen exenciones a esta normativa, la CE explicará que el País Vasco no entra en esta categoría en razón de su prosperidad relativa.

Pese a las conversaciones entre Monti y las autoridades vascas y españolas (sólo estas últimas son el interlocutor legal de la UE) y a que el Gobierno vasco derogó teóricamente estos privilegios, el asunto se complicó porque la Diputación de Vizcaya siguió, en la práctica, concediendo ayudas basadas en las «vacaciones fiscales» para atraer más inversiones hacia la provincia.

La decisión se alinea con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas sobre este tipo de incentivos regionales y con otro dictamen de la CE que afectó a la empresa coreana Daewoo, a la que obligó a pagar diversos impuestos de los que se libró por decisión de las autoridades vascas.

Por su parte, la vicelendakari y consejera en funciones de Hacienda, Idoia Zenarruzabeitia, lanzó ayer un mensaje de tranquilidad y trató de minimizar la repercusión que, a nivel empresarial, pueda tener la decisión de Bruselas, si bien el hecho de que la Comisión declare ilegales las «vacaciones fiscales» vascas, que estuvieron en vigor desde 1995 hasta el pasado año, supone, a nivel político, un ataque directo a las reivindicaciones nacionalistas de plena capacidad financiera y autonomía plena.

Zenarruzabeitia recordó que las normas forales cuestionadas fueron derogadas en virtud de la «paz fiscal» que sellaron las Administraciones central y vasca en enero del pasado año. En este sentido, aseguró que si finalmente la Comisión Europea decide el próximo martes declarar ilegales estas ayudas, la incidencia en las empresas vascas sería «muy limitada», ya que, según explicó, la mayoría de esas empresas no ha cubierto el límite permitido por la normativa comunitaria, que es del 25 por ciento de la subvención neta equivalente.

A la espera de que se confirme la decisión, la vicelendakari indicó, no obstante, que los grandes proyectos del País Vasco están «salvados», ya que renunciaron a este tipo de medidas. Zenarruzabeitia apuntó la posibilidad de que el Ejecutivo vasco recurra la decisión ante el Tribunal de Luxemburgo y señaló la existencia de precedentes de resoluciones de expedientes administrativos similares que no obligan a las empresas a devolver este tipo de ayudas.

Cuestiones de lenguaje
Por Pío Moa Libertad Digital 30 Junio 2001

Una razón del éxito del lenguaje nacionalista es su mezcla de victimismo hipócrita y una extrema agresividad que “no perdona ni las veniales”, como solía decirse. En contraste la respuesta suele ser excesivamente respetuosa, lo que les reafirma en su prepotencia. Me viene eso a la cabeza al leer la carta de un catalán, Miguel Masip, a “La Vanguardia”, el 27-V, con motivo de la campaña de los Pujol y los Maragall contra el castellano. Campaña plagada, como de costumbre, de falsedades y exageraciones. El franquismo suprimió el catalán como lengua oficial y en la enseñanza pública, pero esta injusticia no impidió que se fomentaran cátedras universitarias y premios a la creación literaria en ese idioma, y según algunos expertos la literatura en catalán superó en calidad a la posterior.

Señalaba Masip que no hubo persecución al uso común del idioma. En misa, las homilías solían ser en catalán, y él nunca tuvo problemas para practicarlo o estudiarlo, incluso en cursos gratuitos: “Conservo el diploma, escrito en catalán y firmado por el presidente de la Diputación”. Y se preguntaba: “Cuando leo algunos artículos (...) ¿es que yo vivía en otro país?”. Está claro, para quien tenga memoria, dónde está la mentira, pero el señor Massip, débil ante la agresividad nacionalista, terminaba: “En absoluto pretenderé, muy lejos de mi intención, negar que otras personas tengan experiencias diferentes”.

Creo que a veces, ante los dislates nacionalistas, sólo cabe la burla. He aquí una carta de “El País digital” (18-V), respuesta de una francesa de apellidos judíos, Sara Calaza Benatar, a una peneuvista: “En cuanto a su opinión de que los vascos son completamente distintos de los españoles, es algo que yo también he podido comprobar. A los españoles les gusta el marisco, las angulas y las cocochas, y a los vascos no. A los españoles les gusta Baroja, Zuloaga , Vázquez Montalbán, Velázquez, Elvis, Picasso, Casals y Falla, y a los vascos no. A los españoles les gusta el fútbol, a los vascos no. Las españolas no compran “Hola”, las vascas sí. A los vascos les gustan las películas de Buñuel y a los españoles no. Los vascos en Navidades comen turrón y los españoles no. Todo el mundo sabe que en Madrid no se vende un disco de Serrat ni de Sabina, pero en Bilbao sí. Hay jesuitas españoles pero nunca hubo vocaciones entre los vascos. Los vascos hablan en español pero los extremeños no. Nadie juega a la lotería en Murcia, pero en Bilbao sí. Las vascas se visten con faldas y usan perfumes, pero las gallegas se cubren con pieles y se rocían con excrementos. Los españoles son católicos y los vascos musulmanes. Los vascos son rubios y de ojos azules y los españoles negros y de ojos rasgados. En fin, tiene usted toda la razón, señora; sin embargo otras personas, cegadas por los prejuicios, no piensan como usted”.

Aplicarse el cuento
TONIA ETXARRI El Correo 30 Junio 2001

Lo natural, después de haber oído el discurso de Anasagasti en el Congreso, reprochando a Aznar que haya practicado una «política excluyente» con el nacionalismo, es creer que las cosas pueden cambiar en Euskadi. Sobre todo si lo que predica el PNV en Madrid lo aplica en casa propia. No porque ETA vaya a dejar de matar, que con su atentado contra el general Justo Oreja, sigue con su intención de distorsionar el debate democrático, sino porque la recuperación del consenso sería posible, entre otras cosas, si el talante mostrado por Anasagasti, como ‘opositor’, en Madrid fuera el mismo que vaya a adoptar su partido, como gobierno, en Euskadi. En esta semana de debate del Estado de la Nación, ha quedado demostrado que la oposición de Zapatero, condicionada por haber suscrito con el Gobierno pactos de gran calado como el antiterrorista, no quiso abrir fisuras en la prioridad de recuperar la unidad contra la violencia.

Todo lo contrario de Anasagasti que, con algunas alusiones de ‘sal gorda’ que rozaban la frivolidad, logró mantener la tensión del debate. Su olvido de mencionar el Concierto no fue casual. ¿Quién no recuerda que su renovación fue debida a la fluidez de relaciones entre el PNV y el PP de los primeros tiempos? Pero no estaba para reconocer méritos ajenos. Habló, sin embargo, de pluralidad y de ‘recomposición de diálogo’. Así es que, si el PNV se aplica el cuento, ¿ recuperará al PP de Mayor al consenso y ‘aparcará’ a HB (ahora B) hasta que no se desvincule de ETA? ¿Recordará Anasagasti que en Euskadi también hay sensibilidades plurales? ¿ Empezará a respetar a los pacifistas que no son de su gusto? Todo es posible; no hace mucho reconocía que Elkarri era un incordio y ahora ya no lo dice.

La oposición observa a Ibarretxe mientras va cerrando quinielas. No ha sido tarea fácil negociar la incorporación, finalmente frustrada, de IU. Sobre todo para EA que veía perder alguna área de las que había sido promotor en estos años. A Intxaurraga no le importaría cambiar de cartera. Pero aún quedan días hasta conocer a la ‘selección’. La otra cara de la semana ha sido la de los homenajes a Lluch, Recalde y Savater. ETA le quitó la vida al profesor catalán. A Recalde le queda la palabra para protestar contra la indiferencia ante la injusticia. Y a Savater, la Fundación Ortega y Gasset, y en presencia de Polanco, le rindió un homenaje que devino en desagravio. Desde la tribuna se ‘desmontó’ el polémico artículo de quien, una vez conocidos los resultados electorales, acusó a pensadores como él de haber utilizado el dolor de la víctimas. El profesor donostiarra, después de una semanas de soportar un duro tratamiento por parte de quienes, en teoría, reman en su misma dirección, recibía el homenaje. Habrá que pensar, quizás como consuelo, que todo sufrimiento tiene su recompensa.

El Concierto vasco en Europa
Editorial El Correo 30 Junio 2001

La Comisión Europea hará suyo el próximo martes, con toda probabilidad, el dictamen elaborado por el Comité de Ayudas y declarará que el régimen de incentivos fiscales existente en el País Vasco y en Navarra entre los años 1995 y 2000 no se ajusta al derecho comunitario. En consecuencia, reclamará la devolución de todos los beneficios obtenidos por las empresas acogidas a tales ayudas. Se consumará así el más importante toque de atención dado al régimen del Concierto Económico por las instituciones europeas, aunque no se discuta la capacidad normativa foral en materia tributaria. Hasta ahora, la Comisión se había limitado a investigar y, en ocasiones, a declarar contrarias a la normativa comunitaria, algunas actuaciones concretas -Ramondín, Daewoo- de las diputaciones. Pero esta resolución aumenta la incertidumbre sobre si se llegará, en un futuro próximo, a cuestionar el propio régimen de autonomía fiscal que proclama el Concierto.

Por lo que respecta a la atribución de responsabilidades pasadas, no cabe duda de que son las propias instituciones autonómicas, que establecieron las normas ahora rechazadas, las que tienen que dar las explicaciones debidas, aunque no conviene olvidar que la UE vigila e investiga un número muy elevado de disposiciones fiscales en casi todos los países miembros y no es inusual que se oponga a muchas de ellas. Ahora bien, mucho más importante que el pasado es el futuro. Quedan pocos meses para que finalice la vigencia del actual Concierto y resulta difícil sacudirse la sensación de pasividad que transmiten las administraciones concernidas. El Concierto es un pilar esencial de la autonomía vasca, que dimana del Estatuto de Gernika y de la propia Constitución, y su pronta y pacífica renovación es una demanda ineludible que cabe exigir con normalidad y prontitud. En este sentido, los desencuentros habituales entre las administraciones central y vasca no son una excusa válida para la inacción. La seguridad jurídica es un bien imprescindible en el proceso de inversión empresarial que no se puede hacer depender de coyunturas políticas. En las negociaciones que se celebrarán antes del 31 de diciembre para la renovación habría que aprovechar para solucionar algunos problemas externos del Concierto. La solidaridad interregional y la ausencia de perjuicios para los territorios limítrofes, y su definitivo encaje europeo son las asignaturas pendientes que hay que solventar para terminar con esta fase de judicialización permanente del pasado y garantizar la seguridad jurídica del futuro.

La determinación europea para exigir la devolución de las ayudas concedidas y los beneficios obtenidos constituye otro grave problema de difícil solución. Las cuentas de las empresas concernidas y sus propios balances han sido auditados, aprobados y registrados con arreglo a las normas en vigor en cada momento, mientras que las inversiones se han efectuado de igual manera. La vida mercantil no admite la ‘moviola’ con la misma facilidad que las decisiones administrativas. Así que arreglar este conflicto jurídico es otro de los retos que habrá que enmendar en el próximo futuro. En la antesala de la ampliación europea y en pleno debate sobre las bases políticas del futuro de una UE ampliada, el Concierto Económico, al igual que otras realidades nacionales -bien cerca tenemos el caso de las Bolsas-, tiene la obligación de adaptarse a la realidad europea que se impone. Pero se puede y se debe hacer sin menoscabo de ningún derecho ni lesión de ningún interés legítimo.

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