AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 2 Julio   2001
#Banderita, tú eres roja
EMILIO LAMO DE ESPINOSA El País 2 Julio 2001

#Encuestas y Eta
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 2 Julio 2001 

#Juan Aranzadi defiende que no merece la pena dar la vida por ninguna ideología
J.O. - Madrid.- La Razón 2 Julio 2001

#«Sólo la ambigüedad del PNV ofrece un tránsito al fin de ETA»
Í.GURRUCHAGA LONDRES El Correo 2 Julio 2001

#Aralar, un paso en el aislamiento de los proetarras
Editorial El Mundo 2 Julio 2001

#Entre dos debates
ANTONIO ELORZA El Correo 2 Julio 2001

#El Foro de Ermua alerta al PP y PSE sobre la “conferencia-trampa” de Elkarri
EP.- Libertad Digital 2 Julio 2001

#La Generalitat abrirá oficinas en diez países para contratar inmigrantes
Redacción - Barcelona.- La Razón 2 Julio 2001

#Outsourcing de Asuntos Exteriores
Nota del Editor 2 Julio 2001

#Prosigue la caída del turismo en el País Vasco tras el fin de la «tregua»
Servimedia - Madrid.- La Razón 2 Julio 2001

#PP y PSOE viajan a Bruselas para buscar apoyo europeo contra Eta
Servimedia - Madrid.- La Razón 2 Julio 2001

#Aznar llega a México para impulsar las acciones contra los etarras que se refugian en el país azteca
Agencias Libertad Digital 2 Julio 2001

Banderita, tú eres roja
EMILIO LAMO DE ESPINOSA El País 2 Julio 2001

Pocos conceptos tan confusos como el de nacionalismo, que sirve para identificar sentimientos de adhesión tan diversos como el de un americano, un suizo, un francés, un alemán, un batasuno o un franquista. Todos ellos, a su modo, son nacionalistas. La clave, por supuesto, está en que lo son 'a su modo', y si no discriminamos, todos los gatos son pardos.

Hay quien dice que por confundir el nacionalismo del PNV con el de HB cosechamos el fracaso del 13 de mayo, y es bastante cierto. No lo es menos que por confundir el nacionalismo del PNV con el de CIU bastantes catalanes andan muy despistados con lo que ocurre en Euskadi. Pero confundir esos dos nacionalismos con un supuesto nacionalismo español nos hace cambiar de verbo: ya no se trata de demonizar nacionalismos sino simplemente de inventarlos.

El general Franco consiguió lo contrario de lo que pretendía, y con el agua sucia de la dictadura arrojamos a la basura todos los símbolos nacionales de los que se había apropiado: la Raza, la Unidad, la Capital, el Imperio, y casi la bandera. Y menos mal que el himno español no tiene letra. Desde entonces el nacionalismo español tiene, como la Comunidad de Madrid, un sólo hecho diferencial: carece de hecho diferencial alguno.

Porque los nacionalismos de verdad, sí tienen hechos diferenciales. Así, suelen apoyarse en una idea de raza o 'comunidad', asentada en el Rh o en una 'cultura nacional', pero a estas alturas el único que sigue hablando de una 'civilización hispana' es Huntington o algún hispanista trasnochado. O intentan imponer su lengua, actividad que se ejercita con fruicción del Ebro hacia el norte pero que encuentra pocos defensores más al sur; bastante tenemos con defender el derecho de los hispanohablantes de esas regiones a que, por ejemplo, les den los exámenes de selectividad en su lengua. Los nacionalismos suelen tener reivindicaciones territoriales expansivas, ya sean de Navarra, Treviño u otros territorios, mientras los españoles están más que satisfechos con no perder los que tienen. Los nacionalistas reclaman competencias, transferencias y poderes, mientras los demás cedemos competencias, transferencias y poderes hasta hacer del Estado español quizás el más descentralizado del mundo. Los nacionalistas exhiben sus símbolos y banderas una y otra y otra vez mientras los españoles hemos aceptado que la nuestra, por ejemplo, no puede exhibirse pasado Pancorbo, para no molestar ¿Qué dirían esos nacionalistas si el Gobierno impusiera en las escuelas el himno español, como ha hecho CIU con Els Segadors? ¿Y si se bailara una malagueña antes de todo acto oficial como hacen en Euskadi con los danzantes? ¿Y si el PP identificara a España toda con su partido, como ellos han identificado la parte-PNV o la parte-CIU con la totalidad Vasca o Catalana, hasta el punto de hacer casi imposible la alternancia política en esos territorios (y vaya problema en el que se han metido)?.

Por favor, seamos serios. Los nacionalistas catalanes o vascos pidieron hace años respeto a su diversidad, y se les dio sinceramente, en la Constitución y en la calle, de modo que España es hoy uno de los pocos Estados de la Unión Europea ampliamente plurinacional y plurilingüístico. Pero cuando les pedimos a ellos su respeto a nuestra diversidad entonces lo dan a regañadientes (o en absoluto), y encima nos riñen por ser nacionalistas. Demasiado.

Pero es más, es que incluso si fuéramos lo que dicen que somos, pero no somos, ¿por qué ellos sí pueden serlo y nosotros no? ¿Qué gracia divina les hace diferentes o mejores tal que su nacionalismo exige y merece todo nuestro respeto, faltaría más, pero el español sólo merecería menosprecio inmediato? ¿Por qué ellos pueden construir la nación catalana o vasca y otros no la española? Por favor, mediten sobre ello. Mala cosa es que el nacionalismo catalán, impecablemente democrático, se identifique con la deriva identitaria del PNV. Pero peor cosa aún es confundir la defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, que es lo que está en juego en Euskadi desde el fin de la tregua, con un supuesto nacionalismo español. Todo esto es llamar al lobo; al final acaba apareciendo.  e.lamo@iuog.fog.es

Encuestas y Eta
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 2 Julio 2001 

En vísperas de los discursos oficiales sobre el estado de la Nación, los periódicos encumbrados trasladaron a las encuestas sociológicas realizadas por ellos mismos las ideas propias que trataban de imponer, como «vox populi», a su respectivo partido estatal. El fraude de las opiniones populares llega a ser tan desvergonzado, en asuntos abstractos de difícil comprensión para los especializados en la materia, que otorga a la ignorancia de las masas la científica virtud de transformar en «dato objetivo» la opinión subjetiva del diario manipulador. El método infalible para asegurar la concordancia entre las columnas editoriales y las porciones del queso encuestado no está en la generalidad de las respuestas, siempre susceptible de interpretaciones «ad hoc», sino en la singularidad coaccionante de las preguntas. Veamos, por ejemplo, las maravillas ideológicas salidas de la simbiosis empresarial «Sigma Dos / El Mundo» (sondeo publicado el 25/6/01).

   Un 80,4 por ciento contesta afirmativamente a la cuestión de si deben incluirse en los delitos de colaboración y pertenencia a banda armada a quienes colaboran con Eta sin participar en actividades terroristas. Este círculo vicioso, que pone la respuesta de modo implícito pero necesario en la pregunta, es interpretado como una novedad por el editorial de El Mundo: «Los jueces discrepantes de Garzón deberían tener en cuenta que la inmensa mayoría (un 80,4 por ciento) opina que el entorno de Eta tiene que ser persiguido penalmente». Ante tan sagrada opinión deben sucumbir el respeto al Estado de derecho, la necesidad de tipificar el delito, la finura distintiva de la jurisprudencia y hasta la presunción de inocencia. Basta estar sin más en el entorno familiar o social de Eta, y no en su entorno político, para que padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, amigos de la infancia, novias, vecinos de etarras, todos sin excepción sean delincuentes. Al terrorismo hay que combatirlo con terror legal. Aumento de las penas y aumento de la represión judicial. Ideología reaccionaria de la progresía liberal de El Mundo.

   Un 68,8 por ciento cree que la actuación del Estado español en la lucha contra Eta es regular, mala o muy mala. Pese a lo cual, el 79,3 por ciento opina que los responsables de esa actuación, los partidos estatales PP y PSOE, deben mantener su estrategia de colaboración política en materia antiterrorista. ¿Para qué? ¿Para que continúe la pésima o mediocre actuación del Estado? Pero es fácil de ver que el absurdo no está en la incoherencia de las respuestas, sino en la provocación insidiosa de las preguntas tendenciosas. Cuando se refieren al PP y al PSOE los beatifican con la imagen positiva de estrategia de colaboración antiterrorista, mientras que cuando conciernen al PNV y al gobierno vasco los satanizan con la idea negativa de falta de colaboración activa. ¿Cabe una mayor falacia intelectual y más mala fe en la formulación de las preguntas?

   Un 52,3 por ciento está más de acuerdo con un modelo federal ¬en igualdad de todas las Autonomías o en desigualdad asimétrica respecto de las historicas¬ que con el actual Estado de las Autonomías. Solamente un 13,6 por ciento no sabe o no contesta a una cuestión tan difícil y compleja que no creo que haya en España media docena de personas, catedráticos de derecho constitucional y de historia universal incluidos, capaces de tratar este asunto, eminentemente jurídico, con la competencia técnica y la erudición que su conocimiento requiere. Para ridiculizar a estos libertinos del Estado, frivolizadores de todo cuanto ignoran, me basta con recordar los presupuestos «sine qua non» de cualquier propósito de federalizar el ámbito político:

   a) sólo se puede federar lo que está desunido previamente;
   b) sólo se puede desunir, sin violencia, lo que tiene derecho a ello;
   c) donde no hay derecho a la Independencia, no puede haber derecho a la federación.

Juan Aranzadi defiende que no merece la pena dar la vida por ninguna ideología
El filósofo analiza las democracias modernas en «El escudo de Arquíloco»
Juan Aranzadi acaba de publicar «El escudo de Arquíloco», donde analiza las ráices de los Estados contemporáneos desde el absoluto rechazo de la entrega de la vida o la justificación de la muerte de una persona por unos principios políticos o religiosos. El autor parte de las bases cristianas de las sociedades actuales, y sus transformaciones, para argumentar una crítica contra fundamentalismos actuales, como es el nacionalismo vasco.
J.O. - Madrid.- La Razón 2 Julio 2001

El autor lo avisa en el prólogo «para no engañar a nadie». El libro está escrito desde la actitud escapista e insolidaria de Arquíloco, desde la actitud nacida del rechazo a la muerte y de todas sus legitimaciones, ya que piensa que ninguna idea merece que se muera ni se mate por ella.

   Con esta premisa, Juan Aranzadi, profesor titular de Antropología Social de la UNED, rebate las ideas de los fundamentalismos políticos y religiosos que justifican la muerte de las personas. La obra está escrita en dos volúmenes. En el primero, titulado «Sangre vasca», analiza, y desmitifica, en nueve capítulos, algunos episodios de la historia reciente española, como la transición, y deshace los argumentos a favor de los mitos y leyendas que aún mantiene el nacionalismo vasco, ya desmentidas por los historiadores, y que todavía son defendidas por un sector de la antropología vasca.

   Para Tomás Pollán, catedrático de Antropología Cultural de la Universidad Autónoma, que asistió a la presentación del libro junto al filósofo Fernando Savater y José María Ridao, diplomático y doctor en Derecho, estas son las páginas más relevantes de la obra. «El nacionalismo vasco ha dado crédito a la antropología para reinvindicar una supuesta continuidad de la raza vasca. Aranzadi deconstruye la falacia de la antropología postmoderna vasca», aifrmó Pollán.

    El autor no duda en posicionarse contra el nacionalismo vasco y el Pacto de Lizarra, pero puntualizó que no «se pueden deducir las bondades de la Constitución Española a partir de las maldades de este pacto. Los dos son igual de tradicionalistas».

   Ridao subrayó la importancia de las reflexiones que el autor incluye en su libro sobre la lucha contra el terrorismo: «Aranzadi sostiene que en muchas ocasiones, los Estados, al rechazar el terrorismo están, en el fondo, alentándolo y en parte le conceden un victoria simbólica a una lucha que está fracasando desde el punto de vista de lo militar».

   Por su parte, Savater resaltó del libro de Aranzadi la paradoja que se puede deducir de sus páginas: «Si uno puede comprometerse con una ideología y unos objetivos sabiendo que en el fondo ni son tan limpios ni tan puros como parecen».

   Pero «El escudo de Arquíloco» no es sólo una crítica del nacionalismo del País Vasco. En el segundo volúmen, «El Nuevo Israel americano y la restauración de Sión», se repasan las bases de algunas de las supuestas democracias actuales más consolidadas, como son la de EE.UU. y la de Israel, admitidos hoy como paradigmas de Estados libres, y que, sin embargo, se sostienen sobre unos fundamentos que chocan con el entorno político en el que se desenvuelven ya que, según el autor, «tienen un problemático componente étnico y religioso». «Es horrible que Bush condene el terrorismo en España después de autorizar dos días después la ejecución de Timothy McVeigh o que la paz en Extremo Oriente la estén negociando Arafat, un ex guerrillero, y Sharon, un ex criminal de guerra», afirmó Aranzadi, quien mezcla el género biográfico, el análisis político o la historia de la cultura en la redacción de su libro.

«Sólo la ambigüedad del PNV ofrece un tránsito al fin de ETA»
Juan Aranzadi considera que para debilitar al terrorismo es conveniente que «exista un partido mayoritario con una cara autonomista y que mantenga una especie de promesa» soberanista El pensador, pionero en la crítica a los mitos que sustentan el nacionalismo vasco, refuta en su último libro, ‘El escudo de Arquíloco’, las ecuaciones estratégicas del bloque constitucionalista
Í.GURRUCHAGA LONDRES El Correo 2 Julio 2001

-¿Estamos ante los últimos crímenes de ETA?
-No me atrevería a decirlo. Creo que haría falta un conocimiento policial más pormenorizado de la fortaleza organizativa. Lo que sí me atrevo a decir es que el poder de ETA ha disminuido aceleradamente y no creo que ese proceso de disminución que se produjo hasta la declaración de tregua, y que fue uno de los factores fundamentales para la tregua, se haya invertido. Si eso va a llevar a su disolución depende de muchas variables políticas y de lo que hagan otros.

-Lizarra, según su análisis, habría acelerado el fin de ETA, mediante una paradoja: el acuerdo legitima el programa político de ETA, pero habría hecho más inaceptable el regreso a las armas por la comunidad nacionalista que lo suscribió.
-Puede parecer paradójico, pero yo lo veo así. Es también un factor de declive importante de la fuerza política de Herri Batasuna, que indirectamente se traduce en la dificultad de regeneración de ETA. En una visión con perspectiva, que ETA declare una tregua sin ninguna petición concreta al Gobierno central indica un grado de percepción por parte de ETA de que lo máximo que puede lograr es que los partidos nacionalistas moderados acepten una estrategia autodeterminista o soberanista. ETA creyó que con la lucha armada iba a lograr la insurrección. Creyó que podría tomar el poder. Creyó que podría crear un Estado socialista. La ETA que llega a Lizarra reconoce que lo máximo que puede lograr es que el PNV y EA acepten abrir su estrategia autonomista a una estrategia autodeterminista. En el momento en el que, luego, se cargan Lizarra, obligan al PNV a dar marcha atrás y, por lo tanto, está más lejos el objetivo máximo que se habían marcado en Lizarra. Es claro para el que tenga dos dedos de frente -otra cosa es que ETA los tenga- que, cuando ETA decide regresar al terrorismo, se está cargando la única estrategia política que ha tenido nunca.Y las consecuencias de eso no podían ser más que el fracaso de Lizarra y el descenso de poder del entramado social que tanto les había costado construir. Se están suicidando. Eso me parece obvio.

«Fines equivocados»
-Usted señala que la inversión de fines y medios en la historia de ETA culmina ahora con la constatación de que su regreso a las armas y su misma existencia impiden el avance de su estrategia.
-Está luchando contra sus propios fines invocados. Siempre ha habido en ETA un componente testimonial y otro pragmático. Siempre hubo gente, con planteamientos leninistas, que hacía un cálculo instrumental de medios y fines. Y, también desde el comienzo, ha habido un tipo de militancia más martiriológica y testimonial... La patria está oprimida y yo tengo que dar mi vida por su libertad, una ética de las convicciones despreocupada por las consecuencias... El problema es cuando las dos refuerzan la misma estrategia, pero cuando una se vuelve contra la otra... Sólo puedo entender el retorno al terrorismo como una victoria en el interior de ETA de quienes siguen concibiendo la perduración de la organización como una garantía trascendental de la existencia de Euskadi y la entrega de la vida como un mecanismo de carácter casi religioso...

-Esto conecta con su idea de que el fin de ETA llegará como consecuencia de la inmersión del mundo simbólico de ETA bajo el paraguas más amplio de la comunidad nacionalista.
-Yo no veo otra posibilidad de que la tendencia a la debilidad de ETA y del terrorismo sea permanente mas que con la articulación de una forma plausible de lucha por la autodeterminación y la independencia del País Vasco. Yo creo que quienes dicen que la mejor forma de luchar contra ETA es que no tenga esperanza de conseguir sus objetivos políticos están fomentando precisamente una ética testimonialista. Es absurdo pensar que alguien que milita en ETA puede ser disuadido en términos racionales. Si uno está dispuesto a morir por una causa... Es lo contrario. Es preciso convencer, persuadir, también se podría decir engañar, me da igual, de tal modo que exista un medio legal y pacífico de conseguir ese objetivo y de verlo como posible, algo que habrá que encajar en el marco de las leyes democráticas. Y, en ese sentido, yo creo que la ambigüedad del PNV, lejos de ser condenable o criticable, es una bendición política. Lo único que permite una posibilidad de tránsito es que exista un partido mayoritario, que tiene una cara autonomista y que sigue manteniendo una especie de promesa. El puente sólo puede tenderse en el marco de una cierta ambigüedad de los objetivos.

Dos frentes
-Escribió el libro antes de las elecciones. ¿Y ahora qué?
-Las elecciones las provoca el bloque constitucionalista por la urgencia en deslegitimar a los partidos que han ido a Lizarra. Sería ridículo que el PP y el PSOE no se dieran cuenta de que, tras reclamar al PNV que se atreva a presentarse a las elecciones con un programa autodeterminista, se presenta con ese programa y saca el mejor resultado de su historia. Y el resultado dice que el 60% de los votos va a los partidos de Lizarra. Es difícil rehusar la paradoja de que se ha legitimado de una forma democrática una estrategia antidemocrática. Yo creo que los nacionalistas vascos han tenido el buen criterio de no hacer una lectura maximalista -señores, Lizarra ha ganado-, porque entienden que han ganado porque mucha gente ha rechazado al bloque constitucionalista por una serie de motivos. Ese sentido común del PNV tendrían que tenerlo también el PP y el PSOE. Hay muchos que han votado al PNV sin votar por la autodeterminación. Hay muchísima gente que está contra ETA, que está por la democracia, participando en la acción que por antonomasia define al demócrata, que es el voto, y que no acepta la ecuación de que estar contra el terrorismo y por la democracia es necesariamente estar por la Constitución española. Esa ecuación en la que se han empeñado y se siguen empeñando no la hace la mayoría de la población en el País Vasco.

-Usted critica la legitimidad de los postulados del bloque constitucionalista.
-Es que, en el terreno de los principios, todo lo que hay de antidemocrático, de organicista, de nacionalista, de etnista, en las bases de la construcción de la nación vasca de Lizarra está igualmente en el preámbulo de la Constitución española. Desde el punto de vista ideológico y de los valores, en la manera en la que trata algunos temas, como la prioridad de la integridad de la nación española sobre la voluntad de los españoles y el carácter representativo, por herencia, que de esa unidad nacional tiene el Jefe de las Fuerzas Armadas, que es el Rey, es absolutamente organicista, tradicionalista, y se da de bruces con los principios y valores de la democracia. Creo que está llegando la hora de dejar de promocionar demagógicamente esa ecuación.

Aralar, un paso en el aislamiento de los proetarras
Editorial El Mundo 2 Julio 2001

La decisión de la corriente Aralar de no incorporarse la nueva Batasuna, emergida de HB, y constituirse en partido político independiente no ha dejado frío a nadie. Todos los partidos vascos y navarros, salvo el de Otegi, aplaudieron la decisión, y no es para menos. Aunque se trata de un grupo pequeño, su separación de Batasuna, que ha reafirmado recientemente su reivindicación del terrorismo, es la constatación de que pueden abrirse grietas en el monolítico mundo abertzale del que ETA se alimenta. Aralar se ha convertido en el refugio de algunos de los dirigentes más sólidos de la izquierda soberanista, como Patxi Zabaleta, fundador de HB y miembro de su Mesa Nacional mucho tiempo, o Ignacio Aldecoa. 

Es lógico que se hayan visto desbordados por la camada de jóvenes batasunos que rechazan propuestas tan sensatas como la de ceñir sus reivindicaciones al ámbito de las tres provincias vascas. Los miembros de Aralar creen necesario ofrecer a la sociedad una alternativa abertzale contraria a la violencia. Y están en lo cierto: si Aralar se hubiera constituido como partido independiente antes de las elecciones vascas los resultados hubieran sido bien distintos. Los 81.000 votos que perdió EH, y que fueron en su mayor parte al PNV, hubieran encontrado una opción mucho más afín a ellos a la que votar. El respaldo social de Aralar podría medirse en los comicios municipales, o en los autonómicos navarros, ambos dentro de dos años. A la espera de los pasos que vayan dando, hay que congratularse de la valentía de quienes han optado por salir de un mundo que a veces castiga la discrepancia con la muerte.

Entre dos debates
ANTONIO ELORZA El Correo 2 Julio 2001

El debate sobre el Estado de la Nación ha puesto de relieve la diferencia de estilo entre los principales actores de nuestra escena política. José María Aznar se defiende con soltura en este tipo de encuentros, aun siendo un orador reiterativo -«mire usted»-, incapaz todavía de dominar sus estallidos de mal humor. Rodríguez Zapatero es todo lo contrario: relajado, discreto, con una esgrima oratoria similar a la de aquellos púgiles que ganaban siempre a los puntos dejando intacto el rostro del adversario. El catalanista Trías sentó asimismo plaza de hombre bien educado y bien preparado, pero su papel estaba devaluado de antemano por la necesidad de mantenerse cerca del Gobierno. Lo mismo que José Carlos Mauricio, tan práctico y aburguesado. Y el dirigente durante muchos años de un partido comunista cuyo líder Llamazares, IU mediante, sí supo recuperar las esencias de la vieja izquierda que ve en todas las actuaciones del Gobierno un museo de horrores propio del mundo capitalista, lo cual sin duda restó eficacia a algunas críticas que, como las relativas a política exterior o a la presión sobre el poder judicial, se echaron de menos en el cortés discurso de Zapatero.

Anasagasti fue igual a sí mismo. Clamó con acento grave por el diálogo y por un nuevo tipo de relaciones frente al muro del Gobierno, pero con la misma mesura comparó la actitud del Gobierno con Fuerza Nueva, intentó transmitir la impresión de que se iba hacia un centralismo intolerable y rehuyó volverse atrás, y menos pedir disculpas, por su discurso sobre la «desactivación» de las organizaciones pacifistas. Contra los periodistas, de refilón, pero con la inquina de siempre. Y el PNV propone hoy lo mismo, dijo, que cuando hace cinco años pactaba con el PP: la profesión de fe independentista de 2000 y antes Udalbiltza y Lizarra deben de ser manifestaciones originales del ‘espíritu del Arriaga’. Puesto a emborronarlo todo, «tres muertos del nacionalismo democrático» ocasionalmente en atentados sirven en la palabra y en el gesto de Anasagasti para encubrir que los blancos políticos de ETA son en estos últimos tiempos PP y PSOE. A su juicio, el Gobierno que perdió las elecciones a pesar de la «cruzada antinacionalista», es el único destinatario crítico de la censura de los electores. En esto coincidió al cien por cien con Llamazares, satisfechos al parecer ambos de la política trazada en Lizarra, y seguros de que una vez pronunciado el conjuro contra la violencia de ETA, aval de su buena conciencia, pueden volverse sin matiz alguno contra su adversario político: el Gobierno.

De cara al futuro, estamos en el principio de una larga amistad política, rentable desde el punto de vista del PNV. En el caso de IU, tal opción, con su ceguera ante una eventual deriva independentista, puede explicarse sólo teniendo en cuenta el caos mental que representa su «federalismo de libre adhesión», sin tener en cuenta que nuevamente se abre ante IU el espacio político para una crítica razonable desde la izquierda a la cultura de pactos PP-PSOE.

¿Hacia dónde? Resulta aquí explicable el silencio de Anasagasti y tampoco brilló Aznar por su habilidad al preguntarle por la línea política que ahora piensa trazar el PNV. La palabra corresponde ahora a Juan José Ibarretxe en su discurso de investidura. Un acontecimiento que sin duda va a suscitar en toda España una expectación muy superior a la del diálogo entre Aznar y Zapatero.

Aunque por los indicios registrados desde el 13-M no cabe esperar cambios sustanciales en el discurso del lehendakari, dado que a corto plazo la incorporación del PSOE al gobierno resulta imposible y, por consiguiente, al mismo tiempo que evitará irritar a los de Nicolás Redondo buscando aislar en lo posible al PP, Ibarretxe jugará la baza de la severidad y de la autosuficiencia. No va a hablar el hombre acosado del pasado invierno, sino la voz del pueblo vasco encarnado por la mayoría electoral del 13-M. Como viene sucediendo desde entonces, los 575.000 votos de PP y PSOE han dejado de existir e Ibarretxe se fundirá imaginariamente con el sujeto colectivo, la totalidad de los vascos (para el caso, tanto nacionalistas como no nacionalistas).

La línea argumental no variará respecto de lo ya conocido, salvo para enfatizar la oposición a ETA y la negativa a aislar el tema del fin del terror, ‘la paz’ de ‘la normalización’, de la solución del ‘conflicto político vasco’ que solamente puede venir del ejercicio de la libre voluntad del pueblo vasco. (A estas alturas, Madrazo encantado). Lejos de ETA en los medios, cerca en los fines, como siempre. La intransigencia del Gobierno Aznar, incapaz de entender el mensaje del pueblo vasco y reacio a aceptar la democracia, será el blanco de la crítica. El ‘diálogo’ en forma de mesa de negociación entre demócratas para conjugar paz y ‘decisión democrática’, la propuesta, esgrimiendo la posibilidad de dar el salto a partir del Estatuto y de la adicional primera de la Constitución. Aquí el discurso se volverá solemne, invocando la responsabilidad de todos, de atender a la exigencia de paz del pueblo vasco, vencedor en las urnas. Porque Ibarretxe piensa ser el lehendakari de todos. Ya habrá tiempo para el protagonismo del PNV cuando se nombre el gobierno.

Para un ‘happy end’ completo falta sólo la adhesión del PSOE al proyecto, con el obstáculo del pacto antiterrorista. No va a salir del debate de investidura, pero pronto tomará el relevo del Parlamento vasco la Conferencia de Paz con la que Elkarri insiste en la táctica habitual de actuar por encima de las instituciones, con la sustitución de los representantes por ‘la sociedad vasca’. La clave del éxito será atraer de un modo u otro a los socialistas a una reunión cuyas conclusiones son ya conocidas de antemano: la paz por encima de todo, rechazo formal de la violencia de ETA (aun reclamando su presencia o la de los suyos en toda negociación), llamamiento al Gobierno para que abandone la cerrazón del constitucionalismo y de la ‘vía policial’, conveniencia de una mediación internacional y autodeterminación para ir hacia la Euskal Herria unificada y euskaldún. La presión ‘social’ así generada constituiría un respaldo fundamental en la vía soberanista de Ibarretxe, disminuyendo correlativamente el apoyo a ETA. Apuesta que implícitamente se basa una vez más en la convergencia de objetivos. De otro modo, ETA cambiaría de blanco y, por muchas palabras que gaste Ibarretxe, es un riesgo que no piensa correr.

El Foro de Ermua alerta al PP y PSE sobre la “conferencia-trampa” de Elkarri
EP.- Libertad Digital 2 Julio 2001

El miembro de la directiva de El Foro de Ermua, Ernesto Ladrón de Guevara, denunció este lunes que esta organización está preparando unas jornadas centradas en la defensa de la vigencia de la Constitución y el Estatuto de Gernika para el País Vasco, con el objetivo de atraer a los partidos políticos “del bloque constitucional” y evitar que participen en “la tregua-trampa” de Elkarri.

LAdrón de Guevara aseguró que “la Conferencia de Elkarri es, claramente, una conferencia-trampa, ya que esta entidad no es otra cosa que un instrumento de Lizarra. A buen seguro, volverán a pedir el diálogo con ETA, pues son una tramoya del mundo nacionalista”.

En este sentido, añadió que, en su opinión, Elkarri tiene dos objetivos definidos: Afianzar, “con la excusa de la búsqueda de la paz”, al lehandakari Juan José Ibarretxe y “atraer” a los socialistas, “de nuevo”, hacia el gobierno peneuvista. Sin embargo, Guevara dijo confiar en que los partidos “del bloque constitucionalista” no se dejen “engañar”. “A El Foro de Ermua no le preocupa en exceso la estrategia de Elkarri, porque apreciamos principios muy sólidos en el PP y el PSE en su apuesta por el texto constitucional y el Estatuto”, agregó.

Así, El Foro de Ermua pretende impulsar una serie de conferencias y mesas redondas que coincidan en el tiempo con la puesta en marcha de la Conferencia de Paz de Elkarri. “Nuestra intención es impedir que la Conferencia de paz de Elkarri, que es, sin duda, una trampa, introduzca en la sociedad la idea de que es necesario hablar con los terroristas”, manifestó, añadiendo que, por ello, hay que abrir “un debate paralelo” entre los ciudadanos, “contando con el respaldo de los constitucionalistas”.

La Generalitat abrirá oficinas en diez países para contratar inmigrantes
Redacción - Barcelona.- La Razón 2 Julio 2001

La Generalitat abrirá a finales del presente año sendas oficinas en Tánger (Marruecos) y Varsovia (Polonia), y otras ocho más en un plazo de tres años, para contratar inmigrantes con un perfil que se adecue a las ofertas de empleo de las empresas catalanas y para agilizar la tramitación de sus permisos de trabajo y de residencia.

   Este proyecto, que se prevé aprobar a mediados de julio y en el que trabajan conjuntamente el departamento de Trabajo y la Secretaría para la Inmigración, se denomina XILA (Red de Integración y selección laboral en origen) y forma parte del Plan Interdepartamental de la Generalitat 2001-2004 en materia de inmigración.

   El secretario para la Inmigración, Angel Miret, aseguró a Efe que el proyecto inicial era que a finales de este año se pudieran ya abrir oficinas en Tánger (Marruecos) y Varsovia (Polonia), aunque finalmente el proceso podría prolongarse más tiempo.

   Según el proyecto, en un período de tres años se abrirían otras ocho oficinas en Quito (Ecuador), Bucarest (Rumanía), Kiev (Ucrania), Santo Domingo (República Dominicana), Bogotá (Colombia), Lima (Perú), San Petersburgo (Rusia) y Ljubljana (Eslovenia).

«Calidad profesional»
Miret indicó que estas oficinas tendrían el objetivo de «facilitar la contratación en origen de forma que se garantice la calidad profesional, en la medida que pudiéramos regular el flujo de trabajadores y determinar las necesidades específicas en el mercado de trabajo catalán».

   A juicio del responsable de inmigración de la Generalitat, la implantación de esta red de oficinas no precisa ningún cambio legislativo para transferir competencias al Gobierno catalán.

   «No hace falta ningún cambio normativo porque esto lo hacen algunos empresarios por su cuenta y, si lo hacen los empresarios por su cuenta, obviamente el Gobierno de Cataluña también lo puede hacer», afirmó.

   El proyecto XILA prevé que las empresas interesadas expongan a la Oficina de Trabajo de la Generalitat (OTG) el perfil de trabajador que desean y, una vez la delegación territorial de Trabajo certifique que no hay trabajadores autóctonos disponibles, se cursará la solicitud a las oficinas abiertas en el exterior.

Outsourcing de Asuntos Exteriores
Nota del Editor 2 Julio 2001

Dentro de poco veremos que con la prometida reducción de la presión impositiva y la consiguiente e imprescindible mejora de la eficacia de los servicios del estado, éste deberá subcontratar las funciones del Ministerio de Asustos Exteriores a la Generalidad de Cataluña, con la ventaja de que los "generalitos" que sustituyan a los diplomáticos y demás empleados consulares podrán atender a los solicitantes también (tan bien) en catalán.

Prosigue la caída del turismo en el País Vasco tras el fin de la «tregua»
Servimedia - Madrid.- La Razón 2 Julio 2001

El turismo en el País Vasco continúa su tendencia descendente desde que la banda terrorista Eta decidiese romper la «tregua» en noviembre de 1999, según ponen de manifiesto los últimos datos de la agencia estadística del Gobierno vasco, Eustat. De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Establecimientos Turísticos Receptores, durante el mes de mayo las visitas al País Vasco fueron un 10 por ciento inferiores a las del mismo mes del año pasado, ya que se alojaron en los hoteles de esta comunidad 122.548 viajeros, frente a los 136.050 que lo hicieron el mismo mes del año 2000. Este descenso es continuación del que se produjo también el pasado mes de abril, en el que el número de viajeros disminuyó en un 11 por ciento, al registrarse 14.858 visitantes menos que en el mismo mes del año anterior.
   
   Así se consolida la tendencia a la baja que ha registrado el turismo en el País Vasco desde la ruptura de la «tregua» de Eta, momento en el que se puso fin al crecimiento progresivo que se había dado entre los años 1993 y 1999, periodo en el que las visitas a dicha comunidad autónoma aumentaron un 39 por ciento. La media de crecimiento anual del turismo en estos años superó el 6,4 por ciento.

   La disminución del número de viajeros durante este mes de mayo ha afectado, sobre todo, a la provincia de Guipúzcoa, que contabilizó un 20 por ciento de viajeros menos que el mismo mes del año pasado; y a Vizcaya, que perdió un 5 por ciento de turistas. Álava, por el contrario, mejoró en un 4 por ciento sus datos en este periodo.

   Las entradas de viajeros procedentes de otras comunidades autónomas experimentaron una reducción más acusada que las de visitantes del extranjero, con pérdidas del 12 y del 5 por ciento, respectivamente. Los turistas de Andalucía, Asturias, Cataluña y Madrid registraron los mayores descensos. Respecto a los extranjeros, las visitas que más cayeron fueron las procedentes de países europeos como Francia, Holanda, Reino Unido y Portugal, mientras que aumentaron las de Estados Unidos, Canadá e Iberoamérica.

PP y PSOE viajan a Bruselas para buscar apoyo europeo contra Eta
Servimedia - Madrid.- La Razón 2 Julio 2001

Los representantes del PP y del PSOE en la Comisión de Seguimiento del «Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo» viajan hoy a Bruselas para intensificar desde la UnE el aislamiento internacional de Eta. Este objetivo fue acordado en las primeras reuniones de esta comisión, cuyos miembros tratarán de impulsar la cooperación internacional contra el terrorismo, incrementar la sensibilidad hacia sus víctimas, e impulsar diversas medidas judiciales, como la extradición automática o la orden europea de busca y captura. Por parte de los socialistas, acudirán el portavoz parlamentario, Jesús Caldera, y Alfredo Pérez Rubalcaba; mientras que el secretario general del PP, Javier Arenas, y el portavoz en el Congreso, Luis de Grandes, representarán a los «populares». La ronda de contactos comenzará a las cuatro de la tarde, con una entrevista con el ministro de Interior de Bélgica, y continuará con un encuentro con el comisario europeo de Justicia e Interior, Antonio Vitorino. Mañana martes los firmantes del acuerdo se reunirán con el ministro de Justicia belga. Esa misma tarde se entrevistarán con los miembros de las comisiones de Justicia del Senado y de la Cámara de Diputados de ese país.

   La necesidad de cooperar desde la UE para aislar a Eta fue expuesta ya en enero, en encuentros con parlamentarios europeos.

Aznar llega a México para impulsar las acciones contra los etarras que se refugian en el país azteca
Agencias Libertad Digital 2 Julio 2001

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha llegado a México a las 19:40 de este domingo (2:40 de la madrugada del lunes hora española) en su segundo viaje oficial al país azteca. El presidente español aprovechará su encuentro con el presidente Vicente Fox para agradecer la tradicional colaboración que el país azteca presta desde la “era Zedillo” a la lucha contra ETA, una cooperación que se ve reflejada en los esfuerzos de las autoridades mexicanas en la expulsión de etarras.

Durante su estancia, que se prolongará hasta el jueves día 5, el jefe del Ejecutivo dará un nuevo impulso a las ya buenas relaciones institucionales, comerciales y culturales entre ambos países y avanzará el compromiso español para que las relaciones entre México y la UE se vean reforzadas durante la presidencia española de la UE, en el primer semestre del 2002. Aznar visitará Mexico D.F. y la ciudad de Monterrey. El jefe del Ejecutivo expresará su deseo de que las autoridades mexicanas sigan impulsando la acción policial y judicial contra los terroristas que se refugian en el país, en línea con la política iniciada durante el mandato de Zedillo.

En esa época fueron expulsados por la vía administrativa 19 etarras y, gracias a las 3 nuevas expulsiones que se han llevado a cabo bajo el Ejecutivo de Fox, se pudieron localizar los zulos donde permanecían secuestrados José María Aldaya y Cosme Delclaux. Aznar, por su parte, mostrará la disposición del Gobierno a cooperar con las autoridades mexicanas en la mejora de la seguridad en el país —uno de los grandes problemas a los que se enfrenta México—, a través del fortalecimiento de los intercambios, ya existentes, entre funcionarios de la Administración judicial y policial de ambos Estados.

Además, durante su gira oficial por tierras mexicanas, Aznar tiene previsto celebrar un encuentro con los directivos de los medios de comunicación más importantes del país, en el que les explicará, entre otros asuntos, la situación actual que vive el País Vasco.

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