AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 5 Julio   2001
#La voz de las víctimas
RAÚL GONZÁLEZ ZORRILLA El Correo 5 Julio 2001

#Camisas de fuerza
Editorial La Estrella 5 Julio 2001

#El Foreign Office y Eta
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 5 Julio 2001 

#Con la plantilla vasca
Enrique de Diego Libertad Digital 5 Julio 2001

#El terrorismo sigue como primer problema
El Mundo 5 Julio 2001

#Periodistas amenazados rechazan un debate con otros de EH
BILBAO. M. Alonso ABC 5 Julio 2001

#Europa responde
ROSA DÍEZ GONZÁLEZ El País 5 Julio 2001

#La AVT pide que Pepe Rei vuelva a la cárcel
El Mundo 5 Julio 2001

#La mitad del fondo de la fundación de víctimas será privado
C. M. - Madrid.- La Razón 5 Julio 2001

#«El 13-M cambió el lenguaje de Ibarretxe pero no el miedo»
LOGROÑO EL CORREO 5 Julio 2001

#La UE da un plazo de dos meses a España para acabar con las «vacaciones fiscales» vascas
MADRID. José Luis Lorente ABC 5 Julio 2001

La voz de las víctimas
RAÚL GONZÁLEZ ZORRILLA El Correo 5 Julio 2001

Unas recientes declaraciones del antropólogo Juan Aranzadi a este periódico plantean algunas cuestiones discutibles, pero, fundamentalmente, son sus reflexiones sobre el papel que han de desempeñar las víctimas del terrorismo en la política vasca las que más llaman la atención, viniendo por lo demás de quien es uno de nuestros más brillantes pensadores.

Dice Juan Aranzadi que «bajo el influjo del dolor se pierde la sensatez» y que, como consecuencia, «el discurso político de las víctimas es tan respetable como el de cualquier otra persona». Además, Aranzadi añade que, concretamente, es el «bloque constitucionalista» quien instrumentaliza a las víctimas, presuponiendo, por lo tanto, que los familiares de los cientos de hombres y mujeres asesinados por la banda terrorista ETA, y por otras organizaciones criminales, son absolutamente incapaces de vertebrar por sí mismos un discurso coherente y unitario lejos del cobijo de deter- minadas formaciones políticas.

Ciertamente, es complicado entender las afirmaciones del autor de ‘El escudo de Arquíloco’, ya que, durante treinta años de sufrimiento provocado por la barbarie terrorista, resulta francamente difícil hallar pruebas de que las víctimas hayan jugado algún papel, político o no, en la realidad política vasca o española. Más bien, al contrario, durante prácticamente tres décadas, las víctimas del terrorismo han estado abocadas al más absoluto de los silencios y de la vergüenza por los continuos señalamientos y desprecios que han tenido que soportar de buena parte de la sociedad vasca. En Euskadi, las víctimas del terrorismo no solamente han tenido que padecer sus pérdidas familiares en soledad, sino que, además, han debido soportar la victimización añadida de quienes, instalados en la ignominia más profunda, no tenían escrúpulos en justificar, alabar y jalear los asesinatos más viles y crueles.

Solamente desde hace dos años y medio, cuando buena parte de las víctimas vascas del terrorismo se asociaron en el Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (COVITE), las víctimas comenzaron a expresar públicamente sus demandas materiales y éticas, su aspiración de Justicia y su necesidad de releer nuestra historia más reciente con el fin de defender el buen nombre y la dignidad de todos sus familiares asesinados por defender la democracia y la libertad. Y, a pesar de lo que piense Juan Aranzadi o muchos líderes nacionalistas que opinan como él, resulta francamente espinoso encontrar en las víctimas del terrorismo ningún pronunciamiento político que vaya más allá del ámbito que les afecta directamente. ¿Acaso no podían posicionarse las víctimas del terrorismo frente a un Gobierno, como el anterior Ejecutivo liderado por Juan José Ibarretxe, que estaba sustentado por quienes jamás han condenado un atentado de ETA? ¿Carecían las víctimas de legitimidad para negarse a asistir a una Comisión de Derechos Humanos en la que estaba presente un antiguo miembro de ETA? ¿No podían negarse las víctimas a reconocer a un lehendakari que lo era con los votos de quienes habían ‘comprendido’ el asesinato de sus familiares? ¿Qué interés político puede hallarse en esos posicionamientos de las víctimas del terrorismo?

Es imposible sostener con cierta solidez argumental que las víctimas del terrorismo intervienen en el juego político. Pero, faltaría más, éstas tienen voz para expresar cuáles son sus necesidades, materiales, sociales y éticas, y para transmitir a los ciudadanos cuál debería ser, en su opinión, la sociedad que todos necesitamos. Las víctimas, por el hecho de serlo, presentan unas necesidades fundamentales que, además de materiales, son de justicia reparadora y de recuperación de la memoria histórica. Y estas urgencias, para ser paliadas, necesitan de un apoyo político que, luego, las formaciones representadas en un determinado Gobierno podrán otorgar o no.

Pero es que, además, estas reclamaciones de las víctimas han de tener una prioridad fundamental porque en ellas se agazapa el testimonio palpable del drama que vivimos en el País Vasco y en el resto de España y porque, como conocedoras directas del horror que se encierra detrás de cada crimen, las víctimas son los referentes sociales más indicados para poner de manifiesto toda la crueldad ética que se encierra detrás de cada atentado. Además, la sociedad vasca jamás podrá regenerarse moralmente si antes no ha reconocido el daño causado a miles de víctimas del terrorismo directas e indirectas, sin pedir a éstas explícitamente perdón por los muchos años de abandono y desprecio a los que han sido sometidas y sin reconocer que detrás del rostro dolorido de cada viuda, de cada madre a la que le han arrebatado un hijo, se encuentra el fracaso de toda una colectividad que ha pasado demasiado tiempo callando, ocultando y haciendo oídos sordos ante el horror fascista tejido, principalmente, por ETA y sus cómplices de paisano. En este sentido, ¿se atrevería Juan Aranzadi a decir también que el enorme trabajo de reconstrucción ética llevado a cabo en otro tiempo y en otro espacio, por ejemplo, por personalidades individuales como Primo Levi o por entidades colectivas como las víctimas de las múltiples dictaduras sudamericanas es una labor que carece de sensatez al estar marcada por el padecimiento y el duelo?

Querer encerrar a las víctimas del terrorismo en una jaula donde han de ser acalladas con tardías ayudas asistenciales, con apoyos compasivos o con comprensivos lamentos, es un profundo error que, desde luego, nada tiene que ver con la imagen de entereza, de dignidad ética, de lucidez y de serenidad que han dado las propias víctimas durante varias décadas de barbarie terrorista. Pero, además, silenciar a las víctimas por su presunta falta de buen juicio es enmudecer prácticamente a la mitad de la sociedad vasca que, hoy en día, se encuentra profundamente victimizada por su absoluta incapacidad para hablar, escribir, opinar, pensar o debatir, para vivir en general, sin miedo, sin ira o sin dolor. Desde luego, no podrán hacer política los ciudadanos no nacionalistas o los intelectuales, los empresarios o los periodistas no afines al mundo abertzale y, por lo tanto, víctimas preferentes de la barbarie etarra. ¿Habrá que dejar, entonces, el rumbo de nuestra sociedad en manos de los adláteres de los verdugos o en poder de los comprensivos con el horror? A estas alturas, y sin ningún género de dudas, ellos son, tras varias décadas de inmersión en la atrocidad del terrorismo, los únicos vascos no mediatizados por el dolor ni marcados por la ausencia impuesta de sus seres queridos.

Camisas de fuerza
Editorial La Estrella 5 Julio 2001

La requisitoria de Arnaldo Otegi contra Aralar ha tenido su primera consecuencia. Patxi Zabaleta y Pablo Muñoz renuncian a los puestos públicos que ocupaban como representantes de EH en las instituciones navarras. Han reaccionado con la dignidad que les caracteriza. Pero la contrapartida es muy dura. Lejos de atisbarse algún resquicio de esperanza en que la moderación y el buen sentido presidan la política de Batasuna, ésta parece encaminarse hacia los dogmatismos y fundamentalismos de la peor historia de HB. La marcha de Batzarre tras el fin de la tregua y la reanudación de los atentados fue la primera defección en el seno de EH. Le siguió Zutic, el núcleo mejor equipado doctrinalmente de la izquierda abertzale. Ahora, al mismo tiempo, Abertzaleen Batasuna –la HB vascofrancesa- y Aralar.

Los miembros de esta última, con Zabaleta a la cabeza, venían discrepando sistemáticamente de la línea oficial de no condenar los actos terroristas y supeditar a la coyuntura política la presencia en el parlamento vasco. Aralar apostaba por la política al margen y por encima de la violencia. Por la confrontación de ideas sin más armas que el diálogo y el compromiso. Por el respeto a las peculiaridades navarras y el rechazo del uniformismo vasco. Su permanencia en EH debió servir de levadura para el reagrupamiento de las minorías pacifistas y radicales en su defensa de la acción política y en el rechazo de la violencia armada. Perder el concurso de Zabaleta y Muñoz es un lujo que EH y Batasuna no podían permitirse. De nuevo los “militares” imponen su criterio sobre los civiles. Stormont fue posible, entre otras razones, por la prevalencia del Sinn Fein sobre el IRA. Aquí, mientras ETA mande en Batasuna, apaga y vámonos. En lugar de pluralismo ideológico, camisas de fuerza e imposiciones uniformistas.

El Foreign Office y Eta
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 5 Julio 2001 

«Hay más posibilidades de resultar muerto-herido en un accidente de carretera que por una bomba de Eta». Ha tenido que ser el Foreign Office británico quien defina el terrorismo en su verdadera dimensión cuantitativa.

Pues lo que afecta a un turista inglés no es distinto de lo que amenaza a cualquier español. Otra cosa es el asesinato de personas por su pertenencia a un partido o una empresa periodística. Aunque la propaganda antiterrorista los confunda en una sola calamidad social, el terrorismo difunde dos tipos psicológicos de horror que se propagan con arreglo a dos mecanismos sociológicos distintos, según sea la naturaleza indiscriminada o discriminada de las víctimas. Ambos tipos de miedo tienen, por sus móviles, causa política, pero sólo uno de ellos alcanza, por sus efectos, a la clase dirigente del Estado y la sociedad. La efectividad de este miedo concreto alimenta la inspiración y la constancia del terrorismo político. Mientras que el otro tipo de miedo abstracto y generalizado, provocado por los atentados indiscriminados, constituye el fundamento incierto y vacilante del terrorismo civil. La onda expansiva de su rechazo es tan universal que llega a resquebrajar la cohesión de Eta.

   El Foreign Office dice la verdad al recordarnos la ínfima importancia cuantitativa del terrorismo civil. Al que solamente la hipérbole de la propaganda antiterrorista puede calificar de lacra social. En general, la huella mortal dejada por Eta con sus dos tipos de acción criminal es muchísimo menor que la de los accidentes de tráfico y los accidentes laborales.

   ¿Cómo explicar la irresponsable torpeza de los que ¬desde el Gobierno, los partidos políticos o los medios de comunicación¬ hacen el juego a los fines del terrorismo, convirtiendo a éste, como él quiere, en la lacra social de España?

   Las respuestas basadas en la intencionalidad homicida de los atentados terroristas, en contraste con la mera accidentalidad de las muertes ocasionadas por el tráfico de vehículos o por la siniestralidad laboral, dejan de tener en cuenta el hecho social de que los asesinatos comunes son también mucho más numerosos.

   Ninguna justificación de tipo sociológico puede explicar que el terrorismo haya sido elevado a la categoría de lacra social y primera preocupación nacional. Lacras sociales son las secuelas de una insanidad o enfermedad colectiva. La delincuencia común es una lacra de la miseria y la incultura. ¿De qué enfermedad es lacra el terrorismo?

   Los que usan la palabra lacra no saben lo que dicen, pero los que la meten en el lenguaje de las masas, desde posiciones de poder político o de dominio de la opinión, son conscientes de que con ella están introduciendo la idea inconsciente, y por ello imposible de evitar, de que el terrorismo de Eta es la secuela inevitable de la enfermedad nacionalista vasca. Una de las causas de que Eta dure es, precisamente, su consideración de lacra del nacionalismo vasco. La propaganda electoral del PP y del PSOE en los últimos comicios descansó en esa perversidad.

   Salvo el respeto a las ideas respetables, nada hay en mi pensamiento que pueda servir de apoyo a la causa nacionalista. Pero padezco un sentimiento permanente que, junto a mi pasión por la libertad política, domina mi condición de hombre público: el desprecio a la falsedad y a la imbecilidad de las ideas de la oligarquía del Estado de partidos. Y es tan falso que Eta sea la lacra del PNV, como imbécil decirlo sin creerlo.

   Se deben excusar los errores de la inteligencia. Incluso las falsedades nacidas de la incultura. Jamás las mentiras de la estolidez. No juzgo la acción policial, pues desconozco su intimidad, pero la política antiterrorista de la Transición, a la vez que sirve de aliento a los fines de Eta, legitima el fracaso de los gobiernos con el formidable estrépito de su estupidez.

Con la plantilla vasca
Por Enrique de Diego Libertad Digital 5 Julio 2001

Sea verdad o sea ficción, parece que de ahora en adelante la unidad, el destino o la convivencia común que conocemos con el nombre de España está en cuestión. De nuevo se la juega en Galicia en el mes de octubre, previsiblemente en la tercera semana. No deja de ser curioso que mientras en el País Vasco los socialistas militan en el españolismo (concepto diabolizado, pero en sí mismo bastante aceptable, pues España es una sociedad abierta), mientras en Galicia lo hacen en el nacionalismo. No resulta difícil entender, por cuestiones estratégicas y aún de confusión ideológica, tal contradicción supina, aunque sí lo resulta asumir la suma de las siglas autonómicas que componen el PSOE como un proyecto nacional y no como una mera superestructura de márketing. Se puede hacer un recorrido por las direcciones autonómicas del PSOE y encontrar matices que van desde la identificación de la idea de España con la de libertad personal hasta los que apuestan por fórmulas graduales de separatismo, por sí o en coyunda con sus aliados.

Los resultados de Galicia se van a analizar, sin duda alguna, desde el parámetro nacionalista, con la plantilla vasca. Los nacionalistas se preparan en sus cuarteles de verano para una nueva ofensiva independentista en otoño enarbolando los pendones de la declaración de Barcelona. Curiosa coyunda de nacionalistas a los que une el odio a la España democrática. En principio, estas esperanzas desestabilizadoras parten de una equivocada lectura de los resultados vascos, donde el nacionalismo bajó. Pero Galicia se ha convertido en el elemento de contrastación de las interpretaciones dispares, y con frecuencia interesadas. España se juega de nuevo en Galicia y ese estar al borde de la quiebra y la crispación es ya de por sí una pésima costumbre.
  

El terrorismo sigue como primer problema
MADRID.- El terrorismo se confirma como el principal problema general de los españoles, según la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que se hizo pública ayer.
El Mundo 5 Julio 2001

El terrorismo ha estado en cabeza de esta lista desde hace un año. Sólo en el sondeo de febrero el primer puesto lo ocupó el paro que, en las restantes encuestas, ha estado siempre en segundo lugar, como en la que se presentó ayer.

Así, el terrorismo fue citado por el 75,5% de las encuestas, doce puntos por encima del paro.

El 23,9% considera que la situación política es buena o muy buena, mientras que el 21,5% cree que es mala o muy mala. En lo que se refiere a la situación económica, el 31% de los españoles la juzga buena o muy buena, mientras que el 13% opina justo lo contrario.

En la encuesta del CIS se hace especial hincapié en el trabajo de las ONG' s. Y los datos no son muy positivos. El 63% reconoce no haber dado dinero a estas organizaciones en el último año, e incluso el 93% admite que no trabajaría para ellas sin cobrar. Eso sí, la encuesta ofrece también algunos datos positivos. El 70% colabora con ONG' s donando ropa, el 50% con alimentos y el 54% ayuda económicamente cuando se producen catástrofes naturales.

El CIS no presentará públicamente el sondeo referido al debate sobre el estado de la Nación, que sólo podrá consultarse a través del banco de datos del Centro, ya que no incluye datos de intención de voto. Así lo dijo ayer el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Jorge Fernández Díaz, quien precisó que la encuesta sobre la cita parlamentaria, que se celebró la pasada semana, estará terminada a lo largo de este mes.

Periodistas amenazados rechazan un debate con otros de EH
BILBAO. M. Alonso ABC 5 Julio 2001

Periodistas que pueden considerarse en la diana de ETA se han negado a participar en un seminario organizado por la Fundación Sabino Arana sobre «Información y conflicto vasco» con compañeros de profesión de la órbita de HB, según confirmó a ABC el abogado Txema Montero, organizador del seminario. La situación no tiene precedentes, ya que la Fundación Sabino Arana ha llegado a sentar en sus mesas de debate a empresarios amenazados por ETA con representantes del sindicato nacionalista radical LAB.

El seminario «Información y conflicto vasco», que pretendía organizar la Fundación Sabino Arana, ha sido suspendido, al menos por el momento, ya que profesionales de la información no nacionalistas se han negado a sentarse junto a otros de la órbita de HB. Txema Montero no quiso hablar de nombres, «para que nadie se vea en la situación de figurar como vetado o como vetante, como diana -dijo- o como sospechoso», pero dejó claro que eran los no nacionalistas los que no han querido sentarse con periodistas próximos a la izquierda abertzale, señalando que se habían quedado únicamente con periodistas de un «sólo lado», por lo que se suspendió el debate.

En opinión de Montero el ambiente está enrarecido en los medios de comunicación porque, en su opinión, «quien tendría que ser observador ha sido puesto en una diana».

Europa responde
ROSA DÍEZ GONZÁLEZ El País 5 Julio 2001

Rosa Díez González es presidenta de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo. Rdiez@europarl.eu.int

Decía Felipe González en un artículo publicado en este mismo medio en mayo de 1998 que la estrategia de los terroristas nunca ha sido conseguir una mayoría de voluntades, sino aterrorizar a la mayoría para someterla. Decía también que el verdadero principio del fin de la violencia de ETA llegará cuando los demócratas marquemos una línea clara que les conduzca -a ellos y a quienes los utilizan o se aprovechan- a perder la esperanza de obtener ventaja alguna, ni personal ni política, con lo que hacen.

En ese camino, el de que los terroristas pierden la esperanza de someter a la mayoría a fuerza de terror y totalitarismo, es en el que debe de insertarse la iniciativa del Parlamento Europeo puesta en marcha tras la Declaración sobre Terrorismo en España, que fue sancionada en octubre de 2000 por más de cuatrocientos europarlamentarios de toda condición ideológica y procedencia territorial.

El Parlamento Europeo, a través de la Comisión de Libertades, Derechos de los Ciudadanos, Justicia e Interior, ha iniciado ya el debate del informe, que será aprobado en el primer pleno de septiembre. Los europeos responden así a una demanda de solidaridad activa en la lucha contra el terrorismo de ETA, que lleva más de veinte años asesinando contra la democracia, a la vez que por primera vez en la historia de las instituciones europeas deciden mandatar desde el PE al Consejo para que ponga en marcha un instrumento que permita perseguir con eficacia a los terroristas en cualquier lugar de Europa: la orden de busca y captura.

Ésta es una iniciativa que tiene una gran importancia y marca, además, un antes y un después en la actitud de Europa respecto del terrorismo en el territorio de la Unión. Es verdad que el PE ha hecho pronunciamientos varios contra la actividad terrorista, pero nunca ha tenido una posición tan activa para combatirlo. El gran cambio que se ha producido es la suma, sin duda, de muchos esfuerzos, de mucha pedagogía; pero es también la consecuencia de una dramática situación de ataque a las libertades que se produce en una parte de Europa y ante la que el conjunto no ha podido ni ha querido mantenerse por más tiempo al margen.

Por eso, el PE lleva algún tiempo respondiendo al terrorismo etarra como lo que es: un problema europeo que requiere una respuesta europea. No es un problema de los españoles, o de los vascos, porque cuando una parte de la ciudadanía europea ve amenazada su libertad, la libertad de todos los europeos está amenazada. Por eso se responde desde las instancias europeas con algo más que palabras solidarias. Por eso esta iniciativa persigue la puesta en marcha de un instrumento que nos ayude a todos a lograr un mayor grado de seguridad y libertad y que les haga llegar a los terroristas el mensaje de que no habrá un lugar de Europa, por muy lejano que esté, en el que puedan vivir con impunidad. ¿Qué mejor receta para que pierdan la esperanza?

En este informe, que estamos ya debatiendo, se establecen con claridad algunos principios, que no por obvios carecen de interés. Algo tan sencillo como que el diálogo debe de ser democrático, o sea, entre demócratas, o que la lucha contra el terrorismo y los acuerdos entre partidos tiene como objeto defender la democracia. Pero lo más importante son sus tres recomendaciones al Consejo: 1. Que adopte disposiciones legales a escala europea respecto de los elementos constitutivos de infracción y las sanciones aplicables. Es decir, que definamos el delito de terrorismo y su sanción. 2. Que adopte una decisión marco con vistas a la armonización legislativa y a la creación de un espacio común de libertad, seguridad y justicia europeo, que permita suprimir los procedimientos formales de extradición y se adopte el principio de reconocimiento mutuo de las resoluciones judiciales. 3. Que adopte una decisión marco por la que se establezcan medidas que regulen y garanticen la ejecución de una orden de busca y captura por delitos de terrorismo.

Qué duda cabe que estamos ante recomendaciones complejas desde el punto de vista jurídico; pero no es menos cierto que frente a esa complejidad, la voluntad política en la que se sustentan estas recomendaciones goza de un amplísimo consenso, que habrá de garantizar la superación de todas las trabas.

Me atrevo, pues, a decir que cuando, en el primer pleno de septiembre, el Parlamento Europeo apruebe este informe, la Unión habrá dado la mejor respuesta que nunca dio a los terroristas: se acabó el cobijo, se acabaron las normas coladero, se acabaron los silencios y la impunidad. ETA dijo siempre que quería internacionalizar el conflicto. Europa le responde europeizando la estrategia: todos juntos para defender la democracia.Decía Felipe González en un artículo publicado en este mismo medio en mayo de 1998 que la estrategia de los terroristas nunca ha sido conseguir una mayoría de voluntades, sino aterrorizar a la mayoría para someterla. Decía también que el verdadero principio del fin de la violencia de ETA llegará cuando los demócratas marquemos una línea clara que les conduzca -a ellos y a quienes los utilizan o se aprovechan- a perder la esperanza de obtener ventaja alguna, ni personal ni política, con lo que hacen.

En ese camino, el de que los terroristas pierden la esperanza de someter a la mayoría a fuerza de terror y totalitarismo, es en el que debe de insertarse la iniciativa del Parlamento Europeo puesta en marcha tras la Declaración sobre Terrorismo en España, que fue sancionada en octubre de 2000 por más de cuatrocientos europarlamentarios de toda condición ideológica y procedencia territorial.

El Parlamento Europeo, a través de la Comisión de Libertades, Derechos de los Ciudadanos, Justicia e Interior, ha iniciado ya el debate del informe, que será aprobado en el primer pleno de septiembre. Los europeos responden así a una demanda de solidaridad activa en la lucha contra el terrorismo de ETA, que lleva más de veinte años asesinando contra la democracia, a la vez que por primera vez en la historia de las instituciones europeas deciden mandatar desde el PE al Consejo para que ponga en marcha un instrumento que permita perseguir con eficacia a los terroristas en cualquier lugar de Europa: la orden de busca y captura.

Ésta es una iniciativa que tiene una gran importancia y marca, además, un antes y un después en la actitud de Europa respecto del terrorismo en el territorio de la Unión. Es verdad que el PE ha hecho pronunciamientos varios contra la actividad terrorista, pero nunca ha tenido una posición tan activa para combatirlo. El gran cambio que se ha producido es la suma, sin duda, de muchos esfuerzos, de mucha pedagogía; pero es también la consecuencia de una dramática situación de ataque a las libertades que se produce en una parte de Europa y ante la que el conjunto no ha podido ni ha querido mantenerse por más tiempo al margen.

Por eso, el PE lleva algún tiempo respondiendo al terrorismo etarra como lo que es: un problema europeo que requiere una respuesta europea. No es un problema de los españoles, o de los vascos, porque cuando una parte de la ciudadanía europea ve amenazada su libertad, la libertad de todos los europeos está amenazada. Por eso se responde desde las instancias europeas con algo más que palabras solidarias. Por eso esta iniciativa persigue la puesta en marcha de un instrumento que nos ayude a todos a lograr un mayor grado de seguridad y libertad y que les haga llegar a los terroristas el mensaje de que no habrá un lugar de Europa, por muy lejano que esté, en el que puedan vivir con impunidad. ¿Qué mejor receta para que pierdan la esperanza?

En este informe, que estamos ya debatiendo, se establecen con claridad algunos principios, que no por obvios carecen de interés. Algo tan sencillo como que el diálogo debe de ser democrático, o sea, entre demócratas, o que la lucha contra el terrorismo y los acuerdos entre partidos tiene como objeto defender la democracia. Pero lo más importante son sus tres recomendaciones al Consejo: 1. Que adopte disposiciones legales a escala europea respecto de los elementos constitutivos de infracción y las sanciones aplicables. Es decir, que definamos el delito de terrorismo y su sanción. 2. Que adopte una decisión marco con vistas a la armonización legislativa y a la creación de un espacio común de libertad, seguridad y justicia europeo, que permita suprimir los procedimientos formales de extradición y se adopte el principio de reconocimiento mutuo de las resoluciones judiciales. 3. Que adopte una decisión marco por la que se establezcan medidas que regulen y garanticen la ejecución de una orden de busca y captura por delitos de terrorismo.

Qué duda cabe que estamos ante recomendaciones complejas desde el punto de vista jurídico; pero no es menos cierto que frente a esa complejidad, la voluntad política en la que se sustentan estas recomendaciones goza de un amplísimo consenso, que habrá de garantizar la superación de todas las trabas.

Me atrevo, pues, a decir que cuando, en el primer pleno de septiembre, el Parlamento Europeo apruebe este informe, la Unión habrá dado la mejor respuesta que nunca dio a los terroristas: se acabó el cobijo, se acabaron las normas coladero, se acabaron los silencios y la impunidad. ETA dijo siempre que quería internacionalizar el conflicto. Europa le responde europeizando la estrategia: todos juntos para defender la democracia.

La AVT pide que Pepe Rei vuelva a la cárcel
El Mundo 5 Julio 2001

MADRID.- La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) pidió ayer que el periodista Pepe Rei vuelva a prisión tras confirmar la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional su procesamiento en el caso Egin. El portavoz de la AVT, Paulino Baena, indicó que este nuevo encarcelamiento es indispensable, porque Rei está acusado de ser un «comisario de ETA» y no va a hacer «nada bueno» estando en libertad.

Dijo que los que han sufrido el terrorismo se sentirían «muy aliviados» si Rei, director de la clausurada revista Ardi Beltza volviera a la cárcel, ya que la conducta que se le imputa es «extraodinariamente grave». Añadió que la confirmación del procesamiento pone de manifiesto la «actuación ligera» de la Sección Cuarta.

La mitad del fondo de la fundación de víctimas será privado
C. M. - Madrid.- La Razón 5 Julio 2001

Los firmantes del «Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo» presentarán la próxima semana su iniciativa de crear una gran fundación de ayuda a las víctimas de Eta al conjunto de entidades aglutinadoras de este colectivo, una vez que ya han recibido el aval de la AVT, la mayoritaria.

   Además, los dos principales responsables de sacar adelante este proyecto, el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos, y el diputado socialista Alfredo Pérez Rubalcaba trabajan en la línea de conseguir que casi el 50 por ciento de la financiación de la nueva institución sea de carácter privado, corriendo a cargo de bancos y grandes empresas, a los que se instará a que además del apoyo en el terreno económico se avengan a prestar su imagen corporativa. El objetivo es que, de esta manera, la sociedad española visualice su firme compromiso en la lucha contra la banda etarra.

«El 13-M cambió el lenguaje de Ibarretxe pero no el miedo»
ANA URCHUEGUÍA ALCALDESA DE LASARTE (PSE-EE)
LOGROÑO EL CORREO 5 Julio 2001

La alcaldesa de Lasarte, la socialista Ana Urchueguía, considera que las elecciones autonómicas «han cambiado el lenguaje» del lehendakari en funciones, Juan José Ibarretxe, pero no han servido para acabar con «la extorsión y el miedo» de quienes están amenazados por ETA. «La situación de las personas que están peligro no ha variado. No podemos ir a tomar café ni a cenar dos días seguidos en el mismo sitio porque HB sigue amenazando la libertad de expresión», explicó tras participar en Navarrete (La Rioja) en un acto sobre cooperación y derechos humanos.

La regidora de Lasarte, conocida por su reacción al enfrentarse con los ediles de EH cuando ETA asesinó a su teniente alcalde, Froilán Elespe, no comprende por qué Ibarretxe no ha formado Gobierno con mayor rapidez para dar imagen de tranquilidad y equilibrio». Urchueguía considera inconcebible que en «una situación tan dramática -porque ahora hay más personas amenazadas que el 13 de mayo-» se estén llevando los plazos para formar el Ejecutivo como si hubiese normalidad. Los etarras «no cogen vacaciones, siguen haciendo su trabajo», recordó.

En este sentido, aseguró no entender cómo una sociedad tan desarrollada como la vasca está acosada por el problema del terrorismo. «Vivimos una situación de abundancia, con una renta per cápita elevada, gente emprendedora. Tenemos todas las condiciones para ser una comunidad fenomenal, que -afirma- no hay ninguna razón para que una banda terrorista reivindique la independencia».

La UE da un plazo de dos meses a España para acabar con las «vacaciones fiscales» vascas
MADRID. José Luis Lorente ABC 5 Julio 2001

La Comisión Europea hará pública el próximo martes su decisión de declarar ilegales las «vacaciones fiscales» vascas. En una dura resolución contra lo aprobado por el Gobierno vasco, la Comisión insta a España (único interlocutor ante la UE) a suprimir el régimen de ayudas, a exigir a las empresas beneficiarias el reembolso inmediato de las mismas y a informar en un plazo de dos meses de las medidas adoptadas.

La Comisión Europea abrió en julio de 1999 varios expedientes contra las denominadas «vacaciones fiscales» —con las que el Gobierno vasco premió a las empresas que escogieron esa Comunidad autónoma para sus inversiones— por entender lo que, tras dos años de discusiones y análisis, considera probado: son ayudas públicas que distorsionan la libre competencia en el Mercado Único. Así lo entendieron en su día las Comunidades autónomas limítrofes, La Rioja, Castilla y León y Cantabria, que elevaron su queja hasta el Ejecutivo comunitario.

SIN DEBATE
El documento de la Comisión Europea —que se aprobará sin debate el próximo martes— declara «incompatibles» con el Mercado Único las exenciones de entre el 25 al 99 por ciento del impuesto de sociedades y los créditos fiscales del 45 por ciento del valor de la inversión para aquellas empresas que se instalaron en el País Vasco.

Por esa razón, el órgano comunitario insta al Gobierno a suprimir de inmediato el régimen de ayudas, en la medida en que siga vigente. En este sentido, el Ejecutivo vasco alegó, entre otras cosas, que las «vacaciones» fueron ya derogadas, en virtud de la «paz fiscal» pactada con el Gobierno central en enero del año pasado, aunque este argumento no ha alterado la capacidad jurídica de la Comisión para examinar la medida, pronunciarse y sancionar.

El Ejecutivo comunitario insta también a España a adoptar «todas las medidas necesarias» para exigir a las empresas beneficiaras el reembolso de las ayudas. «La recuperación —concluye el texto al que ha tenido acceso ABC— se efectuará sin dilación y con arreglo a los procedimientos del Derecho nacional, siempre que estos permitan la ejecución inmediata y efectiva de la presente decisión. La ayuda recuperable devengará intereses por el periodo comprendido entre la fecha en que los beneficiarios dispusieron de ella y la de su recuperación».

Por último, el documento insta a las autoridades españolas a informar a la Comisión, en un plazo de dos meses, de las medidas adoptadas en cumplimiento de la resolución comunitaria.

En sus consideraciones, la Comisión echa por tierra cada una de las alegaciones del Gobierno Vasco. Así, el Ejecutivo comunitario explica que la reducción de la base imponible tiene un objetivo de política económica que no es inherente al sistema fiscal. «Dicha reducción no se justifica, pues, por la naturaleza o la economía del sistema».

En cuanto al argumento de la existencia de una presión fiscal global superior en el País Vasco, como alegó el Ejecutivo autonómico, la Comisión explica que no es pertinente en este caso concreto, «ya que el procedimiento se abrió contra una medida específica y no contra el conjunto del sistema fiscal de los tres territorios vascos». Es decir, el Ejecutivo comunitario quiere dejar claro que no cuestiona el concierto económico del País Vasco.

En conclusión, la Comisión considera que las vacaciones fiscales y otras ventajas tributarias acordadas por el Gobierno vasco «tienen carácter de ayuda estatal, dado que constituye una ventaja comparativa, es concedida por un Estado miembro y procede de las arcas del mismo, afecta a los intercambios comerciales intracomunitarios y falsea la competencia al favorecer únicamente a determinadas empresas».

FALTA DE DATOS
La Comisión recuerda que las tres provincias vascas no pudieron beneficiarse de las excepciones regionales para conceder las ayudas, ya que tienen un Producto Interior Bruto superior al 75 por ciento de la media de la UE. Además, el Ejecutivo comunitario explica que, tras su decisión de incoar el procedimiento, intentó recabar toda la información relativa a las ayudas y a las circunstancias particulares de cada empresa. Sin embargo, recuerda que las autoridades españolas (en este caso, las vascas) no facilitaron ninguno de esos datos. «Resulta contradictorio reprochar a la Comisión —como ha hecho el Gobierno autonómico— una falta de precisión en su valoración cuando se han negado a proporcionar los pormenores solicitados».

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