AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 7 Julio   2001
#El juicio por prevaricación contra el rector de la Rovira deriva en un acto nacionalista
L. CAMBRA / EL PAÍS | Tarragona / Barcelona El País 7 Julio 2001

#La juez ilegal o la ruleta en catalán
Nota del Editor 7 Julio 2001

#Todos a una
Breverías ABC 7 Julio 2001

#Ibarretxe no elige un buen camino para combatir a ETA
Impresiones El Mundo 7 Julio 2001

#Sigue el miedo
Editorial ABC 7 Julio 2001

#Paz y autogobierno
Editorial El Correo 7 Julio 2001

#El Gobierno arremete contra Ibarretxe por dar prioridad a la autodeterminación
J.ITURRI ( CARMEN REMIREZ DE GANUZA El Mundo 7 Julio 2001

#EH quería «celebrar» el asesinato de Blanco con un concierto en Ermua
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 7 Julio 2001

#Ertzainas denuncian que no fueron avisados tras dos atentados
SAN SEBASTIÁN. Vasco Press ABC 7 Julio 2001

#Los partidos no nacionalistas animan a la corriente Aralar a que se enfrente a Otegui
Redacción - Madrid.- La Razón 7 Julio 2001

#Zapatero se desmarca del BNG
Consuelo ÁLVAREZ DE TOLEDO ABC 7 Julio 2001

#Incidentes en el «chupinazo» cuando un edil de EH trató de colocar una ikurriña
Redacción - Pamplona.- La Razón 7 Julio 2001

#La mayoría de los vascos considera que la violencia ha empeorado tras las elecciones
AITOR GUENAGA | Bilbao El País 7 Julio 2001

#«Ertzainas» de Hernani creen que se puede detener a más etarras
ASIER DIEZ MON El Mundo 7 Julio 2001

#Referéndum ya
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 7 Julio 2001

#Relaciones preferentes
TONIA ETXARRI El Correo 7 Julio 2001

#«Los Fueros no unían sino que enfrentaban», asegura Recalde
ROSA CANCHO VITORIA El Correo 7 Julio 2001

El juicio por prevaricación contra el rector de la Rovira deriva en un acto nacionalista
L. CAMBRA / EL PAÍS | Tarragona / Barcelona El País 7 Julio 2001

El juicio contra el rector de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, Lluis Arola, acusado de prevaricación por apartar de las pruebas de selectividad a una profesora que había repartido exámenes en castellano, se convirtió ayer en un acto de reivindicación nacionalista. El consejero de universidades de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, políticos de todos los partidos menos del PP, los rectores de 14 universidades catalanas, valencianas, baleares e incluso de Perpiñán, arroparon a Arola hasta el juzgado, frente a cuya puerta decenas de personas cantaron Els segadors.

La gran mayoría de quienes acompañaban a Arola lucía en la solapa el lazo granate escogido por el comité de apoyo. Mas-Colell justificó su presencia 'por el trasfondo lingüístico' de un juicio que, a su parecer, 'nunca tendría que haberse producido'. Arola y el coordinador de las pruebas de acceso a la universidad de la URV, Joan Igual, se enfrentan a una petición fiscal de ocho años de inhabilitación y una indemnización de medio millón de pesetas por daños morales a la profesora Josefina Albert. El conflicto lingüístico no es nuevo para la URV. Recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anuló una buena parte de su reglamento de usos lingüísticos por discriminar el castellano.

El fiscal jefe del TSJC, José María Mena, censuró ayer la 'presión' que se ejerció sobre el juez. Mena considera 'positiva la participación de los ciudadanos en la justicia dando acogimiento al acusado', pero 'desafortunado y preocupante que este apoyo pueda tener caracteres objetivos y aparentes de presión sobre la administración de justicia'. Entonar 'un himno de todos como muestra de apoyo' al rector Arola es, para el fiscal, 'como una cierta presión inconveniente'.

La vista oral se realizó básicamente en catalán. Tan sólo el abogado de Arola se expresó en castellano. La juez anunció que la sentencia sería también en catalán. La defensa de Arola se centró en desacreditar a la profesora Josefina Albert, intentando demostrar que no vigilaba las pruebas de selectividad el día que ocurrieron los hechos.

En su testimonio, Arola aseguró que no se apartó de las pruebas de selectividad a la profesora Albert por haber denunciado al Defensor del Pueblo posibles irregularidades en los exámenes de junio de 1998, concretamente que se impidió entregar una copia en castellano a un alumno que se la pedía, pese a que finalmente lo hizo. Según Arola se la apartó de las pruebas por todo lo contrario, por no haber denunciado las irregularidades siguiendo los cauces establecidos para ello, impidiendo asi la actuación de la universidad.

Según la versión de Albert, un alumno le pidió una copia de examen en castellano. Siguiendo el reglamento, la profesora acudió a la presidencia del tribunal que le indicó que explicara verbalmente al alumno la pregunta, hecho lo cual, éste insistió en disponer de una copia en castellano, pero el tribunal se opuso frontalmente. 'Que se vaya acostumbrando', asegura Albert que le dijeron. Finalmente la profesora optó por hacer una fotocopia y entregársela al alumno.

El rector de la URV dijo ayer que se había enterado de las supuestas irregularidades a traves del Defensor del Pueblo en diciembre de 1998, cuando éste le solicitó informacion sobre las quejas recibidas de Albert y de otro profesor, José María Fernandez, según las cuales se pusieron trabas al reparto de exámenes en castellano. Arola reconoció que no se puso en contacto con los dos profesores para recabar informacion directamente, 'porque ya sabíamos su queja a traves del defensor'.

El momento álgido del juicio llegó a finales de la mañana cuando la defensa trató de demostrar que Albert no estuvo presente en el examen en el que supuestamente ocurrieron los hechos. Según Igual, el nombre de Albert no figura entre los vocales que el 22 de junio de 1998 vigilaron las pruebas de geología. El nombre de la profesora sí figura como vocal en las pruebas del 19 de junio, concretamente las de catalán y castellano, dos asignaturas cuyo examen no podía generar problemas dado que se tienen que realizar en el correspondiente idioma.

A última hora de la tarde de ayer todavía no habían declarado ni la profesora Albert ni su colega Fernández, pero el tribunal estaba dispuesto a finalizar la vista oral.

La juez ilegal o la ruleta en catalán
Nota del Editor 7 Julio 2001

La ruleta justiciera dice que va a dictar sentencia en catalán, lo que implica dos hechos constitutivos de delito el primero porque no se puede juzgar el derecho a utilizar el castellano en catalán, claramente un comportamiento prevaricador, y en contra de la constitución privará a los hispanohablantes de conocer la sentencia. Todo un ejemplo de nacionalismo democrático.

Todos a una
Breverías ABC 7 Julio 2001

El rector de la Universidad Rovira i Virgili, Lluís Arola, debe estar plenamente satisfecho del apoyo del resto de los rectores, del conseller de Universidades, de muchos estudiantes y hasta del sindicato Unión de Payeses, el mismo que corta carreteras para pedir más subvenciones europeas. Un grupo de estos sindicalistas así como algunos universitarios se plantaron ayer frente a la Audiencia de Tarragona, donde se juzga al rector por haber apartado a la profesora que denunció la discriminación del castellano en los exámenes de Selectividad, y se pusieron a cantar «Els Segadors». Todos a una, con la hoz dispuesta a alterar de un tajo el desarrollo de la Justicia.

Ibarretxe no elige un buen camino para combatir a ETA
Impresiones El Mundo 7 Julio 2001

Mucho se especuló después del 13 de mayo acerca de un giro del PNV hacia posiciones más moderadas que enterraran el espíritu de Lizarra. No hay tal cambio. PNV y EA dejaron ayer claro, al firmar su acuerdo de gobierno, que sus dos prioridades serán avanzar por la senda de la autodeterminación e intensificar la lucha contra el terrorismo. Como bien dijo ayer el vicepresidente Mariano Rajoy, «mal asunto» mezclar dos cosas que deberían plantearse en tiempos y escenarios diferentes. 

Querer acabar con ETA compartiendo como objetivo político el mismo que utiliza como excusa la banda terrorista para asesinar no es un buen camino, como se ha demostrado en los últimos dos años. Lo que el lehendakari debería tener en cuenta es que, según los datos del Euskobarómetro hecho público ayer, el terrorismo ha desbancado al paro como principal preocupación de la sociedad que él tiene que liderar. 

Como gobernante, su primer objetivo debe ser la defensa de las libertades de esos dos de cada tres vascos que no se sienten libres para hablar de política porque tienen miedo. El planteamiento del lehendakari no favorece tampoco su objetivo de un diálogo para recuperar la confianza de todos los partidos, especialmente los que optan por defender el marco constitucional que PNV y EA quieren superar. Su determinación de combatir a ETA tampoco inspirará confianza si confirma a Javier Balza, que en la anterior legislatura desempeñó el cargo de consejero de Interior en el contexto de un pacto con EH. EL MUNDO publica hoy una grave denuncia en la que 25 ertzainas acusan a sus mandos de fallos de coordinación que podrían haber facilitado la huida de los terroristas tras varios atentados.

Sigue el miedo
Editorial ABC 7 Julio 2001

Las interpretaciones alegres y confiadas que se hicieron de los resultados del 13-M no se ven reflejadas en la opinión de los ciudadanos vascos. Según los datos del último sondeo realizado por la Universidad del País Vasco —el «Euskobarómetro»—, sólo uno de cada tres vascos se siente libre para hablar de política y el 11 por ciento sigue dispuesto a irse de su tierra, como efectos inevitables de otro dato de la encuesta: el terrorismo y la violencia callejera se han convertido en el primer problema de la sociedad vasca. Este es el escenario que recibe al acuerdo de gobierno firmado ayer por el PNV y EA. El acuerdo recoge los principios de la coalición electoral nacionalista, como no podía ser de otra manera, aunque sí hubiera debido ser de otra manera, porque con el acuerdo firmado por ambas formaciones no se da contenido a ninguna de las expectativas abiertas por el lendakari en funciones, Juan José Ibarretxe, tras las elecciones autonómicas. 

Los ciudadanos vascos tienen más miedo porque ETA sigue matando y sigue promoviendo la violencia en las calles del País Vasco, a pesar de que en las urnas ganó un nacionalismo que decía buscar la paz como objetivo prioritario. Pero ETA mata y violenta porque persigue unos objetivos que ayer, con las sutilezas y los matices habituales, quedaron reflejados en el pacto de gobierno nacionalista: el derecho de autodeterminación, la territorialidad y el reconocimiento internacional. Para el capítulo de la «paz y de la normalización», espacio teóricamente reservado para el encuentro con los no nacionalistas, PNV y EA proponen ideas que pudieron haber desarrollado en la legislatura anterior y que hoy suenan a frases huecas: defender los derechos humanos, reconocer a las víctimas, impulsar el diálogo y, cómo no, respetar la voluntad de la sociedad vasca, coletilla que siempre deja enganchada la explicación de la violencia con el «déficit» democrático que, según Arzalluz, se vive en el País Vasco. En el análisis político del nacionalismo, ETA nunca será un enemigo a combatir; a lo sumo, un problema táctico en la estrategia compartida de la soberanía.

El programa de gobierno de la coalición nacionalista era conocido en campaña electoral y, pese a ser el más votado, no ha servido para mejorar las expectativas individuales y colectivas de paz. Según el «Euskobarómetro», el 50 por ciento de los vascos es pesimista ante la evolución de la violencia y el 43 por ciento cree que todo seguirá igual. Entonces, ¿a quién ha ilusionado la victoria nacionalista? En relación con la paz, a nadie que no lo estuviera antes y esto demuestra que el miedo a un gobierno españolista primó en el incremento de voto a la coalición PNV-EA más que el deseo de arrinconar al nacionalismo radical y oponerse efectivamente a ETA. Ibarretxe ha optado por un programa nacionalista puro, sin concesiones a la «transversalidad» con los no nacionalistas y con claras vinculaciones a los elementos más esenciales del «conflicto político» en el que bebe ETA.

Paz y autogobierno
Editorial El Correo 7 Julio 2001

El programa de Gobierno con que Juan José Ibarretxe se presentará la próxima semana a la sesión de investidura como lehendakari es una reivindicación, de principio a fin, de la capacidad de autogobierno del País Vasco, incluida una explícita y novedosa mención al derecho de autodeterminación y de la libertad exclusiva de su ciudadanía para decidir su futuro. El documento que guiará al nuevo Ejecutivo, base de la coalición PNV-EA, es fiel, y así lo expresa, a los tres ‘compromisos’ -democrático, ético y social- que Ibarretxe desgranó en la última etapa de la anterior legislatura. El favorable resultado electoral y la ruptura con el nacionalismo radical, encarnado ahora en Batasuna, han dado carta de naturaleza a esta continuidad. Una sensación de tránsito sereno, que no puede ocultar una realidad rotunda: el definitivo afianzamiento del nacionalismo democrático en postulados de máximo autogobierno. De la resolución de este factor de difícil manejo dependerá en gran medida el éxito de lo que se plantea como prioridades del próximo Ejecutivo: «La paz, la convivencia y la normalización política». Entre la exigencia del «urgente y pleno cumplimiento del Estatuto de Gernika» y «la definición de un nuevo contenido material de autogobierno sobre el derecho a completar un marco convivencial y competencial propio», hay un campo tan amplio como dificultoso de transitar y que puede condicionar ese deseo expresado de impulsar «la distensión y el acercamiento entre los partidos políticos tendiendo los puentes necesarios».

Desde los tiempos de la transición, parte del nacionalismo gobernante ha identificado la autonomía como una etapa intermedia a la espera de una soberanía indefinida. Pero desde el punto de vista del desarrollo y afianzamiento de la autonomía, pocas etapas han sido, en su brevedad, más fructíferas que la que hizo coincidir al PP y al PNV en un pacto de legislatura en Madrid, en 1996, pacto que permitió revalidar la legitimidad del Concierto a través de su actualización. El nacionalismo jamás ha formulado autocrítica alguna respecto a lo que ha sido su verdadera estrategia en el transcurso de las más de dos décadas de desarrollo autonómico. Pero él mismo ha fomentado aquello que tan duramente critica ahora: la estrecha vinculación de los pactos en materia de autogobierno a determinadas coyunturas en las que su posición en el Congreso de los Diputados permitía apuntalar al gobierno de turno, y el desinterés hacia el establecimiento de un consenso de partida en materia autonómica en las propias instituciones vascas. Por todo ello, la razonable demanda del cumplimiento de las previsiones estatutarias adquirirá fuerza real si supone de facto el regreso del nacionalismo al cauce autonómico sin perder sus legítimos objetivos de futuro. Sólo en ese marco parece posible la normalización deseada, si se tiene en cuenta que los partidos constitucionalistas adquirieron en la pasada campaña electoral un compromiso ineludible al identificarse como autonomistas frente a la deriva soberanista del nacionalismo. Y eso supone que la autonomía como concepto y realidad integradora de una sociedad plural ha de ser mucho más que la negación de cualquier aventura independentista para que cuaje como espacio de encuentro entre los vascos, y entre éstos y el resto de los españoles. El consenso alcanzado en el Parlamento vasco en 1995, en torno a las transferencias pendientes, contiene suficientes ingredientes como para avanzar una lectura común del Estatuto y su potencialidad futura. Aun así, sólo el futuro lehendakari será capaz de definir, con sus iniciativas, los márgenes de ese «nuevo modelo de autogobierno» que mira, al menos en su enunciado, más a Europa que a España.

Si algo marcó la evolución en el discurso de Juan José Ibarretxe durante su anterior mandato, fue la progresiva separación de los conceptos de ‘paz’ y ‘construcción nacional’. Dos ideas-fuerza que crecieron entrelazadas, como derivadas de Lizarra y del acuerdo parlamentario con EH, y que se fueron desligando a medida que ETA desgranaba sus argumentos mortales. Y si algo puede hacer de elemento distorsionador para un eventual acercamiento entre la coalición de Gobierno y las formaciones no nacionalistas, y en consecuencia ahondar la fractura social, es que éstas, PP y PSOE, perciban que la lucha contra el terrorismo, el apoyo a las víctimas y la solidaridad con la parte de la sociedad amenazada se solapan con otras reivindicaciones o se matizan en función de coyunturas y dejan de ser «ese eje fundamental que va a guiar nuestra estrategia política en un futuro inmediato».

La incuestionable victoria de la coalición nacionalista en las pasadas elecciones puede llevarla a la tentación de orientar su política hacia esa posición mayoritaria que le permitirá gobernar. Pero es hora de buscar denominadores comunes, puntos de encuentro, para una sociedad que tiene como gran obsesión -ayer lo volvió a confirmar el Euskobarómetro- el fin del terrorismo y la consecución de la paz. El único e insoslayable reto de ésta y cualquier legislatura.

El Gobierno arremete contra Ibarretxe por dar prioridad a la autodeterminación
El «lehendakari» se comprometió ayer a buscar la paz a través del diálogo
J.ITURRI ( CARMEN REMIREZ DE GANUZA El Mundo 7 Julio 2001

VITORIA/MADRID.- El programa de gobierno que PNV, EA y el propio Juan José Ibarretxe suscribieron ayer en el Palacio de Ajuria Enea marca como «prioridad absoluta» el logro de un escenario de paz en Euskadi.

Para ello, el lehendakari en funciones se propone, primero, «recuperar la confianza» entre las fuerzas políticas, abrir una nueva etapa marcada por un proceso de «diálogo» y, finalmente, se compromete a que «todo acuerdo político que pueda surgir sea refrendado por la sociedad vasca», dejando así la puerta abierta a una hipotética consulta popular.

PNV y EA han trasladado también al pacto de gobierno la referencia al derecho de autodeterminación «en los términos aprobados por el Parlamento Vasco en 1990». De esta manera, la referencia expresa a la autodeterminación figurará por primera vez en un programa de gobierno.

Desde el Gobierno central, los dos supuestos básicos de la presentación del programa -«diálogo» para la paz, y derecho de autodeterminación- han provocado el final del período de gracia concedido a la nueva etapa de Ibarretxe. Mes y medio después de la victoria nacionalista en las elecciones autonómicas vascas, el Gobierno de José María Aznar ha expresado su abierta desconfianza hacia el nuevo Ejecutivo de Vitoria.

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, declaró ayer que es «un mal asunto» que la principal prioridad del próximo Lehendakari, sea reivindicar su política nacionalista y no lo sea acabar con ETA: «Mal empieza esta legislatura si la prioridad del señor Ibarretxe es la prioridad del diálogo y la apuesta por la autodeterminación; la prioridad debe ser la vida de las personas y sus derechos y libertades. No hay prioridad mayor que acabar con ETA, porque es una organización que mata, asesina y priva a la gente de sus derechos individuales».

En la misma línea, y con similares palabras, se expresó ayer el ministro portavoz al término del Consejo de Ministros: «La principal prioridad no sólo del Gobierno vasco sino del Gobierno central debe ser acabar con ETA. Y respecto de la idea de autodeterminación, creo que no empezamos bien, por tratarse de planteamientos externos al marco constitucional que se han dado todos».

El recelo doblemente expresado ayer por parte del Gobierno hacia los principios expuestos por el nuevo ejecutivo de Ibarretxe, abundaban, por lo demás, en un escepticismo recogido por El MUNDO en los círculos más próximos a la presidencia del Gobierno. Las fuentes consultadas entienden que el nuevo gabinete de Vitoria será un «gobierno nacionalista puro y duro», cuya política promete «más de lo mismo».

Entre los principios del programa del Gobierno de Ibarretxe, también se plantea la reivindicación de que el País Vasco tenga presencia directa en la Unión Europea y que pueda ser considerado «socio de pleno derecho en relaciones bilaterales», para lo que se propone la creación de delegaciones del Gobierno vasco en el exterior.

También se incluye el compromiso de «movilizar todos los medios humanos y materiales necesarios para la defensa de los derechos, las libertades y la seguridad de las personas», sin olvidar a las víctimas: El Ejecutivo vasco «impulsará las iniciativas de solidaridad y reconocimiento ético, moral y material a todas las personas que hayan sufrido y sufren la violencia y el terrorismo».

Fuentes próximas al gabinete de José María Aznar recibían con escepticismo estos últimos compromisos.


Un sistema fiscal propio a través del Concierto sin fecha de caducidad
MADRID.- El nuevo Gobierno de coalición PNV-EA reclamará en la próxima legislatura la consecución de un Concierto Económico «sin fecha de caducidad» y que se iguale a cualquier sistema fiscal europeo, según se recoge en el acuerdo para la formación del Ejecutivo rubricado hoy por ambas fuerzas políticas.

El documento se refiere a una política fiscal y financiera «al servicio del crecimiento y la solidaridad a través de este instrumento de autogobierno». «Exigimos un Concierto Económico sin fecha de caducidad, que consolide y profundice en la capacidad normativa de las instituciones vascas, que sea reconocido y considerado en la Unión Europea como cualquier otro sistema fiscal general, y que posibilite que los recursos que generan nuestros impuestos se queden en Euskadi», indica el texto.

Las formaciones que integrarán el próximo Gobierno insisten en profundizar en el carácter «equitativo» del sistema fiscal vasco en el que, en su opinión «pagan igual los iguales, y distinto los distintos», con el objetivo de atender las necesidades económicas y sociales de forma coordinada entre los territorios históricos y las instituciones comunes de Euskadi.

Se comprometen a mantener el «principio del equilibrio presupuestario» como elemento que permita «la actuación de la Administración como un factor anticíclico respecto del devenir económico».

EH quería «celebrar» el asesinato de Blanco con un concierto en Ermua
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 7 Julio 2001

El Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana de Ermua ha decidido denegar el permiso solicitado por la concejal de Euskal Herritarrok en el Consistorio, Oiane Revilla, para celebrar el próximo día 13, aniversario del asesinato del concejal del Partido Popular en esa localidad, Miguel Ángel Blanco, un concierto de rock «radical vasco» en el frontón del pueblo.

   Fuentes conocedoras del asunto han informado a LA RAZÓN que se trataba de una «auténtica provocación» de los proetarras, que pretendían celebrar un acto festivo en una localidad que quedó conmocionada, al igual que el resto de España, por uno de los crímenes más espantosos de los cometidos por la banda terrorista.

   A este respecto, se recuerda cómo en las horas en las que Miguel Ángel Blanco estuvo secuestrado, y en las que siguieron a su asesinato, los «batasunos» estuvieron escondidos «como ratas» por el miedo que les producía la reacción popular que se había generado.

   Lo ocurrido desde entonces, incluidos los acuerdos del Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna con Eta y la firma del pacto separatista que lleva el nombre de la ciudad navarra de Estella, ha envalentonado a los proetarras que, según todos los indicios, intentaban «festejar» en el aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco.

   Entre los grupos que iban a actuar figuraban «Non demontre», «Arriskua», «Arto Bixarra», «La Polla» y «Operación Ogro».
   Este último nombre se corresponde con el que la banda terrorista Eta dio a los preparativos y culminación del asesinato en Madrid del almirante Carrero Blanco y de los integrantes de su escolta.

Ertzainas denuncian que no fueron avisados tras dos atentados
SAN SEBASTIÁN. Vasco Press ABC 7 Julio 2001

Una veintena de agentes de la Comisaría de Hernani ha denunciado por escrito la falta de coordinación que se registra en el seno de la policía vasca cuando se producen los atentados de ETA. Como ejemplo de esta situación mencionan que su propia comisaría no fue advertida de que se habían perpetrado los asesinatos de Santiago Oleaga, en San Sebastián, y de Juan María Jáuregui, en Tolosa, a pesar de ocurrir en zonas limítrofes con su demarcación. Los firmantes de los escritos de denuncia pertenecen a la misma unidad a la que pertenecía el agente Iñaki Totorika, asesinado el pasado 9 de marzo.

Los compañeros de Totorika han expresado su protesta mediante escritos individuales que no han sido admitidos por sus superiores en la Comisaría de Hernani, por lo que el sindicato CCOO se ha encargado de hacerlo llegar al consejero de Interior, Javier Balza.

El detonante de la carta firmada por una veintena de policías vascos es el asesinato del director financiero de El Diario Vasco, Santiago Oleaga, el pasado 24 de mayo. Cuatro días más tarde, los agentes preguntaron al jefe de operaciones por las medidas que se adoptaron tras este asesinato. La respuesta se produjo el día 30. El jefe de operaciones comunicó que «no se tomó ninguna medida, puesto que la comisaría no tuvo conocimiento del atentado, ya que no fue informada por ninguno de los estamentos del Departamento».

Los ertzainas recuerdan que los terroristas, tras el atentado, abandonaron el vehículo con una bomba que hizo explosión. «No es de recibo —se afirma en la carta— que ocurriendo el atentado a dos kilómetros de nuestra zona no se sepa nada de este asunto».

Los partidos no nacionalistas animan a la corriente Aralar a que se enfrente a Otegui
Redacción - Madrid.- La Razón 7 Julio 2001

Los partidos políticos no nacionalistas pidieron ayer a la corriente interna de EH, Aralar, a que se enfrente abiertamente al sector duro que encabeza Otegui.

   El portavoz del PSOE en el Congreso, Jesús Caldera, consideró ayer positivo y esperanzador que Aralar haya decidido no integrarse en Batasuna y que sus cargos públicos opten por la participación institucional y no por la violencia como forma de hacer política.

   «Siempre es positivo que se considere que las reglas del juego democrático deben ser aceptadas», dijo el portavoz socialista, quien añadió que «todos deberíamos congratularnos» si se confirma que repudian la violencia como forma de expresión política, ya que afirmó que «cualquier idea se puede defender en el marco de las instituciones, con tolerancia y respetando la democracia».

   Por su parte, el secretario general de Unidad Alavesa (UA), Pablo Mosquera, acusó al portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegui, de haber «eliminado parlamentariamente a los disidentes de Aralar al viejo estilo siciliano».
   
   Mosquera aseguró en un comunicado que «al final han triunfado los deseos esgrimidos por el portavoz del MNLV, el señor Otegi, en relación a los escaños parlamentarios de la corriente Aralar». Esto demuestra, a su juicio, «lo fácil que puede resultar entrar en la organización, y lo difícil que se hace salir de la misma».

Zapatero se desmarca del BNG
Consuelo ÁLVAREZ DE TOLEDO ABC 7 Julio 2001

Desde luego que Beiras no será Presidente de la Xunta con los votos socialistas. El PSOE no se prestará «en ningún caso» para la constitución de un Gobierno presidido por el BNG. En el hipotético caso de que Fraga perdiera la mayoría absoluta - en Ferraz y a tres meses de las autonómicas, esta hipótesis se considera improbable- y sólo si el PSOE quedase como segunda fuerza, negociarían con el BNG su apoyo para la investidura del candidato socialista, Manuel Pérez Touriño, como Presidente de la Xunta.

Según José Blanco, artífice de los pactos municipales PSOE-BNG y por más señas, gallego de Lugo, si el Bloque quedara como segunda fuerza, detrás de un PP sin mayoría absoluta, y el PSOE no apoyaría al BNG ni entraría en un Gobierno presidido por Beiras. «No vamos a un pacto con los del Bloque a cualquier precio y de cualquier manera», afirma Blanco para quien el crecimiento del nacionalismo radical en Galicia es más responsabilidad de Fraga que de sus pactos municipales. «Nosotros -dice- no somos los únicos responsables del crecimiento del Bloque. Basta con ver el trato que se daba a Beiras en la televisión de Galicia y cómo Fraga se cuidó de aupar al Bloque con tal de perjudicar a los socialistas».

Sea culpa suya o de Fraga, el hecho es que, tras pactar con el BNG para desbancar al PP de las grandes ciudades, el PSOE perdió muchos votos en las generales. Algunos, como Francisco Vázquez, alertaron sobre las consecuencias de una alianza oportunista y «contra natura» para un socialismo tradicionalmente españolista. En Galicia el PSOE vuelve a la busca de la identidad perdida.

Claro que ahora se lleva un federalismo, asumido sin paliativos por R. Zapatero y esbozado en el documento para la Conferencia Politica que consiste en «funcionar mejor», «preservar nuestras diferencias», «la coparticipación», la «corresponsabilidad» y la «cooperación solidaria». Eso sí, esta «apuesta federal de los socialistas exige también superar con visión de futuro la empobrecedora y negativa dinámica de los nacionalismos excluyentes». Total, un lío. La experiencia vasca ha hecho mella en el PSOE y Zapatero busca la clave para salir del laberinto gallego. Se arrepiente de una campaña antinacionalista pero no quiere regalarle a Aznar la defensa de la España constitucional y sin hipotecas nacionalistas. El PSOE busca desesperadamente una tercera vía federalista.

Incidentes en el «chupinazo» cuando un edil de EH trató de colocar una ikurriña
Un policía resultó herido al tratar de impedir la provocación
Cuando iba a dar comienzo la fiesta de San Fermín, algunos concejales de Esko Herritarrok buscaron la provocación colocando la bandera del País Vasco en el balcón inferior al del chupinazo. Dos personas han sido detenidas y un policía ha resultado herido en el codo y ha tenido que recibir seis puntos de sutura en el brazo. En el Consistorio pamplonés ondeaban las banderas de Pamplona, España, Navarra y la Unión Europea.
Redacción - Pamplona.- La Razón 7 Julio 2001

Dos personas fueron detenidas y un policía resultó herido en un codo en los incidentes ocurridos ayer en los instantes del lanzamiento del chupinazo de los Sanfermines, cuando un grupo de personas intentó colocar una ikurriña en uno de los balcones del Ayuntamiento de Pamplona, según se confirmó desde la Policía Municipal.

   Los incidentes tuvieron lugar cuando un grupo de personas, entre ellas algún concejal de EH, intentó colocar la bandera oficial de la Comunidad Autómoma Vasca en uno de los balcones de la primera planta del Ayuntamiento de Pamplona, que en ese momento iba a iniciar las fiestas de San Fermín.

   Este grupo de personas intentó sacar la bandera vasca, lo que trataron de impedir varios policías municipales y otros miembros del Consistorio, que les introdujeron de nuevo en el Ayuntamiento. Lo volvieron a intentar de nuevo sin éxito y fueron retirados a empujones.

   El jefe de la Policía Municipal, Simón Santamaría, explicó a Europa Press que a consecuencia del forcejeo un policía municipal había resultado herido en un codo. Al parecer, ha precisado seis puntos de sutura en el brazo. Además, hay dos personas detenidas, a las que se instruyen las correspondientes diligencias.

   Santamaría recordó que la colocación de la ikurriña en la fachada consistorial es ilegal. Fue desde la segunda planta del Consistorio pamplonés desde donde se lanzó el chupinazo anunciador de las fiestas de San Fermín. En el balcón ondeaban en ese momento las banderas de Pamplona, España, Navarra y Unión Europea.

La mayoría de los vascos considera que la violencia ha empeorado tras las elecciones
El Euskobarómetro revela que el 46% de los votantes de EH no justifica los medios de ETA

AITOR GUENAGA | Bilbao El País 7 Julio 2001

Los comicios vascos han actuado como un bálsamo entre la población vasca, que ha moderado su pesimismo político y ha recuperado su optimismo económico, según el último Euskobarómetro. Ya no hay tanta gente dispuesta a marcharse de Euskadi (se ha pasado del 15% al 11%). Pero el problema de la violencia sigue siendo un lastre inasumible para la mayoría de la población, que considera que sigue igual (39%) o ha empeorado (55%). Por primera vez, la violencia terrorista ha desbancado al paro en el ranking de preocupaciones de los vascos y crece también el porcentaje de votantes de EH que no justifican el terrorismo, aunque sí los fines de ETA, hasta llegar al 46%.

La última oleada del Euskobarómetro, una encuesta periódica no gubernamental elaborada por el Departamento de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco sobre la opinión pública vasca, se ha realizado tras los comicios autonómicos con entrevistas a domicilio a 1.800 personas. Los consultados han moderado su pesimismo ante la situación política, que se ha reducido en los últimos seis meses, aunque el 54% considera todavía que está igual o peor.

Pero la percepción general es que no todo está ganado, y el lastre de la violencia vuelve a azotar con fuerza, erosionando incluso al electorado que en los últimos comicios votó a Euskal Herritarrok (EH). EH perdió el 40% de su electorado el pasado 13-M, pero incluso casi la mitad de las personas que depositaron esa papeleta (el 46% exactamente) demuestran estar cada vez más lejanas de los métodos terroristas de ETA para lograr un objetivo -la independencia- que sí comparte.

En palabras del director del estudio, el sociólogo Paco Llera, los votantes de EH 'no son menos independentistas, pero sí son menos favorables a ETA'. Este dato, junto a la debacle electoral, lleva a Llera a subrayar la 'creciente y clarísima erosión que sufre la izquierda abertzale entre su electorado'. Esta erosión se puede apreciar también en otro dato de la encuesta: si casi nueve de cada diez vascos se reafirman en que en Euskadi se pueden defender todas las aspiraciones y objetivos políticos sin necesidad de matar, poner bombas y extorsionar, dicha postura es respaldada abiertamente por la mitad de los votantes de EH.

Miedo a entrar en política El Euskobarómetro repite datos al indicar que sólo uno de cada tres vascos (35%) se siente libre para hablar de política con todo el mundo. Pero apunta una tendencia que, sobre todo, va a tener una seria incidencia a la hora de que los partidos constitucionalistas (PP, PSE y UA) elaboren sus listas para los próximos comicios municipales: la mitad de la población dice sentir mucho o bastante miedo a participar activamente en política (ocho puntos por encima de la oleada anterior), dato que en el caso de los no nacionalistas sube hasta el 63%, con un incremento de 14 puntos frente a los datos de noviembre de 2000.

En cualquier caso, la negociación entre ETA y el Gobierno es respaldada mayoritariamente, aunque un 43% cree que antes deberían callar las armas y sólo un 30% acepta la negociación sin esa condición previa, invirtiéndose la tendencia del semestre anterior.

«Ertzainas» de Hernani creen que se puede detener a más etarras
Denuncian falta de coordinación en la «operación jaula», que debe funcionar tras los atentados para detener a sus autores
ASIER DIEZ MON El Mundo 7 Julio 2001

SAN SEBASTIAN.- Unos 25 agentes de la comisaría de la Ertzaintza de la localidad guipuzcoana de Hernani han remitido un escrito a sus superiores para denunciar la «falta de coordinación» en la denominada operación kaiola (jaula), un dispositivo organizado para evitar la fuga de los terroristas de ETA tras los atentados. Sin embargo, su queja no ha obtenido respuesta.

En concreto, aseguran que tras la acción que costó la vida en mayo de este año a Santiago Oleaga, director financiero del Diario Vasco, esta comisaría no organizó control alguno, pese a que los terroristas explosionaron el coche en el que se dieron a la fuga a escasos dos kilómetros de su zona de influencia.

El jefe de operaciones en servicio el pasado 30 de mayo, seis días después del atentado, aseguró, según los agentes, que «no se tomó ninguna medida, porque la comisaría no tuvo conocimiento del atentado, ya que no fue informada por ninguno de los estamentos del departamento de Interior».

Se da la circunstancia de que fueron los propios ertzainas quienes dos días antes habían solicitado información sobre las medidas adoptadas tras la acción de la banda.

Ante esta situación, el pasado 2 de junio, unos 25 agentes de la comisaria de Hernani, de un total de 150, elevaron un escrito de protesta ante su jefe de unidad, Alfonso Garaikoetxea, que ocupa ese puesto «por designación política», según destacan los agentes firmantes. Este no sólo «se negó a responder» sino que «ni siquiera registró la solicitud». Los ertzainas que suscribieron el texto son todos los compañeros de destino de Iñaki Totorika, el agente que falleció en un atentado en esta localidad guipuzcoana cuando se encontraba cerca de un coche que parecía haber sido desplazado como barricada en una acción de kale borroka y que, sin embargo, era un coche bomba, que estalló. La patrulla a la que pertenecía este policía vasco se había desplazado al lugar tras recibir una llamada anónima. La Ertzaintza considera que fue una trampa bomba.

Estos policías autonómicos explican en el escrito: «En julio de 2000, cuando ETA asesinó al socialista Juan María Jauregui, ex gobernador civil de Guipúzcoa, los miembros del comando huyeron dejando un vehículo que explosionó en nuestra zona (barrio Amansa de Billabona), sin que la comisaría de Hernani fuera informada».

También denuncian que, en otra ocasión, la «falta de coordinación» puso en peligro la vida de los agentes. Es el caso de una patrulla de la Ertzaintza que, en febrero de 1996, dio el alto a un coche sospechoso, creyendo que sus ocupantes eran delincuentes habituales, y se vio sorprendida por una ráfaga de metralleta. En este vehículo huían los integrantes del comando Donosti que acababan de asesinar en San Sebastián a Fernando Múgica, dirigente socialista y hermano del actual Defensor del Pueblo.

Destacan, asimismo, que cuando se ha puesto en marcha la operación kaiola, la Ertzaintza ha logrado resultados. Ponen como ejemplo las detenciones practicadas tras el atentado contra Iñaki Totorika. Estos arrestos fueron practicados por una patrulla de Rentería.

En el escrito aluden asimismo a una conversación mantenida, tras el asesinato de Totorika, con los responsables de Interior y con el propio lehendakari. En la misma, Balza e Ibarretxe transmitieron a los ertzainas que «la situación había quedado grande a todos, pero que en los sucesivo se subsanarían estos problemas». Sin embargo, los agentes firmantes consideran que el problema no se ha solucionado, «puesto que esto sigue funcionando en este aspecto como siempre».

Esta denuncia interna ante Garaikoetxea se transformó en una carta al consejero vasco de Interior, Javier Balza, una vez comprobado que el proceso había quedado bloqueado al negarse el jefe de unidad a tramitarlo. En este nuevo escrito, firmado por el responsable de CCOO-Ertzaintza, Roberto del Agua, participó activamente este sindicato, el tercero entre los agentes de la Policía Autonómica.

Precisamente este líder sindical aseguró a este diario que aunque los compañeros de Totorika hayan sido los primeros en denunciarlo públicamente se trata de hechos «generalizados» en las comisarías de la Ertzaintza.

Referéndum ya
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 7 Julio 2001

Mucho antes que a José Elorrieta, se lo oí yo decir a un alto dirigente del PP en el País Vasco en plena resaca de las elecciones del 13 de mayo. También él, como el secretario general del sindicato ELA, muy próximo al PNV, pedía la convocatoria inmediata de un referéndum sobre la autodeterminación, aunque lo hacía en términos algo más radicales que el líder sindical nacionalista. Nada de consultas populares sobre ese nebuloso eufemismo conocido por ámbito vasco de decisión. Nada de vagas declaraciones parlamentarias o programáticas, como la que se nos anuncia ahora desde el Gobierno de Vitoria en ciernes, referidas a difusos reconocimientos abstractos de derechos colectivos. Lo que mi interlocutor del mes de mayo demandaba era un pronunciamiento claro y rotundo del electorado vasco sobre si desea o no ser independiente de España, con todas las consecuencias que ello acarrea. Y tal vez sea hora de plantear abiertamente esa cuestión.

Porque lo que ha sucedido hasta la fecha, y desde hace ya más de dos décadas, es que la bandera de la autodeterminación, el autogobierno, la soberanía o el ámbito vasco de decisión, según las diversas denominaciones que han ido aplicándose al mismo concepto a lo largo de los años, ha sido agitada desde las filas nacionalistas con el magnífico resultado que garantiza la certeza de apostar a caballo ganador sin arriesgar absolutamente nada en el envite. Los ciudadanos han sido llamados a decidir si querían más autonomía, más bienestar, más privilegios fiscales, más inversiones públicas... más, más, más de todo lo positivo, sin posibilidad de perder nada. Lo vasco ha sido revestido de las connotaciones más sublimes, por contraposición a lo español, cargado sistemáticamente de un lastre ideológico abrumador: Opresión, atraso, represión, abusos, usurpación de derechos y libertades, etcétera, etcétera. Nadie o casi nadie les ha dicho a los habitantes de Bilbao, Erandio, Rentería, San Sebastián, La Guardia o Vitoria, que muchas de las ventajas que disfrutan a la hora de pagar o no pagar determinados impuestos, como por ejemplo los de sucesión, de los que los vascos están exentos, se deben exclusivamente al esfuerzo desplegado por el Gobierno español en Bruselas para explicar a sus socios europeos las especificidades forales de determinados territorios históricos. Nadie les ha detallado los ingentes desembolsos realizados por el Estado para el desarrollo de las infraestructuras punteras de que disponen, ni el alto grado de dependencia de sus empresas de los mercados españoles. Pero sobre todo, nadie del PNV, del gobierno de Ajuria Enea o de alguno de sus múltiples satélites ha expuesto jamás con honestidad los auténticos pros y contras que para la ciudadanía vasca tendría la secesión de España. Y tal vez sea tiempo de empezar a hacerlo.

Ya está bien de verdades a medias. Ya está bien de que siempre sean los mismos quienes arriesguen la vida y renuncien a la libertad para desempeñar después, por añadidura, el papel de villanos de la película. Ya va siendo hora de que alguien obligue al nacionalismo vasco a levantar las cartas y demostrar si es capaz de ganar ese órdago que lleva lustros lanzándonos a la cara, sin que hasta la fecha nadie se haya atrevido jamás a vérselo. Ya ha llegado el momento de hablar claro y llamar a las cosas por su nombre: Nada de ámbito vasco de decisión; independencia, separación de España, segregación política y económica, con todo lo que ello conlleva. Y que Ibarretxe y Arzalluz se pongan a la cola para entrar en la Unión Europea tal vez después de Bulgaria, que aguarda su turno con paciencia. Como dice Elorrieta, «referéndum, ya», pero con los naipes boca arriba.

Relaciones preferentes
TONIA ETXARRI El Correo 7 Julio 2001

Habrá que esperar hasta la próxima semana para conocer, oficialmente, a los nominados de la ‘selección del Gobierno de Ibarretxe, aunque el acuerdo de PNV y EA esté ya firmado. El lehendakari piensa ya en su mandato. Se habrá dado cuenta, tras las calabazas de Madrazo, que en la política del diálogo no basta con ser pesado en las formas y recurrente a la hora de decir que va a ser «como una gota de agua». Que no basta con la retórica del entendimiento si sólo cede una parte. Un panorama complicado para él que, si bien tiene las manos libres con sus 33 escaños al no depender de HB -ahora B-, le van brotando nuevos focos de presión. Elorrieta, que en los meses más duros de acoso terrorista guardó un discreto segundo plano, ha salido del armario para recordar su poder de persuasión, a través de la presión. El sindicalista más político de los últimos tiempos quiere preparar ya el referéndum que haga efectivo el ámbito vasco de decisión. Y lo dice porque sabe que el PNV, salvo Egibar y Juaristi, no tiene, en realidad, tanta prisa.

Tampoco será fácil acometer su plan sobre la paz y el autogobierno. Crear dos mesas, para que en una de ellas pueda estar HB, parece un rompecabezas. Por eso necesita tiempo. Mientras, Ibarretxe quiere establecer relaciones preferentes con IU. Lógico. Los tiene que cuidar; no vaya a ser que alguna torpeza parlamentaria del PNV, vaya a convertir las ‘relaciones preferentes’ en ‘relaciones únicas’. En cuanto se le pase a Madrazo el chasco de haber comprobado que, a parte de que el PP ‘es de derechas’, las fuerzas conservadoras están también en el PNV, comenzará a administrar sus tres votos según la coyuntura. El resto de la oposición -que además de IU, la conforman los 32 del PP y PSE- pedirán claridad en los hechos a Ibarretxe. Su ausencia en el acto de fin de curso de la UPV no sentó bien a parte del profesorado que, a pesar de saber que «todos los lehendakaris han mantenido ‘relaciones preferentes’ con Deusto», cree que este año y después del acoso terrorista a este mundo, Ibarretxe debería haber estado allí «para dar el calor que pregona».

Por lo demás y en el terreno de ‘lo social’ todo marcha. Oliveri, ahora que se va para disfrutar de una vida más placentera que la de consejero de Educación y ‘crítico’ de EA, deja sobre la mesa la advertencia de contar con una legislación propia para la Universidad. En el conflicto del aceite de orujo de oliva, ningún problema. El Gobierno vasco no sólo fue el más diligente a la hora de aplicar las indicaciones del Ministerio de Sanidad sino que los mayoristas, además, colaboraron. Si Euskadi sería una joya si no fuera por el terrorismo y la intolerancia política. Con perdón, que ahora no parece ‘políticamente correcto’ recurrir a la memoria. Como dice la Oreja De Van Gogh en su último disco: ‘Prohibido recordar...’

«Los Fueros no unían sino que enfrentaban», asegura Recalde
ROSA CANCHO VITORIA El Correo 7 Julio 2001

Ni ETA ni sus balas han acabado con el sentido del humor de José Ramón Recalde. El catedrático y ex consejero, que escapó de la muerte en septiembre, hizo ayer gala de un fino sentido de la ironía cuando en su discurso sobre la Constitución introdujo comentarios como «esto me lo callo por si hay aquí algún ‘sabinillo’». Recalde, con su ponencia ‘Foralidad y sistema constitucional de España’, clausuró el simposio ‘Ciudadanía y Na- ción’ celebrado en el campus alavés de la UPV, al que acudió acompañado por académicos, alumnos y políticos. Entre otros, asistieron los socialistas Ramón Jáuregui, Jesús Loza, César Milano, Manuel Huertas, Isabel Celáa y Xesqui Castañer; el peneuvista Emilio Guevara; Rafael Larreina y Avelino Fernández de Quincoces, por EA; los populares Iñaki Oyarzabal y María José Lafuente, y José Vicente Cos y Kontxi Bilbao, de IU.

El consejero de Educación, Inaxio Oliveri, presentó al conferenciante, de quien destacó su trayectoria docente y política. «Estamos delante de una buena persona», dijo, al tiempo que alabó su trabajo en la Ley de la Escuela Pública Vasca. Oliveri se llevó unas simpáticas palmadas en la espalda por parte de Recalde, sabedor de que su discurso a favor de la Constitución «como estabilizadora de la convivencia y la democracia entre las diferentes comunidades» no era compartido por el consejero de EA.

Recalde sostuvo que el Estatuto «ha permitido cambiar la estructura de los derechos históricos para permitir la vertebración de la sociedad vasca». A su juicio, los Fueros, «no eran elementos de unidad, sino de enfrentamiento». Su discurso mereció una cerrada ovación del público. Recalde, aún con dificultades para hablar, se ofreció para responder a las preguntas. «Me puedo amparar en mi minusvalía para contestar a lo que quiera», bromeó. No hubo cuestiones. El director del simposio, Javier Ugarte, despidió las jornada con un recuerdo a José María Portillo, ‘exiliado’ en Texas por culpa de la amenaza terrorista.

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