AGLI

Recortes de Prensa     Martes 10 Julio   2001
#Pura superchería
Ramón PI ABC 10 Julio 2001

#La hora (económica) del español
Editorial La Razón 10 Julio 2001

#Las cajas chinas del 'lehendakari'
ANTONIO ELORZA El País 10 Julio 2001

#Temario de investidura
Editorial El País 10 Julio 2001

#Ibarretxe debe ser claro en la investidura
Impresiones El Mundo 10 Julio 2001

#Los mitos
Jaime CAMPMANY ABC 10 Julio 2001

#Aznar, su reelección y el diablo
Julián LAGO La Razón 10 Julio 2001

#La determinación
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 10 Julio 2001

#CiU: menos es más
Editorial ABC 10 Julio 2001

#Zarzalejos subraya el daño de ETA a la libertad de expresión
OVIEDO. Marta Frechilla ABC 10 Julio 2001

#Rajoy: "La autodeterminación no tiene sentido ni hoy ni en el futuro"
EFE Libertad Digital 10 Julio 2001

#Independentistas radicales atacan la casa de la vicepresidenta del Parlamento catalán
Josep Clemente - Barcelona.- La Razón 10 Julio 2001

#El Gobierno vasco arremete contra LA RAZÓN y no responde a sus contactos con Eta
Redacción - Madrid.- La Razón 10 Julio 2001

#«EE.UU. puede ser la lanzadera del español en el siglo XXI, o su cementerio»
MADRID. ABC 10 Julio 2001

Pura superchería
Por Ramón PI ABC 10 Julio 2001

Ignacio Sánchez Cámara acertaba cuando decía que un referéndum de autodeterminación vasco sería «el triunfo de la opción secesionista, pues, aun cuando el resultado de la consulta fuera desfavorable para los separatistas, se habría reconocido ya el derecho de una parte de España a decidir su futuro sin contar con el resto». Pero hay más, bastante más en la hipótesis de ese referéndum de imposible celebración sin darle una patada al sistema político que nos hemos dado todos los españoles, vascos incluidos.

Lo que proponen los nacionalistas vascos es una pura trampa irracional y sin fundamento alguno. El Gobierno autónomo carece de competencia para hacer una consulta así. Pero supongamos que la tuviera; el referéndum, ¿en qué territorio? ¿En las tres provincias vascongadas? ¿Significaría eso la renuncia a sus aspiraciones imperialistas sobre Navarra y la parte de Francia que reivindican? Supongamos más aún: ¿En qué condiciones se garantizaría la libertad de la gente para votar? ¿Qué porcentaje del censo sería el mínimo para dar a la consulta alguna representatividad? Y si saliera contrario a las pretensiones separatistas, ¿podría repetirse, o no? La misma pregunta habría que formular también en la hipótesis contraria: si ganase el «sí», ¿se repetiría al cabo de cierto tiempo? ¿Al cabo de cuánto tiempo? ¿Y cuántas veces? Todo esto es un puro disparate imposible, que los nacionalistas pretenden vender como si fuera algo serio, igual que hacen con todo lo relativo al PNV, partido absurdo que se inventa la Historia del País Vasco, se inventó la bandera, el himno y hasta el nombre del territorio sobre el que pretende la soberanía. Un puro invento, una pura superchería.

Creo, no estoy seguro, que fue Mario Onaindía quien dijo que los vascos se autodeterminaron cuando aprobaron el Estatuto. Dijeron que sí a esa forma de autogobierno, lo que llevaba aparejado el sí a la Constitución, sin la cual el Estatuto no tiene razón de ser. Me pregunto si lo que se proponen hacer no es más, en realidad, que obedecer otra vez a ETA, que tras las elecciones les puso públicamente unos deberes que realizar, y no quieren ser «suspendidos», con lo que esta clase de «suspenso» significa.

La hora (económica) del español
Editorial La Razón 10 Julio 2001

Estados Unidos, el nuevo imperio que ha extendido el inglés por el mundo como lengua franca, es también la gran oportunidad para el español. Lo sabe su presidente, George Bush, que lo habla y lo utiliza como argumento electoral, y lo saben las empresas norteamericanas y multinacionales que solicitan empleados capaces de hablar en español para atender a un mercado cada vez más importante que, solo en los EE.UU, supera ya los 35,5 millones de ciudadanos que sienten el español como elemento de identidad y tienen un poder adquisitivo de casi 69.000 millones de pesetas.

   El mundo hispano se abre camino a marchas forzadas en los estados con mayor peso económico, lo que augura un futuro espléndido que debe ser aprovechado por una naciente industria de la lengua, que tiene en la exportación de las editoriales su gran prece- dente, pero que todavía no es capaz de explotar su enorme capital intelectual.

   La oportunidad para España, y para sus empresas, es única y así parece haberlo entendido el Instituto Cervantes al hacer público ayer su balance anual. Sólo cabe esperar de la Administración que sepa leer en estos resultados y no escatime medios o ayudas para completar una infraestructura cultural por todo el mundo, que sepa aprovechar el formidable impulso que lo hispano promete aportar, desde el país más influyente del mundo.
 

Las cajas chinas del 'lehendakari'
ANTONIO ELORZA El País 10 Julio 2001

Antonio Elorza es catedrático de Pensamiento Político de la Universidad Complutense de Madrid.

A mediados del siglo XVIII, el jesuita Manuel de Larramendi nos describe las sesiones imaginarias de una Junta de Guipúzcoa donde se debaten las relaciones con Castilla. Uno de los junteros, anciano al parecer de poco seso, formula una proposición que dice inspirada por el demon de Guipúzcoa. Lo mejor será, dice, reunir los territorios donde se habla el vascuence en unas Provincias Unidas del Pirineo, segregadas de España y de Francia. 'Sin duda que esta idea es magnífica y gloriosa -concluye Larramendi-, pero si tal República no es todavía más que soñada, necesita mucho tiempo para ser fundada en realidad'.

Todo apunta a que con la nueva legislatura que hoy abre el discurso del candidato Ibarretxe, ha llegado el momento de intentar que la ocurrencia del viejo juntero salga del reino de los sueños. El secreto en la preparación era ya entonces la condición indispensable para el éxito del proyecto, muy de acuerdo con la norma de cautela habitual en la Compañía de Jesús, e Ibarretxe ha sabido respetarlo hasta que fue imprescindible hacer público el programa de gobierno. Ahora sabemos que el núcleo de la política del nuevo equipo va a consistir, no ya sólo en el ejercicio de la autodeterminación, sino en una novedad dentro de la historia de la democracia, una serie de referendums para alcanzarla. Por si hubiera alguna duda en cuanto a los fines, Xabier Arzalluz procedió a apuntar el contenido de lo que espera a los vascos: se trata de que decidan si en el futuro quieren 'algún arreglo' con España o si prefieren hacerse 'su txoko en Europa, al modo de Eslovenia'. Las cartas están sobre la mesa. No es que la autodeterminación se vincule indebidamente a la paz, según critica Nicolás Redondo, sino que primero se va a la autodeterminación; luego la paz vendrá dada.

Sus oponentes políticos, los feroces constitucionalistas, han permitido que llegue este momento sin el menor obstáculo, y ello tiene su lógica, por la necesidad de otorgar un plazo de confianza a quien había ganado las elecciones marcando claras distancias con ETA. Además, después del período de angustia que siguió al fin de la tregua, y a la vista de los resultados del 13-M, ha crecido el número de los afectados por una versión vasca del síndrome de Estocolmo, considerando que fue una profanación política el intento de ganar las elecciones al PNV, señor natural del poder en Euskadi. Y en consecuencia se generalizó el wishful thinking de que Ibarretxe restablecería algo parecido al espíritu de Ajuria Enea entre los demócratas. Los elogios a su figura se han generalizado, incluso en el plano personal, como si sirvieran de algo en política las aparentes virtudes domésticas de un hombre público. Paralelamente, se le ha presentado como un personaje hamletiano, cuyas dudas conciernen a la mejor fórmula para acabar con la muerte en Euskadi.

Todo indica, sin embargo, que de talante shakespeariano nada, y de dudas menos. Cuentan quienes le conocieron desde muy joven que Ibarretxe no solamente se distinguía por su bondad o capacidad de trabajo, sino por algo que nos interesa más aquí y ahora: un independentismo intransigente. Nada desmiente esa apreciación. Resulta claro que Ibarretxe es hombre de pocas ideas, y como suele ocurrir en estos casos, de convicciones a prueba de razonamientos. Lo dejó claro tras la entrevista con Aznar. Para él, ETA no es el problema, sino que se deriva del problema vasco, consistente en la supresión hace 160 años de la independencia vasca por España. A partir de esa fe en el mito sabiniano, nada le apartará de su propósito de dirigirse con pasos, cautelosos pero firmes, hacia la recuperación de aquella 'soberanía'. Otra cosa es que Ibarretxe se esté haciendo un experto en la política de gestos, con una apariencia de sinceridad muy eficaz ante la opinión pública, practicando un recurso aprendido quizás en el juego de pelota a mano: hasta el último momento, sabe esconder muy bien el golpe.

El juego de máscaras constituye por lo demás un rasgo ya habitual en el discurso nacionalista, cuyos pilares aparecen una y otra vez cubiertos por un revestimiento que los oculta o disimula. Los puntos centrales de la ideología dan lugar a expresiones que apuntan a un significado y encierran otro. Así 'pueblo vasco' designa un colectivo integrado por los verdaderos vascos, una vez cumplida la depuración de los no nacionalistas; la ingenua 'territorialidad' es la materialización de una Gran Euskal Herria que nunca existió; 'respeto al Estatuto', la aceptación del mismo como base normativa para ejercer el propio poder con la voluntad de 'superarlo', es decir, abolirlo; 'marco vasco de decisión', la eliminación de todo condicionamiento derivado de la Constitución y la sumisión al procedimiento que el Gobierno nacionalista crea oportuno adoptar para alcanzar la secesión sin salir de Europa, el 'txoko' de que habla Arzalluz. Y en eso estamos cuando Ibarretxe habla de la necesidad de mostrar al mundo 'la voluntad de los vascos'.

La articulación de los elementos que integran la propuesta política del lehendakari responde a la misma estrategia. Los cinco objetivos principales quedan encerrados uno dentro de otro, al modo de las matroshkas rusas o, si se quiere ser más sofisticado, de las cajas de laca orientales donde cada una presenta su propia decoración. En el exterior, figura la Paz, la gran aspiración de los vascos, el imán para la victoria de Ibarretxe en mayo. Sólo que el de Llodio nunca acepta la paz como meta en sí misma; para él, como para ETA, sólo puede ser alcanzada mediante la 'normalización', esto es, la resolución del conflicto histórico vasco. La llave de esta caja, la cuarta, no es otra que la Autodeterminación, para alcanzar la cual es preciso abrir las dos cajas anteriores, la del Diálogo, puro señuelo como la exterior, y su contenido real, la Negociación. La quinta caja, punto de llegada, único resultado aceptable de la 'normalización', es la Soberanía (máscara a su vez de la Independencia).

La 'bendita ambigüedad' del PNV no es en consecuencia tal, sino encubrimiento calculado de lo que ahora sale a la luz. Los vascos desean casi unánimemente la paz y pueden encontrarse bajo la guía de Ibarretxe en el camino no buscado por la mayoría hacia la secesión. Porque hay un dato del Euskalbarómetro que la prensa del PNV oculta conscientemente: aun después de la victoria en las elecciones, la opción independentista atrae únicamente al 29 por 100 de los vascos de la CAV. Más o menos, como siempre.

Así que en contra de las apariencias, no busca Ibarretxe dar cuenta de 'la voluntad de los vascos', sino forzar esa voluntad en la dirección que él marque. Juega con la verdadera ambigüedad: el apoyo mayoritario a la autodeterminación, sin más matices, incluso por quienes somos opuestos a la independencia, olvidando que para nada es un derecho democrático si se ejerce bajo la coacción de ETA. La manipulación en ese terreno será fácil, y a ese fin se pondrán en práctica las vías extrainstitucionales, como antes la Udalbiltza y ahora la pomposamente llamada Conferencia de Paz de Elkarri. Todo menos atenerse al marco del Parlamento vasco para el 'diálogo'. De esta forma puede crearse a gusto del movimiento abertzale la presión social para que el Gobierno Ibarretxe haga sus consultas de modo que confirmen las preguntas formuladas. Ibarretxe pretende ignorar que el ejercicio de la autodeterminación sólo tiene sentido si su fin es la secesión, siendo todo encubrimiento en este punto, como el mantenido durante la campaña electoral, un verdadero asalto a los usos democráticos. De ahí que todas las palabras de concordia que pronuncie en su discurso de investidura sean música celestial si en este tema básico sigue practicando la estrategia de la termita, con el fin de 'superar' por una vía antidemocrática las instituciones de la autonomía vasca.

Temario de investidura
Editorial El País 10 Julio 2001

LOS PERFILES más marcadamente nacionalistas del acuerdo de gobierno hecho público el viernes por el PNV y EA han suscitado no poca inquietud. Si bien las referencias al derecho de autodeterminación están ya recogidas -incluso con más detalle- en el programa electoral de la coalición nacionalista que ganó las elecciones vascas, llama la atención que su esquema de gobierno las coloque más en primer plano que nunca y que el PNV deje al socio menor, Eusko Alkartasuna, poner la etiqueta a la nueva legislatura. Pero sorprende aún más que, transcurridos ya dos meses del 13-M, los discursos de ambos partidos y de Ibarretxe continúen en el mismo punto de inconcreción en que quedaron la noche electoral.

Es cierto que el desenlace de los comicios ha tenido un efecto balsámico sobre la crispada escena política vasca. Por otra parte, la desvinculación del colectivo Aralar, que encabeza Patxi Zabaleta, de Batasuna -la enésima metamorfosis del mundo político que gira alrededor de ETA-, revela que los efectos del batacazo electoral han sido mucho más profundos de lo que pueden admitir sus portavoces. Desde el nacimiento de HB, en 1979, nunca se había producido un cuestionamiento interno tan frontal de lucha armada y del revolucionarismo primario que empapa la estrategia de Batasuna.

Se ha despejado también la incógnita de la entrada de IU en el nuevo Ejecutivo de Ibarretxe. El deseo de incorporar al Gobierno una tercera fuerza que atenuara, al menos superficialmente, su tinte nacionalista no ha sido tan fuerte como para acceder a las compensaciones presupuestarias que solicitaba Javier Madrazo para su única cartera. Por tanto, el PNV y EA se disponen a afrontar cuatro años con una orientación monocolor y las solas fuerzas de su mayoría relativa reforzada (33 parlamentarios sobre 75). La práctica imposibilidad de que se produzca una confluencia de toda la oposición, donde conviven PP (19 escaños), PSE (13), IU (3) y Euskal Herritarrok (7), le otorga a la minoría que encabeza Ibarretxe un horizonte de estabilidad suficiente. A ello se suma el compromiso moral de los partidos democráticos de no buscar acuerdos con el brazo político de ETA. Pero ni una cosa ni otra garantizan que el Gobierno nacionalista no pueda sufrir aprietos ocasionales.

Al margen de estos descartes, el resto es nebulosa. Se han dado por parte del lehendakari en funciones y alguno de sus colaboradores gestos de firmeza ante los violentos y de una tenue solidaridad con las víctimas que se echaron a faltar en la etapa anterior. Pero, más allá de afirmaciones elementales y condolencias, poco se sabe sobre qué va a hacer concretamente el nuevo Gobierno para proteger 'la vida y las libertades de todas las personas', que es la base de cualquier democracia. Por ejemplo, de aquellas que estos días han sufrido el ataque de los terroristas callejeros por el simple hecho de ser familiares de políticos no nacionalistas. O de ese 50% de los vascos que, según el Euskobarómetro, tiene miedo a participar activamente en política e incluso a hablar. Las pausas que se toma ETA en su empeño criminal no pueden difuminar la realidad de que los 'derechos' efectivamente vulnerados en Euskadi son los de los ciudadanos amenazados por una violencia sectaria que discrimina a sus víctimas ideológicamente.

En su discurso de investidura de mañana, Ibarretxe debe aclarar cómo va a conciliar la búsqueda de la paz a través del diálogo, y sin mezclarla con reivindicaciones políticas, con la necesaria deslegitimación de quienes no admiten otro diálogo que el que satisfaga sus posiciones totalitarias. O cómo se conjuga la exigencia de la integridad del Estatuto de Gernika y la denuncia de sus incumplimientos con planteamientos de superación que se sitúan al margen de los procedimientos institucionales establecidos en él. Reclamar en nombre de la sociedad vasca el 'derecho' a 'ser consultada' sobre su futuro sin precisarle qué se le va a proponer, cuándo y cómo, no contribuye a la 'normalización' predicada. El candidato del PNV-EA tiene el deber de aclarar si de verdad aspira a ser el lehendakari de todos los vascos, y no sólo de los 604.000 que le dieron el voto.

Ibarretxe debe ser claro en la investidura
Impresiones El Mundo 10 Julio 2001

Aunque el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, acusaba ayer a PP y PSOE de «querer enredar» con el asunto de la consulta de autodeterminación, lo cierto es que es el PNV el que da la impresión de no querer expresar claramente su posición. El acuerdo de Gobierno suscrito con EA el pasado viernes mencionaba la necesidad de comenzar un proceso para alcanzar un acuerdo político, que posteriormente fuera refrendado por los vascos. La idea fue corroborada ayer por dirigentes nacionalistas, como Josune Ariztondo, secretaria del EBB. Pero el Gobierno vasco no tiene facultad legal para convocar un referéndum como tal, por lo que deben de referirse a rizar el rizo preguntando a los vascos si desean que se celebre o no un hipotético referéndum. En cualquier caso, Ibarretxe debe clarificar sus planes al respecto en su discurso de investidura. Tomar esa decisión sin anunciarlo a los ciudadanos sería una estafa.

Los mitos
Por Jaime CAMPMANY ABC 10 Julio 2001

Este Javier Arzalluz, que anda cada día más tocado de la chola, se ha especializado en decir cosas para la risa. Se conoce que le ha escocido que algunos países extranjeros ayuden a España a arrancar las negras raíces del terrorismo y sale diciendo que España es un país pobre que vive de la mendicidad y de las ayudas de otros. Y además dijo que José María Aznar está dispuesto a imponer su «concepto falangista» de España. Debe de referirse Arzalluz a aquello de la «unidad de destino en lo universal», que es precisamente lo que él quiere para el País Vasco, al que empieza por llamarle Euskadi. Podría haber añadido que España es también un país de perezosos y de blasfemos, que es lo que enseña la doctrina del egregio pensador Sabino Arana.

Los espías pasaitarras de Javier Arzalluz han descubierto que José María Aznar prepara un paquete de leyes de carácter falangista, como por ejemplo, una ley sobre las Humanidades y otras sobre Formación Nacional y Universidades. En cambio, el propio Arzalluz habrá encargado a Ibarreche otras leyes más avanzadas y progresistas que regulen el corte de troncos, el levantamiento de piedras y el tiro en la nuca. Dice que Aznar está impregnado de las ideas falangistas de la España de la lengua una, la historia una y el maestro nacional, que no sé yo qué tendrá que ver el maestro de escuela con el falangismo. Lo bueno son las ikastolas, donde los niños puedan aplaudir cuando los etarras maten a un guardia civil o a un maketo.

Lo que quiere Arzalluz es que los niños vascos sepan que el euskera es el idioma que se hablaba en el Paraíso terrenal, y que Euskadi, Estado independiente, comprende cuatro provincias aquende los Pirineos (Áraba, Bizcaia, Gipuzkoak y Nafarroa), usurpadas por los invasores españoles, tres provincias allende los Pirineos, arrebatadas por los invasores franceses, francos, carolingios y capetos, más un cacho de La Rioja para la cuestión del pimiento y de las pochas. En el Paraíso, Adán y Eva hablaban en euskera. «Mira qué apetitosa es esta manzana, querido Adán. Anda, pégalo un bocado y yo le doy otro después», le dijo Eva a Adán, naturalmente en vascuence. La serpiente sonreía mientras Adán le hincaba el diente a la manzana. Luego, se enroscó en un hacha, y así nació la «ETA», destinada por el arcángel monseñor Setién a la liberación de Euskadi.

Según Arzalluz, Santiago Apóstol, la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil y de España, los Reyes Católicos y la Guerra de la Independencia son mitos que se enseñan para crear España. Pues tóquese usted el níspero, don Javi. De momento, la patrona de España no es la Virgen del Pilar, sino la Inmaculada Concepción, ese dogma especialmente defendido por España, este país de perezosos y de blasfemos. La Virgen del Pilar es, en efecto, la patrona de la G. C. La Inmaculada es también la patrona del Arma de Infantería. ¿Y ese tío, el Arzalluz, ha sido cura y jesuita? Pues no me extraña que si le enseñaron en el noviciado que la Virgen del Pilar es la patrona de España, le enseñaran también lo de las siete provincias de Euskadi y lo de que Adán y Eva hablaran euskera en el Paraíso.

¿Que Santiago Apóstol, la Virgen del Pilar, los Reyes Católicos y la Guerra de la Independencia son mitos que hicieron y crearon a España? ¡Toma, claro! Y Recaredo, y don Pelayo, y el conde Fernán González, y el Cid Campeador, y Fernando III el Santo, y el descubrimiento de América, y la conquista de Flandes y de Europa, y el Gran Capitán, y Juan Sebastián de Elcano, ¿conoce usted, Arzalluz?, y san Ignacio de Loyola, y san Francisco Javier, y la ¡órdiga! Pero por lo visto, aquí, es decir, allí, el único mito respetable es el del Árbol de Guernica, que ha hecho y creado a Euskadi. De una rama suya se cayó Javier Arzalluz, y en ese momento el árbol parecía un guindo.

Aznar, su reelección y el diablo
Julián LAGO La Razón 10 Julio 2001

Tras las elecciones vascas parte de la opinión pública, nacionalista y no nacionalista, ofreció un voto un tanto a la desesperada a la moderación formal expresada por Ibarretxe. Para sacarnos de dudas, el candidato nacionalista ya ha colocado por delante la autodeterminación como prioridad política para la legislatura de Euskadi a punto de estrenarse.

   Bajo el genérico de «Ser para decidir», en su declaración programática Ibarretxe ha manifestado el objetivo a cumplir por el próximo gobierno nacionalista: gobernarse dentro como quieran y relacionarse fuera con los demás como más les convenga. Así la autodeterminación sigue apareciendo como peaje a pagar por el Estado para abordar el gravísimo problema de la violencia terrorista. Lo cual ahonda en el planteamiento preelectoral del nacionalismo de Estella y sus perversas consecuencias: fraccionamiento de la sociedad vasca por la mitad y equiparación de facto entre víctimas y verdugos.

   Sabedor de que la autodeterminación carece de soporte legal alguno, el nacionalismo vasco ha elegido para su propósito finalista la celebración de consultas encaminadas a medir la adhesión social al proyecto soberanista. ¿Quiere ello decir que Ibarretxe prevé proclamar la independencia de Euskadi? No de forma inmediata; pero sí supone la creación de las condiciones objetivas para forzar al Estado a su redefinición vía política de hechos consumados, método éste empleado por los nacionalismos radicales con tanta frecuencia como éxito.

   Parece obvio que tales consultas, realizadas bajo administración vasca como juez y parte, carecen de la legitimidad democrática de un referéndum; tienen, además, la dificultad añadida de los límites de la territorialidad. Pero también es cierto que serán instrumentalizadas en los foros internacionales, concretamente ante el Parlamento Europeo. No obstante, hay un previo pendiente: una nueva tregua para la que PNV y Eta mantienen contactos, tal como ayer adelantaba LA RAZÓN.

   De ahí que el referido diseño venga condicionado, de un lado, por los acuerdos con Eta y, de otro, por el calendario de dos sucesos consecuentes: la aplicación del tratado de Niza y la ampliación de la Unión Europea hacia los países del Este. Si países ex novos como Lituania, Estonia y Letonia, por ejemplo, solicitan su ingreso en la UE, los soberanistas aprovecharán el momento para internacionalizar sus reivindicaciones. ¿Qué margen de maniobra, llegado a este punto, le resta al Estado? ¿Contrarrestar con una campaña institucional, mirar hacia otro lado o aplicar el artículo 155 de la Constitución? ¿Qué efecto de rebote tendría el caso vasco sobre el resto de comunidades? ¿Podría, finalmente, Aznar cumplir su promesa de no presentarse a la reelección dejando a su sucesor tan espinoso problema? Sobre la mesa, se prepara una compleja partida de dominó. Las fichas hasta ahora parece haberlas repartido el diablo.

La determinación
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 10 Julio 2001

Hace unos años, no demasiados, Arzalluz, definía la autodeterminación como «una virguería marxista». Luego dirán que el partido-guía es incapaz de corregir sus errores o de reconocer la verdad, no ya en labios de Agamenón, sino en los de su porquero. Las conversaciones de Ibarretxe con Madrazo no han servido para incorporar a éste al Gobierno vasco; él quería una cartera y sólo le ofrecían monedero, pero -quizá para imbuir al Ejecutivo del espíritu de la izquierda, la virguería marxista de la que hablaba el Gran Timonel- han metido en el programa la autodeterminación.

Es una explicación posible, pero no la única. El mismo Arzalluz se preguntaba poco después ante sus fieles: «¿Para qué queremos la autodeterminación, para plantar berzas?». Podría parecer que no era muy partidario de la autodeterminación hace unos años. Nada habría que objetar a ello; cambiar de opinión es actitud propia de quien tiene una opinión propia y la contrasta de vez en cuando con la realidad, con las lecturas o con otras opiniones. Benegas se manifestó con una pancarta autodeterminista en el 78 y Fraga no era partidario del Estatuto por aquel entonces. En la vida de todo gran pensador hay una doctrina de juventud y otra de madurez: ahí está el Marx joven de la lucha de clases como motor de la historia y el del desarrollo de las fuerzas productivas. Sabino no llegó a cumplir cuarenta y le dio tiempo a hacer el giro españolista. Lo que habría dado de sí este hombre si llega a durar hasta los ochenta.

El caso es que el PNV, por imposición de EA, concurrió a las pasadas elecciones con la reivindicación autodeterminista y con ese programa las han ganado. Como han dicho sabia y elegantemente Pello Salaburu y Xabier Arzalluz: «¿No querían elecciones?»

El Parlamento vasco ya aprobó una vez la autodeterminación con los votos del PNV, EA y EE, en 1990. No tiene mucho sentido volver a votar en la misma Cámara el mismo asunto tantos años después, así que van a tirar por la vía de la consulta popular no vinculante, que es algo así como un referéndum de la señorita Pepis, porque el referéndum, según la Constitución, es siempre consultivo y tiene que ser convocado por el Rey, a propuesta del presidente del Gobierno, previa autorización del Congreso.

¿Qué sentido tiene preguntar a los vascos si se consideran con «derecho a decidir su propio futuro», cuando el Parlamento que los representa aprobó en su nombre la autodeterminación, sin esconderla en tanto circunloquio? Si ya nos hemos reconocido el derecho, lo propio sería tratar de ejercerlo para acceder a la independencia. Eso sí, que expliquen a los empresarios que eso nos sacaría de la UE para situarnos a la cola de los candidatos, inmediatamente detrás de Estonia y Lituania. Y que den tiempo a evacuar ordenadamente al personal sin la curiosidad suficiente para vivir en primera fila la aventura.

CiU: menos es más
Editorial ABC 10 Julio 2001

Tras veintidós años de coalición, los dirigentes de Convergència y de Unió demuestran una notable irritabilidad, una suerte de cansancio de coalición que si bien no amenaza con provocar la ruptura se ha tornado irremediablemente crónica. Cómo afrontará CiU a consecuencia del hastío interno la retirada de Pujol es la gran cuestión de la política catalana —con gran incidencia sobre la española—, a medio plazo, pues no parece que Artur Mas y Duran Lleida estén en disposición de amagar la crisis permanente bajo una victoria electoral de amplio margen en las autonómicas. La enésima confrontación se ha producido este pasado fin de semana, después de que Pujol insistiera en la necesidad de dotar a CiU de la suficiente consistencia política, más allá de la personalidad y soberanía política de sus dos componentes, o sea, una velada y en cierto modo respetuosa alusión a la conveniencia de que CiU sea un solo partido. Como ha comentado Xavier Trias, el portavoz de CDC en el Congreso, las palabras del líder todavía indiscutido no fueron las «científicamente» más acertadas. En el lado opuesto, el secretario general de Unió, Ramon Espadaler, atribuía la airada reacción de Duran a la distancia —está en Chile— y a una supuesta descontextualización de los comentarios de Pujol. Ánimo conciliador, pues nada puede satisfacer más a Unió que Trias critique levemente a Pujol y nada es más grato a CDC que Espadaler desautorice a Duran.

De la lectura, aun con matices, del documento que funda la actual coalición se desprende el compromiso de los dos partidos de celebrar una «conferencia nacional» en el año 2004 con el propósito de «culminar todo el proceso para la constitución de una sola fuerza política». Hay que tener gran vocación de demiurgo para afirmar que eso quiere decir que se descarta la fusión, pero así interpretan el texto tanto los convergentes como los democristianos. Es demasiado pronto para lanzar una hipótesis sobre el escaso futuro de CiU si persisten unas diferencias de matiz que desembocan inevitablemente en agrios enfrentamientos, impropios de partidos que comparten programa y responsabilidades de gobierno, pero una derrota de Artur Mas en las autonómicas podría desencadenar la fractura en el nacionalismo catalán. De momento, esta nueva crisis no tiene el aspecto de prolongarse más allá del verano. Duran ha declarado, por activa y por pasiva, que apoyará en todo lo posible a Mas, y Pujol quiere una coalición minimalista, sin tantos matices, sin tantas diferencias, sin tantas objeciones entre CDC y Unió, para explotar la errática oposición de Pasqual Maragall y que Mas tenga alguna posibilidad. CiU es el medio, tanto y tan poco.

Zarzalejos subraya el daño de ETA a la libertad de expresión
OVIEDO. Marta Frechilla ABC 10 Julio 2001

El director de ABC, José Antonio Zarzalejos, denunció ayer el daño irreparable que el terrorismo ha infligido a la libertad de información en el País Vasco, en su opinión, uno de los pocos sectores, junto a la Universidad, que ha conseguido escapar al control del nacionalismo. Ésta es una de las ideas que Zarzalejos apuntó en la conferencia «La libertad de información en el País Vasco», con la que se inauguró el «V Stage sobre Libertad de Información» que se celebra durante toda esta semana en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo.

«De nada se puede hablar cuando hay una pistola que amenaza la palabra». Con esta frase, el director de ABC concluyó una exposición en la que habló del intento del nacionalismo vasco de controlar los medios de comunicación, y de linchar a aquellas personas que piensan diferente a la consigna establecida, «en una sociedad intervenida en que la discrepancia es un auténtico delito». Porque la presión y el empeño de enmudecer a aquellos periodistas que, en el ejercicio de su derecho a expresarse libremente, opinan diferente, no sólo la ejerce la banda terrorista ETA con las armas, sino el propio PNV.

PRESIONES Y AMENAZAS
Zarzalejos cree que es comprensible que muchos informadores, ante la presión y las amenazas de que son objeto, acaben enmudeciendo; y, más todavía, si como Gorka Landáburu u otros tantos, han sido víctimas directas de un atentado. Asimismo piensa que esta situación va a más, y que el PNV, partido en el gobierno, va a seguir intentando controlar la información y los medios de comunicación como hasta ahora.

En su opinión, los peneuvistas quieren eliminar la prensa independiente, y la situación de agobio que ya viven los periodistas en este momento, va a ser cada vez mayor durante los próximos cuatro años de legislatura. «La batalla que se va a desatar contra los medios de comunicación va a ser extraordinaria», auguró el director de ABC. No en vano piensa que el objetivo del PNV es la homogeneización de los mensajes y la eliminación de los discrepantes, «con la ayuda inestimable de la banda terrorista ETA».

Sin embargo sugirió que no siempre consiguen su cometido, y, en ocasiones, el control se les escapa de las manos, ya que, a su modo de ver, los vascos, independientemente de su ideología, van a buscar calidad e información, y, en ningún caso, consignas políticas.

Rajoy: "La autodeterminación no tiene sentido ni hoy ni en el futuro"
EFE Libertad Digital 10 Julio 2001

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, ha afirmado este martes que la autodeterminación que propugna el PNV "no tiene ningún sentido ni hoy ni en el futuro", y ha asegurado que si el País Vasco tiene algún problema "es la organización terrorista ETA". Para Rajoy, la principal prioridad que se debería marcar en su discurso de investidura el lehendakari debería ser la defensa de la vida y de los derechos de las personas.

El ministro de Interior ha asegurado que "si lo que se quiere es hablar otra vez de autodeterminación y de ámbito vasco de decisión, estaremos fijando prioridades distintas de las que indica la lógica". Rajoy ha explicado que "es posible recuperar el consenso, pero depende de sobre qué bases" y ha recordado que el consenso lo rompió el PNV "porque decidió cambiar de socios y se fue con EH". El responsable de Interior ha asegurado que si esta formación "fija como prioridad la defensa de la vida, las cosas estarán mucho más fáciles que si su primera prioridad es el derecho a la autodeterminación".

En declaraciones a RNE, Rajoy ha destacado el actual momento "de unión en las distintas regiones del mundo" como lo demuestran la próxima entrada en vigor "de una misma moneda", y la fijación de numerosas políticas como la de pesca, agraria o la monetaria por parte de la Unión Europea. Ante esta situación, según el vicepresidente primero, "no tiene ningún sentido estar jugando a procesos que van por direcciones distintas del propio rumbo de los tiempos".

Independentistas radicales atacan la casa de la vicepresidenta del Parlamento catalán
Lanzaron un cóctel molotov que incendió la entrada del domicilio privado de la parlamentaria
La vivienda personal de la diputada del PP y vicepresidenta del Parlamento de Cataluña, Dolors Montserrat, situada en la localidad de Sant Sadurní d Anoia (Barcelona), fue atacada la madrugada de ayer por jóvenes independentistas que lanzaron un cóctel molotov que sólo causó daños en la entrada de su domicilio. La parlamentaria popular y su familia pudieron salir de la vivienda después de que fueran alertadas por la policía local. En los últimos cinco años, los radicales han protagonizado en Cataluña 285 atentados similares a los de la «kale borroka», según fuentes policiales.
Josep Clemente - Barcelona.- La Razón
10 Julio 2001

Un desconocido grupo de radicales independentistas, según fuentes de la Guardia Civil, podría ser el autor del ataque la madrugada de ayer contra el domicilio privado de la diputada catalana y vicepresidenta del Parlamento de Cataluña, Dolors Montserrat. La agresión contra la vivienda de la parlamentaria popular, situada en la barcelonesa localidad de Sant Sadurní d Anoia, se produjo poco después de las cuatro de la madrugada y cuando en las calles de dicha población apenas había transeúntes. Un grupo de jóvenes independentistas, cuya adscripción ideológica se desconoce, pudieron ser los autores del ataque, hecho este que actualmente se investiga por parte de los efectivos de la Guardia Civil de la zona.

   El atentado, perpetrado al parecer con una botella de líquido inflamable, sólo provocó daños materiales en la puerta de acceso a la vivienda de la parlamentaria catalana, pese a que pudo producirse una desgracia si el humo del incendio hubiese penetrado en el interior del inmueble, cosa esta que se evitó gracias a la intervención de una patrulla de la policía local que se percató del fuego y avisó de inmediato a Dolors Montserrat. La diputada autonómica consideró clave la intervención policial, ya que en el momento del ataque «todos dormiamos en la casa y no nos enteramos de nada», Según explicó, al recibir la advertencia «les hemos tirado las llaves de la casa por la ventana y ellos mismos abrieron la vivienda para que saliera el humo», que ya comenzaba a inundarla. Entre los ocupantes de la vivienda se encontraba la madre de la parlamentaria de 80 años.

Agradecimiento
La diputada del PP agradeció a la policía local su intervención, ya que gracias a ellos se pudo sofocar el fuego y evitar lo que podría haber acabado en tragedia. «Sólo está la puerta quemada y algunos cristales rotos probablemente como consecuencia del calor», declaró Montserrat. Algunas paredes también resultaron dañadas por efecto del humo. La dirigente popular declaró que nunca había recibido amenazas ni que tampoco su casa había sido anteriormente atacada.

   La Guardia Civil investiga ahora la autoría del ataque que inicialmente atribuye a jóvenes radicales o independentistas. En octubre de 1999, en plena campaña electoral autonómica, el domicilio privado de la concejal del PP de Cornellà, Isabel Espinosa, también fue atacado en similares circunstancias. Varios jóvenes, según testigos presenciales, lanzaron cócteles molotov contra la casa de la concejal sin que se produjeran víctimas.

   Este sistema de ataque, similar al que protagonizan jóvenes de la «kale borroka» ha sido empleado en Cataluña contra dirigentes del PP, y sedes locales de populares y socialistas, lo que apunta a los radicales o indepentistas como los posibles autores de la agresión. También este año se ha producido un ataque con cócteles contra una sede de Convergència Democrática de Catalunya (CDC), el partido que dirige Jordi Pujol. La agresión contra la vivienda de Dolors Montserrat no fue vista por nadie, lo que dificultará la identificación de sus posibles autores.

Otras agresiones
En lo que va de año se han producido en Cataluña un total de 32 ataques de los considerados de «baja intensidad», 13 de ellos contra sedes de entidades bancarias. También las empresas de trabajo temporal (ETT) son el objetivo predilecto de los radicales, además de una comisaría de Policía, y varias sedes de partidos políticos.

   Entre las propiedades objeto de agresión también figuran los vehículos de dirigentes políticos y de sus familiares, a los que arrojan botellas incendiarias durante la noche, todo ello a más puro estilo de la «kale borroka». Fuentes policiales sospechan de jóvenes de la zona que conocieran el domicilio de la diputada.

   Por su parte, el secretario general del PPC, Rafael Luna, ha condenado el atentado y ha señalado que espera que se trate de un caso aislado y que no tenga «mayor repercusión».

   Luna ha dicho que su partido está a la espera de conocer el resultado de las investigaciones, que tramita la Guardia Civil de Sant Sadurní, y ha hecho votos para que se trate de un «caso aislado». No obstante, recordó que todos los cargos públicos del PPC disponen de un manual de instrucciones para hacer frente a este tipo de situaciones.

El Gobierno vasco arremete contra LA RAZÓN y no responde a sus contactos con Eta
Redacción - Madrid.- La Razón 10 Julio 2001

La información publicada ayer por LA RAZÓN según la cual el PNV y Eta mantienen contactos en Francia para promover una nueva tregua, ha sido respondida con el silencio por parte del Gobierno vasco, que la ha calificado de «libelo». El portavoz parlamentario del PNV, Iñaki Anasagasti, por su parte, aseguró ayer que su partido «no está en un momento en el que podamos plantear eso», a lo que añadió: «Qué más quisiéramos que poder negociar con Eta para conseguir una tregua».

Muñoa
Según la información publicada ayer, el comisionado para las Relaciones Exteriores del Ejecutivo vasco, José María Muñoa, se ha entrevistado varias veces en Francia con miembros de la banda terrorista, entre ellos Vicente Goikoetxea, alias «Willy». Su labor sería la de allanar el camino para que, con la mayor brevedad, se puedan celebrar reuniones entre representantes de ETA y PNV que tengan capacidad de decisión.

   La utilización de una persona con contactos en el exterior en las conversaciones iniciales con Eta no es una estrategia nueva. Así, los primeros contactos que condujeron al anuncio de un alto el fuego, que la banda efectuó en septiembre de 1998, fueron protagonizadas, por parte del PNV, por el entonces eurodiputado Josu Jon Imaz.

   Este político se entrevistó en Bruselas, en varias ocasiones, durante el verano de 1998, con miembros del «aparato político» de la banda criminal, entre ellos «Willy», y, posteriormente, fueron representaciones de ambas partes, «al más alto nivel», las que concretaron el contenido de los acuerdos secretos en los que se establecía un plan para alcanzar la independencia del País Vasco.

   Tras ello, la banda anunció, en septiembre de ese año, el comienzo del supuesto «alto el fuego» que, según ha quedado demostrado, fue utilizado por Eta pare reorganizar sus infraestructuras criminales.

   El actual «interlocutor», José María Muñoa, ha participado, en varias ocasiones, en el comité de la Asamblea de las Regiones de Europa (ARE). En una declaraciones realizadas, en 1997 en Montevideo (Uruguay), poco antes de la visita que Ardanza realizó a este país, defendió la virtualidad de la Constitución y del actual Estatuto de Guernica.


«EE.UU. puede ser la lanzadera del español en el siglo XXI, o su cementerio»
MADRID. ABC 10 Julio 2001

El desarrollo del español en Estados Unidos está convirtiéndolo en un país bilingüe. El castellano es ya su segundo idioma, algo que los países hispanos deben aprovechar como una inversión cultural, según el informe anual del Instituto Cervantes, presentado ayer por Jon Juaristi. Una de las conclusiones fue que «Estados Unidos puede ser la lanzadera del español en el siglo XXI o su cementerio».

El director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi, presentó ayer el anuario de esta institución referente al año 2001, un informe en cuya metodología se ha considerado el español «como un activo económico» y que hace especial hincapié en el auge que esta lengua está teniendo en los Estados Unidos.

«Ni la raza, ni el país de origen identifica a los hispanos en la locomotora del mundo. El español es hoy su único rasgo definitorio», explicó Jon Juaristi durante la presentación del informe del Instituto Cervantes, un documento, editado por Plaza & Janés, y Círculo de Lectores, centrado, en esta ocasión, en dos puntos: la pervivencia del Sefardí y el desarrollo del español en Norteamérica.

VALOR EN ALZA
El español en Estados Unidos es un «valor en alza». Así, al menos, lo observa Gonzalo Gómez Dacal, catedrático de la Universidad de Salamanca, quien en este anuario ha llevado a cabo un estudio de las variables que convierten al castellano en la segunda lengua de Estados Unidos y en «un objetivo político federal».

Según Gómez Dacal, desde la administración Clinton se observó que la minoría hispana es una «minoría mayoritaria» decisoria en muchas ocasiones, interviniendo activamente en el curso político-social del país, ya que, según datos del último censo, el 12,5 por ciento de la población total es hispana, o lo que es lo mismo, 35,3 millones de personas.

«Estas cifras suponen que el ritmo de crecimiento de los hispanos es de un 60 por ciento por año, sin contar los 600.000 indocumentados que entran en Estados Unidos sin control», señaló Gómez Dacal, quien sentenció que «vivir en español» en Estados Unidos es posible dado que la tasa de concentración de hispanos en ciudades como Los Angeles, Nueva York o Miami se acerca o supera incluso el 50 por ciento.

Además, explicó el catedrático salmantino, es destacable el creciente interés que el español está teniendo en la población «anglo», para la que España es el segundo destino en el mundo, tras el Reino Unido, para llevar a cabo sus estudios, lo que encamina a Estados Unidos a convertirse en un país bilingüe si finalmente se implanta el español como segundo idioma oficial.

RAÍCES
Este proceso, añadió Juaristi, se debe también al fenómeno de asimilación que el hispano está teniendo de la realidad estadounidense. Actualmente, el emigrante hispano «no rechaza sus raíces y cuanto más culto es, no sólo mejor habla el inglés sino que más se resiste a perder su lengua materna».

«Estados Unidos será en muy poco tiempo la gran potencia del español en la lanzadera del castellano del siglo XXI, y en esta acción mucho tiene que decir España pero, sobre todo, México», señaló Jon Juaristi en la presentación del informe, ya que, a su juicio, los países hispanos deben aprovechar este auge desde el punto de vista de la inversión cultural.

De estos aspectos se ha ocupado el presidente del Consejo Ejecutivo de la SGAE, Eduardo Bautista, quien ha estudiado la repercusión del uso del español en el capital intelectual, es decir, que la industria cultural es el cuarto motor de la economía de España.

Amparo Morales, profesora de la Universidad de Puerto Rico, observó que tiene que ver mucho en el desarrollo y empuje de la lengua el alto nivel adquisitivo del hispano y el desarrollo de los medios de comunicación en español en el mundo.

Recortes de Prensa   Página Inicial