AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 21 Julio   2001
#Psicodeterminación
Rosa DÍEZ ABC 21 Julio 2001

#Ojo con los barones
José Antonio VERA La Razón 21 Julio 2001

#Tiempo de esperanza
Alberto Crespo Madrid. Cartas al Director ABC 21 Julio 2001

#El encuentro
FERNANDO ONEGA El Mundo 21 Julio 2001

#Tiempo al tiempo
TONIA ETXARRI El Correo 21 Julio 2001

#El debate sobre el debate
JOSÉ MARÍA PORTILLO El Correo 21 Julio 2001

#María San Gil: “Hay que arrinconar a los nazis para que en esta tierra vivamos en libertad”
EFE Libertad Digital 21 Julio 2001

#El presidente del Gobierno critica el nacionalismo, que con «conflictos inexistentes lamina la libertad»
SANTIAGO. B. Aguirre ABC 21 Julio 2001

#Aznar alerta sobre las "aventuras" nacionalistas de Touriño con tal de echar al PP
EFE Libertad Digital 21 Julio 2001

#La Asociación Europea de Profesores de Español destaca la labor del Instituto Cervantes
EFE Libertad Digital 21 Julio 2001




Psicodeterminación
Rosa DÍEZ ABC 21 Julio 2001

Siempre he pensado que los debates sobre la autodeterminación podrían asemejarse a un original Guadiana político que emerge sistemáticamente como si de una incontrolada fuerza de la naturaleza se tratara. Pero hete ahí que hace unos días vi una reposición de la película «Psicosis», y fue como repasar el guión de lo que estamos viviendo en el País Vasco. Las similitudes -más allá de que lo nuestro es más trágico, porque es real-, bien merecen un comentario. Vean si no.

Ustedes, naturalmente, se acuerdan de la película y de su protagonista, de aquel joven apuesto y barbilampiño a quien daba vida cinematográfica Anthony Perkins. Se acuerdan de que era un muchacho tímido, con apariencia de buen chico, amable con los huéspedes, de aspecto desvalido. Vamos, un joven que cualquier madre hubiera elegido como novio para su hija adolescente porque, además de buenas maneras y educación, tenía un hotel propio.

Parecía un chico tan incapaz de hacer daño a nadie, que cuando empiezan los crímenes, todos comenzamos a buscar a «el malo» fuera. Nos cuesta aceptar que el Perkins sea en realidad un visionario, un hombre que confunde realidad con ficción, que está prisionero de un pasado tan irreal como su presente. Pero descubrimos, al fin, que se ha pasado la vida construyendo una fantasía alrededor del cadáver de su madre y que no hay forma de que lo supere. A pesar de que el negocio funciona y el hotel prospera, no es capaz de librarse del mito macabro. De nada sirve que llegue una rubia que lo encandila, con la que se hace ilusiones de rehacer su vida como si fuera una persona normal. Al final, le puede «su historia». Y sube al desván. Y viste a la muerta. Y la pasea. Y aterroriza a los huéspedes... Y se carga a la rubia.

Y lo detienen, claro. Pero él tiene su explicación: que el hotel es suyo, y él lo dirige como quiere; que al que no le guste, que no venga; que tiene derecho a sacar a su madre del desván cuando le venga en gana; que su madre es inofensiva, ya que si no eres rubia y no te empeñas en ducharte, no tienes nada que temer; que todo es un montaje de unos de fuera que se quieren quedar con el hotel...

Pero no consigue convencer a la policía, y lo detienen. Y se acaba la peli. Pero la vida sigue y la historia del Perkins, también. Por eso hacen otras películas, aprovechando el éxito de la primera. Y a través de ellas nos enteramos de que -como en la vida- la cosa no acaba ahí. Y, también como en la vida, llegamos a saber que como parecía tan «buen tipo», en vez de asesino, lo declararon loco. Y para contribuir a su tratamiento y curarle, le conminaron a enterrar a su madre. Le convencieron de que sólo así podría convencer a los posibles futuros huéspedes de que el suyo era un negocio homologable con cualquiera de su entorno. Y le prometieron que si lo hacía, le volverían a dejar dirigir el hotel.

Entonces el Perkins les hizo miles de llorosas y sentidas promesas. Les dijo que nunca más reincidiría, que ya había aprendido la lección, que con él estaban todos seguros. Y lo soltaron. Y le volvieron a nombrar gerente. Y contrató al mismo personal para el hotel, los mismos que le ayudaron a mantener la ficción en el pasado. Y enseguida, en cuanto se puso a salvo, subió al desván. Y vistió a otra momia. Y la sacó otra vez de paseo...

Y volvimos a lo de siempre. Sólo que esta vez todo fue peor. Porque eran tantas las esperanzas puestas en su rehabilitación, que el desánimo y la desesperanza se empezó a generalizar de forma alarmante. Todos comenzaron a preguntarse si el argumento de que «al fin y al cabo, él era de allí» -que tanto pesó para volverle a nombrar-, no había sido finalmente una trampa. Además, con tanta muerta, tanto miedo, tanta inestabilidad, tanta opa hostil contra los hotelitos de la competencia, empezó a resquebrajarse el prestigio, no ya del hotel, sino de todo el sector.

Algunos, para animar, se empeñaron en destacar que la momia era otra, que la había cambiado de nombre y hasta de ropa, que parecía no tener tan malas intenciones... Pero el hecho es que aterroriza como la de antes. Y se nota que surte efecto. Por eso ya no hay nadie que se atreva a invertir en el sector; los socios nacionales y europeos que se ilusionaron con la nueva etapa, empiezan a descolgarse; todos temen que esta vez vaya en serio y en cualquier momento vuelvan a pasear a la momia con intenciones más aviesas que airearla...

¿Les suena? No me digan que no. Es como lo nuestro. Sólo que aquí con más locos en el reparto. Y más miedo. Y más desesperanza. Y más ruina. Y es que, por mucho que se empeñen algunos, no hay negocio que aguante una momia en el desván. Y menos aún si tiene un hijo que la pasea.

Ojo con los barones
José Antonio VERA La Razón 21 Julio 2001

Es un consejo, Zapatero. Con estos que llevan veinte años gobernando y treinta conspirando no se puede ir ni al bar de la esquina. Dicen que sí a todo, pero luego te despellejan y montan un bochinche, una trapatiesta, la marimorena. Te organizan un motín en cuanto alguien se despista y vuelven a la carga con sus planes y desmanes, con las ganas que tienen de mandar en Madrid y de figurar en Madrid, de poner una pica en Ferraz y otra en Moncloa, de largar en los periódicos y de salir en la tele y de decir en la radio que ellos son la esencia del socialismo, José Luis, los que han ganado cuatro o cinco veces las elecciones, los que están legitimados y saben de qué va el circo y cómo meterle el diente al Gobierno y cómo pactar y de qué forma y con qué armas. Ellos son los tiburones, los santones, los barones. Los escualos de la periferia que andan siempre al acecho en busca de morralla. Los que se han acostumbrado al despacho y al coche-oficial. Los que llevan dos décadas pontificando y aún les parece poco. Son ellos los que le montaron el pollo a Almunia y desplazaron a Borrell y los que quisieron poner a Pepebono al frente del garito. Van de limpios y de sabios y de grandes. Van de astutos y de zorros. Tienen fama y presupuesto y una legión baladrones a la orden. Saben como influir y cortejar y saben que nadie se atreve con ellos porque ellos son el alma del partido, la reencarnación de Marx, el espíritu de Pablo Iglesias, el ánima de Negrín, la conciencia de Largo Caballero, el eco de Suresness, el pacto del Betis y la prolongación del guerrismo y el felipismo y el borrelismo. Ellos son el fantasma que recorre por las noches los pasillos de Ferraz y asusta a Pepiño Blanco y a Trinidad Jiménez.

   Ellos son los barones. Y los barones no se van a quedar quietos mientras este chico de León metido a secretario general del psóe aborda el desarme ideológico de un partido que dejó de ser marxista para ser felipista y que ahora pretende pasarse al centro liberal para desplazar en dos-mil-ocho a Aznar de la Moncloa. Los barones han enseñado sus cartas y sus dientes y han dicho que se oponen a los pactos y que prefieren hacerle la guerra al gobierno antes que enamorarle. Van a su aire. No saben de lealtades ni de intereses de partido. Hoy están contigo y mañana en contra. Harán lo que haga falta con tal de seguir un año más, otra legislatura, otras elecciones. El prí es su referente. La perpetuidad, su bandera. Detestan las primarias y desprecian a Ferraz y al grupo-parlamentario. Son implacables contra los sectores críticos en sus regiones y federaciones. Son como caciques que aspiran a dictadores. Los jefes del gobierno y de la oposición y de la disidencia.

   Los barones no son malos por naturaleza. Se han ido haciendo perversos con el paso del tiempo. Algunos, como Ibarra, proponen más impuestos en vez de menos como Jordi-Sevilla. Otros, como Bono, se desmarcan del plan hidrológico y de lo que sea con tal de llevarle la contraria a su otrora contrincante. Chaves, por ejemplo, dice a todo que sí, muy bien, pero luego recela del socialismo liberal del nuevo equipo y aboga por el socialismo democrático de toda-la-vida. Maragall insiste en su federalismo asimétrico que choca contra el discurso de la unidad de España que el otro día proclamaba con orgullo el secretario general. Y luego, los dinosaurios. González con su run-run y su murga y sus batallas. Guerra, con la bilis-negra y el hocico torcido y con esa retahila maléfica de oráculo del socialismo bullanguero que tanto fascina a la masa. Borrell, con la monserga propia de un burócrata que ejerce de contable. Y el clan de los ex-ministros, que aspira a colocarse como sea para seguir cobrando unos añitos de la Administración. Todos quieren seguir e influir y decidir y decirle a ese chico de León lo que tiene qué hacer y con quién y de qué forma. Más que ayudar, incordian. Más que sumar, reducen. Todos, menos Rubalcaba, cerebro incombustible que ha disuelto a su comando y se ha puesto el traje de hombre de Estado para servir a Zapatero y al partido.

   Zapatero va bien, pero su organización aún tiene problemas. El día que traslade al psóe la popularidad personal que hoy le dan las encuestas podrá respirar tranquilo. Ese día no está lejos, pero para llegar a salvo deberá sortear a los muchos santones y a los pocos barones que todo lo saben y de todo opinan.

   En un año de reinado Zapatero ha demostrado que sabe mandar, que sabe compaginar la humildad con la mano dura, que su discurso cordial y moderado está vigente, que tiene una timidez que enternece y unos ojos que arrastran y una voz que es una mina. Sabe que el giro al centro es necesario. Sabe que se impone el cambio, huir de las ideologías que anquilosan, avanzar hacia la modernidad con un programa nuevo y diferente. Zapatero sabe que debe meter en cintura a las vedettes del partido, al fin y al cabo los únicos que pueden frustrar su proyecto. Son los que hablan bien de él en su presencia y quienes le fustigan en su ausencia. Los que no quieren un nuevo orden, pues viven del caos y del caos se alimentan.

   Zapatero sabe que hay que ir paso a paso, poco a poco, pero con dirección firme, limpiando el camino de obstáculos, apartando los pedruscos, sorteando las zarzas y los baches, sacando las chinas que se meten sin permiso en el zapato. De esa habilidad y de su mano izquierda dependen su futuro y el del Partido Socialista. Ya tiene el camino medio andado. Pero no debe fiarse ni de su sombra. Y mucho menos de los barones. Así que ojo, Zapatero.

Tiempo de esperanza
Alberto Crespo Madrid. Cartas al Director ABC 21 Julio 2001

LO que a los malvados envilece, a los buenos ennoblece. Escribo sacudido por los terribles crímenes cometidos estos días por quienes viven esclavizados por su propia maldad, los terroristas y su entorno. También escribo conmovido, impresionado y esperanzado por la bondad, la serenidad y la inmensa estatura moral de las víctimas, siempre inocentes, del odio irracional y despiadado. Así, la entereza de la viuda de José María Múgica, Reyes Zubeldía, que, como tantas víctimas del terrorismo, tan bien ha sabido transmitir a sus hijos y a todos los ciudadanos de bien, representa algo muy claro: que los que han renunciado a su propia humanidad cometiendo el mal más absoluto para hundirnos y desesperarnos, pretendiendo incluso contagiarnos su vileza, fracasan una y otra vez ante el milagro que estamos viendo: en medio del dolor, las víctimas nos muestran lo mejor de sí mismas y de los que han perdido, que es sin duda lo mejor del ser humano. Esta esencial bondad nos evidencia cómo el espíritu de los que han sido tan injusta y dolorosamente arrebatados sobrevive en los familiares y amigos, llenando de esperanza, consuelo y fuerza a todos. Por eso, más que nunca, es tiempo de esperanza.

El encuentro
FERNANDO ONEGA El Mundo 21 Julio 2001

Por una vez, aunque sirva de precedente, aplaudamos al presidente Aznar: que Ibarretxe lleve a las Cortes su proyecto de desgajar una parte del territorio. Digo que hay que aplaudir porque, si España tiene un problema, perdonen la perogrullada, pero en algún lugar habrá que discutirlo. Perdonen la perogrullada, pero, sabiendo que la cuestión vasca es el gran asunto nacional, nadie sabía hasta ahora dónde tratarlo. Mejor dicho: se trata literalmente en el aire; es decir, en el parlamento tertuliano de la radio. Las actas del Congreso, lugar natural del debate político, no tienen más conocimiento de que exista un problema en Euskadi que los discursos de Anasagasti y los comunicados contra el terrorismo. 

Hace poco hubo un debate sobre el Estado de la Nación, y ningún oyente ha tenido noticia de que existiera una propuesta de autodeterminación. Se conoce que el Congreso está para otras cosas. Y, claro, como la cuestión vasca no se debate en serio entre representantes políticos, sino que se lanza como misiles en declaraciones periodísticas, pasa lo que pasa: parece una provocación reconocer que Euskadi tiene el mayor grado de autogobierno del mundo; se fomenta un separatismo basado en el desencuentro y el menosprecio de la razón; se alienta una secesión sólo inspirada en sentimientos; y los nacionalistas, vascos o españoles, se encierran cada día más en sí mismos. 

Fruto de ese encierro -«enrocamiento», dicen los políticos- es el desconocimiento mutuo. Ibarretxe, que debería ser el representante del Estado en Euskadi, se presenta como su enemigo. Aznar, que debería ser el garante de la singularidad vasca en Madrid, es presentado como su perseguidor. Hemos visto actos públicos donde ambos líderes no se dirigían la palabra, como dos vecinos que se odian. Ese menosprecio fue uno de los gestos que le hicieron perder las elecciones a Jaime Mayor, porque muchos vascos se vieron menospreciados en la persona de su lehendakari. Y ahora asistimos a la culminación del ridículo: el mismo lehendakari pide una entrevista en Moncloa y los periodistas lo ven tan extraño que tienen que preguntar, expectantes: «¿Lo va a recibir, señor portavoz?» Yo ignoro cómo se puede resolver el llamado conflicto vasco. Pero conozco las formas de agravarlo. Son dos, de resultado ya contrastado: que los dirigentes se sigan ignorando, y que su único diálogo sea el lanzamiento de misiles ideológicos y personales. Lo conseguido por esa práctica se resume en una frase: Euskadi, la Euskadi nacionalista, se distancia de España. Por eso quiero aplaudir que el presidente anime la discusión en el Congreso. Al menos, la opinión pública sabría a qué atenerse. Y no estaría mal empezar por algo más elemental, sencillo, discreto y hasta humano: que Aznar e Ibarretxe intenten dialogar. Y digo «dialogar», sólo «dialogar», porque de lo otro, de llevarse bien, de eso ni hablamos...

Tiempo al tiempo
TONIA ETXARRI El Correo 21 Julio 2001

A medida que Ibarretxe va despejando incógnitas, después de la sesión de investidura del Parlamento, va dejando claro que lo que en principio parecía una sola prioridad (única, indivisible e incompatible) como la lucha contra ETA, ahora la quiere compartir con el proyecto político con el que, al fin y al cabo, se presentó a las elecciones. Es cierto que los políticos son esclavos de sus palabras y, por eso, les puede la impaciencia por recurrir al archivo.

Y ese cajón de la memoria nos recuerda que, unas semanas después del asesinato de Buesa y Jorge Díez el lehendakari admitió que no es posible la discusión de proyectos políticos mientras ETA mate. Ahora se ha producido un cambio, no en ETA, que sigue matando, sino en la correlación de fuerzas en el Parlamento. Y ahora que la mayoría nacionalista le permite avanzar en el proyecto de ‘Lizarra 2’, aprovecha para plantear el debate sobre el soberanismo, eso sí, mientras persigue a ETA aunque siga sin explicar cómo va a restablecer la unidad democrática.

Es decir, y aunque parezca una paradoja, en vez de tener una prioridad, tendrá dos. Y ahí topará con la oposición que sigue sin ver la utilidad de un debate sobre la autodeterminación, por ejemplo, cuando los que no están de acuerdo con esa opción se ven amenazados por ETA. No por casualidad el partido de Mayor y el de Redondo reconocen sus dificultades para llenar las próximas listas municipales por culpa del acoso terrorista; es lo que llama Zapatero un «problema de Estado».

Quizás porque todo el mundo sabe que ETA marca la agenda política de este país, especialmente desde que se rompió el consenso democrático, los empresarios de Confebask pidieron a Ibarretxe que fije como objetivo prioritario de su mandato la lucha contra el terrorismo. «Sin el desistimiento del terrorismo y la complicidad entre los dos gobiernos no acabaremos con esta pesadilla», recuerdan quienes se tomaron la molestia de conocer las claves irlandesas. Pero aquí se siguen confundiendo de adversarios. De todas formas, calma. ¿Que Ibarretxe no rompe con EH en los ayuntamientos? Pues queda en evidencia que no puede cumplir, de momento, su promesa de no gobernar con el grupo de Otegi, «ni directa ni indirectamente». No hay que agobiarle. Se merece, por cortesía parlamentaria, el período de confianza. Tiempo al tiempo.

El debate sobre el debate
JOSÉ MARÍA PORTILLO El Correo 21 Julio 2001

Se debate últimamente si debería o no debatir el Parlamento vasco sobre las distintas modalidades de autogobierno posibles para Euskadi. Este debate sobre el debate encierra una serie de paradojas de la política vasca que sería necesario aclarar y despejar antes de que el Parlamento se ponga manos a la obra. La primera paradoja consiste en el hecho de que, según manifestó el lehendakari Ibarretxe, tal debate se propone como una vía para conseguir el final del terrorismo en Euskadi, pues el nacionalismo ha establecido una clara equivalencia entre tal hecho y el diálogo y negociación sobre sus propuestas políticas (transformación del autogobierno vasco, anexión de Navarra y autodeterminación). Sin embargo, y de aquí la paradoja, el propio lehendakari manifiesta en la toma de posesión de sus nuevos consejeros que tal debate debe producirse al margen de que ETA desaparezca o no, evitando así que dependa de ETA la celebración o no de tal debate. La segunda paradoja consiste en el hecho de que los partidos de la oposición entienden que mientras no desaparezca el terrorismo, no es posible entrar en tales cuestiones de entidad constitucional. Sin embargo, el propio presidente del Gobierno señaló recientemente su disposición a tratar cualquier propuesta que se presente de forma clara y en las instituciones pertinentes.

Creo que de ambas paradojas se deducen algunas consecuencias que, por un lado, las resuelven y, por otro, pueden permitir despejar los nubarrones del maniqueo ‘debate sobre el debate’. En primer lugar, tal y como expresa Ibarretxe, el debate que él está proponiendo celebrar en el Parlamento vasco no tendrá efecto alguno sobre el final o la continuación del terrorismo etarra. Más aún, es muy previsible, a la vista de la primera respuesta de ETA, que lejos de desaparecer se incremente en salvajismo y objetivos. Por lo tanto, debería quedar claro de antemano que la propuesta nacionalista de debatir sobre autogobierno, incluyendo autodeterminación o lo que le parezca conveniente, es una simple y pura propuesta política que el presidente del Gobierno vasco hace al Parlamento y no, como el nacionalismo ha venido anunciando, un modo de terminar con el terrorismo.

La segunda consecuencia se refiere a los partidos de la oposición, que no ven la conveniencia, ni la oportunidad para tal debate. Su argumento más serio consiste en el hecho de que si ni tan siquiera van a poder formar listas para las elecciones municipales, ¿cómo pueden afrontar con mínimas garantías para su vida y libertad de expresión un debate de naturaleza constitucional? Cuando el lehendakari les acusa de rehuir el debate amparándose en ETA, creo que no está siendo consciente de la entidad del reparo expresado por estos partidos porque les está exigiendo que manifiesten en un debate parlamentario de notable envergadura una opinión contraria a las exigencias de ETA mientras los de la capucha velan armas. No obstante, fue el propio Aznar quien dijo estar dispuesto a escuchar propuestas y tratar de ellas en los foros adecuados y de acuerdo con los requerimientos del ordenamiento vasco y español.

Ibarretxe no precisa de permiso alguno ni de la oposición, ni del Gobierno o las Cortes españolas para plantear los debates que entienda necesarios al Parlamento vasco. Nada, por tanto, le impide celebrar el debate que viene anunciando. Ahora bien, idéntica legitimidad debe reconocer en sus adversarios políticos para que le respondan que no les interesa lo más mínimo su propuesta de debate, o que entienden que existen cuestiones de mayor urgencia en la política vasca como, por ejemplo, la seguridad de poder concurrir a las próximas elecciones municipales. Dicho de otro modo, Ibarretxe puede tratar de persuadir con argumentos políticos a sus adversarios sobre la conveniencia de modificar el Estatuto, o sobre las virtudes de la autodeterminación y la independencia, descartando el ‘coco’ del terrorismo como argumento para defender sus posiciones políticas.

Lo que no debe Ibarretexe es abrir, como está haciendo, su propuesta de debate señalando la obligatoriedad del mismo para la oposición porque en ese caso es bien difícil que se pase del debate sobre el debate, máxime cuando a los partidos que previsiblemente se pronunciarán en contra de la autodeterminación, independencia o modificación del Estatuto les puede costar la vida de sus concejales y militantes. Si Ibarretexe entiende que tiene propuestas convincentes que hacer, tampoco sería descabellado por su parte presentarlas una vez que la oposición pueda debatirlas y contestarlas con plena libertad, dedicando así sus primeros y más urgentes desvelos a procurar tal libertad a la oposición y no a forzarla a un debate en desigualdad de condiciones. Sería ese el momento de tomarle la palabra a Aznar y entrar a debatir en puros términos políticos y no de supervivencia sobre materias tan trascendentales como las que está proponiendo el nacionalismo vasco.

María San Gil: “Hay que arrinconar a los nazis para que en esta tierra vivamos en libertad”
EFE Libertad Digital 21 Julio 2001

Dos encapuchados lanzaron en la madrugada de este viernes dos cócteles molotov contra la sede donostiarra del PSE/EE, que ennegrecieron la fachada y contraventanas del edificio y produjeron además la rotura de algún cristal. Los daños no han sido importantes, lo que cuenta es la amenaza. María San Gil, presidenta del PP de Guipúzcoa, asegura que los autores son “verdaderos nazis a los que debemos arrinconar para que en esta tierra vivamos con tolerancia, respeto y libertad”.

Los hechos sucedieron sobre las 2,00 horas, cuando los violentos lanzaron dos artefactos contra la sede de esta formación, ubicada en el número 15 de la calle Prim, que no llegaron a introducirse en el interior del local. Los cócteles no provocaron ningún incendio, por lo que no fue necesaria la intervención de los bomberos en este local, que ya ha sido atacado en diversas ocasiones con pintura y artefactos incendiarios.

La dirigente popular calificó de “intolerable” este ataque y expresó su solidaridad y la de su formación al Partido Socialista. “Nuestra obligación política y ciudadana es denunciar todos los ataques contra la libertad y combatir diariamente el clima de intolerancia que genera el mundo violento en el País Vasco”, subrayó María San Gil, quien agregó que “todos somos objetivo de estos fanáticos”. Insistió en que “toda la sociedad está siendo chantajeada y amenazada por estos nazis”, pero dijo que ésta no puede caer en el desánimo ya que, a su juicio, “entre todos los que defendemos los principios democráticos conseguiremos una sociedad vasca en libertad”.

El secretario general del PSE/EE de Guipúzcoa, Manuel Huertas, condenó “enérgicamente” este ataque, con el que “una vez más la banda mafiosa pretende intimidar a las personas y partidos políticos con su afán y deseo de dominio”. “Que se sepa fracasada desde un inicio”, porque el “PSE/EE tiene muy claros sus planteamientos ideológicos y qué es lo que más conviene a la sociedad vasca, cuya primera demanda es que ETA abandone la acción mafiosa, desaparezca y nos permita a los demás seguir trabajando en nuestros legítimos proyectos”, concluyó.

El presidente del Gobierno critica el nacionalismo, que con «conflictos inexistentes lamina la libertad»
SANTIAGO. B. Aguirre ABC 21 Julio 2001

El presidente del Gobierno, José María Aznar, defendió ayer la labor realizada por el PP en Galicia, al que animó a «defender con claridad y con plena convicción lo que se ha hecho y lo que está dispuesto a hacer» de cara a los próximos comicios. Aznar se expresó de esta forma ante los miembros de la Junta Directiva del PP gallego poco antes de iniciar una visita de dos días, durante los que recorrerá la Comunidad.

José María Aznar llegó ayer a Santiago de Compostela con el deseo de que los gallegos, convocados el próximo 21 de octubre a las urnas, defiendan las ideas y convicciones que representa el PP en la Comunidad gallega.

Durante su intervención ante los 123 miembros de la dirección regional del partido, el presidente del Gobierno animó a los dirigentes populares a continuar en la tarea que están realizando y les pidió que «defiendan con claridad y plena convicción lo que han hecho y lo que están dispuesto a hacer». Asimismo, Aznar hizo un recorrido por los logros alcanzados durante más de una década de gobierno popular, de los que destacó la «gran transformación» protagonizada por Galicia, una tierra que prospera, una vez dejado atrás «muchos lastres del pasado», aunque aún se puede plantear metas más ambiciosas.

Todo ello llevó al presidente a asegurar que «la vieja Galicia ya no existe» gracias al proyecto político del partido popular.

LA NO POLÍTICA DE LA OPOSICIÓN
De esta forma, Aznar anunció que en las próximas elecciones, Galicia debe decidir «si quiere volver hacia atrás, mirar al pasado e iniciar aventuras o, por el contrario, quiere renovar un compromiso de transformación y modernización del país».

En clara alusión a la oposición, el jefe del Ejecutivo dijo que sabe que «enfrente sólo hay una ambición, que es la de que el PP no gobierne, que da igual lo que se diga con tal de echar al Partido Popular del Gobierno y eso, que es la no política, es también el no futuro para Galicia».

Aznar subrayó que el PP defiende la idea de una Galicia en el proyecto común de España y las oportunidades de todos los gallegos, por encima de aquellos que presentan «conflictos inexistentes, sujetos en supuestos derechos colectivos que, al final, lo único que hacen es laminar la libertad de las personas».

«INSENSATA» AUTODETERMINACIÓN
En ese mismo acto, el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, se refirió también al nacionalismo, que comparó con la guerra y añadió que «si la insensata idea de la autodeterminación soberanista fuera una realidad en el País Vasco, en los primeros años morirían miles de ciudadanos que hoy defienden de forma suficiente el Gobierno vasco».

Al respecto, Fraga puso como ejemplo lo sucedido en los Balcanes durante la década de los noventa. No obstante, llamó a la tranquilidad a todos los gallegos y les aconsejó confiar en el Partido Popular de cara a los próximos comicios.

José María Aznar expresó su satisfacción por la apretada agenda que se la ha preparado para conocer la Comunidad, donde coincidió con el primer ministro de Asuntos Exteriores luso, Jaime Gama, con quien tuvo un breve encuentro en la capital gallega.

Monforte de Lemos (Lugo) fue la primera de las paradas, donde Aznar asistió a la presentación del proyecto ferroviario «Puerto Seco». A continuación, se trasladó a los cañones del río Sil y después visitó las localidades orensanas de Celanova y Vilanova, antes de dirigirse a Leiro, donde cenó con el presidente gallego.

Aznar alerta sobre las "aventuras" nacionalistas de Touriño con tal de echar al PP
EFE Libertad Digital 21 Julio 2001

El presidente del Gobierno alertó sobre las aventuras que propone la oposición y el riesgo que comporta el hecho de que el socialista Pérez Touriño quiera darse la mano con los nacionalistas con tal de echar al PP de Galicia. Manuel Fraga, ante los miembros de la Junta Directiva del PP de Galicia y en presencia de José María Aznar, aseguró que la autodeterminación es una idea insensata que se cobraría la vida de miles de personas en poco tiempo si se hiciera realidad.

El presidente del Gobierno, José María Aznar, defendió la labor del PP en Galicia frente a las “aventuras” que propone la oposición y, en alusión a los nacionalistas, lamentó que presenten “conflictos inexistentes” que lo que hacen es “laminar la libertad de las personas”.

Asegura Aznar que “la vieja Galicia ya no existe y hay una tierra nueva” gracias al proyecto político del PP, pero hizo hincapié en la necesidad de seguir dando pasos adelante. Señaló que en las próximas elecciones autonómicas, Galicia debe decidir “si quiere volver hacia atrás, mirar al pasado e iniciar aventuras o, por el contrario, quiere renovar un compromiso de transformación y modernización del país”.

“Yo sé que enfrente sólo hay una ambición, que es la de que el PP no gobierne, que da igual lo que se diga con tal de echar al Partido Popular del Gobierno y eso, que es la no política, es también el no futuro para Galicia”, añadió. Aznar subrayó que el PP defiende la idea de una Galicia en el proyecto común de España y las oportunidades de todos los gallegos “por encima de aquellos que presentan conflictos inexistentes sujetos en supuestos derechos colectivos, que, al final, lo único que hacen es laminar la libertad de las personas”.

Manuel Fraga, en su intervención ante la Junta Directiva del PP gallego, se refirió a los peligros que supone el nacionalismo y dijo que un ejemplo de lo que representan se pudo comprobar en los Balcanes. Aseguró que el PP está preparado para las elecciones mientras que otros presentan programas “incoherentes” y calificó de “vergonzoso” que los socialistas pretendan que los emigrantes no voten en los comicios gallegos al haberse dado cuenta, según él, de “que tienen poco que rascar”.

La Asociación Europea de Profesores de Español destaca la labor del Instituto Cervantes
EFE Libertad Digital 21 Julio 2001

El español es una lengua en auge, especialmente en Asia y países como Estados Unidos y Brasil, según ha explicado este viernes la presidenta de la Asociación Europea de Profesores de Español (AEPE), Helga Hediger, que ha presentado en Cáceres la celebración del XXXVI congreso internacional de la asociación. Para Hediger, esto se debe a la labor del Instituto Cervantes y a la importancia del español como idioma de negocios.

Helga Hediger ha declarado que algunas de las razones que explican el auge del castellano en todo e mundo son la labor que realiza el Instituto Cervantes y el interés por aprender el idioma español, además de las relaciones comerciales "que son de gran importancia para la difusión de una lengua". Hediger ha presentado en Cáceres el congreso que su asociación celebrará entre el 23 y el 27 de julio en esta ciudad bajo el título "Extremadura en el año europeo de las lenguas: Literatura, Cultura, Formación y Desarrollo Tecnológico", al que asistirán profesores de español para extranjeros de todos los niveles de enseñanza.

La Asociación Europea de Profesores de Español, que agrupa actualmente a unos 400 socios pertenecientes a 30 países distintos, se creó en 1967 en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander como una organización profesional cuya finalidad es la creación de lazos profesionales y humanos para la difusión y el fomento de la lengua y la cultura españolas e iberoamericanas.

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