AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 23 Julio   2001
#Ruptura constitucional
Editorial ABC 23 Julio 2001

#España como sociedad abierta
Enrique de Diego Libertad Digital 23 Julio 2001

#Canal abierto con Eta
Editorial La Razón 23 Julio 2001

#¡¡Se puede acabar con Eta!!
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 23 Julio 2001

#Tipos de separatismo
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 23 Julio 2001

#De nuevo los 'okupas'
José Luis Manzanares La Estrella 23 Julio 2001

#Eta se reunió con el «enlace» del PNV, Muñoa, para informarle de que habría más violencia tras el 13-M
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 23 Julio 2001

#Rajoy advierte a Ibarretxe de que el Gobierno tomará medidas si se plantea un referéndum
EFE Libertad Digital 23 Julio 2001

#La deconstrucción de la Historia de España
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 23 Julio 2001

#Montanelli y la nación
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 23 Julio 2001

#Encapuchados atacan la Comandancia de Marina y un edificio del Gobierno vasco en San Sebastián
BILBAO. M. Alonso ABC 23 Julio 2001

#El 42,9 por ciento de los niños vascos estudian en euskera como única lengua
Libertad Digital 23 Julio 2001

Ruptura constitucional
Editorial ABC 23 Julio 2001

El lendakari Ibarretxe ha puesto en marcha el plan de su gobierno para promover la autodeterminación vasca. El primer trámite será trasladar al Rey, con quien se entrevista mañana, y al presidente del Gobierno el próximo día 30, la decisión de convocar un referéndum en el País Vasco, con apoyo de las Cortes Generales o sin él. La táctica elegida por el nacionalismo vasco, según se desvela en la información que hoy publica ABC, es presentar con apariencia de legalidad lo que realmente es una propuesta de ruptura constitucional. La legalidad del plan nacionalista le vendría dada por las Disposiciones Adicionales de la Constitución y del Estatuto, que se refieren a los derechos históricos de los territorios vascos. Ibarretxe pide una lectura «amplia» de la Constitución para poder engarzar el derecho a la autodeterminación con ambas disposiciones. De esta forma, el nacionalismo vuelve la Constitución contra sí misma y aspira, entre otras cosas, a dificultar la reacción de los socialistas, entre cuyas filas habrá dirigentes que se identifiquen con el discurso de la autodeterminación constitucionalizada. Poco ha tardado Ibarretxe en hacer público lo que entiende por normalización política y pacificación para el País Vasco. No es el esperado debate para el reencuentro con los no nacionalistas sino la enésima concesión al nacionalismo, bajo la sombra tutelar del terror. Conocida la falta de firmeza del PNV frente a la banda terrorista, quizá el asesinato del ertzaina Mikel Uribe haya acelerado un proceso de acoso nacionalista a la Constitución que irá aumentando sus perfiles de oportunismo chantajista a medida que progrese la violencia de ETA.

Sin embargo, la ficción legal en que se basa la propuesta autodeterminista de Ibarretxe es un burdo ejercicio de uso alternativo de la Constitución, que es la única fuente de legitimación jurídica de las instituciones autonómicas vascas, como ya ha declarado el Tribunal Constitucional. Nunca una disposición adicional, por ambigua que resulte, puede ir contra la voluntad del legislador, menos aún si éste es el legislador constituyente, quien en 1978 hizo constar en el título preliminar de la Carta Magna que «la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española» (artículo 2º), principio del que se deriva la unidad de la soberanía nacional, de la que es titular, exclusivo y excluyente, el pueblo español (artículo 1º.2), lo que excluye el derecho de autodeterminación de una parte del territorio nacional. Por tanto, sólo los predispuestos a dejarse engañar o los incapaces de enfrentarse a este nuevo asalto del nacionalismo contra el pacto constitucional pueden ver en la propuesta de Ibarretxe un plan basado en la Constitución.

En sentido político, el planteamiento de Ibarretxe aporta la claridad necesaria para no seguir especulando sobre cuáles son las prioridades de su Gobierno. Si a pesar de los asesinatos que ensombrecieron la jura de su cargo, su primer impulso político como presidente del Gobierno vasco es arrojarle al Estado el guante de la autodeterminación, quiere decir que la lucha contra ETA no sólo no es su prioridad, sino que en ningún caso podrá ser su prioridad, porque el discurso autodeterminista sólo cobra valor vital si ETA sigue matando. La autodeterminación, como recogen las encuestas, no es un problema para los ciudadanos vascos, simplemente porque no sienten su necesidad después de más de veinte años de una autonomía sin precedentes históricos ni términos comparativos equiparables en el resto de Europa. Una autonomía que es la primera expresión política organizada de la sociedad vasca, hecho histórico que sólo niegan los más sectarios defensores de la herencia sabiniana. El 13-M se cerró para los nacionalistas al grito de «independencia» e Ibarretxe ha abierto su gobierno con la propuesta previa de la autodeterminación. El nacionalismo ya ha elegido su opción para el futuro del País Vasco: es la ruptura del marco constitucional, la fractura de la sociedad vasca y el llamamiento a la reunificación nacionalista. Todo un desafío que debe encontrar en el Estado y en las formaciones políticas nacionales la respuesta adecuada, que no es otra que la defensa de la Constitución.

España como sociedad abierta
Por Enrique de Diego Libertad Digital 23 Julio 2001

Este lunes tiene lugar en Moncloa una cumbre monográfica sobre la cuestión vasca, con asistencia de José María Aznar y Jaime Mayor Oreja, para analizar la estrategia a seguir ante el desbocamiento hacia el abismo de la secesión pretendido por Juan José Ibarretxe, en el momento en el que los constitucionalistas han conseguido los mejores resultados de su historia.

Por ahora, los estrategas de Moncloa han considerado que la capacidad de maniobra no es mucha y que lo primero es esperar a la clarificación de la postura de Ibarretxe, que, sin embargo, empieza a ser meridiana, aunque conlleve en el intermedio parafernalias de conferencias de paz a cargo de Elkarri y confusas comisiones con observadores internacionales, del tipo de algún o algunos premios nobel de la paz desocupados: el País Vasco como nuevo Chiapas.

La primera cuestión clara es que la soberanía reside en el Parlamento español y cualquier iniciativa en base exclusiva al Parlamento vasco sería una agresión directa a la democracia y al Estado de Derecho, una forma de golpismo. No puede irse hacia ningún referéndum independentista sin reforma constitucional y sin participación en el debate del conjunto de la nación.

La independencia como objetivo, por su irracionalidad, por el intento tardío de recrear un estado de nación superado, por su excepcionalidad en el proceso de unión europea, parece una enloquecida aventura religiosa de verdades absolutas y totalitarias. Al margen de la crítica a las contradicciones internas de tal planteamiento, parece hora de iniciar el discurso inédito de reivindicación de España como sociedad abierta, como ámbito de convivencia y protección de los derechos personales, frente a tal exacerbación del conflicto que, en términos nacionalistas, sólo sería el inicio de un sobreañadido imperialismo contra Navarra y Francia, de un intenso proceso de ingeniería social y quizás del comienzo de una guerra civil entre los dos radicalismos nacionalistas. No es preciso mantener un compás de espera ante un riesgo cierto en altas dosis para la libertad personal.

Canal abierto con Eta
Editorial La Razón 23 Julio 2001

El confirmado consejero de Interior del Gobierno del PNV, Javier Balza, afirmaba el pasado sábado que Eta había celebrado una asamblea en Bélgica, en la que decidió continuar el camino del coche bomba y el tiro en la nuca, e incluir al nacionalismo entre sus objetivos, tras la derrota de los suyos el 13-M. El mismo día, el portavoz nacionalista en el Congreso, Iñaki Anasagasti, afirmaba que el Gobierno no debía «acosar» a Eta y su mundo, para favorecer una postura menos violenta dentro de la banda.

   Ahora se confirma que Eta y el nacionalismo vasco mantienen abierto el canal desvelado por LA RAZÓN, y que fue la ejecutiva de los terroristas (no en una asamblea, como dijo Balza) quien decidió seguir matando y comunicárselo así al «negociador» del PNV, José María Muñoa, que trata de obtener una tregua. El mensaje no podía quedar más claro cuando los asesinos acabaron días después con la vida de un «ertzaina».

   Eta ha vuelto a despreciar al PNV, recordándole que son ellos, los terroristas, quienes marcan la pauta: que el plan de «autodeterminación» y la tibieza en la respuesta policial a la crimen, no servirán para aplacarles si, como parece, han decidido castigar al PNV. Eta confirma con su estrategia que no se puede dialogar con asesinos, como intenta el partido de Arzallus e Ibarreche, y que tienen toda la razón PP y PSOE cuando afirman que no se puede pagar un precio por la paz y la libertad.

¡¡Se puede acabar con Eta!!
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 23 Julio 2001

Pienso que el título de este artículo es la noticia más importante que se ha publicado en España en los últimos años. No hay que olvidar que estamos hablando de un «movimiento», «grupo», «fuerza», «pandilla», «comando», qué sé yo, que ha asesinado a más de ochocientos seres humanos. Si a todo esto añadimos que el título es incompleto, que la noticia exacta es que «se puede acabar con Eta por la vía policial», se comprenderá aún mejor esa mezcla de sorpresa y alegría que la citada buena nueva produjo en amplias capas de la sociedad española.

   En efecto, el pasado lunes día 16, como si fuera un regalo de la Virgen del Carmen, el ministro del Interior, Mariano Rajoy, fue entrevistado en este periódico por Inmaculada G. de Molina y por su director, José Antonio Vera. Pese a la importancia, extensión e intensidad de las palabras del máximo responsable de la Policía, ambos periodistas llevaron a la portada del diario el titular de referencia. La pregunta fue precisa, escueta y concreta: ¿Se puede acabar con Eta? Y precisa, escueta y concreta fue la respuesta del ministro del Interior: «Sí, estoy seguro y, además, por la vía policial».

   La noticia provocó sorpresa y alegría. Esta última sensación es la lógica consecuencia de saber que es posible acabar con los violentos, ya que si algo sobra en España es «vía policial». Aquí tenemos al Cesid, a la Guardia Civil, a la Policía Nacional, a la autonómica, a la municipal, a los escoltas y a los servicios privados de seguridad. Y, por si todo esto fuera poco, el presidente Bush, en su reciente visita a España, ofreció el escudo antimisiles de los Estados Unidos para luchar contra la «kale borroka» y contra los grupos violentos, a fin de lograr la pacificación y acabar con la confrontación, por utilizar una terminología políticamente correcta.

   No estoy capacitado, ¿Dios me libre de semejante tentación! para interpretar las palabras de un ministro del Interior, pero es obvio que cuando el señor Rajoy afirma que «se puede acabar con Eta por la vía policial», lo que quiere decir es que esto es posible a partir de ahora. Si no fuera así, el ministro tendría que explicar por qué no se ha acabado con Eta por la vía policial en estos últimos años. Además, no hay nada que explicar: si no se ha acabado con Eta por la vía policial es porque no era posible acabar con Eta por esta vía. Así pues, cuando el máximo responsable de la Policía dice en una entrevista que se puede acabar con los violentos, quiere decir que se puede acabar a partir de ahora. Algo se habrá hecho, algo se habrá descubierto, algo se habrá preparado, algo habrá sucedido para que a partir de ahora sea posible hacer lo que no ha podido hacerse durante las últimas tres décadas.

   «Se puede acabar con Eta por la vía policial». Lo ha dicho en estas páginas el señor Rajoy. Pues enhorabuena al ministro y adiós a la Eta.

Tipos de separatismo
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 23 Julio 2001

Cuando se mata en nombre de la Secesión del País Vasco, lo menos que se puede pedir es saber por qué se muere sin combate, pero con buena conciencia. El Estado carece de ideología contra el terrorismo, salvo en su condena moral. Desconoce lo que es. Lo trata como delincuencia y hace de él una tragedia nacional. Desea desecarle las fuentes y disimula su fracaso atosigando a la Sociedad. Nunca ha llegado al alma que anima la desalmada acción de Eta. No todos los separatismos son nacionalistas ni todos los nacionalismos, separatistas.

   La secesión de una parte de la comunidad nativa, cuando ésta adquiría dimensiones inadecuadas a sus recursos, comenzó siendo en los albores de la humanidad una necesidad natural. El derecho a la independencia tribal, entendido como respeto de la mayoría a la decisión de una minoría de vivir separada, nació en los grupos de recolectores y cazadores de más de dos centenares de individuos. Todos los pueblos provienen de esta mitosis social. Que perduró en unidades mayores, con el nomadismo ganadero, desde no se sabe cuando hasta la invención simultánea, hace diez mil años, de la agricultura de regadío, el asentamiento territorial y el Estado cívico. Con esta revolución cultural, la secesión dejó de ser un «derecho natural» a la vida independiente, y pasó a ser un «hecho antinatural» ¬la naturaleza humana los produce¬ contra el primer sentimiento de la patria, el que dio dimensión espiritual a los imperios fluviales.

   Egipto y Grecia basaron ese sentimiento patriótico en el sagrado deber de respetar a los muertos. Las tumbas y necrópolis hicieron impías y profanas las secesiones de la acrópolis. La piedad de eneas por su padre fundó el patriotismo romano. La independencia de una parte de la patria no la podían votar los vivos porque sus muertos la vetaban. La libertad y la democracia de los antiguos, exaltadas en las oraciones fúnebres en honor de los caidos en combate por la patria, excluyeron de su ámbito el llamado, desde fines del XIX, derecho a la autodeterminación. Una enrevesada expresión alemana que ideó la filosofía para designar, moralmente, el derecho a la Independencia de pequeñas naciones integradas, o amenazadas de integración, en los nuevos imperios comerciales o industriales de Europa.

   Las colonias americanas se hicieron Independientes en busca de la libertad de comercio y de la autonomía fiscal. Y ese nuevo «casus belli» secesionista, radicalmente distinto del «derecho natural» a la primitiva secesión mitósica, fue canonizado por la Revolución francesa como derecho universal de los hombres a la libre determinación de los pueblos. Lord Byron encarnó ese ideal romántico en la lucha de los griegos contra el Imperio Otomano. Goethe, antirrevolucionario, pasó de Napoleón a Byron, y Marx limitó el derecho de Independencia a los pueblos que no unieron su conciencia nacional a la estatal antes de la Gran Revolución. El austromarxismo convirtió la libre determinación en derecho de autodeterminación y suprimió la barrera entre conciencia de clase y conciencia nacional, para fundar el nacionalismo de izquierdas, no separatista, frente al nacionalismo burgués, independentista. La participación de soldados coloniales en la guerra mundial motivó el renacimiento del derecho de autodeterminación, como bandera de las guerras de liberación nacional o instrumento jurídico de la descolonización internacional.

   ¿A qué tipo pertenece el separatismo de Eta y la izquierda abertzale? ¿Y el soberanismo burgués del PNV? ¿Tiene sentido la autodeterminación en España? ¿Un derecho natural? ¿De quién? ¿Un hecho antinatural, «casus belli»? ¿Contra quién? Si la libertad determina el derecho, ¿cabe la autodeterminación si no la hay? Responderé.

De nuevo los 'okupas'
José Luis Manzanares La Estrella 23 Julio 2001

La ocupación de casa ajena sin la debida autorización es, aunque no se emplee violencia o intimidación, un delito tipificado en el Código Penal. Pero ocurre, además, que los "okupas", pacíficos a la entrada, suelen no serlo cuando se les requiere para que desalojen el inmueble. Entonces se oponen a las fuerzas de seguridad con todos los medios a su alcance y les arrojan cualquier objeto disponible, desde unos cascotes de cemento hasta un viejo frigorífico. Mientras tanto, otros colegas incendian contenedores de basura o destrozan escaparates, farolas, cajeros de banco y cabinas telefónicas. Esta vez, en Barcelona, parece que la Policía, como en otras ocasiones, se habría dado por satisfecha con la evacuación misma y es de suponer que no tenía especial interés en detener a nadie. No obstante, los enfrentamientos se prolongaron todo el día con una verdadera batalla campal y hubo diecisiete personas detenidas, no por la "okupación", sino por la agresión a los agentes. Los disturbios son la norma y el saldo final suele incluir lesiones y daños de consideración.

Ya ha empezado a escenificarse el epílogo de rigor. Denuncias, querellas y exigencia de responsabilidades a los servidores de la ley. Las intervenciones de la fuerza pública española son siempre desproporcionadas para esos enemigos de la legalidad democrática que se agrupan en un violento magma de ácratas trasnochados, izquierdistas extraparlamentarios y rebeldes niños de papá. El "okupa" poco tiene en común con el desheredado y, menos todavía, con el trabajador en paro. Su principal característica es el rechazo a una sociedad para la que carece de alternativa. Su reivindicación se expresa en grandilocuentes frases a favor del caos como puntilla de un capitalismo rampante, inhumano y ahora también globalizado. Hay oscuras conexiones internas, como hay una línea sutil que llega desde el terrorismo callejero del País Vasco a las algaradas multitudinarias de Niza y Gotemburgo. Sin embargo, y curiosamente, a estos alborotadores tan preocupados por el hombre y su medio ambiente nunca se les escapa una palabra contra las dictaduras del proletariado, como nunca se enteraron de la magnitud de los desastres ecológicos en las llamadas democracias populares.

Las leyes se promulgan para ser cumplidas y su rigurosa aplicación es especialmente obligada cuando se trata del Código Penal. La dejación de autoridad no sirve de nada, antes al contrario, agrava unos problemas que crecerán hasta que finalmente haya que resolverlos con un coste mayor y en peores circunstancias. No sería mala cosa, antes al contrario, dar un paso más y entender que estas conductas constituyen delitos contra el orden público. La "okupación", acompañada del rechazo total a las normas establecidas sean exigencias sanitarias o previsiones contra incendios, supera con mucho el mero ataque a los derechos de un propietario concreto al que, por decirlo así, le tocó la china de tan peculiar forma de protesta.

Eta se reunió con el «enlace» del PNV, Muñoa, para informarle de que habría más violencia tras el 13-M
Fue el Comité Ejecutivo de la banda y no una «asamblea», como anunció Balza, el que debatió tras los comicios vascos El «enviado» de Arzallus fue informado por «Mikel Antza» en presencia del batasuno Rufino Echevarría
Expertos antiterroristas consultados por LA RAZÓN han asegurado que no tienen constancia de la celebración de una asamblea de Eta en Bélgica y dudan que, dadas la situación de clandestinidad y las medidas de seguridad que siguen los miembros de la banda, esta reunión haya podido tener lugar. Sin embargo, sí consideran normal que el «comité ejecutivo» de la organización criminal se reuniera después de las elecciones vascas y que lo decidido entonces hubiera sido comunicado al PNV a través del «diplomático» José María Muñoa. Lo anunciado por el consejero de Interior, Javier Balza, sobre lo decidido por los pistoleros tras las elecciones vascas del 13-M, respondería a las informaciones obtenidas por Muñoa en sus reuniones con cabecillas de Eta.
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 23 Julio 2001

Las citadas fuentes subrayan que la banda no está en condiciones de celebrar una asamblea, que conllevaría la asistencia de la mayoría de sus pistoleros y, además, que tuviera lugar en Bélgica, lo que hubiera supuesto el desplazamiento de todos esos individuos a través de una frontera. «Los etarras siguen unas medidas de seguridad extremas y no van a arriesgarse a reunirse todos en un mismo lugar en el que podrían ser detenidos en una sola operación policial», agregaron.

   Como prueba de esas medidas de seguridad, los expertos antiterroristas revelaron que Francisco Javier García Gaztelu, alias «Txapote», detenido en Francia el pasado mes de febrero, llevaba siempre una especie de medidor de ondas que hacía funcionar cuando iba a coger el coche, con el fin de comprobar si el automóvil tenía instalada una baliza de las que utilizan las Fuerzas de Seguridad para poder seguir a distancia a determinados objetivos.

   Desde que José Javier Arizcuren, «Kantauri», descubriera, gracias a una filtración periodística, que llevaba instalado en su coche uno de estos dispositivos, los etarras inspeccionan los vehículos antes de realizar cualquier desplazamiento.

   Si los terroristas adoptan estas medidas antes de acudir a una cita o para trasladarse de un piso a otro, cuesta creer que la banda iba a arriesgarse a reunir a un gran número de militantes, alguno de los cuales podría estar vigilado por las Fuerzas de Seguridad.

   Las mencionadas fuentes agregaron que lo que sí puede haber ocurrido es que el «comité ejecutivo» de Eta, que está integrado por entre tres y siete cabecillas, celebrara una reunión después de las elecciones vascas del 13 de mayo y que lo decidido entonces fuera comunicado al PNV a través de José María Muñoa, que tal y como publicó LA RAZÓN en su edición del pasado 9 de julio, es el encargado de mantener los contactos con la banda para sondear la posibilidad de una nueva tregua.

   Muñoa, que desde 1990 tiene competencias de «acción exterior» en el Gobierno vasco, habría comunicado a los dirigentes del PNV lo que le informó Eta. Las «revelaciones» de Balza, en la entrevista que publicó el sábado «Deia», estarían basadas en esas informaciones.

   En este sentido, las citadas fuentes han señalado que en la reunión en la que Muñoa fue informado por Eta de lo acordado tras las elecciones vascas estuvo presente, además del máximo cabecilla del «aparato político», Miguel Albizu Iriarte, alias «Mikel Antza», el hasta hace poco miembro de la «mesa nacional» de Herri Batasuna, Rufino Echevarría. A esta reunión estaba invitado un representante de la Izquierda Unida del País Vasco, pero, por razones que se desconoce, decidieron no asistir.

   Posiblemente, «Mikel Antza» habría hablado ante Muñoa de una reunión de la asamblea de Eta para dar la apariencia, que es falsa, de que la banda tiene capacidad operativa para reunir, sin problemas, a un gran número de militantes.

   Llama la atención, según los referidos expertos, que se trate de presentar a Mikel Albizu como un individuo dialogante, del sector «blando» de la banda, cuando fue este cabecilla el que concibió el plan de que un «comando» de la banda secuestrara a un concejal del Partido Popular para lanzar un ultimátum al Gobierno sobre el asunto de los presos. La macabra idea fue puesta en práctica por el «comando Donosti» que integraban, entre otros, «Txapote» e Iranchu Gallastegui, cuando secuestraron y, posteriormente, asesinaron a Miguel Ángel Blanco. «Una cosa es lo que Albizu diga o trate de aparentar, y otra muy distinta es la realidad: es el ideólogo de una banda de asesinos que tratan de justificar su actividad criminal en los proyectos políticos que este individuo se preocupa de mantener en la ortodoxia».

   En este sentido, existen serias dudas de que Eta se haya planteado, siquiera, una nueva tregua. Los documentos internos de la banda de los últimos meses no indican nada al respecto y los «comandos» que se formaron durante el «alto el fuego» y los que se han constituido después mantienen los mismos objetivos criminales.

Contestación al PNV
Lo que probablemente ha ocurrido ¬añadieron¬ es que el PNV le ha pedido a Eta una nueva tregua a cambio de un programa independentista, el que, de hecho, están siguiendo los nacionalistas, y que la banda ni se lo ha planteado. El asesinato, la semana pasada, del ertzaina Mikel Uribe habría sido la macabra contestación de los pistoleros al partido de Arzallus quien, se recuerda, declaró entonces que sabía que el atentado era un mensaje de los terroristas para ellos. «Otra cosa es lo que Albizu le contara a Muñoa para presentarse como el bueno de la película o la víctima de sus intransigentes compañeros de comité ejecutivo».

   Pero según estos expertos, es muy arriesgado sacar la conclusión de que existe en Eta un sector «blando» y más aun creer que podría abrirse una vía de diálogo con la banda terrorista si, como dijo Anasagasti, el Gobierno dejara de acosar a los criminales etarras.

Rajoy advierte a Ibarretxe de que el Gobierno tomará medidas si se plantea un referéndum
EFE Libertad Digital 23 Julio 2001

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, ha asegurado este lunes que "sería un desastre" que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, planteara un referéndum sobre la autodeterminación del País Vasco, porque, explicó, "la prioridad es acabar con ETA". Rajoy indicó que es mejor que Ibarretxe "no continúe adelante con esa iniciativa, y que, por tanto, no tengamos que adoptar desde el Gobierno ninguna medida al respecto".

El vicepresidente indicó que Ibarretxe no le ha dicho que vaya a plantear al Rey o al presidente del Gobierno la convocatoria de ese referéndum, "pero lo que sí quiero decir es que los políticos y los gobernantes deben fijarse prioridades y ahora esas deben ser el derecho a la vida y la garantía de los derechos y libertades".

ETA, recordó Rajoy, "quiere la autodeterminación" y eso es "algo que no existe en el mundo en el que vivimos", sino algo propio "de la independencia colonial" o cuando los derechos de las personas se ven amenazados, "y aquí los únicos que atentan son los que piden la autodeterminación". Rajoy añadió sobre ese particular que sería "muy negativo" pedir la autodeterminación, "que generaría más tensión de la que ya tenemos".

La entrevista de Balza
Acerca de la revelación del consejero del Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, de que los dirigentes de ETA se reunieron antes de las últimas elecciones al País Vasco en Bruselas para decidir su estrategia y finalmente se decidió seguir atentando, Rajoy subrayó que no sabía si había existido ese encuentro ni sus términos. "Lo que sí teníamos claro era que ETA iba a seguir matando y la prueba fehaciente fue la entrevista que publicaron en su periódico donde decía que iban a seguir matando", señaló. "No conozco esos datos, no se lo que ha pasado pero me parece importante y lamentable que siga matando", añadió.

Mayor Oreja critica la ofensiva del naconalismo
Asimismo, el presidente del Grupo Popular en el Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja, ha asegurado en declaraciones a la cadena COPE que el nacionalismo vasco, con "su conferencia por la autodeterminación, la de Elkarri y la interpretación peculiar de la disposición adicional, se prepara para que en unos meses tengamos ese reto encima de la mesa".

Mayor Oreja recordó que él ya anunció hace años "la ofensiva del nacionalismo", que dosificarán "en función de la debilidad de los demás, de los constitucionalistas, en función de las mezquindades que vean entre nosotros, de la manera en que nosotros seamos incapaces de afrontar este reto". Según un comunicado de esta emisora, Mayor consideró que "sería un error" para todos que "esa vía que supone ir a la autodeterminación desde la Constitución pudiera crear fisuras en la unidad antiterrorista" entre el PSOE y el PP.

"Los dos grandes partidos -continuó- hemos construido por primera vez una alternativa creíble en el País Vasco" y, "en vista de las circunstancias, esa alternativa hay que hacerla más fuerte que nunca". En su opinión, "cuántas más tonterías y más radicalizaciones se planteen en el seno del nacionalismo vasco tenemos la exigencia ineludible de hacer una alternativa cotidiana en el País Vasco".

Por otro lado, el presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, aseguró hoy en Bilbao que su partido "jamás apoyará modificar la Constitución para dar cabida al objetivo político de ETA y los nacionalistas: la independencia". Iturgaiz afirmó que los populares vascos defienden la Constitución "como está, la que habla de la unidad de España, y por defender esto nos pegan tiros en la nuca y ponen bombas en nuestros coches" y recalcó que la Carta Magna es "incompatible" con la independencia de Euskadi.

El presidente del PP vasco criticó que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, pretenda buscar vías para el reconocimiento del derecho de autodeterminación, cuando "la mayoría de los vascos no quiere la independencia, ni al contado ni a plazos, y lo reflejan las encuestas del Gobierno Vasco de los últimos veinte años". "Exigimos a Ibarretxe que reconozca esta realidad y los efectos demoledores que traen los planteamientos independentistas", añadió. En su opinión, el PNV "se aprovecha de la coincidencia de fines" con ETA para "impulsar la consecución de sus objetivos" políticos, en lo que supone una "gravísima perversión política y moral".

La deconstrucción de la Historia de España
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 23 Julio 2001

SI Pascal afirmó que la mayoría de los males les vienen a los hombres por no acertar a quedarse en casa, Cervantes dijo que viajar vuelve a los hombres discretos. Al parecer todavía se viaja poco. Se hace mucho turismo, pero se viaja poco. El turista quiere ver cosas y suele contemplar sólo su superficie; el viajero se busca a sí mismo. Entre otras virtudes, viajar es bueno para la unidad de España. Es cuestión de perspectiva. Muchos españoles padecen lo que Freud llamó el narcisismo de las pequeñas diferencias, la obsesión por diferenciarse de aquello que resulta más familiar y parecido. La patología nacionalista también se nutre de esta enfermedad de la perspectiva. Una nación, como un cuadro, sólo se contempla correctamente desde la distancia adecuada. El mundo es limitado desde el campanario de la aldea. Sin que esto entrañe ningún menosprecio para aldeas y campanarios.

Todo esto me viene a la cabeza después de la lectura de la excelente entrevista a Sir John Elliott de Manuel Lucena Giraldo, publicada el sábado en ABC Cultural. El gran historiador, emérito en Oxford, nos recuerda que «con las Autonomías se está perdiendo la idea de una Historia de España» y, como consecuencia del énfasis excesivo en lo autonómico, «se está desmontando la historia de España». Por eso apunta la posibilidad de que sea más fácil tal vez para un extranjero «conservar algo de la visión de conjunto de una España que existe como tal formación política y cultural desde hace muchos siglos». Si la leyenda negra fue un invento extranjero, aunque de raíz hispana y absurdamente alentado por españoles, tal vez constituya una justa reparación histórica que sean los historiadores foráneos quienes impulsen la detención del proceso de deconstrucción y falsificación de la historia de España. Por supuesto, que entre nosotros abundan los egregios historiadores que no se dejan avasallar por falacias y tergiversaciones, pero, no sé, parece como si hiciéramos más caso a los que vienen de fuera. Viejos complejos, tal vez.

De la misma manera que sólo la experiencia americana permite comprender la realidad nacional de España -existen testimonios de españoles que afirmaron que sólo cuando viajaron a la América hispana conocieron verdaderamente su país-, sólo el conocimiento de la historia, que requiere perspectiva y distancia, puede desmontar las falacias particularistas. Que una cosa es la diversidad, y otra la fragmentación. Una nación no sobrevive porque haya hecho grandes cosas en el pasado. Nación es, Ortega lo dijo, tradición y empresa. Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas. Pero dado que el particularismo separatista se empeña en falsificar el pasado, quizá porque carece de futuro y de proyecto, no resulta quizá ocioso desmontar su ensayo de deconstrucción de la historia de España. Primero, por respeto a la verdad. Después, por fidelidad a la unidad de España. Podría ser que la nuestra dejara de ser una nación, pero ni siquiera esa desgraciada realidad permitiría negar que lo ha sido durante siglos. Sólo cabe intentar destruir lo que es. Lo que no existe no puede ser destruido ni separado. Cabe engañar a un puñado de ignorantes, mas no a un sabio historiador de Oxford. Gracias, pues, y larga y fecunda vida le sean dadas. Y los particularistas, a la escuela, que estudiar no hace daño y también vuelve a los hombres, como el viajar, discretos.

Montanelli y la nación
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 23 Julio 2001

Hace tres o cuatro años Indro Montanelli escribió un artículo en el que expresaba su amargura por las movimientos secesionistas italianos, especialmente el de la Padania, dirigido por Umberto Bossi, sedicente seguidor de Pascual Maragall, entusiasta del «modelo catalán». En ese artículo dejó un mandato que no sé si cumplirán sus allegados. Escribió:

-Quiero que pongan en la lápida de mi tumba simplemente «aquí yace un ciudadano italiano».

Un último homenaje a la patria, un desagravio a las ofensas que se le estaban haciendo a la nación italiana en esos momentos y que para el Maestro constituían el peor de los desgarramientos. Era su protesta contra lo que él consideraba el final de la mayor empresa colectiva italiana, la conquista de la unidad, la formación de una conciencia ciudadana. Era la confesión, también, de la idea que había siempre orientado su vida, que había decidido todos sus movimientos en un sentido o en otro, hacia la derecha o hacia la izquierda. Porque los giros de Montanelli respondieron siempre a esa razón profunda. La voluntad de independencia que, con todo fundamento, se le ha atribuido no ha sido ni podía ser un prurito personalista sino el resultado de unas convicciones que tuvieron siempre que ver con la defensa de la nación como plataforma de las libertades ciudadanas y de la formación de un espíritu colectivo, arraigado en un consenso cultural.

Todas las contestaciones de Montanelli al Stablishment político o periodístico respondieron siempre a esa racionalidad, tan viva y poderosa por otra parte, que le dio fuerza suficiente para comenzar una aventura periodística nueva a los 85 años: un «Giornale» nuevo, grande y generoso, que duró lo que tiene que durar un testimonio.

Pocos periodistas son capaces de saltar por encima de la fronteras, de crear escuela y tener seguidores. Montanelli ha sido una de esas excepciones. Ha sido uno de esos personajes con los que uno va caminando a lo largo de su vida, siempre atento a su palabra, hasta que en una curva del camino uno deja de escucharla.

Encapuchados atacan la Comandancia de Marina y un edificio del Gobierno vasco en San Sebastián
BILBAO. M. Alonso ABC 23 Julio 2001

Un grupo de encapuchados atacó durante la noche del sábado la Comandancia de Marina en San Sebastián y la delegación de la Consejería de Vivienda y Urbanismo del Gobierno vasco en la capital guipuzcoana. La Comandancia de Marina es un objetivo habitual de ETA, pero no las dependencias del Gobierno vasco.

Los hechos se produjeron a las doce menos veinte de la noche y prácticamente de forma simultánea fueron atacados tanto la Comandancia de Marina de San Sebastián como la delegación de la Consejería de Vivienda y Urbanismo del Gobierno vasco.Las sedes de ambos organismos están situadas muy próximas entre sí en la plaza Lasala, en la Parte Vieja de San Sebastián, y cerca del puerto.

En ninguno de los dos casos los ataques llegaron a provocar incendios. El lanzamiento de los artefactos explosivos ennegreció las fachadas de los dos edificios, pero no causó daños de consideración.

DISPOSITIVO ESPECIAL
Según fuentes de la Ertzaintza, los encapuchados arrojaron entre tres y cuatro artefactos contra cada una de las dependencias atacadas. En el caso de la Comandancia de Marina, la fachada registró el impacto de varios cócteles molotov, mientras que el local del Gobierno vasco sufrió la rotura de cristales.

Se da la circunstancia de que estos ataques se produjeron en San Sebastián cuando el Departamento de Interior del Gobierno vasco tenía organizado un dispositivo especial en la localidad de Elantxobe, donde este fin de semana se celebraban fiestas y donde se temía que se produjeran importantes brotes de violencia callejera.

Este dispositivo se va a repetir a lo largo del verano en las localidades que celebren fiestas, donde suelen actuar los encapuchados. No obstante, puede que la presencia de importantes efectivos de la Ertzaintza en esas localidades desplace a otras los actos de violencia callejera, como ocurrió durante la noche del pasado sábado.

El 42,9 por ciento de los niños vascos estudian en euskera como única lengua
Libertad Digital 23 Julio 2001

Un total de 133.059, de los 309.595 niños escolarizados en el País Vasco, estudian todas las asignaturas en euskera, frente a los sólo 1.956 con el modelo de enseñanza que utiliza el castellano como única lengua, según los datos de Eustat, la agencia estadística del Gobierno autónomo, relativos al curso 2000-2001 recién finalizado.

De los cuatro modelos educativos que existen actualmente en el País Vasco, el que ofrece toda la enseñanza en euskera es el que tiene más alumnos, el 42,9 por ciento, seguido por el sistema en que se estudia el euskera como asignatura, con el 34,4 por ciento; y el modelo bilingüe, cursado este año por el 21,9 por ciento de los escolares.

Según estos datos, en el curso que acaba de terminar estudiaron sólo en euskera casi 9.000 alumnos más que durante el curso anterior, cuando este modelo afectaba al 38,1 por ciento de los niños. Asimismo, se reduce el número de escolares que tenían el euskera como una asignatura más, que el año pasado alcanzaban los 133.492, el 40,8 por ciento. El modelo bilingüe ha ganado más de mil alumnos, mientras que el de enseñanza sólo en castellano se reduce en un millar de escolares, pues el curso 1999-2000 lo cursaron 2.882 niños, el 0,8 por ciento, frente al 0,6 de este año.

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