AGLI

Recortes de Prensa     Martes 24 Julio   2001
#Tiempos de confusión
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 24 Julio 2001

#Respuesta contundente
Breverías ABC 24 Julio 2001

#Antiglobalización y democracia
José María CARRASCAL La Razón 24 Julio 2001

#¿Dónde está el Rey?
Enrique de Diego Libertad Digital 24 Julio 2001

#Los antiglobales
Iñaki EZKERRA La Razón 24 Julio 2001

#El Rey recibe a Ibarretxe
Pablo Sebastián La Estrella 24 Julio 2001

#Ibarretxe & Ibarretxe
Fernando JAÚREGUI La Razón 24 Julio 2001

#Ibarreche
Tomás CUESTA La Razón 24 Julio 2001

#El general de la Rovere
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 24 Julio 2001

#La agenda de Ibarreche
Román CENDOYA La Razón
24 Julio 2001

#Un estudio del CIS asegura que la violencia condiciona los procesos electorales vascos
JESÚS J. BLANCO. BILBAO El Correo 24 Julio 2001

#Peces Barba dice que la consulta estaría en el límite del Código Penal
MADRID. ABC 24 Julio 2001

#El Gobierno avisa que «tomará medidas» si Ibarretxe continúa con su proyecto de autodeterminación
RAFAEL J. ALVAREZ. Enviado especial El Mundo 24 Julio 2001

#Absuelto el rector de la URV que apartó a unos profesores por entregar exámenes de selectividad en castellano
Efe - Tarragona.- La Razón 24 Julio 2001

#El fiscal y el juez
Nota del Editor 24 Julio 2001

#Las peticiones para aprender español desbordan al Instituto Cervantes
EFE Cáceres La Voz 24 Julio 2001



Tiempos de confusión
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 24 Julio 2001

Repite usted mucho, lehendakari, la idea de que los ciudadanos y las ciudadanas vascos y vascas serán siempre «lo que quieran ser» y este hallazgo conceptual me interesa grandemente. Un servidor, por querer, quisiera ser danés y el motivo principal de la presente es ver si usted pudiera garantizarme el cumplimiento de este modesto y espero que razonable deseo. Pensará que cómo es posible la existencia de individuos con una voluntad tan estrambótica que quieran ser daneses o suecos, cuando pueden ser vascos. Sabido es que hay gente para todo; tal como explicaba el viejo chiste, el mismísimo hijo de Dios fue a nacer en Belén, pudiendo haber elegido Bilbao. En lo que a mí respecta, debo confesar que mis motivos son ramplones: Dinamarca es un país con un alto nivel de vida, una democracia muy consolidada, una distribución de la renta que permite la existencia de una sociedad bastante igualitaria, que disfruta del estado del bienestar y en el que no hay conflictos históricos que expliquen la muerte a mano airada de unos ciudadanos por otros.

Otra de sus recientes expresiones que me ha llamado la atención por su polisemia es «barbaridad». Barbaridad es para usted que ETA asesine a un concejal de UPN y a un subcomisario de la Ertzaintza el día de su toma de posesión como lehendakari, y barbaridad es también que la oposición, a cuyos cargos representativos están asesinando de oficio, pida que ustedes, los nacionalistas, aparquen aquéllas de sus aspiraciones por las que están matando a tanta gente hasta que ETA desaparezca. Así, a ojo, el diálogo que se establece con unos interlocutores a los que se amenaza, se amordaza y eventualmente se mata podría parecer un diálogo ventajista. Por poner un ejemplo: es perfectamente legítimo que ustedes quieran ganar las próximas elecciones municipales en Zumarraga, pero no debería parecerles un detalle baladí ganarlas porque el PSE y el PP no han podido completar sus listas o porque los votantes de estos dos partidos se sienten coaccionados.

Por otra parte, la «barbaridad» que usted imputa a su oposición es exactamente la misma que defendió el lehendakari Ardanza en el Club Siglo XXI hace unos meses, y pase que los socialistas y los populares puedan decir y hacer barbaridades; son españoles, no le digo más. Pero un lehendakari vasco de verdad, vasco por la gloria de mi madre, el mismo lehendakari que le nombró a usted vicelehendakari, no puede haber dicho una barbaridad, espero que estemos de acuerdo en eso. De otra manera acabaremos pensando, como sabia y prudentemente denunciaba el ex rector Salaburu que un lehendakari es «una persona normal y corriente».

También me ha llevado a cierta confusión su consejero de Interior al afirmar que para ETA, el enemigo es el PNV, porque es «quien mina su estrato social de apoyo. Esto no lo hace el PP». O sea, que a quien ETA odia de verdad es al PNV, pero mata a los concejales del PP y el PSE. ETA, además, favorece electoralmente al PP, pero las elecciones las gana el PNV. En fin, no sé si me explico, lehendakari.

Respuesta contundente
Breverías ABC 24 Julio 2001

El vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, ha sido suficientemente claro y contundente en la respuesta que ha dado al plan de autodeterminación que ha preparado el Gobierno vasco, y que ayer desveló ABC. Rajoy ha manifestado que la celebración de un referéndum por la autodeterminación «sería un desastre». Ciertamente, clavar en la sociedad vasca un elemento de división tan radical como un referéndum sólo aumentaría el distanciamiento entre los nacionalistas y los no nacionalistas y demostraría que, como también ha advertido Rajoy, la prioridad del Gobierno vasco no sería acabar con ETA sino avanzar en la convergencia con los fines de la banda terrorista.

La consecuencia lógica de una campaña por la autodeterminación, sea con forma de referéndum oficial o mediante consultas locales de corte asambleario -bien arropadas por el control nacionalista de la administración municipal- es que «el Gobierno tomará medidas». Rajoy no ha sido más explícito, porque tampoco lo está siendo Ibarretxe, quien, empeñado últimamente en fabricar frases célebres («se acabó el tiempo de la imposición», por ejemplo), se ha visto sorprendido en su táctica sorpresiva para las reuniones con el Rey y con el presidente del Gobierno.

El desmentido del Ejecutivo vasco a la información publicada ayer por ABC contrasta con el silencio del PNV, verdadero administrador de las estrategias nacionalistas, empezando por la del referéndum por la autodeterminación.

A qué medidas podría referirse Rajoy es ahora poco importante. Lo que importa es que el nacionalismo vasco y la sociedad española ya saben que el Gobierno no va a permanecer impasible ante una propuesta de quiebra constitucional. Ningún Estado sostenido por una Constitución democrática que consagre la unidad indisoluble de la Nación (son palabras de la propia Constitución española de 1978) puede ni debe renunciar a defender esa unidad con todos los recursos legales a su alcance.

Antiglobalización y democracia
José María CARRASCAL La Razón 24 Julio 2001

Lo más global que hoy existe es el movimiento antiglobalización. Lo componen personas de todos los países, edades y estratos sociales, aunque predomina el joven blanco de buen nivel económico. Se comunican a través de Internet, comparten actitudes, eslogans, itinerarios y cuarteles. Constituyen, en fin, un fenómeno global incluso en su inquina a la globalización. ¿Paradoja? Sólo hasta cierto punto. Son los hijos de los globalizadores, esos hijos rebeldes que salen a todos los padres; la vuelta atrás del péndulo de la historia. Si la generación hoy en el poder se esforzó por convertir el mundo en una aldea global, la que llega intenta impedirlo o, por lo menos, corregirle la plana. Pasó siempre. En todos los países y épocas. Todos los hijos quieren cargarse a sus padres. Y no ya por complejo de Edipo, sino para ocupar los puestos que ellos ocupan.

   ¿Qué actitud adoptar ante ello? Antes de responder a esta pregunta hay que analizar el movimiento antiglobalización. ¿En qué consiste? Ya a la primera ojeada nos damos cuenta de que se trata de un conglomerado de fuerzas variopintas e incluso opuestas. Están, por un lado, los sindicalistas de los países desarrollados, que ven en peligro sus empleos con la apertura de fábricas en el tercer mundo. Junto a ellos se encuentran los que temen perder su identidad nacional al fundirse las nacionalidades. Son los conservadores del conjunto. En el extremo opuesto está la izquierda radical, que ha perdido su bandera y referencia al hundirse en comunismo y arremete con furia contra el capitalismo. En medio de ellos están los ecologistas, los católicos con conciencia social, los intelectuales-protesta, los neohippies y los que van a estas manifestaciones como a un concierto de rock o a una inmensa verbena, aun sabiendo que suelen resultar batallas campales. Son fuerzas muy diversas, pero que tiene un denominador común: están contra la forma como se está organizando el mundo sin fronteras, contra el mercado, contra el liberalismo y el capitalismo que lo rige. Cómo quieren que sea ese mundo ya no lo dicen o se limitan a soltar eslogans elementales. Diría que les une más contra lo que están que por lo que están.

   Aunque los grupos radicales entre ellos forman sólo una parte mínima del conjunto, son los que más destacan, hasta el punto de eclipsar al resto. Ocurre siempre en estos casos: los que usan la violencia se llevan los titulares, las cámaras y los comentarios. También entre los nacionalistas, con los que comparten valores y semejanzas, llevan la voz cantante los que usan las pistolas. Estamos en ambos casos ante un miedo a lo desconocido, ante un aferrarse a lo familiar. La aldea global es todo menos idílica. Significa la perdida del Estado protector, de lo que hemos venido siendo hasta ahora para diluirnos en algo que no alcanzamos a ver bien. Todo ello produce vértigo, incertidumbre. Pese a su aire revolucionario, la antiglobalización, como el nacionalismo, es un movimiento retrógrado. La verdaderamente revolucionario es la globalización, el substituir los Estados nacionales por entidades más amplias. No quiere ello decir que todo lo que se está haciendo en la globalización sea positivo. Ni mucho menos. Podría hacerse mucho mejor. Pero lo peor de todo sería no globalizar, dejar las cosas tal cual están. Contra lo que claman sus enemigos, la globalización no es una enemiga de los países subdesarrollados, es la única vía que tienen para salir del subdesarrollo, solos nunca lo conseguirían. Necesitan inversiones, tecnología, comercio, para aumentar su productividad, y mercados donde poder vender sus productos naturales, para ir levantando una industria. O sea que necesitan más globalización, no menos. Y todos esos antiglobalizadores que se presentan como sus amigos, en realidad les están prestando un flaquísimo favor

   Tanto o más grave es la actitud violenta que ha adoptado el movimiento antiglobalizador. Todo el mundo tiene derecho a protestar, a manifestarse contra situaciones que considera injustas. Pero lo que no cabe en una democracia es el uso de la violencia para adelantar ideas o reivindicaciones. Y ya se ha convertido en lugar común que este tipo de manifestaciones termine violentamente. Hay en ello un componente lúdico, incluso festivo. Pero hay también un ansia destructiva, no admisible por ningún lado que se mire. La democracia tiene previstos mecanismos de disidencia y protesta, incluso para cambiar de política y de gobierno. Pero tienen que ser pacíficos. La fuerza es un monopolio del Estado. Quien la use está cometiendo un pecado de lesa democracia. Naturalmente, es mucho más fácil, más corto romper escaparates que someterse al proceso electoral, quemar coches que convencer a los conciudadanos de que le voten a uno para llevar a la práctica la política que crea justa y conveniente. Pero el que sea más fácil y corto no lo justifica. Al revés, desautoriza a quienes tomas tales atajos, sea para alcanzar una independencia sea para cambiar la política económica mundial. No conviene tampoco olvidar que los gobiernos contra los que se manifiestan los antiglobalizadores son gobiernos legítimos, refrendados por sus ciudadanos y por lo tanto investidos de la soberanía popular. Algo de lo que carecen esos manifestantes, que se arrogan una representatividad que no tienen. Son un conglomerado de gentes muy diversas, desde los movidos por sentimientos humanitarios a los que van a una especie de juerga internacional, pasando por los que están por principio contra todos los principios. Gentes de tan variados pelajes siempre las ha habido y las habrá. Pero hasta ahora estaban confinadas a sus respectivos países, por lo que no armaban tanto ruido. La globalización, esa globalización que tanto denuestan, les ha unido, protegido y lanzado a primera línea de actualidad. En este sentido, son la mejor muestra del éxito de la aldea global y de que la globalización está aquí para quedarse.

¿Dónde está el Rey?
Por Enrique de Diego Libertad Digital 24 Julio 2001

No es cierta la hilarante frase de Gaspar Llamazares, que retrata al personaje, de que el PP está planteando la autodeterminación del País Vasco para “organizar bronca”. Tal cuestión, evidentemente conflictiva y reaccionaria, ha sido planteada por Ibarretxe en su debate de investidura como presidente del Gobierno vasco y reiterada por conspicuos dirigentes del PNV. La propuesta de independencia, secesión o segregación de la unidad territorial afecta al conjunto de la democracia española, a todos y cada uno de los ciudadanos, y en mayor medida que a cualquiera, por nítido imperativo constitucional, al Jefe del Estado, cuya monarquía se legitima por encarnar la unidad nacional.

Sin embargo, hasta el momento el rey no ha hecho declaración alguna en defensa de la unidad de España. Tampoco el príncipe de Asturias ni ninguna persona de la familia real, quienes viven de los presupuestos de todos los españoles. La posición arbitral del monarca no puede sostenerse cuando se cuestiona la misma existencia de la nación, de su integridad o la legitimidad de la Constitución de la que emana a su vez la situación privilegiada del rey y su familia.

Aparte de que mostraría mayor compromiso con el problema veraneando en San Sebastián que en Mallorca, pues es más importante para su función promover la unidad de España que el turismo y los deportes náuticos, cabe esperar que, si en la audiencia con Ibarretxe, éste le plantea su voluntad de ir hacia la autodeterminación del País Vasco, Juan Carlos haga una declaración pública mostrando su postura contraria a tal desvarío, como corresponde a su responsabilidad. ¿O van a tener que defender a España como sociedad abierta, con riesgo de su vida, los concejales del PP y del PSOE en el País Vasco, mientras el rey calla? Hay veces en que la familia real ha de salir de las páginas de la prensa rosa para entrar en las de la política. Pocas. Esta es con nitidez una de ellas.

Los antiglobales
Iñaki EZKERRA La Razón 24 Julio 2001

De los antiglobales lo realmente preocupante a medio y largo plazo es que no lleguen a cuajar en un movimiento serio, en una utopía verosímil, en una enjundiosa y verdadera alternativa ideológica. Estamos ante una muñeca hinchable del pensamiento débil, de esa posmodernidad fisiológicamente light y tan teorizada por Vattimo. Ya el propio concepto de globalización es tan vago, tan evanescente, tan inaprensible que su respuesta social está condenada a la misma vaguedad, a la misma evanescencia e inaprensibilidad por mucho lío que se arme en Génova. Estar a favor o contra la globalización es como estar a favor o contra la evaporación.

   Es posible que cada vez se haga más violento, ese movimiento que hoy trata de hacerse convincente con su primer mártir, con ese pobre muchacho más bien mártir de la pura trifulca urbana al que los propios compañeros le han vaciado ideológicamente al venir a decir que «sólo pasaba por ahí». Cabe la posibilidad de que la antiglobalización adquiera formas mucho más agresivas en los próximos años. Estaríamos entonces ante un curioso fenómeno de contraste entre ideología light y movilización heavy, ante la descompensación entre una violencia y la escasez de ideas. Estaríamos ante un problema, pero no excesivamente grave dado su propio carácter global. Como afectaría al conjunto de la sociedad occidental y no sólo a los vascos o a los bretones ¬como ocurre con las violencias nacionalistas¬ se arreglaría antes o después sin que asomaran las tradicionales insolidaridades.

   Pero aún así, con esa solución cantada en el horizonte y casi gracias a esa solución cantada, sería preocupante un final tan pobre. Se habría desaprovechado la gran oportunidad de consolidar una utopía común, un vago proyecto revolucionario susceptible de ser compartido, y quedaría la vía libre para los etnicismos y las utopías locales. El de los antiglobales es ahora un movimiento global no sólo por internacional sino porque mezcla a pacifistas con cabezas rapadas y a jarraitxus o maulets con cristianos de «viva la gente». Hoy se permiten llamarse antisistema no sólo los chavales que están contra el neoliberalismo sino los que flipan con Pujol y con Arzalluz. Y en ese defecto está la virtud antiglobal: quita personal y energías a nuestros nacionalismos llamados periféricos.

   Lo mejor que les podría pasar a los antiglobales y a nosotros mismos es que su credo hoy rudimentario cuajara en, una alternativa sólida que fuera absorbida por los partidos de izquierda, que sedujera a las juventudes europeas y que no pudiera ser descalificada alegremente por las derechas.

El Rey recibe a Ibarretxe
Pablo Sebastián La Estrella 24 Julio 2001

La Constitución Española le da a la Corona (artículo 56) entre otras funciones la de "árbitro y moderador del funcionamiento regular de las instituciones". A esta función y a otras normas propias de la cortesía política, como la reciente formación del nuevo Gobierno vasco, se acoge el lehendakari Juan José Ibarretxe para solicitar la audiencia al Rey don Juan Carlos para informarle de su visión del problema vasco en el curso del encuentro que hoy se celebrará en el palacio de La Zarzuela.

Una entrevista que ha sido precedida de una avalancha de críticas al PNV y de presiones ante la opinión pública por parte de varios miembros del Gobierno de Aznar y del Partido Popular que encabezó el propio jefe del Gobierno días atrás, exigiéndole explicaciones y claridad a Ibarretxe sobre su pretendida consulta popular sobre la autodeterminación. Un proyecto del que no hay nada concreto al día de hoy, que estaba en el programa electoral de la coalición PNV-EA y que, tras la victoria de los partidos nacionalistas en los pasados comicios, se ha convertido en el eje de la nueva batalla política entre Madrid y Vitoria.

Para algunos observadores, el Gobierno y el PP pretenden desactivar el encuentro de Ibarretxe con el Rey, y calentar el ambiente político con vistas al segundo encuentro anunciado para el 30 de julio entre Ibarretxe y Aznar en el palacio de la Moncloa. Para ello, desde el Partido Popular (Mayor Oreja) y desde el Gobierno (Rajoy) han lanzado advertencias y el anuncio, a través del diario ABC, de que Ibarretxe iba a presentar hoy al Rey la convocatoria de un referéndum de autodeterminación, lo que ha sido desmentido de manera tajante por el portavoz del Gobierno de Vitoria.

El argumento central contra esa consulta o preconsulta de autodeterminación, de la que se habla pero que no existe en proyecto concreto, es que el Gobierno de Vitoria tiene que aparcar todas sus aspiraciones "nacionales" hasta que ETA sea derrotada. Asimismo, desde el PSOE, Rodríguez Zapatero ha dicho a Ibarretxe que "por ética de la responsabilidad no puede plantear la cuestión de la autodeterminación". Ninguno de los dos argumentos del PP y PSOE tienen base política y democrática, porque por la vía pacífica y desde la instituciones democráticas cualquier tipo de conquista política o de reforma constitucional, si fuera el caso, se puede plantear, como lo dice el propio texto constitucional. Es como si al PP se le dijera desde el PNV que debe renunciar a sus proyectos de "España unitarista" hasta que se acabe la ETA, y al PSOE lo mismo con respecto a su proyecto de federalismo asimétrico que hoy día promociona Pasqual Maragall.

Estamos ante todo en una batalla de opinión pública donde sobre todo el PP, y el PSOE a remolque, están planteando un enfrentamiento de corte institucional entre los gobiernos de Madrid y de Vitoria. Un nuevo marco de tensión entre españolistas y nacionalistas con el que los perdedores de las elecciones del pasado 13 de mayo en el País Vasco pretenden tomarse la revancha y la iniciativa.

Es cierto que éste no es el mejor momento para abrir nuevas fracturas en la sociedad vasca, y los planes del referéndum o de la consulta previa van en ese sentido, aunque no se han programado de manera oficial. Sobre todo porque aún hay profundas heridas que restañar entre los partidos democráticos, en favor de la unidad democrática frente a ETA y para evitar tensiones y la fractura social que se vivió en el País Vasco durante la pasada campaña electoral.

Pero la mejor manera de convencer al PNV de la oportunidad de estas consultas nacionalistas no es la estrategia de la tensión institucional. Al contrario, debería ser el fruto del diálogo abierto, discreto y sincero, y no la guerra pública a través de los medios de comunicación.

En todo este proceso el PNV, desde el final de la tregua de ETA, ha cometido serios errores: el no romper con HB al primer disparo de ETA; el no dejar de lado entonces el Pacto de Estella y otros foros de relación con EH, y la no actuación más firme del Gobierno vasco contra todas las formas de violencia de ETA, criminal y callejera.

Por su parte, el PP y el PSOE debieron tender la mano al PNV cuando Ibarretxe rompió con EH; no debieron plantear un frente españolista con una campaña electoral ruidosa (que entre otras cosas favoreció al PNV), y debieron ofrecerle una puerta abierta a los nacionalistas tras conocerse el resultado electoral. Una visión un poco más audaz y astuta de esta crisis habría llevado al PP y al PSOE a favorecer la entrada de los socialistas en el Gobierno de Ibarretxe en pos de la normalización política, cosa que no se hizo tampoco.

Así las cosas, estamos en vísperas de una nueva crisis política e institucional que, sin duda, será aprovechada por ETA para incrementar la cotas de la violencia y que nadie sabe a dónde nos puede llevar. La política de aislamiento del PNV seguida por el Gobierno PP, dentro y fuera de España, y secundada por el PSOE no parece la mejor solución y ha sido causa de la derrota electoral del llamado frente españolista. Como parece extraño que desde Madrid se ha dicho o se diga que el PNV tiene que echar del liderazgo a su presidente Arzalluz, sacar del Gobierno a Balza y renunciar a su programa electoral, sobre todo después de que las urnas hayan confirmado las tres cosas en su favor.

Da la impresión de que el Gobierno de Aznar (y Zapatero) no tenían previsto otro escenario político en el 13-M que la victoria españolista y de que, ante la derrota y el empeño del PNV de forzar la maquinaria de la autodeterminación, se prepara una batalla campal de corte institucional que redundará en la fractura de la sociedad vasca y en la dificultad de la unidad de los demócratas en el País Vasco, con la consecuencia que ello ya tiene de cara a las elecciones municipales del año 2003.

El Rey poco puede hacer en esta discusión, pero no está de más que el lehendakari hable con el monarca y que don Juan Carlos, en su más alta función moderadora, escuche la versión del jefe del Gobierno vasco, para completar la que ya tiene sobre esta complicada crisis de la parte del Gobierno de Aznar. Romper los puentes en casos de crisis es lo peor que podría pasar, y en este momento ya hay demasiados puentes rotos, y sería bueno que alguno esté abierto porque, entre los demócratas sobre todo, debe imperar el deseo y la posibilidad de hablar. Si unos y otros (tanto PP, como PSOE o PNV) han hablado con ETA, ¿cómo no van a hablar entre ellos en el momento actual? El Rey ese diálogo lo debería, de alguna manera, facilitar.

Ibarretxe & Ibarretxe
Fernando JAÚREGUI La Razón 24 Julio 2001

H
por una noticia, desmentida desde Ajuria Enea, que aseguraba que el lehendakari comentaría al Rey que el PNV va hacia la autodeterminación. Y que idéntico anuncio haría el lunes, cuando se entreviste en con Aznar. Tengo para mí que Ibarretxe conoce lo bastante las formas y las reglas de la prudencia como para abstenerse de hacer planteamientos tales al jefe del Estado que, por tanto, lo es también de Euskadi. Y menos aún está el horno para bollos en las relaciones entre los nacionalistas y el Gobierno central: dudo mucho de que sea el momento idóneo para ir mucho más allá, entre Ibarretxe y Aznar, de un mero alarde de fría cortesía. Puede que Ibarretxe sea Jekyll y Hyde, pero sus transformaciones se operan de manera planificada, y el lehendakari sabe que ahora «no toca», como diría el sabio cínico Pujol, hablar de soberanías ni soberanismos. Suponiendo, claro, que verdaderamente toque abordar tales cuestiones en algún momento de esta Legislatura, que yo dudo que toque. Con las cosas de comer no se juega, y eso lo sabe bien hasta Arzalluz.

Ibarreche
Tomás CUESTA La Razón 24 Julio 2001

En su excelente dietario sobre los trescientos primeros días del milenio, el escritor Valentí Puig aprovecha el aniversario del 23-F para glosar la sedimentación cualitativa de la clase media en España. «Una clase media -dice- que ha aprendido a votar y que no se ha equivocado casi nunca». Hoy, cuando el «lehendakari» Ibarreche parece decidido a llevar adelante el trágala de un referéndum de autodeterminación en el País Vasco, quizá sea el momento de interrogarse sobre si la rozagante burguesía de Euskadi ha cometido un error de dimensiones históricas o si, por el contrario, el espantapájaros independentista va a ponerse encima de la mesa como un órdago capaz de adecentar cualquier tipo de chantaje. La sangre, sin embargo, no es convertible a euros y los muertos, por no tener, no tienen ni siquiera valor de mercado. ¿Cómo vamos a debatir la letra de la Constitución con tanto espíritu jugando al mus en la paz perpetua de los camposantos?

   Dios escribe derecho con renglones torcidos, pero el nacionalismo hace palotes en ziz-zag aunque la planilla sea más monótona que las carreteras de La Mancha. Cuesta trabajo imaginar a ese individuo que practica el golf en Jaizkibel y escruta con morosidad glotona las cartas de Arzak o de Akelarre conviviendo en el mismo espacio ideológico con los secuaces de Arzallus. Dejando a un lado la podredumbre ética, el panorama estético se vuelve insoportable. ¿Cómo se puede rimar cierta modernidad higiénica, discreta y razonable con esa miasma a cerrado y sacristía, beatas que pierden alcanfor y sacristanes que apestan a carlismo rancio?

   En cierta ocasión, Jean-Louis Trintignan, bordando su papel de coronel franquista en la San Sebastián «liberada», contaba que un jesuita extravió el camino y pidió ayuda a un aldeano. «¿Usted es jesuita, verdad padre?», inquirió el campesino. «Si, hijo ¿por qué me lo preguntas?» «Porque para ir donde usted quiere es todo recto. No va saber encontrarlo». Una vez más, la realidad imita al arte.
  

El general de la Rovere
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 24 Julio 2001

Nada hacía presagiar, digan lo que digan ahora los biógrafos o hagiobiógrafos, que iba a convertirse en quien se ha convertido. Inteligente, honesto, tecnócrata, negociador, nacionalista dentro de un orden (el de su clase social), era el biotipo ajustado a las medidas del Estatuto de Guernica. De repente, por necesidades del guión del Péndulo Patriótico del Partido Nacionalista Vasco, Arzalluz le unge como lehendahakari durante aquellos meses en los que los profesionales del asesinato político dejaron de ejercer. Visto y no visto, el técnico se transmutó de político con la misma velocidad que radicalizó su nacionalismo. 

Como el general de la Rovere, el célebre personaje creado por el recientemente fallecido Montanelli, Ibarretxe ha decidido asumir hasta el final una identidad que no es o no era la suya y parece dispuesto a ser fusilado entre la pared del Estado y los fusiles del pelotón de ejecución de ETA. Unos no le creen o no quieren creerle, no hay más que leer la prensa preferida de Otegi, y otros fingen o necesitan creerle, no hay más que leer la prensa preferida de Mayor Oreja. Los primeros alertan sobre el engaño protagonizado por Ibarretxe tanto como los segundos advierten, como ayer mismo avisó Rajoy, sobre las consecuencias de su inexistente intención de comunicar a don Juan Carlos lo que nunca había pensado comunicarle. 

Batasuna le acosa porque va demasiado lento, el Partido Popular le hostiga por ir demasiado rápido y el Partido Socialista ni está ni se le espera. Como Poncio Pilatos se limita a colocar en el dintel de Ferraz el recordatorio existente para todos los condenados a las puertas del infierno de Dante: «Perder toda esperanza». 

Pese a tenerlo todo en contra, viaja hoy a la Zarzuela, el próximo lunes a La Moncloa, para vender la necesidad de la mercancía de la reforma política en Euskadi. La cuestión es que el general de la Rovere, tanto en la versión cinematográfica de Vitorio de Sica como en la política de Ibarretxe, carece de aliados. Su vía reformista, al contrario de la aplicada por Suárez durante la Transición, cuenta con la implacable hostilidad de los actuales equivalentes vascos de los entonces partidarios del búnker de Fraga y de la ruptura de Carrillo. Con la mitad más uno de los vascos, y sólo un escaño más que Mayor Oreja, afronta el doble desafío de los que se agarran a la literalidad de la Constitución y de los que buscan quebrarla en mil pedazos. 

Con un Partido Socialista agotado, más allá de las interesadas campañas mediáticas que promocionan a un Zapatero sin suelas políticas de repuesto, y una Izquierda Unida hundida, a pesar de los esfuerzos de Llamazares, va a tener que moverse difícilmente entre los numerosos obstáculos legales de Aznar y los múltiples cadáveres de ETA. O termina como el general de la Rovere, fusilado sentado y de espaldas como un doble traidor de Aznar y Otegi, o se reconvierte en un Largo Caballero que pasó de colaborar con el general Primo de Rivera a revestirse de Lenin carpetovetónico.  

La agenda de Ibarreche
Román CENDOYA La Razón
24 Julio 2001

La connivencia de objetivos políticos entre la banda terrorista y el proyecto de gobierno que lidera Ibarreche facilita a Eta la gestión de la agenda política del Lendakari. Eta mata por la independencia e Ibarreche no altera su proyecto político que busca lo mismo que Eta. El PNV dice que Eta desaparecerá cuando Eta quiera. Además en el Gobierno vasco creen que eso sucederá cuando se consigan la autodeterminación y la independencia. En la agenda de Ibarreche el fin es la independencia, perseguir a Eta es distraerle de ese objetivo, por eso, Eta puede asesinar cuando quiera.

   El Lendakari mantuvo como eje de su campaña electoral lo bien que se vive en Euskadi y Eta está empeñada en demostrar que eso es cierto, si ellos quieren. Por eso, como Ibarreche no cambia su agenda, Eta aprovecha para que la «Kale Borroka» más salvaje tome las calles y la sangre de los asesinatos tiña las calles de Euskal Herria. Y el Lendakari no cambia nada. ¿Qué bien se vive en Euskadi!.

   Que en Bergara toman la calle ante la pasividad de la Ertzaintza con la complicidad del Consejero de Interior (ver LA RAZÓN «Balza en la Sidrería»), pues se le confirma en el puesto. Que Eta asesina a un Ertzaintza y a un representante político elegido por el pueblo, pues en los 16 Ayuntamientos que gobierna en minoría Eta-HB se les deja que sigan haciéndolo para que, como es lógico, los asesinos no se sientan víctimas. Todo menos cambiar la agenda del Lendakari.

   ¿Qué podemos esperar de un Lendakari que en el Parlamento vasco dice que él es el problema político y no Eta que es un problema ético? La verdad es que no hay problema, hay delitos, hay asesinatos, hay un drama terrible y un Gobierno vasco que no hace nada que pueda molestar a los asesinos y a su gente.

   Si el PNV está inmerso en una nueva negociación con Eta de una nueva tregua ¿Por qué no ha sido el asesinato de un Ertzaintza, una prueba para medir hasta dónde están comprometidos en la negociación los del PNV de cara a la consulta sobre la autodeterminación? No sería la primera vez que lo hacen unos y otros. Eta, cuando negociaba la tregua-trampa con ELA, asesinó al sicólogo de la cárcel de Martutene que era afiliado a ELA para probar su nivel de compromiso. Los otros siguieron negociando y consideraron al muerto como un daño colateral.

   Así es el Gobierno de Ibarreche. Eta no le cambia la agenda, se la hace.

Un estudio del CIS asegura que la violencia condiciona los procesos electorales vascos
JESÚS J. BLANCO. BILBAO El Correo 24 Julio 2001

«En Euskadi hay violencia y tiene un representante político que compite en los comicios, lo que determina el comportamiento de los electores». Estas son las conclusiones para el País Vasco del Primer Estudio Nacional de Elecciones en España promovido por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), según explicó el coordinador del proyecto y Catedrático de Ciencia Política en la UPV Francisco J. Llera.

El académico hizo estas declaraciones a EL CORREO en la inauguración del curso de verano «Los estudios electorales y las elecciones en España», cuyo objetivo es analizar y explicar el contenido de la macroencuesta. «Con este Estudio se inicia en España una técnica de análisis de los procesos electorales que está funcionando en red en todo el mundo occidental y que tiene una experiencia de más de cincuenta años en norteamérica y el Reino Unido», indicó el politólogo.

El método consiste en aplicar dos encuestas distintas, pre y postelectoral, al mismo público, lo que permite saber qué pensaban antes, durante y después de las elecciones. En total, se han realizado 22.000 entrevistas para elaborar la muestra del sondeo.

Peces Barba dice que la consulta estaría en el límite del Código Penal
MADRID. ABC 24 Julio 2001

El rector de la Universidad Carlos III y «padre»de la Constitución, Gregorio Peces Barba, declaró ayer que si finalmente el Gobierno vasco decidiera convocar un referéndum sobre la autodeterminación, además de no tener validez, se estaría «en el límite del Código Penal».

Peces Barba subrayó que «la competencia para el referéndum es del Estado» y que «son solamente consultivos, es decir, no pueden producir una decisión ejecutiva». Explicó que aunque a través del artículo 150. 2 de la Constitución se podría transferir esa competencia a la Comunidad Autónoma, ello sería contrario a lo que establece el citado precepto.

«En este caso no sería transferible, porque lo que se haría por ese camino es una modificación de la Carta Magna al otorgar la posibilidad de decidir sobre su futuro al País Vasco fuera de los procedimientos establecidos en la Constitución», aseveró Peces Barba. «Es realmente una construcción teórico jurídica muy poco sólida e inconstitucional».

A juicio de Peces Barba, el nacionalismo vasco no llegará a las «últimas consecuencias» de este planteamiento y destacó que bajo éste existe «otro juicio político y moral»: el dar «aliento y oxígeno a ETA». «El mecanismo de hacer una interpretación amplia y flexible de la Constitución quizá esté bien pero no puede ser tan amplia como para violar la propia Constitución».

El Gobierno avisa que «tomará medidas» si Ibarretxe continúa con su proyecto de autodeterminación
RAFAEL J. ALVAREZ. Enviado especial El Mundo 24 Julio 2001

ALICANTE/MADRID.- El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior reiteró ayer la postura gubernamental sobre la autodeterminación, y en concreto sobre un posible referéndum en el País Vasco. «Lo mejor es que el señor Ibarretxe no siga con su iniciativa y por tanto no tengamos que tomar medidas. En el futuro ya veremos», dijo Rajoy al respecto.

Rajoy contestó ayer a una pregunta de profundo calado político: ¿Qué le parece que Ibarretxe vaya a comunicar al Rey y a Aznar que va a plantear un referéndum de autodeterminación en el País Vasco?. «Una persona normal en el País Vasco debe defender el derecho a la vida frente a los que quieren imponer una dictadura. La prioridad del señor Ibarretxe debe ser la vida y no sus objetivos políticos», respondió.

El dirigente popular habló de independencia, ETA y PNV: «ETA quiere la autodeterminación. Si el partido que gobierna coincide en objetivos con esa banda terrorista, establecer límites después es difícil. Es un desastre».

El número dos del Gobierno de Aznar cree que la autodeterminación «no existe en el mundo que vivimos, sólo en dependencias coloniales o en lugares donde hay atentados contra los derechos de las personas».

Rajoy dijo no saber si ETA debatió su futuro de violencia en una reunión presuntamente celebrada en Bruselas, como aseguró el consejero vasco de Interior Javier Balza.

Por su parte, el secretario general del PP, Javier Arenas, advirtió ayer, ante la posibilidad de que el Gobierno vasco plantee un referéndum sobre la autodeterminación, de que éste no tendría cobertura constitucional y que supondría la «ruptura unilateral» por parte de los nacionalistas del marco de convivencia que los españoles se dieron hace 20 años, informó Europa Press.

Antes demócrata
Javier Arenas realizaba estas declaraciones tras las afirmaciones del presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, de este fin de semana y ante la posibilidad de que el Gobierno vasco realice esta propuesta en la entrevista que tendrá mañana el lehendakari, Juan José Ibarretxe y el Rey Juan Carlos y en la que mantendrá la próxima semana con el presidente del Gobierno, José María Aznar. El dirigente popular considera que Ibarretxe debería ser «demócrata antes que nacionalista».

Javier Arenas reiteró que el PNV puede «plantear lo que quiera» siempre que lo haga en el marco de la Constitución y el Estatuto. En este sentido, precisó que «tiempo hay para que planteen sus consideraciones sobre autodeterminación», pero matizó que «no hay tiempo que perder en la lucha contra el terrorismo».

Arenas considera que los nacionalistas vascos tienen dos posiblidades. Por un lado, que el debate central sea tener como prioridad acabar con ETA y por otro, que el debate sea la autodeterminación. Sobre este último, advirtió de que es coincidir en los objetivos con ETA y que ya está «cansado» de escuchar al lehendakari rogar a la banda terrorista que se disuelva.

En el mismo sentido que Rajoy se manifestó el presidente del PP vasco, Carlos iturgaiz, que condicionó ayer el desarrollo estatutario a que el Gobierno Vasco y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, demuestren lealtad al marco jurídico vigente, al que el dirigente peneuvista juró lealtad en su toma de posesión.

El dirigente popular recordó al lehendakari que juró lealtad a la Constitución, al Estatuto y la Corona, y destacó que la Carta Magna y la independencia son incompatibles. En este sentido, destacó que el PNV se aprovecha de la existencia de ETA para cumplir sus objetivos independentistas.

Tiros y bombas
Iturgaiz no olvidó la principal preocupación de su partido en el País Vasco, la amenaza terrorista que pende sobre sus cabezas. «Unos nacionalistas nos pegan tiros y colocan bombas lapa en nuestros coches, y otros nacionalistas se alian con ellos en las instituciones municipales», explicó al respecto.

En la misma línea, destacó que ese problema, el de la coacción terrorista es la principal preocupación, y que luego ya se hablará de «otras cuestiones».

Por otra parte, el presidente de Castilla-La Mancha, el socialista José Bono, recomendó a Ibarretxe que «no se le suba a la cabeza» la mayoría absoluta obtenida las últimas elecciones y que se dedique a solucionar el principal problema del País Vasco, que no es la autodeterminación, sino el terrorismo de ETA.

Absuelto el rector de la URV que apartó a unos profesores por entregar exámenes de selectividad en castellano
Efe - Tarragona.- La Razón 24 Julio 2001

El titular del juzgado penal número 2 de Tarragona ha absuelto hoy al rector de la Universidad Rovira i Virgili, Lluis Arola, y al coordinador de las pruebas de Selectividad, Joan Igual, del delito de prevaricación por haber apartado de estas pruebas a una profesora que repartió exámenes en castellano.

   La sentencia considera que los dos docentes actuaron conforme a la legalidad y rechaza la tesis de que la profesora Josefina Albert fuera apartada como represalia por haber repartido exámenes en castellano.

   El rector de la URV, Lluis Arola, ha mostrado su satisfacción por la resolución judicial y ha recordado que «siempre confié en la Justicia, que ha probado que siempre actuamos legalmente y no cometimos ningún delito».

   El fiscal había solicitado 8 años de inhabilitación de cargo público para Arola e Igual, que el día del juicio recibieron el apoyo de todos los rectores de las universidades catalanas y de todos los partidos políticos excepto del PP.

El fiscal y el juez
Nota del Editor 24 Julio 2001

Habrá que leer la sentencia para ver la enorme discrepancia entre el fiscal y el juez, pero de todos modos la (in)justicia española ya nos tiene acostumbrados a estos y más graves desvaríos.

Las peticiones para aprender español desbordan al Instituto Cervantes
EFE Cáceres La Voz 24 Julio 2001

«Son muchos los lugares que necesitan apoyo institucional y de todo tipo y el Cervantes es reclamado en prácticamente todos los países del mundo para que pueda llevar a cabo su labor», afirmó ayer en Cáceres Francisco Moreno, director del Instituto Cervantes en Sao Paulo (Brasil).

Moreno, que asiste en la capital extremeña al 36 Congreso Internacional de la Asociación Europea de Profesores de Español inaugurado ayer, reconoció que para en el Instituto Cervantes este interés por el español «se ve como algo desbordante».
En Brasil, la demanda del español se aprecia en todos los niveles educativos, desde el universitario a la escuela primaria, indicó Moreno.

Necesidades de profesorado
Ese interés se corresponde con la intención de la Cámara de los Diputados de ofrecer el español en las escuelas y, si esto se lleva a cabo en los plazos previstos, las necesidades de profesorado serán enormes. «Va a ser un problema para el Gobierno brasileño, que tendrá que satisfacer esa demanda, pero seguro que en esa necesidad encontrarán el apoyo de los países hispánicos y de España», indicó Moreno.

La presidenta de la Asociación de Profesores de Español en Hungría, Zsuzsanna Komlódi, considera significativo que cada año aumente el número de alumnos universitarios, especialmente de materias económicas, que escogen aprender el español, como es el caso de la Escuela Superior de Comercio Exterior de Budapest, donde ella da clases, y en la que hay 500 alumnos de español.

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