AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 28  Julio   2001
#Arzalluz supera sus propias cotas de desfachatez
Impresiones El Mundo 28 Julio 2001

#El poder de la calle
Editorial La Razón 28 Julio 2001

#Mapa de petardos
Jaime CAMPMANY ABC 28 Julio 2001

#La autodeterminación que nunca existió
Jesús MOLINA ABC 28 Julio 2001

#Veinte años
RAUL DEL POZO El Mundo 28 Julio 2001

#De Olallas y Galindos
Carlos HERRERA ABC 28 Julio 2001

#Tedax
MARTIN PRIETO El Mundo 28 Julio 2001

#«Normalización política»
Cartas al Director ABC 28 Julio 2001

#El enigma socialista
Enrique de Diego Libertad Digital 28 Julio 2001

#Las catacumbas nacionalistas
Ignacio Villa Libertad Digital 28 Julio 2001

#Dificultad de compaginar
TONIA ETXARRI El Correo 28 Julio 2001

#Esperanza
MARGARITA ROBLES El Correo 28 Julio 2001

#Fallece el general Justo Oreja, herido por ETA en Madrid el 28 de junio
Madrid El País 28 Julio 2001

#EH intentó, sin éxito, una jornada de «lucha» por la etarra muerta con coacciones y amenazas
Redacción - San Sebastián.- La Razón 28 Julio 2001

#Los proetarras atacan el coche de un ertzaina y la vivienda de un delegado de UGT
BILBAO. Agencias ABC 28 Julio 2001

#La bomba de Barcelona es similar a las que emplean los grupos de apoyo a ETA
BARCELONA. María A. Prieto ABC 28 Julio 2001

#73 actos de «kale borroka» en Cataluña
FERRAN BOIZA HIDALGO El Mundo 28 Julio 2001



Arzalluz supera sus propias cotas de desfachatez
Impresiones El Mundo 28 Julio 2001

Hay veces que Xabier Arzalluz -aunque parezca difícil a estas alturas- se supera a sí mismo. El presidente del PNV, tras reunirse ayer con los firmantes de la Declaración de Barcelona, aseguró de forma tajante que ninguno de los máximos dirigentes de su partido ha hablado nunca de convocar en esta legislatura un referéndum sobre la autodeterminación y que todo es un «invento» de José María Aznar para tapar los problemas del Gobierno. 

Es verdad que el PNV a lo largo de su historia se ha caracterizado por dar dos pasos adelante y uno atrás, pero, por lo menos, en épocas pasadas lo hacía con habilidad e inteligencia. Arzalluz hace ahora un ejercicio de desfachatez. Habrá que estar atentos a cuál es la finalidad última de esta especie de ducha escocesa con la que el líder del PNV intenta desconcertar a la opinión pública y culpar al Gobierno del PP incluso de lo que dicen sus propios compañeros de partido. 

Obviando las inequívocas declaraciones de sus socios de EA -siempre podría decir que es otro partido el que lo ha propuesto- en los últimos meses han sido varios los dirigentes del PNV que han planteado la celebración de una consulta en esta legislatura sobre la autodeterminación. Ibarretxe el primero, en su sesión de investidura, cuando preguntó qué habría de malo en celebrar una consulta. El último, hace pocos días; el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, sostuvo que el pueblo vasco tendrá que ser consultado sobre la autodeterminación. Pero es que en el programa de gobierno firmado por PNV y EA para esta legislatura figura la incorporación del derecho de autodeterminación al ordenamiento jurídico. 

La desfachatez del líder del PNV está alcanzando ya cimas difíciles de superar.

El poder de la calle
Editorial La Razón 28 Julio 2001

La vieja estrategia, no por conocida menos provechosa, de alborotar en las calles para mostrar una fuerza inexistente que permita alcanzar cuotas de poder imposibles por el discurso político y las urnas, se pervierte incluso en la llamada «kale borroka» que, lejos de elevar la protesta a la violencia expresa, no es más que otra cara del terrorismo. Y como terrorismo triunfa sólo cuando los poderes públicos fracasan en su obligación de garantizar los derechos y libertades de los ciudadanos.

   Hasta ahora los «borrokas» han actuado con evidente impunidad ante la inoperancia o dolosa dejación de la Policía autónoma. Por eso ayer los cachorros etarras trataron de imponer su ley en las calles de San Sebastián para enaltecer a la criminal que murió cuando le estalló su propia bomba. Nada nuevo, salvo el comportamiento, ejemplar por lo insólito, de una Ertzaintza que se enfrentó de verdad a los delincuentes para restablecer la legalidad e impedir lo que hubiera sido un acto más de apología del terror.

   El terrorismo callejero es todo un síntoma de la enfermedad que amenaza a nuestro sistema de libertades, y que se propaga con especial rapidez. Por eso hay que alegrarse hoy del trabajo de la Ertzaintza, pero es tanto o más importante poner todos los medios para que los primeros ataques callejeros con explosivos ocurridos en Barcelona y Madrid no lleguen a consolidarse como una nueva amenaza para los ciudadanos.

Mapa de petardos
Por Jaime CAMPMANY ABC
28 Julio 2001

El traído y llevado referéndum sobre la autodeterminación se ha quedado en eso que hace años decía Arzallus: en un referéndum para cultivar berzas. ¿Qué quieren los vascos que cultivemos, coles o lechugas? Ahora sale el poseído diciendo que en el PNV nadie ha hablado de referéndum. O sea, que eso del referéndum es una serpiente de verano que se ha inventado Aznar para distraer al gentío de otros problemas graves que tiene el Gobierno, uno de los cuales será, digo yo, lograr que se calle Celia Villalobos y que deje escuchar el concierto. A lo mejor, de lo que Ibarreche quería hablar al Rey es de la crisis del Athletic de Bilbao, que parece dejado de la mano de san Mamés. El Athletic se ha propuesto salir adelante en este zoco de esclavos millonarios con su fútbol sin «k» (Kubala, Kocsis, Puskas, Kopa) que decía López de la Torre.

Con referéndum o sin referéndum, lo cierto es que no salimos del pim-pam-pam. A esa chica, Olalla (u Olaia) Castresana, guapa, ¿oyes?, qué pena, le estalla la bomba entre las manos en Torrevieja. Los artificieros explosionan un coche bomba en el aeropuerto de Málaga, cargado con sesenta kilos de explosivo, y se libran de una trampa especialmente preparada para ellos. En Vitoria, estalla un artefacto en la casa de un teniente, y afortunadamente no produce víctimas. En Barcelona, los etarras o unos imitadores han destrozado con otro artefacto una sucursal de la Caixa. España parece un mapa sembrado de petardos, como si alguien quisiera convertir las parameras, los pedregales y los oasis del litoral en un campo de minas. Nunca se sabe dónde estallará el próximo petardo, y si irá contra los turistas, contra los banqueros, contra los concejales o contra los guardias civiles.

No estaría mal que Ibarreche nos explicara las medidas prioritarias que ha tomado el Gobierno vasco para prevenir y reprimir este oleaje de petardos que han convertido España en un pim-pam-pum de la feria nacionalista. Porque lo malo de hacer las declaraciones públicas que ha hecho el lehendakari, y bienvenidas sean, por supuesto, es que ahora todos estamos esperando a ver en qué consisten esas medidas prioritarias para acabar con la violencia y asegurar el ejercicio de las libertades individuales en las tierras de Euskalherría. Porque si la prioridad consiste en que los etarras sigan haciendo de las suyas mientras se mantiene el pacto de Lizarra, la libertad individual más importante que le quedará a los vascos no nacionalistas es la de irse a vivir al país limítrofe, y convivir allí con ese pueblo «perezoso y blasfemo» que habita Castilla.

La bomba que tan oportunamente estalló en Torrevieja y ese obsequio cargado de explosivos que los etarras dejaron en el aeropuerto malagueño estaban destinados a desalentar al turismo, que vierte en España la catarata mayor de Europa. Claro está que eso es como querer detener el Amazonas con un tablacho de riego. Pero la intención también está clara. Lo que tendría que hacer Arzalluz para que creamos un poco en esa declaración de la «prioridad», es pedir que no agiten más el árbol, que ya no quiere más nueces y que la banda etarra deje de «arrear», porque la negociación la va a llevar como Dios manda, o sea, hablando y no matando. Esa debiera ser la primera medida para demostrar que, efectivamente, la prioridad del Gobierno vasco es la de luchar contra la violencia y asegurar el disfrute de las libertades. Mientras el nacionalismo vasco llamado democrático esté jugando a los dos paños, a la democracia, por un lado, y al asesinato, por el otro, el problema vasco no será «ETA». El problema vasco estará en quien cree que necesita a «ETA» para lograr sus objetivos, y con una mano indica «basta» y con la otra anima «hala».

La autodeterminación que nunca existió
Por Jesús MOLINA ABC 28 Julio 2001

Ibarretxe y el PNV planificaron las visitas del lendakari a Madrid imaginando que la escenografía podía ser similar a la que acompañó al bravo ciclista Laiseka en una de las etapas pirenaicas. Bastó que se pusiese sobre la mesa del debate la autodeterminación, objetivo de la actual legislatura vasca por parte de los nacionalistas, para que los ritmos y los discursos se les quebrasen en Ajuria Enea de modo ostensible.

Pocos recuerdan ahora que el diario «El país» (véase reproducción de la página) tituló a cuatro columnas el pasado 7 de julio que «El PNV tiene intención de convocar en esta legislatura consultas sobre la autodeterminación». El mismo periódico -cuyos colaboradores en la Ser parecían prestar más atención a ABC que a «El país»- titulaba, también a cuatro columnas, el día 8 de este mismo mes: «Ibarretxe sitúa la autodeterminación como prioridad de su gobierno para lograr la paz». Pero intereses encontrados o convergentes o coincidentes buscaban que el lendakari pasase por La Zarzuela y por La Moncloa -el domingo- como la luz por el cristal, es decir, con fervor estatutario, propósitos de lealtad a la Constitución e impulso en la lucha contra «la violencia» (nunca contra ETA de manera explícita).

La portada de ABC del pasado día 23 en la que este periódico ponía de manifiesto el mandato del PNV a Ibarretxe para que dejase caer, pero con claridad, los propósitos secesionistas ante el Rey y al presidente del Gobierno, describiendo la vía, primero de jeribeque jurídico y luego de desobediencia civil, prevista por los nacionalistas, sacó a propios y a extraños de una indisimulada y poco creíble amnesia colectiva. Se habló de «visita protocolaria» al Rey (¿cuánto duran las audiencias protocolarias al jefe del Estado? ¿tanto como hora y media?); se habló de «la prioridad gubernamental vasca en la lucha contra la violencia» y se dijo que las informaciones de este periódico -al parecer, con bastante más repercusión que en otros- pretendían «calentar» los encuentros institucionales y enturbiar no se sabe qué extraños proyectos. La realidad es que el PNV e Ibarretxe querían un desfile triunfal y amable del lendakari en Madrid y la introducción de un anestésico en la opinión pública para que, luego, en septiembre y con motivo del «Alderdi Eguna» (día del partido) y en las campas alavesas de Salburua comenzar a impulsar el proceso autodeterminista, eso sí, sin dar la cara ante el jefe del Estado y el propio presidente del Gobierno. O sea: había que tragarse portadas e informaciones a cuatro columnas, el programa electoral de EA y del PNV, la investidura de Ibarretxe y hasta las mismísimas declaraciones del «moderado» Juan María Atutxa, que preconizaba «una consulta en Euskadi por la autodeterminación» el mismo día en que este periódico desvelaba la estrategia y los ritmos nacionalistas.

Bueno, pese a quien pese, ese ritmo político que quería imponer el PNV se ha roto con la respuesta contundente del Gobierno y de José Luis Rodríguez Zapatero y el debate, el verdadero debate, es el de enfrentar al nacionalismo vasco con la cuestión de fondo: unidad constitucional y Estado autonómico frente a segregación y revisionismo de la gran obra de la transición. Y ese debate -si realmente lo quiere el PNV- no se hace en los mítines campestres ni en los sermones dominicales en la puerta de un batzoki. Se hacen en sede institucional y con los representantes del Estado y de la soberanía popular. ¿O es que Arzalluz no se atreve?

Veinte años
RAUL DEL POZO El Mundo 28 Julio 2001

L
os jóvenes que nos preparan el desayuno con dinamita no son extraterrestres ni ángeles malos. Su visión del mundo se la han inculcado maestros y padres de nuestro tiempo, de nuestra generación. Los chicos de la gasolina se rebelan para salir de la adolescencia miserable; el nacionalismo radical les busca al culpable, al enemigo. Se creen con derecho a vengarse; son jóvenes y violentos porque están desesperados. «Yo tenía veinte años; no permitiré a nadie decir que esa es la edad más bella de la vida», escribe Paul Nizan. La juventud ha sido para muchos la edad de lo inauténtico, el tiempo del gran vacío abstracto. La democracia, que ha sido capaz de derrotar a la religión no puede, de momento, con ese pensamiento de la Geografía. Los carnívoros pueden siempre con los herbívoros; así seguiremos por mucho tiempo.

A nosotros nos parecen absurdas sus propuestas, pero el absurdo es peligrosísimo cuando se afirma en la rebelión; los jóvenes siempre andan buscando un mito, un banderín de enganche de la transgresión. ¿Qué hubiera sido de nosotros si a los 20 años hubiéramos vivido, tal como se vive hoy, en el barrio viejo de San Sebastián? En plena edad del resentimiento, del vacío abstracto, se puede elegir cualquier opción suicida, aunque, al final, lo que más les preocupa es la publicidad.

En La buena terrorista se describe la reunión de los activistas en el piso franco para preparar un atentado. «La discusión duró horas. Debatieron los méritos de las estaciones de ferrocarril, los restaurantes, los monumentos públicos. Hoteles. El número 10 de Downing Street. El ordenador de datos del MI-5. Las sugerencias fueron haciéndose cada vez más descabelladas y más divertidas; todo acabó convirtiéndose en una comedia». Cada vez que hay un atentado en el que muere gente, me acuerdo de este pasaje de Doris Lessing. Seguramente antes de dinamitar la universidad del bronceado los terroristas habrán tenido discusiones como la citada, divertidas, informales. Alice, la buena terrorista, sensata, realista, casi demócrata, choca con mentes dogmáticas, maniqueístas, con marxistas primarios que piensan que los miembros de la clase dominante o de la otra nacionalidad a la que combaten son malas personas como individuos. Piensa: «Este volaría una ciudad sin cinco minutos de compunción». Pero lo que más le extraña es que vivan obsesionados con la televisión y con los periódicos. En cuanto empieza a funcionar el Metro salen corriendo a comprar los periódicos. «Volvió con todos desde el Times al Sun. La cocina se llenó de un aleteo de hojas de papel impreso, que iban pasando cada vez a mayor velocidad. Ninguno decía nada de su hazaña y se pusieron furiosos. Vivieron la lectura como un desaire».

De Olallas y Galindos
Por Carlos HERRERA ABC 28 Julio 2001

La última víctima mortal de ETA, la tal Olalla Castresana, no podía siquiera suponer lo que, por regla general, depara su organización a todos aquellos jóvenes a los que capta de entre la chusma: la cárcel o el cementerio. A ella le ha tocado cementerio y el valiente luchador que salió por piernas dejando trozos de su novia esparcidos por el aire es muy probable que conozca en pocos días las impresionantes vistas que del cielo se tienen desde una celda. A esa pobre muchacha despedazada y a su sorprendida familia les llora el mundo terrorista vasco y publica una despedida sentidísima el obispo Uriarte, siempre tan cerca de los que sufren, como buen cura. 

Anasagasti recordará en breve que no se debe presionar a los terroristas, ignoro si con la idea de que así pongan las bombas con más tranquilidad, y en el pueblo en que esta desgraciada vio por la luz por vez primera la nombrarán hija predilecta y víctima de lo que sea. Entretanto, los TEDAX arriesgarán de nuevo su vida para que nadie acabe como Olalla (¿saben ustedes la miseria que ganan esos auténticos héroes?) y pasado mañana no habrá tanta suerte y reventará un paisano que pasaba por allí o un policía que intentaba desalojar la zona. Unos vascos, entonces, volverán a hablar de la autodeterminación, de los referéndums, de su famoso ámbito de tontería y lamentarán con la boca pequeña las desgracias ocurridas: la dinámica de condenas y justificaciones se repetirá y sólo habrá cambiado el panorama en que hay uno más en el cementerio y otro, tal vez, en la cárcel.

A medida que eso pasa, cada día son más los ciudadanos asturianos, andaluces, canarios, que quieren autodeterminarse del Pais Vasco, independizarse de los Eguibar, Arzallus, Ibarreche, y vivir en paz, ser independientes del tema vasco, del espejismo vasco, de la locura vasca.

Esta España que sangra no acaba de ver la linde de la colina tras la que está, dicen, el valle fértil de la paz. Muere gente, sufre gente, y sólo hacemos que trepar por riscos sorteando portavoces parlamentarios, gudaris, olayas, bombas y ráfagas. No nos merecemos tanta mierda, ni nosotros ni la muchacha que jugaba a los explosivos en un apartamento de Torrevieja y de la que escasamente se han podido juntar las dos piernas.

Sino y paradoja de un país que sienta en un parlamento a Josu Ternera y deja en la cárcel a quien le persiguió sin desvelo, el General Galindo, sin que se le revuelvan las tripas a este gobierno de pasmados.

Tedax
MARTIN PRIETO
El Mundo 28 Julio 2001

El corazón en la piscina de Torrevieja es una evidencia más de que Olaia Kastresana (respeto la ortografía de Gara) estaba manipulando la bomba de 10 kilos que la volatilizó. Una entrevista hecha por las Gestoras Pro Amnistía, que son anticonstitucionales hasta en el apellido por no ser lícito el olvido y cuenta nueva, a Anna Landaberea, madre de Olaia, en el citado diario etarra, revela que toda la familia estaba por la labor de matar a los demás, y retrata a la artificiera como una chica «muy humana», dada a la educación infantil y que «por el trabajo» no había podido ir mucho por la escuela de Magisterio. Ninguna sorpresa ante el trabajo de la niña y mucha indignación porque, habiéndose convertido en casquería la nonnata maestra (de cachiporra), la jueza de Torrevieja ha ordenado la prueba de ADN de la autovíctima, lo que retrasará las honras que la preparan en Donosti. Al final será verdad que Interior pagará el apartamento levantino a los padres del novio y camarada de armas Anartz Oiarzabal.

No voy a escribir que la mitad de los vascos forman la última tribu salvaje de Europa, arrebatándoles el dudoso honor a los escoceses, o que esos mismos se duelen tanto del comido como del cocodrilo y quieren convertir España en un parque jurásico; no. En esta hora de homenajes a los gudaris que fueron peores soldados que los italianos pero no matarifes, hay que enaltecer a los anónimos Tedax (técnicos en desactivación de explosivos), de la Policía Nacional, que han hecho en el aeropuerto de Málaga un trabajo de infarto. Son voluntarios y no por la soldada, a la postre la de cualquier otro especialista policial, ni se les sufraga por trabajo de alto riesgo dado que todo menester de policía lo es. Las malas películas estadounidenses nos muestran al artificiero cortando al albur el cable blanco o el negro en el último segundo del temporizador, salvando así a la chica. No es tal. Los test psicológicos de los Tedax excluyen taxativamente a aventureros, voluntaristas y esos que entendemos como echaos p'alante. Son padres de familia, muy equilibrados, para nada autodestructivos, y sólo orgullosos de su formación técnica que les permite salvar a los demás. No cortan cables al azar y si, como en Málaga, no es válido el robot por telecomando pueden tardar cuatro horas en desactivar la mayor bomba de ETA con las manos. Todo ingenio explosivo tiene su marca de fábrica y los Tedax saben de las trampas que contiene y hasta quién lo armó si antes se desarmaron otros mecanismos infernales. No son hombres de muchas entrevistas porque ETA procura cazarlos, y habiendo sufrido muertos entre ellos, no tendrán jamás calle o plaza o estatua que bonifique su trabajo ni contabilice las vidas que han salvado. Estos sí que son muy humanos y no la nena Kastresana que iba para maestra de horrores.

«Normalización política»
Cartas al Director ABC 28 Julio 2001

Cualquier observador poco ducho en la semántica del nacionalismo vasco, al oír hablar de «normalización política» en un país donde están gobernando los mismos desde hace más de veinte años y donde la diferencia de votos con la oposición es cada vez menor (160.696 votos en 1994; 124.361, en 1998, y 88.371, en 2001, el 6 por ciento), llegaría a la conclusión de que esa «normalización política» se refiere a la posibilidad de una alternativa de gobierno, puesto que la normalidad en un sistema democrático pasa por la alternancia en el poder. Pues no. Es exactamente lo contrario. El sentido del concepto «normalización política», en boca de Ibarretxe, consiste en la iniciación de un diálogo (como si se pudiera charlar tranquilamente de política en el País Vasco) para la superación del marco jurídico actual (Estatuto de Autonomía), bajo cuyo amparo gobiernan los nacionalistas ininterrumpidamente desde 1980, en busca de uno nuevo que les permita gobernar a perpetuidad. ¿O es que el nuevo marco jurídico que se invoca va a permitir alguna vez el acceso al poder de los no nacionalistas? Y encima con prisas, no vaya a ser que las próximas elecciones se pierdan. Es una elegante manera de acabar con la oposición. Y el «respeto a las legítimas ideas» se refiere a que la oposición se deje. En el fondo, el mensaje que subyace es que acabar así es mejor que en el cementerio, como hasta ahora. Juan Calvo Sotelo Olry. Madrid.

El enigma socialista
Por Enrique de Diego Libertad Digital 28 Julio 2001
Hay de fondo un error de diagnóstico, pues no ha habido crecida sino descenso de los nacionalistas en las elecciones vascas, pero, en cualquier caso, la estrategia de los independentistas de la declaración de Barcelona pasa por romper al partido socialista o por situarlo, con Pascual Maragall en la tramoya, en disposición pusilánime a entrar al juego de la secesión por las fisuras de los eufemismos: profundizar en el autogobierno, España plural (donde la pluralidad real está amenazada es en el País Vasco y en Cataluña), reforma constitucional, modificación del Senado como cámara territorial...

Hasta el momento, los nacionalistas juegan como si tuvieran alguna carta en la manga capaz de doblegar al PSOE, del tipo de los pactos económicos de Arzalluz con Polanco, que algunas fuentes amplían al ámbito del Bloque Nacionalista Gallego con las ciudades en las que gobierna en pacto con el PSOE.

Algún punto de debilidad deben ver en Rodríguez Zapatero cuando lo citan y lo desacreditan con persistente descaro. A ello puede inducir la errática postura mantenida por la dirección socialista en la noche del 13 de mayo y semanas ulteriores, como incapaces de soportar la más mínima presión. Es difícil que dobleguen al socialismo vasco, pero por el momento en buena medida le han desactivado bajo esta enervante sospecha que la cambiante retórica de Zapatero no consigue despejar.

La simple sospecha de que Zapatero aspiraría al poder a cualquier precio, de que un hipotético gobierno suyo en minoría sería un fácil blanco para los nacionalistas, es lo que lastra sus expectativas, la explicación más plausible de esa curiosa distancia entre el respaldo popular a su persona y el estancamiento del apoyo al partido socialista. Como dice y justifica en su número de esta semana la revista “Época”, “la independencia es una ruina”. Es la gran cuestión del momento, sin parangón posible con ninguna otra y por ahora el PSOE y Zapatero no están a la altura de las circunstancias.
Las catacumbas nacionalistas
Por Ignacio Villa Libertad Digital 28 Julio 2001
Como una aparición, como el eco de otros tiempos muy lejanos al inicio del siglo XXI, nos llegan de nuevo las incansables, las agotadoras reivindicaciones nacionalistas. Los partidos firmantes de la Declaración de Barcelona atacan de nuevo, y muy especialmente, el presidente del PNV, Javier Arzalluz.

La reunión de Bilbao sitúa en el escaparate las obsesiones permanentes de los nacionalismos en España. Viven anclados en la amargura, en la reivindicación, en la queja. Viven cada vez más lejos de las verdaderas inquietudes de los ciudadanos. Viven en otro mundo, y además no quieren abandonarlo.

Nunca tienen lo que quieren, nunca alcanzan lo que persiguen, nunca reciben lo que piden. En resumen: ¡una auténtica desgracia! Es la política entendida como un lamento constante. Es la política vivida desde una actitud victimista. Es la política acogida a la derrota como único móvil vital. Es, en definitiva, el pesimismo como referente permanente. Todo lo escrito, es la trascripción literal de la forma de hacer política de los distintos partidos nacionalistas. Siempre enfadados, siempre pidiendo, siempre enconados. No conocen la alegría por los logros conseguidos, siempre quieren más. No entienden de una política a medio plazo, siempre buscan recompensa inmediata. No saben de generosidad, siempre piden y piden, sin descanso. Esto es lo que hay, la estrategia nacionalista está basada en la permanente reivindicación y en la triquiñuela. Una actitud que en muchas ocasiones se entremezcla con dos rostros: uno tranquilo y el otro radical. Y en otros, como en el País Vasco, se confunde con una clara tibieza con el terrorismo.

En definitiva, el nacionalismo está donde está y no quiere salir de ahí. Nunca van a estar contentos. Prefieren el monte a la ciudad. Hablan de normalidad y no la entienden

Dificultad de compaginar
TONIA ETXARRI El Correo 28 Julio 2001

Que ETA buscaba otro verano sangriento, seguramente ya lo sabía Ibarretxe cuando explicó ante el Parlamento que, a falta de poder «ensanchar el espacio democrático» -una vieja aspiración de su antecesor Ardanza-, él se lanzaba a ampliar su lista de prioridades políticas. A saber: la lucha contra la violencia y a favor de la soberanía como si ETA no existiera. Que, en el verbo de Egibar queda así de simple explicado: «Los derechos humanos, la autodeterminación y el diálogo es un todo». Despejada la incógnita de que el PNV no moverá un dedo por desplazar a HB (ahora B) del poder de los ayuntamientos, queda por saber cómo piensa restablecer la unidad democrática.

Mañana lunes, Ibarretxe y Aznar tienen la oportunidad de demostrar a los desencantados que es posible reanudar el diálogo democrático. De otra forma, si de la entrevista de hoy no sale un espíritu de colaboración sobre el conflicto -el que provoca ETA en sí mismo-, de poco servirán los debates políticos en los plenos monográficos del Parlamento en otoño.

Mientras unos enturbiaban esta entrevista y otros recordaban que no ha lugar a presentar el derecho de autodeterminación como objeto de debate porque estamos ejerciéndolo desde que empezamos a votar en 1977, ETA, con perdón de Ibarretxe, ha vuelto a marcar la agenda. Se ha visto, pues, obligado por unas horas, a aparcar sus prioridades políticas para concentrarse en la lucha contra el terrorismo. Y, en consecuencia con lo prometido, no podía permitir que la activista de ETA, muerta por su propia bomba, acabara siendo tratada como una heroína. Por eso Balza, por primera vez, como recordaba Otegi, prohibía los actos de homenaje por considerar que iban a suponer una «apología del terrorismo».

En Madrid, Zapatero se reunía con Rajoy, horas después de que Redondo hubiera reconocido, en privado, que había ordenado a todos los concejales de su partido, que se fueran ya de vacaciones, por razones de seguridad. Esta es la cruda realidad.

Han ocurrido otras cosas esta semana. Como la preparación de una Congreso Internacional de Mujeres Empresarias. O la Declaración de Barcelona. O el debate sobre la prohibición de los baños nudistas, que no ha tenido desperdicio. Al alcalde de Getxo, Zarraoa, le ha llamado «retrógrado» hasta el PP por pretender recuperar las costumbres ‘ñoñas’ de prohibir esos baños en la playa de Azkorri donde se ha practicado durante los últimos treinta años. Hoy, habrá homenaje al socialista Jáuregui asesinado por ETA hace un año en un acto en el que se presentará un libro cuyo título ‘Carpe Diem’ resume su expresión filosófica preferida; quería disfrutar de la vida, en el presente, sin temor al futuro. Coincidía con Recalde que, poco antes de sufrir el atentado del que logró sobrevivir, escribió su deseo de que si le pillaba la muerte, le sorprendiera viviendo exactamente como él quería. Sin concesiones. Sin frustraciones por culpa del miedo.

Esperanza
MARGARITA ROBLES El Correo 28 Julio 2001

Juan Mari, mañana hace un año que te fuiste, que sin razón alguna te quitaron la vida. Parece que fue ayer mismo y sin embargo han pasado tantas y tantas cosas. Un año sin contar con tu presencia, sin tu alegría de vivir, sin tu espíritu positivo, sin aquellas largas conversaciones, en las que hablábamos casi siempre de Euskadi y de la búsqueda de la paz que tanto te obsesionaba.

Recuerdo la última vez que hablamos, el día antes de que te mataran, la víspera de las vacaciones. No puedo olvidar tus palabras: «En septiembre hay que seguir, hay tantas cosas por hacer...». Hoy tendrías una doble sensación.

Por un lado, de pesar, de enorme pesar, porque después de ti, en sólo un año, han sido muchas las personas que también han perdido la vida, asesinadas no se sabe en razón a qué gran objetivo. Personas de todos los ámbitos, que no habían hecho daño a nadie; que, como tú, tenían ilusión por vivir y por construir un mundo mejor; personas a quienes los que las asesinaron no dieron ninguna oportunidad.

Dolor, mucho dolor, porque nunca nadie nos va a convencer de que ningún proyecto político, sea el que sea, puede basarse en la privación de la vida de los demás, en la falta de respeto del más fundamental de los derechos. Decepción también. Tú esperabas más de algunos, pensabas que tendrían la audacia de defender su proyecto por vías pacíficas, que lucharían por mantener la ilusión que en la sociedad vasca se había generado durante la tregua. Tú habías estado en la cárcel durante el franquismo, por defender las libertades, para lo cual te habían privado de la tuya, y pensabas que habría gente más comprometida en la defensa de sus ideas, pero desde el debate político y no desde el asesinato.

Pero estoy segura, conociendo tu talante vital, de que la esperanza seguiría presidiendo tus reflexiones. Estarías orgulloso de que, el 13 de mayo, el 80% de los ciudadanos vascos haya acudido a las urnas, pronunciándose mayoritariamente contra la violencia y apostando por el diálogo, al que tú siempre te referías como medio esencial para resolver los problemas. Esperanza de que todos entiendan que no es mediante el ejercicio de la violencia, ni de la fractura social o la exclusión, como la sociedad vasca va a definir su futuro político, en un ámbito cada vez más globalizado, en el seno de la Unión Europea. Confianza en que frente a discursos, que se han mostrado poco eficaces, se apueste valientemente por fórmulas comprometidas con la búsqueda de la paz, sin caer en el desaliento o la resignación.

Quiero decirte, por último, que os echamos de menos a todos los que ya no estáis. Pero también, como pequeño homenaje en este aniversario, repito a quien quiera oírlo lo que tú decías: «Hay mucho que hacer, hay mucho de qué hablar. Si otros han sido capaces de solventar sus problemas desde la apuesta política, la sociedad vasca tiene derecho a exigir que los suyos también se resuelvan».

Un año después, nos falta tu presencia física, pero nadie nos puede quitar la esperanza.

Fallece el general Justo Oreja, herido por ETA en Madrid el 28 de junio
Madrid El País 28 Julio 2001

El general Justo Oreja Pedraza, herido de gravedad por ETA en un atentado con bicicleta bomba el pasado día 28 de junio en Madrid, ha fallecido a las 8.00 de esta mañana en el Hospital de La Paz de la capital de España, según fuentes del centro. Tenía 62 años.

El fallecimiento se ha producido por un "fallo multiorgánico provocado por las múltiples complicaciones que presentaba desde su ingreso en el hospital", según el parte médico facilitado por el centro.

El atentado contra Justo Oreja tuvo lugar el pasado 28 de junio hacia las 8,30 de la mañana frente al domicilio del militar, situado en el número 134 de la calle López de Hoyos de Madrid. Los terroristas hicieron estallar una bicicleta bomba cargada con entre tres y cuatro kilos de dinamita al paso del general, que, como cada mañana, salía a comprar los periódicos. Otras 20 personas resultaron heridas de diversa consideración en la acción terrorista.

El general sufrió en el atentado quemaduras dérmico superficiales y profundas en el 50% de su cuerpo, heridas inciso contusas con zonas de pérdida de sustancia en las extremidades, traumatismos craneoencefálico y ocular, fractura en la muñeca izquierda y contusión pulmonar.

Las exequias fúnebres se celebrarán en la sede del Ministerio de Defensa en Madrid a las 20.30 horas de hoy, y estarán presididas por el presidente del Gobierno, José María Aznar. Posteriormente, el general será enterrado "en la más estricta intimidad".

Justo Oreja se ha convertido en la víctima mortal número 35 de la banda desde que ésta rompió la tregua el 3 de diciembre de 1999.

EH intentó, sin éxito, una jornada de «lucha» por la etarra muerta con coacciones y amenazas
La Ertzaintza impidió la manifestación ilegal, quitó carteles proetarras y detuvo a varios «piquetes»
Efectivos de la Ertzaintza impidieron ayer que se celebrara, según el recorrido previsto de forma inicial en el llamamiento, la manifestación convocada al mediodía por la izquierda abertzale de San Sebastián en respaldo a la miembro de Eta Olaia Castresana, natural de la capital guipuzcoana. Además, la policía autonómica vasca detuvo a varios piquetes que intentaron forzar a los comerciantes guipuzcoanos a que cerrasen sus comercios, para cumplir de este modo con la huelga general que la coalición proetarra Batasuna había convocado en San Sebastián.
Redacción - San Sebastián.- La Razón 28 Julio 2001

Alrededor de las doce y veinte del mediodía de ayer, cerca de 300 personas iniciaron una marcha en el Boulevard donostiarra, encabezados por una pancarta en la que se podía leer, en vascuence, «Olaia te recordamos» y «Una solución democrática para Euskal Herria». Manifestantes portaban una foto de Castresana junto a una pequeña ikurriña con un crespón negro.
   La pancarta fue portada por el coordinador de la Mesa Nacional de Batasuna, Joseba Permach, un representante del sindicato LAB y la también miembro de la izquierda abertzale Araitz Zubimendi, entre otros. En los participantes, se encontraban, asimismo, concejales de Batasuna de San Sebastián y de Hernani.
   En el lugar se apostaron unas cinco furgonetas de la Ertzaintza. Cuando la marcha recorrió unos metros, los agentes formaron una barrera que impidió que continuara el camino hacia la calle Hernani. Los manifestantes permanecieron cerca de diez minutos parados en el lugar, coreando lemas, en vascuence, de apoyo a la presunta miembro de la banda terrrista, así como contra el PNV y la Ertzaintza. Los participantes se disolvieron posteriormente sin incidentes.

Fracaso de la huelga general
Horas antes, grupos de piquetes tratan de impedir la apertura de comercios y establecimientos hosteleros en San Sebastián, donde la izquierda abertzale había convocado una huelga general con motivo de la muerte de la presunta etarra Olaia Castresana.
   
   La propietaria de un comercio del barrio de Amara fue agredida por uno de estos piquetes, según el departamento vasco de Interior, quien informó también de la detención de un joven en el barrio de Gros acusado de coacciones.
   La Ertzaintza identificó a 21 personas que formaban parte de estos grupos, que portan ikurriñas con lazos negros y que actuaron principalmente por la zona centro y los barrios de Inchaurrondo, Amara y Gros, los de mayor actividad comercial. La Parte Vieja fue la zona donde más incidencia tuvo esta huelga, ya que la mayoría de tiendas, bares y restaurantes permanecen cerrados.

Los proetarras atacan el coche de un ertzaina y la vivienda de un delegado de UGT
BILBAO. Agencias ABC 28 Julio 2001

Grupos de encapuchados protagonizaron la pasada noche diversos actos vandálicos en el País Vasco, entre ellos los ataques al coche particular de un ertzaina, en Vitoria, y al domicilio del delegado local de UGT en Hernani, que es a su vez afiliado al PSE, según informó el Departamento Vasco de Interior.

En Vitoria, al vehículo particular de un ertzaina le colocaron un artefacto casero que afectó, sobre todo, a la parte delantera del turismo, al vehículo junto al que estaba estacionado y a las lunas de un portal de las inmediaciones.

El incidente se registró sobre las 23:30 horas en la calle Txalaparta de la capital alavesa y, según el departamento de Interior, el artefacto estaba compuesto por varias bombonas de cámping-gas y un petardo como iniciador.

En Guipúzcoa se registraron tres incidentes, uno de ellos en Hernani y los otros dos restantes en Irún.

El primer sabotaje se produjo en Hernani contra el domicilio particular de un delegado local del sindicato UGT, que es a su vez afiliado del Partido Socialista, José Pérez, y causó daños en la puerta de su vivienda y en la de dos de sus vecinos.

El incidente se provocó sobre las dos menos cuarto de la madrugada en la calle Carabel y por el momento se desconoce el procedimiento utilizado, aunque según las mismas fuentes, podría tratarse de un artefacto casero o bien se procedió a rociar con líquido inflamable el rellano de la escalera de entrada a la vivienda.

El delegado local de UGT en esta localidad guipuzcoana no estaba en el momento del incidente en el domicilio, aunque sí se encontraban dos hijos suyos que no han sufrido ningún daño, limitándose los destrozos a la puerta de la vivienda del domicilio y a las de otros dos vecinos.

En Irún se han producido dos incidentes de forma casi simultánea en la calle Erlaiz y en la calle Jaizkibel, para los que han utilizado artefactos caseros de características similares. Los hechos se registraron pasadas las tres y media de la madrugada y el objetivo de la calle Erlaiz ha sido una oficina de Seguros Vitalicio, cuya puerta se ha visto ennegrecida, mientras que en la calle Jaizkibel, se ha atentado contra la puerta de entrada a las instalaciones de la Cadena Ser, aunque no ha causado daños más que en la persiana.

En Vizcaya, en la localidad de Amorebieta, un grupo de unos ocho encapuchados lanzaron varios cócteles molotov contra una furgoneta de la Ertzaintza, aunque éstos no llegaron a impactar, por lo que no hay que lamentar daños personales.

Los hechos tuvieron lugar en éste municipio vizcaíno en la calle San Juan sobre las dos y media de la madrugada y, a pesar de que no impactaron contra el furgón de la policía autónoma vasca, el ácido de algunos cócteles han causado daños escasos en la carrocería de un autobús y en un monovolumen.

La bomba de Barcelona es similar a las que emplean los grupos de apoyo a ETA
BARCELONA. María A. Prieto ABC 28 Julio 2001

En los últimos siete meses se han registrado en Cataluña 72 actos de violencia callejera atribuidos a los grupos antisistema. El atentado más grave, por el grado de sofisticación y por las consecuencias, se produjo la madrugada del viernes en pleno centro de Barcelona. La explosión de un artefacto casero colocado en una entidad bancaria causó tres heridos leves y numerosos daños materiales.

Desde hace ya varios meses, la Delegación del Gobierno en Cataluña viene advirtiendo acerca de la conexión de los grupos antisistema y de algunos movimientos independentistas catalanes con el entorno radical del País Vasco. Ayer, las sospechas se confirmaron. Un artefacto de confección casera, pero con un nivel de sofisticación similar al utilizado por los grupos de apoyo a ETA, explosionó en pleno centro de Barcelona durante la madrugada del viernes, causando tres heridos leves y numerosos daños materiales en cinco edificios, en locales comerciales y en la sede del periódico «La Vanguardia».

El artefacto, compuesto por una cantimplora con explosivo, una bombona de camping gas, metralla de plomo y gasóleo, fue colocado en una sucursal de «la Caixa» en la calle Balmes, dentro de una bolsa de plástico. La lluvia de cristales rotos provocó heridas en los brazos a tres jóvenes que pasaban por el lugar y que ya han sido dados de alta.

Sólo unas horas antes, unos desconocidos lanzaron dos cócteles molotov contra la sede del PP en la localidad barcelonesa de Mollet del Vallès, aunque en esa ocasión los artefactos no llegaron a causar destrozos. En los últimos siete meses, en las calles catalanas se han registrado 72 actos de violencia callejera, de los que la mayoría corresponden al lanzamiento de artefactos explosivos. Con estos datos sobre la mesa, la Delegación del Gobierno en Cataluña habla ya de «terrorismo de baja intensidad» y pide consenso político y social para erradicar este fenómeno.

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, expresó ayer su preocupación por el incremento de los actos de violencia callejera, aunque rechazó que estas actuaciones «tengan la gravedad de un acto terrorista».

El líder electoral de los socialistas catalanes, Pasqual Maragall, arremetió contra la delegada del Gobierno en Cataluña y el presidente del PP catalán, a quienes recriminó que «se inventen denominaciones como la de kale borroka catalana» ya que, a su entender, «esta actitud puede complicar aún más el problema».

73 actos de «kale borroka» en Cataluña
Pujol muestra su «preocupación» y Maragall pide a Valdecasas que «actúe»
FERRAN BOIZA HIDALGO El Mundo 28 Julio 2001

BARCELONA.- La violencia callejera parece instalada en Cataluña. Tras la explosión, la pasada madrugada, de un artefacto en la oficina de La Caixa de la calle de Balmes de Barcelona, son ya 73 las acciones de este tipo registradas en Cataluña en lo que va de año, según la Delegación del Gobierno.

Fuentes de la propia Delegación explicaron ayer que el artefacto era de fabricación casera aunque de compleja elaboración, similar a la utilizada por los grupos Y de apoyo a ETA y la ya extinta Terra Lliure.

La explosión se produjo sobre las 2,30 horas del viernes junto a una oficina de La Caixa en la calle de Balmes de Barcelona, y causó heridas a Carlos D.A., de 19 años, que sufrió un corte en el brazo derecho y a dos ciudadanos de origen filipino, Natahan U.L., de 24 años, y Karen M.A., de 22 años, con cortes en la rodilla derecha y el brazo izquierdo, respectivamente.

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, mostró ayer su «preocupación» por estos hechos, aunque «no tengan la gravedad del auténtico terrorismo», mientras que el líder de la oposición, Pasqual Maragall, advirtió de que si «se inventan denominaciones como la de kale borroka catalana puede complicarse aún más el problema de la violencia callejera y la seguridad ciudadana».

Gran parte de los actos violentos, según la Delegación, están protagonizados por jóvenes vinculados al movimiento okupa o sectores antiglobalización, cuyo objetivo básico son las sucursales bancarias y los cajeros automáticos. Las sedes del PP y algunos de sus representantes también han sido objeto de acciones violentas, ya sea con el lanzamiento de cócteles molotov contra los inmuebles o con pintadas amenazantes en domicilios particulares.

Desde Santander, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, afirmó ayer sobre la explosión registrada en la madrugada del viernes en Barcelona «son manifestaciones de violencia callejera que preocupan, aunque no tengan por supuesto la gravedad del auténtico terrorismo». Pujol reconoció que «estamos un poco habituados a ellas, por así decirlo».

Por su parte, el presidente del PSC, Pasqual Maragall, pidió que se convoque una mesa tripartita, que agrupe a la Generalitat, el Estado y los ayuntamientos para planificar el control de la seguridad ciudadana. Para Maragall, «bajo la responsabilidad de la delegada del Gobierno, la lucha contra la violencia callejera no acaba de funcionar».

El líder del PSC exigió a Valdecasas que «hable menos» y «actúe más». En esta línea, insistió en su vieja reclamación de que sea el conseller de Interior de la Generalitat, Xavier Pomés, quien «coja el mando» en materia de seguridad ciudadana.

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