AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 6 Agosto  2001
#Educación comprueba que los libros de texto en euskera fomentan el separatismo vasco
Redacción - Madrid.- La Razón 6 Agosto 2001

#Verdades y mentiras
Editorial ABC 6 Agosto 2001

#TODAS LAS POLICIAS CONTRA LA «KALE BORROKA»
Editorial El Mundo 6 Agosto 2001

#Objetivos de Eta
Editorial La Razón 6 Agosto 2001

#La asamblea de los ratones
Lorenzo CONTRERAS La Razón 6 Agosto 2001

#Nacionalismo español
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 6 Agosto 2001

#Miedo nacionalista
Enrique de Diego Libertad Digital 6 Agosto 2001

#Lo que sea sonará
MANUEL ALCÁNTARA El Correo 6 Agosto 2001

#Dos ertzainas, abrasados tras caer en una emboscada de terroristas urbanos
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 6 Agosto 2001

#El sindicato mayoritario de la Ertzaintza pide a los gobiernos central y vasco que «dejen de jugar al poker» con la seguridad de los ciudadanos
BILBAO. Agencias ABC 6 Agosto 2001

#Una veintena de encapuchados quema cajeros en Markina
El Mundo 6 Agosto 2001

Educación comprueba que los libros de texto en euskera fomentan el separatismo vasco
Un libro para niños de 9 y 10 años dice que «Eta no es un obstáculo» y que «explota la violencia policial»
Un informe de la Delegación del Gobierno en el País Vasco sobre los libros de texto del curso académico 1999-2000, aprobados por la Consejería de Educación del Gobierno que preside Juan José Ibarreche, denuncia cómo en ellos se enseña a los escolares que el País Vasco está también formado por Navarra y tres provincias francesas. Además, según el citado documento, «España y Euskal Herria aparecen como entidades diferenciadas y separadas». En estos textos se asegura también que el País Vasco es una nación sin Estado en la que no hay plena libertad política.
Redacción - Madrid.- La Razón 6 Agosto 2001

El informe de la Delegación del Gobierno, al que ha tenido acceso Ep, recoge multitud de ejemplos, traducidos al castellano del original de los textos en euskera. Por ello destaca en su presentación que «las familias que no hablan euskera desconocen los contenidos» de dichos libros que, aclara, han sido seleccionados al azar con el único criterio de que las editoriales fuesen vascas. Este documento, realizado por la Alta Inspección de Educación, entresaca párrafos y mapas en los que se hace continua referencia a «Euskal Herria» como un territorio dividido en siete provincias, cuatro en España y tres en Francia.

   «Ingurunea» (Conocimiento del Medio), libro de cuarto de Primaria de la editorial Erein, escrito en euskera, muestra un mapa que abarca la comunidad autónoma vasca, Navarra y las provincias francesas del sur sobre un fondo blanco y dividido por comarcas y regiones. En él se lee que «en Euskal Herria hay cinco aeropuertos: Sonkida, Foronda, Hondarribia, Noain y Biarritz».

   La misma editorial, en su libro de euskera para niños de 9 y 10 años, pone los siguientes ejemplos: «Eta ez da eragozpena Euskal Herria Kanpoan azaltzeko» (Eta no es obstáculo para presentar Euskal Herria fuera) o «Poliziaren boertizkeriak eztanda egiten du» (Explota la violencia de la Policía).

«¿En euskera y punto!»
En el libro de lengua vasca para sexto de Primaria (niños de 11 y 12 años) de la editorial Elkarlanean Ikastolen Elkartea, en el apartado sobre lenguas europeas se lee: «Los euskaldunes vivimos divididos en dos Estados: España y Francia. Por lo tanto, el euskera está haciendo esfuerzos para sobrevivir entre dos de las lenguas europeas más fuertes (el castellano y el francés)».

   Páginas más adelante se afirma: «Una lengua no se pierde porque no la aprendan los que la desconocen sino porque no la utilicen los que la conocen: ¿En euskera y punto!».

   El texto de Ciencias Sociales de primero de Secundaria de esta misma editorial, para niños de 12 y 13 años, incluye que «hay en Europa algunas naciones sin estado. En muchos casos, algunos pueblos de Europa, a pesar de contar con unas características especiales, no tienen plena libertad política, y es por ello que los movimientos abertzales locales reivindican la cultura de su pueblo, su identidad y derechos».

   En «Euskara eta Literatura», libro de primero de Bachillerato de la editorial Ibaizabal, se puede leer: «Los visigodos se apropiaron de la zona del Ebro, esto es, quitaron a los vascos los terrenos del sur de Alava y Navarra».

   Un apartado de una lección del libro titulado «Retroceso del euskera» dice: «Los principales periodos de imposición del castellano han sido los siguientes: durante el mandato de los Reyes Católicos en el siglo XVI -sobre todo con la conquista del Reino de Navarra-, el mandato de los Borbones en el siglo XVIII, la abolición de los Fueros en el siglo XIX (1839-1876), la industrialización de los siglos XIX y XX y la Dictadura Militar del siglo XX. De todas formas, podemos decir que la extensión e imposición del castellano se ha producido poco a poco y de forma continua». Además recoge como «algunas causas de la pérdida del euskera: la conformidad y sometimiento de las clases dirigentes de Euskal Herria para con el castellano. Los propios dirigentes locales han sido muchas veces quienes han puesto el castellano y arrinconado el euskera». Y añade, respecto a la «actitud de la Iglesia», que «si bien muchos sacerdotes han realizado una labor enorme e incansable, la Iglesia como institución, pocas veces ha aparecido como impulsora de la lengua vasca».

   En el apartado «Medios de comunicación audiovisuales» se puede leer: «Fue durante el mandato de Franco cuando surgió la TVE y fue sin duda el aparato de propaganda más poderoso de la dictadura(...) Hoy en día, desgraciadamente, en esa televisión pública que se supone que es de todos, de los euskaldunes y de los no euskaldunes, el euskera tien menos cabida ida que en aquella época».

RH negativo
En la lección «Características de la cultura vasca» del libro de filosofía de primero de bachillerato de la editorial Gaiak, en un apartado dedicado a las investigaciones genéticas, se lee: «El médico vasco Etxeberry se dio cuenta de que muchos vascos no tenían la proteína conocida como RH en la sangre (de ahí RH negativo). (...) Basándose en eso sacó la hipótesis de que el euskaldun fue el primer pueblo que vivió en Europa. (...)Como consecuencia de las invasiones de otros pueblos que vinieron de fuera, teniendo el RH positivo en su sangre se habría hecho descender poco a poco la frecuencia del tipo RH negativo. (...)Por eso esta característica genética habría desaparecido».

   En el mismo párrafo se califica como ejemplo de «utilización política excesiva del euskera» un texto de Sabino Arana en el que el fundador del PNV afirma: «La diferencia de la lengua es para guardarse de la contaminación de los españoles».

   Por último, del curso de segundo de Bachillerato se ha seleccionado el libro de Historia de la editorial Erein, escrito en castellano. Para alumnos de entre 17 y 18 años se propone un comentario de texto sobre los «Principios de Eta (1962)» y se pregunta: «¿Crees que hay elementos particulares en el siguiente documento de Eta? Si piensas que efctivamente los hay, establece cuáles son las peculiaridades que aporta en el terreno político con respecto al resto de las fuerzas políticas».

Rajoy: «El PNV enseña dos estados enemigos»
El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, ratificó ayer que el sistema educativo vasco transmite a los alumnos la idea de que hay dos estados enfrentados. Por ello, planteó la necesidad de modificar algunos aspectos para lograr que el modelo «garantice una educación plural».

   Según Rajoy, en las aulas vascas se está transmitiendo la idea de que hay dos estados «que son enemigos y están enfrentados», lo que, según aclaró, no es así, y añadió que jugar a dividir, a enfrentar «y a trasmitir a la gente joven argumentos de estas características no es lo más positivo».

   El titular de Interior explicó, además, que, al contrario de lo que transmite este modelo educativo, el País Vasco es una autonomía «perfectamente integrada en España» y con un nivel de autogobierno «desconocido en ningún lugar del mundo y sin precedentes en la historia».

   Por todo ello, Rajoy pidió que se tengan «actitudes positivas» y se modifiquen algunos aspectos del sistema educativo vasco.

Verdades y mentiras
Editorial ABC 6 Agosto 2001

La realidad diaria del País Vasco es el escenario donde las verdades y las mentiras quedan al descubierto sin disimulo alguno. La dura verdad que es ETA se hizo visible el domingo, cuando, a primeras horas de la madrugada, una de sus hordas urbanas emboscó a un coche de la Ertzaintza. Los cócteles molotov lanzados contra los ocupantes estaban elaborados con ácido, porque los proetarras querían matarlos. Los ertzainas atacados están muy graves, con quemaduras de diversos grados. También este fin de semana tomaron cuerpo otras verdades, gracias a Arzalluz y a Egibar, custodios de la ortodoxia del PNV, que dejaron claros cuáles son los límites que nunca deben sobrepasar Ibarretxe y sus consejeros en la política de ambigüedades y confusiones que han puesto en marcha. Si el sábado Arzalluz sirvió a ETA en bandeja la legitimación de su violencia -«Ésta es una democracia tutelada por el Ejército»-, el domingo Joseba Egibar ninguneó al Gobierno de Ibarretxe y, sin esperar a que éste se pronunciara, anticipó el rechazo a la oferta que hizo el ministro del Interior, Mariano Rajoy, al consejero Balza para que la Guardia Civil y la Policía Nacional colaboren con la Ertzaintza en la lucha contra la «kale borroka». Así, entre ETA por un lado, y el PNV, por otro, se conjuga la gran verdad de la deslealtad del nacionalismo vasco con el Estado español y con el resto de los ciudadanos españoles y se convierten en pantomima los discursos de Ibarretxe y de Balza sobre la nueva etapa, la colaboración contra ETA y demás eufemismos que intentan tapar una estrategia soberanista inocultable.

Para acabar con ETA es preciso estar en contra de lo que ETA hace y también de lo que ETA piensa. No basta sólo con lo primero. La comunidad de fines políticos entre ETA y el PNV -autodeterminación e independencia- es un factor de presión psicológica para los nacionalistas que, por un lado, se sobrepone al rechazo que provocan los atentados, y, por otro lado, acaba convertido en un criterio político que les lleva a no desear la derrota de ETA; a lo sumo, que desaparezca previo reconocimiento de la autodeterminación. Por eso, el nacionalismo vasco gobernante nunca aceptará la colaboración del Gobierno central, no tanto porque pudiera aparentar una merma consentida de su autogobierno, sino por el riesgo de que, efectivamente, desde el Gobierno autonómico y con los recursos policiales de la autonomía vasca, pudiera actuarse eficazmente contra ETA y privar al «conflicto» de su elemento motriz más importante, por no decir único. Es posible que hagan falta más ertzainas, como pidió Balza, pero con 7.500 agentes para una población como la vasca, la adición de fuerzas de Policía Nacional y Guardia Civil sería un punto de inflexión para la impunidad de la «kale borroka» que, día tras día, sube grados la intensidad de sus ataques.

Como puro terrorismo debe calificarse el ataque producido en Portugalete. La perfecta organización de los agresores, la premeditada estrategia homicida, el empleo de cócteles especialmente elaborados para asegurar el mayor daño posible y la disposición de grandes cantidades de material de agresión, elevan a los «chicos de la gasolina», como los llama Arzalluz, a la condición de herederos de las partidas hitlerianas que asolaban las ciudades alemanas. Ya lo eran desde hace tiempo, porque no es el primer ataque de este tipo que sufre la Ertzaintza, ni es la primera vez que los «borrokalaris» emplean la táctica de la emboscada. Lo que resulta incomprensible es que el plan contra la «kale borroka» que tan ufanamente presentó Balza en Madrid -«El Ministerio no tiene ninguno», afirmó el consejero vasco- no haya evitado, o al menos previsto, ataques como el ocurrido en Portugalete. Los hechos dan la razón al sindicato ERNE, mayoritario en la Ertzaintza cuyos responsables criticaron duramente el plan de Balza. El problema de la impunidad de la «kale borroka» no es la Ertzaintza. Mejor dicho, no lo son los ertzainas, cuya preparación profesional y sentido del deber están fuera de toda duda. El problema es la incompetencia de sus mandos políticos y, principalmente, de Javier Balza, quien antepone las necesidades de la estrategia política nacionalista, que requiere un nivel constante de conflicto, a las necesidades de seguridad y libertad de los ciudadanos vascos. Mientras tanto, ETA sigue siendo la sangrienta verdad entre tanta mentira nacionalista.

TODAS LAS POLICIAS CONTRA LA «KALE BORROKA»
Editorial El Mundo 6 Agosto 2001

E
TA dio ayer un paso más en su estrategia de terror. No tanto por el destinatario de su último golpe, otra vez la Ertzaintza, sino por el procedimiento utilizado para castigar indiscriminadamente a un cuerpo policial que desde hace meses engrosa su larga lista de objetivos prioritarios. La organización terrorista echó mano de su manual de guerrilla urbana, aleccionó a un nutrido grupo de jóvenes fanatizados con experiencia contrastada en la kale borroka y trazó un preciso plan de emboscada contra los agentes de la Ertzaintza en las calles de Portugalete.

No es la primera ocasión, ni desgraciadamente será la última, en que ETA se apoya en la violencia callejera para cometer atentados. Ya lo hizo en Hernani, donde jóvenes encapuchados provocaron incidentes para atraer la atención de la Ertzaintza, justo en el lugar donde poco después estalló un coche bomba que acabó con la vida del ertzaina Iñaki Totorika. No hay dudas -ni siquiera ya para el Gobierno vasco- de que la violencia callejera es piedra angular de la estategia de terror de ETA. Por tanto, no cabe que sea considerada por más tiempo como un problema de orden público de competencia exclusiva de la Ertzaintza, sino como un frente de acción ineludible en la lucha contra el terrorismo que exige la implicación de todos los cuerpos de las Fuerzas de Seguridad del Estado para combatirlo.

Rajoy y Balza han dado un paso, pero sólo han dado uno y muy corto. Su reciente entrevista ha servido para visualizar lo que debe ser el inicio del final de un desencuentro que ha durado demasiado tiempo por la persistencia del enfrentamiento político entre sus respectivos partidos. El camino de la cooperación policial debe asentarse sobre bases mucho más sólidas de confianza mutua y, lo que es más importante, sobre un entendimiento máximo al margen de debates estériles y endogámicos sobre límites competenciales. La kale borroka no es un problema doméstico es terrorismo puro y duro. Se ha intensificado cuantitativa y cualitativamente. No sólo destruye bienes, abrasa y aniquila a personas como el mismo terrorismo de ETA porque forma parte de él. Hasta tal punto, que es el principal nutriente de sus comandos.

Por ello, en beneficio de la eficacia, no debe empecinarse el consejero vasco en circunscribir la cooperación policial al mero intercambio de información. Siendo importante, de nada servirá sin una actuación coordinada de la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Guardia Civil en todos los frentes del cada vez más complejo entramado de terror tejido por ETA.

Objetivos de Eta
Editorial La Razón 6 Agosto 2001

La emboscada etarra de la madrugada del domingo en la localidad vizcaína de Portugalete contra una patrulla de la Ertzaintza, que hirió de gravedad a uno de los agentes, es una prueba evidente de que Eta ni ha cambiado ni piensa cambiar sus planes asesinos y de que cualquier paño caliente, diálogo soberanista o cesión política no sólo es inútil, sino que alienta y proporciona más razones para matar. El atentado de ayer contra los policías autónomos es un paso más en la actual campaña de verano de la banda, que cumple minuciosamente cada uno de los pasos anunciados en sus comunicados, tal y como ha informado LA RAZÓN a los lectores. La banda puso a la Ertzaintza en su punto de mira y (por sólo recordar los últimos crímenes), tras asesinar a Mikel Uribe en Leaburu (Guipúzcoa) lo ha intentado ahora con otros tres policías. De nada ha servido al consejero Balza autorizar finalmente la manifestación de Batasuna y el consiguiente homenaje público a una criminal y a toda su banda. La dirección de Eta tiene sus pasos bien marcados y en su anunciada estrategia la Ertzaintza es sólo otro objetivo más, haga lo que haga el PNV. No es una cuestión de debate político, pues sólo dejarán de matar cuando obtengan el poder, y el enemigo (todos los demás) se haya rendido incondicionalmente.

   A menos que las Fuerzas de Seguridad del Estado consigan impedirlo, los atentados seguirán en esta siniestra campaña veraniega de la banda mafiosa de ultraizquierda. Lo saben los responsables del gobierno vasco, como dejó bien claro el propio presidente del nacionalismo vasco, Javier Arzallus, y lo saben los encargados de la lucha antiterrorista del Ministerio del Interior. Ambos han confirmado que Eta prepara un gran atentado, y se trabaja activamente para impedir que en su locura, los terroristas lleven a cabo barbaridades del estilo de la de introducir un vehículo cargado con explosivos en la bodega de un «ferry» y provocar el hundimiento del buque.

   El anuncio de un posible atentado de grandes proporciones no supone, sin embargo, una novedad para los expertos encargados de luchar contra la banda, pues saben que actuará allí donde pueda hacerlo y mantienen por tanto servicios especiales, reforzados cuando es preciso, en los lugares susceptibles de convertirse en objetivo de los etarras.

   Si alguna evidencia aportan los últimos atentados en las calles del País Vasco es la absoluta oportunidad del plan propuesto por el Gobierno al ejecutivo vasco, para unir todas las fuerzas y combatir a los terroristas allí donde se encuentren. Cuando se ha demostrado hasta la saciedad que la llamada «kale borroka» no es sino otra forma de actuar de Eta, no cabe más solución que la coordinación policial de la Ertzaintza con la Policía y la Guardia Civil.

   Únicamente cabría rechazar esa colaboración policial desde una posición política, considerando que no es bueno para el nacionalismo la colaboración estrecha con el Estado o que no conviene a un proyecto soberanista acabar en estos momentos con la actual capacidad de acción etarra en las calles, y es mejor conseguir una tregua. Tampoco hay que olvidar que el miedo es libre y el PNV puede temer que Eta actue contra sus miembros y comience a asesinarlos como hace ahora con los del PP, UPN o PSOE.

La asamblea de los ratones
Lorenzo CONTRERAS La Razón 6 Agosto 2001

Han transcurrido ya las suficientes horas para madurar un juicio sobre el significado y la repercusión de la entrevista Rajoy-Balza, el encuentro que, tras la visita de Ibarreche a la Moncloa, pudo ser y estuvo a punto de no ser. Lo que conviene preguntarse ahora es para qué ha sido, salvo que nos contentemos con la retórica oficial que remite a posteriores contactos de segundos niveles, o de terceros, porque los primeros ya tuvieron lugar sin dejar atisbos claros de que la historia hasta ahora conocida se escribirá de otra manera. Con lo cual el espectador se sitúa ante el clásico problema de fe. Hay que creer en el milagro para que el milagro se produzca. Al menos ese es el criterio que gobierna los prodigios. Ya se sabe, aquello de que la fe mueve montañas.

   Dicen que Rajoy y Balza se llevan bien, como si en esa circunstancia de la buena relación personal residiera una parte del secreto de las soluciones. Pero el espectador escarmentado piensa, y teme, que Eta seguirá complicando las cosas. Y que un atentado más o menos gordo, como el que Arzallus anuncia en una entrevista periodística, en lugar de facilitar las vías de entendimiento lo que hace es complicarlas.

   Los recientes contactos del Gobierno con los nacionalistas han demostrado que una cosa es hablar y otra entenderse. El dato más claro es que el Gobierno busca controlar lo que la Ertzaintza no controla ¬por ejemplo, la «kale borroka»¬, y Ajuria Enea procura invadir, a través de la Ertzaintza, territorios diplomáticos que corresponden al Gobierno central y no al autonómico. O sea, Madrid aspira a estar más en las calles del País Vasco y Vitoria pretende conocer más de cerca lo que se cuece al calor del tratado de Schengen o se urde entre las policías de la frontera franco-española.

   Si concedemos a la ventajista Eta el carácter del gato depredador, lo que acaban de hacer los representantes de Madrid y Vitoria es celebrar la asamblea de los ratones. En otras palabras, a ver quien le toca ponerle el cascabel. Es evidente que para conseguir llevar a término la difícil maniobra hace falta que los ratones se concierten bien. Hay que localizar el gato ventajista para aplicarle los oportunos métodos. Hay que procurar saber dónde se encuentra y por dónde asoma o se mueve. El caso de la «kale borroka» ilustra sobre la indefensión de la sociedad, con su población de ratones frente al gato impune. El problema se agrava cuando ciertos ratones le hacen juego al gato, seguramente porque olvidan que el cazador no se sacia con unos cuantos. Los quiere todos a su debido tiempo.

Nacionalismo español
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 6 Agosto 2001

Pese a su atractivo popular y a sus intensos goces del poder estatal, los sentimientos nacionalistas permanecen en estado de insatisfacción constante o de honda frustración nacional. Ejemplo del primero, el nacionalismo catalán. Del segundo, el vasco. De la insatisfacción nace el hábito de reivindicar incesantemente. De la frustración, el de vindicar con mente violenta. Existe divergencia emotiva entre los partidos enamorados de una vieja nacionalidad mediterránea y los apasionados por una nueva nación cantábrica. Los nacionalismos atlánticos de Galicia y Canarias traducen sentimientos de injusticia creados por el retraso en el desarrollo de regiones mal comunicadas con centros irradiantes de progreso económico y técnico. ¿A qué tipo de sentimiento obedece y cómo se expresa el nacionalismo español?

   Las ideologías que tuvieron el poder estatal y lo perdieron al cambiar el Régimen, manifiestan su malestar por todas partes sin estar en ninguna, al modo de sentimientos heridos y voladas de profeso renegado. Así resiente el nacionalismo español. Nadie lo confiesa. Nadie lo profesa. Nadie lo defiende. Y, sin embargo, todo lo anega de resentimientos reaccionarios o de reflejos antifranquistas. La Transición consagró la paradoja de exaltar los nacionalismos periféricos, como progresistas, y condenar el español, como reaccionario. De tal paradoja vino el demagógico Estado de Autonomías y el caos actual frente al derecho de Autodeterminación. Los partidos españoles no lo niegan, para no parecer franquistas. Pero tampoco lo afirman, para no parecer franquistas. Pero tampoco lo afirman, para no parecer abandonistas. Sin embargo, se achaca al sentimiento españolista, camuflado con vergüenza en el PP, su rechazo provisional.

   Uno de los mejores analistas de este tema, J. A. Sentís, nos sugiere en LA RAZÓN (26-7-01) que no es el nacionalismo español lo que impide la autodeterminación, sino la lógica de la lealtad imparcial al todo, frente a la parcialidad siempre implicada en lealtad a la parte. Pese a la elegancia geométrica de esta sugerencia, el separatismo vasco denunciará en ella el círculo vicioso donde se mueve el nacionalismo español, no queriendo reconocerse como tal cuando niega la condición de todo a la nación vasca, que es la petición de principio.

   Para evitar alegaciones de mala fe intelectual o réplicas sin fundamento (al supuesto signo nacionalista-español de toda negación del derecho de autodeterminación), hay que coger el toro separatista por los cuernos, para que la democracia lo desmoche de pitones fascistas (concepto subjetivo de nación como proyecto y sueños imperiales como ambición), poniendo en el lado derecho de su testuz el concepto objetivo de nación y en el izquierdo la libertad política. Así no podrá inherir en una cuestión que no es de orden moral o voluntario (pertenencia a la nación española y sobre la que la libertad colectiva carece de toda com petencia.

   Esta operación democrática contra el derecho de Secesión no tiene retranca nacionalista ni cinturón jacobino. Aunque habría que completarla, para no eludir su concomitancia sentimental, con la distinción que nadie osa hacer entre dos sentimientos que la Transición hizo sinónimos, cuando en rigor histórico y nocional son casi antónimos: patriotismo y nacionalismo. Un patriota leal no puede ser nacionalista. Pues no considera legítimo que la idea de patria sea abusada como bandera de partido o de facción. Lo más engañoso del nacionalismo es su falso patriotismo. Mussolini, Hitler y Franco son arquetipos de esta fraudulenta política. El patriotismo, sentimiento natural de la especie, pide respeto y piedad por todo lo que la necesidad humana ha hecho común. El nacionalismo, sentimiento cultural de la ambición de poder, pide desprecio e impiedad por todo lo que la libertad o la naturaleza hacen distinto.
 

Miedo nacionalista
Por Enrique de Diego Libertad Digital 6 Agosto 2001

Durante la pasada legislatura, el gobierno vasco, merced a los pactos establecidos con Batasuna y de forma directa con Eta, dejó crecer en la impunidad la llamada kale borroka, que entonces fue calificada con cinismo semántico de violencia de baja intensidad. Mientras aumenta la eficacia policial contra el núcleo duro de Eta, con la colaboración francesa como dato clave, la banda encontró en la violencia de sus cachorros una forma de mantener su coactiva presencia amedrentando a los constitucionalistas. ¿Le interesaba al PNV este efecto perverso?

Las elecciones del 13 de mayo han abierto un enfrentamiento entre Eta y el PNV, que viene del momento en que los batasunos se retiraron del Parlamento vasco forzando elecciones anticipadas, para culpar al PNV de traición por no convocar un referéndum en toda Euzkal Herria, que compone también Navarra y los tres departamentos vasco-franceses. Los resultados electorales mostraron que el reblandecimiento de la frontera entre PNV y Batasuna provocaba una desbandada del voto hacia la formación de Arzalluz.

Desde entonces, los etarras han intensificado su interés en remarcar la línea de separación como un muro para mantener su propia clientela. De manera creciente, se tilda al PNV de “traidor” y la Ertzaintza se ha convertido en objetivo de la banda. Está sucediendo con Ibarretxe todo lo que el PNV amenazaba que sucedería con Mayor Oreja.

Esta ampliación de los objetivos ha hecho aparecer un nuevo sentimiento: el del miedo en los nacionalistas, reconocido y destacado en la última entrevista periodística de Arzalluz, en la que indica su temor a que los terroristas estén preparando “algo gordo”. Contra el PNV, se entiende. Porque “gordo” es todo lo que lleva sucediendo desde décadas. Los atentados contra la Ertzaintza serían el trágico calentamiento de motores para situarse al PNV en el punto de mira. Algo que se ve venir desde hace tiempo, pero que Arzalluz, en su relativismo moral, se ha negado a percibir.

El totalitarismo sólo entiende los pactos como debilidad, aunque esos sean dentro de la misma progenie. El PNV pactó con Eta. En ese tipo de pecados sí está implícita la penitencia. Hora es de que colaboren todas las fuerzas policiales para evitar víctimas. La “solución policial” es el mínimo de sentido común de una sociedad civilizada, de un Estado de Derecho.
 

Lo que sea sonará
MANUEL ALCÁNTARA El Correo 6 Agosto 2001

Conseguirán desanimarnos, si no estuviéramos ya previamente desanimados. Todas las bocas, incluso las que debieran permanecer siempre cerradas, predicen zodiacos funestos. Se diría que las bolas de cristal de los adivinos con cucurucho se han convertido en calaveras. El señor Arzalluz nos aterra anunciando que ETA prepara «algo gordo» y que para hacerlo dispone de todo el dinero y las armas que necesita. ¿Cuándo no prepara la banda terrorista algo gordo? Si a veces no consigue el tamaño deseado no es porque no fuese su deseo. Siempre aspira a que haya cuantos más muertos mejor. Si los atentados terroristas perpetrados en España durante los últimos 33 años han dejado discapacitados a 1.294 personas puede asegurarse que no era ese el propósito de los bandoleros: lo que querían era matarlos y si no lo lograron es porque nadie es perfecto y hubo fallos inhumanos. ¿Qué programa de festejos preparará ETA después de lo de Portugalete? Lo que sea sonará.

Para levantarnos el ánimo, el curioso fiscal general del Estado, señor Cardenal, nos informa de que «no se puede hacer prácticamente nada contra el entramado de ETA con el actual marco legal». O sea, mientras dure ese marco el cuadro va a ser siempre el mismo y seguiremos viendo muertos y discapacitados. El porvenir está clarísimo, aunque sea negro: si no se puede hacer nada contra el entramado, la trama seguirá intacta. El diccionario define la palabra desmoralizar como corromper las costumbres con malos ejemplos o doctrinas perniciosas.

Nos están desmoralizando incluso los moralistas que siempre descansan en agosto, y ya no es que hablen de victoria, que sería mucho pedir, sino que ni siquiera hablan de lucha. No nos queda más que esperar y hacer conjeturas. ¿Quiénes serán las próximas víctimas? ¿Morirán o quedarán discapacitadas? Pueden ser concejales, periodistas, policías, militares con o sin graduación o alguien que pasaba por allí. Por fortuna, no serán ni obispos, ni párrocos, ni humildes sacerdotes. Hay que alegrarse. Vivimos tiempos de crisis de vocaciones.

Dos ertzainas, abrasados tras caer en una emboscada de terroristas urbanos
A pesar de los numerosos actos de violencia del fin de semana, no hubo detenciones
Lo vivido en la madrugada de ayer en Portugalete no fue un episodio más de violencia callejera. Grupos de proetarras tendieron una emboscada a una patrulla de la policía autónoma que, alertada por una llamada telefónica, acudió de incógnito al lugar donde varios encapuchados se encontraban destrozando oficinas bancarias. Los radicales les estaban esperando para atacarles con piedras y cócteles fabricados con ácido. El resultado: dos agentes ingresados, uno de ellos muy grave con quemaduras en el 30 por ciento de su cuerpo.
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 6 Agosto 2001

Dos agentes de la Ertzaintza resultaron heridos de gravedad tras ser objeto de una emboscada preparada por varios proetarras en la localidad vizcaína de Portugalete durante la pasada madrugada del domingo. Los dos ertzainas se encuentran ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital de Cruces, en Baracaldo. A primera hora de la tarde de ayer, el servicio hospitalario ofreció un parte médico en el que detallaba el grave estado de los dos agentes.

   Uno de ellos, cuyo nombre responde a las iniciales C.G.D., de 48 años de edad, se encuentra sedado y precisa de respiración asistida. Presenta quemaduras de primero, segundo y tercer grado en la cara, extremidad superior y espalda, que abarcan el 30 por ciento de su cuerpo, por lo que su estado es muy grave. El otro agente, M.R.L, de 32 años de edad, está grave y sufre heridas en la cara y en el brazo izquierdo que afectan al diez por ciento de su cuerpo. Los médicos, de momento, no han podido precisar si sufrirán secuelas. Además, un tercer agente escapó ileso, aunque su ropa quedó calcinada.

«Cócteles» con ácido
Según testigos presenciales, este episodio de «kale borroka» se produjo alrededor de la una de la madrugada, cuando unos diez encapuchados comenzaron a lanzar cócteles molotov a las sucursales bancarias ubicadas en el casco viejo de Portugalete, una zona de alterne de la localidad vizcaína que en esos momentos se encontraba muy concurrida.

   Minutos después, varias patrullas de agentes vestidos de paisanos y con vehículos camuflados acudieron al lugar de los hechos respondiendo a una llamada que les alertaba de lo que estaba ocurriendo. A su paso, uno de los coches fue atacado por los proetarras con piedras y cócteles fabricados con tornillos y con una mezcla de ácido y gel. Los artefactos provocaron una fuerte explosión en el vehículo que, al instante, se convirtió en una gran «bola de fuego» de la que los agentes salieron envueltos en llamas. En la zona, la Ertzaintza requisó trece «cócteles» que no llegaron a explotar, siete cohetes, una lanzadera y abundante tornillería.

   Aunque esta emboscada fue el más grave de los episodios ocurridos en la noche del sábado, no fue el único ya que, poco después, otro grupo de encapuchados atacó con material incendiario la sucursal de la BBK en la misma localidad. Con anterioridad, sobre las once y cuarto, varios desconocidos se ensañaron con la oficina de correos de Marquina y con las sucursales del BBVA, la Caixa, Caja Rural y BSCH de esta localidad vizcaína. A pesar de haberse producido a lo largo del fin de semana numerosos actos de violencia callejera, no se practicó ninguna detención.

El sindicato mayoritario de la Ertzaintza pide a los gobiernos central y vasco que «dejen de jugar al poker» con la seguridad de los ciudadanos
BILBAO. Agencias ABC 6 Agosto 2001

Erne, el sindicato mayoritario de la Ertzaintza, ha exigido a los gobiernos central y vasco que "dejen de jugar al poker" con la seguridad de los ciudadanos y emprendan de inmediato fórmulas de cooperación para perseguir a los autores de la violencia callejera. Erne considera que el Departamento de lnterior debe huir de las "improvisaciones" y hacer frente con mayor inteligencia a los violentos.

El sindicato independiente y mayoritario de la Ertzaintza ha emitido un comunicado en el que condena el último atentado que causó heridas de gravedad a dos ertzainas en una emboscada durante la madrugada de ayer en Portugalete. La central policial, que no duda en calificar de
"intento de asesinato" la emboscada, ha expresado su solidaridad y apoyo a las víctimas y sus familias.

Ante la "incuestionable ofensiva de ETA y su entorno contra la Ertzaintza", el sindicato advierte que las actuaciones policiales para hacer
frente a este fenómeno deben estar "preparadas muy inteligentemente" y lamenta que a veces "nos metemos en la boca del lobo por falta de
estudio y estrategia previa". "Esas improvisaciones llevan a actuaciones ´in extremis´ con graves repercusiones para los propios ertzainas",
asevera el sindicato.

Erne insta a las fuerzas democráticas a adoptar una "postura conjunta" y pide que se tenga en cuenta el "principio de tolerancia cero" que la
policía en Alemania emplea contra la violencia neonazi que ha surgido con fuerza en los últimos años, una actitud policial que respeta el marco legal vigente y que ofrece unos resultados "espectaculares", dice.

Esta postura conjunta de colaboración en el plano policial y político no ha llegado aún, según el sindicato, por la actitud de los gobiernos central y vasco, a los que exige que "dejen de jugar al poker" con la seguridad de los ciudadanos y hagan un "esfuerzo riguroso" en la gestión de la seguridad pública.

"Exigimos al PNV y PP que observen con escrupulosidad el deber de colaboración y que, por encima de posibles recelos corporativos, prime el principio de lealtad institucional", señala Erne. Asimismo, les pide que articulen "técnicas efectivas de colaboración" para favorecer la acción policial "sin tergiversar la distribución competencial y funcional sobre la que se levanta el sistema".

Una veintena de encapuchados quema cajeros en Markina
El Mundo 6 Agosto 2001

MARKINA.- Un grupo de entre 15 y 20 encapuchados atacó durante la noche del pasado sábado una oficina de Correos y varias entidades bancarias en la localidad vizcaína de Markina, todas ubicadas en el centro del municipio, según informó a Europa Press un portavoz de la Ertzaintza.

Los sabotajes se produjeron en el breve espacio de unos 10 minutos, y comenzaron alrededor de las 23.15 horas del sábado, cuando los radicales rompieron las persianas de la oficina de Correos y rociaron el interior con líquido inflamable, al que prendieron fuego, lo que provocó diversos desperfectos.

También fueron atacadas con cócteles molotov una sucursal del BBVA, aunque en este caso los artefactos incendiarios no llegaron a explotar, y una sucursal del BCH, cuyo cajero quedó totalmente calcinado, mientras que el cajero automático de la Caja Rural quedó ennegrecido por efecto de las llamas.

Los jóvenes radicales repitieron la actuación, aunque en menor escala, del reciente ataque de kale borroka en Bergara, en el que los destrozos de mobiliario urbano fueron numerosos. En aquella ocasión coincidió con las fiestas de San Pedro; ayer, con la celebración de Nuestra Señora de las Nieves, con la que Markina festeja a su patrona.

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