AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 18 Agosto   2001
#El Ayuntamiento de Cádiz devuelve al Gobierno balear un escrito por estar en mallorquín
Efe Libertad Digital 18 Agosto 2001

#Síntomas de coordinación policial
Editorial La Razón 18 Agosto 2001

#Nuevo pequeño paso en la lucha contra ETA y los violentos
Impresiones El Mundo 18 Agosto 2001

#Nacionalistas corsos en guerra
Editorial La Razón 18 Agosto 2001

#Córcega: mafiosos y "patriotas
Alberto Míguez Libertad Digital 18 Agosto 2001

#«VENDETTA» EN CORCEGA
Editorial El Mundo 18 Agosto 2001

#Otro asesinato en Córcega
Carlos Semprún Maura Libertad Digital 18 Agosto 2001

#Acribillan a tiros a François Santoni, un histórico del separatismo de Córcega
Catalina Guerrero - Monacia d Aullene, Ajaccio, París.- La Razón 18 Agosto 2001

#A cara descubierta
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Agosto 2001

#Mando único antiterrorista
Cartas al Director ABC 18 Agosto 2001

#Francia entregará el jueves a Urrusolo
FERNANDO LAZARO El Mundo 18 Agosto 2001

# Explota un coche bomba en Salou sin causar víctimas.
Agencias ABC 18 Agosto 2001

#Un 'ertzaina' se salva al fallar una bomba en los bajos de su coche
JAVIER URTASUN El Mundo 18 Agosto 2001

#La Ertzaintza impide la manifestación ilegal de Segi en San Sebastián
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 18 Agosto 2001

#FRANÇOIS SANTONI : Víctima y verdugo del nacionalismo corso
ASUNCION SERENA El Mundo 18 Agosto 2001

#Proetarras queman un autobús en Bilbao y cortan la catenaria de Renfe en Anoeta (Guipúzcoa)
Efe Libertad Digital 18 Agosto 2001

El Ayuntamiento de Cádiz devuelve al Gobierno balear un escrito por estar en mallorquín
Efe Libertad Digital 18 Agosto 2001

El Ayuntamiento de Cádiz ha devuelto al Gobierno de las Islas Baleares un escrito destinado a su publicación en el tablón de anuncios del consistorio, que por estar escrito únicamente en mallorquín y no en castellano dificultaba su entendimiento por parte de la ciudadanía.

En un comunicado, el Ayuntamiento asegura no tener "ningún problema" en publicar comunicaciones oficiales de otras instituciones, "siempre que estas puedan ser accesibles a todos los ciudadanos y para ello debe estar escrita en castellano".

Desde el consistorio se afirma que el objetivo de esta medida es "garantizar" los derechos de todos los ciudadanos y que por el hecho de estar escrito en mallorquín en lugar de español "podría ser leído por una pequeña minoría".

En su nota, se invita al Gobierno Balear a que vuelva a remitir este escrito para que pueda ser publicado en el tablón de anuncios.

Síntomas de coordinación policial
Editorial La Razón 18 Agosto 2001

La reunión de los representantes de Interior del Gobierno de la Nación y de la Comunidad vasca, Pedro Morenés y Mikel Legarda, ha dado como resultado un proyecto de coordinación entre la Policía nacional y la autonómica para que ambas compartan información periódicamente y, de forma especial, en el momento de un atentado o de recrudecimiento de la lucha callejera.

   El acuerdo es, obviamente, elogiable. Sorprende, ante la facilidad para lograrlo, el grado de enfrentamiento verbal que lo precedió, cuando era evidente que lo normal es que las policías del Estado colaboren contra la delincuencia y el terrorismo, y no lo contrario. También lo hacen las policías internacionales. Lo que sucede es que en el caso vasco, nada de lo normal se puede presuponer, porque para determinados nacionalistas, la Ertzaintza, más que una policía, a veces parece un símbolo de «soberanía». Por fortuna, la cordura se ha impuesto, y a los mecanismos de coordinación ya existentes se han prometido otros que confiamos que no terminen en agua de borrajas.

   Es posible que el Gobierno vasco haya percibido, con los últimos desafíos de Eta y su «kale borroka», que tienen ahí su principal enemigo. Las víctimas entre los policías autonómicos podrían haber llevado a este cuerpo policial a la definitiva rebelión frente a sus jefes políticos, cuyas directrices pasivas ante los etarras no pueden compartir. Ahora falta que los acuerdos sobre el papel se cumplan.  

Nuevo pequeño paso en la lucha contra ETA y los violentos
Impresiones El Mundo 18 Agosto 2001

Algo se mueve en el terreno de la cooperación policial entre los Gobiernos de Madrid y Vitoria. Ayer, el secretario de Estado de Seguridad, Pedro Morenés, y el viceconsejero vasco de Interior, Mikel Legarda, acordaron en Madrid la celebración de reuniones cada tres meses para intercambiar información y coordinar la lucha antiterrorista. También se comprometieron a estudiar la creación de algún órgano de cooperación de carácter permanente. El acuerdo de ayer no es para lanzar las campanas al vuelo, pero por lo menos es algo. 

Lo que sorprende es que haya habido que esperar tantos años para que ambos Gobiernos se decidan a reunirse periódicamente e intercambiar información sobre la kale borroka y el terrorismo de ETA. Ello sólo revela la gran desconfianza que ha existido -y existe- entre ambas administraciones. Hay que reconocer, sin embargo, un positivo cambio de actitud en el Gobierno vasco, mucho más dispuesto ahora a poner coto a los desmanes de los violentos en las calles que hace unos meses. La prohibición de la manifestación convocada ayer en San Sebastián por Segi, las juventudes proetarras, es un claro indicio de ello. 

Pero el movimiento se demuestra andando. Y sólo cuando la consejería vasca de Interior demuestre con nuevas detenciones que no está dispuesta a tolerar el chantaje de los violentos será posible consolidar esa dinámica de cooperación que empieza a vislumbrarse. El comportamiento de la Ertzaintza este fin de semana, en el que los alevines de ETA han anunciado que volverán a actuar, puede ser un buen test para calibrar la sinceridad de intenciones de Ibarretxe y Balza. 

Nacionalistas corsos en guerra
Editorial La Razón 18 Agosto 2001

El asesinato de un histórico del nacionalismo corso, François Santoni, a manos de sectores rivales, ha demostrado que los planes autonomistas del primer ministro francés, Lionel Jospin, pueden naufragar antes siquiera de empezar a ponerse en práctica (2002). La idea de Jospin era que la concesión de una autonomía amplia (aunque, por supuesto, muy inferior a la de las Comunidades españolas) iba a significar el fin del terrorismo en la isla. La realidad es, como ya advirtió Jean Pierre Chevenement, que dimitió cuando Jospin anunció sus plantes autonómicos, que las concesiones no parecen frenar las pretensiones independentistas de los nacionalistas corsos. Así lo ha dicho un dirigente de la oposición liberal: no van a cambiar, porque les va muy bien como hasta ahora. Es decir, con el uso de la violencia como demostración de poder y del «impuesto revolucionario» como manera de conseguir dinero fácil.

   El Gobierno socialista francés entendió que no hacía falta que los terroristas nacionalistas corsos se desarmaran para otorgar concesiones. Pero los terroristas nunca encuentran suficientes tales prebendas. Jospin se metió en el atolladero, lleno de buena voluntad. Pero los hechos le están demostrando que esa buena fe sirve de poco con terroristas. Por eso, el proceso de «paz», como también lo llaman en Córcega, puede irse al garete. Y es que el terrorismo es el único obstáculo para la paz, en todos los casos.  

Córcega: mafiosos y "patriotas
Por Alberto Míguez Libertad Digital 18 Agosto 2001

François Santoni, el dirigente nacionalista corso asesinado en la noche del jueves, se sabía condenado a muerte por sus pares mafiosos de la nebulosa nacionalista corsa. Mucho sabía de esas cosas Santoni porque él mismo era un mafioso, arrepentido pero mafioso. La muerte le rondaba desde que sus ex camaradas de A Conculta (fue secretario general de la organización antes de abandonarla) habían asesinado a su compañero Jean-Michel Rosi, uno de sus adjuntos en la deriva terrorista.

En los últimos meses, Santoni había roto la ley del silencio obligatoria en este tipo de organizaciones y acusó directamente a su adversario de muchos años, Charles Piéri, de haber ordenado la muerte de Rosi. Piéri organizó el asesinato de Rosi desde la prisión de Fleury Mérogis (Paris), donde cumple condena por actividades terroristas, crímenes y pertenencia a banda armada.

Santoni no había abandonado sin embargo la red mafiosa por completo pese a ser un "arrepentido" y la policía lo consideraba como uno de los dirigentes de otro grupo sanguinario y activo, "Armata Corsa", que desde su creación en 1999 reivindicó tres asesinatos y una veintena de atentados. Había sido excluido del llamado "Proceso de Matignon", un inocente intento del gobierno francés para limarle los dientes a los terroristas corsos mediante concesiones políticas (descentralización, autonomía, etc.) y cuyo futuro es bastante oscuro a medida que los partidos democráticos del continente advierten que el primer ministro, Lionel Jospin, ha caído en una trampa saducea con el apoyo de la derecha de la isla.

Santoni era, pues, un capo mafioso ni peor ni mejor que los otros dirigentes del nacionalismo corso, extraño y sanguinario cóctel de delincuentes, narcotraficantes, abogados sin pleitos y políticos sin escrúpulos. En 1995 escapó milagrosamente a un atentado que le costó la vida a uno de sus compañeros. Pero "La Iguana" (como llamaban a Santoni por su mirada fría, el cráneo afeitado y las estatura chaparra) tenía los días contados.

Su muerte deja sitio a la nueva generación de nacionalistas universitarios, cuyo jefe de filas es el letrado Jean-Guy Talamoni y la también abogada Marie Helene Mattei quien, paradojas de la vida, había sido la compañera sentimental de Santoni y a la que algunos acusan ahora de estar próxima a quienes dispararon contra "La Iguana" tras una cena de boda.

Talamoni quiere ser ahora el unificador del movimiento independentista corso y acaba de reunir a todos los grupos y grupúsculos para promover la amnistía de todos los "presos políticos corsos". ¿A qué les suenan este lenguaje y estas reivindicaciones? 

«VENDETTA» EN CORCEGA
Editorial El Mundo 18 Agosto 2001

Desde que, hace dos años, el Gobierno de Jospin se embarcara en la defensa de una autonomía limitada para Córcega, no ha ocurrido nada en la isla que ayude a conseguirlo. De hecho, el asesinato, ayer, de François Santoni, un histórico líder nacionalista, no sólo arroja más dudas sobre la cuestión, sino que evidencia que el enfrentamiento entre los independentistas se ha convertido en el mayor obstáculo para la paz.Santoni tenía muchos enemigos entre los propios nacionalistas. 

Autor del libro Para saldar todas las cuentas, su publicación en junio de 2000 costó la vida dos meses después, también en atentado, a Jean Michel Rossi, coautor de la obra y amigo suyo. 

El libro mostraba la trastienda mafiosa del independentismo, con denuncias sobre el tráfico de armas y el cobro del impuesto revolucionario. 

A principios de este verano, publicó una segunda parte en la que acusaba a los terroristas de asesinar, en 1998, al prefecto francés Claude Erignac para implantar un sistema de blanqueo de dinero en la isla. En los últimos meses, Santoni insinuó que tomaría acciones violentas si no se esclarecía el crimen de Rossi y acusó a Charles Pieri, antiguo compañero de ambos, de planearlo.Todo parece indicar que a Santoni, enfrentado a sus antiguos compañeros, le ha resultado imposible salir del violento mundo que contribuyó a crear. Junto al fallecido Rossi y el propio Pieri, había sido el máximo dirigente de A Cuncolta, el brazo político del FLN-Canal Histórico, la banda armada que en los primeros 90 protagonizó una guerra entre nacionalistas que se cobró la vida de 30 de ellos. 

Retirado tras sufrir un atentado en 1995, no estaba conforme con haber sido apartado de las actuales conversaciones con París y negaba legitimidad a los interlocutores elegidos.Según la Policía, estaba detrás de la Armata Corsa, un grupo que ha boicoteado el proceso de paz con atentados tanto contra intereses franceses como corsos. No era un personaje grato a ninguna de las partes, pero su ira final en forma de libros ha puesto al descubierto el confuso entramado delictivo al que se tiene que enfrentar el Gobierno francés.

Otro asesinato en Córcega
Por Carlos Semprún Maura Libertad Digital 18 Agosto 2001

Como en una película: una boda, una fiesta para los novios, unos disparos y François Santoni, líder nacionalista corso, muere asesinado a la una de la madrugada cuando salía de la recepción y se dirigía a su coche acompañado por sus inútiles guardaespaldas. Sangrienta anécdota clásica o, mejor dicho, muy vista en Córcega. François Santoni era uno de los líderes del nacionalismo corso y de su brazo armado, el FLNC. Pero este movimiento ha conocido y sigue conociendo crisis y consiguientes escisiones, siempre seguidas de ajustes de cuentas. El año pasado junto con su amigo Jean-Michel Rossi, había publicado un libro –Pour solde tout compete–, en el que denunciaban el giro mafioso del nacionalismo terrorista corso. Pocas semanas después de la salida de ese libro, Rossi era asesinado mientras desayunaba a la terraza de un café de “L’Île Rousse”, con su guardaespaldas. Desde entonces, Santoni exigía venganza y acusaba al Gobierno y a su policía de conocer a los asesinos y de protegerlos porque eran los mismos que negociaban en el marco de “los acuerdos de Matignon” sobre la autonomía de la isla.

Es más que probable que las acusaciones de gangsterismo mafioso denunciado por Rossi y Santoni, fueran verídicas, pero tampoco se puede olvidar que estos señores no sólo eran jefes terroristas sino que el propio Santoni estuvo encarcelado cuatro años por extorsión de fondos y amenazas de muerte. Las declaraciones inmediatamente posteriores al crimen, las que hasta ahora se conocen al menos, son las consabidas y los ministros y líderes políticos hubieran podido dejarlas grabadas en sus contestadores automáticos. El Ministro de Interior y otros dirigentes del PS se declaran horrorizados, pero afirman que la única solución es proseguir las negociaciones para lograr la paz, la concordia y la felicidad para todos.

Evidentemente, no es esta la opinión de Jean-Pierre Chevenement, quien dimitió precisamente porque consideraba que la política del Gobierno en Córcega era de aquelarre y ponía en peligro la República y la unidad de la Nación. Intentando disimular su satisfacción, arremete contra le Gobierno e insiste en su ceguera: lo que quieren los nacionalistas, repite, es conquistar la independencia por las armas y mientras no lo logren seguirán matando y por lo tanto “negociar” sin tener en cuenta esta realidad es una dimisión del Estado. Pero, parece olvidarse lo que él mismo dijo en otras ocasiones y es que si la voluntad fanática de independencia existe realmente, en ciertos sectores muy minoritarios ésta y otras muertes no obedecen a ese fanatismo sino a las luchas fraticidas por el reparto del mafioso botín y al espíritu de venganza. La famosa vendetta, considerada por los turistas y por Prosper Merimée, como una costumbre noble y con auténticas raíces culturales... ¿Cómo explicar si no que las víctimas sean mucho más numerosas entre nacionalistas mafiosos, que entre los representantes del Estado francés?

Cuando el Otegui corso, Talamoni, declaraba hace unos días en Corte durante ese Festival mundial de los terroristas nacionalistas (con algún cantautor celta para disimular) que su movimiento no tenía disidentes ¿quería decir en realidad que los que quedaban los iban a matar como ocurrido con Santoni? Pero Santoni tiene amigos y, pese a que la imagen sea facilona, no es menos cierta: Córcega sigue pareciéndose al Chicago de los años treinta. 

Acribillan a tiros a François Santoni, un histórico del separatismo de Córcega
El asesinato en la madrugada del viernes de François Santoni, un histórico del nacionalismo corso, ha vuelto a poner de relieve las diferencias existentes entre las distintas familias separatistas de la convulsa isla mediterránea. La alarma ha saltado de inmediato en Francia, que ultima un proyecto de autonomía para Córcega. Varias voces piden ya la congelación de este polémico proceso, al menos hasta que no se ponga fin a un clima de violencia fratricida que amenaza con degenerar en una guerra total entre clanes.
Catalina Guerrero - Monacia d Aullene, Ajaccio, París.- La Razón 18 Agosto 2001

El ex dirigente nacionalista corso François Santoni, asesinado la madrugada del viernes, fue alcanzado por trece disparos, dos de los cuales le provocaron heridas mortales en la cabeza, según fuentes judiciales. Los disparos impactaron también en el tórax y los miembros superiores e inferiores del que fuera secretario general de la Cuncolta, escaparate político del Frente de Liberación Nacional Corso (FLNC-Canal histórico), agregaron las fuentes conforme a los resultados de la autopsia.

   El fallecimiento de Santoni, de 41 años, «la iguana» o «el camaleón», una figura carismática y un electrón libre del independentismo corso, relanzó una viva polémica sobre el futuro del proceso político de autonomía limitada, impulsado por el Gobierno de coalición de izquierdas francés en diciembre de 1999. Esas negociaciones con todos los políticos de la isla, incluidos los nacionalistas, a las que Santoni se oponía, desembocaron en un proyecto de ley, respaldado el pasado mayo por los diputados y, cuya aprobación definitiva, el Gobierno desea para diciembre.«Única vía»De vacaciones en la isla de Ré, en el Atlántico, el primer ministro y padrino del llamado «proceso de Matignon» (sede del Gobierno), el socialista Lionel Jospin, guardó silencio, pero en su nombre y en el del Gobierno en pleno, el ministro del Interior, Daniel Vaillant, condenó «con el mayor vigor» el atentado, que no cuestiona el proceso en curso, «única vía» para la paz en Córcega.

   De la misma opinión, los partidarios -socialistas, Verdes y comunistas- del proceso subrayaron que «no hay otra salida para poner fin a la violencia» y que «en ningún caso debe interrumpirse». Pero algunos reconocieron que el asesinato de Santoni debilita la política de Jospin, que hace poco tuvo que campear la exigencia de amnistía para los presos corsos, incluidos los condenados por delitos terroristas, lanzada por los nacionalistas. «Con la mayor firmeza» el nuevo partido corso Independenza y la coalición de Corsica Nacione de Jean Guy Talamoni, jefe de filas de los nacionalistas en la negociaciones, condenaron el asesinato.

   Pero parece que hará falta mucho más que eso para convencer a la oposición de derechas, que estima que la muerte de Santoni es una prueba más de que el proceso estaba abocado al fracaso desde el principio, pues el Gobierno no exigió a los nacionalistas la renuncia a la violencia. «Demasiado, es demasiado», dijo el ex titular del Interior Jean Pierre Chevenement, que dimitió en 1999 en desacuerdo con la política del Gobierno sobre Córcega.

   A primeros de ese mes había sido acribillado el compañero y amigo de Santoni Jean Michel Rossi, en el norte Córcega. Santoni acusó al actual secretario general de A Cuncolta Independentista, Charles Pieri, de haber dado la orden desde la prisión de matar a Rossi el año pasado. Santoni denunció la «existencia de una decisión política» de no arrestar a varios de los asesinos de su amigo para «proteger a Talamoni, principal interlocutor de Jospin» en el proceso.

   Entre las hipótesis del móvil del asesinato de Santoni se baraja un ajuste de cuentas, que se teme no quede sin respuesta. El riesgo de estar en la antesala de un nuevo período de lucha fratricida fue evocado por múltiples analistas. (Efe) 

A cara descubierta
Por Ignacio Villa Libertad Digital 18 Agosto 2001

Los inicios de colaboración contra el terrorismo entre el Gobierno central y el vasco comienzan a obtener sus frutos. Se está llegando a acuerdos y también se enuncian líneas de trabajo en común entre las dos administraciones y, especialmente, entre todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Hasta ese punto, todo es correcto. Es el resultado, sin duda, del último encuentro entre Aznar e Ibarretxe, en el que el presidente del Gobierno, en una jugada política maestra, puso encima de la mesa seis propuestas de trabajo conjunto en la lucha antiterrorista. Ibarretxe, que llegaba con el mismo “disco” victimista de siempre, no pudo decir que no. Y, después de algunos tiras y aflojas, parece que esa colaboración comienza a marchar, al menos desde el cuidado de las formas y de las relaciones institucionales.

Pero estos primeros resultados no nos pueden llevar a engaño. El Gobierno vasco es un especialista consumado de las dos caras. Una, en Madrid, de bondad y buenas intenciones. Otra, en el País Vasco, más pendientes del control político y social. Los amagos de colaboración, las intenciones de trabajar en equipo son, sin duda, una buena noticia, pero es sólo un primer paso. El Gobierno vasco no va a pasar su reválida en la sede del Ministerio del Interior. Su verdadero examen lo va a pasar, lo está pasando cada fin de semana, en cada fiesta patronal y en cada acción de terrorismo callejero.

La Policía Autónoma vasca tiene una buena preparación y dispone de un importante servicio de inteligencia. El problema es único y está claramente diagnosticado: los mandos políticos de la Ertzaintza impiden el trabajo de sus agentes. Y ese es el verdadero cambio que se necesita. Los acuerdos de Madrid son saludables, son un ejemplo de que la cooperación policial es posible, son una muestra de cuál es el camino inequívoco para luchar contra el terrorismo. Pero dichos acuerdos no se pueden convertir en una trinchera del Gobierno vasco.

A partir de ahora, la actividad diaria, la estrategia para combatir el terrorismo callejero, la iniciativa necesaria para evitar la permanente apología del terrorismo y los mecanismos obligatorios para que centenares de ciudadanos vascos no sigan inmersos en el miedo se van a convertir en el verdadero termómetro de las buenas intenciones. El PNV, amigo desde hace muchos años de las dos caras, tiene ahora una oportunidad única para demostrar que el terrorismo –como dicen– va a ser una de sus prioridades.

Los acuerdos y las medidas de colaboración entre Madrid y Vitoria marcan, sin duda, lo que debería ser una coordinada lucha antiterrorista. Apuntan la necesidad de tirar todos en la misma dirección. La duda es que, ahora, sobre el terreno, en la lucha diaria, el nacionalismo vasco mantenga el mismo rostro o, por el contrario, vuelva a las andadas, a las caretas que tanto le gustan. Contra el terrorismo hay que luchar a cara descubierta. 

Mando único antiterrorista
Cartas al Director ABC 18 Agosto 2001

 El terrorismo verbal, el de los chicos de la gasolina, el del amedrentamiento y la extorsión, el de los explosivos y el tiro en la nuca... son fases de un «implacable terrorismo» con objetivos y estrategias compartidos por todos los implicados. Es algo demostrado por la tozudez de los luctuosos hechos que todos los españoles vivimos y sufrimos en el momento actual hasta el punto de que ni siquiera dudan de ello los más fundamentalistas del nacionalismo (a los que muchos nos atrevemos a llamar separatistas).¿Vías de solución? Ni el entreguismo ni los paños calientes, y sí coherente contundencia en la réplica. No es coherente que los responsables de la defensa ciudadana no sepan a qué carta quedarse, porque los teóricos máximos responsables van cada uno por su lado (algunos compartiendo objetivos finales con los propios terroristas). ¿No ha llegado el momento de, con urgencia y sin desmayo, establecer un plan de réplica a la escala del momento actual y, por supuesto, bajo una inequívoca Dirección? Una deberá ser la política de defensa «interior», ésa que debe y puede respaldar la justa y próspera convivencia entre todos los españoles. ¿No es el momento de hablar de mando único antiterrorista?Juan Antonio Fernández.Madrid.

Francia entregará el jueves a Urrusolo
FERNANDO LAZARO El Mundo 18 Agosto 2001

MADRID.- Uno de los pistoleros más sanguinarios de ETA, José Luis Urrusolo Sistiaga, alias Joseba, será entregado por Francia a las autoridades españolas el próximo jueves día 26 de agosto. Con esta entrega, que se produce después de que Urrusolo haya cumplido penas de prisión en el país galo, se da respuesta a la petición de extradición solicitada reiteradamente por el Gobierno español. A José Luis Urrusolo Sistiaga (San Sebastián, 1957), considerado por fuentes del Ministerio del Interior como uno de los etarras más sanguinarios, duros y fríos de la banda armada, se le atribuye la comisión de 16 asesinatos, los secuestros del industrial Emiliano Revilla y del financiero Diego Prado León, y la voladura del edificio de Telefónica en la calle de Ríos Rosas de Madrid, perpetrado en 1982.Urrusolo Sistiaga fue detenido por la policía francesa el 16 de enero de 1997 en un control de carretera en Saint Feliu La Grande (Burdeos). Los efectivos policiales le dieron el alto y Joseba se dio a la fuga, pero perdió el control del coche y se salió de la carretera. 

Al ser detenido, Urrusolo declaró a la policía: «Han dado ustedes un bonito golpe. Soy un importante miembro de ETA».El etarra, conocido por las fuerzas de seguridad como «el hombre de las 1.000 caras», debido a su facilidad para cambiar de imagen, fue inculpado por la Justicia francesa de un delito de asociación de malhechores, equivalente al de pertenencia a banda armada, y se ordenó su ingreso en prisión. La sentencia condenó a Urrusolo a seis años de prisión.Tras la detención de Urrusolo, la Audiencia Nacional comenzó a tramitar la petición de extradición, que se ha cursado hasta en 10 ocasiones por el Gobierno español, la última en 1997.La historia criminal de Urrusolo Sistiaga, ex integrante del Comando Madrid y del Comando Itinerante de ETA, comienza en 1977, momento en el que terrorista se integra en el comando de información Jaizkibel. A partir de ese momento, Joseba, representante de la línea dura de ETA, se convirtió en uno de los hombres de confianza del que fuera número uno de la banda, Francisco Mújica Garmendia.Fuentes judiciales apuntan a la responsabilidad de Urrusolo en cuatro atentados mortales llevados a cabo en Barcelona en 1992. 

 Explota un coche bomba en Salou sin causar víctimas. 
Agencias ABC 18 Agosto 2001

 La explosión de un coche bomba esta mañana, en el aparcamiento del hotel Cala Font de Salou (Tarragona), ha provocado trece heridos leves y ha obligado a desalojar a 824 personas, entre huéspedes y empleados de dos hoteles y vecinos de un edificio de apartamentos, según la Delegación del Gobierno en Cataluña.

La colocación del coche bomba ha sido anunciada una hora antes de su explosión por un comunicante anónimo, que se ha identificado como miembro de ETA, lo que ha permitido a las fuerzas de seguridad evacuar el hotel Cala Font, en el que había 750 personas alojadas, así como a las personas que había en el pequeño hotel Cap Salou y el edificio Font de Mar.El 50 por ciento de los 750 turistas del hotel Cala Font son de nacionalidad española, mientras que el resto proceden de Gran Bretaña, Francia, Italia, Rusia y Holanda.

El subdelegado del Gobierno en Tarragona, Raúl Navarro, que se ha trasladado al lugar de los hechos, ha informado de que los trece heridos, todos ellos de poca consideración, han sufrido cortes o golpes al salir de las habitaciones.Dos de las 13 personas heridas son miembros de la Guardia Civil, que participan en las tareas de desalojo del lugar, según han informado fuentes de la investigación.

La explosión ha dañado 15 turismos aparcados junto al coche bomba, un Renault 25 blanco con matrícula de Córdoba estacionado en la calle, ante el hotel, y también ha causado numerosos desperfectos en el hotel Cala Font, especialmente en los techos falsos. La detonación ha roto los vidrios de las ventanas del establecimiento y sus numerosas cristaleras.El vehículo fue robado en San Sebastián y contenía 50 kilos de dinamita tipo Tytadine de la robada en Grenoble, Francia, según informaron fuentes de la lucha antiterrorista. Así, el automóvil, un Renault 25 de color blanco y matrícula cordobesa 7252 M, que explotó hoy en Salou fue robado en San Sebastián y tenía las placas de la matrícula dobladas.Asimismo, las mismas fuentes señalaron que la carga empleada para hacer explosionar el vehículo contenía 50 kilos de dinamita tytadine de la robada en Grenoble, Francia, el pasado 8 de marzo.El subdelegado del gobierno en Tarragona ha explicado que, al ser desalojados, varios de los turistas se dirigieron por error hacia el coche bomba y tuvieron que ser desviados por las fuerzas policiales.

Según ha informado el director del hotel Cala Font, Josep Antoni Padró, al ser mediados de agosto, el establecimiento estaba lleno y había unas 750 personas durmiendo cuando, a las 7.30 horas, la Guardia Civil les ha avisado que había una amenaza de bomba.Padró ha asegurado que ha habido tiempo de evacuar a todos los turistas y que la salida por donde se ha desalojado a los clientes estaba lejos de donde estaba estacionado el coche, por lo que «nadie ha corrido peligro».El subdelegado del gobierno en Tarragona ha indicado también que se ha podido evacuar a todos los huéspedes.No obstante, algunos de los clientes han asegurado que no han tenido tiempo de ser desalojados y que les ha despertado la explosión. Los turistas que aseguran haber estado dentro del hotel Cala Font cuando ha tenido lugar la explosión proceden de Irlanda, Rusia y de la localidad catalana de Manresa.

A las 10.30 horas, los turistas, muchos de ellos aún en pijama, han podido comenzar a regresar al hotel.Según Raúl Navarro, los turistas que debían marcharse hoy pasarán a recoger sus pertenencias por los dos hoteles, mientras que el resto serán trasladados a otros establecimientos.La zona continua acordonada por agentes de las fuerzas de seguridad, mientras que la policía interroga a los empleados del hotel para ver si recuerdan a partir de que hora estaba aparcado el coche bomba ante el hotel.Raúl Navarro ha asegurado que, como otros años, se había trasladado a los hoteleros recomendaciones de seguridad ante la eventualidad de un ataque terrorista.En este sentido, Josep Antoni Padró ha indicado que, como otros años, «hemos revisado techos falsos, papeleras, que es algo que hacemos con cierta asiduidad».El alcalde de Sitges, Esteve Ferran, se ha trasladado al lugar de los hechos y ha condenado el atentado, aunque se ha felicitado de que no se hayan producido víctimas. Ferran ha lamentado la explosión del coche bomba porque «no puede ser bueno para una ciudad conocida en todo el mundo por el turismo».

Un 'ertzaina' se salva al fallar una bomba en los bajos de su coche
Este es el segundo atentado en tan sólo dos días contra miembros de la Policía Autonómica vasca
JAVIER URTASUN El Mundo 18 Agosto 2001

BILBAO.- Un fallo en el sistema de iniciación de un artefacto explosivo evitó este jueves una nueva tragedia en otro atentado contra la Ertzaintza. El agente contra el que iba dirigida la bomba, que no llegó explotar y no originó daños personales ni materiales, localizó anteayer restos del artefacto en los bajos de su vehículo particular, aparcado en una calle de Bilbao. El ertzaina escuchó de madrugada un ruido en su vehículo, al que no dio importancia, pero que pudo ser la deflagración del sistema de iniciación del explosivo.

El hallazgo del artefacto tuvo lugar sobre las 12.30 horas del jueves en la calle Universidad de Oñati, en el barrio de San Ignacio de la capital vizcaína, cuando el agente se percató de que debajo de su vehículo había varios trozos de metal, procedentes de un artefacto.La bomba sólo explotó de forma parcial, al detonar el iniciador, ya que un fallo en el sistema evitó que estallara la carga explosiva.

El consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, anunció ayer que la Ertzaintza ha abierto una investigación para determinar el tipo de artefacto, aunque indicó que todavía se encuentra a la espera de resultados.Balza enmarcó el atentado en «el constante intento de los terroristas por atacar a los que defienden la libertad de los ciudadanos vascos», un hecho que calificó «de enorme gravedad».

De hecho, este atentado es el segundo que tiene lugar en dos días contra agentes de la Ertzaintza, después de que el domicilio de otro agente fuera atacado con un artefacto casero el miércoles en San Sebastián. Ambos actos de violencia contra la Policía Autonómica se perpetraron poco antes de que los número dos de Interior de los Gobiernos español y vasco se reunieran ayer en Madrid.Ante esta situación, Balza reiteró que la prioridad del Ejecutivo vasco en la presente legislatura será «la lucha contra quienes amenazan la libertad de este pueblo», y trasladó a la Ertzaintza el «apoyo moral y político» del gabinete de Juan José Ibarretxe.

El consejero de Interior compareció ayer ante los medios tras acudir junto al lehendakari a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces, donde ambos visitaron durante una hora y media a los dos ertzainas heridos en una emboscada el pasado 5 de agosto en Portugalete.«Leve mejoría»Según dio a conocer Balza, el agente C.G.D., de 48 años, que sufrió quemaduras en el 28% de su cuerpo, continúa en «estado crítico», aunque ha experimentado una «leve mejoría» con respecto a los días posteriores a sufrir el ataque, cuando se temió por su vida.El titular del Departamento de Interior eludió pronunciarse sobre si la vida de este ertzaina sigue corriendo peligro, y se remitió a los partes médicos oficiales que haga públicos el centro sanitario.El otro agente que resultó herido en la emboscada de Portugalete, M.R.L., de 32 años, se encuentra «francamente bien», en palabras de Balza, quien confió en que dentro de pocos días pueda ser dado de alta. «Está con una enorme moral, y muy preocupado por el estado de su compañero, que es lo que más que le pesa», apuntó el consejero.

Además, las dos bombas que ETA colocó el jueves en sendas sedes del Banco Guipuzcoano en San Sebastián llevaban escritos los nombres de los miembros de ETA José Luis Arrieta Zubimendi, Azkoiti, y de Olaia Castresana, ambos fallecidos el pasado mes de julio.Por otra parte, el juez Guillermo Ruiz Polanco decretó ayer el ingreso en prisión incondicional para los dos jóvenes detenidos el martes en Bilbao, por su presunta participación en un acto de violencia callejera, al colocar un artefacto explosivo en una sucursal bancaria de la capital vizcaína el pasado mes de julio.Los dos detenidos, la joven de 22 años, Arantza Martín, y el varón de 23, Gorka Ribadella, se negaron a declarar ante el juez de la Audiencia Nacional después de que su comparecencia se retrasase al pedir uno de ellos un intérprete de euskara, que hubo de ser localizado. El asesinato de un nacionalista reabre el debate sobre la autonomía corsa

La Ertzaintza impide la manifestación ilegal de Segi en San Sebastián
Los agentes efectuaron varias cargas con material antidisturbios y detuvieron a uno de los asistentes Una persona resultó herida leve durante los incidentes
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 18 Agosto 2001

Agentes antidisturbios de la Ertzaintza impidieron anoche que la organización radical juvenil Segi llevara a cabo la manifestación en favor de la independencia que había convocado en San Sebastián, y que fue prohibida por el Departamento de Interior ante el riesgo de que se produjeran incidentes. Al menos una persona fue detenida y otra resultó herida en los enfrentamientos entre ertzainas y radicales, que lanzaron piedras contra los agentes.

La manifestación, prevista para las 21.00 horas, intentó ponerse en marcha casi media hora después, cuando el Boulevard donostiarra estaba atestado de gente que presenciaba un concierto de la banda de música organizado con motivo de la Semana Grande. Entre doscientas y trescientas personas desafiaron la prohibición de Interior y secundaron el llamamiento a la movilización de la organización heredera de Jarrai y Haika. Al frente de la comitiva, la parlamentaria vasca de Batasuna y miembro de Segi Araitz Zubimendi y otros manifestantes portaban una pancarta alusiva a la Ertzaintza y a la Consejería de Interior, con el lema en euskera ‘Por encima del zipaismo político, independencia’.Numerosas dotaciones de la Policía vasca, que se habían apostado en la zona desde horas antes del inicio de la manifestación, se dispusieron a lo largo de ésta e interceptaron a los portadores de la pancarta. 

No obstante, los manifestantes intentaron salir, por lo que los agentes efectuaron una primer carga con material antidisturbios y detuvieron a una persona. Los agentes arrebataron también el cartel a los manifestantes, que respondieron con el lanzamiento de piedras contra las fuerzas de seguridad.Parte de los radicales huyeron a la carrera y se refugiaron en la Parte Vieja, mientras que otros se quedaron en el Boulevard, diseminados entre los paseantes y el público que asistía al concierto, y lanzaron gritos en favor de ETA y la independencia, junto a consignas como ‘Olaia gogoan zaitugu’, en recuerdo de la etarra muerta en Torrevieja al estallar los explosivos que manipulaba; ‘Zipaio ormara’ (Cipayo al paredón) y ‘Que se vayan, se vayan...’, dedicados a la Ertzaintza; o ‘PNV, siervo de España’.

Desde el momento en que se disolvió la manifestación, y durante cerca de una hora, se produjeron enfrentamientos esporádicos de escasa entidad entre simpatizantes de la izquierda abertzale y ertzainas, que permanecieron desplegados en la zona. En el transcurso de los incidentes, un turista británico resultó herido leve, al parecer por el impacto de una pelota de goma. Según una testigo citada por la agencia ‘Vasco Press’, el herido había estado haciendo gestos de burla hacia los agentes.En torno a las 22.30 horas, la situación en el Boulevard era de normalidad, salvo por el amplio despliegue policial, y los ciudadanos volvieron a tomar la avenida para seguir disfrutando de las fiestas.Protesta en Bilbao

Unas horas antes, cerca de un millar de jóvenes secundaron la manifestación convocada en Bilbao por los jóvenes del gaztetxe ‘Kukutxa’ de Rekalde, al que pertenecían los dos jóvenes detenidos días atrás por la Ertzaintza en una operación contra la ‘kale borroka’. La marcha, escoltada en todo momento por varias unidades antidisturbios de la Policía autónoma y patrullas de la guardia urbana, se prolongó durante una hora sin que se registrasen mayores incidentes.Una pancarta con el lema ‘Utzi bakean Bilboko gazteria! (‘Dejad en paz a la juventud de Bilbao’) abrió la marcha, en la que se corearon gritos a favor de la libertad de los detenidos y consignas como «la represión no es el camino». La movilización terminó en el Ayuntamiento, donde se leyó un comunicado en el que se denunció «la manipulación informativa y el montaje político-policial» en el que, a su entender, «nos vemos inmersos como parte de una juventud activa».

FRANÇOIS SANTONI : Víctima y verdugo del nacionalismo corso
ASUNCION SERENA El Mundo 18 Agosto 2001

Sabía que estaba amenazado. Ya había escapado a un atentado en 1995, pero en esta ocasión de poco le sirvieron el arma que llevaba y los guardaespaldas que le protegían. François Santoni, histórico líder secesionista corso, falleció ayer, con 41 años, víctima de los enfrentamientos entre bandas nacionalistas.Conocido como El iguana por su frialdad, al menos aparente, su cabeza rapada y su cuerpo voluminoso, Santoni se había enrolado en las filas del Frente de Liberación Nacional Corso (FLNC) con sólo 18 años. Había nacido en Giannucio, y comenzó a sentir sus primeras pasiones por el nacionalismo cuando iba al instituto en Ajaccio. 

Le gustaba decir: «Yo no hablo el corso, yo lo pienso». Y por esta pasión dejó de lado su carrera de maestro para dedicarse de lleno a la lucha armada, en la que no tardó en convertirse en uno de los cabecillas.Primero llegó a ser el jefe del llamado grupo G del FLNC de Gravona y comenzó a participar en los atentados llevados a cabo por el grupo terrorista. Fue detenido y condenado por primera vez en 1986 por ametrallar un puesto de la gendarmería. Sería su primera estancia en prisión de los seis años que en total pasó entre rejas. Encarcelado junto a Jean-Michel Rossi, ambos entablarían a partir de entonces una amistad que no se rompería hasta la muerte de este último.

A mitad de los años 90, Santoni pasó a imponerse como el interlocutor entre el movimiento clandestino y las autoridades, organizando una rueda de prensa clandestina en Tralonca que impactó a la opinión pública francesa pero que, según contó él tiempo después, había sido organizada con la complicidad del propio Gobierno galo.

De portavoz pasa a convertirse en secretario nacional de A Cuncolta Naziunalista, la fachada legal del grupo armado FLNC, en 1996. Y es en este periodo, entre 1993 y 1996, cuando se desarrolla una de las etapas más negras del nacionalismo corso, regido por las guerras intestinas de las que Santoni era considerado como uno de los principales responsables, y que se cobraron la vida de 20 personas.

Teóricamente, estos enfrentamientos terminaron en julio de 1999 con un pacto de no agresión entre las diferentes organizaciones nacionalistas.Para entonces, François Santoni ya había tomado sus distancias con la lucha armada. En 1998, después de pasar otros dos años en prisión, abandonó A Cuncolta Naziunalista, que había sido rebautizada con el nombre de Idipendentista. Y se fue, no sin antes condenar el asesinato del prefecto de Córcega, Jean-Claude Erignac (el 6 de febrero de 1998), aunque después se le ha relacionado con la creación de Armata Corsa, extremo que él siempre negó. Este nuevo grupo armado ha reivindicado la autoría de tres asesinatos y unos 20 atentados en sus dos años de existencia, y ha amenazado en diversas ocasiones con llevar a cabo acciones «ciegas y mortíferas» en París si no se dilucidaba el asesinato de Jean-Michel Rossi.Rossi había sido amigo y colaborador de Santoni. Juntos habían publicado en junio de 2000 Pour solde de tout compte (Para saldar todas las cuentas), un libro en el que denunciaban que el nacionalismo corso se estaba convirtiendo en un movimiento mafioso en el que los protagonistas eran los desvíos de fondos, los chantajes y las guerras fratricidas que habían dejado tras de sí una estela de cadáveres. 

He aquí la razón por la cual una autonomía para la isla no serviría, según ellos, más que para agravar esta situación.Sus declaraciones levantaron no pocas ampollas entre algunos habitantes de la isla, y Jean-Michel Rossi fue asesinado dos meses después. Este año, François Santoni volvió a la carga publicando Contre-enquête sur trois assassinats (Contrainvestigación de tres asesinatos), sobre la muerte del prefecto de Córcega, la de su amigo Rossi y la del guardaespaldas de éste, Jean-Claude Fratacci. Santoni insistía hace unos días : «Jean-Michel ha sido asesinado por aquellos a los que él denunciaba, no por aquello que él denunciaba».Las fuerzas de seguridad le tenían más bien por un «agitador» que se mostraba celoso porque había sido dejado de lado en el proceso de conversaciones que se había abierto entre los nacionalistas y el Gobierno.Había pasado un total de seis años en la cárcel de los 14 a los que había sido condenado. Tenía además pendiente una condena del 29 de mayo de cuatro años de cárcel por la tentativa de extorsión del club de golf de Spérone.François Santoni, líder nacionalista corso, nació en Giannucio y murió asesinado en Monaccia-d'Aullène (al sur de Córcega) el 17 de agosto de 2001 a los 41 años.

Proetarras queman un autobús en Bilbao y cortan la catenaria de Renfe en Anoeta (Guipúzcoa)
Efe Libertad Digital 18 Agosto 2001

Los proetarras han vuelto a actuar esta madrugada en dos puntos del País Vasco. A las 02.15 horas de la madrugada de este sábado, cortaban la catenaria –el cable que sujeta y tensa la parte eléctrica de los trenes— de Renfe a su paso por Anoeta (Guipúzcoa). Alrededor de las seis y media de la madrugada, un grupo de desconocidos incendiaba un autobús en el barrio de Atxuri, en Bilbao.

Terroristas callejeros han incendiado, en la madrugada de este sábado, un autobús. El vehículo quedó totalmente calcinado. Los hechos ocurrieron en el barrio bilbaíno de Atxuri, informó a Efe el departamento de Interior del Gobierno Vasco. Sobre las 6:30 horas varios desconocidos rociaron de gasolina el autobús para prenderle fuego posteriormente. Hasta el lugar, se desplazaron efectivos de los bomberos para sofocar el fuego, que provocó que el autobús quedase totalmente calcinado, aunque no hay que lamentar daños personales ya que en ese momento no viajaba ninguna persona en su interior.

Asimismo, otro grupo de desconocidos han cortado a las 02.15 horas de la madrugada de este sábado la catenaria de Renfe durante dos horas en la estación del municipio de Anoeta (Guipúzcoa), informó a Efe el departamento de Interior del Gobierno Vasco. Hasta el lugar se desplazaron varios operarios de Renfe, que en una hora restablecieron el servicio con normalidad. El sabotaje se produjo a la altura del paso a nivel de Anoeta, en la línea de ferrocarril Irún-Madrid.

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