AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 25 Agosto   2001
#Fuerte contra ETA
Editorial ABC 25 Agosto 2001

#Total efectividad contra Eta
Editorial La Razón 25 Agosto 2001

#DETENCIONES EN BARCELONA: EL VERANO NEGRODE ETA
Editorial El Mundo 25 Agosto 2001

#El trabajo bien hecho
Valentí PUIG ABC 25 Agosto 2001

#Ojo a la tregua
Jaime CAMPMANY ABC 25 Agosto 2001

#Eta queda advertida
Lorenzo CONTRERAS La Razón 25 Agosto 2001

#Dos magníficas soluciones policiales
Enrique de Diego Libertad Digital 25 Agosto 2001

#De Donosti a Barcelona
Editorial El País 25 Agosto 2001

#Seguir avanzando
Ignacio Villa Libertad Digital 25 Agosto 2001

#El Estado de Derecho contra Eta
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 25 Agosto 2001

#Unidad contra Eta
Josep CLEMENTE La Razón 25 Agosto 2001

#Históricos de ETA y etarras de hoy
Maite Cunchillos Libertad Digital 25 Agosto 2001

#Francisco Vázquez se integra en el Foro de Ermua en apoyo a los ciudadanos amenazados por Eta
M. R. Iglesias Ep - Madrid Toledo.- La Razón 25 Agosto 2001

#Patente de corso
Breverías ABC 25 Agosto 2001

#Carta abierta a Arzalluz
Cartas al Director ABC 25 Agosto 2001

#La Guardia Civil desarticula el nuevo comando Barcelona de ETA, que tenía 250 kilos de dinamita
BARCELONA. María Jesús Cañizares ABC 25 Agosto 2001

#Tres detenidos en los incidentes tras izarse la bandera española en Bilbao
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 25 Agosto 2001

#Dimite un concejal de UPN en Villaba veinte días después de sufrir un ataque en el negocio familiar
E. M. - Villaba (Navarra).- La Razón 25 Agosto 2001

#La expansión del español
Jesús FONSECA La Razón 25 Agosto 2001

Fuerte contra ETA
Editorial ABC 25 Agosto 2001

La desarticulación del neonato «comando Barcelona», con el que ETA quería sustituir al desmantelado en enero, cierra una semana de éxitos policiales contra la banda terrorista y confirma la viabilidad de un propósito irrenunciable: que ETA puede ser derrotada operativamente. La gran operación ejecutada por la Guardia Civil en Barcelona, Tarrasa y Argentona ha permitido detener a seis presuntos etarras, entre ellos Fernando García Jodrá, a quien la Policía atribuye los asesinatos de Ernest Lluc, de los concejales populares José Luis Ruiz Casado y Francisco Cano y del guardia urbano Juan Miguel Gervilla. Además, se han aprehendido 275 kilos de explosivo, armas y documentación. En un agosto que se temía sangriento, las Fuerzas de Seguridad del Estado han logrado frustrar atentados, detener terroristas y devolver la esperanza a la sociedad. Es el peor resultado posible para la campaña de verano de ETA.

Las acciones de la Ertzaintza en Guipúzcoa y de la Guardia Civil en Cataluña desmienten el interesado planteamiento de algunos portavoces nacionalistas -confundidos por los deseos más que por la realidad-, para quienes, ante una ETA invencible, la vía policial sólo garantiza una prolongación de la dinámica acción-reacción y cierra la posibilidad de una solución definitiva. Pues bien, el principio ético y político contra ETA -es decir, la obligación esencial del Estado de combatir el crimen terrorista- se refuerza con el balance operativo de las acciones policiales. Al deber de luchar contra ETA, en cualquier circunstancia, se está uniendo la expectativa racional de neutralizarla policialmente, aunque es preciso ser cautos ante el futuro inmediato. La huida de la euforia resulta especialmente aconsejable en este momento, tras un periodo de incertidumbre por la ausencia de detenciones que puede empujar a un súbito estado de optimismo exacerbado. En apenas 72 horas, el ánimo ciudadano ha cambiado radicalmente, y con motivo, pero no por ello cambia la realidad. Y esa realidad tiene dos frentes que no pueden darse por superados.

El primero es que ETA sigue existiendo y su capacidad de reposición de «comandos» y de infraestructuras no puede ser despreciada. Pero de la misma forma que la historia ilustra este fondo de regeneración, también demuestra que ETA es ahora más vulnerable que nunca, que los tiempos de desarticulación de «comandos» se estrechan, que están siendo desmanteladas las estructuras completas de esos grupos -por tanto, hay información sobre sus movimientos- y que los autores de los atentados mortales cometidos desde el pasado año han sido ya detenidos gracias a la Guardia Civil, la Policía Nacional y, por fin, a la Ertzaintza. Como organización criminal que es, ETA no es inmune a golpes como los recibidos en estos días, no sólo porque le privan de capacidad operativa actual, sino también porque entorpece el reclutamiento y la formación de nuevos terroristas, para quienes la eficacia policial es, por sí sola, más allá de las consecuencias penales de sus delitos, un factor de disuasión.

El segundo frente sigue siendo el nacionalismo vasco y, particulamente, el Gobierno de Ibarretxe. Una cosa es reconocer el éxito de la desarticulación del «comando Donosti» y otra muy distinta, redimir al PNV de su pasado inmediato de deslealtad. La Ertzaintza hizo lo que tenía que hacer. Ni más ni menos. Pero a la vista de las decisiones que en el pasado ha tomado el PNV cada vez que ETA estaba acosada, lo responsable políticamente es que tanto el Gobierno de Aznar como el PP y el PSOE mantengan el nivel de exigencia al nacionalismo en la lucha contra ETA, lo que también comprende una actitud de beligerancia, todavía insatisfactoria, contra la trama política de la banda terrorista. No deben ser sólo «criterios técnicos» los que articulen la coordinación de los Cuerpos policiales, sino también, y ante todo, la existencia de una comunidad de valores políticos y morales compartidos por el PNV con el Gobierno central y las fuerzas políticas no nacionalistas, que excluyan en el futuro nuevos experimentos tácticos del nacionalismo con la izquierda proetarra, como los de 1998, en los que la Ertzaintza fue una pieza disponible a conveniencia de los pactos nacionalistas. Si el PNV no repite su historia y deja a la Ertzaintza que se comporte como un Cuerpo policial, profesional y responsable, la derrota de ETA estará más cerca.

Total efectividad contra Eta
Editorial La Razón 25 Agosto 2001

La operación desarrollada ayer por la Guardia Civil en Cataluña, que ha permitido desarticular el «comando Barcelona», supone un ejemplo más de eficacia contra la banda criminal de los muchos que ha protagonizado. Los agentes han conseguido detener a los integrantes del «comando», a sus colaboradores, y se han incautado de todas las armas y explosivos del grupo, sin que los pistoleros pudieran llegar a cometer un solo atentado. Este mismo año, la Guardia Civil consiguió la misma efectividad cuando desmanteló el «comando Galicia» y no están tan lejanas en el tiempo las desarticulaciones de otro «comando Barcelona» y de varios «Nafarroa». En todos los casos, los etarras no pudieron llevar a cabo sus planes criminales.

   No hay nada que desconcierte tanto a un terrorista como que lo detengan cuando se dedican a las labores de montar la infraestructura y a preparar informaciones para la comisión de atentados, cuando todavía no han cometido acciones criminales y, por lo tanto, no han delatado su presencia en un determinado territorio. Para conseguir esta efectividad, es precisa una larga, paciente y minuciosa labor de información y eso es lo que han conseguido los agentes de la Guardia Civil a los que hoy están agradecidos todos los españoles y, en especial, los de Cataluña.

   Si a Eta le va a costar mucho olvidar esta semana en la que ha perdido dos de sus «comandos» más importantes ¬para ser exactos cinco, pues del «Buruntza» dependían otros tres grupos¬, lo mismo le va a ocurrir al conjunto de los ciudadanos, excepción hecha de los de siempre, que comprueban la efectividad de las Fuerzas de Seguridad. En estos días han sido la Ertzaintza y la Guardia Civil las protagonistas, pero no se puede olvidar la importante labor que está desarrollando el Cuerpo Nacional de Policía. Es obvio que una verdadera coordinación entre los tres curpos puede llevar a la victoria sobre Eta.

   Tras la operación de ayer se ha podido comprobar, una vez más, que ciudadanos catalanes colaboran con Eta. Estos individuos suelen proceder de la extrema izquierda o de los movimientos anarquistas u «okupas». No se puede criminalizar a todo el conjunto, pero las Fuerzas de Seguridad deben intensificar sus investigaciones en este entorno. Aunque hoy constituye un problema de grado medio, en un futuro muy próximo pueden convertirse en una auténtico quyebradero de cabeza. Maestros, la Eta, no les faltan.

DETENCIONES EN BARCELONA: EL VERANO NEGRODE ETA
Editorial El Mundo 25 Agosto 2001

L
a Guardia Civil ha detenido en Cataluña a seis presuntos miembros de ETA que pretendían reconstruir el comando Barcelona. En los cuatro registros efectuados, la Guardia Civil se incautó, además, de 250 kilos de dinamita, cuatro pistolas, un subfusil, placas de matrícula falsas, detonadores y diverso material electrónico. Medios humanos y todo un arsenal dispuesto para iniciar una nueva campaña de atentados. La operación se suma a la llevada a cabo por la Ertzaintza durante los últimos días. Si bien en esta ocasión no es posible hablar de coordinación, sí estamos, al menos, ante una oportuna coincidencia.

Oportuna no sólo porque la desarticulación del comando Barcelona ha evitado, con toda seguridad, la actuación inminente de la banda terrorista en Cataluña, sino, además, porque la inmediatez de las dos operaciones ha puesto un contrapunto al verano negro del pasado año. Este ha sido el verano negro de ETA. La banda terrorista vive sus peores momentos desde el fin de la tregua.

A ello han contribuido no sólo los fallos, las requisas de armas y explosivos, la probable relación entre la kale borroka con el macabro suceso del juguete en San Sebastián y las detenciones, con su mensaje inequívoco de que antes o después los asesinos terminarán pagando sus crímenes en la cárcel, sino también lo que parece, por fin, la apuesta decidida de los responsables policiales vascos por acabar definitivamente con ETA.

Una determinación que, sin embargo, ha quedado inexplicablemente empañada por la decisión del Departamento de Interior del Gobierno vasco de autorizar la manifestación convocada hoy por Batasuna en Vitoria para protestar contra de las últimas detenciones. El lehendakari Ibarretxe y el consejero Balza sabrán por qué.

No sería prudente, sin embargo, a pesar de los últimos éxitos policiales, echar las campanas al vuelo. ETA sigue teniendo capacidad para matar. Las últimas actuaciones policiales han conseguido, sin duda, debilitar a la banda y evitar algunas tragedias inmediatas pero no suponen el aniquilamiento de su capacidad operativa. Ha quedado claro, no obstante, cuál es el buen camino: la cooperación policial, un ámbito en el que se abren nuevas posibilidades. Tres de los detenidos ayer en Barcelona tienen relación con movimientos marginales que operan en Cataluña. Un peligro que se debería combatir antes de que sea demasiado tarde.

El trabajo bien hecho
Por Valentí PUIG ABC 25 Agosto 2001

El deber del Estado para con la seguridad de los ciudadanos alcanza en ocasiones el pleno acierto tras la percepción de impotencia de la ciudadanía frente a la impunidad de ETA. Eso permite esperar que se esté más en sintonía con las Fuerzas de Seguridad por su eficiencia profesional y legitimidad moral echando lastre del complejo consistente en confundir autoridad con autoritarismo. En estos casos, se sabe quién está a las duras y a las maduras.

Es algo que algunos sectores de opinión de la sociedad catalana -o, mejor dicho, del nacionalismo irredentista- necesitarían considerar por una simple cuestión de higiene mental: según se desprende de las detenciones de ayer, ETA ha podido contar con apoyo circunstancial en Cataluña. La índole de algunas de las detenciones -okupa o secesionismo radical- no afirma que estos sean elementos constantemente interactivos, sino que determinadas patologías del radicalismo pueden sedimentar en un sentido u en otro. En tal caso, se configura -por ahora de forma no por marginal menos alarmante- la llamada «kale borroka» catalana.

Como todos los españoles, los barceloneses ahora regresan de vacaciones tal vez con la plancha de «surf» resquebrajada y un bronceado casi californiano. Tal vez todavía estén en la montaña, meditando la «rentrée» política. Todos tenían y tienen derecho a esa seguridad que les permite ser libres. Reconozcan o no que la Guardia Civil ha culminado un trabajo bien hecho, lo fundamental es que el rebrote del «comando Barcelona» está entre rejas. Otra cosa es que la demonización de la autoridad debidamente ejercida para proteger la vida humana venga siendo uno de los deportes predilectos de quienes añoran puerilmente su mayo de 1968 o pretenden que el Ebro marca compartimentos estancos. Como siempre, la libertad es de todos.

Ojo a la tregua
Por Jaime CAMPMANY ABC 25 Agosto 2001

La detención casi simultánea de dos «comandos» etarras, el llamado «Buruntza», en Guipúzcoa, parte del sangriento «complejo Donosti», y del «comando Barcelona», en Cataluña, trae un cierto alivio a todos los españoles. Son dos grandes servicios rendidos a la justicia, a la paz, a la democracia y a España. Habrá todavía un buen número de españoles, especialmente vascos, que mantengan la creencia, quizá ingenua, de que el problema del terror que asola a Euskalherría y que aflige a toda la nación, tiene una solución política. Pero parece demostrado hasta la evidencia que los objetivos de la banda etarra constituyen una utopía inalcanzable. Sencillamente, son un imposible, algo que nadie puede negociar ni conceder.

Los problemas políticos requieren soluciones políticas. Cuando una opción política está apoyada por el terror, deja de ser política. Esa opción se convierte «ipso facto» en un objetivo bélico. En este caso, es en sí misma una declaración de guerra contra la soberanía del pueblo español. Bajo esta consideración, resultan especialmente perversas las famosas y muy citadas declaraciones de Javier Arzalluz sobre el árbol y las nueces y la prédica de la necesidad de que unos arreen para que otros negocien. Esas declaraciones sólo dejan una reacción eficaz: impedir que los bárbaros asesinos agiten el árbol para que de él caigan cabezas, y «arrear» a los que arrean hasta que dejen de arrearnos. Es decir, desaparece la posibilidad de negociación y sólo resta la acción policial.

Ya sé que reconocer esto es triste. Cuesta admitir esa verdad desconsoladora, porque lo ideal sería que las diferencias de opinión, la diversidad de objetivos y las discrepancias políticas entre los españoles, habitantes o no del País Vasco, se resolvieran siempre con el diálogo civilizado, con la apelación al argumento y no a la bomba, con las urnas y no con las metralletas, con la Ley y no con el crimen. Pero la terquedad en el recurso a las armas, al asesinato, al secuestro, a la extorsión y al desorden, hacen imposible esa deseable vía. Los que rompen, más bien destrozan, la solución del diálogo son los que matan, porque con los que matan sólo cabe, desde una elemental responsabilidad y una mínima capacidad de respuesta, una única reacción de legítima defensa: la policial y la judicial.

Aquellos que se enrolan en bandas y comandos criminales para obtener conquistas políticas solamente pueden tener como interlocutores a policías y jueces. Ese es el único diálogo posible. No cabe otro por parte del Estado si quiere seguir siendo Estado, y no una forma de disolución de la sociedad. Tú matas y yo te juzgo. Tú delinques y yo te castigo. Por eso, cualquier clase de tregua que no consista en una rendición no puede ser considerada como un período en el que las armas callan para que hablen los argumentos y se acuerden los pareceres, sino como una trampa para que los asesinos, diezmados y disminuidos, se rehagan, se repongan, se rearmen, recluten refuerzos y vuelvan a matar.

Es muy posible que a raíz de estos dos serios golpes que acaban de recibir los etarras con la detención del comando «Barcelona» y la parcial destrucción del «complejo Donosti», la banda o sus representantes políticos ofrezcan el cebo engañoso de una nueva tregua. Es una estratagema que ya utilizaron, pero que todavía puede servir de engañabobos. Ojo, cuidado con la tregua. Y mucho más ahora, en que parece que, por fin, la Ertzaintza se dispone a colaborar, como su naturaleza y fines requieren, con las Fuerzas del Estado para tratar de acabar de una vez con la serpiente de las siete cabezas. Acabar con la serpiente fue uno de los Doce Trabajos de Hércules, pero el Estado, bien servido y conducido, es Hércules.

Eta queda advertida
Lorenzo CONTRERAS La Razón 25 Agosto 2001

Los dos espectaculares golpes que Eta acaba de recibir sobre dos de sus comandos más significados devuelven un poco a la sociedad el sentimiento de que en esto del terrorismo el pulso de los contendientes se equilibra. El Estado democrático, con sus fuerzas de seguridad central y autonómica, ha puesto caro el crimen. Y encima ha hecho por fin posible la coordinación de los respectivos esfuerzos, dirigiendo a la banda una advertencia sin precedentes. La más inquietante que podía esperar: la prefiguración ¬por ahora sólo eso¬ de su aislamiento político. Si los nacionalistas vascos, con el PNV al frente, no se arrepienten de lo emprendido, Eta y su entorno, con la aportación condenatoria de una sociedad vasca alertada y escarmentada, irá pasando a la marginalidad, aunque nunca llegue a ser una marginalidad completa.

   Ciertos hechos políticos están dando frutos. Por ejemplo, la no presencia de Mayor Oreja en Interior. Piénsese si con él de ministro habría sido posible la cooperación policial Madrid-Vitoria, el intercambio de información y la reducción de la desconfianza entre los dos Gobiernos. Tal vez no. Pudo creerse en principio que Mayor quedaba mal sustituido por Rajoy. Ahora, a la vista de los éxitos policiales y del diálogo con los nacionalistas, Rajoy, sin ruidos, con su oscuridad y taciturnidad pontevedresas, ha empezado a eclipsar a Mayor. A Mayor e incluso a José María Aznar, en el plano de los talantes. Aunque, lo que son las cosas, en medio del temporal creado por Gescartera, el presidente tiene «baraka». El tiempo nos dirá probablemente si el embarque político que Mayor Oreja sufrió a manos de Aznar con su aventura electoral vasca fue en parte una operación destinada a neutralizarle. Pero lo único claro ahora es que el frente político nacionalista se ha hecho más abordable. Y que los sucesivos descalabros de Eta suavizan la negrura del horizonte.

   Ahora bien, conviene conservar el realismo. La banda intentará responder a lo bestia y acaso lo consiga. Como todos los animales salvajes acorralados su peligrosidad en grado superior acompañará a su propio debilitamiento. Incluso puede ocurrir, pasada una nueva fase de barbarie, que anuncie otra tregua. Tregua trampa, por supuesto, que daría la medida de lo que el PNV es capaz de hacer. La tentación de darle cuartel a sus parientes descarriados es, desde fuera, una hipótesis digna de ser tenida en cuenta. La banda ganaría tiempo, el PNV se sacudiría cualquier imagen de colaboracionismo con Madrid y la fiebre soberanista conocería nuevos y mayores grados de temperatura. De todos modos, el sueño de que el problema vasco, tras el concierto interpolicial, entra en vías de solución, difícilmente es atribuible al Gobierno.
   
Dos magníficas soluciones policiales
Por Enrique de Diego Libertad Digital 25 Agosto 2001

Tras la detención del comando “Buruntza” la del Barcelona. Dos magníficas soluciones policiales. Falta por detener al etarra-batasuno de los juguetes bomba contra la ertzaintza que terminaron asesinando a una abuela y lisiando de manera irreversible a un niño (en vez de asistir a las concentraciones de condena, los concejales batasunos debían poner a su psicópata a disposición de la Policía).

Ambos comandos han llevado en los últimos tiempos el peso de los asesinatos y las acciones violentas. Junto con la muerte de la “gudari” de Torrevieja, dependiente del complejo Donosti, éste ha quedado seriamente dañado, en unos niveles muy serios. A la banda terrorista le quedaría ahora el comando Madrid y parte de ese complejo, aunque muy probablemente todo sea en el momento actual “complejo Donosti”, porque el conflicto, las levas y la infraestructura –ya en las propias casas- han quedado restringidos a Guipúzcoa.

Los actos violentos que intentarán perpetrar los cachorros de asesino de la kale borroka han de tener un nivel de tolerancia cero y producir nuevas detenciones. La coordinación y colaboración entre policías está dando el fruto lógico, como era previsible para los que siempre hemos apostado por la solución policial, es decir, por esa cuestión tan sencilla, de sentido común y civilizado de detener a los asesinos y a los delincuentes. De proteger las vidas y las haciendas de los contribuyentes. Y que la lucha contra Eta no se hace con concentraciones sino con Estado de Derecho: policía y jueces (en este punto, la cobardía moral sigue siendo elevada).

Cabe elogiar la labor que Mariano Rajoy está llevando a cabo y que, tras titubeos al comienzo, destaca por el desarrollo de un coherente discurso político y una sobresaliente eficacia policial. Ojo: cualquier posible tregua sería un intento de la banda de rearmarse y reorganizarse.

Lo dicho, han sido dos magníficas soluciones policiales que han evitado la pérdida de vidas humanas a manos de profesionales del crimen con psicopatía nacionalista.

De Donosti a Barcelona
Editorial El País 25 Agosto 2001

ETA es una empresa de administración del miedo. Pero un verdugo incapaz de salvar su cabeza deja de producir temor o lo produce en mucha menor medida. Por eso, aparte de otras consideraciones -como la gran cantidad de explosivos recuperados-, son tan importantes las detenciones de estos días.

La captura del nuevo comando Barcelona y los indicios de que los detenidos en Guipúzcoa no eran un brazo del comando Donosti, sino su cabeza, son noticias que desmienten el tópico interesado de la invulnerabilidad de ETA. La llegada a Madrid (esposado) de Urrosolo Sistiaga completa el cuadro. La mayoría de los activistas de ETA acaba en prisión. Y si es cierto que los terroristas logran recomponer los comandos desarticulados por la policía, también lo es que sus nuevos componentes acaban siendo detenidos a su vez, sin que entretanto consiga ETA imponer sus objetivos.

La banda ha estado varias veces en situación crítica, pero diversas circunstancias han impedido convertir su debilidad organizativa en derrota política. Aunque ETA disponga todavía de grupos operativos, tal vez no esté lejos una situación como la que siguió a la detención de la cúpula etarra en Bidart o la que se produjo tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. En los dos casos hubo posibilidades reales de hacer efectiva la derrota política de las armas. Sin embargo, en ambos hubo un acercamiento del nacionalismo institucional que retrasó el desenlace.

Un historiador y comentarista nacionalista revelaba el mes pasado, en el diario Deia, que tras el asesinato del concejal de Ermua 'centenares de militantes del PNV' se reunieron para 'ver cómo afrontábamos la brutal campaña mediático-política'. En las asambleas hubo quien pensaba que, 'efectivamente, sin ETA nos convertiríamos en una fuerza vulgar'. Según el autor, 'se vivieron los momentos más críticos desde 1936 (incluso más críticos que los de la última escisión)'. El resultado del temor nacionalista a que una derrota de ETA lo fuera de todo el nacionalismo se tradujo en el pacto del verano de 1998 por el que el PNV y EA asumían, a cambio de una tregua, un programa de ruptura con el autonomismo (mediante la Asamblea de Municipios) y con los partidos no nacionalistas, y una estrategia de frente nacionalista.

Los efectos de esa aventura no se han superado del todo, pero las condiciones hacen improbable que los nacionalistas vuelvan a tropezar en la misma piedra. En primer lugar, el brazo político de ETA se ha debilitado enormemente, perdiendo en favor de PNV- EA el 40% de los votos y la mitad de los escaños de las autonómicas de 1998. Ese trasvase se vio favorecido por la decisión de ETA de imponer a EH el boicot en las elecciones generales de 2000, lo que preparó al electorado radical para dar el salto en las autonómicas. El resultado fue que el nacionalismo institucional dejara de estar condicionado por EH para gobernar.

Otro factor es la actitud de la policía vasca. Un portavoz de Batasuna expresaba hace dos días su 'preocupación por el camino emprendido por la Ertzaintza' al detener al comando Donosti, lo que, a su juicio, demostraba que 'el verdadero ganador de las elecciones del 13-M ha sido Mayor Oreja'. Sin embargo, sería insólito que ETA asesinase a agentes de la policía vasca y ésta se abstuviera de intentar detener a los autores. A su vez, esa actitud de la Ertzaintza refleja la imposibilidad de seguir aplazando indefinidamente, como intenta un sector del nacionalismo, el enfrentamiento con ETA. 'Vamos a combatir a ETA con todas nuestras fuerzas', dijo el lehendakari en su investidura. La lógica de ese compromiso conduce a una ruptura con la estrategia frentista y a reanudar los lazos rotos con las fuerzas democráticas no nacionalistas.

No se ha verificado del todo la hipótesis de que ningún partido modifica su política tras una victoria electoral. El PNV ganó las elecciones, pero tal vez tengan razón los que sostienen que las perdieron los sectores más radicales de ese partido. Esos sectores buscarán ahora su revancha en escenarios más propicios a la confraternización nacionalista, como puede ser la conferencia de Elkarri, que se inicia en septiembre con la pretensión de sentar las bases de un nuevo consenso que integre al mundo de ETA. Sin embargo, no es posible a la vez integrar a ETA, cuya idea de democracia es que los demás acepten su programa, y respetar la pluralidad vasca. Ayer se colocaron en el Ayuntamiento de Bilbao las banderas de la la UE, de España, de Euskadi y de la ciudad. Un portavoz de Batasuna manifestó su oposición a la presencia de la española porque significaba 'la negación de Euskal Herria'. En Bilbao, los partidos nacionalistas, PNV-EA y EH, sumaron el 13 de mayo 105.491 votos; el PP y PSOE, 114.151.

Seguir avanzando
Por Ignacio Villa Libertad Digital 25 Agosto 2001

Ciertamente este verano, que entra ya en su recta final, nos deja un buen sabor de boca en la lucha antiterrorista. Las dos operaciones policiales casi sucesivas en el tiempo, en el País Vasco y en Cataluña, arrojan un balance altamente positivo. Pero sobre todo nos deja un mensaje: la lucha contra el terrorismo pasa por la vía policial. El trabajo de las Fuerzas de Seguridad del Estado es necesario para acabar con el terror.

Es verdad que, en momentos como estos, no son nada buenos los entusiasmos. Es cierto que esta lucha contra el terror es y será larga, y también lo es que no hay razones para pensar que estamos cerca del final. Perno no podemos olvidar que los dos golpes que las Fuerzas de Seguridad del Estado han dado a los terroristas han sido certeros y claves en dos puntos de importante actividad terrorista desde la ruptura de la tregua.

Las detenciones realizadas primero por la Policía Autónoma vasca en Guipúzcoa y luego por la Guardia Civil en Cataluña son un claro ejemplo, un inequívoco referente para saber cuál es el camino acertado. Las pautas imprescindibles para la lucha contra el terrorismo tienen nombres y apellidos: la coordinación entre todas las Fuerzas de Seguridad, la cooperación en el trabajo diario entre el Gobierno central y el vasco, la aplicación limpia e inexorable del Estado de Derecho y el acorralamiento político y social del entorno terrorista.

En este sentido, no puede haber componendas. A ningún demócrata le interesa la existencia, aunque sea marginal, de la violencia. El nacionalismo vasco debería caer en la cuenta de que la falta de determinación constante y permanente en una estrategia antiterrorista es perjudicial para sus objetivos. Tendría que ser consciente de que permitir que la violencia callejera se haya convertido en terrorismo no beneficia a nadie.

El nacionalismo habla y habla de sus objetivos, de sus intereses y de sus intenciones. Pero se equivocan cuando piensan que el camino más corto para alcanzar lo que quieren es hacer la vista gorda con los violentos. Una sociedad vasca en paz beneficia a todos. El nacionalismo debería reflexionar, debería cambiar de estrategia. El apoyo político desde el nacionalismo a la Policía Autónoma vasca en la lucha contra el terrorismo es imprescindible.

Este verano puede ser importante, siempre y cuando se saquen ahora conclusiones. Por el momento, hay que reconocer que nos queda un margen más que justificable para la duda. No hay que olvidar que el PNV se quedó descolocado después de la entrevista entre Aznar e Ibarretxe, el discurso reivindicativo y victimista se quedó repentinamente enterrado por las seis propuestas de Aznar sobre la lucha contra el terrorismo. Ahora, a la vuelta del verano, el PNV puede volver a las andadas o, por el contrario, mantener una línea de trabajo estrenada después del encuentro entre Rajoy y Balza.

La duda razonable es saber si en los próximos meses se percibirán gestos de continuidad con las actitudes veraniegas o volveremos donde estábamos. Lo deseable, sin duda, sería seguir avanzando.

El Estado de Derecho contra Eta
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 25 Agosto 2001

A Rajoy no se le aplaude más porque no se deja, básicamente. Y no es cuestión de poner en sus manos el éxito de la Guardia Civil en Barcelona, que será cosa de los mandos que han investigado y han trabajado bien, sino de analizar sus meses al frente del Ministerio del Interior: era muy difícil sustituir a Jaime Mayor Oreja, y mucho más difícil navegar en el mar revuelto que supuso el resultado electoral en el País Vasco, pero la realidad es que se tiene la sensación de que ese Ministerio funciona técnica y políticamente.

   Tal y como se planteó la reunión con el consejero de Interior del Gobierno autónomo vasco (que le gusta decir a Aznar), parecía que se estaba dando un desmesurado protagonismo a un tal Balza al que se conocía por las barbaridades que soltaba por su boquita y por la ineficacia de su trabajo con la Ertaintza, pero el resultado ha sido tan bueno como inesperado: la coordinación policial traslada un mensaje de tranquilidad a la opinión pública y, por suerte, coincide con dos golpes eficaces del Estado de Derecho contra los terroristas. Y si cuando la orquesta toca mal, el culpable es el director, el mérito será del director cuando aquello suene bien. Y suena bien.

   Hace mucho tiempo que el Gobierno de Aznar lleva explicando que el modo de terminar con Eta pasa por soluciones de orden público, no de claudicaciones políticas.

   Y las detenciones que se han producido esta semana demuestran que ése es el discurso acertado. A ello se añade el mérito político de la participación de los responsables del gobierno vasco, lo que impedirá que algunos manchen las buenas noticias con declaraciones fuera de tono. Y Rajoy, fumándose un puro, aparece dirigiendo el cotarro. No está mal.

Unidad contra Eta
Josep CLEMENTE La Razón 25 Agosto 2001

Lo ha dicho el Ministro del Interior, Mariano Rajoy, desde Pontevedra:«La eficacia policial es la mejor arma contra Eta». Incluso, ha dicho algo más. Ha dejado claro que la coordinación entre las distintas policías es letal para la banda terrorista, y que la incipiente colaboración entre los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, la Ertzaintza y los Mossos d Esquadra, de ir en aumento, podría ser definitiva en la lucha contra Eta. Los dos últimos golpes al epicentro de su infraestructura, con la desarticulación de los comandos Buruntza y Barcelona han debido llenar de inquietud y nerviosismo al complejo terrorista, al tiempo que se confirma una vieja teoría: se puede acabar policialmente con esa mafia.

   Pero las investigaciones policiales y sus brillantes y exitosas operaciones no pueden ser un oasis en el combate contra el terrorismo. Desde el primero al último ciudadano y, en especial, a nuestra clase política, se le debe exigir no sólo el apoyo moral a los agentes de los distintos cuerpos que participan en la lucha antiterrorista, sino su complicidad con ellos, tanto en su trabajo diario como en la denuncia de los sospechosos de colaborar con Eta en cualquiera de sus expresiones. La unidad contra el terrorismo y la eficacia policial son las únicas armas del Estado de Derecho en esta difícil y desigual lucha contra los etarras. Y es aquí, precisamente, donde a veces se falla. Cuando la Policía y la Guardia Civil sostienen que en Cataluña hay un caldo de cultivo de apoyo a Eta entre determinados colectivos antisistema y radicales independentistas no se busca criminalizar a la gente por su estética, indumentario o ideología. Se afirma eso porque hay datos más que fundados de dicha colaboración. El líder ocupa de Terrassa, Zígor Larredonda, ha sido detenido en dos ocasiones por colaborar con Eta, y pese a ello, todavía se escuchan voces que defienden su presunción de inocencia. Menos mal que la Guardia Civil hace su trabajo, incluso, con opiniones adversas. Hoy es un día de alegría del que debemos felicitarnos y felicitar a la Benemérita.

Históricos de ETA y etarras de hoy
Por Maite Cunchillos Libertad Digital 25 Agosto 2001

El jueves, Urrusolo explicaba a Garzón que llevaba 20 años “fuera” de su casa. Históricos de ETA como él, como Pakito o Antxón rompieron con su mundo desde el momento en que decidieron ingresar en la organización armada. A partir de ese instante, se recluían en la diabólica burbuja del terrorista. Sin embargo, los actuales comandos de ETA distan mucho --y mejor para nosotros-- de aquellos sanguinarios de los 80.

La desarticulación del "comando Barcelona" refleja esa diferencia cualitativa entre los históricos de ETA y los terroristas de ahora. Los detenidos en Barcelona mantenían lazos de amistad con personas del movimiento “okupa”. A Pakito, desde la cárcel, se le habrán puesto los pelos como escarpias al escuchar que sus cachorros confraternizan con jóvenes tan poco discretos como los okupas. Un “okupa” es carne de fichero policial y desde ese punto no será difícil tirar del hilo.

La detención de los presuntos miembros del comando Barcelona también deja un dato sorprendente: la Guardia Civil ha encontrado a García Jodrá en la misma provincia donde hace ocho meses consiguió huir de la Policía; fue el único miembro del anterior "comando Barcelona" que logró en el mes de enero eludir la acción de la Justicia.

Es difícil imaginar a un Urrusolo, “ya quemado”, sin moverse del lugar donde ha sido identificado por la policía; basta con mirar en la hemeroteca: en diciembre del 91 --por poner un ejemplo-- la cúpula de ETA no dudó en apartar a Idoya López Riaño del "comando Ekaitz" porque había sido identificada por la Policía. En menos de una semana, su compañero Urrusolo Sistiaga recibió a los sustitutos de la “Tigresa”. El 22 de diciembre, Urrusolo se reunía en la Basílica del Pilar de Zaragoza con quienes serían, desde aquel momento, sus nuevos compañeros de comando: Fernándo Díaz Torre y su novia Idoya Martínez García, conocida como “Olga”.

Todo parece indicar --si no, serían demasiado idiotas-- que García Jodrá durante estos ocho meses no ha permanecido en Cataluña; sería un objetivo demasiado fácil para la Policía. Por esta razón, es lógico creer que el miembro de ETA regresó recientemente a Barcelona, quizá hace tres días. Fue esta semana cuando la Guardia Civil lo identificó porque pudo reunirse con alguien a quien la Benemérita vigilaba; quizá ese alguien era uno de esos indiscretos “okupas”. Y por esta razón no parece que la investigación llevará preparándose desde hace tiempo, como ha dicho Rajoy. La suerte y la perseverancia han dado buenos resultados.

En esta operación de la Guardia Civil hay algún dato que resulta incluso gracioso y que ratifica el escaso nivel de los terroristas actuales: en el piso de García Jodrá, López de Ocáriz y Bengoa los agentes encontraban, entre otras muchas cosas, tres teléfonos móviles. Lo curioso es que, horas después de la detención de los tres presuntos terroristas, los teléfonos seguían sonando; quizá eran los del movimiento “okupa” que pretendían mostrar su solidaridad con los arrestados.

Es cierto que en los tiempos de Urrusolo no había teléfonos móviles pero, en cualquier caso, no es fácil imaginar a los etarras de los 80 llamando a la Policía desde una cabina para interesarse por sus colegas detenidos. Está claro que los tiempos han cambiado, incluso para los terroristas. Algunos como "Pakito" probablemente lo lamentarán.

Francisco Vázquez se integra en el Foro de Ermua en apoyo a los ciudadanos amenazados por Eta
Toledo librará del IAE a los comercios afectados por obras
M. R. Iglesias Ep - Madrid Toledo.- La Razón 25 Agosto 2001

El alcalde de La Coruña, el socialista Francisco Vázquez, se ha integrado en el colectivo Foro de Ermua como muestra de solidaridad con las personas que a diario soportan en sus vidas el terrorismo de Eta. Vázquez, solicitó al presidente del Foro, Vidal de Nicolás, la adhesión al colectivo del Ayuntamiento de la capital herculina, ya que su objetivo era dejar patente la solidaridad de la ciudad de La Coruña con todos los vascos que viven amenazados. Como en el Foro Ermua no participan instituciones ni colectivos, Francisco Vázquez optó por integrarse a título individual, pero eso sí, en su calidad de alcalde de La Coruña.

   Vidal de Nicolás señaló a LA RAZÓN que la presencia de Vázquez en el Foro Ermua es un «orgullo, porque es uno de los pocos alcaldes en España que siempre han mostrado coherencia, su solidaridad es muy gratificante».

   Fuentes del municipio coruñés indicaron que la decisión del regidor coruñés surgió de su convencimiento de que «el terrorismo no es un problema sólo de los vascos, sino que es un problema de toda la ciudadanía española». El alcalde de Toledo, José Manuel Molina, anunció ayer que el Ayuntamiento ha decidido introducir en las Ordenanzas Fiscales del próximo año la posibilidad de eliminación al cien por cien del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) para todos aquellos comercios que se vean afectados por la realización de obras en las vías públicas.

   El primer edil indicó que el Ayuntamiento ya ha puesto esta novedad, que entrará en vigor en 1 de enero de 2002, en conocimiento de la Federación de Empresarios de Toledo (FEDETO). Molina comentó que el Ayuntamiento no ha estimado la cantidad de dinero que dejarán de ingresar las arcas municipales por este motivo aunque dijo que no han tenido en cuenta lo que no recaudarán sino la compensación que entienden que es justa.

Patente de corso
Breverías ABC 25 Agosto 2001

Crece el goteo de informaciones que revelan la estrechísima relación entre el nacionalismo corso y el mundo del crimen. Ahora se ha conocido un informe de la Fiscalía General gala, fechado hace un año, que detallaba el catálogo de delitos y malas compañías que han jalonado la trayectoria de ese movimiento, denunciado incluso por sus antiguos líderes, algunos de los cuales han sido asesinados. Lionel Jospin tendrá ahora que dar explicaciones de por qué promovió su plan de autonomía para la isla si, como demuestra el informe, el hampa anda detrás de las aspiraciones separatistas en Córcega. Más aún cuando el entonces ministro del Interior, Jean-Pierre Chevenement, dimitió por estar en contra de ese proceso autonómico.

Carta abierta a Arzalluz
Cartas al Director ABC 25 Agosto 2001

¿El País Vasco cobraría peaje a los españoles por transitar hacia Europa? Pertenezco a una antigua familia de vascos y navarros y me interesaría mucho, señor Arzalluz, que me hablara de cuáles serían las ventajas del País Vasco independiente que usted propugna y que todos los vascos deberíamos conocer para votar con conocimiento de causa. ¿Se aplacaría ETA con la independencia de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya o seguiría extorsionando y matando hasta anexionar Navarra y el País Vasco francés? Como usted sabe, señor Arzalluz, los vascos carecemos de energía de todo tipo y últimamente nos negamos tajantemente a crear centrales nucleares. ¿Permitirían Francia y España que conectáramos con sus redes eléctricas nucleares o ETA exigiría la anexión de otras zonas españolas o francesas para subsanar estas graves deficiencias eléctricas que invalidan nuestra pretendida autonomía?

Como pequeño país independiente ¿conseguiríamos entrar en la UE después de Bulgaria, o nos negarían la entrada para evitar el desmembramiento de Europa por el «efecto nacionalismo»? ¿Se dañarían nuestras posibilidades de comerciar con Europa y con los 40 millones de españoles que compran actualmente nuestros productos? Le ruego pues, señor Arzalluz, que nos aclare a todos los vascos estas nebulosas cuestiones: somos muchos los que creemos que ETA seguiría extorsionando, matando y gobernando, con cualquier pretexto, muy a pesar de la independencia que usted nos propone. Y para finalizar, desearía que nos aclarara si en el «referéndum por la independencia» se contaría con el voto de todos los vascos no residentes, ya que el Estado de Derecho incluye claramente en la votación «al resto de los españoles, vascos o no, que se sientan afectados por sus intereses creados en cinco siglos de convivencia pacífica». Hace algunos años Arzalluz dijo: «¿Independencia para plantar berzas?» Pues las berzas están costando demasiados muertos. Hugo G. Badell Dufour. Madrid.

La Guardia Civil desarticula el nuevo comando Barcelona de ETA, que tenía 250 kilos de dinamita
BARCELONA. María Jesús Cañizares ABC 25 Agosto 2001

La Guardia Civil desarticuló ayer el reconstituido comando Barcelona con la detención de seis personas, tres terroristas liberados y tres colaboradores. En la operación, llevada a cabo simultáneamente en la Ciudad Condal, Tarrasa y Argentona, los agentes se incautaron de 250 kilos de explosivos e infraestructura preparada para cometer un atentado de forma inminente.

Una operación realizada en la madrugada de ayer simultánemente en Barcelona, Tarrasa y Argentona, permitió a la Guardia Civil desarticular el nuevo «comando Barcelona» antes de que éste comenzara a actuar en la comunidad catalana.

Los terroristas lo tenían ya todo preparado: 250 kilos de explosivos, armas, documentación y, sobre todo, la experiencia de Fernando García Jodrà, de 30 años y hombre clave de ETA en Cataluña, quien logró escapar de la acción policial el pasado mes de enero, después de que las Fuerzas de Seguridad desarticularan el anterior «comando Barcelona». El próximo atentado era inminente, según aseguró el director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivieso, quien se trasladó a esta ciudad para seguir el desarrollo de la operación.

Junto a García Jodrá fueron detenidos otros dos liberados de la banda: Unai López de Oscáriz y Nerea Bengoa Ciarsolo. Asimismo, fueron arrestados tres supuestos colaboradores: Pedro Álvarez Fernández de Mendía y su compañera sentimental Aurelia Comas Riera, y Laura Riera Valenciano de Mendiolaza.

Desde el pasado 11 de enero se desconocía el paradero de García Jodrà. En esa fecha se detuvo a José Ignacio Cruchaga y Liarni Armendáriz en un piso del casco antiguo de la Ciudad Condal. Los tres planeaban la colocación de un coche-bomba en el edificio de Correos de la Ciudad Condal. Hace varias semanas, miembros de la lucha antiterrorista localizaron a un individuo cuyos rasgos físicos eran similares a los de García Jodrá, a bordo de un Renault Clio conducido por Pedro Álvarez. Ambos entraron en el número 30 de la calle Villarroel donde, según se supo después, el recién reconstituido comando tenía su centro de operaciones, concretamente en el piso quinto puerta primera.

Los investigadores desplegaron un dispositivo de vigilancia en torno a esta casa, alquilada hace dos meses y que está situada en en barrio del Ensanche barcelonés, donde según explicaban ayer algunos vecinos, «nadie conoce a nadie». En este piso residían García Jodrá, Unai López y y Nerea Bengoa, quienes nunca levantaron sospechas entre sus vecinos. Hace unos días, sin embargo, los agentes encargados de la vigilancia se percataron de la compra, por parte de los terroristas, de una maceta de grandes dimensiones cuya tierra fue vaciada posteriormente.

Según López Valvieso, todo parecía indicar que los detenidos ultimaban los detalles de un próximo atentado, posiblemente contra objetivos turísticos. Cerca de las cinco de la madrugada, miembros de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil asaltaron la vivienda de la calle Villarroel en una espectacular operación que sorprendió a todo el vecindario. Mucho más discreta fue la actuación en el número 99 de la calle Nicolau Talló de Tarrasa, donde fue arrestada Laura Riera, mientras que en Argentona fueron detenidos Aurelia Comas y Pedro Álvarez en la urbanización donde residían, propiedad del padre de la joven. A los tres se les atribuye labores de información y de apoyo logístico. Los tres domicilios fueron registrados con el correspondiente mandamiento del titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón.

«KALE BORROKA»
Valdivieso indicó que los tres miembros liberados de ETA proceden de la «kale borroka». A García Jodrá se le relaciona con el asesinato de los concejales del PP en los ayuntamientos de Sant Adrián de Besós y Viladecavalls (Barcelona), José Luis Ruiz Casado y Francisco Cano Consuegra, respectivamente; el crimen del ex ministro de Sanidad y miembro del PSOE Ernest Lluch y el agente de la Guardia Urbana de Barcelona Juan Miguel Gervilla, asesinatos todos ellos cometidos entre septiembre y diciembre de 2000. Los detenidos pasarán el martes a disposición de la Audiencia Nacional.

OPERACIÓN CERRADA
El máximo responsable de la Guardia Civil dijo que la desarticulación del comando Barcelona no está relacionada con las detenciones que se produjeron el pasado miércoles en Guipúzcoa. Añadió que «cuando se habla de terrorismo, nunca se puede decir que se ha cerrado una operación, pero en este caso, sí» y aseguró que «no nos importa el color del uniforme, si es azul, verde o rojo. Hoy ha sido la Guardia Civil, pero lo importante es la coordinación policial».

Según López Valdivieso, «la Guardia Civil siempre ha valorado la importancia que la infraestructura de la banda podía tener en Barcelona como apoyo a sus campañas contra intereses turísticos».

La delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García Valdecasas, aseguró que la colaboración ciudadana ha sido clave en esta «brillante operación» que «ha permitido desarticular un comando antes de que empezara a actuar y matar». También agradeció la colaboración de la Guardia Urbana de Barcelona y de los Mossos d´Esquadra en la intervención. Ambos cuerpos fueron informados debidamente de los preparativos de la intervención. García Valdecasas calificó a García Jodrá como «un terrorista que se movía muy bien en Barcelona y que tenía una gran capacidad para causar el terror en Cataluña».

Tres detenidos en los incidentes tras izarse la bandera española en Bilbao
La Ertzaintza puede denunciar por injurias al diputado Ternera, presente en el acto
Una hora después de que fueran arriadas las banderas de Europa, España, la ikurriña y la de Bilbao, que permanecieron ondeando en la balconada principal del consistorio bilbaíno durante 45 minutos en el Día Grande de las fiestas de la capital vizcaína, los proetarras volvieron a protagonizar importantes altercados y enfrentamientos con la Ertzaintza que se saldaron con tres detenciones. Entre los radicales estaba «Josu Ternera».
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 25 Agosto 2001

Radicales de la izquierda radical abertzale protagonizaron ayer importantes disturbios para protestar por la izada de la bandera española en el Consistorio de Bilbao con motivo del Día Grande de las fiestas de la capital vizcaína. Los mayores enfrentamientos se registraron cuando los proetarras hicieron ondear una enorme ikurriña desde el tejado del ayuntamiento y cuando se dispersaba la concentración convocada por la izquierda abertzale. En los tres últimos años no se registraron incidentes en la izada de las cuatro banderas oficiales en el ayuntamiento.

   Fue entonces cuando los proetarras comenzaron a lanzar piedras y diversos objetos contra los agentes de la Policía Autónoma Vasca, al tiempo que proferían gritos y amenazas contra los policías, quienes tuvieron que responder con pelotas de goma. Los radicales abertzales acusaban al alcalde de Bilbao, Iñaki Azcuna, de «pesetero» y de «venderse al Estado español», así como a su partido, el PNV, de «sumiso al españolismo».

   La Ertzaintza fue igualmente objeto de insultos constantes. Así, los congregados les increpaban con frases tales como «Cipayo, escucha, pim, pam, pum», a la vez que les arrojaban objetos contundentes.

   La brigada móvil de la Ertzaintza se vio obligada a hacer frente a un grupo de personas que permanecían en el muelle del Arenal, frente al ayuntamiento. Como resultado, uno de los agentes recibió el impacto de un objeto en el pecho, aunque no tuvo que ser trasladado a ningún centro hospitalario.

Tres detenidos
Ante esta situación, la Ertzaintza detuvo a tres de esos radicales acusados de provocar desórdenes públicos, desobediencia y ataque a la autoridad y otros tantos resultaron heridos con diversas contusiones en la cabeza.

   Entre los que se encontraba en el grupo que insultaba a los agentes de la Policía Autónoma se encontraban el diputado de EH en el Parlamento Vasco José Antonio Urruticoechea Bengoechea, «Josu Ternera», y el miembro de la «Mesa nacional» Ibon Arbulu.

   Ante esta circunstancia, la Ertzaintza estudia la posibilidad de abrir un atestado por injurias a la Policía Autónoma o imposición de sanción administrativa a «Ternera» y Urbulo, una vez que se analicen los hechos acaecidos.

   Por otro lado, el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, Antonio Basagoiti, aseguró ayer que la operación policial de la Ertzaintza llevaba a cabo la pasada semana, en la que se incautó diverso material de «kale borroka» en la «Herriko Taberna» de Altamira, el local de la comparsa «Kobetas» y el gazteche de Recalde, «ha impedido que quienes pretendían reventar el día de las banderas lo hayan podido conseguir».

   Por ello, Basagoiti felicitó a la Policía Autónoma Vasca por su «decisiva» actuación. El portavoz popular en el ayuntamiento de la capital vizcaína condenó, no obstante, los incidentes protagonizados ayer por miembros de la izquierda radical abertzale en la concentración de Batasuna contra la bandera española. A pesar de ello, se felicitó por el hecho de que hayan sido «tan importantes» como en ediciones precedentes, según Ep.

   «Los únicos que han estado hoy concentrados ante el Ayuntamiento han sido los miembros de EH dirigidos por algunos cabecillas», señaló al respecto Basagoiti.

Dimite un concejal de UPN en Villaba veinte días después de sufrir un ataque en el negocio familiar
E. M. - Villaba (Navarra).- La Razón 25 Agosto 2001

El concejal de UPN en Villava, Juancho Eransus, afirmó ayer que presentó su dimisión al cargo por la interferencia «en los distintos ámbitos, el profesional en el Ayuntamiento de Villava con el personal y familiar». Como se recordará Eransus sufrió el pasado 4 de agosto un atentado contra su negocio familiar con un artefacto casero, circunstancia que fue «la gota que colmó el vaso», según expresó.

   En declaraciones a Ep, Eransus señaló que la conciliación de la vida profesional con la personal «se me hace muy difícil». «El día a día es muy duro, y si no sabes separarlo o no puedes respecto al personal o familiar resulta un cóctel explosivo», declaró.

   Asimismo, afirmó que se trató de una decisión «difícil, implica muchas cosas pero es una decisión meditada y no de un día para otro». En este sentido, añadió que es «una cuestión de prioridades, he antepuesto mi vida personal y familiar por encima de otras cosas, me sentía presionado».

   Eransus apuntó que sus compañeros de grupo municipal le han dicho «que lo sienten mucho, pero como amigos míos que son me han dado todo el ánimo del mundo, ellos también entienden mi situación y las dificultades del día a día».

La expansión del español
Jesús FONSECA La Razón 25 Agosto 2001

No me canso de hablar del español. De esta hora del hispanismo, cada vez con más influencia en la economía y mayor peso político. En El Escorial, hace unas semanas, el profesor Eduardo Subirats advertía de que no nos damos cuenta de lo que significa que el español sea una lengua de las más vigorosas del mundo. Así es. No somos conscientes, no lo somos, del amplio horizonte que esto representa. Mario Vargas Llosa, el escritor hispano-peruano, auguraba, hace unos días, en Tenerife, un futuro fascinante para lo hispano. Quizás nunca antes se había contemplado una perspectiva así. Castilla y León, por ejemplo, con sus universidades de Valladolid y Salamanca, se está convirtiendo en referente mundial de calidad y prestigio en la enseñanza del español. Nuestra cultura se encuentra en un gran momento. Nunca hemos tenido en España entera, sí, nunca, más posibilidades que hoy. Por una vez, maravillosamente, es la realidad igual a la ilusión.

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