AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 29 Agosto   2001
#Los vídeos de Eta
Editorial La Razón 29 Agosto 2001

#La obcecación criminal de los terroristas de ETA
Impresiones El Mundo 29 Agosto 2001

#Expectación esperanzada
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 29 Agosto 2001

#La marginalidad de ETA
Ignacio Villa Libertad Digital 29 Agosto 2001

#Arzallus destapa la desconfianza política
Lorenzo Contreras La Estrella 29 Agosto 2001

#Las gallegas
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 29 Agosto 2001

#Galicia gerontófila
ANTONIO GALA El Mundo 29 Agosto 2001

#D. Manuel
ERASMO El Mundo 29 Agosto 2001

#Democracia clínica
JUAN JOSÉ MILLÁS El País 29 Agosto 2001

#Un verano para rectificar
JOSÉ IGNACIO CALLEJA El Correo 29 Agosto 2001

#Concepto de España
Cartas al Director ABC 29 Agosto 2001

#Atacan el domicilio de un colaborador de «El Diario Vasco» y de «Basta ya»
SAN SEBASTIÁN. ABC 29 Agosto 2001

#Un total de 17 detenidos en el casco viejo de Vitoria por incidentes con la Ertaintza
VITORIA. Agencias ABC 29 Agosto 2001

#Dimiten los tres ediles de UPN en un pueblo gobernado por EH para no llevar escolta
MIKEL MUEZ  Pamplona El País 29 Agosto 2001

#El poder municipal (y III)
Juan Alberto BELLOCH La Razón 29 Agosto 2001

#El PSOE entierra cualquier debate del pacto, alertado del beneficio electoral para el BNG
Mar Villasante - Madrid.- La Razón 29 Agosto 2001

Los vídeos de Eta
Editorial La Razón 29 Agosto 2001

Las diligencias de la Ertzaintza sobre el «comando Buruntza» de Eta, que hoy publica LA RAZÓN en páginas de Nacional, nos descubren que los etarras filmaban en vídeo a sus «objetivos» para preparar los atentados. Así se ha podido descubrir la identidad de algunas futuras víctimas, que se han salvado gracias a la detención de esta célula criminal. Pero lo que llama la atención de esta forma sofisticada de informarse, es que los etarras lo pudieron hacer con total impunidad. Poco dice esto de las medidas de contravigilancia que deben realizarse alrededor de las víctimas potenciales de atentados. Porque si es cierto que es muy difícil detectar a un viandante que vigila una dependencia o una casa particular, cuando el informador de Eta se desplaza con un coche dotado de una cámara de vídeo debería ser mucho más vulnerable a la labor policial. Y más aún cuando hablamos de un ámbito no excesivamente grande, como San Sebastián o Tolosa, mucho más abarcable que una gran ciudad como Madrid o Barcelona.

   Exactamente lo mismo se puede decir de otro dato: la preparación de uno de los atentados, el paquete-bomba contra Gorka Landáburu, en la Casa de la Cultura de Zaldivia, localidad gobernada por EH. Una vez más, los etarras se aprovechan de lugares controlados por simpatizantes batasunos. Sobre ellos ha de extremarse la vigilancia. Y, para las policías de un Estado, especialmente cuando es una autonómica, que tiene buen conocimiento de su ámbito de actuación, no es ésta una misión imposible. Porque Eta no vive del aire, ni por el aire se mueve. Está ante las narices de todos. Si no sus pistoleros clandestinos, sí quienes les apoyan para facilitar su infraestructura.

La obcecación criminal de los terroristas de ETA
Impresiones El Mundo 29 Agosto 2001

Por mucho que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad pueda imaginar la obcecación criminal que anida en las mentes de los terroristas de ETA, siempre impresionan y estremecen los detalles que trascienden de sus declaraciones cuando son detenidos y la sangre fría de la que hacen gala. Fernando García Jodrá, el terrorista del comando Barcelona detenido el pasado viernes relató a la Guardia Civil con todo lujo de detalles cómo la dirección de ETA en Francia le dio luz verde para matar a Ernst Lluch y cómo él personalmente intentó asesinar al periodista Luis del Olmo en ocho ocasiones, aunque afortunadamente no lo consiguió. Los sucesivos fallos le llevaron, según dijo, a tomarse el asesinato de Del Olmo como «objetivo casi personal».

La obcecación criminal de los terroristas de ETA y el odio delirante que demuestran hacia todos los que no comulgan con la independencia del País Vasco es un muro de terror contra el que se estrella cualquier conciencia humana normal y corriente. Por eso resulta perfectamente comprensible la dimisión de los tres concejales de UPN en el Ayuntamiento de Irurtzun, gobernado por Batasuna, que se une a la de otro edil del mismo partido en Villava. Como muy bien dijo el portavoz de UPN, «detrás de cada concejal hay una mujer, unos padres y unos hijos». Sin embargo, las detenciones de los últimos días demuestran también que los comandos de ETA tienen una trayectoria -muy sanguinaria, sí- pero cada vez más efímera. Los terroristas del comando Barcelona que actuaron en el 2000 fueron detenidos a principios de este año e inmediatamente que la banda intentó reconstituirlo, ha caído de nuevo.

Expectación esperanzada
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 29 Agosto 2001

El afilado golpe de la Ertzaintza contra la estructura de Eta en Guipúzcoa ha causado la alegría propia de los sucesos felices y raros. Algo así como que le toque a uno el gordo de Navidad. Estamos tan acostumbrados a la pasividad de la policía autonómica vasca dirigida por mandos políticos que coinciden con los terroristas en los fines aunque no en los medios, que la detención de los integrantes del comando Buruntza casi nos provoca un pasmo por la falta de costumbre. Por mucho que el escurridizo Consejero de Interior Xavier Balza haga grandes protestas de celo y entrega en la persecución de la banda, nadie le cree. De hecho, es una convención aceptada que el gobierno del PNV hace como que persigue a los criminales del hacha y la serpiente y a sus alevines kaleborrokianos y los demás hacemos como que nos lo creemos. Pero ni ellos se esfuerzan de verdad ni el resto de españoles tenemos la menor confianza en que se lo tomen en serio. En medio de este panorama deprimente, la fulgurante actuación que ha dado con los huesos de nada menos que tres liberados, dos «legales» y tres colaboradores en la cárcel, ha representado una luz, no sabemos si indicadora del final del túnel o de una conjunción imprevista de afortunadas circunstancias sin visos de continuidad.

   También es posible que en la pugna entre la facción iluminada del partido nacionalista hegemónico y el sector pragmático, este episodio reconfortante haya representado una momentánea supremacía de la parte sensata. Al fin y al cabo, los sueldos, los gastos de funcionamiento y los equipos de la Ertzaintza los pagan los presupuestos generales del Estado y todo tiene un límite. El nivel de saturación de la paciencia del Gobierno central y del PSOE empezaba a ser alarmante y probablemente Ibarretxe ha considerado oportuno aflojar un poco la tensión. Ocho asesinos fuera de circulación y nos damos un respiro, no sea que las cosas se salgan de madre y empiecen a pintar bastos, con lo bien que se vive a la sombra del árbol de Guernica.

   Además, si tanto juega uno con las cosas de comer puede acabar con el plato vacío. Los atentados destinados a hundir el sector turístico en momentos de desaceleración de nuestra economía y con una coyuntura internacional desfalleciente, representan un auténtico peligro de catástrofe y no hay que olvidar que la riqueza sobre la que señorea Ajuria Enea depende en gran medida de la prosperidad española en su conjunto. Gracias al concierto y al régimen fiscal especial la financiación pública per cápita de la Comunidad vasca es, junto con la navarra, la más alta de España y a la gallina de los huevos de oro se la puede desplumar, pero sin matarla.

   Quedamos a la espera de que el futuro nos revele si el fastuoso acontecimiento del pasado 22 de Agosto fue flor de un día o el inicio de una etapa de responsabilidad, rigor e inteligencia. Muchas vidas dependen de ello.

La marginalidad de ETA
Por Ignacio Villa Libertad Digital 29 Agosto 2001

Las conexiones de la banda terrorista ETA con el mundo de la marginalidad social se han situado, después de las últimas detenciones, en la primera línea de la investigación policial y judicial. Ciertamente parece interesante, e incluso algo novedoso, ese giro hacia el territorio “okupa”. Pero, después de esa primera impresión, la evidencia surge contundente: ETA es, en sí misma, pura marginalidad.

La banda terrorista, que en sus lejanos orígenes ofrecía espejismo de unos ciertos objetivos políticos, se encuentra sumida plenamente en el mundo de los bajos fondos. ETA es un auténtico negocio del asesinato, del que viven muchas personas e incluso familias. ETA se ha convertido en una forma de vivir, de vivir de forma desgraciada para muchos.

Con esta estructura de terror, miedo y extorsión en funcionamiento, los terroristas, posteriormente, buscan dos terrenos para la alianza: el terrorismo internacional y los sectores marginales de la sociedad. Del primero, no ofrece ninguna duda la colaboración del terrorismo etarra con el terrorismo en otros países. El último ejemplo es muy reciente, la probada buena amistad que existe entre ETA y las guerrillas colombianas de las FARC y el ELN.

De los segundos, ETA tiene una predilección especial hacia los jóvenes. En el País Vasco, la relación con la juventud ha arraigado en la violencia callejera, con muchos jóvenes formados en “ikastolas”, que no tienen claro futuro de trabajo y estabilidad. Fuera del País Vasco, como se ha visto en Cataluña, buscan relacionarse con el llamado “movimiento okupa”, una forma de entender la vida en apariencia distinta al terrorismo pero que, como decíamos, tienen una raíz común: la marginalidad.

Precisamente en ese origen marginal de unos y otros es donde los etarras encuentran un fundamento para la colaboración estrecha en muchas ocasiones. Los etarras han descubierto en los “okupas” una excusa perfecta, y también unos colaboradores fieles. La propia marginalidad “okupa” ha sido la mejor alianza de los etarras a la hora de buscar información y escondites. Se incorporan a una forma de vivir sin llamar la atención, y pasan inadvertidos en un entorno nuevo.

ETA busca “convencidos” para su causa en el País Vasco, pero también busca “marginales” en otras comunidades autónomas. Este tipo de personas son mucho más eficaces para el trabajo que quieren realizar los terroristas, que algunos radicales convencidos.

ETA y la marginalidad se encuentran sin ninguna dificultad. Al final todo es lo mismo. Es más, el terrible objetivo de matar y asesinar es la marginalidad llevada al extremo. Es una auto-expulsión de la sociedad por voluntad propia.

Arzallus destapa la desconfianza política
Lorenzo Contreras La Estrella 29 Agosto 2001

Con su coche-bomba en el aparcamiento de Barajas, ETA acaba de restablecer la realidad. Ciertos optimismos excesivos derivados de los últimos descalabros sufridos por la banda han experimentado una sensible reducción. Y, sin embargo, nadie podrá sorprenderse de que otro bombazo haya perfilado el comienzo de la respuesta terrorista. Mientras los polvorines de Francia sigan nutriendo los arsenales de ETA, este tipo de acciones, típicas de las más ciegas violencias tercermundistas, seguirán sacudiendo los fundamentos de cualquier tranquilidad. Y ojalá conserve la banda una capacidad logística para colocar sus cargas en objetivos estructurales, porque de lo contrario el fantasma de nuevos "hipercores" surgiría otra vez agravando las consecuencias con altos tributos de sangre. Nada más fácil, en efecto, que dejar en el aparcamiento de unos almacenes, en un teatro, en un barco, el explosivo correspondiente.

Desgraciadamente hay motivos para temer que estos criminales adalides del independentismo vasco no renunciarán a las acciones extremosas conforme se sientan acosados más allá de lo previsto. Es muy probable que el PNV haya elaborado un escenario límite en sus análisis. A los nacionalistas de Arzallus les tiene que preocupar que el propio Euskadi vaya equiparándose a Madrid y Barcelona en cuanto campo de acción de ETA. Tal vez por ello, cuando parecía que las relaciones del Gobierno central con el autonómico vasco prometían una fecunda colaboración, el presidente del PNV no ha dudado en arrojar un jarro de agua fría sobre las brasas de un primer entusiasmo, como si tratara de amansar a la fiera etarra con la idea de que la aproximación interpolicial a Madrid no pase de ser un mero fenómeno de coyuntura.

Conviene no olvidar nunca que el sarampión de Lizarra se ha convertido en una dolencia crónica temporalmente dormida o adormecida, lista para manifestarse a voluntad si se produce algún atisbo de posibilidad para establecer con ETA, desde el estado mayor del PNV, una paz por separado. Una paz o un armisticio capaz de traducirse en una nueva tregua, tramposa por supuesto, precedida de un retorno de la Ertzaintza a sus viejas pasividades.

De momento, la "kale borroka" sigue actuando con la gasolina sin que se produzcan ya las detenciones de los primeros días, es decir, cuando los llamados "cipayos" recibieron órdenes de responder a las agresiones directas de los "cachorros" del terrorismo.

Arzallus ha agitado inoportunamente una verdad molesta. No necesitaba decirla, pero la ha soltado. Revelar que las Fuerzas de Seguridad del Estado no facilitan la anunciada información a la Ertzaintza es tanto como anticipar que no lo harán tampoco en el futuro. Es tanto como airear que "esto no funciona". Y para sus adentros, Arzallus se estará diciendo: "Ni falta que hace". Sobre todo si Balza y compañía tienen que corresponder con información a los eventuales "prestamos" que reciban de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.

Así, pues, al mismo tiempo que ETA restablece con su bombazo en Barajas la plena vigencia de la dura realidad, Javier Arzallus restaura el imperio de la desconfianza política. Sabe perfectamente que el nacionalismo gobernante en Vitoria nunca logrará convencer a Madrid de que la información prestada en régimen de colaboración interpoliciald será celosamente custodiada para usos ortodoxos de la Ertzaintza y no filtrada a los propios enemigos de la institución, ya de por sí suficientemente interferida en sus mecanismos internos.

Las gallegas
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 29 Agosto 2001

En las elecciones de 1993, el Partido Socialista de Galicia perdió nueve diputados y el Bloque ganó ocho. En las siguientes, en 1997, se repitió la experiencia: los socialistas perdieron otros tres escaños mientras el Bloque ganaba cinco. De este modo la joven coalición de Xosé Manuel Beiras consiguió ocupar el segundo puesto mientras el histórico PS caía al tercer lugar.¿Acaso los socialistas dieron alguna muestra de arrepentimiento, hicieron algún tipo de autocrítica, reconocieron sus errores?

Por el contrario, el discurso de Pérez Touriño nunca ha dejado de exhibir una rara seguridad. Como si a él y a sus compañeros de dirección les importara más fortalecer los contenidos nacionalistas que los propios de la izquierda.

Porque es evidente que el salto que han dado los socialistas al pasar del galleguismo cultural al nacionalismo político no sólo no les ha favorecido electoralmente sino que ha servido para ir entregando al BNG las pequeñas formaciones de izquierda y buena parte de su propio electorado.

Después de entrar en la vía del nacionalismo, ¿cabía esperar unos resultados distintos? La jugada estaba cantada. No había que ser profetas para que se produjera lo que más de uno veníamos diciendo en los últimos años: que la deriva nacionalista del PS de Galicia/PSOE venía a ser una confirmación de las tesis de Xosé Manuel Beiras y llevaba, por tanto, a la hegemonía nacionalista en los medios de la izquierda.

Bastaba aplicar la lógica para llegar a la siguiente conclusión: la mejor forma de sostener las ideas de Pérez Touriño es votar a Beiras. No es una «boutade». Si se trata de meter a Galicia por los derroteros de la reivindicación «nacional», ¿para qué andarse con atajos?, ¿por qué quedarse con los imitadores cuando se puede tener el original? Pero el sacrificio del electorado socialista en el altar nacionalista tiene precedentes: la autodestrucción del PC gallego, ciertamente minoritario pero quizá porque ya en los años de la transición tuvo la misma obsesión de levantar las banderas nacionalistas.

Los comunistas gallegos estaban convencidos como el PSUC de que llevando esa política se convertirían en la vanguardia «nacional» gallega. Y si el PSUC quedó en poca cosa a pesar de haber llegado a tener el dieciocho por ciento de los votos, ¿en qué podría quedar este PC gallego casi testimonial? En nada, como ocurrió. De aquellos lodos viene este Pérez Touriño, este Ribó gallego que pretende ser el Maragall de Galicia.

Pero si los errores de los socialistas gallegos pueden seguir llevando al fracaso de su partido (el que proporciona victorias municipales a Paco Vázquez), pueden ayudar al Bloque a conseguir la victoria y de ese modo pueden llevar al sistema español a una situación verdaderamente delicada. En efecto, si Fraga perdiera la mayoría absoluta y el PP fuera sustituido en el Gobierno gallego por una coalición de nacionalistas y socialistas se abriría un nuevo proceso en España, una nueva relación de fuerzas favorable a las propuestas confederales.

La caída de Fraga y la ascensión de Beiras y Pérez Touriño llevaría a un pacto de gobierno PNV/EA/PSE en el País Vasco (el fortalecimiento de las tesis de Odón Elorza frente a las de Nicolás Redondo); vendría a potenciar los acuerdos de gobierno de Baleares; confirmaría los vínculos de socialistas y nacionalistas en Aragón y llevaría a Pascual Maragall a la situación más favorable para llevar a cabo la transformación del Estado, la superación del autonomismo, la reconversión del Senado, la relectura de la Constitución.

Hasta tal punto son trascendentales los resultados de las elecciones gallegas que acaba de convocar el octogenario Fraga.

Galicia gerontófila
ANTONIO GALA El Mundo 29 Agosto 2001

La resistencia de Fraga a los accidentes, su acorazada piel de hipopótamo, así como su flotabilidad de corcho son lo único original que le encuentro. Ha pasado por toda la escala social, y ha sobrevivido «desde la princesa altiva/ a la que pesca en ruin barca». Uno se pregunta qué encuentra Galicia en este diplodoco. Toda su campaña electoral, aparte de inaugurar obras ya inauguradas o que jamás se realizarán, va a apoyarse en su salud física y en su imbatible marcha anadeante. Acabará como Adenauer ante un programa demasiado apretado en Madrid: «Aligeradlo, uno no tiene ya 80 años». Qué porvenir.

D. Manuel
ERASMO El Mundo 29 Agosto 2001

Verbófago, pantagruélico devorador de palabras: yqesunbellaco. Certificado médico para paliar al nacionalista Beiras y su abominable lance de la mala salud de Fraga. No olvidará Beiras que usar raza, religión, piel, lengua, sexo o salud en política es, más que inelegancia, algo casi tan nazi como mentarle a él sus psiquiatras.

Democracia clínica
JUAN JOSÉ MILLÁS El País 29 Agosto 2001

Ya sabemos que Fraga es capaz de acabar con un pobre corzo a puñetazos y de destruir toda la fauna marina pisoteando el mar, no necesitamos certificados médicos que lo constaten. Nunca nos ha preocupado su número de leucocitos, sino su número de neuronas. ¿Permitiría don Manuel que se las contaran con la alegría con la que se deja contar los glóbulos blancos? Seguro que no. Y es que a Fraga le haces el test de la mancha de tinta y siempre ve objetivos a abatir. Antes eran demócratas o urogallos, y ahora, ciervos o atunes: el caso es disparar.

Mientras escribo estas líneas veo la expresión de horror del pobre corzo al que se cargó la semana pasada. Espero que le diera una muerte rápida, y por la espalda, porque debe de ser horrible que la última imagen que te lleves al otro mundo sea la de un individuo gritón que te amenaza con perdigonazos de saliva antes de darte el tiro de gracia.

Fraga no sólo ha hecho mucho daño al bosque y a los demócratas, sino a la lectura. Recuerdo que de jóvenes, cuando ahorrábamos dinero para comprar nuestros primeros libros, un día dijeron por la tele que Fraga tenía en su casa 10.000 o 15.000 volúmenes, no recuerdo la cantidad exacta, y que se los había leído todos. Muchos lectores incipientes empezamos a coger miedo a la letra impresa, como es lógico, hasta que comprendimos la diferencia entre leer y pasarse los libros por la piedra. Hay gente convencida de que para atrapar las ideas contenidas en un papel conviene disparar al aire, para que las ideas salgan con las manos en alto. Pero una idea con las manos en alto es una idea muerta, no sirve para nada. De ahí que Fraga sea el ejemplo vivo de que se pueden leer 20.000 libros sin ningún provecho intelectual. Cuando me piden consejo sobre cómo hacer una campaña de iniciación a la lectura, siempre insisto en que no se trata de leer mucho, sino de leer bien, y para leer bien hay que extraer los conceptos con el cuidado con el que se saca un bígaro de su concha. Hay gente que se mete el bígaro entero en la bocaza, para comer más que los otros, pero no lo disfrutan.

No nos interesa, insisto, saber cómo tiene Fraga el hígado, sino cómo tiene la cabeza. Aunque qué digo: nadie en su sano juicio iniciaría una campaña electoral entregando un certificado médico a la prensa a modo de programa electoral. Fraga ha empezado a confundir su colesterol con su proyecto político. Está convencido de que el déficit se adecuará sin problemas a su velocidad de sedimentación, y de que el producto interior bruto (nunca mejor dicho) crecerá o disminuirá en función de su ritmo cardiaco. En este país sabemos muy bien lo que es vivir pendientes de unos análisis de orina. Cuando el equipo médico habitual que gestionó la agonía de Franco salía por la tele no daba las constantes vitales de un enfermo, sino las de un país, pues nos querían hacer creer que de la evolución de aquellas 'heces en forma de melena', de aquella mierda, en fin, dependía la salud de todos. Lo malo es que en cierto modo era así. De hecho, algunos políticos de extrema derecha, Fraga entre ellos, exhibieron antes de reciclarse el certificado de defunción de su caudillo como un proyecto político.

Éste es un país muy de certificados. Aquí siempre te han pedido papeles para todo. Fraga, que entonces pedía certificados de penales a los demócratas con la delicadeza con la que ahora exige la cornamenta a los ciervos, ha convocado a la prensa para anunciar el comienzo de la campaña electoral y ha repartido un certificado médico. La ocurrencia no tiene ninguna gracia. Más bien es para que se nos pongan los pelos de punta, pues cuando uno está muy empeñado en que el público conozca su perfil clínico es porque quiere tapar su perfil psicológico. El certificado médico de Fraga pretende tener sobre el electorado el mismo efecto narcótico que la última encuesta del CIS, que, curiosamente, parece un análisis clínico más que sociológico.

Quiere decirse que las encuestas del CIS son en estos momentos tan significativas como los telediarios de La Primera o los certificados médicos de Fraga. Todos conocemos gente con el hígado hecho polvo, pero con el sentido común intacto, del mismo modo que hay escritores fantásticos sin Nobel o actores prodigiosos sin Oscar. Quizá Fraga tenga estupendamente los riñones, pero hoy se gobierna con el encéfalo. ¿Qué tal, vacas locas aparte, anda don Manuel de encefalopatías?

Un verano para rectificar
JOSÉ IGNACIO CALLEJA El Correo 29 Agosto 2001

No es la primera vez que se me ocurre. Ni soy el primero que lo dice. Pero, ¿no merecería la pena considerar cuánto de lo que ETA hace y dice tiene como finalidad fundamental nuestra reacción precisa, la que venimos repitiendo todos como en una tragedia griega? Los políticos de todas las administraciones, los medios de comunicación, los profesores y analistas sociales, los movimientos sociales por la paz, todos y siempre corriendo tras los medios de comunicación para extender la última palabra de condena y el penúltimo argumento contra la sinrazón de la violencia terrorista.

Y, al fondo, las familias y las cuadrillas, los compañeros de trabajo, los amigos y uno mismo dándole vueltas a lo que los medios, hoy y mañana, destacan como prioridad informativa. Ahora es un asesinato cruel, todos son crueles; después, es una bomba en no sé qué empresa; allí, otra bomba en el rellano de la escalera de una planta, donde tiene la vivienda alguien al que le ha tocado el estigma de enemigo; aquí, unos contenedores que arden en algún lugar de cualquier ciudad. Todo seguido, todo al comienzo de un informativo, todo sumado, todo con la aureola de extraordinario. ¿Quién dejaría de hacerlo con semejante éxito mediático? Pero si éste es el propósito de la quema de un contenedor: ¡que lo diga el informativo de las nueve de la noche! ¡Lo sabe todo el mundo, lo saben quienes lo dicen, y lo dicen mil veces, como si fueran mil contenedores!

A mi juicio, hay que recapacitar sobre la forma en que los medios están tratando la cuestión de ETA y su violencia terrorista. Los que tomamos la palabra tantas veces, tenemos que plantearnos que casi todo está dicho hace tiempo; que las cartas están marcadas y la jugada casi definida. Los especialistas en comunicación tienen la palabra a la hora de aclarar si no es cierto que una noticia mil veces repetida y monocorde, o se difumina como noticia, o adquiere la condición de lo extraordinario e inevitable. En este segundo caso, a mi juicio, el que sucede con ETA, la corrupción de lo mejor, cual es el deseo de crear conciencia moral y democrática contra ellos, concluye en lo peor, la propaganda para una violencia perversa que cobra las características de inevitable e invencible.

No es mi intención, por supuesto, acabar con el mensajero de las malas noticias. Ni la libertad de información, ni el derecho a estar informado, irrenunciable para los ciudadanos, lo permitirían. Pero algo huele a excesivo en todo esto. Si me equivoco, corregiré. ¿Es inevitable que ETA y todas sus acciones, repito todas sus acciones, sea cual sea la barbaridad que representen, y todas sus palabras, sea cual sea la novedad que contengan, todas y siempre sean noticia de primera página? Algo, demasiado bueno para ellos, se les está regalando alegremente y algo, demasiado fácil y rutinario para nosotros, nos tiene prisioneros.

Una vez que algo o alguien se postula como chivo expiatorio de todas las maldades, y mira que ETA ha dado motivos, los medios, los analistas y la opinión pública vamos de bruces en la misma y única dirección. Ya nos podemos dar cuenta de la manipulación a la que nos someten; con sumo gusto, y sin duda con sólidos argumentos, volvemos al papel que ellos, ETA, nos han asignado a cada uno. Con furia e indignación, aquí y allá prestamos nuestro coraje para que la sociedad entera se entere, se indigne y, al cabo, inevitablemente, se ahogue en la percepción de un mal, ETA, poderoso, constante e inevitable. Aquí hay un exceso, quizá difícil de evitar, pero un exceso que para sí quisieran los pacificadores y la democracia. O, ¿es que en esta sociedad sólo puede alcanzarse la atención decidida de los medios cuando se practica la violencia? ¿No nos hemos acostumbrado a una audiencia fácilmente retenida con noticias sobre ETA? No propongo que nos callemos sobre ella, sino que atendamos a cómo podemos ser más fuertes, más firmes y más libres en la defensa de nuestros derechos fundamentales frente a ETA. Lo cual no es exactamente igual que acumular adjetivos de condena.

Concepto de España
Cartas al Director ABC 29 Agosto 2001

En ABC leí: «Por lo demás, los partidos de la Declaración de Barcelona recordaron que su objetivo es un nuevo marco legal que reconozca la existencia del País Vasco, Cataluña y Galicia como «naciones dentro del Estado español». Según Arzalluz, los nacionalismos vasco, catalán y gallego son los grandes problemas no resueltos del Gobierno de Aznar».

Hasta aquí nada nuevo. Ahora bien, a un leonés de nacimiento, que es quien estas líneas escribe, con sangre de leoneses, catalanes y manchegos de pura cepa, le gustaría que el sumo sacerdote Arzalluz, en uno de sus sermones en la campa le orientase sobre puntos que nunca han sido clarificados para quienes, como el que suscribe, a pesar de la sangre que llevan, piensan que no pueden ser encuadrados en ninguna de las tres naciones que, al entender de los partidos de la Declaración de Barcelona, forman parte del Estado español, en tanto que sigan negando rotundamente lo de la autodeterminación y otras zarandajas. ¿Puedo «crearme» una nueva nación, por ejemplo León, pensando que en su momento fue reino, o La Mancha, después de haber sido escrito «El Quijote»? En resumen, ¿en cuántas y cuáles naciones dividimos el Estado español?

Independientemente de la contestación que pueda tener la anterior pregunta surge otra más concreta: ¿cuáles son los límites geográficos marcados sobre un mapa de (llamémosla por su nombre) España de cada una de las tres naciones de la susodicha Declaración de Barcelona? Como leonés, vecino de Galicia, los límites de ésta no me ofrecen duda, ya que, en el peor de los casos podría constituirse, lindando con ella, la nación de «El Bierzo». Con relación al País Vasco, sus aspiraciones sobre, no con, Navarra son archiconocidas. En cuanto a Cataluña, ¿no pretenderán arañar algo de la Comunidad de Valencia, o de la de Aragón?

Las preguntas quedan hechas. Su contestación por parte de la persona a la que se dirigen, dada su ambigüedad, no la espero. Sirva para que los restantes españoles y digo restantes porque, de momento, ellos tampoco pueden dejar de serlo, mantengan vivo el concepto de España.

Luis Martín Pérez. Madrid.

Atacan el domicilio de un colaborador de «El Diario Vasco» y de «Basta ya»
SAN SEBASTIÁN. ABC 29 Agosto 2001

Los proetarras atacaron al mediodía de ayer en San Sebastián, con un artefacto casero, el domicilio del dibujante colaborador de «El Diario Vasco» y miembro de la plataforma «Basta ya», José María Alemán, sin que hubiera que lamentar desgracias personales, mientras que los daños materiales fueron escasos debido a un error en el mecanismo. Es el sexto ataque que sufren personas relacionadas con el periódico guipuzcoano a cargo de ETA o de sus grupos de apoyo.

El ataque fue perpetrado a las doce menos diez de la mañana, cuando los proetarras colocaron un artefacto compuesto por un cohete pirotécnico y una botella de líquido inflamable en el rellano de la puerta del domicilio particular del dibujante, situado en la calle Secundino Esnaola.

La explosión sólo activó el cohete pirotécnico y no se extendió a la botella de líquido inflamable, por lo que los daños materiales fueron escasos. En el momento del ataque, el colaborador del rotativo guipuzcoa se encontraba en su vivienda. José María Alemán colabora como dibujante en la sección de Opinión, del citado rotativo. En su edición de ayer insertaba una ilustración sobre la crisis en Oriente Medio.

El ataque de ayer supone el sexto atentado, bien de ETA o de los grupos que practican la «kale borroka», que sufren personas relacionadas con «El Diario Vasco». El pasado 24 de mayo ETA asesinó al director financiero del rotativo guipuzcoano, Santiago Oleaga. Antes, el 22 de octubre, especialistas de la Ertzaintza desactivaron un paquete bomba que la banda remitió al domicilio en San Sebastián de José María Velilla Muguruza, decano del Colegio de Abogados y consejero de «El Diario Vasco», quien sospechó del envío y avisó al Departamento del Interior.

Asimismo, la desarticulación del «comando Ttotto», el pasado mes de febrero, reveló que ETA preparaba un atentado para dinamitar el edificio de este periódico. Además, los pistoleros habían seguido en diferentes ocasiones a su director.

EN EL PUNTO DE MIRA
En este contexto de acoso, el rotativo guipuzcoano fue objeto el año pasado de tres acciones de violencia callejera. El 29 de abril los proetarras lanzaron un cóctel molotov contra su delegación en Tolosa, mientras que el 14 de mayo hizo explosión un artefacto casero junto a una oficina en San Sebastián. El pasado 7 de diciembre varios desconocidos colocaron un explosivo de fabricación casera ante la puerta de la delegación del diario en la localidad guipuzcoana de Eíbar, que no llegó a estallar.

Además, con la acción de ayer, los proetarras han atacado en dos ocasiones a ciudadanos de San Sebastián relacionados con «Basta ya», a lo que cabe añadir el asesinato del periodista José Luis López de la Calle, portavoz de esta plataforma cívica, a manos de la banda terrorista ETA.

El Gobierno vasco condenó este último ataque contra el colaborador de «El Diario Vasco» y destacó que «un país puede construirse sólo en libertad cuando existe libertad y pluralidad de medios de comunicación». El diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe, se unió a la repulsa y reclamó que se defiendan con «determinación» principios como la vida, la libertad de prensa y la libertad de opinión y pensamiento, «que son los pilares básicos para una convivencia digna en paz y libertad».

Sudupe consideró que el ataque contra el domicilio del colaborador de «El Diario Vasco» tiene un objetivo claro: «amedrentar al conjunto de la sociedad vasca, aplastar cualquier contraste libre de opiniones e imponer un pensamiento único totalitario que sólo tiene un referente ideológico: el cruel ejercicio de la violencia».

El diputado general de Guipúzcoa denunció que el proyecto de los violentos es «totalitario», basado en la sumisión de la sociedad, para lo cual «necesitan ahogar la libertad de expresión y de pensamiento».

Por su parte Eusko Alkartasuna también mostró su condena hacia este nuevo acto de violencia terrorista y subrayó que este nuevo atentado supone una «agresión inadmisible contra la libertad de expresión e información».

TRAS LAS CRÍTICAS DE BATASUNA
Precisamente, el pasado fin de semana los proetarras, entre otras fechorías, atacaron la sede de la cadena Ser en Irún. Se da la circunstancia de que estos ataques se producen días después de que Batasuna arreciara contra los medios de comunicación por el tratamiento que dieron a la explosión de un juguete bomba que costó la vida a una mujer y heridas muy graves a su nieto.

Un total de 17 detenidos en el casco viejo de Vitoria por incidentes con la Ertaintza
VITORIA. Agencias ABC 29 Agosto 2001

Un total de 17 jóvenes fueron detenidos la pasada noche en un ´gaztetxe´ del casco viejo de Vitoria como consecuencia de los incidentes que provocaron con una patrulla de la Ertzaintza, según informó la Policía Autónoma.Alrededor de las nueve y media de la pasada noche, según relató la Ertzaintza, una pareja de agentes se encontraba realizando diligencias relacionadas con un vehículo en la calle Fray Zacarías Martínez cuando un joven salió de un ´gaztetxe´ ubicado en esa calle y se dirigió hacia ellos con una pancarta en la que se podía leer "ETA, mátalos". 

Los ´ertzainas´ intentaron detenerlo pero el joven se resistió y logró retroceder hasta la puerta del local, donde recibió ayuda de un grupo que continuó profiriendo amenazas de muerte contra los agentes de la Policía autónoma y agrediéndolos, teniendo que ser éstos posteriormente atendidos aunque pronto fueron dados de alta. La pareja de ´erztzainas´ pidió refuerzos y hasta el lugar se desplazaron dos furgonetas de la Policía autonómica. Los jóvenes se atrincheraron en el interior del ´gaztetxe´ cerrando la puerta, que tuvo que ser derribada por la Ertzaintza con la ayuda de una de sus furgonetas. Finalmente fueron 17 los detenidos acusados de atentado contra agentes de la autoridad y desobediencia grave. De ellos, dos jóvenes, incluido el primero que apareció con la pancarta, están acusados además de un delito de apología del terrorismo. Se trata de los vecinos de Vitoria G. M. G, de 25 años, y P. M. B. M, de 22. Junto a ellos, los otros 15 detenidos se encuentran en estos momentos en dependencias policiales, explicó la Ertzaintza.

Dimiten los tres ediles de UPN en un pueblo gobernado por EH para no llevar escolta
El presidente navarro justifica las renuncias de Irurtzun porque 'la política no exige mártires'
MIKEL MUEZ  Pamplona El País 29 Agosto 2001

Los tres únicos concejales de Unión del Pueblo Navarro (UPN) en Irurtzun, localidad de menos de 2.000 habitantes gobernada por EH, han presentado su dimisión en bloque alegando 'razones personales'. La escolta impuesta a sus ediles por la dirección del partido, tras el asesinato el pasado 14 de julio del concejal de UPN en Leitza José Javier Múgica, ha sido el desencadenante de estas dimisiones, según reconoció a EL PAÍS uno de los afectados, Santos Carballo. 'La política no exige mártires, y al final estas decisiones son comprensibles', declaró el presidente de Navarra, Miguel Sanz. El lunes formalizó su dimisión otro concejal de UPN, Juan Eransus, cuyo comercio en Villava fue atacado el pasado 4 de agosto.Santos Carballo Sanz, un trabajador industrial afiliado a UPN desde 1991, Juana Gallego López y Ana María Antolín, ambas amas de casa y candidatas independientes en la lista municipal de UPN, formalizarán sus renuncias en el próximo pleno, aún por convocar. Ninguno de ellos ha sufrido atentados o amenazas y, según aseguró ayer el alcalde de Irurtzun, Eduardo Murugarren, de Euskal Herritarrok (EH), al margen de diferencias políticas, la relación personal entre los corporativos era buena. La formación independentista gobierna con tres ediles, los mismos que tenía hasta ahora UPN y otra agrupación independiente.

Sin embargo, el presidente de Navarra y de la formación foralista, Miguel Sanz, admitió que las dimisiones 'no son ajenas al mundo de la violencia'. 'La política no exige mártires y estas decisiones personales son comprensibles', declaró a RNE.

La renuncia de estos tres ediles se suma a la de su compañero de Villava Juan Francisco Eransus, que la materializó anteayer en un pleno, y se produce a apenas mes y medio de que ETA asesinase en Leitza (localidad distante unos 20 kilómetros de Irurtzun y 40 de Villava), con una bomba lapa, al también edil regionalista José Javier Múgica. Fue el segundo concejal de UPN asesinado por la banda tras Tomás Caballero, edil de Pamplona tiroteado en mayo de 1998. La policía detuvo en noviembre de 2000 a un etarra que se disponía a matar a otro corporativo regionalista de Pamplona.

La imposición de escolta a los cargos públicos navarros objetivos potenciales de ETA ha complicado su vida cotidiana hasta extremos insoportables para algunos de ellos. Según el plan negociado por UPN y el Partido Socialista de Navarra-PSOE con el Ministerio del Interior -cuya primera fase, con 148 guardaespaldas privados, ya está operativa-, llevar protección es obligatorio para todos sus concejales. Quienes la rechacen deberán argumentarlo en un escrito dirigido al partido que lo exonera de responsabilidad.

Irurtzun es la localidad cabecera del valle de Sakana, un área de fuerte implantación de Batasuna en la que, según expertos de la lucha antiterrorista, residen los miembros legales (no fichados) de un comando de ETA que sería el presunto responsable de los últimos asesinatos en Navarra: el del subteniente Francisco Casanova, tiroteado en Berriozar el 9 de agosto del año pasado, y el ya citado de Múgica.

El propio Carballo reconoció ayer a EL PAÍS que, aunque tenía tomada desde hace tiempo su decisión de dejar el Ayuntamiento 'por motivos personales' tras 11 años como concejal, la situación que atraviesan sus compañeros es muy complicada. 'Yo volví de vacaciones el día 11 y tenía ya un escolta esperándome. Inmediatamente le pedí que se marchara y poco después presentamos las renuncias ante el consistorio', explicó. 'No nos vamos por un acoso violento directo', reiteró el edil, 'si bien momentos de tensión hemos vivido siempre y yo no estaba dispuesto a aceptar una escolta'.

Alberto Catalán, secretario general de UPN, reconoció que su partido tendrá dificultades para confeccionar futuras candidaturas municipales ante la presión de los terroristas y su entorno. De hecho, Irurtzun fue la única de las 15 localidades del valle de Sakana donde UPN logró presentar lista propia y entrar en el Ayuntamiento en las municipales de 1999. Catalán aseguró, no obstante, que los tres concejales serán sustituidos en breve.

El comité local regionalista de Villava se reunió también ayer para analizar la renuncia de Eransus, cuyo negocio familiar fue atacado con un artefacto casero el pasado 4 de agosto. El candidato que le seguía en la lista, padre de cinco hijos, se ha negado a relevarle y su plaza la ocupará probablemente el sexto de la candidatura, José Luis Medrano, quien ya fue concejal la pasada legislatura. Los actuales cuatro ediles de UPN en Villava han sufrido ataques de la kale borroka.

No es éste el último problema del partido regionalista. Su grupo municipal en Tafalla sigue buscando un sustituto a la edil Ana Belén Ruiz Valencia, quien dimitió en abril. Ruiz también alegó motivos personales al dejar el puesto, aunque fue víctima de una agresión del entorno radical en un pleno del año pasado. El alcalde, Luis Valero, de UPN, declaró a Europa Press que siguen buscando sustituto, pues tres candidatos han rechazado ya el puesto: 'Vamos por el número diez de la lista porque hay que preguntarlo personalmente'.

El poder municipal (y III)
Juan Alberto BELLOCH La Razón 29 Agosto 2001

No puedo terminar esta serie de artículos dedicados al poder municipal sin hacer una expresa referencia al marco europeo. Como es sabido, la institucionalización de las regiones y de los municipios dentro de la Unión Europea es relativamente reciente. Es Maastrich quien, recogiendo los postulados de la «Carta Comunitaria de las Regiones» aprobada por el Parlamento Europeo en 1988, consagra su papel en el entramado comunitario a través de dos grandes mecanismos. Por un lado, la creación del Comité de Municipios y Regiones y, por otro lado, la creación de unos nuevos «Fondos de Cohesión», de unos nuevos fondos estructurales que favorecían de manera especial a España y que, justo es recordarlo, fueron obra cuasi personal de Felipe González.

   Mi conversión a la fe municipalista no me permite, con todo, comulgar con algunos de los mitos que circulan en el discurso político acerca del papel que regiones y municipios deben desempeñar en la futura unión política europea. Así, no considero aceptable el mito nacido en el seno del nacionalismo excluyente según el cual una «Europa de las Regiones» (los nacionalistas se olvidan siempre de los municipios) estaría llamada a sustituir a una supuestamente nefasta, fría y burocratizada «Europa de los Estados». No comparto tampoco el excesivo optimismo de quienes ven en un futuro inmediato la posibilidad de convertir al Comité de las Regiones y de los Municipios en una especie de Senado territorial europeo, dentro de una perspectiva federal.

   En lo relativo al mito de la Europa de las Regiones, la primera dificultad estriba en que no está generalizada la regionalización en el conjunto de Europa. Hay, al menos, tres grupos de países, compuesto el primero por los estados federales o fuertemente regionalizados (Alemania, Bélgica, Austria, España o Italia), integrado el segundo por estados con sistemas regionalizados de escaso peso político o no aplicables a todo el territorio (así, Francia, Portugal o el Reino Unido) y finalmente, el tercero, formado por estados unitarios pero con fuerte implantación de los poderes locales (Grecia, Países Bajos, Irlanda, Suecia, Noruega y Dinamarca).

   Se percibe en el marco europeo, por tanto, un nuevo nivel de forcejeo o tensión competitiva entre los defensores de las regiones y los defensores de los municipios, tensión que se suma a las ya clásicas de las regiones frente a los Estado-Nación y de los Estado-Nación frente a las instituciones comunitarias.

   Pero es que, además de esa dificultad, entiendo que una Europa sólo de las regiones y de los municipios es algo que está fuera de la realidad. Un pronóstico fundado del papel de los Estados miembros en la construcción de Europa en los próximos 10 años, pues más allá de ese margen en política no se hacen previsiones sino a lo sumo visiones mágicas, evidencia que seguirán siendo los agentes básicos del proceso de unificación europea. Primero, por razones operativas y de eficiencia. No es posible trabajar en serio con más de 200 sujetos protagonistas (ya es bastante difícil trabajar a «15»). Pero segundo, también por razones políticas, pues es obvio que ningún Estado permitirá en salvaguardia de sus propios intereses, aventuras disgregadoras de clase alguna.

   Desde la óptica estrictamente municipalista es evidente que un eventual desarrollo del modelo regional europeo pretendido por los nacionalistas sería profundamente contraproducente. La realización de la quimera nacionalista equivaldría en la práctica, basta en efecto con ver lo que realiza en aquellas regiones en que gobiernan, nos sumergiría en la pesadilla sin sentido de centenares de Estado rigurosamente napoleónicos y centralistas, pues es obvio que los nacionalistas se obstinan en reproducir hasta los más mínimos detalles, en el marco de sus competencias, el modelo tradicional de Estado-Nación decimonónico sólo que a menor escala territorial.

   Lo anterior no significa que los municipios y, en particular, las grandes ciudades deban renunciar a participar en la política comunitaria ni significa tampoco que carezca de sentido avanzar hacia una Europa que las aglutine, una «Europa de las Grandes Ciudades» que concurra con la Europa de las Regiones y con la Europa de los Estados. Lo que me parece más que dudoso es confiar el desarrollo de la autonomía municipal a una supuesta voluntad descentralizadora de las Regiones. No debería ser cuestión de elegir entre Estado o Comunidad Autónoma pues la solución es que sea la propia Unión Europea quien fije los instrumentos imprescindibles para que los municipios puedan ejercer su autonomía.

   Dentro de la política comunitaria la presencia de las grandes ciudades debería articularse a través de diversas vías. En primer lugar, participando en el proceso interno de formación de la posición de los Estados miembros ante las instancias comunitarias. En segundo lugar, a través del desarrollo legislativo y ejecución del derecho comunitario en todas aquellas materias que sean de su competencia. Y en tercer lugar, quizá lo más importante, interviniendo como agentes en la ejecución de las políticas comunitarias, especialmente en la gestión de los fondos estructurales (evitando el protagonismo casi exclusivo del Estado y de las Comunidades Autónomas) y de los fondos de cohesión (evitando el protagonismo exclusivo de Estado).

   Un futuro razonable y deseable es apostar porque haya más Europa de las grandes ciudades, que respete los hechos identitarios pero que al propio tiempo coexista con la Europa de los Estados, pues a éstos compete el mantenimiento y fortalecimiento de los principios de cohesión y de solidaridad interterritorial.

El PSOE entierra cualquier debate del pacto, alertado del beneficio electoral para el BNG
El frontal rechazo de Vázquez ha sido determinante en este radical cambio de postura
Los socialistas gallegos han decidido poner punto y final a las especulaciones sobre un posible pacto postelectoral con el BNG.
Si hasta ahora habían aceptado el juego de guiños de los nacionalistas con una posición ambigua para determinar la reacción en el electorado, la convicción ahora de que un acuerdo sólo beneficiaría al Bloque, unida a las constantes presiones del sector afín al alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, ha motivado que el partido se replantee su estrategia electoral y vaya a enterrar este debate: «Ni hubo ni habrá contactos, sólo un juego interesado».
Mar Villasante - Madrid.- La Razón 29 Agosto 2001

Un día después de que el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, anunciara la convocatoria de las elecciones en Galicia, que se celebrarán el 21 de octubre, los socialistas gallegos han cerrado la puerta a un hipotético pacto con los nacionalistas gallegos, pese a la posición ambigua mantenida durante los últimos meses.

   Estaban «a la expectativa», según indicaron fuentes del propio partido, hasta saber cuál podía ser el impacto de este posible acuerdo y si llegaba a beneficiarles pero, a la vista de los sondeos y de que esencialmente era de utilidad para el BNG, han querido poner fin al «flirteo».

Presiones
En este cambio de actitud han sido determinantes también las constantes presiones del sector que encabeza el alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, que desde el primer momento se opuso al acercamiento con una formación integrante ¬junto a PNV y CiU¬ de la Declaración de Barcelona, que cuestiona la Constitución y con la que difiere en los conceptos tanto del conjunto de España como de Europa.

   Desde el partido se explica que la ambigüedad mantenida hasta ahora ha sido «calculada», que la predisposición inicial era contraria al pacto, pero que se aguantó hasta que arrancara la campaña, en cierto modo, para mantener viva la ilusión del electorado y observar cómo reaccionaban ante la posibilidad de forjar una alternativa al Gobierno de Manuel Fraga. En todo caso, los socialistas se muestran como objeto de un juego dirigido por los nacionalistas, que abrieron esta «partida» conscientes de que con esta estrategia podían recoger sus frutos y saldrían potenciados de cara a las elecciones. Y así fue hasta que los militantes pusieron «el grito en el cielo» para que se aclarara «de forma categórica» que «no hay ninguna posibilidad» de que salga adelante.

   Los socialistas gallegos niegan que se haya mantenido ningún tipo de contacto, a cualquier nivel, con los nacionalistas, y se atreven a asegurar incluso que tampoco los habrá en el futuro. En lo que existe total incertidumbre es en lo que ocurriría en el caso de que el PP perdiera su mayoría absoluta. Los miembros consultados han eludido aventurar si cabrían o no las negociaciones, sobre todo si el PSdG quedara como segunda fuerza, y despejan cualquier certeza de que se producirían apuntando que «puede haber sorpresas», como que los socialistas prefieran pactar con los populares antes que con los nacionalistas.

A vueltas con la salud
Con todo, lo que sí han dejado claro es que a partir del día 1 de septiembre «no se volverá a hablar más de este tema» y se empezará a entrar en las cuestiones de campaña «realmente importantes», una campaña en la que, al contrario que el BNG, se evitará especular con la «salud» del actual presidente autonómico. «Si sólo nos centramos en eso, ya nos podemos retirar todos», dicen.

   En esta línea, el secretario general del PP gallego, Xesús Palmou, señaló ayer ¬en declaraciones a la Ser¬ que se ha creado un debate falso sobre la sucesión de Fraga y su estado de salud, que la oposición quiere utilizar para «encubrir la ausencia de ideas y de un proyecto político».

   Después de que Fraga avalara su salud con certificados médicos, el candidato del BNG, Xosé Manuel Beiras, dijo ayer «celebrar» que su adversario se encuentre bien y matizó que esta es una «razón de más para que no eluda» debatir con él.

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