AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 10 Septiembre  2001
#Impotencia y terrorismo
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 10 Septiembre 2001

#Europa contra la violencia
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 10 Septiembre 2001

#Los cristianos y el catalán
Editorial La Razón 10 Septiembre 2001

#Mayor Oreja: «La estrategia del PNV es una Estella a plazos»
Redacción - Vitoria.- La Razón 10 Septiembre 2001

#Pujol ratifica la tesis del obispo de Gerona de que «el deber del cristiano es hablar catalán»
Tate Santaeulària - Barcelona.- La Razón 10 Septiembre 2001

#«Hay que ser muy abiertos porque la guerra entre lenguas es siempre mala»
VALENCIA. ABC 10 Septiembre 2001

#ETA advierte a Batasuna
Editorial ABC 10 Septiembre 2001

#La Ertzaintza soporta, sin detenciones, el ataque de 50 jóvenes a una comisaría
BILBAO. M. Alonso ABC 10 Septiembre 2001

#Las bromas se pagan
Enrique de Diego Libertad Digital 10 Septiembre 2001

#Miedo y cotidianeidad «En la convivencia con el miedo ajeno nos jugamos nuestra propia dignidad»
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA JOSÉ IBARROLA El Correo 10 Septiembre 2001

Impotencia y terrorismo
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 10 Septiembre 2001

Se cree que en el terrorismo está el último recurso de la impotencia de la idea nacionalista. Tal creencia no tiene mucho fundamento. En bastantes casos (Irlanda, Israel, Argelia) no ha sido el último, sino el primer recurso de la idea de liberación contra la potencia ocupante. Y en otros (Palestina, Balcanes) no ha sido signo de impotencia política, sino militar. Algo cierto se barrunta, sin embargo, al relacionar terrorismo e impotencia del nacionalismo. El error surge de la generalización. Pues hay distintas clases de impotencia de las ideas, según su grado de potencial. La que sostiene al terrorismo no puede asimilarse, por ejemplo, a la que sustenta al partido comunista. Aquella es una idea-fuerza y ésta una idea-número. La evolución del comunismo, desde idea-fuerza a idea-número, lo ha llevado a su impotencia parlamentaria.

   Las grandes ideologías, al ser asumidas por los partidos de masas, padecieron un cambio similar. Esta transformación no ha sido estudiada por la ciencia política. Y es una de las causas de la ignorancia intelectual de la idea-fuerza que constituye el nacionalismo terrorista, a diferencia de la idea-número en que se ha convertido el nacionalismo parlamentario, después de la derrota militar de la idea-fuerza encarnada en el nacionalismo fascista. Esta ignorancia explica el error de Arzallus cuando dice que el PNV persigue los mismos fines políticos que Eta, pero por distintos medios. Los fines de una idea-fuerza jamás pueden coincidir con los de una idea-número, porque la moral de fines de aquella es incompatible con la de ésta.

   Corresponde a Alfred Fouillée el mérito de la elaboración filosófica del «Evolucionismo de las ideas-fuerzas» (1890) y de «La moral de las ideas-fuerzas» (1908). Todas las ideas tienen energía, pero sólo algunas son, ellas mismas, una fuerza. Los estados de conciencia pueden llegar a ser factores reales de la acción, si la intensidad de la idea, la idealidad, se une a la revelación interior de una energía, de un potencia, de un puro apetito de hacer. En estos casos excepcionales, la moral de la idea-fuerza se vincula a la conciencia emo cional de potencia y resistencia. Y lo asombroso en esta confusión de conciencia y energía, presente en las formas extremas de egoísmo criminal, es que sea capaz de crear y jerarquizar valores objetivos opuestos a los de la moral de idea-número.

   Eta no es una idea sin moral, sino una idea-fuerza que hace de la conciencia nacional la única fuente de moralidad, al modo como el ejército lo hace en la guerra. Y no tanto porque su ideal nacionalista sea más fuerte que el del PNV, pero sí porque lo actualiza con el activismo de su potente conciencia sentimental de la nación vasca, destructora de resistencias. Mientras dure su creencia (alimentada por la catastrófica política de gobiernos y medios) de que está destruyendo resistencias, Eta no accederá a la conciencia de que es impotente para ganar la Independencia perseguida con la idea-número del nacionalismo parlamentario.

   Las ideas-número (distintas de las ideas aritméticas de número) carecen de energía emocional para la acción y procuran su fuerza, fuera de ellas, en la adición de voluntades homogéneas que las porten o soporten. De este modo transforman su cualidad idealista, inoperante, en cantidad democrática operativa. La izquierda nacionalista, sin complejos fascistas, participa de la idea-fuerza de nación como voluntad nacional actuante a través del activismo de su militancia. No tiene sensación de impotencia. La derecha nacionalista emergente del antifranquismo se debate en la potencia impotente de la idea-número de nación, para llegar al derecho de secesión por mayoría electoral. La idea-fuerza de Eta tiene más consistencia ideológica que la idea-número del PNV.

Europa contra la violencia
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 10 Septiembre 2001

Nunca es tarde si la dicha es buena. Por fin, el Parlamento europeo ha votado la orden europea de busca y captura y la supresión de los procedimientos formales de extradición. Ahora, lo que procede es que los gobiernos de los Estados miembros materialicen la «invitación» que ha realizado la eurocámara. Dentro del más escrupuloso respeto a lo políticamente correcto, para nada se habla de crímenes ni asesinatos, los eurodiputados expresan en la resolución una obviedad: que ninguna ideología puede justificar los actos terroristas acaecidos en la UE, aunque el móvil aducido sea el político. Ni los acaecidos en la Unión Europea, añadimos nosotros, ni en ninguna otra parte.

   La propuesta de los parlamentarios europeos afirma que «cualquier conflicto de orden político, social y ecológico puede y debe ser resuelto a través de los cauces previstos en un Estado democrático y de Derecho, por lo que nada puede justificar el uso de la violencia terrorista». La iniciativa del Parlamento de Europa no puede ser más oportuna para España. Hay que recordar que el ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, afirmó durante la pasada campaña electoral al Parlamento vasco que esta iniciativa de los eurodiputados supondría la cuenta atrás para acabar definitivamente con Eta.

   Tras estas palabras del ex ministro del Interior es imposible que los Estados miembros no atiendan con urgencia la propuesta del Parlamento europeo. Si los gobiernos europeos dieran la espalda a esta iniciativa, estarían siendo cómplices de la existencia de Eta.

    La iniciativa parlamentaria aprobada la pasada semana es de tal importancia que se perdonan determinadas expresiones contenidas en la resolución. Porque decir, como se dice, que «el terrorismo es una expresión de intolerancia», es, además de una ramplona obviedad, un desaforado homenaje a lo «políticamente correcto». Un intolerante no va por ahí, necesariamente, poniendo bombas bajo los coches ni pegando tiros por la espalda. En cualquier caso, bienvenida sea esta iniciativa parlamentaria.

   La eurocámara se distancia de los Estados Unidos y pide sanciones diplomáticas contra los Estados que apoyen los actos o grupos terroristas. Y decimos que se distancia de los EE.UU. porque todos recordamos cómo reaccionó este país contra Libia como consecuencia de un acto terrorista: bombardeando su principal ciudad, Trípoli, y obligando a Gadaffi a no atentar más contra los intereses norteamericanos.

   Como bien ha dicho el portavoz del PP en Estrasburgo, Gerardo Galeote, con el desarrollo de estas medidas, «la justicia dispondrá de más instrumentos para garantizar las libertades que hoy el terrorismo ha limitado para miles de europeos. Europa hace un acto de reparación histórica. Hoy se salda una deuda de indiferencia». Cierto.

Los cristianos y el catalán
Editorial La Razón
10 Septiembre 2001

En Cataluña y en el País Vasco son ya demasiados los casos en los que determinados obispos españoles se sienten tentados a utilizar su magisterio en clave nacionalista. El último, el del obispo de Gerona, Jaume Camprodón, que ha dedicado su última pastoral ni más ni menos que a explicar a su grey que «la responsabilidad de los cristianos de la calle es hablar correctamente la lengua [catalana] y usarla en las conversaciones con todos los ciudadanos de Cataluña».

   Desconocíamos, hasta ahora, que la responsabilidad de un cristiano, religión universal, estriba en hablar determinada lengua. Podríamos entender que un nacionalista, y el obispo Camprodón parece que lo es, aconseje a sus conciudadanos el empleo de un idioma, si así lo considera oportuno. Pero en su condición de tal, de ciudadano. No de cristiano.

   Porque no es más cristiano hablar en catalán que en castellano, en inglés que en ruso. Ni es más responsable un cristiano por su forma de comunicarse, sino por su forma de actuar de acuerdo a la ley de Dios.

   El problema es la confusión de algunos obispos entre una posición política, en este caso de política lingüística, y la posición moral. El ciudadano Camprodón puede defender el catalán como crea conveniente. A nosotros también nos parece una lengua de excepcionales valores. Pero no lo utilice como bandera política, porque si el obispo se mete en política, los que no piensen como él pueden considerarse rechazados por la Iglesia. O, lo que es peor, rechazar a la Iglesia.

Mayor Oreja: «La estrategia del PNV es una Estella a plazos»
Redacción - Vitoria.- La Razón 10 Septiembre 2001

El presidente del Grupo del PP en el Parlamento Vasco, Jaime Mayor Oreja, adelantó ayer que uno de los objetivos de su partido en el próximo curso político es «hacer frente a la estrategia actual del PNV, que es una Estella a plazos».

   Mayor Oreja, en una entrevista concedida a Efe, explicó que el nacionalismo y el Gobierno vasco tienen un «calendario preestablecido» en el que en una primera etapa «van a tratar de vender la idea de una regresión autonómica en el País Vasco». «Esa regresión autonómica es un invento para justificar una burda estrategia», añadió.

    Mayor Oreja argumentó que tras esa etapa los partidos nacionalistas «venderán la deslegitimación del desarrollo autonómico actual» y, al final, intentarán desarrollar una «fase de superación del marco jurídico-político».

Pujol ratifica la tesis del obispo de Gerona de que «el deber del cristiano es hablar catalán»
Alberto Fernández le pide que «no interfiera en la libertad» de los habitantes de la Autonomía
La proximidad de la Diada de Cataluña, que se celebra el próximo 11 de septiembre, hace renacer los sentimientos históricos más arrinconados en las memorias de los catalanes. Prueba de ello es la polémica carta episcopal que publicó ayer la hoja parroquial del obispado de Gerona, escrita por su obispo, Jaume Camprodon. En ésta afirma que un cristiano catalán tiene la responsabilidad de hablar la lengua autonómica. Tesis que defiende con el temor de que la lengua minoritaria retroceda en el bilingüismo. El apoyo de Pujol a la misma hizo saltar a la palestra a varios líderes políticos.
Tate Santaeulària - Barcelona.- La Razón 10 Septiembre 2001

La proximidad de la «Diada» de Cataluña, el próximo 11 de septiembre, hace aflorar de nuevo los sentimientos más patrióticos y reaccionarios en los distintos ámbitos de la sociedad catalana. Prueba de ello es una polémica carta episcopal escrita por su obispo, Jaume Camprodon, que publicaba ayer la hoja parroquial del Obispado de Gerona. En la misma, Camprodon insta a los feligreses a que hablen catalán porque es su «responsabilidad» como cristianos catalanes. El miedo a que la lengua minoritaria,- el catalán- anclado en un claro bilingüismo le haga retroceder, le lleva a afirmar: «dejando a parte la responsabilidad de las instituciones del gobierno, la responsabilidad de los cristianos de la calle es hablar correctamente la lengua y usarla en las conversaciones con todos los ciudadanos de Cataluña. No creemos que sea una falta de respecto a los castellanohablantes: al contrario, es una forma de ayudarlos a integrarse al país».

«No interfiera en la libertad»
Lo cierto es que las reacciones al polémico escrito no se hicieron esperar, sobretodo, cuando el presidente de la Generalitat mostró su confirmación al escrito. Por ello, el presidente del PP catalán, Alberto Fernández, le pidió a Pujol que «no interfiera en la libertad de los catalanes» y que «no reabra la controversia lingüística» al apoyar las tesis de Camprodon.

   Tras leer la carta episcopal Pujol ratificó que «si la gente dimite tan rápidamente de hablar catalán con gente castellanohablante pero que entiende la lengua, por más leyes y más decretos que se hagan, por más subvenciones que nos den, el catalán retrocederá».

   Por su parte, Alberto Fernández, consideró que «las lenguas han de ser reguladas en Cataluña desde la libertad y el pluralismo, no desde el dirigismo o el uniformismo, y por eso creemos equivocadas estas declaraciones del presidente de la Generalitat». Asimismo, añadió que «rechazamos el planteamiento del obispo cuando asegura que el bilingüismo es un sinónimo de debilidad porque para el PP catalán, este fenómeno lingüístico es precisamente un factor de enriquecimiento social».

   No obstante, su predecesor, Aleix Vidal Quadras, se mostró más contundente en sus críticas al autor del citado texto. En este sentido, Vidal-Quadras tildó al polémico obispo de «integrista», al considerar como muy grave la afirmación de que la «responsabilidad» de los cristianos catalanes es hablar correctamente el catalán.

   La Plataforma Convivencia Cívica Catalana, promovida por éste último, subrayó, mediante su presidente, Francisco Caja, que este tipo de declaraciones «a las que la Iglesia catalana ya nos tiene acostumbrados» son «lamentables». En clara referencia al arquetipo clerical de este tipo de controversias, el obispo de Solsona, Antoni Deig, que se jubilará definitivamente el próximo 30 de septiembre.

   A juicio del presidente de este Plataforma, el problema de «estos nacionalistas» es que, en lugar de considerar una riqueza la posibilidad de hablar dos lenguas, el catalán y el castellano, son partidarios del monolingüísmo. «El problema subyace en su exclusión», sentenció Caja.

   Incluso, los socialistas catalanes, que últimamente se han afincado en el nacionalismo como estrategia para ganar las próximas autonómicas del 2003 reaccionó al respecto. El primer secretario de esta formación, José Montilla, aseguró que «el catalán lo que necesita es incrementar su uso social, pero lo que no necesita son modificaciones de las normativas legales ni polémicas estériles».

   Sea como fuese lo cierto es que la iglesia catalana es muy sensible al conflicto lingüístico. Durante décadas han reivindicado el uso del catalán, y se ofician pocas ceremonias en lengua española en el corazón de Cataluña.

Una «Diada» caliente
Los sentimientos renacen ante todos los factores que enlazan el pasado y el presente en esta «Diada». A nadie escapa que un cuarto de siglo después del histórico once de septiembre de 1976 que clamó la recuperación de las instituciones catalanas hace revivir los recuerdos más arrinconados en la memoria de muchos catalanes. Todo ello, unido a la muerte de la viuda del emblemático ex presidente de la Generalitat, Josep Tarradellas, hace prever que Cataluña celebrará este año una de sus Diadas más calientes de la historia de Cataluña.

   Los manifiestos de la «Diada» de las juventudes nacionalistas y populares es claro síntoma de ello. Mientras, las Juventudes Nacionalistas Catalanes ¬JNC¬, los jóvenes de CDC, instaban a Pujol a que rompiera la alianza parlamentaria con el Partido Popular de Cataluña en la Cámara catalana, y se uniera con ERC recordándole que su objetivo final era la independencia de Cataluña. Los jóvenes populares -Nuevas Generaciones en Cataluña- pedían al PP catalán que rompiera de inmediato con la coalición nacionalista.

   De esta forma, el presidente de la Nuevas Generaciones, Angel Alcolea, replicaba el manifiesto de la JNC en motivo de la «Diada» y aseguraba que «la postura soberanista de los jóvenes de Convergèntes supone una locura que no se ajusta al marco constitucional»

Las frases más polémicas
El obispo de Gerona, Jaume Camprodon, parafraseando a Josep Pla, en motivo de la conmemoración del centenario de la muerte del poeta catalán Jacint Verdaguer, y la proximidad de la «Diada» realizó una acérrima defensa de la lengua catalana. El texto relata: «La responsabilidad de los cristianos de la calle es hablar correctamente la lengua y usarla en las conversaciones con todos los ciudadanos de Cataluña. No creemos que sea una falta de respecto a los castellanohablantes: al contrario, es una forma de ayudarlos a integrarse al país.Para alguien la consolidación del bilingüismo seria el camino ideal para el buen entendimiento de los ciudadanos de Cataluña: pero el bilingüismo entre dos lenguas desiguales, ¿no conllevaría, a la larga, a hacer desaparecer la más débil, que en nuestro caso es el catalán? Y esta debilidad progresiva ¿no presagia el agotamiento de la personalidad de Cataluña?».

«Hay que ser muy abiertos porque la guerra entre lenguas es siempre mala»
VALENCIA. ABC 10 Septiembre 2001

El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, asistó ayer a los actos de conmemoración del centenario del nacimiento del escritor e historiador alicantino Juan Chabás. Allí habló sobre su postura ante la polémica levantada alrededor del documento provisional que elabora la Consejería de Educación para modificar el programa de la asignatura de Lengua y Literatura valenciana.

El debate suscitado por el documento provisional que elabora la Consejería de Educación para modificar el programa de la asignatura de Lengua y Literatura valenciana sigue trayendo cola. Ayer, el director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, manifestó que «la guerra de las lenguas es siempre mala» porque la literatura tiene una «dimensión universal». García de la Concha realizó estas declaraciones tras la inauguración de la exposición «Juan Chabás. De las vanguardias al exilio» en la Biblioteca Valenciana, uno de los actos que conmemoran el centenario del nacimiento del escritor e historiador alicantino. A los actos también asistió la presidenta de la Academia Valenciana de la Lengua, Ascensión Figueres.

Allí, García de la Concha señaló así mismo que «la Academia tiene una definición muy clara del valenciano como una variedad del catalán que se habla en gran parte del antiguo Reino de Valencia y que es allí comúnmente sentida como lengua propia».

«VARIANTE DEL CATALÁN»
En este sentido, aseguró que «desde el punto de vista filológico no hay duda de que el valenciano es una variedad del catalán», aunque matizó que «hay que ser muy abiertos porque la guerra de las lenguas es siempre mala y la literatura tiene una dimensión universal». Al respecto, explicó que «hay grandes autores del catalán en su variedad catalana y hay grandes autores de la variedad del catalán que aquí es sentida como lengua propia».

AUSIÀS MARCH Y JOAN MARTORELL
Por otra parte, el consejero de Educación, Manuel Tarancón, que también asistió al acto inaugural, reiteró que el decreto de mínimos «quiere asegurar, y esa es la responsabilidad del Gobierno valenciano, que sea necesario estudiar autores valencianos fundamentales en la asignatura Lengua y Literatura valenciana», además de garantizar «la libertad de las editoriales y de los profesores para completar el programa».

Tarancón indicó que no ven «ningún problema en este decreto» porque tanto editoriales como docentes tienen «la más absoluta libertad para añadir los autores que crean que han de añadirse, por lo que no se excluye a nadie». Además, sostuvo que el Consell ha dado un paso más al incluir las referencias de autores como Ausiàs March y Joan Martorell, «que no aparecían en el decreto de mínimos anterior», dijo. Respecto a las críticas vertidas desde el sector editorial, que proximamente se verá obligado a cambiar los libros de texto para el próximo curso, el consejero destacó que el decreto de mínimos es para todas las asignaturas, y que «todos los editores saben que la reforma entrará en vigor para 2002-2003 y que tienen que modificar los libros de texto en función de la renovación de contenidos aprobada por el ministerio como marco» y que las autonomías están desarrollando».

ETA advierte a Batasuna
Editorial ABC 10 Septiembre 2001

En su boletín interno -«Zutabe»- del mes de junio, ETA hace un análisis muy negativo de los resultados del proceso político de refundación de la izquierda abertzale, denominado «Batasuna», término que acabó dando nombre a la formación política heredera de Herri Batasuna. ETA no muestra su preocupación por que sus testaferros políticos hicieran mal las cosas; ETA realmente está advirtiendo a sus seguidores que los errores se pagan, y si son errores que perjudican la estrategia de una organización criminal, la advertencia es temible. Como se recoge en la información que hoy publica ABC, la banda terrorista constata en su boletín el fracaso político del proceso «Batasuna», impulsado para crear una organización que debía reunir a todos los grupos de la izquierda proetarra y representar de forma unitaria a los siete «herrialdes», es decir, las tres provincias vascas, Navarra y los tres territorios franceses.

ETA constata que no sólo no se han conseguido tales objetivos, sino que, además, se ha trasladado una imagen de desunión que es real. La separación de la corriente Aralar, liderada por Patxi Zabaleta, y la negativa de los nacionalistas radicales franceses, integrados en Abertzaleen Batasuna, a sumarse al proyecto unificador de la izquierda proetarra, son dos disidencias -entre otras- que ETA recibe como una traición a la causa independentista y, lo que es más importante, como un factor de desestabilización interna. Evidentemente, el enfado de los terroristas es un auténtico aviso de futuras purgas en el seno del MLNV, como las que ya ha habido en ocasiones anteriores.

Sería excesivo considerar estos juicios de ETA sobre los errores y pésimos resultados de la estrategia seguida por su trama política como una muestra de debilidad operativa, pero sí encierran un cierto estado de desconcierto táctico ante el futuro, causado por la pérdida de peso parlamentario y de coerción política sobre el PNV, los sucesivos golpes policiales contra sus comandos, la presión judicial contra sus tramas, las escisiones internas en Batasuna y el progresivo aislamiento internacional. El problema, el grave problema de siempre, es que ETA resuelve sus dudas con atentados y aglutina voluntades con la fuerza de su terror, pero ahora ya no tapa la fragilidad de los canales de control y dirección sobre sus terminales políticos, bien descrita por ETA misma en su boletín interno. Es la banda la que con sus análisis confirma la idoneidad de la política que contra ella se está aplicando hasta el momento, tanto en el frente político como en el policial, que ha conducido a la banda terrorista a una situación de confusión, de la que espera ser rescatada por el PNV, como en 1998, y al que, como entonces, habrá que exigir que colabore en su erradicación definitiva.

La Ertzaintza soporta, sin detenciones, el ataque de 50 jóvenes a una comisaría
BILBAO. M. Alonso ABC 10 Septiembre 2001

Cerca de cincuenta individuos atacaron el sábado por la noche con cócteles molotov la comisaría de la Ertzaintza en Mondragón (Guipúzcoa) y posteriormente se dieron a la fuga, sin que se practicara ninguna detención. Mientras, en la Parte Vieja de San Sebastián, otro grupo de unos veinte individuos atacaron sucursales bancarias y agencias de viajes.

La oleada de violencia que vivió en la madrugada de ayer el País Vasco, con un ataque a la comisaría de la Ertzaintza en Arrasate, por parte de un grupo de cincuenta encapuchados, y el lanzamiento de cócteles molotov a sucursales bancarias y agencias de viaje en San Sebastián, se produjo tras el fallecimiento en un accidente de tráfico del concejal de Batasuna Iñaki Sáez, cuando acudía a visitar a un preso etarra.

La Ertzaintza no practicó ninguna detención tras el ataque por parte de cincuenta encapuchados a su comisaría en la localidad guipuzcoana de Arrasate. Fuentes de la Policía autónoma vasca manifestaron a ABC que los atacantes se acercaron al centro policial para lanzar los cócteles molotov y huyeron de forma inmediata.

Los hechos se produjeron poco antes de la medianoche, cuando un numeroso grupo de personas se aproximó a la sede de la Ertzaintza, equipada con importantes medidas de seguridad en previsión de acciones de este tipo, y lanzó más de una veintena de cócteles molotov.

Al menos dieciséis de los cócteles lanzados contra la comisaría de Arrasate no llegaron a estallar y fueron recogidos con posterioridad por los agentes de la Ertzaintza, quienes se encargaron de apagar el fuego, sin que fuera necesaria la intervención de los Bomberos de la Diputación. Como consecuencia del impacto de los explosivos, la fachada y la puerta de entrada de la comisaría quedó ennegrecida y cuatro vehículos de la Ertzaintza resultaron dañados en la carrocería y los cristales.

CÓCTELES MOLOTOV
Tampoco hubo detenciones en el Boulevard de San Sebastián, donde un grupo de veinte individuos, a la misma hora que otros cincuenta actuaban en Arrasate, lanzaron varios cócteles molotov contra las oficinas de Viajes Barceló, en la calle delGeneral Echagüe, y Viajes Abando, en la calle Aldamar, así como contra dos cajeros del Banco de Vitoria, en la calle de San Juan, y del Banco Santander Central Hispano, en la calle Aldamar, y contenedores de basura de la Parte Vieja donostiarra.

Las agencias de viaje fueron las más dañadas por los incendios que se produjeron tras el lanzamiento de cócteles molotov, y que tuvieron que ser apagados por los bomberos. El fuego y el humo alcanzó a varias viviendas y una mujer tuvo que ser atendida de una crisis nerviosa.

Los incidentes se produjeron tras la muerte ayer, en accidente de tráfico en Arévalo, a cuarenta kilómetros de Ávila, del concejal de Batasuna en la localidad guipuzcoana de Soraluce, Iñaki Sáez, cuando acudía a visitar a un preso etarra. El entorno de ETA responsabiliza de estos accidentes al hecho de que los terroristas cumplan condena alejados de sus domicilios.

La presidenta del PP de Guipúzcoa, María San Gil, manifestó ayer su esperanza respecto a que los responsables de los actos de violencia callejera sean detenidos. San Gil dijo «que la Ertzaintza es la policía de todos los vascos y que cuenta con el apoyo de todos ellos en su labor de protección del Estado de Derecho -señaló- contra los que sólo persiguen imponer sus objetivos con violencia e intimidación».

«ACTITUD TALIBANESCA»
La dirigente popular añadió que los responsables de estos actos de violencia son sólo una minoría de fanáticos que actúan movidos por el odio y el resentimiento que albergan». «Ellos saben que su proyecto totalitario de terror cuenta con el rechazo de la inmensa mayoría de los ciudadanos», apuntó. «Por muchas comisarías que ataquen y por muchos locales que incendien -añadió la presidenta del PP de Guipúzcoa-, nunca van a poder evitar que la inmensa mayoría de la ciudadanía les dé la espalda y sienta repugnancia por cada acto de violencia estúpida y talibanesca que se empeñan en cometer».

Las bromas se pagan
Por Enrique de Diego Libertad Digital 10 Septiembre 2001

Sólo desde los complejos de culpa que de tanto en tanto atenazan a las sociedades abiertas, y de manera muy clara a la española, puede entenderse la buena prensa que el movimiento “okupa” ha tenido, siendo en sí un grupo violento, contrario al derecho de propiedad y en directa confrontación con el Estado de Derecho. Que algunos de sus miembros hayan derivado hacia la colaboración con Eta, pasando información, marcando objetivos y ayudando a escapar a los terroristas dotándoles de una infraestructura añadida, entra dentro de la más estricta lógica, aunque sea perversa.

Puede aducirse el recurrente argumento, tan políticamente correcto, tan descomprometido, tan de progresismo de salón, de que estamos ante una minoría. Los violentos son siempre una minoría, según esa estúpida tesis, que empaña las buenas intenciones de los movimientos colectivos. El intento de destrucción de ciudades enteras se presenta como el efecto de una minoría que parasita al movimiento antiglobalización. Los “okupas” etarras son una minoría dentro de una minoría. Lo que debemos evitar, se nos dice, es la “criminalización”. A pesar de las evidencias, pues la única criminalización de verdad es la que se traduce en asesinatos, siempre por minorías que no representan al movimiento en sí. En cuestiones de violencia, las bromas se pagan. Y la buena prensa de los “okupas” es una broma pesada tirando a pesadísima.

Miedo y cotidianeidad «En la convivencia con el miedo ajeno nos jugamos nuestra propia dignidad»
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA JOSÉ IBARROLA El Correo
10 Septiembre 2001

Cuando el próximo viernes, día 14, se reúnan en Bilbao los representantes de la WAN -la Asociación Mundial de Periódicos-, muy bien podría ocurrir que, de no mediar un nuevo atentado de ETA o una acción espectacular de kale borroka, nada les haga pensar que se encuentran de verdad en una ‘zona de conflicto’. Ni siquiera las pintadas que sin duda tendrán ocasión de contemplar en numerosas paredes lograrán desviar su atención de esa otra realidad que les entrará con mayor fuerza por los ojos: el ruidoso trasiego de gentes en la calle, el intenso ajetreo de consumidores en las tiendas, el alegre bullicio de cuadrillas en los bares. Todo, por tanto, normal. Nada que no pueda verse cualquier tarde de final de verano en cualquier ciudad de esta tranquila y próspera Europa. No verán nuestros huéspedes ni a escolares que acuden, como en Belfast, escoltados al colegio, ni a niños que, como en Ramala, se enfrentan a pedradas contra un ejército perfectamente equipado. A lo sumo, y con un poco de suerte, podrán presenciar una manifestación que, aunque gritona y multitudinaria, discurrirá tranquila y ordenada, precedida de la policía municipal y protegida por efectivos de la Ertzaintza.

También nosotros, los que aquí vivimos, durante esos períodos de calma que se instalan entre atentado y atentado, tendemos a adormecernos en esa misma grata impresión de normalidad. Sólo las explosiones intermitentes de las bombas y los funerales más o menos espaciados en el tiempo nos sobresaltan a intervalos, marcando como hitos de excepcionalidad en una vida que discurre, por lo demás, tranquila y placentera. Quién sabe si por una reacción instintiva de autodefensa o por un extraño deseo de proteger el buen nombre del país, queremos creer y hacer creer que, entre nosotros, la tranquilidad es norma y el sobresalto, sólo excepción.

Y, sin embargo, nosotros, al menos, avezados como estamos por años de experiencia, deberíamos tener ya la vista lo suficientemente aguzada como para no dejarnos engañar por las apariencias y mirar la realidad cara a cara. Deberíamos ser capaces de discernir, de entre los rostros alegres y despreocupados de la multitud que pasea por nuestras calles, las sonrisas forzadas de quienes se ven obligados a disimular el miedo y las miradas nerviosas de quienes se sienten permanentemente vigilados. Porque sólo hace falta fijarse un poco -casi bastaría con no cerrar interesadamente los ojos- para detectar, entre los viandantes de cualquier apacible tarde de viernes en cualquiera de nuestras ciudades, la presencia incómoda y el gesto inquieto del concejal perseguido, del empresario extorsionado, del periodista amenazado o del escolta que sólo logra sobreponerse a su temor de perder la propia vida por el sentido del deber de proteger la ajena. Para muchos, demasiados, de nuestros conciudadanos, entre atentado y atentado, entre los sobresaltos intermitentes de las bombas y de los muertos, no se instala la calma de la normalidad, sino que queda, más bien, el miedo adherido a su piel como un chicle pegado al zapato. Para ellos, el miedo no marca un hito de excepcionalidad. Es la norma que rige todos y cada uno de los movimientos de su realidad más cotidiana.

Vivir con el miedo metido en el cuerpo es tremendo. Convivir dignamente, en una misma sociedad, con el miedo de los otros tampoco es plato de buen gusto. Ambas situaciones son difíciles de gestionar. En la primera, en la del miedo sentido en carne propia, se juega uno la libertad. En la segunda, en la de la convivencia con el miedo ajeno, nos jugamos todos nuestra propia dignidad. Porque, si sentir miedo deprime y esclaviza, convivir indiferentemente con quienes lo sienten, de espaldas al miedo de los otros, envilece y degrada. Por eso nos cuesta tanto reconocerlo, tanto si el miedo es propio como ajeno. Porque no sabemos cómo gestionarlo, aunque intuimos que en su gestión nos van la libertad y la dignidad de nosotros mismos y de nuestra comunidad.

El viernes, periodistas de todo el mundo y periodistas de aquí hablarán, entre otras cosas, de miedo. Algunos hablarán también, como es natural, con miedo. Es bueno que así sea. Porque reconocerlo, y no ocultarlo, minimizarlo o incluso despreciarlo, es quizá el primer paso para sacudírselo de encima y superarlo. Es bueno que sepamos nosotros y que les hagamos saber a ellos que, en esta sociedad tan aparentemente normal, hay muchos que viven con el miedo pegado al cuerpo y que a otros muchos nos da también miedo convivir dignamente, solidariamente, con ellos

Recortes de Prensa   Página Inicial