AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 15  Septiembre  2001
#La Prensa no desiste
Editorial ABC 15 Septiembre 2001

#Terrorismo en el mundo y en España
Editorial La Razón 15 Septiembre 2001

#La prensa, unida contra el terrorismo
Impresiones El Mundo 15 Septiembre 2001

#También están aquí
José Antonio VERA La Razón 15 Septiembre 2001

#El orgullo americano
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 15 Septiembre 2001

#La bajeza moral
Carlos HERRERA ABC 15 Septiembre 2001

#Periodistas bajo amenaza
Editorial El País 15 Septiembre 2001

#Prestar la casa
Breverías ABC 15 Septiembre 2001

#Denuncian a un semanario vasco- francés por apología de los atentados de Nueva York
Josefa Rodríguez - París.- La Razón 15 Septiembre 2001

#La prensa mundial cree que ETA y los terroristas islámicos comparten «el mismo fanatismo»
JAVIER URTASUN. ASIER DIEZ MON El Mundo 15 Septiembre 2001

#Santuarios terroristas
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 15 Septiembre 2001

#Manifiesto «El Terrorismo contra los Medios Informativos»
ABC 15 Septiembre 2001

#Cuando la amenaza es cotidiana
Javier PAGOLA ABC 15 Septiembre 2001

#Prensa libre
Editorial El Correo 15 Septiembre 2001

La Prensa no desiste
Editorial ABC
15 Septiembre 2001

El espantoso ataque del terrorismo islámico integrista contra Estados Unidos ha sentado en torno a una mesa de nuevos principios a Gobiernos democráticos, organismos internacionales, opiniones públicas y, por supuesto, medios de comunicación. Estos han tratado la tragedia del World Trade Center con sobriedad informativa, evitando la visión cruda de cadáveres y cuerpos mutilados pero sin minimizar la magnitud real de este asesinato masivo. Podrá discutirse si tal comportamiento es una autocensura injustificada o un ejercicio de autocontrol responsable, pero lo cierto es que los medios de comunicación estadounidenses han contribuido a lo que, en estos momentos, es la causa nacional de su país: recuperar la serenidad, reforzar la confianza y motivar el ánimo.

No por actuar de esta manera los medios han dejado de cumplir su función informativa. Gracias a ellos, todos los rostros de la tragedia han quedado al descubierto, con imágenes de destrucción, y de muerte velada pero cierta, que quedarán indelebles en la memoria colectiva. Pero también han facilitado la cobertura política y humana de unas reacciones encomiables. La del Gobierno de Bush, que está templando su respuesta al ataque con el respaldo de la comunidad internacional. La del pueblo americano, que, una vez más, demuestra que la posesión de ciertos valores trascendentes, como el sentimiento nacional, es el mejor escudo contra una catástrofe como la vivida el día 11. Y la de las democracias occidentales, que se han reagrupado como lo que son, la comunidad política que defiende los mejores principios para organizar la convivencia de los ciudadanos.

Y todo esto gracias a los medios.En la menor medida que se quiera, pero con la misma eficacia pedagógica, los medios de comunicación españoles -con las excepciones conocidas- han desvelado la brutalidad del terrorismo de ETA y su cínico, pero cada vez menos impune, entramado de complicidades y tolerancias que se ha tejido en espacios que, en una sociedad sana y democrática, sólo deberían estar reservados a la acción política, económica y cultural. Esta tarea de denuncia es, hoy, en España, el compromiso ético y profesional más importante del periodismo y convierte a sus profesionales en valedores de la democracia y la libertad allí donde más agresiones sufren. Quizá por eso, por la trascendencia del reto y por el daño que causa a la estrategia terrorista, incluida la de sus cómplices ideológicos, la libre circulación de ideas, de debates y de información, el trabajo periodístico en general, supone, especialmente para los periodistas que trabajan en el País Vasco, un sacrificio diario que muy pocos profesionales de cualquier otra actividad estarían dispuestos a asumir.

Esta es la realidad que los medios extranjeros también conocen. La ausencia de una plena y efectiva libertad de expresión en el País Vasco y la coacción permanente contra los periodistas que no profesan públicamente filiación por el soberanismo, han sido denunciadas por la Asociación Mundial de Periódicos, en una jornada celebrada ayer en Bilbao por iniciativa de El Correo Español-El Pueblo Vasco, y a la que asistieron más de 150 periodistas de 23 países. Fue una jornada de solidaridad más que simbólica, porque quienes ayer se reunieron son los responsables de transmitir a la opinión pública de sus países la realidad hostil en la que vive la prensa vasca no nacionalista. La conclusión de este encuentro de la prensa internacional confirmó que un esquema ético basado en principios como la libertad, la justicia y los derechos individuales, lleva a la misma actitud que vienen defendiendo desde hace años los medios españoles: frente al terror no es posible la neutralidad. ETA tiene un enemigo que cada vez se hace más fuerte. Pudo comprobarlo hace días en la Eurocámara, cuando socialistas, populares y liberales apoyaron el Informe Watson, que allana el camino a un verdadero espacio judicial europeo y permitirá desmantelar hasta el último santuario terrorista en Europa. Y ayer, en Bilbao, cuando los periodistas de todo el mundo también hablaron con una sola voz contra el terrorismo.

Terrorismo en el mundo y en España
Editorial La Razón 15 Septiembre 2001

La desafortunada presencia del terrorismo de Eta en España, uno de los pocos países occidentales que lo sufren de forma permanente, se ha yuxtapuesto al brutal ataque terrorista contra Estados Unidos. Por eso, mientras el mundo digería la última y enorme tragedia, periodistas de toda España se reunían en el País Vasco para concertar una respuesta moral frente a la amenaza que sufren como colectivo. El dolor causado por el terrorismo se entiende bien desde España. Quizá ahora se entienda mejor en el mundo.Contra la insidia, contundencia

Se trata, por supuesto, de dos tipos de terrorismo, que tienen, sin embargo, algo en común: lo insidioso de su ejecutoria, el desprecio que ambos sienten por las víctimas, a las que no consideran personas, sino enemigos deshumanizados. Pero han de ser abordados de diferente forma, porque diferentes son sus causas y sus objetivos. En el caso de Eta, su finalidad es independentista, de conquista territorial; en el fundamentalismo antioccidental (antiestadounidense) su móvil es la venganza y la destrucción del enemigo por razones esencialmente ideológico-religiosas: la consecución de una unidad islámica frente al «gran Satán» occidental. No es el factor territorial el decisivo, sino el factor de identificación moral, aunque, naturalmente, cuanta más unidad política islámica haya, mayor será su eficacia en la «defensa de su fe».

   Las diferencias son tan sustanciales que es preciso abordar la lucha contra ambos terrorismos de forma específica. Lo que sucede es que, al igual que la metodología terrorista es parecida, la metodología antiterrorista también puede serlo. Dicho de otro modo, los avances en los esfuerzos antiterroristas, por ejemplo en los Servicios de Inteligencia, pueden servir para descubrir una célula del GIA o de la Yihad Islámica, como pueden ser válidos para desarticular la cúpula de Eta en Francia.La lucha ideológicaLo que debe ser diferente, o por mejor decir, específica, es la forma de abordar la lucha ideológica contra ese fenómeno. En el caso del terrorismo etarra, por ejemplo, es imprescindible un trabajo a largo plazo que debilite la base social de Eta, con un giro radical en la educación, cuya manipulación nacionalista durante veinte años ha permitido la creación de la cantera filoterrorista e independentista. Es preciso desmontar los argumentos propagandísticos, la manipulación de la historia. Una labor didáctica que incluye la explicación sobre la tragedia para las personas que supondría una victoria de los postulados de Eta (del nacionalismo radical); de la catástrofe del separatismo guerracivilista. Un esfuerzo de explicación moral, que debería contar con el respaldo sin equidistancias de la Iglesia.

   En el caso del terrorismo islámico, la lucha ideológica también se convertirá en imprescindible, aunque sus dificultades son todavía mayores. Ahí sería básico que los pueblos islámicos pudieran asociar su futuro más próspero con la aceptación de las reglas de juego internacionales. Para logralo, Occidente no puede valerse solo: sería fundamental contar con el concierto político con los países árabes más moderados, más occidentalizados. Pero, desde ese punto de vista ideológico, la complejidad del problema es enorme. Sólo habría esperanza si se aislaran como irrecuperables a los países más fanatizados. Un punto éste que podría tener un paralelismo con Eta. La persuasión a largo plazo para eliminar el apoyo social que reciben unos y otros no sirve de nada sin una actuación de enorme contundencia sobre los agentes del terrorismo.La cooperación internacionalAhora se habla de la cooperación internacional contra este fenómeno bélico de nuestro tiempo. Hace años que España la reclama. Los mismos que desde aquí se denuncia la existencia de una internacional del terror que se une no porque pretenda lo mismo, sino en cuanto a los medios que usa, en cuanto a su marginalidad y clandestinidad, en cuanto a la logística y el aprovisionamiento de armas.

   Si hay un esfuerzo concertado del mundo, debe servir, por tanto, para todos los terrorismos. Tanto nos da que el de Eta busque blancos selectivos y los fundamentalistas islámicos los procuren indiscriminados. Es lo mismo, porque tiro a tiro, bomba a bomba, los etarras llevan ya casi mil muertos en España. No son los causados en Estados Unidos, pero sí muchos más de los sufridos por cualquier otro país democrático, con la excepción de la «guerra civil» terrorista de Irlanda del Norte.

   Los grupos terroristas en el mundo están identificados, aunque no localizados. Es preciso ir uno por uno: contra sus jefes y pistoleros, contra sus recursos económicos, contra el aprovisionamiento de armas que reciben, contra los santuarios en los que viven, muchas veces con la complicidad o, al menos, con la mirada hacia otro lado de su huésped. Y, en el caso internacional, contra los Estados que les cobijan.

   La lucha es compatible. A partir de ella, España tiene que abordar por su parte el problema del independentismo vasco. Pero, sin garras, hasta a las fieras se convence.

La prensa, unida contra el terrorismo
Impresiones El Mundo 15 Septiembre 2001

La Asociación Mundial de Periódicos (WAN) ha celebrado en Bilbao una conferencia internacional bajo el título El terrorismo contra los medios de comunicación. El encuentro, que finalizó con un Manifiesto, pone de relieve que los ataques del terrorismo etarra contra los profesionales de los medios del País Vasco y del resto de España son una situación tan singular dentro del entorno europeo que se han convertido en foco de la atención mundial y de debate en el seno de las organizaciones internacionales que defienden la libertad de expresión. Sin embargo, la presencia -codo con codo y defendiendo lo mismo- de los editores y directores de todos los principales medios demuestra que, al margen de los antagonismos y de las llamadas guerras mediáticas, a la hora de defender la libertad no existen banderías ni diferencias. Sólo los medios vinculados al mundo de ETA se han autoexcluido tan significativa como coherentemente.

También están aquí
José Antonio VERA La Razón 15 Septiembre 2001

Dan miedo. Kamikaces, suicidas, asesinos, integristas cegados por el radicalismo coránico y talibán. Parecían algo lejano, distinto, distante, y resulta que también están aquí, no sólo en la capital del imperio, sino en Europa y en España, a la vuelta de la esquina. Porque, perdona, Estados Unidos no es sólo Manhattan y el Pentágono. Es también Rota y Morón, los portaaviones que pasan por nuestra costa, los aviones-de-combate que surcan nuestro cielo. Estados Unidos somos nosotros mismos. Es, aunque nos pese, nuestra cultura, la sociedad y el mundo que vemos cada día por televisión, las películas que nos ponen, los mitos que odiamos y adoramos: Julia Robert, Bush, las twin-towers, la calle-47 y el whopper-de-luxe. Nueva York es como un alerón de nuestra casa y este ataque horrendo lo hemos sentido en vivo como si fuera en nuestra propia casa.

En fin. No es cosa de decir allá-los-americanos-con-su-problema . Porque el problema también es nuestro, está aquí, a un paso, pues la multinacional del terror, Ben-laden con Sadam y con Gadafi, ha abierto sucursales en medio mundo y ha puesto sus garras donde nadie se imaginaba. Por ejemplo, en Argelia y Marruecos. Pero también en Melilla y Ceuta y en Almería y Alicante. Ya no nos acordamos, pero este verano detuvieron a un esbirro del multimillonario saudí en la costa levantina. Y ayer nos enteramos de que España estuvo en el punto de mira del fanatismo suicida en el noventa-y-uno. Se sabe con certeza que hay conexiones más que probadas entre los radicales islamistas y las mafias de la droga y la inmigración magrebí. El Frente Islámico Marroquí no se lo ha inventado la Prensa. Tampoco el Movimiento Islámico de Túnez. Y mucho menos el integrismo argelino, tan activo en su demencia. En España existen los denominados enlaces de los comandos de Sami-ben-jemais y Mohamed-bensakhiria . Y en Melilla y Ceuta, además, empieza a percibirse cómo el fundamentalismo se abre camino entre los más jóvenes de los barrios marginales de la Cañada y el Príncipe, entre otros. El pasado martes, sin ir más lejos, algunos daban vivas a Palestina y a la causa árabe para celebrar el desplome de las torres-gemelas. Hicieron sonar las bocinas de sus coches como señal de algarabía y se echaron algunos a la calle al grito de hebreos, escoria, Alá es grande . Normal. Los musulmanes son ya el cincuenta por ciento de Melilla y el cuarenta de Ceuta. La mayoría es gente honesta, pero también los hay fanáticos radicales, militantes de la Asociación islámica Badr, entregada por entero al shador y el corán.

   El problema es que alguien puede pensar que alarmamos. Cierto. Pero siempre será mejor alarmar para que se tomen medidas, que no que te sorprenda un avión suicida mientras preparas el desayuno. Se ha dicho muchas veces y es verdad. Melilla y Ceuta son dos ciudades maravillosas. Pero también son un polvorín en potencia. Radicales rifeños arabizados se han adueñado de algunos barrios y empiezan a ser un problema real para el resto de la población. En Ceuta, por ejemplo, están crecidos. Hace poco montaron una intifada contra la Guardia Civil. Es normal que los de allí te digan que a los musulmanes no se les puede ni toser , pues si lo haces te expones al castigo del hampa que les protege. La sensación de inseguridad ciudadana está, de hecho, muy arraigada. En los últimos tiempos ha habido cincuenta tiroteos entre bandas rivales, con un balance de seis muertos y más de treinta heridos de bala. Lo ha dicho el propio delegado del gobierno: Ceuta no es Chicago, pero sí una incipiente Sicilia . Sólo que medio musulmana. En muchos barrios reina la omertá. La venganza contra los chivatos puede resultar cruel. Por eso nadie quiere ser jurado. Te amenazan con la mirada y de palabra. Da miedo.

En algunos juicios, los acusados fueron absueltos a pesar de que había testigos presenciales de los crímenes. Nadie se atreve a delatarles porque el que lo hace ya sabe a qué se expone. Eso es delincuencia o mafia, de acuerdo, pero también el vivero en el que se está sembrando la semilla del fundamentalismo. Lo cual no quiere decir, por supuesto, que los musulmanes de Ceuta sean radicales o hampones. La mayoría, de hecho, trabaja con entrega y dedicación. Se ganan la vida. Pero también es cierto que hay un importante choque de culturas, algo que impide que unos y otros formen una comunidad uniforme, que incita a la disputa y el enfrentamiento racial. Mucho más cuando se trata de integristas fanáticos instruidos en el odio a lo occidental y radicalizados por sus credos. Y es que no quieren convivir. Quieren destruir, arrasar, acabar con un mundo capitalista que detestan e implantar sus dictaduras de miedo y de locura, de horror y persecución, de linchamientos, prohibiciones y lapidaciones.

El terror suicida es fruto de esa barbarie que representan los talibán y Hizbolláh, el gía argelino, Hamás y la Yihad, los chiítas iraníes, Al Fath y, por supuesto, los wahabi de las brigadas Azzam de Ben-laden, que agrupa a saudíes, yemeníes, egipcios, libios, iraquíes y también argelinos y tunecinos. Predican la barbarie que acabó con las twin-towers y con la vida de miles de personas. La misma barbarie que aplaudía el otro-día la chavalería musulmana en algunos barrios de Ceuta y Melilla. Una barbarie con ramificaciones en el norte-de-África, pero también en la península, y que tiene a Morón y Rota entre sus objetivos. Por eso digo que es verdad que están aquí, entre nosotros, con nosotros, a nuestro lado. Y que sería bueno hacer algo. La tradicional política de dejación nos ha llevado donde estamos. Cada día controlamos menos a los colectivos que se asientan en nuestro territorio.Y ahí es donde hace recluta la multinacional del terror.

El orgullo americano
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 15 Septiembre 2001

Unas horas después de la tragedia, un solo comercio vendía en la ciudad de Nueva York once mil banderas norteamericanas. Pueblos enteros de los Estados Unidos amanecían al «día siguiente» totalmente cubiertos con la bandera de las estrellas y las barras. El orgullo nacional, tan arraigado en los EE UU, era el primero en responder a la masacre perpetrada en las ciudades de Nueva York y Washington.

   Aquí en España, desde una distancia más geográfica que sentimental, Nueva York es la capital de muchos, algunos de los más sagaces y conspicuos analistas escriben con entusiasmo sobre la declaración de guerra hecha por el presidente Bush y piden con impaciencia una respuesta militar contundente. Estos que jalean el arranque de la mortifera maquinaria militar norteamericana son los mismos que derraman literatura barata sobre la pacificación y la unidad de los demócratas cuando la zarpa terrorista hiere o mata la piel doméstica de los españoles. Vamos, que los que aquí hablan de serenidad y de no caer en la provocación, expresan ahora su comprensión por la venganza, represalia y escarmiento que todos esperan que Estados Unidos lance como respuesta a la ofensa recibida. No hay quien los entienda.

   El orgullo americano, tan difícil de comprender en estas latitudes, donde el simple hecho de exhibir una bandera española puede ser considerado una sedicente provocación, es el que está moviendo en estos momentos toda la fuerza que tiene Estados Unidos. Las medidas anunciadas por las autoridades norteamericanas y las declaraciones efectuadas por los máximos dirigentes del país, han desconcertado aquí a toda la progresía de salón y ha decepcionado a las mesas, organizaciones, movimientos, asociaciones, gestoras, partidos y sindicatos. El presidente Bush no ha apelado a la unidad de los demócratas ni a la pacificación. En los EE UU no se habla de «conflicto» ni de «confrontación». Se habla de respuesta, de represalia y de escarmiento. En lugar de convocar una manifestación en la Quinta Avenida para gritar ¿basta! y leer un comunicado, las autoridades de los Estados Unidos han puesto en pie de guerra a sus ejércitos.

   Ocurre que cada país tiene su peculiar forma de afrontar lo que aquí llamados violencia. Aquí, quienes apoyan la violencia pueden ser diputados y tener tratamiento de «señoría». Aquí se televisa con naturalidad el homenaje a «Josu Ternera» y allí se equipara y se ponen en el mismo nivel de igualdad al terrorista y a quien apoya al terrorista.

   En EE UU, por ejemplo, sería impensable que un ayuntamiento convirtiera su salón de plenos en capilla ardiente para homenajear a un terrorista fallecido en «accidente laboral». Pero aunque las formas de combatir la lacra del terrorismo sean diferentes, las consecuencias son las mismas. Ayer fue Hipercor en España y hoy han sido las Torres Gemelas en EE UU. Muerte, muerte, muerte.

La bajeza moral
Carlos HERRERA ABC 15 Septiembre 2001

Lamento incidir en determinados aspectos relacionados con la acción criminal que lleva conmoviendo a buena parte del mundo durante toda esta semana. Lo lamento pero creo que tiene la suficiente envergadura como para reparar de nuevo en ello y obtener jugosas conclusiones.Me sorprendió notablemente la bajeza moral de una parlamentaria de Izquierda Unida que, frente a la pantalla del televisor del Congreso consideró oportuno espetar, ante la perplejidad general de quienes estaban viendo la muerte y la destrucción en las «Twin Towers», que «los Estados Unidos se lo han ganado». No cuesta mucho saber de quién se trata ya que los diputados de IU no forman precisamente un bosque espeso y abigarrado. No creo que todos sean así, estoy seguro, pero poco después escuchamos a Gaspar Llamazares, su líder confuso y disperso, rematando la jugada poniéndole peros a la condolencia, apelando a «la igualdad de los pueblos» y a los «diálogos» que tanto le gustan y que tan oportunos le parecen en momentos como este. Puede que se trate de miseria personal, de lo que me cabe poca duda, pero tal vez haya que considerar que tras estas manifestaciones lo que se esconde es una respuesta consecuente con lo que han venido diciendo cada vez que se mata en España: no hay que ir muy lejos, en su propia coalición cuentan con un perfecto cretino llamado Sánchez Gordillo que más de una vez ha defendido en Andalucía los derechos de expresión filoterrorista de los militantes de Herri Batasuna.

Ahora que Izquierda Unida va a formar parte del Gobierno Vasco, y en sintonía con ello, el grupo parlamentario podría exigir al Gobierno norteamericano que los detenidos, cuando los haya, sean internados en cárceles de Kabul para que estén así más cerca de sus familiares y para no cometer la injusticia de la dispersión. Que digo yo que es lo suyo.El antiamericanismo de manual que padecen estos desclasados de la razón, ha podido más que su autocontrol y ha desbordado su prudencia como un río enfurecido que derriba todo tipo de obstáculo: antes que el espanto les ha brotado el rencor de perdedor, la nostalgia del Bloque desaparecido y antes de considerar que quienes han efectuado esta masacre son un puñado de asesinos sin entrañas han optado por disfrazarse de palestinos justicieros o de okupas de herrikotaberna.Así se entiende que estén como locos por coaligarse al PNV y ver lo que trincan.

Periodistas bajo amenaza
Editorial El País 15 Septiembre 2001

El País Vasco es hoy el único lugar de Europa en el que los periodistas están expresamente amenazados de muerte. No todos, pero sí muchos: los que escriben o dicen cosas que no gustan a ETA, y también los que, con independencia de lo que escriban o digan, trabajan en medios que niegan a ETA el derecho a matar a la gente. Ése es el motivo de que en junio pasado, en Hong Kong, el 54º Congreso de la Asociación Mundial de Periódicos -que agrupa a 1.800 medios- acordara celebrar en el País Vasco un foro sobre la amenaza del terrorismo contra los medios informativos. Los 260 participantes en este foro, reunido ayer en Bilbao, suscribieron un manifiesto en el que se proclama que no puede haber democracia sin libertad de expresión e información, y que, de acuerdo con ese principio, los periodistas tienen derecho a realizar su trabajo sin riesgo de ser amenazados, acosados o atacados.En Euskadi no existe ese derecho en la práctica. Desde la ruptura de la tregua ha habido cinco atentados contra trabajadores de los medios, con el resultado de dos muertos y un herido grave. La justificación teórica de la negación de ese derecho es que los periodistas que no secundan a ETA 'forman parte del poder español y tienen como objetivo dar protección a los dos Estados que nos oprimen', según el número de febrero pasado del boletín de los terroristas, Zutabe.

Esa misma publicación sostiene que 'mientras no vean [los periodistas] en peligro su cómoda situación y su vida, no hay que esperar que cambien de actitud', por lo que eventuales atentados contra ellos no deberían considerarse 'un ataque a la libertad de expresión, sino un ataque a los enemigos de Euskal Herria'. Otros pensadores completan la parte teórica sosteniendo que en lugar de ser notarios del conflicto, ayudando a hacerlo comprensible, muchos periodistas se han convertido en parte del mismo al tomar partido contra los que los matan (a ellos, a los concejales no nacionalistas y a otras personas). Entender el conflicto significa considerar que hay alguna causa que justifica el asesinato de quienes se niegan a entenderlo como lo entiende ETA.Hay en el País Vasco, por tanto, una teoría y una práctica de la persecución de los periodistas, y también la búsqueda de unos efectos prácticos: la autocensura de los informadores, en primer lugar. De acuerdo con el principio de atacar a uno para aterrorizar a muchos, los estrategas cuentan con que los periodistas se lo pensarán dos veces antes de decir algo que pueda ser interpretado por ETA como colaboración con 'la estrategia de guerra de España'. La amenaza no se dirige únicamente a los que escriben en los medios, sino también a las empresas como tales. El objetivo no es convencerles, sino 'cambiar su participación y su posicionamiento en el conflicto: que se pase de pedir la guerra a pedir soluciones'. Sobran motivos, por tanto, para haber elegido el País Vasco para defender la libertad de expresión y la libertad a secas, pues se trata de un territorio en el que la amenaza y a veces el asesinato se han convertido en una respuesta rutinaria a la existencia de opiniones plurales.

Prestar la casa
Breverías ABC 15 Septiembre 2001

Izquierda Unida trató ayer de ofrecer una explicación de la presencia en su sede de Bilbao del ex dirigente etarra, hoy metido a parlamentario vasco, José Antonio Urruticoetxea, conocido como «Josu Ternera». El hecho de que el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, asegurara que la «desagradable» presencia de Ternera en sus sedes «no se volverá a repetir» revela que la coalición ha entendido su error y el puntapié que ha propinado a la ética política y al sentido común al facilitar a un elemento tan nocivo como Urruticoetxea un podium para proclamar sus insensateces.Reconocida, pues, la culpa, la coalición de izquierda no debe guarecerse no obstante en justificaciones parvularias alegando que «ha sido traicionada su buena fe», que IU no organizó el acto y que se limitó a ceder sus instalaciones a una «organización civil que convocó a fuerzas políticas no deseadas».

Quizás Llamazares no ha caído en la cuenta de que lo verdaderamente ingenuo es confiar en la buena voluntad de Javier Madrazo, responsable de IU en el País Vasco, que ayer, por cierto, no se molestó ni en justificar la presencia de Ternera en su casa. Lo cierto es que Madrazo estaba muy ocupado haciendo un panegírico de él mismo y de la importancia del acuerdo alcanzado con PNV y EA para entrar en el Gobierno vasco. Que su coalición hubiera coadyuvado a ofender a todas las víctimas del terrorismo al propiciar (aunque creamos el argumento de la trampa) la presencia de Ternera en su sede bilbaína, es para Madrazo un asunto menor. En todo caso, no cabe esperar otra reacción de alguien que presenta un perfil político tan liliputiense, pues su minúscula sensatez le impide medir las consecuencias de sus actos. ¿No tiene Batasuna, EH, HB o como quiera llamarse sedes en toda Vizcaya? Parece que no, que ha de ser IU del País Vasco quien le ceda la suya. Minimizar el asunto como si Ternera fuera un comensal que se cuela en un banquete de boda es no conocer al personaje. Ni a Madrazo.

Denuncian a un semanario vasco- francés por apología de los atentados de Nueva York
Josefa Rodríguez - París.- La Razón 15 Septiembre 2001

La Fiscalía de la localidad francesa de Bayona abrió ayer diligencias por apología del terrorismo en relación con los atentados cometidos en Nueva York contra el semanario nacionalista «Ekaitza». El semanario publicó un dibujo en el que se veían dos aviones estrellándose contra las torres del World Trade Center acompañado de un texto en el que se leía: «Todos lo habíamos soñado... Hamas lo ha hecho». Las diligencias en las que será llamado a declarar el director de la publicación, Allande Socarros, fueron abiertas tras una denuncia presentada por el prefecto del departamento de Pirineos Atlánticos, André Viau.

   Por otra parte, la compañía aérea Air France anunció ayer que a partir de ahora viajarán en algunos de sus vuelos «agentes de seguridad especialmente entrenados» y que «muy rápidamente» se procederá a la instalación de dispositivos técnicos que permitirán a la compañía asegurarse en todo momento del desarrollo normal del vuelo. Según añade, esas medidas responden a la necesidad de convertir en «prioridad absoluta» la seguridad de sus vuelos, de sus pasajeros y de su personal.Medidas de seguridad

Además se intensificarán los mecanismos de prevención y control. Entre otros extremos, estará «totalmente prohibido» subir a bordo con un utensilio cortante, cualquiera que sea el largo de la hoja; se pedirá un documento de identidad en el momento del embarque; sistemáticamente se hará un recuento de los pasajeros y se comprobará que los equipajes corresponden a alguno de ellos.

   Según asegura la compañía, estas medidas responden a la decisión gubernamental francesa de aumentar la seguridad a bordo de los medios de transporte colectivos y afectarán a los vuelos nacionales y a los internacionales.

   El anuncio fue hecho poco después de que Francia entera, desde la presidencia de la República hasta los transportes, las iglesias, los medios de comunicación o las escuelas se sumarán a los tres minutos de silencio decretados en señal de duelo. Un crespón negro fue colocado ayer en la gran noria instalada temporalmente en la plaza de la Concordia, a escasos metros de la sede de la Embajada de Estados Unidos en París, en cuya acera se amontonan decenas de coronas y ramos de flores.

La prensa mundial cree que ETA y los terroristas islámicos comparten «el mismo fanatismo»
Periodistas de 25 países condenaron «los cobardes ataques» a los medios de comunicación
JAVIER URTASUN. ASIER DIEZ MON El Mundo 15 Septiembre 2001

BILBAO.- La prensa mundial dejó ayer a su paso por el País Vasco un contundente mensaje al equiparar el terrorismo que practica ETA con el de los autores de los atentados perpetrados el martes en Estados Unidos. Aunque matizó que los atentados de Nueva York y Washington han sido cometidos a una escala muy diferente a la de los crímenes de ETA, la Asociación Mundial de Periódicos expresó su convencimiento de que las raíces y los motivos de ambos tipos de violencia son «en esencia las mismas» porque «siguen la misma lógica del fanatismo».Y destacó que el nexo que une ambos tipos de terrorismo es la pretensión de conseguir determinados fines políticos «no mediante el debate y el libre flujo de ideas, sino aterrorizando y eliminando a las personas, a las instituciones y a los garantes de la sociedad democrática».Esta fue la conclusión principal a la que llegó la conferencia El terrorismo contra los medios informativos, auspiciada por la Asociación Mundial de Periódicos y celebrada ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao.Incitar al odioEl mensaje quedó recogido en el manifiesto que puso punto final al cónclave, y que contó con el respaldo de los más de 250 profesionales de la comunicación, procedentes de 25 países.

El documento, que se convirtió en un alegato en favor de la libertad de expresión, animó a todos los partidos políticos vascos a «denunciar sin reservas» todo tipo de violencia contra los periodistas y los medios de comunicación vascos, así como a «evitar» todo discurso que incite al odio o a la violencia contra los medios.La prensa mundial también transmitió un mensaje solidario. Así, arropó a los profesionales de la comunicación que ejercen su labor en el País Vasco al trasladarles su «total solidaridad» por lo que considera su «valiente trabajo» y su «rechazo a servir como rehenes de violencia».Tras condenar «sin reservas» todos los «cobardes ataques» a los medios de comunicación libres, la prensa mundial hizo también un llamamiento a las Fuerzas de Seguridad para que «hagan todo lo que esté en sus manos para detener a los culpables». El manifiesto, que fue leído por el director general de la Asociación Mundial de Periódicos, Timothy Balding, realizó un recordatorio de los diferentes atentados perpetrados por ETA contra los medios de comunicación.Y constató que, debido a esta «campaña de violencia» de la organización terrorista, que ha colocado a los informadores como uno de los «objetivos prioritarios», los medios de comunicación vascos «se ven intimidados en la actualidad por ejercer sus deberes democráticos».

Los informadores que asistieron al congreso consideraron que el objetivo de ETA es «socavar e incluso destruir los medios de comunicación con la esperanza de poder ejercer una influencia sobre las noticias y la información», así como «continuar su programa político mediante el terror y la intimidación».Durante la conferencia, el presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) y de EL MUNDO, Alfonso de Salas, reivindicó ayer «la palabra ensangrentada» que «sigue viva en los epitafios» de los periodistas asesinados por ETA. De Salas rindió un sentido homenaje a José Luis López de Lacalle, columnista de este diario, y a Santiago Oleaga, director financiero de El Diario Vasco, asesinados en atentados de la banda.Al respecto, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, se solidarizó con los periodistas objeto de amenazas por parte de ETA y pidió una reflexión en torno a la libertad de prensa, que según advirtió, no debe ser puesta al servicio de objetivos políticos.

Santuarios terroristas
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 15 Septiembre 2001

Hace algunos años, el alter ego de Osama bin Laden se llamaba Illich Ramírez Sánchez, alias Carlos y tenía su centro de operaciones, su guarida de retaguardia, en algún lugar del Sudán. El Gobierno dictatorial de ese país africano proporcionaba una cobertura más o menos tácita al terrorista más buscado del planeta, cuyos ensangrentados tentáculos habían alcanzado a los Estados Unidos y a Francia, entre otras naciones del mundo occidental cuyos servicios de inteligencia pugnaban por capturarle. Pero no todos empleaban métodos iguales. En aquel entonces, Washington solía recurrir a los bombardeos selectivos de objetivos estratégicos situados en lugares como Libia, Irak o el propio Sudán, con pérdida de vidas inocentes y destrucción masiva de infraestructuras civiles.

Francia, entre tanto, echaba mano de la habilidad para la diplomacia de la que históricamente ha hecho gala y, en este caso concreto, invertía una considerable cantidad de fondos reservados en la adquisición de complicidades por parte del régimen sudanés, de tal modo que una noche cualquiera, aprovechando una operación de próstata del peligroso criminal, un puñado de agentes franceses de elite embarcaba discretamente a un Illich Ramírez anestesiado en un avión militar y se lo llevaba a París, sin mayor derramamiento de sangre. Los aviones estadounidenses dejaban constancia, al mismo tiempo, de lo que podría esperar cualquier Estado dispuesto a albergar terroristas en su suelo.

El antecedente de Carlos es aplicable a Bin Laden. En este momento, la Administración de Bush puede seguir el camino de la represalia indiscriminada y masiva contra Afganistán, país en el que, según todos los indicios, se esconde el principal sospechoso de la mayor matanza terrorista de la Historia de la Humanidad, o intentar convencer a los talibanes de Kabul para que entreguen al asesino multimillonario saudí.

Tampoco es descartable una combinación de ambas presiones: la militar, máxime cuando es sabido que en el mundo árabe y, en general, en Oriente Medio la capacidad de influencia de un actor cualquiera del escenario es exactamente igual a su fuerza, lo que convierte a EEUU en protagonista y a la UE en mera comparsa; y la diplomática, a través, por ejemplo, de Pakistán. En cualquier caso, el mensaje que los norteamericanos, sus aliados europeos y la comunidad internacional deben transmitir con claridad es que en el arranque de este tercer milenio de Historia no hay lugar en el mundo para quienes practican o justifican el terrorismo. Lo cual, evidentemente, vale para nosotros.

También España sufre la lacra de la que ha dado en llamarse guerra del siglo XXI y nuestros terroristas, los integrantes de ETA, tienen también su santuario. No estamos ante una provocación tan flagrante como la que plantea la hospitalidad de los talibanes hacia Bin Laden, pero tampoco nuestro teatro de operaciones es comparable al de esa remota república islámica.

Aquí, en el seno de la UE, los cabecillas de una banda terrorista que acumula casi 1.000 víctimas en su sanguinario haber se encuentran en un país vecino, desde el cual se abastecen de armamento y planean sus atentados, sin que las Fuerzas de Seguridad españolas puedan entrar legalmente a sacarles de sus madrigueras.

Aquí, en la Europa de las libertades, sólo la persecución de criminales y terroristas choca contra unas fronteras infranqueables. Nunca ha habido justificación posible para los santuarios terroristas, pero si después de lo ocurrido en los Estados Unidos, los Quince no derriban para siempre esos obstáculos, se habrá perdido una oportunidad irrepetible.

LA NOTICIA
IU no paga a sus socios

Subvenciones. Izquierda Republicana, uno de los partidos integrados en la coalición Izquierda Unida, amenaza con abandonarla si la dirección del grupo no le abona las cantidades que se le deben en concepto de subvenciones. Según fuentes republicanas, IU ha recibido del Gobierno los fondos que le corresponden en función de sus resultados electorales, pero no los ha repartido entre sus integrantes y acumula la correspondiente deuda (700.000 pesetas mensuales, 4.200 euros, en el caso de IR) desde agosto del año 2000.

EL PERSONAJE
Rodrigo Rato se fue a Vietnam

Comisión de Gescartera. En medios próximos al PP existe un considerable malestar por el hecho de que el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, se marchara a Vietnam coincidiendo con el arranque de la comisión de investigación sobre Gescartera. El malestar es especialmente notorio entre sus socios de Coalición Canaria, toda vez que Rato fue quien sugirió el nombre de Luis Mardones para presidir la citada comisión, después de vetar por inexpertos a los dos diputados de CiU que se barajaban como aspirantes al cargo.

LA LLAMADA
Preocupación por Ceuta y Melilla

Escalada integrista. La «alerta máxima» decretada por el Gobierno este martes a raíz del ataque contra los EEUU tuvo una especial incidencia en Ceuta y Melilla, donde la inestabilidad va en aumento ante lo que, en medios próximos al Ejecutivo, se califica de «marcha verde progresiva». La amenaza de una escalada integrista en el mundo islámico, que alcanzara a Marruecos y afectara a las dos plazas africanas, ha provocado una maniobra de aproximación inmediata a Rabat, para cortar las escaramuzas verbales de los últimos días.

Manifiesto «El Terrorismo contra los Medios Informativos»
ABC 15 Septiembre 2001

Texto íntegro: «La libertad de expresión y el derecho a la información son condiciones básicas para toda sociedad que se defina como democrática. Toda amenaza a dichos derechos fundamentales daña gravemente a la sociedad y pone en peligro la democracia. Los profesionales de los medios de comunicación que trabajan para mantener dichos principios tienen el derecho a llevar a cabo sus obligaciones de manera segura y libre, sin riesgo de ser amenazados, acosados o atacados.

En el País Vasco, en España, la organización terrorista ETA ha convertido a los medios de comunicación y a sus trabajadores en uno de los objetivos prioritarios de sus ataques. Los mismos medios de comunicación que hicieron posible la transformación de una dictadura a una democracia se ven intimidados en la actualidad por ejercer sus deberes democráticos.

ETA, en su larga campaña de violencia, ha asesinado a tres profesionales mediáticos y ha intentado matar a varios más. ETA ha sido responsable también de numerosos ataques en instalaciones mediáticas, así como de amenazas encaminadas a intimidar a los periodistas.

Unos medios de comunicación libres e independientes son condición fundamental de cualquier democracia, como lo son, sin duda, España y el País Vasco. En la actualidad, los terroristas pretenden socavar, e incluso destruir, los medios de comunicación con la esperanza de poder ejercer una influencia sobre las noticias y la información, así como continuar su programa político mediante el terror y la intimidación.

En aras a combatir dicho desafío, la World Association of Newspapers (Asociación Mundial de Periódicos), el World Editors Forum (Foro Mundial de Editores), y la Asociación Española de Editores de Periódicos (AEDE), junto a la Federación de Asociaciones de Prensa Españolas (FAPE) han organizado la presente Conferencia sobre El Terrorismo contra los Medios Informativos, que ha reunido en Bilbao a más de 250 profesionales de 25 países.

La Conferencia condena, sin reservas, los horribles y cobardes ataques a la prensa libre y hace una llamada a la Policía y a las Fuerzas de Seguridad para que hagan todo lo que esté en sus manos para detener a los autores.

En nombre de la comunidad mundial de periódicos, los participantes expresan, asimismo, su total solidaridad con los periodistas y con los medios de comunicación del País Vasco por su peligroso y valiente trabajo y su rechazo a servir como rehenes de amenazas y violencia.

Los participantes de la Conferencia animan encarecidamente a todos los partidos políticos del País Vasco a denunciar sin reservas toda forma de violencia e intimidación contra la prensa, así como a evitar todo discurso o escrito que incite al odio o a la violencia contra los medios de comunicación.

Mientras se celebra esta conferencia en Bilbao, el mundo entero está en duelo por las víctimas de una de las acciones terroristas más terribles jamás vista. La catástrofe de Estados Unidos ha sido perpetrada obviamente a una escala muy diferente respecto a las habituales acciones criminales y destructivas del terrorismo en España.

Las raíces de esta violencia y los motivos de las matanzas son, no obstante, en esencia, las mismas y siguen la misma lógica del fanatismo: la consecución de una finalidades políticas no mediante el debate y el libre flujo de información e ideas, sino aterrorizando y eliminando a las personas, a las instituciones y a los garantes de la sociedad democrática.

En estos trágicos días marcados por un terrorismo contra la humanidad sin precedentes, se hace más urgente que nunca mantenerse firmes y condenar todas y cada una de las violaciones de los principios democráticos fundamentales que gobiernan el mundo civilizado. Este es el objetivo de la presente Conferencia».

Cuando la amenaza es cotidiana
Javier PAGOLA ABC 15 Septiembre 2001

Primero fueron carteles en los que se acusaba a algunos periodistas de «txakurras (perros) de la pluma». Después, un documento interno de KAS proponía a ETA una campaña de descrédito contra determinados profesionales a fin de justificar, ante las «masas» abertzales, atentados «selectivos». Tras conocerse estos planes, los dirigentes de KAS «matizaron» que sólo se trataba de un «borrador». Para cuando, poco después, ETA asesinó a José Luis López de la Calle y Santiago Oleaga; para cuando intentó acabar con la vida de Carlos Herrera, Aurora Intxausti, Juan Palomo, Luis del Olmo, Antonio Burgos...; para cuando mutiló a Gorka Landáburu, para cuando otros periodistas habían pasado a engrosar la amplia lista negra... probablemente, los de KAS, o sus sucesores de Ekin, ya habían pasado a limpio el siniestro «borrador» y se lo habían entregado a sus jefes.

ETA y la Libertad de Expresión siempre han sido incompatibles. Para los periodistas que cubren la información relacionada con la banda, muy especialmente para aquellos que lo hacen desde el País Vasco, la tarea no ha sido nunca fácil, pero en los últimos años es insostenible.Informadores grabados en cintas de vídeo que van a parar a manos de los pistoleros; redacciones blindadas, después de que varias de ellas fueran atacadas; planes inminentes de dinamitar edificios de varios medios de comunicación, periodistas acompañados por escoltas -¿cómo garantizar el secreto profesional, la confidencialidad de las fuentes?-; otros que, como alternativa, han preferido desde el exilio seguir plantando cara a ETA. En este contexto, no faltan las advertencias de los batasunos en sus ruedas de prensa, las frontales amenazas en sus mítines y las agresiones en sus manifestaciones y «kale borroka».Los corresponsales de guerra viven situaciones de riesgo extremo mientras están en el escenario bélico. Para los periodistas del País Vasco, la convivencia con la amenaza es cotidiana, pero toma cuerpo en el tenso instante de abrir el buzón, de revisar el correo. Muchos recurren al seudónimo; los que pueden, evitan hacer pública su profesión, como si fuera maldita.

Y todo ello en la soledad a la que les condenan el silencio y la indiferencia de las autoridades nacionalistas. ¿Acaso se concibe que en el corazón de la Unión Europea un grupo de maleantes, envalentonados en su propia impunidad, den un plazo de minutos a los periodistas para que abandonen el pueblo y así, sin testigos, homenajear a sus pistoleros? Esto ocurrió en agosto del pasado año en Marquina y Hernani. ¿Se puede permitir que un partido amenace impunemente a un medio de comunicación crítico con su estrategia? Esto sucedió en enero de 1996, cuando HB apuntó a ABC como «boletín de guerra» e hizo un llamamiento «a la sociedad vasca a reflexionar sobre hasta qué punto se puede permitir que ese órgano del terror circule libremente en nuestra tierra». Está claro que los pistoleros de ETA, los proetarras de la «kale borroka», sus cómplices, reflexionaron hace ya tiempo y llegaron a la conclusión de que, efectivamente, no se puede permitir la libre circulación ni de ABC ni de ningún otro medio de comunicación que plante cara a sus fechorías.

Prensa libre
Editorial El Correo 15 Septiembre 2001

Las palabras del presidente de la Asociación Mundial de Periódicos, Roger Parkinson, convirtieron la conferencia sobre el terrorismo contra los medios informativos, clausurada ayer en Bilbao, en un homenaje de reconocimiento a la prensa vasca: «Los periodistas vascos demuestran todos los días su coraje y su determinación. Cada vez que uno de ellos es atacado, todos nosotros nos sentimos atacados». El manifiesto aprobado como conclusión de la conferencia constituye, por su contenido y por las firmas que lo avalan, un hito en la defensa de la libertad de expresión y del derecho a la información frente al acoso totalitario. La Asociación Mundial de Periódicos -que representa a 17.000 publicaciones del globo-, el Foro Mundial de Editores, la Asociación de Editores de Diarios Españoles y la Federación de Asociaciones de Prensa Españolas suscribieron, junto a los profesionales que asistieron a la conferencia, la respuesta común que la inmensa mayoría de medios y periodistas del País Vasco y del resto de España dará de ahora en adelante a la ignominia terrorista.

El manifiesto subraya que la libre circulación de noticias e ideas supone un pilar fundacional de nuestro sistema democrático y de la democracia en el mundo. Reivindica el derecho que ampara a los profesionales de los medios de comunicación a desarrollar su tarea «de manera segura y libre» como una necesidad de la propia sociedad democrática y como una obligación ineludible para los poderes públicos. Establece que toda utilización del terror, sea cual sea la magnitud de sus efectos, obedece en esencia a un mismo fanatismo que pretende sortear las vías democráticas para la defensa y realización de los distintos y legítimos proyectos políticos amedrentando y eliminando a sus oponentes con el propósito de obtener, así, sus objetivos.A nadie se le oculta que las razones de la conferencia celebrada en Bilbao han sido, desgraciadamente, avaladas por la espeluznante demostración de terror que un grupo cegado por el fundamentalismo perpetró el pasado martes contra la vida de miles de personas en EE UU. Después del 11 de septiembre no cabe establecer distinción alguna entre el terrorismo vasco y la violencia que gentes igual de fanáticas practican en cualquier otro rincón del mundo. En su intervención ante la conferencia, Alfonso de Salas, presidente de la AEDE, llamó la atención sobre el hecho de que la reciente aprobación por parte del Parlamento europeo de un informe que insta a los miembros de la UE a la creación de un espacio común de seguridad frente al terrorismo supone el fin de esa cierta indiferencia con que Europa ha contemplado el drama que viven Euskadi y España.

A lo largo de la sesión ésta fue una referencia común que vaticina el inicio de una nueva etapa en la que la comprensión internacional ante la angustia que padecen las sociedades sometidas a la coacción terrorista va a constituir un factor de primer orden para allanar el camino hacia la desaparición de la violencia y hacia la paz. El papel de los medios de comunicación del mundo, como mediadores entre la trágica realidad que la violencia asesina representa para tantos y tantos seres humanos y la opinión pública internacional, resulta de una importancia crucial.La conferencia celebrada en Bilbao denotó la existencia de una sintonía de planteamientos entre sus asistentes que augura una firmeza compartida en la defensa de los valores que representa la prensa libre. El rector de la UPV, Manuel Montero, mostró su propia vocación periodística señalando: «Si hay algo peor que la opresión impuesta es el silencio voluntario. Si hay algo peor que la censura, eso es la autocensura». Como en la apertura de la jornada sentenció Francisco Pinto Balsemao, «la información clara, abierta y sin restricciones sigue siendo la mejor arma contra el terrorismo». El editor y ex primer ministro de Portugal terminó su intervención ante los asistentes a la conferencia afirmando que «el terror nunca podrá servir a una causa justa». Estas afirmaciones forman parte, también, de la verdad sobre la que los informadores hemos de ejercer nuestro oficio trasladando a los ciudadanos la confianza de que ni los medios de comunicación ni los periodistas vamos a permanecer impasibles ante cualquier ataque que perpetre el terrorismo contra el derecho a una información veraz e inspirada en los valores de la convivencia. Es la mejor manera de que hagamos nuestra la palabra y la voluntad de quienes fueron asesinados por mantener su voz y la palabra de una prensa independiente. Es la única manera de acortar la distancia que aún nos separa de un tiempo de paz.

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