AGLI

Recortes de Prensa     Martes 18 Septiembre   2001
#Islam y terror
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Septiembre 2001

#Europa no se puede desmarcar
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Septiembre 2001

#El islamismo internacional
Gustavo de Arístegui La Razón 18 Septiembre 2001

#El Gobierno envía refuerzos a Ceuta ante los ataques de radicales musulmanes
J. Arias Borque - Madrid.- La Razón 18 Septiembre 2001

#La cuna del castellano acoge una muestra donde se exhibe la creación literaria del ladino
Redacción - San Millán de la Cogolla.-  La Razón 18 Septiembre 2001

#Más de 3.000 lenguas vivas, en peligro de desaparición
Redacción - París.- La Razón 18 Septiembre 2001

Islam y terror
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Septiembre 2001

E
ntre todos quieren convencernos de que el Islam no tiene nada que ver con el fundamentalismo islámico y, mucho menos, con el terrorismo islamista. Y los que más insisten en que no confundamos el Islam con el terror son los mismos que llevan años tratando de convencernos de que ETA es una cosa y el nacionalismo vasco otra bien distinta y que el terrorismo etarra no es una forma más de las que utiliza el nacionalismo para destruir el régimen constitucional español. Y tampoco se quedan atrás en su afán pedagógico de que separemos el Islam del Terror los que ayer mismo eran enemigos de la OTAN y amigos del KGB y hoy siguen siendo enemigos de Occidente, subsección España, los que juran y perjuran que el comunismo no ha existido nunca, que los 100 millones de víctimas de los campos de concentración desde 1917 son «exageraciones» o en todo caso «errores» en la benemérita implantación del socialismo, consecuencia de las dificultades que tuvieron Lenin, Stalin, Mao, Castro y compañía para que el corrompido mundo occidental aceptara humildemente la superioridad moral y material del colectivismo. Sí, tal vez hubo algún error en la aplicación de las doctrinas de Marx, pero aparte de esos 100 millones de víctimas que yacen en las estepas de Asia y bajo el hielo eterno del Artico, y al margen del terror, la miseria y la corrupción donde se ha implantado a sangre y fuego, el comunismo es -nos dicen- todavía un ideal por estrenar.

Resumiendo: no se puede confundir el Gulag con el comunismo, no se debe confundir ETA con el nacionalismo vasco y sobre todo jamás debemos identificar a Bin Laden y demás terroristas islámicos con el Islam. Esto es lo que un sector, sustancial, mayoritario, de los medios de comunicación y los creadores de opinión españoles quiere sembrar en nuestra destartalada sesera. Porque, claro, nosotros no sabemos que ETA es una rama del PNV que evolucionó pronto hacia la extrema izquierda comunista, en la que se instaló y con la que ahora ha pactado en Estella el PNV, porque para ambos el nacionalismo es más importante que cualquier cosa, incluida la vida de los que no son de la tribu. Nosotros tampoco sabemos que no existe ni puede existir comunismo sin campos de concentración, que la primera institución creada por Lenin fue la Cheka -luego KGB- y que esa siniestra institución es lo que aún hoy sobrevive mejor de la antigua Unión Soviética. Y sobre todo, nosotros no sabemos que el Islam, entre otros apartados liberticidas, proclama la guerra santa contra los infieles, como nosotros o los vecinos de Manhattan, pecadores, vicehombres contra los que vale todo. Incluso engañarlos sobre el Islam. Pues no, no y no. Tiene muchísimo que ver el nacionalismo con ETA, el Gulag con el comunismo y el Islam con el terror. Nos matarán pero no nos engañarán. 

Europa no se puede desmarcar
Por Ignacio Villa
Libertad Digital 18 Septiembre 2001

El próximo viernes será la hora de la verdad. El próximo viernes sabremos el grado de responsabilidad de Europa. El próximo viernes conoceremos la capacidad de reacción de los Quince frente al terrorismo. El Consejo Europeo extraordinario, convocado en Bruselas, va a ser el termómetro, el escaparate de lo que se piensa en Europa sobre los ataques terroristas de Estados Unidos; y en él se estudiará la necesidad de una respuesta clara al terrorismo.

Quedan atrás minutos de silencio y manifestaciones de recuerdo. Ahora hay que pasar de las palabras a los hechos. Hay que transformar las condenas en decisiones comunes y en acciones concretas.

En este sentido, ya hay una iniciativa sobre la mesa. Es la propuesta realizada por José María Aznar, en la que sugiere la creación de una gran coalición internacional para luchar contra el terrorismo. Además, el presidente del Gobierno ha lanzado también un mensaje a sus socios comunitarios para que, en estos momentos difíciles, no afloren fisuras, debilidades o dudas a la hora de afrontar la lucha contra el terrorismo internacional.

No podemos ocultar que ante la cuestión del terrorismo, por motivos bien diversos, más de un país europeo ha preferido mirar hacia otro lado. Bélgica, Holanda, Portugal, Suecia, Dinamarca e incluso Francia hasta no hace mucho tiempo, han optado por refugiarse en la ambigüedad. La mayoría de nuestros socios comunitarios, en otros momentos, se han escondido detrás de argumentos trasnochados para no afrontar la lacra terrorista. Muchos de ellos nunca habían vivido cerca los zarpazos de la barbarie, y por ello, pensaban que era una cuestión lejana y complicada. España ha sufrido en Europa mucho tiempo la incomprensión y el desprecio. Europa, durante mucho tiempo no quería entender el terrorismo.

Ahora las cosas, por razones de fuerza mayor, están cambiando. En Europa, desde hace un tiempo, han comenzado a creerse que el terrorismo puede afectar a todos. Y hoy, tras los atentados contra los Estados Unidos, esa posibilidad es una realidad contundente.

Aznar, con una buena visión política, ha tomado para sí el liderazgo en la creación de un gran frente internacional de lucha contra el terrorismo. El viernes sabremos si Europa sabe estar a la altura de las circunstancias o se refugia, una vez más, en la blandura.

En esta ocasión, España –razones tenemos- ha ido por delante. Ha marcado el paso a los demás.

El islamismo internacional
Los resultados preliminares de todas las investigaciones en curso parecen confirmar las primeras especulaciones, los indicios apuntan a que el responsable de la masacre es Ben Laden. Los reportajes de televisión se multiplican, algunos empiezan a acordarse de Asan Al-Tourabi, el gran intelectual del islamismo internacional, y sin embargo se sabe muy poco de qué es y quiénes forman parte de este movimiento en preocupante expansión y de sanguinario fanatismo.
Gustavo de Arístegui La Razón 18 Septiembre 2001

Durante años analistas y miembros de los servicios de seguridad e inteligencia de los países occidentales, han advertido del serio riesgo que suponía supone, y por desgracia supondrá, el terrorismo islamista. El 11 de septiembre ha sido una de las fechas más negras en la Historia Contemporánea de la Humanidad. Sin embargo, como casi siempre ocurre en la Historia, los cambios que a los hombres se nos antojan bruscos e inequívocos son, en efecto, el resultado de tendencias que van manifestándose a lo largo del tiempo, y que sólo a veces se confirman de forma dramática. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con los brutales atentados de Washington y Nueva York.

   La barbarie terrorista es una lacra en constante crecimiento desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La confrontación de bloques y la Guerra Fría, deformaron e incluso transformaron la verdadera naturaleza de muchos conflictos de tipo religioso, fronterizo, étnico nacionalista o político, que estaban activos o latentes en el mundo, transformándolos en una expresión más de la tensión bipolar. Tras la caída del muro y de la Unión Soviética, esos conflictos volvieron a adquirir su esencia verdadera. El caso del islamismo no ha sido ajeno a esta tendencia. (Afganistán por ejemplo).

   Ante los primeros brotes de anti-islamismo, conviene subrayar por enésima vez, que Islam e islamismo, no sólo son distintos, sino que son contradictorios. El Islam contiene un mensaje de piedad y tolerancia muy lejos de la retorcida y manipulada base ideológica del islamismo totalitario, intransigente, fanático y violento. El islamismo sigue siendo hoy minoritario en el Islam, sin embargo tiene una inmensa capacidad de expansión y crecimiento, primero en su área natural de influencia, el mundo islámico, iniciando desde hace algunos años una campaña mucho más agresiva frente a quienes consideran su peor enemigo, Occidente con Estados Unidos a la cabeza. Quienes afirman ingenuamente que es Osama Ben Laden el problema principal, no son capaces de comprender que es hoy el más visible, el problema de raíz es el terrorismo islamista y su expansión que hay que cortar evitando rebrotes en el futuro.

   Uno de los hitos para el islamismo es la invasión soviética de Afganistán en 1979, que produce una honda conmoción en la Umma (comunidad de creyentes del Islam). Los militantes más activos y radicales deciden enrolarse en la Yihad (Guerra Santa, literalmente «esfuerzo») declarada contra el «imperio ateo del mal». La retirada de las tropas soviéticas en 1989, fue considerada por los combatientes afganos y el islamismo internacional como una victoria, confirmada con la caída del régimen pro-soviético en 1992. Los ánimos de los endurecidos y fanatizados combatientes se incendiaron de entusiasmo y optimismo, todos creyeron que, por fin, podrían alcanzar todos los objetivos que se propusiesen, y decidieron que Occidente «decadente y corrupto» sería el siguiente.

   Todo esto unido a las causas tradicionales que alimentaban ya el sentimiento de rechazo a Occidente, entre las que cabe destacar: resentimiento por el colonialismo europeo; el fracaso de los sistemas políticos ensayados fallidamente en el Mundo Árabe e Islámico, ya fuesen de corte liberal, nacionalista o totalitario soviético; el conflicto árabe-israelí y las sucesivas derrotas árabes, especial impacto tuvo entre una parte de la opinión pública árabe e islámica, la Segunda Guerra del Golfo contra Irak, y el consiguiente establecimiento de tropas occidentales, especialmente estadounidenses, en la sagrada Arabia Saudí, donde se encuentran los dos lugares más santos para el Islam, La Meca y Medina. Esto sirvió de excusa y detonante para relanzar el complejo movimiento expansivo islamista, fundamentado en el odio y la violencia. Uno de sus seguidores más activos fue Osama Ben Laden que empezaba a destacar en ese proceloso mundo.

   Desde hacía algún tiempo empezaba a despuntar una nueva escuela de pensamiento islámico, que trata de superar la fractura que se produce en los inicios del Islam entre suníes y chiíes. Esta tendencia tiene especial fuerza entre algunos intelectuales religiosos saudíes, Ben Laden entre ellos. Sin embargo es en el Sudán donde surge una importante figura del islamismo internacional, el Dr. Hassan Al-Tourabi, brillante intelectual, formado en Occidente, que elabora una doctrina para superar , no sólo el cisma del siglo VII, sino también el que existe entre las distintas escuelas jurídicas (son más bien teológicas) del Islam sunní ¬anbali, malekí, hanafi y shafi¬ que había restado, según Al Tourabi, fuerza a la expansión del Islam.

   Ben Laden es discípulo de estas corrientes, nacido en una muy acaudalada familia saudí de origen yemení, su fervor religioso le lleva a unirse a las organizaciones más radicales, sin embargo es en 1979 cuando, tras la invasión de Afganistán, decide enrolarse como voluntario de la internacional islamista y empieza su carrera hacia la cúspide del terrorismo mundial. Allí los más radicales de entre los radicales, deciden recurrir al terrorismo, al que ellos llaman eufemísticamente «guerra asimétrica», como única forma de vencer a los enemigos del Islam, lo que les lleva a cometer los atentados más monstruosos, con creciente eficacia letal, mayor crueldad y espectacularidad, recurriendo cada vez con mayor frecuencia, al atentado suicida.

   Ben Laden estaba obsesionado con recomponer la unidad del Islam, empezando por la de los grupos terroristas, razón por la que decide crear Q'aeda (en árabe base o fundación), para tratar de unificar el terrorismo islamista o parte de él. También funda o contribuye económicamente a la creación y sostenimiento de nuevas organizaciones radicales, como el Grupo Salafista de Llamada y Combate, sanguinaria escisión del ya de por sí violento GIA; o la fundación del grupo filipino Abu Sayyaf, de su protegido Abou Baker Jan Jalani. Por otra parte, mantiene estrechos contactos y contribuye con dinero a la actividad terrorista de grupos tan peligrosos como Gama'a Islamiya o la Yihad Islámica, ambos egipcios. Ayuda a la fundación de las Brigadas del Sheikh (jeque) Abadllah Azzam, muy activa en Afganistán adiestrando y trasladando a «combatientes» islamistas al «frente de batalla». La Q'aeda, organización principal de Ben Laden, se dedica a la coordinación del adoctrinamiento, la financiación de actividades tanto con recursos propios o canalizados, la captación de militantes (de una forma muy parecida a como hace E.T.A. con los jóvenes de la «Kale Borroka»), traslado de terroristas a los teatros de operaciones, refugio de los mismos cuando huyen de la justicia de los países víctimas de atentados y sobre todo busca la unión, o como mínimo coordinación, de los grupos más violentos y peligrosos.

   El terrorismo islamista ha ido ganando en eficacia destructiva y letal a lo largo de los años, especialmente desde que empezó a recurrir a los atentados suicida que se iniciaron en Beirut en 1983 con un brutal ataque contra la embajada estadounidense. Por aquel entonces no se tenía idea de cómo evitar esta plaga, desde entonces las medidas de seguridad han ido mejorando, lo que no ha evitado que Hamas y su brazo armado, las Brigadas Ezzedin Al-Qassem, fuesen mortalmente eficaces a partir del primer atentado en Tel Aviv contra un autobús en 1994, con un balance de 21 muertos y medio centenar de heridos. Desde entonces hasta hoy han sido, por desgracia, habituales en Israel.

   Ben Laden y sus organizaciones empezaron a cometer atentados de este tipo en Arabia Saudí y en África, contra el cuartel de las Fuerzas de los EE UU en Dahran, con 28 muertos, y los atroces atentados contra sus embajadas en Nairobi y Dar-es-Salaam, el 7 de agosto de 1998, que provocaron 257 muertos y más de 4.000 heridos, o la lancha-bomba contra la Fragata USS Cole, que causó 27 víctimas mortales.

   Las fuentes de financiación del terrorismo islamista, como las de otras formas graves de criminalidad organizada y terrorismo, son una de las principales preocupaciones de gobiernos y de sus fuerzas de seguridad e inteligencia. Éstas son, como en todas estas organizaciones, el tráfico de armas, estupefacientes y seres humanos, las donaciones privadas a organizaciones operativas radicales ¬la forma de financiación que, de forma preocupante, más ha crecido en los últimos años, los negocios legales y para-legales o alegales, el blanqueo de capitales¬ para salvaguardar sus fondos, y la financiación pública o privada de algunas ONG islámicas en apariencia inofensivas, que acaban involucradas en actividades ilegales o por lo menos financiándolas.

   El «modus operandi» de las organizaciones, se inscribe en las más novedosas tendencias del terrorismo internacional, se organizan en red y no piramidalmente, establecen bases operativas con «durmientes», que son reclutados por personas de gran capacidad de persuasión y sólido adoctrinamiento religioso, para poder convencer fácilmente a sus futuros reclutas. Las grandes operaciones son programadas y ordenadas por la cúpula de la organización, sin conocimiento de las células, que captan información, realizan seguimientos y preparativos sin saber para qué. La dirección y ejecución de la operación se confía a un terrorista experimentado, seguramente curtido en alguna «guerra santa» del mundo. Podemos afirmar que estamos ante una red que, en el caso de Ben Laden, ha estado forjándose durante años, y que ha demostrado su terrible eficacia. La polémica sobre el incremento de medios para los servicios de información e inteligencia, carece de fundamento, puesto que, sin duda es mucho más barato prevenir que lamentar, llorar y perseguir a los culpables. Unos servicios bien dotados serán infinitamente más eficaces a la hora de controlar y desmantelar estas células invisibles y congeladas hasta que sus jefes requieran de sus «servicios».

   Pero la gran obsesión del islamismo internacional y de Ben Laden en particular, es golpear a los Estados Unidos en su propio territorio, buscando objetivos emblemáticos y representativos de su poder y prestigio, por eso eligieron las Torres Gemelas, contra las que ya atentaron sin éxito en febrero de 1993. Entonces resultó imposible establecer conexión alguna entre los máximos responsables del crimen, el Jeque de nacionalidad egipcia Abderrahman Obeid y el autor material Ramzi Yousef, con Ben Laden o algún Estado colaborador del terrorismo. Hoy las investigaciones empiezan a dar sus frutos y pronto sabremos todos los detalles de esta horrenda matanza.

   Por eso, quienes afirman que en el fondo de cada acto terrorista hay un conflicto irresuelto, está, de algún modo, dándole excusas y argumentos a las organizaciones criminales. El islamismo nunca ha querido la paz, de hecho es el principal enemigo del, hoy maltrecho, Proceso de Paz de Oriente Medio, y quizás su mayor obstáculo. Recientemente hemos sabido que intentaron estrellar un avión contra el Palacio de Oriente de Madrid en octubre de 1991, cuando se celebraba allí la Conferencia de Madrid. Igualmente es conocida su obsesión por desbaratar todos los avances en las negociaciones palestino-israelíes por medio de atentados justo antes o después de los más significativos avances (el primer atentado contra el World Trade Center, tuvo lugar apenas unos meses antes de los acuerdos de Oslo). Cosa bien distinta es que hoy sea más urgente y necesario que nunca desbloquear e impulsar el proceso en su banda central, la palestino-israelí, para desmontar argumentos de islamistas y radicales, y cortar la espiral de odio e inestabilidad en la Región.

   Por último es preciso convencernos de que la lucha contra el terrorismo en todas sus formas es un tarea que incumbe a todos, a la sociedad en su conjunto, y no sólo de los poderes públicos, gobiernos, poder judicial, fuerzas de seguridad e inteligencia, es esencial que todos asumamos nuestra responsabilidad en este esfuerzo, el liderazgo de opinión de los medios de comunicación, los empresarios, agentes sociales y sociedad civil. Ciertos países bienintencionados, y otros que no lo son en absoluto, deben dejar de contribuir económicamente al sostenimiento de ciertas ONG próximas al islamismo internacional, como la «Liga Islámica Mundial», o la «Maktabul Khedemat» (Organización Internacional de Socorro Islámico), que han contribuido a adiestrar y trasladar «combatientes» a los lugares donde a algún iluminado violento se le ha ocurrido declarar una «Yihad» o Guerra Santa. La lucha contra el terrorismo es, sin duda, un combate complejo y multidimensional, en el que se deben estrangular sus fuentes de financiación, tanto públicas como privadas; crear un ambiente de rechazo al terrorismo, de modo que cualquier cómplice, promotor, encubridor o colaborador se lo piense dos veces antes de dar un paso adelante a favor de la barbarie. Esta lacra, en cualquiera de sus formas, o bajo cualquier excusa o pretexto, es el mayor riesgo de los que amenaza a la paz, la libertad, los derechos y libertades fundamentales, y es, en definitiva, el mayor reto al que tendrán que enfrentarse todas las democracias en el siglo XXI.

El Gobierno envía refuerzos a Ceuta ante los ataques de radicales musulmanes
Se reforzarán los controles en la frontera y en los edificios públicos y religiosos
Más de 70 miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado llegaron ayer destinados a la ciudad autónoma tras los disturbios acontecidos el pasado sábado cuando unos desconocidos prendieron fuego a una iglesia cristiana ubicada en la barriada de Hadú. Los agentes, pertenecientes a la UIP de la Policía Nacional, y a los GRS de la Guardia Civil controlarán además de distintos puntos conflictivos de la ciudad, la frontera de El Tajaral, que separa Ceuta de Marruecos, y donde en los últimos meses se han producido enfrentamientos entre inmigrantes y fuerzas de seguridad.
J. Arias Borque - Madrid.- La Razón 18 Septiembre 2001

El gobierno ha reforzado la seguridad en Ceuta. En el día de ayer, más de 70 agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado fueron destinados a la ciudad autónoma tras los disturbios acontecidos el pasado sábado cuando unos desconocidos prendieron fuego a una iglesia cristiana ubicada en la barriada de Hadú.

   Los agentes, pertenecientes a la UIP (Unidad de Intervención Policial) de la Policía Nacional, y a los GRS (Grupos Rurales de Seguridad) de la Guardia Civil están controlando además de distintos puntos conflictivos de la ciudad la frontera de El Tajaral, que separa Ceuta de Marruecos, con el objetivo de evitar disturbios, según confirmó ayer la Delegación del Gobierno de Ceuta.

   Asimismo, siguen reforzados los controles en los edificios públicos y religiosos, ante el temor de que pudieran producirse nuevos atentados protagonizados por integristas y sectores radicales. Estos controles se mantendrán durante toda la semana, para evitar además las actuaciones de descontrolados que durante este fin de semana han efectuado pintadas despectivas contra la comunidad hebrea de la ciudad.

   En la tarde de ayer, cinco organizaciones islámicas de Ceuta condenaron el ataque a una iglesia católica de San José y contra la comunidad semita de Ceuta. Mientras tanto, siguen las investigaciones en torno a los autores del atentado contra la iglesia. Aunque de momento no se ha efectuado detención alguna, sí se han practicado numerosos interrogatorios para localizar a los autores de este acto vandálico que pudiera estar relacionado con grupos fundamentalistas organizados.
   
   En la tarde de ayer los responsables de los sindicatos policiales SUP y ANPU en la ciudad, Andrés Carreras y Antonio Ortiz, respectivamente, afirmaron a este periódico que la situación en Ceuta es tranquila y que no hay por ahora atisbos de que vuelva a suceder ningún otro ataque de integristas musulmanes en la ciudad.

   Por otra parte, el coronel José Conde Monje, presidente de la Asociación de Militares Españoles (AME) aseguró que la posibilidad de que las dos ciudades autónomas españolas, Ceuta y Melilla, sufran algún ataque o atentado por parte del integrismo islámico organizado no es previsible, aunque en el caso de que éste se diera, España contaría con el total apoyo de Marruecos para hacer frente a ellos. acebes asistió a la configuración de la mesa interconfesional. El ministro de Justicia, Ángel Acebes, el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, y los representantes de las cuatro principales comunidades religiosas, cristiana, musulmana, hebrea e hindú, suscribieron ayer el protocolo de la Mesa Interconfesional, un órgano plural, independiente y apolítico cuyo principal objetivo es trabajar por la convivencia pacífica y el entendimiento entre las religiones. Acebes destacó lo «oportuno» de la firma del protocolo pocos días después de que el terrorismo haya provocando miles de víctimas en Estados Unidos y anadió que Melilla es un ejemplo de convivencia.

La cuna del castellano acoge una muestra donde se exhibe la creación literaria del ladino
Las estadísticas recogen que esta lengua la hablan actualmente cerca de 200.000 personas
La exposición «Sueños de España. 500 años de libros en ladino», abrió ayer sus puertas en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla. Moshe Saul, vicepresidente de la Autoridad Nacional del Ladino en Israel defendió durante la inauguración la vigencia del ladino en el mundo y su «futuro esperanzador» así como el afán de su país de mantener activa esta lengua e impulsar su aprendizaje a las nuevas generaciones. El consejero de Cultura, Luis Alegre, precisó, por su parte, que esta exposición pretende favorecer la recuperación del ladino y la transmisión de la cultura sefardí».
favorecer la recuperación del ladino y la transmisión de la cultura sefardí así como impulsar su aprendizaje de esta lengua a las nuevas generaciones.
Redacción - San Millán de la Cogolla.-  La Razón 18 Septiembre 2001

El vicepresidente de la Autoridad Nacional del Ladino en Israel, Moshe Saul, dijo ayer que esta entidad trabaja para conseguir que se enseñe a las nuevas generaciones esta lengua de los sefardíes, los judíos españoles expulsados de la Península Ibérica en el siglo XV.
   
   Saul, junto al consejero de Cultura riojano, Luis Alegre, y el consejero para Asuntos Culturales en la Embajada de Israel en España, Eyal Sela, asistió a la inauguración de la exposición «Sueños de España. 500 años de libros en ladino», instalada en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla, cuna del castellano.

La Autoridad Nacional del Ladino en Israel señaló que «el ladino es una lengua viva, que respira, con un futuro esperanzador. Deseamos mantener esta lengua activa, a pesar de que algunos digan que agoniza, lo que no compartimos». Sus datos, aunque «no están basados en una estadística rigurosa», indican que el ladino lo hablan en el mundo unas 200.000 personas, de las que 100.000 viven en Israel y unas 20.000 en Turquía. En la mayoría de los casos, dijo, el empleo de esta lengua se mantiene sólo en los ámbitos familiares para dialogar, leer y cantar y «existe interés en que continúe viva». La exposición, dijo, es «una muestra modesta de la creación del ladino durante los últimos cinco siglos», que demuestra cómo «los judíos son un pueblo con una gran actividad literaria».

Su enseñanza en Israel
El consejero de Cultura, Luis Alegre, también presidente de la Fundación Camino de la Lengua Castellana, precisó que la exposición pretende «favorecer la recuperación del ladino y la transmisión de la cultura sefardí». La muestra se encuadra en el camino emprendido con la celebración en San Millán, cada dos años, de unas jornadas sefardíes y permite, en los intermedios, que «no decaiga la llama y que permanentemente estemos reivindicando lo que luego el Camino de la Lengua Castellana va a consolidar».

   La exposición, abierta hasta el 28 de octubre y organizada por la Autoridad Nacional del Ladino, el Gobierno de La Rioja y la Fundación Camino de la Lengua Castellana dedica espacios, entre otros, al nacimiento de la lengua judeo española, edad de oro del ladino y su enseñanza en Israel.

Más de 3.000 lenguas vivas, en peligro de desaparición
Redacción - París.- La Razón 18 Septiembre 2001

Entre 3.000 y 6.000 lenguas vivas están seriamente amenazadas de desaparición, según un Atlas de Idiomas en Peligro, cuya segunda edición acaba de publicar la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Este organismo, que el miércoles organizará en su sede central en París un coloquio sobre el tema, subrayó ayer que un idioma es «un elemento insustituible del patrimonio inmaterial y las lenguas son el mejor reflejo de la diversidad cultural».
   
   Desde hace 300 años, agregó la Unesco, se registra «una dramática aceleración del ritmo de desaparición de las lenguas». Cada una «refleja una visión del mundo única y un conjunto cultural complejo que traduce la manera en que la comunidad lingüística ha resuelto sus problemas frente al mundo».

 

 

 

 

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