AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 19 Septiembre   2001
#Terrorismo globalizado
Editorial La Razón 19 Septiembre 2001

#Serenidad ante el horror
Paul PRESTON ABC 19 Septiembre 2001

#Americanos
Santiago López-Castillo  La Razón 19 Septiembre 2001

#Eclipse u ocaso, su dilema
Antonio López Campillo Libertad Digital 19 Septiembre 2001

#Pakistán, la hora de la verdad
EVA BORREGUERO El Correo 19 Septiembre 2001

#Terroristas árabes propusieron a Eta secuestros de aviones para atentar contra EE UU e Israel
J. M. Zuloaga/F. Velasco/J. Prats - Madrid.- La Razón 19 Septiembre 2001

#Alberto Fernández advierte a Zapatero de que Maragall convertirá al PSC en un partido nacionalista como el BNG
MADRID. ABC 19 Septiembre 2001

#«La lucha contra el terrorismo no puede tener fronteras», dice Aznar
I. TYLKO COLPISA. ÁVILA El Correo 19 Septiembre 2001


Terrorismo globalizado
Editorial La Razón 19 Septiembre 2001

El fenómeno de la globalización del terrorismo no es una novedad descubierta con los salvajes atentados contra Estados Unidos. Los grupos terroristas que proliferaron por el mundo, especialmente en el contexto de la Guerra Fría, encontraron elementos de unión en su metodología criminal, aunque tuvieran diferentes objetivos ideológicos. Por eso, unos enseñaron a otros; entre sí se protegieron y se ayudaron. No es exagerado decir que compusieron una internacional del terror, aunque cada grupo la gestionaba en su territorio y de acuerdo a sus intereses.

   Pero no sólo eso. Una buena parte de esta «alianza de hecho» terrorista fue instrumentalizada contra un determinado objetivo (EE. UU.) y sus aliados. Era un terrorismo claramente inspirado, cuando no financiado, por los sectores del izquierdismo revolucionario nada lejanos a la Unión Soviética, Lo que ahora ha sucedido con el terrorismo fundamentalista es una reedición, con otras motivaciones, de aquella internacional «anticapitalista».

   Su relación no es, insistimos, ideológica. Pero sí metodológica. Para ambas han servido los mismos instrumentos: el atentado desestabilizador, el coche bomba, la desmoralización social, las víctimas inesperadas.

   España es una viva muestra de ello. El gran salto criminal de la banda terrorista Eta se produjo, precisamente, en los primeros años ochenta por la «internacionalización». Como hoy recordamos en las páginas especiales sobre la matanza de Estados Unidos, los etarras aprendieron de grupos terroristas árabes los procedimientos más insidiosos para matar a sus adversarios: el coche bomba o la bomba lapa. Fue en los campos de entrenamiento de Yemen del Sur donde Eta conoció del Frente Popular para la Liberación de Palestina esos ingenios asesinos.

   Así se relata minuciosamente en las declaraciones de un etarra, Javier María Lerreategui, ante la Justicia, donde refiere con todo género de detalles cómo el entonces cabecilla del aparato internacional de Eta, Josu Ternera, (ahora sorprendentemente en libertad) organizó el «cursillo» de terrorismo en la entonces república marxista de Yemen del Sur. Aquellos «aprendices» pusieron pronto en marcha sus conocimientos, y el primer coche bomba estalló en España en 1985.

   No fue el único campo de entrenamiento de Eta en el exterior. Argelia fue también utilizada por la banda terrorista y grupos que compartían esta estrategia del terror se reunieron en numerosas ocasiones.

   Desde entonces, los grupos terroristas han cambiado de cara; algunos han desaparecido; no Eta, desgraciadamente. Los antiguos guerrilleros marxistas árabes han sido sustituidos por terroristas religiosos islámicos. Pero los procedimientos de la internacional del terror continúan. Se puede combatir contra todos a la vez, porque sus métodos, su logística, el daño que causan, son similares.

Serenidad ante el horror
Por Paul PRESTON ABC 19 Septiembre 2001

De entrada, horror. Hoy hace una semana que me mandó un correo electrónico un amigo al poco tiempo de conocerse la tragedia y pude absorber el asunto con todo su horror. Evidentemente, la primera reacción es de espanto y de rechazo a esa atrocidad. Luego, con calma, la esperanza de que el presidente de los Estados Unidos no se deje llevar por una reacción absolutamente inapropiada y desmesurada frente a la situación. Mi reflexión es que, tanto en Inglaterra con el IRA y en España con ETA, la clase política tiene experiencia del terrorismo y sabe que difícilmente puede haber respuestas revanchistas: frente a la atrocidad terrorista que mata a muchos inocentes, tomar represalias con la misma moneda, como venganza o revancha, creo que no es posible. Por una parte, reflexionando como historiador, me preocupa que los norteamericanos no estén pensando en que a lo largo de la Historia distintos países e Imperios se han roto por intentar dominar Afganistán.

Desde Alejandro Magno hasta recientemente los rusos, pasando por nosotros, los británicos, que fallamos en el siglo XIX. Realmente, el fracaso mayor de la Unión Soviética fue principalmente debido a su aventura de Afganistán. Por otra parte, reflexionando como científico de la política, de la diplomacia o de las relaciones internacionales, pensar en represalias o revanchas sin considerar todas las posibles consecuencias -por ejemplo, si como resultado de pedir a Pakistán que les permita utilizar las bases para invadir Afganistán pueda haber guerra civil en esta nación o conflictos internos en muchos países islámicos- es olvidarse de que precisamente los culpables de los atentados del 11 de septiembre lo hicieron esperando eso. Es decir, reaccionar con demasiada fuerza es justamente la reacción militar que los terroristas quieren que tome Estados Unidos. Y eso, desde mi punto de vista, no sirve a los intereses de Estados Unidos ni de Europa.

Americanos
Santiago López-Castillo es director del programa «Parlamento» de TVE La Razón 19 Septiembre 2001

Hasta dónde llega el odio humano. ¿Y la memez que, a veces, es peor que la aversión y la mala leche? Plutarco nos decía que el odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás. Una vez sepultados millares de seres, millares de vida, de angustias, de sentimientos, de lágrimas todavía sin enjugar, la estulticia progresista ¬el medio pelo casposo de una izquierda caduca e irreflexiva¬ no se detiene en sus pajas mentales con el «merecido» americano y la preocupante reacción USA. Ha de invertir usted los términos: ¿Cuál habría sido la reacción de los anti-yankies si Estados Unidos hubiera eliminado veinte mil seres de un plumazo? Ni les cuento. Los tres minutos de silencio que se pidieron por el orbe fueron respondidos con tibieza. En la televisión a que pertenezco, tan pública como politizada, se hicieron oídos sordos y hasta una maquilladora me confesó que los americanos se lo habían ganado a pulso.

   Estados Unidos, que tiene la prepotencia lógica de su poderío, también la tiene el primo de Zumosol, nos viene salvando de la quema en no pocos y angustiosos trances. Su papel decisivo en la II Guerra Mundial nos libró, primero, de la expansión nazi y, después, de la dictadura comunista. La guerra fría, además, representó un dique para Occidente ante la persistente amenaza soviética. Pero es tan frágil la memoria que sólo la animadversión puede tratar de justificar lo injustificable. En el reciente conflicto de los Balcanes, la progresía ¬esa que zahiere todo cuanto sea «made in USA», pero que gasta zapatillas «nike» y derivados, acostumbra a departir en restaurantes de «cinco tenedores»¬ clamaba por la intervención norteamericana y no contenta con los ataques aéreos pedía la fiel infantería; o sea, que, como siempre, los estadounidenses pusieran los muertos. Hay que recordar, asimismo; en este último decenio ¬y aún con errores de bulto de la política exterior USA¬ la ayuda norteamericana a Somalia, donde los somalíes se comieron literalmente a los «marines» y en Ruanda casi pasó lo mismo. Y es que una acomplejada y mezquina progresía no sale de sus casillas; sigue en danza con sus «asignaturas pendientes», el revanchismo, el revisionismo, el pedir perdón y acto de contrición por todo lo ocurrido y por lo que ocurrirá (Alá es grande, se apiade de todos nosotros). Faltaría más.

   Casi ningún tonto se sabe tonto porque de reconocerlo obtendría un punto de inteligencia. De modo que hasta los que se creen medio listos hablan con mayor firmeza sobre lo que nos puede venir encima. Que es obra del fundamentalismo islámico, la gran amenaza de occidente, aunque los «progres» no se lo crean. Conforman ¬vamos, los seudointelectuales, la rancia izquierda y sus derivados¬ esa corriente que va a favor de la antiglobalización, nunca reparan en el terrorismo, son parásitos del «bon vivant», pueblan los más refinados comedores, toman chiquitos, también cañas, viven en residencias unifamiliares, piden vía libre para la inmigración, preferentemente «sin papeles», magrebíes hacia Europa, pero no se llevan ninguno a sus casas ni por el precio de menos uno. Son, en fin, esos cantamañanas demagógicos que nadan en la abundancia de las tertulias radiofónicas y que avalan con su verborrea la degradación de la mujer ¬aún presumiendo de antimachistas, manda cojones¬ en el mundo árabe donde a las hembras ¬dice usted bien, hembras¬ se han de ocultar bajo el velo, les seccionan el clítoris y han de caminar a varios metros detrás del amo, señor y dador de vida. Son, por último y si se me permite, los que sienten compasión por los «okupas» pero ellos se aferran a la iniciativa privada, ¿no es verdad, tronko?, poniendo, eso sí, cierta pátina poética, versos de comuna, colillas pegadas en los labios, jeringuillas...

   P. D.- Como amante de la paz, he de expresar mi solidaridad con el amor y el dolor de una Patria, podría decirse cualquiera, cuando en España tal sentimiento es sinónimo de facha y aquel himno ¬no el nuestro, que no tiene letra¬ aglutina un sinfín de sensibilidades. Triste historia la de una historia acomplejada y tergiversada, genuflexa ante el terrorismo. Véase Euskadi.

Eclipse u ocaso, su dilema
Por Antonio López Campillo Libertad Digital 19 Septiembre 2001

El movimiento islamista es la expresión más neta del Renacer del Islam. Esa gran cultura comenzó a declinar en el siglo XV, primero culturalmente, y a partir del siglo XVIII, militar y políticamente. En muchos casos, de ser grandes potencias, los territorios islámicos pasaron a ser colonias. Desde hace unos cien años, en el mundo musulmán se han producido intentos de modernización, copiando a Occidente en estructuras políticas y económicas. Los ensayos han fracasado. Testigos de esto son Egipto y Turquía, entre otros países. La respuesta, algunos, la han buscado dentro de su cultura. Esa Cultura no es una cultura cualquiera: es el Islam.

El Islam es, a la vez, una religión y una cultura; y no se pueden separar estos dos elementos. Su Dios es un amo, un dueño, no como en el cristianismo, que es un padre; y por esto el Islam es sumisión. El libro sagrado, el Corán, juega el papel que en el cristianismo juega Cristo; es una referencia escrita, que todos pueden consultar. Es una religión-cultura igualitaria, pero que por su ley establece tres desigualdades: entre amo y esclavo, entre hombre y mujer y entre musulmán y no musulmán. Lo que significa que el nivel máximo humano se alcanza siendo: varón, libre y musulmán. El Islam es una teocracia laica, igualitaria. Es decir, no hay separación entre el poder de César y el de Dios; Dios es el César; no hay iglesia, existe la Umma, la comunidad de todos los musulmanes, que está por encima de estados y naciones. El poder terrenal del Islam se fue derrumbando a medida que el poder occidental crecía. Lucha entre culturas.

En el ámbito del mundo musulmán, como consecuencia del desarrollo, se ha producido una urbanización de las poblaciones, y con ella, una escolarización a la occidental; y es en los sectores más cultivados -maestros, técnicos, ingenieros- donde se ha producido con más fuerza la toma de conciencia de la situación y el renacer del Islam. Lo que se llama fundamentalismo islámico, ha cuajado en esos medios, y no entre los más incultos. Y donde reclutan en masa los islamistas, mediante sociedades de ayuda social, es en los suburbios de las grandes ciudades, en su cuarto mundo. La ayuda social comporta alfabetización, formación técnica y político-religiosa.

Los islamistas no son unas bandas de fanáticos. En ese movimiento descentralizado, que en cierto modo refleja la estructura de la Umma, se encuentra buena parte de la élite intelectual del mundo musulmán, que con sus reflexiones y conocimientos han superado los fundamentalismos anteriores, integrando todas sus aspiraciones. Los islamistas han llegado a la conclusión de que la salvación del mundo musulmán está en el Islam, y la del resto del mundo, también. De ahí su carácter extremo y universalista.

El terrorismo es una forma de lucha cruel y sanguinaria que por lo general emplean los movimientos en condiciones de inferioridad. Se trata de aterrorizar a los ciudadanos para que presionen a sus gobiernos y cedan ante sus demandas. Aquí, en España, lo estamos viviendo con ETA, sin islamistas. Los bombardeos sobre Yugoslavia para forzar a los ciudadanos a expulsar a su dictador, con sus "efectos colaterales" (civiles muertos), fueron una forma de terrorismo, sin islamistas. Es decir, el terrorismo no es un fruto del islamismo, los islamistas utilizan un modo de lucha preexistente y empleado desde hace siglos.

Hacer del islamismo un grupo terrorista, dirigido por un cerebro oculto, hoy ben Laden, es posiblemente un error. Es más que probable que existan cientos de ben Laden en el ámbito islamista, pero eso no es lo esencial. Lo que hace a la dirección de los islamistas inaccesible, no es la circunstancia de que un líder se oculte en una cueva de una montaña lejana. Se trata, más bien, de que la dirección del movimiento no es un hombre ni un comité: es un Libro y una Ley, a la que esos hombres obedecen. Misil contra libro. Ese es el problema de los de aquí. Fin del eclipse o principio del ocaso. Ese es el problema de los de allí.

Pakistán, la hora de la verdad
EVA BORREGUERO El Correo 19 Septiembre 2001

La petición de Estados Unidos a Pakistán para que colabore en la persecución y captura de Osama Bin Laden contiene una significación distinta de la llamada general a la comunidad internacional para formar parte de un frente común en la lucha contra el terrorismo. Al poner la mirada sobre Pakistán y pedirle a su presidente que permita el uso de su espacio aéreo a la flota aérea estadounidense, Colin Powell ha señalado con el dedo al centro neurálgico del terrorismo islámico yihadí, palabra con la que se denomina a los luchadores por la ‘guerra santa’ o yihad, y ha desplazado la atención de un explosivo ‘punto caliente’ como es Oriente Próximo hacia otro que es el de las rivales potencias nucleares de India y Pakistán.El Gobierno de Pakistán ha sido el más fiel colaborador del régimen talibán de Afganistán y, para muchos especialistas, el arquitecto del mismo. Esto ha sido posible en parte por la continuidad geográfica y cultural que se da entre la región occidental de Pakistán, conocida como Frontera del noroeste, y el este de Afganistán, regiones que se comunican por el emblemático paso de Kyber, acceso histórico de entrada hacia el subcontinente. Además, comparten una misma población tribal, los pastun, de la que proviene la mayoría de los talibán, y que es la misma tribu que hace cincuenta años atacó e invadió el entonces principado de Cachemira, provocando la inmediata anexión del principado a India y dando lugar a la primera guerra indo-paquistaní en un conflicto que promete desestabilizar la región.

El periodo de formación y entrenamiento de los talibán en Pakistán fue simultáneo a la apertura pródiga de las universidades islámicas o madrasas, canteras de la teología islámica radical vinculadas con la formación de grupos terroristas de la misma índole doctrinaria. Desde entonces, el tejido social del país se ha dañado enormemente con el fortalecimiento de los sectores más radicales y fundamentalistas, en lo que se ha venido a llamar como proceso de ‘talibanización’, proceso que se ha extendido hasta la vecina India, concretamente a la región de Cachemira, en donde un grupo de milicias islámicas acaba de emitir una ‘fatwa’ en la que se ordena a las mujeres musulmanas que vistan la ‘burka’ o velo negro que llevan las afganas. De no acatar la ‘fatwa’, han amenazado con echar ácido en sus rostros. Ya se han dado dos casos de jóvenes agredidas de esta forma por ir descubiertas. ¿Cómo se explican los sucesos que han terminado desembocando en la situación actual?En una de las últimas entrevistas concedidas antes de ser asesinado (‘The Hindu’, 12-IX-2001), el comandante Masud, líder de la resistencia afgana que opera desde el norte, declaró que la política paquistaní de crear madrasas por todo el territorio respondía al objetivo de convertir a este país en la potencia central del mundo islámico asiático. El apoyo otorgado al régimen talibán, que perseguiría tribalizar Afganistán y hacer desaparecer la estructura estatal, no sería sino el primer paso en esta dirección. Esta pretensión no resulta nueva. Desde que se creó el Estado de Pakistán en razón de la teoría esgrimida por Alí Jinnah, según la cual los musulmanes indios no podían vivir en un Estado que no fuese mayoritariamente musulmán, Pakistán sustentó el sueño de convertirse en el eje musulmán del mundo asiático, modelo de nación islámica moderna que se alzase victoriosa frente a la amenaza de enemigos como India.

Con el tiempo, estas pretensiones se han encontrado frente a la realidad de una nación que ha sido incapaz de crear una sociedad democrática, y que ha terminado encallando en la pobreza y la corrupción, fortaleciendo las posturas religiosas más radicales. El proyecto nacional fracasó en parte por la triple alianza que establecieron la junta militar, los ulemas o teólogos del Islam y una combinación de elite comercial y de terratenientes. Esta combinación estamental ha venido a ser conocida como el ‘síndrome de mullah-in-mufti’. Mediante este pacto simbiótico, las tres esferas de poder han reforzado y entrelazado sus intereses, creando una situación de callejón sin salida para el país, en la que es muy difícil separar el lenguaje político del religioso.De este modo, el conflicto político con India por la cuestión de Cachemira se ha convertido en una especie de guerra santa de liberación con la que se sienten identificados plenamente todos los ciudadanos, y el arsenal nuclear del que dispone el país desde 1998 se ha convertido en la ‘bomba islámica’ que alimenta las ambiciones quiméricas nacionalistas. La única política de continuidad que han mantenido los distintos regímenes que se han sucedido, tanto militares como civiles, ha sido la ausencia total de cualquier posibilidad de establecer un sistema político fidedignamente representativo.Resulta irónico que el país que más ha hecho por desarrollar el terrorismo yihadí y que lo ha exportado a todos los frentes del mundo islámico, como Argelia, Cachemira y Chechenia, por poner algunos ejemplos, sea el principal elegido para combatirlo. Esta ironía tiene su origen en la estrecha colaboración que Pakistán estableció con Estados Unidos durante los años ochenta para formar a los talibán que combatieron a las tropas soviéticas en Afganistán. Si el general Musharraf cumple su compromiso de apoyo a Estados Unidos en la caza de los terroristas, tendrá la oportunidad de recuperar para Pakistán el protagonismo que tenía como aliado de la superpotencia y que perdió recientemente en favor de India.

Asimismo, podría aprovechar la probable desintegración del régimen talibán para dar un viraje a la política tradicional que han seguido los sucesivos gobiernos de Pakistán, reducir la influencia de los grupos religiosos radicales y emprender la tarea de sacar al país del atraso social y económico en que se encuentra sumergido. Ahora bien, al tomar una decisión como ésta incurre en el riesgo de que se produzca una revuelta interna que termine derrocándole e instalando en su lugar a otro general afín a los intereses islamistas. No hay que olvidar que en Pakistán la ideología yihadí está fuertemente arraigada en todos los niveles de la estructura de poder, tanto política como militar, y que los sectores religiosos y grupos de milicias ya han prometido apoyar a sus hermanos afganos en la ‘guerra santa’ contra Estados Unidos si estos son atacados.Por otra parte, si Pakistán decide no unirse a la alianza internacional contra el terrorismo, corre el riesgo de pasar a formar parte del frente de países que han acogido a los terroristas, y por lo tanto recibir el mismo trato que el mando talibán.

El presidente Pervez Musharraf se encuentra ante un serio desafío que va a poner a prueba sus habilidades de estadista y que, en cualquier caso, generará consecuencias no deseables para su país. Lejos de poder encontrar una solución que permita seguir manteniendo el precario equilibrio político-social de alianzas, Musharraf tendrá que tomar una decisión que le alineará en uno u otro bando del ‘bien’ o del ‘mal’, de los ‘fieles’ o los ‘infieles’.

Terroristas árabes propusieron a Eta secuestros de aviones para atentar contra EE UU e Israel
Los entrenamientos en Yemen del Sur y Argelia fueron coordinados desde Francia por «Josu Ternera»
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) propuso a Eta en Yemen del Sur «una colaboración física en la realización de actos terroristas en contra de intereses, tanto estadounidenses como sionistas, tales como secuestros de aviones y otras operaciones conjuntas», según reveló, tras su detención en 1993, Javier María Larreategui Cuadra, alias «Atxulo», que perteneció al «aparato internacional» de la banda criminal y que actuaba a las órdenes del cabecilla José Antonio Urruticoechea Bengoechea, «Josu Ternera». El FPLP, de orientación marxista leninista, como Eta, instruyó a los terroristas españoles en el manejo de armas y explosivos. Los cursillos tenían una duración aproximada de cuatro meses.
J. M. Zuloaga/F. Velasco/J. Prats - Madrid.- La Razón 19 Septiembre 2001

Las «técnicas» criminales que Eta está desarrollando desde la década de los ochenta, entre ellas la del coche bomba, que tantas muertes y destrucción ha causado, fueron aprendidas y ensayadas por los pistoleros de esta banda en los campamentos de Yemen del Sur, que dirigían terroristas árabes, y en Argelia, donde los pistoleros se entrenaban en la Escuela de Policía de Souma y en un campo militar de la localidad de Ouargla.

   En poder de la Justicia española obran numerosos testimonios que acreditan la presencia de etarras en los campamentos de Yemen del Sur; de Argelia, en la citada escuela, y, en menor medida, en Libia.

   Por lo que se refiere a Yemen del Sur, la presencia de los etarras en los campos de entrenamiento fue gestionada, según fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, por el «aparato internacional» de la banda, al frente del cual se encontraba José Antonio Urruticoechea Bengoechea, «Josu Ternera», que en la actualidad es miembro del Parlamento vasco.

Orden de «Ternera»
Según la declaración de Javier María Larreategui, que obra en poder de la Audiencia Nacional y a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, Urruticoechea «me ordenó que me trasladase a Yemen del Sur para hacer de intermediario entre los miembros de la organización [Eta] y las personas que iban a impartir el curso. Josu Ternera me facilitó una cita una cita con un miembro del FPLP llamado Zaki Al Halaou, alias Abu Said. El número de personas que acudieron al cursillo fue de diez y realizamos el viaje en tres tandas. Josu Ternera nos facilitó billetes de avión, documentaciones falsas y dinero para la subsistencia. Hicimos el trayecto Bruselas, Roma, Beirut hasta llegar al aeropuerto de Aden».

   «Al llegar a ese aeropuerto, ¬agregó¬ fuimos recibidos por Zaki Al Halou, que nos trasladó a una casa cercana donde esperamos a que llegaran los otros miembros de Eta. El lugar en el que se impartió el curso distaba unos cien kilómetros de Aden y no se trataba de un clásico campamento militar sino de dos casas en las cuales había un par de policías yemenís».

   En el momento en que se realizaron los cursillos sobre armas y explosivos, Yemen del Sur era una República Popular con un régimen de ideología marxista. De hecho, El FPLP es una organización de ideología marxista leninista, igual que Eta, que ataca objetivos contra Israel o árabes moderados, según la relación de organizaciones terroristas del Departamento de Estado de EE UU.

   Además de Larreategui, a Yemen del Sur acudieron una veintena de etarras, aunque este individuo sólo habla de los diez cuyo viaje coordinó. Pistoleros tan tristemente famosos como Félix López de la Calle, «Mobutu»; Santiago Arróspide Sarasola, «Santi Potros»; Juan Lasa Michelena, «Txikierdi»; José Luis Eciolaza, «Dienteputo»; e Isidro María Garalde Bedialauneta, «Mamarru», estuvieron en Yemen del Sur.

   También se entrenó en Yemen del Sur José Lorenzo Ayestarán Legorburu, alias «Fanecas» y «Basari», que, en la actualidad, reside sin problemas en Venezuela pese a que existen contra él varias órdenes de búsqueda y captura dictadas por la Audiencia Nacional. A este individuo, que realizó en el citado país un cursillo sobre armas y explosivos, se le imputan numerosos asesinatos cuando formaba parte del «comando Araba», entre ellos el del jefe de los Miñones de Álava, Jesús Velasco Zuazola, el del jefe de la Policía Municipal de Vitoria, Eugenio Lázaro Valle y el de tres guardias civiles, José Vázquez, Avelino Palma y Ángel Prado, en Salvatierra.

   Por lo que respecta a Argelia, el pistolero «arrepentido» Juan Manuel Soares Gamboa reveló, ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que siete miembros de Eta, pertenecientes a los «comandos» «Madrid» y «Nafarroa», fueron adiestrados, en 1984, por militares argelinos, en concreto por tres oficiales. El cursillo duró dos meses y, durante el mismo, cada uno de los etarras consumió 1.500 balas con armas cortas y largas y efectuó varios disparos con lanzagranadas del modelo RPG-7.

Urrusolo y «Macario»
Entre los terroristas que estuvieron en Argelia figuraban José Luis Urrusolo Sistiaga, alias «Langile»; Ignacio Aracama Mendía, «Macario», y Belén González Peñalva, «Carmen». Estos tres etarras, además del propio Soares Gamboa, estaban entonces integrados en el «comando Madrid».

   Fueron Soares, Aracama y González, entre otros, los que, el 9 de septiembre de 1985, colocaron e hicieron explotar el primer coche bomba de Eta. Este artefacto ha sido, desde entonces, una de sus armas más mortíferas. El atentado iba dirigido contra un microbús de la Guardia Civil. Un ciudadano norteamericano, que hacía «footing» por los alrededores, resultó muerto y varios agentes de la Benemérita heridos de gravedad, entre ellos el actual director gerente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Juan Antonio Corredor.

   Ese mismo año, Larreategui Cuadra viajó a Argelia, donde estableció contacto con un miembro del Frente de Liberación Nacional (FLN), en el poder entonces, conocido como «Sueten», para negociar la acogida en ese país de miembros de Eta.

   Entre los terroristas que se entrenaron en Argelia, además de los antes citados, figuran Isidro Echave Urrestrillas, del «comando Madrid»; Miguel Ángel Goicoechea Elgorriaga, «Txapela», fallecido en Francia tras una acción de un grupo anti Eta; Mercedes Galdós, «Vittori», y Juan José Legorburu, del «comando Nafarroa»; Faustino Villanueva, «Txapu»; Francisco Múgica Garmendia, «Pako», y José María Arregui Erostarbe, «Fiti», dos de los integrantes de la «cúpula» etarra desarticulada por la Guardia Civil en Bidart, en marzo de 1992, en una operación dirigida por el entonces teniente coronel Rodríguez Galindo, hoy en la cárcel; y Juan Ángel Ochoantesana, «Kirru». En Libia, estuvieron Eugenio Talavera, que también se entrenó en Argelia, y José Luis Zurimendi Uribe, según las citadas fuentes.

Aprendieron de «Fiti»
Arregui Erostarbe fue, durante muchos años, el encargado de instruir a los pistoleros en el uso de las armas y artefactos explosivos que la banda utilizaba en sus atentados. A este respecto, resulta significativa la declaración prestada por Henri Parot, el etarra del «comando Argala», autor, entre otras acciones criminales, de la colocación de un coche bomba contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, con el balance de once personas asesinadas, entre ellas cinco niños.

   Este individuo, que fue detenido en un control de la Guardia Civil en la localidad sevillana de Santiponce, manifestó que «Fiti» les había enseñado el manejo de las granadas JOTAKE; del sistema de iniciación mediante mando a distancia;mediante haz infrarrojo; utilización del coche con carga explosiva «Kamikaze»; y de los sistemas de temporizadores.

   En un documento del CESID, fechado en 1979, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, se indica que ya en 1978, varios etarras realizaron cursillos de adiestramiento en Argelia y que ese mismo año representantes de la banda celebraron, en un país del este, una reunión con grupos terroristas, entre ellos de Palestina.

Alberto Fernández advierte a Zapatero de que Maragall convertirá al PSC en un partido nacionalista como el BNG
MADRID. ABC 19 Septiembre 2001

El senador y presidente del PP de Cataluña, Alberto Fernández, criticó ayer la actitud de «egoísmo» del presidente del PSC, Pasqual Maragall, que a su juicio está convirtiendo a los socialistas catalanes en remedo del BNG en esta comunidad, al ir incluso más lejos que CiU en sus planteamientos nacionalistas. En esta línea, Alberto Fernández se preguntó si el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, pretende hacer realidad su proyecto vertebrador de España consolidando el tándem de Maragall en Cataluña y el líder del BNG, José Manuel Beiras en Galicia, en una conferencia de prensa conjunta con el portavoz del grupo popular en el Senado, Esteban González Pons, para presentar al presidente del PP catalán como nuevo senador.

A juicio del dirigente catalán, «es hora de que los socialistas reflexionen claramente sobre las contradicciones permanentes en su discurso» y consideró que ha llegado el momento de «hilvanar un proyecto cohesionador para toda España». Alberto Fernández añadió que cada vez son más evidentes «las contradicciones del Partido Socialista con un Maragall que pretende un pacto con los independentistas catalanes representados por Esquerra Republicana de Cataluña (ERC)» y que impulsa una reforma de la Constitución y el Estatuto, tras lo cual apuntó que tarde o temprano el PSOE «deberá pronunciarse» sobre ello. El líder de los socialistas catalanes es una de los candidatos autonómicos del PSOE con más posibilidades de cara a las próximas elecciones, pero amenaza con convertirse en un problema para el partido de Rodríguez Zapatero por su insistencia en la reforma de la Constitución y el Estatuto catalán, que defiende con insistencia.

Por su parte, el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, González Pons explicó que durante esta legislatura, «el Senado se ha catalanizado», puesto que la presencia de la Entesa como grupo parlamentario independiente junto a CiU ha hecho que no haya debate importante en el Parlament que no tenga su reflejo en el Senado, por lo que el PP ha juzgado que debía elevar el nivel de su representación catalana en la Cámara.

El líder del PP catalán expresó su «compromiso de lealtad» al Parlamento catalán por haberle designado para defender los intereses de su comunidad autónoma. Destacó la «apuesta clara» de su formación para «potenciar el Senado como Cámara de representación territorial» con un proyecto «vertebrador y coherente» para el conjunto de España y reafirmó la vigencia de la Constitución y el Estatuto que «siguen siendo un punto de encuentro y no de partida incierta».

«La lucha contra el terrorismo no puede tener fronteras», dice Aznar
España pedirá la próxima semana que Interpol «impulse y coordine» la acción contraterrorista en cualquier parte del mundo
I. TYLKO COLPISA. ÁVILA El Correo 19 Septiembre 2001

«La lucha contra el terrorismo no puede verse entorpecida por fronteras geográficas, judiciales o policiales». Así lo advirtió ayer el presidente del Gobierno, José María Aznar, en Ávila, donde acudió a inaugurar el curso académico 2001-2002 en la Escuela de Formación de la Policía Nacional, acompañado del ministro de Interior y vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy.

En su discurso, pronunciado ante 1.700 inspectores y policías alumnos, Aznar recordó que hoy, tras los ataques sufridos por Estados Unidos, «todos conocemos que no hay fronteras para los criminales» y que el terrorismo, sin distingos, no es más que «un ataque contra toda la humanidad». Y esta conclusión hace necesario, a su juicio, que «todas las policías trabajen juntas, hombro con hombro, para perseguir a los asesinos y hacer caer sobre ellos el peso de la ley».

Tras alentar a los policías españoles en formación a «sumar esfuerzos» como único camino para combatir a los criminales, ya sean terroristas, narcotraficantes, mafiosos que comercian con inmigrantes o delincuentes comunes, Aznar insistió en la «prioridad» de avanzar con la mayor diligencia posible en la cooperación internacional, especialmente en el marco de la Unión Europea.

Propuesta concreta
Aznar explicó que el próximo semestre, bajo presidencia española, tanto en el comité ejecutivo de Europol como en la reunión de directores de Policía habrá que poner en marcha los grupos conjuntos de investigación. De hecho, así se acordó, a propuesta española, en el Consejo Europeo celebrado en Tampere (Finlandia).

El presidente del Ejecutivo considera «esencial» que se concrete la orden de detención y entrega europea, cuya agilización aprobó el Parlamento Europeo, como medio de trabajo para la policía en ese espacio común de justicia, libertad y seguridad que «hoy más que nunca debe ser una realidad».

Aznar anunció que España presentará la próxima semana en Hungría, durante la asamblea anual de la Interpol, una propuesta concreta para que esta organización «impulse y coordine» la lucha contra los terroristas y contra quienes les apoyan en cualquier parte del mundo. Reveló, asimismo, que el próximo jueves se celebrará la reunión de ministros de Interior y Justicia de la UE y que un día después se verán las caras los Jefes de Estado y de Gobierno de los Quince, para «adoptar aún medidas más eficaces, claras y decididas contra el terrorismo y contra la criminalidad organizada».

Recortes de Prensa
   Página Inicial