AGLI

Recortes de Prensa     Martes 25 Septiembre   2001
#Terroristas y terror
Benjamín GARCÍA SANZ La Razón 25 Septiembre 2001

#Amenaza total, respuesta global
Editorial La Razón 25 Septiembre 2001

#ETA y el terror integrista islámico
Impresiones El Mundo 25 Septiembre 2001

#Como justo antes de la tregua
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 25 Septiembre 2001

#Grandeza y debilidades del americanismo
Edurne URIARTE, profesora de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco ABC 25 Septiembre 2001

#ETA planeó con los terroristas de Ben Laden un ataque "kamikaze" a la sede de la Unión Europea
Libertad Digital 25 Septiembre 2001

#Explota un artefacto ante la fachada de la autoescuela del presidente de UA, José Luis Añoa
EFE Libertad Digital 25 Septiembre 2001

#El enemigo incluye a ETA
Cartas al Director ABC 25 Septiembre 2001

#Oyarzábal tenía planos de polvorines y de fábricas químicas y de aluminio
MADRID. Javier Pagola ABC 25 Septiembre 2001

#Onaindia: «ETA, ahora, se parece a un grupo terrorista islámico»
MANUEL SANCHEZ El Mundo 25 Septiembre 2001

#TVE: apología del terrorismo
Enrique de Diego Libertad Digital 25 Septiembre 2001

#Errores prospectivos
Antonio López Campillo Libertad Digital 25 Septiembre 2001

#A río revuelto...
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 25 Septiembre 2001

#Eta y el baloncesto
Lorenzo CONTRERAS La Razón 25 Septiembre 2001


Terroristas y terror
Benjamín GARCÍA SANZ La Razón 25 Septiembre 2001

Todos estamos conmocionados por el horrible atentado contra las Torres Gemelas, qué digo, contra la ciudad de Nueva York, contra los EE UU, contra la humanidad. Han pasado ya unos días y tenemos una cierta distancia con el problema para evaluar el hecho. Las primeras opiniones que se han lanzado han sido las de los «salvadores de la patria» que han querido entender el atentado o la guerra como una secuela del poderío americano y de su nefasta política en Oriente Medio. Incluso alguno de éstos se atrevió a aventurar un enfrentamiento armado de los palestinos contra los americanos. Otros, mucho más universalistas y demagógicos, han extremado el problema y han visto en él una consecuencia lógica entre los pobres de este mundo, los que no tienen nada que perder, y los ricos, los que lo poseen y lo tienen todo. El atentado del 11 de septiembre es un acto de terror que tiene como culpables directos a los terroristas que lo han ejecutado, y como responsables indirectos a todos aquellos, gobiernos o grupos, que les han apoyado. Es, pues, un acto de terror que pretende sembrar el caos y la desolación; el horror y la muerte. El hecho es deleznable y no merece ninguna otra consideración.

Invito a los salvadores de la patria o a los críticos que lo quieren explicar todo con fórmulas preestablecidas que respondan de las cuestiones siguientes. ¿Creen ellos que si no existiese el problema palestino se habría evitado esta catástrofe? ¿Por qué los palestinos se han apresurado a decir que ellos no han sido y se han puesto inmediatamente del lado de los EE UU? Me temo que con acciones terroristas y con la inmolación de kamikazes no se va a solucionar el problema de Oriente Medio. ¿Están algunos convencidos de que el problema del hambre se va a solucionar con acciones de esta naturaleza, porque los pobres no tienen nada que perder? No es éste el ejemplo que nos ha dejado la historia. Los pobres no se suelen suicidar, luchan con todas sus fuerzas, que son muy limitadas, para subsistir y para malvivir. ¿Quiénes son los que pueden realizar acciones de esta naturaleza?, por supuesto, los exaltados, los fanáticos, los que se hacen planteamientos fuera de cualquier criterio de racionalidad, en definitiva los terroristas. Son personas jóvenes que apenas tienen experiencia de la vida, pero que se sienten legitimados para representar los intereses de grupos numerosos. Están llenos de odio, se mueven por un espíritu destructivo, que a veces embalsaman con cierto barniz religioso, y sus propuestas, cuando las hacen, son casi siempre irrealizables. Para llevar a cabo sus fines necesitan infraestructuras poderosas que precian de fuertes inversiones de dinero, que utilizan casi siempre para matar.

El terrorismo y los terroristas son un grupo que tiene una única catalogación, asesinos de la humanidad, y a los que hay que combatir con una estrategia común. El que pretenda que el terrorismo puede ser un cauce para solucionar algún problema o para cambiar el curso de la historia, está confundido. El que se ha acostumbrado a extorsionar, a secuestrar, a intimidar, a matar está incapacitado para proponer soluciones políticas razonables a los problemas concretos. Son intransigentes y están obsesionados por unas presuntas convicciones que utilizan para matar; desconocen las normas de convivencia y de diálogo por lo que es imposible llegar con ellos a algún acuerdo. Para ellos, todos nosotros, los que no pensamos como ellos y criticamos sus actuaciones, somos enemigos a exterminar. Nos ven como una encarnación del mal al que hay que combatir y destruir. Por ello contra el terrorismo hay que hacer un frente común en el que tienen que participar tanto los Estados como los ciudadanos. A los terroristas hay que combatirlos y, si es posible, eliminarlos. Mientras haya personas que desprecian la vida de los demás, que no aceptan las reglas de convivencia, que absolutizan sus valores y no reconocen los de los demás, nadie estamos a salvo; hoy serán las personas, mañana los Estados; hoy actuarán por sorpresa y mañana con premeditación; hoy atacarán los organismos oficiales y mañana los lugares de trabajo. Si eliminamos el terrorismo habremos suprimido un foco importante de inseguridad. Todos podemos ser objeto de sus acciones, por eso todos debemos colaborar.

Amenaza total, respuesta global
Editorial La Razón 25 Septiembre 2001

El Gobierno de Estados Unidos es consciente ya de que los atentados contra Nueva York y Washington no fueron fruto de un plan aislado, sino parte de un proyecto aniquilador largamente meditado para su progresiva aplicación. Aunque las informaciones que se han dado sobre los planes terroristas que ahora vislumbramos con nitidez sean dosificadas, nadie duda ya de que los grupos de asesinos incluían otras hipótesis letales para Estados Unidos, que pondrían en práctica en cuanto pudieran. Nos referimos, como el pueblo estadounidense teme ya, a la utilización de armas de destrucción masiva de tipo bacteriológico, químico o nuclear.

   Este temor que anida en Estado Unidos, pero también en otras sociedades occidentales, se ha advertido en gestos tan espon- táneos como la adquisición de máscaras antigás. Es una reacción normal, sobre todo después de conocer que los terroristas que atentaron contra las Torres Gemelas se interesaron también por las técnicas de fumigación con avionetas, mecanismo perfecto para difundir un agente mortífero. Lo que no viene sino a corroborar las advertencias de informados líderes de opinión estadounidenses, que preveían desde hace años este tipo de ataque bacteriológico. El hecho de que Bush se desviara de estas preocupaciones, difundidas durante los últimos años de la Administración Clinton, en su obsesión por el escudo antimisiles no refleja sino un error de cálculo que ahora exige una inmediata revisión.

   Aunque conocer los planes del enemigo es la única forma de evitarlos, es posible que si la red de «durmientes» del terrorismo fundamentalista está bien instalada, podría tener éxito en sus planes. Es preciso, por tanto, descubrirla cuanto antes, cercenar toda comunicación con sus inspiradores y cortar todo apoyo económico que les pueda permitir otro ataque terrorista masivo.

   Por esa razón, el presidente de Estados Unidos ha actuado con suma celeridad en el mismo corazón del problema: el de la financiación del terrorismo. Una medida, si cabe, más importante que la militar, aunque ésta pueda ser imprescindible para la victoria si llega al corazón de las organizaciones terroristas. Así, Bush ha decidido medidas excepcionales contra los depósitos de dinero sospechosos de engrasar la maquinaria terrorista. Ha preparado una primera lista negra de organizaciones a las que bloqueará las cuentas y ha instado con toda firmeza a los demás países a que hagan lo mismo. Las instituciones financieras que se resistan pueden sufrir represalias severas en Estados Unidos.

   También en el terreno económico Bush dice al mundo que la cosa va en serio; que no permitirá que los autores, instigadores o financiadores de los terribles atentados queden impunes. Sean organizaciones aparentemente legales, sean ONG islámicas con cobertura humanitaria, sean millonarios que pagan bajo la mesa a los asesinos, aunque pongan después una cara amable ante el mundo.

   La lucha contra el terrorismo ha de empezar, en efecto, por ahí. Por cortar las redes logísticas de suministro y por bloquear la financiación que lo hace posible. Después habrán de asestarse otros golpes, entre otras cosas por un mero sentido de la justicia.

   Y esta reflexión vale para todo tipo de terrorismo. Incluido el de Eta.

ETA y el terror integrista islámico
Impresiones El Mundo 25 Septiembre 2001

La detención del jefe del aparato logístico de ETA y otros cuatro presuntos terroristas el pasado domingo en Francia evitó el asalto que tenían preparado para ayer mismo a un polvorín de Dax. Con toda la prudencia que requiere hablar de una banda criminal que se regenera con facilidad, es evidente que hoy ETA está más débil y, como dijo ayer Mario Onaindía en la presentación del libro de Carmen Gurruchaga Los jefes de ETA editado por La Esfera de los Libros, la cooperación policial hispano-francesa puede acabar por «asfixiarla». El dirigente socialista coincidió con la mayoría de los analistas en que el acoso internacional contra el terrorismo tras los atentados de Nueva York «hará que los pasillos por donde ETA se mueve en el mundo se vayan cerrando». Al fin y al cabo, la banda etarra cada vez coincide más -en métodos, odio y fanatismo- con los grupos terroristas islámicos.

Como justo antes de la tregua
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 25 Septiembre 2001

Eta no declaró una tregua: los terroristas estaban desarmados y anunciaron que no matarían durante un tiempo como haciéndonos un favor, cuando en realidad lo que estaban era buscando dinamita y comprando metralla. Las detenciones en Francia de anteayer han puesto a la banda en la misma situación. Es decir, han sido descabezados donde más le duele a toda organización, que no es otra cosa sino su intendencia.

   No sería de extrañar que en unos días saliera Arzalluz a pedir tregua. Lo que pasa es que ya vamos estando muy mayores como para creernos cuentos. Eta acaba de enseñar sus vergüenzas: su infraestructura la maneja un tipo de la kale borroka acompañado de una tipa que era de Almería. Esa es toda su ideología. Ahí están los salvadores de la Patria vasca. Esos son los que defienden la raza, las costumbres y el idioma del pueblo vasco.

   El golpe dado a los terroristas, añadido a la corriente internacional contra estos grupos de asesinos, debe contemplarse con optimismo. Es evidente que siempre queda la duda de cuándo, dónde y contra quién actuarán, pero es mejor mantener la esperanza de que cada día que pasa les quedan menos fuerzas.

   Detener a los responsables de la organización es como meter en la cárcel a los del dinero. Sin sus pisos franco y sus cheques bancarios no puede moverse una organización de criminales a sueldo, pues sólo el dinero les da entusiasmo para sentarse en la calle hasta que ven pasar nuestros coches y apuntan su matrícula.

   Una vez más se demuestra que es la Ley y la Policía la mejor medicina contra el mal del terrorismo. Ni trapos sucios, ni guerras sucias: la Democracia triunfa cuando triunfa nuestro sistema de seguridad.

Grandeza y debilidades del americanismo
Edurne URIARTE, profesora de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco ABC 25 Septiembre 2001

La fortaleza y el consenso de los norteamericanos en la reacción al terrible atentado que han sufrido se entienden en buena medida en el contexto de la ideología y valores que definen a la sociedad norteamericana, el americanismo. Ahora bien, la ingenuidad y la falta de previsión que precedieron a estos atentados llaman también la atención sobre algunas de las debilidades que caracterizan al americanismo. Y lo que es más importante, esas debilidades podrían dar lugar a una respuesta norteamericana centrada tan sólo en sus propios intereses, y no en los intereses de todos los países atacados por el terrorismo, como el nuestro, algo que ni España ni todos los demás países democráticos que acertadamente están apoyando la respuesta estadounidense deben permitir.

Con ocasión de la beca que me concedió la Fundación Eisenhower, tuve la oportunidad la pasada primavera de analizar durante dos meses en Estados Unidos las características y la fortaleza de lo que ha sido definida como la ideología que define a los norteamericanos, el americanismo. Seymour Martín Lipset («El excepcionalismo americano») ha definido el americanismo como una ideología inspirada en los valores de los primeros grupos de protestantes ingleses que llegaron a Estados Unidos y que ha pervivido hasta el presente. Se caracteriza por la creencia en cinco valores básicos: la libertad, el igualitarismo, el individualismo, el populismo y el laissez-faire. Junto a esos valores, otros no menos importantes: la fuerte religiosidad, el moralismo y la clara conciencia de la distinción entre el bien y el mal, el optimismo, la meritocracia y el patriotismo.

Uno de los aspectos más llamativos de la sociedad norteamericana es precisamente la fortaleza de ese patriotismo, más fuerte que el de otros países occidentales, y que se ha vuelto a manifestar en la reacción de los ciudadanos norteamericanos tras los atentados. Pero lo que es aún más interesante, el patriotismo norteamericano no está basado en el lugar de nacimiento, en la raza, en la religión, sino en la creencia en unos valores, en el deseo de ser «americano» abrazando esos valores. El patriotismo norteamericano representa por eso el auténtico patriotismo constitucional, o el nacionalismo político que se desarrollara en la Revolución Francesa. Los norteamericanos creen en su nación política, que es la nación de los que se comprometen con los valores con los que fundó, sean de la raza que sean, de cualquier religión, de cualquier origen.

Por eso Estados Unidos ha tenido una inmensa capacidad para acoger e integrar a personas llegadas de todos los lugares, de todas las culturas, personas que, sin embargo, han abrazado el credo americano y han contribuido a consolidar el enorme sentido de pertenencia a la nación, al proyecto común, que sostiene su fortaleza y que explica en buena medida el éxito de Estados Unidos. La expresión, triste y terrible, pero que refleja la grandeza de este país, es que en los atentados del pasado 11 de septiembre, no sólo han muerto norteamericanos, sino ciudadanos de otras 80 naciones del resto del mundo, que se encontraban allí, acogidos por la nación norteamericana.

Cuando el pasado jueves Georges Bush pronunció su discurso en el Congreso (reproducido por este periódico), se dirigió a sus «Compatriotas», concepto que utilizó hasta tres veces. Esta palabra, tan poco utilizada en España, es la esencia de la cultura política norteamericana. Porque los norteamericanos se sienten, ante todo, miembros de una comunidad, la patria americana, lo que les hace, entre otras cosas, dar un apoyo casi unánime a sus instituciones cuando se desata una gran crisis como ésta.

La pasada primavera tuve oportunidad de hablar con norteamericanos de muy diferentes orígenes, de diferentes generaciones de inmigrantes, muchos hispanos, italianos, irlandeses. Comprobé en todos ellos su fuerte americanismo. Raúl Botello, que llegó de México hace 20 años, y que tiene clara su identidad mexicana, puede ser representativo de todos ellos: «Si hubiera una guerra, ¿lucharía por este país? Sí, porque este país me ha dado todas las oportunidades». Como española, fue especialmente interesante hablar con los hijos y nietos de los inmigrantes vascos de Nevada. Todos tienen un gran cariño por la cultura vasca que se esfuerzan en preservar, pero se sienten, ante todo y sobre todo, americanos. Y estoy segura de que todos ellos se sintieron fuertemente partícipes de la comunidad y del proyecto norteamericano cuando Bush se dirigió al pueblo norteamericano el pasado jueves.

Pero el americanismo tiene también debilidades. En primer lugar, que su patriotismo les ha llevado a mirarse el ombligo demasiadas veces, a pensar sólo en intereses norteamericanos. En segundo lugar, que la fortaleza de la libertad en este país ha generado también una ingenuidad estructural respecto al resto del mundo, según el cual, lo que les ocurría a los demás era un problema de un diálogo insuficiente, de inadecuado contraste de pareceres que se podía solucionar con una inteligente y mesurada mediación en el «conflicto». En este contexto se entiende la tradicional inconsciencia o irresponsabilidad norteamericana sobre otros terrorismos que llevan atacando otros países desde hace muchos años. Lord Williams B. Mostyn, Presidente de la Cámara de los Lores, declaraba hace unos días: «Estados Unidos ahora se da cuenta de que el IRA es un grupo terrorista». Un lector, David Miranda, decía el pasado sábado en este periódico que todavía estos días la página web de la CNN insiste en llamar «grupo separatista vasco» a ETA y evita constantemente el concepto «terrorista».

Durante mi estancia en Estados Unidos planteé este problema a varios periodistas norteamericanos de diversos periódicos con los que tuve ocasión de hablar. Todos me contestaban que esto era así porque ellos defienden la neutralidad. En ese punto, recuerdo ahora con horror, yo les ponía a todos siempre el mismo ejemplo hipotético: «¿Mantendría usted la teoría de la neutralidad si, por ejemplo, un grupo fundamentalista islámico asesinara ciudadanos norteamericanos en Nueva York ?» En ese punto, la mayoría, que no todos, dudaban.

Confío en que sus dudas hayan terminado tras lo que ha ocurrido, que los norteamericanos comprendan lo que bien sabemos los españoles, que todos los terrorismos son iguales, y que ante el terrorismo no cabe ningún tipo de neutralidad, que ni Osama bin Laden, ni ETA son «conflictos» que se solucionan con el diálogo y la mediación. George Bush decía el pasado jueves que esta lucha no es sólo de Estados Unidos, sino de todos los que creen en el progreso y el pluralismo, la tolerancia y la libertad, y que las naciones del mundo están en esa lucha o están con el terrorismo. Pero queda la duda de si George Bush y el pueblo norteamericano han comprendido que esta lucha es contra todos los terrorismos, no sólo contra los que atacan a Estados Unidos. Y si esto no es así, España y otros países se lo deberán recordar, porque sólo bajo esa premisa se podrán comprometer plenamente en una lucha que, en efecto, nos concierne a todos.

ETA planeó con los terroristas de Ben Laden un ataque "kamikaze" a la sede de la Unión Europea
Libertad Digital 25 Septiembre 2001

La organización terrorista ETA organizó varios encuentros con los terroristas de Ben Laden para buscar objetivos comunes. Según la revista Tiempo, uno de los interlocutores fue Mohamed Atta, presunto piloto de uno de los aviones que se estrelló contra las Torres Gemelas el pasado 11 de septiembre. El último encuentro coincidió con el viaje de Atta a Salou. Los terroristas acordaron atacar la sede de la Unión Europea durante el semestre de presidencia española.

A finales de 1999, Osama Ben Laden, decidió mantener contactos también con los infieles. El objetivo de esta alianza con grupos no islámicos era extender su acción a Europa Occidental, donde hasta ahora, por razones desconocidas, el grupo nunca ha logrado cometer atentados.

Según Tiempo, la primera reunión tuvo lugar en Bruselas entre los representantes de Ben Laden y los de ETA, que no sacaron una buena impresión de la misma por el excesivo carácter religioso de sus interlocutores y sus continuas referencias a valores islámicos. Entonces se decidió que se mantendrían más contactos, pero con especial cuidado en las formas -con menos referencias a la religión-.

La segunda reunión se produjo en Málaga y a ella acudió Mohamed Atta, hijo de un abogado egipcio, licenciado en Urbanismo por la Universidad Técnica de Hamburgo y presunto piloto de uno de los aviones que se estrelló contra las Torres Gemelas el pasado día 11 de septiembre. Según esta revista, los servicios secretos árabe e israelí no conocen la reunión. No hay información sobre el lugar exacto donde se celebra. Sólo se sabe que, al contrario que en la de Bruselas, llega a buen puerto. Mohamed Atta será el encargado de mantener el contacto con el grupo terrorista español.

Los objetivos comunes identificados por los terroristas islámicos y los etarras son algunas instituciones europeas consideradas símbolos de occidente. Se habla de atentados contra las sedes del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, y de la OTAN, en Bruselas. Los terroristas de Ben Laden se ofrecieron para cometer los ataques y ETA se compromete con el apoyo logístico. Algunos registros y detenciones efectuadas en varias ciudades europeas y en Canadá han revelado los planes de los terroristas y la colaboración entre ambos grupos ya que en la documentación incautada, escrita en inglés, aparecen planos con las siglas OTAN (en castellano) y no NATO (como se escribe en inglés).

El último contacto se produjo en Barcelona hace algo más de un mes y coincidió con el viaje de Mohamed Atta a Salou. Atta duerme en el hotel “Montsant”, donde se registra con su nombre verdadero y paga con una tarjeta Visa de un banco británico. En este tercer encuentro los etarras proponen una acción conjunta: Atacar la cumbre de la Unión Europea durante el semestre de Presidencia española. Ellos organizarían todo, mientras que cinco terroristas islámicos serían los conductores "kamikazes" de los coches-bomba.

Explota un artefacto ante la fachada de la autoescuela del presidente de UA, José Luis Añoa
EFE Libertad Digital 25 Septiembre 2001

Un artefacto explotó esta pasada noche junto a la fachada de la autoescuela AÑOA, situada en el número 9 de la calle Comandante Izardui de la capital alavesa y de la que es propietario José Luis Añoa, presidente de Unidad Alavesa (UA).

La explosión, que se produjo sobre las 23:09 horas de la noche del lunes, causó daños materiales pero no heridos. El local, al igual que otras cuatro autoescuelas existentes en Vitoria, es propiedad de José Luis Añoa Ajuria, presidente del partido Unidad Alavesa (UA).

Otra autoescuela de la que es propietario Añoa, presidente de UA -formación que acudió a las pasadas elecciones autonómicas del País Vasco en coalición con el PP, en Alava-, sufrió hace dos años un ataque con un explosivo. La autoescuela atacada hace dos años está situada en la calle Portal de Villarreal de la capital alavesa.

Añoa Ajuria es presidente de Unidad Alavesa desde la creación del partido en 1990.

El enemigo incluye a ETA
Cartas al Director ABC 25 Septiembre 2001

LA espantosa tragedia de las Torres Gemelas y del Pentágono, que millones de personas hemos contemplado con nuestros propios ojos, en la televisión de todos los países, en tiempo real, se nos ha grabado tan intensa y dolorosamente en la retina del alma que nos llevará mucho tiempo olvidar, a pesar del buen gusto americano por no presentar imágenes sangrientas, y del velo tupido sobre el número de víctimas que algunos periodistas han querido conocer de forma machacona e imprudente.

Estamos convencidos de que esto es una guerra, una nueva guerra en la que el bando enemigo no está bien definido territorialmente, pero sí queda claro que está formado, no sólo por pilotos asesinos, sino por los personajes que los han organizado, instruido, financiado, apoyado, abastecido, adoctrinado, aplaudido y arropado en todas sus actividades pensadas para imponer el poder del terror. Todos ellos sin excepción son unos terroristas, todos son asesinos y es justo que lo pagen.

Han de cambiarse las tácticas y la estrategia de la nueva guerra para destruir a tan poderoso y casi invisible enemigo, sin hacer daño a otras gentes inocentes de pueblos en su mayoría «hambrunos». Y esos métodos de guerra, abierta en España hace ya muchos años, se deberían aplicar ya, sin demora, contra el entorno bien conocido de eso que llaman ETA. José Naranjo Luque. Madrid.

Oyarzábal tenía planos de polvorines y de fábricas químicas y de aluminio
MADRID. Javier Pagola ABC 25 Septiembre 2001

El jefe del «aparato logístico» de ETA, Asier Oyarzábal, detenido el domingo junto a cuatro de sus colaboradores, disponía de planos sobre polvorines con explosivos, una fábrica de aluminio y una factoría química. La Policía gala cree que los 30 millones de pesetas incautados iban a ser empleados, fundamentalmente, en la creación de infraestructura, sin descartar la compra de armas en el mercado negro internacional.

La Policía gala ha registrado hasta el momento apartamentos en Dax y Pau, así como una casa rural en el valle de Maurienne, cerca de Los Alpes, y dos garajes en Bayona. Todos alquilados, para un período de tres meses, por Didier Aguerre, con documentación falsa, aprovechándose de su condición de ciudadano francés.

Rajoy subrayó que los terroristas habían convertido la casa rural en una «base logística» para la preparación del robo de material para confeccionar bombas. Allí se ocultaba Didier Aguerre y desde mitad de la pasada semana Alberto Illundain, que hasta entonces había estado en el piso de Dax. Ambos eran los encargados de preparar el asalto y, de hecho, disponían de planos de dos o tres polvorines con dinamita, así como de una fábrica de aluminio -material que la banda utiliza para elaborar amonal y amosal- y de una factoría de productos químicos. Todas estas instalaciones están situadas en la zona de Maurienne. Al parecer, aún no habían conseguido recabar información precisa sobre estos objetivos. En la casa rural se han encontrado también varios subfusiles.

Por su parte, en el apartamento de Dax la Policía gala se incautó de 35 millones de pesetas, en francos franceses, belgas y moneda española, así como de una veintena de detonadores eléctricos robados en Grenoble, tres armas cortas, dos escopetas de cañones recortados, documentos de identidad falsos, documentación interna de ETA, un ordenador con disquetes y un Renault Megane.

Los investigadores sospechan que esta elevada cantidad de dinero, que podría proceder de la extorsión a empresarios, la iba a destinar «Baltza» fundamentalmente a reforzar el «aparato logístico» con la adquisición de pisos y garajes que sirvieran como escondrijo y talleres para diseñar y confeccionar coches bomba u otro tipo de artefactos. El hecho de que tuviera tal cantidad en un piso que iba a abandonar el próximo 30, día en que concluía el alquiler, avala esta hipótesis. Tampoco se descarta que parte del dinero fuera a ser empleada para comprar armas en el mercado negro. En el piso de Dax había también numerosos sobres dirigidos a miembros de ETA a los que se alude con sus alias, y en su interior mensajes o dinero.

«DECAPITADO»El vicepresidente primero del Gobierno, Maraiano Rajoy, dijo que esta operación es «un golpe de suma importancia» ya que se da por «decapitado» el «aparato logístico» y permite profundizar en las investigaciones sobre el funcionamiento de ETA. Las investigaciones siguen abiertas, ya que la Policía gala busca garajes en los que la banda construye coches bomba, y no se descartan nuevas detenciones.

En su opinión, el «aparato logístico» es «la principal infraestructura de ETA en Francia, está formado por terroristas experimentados y abastece a los comandos de armas y explosivos para la comisión de atentados». Rajoy aprovechó la ocasión para destacar la «voluntad firme» que demuestra tanto Francia «como el resto de los países europeos en acabar con la organización criminal».

Relató que el secretario de Estado de Seguridad, Pedro Morenés, y el director de la Policía gala, Patrice Beourgounoux han mantenido en los últimos meses contactos periódicos, que se hicieron diarios a medida que se acercaba el desenlace de la operación. Rajoy habló del operativo con su homólogo francés, Danielle Vailant, el pasado jueves en Bruselas con motivo de la reunión de ministros de Justicia e Interior de la UE. El sábado, ambos mantuvieron una conversación telefónica.

Asimismo, Mariano Rajoy comentó que el pasado viernes, Pedro Morenés informó al consejero del Interior, Javier Balza, de la operación que se preparaba en Francia .

Onaindia: «ETA, ahora, se parece a un grupo terrorista islámico»
Presentó el libro de Carmen Gurruchaga «Los jefes de ETA», el primero de la Esfera
MANUEL SANCHEZ El Mundo 25 Septiembre 2001

MADRID.- El presidente del PSE-EE en Alava, ex miembro de ETA y ex dirigente de Euskadiko-Ezkerra, Mario Onaindia, no pestañeó ayer al asegurar que, por su evolución ideológica, «la actual ETA se parece más a un grupo terrorista islámico que a lo que era la propia banda armada hace diez años, mucho más cercana al IRA». Onaindia hizo esta contundente manifestación en la mañana de ayer, durante la presentación del libro Los jefes de ETA, escrito por la periodista de EL MUNDO, Carmen Gurruchaga, y publicado por la nueva editorial, La Esfera de los Libros, que ayer inició su andadura con esta publicación.

El dirigente socialista presentó el libro de Gurruchaga en la Asociación de la Prensa de Madrid, delante de un nutrido grupo de periodistas, políticos, miembros de la judicatura, entre los que se encontraba el ministro de Justicia, Angel Acebes; el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica; el presidente de Unidad Editorial, Alfonso de Salas; el director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez y el juez Javier Gómez de Liaño, entre otros.

Onaindia calificó la obra de Gurruchaga de «genial», y lo explicó: «Carmen logra dar una coherencia en medio de toda la maraña de ETA a través de sus jefes, de sus máximos dirigentes, y por eso me parece genial».

Organización endogámicaEl actual dirigente socialista no pudo sustraerse de analizar el conflicto, y aseguró que, en su opinión, ETA se encuentra en una situación «muy mala» tras lo ocurrido en Estados Unidos, pero no se mostró especialmente optimista sobre la hipótesis de que el fenómeno terrorista en España toque a su fin: «ETA es una organización endogámica, que no vive de la influencia de los cambios políticos», afirmó. Más esperanzada se mostró la autora del libro, Carmen Gurruchaga, durante su intervención. La periodista fijó dos puntos claves para lograr el fin de ETA: la actitud del PNV y que acabe el santuario que la banda tiene en Francia.

Sobre su libro, Gurruchaga explicó que intenta resaltar la importancia de los jefes etarras en la estrategia y líneas de actuación de la organización terrorista, por lo que se ofrece información «inédita» de los terroristas que han desempeñado papeles de mando dentro de la estructura de la banda, como Pakito, Fiti, Txapote, Antxon o Josu Ternera.

Aseguró que, en sus relaciones profesionales a lo largo de su carrera como periodista con algunos dirigentes de la organización terrorista ETA, siempre, lo que más le ha sorprendido, es «lo normales» que parecen.

«Hablas con ellos de fútbol, de los hijos, de problemas cotidianos. Pero te das la vuelta, y ellos entonces empiezan a pensar en cómo pegarte un tiro y matarte», afirmó.

Gurruchaga tampoco dejó de hacer mención al nacionalismo, y recordó una frase del ex presidente francés, François Mitterrand, que le sorprendió y casi le indignó hace años, al oírle decir en el Parlamento Europeo que el «nacionalismo es la guerra». La autora del libro no ocultó su evolución personal en este asunto desde que oyó aquella frase: «A estas alturas, sí que creo que algo de culpa tiene el nacionalismo, y no se puede negar que este nacionalismo fomenta o crea fenómenos como el de ETA».

El acto fue presentado por la directora de La Esfera de los Libros, Ymelda Navajo, quien anunció que la nueva editorial quiso presentarse en sociedad con esta obra, como muestra de sus objetivos: «Los grandes temas de actualidad, tratados por los grandes periodistas».

Ymelda Navajo anunció además que hasta hoy no saldría a la venta el libro Los jefes de ETA, pero aseguró que ya iba por la tercera edición sólo con las peticiones que tenían de librerías de toda España.

TVE: apología del terrorismo
Por Enrique de Diego Libertad Digital 25 Septiembre 2001

Lo válido para la política nacional resulta inservible e incorrecto para la internacional. Dice José María Aznar que el “terrorista es siempre el culpable”, pero eso no está claro, ni mucho menos, para la televisión pagada por los contribuyentes. El sábado pasado, en “Informe semanal”, -como, por otra parte, viene siendo habitual- se prestó la cámara a patentes terroristas, asesinos, que explicaron los motivos por los que estaban dispuestos a ser “mártires”, llevándose consigo el mayor número posible de vidas inocientes. Encapuchados y con sus ametralladoras en ristre, explicaban su determinación de formar a sus hijos como suicidas. Argumentos muy similares a los de los etarras.

En ese caso, se trataba de miembros de Hamas. ¿No existe en el Código Penal un delito de apología de terrorismo? ¿Dice en algún sitio que sólo es delito la apología de Eta o habla del terrorismo en general? Gracias a Televisión Española, tenemos una abundante información de Hezbollá, de Hamas, de la Jihad. Sólo les queda conseguir la exclusiva de una entrevista con Osama bin Laden. ¿Y por qué no, ya puestos, dedican un extenso reportaje a la dirección de Eta?

El sentido común es el menos común de los sentidos, y ya se sabe que el antioccidentalismo es la nueva religión de los... occidentales. Y no digamos de los periodistas de internacional.

Errores prospectivos
Por Antonio López Campillo Libertad Digital 25 Septiembre 2001

Hace unos meses apareció en Francia un libro titulado Les Guerres qui menacent le Monde (Las guerras que amenazan el Mundo) que recogía las opiniones de los expertos franceses más importantes en estos asuntos. Entre ellos, se encontraban especialistas del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, del Centro Nacional de la Investigación Científica, de la escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, de la Fundación para la investigación estratégica, y del Instituto de Estudios políticos; es decir, la flor y nata de la especialidad. Pues bien, el atentado de Nueva York y el Pentágono les ha puesto en un ridículo serio. Las profecías las suele matar la realidad, dejando maltrechos a los profetas ("científicos") reconocidos.

Todos ellos afirmaban que el terrorismo no sería una gran amenaza para las democracias, que nunca supondría un problema estratégico; y la mayoría convenía en que el islamismo radical sólo podría alimentar conflictos locales, jamás uno internacional.

Citaremos algunas declaraciones, escritas, de estos augures:

P. Boniface, especialista en relaciones internacionales y estratégicas dice: "No creo en un desarrollo del terrorismo masivo…No pienso, contra lo que piensan algunos, que veamos actos terroristas que impliquen miles de víctimas".

Según el sociólogo Wieviorka. "El Isalmismo radical continuará alimentando conflictos localizados, y hoy día no es una amenaza internacional".

O. Roy investigador social declara que: "El terrorismo no me parece que sea un problema estratégico. Es siempre resultado de la acción de minorías, y jamás se insertará en las grandes reivindicaciones de identidad o religiosas".

G. Kepel, un gran especialista en el Islam y profesor del Instituto de Estudios Políticos, afirma: "Aún habrá, por aquí y por allá, explosiones de violencia, pero el islamismo radical no es la gran amenaza que pesa sobre la paz del mundo".

En la portada del libro citado se dice que es "El análisis de los grandes expertos franceses". Más les hubiera valido decir, a los que presentaban el libro, que se trataba de Grandes Visionarios franceses. Pero ellos tampoco eran profetas, ni Grandes Expertos.

Los asuntos humanos no pueden preverse como muchos procesos físicos o químicos, porque las causas que los determinan son múltiples y cambiantes. Se podría decir que "los caminos de los humanos son inescrutables" (también). Hay que desconfiar de lo que dicen los expertos cuando se atreven, que hace falta atrevimiento para hacerlo, a contarnos lo que va a pasar. El ejemplo del libro que comentamos es importante, pues los expertos eran, y son, los mejores de ese país.

No cabe duda, por los títulos que han aparecido estos últimos meses en las librerías, que las obras que hablan del futuro se venden bien. "La ciencia del siglo XXI, Lo que nos espera en este siglo nuevo, y muchos otros títulos por el estilo.

Es posible que sea un buen negocio, pero es sumamente arriesgado. Ya lo anunciaba brillantemente Amando de Miguel en su libro "Las Profecías no se cumplieron".

En vez de esperar que alguien nos diga lo que va a pasar, lo más adecuado es, simplemente, "estar al loro"

A río revuelto...
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 25 Septiembre 2001

Ni siquiera hacía falta que Aznar sacase los aparejos de pesca para que las redes antiterroristas galas arrastrasen peces gordos como Asier Oiarzabal. Tres meses después de la puesta en marcha de una brigada policial francesa, especializada en terrorismo, ha sido capturado uno de los principales dirigentes etarras. Es todo un símbolo desde lo ocurrido en Nueva York. Bajan tan revueltas las aguas que más de un pescador, aún con la caña deteriorada, empieza a ver sus ganancias triplicadas gracias a los cebos del vecino porque nada diferencia a una piraña integrista de una nacionalista. Ahora sí que se acabaron las últimas reticencias francesas. Precisamente, porque Jospin no comparte los objetivos expansionistas de Washington en Asia central, recubiertos por el antiterrorismo, necesita redoblar los esfuerzos de una auténtica lucha contra los terroristas. Así, con independencia de que Aznar incline su espalda ante Bush como la inclinaba Piqué, de París vienen y van a venir buenas noticias para Rajoy.

Lo que no se consiguiera con la guerra sucia, los sobresueldos a los policías galos, las cumbres hispano-francesas y las amistades particulares de los políticos, está a punto de conseguirse. Llega esta excelente noticia en una coyuntura protagonizada por una aguda controversia interna en Batasuna. De cara a la presidencia europea de Aznar, durante el primer semestre del próximo año, las apuestas de la izquierda abertzale se bifurcan entre la mayoría que busca recuperar la apuesta política de la anterior tregua y la minoría que persigue intensificar la violencia.

Parece indudable que lo sucedido en Manhattan refuerza el control policial europeo, exacerba el rechazo social vasco, coloca muy alto el listón de las acciones terroristas internacionales y, por lo tanto, deja sin argumentos de ningún tipo a los violentos, salvo los que se derivan del cañón de una pistola. Tras el enorme retroceso electoral que experimentaron en las urnas de la Virgen de Fátima y el fracaso político de Lizarra, es el más duro golpe que han recibido sin terminar de recibirlo aún.

No se sabe todavía su repercusión, pero no deja de ser sintomático que ayer mismo el diario Gara reprodujera, una decena de días después de su publicación, un análisis de The Economist en el que se combina un significativo elogio a «la gran reputación del primer ministro español» con una dura crítica a su gestión de la histórica cuestión vasca.

Habrá que esperar al invierno. Entonces, sabremos si los vientos del otoño barrerán definitivamente el lenguaje de las armas coincidiendo con el inicio de la presidencia española de la Comunidad Europea. Porque tan imposible es que Bush se pasee por Euskadi, objetivo de La Moncloa, como probable que lo hagan Blair, Chirac o Schröder en la misma medida que Europa ha dejado de ser insensible, policial y políticamente, al terrorismo.

Eta y el baloncesto
Lorenzo CONTRERAS La Razón 25 Septiembre 2001

En materia de periodismo de catástrofe, la detención en Francia del jefe de la logística etarra y sus compinches nos ha devuelto al tema nacional, o lo que es igual, a nuestro terrorismo. Aquí no tenemos Torres Gemelas bombardeables, aunque tengamos Torres Kío, pero sí una gama de objetivos atacables desde el suelo. Y, sobre todo, contamos por desgracia con un fundamentalismo vasco dotado de su propio Corán, de su mitología y de su crueldad sin límites servida por esa logística que acaba de sufrir un varapalo en Dax. Este último episodio da pretexto para imaginar que el drama del 11 de septiembre ya se deja sentir, que la alarma internacional funciona y desata la acción antiterrorista, cuando en realidad la cosa parece el fruto lógico de una colaboración policial franco-española que se ha ido perfeccionando. Los americanos resolverán su problema sin acordarse de nosotros más allá de lo que se acuerdan de Morón y Rota.

   Pero lo nuestro marcha al ritmo que Francia quiere y la Guardia Civil sugiere. Hay motivos para la esperanza. Hasta el PNV va recapacitando sobre los beneficios de la acción represiva, mientras Eta fracasa poco a poco en la renovación de su arsenal y se le va quedando vieja la dinamita almacenada.

   La situación tiende a cambiar, con y sin bombardeos o avionazos en Nueva York. Porque al nacionalismo vasco y a su extensión radical llamada Eta se le acaban los argumentos. Hasta tal punto es así que no sería de extrañar el anuncio de una nueva tregua etarra. No inmediato, pero sí a corto plazo. Es como en el baloncesto. Cuando un equipo nota demasiada presión pide tiempo. Rompe así el ritmo del adversario y recompone su estrategia. Es una trampa lógica. No hay tregua sin trampa. No hay armisticio sin mala fe. La paz es otra cosa, normalmente fruto de una derrota concluyente. Evitar esa situación, o aplazarla, puede estar en el sistema de previsiones de los nacionalismos vascos combinados.

   Aunque mañana mismo haya una nueva barbaridad de Eta, este análisis político puede seguir valiendo. No es que la banda se sienta convocada por la racionalidad, pero sí por la necesidad. Y a la fuerza ahorcan, como siempre. El PNV tiene ahora su ocasión. Sustituir la complementariedad etarra por un radicalismo político reforzado, suelto de manos, sin Lizarras posibles, ganándose más que nunca a su propia sociedad después de los viejos sobresaltos y de los nuevos miedos planetarios, es una tentación importante. Y en el nacionalismo de Arzallus puede haber cínicos, pero no hay imbéciles. Por supuesto que hay oportunistas. Y de eso se trata. Nada menos que de la gran oportunidad. Puede que hasta Batasuna lo comprenda.

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