AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 18 Octubre   2001
#Silencio y terror
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Octubre 2001

#Suma y sigue contra ETA
Editorial ABC 18 Octubre 2001

#Los costes del terrorismo
PATXO UNZUETA El País 18 Octubre 2001

#Sin ninguna duda
Enrique de Diego Libertad Digital 18 Octubre 2001

#El Gobierno emite señales confusas
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Octubre 2001

#Aznar denuncia que movimientos como Elkarri hacen el juego a los terroristas
MADRID. ABC 18 Octubre 2001

#Mayor Oreja sale en defensa de Redondo y critica a Elorza
MADRID. ABC 18 Octubre 2001

#Maragall Quiere Suceder a Pujol
Editorial El Mundo 18 Octubre 2001

#La Policía detiene a siete presuntos etarras y desmantela el núcleo duro del «complejo Donosti»
FERNANDO LAZARO El Mundo 18 Octubre 2001

#Superación de Babel
Julián MARÍAS, de la Real Academia Española ABC 18 Octubre 2001

#Lenguas en expansión
ANTONIO GARRIDO El País 18 Octubre 2001

#El bilingüismo plantea una salida a la batalla que enfrenta al español y al inglés en EE UU
J.R. - Valladolid.- La Razón 18 Octubre 2001

Silencio y terror
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Octubre 2001

Bien está que, ayudando a los demás en la parte que nos toca, sigamos concentrados en nuestra propia lucha antiterrorista, que detengamos a nuestros talibanes y pongamos a raya a nuestros saudíes. Ayer fue un buen día en la guerra mundial contra el terrorismo: cayeron unos cuantos etarras a punto de matar al prójimo. Pero de nada sirve acabar con los talibanes mientras los saudíes sigan financiando sus escuelas coránicas. De poco sirve cerrar el cerco contra ETA si el PNV consigue que se afloje.Y nada más preocupante en ese sentido que tras el gesto guineano de Vicente Fox presidiendo la compra de unas emisoras de Televisa por PRISA, que no las cierre como Antena 3 El País haya puesto sordina a las tremendas revelaciones del presidente mexicano en Madrid sobre la presión del PNV para que no extraditase etarras a España.

Es incomprensible tener en Madrid como invitado, padrino o lo que sea, a un político de la importancia de Fox, que éste revele feísimas maniobras de un partido separatista contra la libertad y la vida de los españoles, que son las víctimas del terrorismo igualmente separatista, y que el diario de Polanco silencie editorialmente el gesto de Fox, ocasión para elogiarlo, con tal de no atacar al PNV, cuya complicidad con los etarras queda otra vez más de manifiesto, aquí y en México. Silencio preocupante, porque si Polanco, Cebrián, González y demás cuadrilla están tan comprometidos económica y políticamente con Arzalluz como para ocultar escandalosamente una de sus peores felonías, cabe temer que además de ocultar su fracaso traten de enmendarlo. Por supuesto sé que muchos accionistas y columnistas de El País no comparten y les repatea la estrategia impuesta por Cebrián tras las elecciones vascas, pero lo que es, es. Peor sería ocultar lo que nos molesta, añadir censura a la censura y silencio al silencio.

Sería muy grave para España que cuando el PNV fracasa en el extranjero justificando el terrorismo, esta brigadilla de multimillonarios retroprogres los sustituyese en tan sórdida labor, que harían por otra parte mucho mejor que los nacionalistas. Tan grave es todo esto que muchos prefieren no verlo. Pero como muestra el libro de Cebrián/González y su pública campaña para liquidar el pacto PP-PSOE contra ETA y sus cómplices del PNV, la estrategia de «todos y todo valen contra el PP» está clarísima: un Frente Popular para cambiar la Constitución y hacer la autopsia de España, que iría de Zapatero a Madrazo pasando por Pujol, Arzalluz, Beiras y cuanto nacionalista, izquierdista, radical antropófago o ecologista vegetariano se sume al carro. Y todo con un único fin: echar de la Moncloa a Aznar. ¡Que, por otra parte, ya se iba!

Suma y sigue contra ETA
Editorial ABC 18 Octubre 2001

El cerco contra ETA se está estrechando en todos los frentes con una intensidad cualitativa y cuantitativa que abre una etapa en la que la derrota de la banda terrorista debe ser contemplada con más probabilidad que nunca. Ayer, ETA sufrió un duro golpe con la detención de siete terroristas pertenecientes a lo que la Policía considera la estructura central del «complejo Donosti». La operación ha supuesto también la confiscación de armas, explosivos y material preparado para ser utilizado en nuevos atentados. Entre los detenidos se encuentra uno de los posibles autores de los asesinatos de Fernando Buesa y Jorge Díez. Sin embargo, como coincidencia que hace justicia a la verdad, tendrá una relevancia especial que uno de los detenidos sea portavoz de Batasuna en el Ayuntamiento de Azkoitia. Además de servir a la acción judicial contra las tramas pseudopolíticas del terrorismo, esta concreta detención refuerza la posibilidad de que, según sugirió Aznar, el Gobierno incluya a Batasuna en la relación de organizaciones afines al terrorismo, cuya elaboración fue acordada por la UE. La cordial afinidad entre Batasuna y ETA no sólo es constatable por el trasvase de jóvenes «borrokas» de Segi -heredera de Haika- a la banda terrorista o por la inserción de estos grupos en la estructura controlada por ETA, sino también por el propio discurso de la organización abertzale y de sus dirigentes. La ponencia oficial de Batasuna declaraba que «todas las clases de lucha son necesarias» y sus portavoces no se han recatado a la hora de rendir homenaje a terroristas muertos, glosados como «compañeros patriotas». Que a Batasuna se la considere afín a ETA no es una acusación, sino la consecuencia lógica de su discurso y de su acción política.

Lo que resulta más llamativo, en términos políticos, es que el PNV se haya opuesto a las declaraciones de Aznar con más vehemencia que la propia Batasuna, apelando a un prurito judicial de última hora. Una vez más, el nacionalismo vasco se esfuerza en dar aire a ETA y a su entorno en un momento de crisis evidente en el terreno operativo -a pesar del último atentado y de los que se cometan en el futuro- y, sobre todo, en el internacional. El compromiso del presidente mexicano de expulsar o extraditar a los terroristas es un giro sustancial en la percepción del terrorismo etarra en ese país, y será un modelo de referencia para otros Gobiernos del área. Estos avances, unidos a los acuerdos de los Quince y, especialmente, a los suscritos con Francia, se traducen en una presión sobre ETA que el nacionalismo vuelve a percibir como un peligro para su estrategia a corto y medio plazo, basada en la existencia de un conflicto cuya solución, a la medida del nacionalismo, acabaría con la violencia. Al PNV, sin embargo, le está fallando una premisa fundamental en toda estrategia soberanista: que Europa y la comunidad internacional ya saben que el único conflicto vasco es el terrorismo de ETA.

Los costes del terrorismo
PATXO UNZUETA El País 18 Octubre 2001

No hay muchos estudios empíricos sobre los efectos económicos del terrorismo, decía en su número correspondiente al 1 de octubre el semanario BusinessWeek a propósito de las discusiones entre especialistas norteamericanos en torno a las consecuencias que los ataques del 11 de septiembre podrían tener en la evolución del consumo, la inversión y el crecimiento económico de su país. La revista llamaba la atención sobre un trabajo que intenta cuantificar la incidencia del terrorismo de ETA en la economía vasca. Se trata de un pequeño ensayo de 32 folios redactado por Alberto Abadie, de la Universidad de Harvard, y Javier Gardeazábal, de la del País Vasco. El escrito, fechado en septiembre de 2001, es accesible a través de Internet (http://www.nber.org/papers/w8478).

El estudio intenta ir más allá de los cálculos realizados hasta el momento mediante el procedimiento de agregar el importe de todos los daños y gastos suplementarios imputables al terrorismo: bienes destruidos, incremento del coste sanitario y de seguridad, de las primas de los seguros, etcétera. Aplicando ese criterio, Florencio Domínguez Iribarren (ETA: Estrategia organizativa y actuaciones. 1978-1992. Universidad del País Vasco. 1998) llegaba a la conclusión de que el terrorismo había costado a los españoles, entre 1978 y 1992, una cantidad no inferior a un billón de pesetas. Un dato casi olvidado es que el coste del cierre de la central nuclear de Lemóniz (los 350.000 millones de pesetas invertidos más los costes financieros) se sufraga mediante un recargo del 3,5% en el recibo de la luz durante 25 años.

Sin embargo, esos estudios (y algún otro sobre la incidencia en el sector turístico) no dejan de ser aproximaciones que prescinden de otros factores de difícil cuantificación, como las inversiones que habrían podido realizarse de no existir el efecto disuasorio del terrorismo, la pérdida de oportunidades de innovación tecnológica, etcétera. El trabajo de Abadie y Gardeazábal tiene la ambición de integrar todos esos elementos, incluyendo los más intangibles, mediante un modelo que compara la evolución real de la economía vasca con la de una región española virtual con características similares a las del País Vasco, pero sin violencia. Los términos de comparación son la trayectoria de la economía vasca antes y después de los primeros años setenta, donde sitúa el inicio de la fase terrorista, y, como contraste, la evolución en los 14 meses de tregua, en 1998-99.

La conclusión es que ETA ha costado a la sociedad vasca diez puntos porcentuales de su PIB per cápita (situado actualmente en 2,8 millones de pesetas). El estudio muestra cómo a partir de 1975 comienza a separarse el crecimiento de la Euskadi real del que experimentaría el modelo virtual, hasta alcanzar una diferencia máxima de 12 puntos a comienzos de los años 80. La distancia se estabiliza en los años noventa entre ocho y nueve puntos, situando la media para el conjunto de los últimos 20 años en 10 puntos. Como era de esperar, la distancia se acentúa tras los periodos de recrudecimiento de la actividad terrorista, aunque con un desfase de dos o tres años.

Como referencia comparativa, el estudio ofrece un modelo relativo a Cataluña (nacionalismo sin violencia) en el que se comprueba que la evolución virtual y la real coinciden en todo momento, excepto a comienzos de los 90 en que la Cataluña real crece más, seguramente por el efecto estimulante de las inversiones de los Juegos Olímpicos.

La hipótesis central del trabajo se afina en un capítulo relativo a la tregua, utilizando como elemento de comparación la evolución de las cotizaciones en bolsa de sendas muestras de empresas vascas y no vascas. Desde que el alto el fuego se hizo creíble, lo que no ocurrió de inmediato, el indicador de las empresas vascas crece mucho más rápidamente que el otro; y desde que se percibe como probable el fin de la tregua, ocurre lo contrario.

En 1975, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya ocupaban los lugares primero, segundo y cuarto en PIB per cápita. En 1999, habían descendido a los puestos cuatro, 13 y 11. Sería injusto no reconocer a los patriotas de ETA un papel decisivo en ese resultado.

Sin ninguna duda
Por Enrique de Diego Libertad Digital 18 Octubre 2001

Dice Mariano Rajoy que se ha demostrado, “por si a alguien le cabía alguna duda”, la conexión entre Batasuna y Eta. Que ambas organizaciones son lo mismo es una evidencia que sólo puede negarse desde la estupidez o la mala fe. Quienes más claro lo tienen son, desde luego, los batasunos. De hecho, las evidencias van por la senda de que actualmente Batasuna es la Eta interior. Lo demás es comentario. Ya no hay ni zulos. Se utilizan las casas -en Torrevieja- o los garajes -en Azcoitia- como infraestructura terrorista.

La lógica de la afirmación de Rajoy es la ilegalización de Batasuna. Ningún sentido tiene que sea legal un partido que considera lícito el asesinato de los contribuyentes, que anima a sus jóvenes a pasar de la retórica al tiro en la nuca. Ni en nombre del nacionalismo, ni del marxismo-leninismo, ni de la religión (ahora que el Gobierno hace la vista gorda hacia los vocingleros integristas islámicos presentes en nuestro territorio), ni de la raza, ni de cualquier otro criterio puede ser legal un partido cuyo objetivo sea el genocidio de los que no piensan como él.

La democracia se basa en la eliminación de la violencia. Batasuna en la eliminación por la violencia. La opción lógica de la ilegalización (la situación actual es una demostración constante del desarme del Estado de Derecho) no se ha tenido en cuenta por el chantaje en contra del PNV, las cosas como son. No se puede utilizar el sistema para destruirlo. No tiene sentido seguir con esas ilegalizaciones que se sortean mediante cambios de nombre, como sucede con las juventudes. El principio democrático es claro: promover el asesinato no puede estar amparado por las leyes. Mariano Rajoy puede dar sensatas lecciones a la opinión pública, pero él tiene el poder, concedido por los ciudadanos, para poner en texto legal la obviedad. Lecciones prácticas mejor que teóricas.

El Gobierno emite señales confusas
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Octubre 2001

No puede imputarse al Gobierno de José María Aznar ni debilidad ni incapacidad ni negligencia en la lucha antiterrorista. Probablemente la razón más importante que sigue habiendo para votar al PP en unas elecciones generales es que conserva una cierta idea de España y que la defiende con sacrificio de sus militantes frente a los terroristas y separatistas, vascos, pero no sólo vascos.

Sin embargo, el discurso político que, además del presidencial, estábamos acostumbrados a escuchar en el Gobierno del PP era el del ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, en el cual el fondo y la forma transmitían a los ciudadanos una misma y clara convicción. Mariano Rajoy es sin duda un hombre inteligente y querrá desempeñar lo mejor posible su misión, faltaría más. Pero uno tiene la impresión de que ni se cree el cargo ni se considera en la obligación de transmitir a la gente ese entusiasmo que, especialmente en el País Vasco, tanto precisa para luchar contra el terror. Sea porque no lo tiene sea porque no se considera capaz de hacer el discurso de Jaime Mayor, lo cierto es que la grisura tecnocrática que transmite Interior empaña los éxitos policiales contra el terrorismo y, sobre todo, no aclaran las grandes directrices de esta lucha, que deberían cambiar y fortalecerse tras el 11 de Septiembre.

Las referencias a una posible petición del Gobierno para congelar las cuentas que con tapadera legal abastecen económicamente a ETA, así como la ilegalización de Batasuna tras las reiteradas comprobaciones de que forma con ETA un mismo cuerpo en materia terrorista no pueden transmitirse a los ciudadanos a modo de globo-sonda o de simple conjetura. En este ámbito, el Gobierno debe transmitir credibilidad y concreción. Y de momento sólo emite señales confusas. Demasiado confusas para este tiempo y esta hora.

Aznar denuncia que movimientos como Elkarri hacen el juego a los terroristas
MADRID. ABC 18 Octubre 2001

El presidente del Gobierno aprovechó su intervención en el Foro de la Nueva Economía para lanzar un mensaje de firmeza en la lucha contra el terrorismo -«utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para erradicarlo»- y para destacar que los foros de diálogo como el de Elkarri hacen el juego a «los terroristas que chantajean a las democracias».

En contra del principio de los nacionalistas vascos sobre la existencia de un «conflicto político» como origen e incluso justificación del terrorismo de ETA, Aznar sostuvo que defender esa teoría es una demostración de «la misma ceguera del siglo XX para juzgar el totalitarismo de siempre, con su absoluto desprecio de la vida humana».

El jefe del Ejecutivo dijo que después de los atentados del 11 de septiembre, «ya nadie duda de que el terrorismo repudia y odia, sobre todo, las democracias». Al respecto, recordó que en España se sabía desde hace mucho tiempo y de ahí el empeño del Gobierno en alertar a los demás países europeos y a los gobiernos iberoamericanos.

«Teníamos razón cuando decíamos que no se puede ceder al chantaje y que todos los terrorismos son iguales», agregó Aznar además de expresar su satisfacción por las últimas medidas tomadas en el ONU, la OTAN y la Unión Europea para acorralar a los terroristas y a quienes les dan cobertura. A continuación fue cuando aludió sin citarlo al movimiento nacionalista Elkarri al comentar que hay foros de diálogo y negociación que se dedican a seguir el juego de los terroristas, «que no es otro que el chantaje a las democracias». El presidente del Gobierno remachó: «engañarse a estas alturas y, sobre todo engañarse en España supone toda una ceguera voluntaria y además una gravísima irresponsabilidad». Aznar aludió al «relativismo moral» como uno de los factores que ha contribuido a dar oxígeno a los terroristas en España y en todo el mundo.

«Hoy ha quedado claro que las buenas intenciones y las buenas palabras no sirven para acabar con los asesinos fanáticos», añadió Aznar para defender la firmeza en el combate contra el terrorismo, la acción «legítima» desde el Estado de Derecho contra quienes atacan a la democracia.

El jefe del Ejecutivo hizo hincapié en la importancia que tiene la orden de búsqueda y captura europea para perseguir el terrorismo y también los listados de organizaciones que amparan a los asesinos para proceder contra ellas. Se refería así a la polémica suscitada por él mismo el día anterior al no descartar que se pueda incluir al brazo político de ETA, Batasuna, en ese tipo de listados y lo decía el mismo día que la Policía había detenido a dos batasunos al desarticular a un «comando» etarra perteneciente al «complejo Donosti».

«Estamos decididos a utilizar todos los medios a nuestro alcance para conseguir que el terrorismo sea erradicado», advirtió el jefe del Ejecutivo.

Preguntado en el coloquio posterior sobre la posibilidad de que se adelante su viaje a Estados Unidos, Aznar respondió que no conviene precipitar nada y que «no toca» hasta finales de noviembre.

Mayor Oreja sale en defensa de Redondo y critica a Elorza
MADRID. ABC 18 Octubre 2001

El portavoz del PP en el Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja, afirmó ayer que el PSOE necesitará al secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, en el País Vasco «el día que alcancen el poder en España», porque el país «no se podrá gobernar nunca desde la ambigüedad, la duda, la vacilación y los terceros espacios».

«Nos gustaría que el PSOE estuviese alrededor de Redondo, defendiendo con nitidez y claridad los mismos principios que defiende el líder de los socialistas vascos», afirmó Mayor durante la presentación del libro «Democracia, nacionalismo y terrorismo» de la catedrática de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco y colaborada habitual de ABC, Edurne Uriarte.

Mayor denunció que «en los últimos días, algunas personas que parecían tener convicciones serias y rigurosas» se han dejado llevar por «vientos de cobardía», calificación que dedicó a los terceros espacios y consultas populares de autodeterminación. Cuando se le preguntó si se refería al alcalde de San Sebastián, el socialista Odón Elorza, contestó: «No quiero dar nombres y apellidos».

El ex ministro denunció que «el ambiente político del nacionalismo busca el contagio» y que en la actualidad «trata de abrir una brecha entre los dos grandes partidos españoles y dejar al PP en soledad». «No he entendido para qué; dejarnos en soledad es dejarnos en un sitio donde llevamos mucho tiempo en el País Vasco».

Maragall Quiere Suceder a Pujol
Editorial El Mundo 18 Octubre 2001

El líder del PSC, Pasqual Maragall, presentó ayer ante el Parlamento catalán su programa de Gobierno, en la que ha sido, probablemente, la moción de censura más esperada y anunciada de la historia democrática. Puesto que Maragall carece de los apoyos parlamentarios suficientes para sustituir a Pujol en la Presidencia de la Generalitat, la moción tiene un carácter simbólico y pretende desgastar políticamente al Ejecutivo de CiU. Claro que es dudoso que lo vaya a conseguir si tenemos en cuenta el discurso desgranado ayer por el candidato durante dos horas y media, que estuvo lejos de la brillantez que se le supone al ex alcalde de Barcelona.

Dos conclusiones claras se pueden extraer del contenido de la intervención de Maragall. Primera: el líder socialista tiene un proyecto que denomina «catalanista» y que es tan nacionalista como el que defienden algunos sectores de Convergència y va más allá de lo que representa Unió Democràtica. O sea, ha vuelto a dejar claro que no pretende sustituir a Pujol para hacer una política distinta, sino que quiere sucederle para demostrar que él es capaz de lograr lo que el president no ha conseguido: cambiar la Constitución para avanzar en un proyecto federal y reformar el Estatuto de Autonomía con el fin de lograr mayores cotas de autogobierno. Incluso propone la creación de un solo grupo catalán en el Senado, un disparate que supone situar la catalanidad por encima de la pertenencia a proyectos ideológicos distintos.

La mejor prueba de por dónde discurre el proyecto de Maragall es la favorable acogida que logró en las filas del partido independentista ERC. Esto nos lleva a la segunda conclusión: el impacto negativo que el discurso de Maragall tiene sobre el partido al que pertenece, el PSOE, de cuya estrategia nacional se ha desmarcado con claridad.

Ayer más que nunca se demostró que el líder catalán va por libre y a lo suyo. Incluso se permitió el lujo de decir que obtendrá el apoyo de la dirección del PSOE para sus propuestas catalanistas y federales. Habrá que ver qué opina el resto de los barones regionales, con Rodríguez Ibarra y Chaves a la cabeza. Y habrá que ver, sobre todo, si el secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, le secunda en su oferta de cambio del Estatuto y la Constitución. No vaya a ser que, después de esta moción de censura, quien acabe desgastado internamente sea el propio PSOE y no Pujol.Claro que ese no es el problema de Maragall, sino el de Zapatero y no parece que al líder socialista catalán el futuro del partido en el resto de España le quite el sueño.

 

Uno de los capturados, sospechoso de participar en el asesinato de Buesa y de su escolta - Uno de los detenidos es concejal de Batasuna - Los etarras ultimaban un atentado con coche bomba
La Policía detiene a siete presuntos etarras y desmantela el núcleo duro del «complejo Donosti»
FERNANDO LAZARO El Mundo 18 Octubre 2001

MADRID.- La Policía Nacional ha asestado un duro golpe a la estructura de ETA en Guipúzcoa y en Vizcaya. Durante el día de ayer, tras capturar a siete presuntos miembros de la organización terrorista, el Ministerio del Interior dio por desarticulado el actual núcleo duro, la estructura central del denominado complejo Donosti.

Entre los detenidos, dos miembros liberados (a sueldo de la organización terrorista), se encuentra Koldo Mariñelarena, sospechoso, además, de haber participado, entre otras acciones, en el asesinato del dirigente socialista Fernando Buesa y de su escolta, Jorge Díez. También podría estar relacionado con el intento de ETA de acabar con la vida del diputado general en Alava, Ramón Rabanera.

Los efectivos policiales, a las órdenes del magistrado de la Audiencia Nacional Guillermo Ruiz Polanco, localizaron también, en el garaje de uno de los detenidos un coche robado hace escasas fechas en Mondragón, con las matrículas dobladas, que estaba siendo preparado para perpetrar un atentado inminente, según explicó el ministro del Interior, Mariano Rajoy. El garaje era propiedad de Asier Altuna, presunto colaborador del comando y concejal de Batasuna en la localidad de Azkoitia.

Los expertos antiterroristas consultados por este periódico aseguraron que se está investigando la posibilidad de que ese garaje haya sido el utilizado durante los últimos meses por el complejo Donosti para preparar los coches bomba.

En esta operación han participado 170 efectivos de la Policía Nacional. La operación se ha saldado de momento (Interior aún no da por cerrada la operación contra ETA) con la detención de dos miembros liberados que, antes de incorporarse a este comando pertenecían al comando Araba: Koldo Mariñelarena Garciandía y Roberto Lebrero Panizo.

Portavoz de Batasuna
También han sido arrestados cinco terroristas legales (no fichados por las Fuerzas de Seguridad del Estado) se trata de: Asier Altuna Epelde, portavoz del grupo municipal de Batasuna en el Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana de Azkoitia y sobrino del diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe (que estuvo presente en el registro del garaje de su sobrino); Angel Murgoitio, detenido en Soraluze; Igor Bastarrica Salegui; Iñaki Ibaibarriaga (ex concejal de Batasuna en Ondarroa) Iramategui y Oriz Ibaibarriaga Azpiri.

Este comando formaría parte de la estructura central del denominado complejo Donosti, que habría sufrido de nuevo un importantísimo golpe tras la desarticulación por parte de la Ertzaintza el pasado 22 de agosto del comando Buruntza.

Los agentes policiales practicaron, hasta el cierre de esta edición, cinco registros; uno en la localidad de Soraluce (Guipúzcoa), tres en Azkoitia (Guipúzcoa) y otro en Ondarroa (Vizcaya). En dichos registros se incautaron de abundante material para la comisión de atentados. Según explicaron desde el Ministerio del Interior, los agentes confiscaron 64 kilos de dinamita de la marca titadine, cuatro pistolas, un subfusil, cordón detonante, granadas y tubos lanzadores, multitud de detonadores, radio mandos para la activación de explosivos, especialmente para la activación de coches bomba. Además, también han sido intervenidas varias bombas lapa ya preparadas. Asimismo, según Interior, los detenidos tenían también en su poder varios teléfonos preparados para activar cargas explosivos. Estos teléfonos son una de las últimas innovaciones practicadas por los terroristas en sus atentados. Ya fue utilizado para intentar hacer estallar una bomba contra la cúpula del PP en el cementerio de Zarauz.

Durante la operación policial, los agentes se incautaron también de un amplio listado de objetivos.

Según los datos de Interior, sobre el liberado de ETA Mariñelarena pesan dos órdenes de búsqueda e ingreso en prisión. Este etarra formó parte del comando Ituren, responsable de la muerte de Buesa y de su escolta.

Desórdenes públicos
Mariñelarena ya había sido detenido en 1999 junto a Joxe Aldasoro, Asier Unamuno y Lander Urriza, concejal de EH en Baikaku, acusados de delitos de desórdenes públicos contra la seguridad del tráfico, ya que se habían encadenado en la N-1, en el término navarro de Alsasua, cortando el tráfico en uno de los carriles.

Fue identificado como miembro de la banda tras el registro de un piso en Vitoria el pasado 21 de julio de 2000. En el registro se averiguó que compartió el domicilio con otros dos terroristas procedentes como él del entorno de Jarrai. Se trataba de Diego Urgarte López Arcaute y Asier Carrera Arenzana.

Roberto Lebrero logró huir en agosto del pasado año de una operación policial. Interior le implica en la colocación de varios artefactos explosivos. Ambos proceden de la organización juvenil Jarrai y habían participado en numerosos actos de kale borroka.

Fuentes antiterroristas indicaron que se está investigando la posibilidad de que los detenidos sean responsables de otros atentados con coche bomba. Según estas fuentes, se trabaja sobre la hipótesis de que todos los atentados perpetrados con coches sustraidos en Guipúzcoa durante los últimos meses sean responsabilidad de los ahora detenidos.

Estas fuentes apuntan que entre ellos se encuentran el coche bomba desactivado por los Técnicos en Desactivación de Explosivos de la Policía Nacional en el aeropuerto de Málaga. También existen sospechas de que entre los detenidos estén los autores del atentado perpetrado en el aeropuerto de Madrid donde estalló un coche bomba con 40 kilos.

Los investigadores tampoco descartan que los detenidos participaran en la preparación del coche bomba que estalló el pasado día en Vitoria, cerca del Palacio de Justicia. También sospechan que podrían estar relacionados con el coche bomba utilizado en el atentado de Salou. El vehículo utilizado también fue sustraido en el País Vasco.

Superación de Babel
POR Julián MARÍAS, de la Real Academia Española ABC 18 Octubre 2001

Tengo inmensa admiración por las que llamo lenguas universales; ninguna lo es enteramente; la inmensa confusión que significa la increíble pluralidad de lenguas (varios millares en la actualidad, ni siquiera se sabe si pensamos en la historia) se ha ido superando lentamente en algunos lugares mediante las lenguas que se hablan como propias en muy diversos países; no lo son las habladas por muchos millones pero sólo en un espacio relativamente homogéneo.

En el mundo occidental son dos: el inglés y el español. En otros tiempos lo había sido, en los niveles intelectualmente superiores, el latín; durante algún tiempo, también en ámbitos reducidos, lo fue el francés, sobre todo en la política y la diplomacia. El español es algo que, si se mira bien, asombra: desde una parte muy grande de los Estados Unidos hasta el extremo meridional del continente americano, es lengua propia de cerca de cuatrocientos millones de personas. Este hecho y el de la extensión paralela del cristianismo, incluso en países tan apartados como las Islas Filipinas, muestra la actitud personal de los españoles con personas sumamente distintas, tratadas precisamente como personas, lo cual no ha sido una norma general en el mundo.

Creo que los españoles no se dan cuenta clara de este hecho, históricamente apenas creíble; en los últimos años se desconoce o se niega esta situación, en nombre de lenguas valiosas y respetables, pero limitadísimas, que no pueden sustituir a la gran lengua universal que por lo demás todos los españoles poseen como propia.

En estos últimos años se ha producido en toda Europa el hecho de las inmigraciones, inevitables y necesarias. En España la situación es única, privilegiada: el número mayor de inmigrantes procede de Hispanoamérica. Los que llegan tienen como propia la lengua española, poseída con un dominio y una calidad que sorprenden, y que frecuentemente superan al nivel de muchos españoles de España. No solamente poseen la lengua, sino todo un repertorio de saberes, usos, vigencias; resultan otros tantos españoles más. Esto no ocurre en ningún país europeo: los inmigrantes son «ajenos», tienen que integrarse lentamente, con dificultades que pueden ser muy grandes, porque no tienen mucho que ver con los países que los reciben. En España, resulta que gracias a la inmigración hay «más españoles». Significan un crecimiento, un enriquecimiento, difícilmente explicable si no se recuerda lo que los españoles hicieron en América desde fines del siglo XV. Se podría interpretar esta inmigración como una «devolución» de lo que nuestros antepasados sembraron al otro lado del Atlántico durante siglos.

Lo que ahora suele llamarse Fiesta Nacional, el 12 de octubre, se llamó durante bastante tiempo Fiesta de la Raza. Era la denominación menos racista del mundo: era la fiesta de multitud de razas sin distinción, de todos los colores, de todos los orígenes, es decir, el verdadero sentido de la palabra «raza» cuando se trata de lo humano: biología historizada, lejos de toda zoología.

Tenemos que volver a usar y a pensar el concepto de persona, que se está desterrando cada vez más del uso general. He recordado a veces el estupor que me produjo hace años ver que en una excelente enciclopedia no aparecía el artículo «amor»; tampoco «felicidad» o «vida» en el sentido de vida humana. Mi estupor fue todavía mayor al caer en la cuenta de que las enciclopedias modernas omitían estas palabras, que siempre habían sido tratadas con esmero en todas las épocas. Ahora se propende a hablar solamente de cosas, dejando fuera lo más importante, aquello que es estrictamente personal. Es la amenaza más grave que se cierne sobre nuestro tiempo, y de la que casi nadie se da cuenta. Esto no puede ocurrir a los españoles si no dimiten de su condición, de su verdadera realidad.

Es fundamental la posesión de nuestra lengua, sin dejarla pervertirse por el mal uso, por la torpeza, por lo que podríamos llamar su envilecimiento. Por fortuna, nuestra lengua es enormemente sólida; su fonética es excepcionalmente clara; se entiende en toda la inmensa extensión de su dominio: nunca es necesario deletrear las palabras como ocurre en otras lenguas. El deterioro del español es casi siempre deliberado y culpable.

Algunas lenguas, que habían sido enseñadas y usadas con singular esmero, han experimentado en los últimos tiempos una visible decadencia, que afecta principalmente a las generaciones más jóvenes; hasta la fonética ha experimentado cambios que hacen difícil la comprensión de lo que se dice; esto se puede comprobar a poco que se viaje o simplemente con las películas o los programas de televisión. Se dan casos de películas con subtítulos en la misma lengua, lo cual sería inconcebible en español.

Hay que preguntarse qué se puede leer en cada lengua; en unas cuantas, el número de libros, escritos en ellas o traducidos de otras, es ilimitado; esta situación se reduce en la gran mayoría de las lenguas; en algunas hasta límites angustiosos. Una amenaza que se cierne sobre gran parte del mundo es lo que podríamos llamar el provincianismo; en algunos casos el aldeanismo. Nada tiene esto que ver con la valiosa y orgullosa condición provincial de todas las porciones del mundo.

El español permite una dilatación de la condición personal extraordinariamente valiosa; creo que no puede cambiarse por el uso y el dominio de otras lenguas que se añaden al español, lo enriquecen con matices propios y significan un enriquecimiento más. El peor negocio que humanamente se puede hacer es renunciar a lo universal en nombre de parcelas reducidas que son perfectamente conciliables.

Creo que ahora puede comprenderse mejor que nunca la idea de «Mundo Hispánico». Cuando se habla de «Tercer Mundo» no se sabe lo que se dice: los diferentes pueblos que tienen un nivel de desarrollo económico y técnico arbitrariamente fijado no tienen nada que ver entre sí: no son un mundo. Un mundo significa un repertorio de creencias, vigencias, usos, costumbres, saberes, estilos, que tienen unidad y admiten una espléndida diversidad. El Mundo Hispánico es efectivamente eso: un mundo; en este sentido, entre las lenguas universales, pertenecería el primer puesto al español, aunque en otros sentidos hay que poner por delante el inglés.

Lenguas en expansión
ANTONIO GARRIDO El País 18 Octubre 2001

Antonio Garrido es director del Instituto Cervantes de Nueva York y miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española

La historia de las lenguas es muy anterior a la de las bolsas, pero no es difícil establecer paralelismos. A lo largo de los siglos los prestigios y los usos de los idiomas han subido y han bajado por causas diversas. Todo hispanista que se precie ha tenido que citar en algún momento el texto de Nebrija en el que afirma aquello de que la lengua es compañera del imperio. Sin caer en extremismos derridianos, es cierto que los textos se abren y se cierran y que la interpretación de imperio no es la de antiguos discursos trasnochados. Nebrija quiere decir que la expansión de una lengua va unida a la de los poderes políticos, económicos y militares; sin olvidar, por supuesto, el prestigio cultural.

Cada época histórica tiene una etiqueta con el nombre de la lengua de quien ejercía el poder en el momento; el siglo XIX va unido a Gran Bretaña y los llamados Siglos de Oro, con todas las matizaciones que se pueden hacer, a la monarquía austriaca en su rama española. En este caso las modas de España se extendían por Europa; se bailaba, se comía, se vestía según los dictados de la península; por supuesto, también se hablaba mucho español y se traducía la producción literaria en su más amplio sentido. Igual sucedió en el Renacimiento, por otras razones, en este caso culturales, con el latín.

La idea de una lengua de uso casi universal es una utopía cuando se intenta imponerla desde un despacho, pero es una realidad social y no de ahora precisamente. En cualquier mercado del Camino de Santiago se encontraban gentes de muchas tierras; pero tenían en común un latín rudo que les permitía reír y llorar juntos. La imagen del goliardo es suficientemente conocida y también lo es la pasmosa facilidad con la que en el mercado de Estambul, actualmente, los vendedores cambian de registro, aunque el inglés funciona como ese sistema de comunicación casi universal.

No es necesario dar cifras para afirmar que en un universo con formas globales de comunicación, donde ya existe una tradición de uso del inglés, acompañada de una realidad de poder en todos los niveles sustentada en ese idioma, el inglés es la lengua franca de nuestra época; mucho más cuando en inglés se crea y se bautiza la ciencia. Entrar a discutirlo es estéril. Se trata de la primera lengua de intercambio común. Su expansión está asegurada se mire desde la óptica que se mire.

Sin embargo, y no es contradictorio con lo anterior, la segunda lengua en expansión es el español. La historia hizo que el continente americano hablara este romance y la realidad presente ofrece circunstancias muy favorables a su crecimiento. Pensemos en el caso de Brasil, donde el español se va a convertir en la segunda lengua. Resulta muy llamativo que aquella lengua que nació en La Rioja ocupe tan extensos espacios. Dentro de este desarrollo, la evolución del español en Estados Unidos es clarificadora. En ese país hay acuerdo en que progresar significa saber español. No es una afirmación gratuita. Es el reconocimiento expreso de una realidad social y económica en expansión imparable. Son más de treinta millones de hispanos los que aumentan cada día su capacidad de consumo. Basta comparar el Anuario Hispano de 2001 con las ediciones anteriores para ver el crecimiento de la actividad empresarial y del número de alumnos que se matriculan en español.

Estamos ante un hecho con repercusiones muy importantes; entre ellas, las consecuencias políticas que hacen que no sea inimaginable que pueda haber, por primera vez, un alcalde hispano en Nueva York. Olvidemos la razones románticas y pensemos en necesidades económicas y de afirmación cultural. La tercera generación de hispanos, que casi no habla la lengua de sus abuelos, se encuentra con mayores posibilidades laborales, con la moda de lo latino y con una lógica recuperación del orgullo de pertenecer a esa minoría pujante.

Lo curioso es que ya en 1922 el español era la primera lengua que se enseñaba en las escuelas secundarias de Nueva York; más de treinta mil estudiantes, frente a los veintitrés mil que aprendían francés. La expansión del español como segunda lengua en Estados Unidos y en el resto del mundo es un hecho aunque la realidad de cada situación exige un análisis particular; las consideraciones de Lázaro Carreter y de López Morales sobre el español en Estados Unidos son ejemplo de lo que debe ser un conocimiento riguroso del tema. Es claro, por otra parte, que el ideal al que se tiende es al uso del español y del inglés y no de presuntos idiomas inexistentes que no son más que fenómenos de lenguas en contacto.

Uno de los grandes retos para la expansión del español es su presencia en Internet; no basta con el crecimiento en el número de usuarios; es fundamental el desarrollo cuantitativo y cualitativo de los contenidos. Otros retos, como la presencia del idioma en los medios de comunicación y las actuaciones conjuntas en materia lingüística de los países que lo tenemos como patrimonio común, son también muy importantes. Por la cultura en español no hay que preocuparse demasiado en lo que se refiere a la capacidad de creación de los escritores y artistas plásticos; sí debe preocupar la difusión de sus obras; la ciencia ya es otro cantar.

El bilingüismo plantea una salida a la batalla que enfrenta al español y al inglés en EE UU
Los recientes cambios económicos y sociales imponen el acercamiento entre las dos lenguas
La pugna del español y el inglés en EEUU y los países periféricos, y los contactos e influencias mutuas centraron las ponencias del panel titulado «El español en los Estados Unidos de América», que se celebró en el Palacio del Conde Ansúrez de Valladolid. El aumento de la población hispana, la convivencia mixta de las dos lenguas mayoritarias, y sus hijos apócrifos, el «spanglish» y el «engliñol», y la influencia de los anglicismos son las principales preocupaciones en un mapa lingüístico donde ya parece debatirse una batalla para convertirse en la lengua mayoritaria.
J.R. - Valladolid.- La Razón 18 Octubre 2001

«Si usted no habla español, puede quedarse rezagado», era el titular en primera plana en español en un diario nacional estadounidense de lengua inglesa. Ya se dijo en este II Congreso que la lengua poco tiene que ver con la geografía, las fronteras y la política y mucho con la cultura de los países. Como paradigma, sirve a la perfección la convivencia, no siempre pacífica, del español y el inglés en los Estados Unidos, y nacidos a la sombra de semejantes gigantes intentan sobrevivir el «spanglish», el «engliñol» y otras creaciones incestuosas, diseccionadas en el panel «El español en los Estados Unidos de América».

A golpe de política
El español encuentra en EE UU un campo de batalla propicio para las tensiones entre las dos lenguas mayoritarias. Más de una docena de especialistas en lengua han sido convocados para una cita que, bajo el nombre de «El español en los Estados Unidos», deja pocas dudas sobre sus objetivos: encontrar una cura ante un fenómeno perezoso y acomodado como el resultante del contacto entre dos lenguas antes de que se extienda por todo el mundo hispánico.

La condición de Estado Libre Asociado de Puerto Rico a EE UU impone a golpe de política la oficialidad del inglés en un territorio donde el español también es lengua oficial. «La identidad del puertorriqueño no parece menoscabada por esta situación. Defiende el español como lengua materna, y mantiene su lealtad lingüística a ultranza», según los estudios de Amparo Morales, catedrático de la Universidad de Puerto Rico.

El inglés se instala, por tanto, en una categoría «sui generis», entre el idioma materno y el secundario, y arroja algunas cifras sonrojantes: en 1990 sólo un 23,6 por ciento de los entrevistados censados afirmaba que manejaba el inglés con fluidez y un 25,7 por ciento que era excelente o muy bueno.

Aunque el pasado agosto la senadora Margarita Ostalaza sometió a la consideración del senado su intención de iniciar el proceso de restituir otra vez el español como única lengua oficial, tampoco es tan fácil como declarar una guerra ganada.

«Los cambios sociales, demográficos y económicos que están sucediendo en el mundo y las expectativas de participación en él pueden hacer ver a los puertorriqueños al bilingüismo como un agente facilitador del desarrollo económico y necesidad ineludible de nuestro tiempo», afirmó Morales.

Maria Cecilia Colombi, de la Universidad de California, fija su mirada en California: «Los latinos en los EEUU son el grupo de población que ha crecido más desde el último censo, con un total de 35,3 millones, casi igualando a los africano-americanos», cifras que sitúan al español como segunda lengua más hablada en ese país. Para Joaquín Garrido Medina -Dr. del Instituto Cervantes de Alburqueque- aquel titular casi apocalíptico en español de un diario esta dounidense se completaba con «un artículo que informaba sobre el enorme aumento del estudio del español en EEUU hasta el punto de que nuestra lengua había dejado de ser una lengua extranjera ». Visto el caso de Puerto Rico, se impone la idea del bilingüismo que evite entre dos lenguas aberraciones lingüísticas.

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