AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 20 Octubre   2001
#Un catedrático afirma que en España se menosprecia, ataca e impide la enseñanza del español
EFE Libertad Digital 20 Octubre 2001

#La hora de los ciudadanos
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 20 Octubre 2001

#De la mano de la ley
Editorial El País 20 Octubre 2001

#El Tribunal Supremo ratifica que se juzgue como terroristas a quienes participan en la «kale borroka»
MADRID. M. Peral ABC 20 Octubre 2001

#El PNV se preocupa más por los asesinos que por las víctimas
Editorial El Mundo 20 Octubre 2001

#Terror implacable y duradero
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 20 Octubre 2001

#ANTE LAS ELECCIONES GALLEGAS
Impresiones El Mundo 20 Octubre 2001

#Fraga y los demás
Impresiones El Mundo 20 Octubre 2001

#El manifiesto «de la nada»
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 20 Octubre 2001

#«Más vale que no vea al que mató a mi marido. Yo no callo»
JOSE Mª ALONSO El Mundo 20 Octubre 2001

#Zapatero, ante el reto gallego
Editorial ABC 20 Octubre 2001

#Caperucita y los tres lobos
Julián LAGO La Razón 20 Octubre 2001

#Un diálogo peculiar
Ediorial El Correo 20 Octubre 2001

#«No me van a arrodillar»
EIBAR / BILBAO EL CORREO 20 Octubre 2001

#Abrir el idioma
Editorial ABC 20 Octubre 2001




Un catedrático afirma que en España se menosprecia, ataca e impide la enseñanza del español
EFE Libertad Digital 20 Octubre 2001

El lexicólogo y académico Gregorio Salvador ha afirmado este viernes que en España "se menosprecia, ataca e impide" la enseñanza de la lengua española, lo que consideró un "atentado contra los derechos humanos". Salvador, durante un intermedio de la jornada de clausura del II Congreso Internacional de la Lengua Española, lamentó que España "es el primer país donde a los niños se les impide el estudio de las letras" en su lengua materna, en referencia a los sistemas educativos de determinadas comunidades autónomas.

Este catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid añadió en declaraciones a los periodistas que una de las "principales evidencias" del II Congreso Internacional de la Lengua, que este viernes concluye en Valladolid después de cuatro jornadas de trabajo, ha sido la "toma de conciencia de que hablamos un idioma unitario y cohesionado".

Salvador precisó que otras "lenguas grandes" carecen de esta característica al disponer de "dispares variedades" dialectales que con frecuencia plantean "problemas de comunicación" que no tiene la comunidad hispanohablante, formada por cuatrocientos millones de personas en más de un veintena de países. Por esta razón, agregó el académico, "el español no es una seña de identidad de nadie, no se puede enarbolar como bandera de nadie, sino que es propiedad de un grupo heterogéneo y multiétnico" que en su opinión progresa y "goza de buena salud".

Prueba de ello, dijo Gregorio Salvador, es el "caso verdaderamente asombroso" de Brasil, que "está dispuesto a convertirse en un país bilingüe con la incorporación del español", reflejada en una demanda de aprendizaje "que también se ha puesto de manifiesto en este II Congreso por parte de otros países". Corresponde a los poderes públicos la potenciación y difusión de esta enseñanza, por tratarse de un "problema educativo", ya que a la Real Academia le toca "favorecer su cohesión, evitar su fragmentación", añadió.

Gregorio Salvador presentó este viernes al escritor mexicano Carlos Fuentes en la última sesión plenaria del II Congreso Internacional de la Lengua Española, que centró en la unidad y diversidad del español.

La hora de los ciudadanos
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 20 Octubre 2001

Suelen ser tan sórdidas y terribles las noticias que llegan del País Vasco que bien podrían instalarse en las mentes de los ciudadanos de bien, que son la mayoría, el pesimismo y el sentimiento de que el triunfo del terror y de quienes se benefician de él es irremediable. Y no es sólo que las consecuencias de este estado de opinión sean pésimas; es que además él mismo resulta injustificado y falso. Sólo desde la ignorancia o desde la amarga desolación es posible negar que algo esencial ha cambiado para bien en el País Vasco durante los últimos meses: la asunción de la responsabilidad por parte de los intelectuales y la ejemplar rebelión cívica de los ciudadanos.

Edurne Uriarte, española, concretamente vasca, mujer admirable por su inteligencia y valentía, ha presentado esta semana en Madrid su libro «Democracia, nacionalismo y terrorismo», que contiene cinco artículos publicados en ABC entre septiembre de 2000 y abril de 2001, precedidos de un prólogo de Esperanza Aguirre y una introducción de la autora. Unas horas antes acababa de obtener la Cátedra de Ciencia Política en la Universidad del País Vasco. Mucho más que un mero símbolo. El lector de este diario tiene cumplida noticia de su clarividencia intelectual y de su firmeza moral. Precisamente Edurne Uriarte es, junto a tantos otros intelectuales vascos que han enarbolado la bandera de la decencia y la rebelión, la mejor expresión de lo mucho que ha cambiado en aquella tierra. La inteligencia ha dejado de ser nacionalista, si es que algún día lo fue. Los intelectuales, nos referimos a los que merecen tal nombre, que son la mayoría, han cumplido con su misión y se han comprometido con la verdad, la vida, la libertad y la Constitución, en lucha contra la mentira, el terror, la tiranía y el separatismo totalitario. La inteligencia se encuentra en un lado y la sordidez y la marginalidad en el otro. Como debe ser. Si esto continúa, de poco servirán, con ser gravísimos, los lavados de cerebro en las escuelas, convertidas, prostituyéndolas, en centros de adoctrinamiento nacionalista y focos de mentira y de odio a España. Y no son sólo los intelectuales -profesores, escritores, artistas, periodistas,...- quienes están plantando cara al terror con riesgo para sus vidas. Es toda una sociedad, o, para ser exactos la parte no nacionalista de ella, harta de vivir, hablar y pensar, como de prestado, como pidiendo perdón, jugándose la vida por ejercer su libertad. El último resultado electoral fue peor que el previsto pero mejor que nunca. En el País Vasco, estamos asistiendo a un movimiento de rebelión cívica y moral no sólo contra el terrorismo, sino contra el nacionalismo en general, precisamente en la medida en que éste, salvo minoritarias excepciones marginadas en el PNV, ha optado por el totalitarismo y por sacar partido de los crímenes. Pues totalitarismo es imponer una ideología a toda la sociedad y excluir o marginar a quienes no son nacionalistas. El presidente mexicano, Fox, ha desenmascarado a Arzalluz, más preocupado al parecer por impedir las extradiciones que por detener a los terroristas.

En el último de los cinco artículos contenidos en su libro, Edurne Uriarte proclama llegada la hora de los ciudadanos y reclama de ellos una reacción contundente en tres ámbitos: la movilización en la calle, la exigencia de responsabilidades a los nacionalistas y el fin del clima de impunidad. Esa reacción tiene que producirse, de hecho ya se está produciendo.

No todo es sórdido y sombrío, no todo está perdido: la inteligencia se adueña de la plaza pública mientras la mentira queda recluida a las cloacas. No todo es sórdido y sombrío, no todo está perdido: existen personas como Edurne.

De la mano de la ley
Editorial El País 20 Octubre 2001

La última operación policial contra otro importante grupo del llamado complejo Donosti de ETA, así como la sucesión de golpes propinados a su estructura a ambos lados de la frontera, son relevantes porque refutan uno de los mitos sobre los que han tratado de perpetuarse los terroristas: el de su imbatibilidad. El desistimiento de los terroristas se producirá cuando interioricen que, más temprano que tarde, deberán responder ante la justicia por sus crímenes, y que los espacios de tolerancia e impunidad de que gozaron en el pasado se han achicado considerablemente y todavía van a reducirse más en el futuro.

La conmoción por la matanza del 11 de septiembre ha empezado a traducirse en normas y mecanismos internacionales en los ámbitos policial, judicial y financiero. A las iniciativas ya en marcha en la UE para establecer la orden de detención y entrega inmediata y el reconocimiento mutuo de las decisiones judiciales van a sumarse la elaboración de una 'lista europea' de grupos terroristas y los proyectos sobre control de las cuentas bancarias y embargo preventivo de los bienes de entidades o personas sospechosas de colaborar con ellos. El Gobierno ha anunciado su intención de que, además de ETA, se incluya en la lista a la plataforma electoral Batasuna, con el argumento de que, 'en el fondo', estas y otras entidades 'son ETA, pero con otro nombre'.

Las conexiones entre la banda y personas de la constelación de grupos de carácter legal o alegal que se mueven a su alrededor han sido acreditadas por distintas actuaciones policiales y judiciales. Es conocido también que jóvenes formados en la violencia callejera constituyen la cantera de ETA y que la debilidad de la banda conlleva una creciente implicación de cargos electos de Batasuna (antes EH) en sus comandos, como el concejal de Azkoitia detenido el martes. Sin embargo, para actuar penalmente contra una formación política o proceder a su ilegalización no basta con convicciones y datos parciales; se necesitan pruebas o indicios sólidos de que no sólo comparten fines, sino también medios y estructura, con ETA.

Aunque la inclusión en la lista europea no suponga necesariamente la ilegalización, el que una organización sea declarada fuera de la ley en el ámbito de la UE a instancias del Gobierno español, mientras funciona legalmente en nuestro país porque la justicia no ha podido demostrar su vinculación con la trama terrorista, es una posibilidad no aceptable. Los avances en la lucha contra el terrorismo no hay que darlos forzando la ley, sino de su mano, adaptándola con inteligencia a las nuevas circunstancias.

El Tribunal Supremo ratifica que se juzgue como terroristas a quienes participan en la «kale borroka»
MADRID. M. Peral ABC 20 Octubre 2001

El Tribunal Supremo ha respaldado uno de los apartados esenciales de las medidas antiterroristas aprobadas por el Parlamento en 2000: el endurecimiento de la respuesta legal a la «kale borroka» mediante la ampliación de los tipos penales y el aumento de las penas.

El TS, que reafirma la competencia de la Audiencia Nacional para juzgar esos hechos aunque sus autores no sean considerados terroristas, señala que esta reforma -la primera realizada tras la ruptura de la tregua por ETA- es «la obligada respuesta del legislador democrático al fenómeno complejo del terrorismo».

La Sala Segunda del Supremo considera que la «ampliación penal» realizada en diciembre de 2000 para perfeccionar la lucha contra ETA y su entorno «es respetuosa con el límite constitucional del terrorismo» y constituye una «obligada respuesta del legislador democrático» a las cambiantes estrategias criminales de los terroristas, según una sentencia que acaba de dictar el alto Tribunal, conocida por ABC.

La resolución, de la que ha sido ponente el magistrado José Aparicio, resuelve un peliagudo recurso promovido por el abogado Íñigo Iruin, que denunció que las últimas medidas introducidas en el Código Penal y en la Ley del Menor para reprimir el «terrorismo urbano» suponían una inconstitucional ampliación de los delitos de terrorismo.

Iruin alegó que sólo se puede hablar de terrorismo si existe una estructura permanente y estable de un grupo armado, notas que no podrían predicarse de los jóvenes que llevan a cabo actos de «kale borroka». A su parecer, además, la reforma penal operada rozaría el prohibido «derecho penal de autor» (represión de determinadas personas, no de hechos) y sería contradictoria en sí misma, ya que encuadra dentro de los delitos de terrorismo actos más próximos a los desórdenes públicos cometidos por personas que no pertenecen a una organización terrorista.

El abogado cuestionaba, en particular, el precepto por el que se sanciona a quienes, «sin pertenecer a banda armada, organización o grupo terrorista», llevan a cabo incendios o causan daños con la finalidad de subvertir el orden constitucional o de alterar la paz pública, precisamente los objetivos de los terroristas.

La cuestión no tuvo una solución pacífica en la Audiencia Nacional, que conoce del proceso penal abierto a cinco jóvenes implicados en la «kale borroka» y defendidos por Iruin. Según la acusación del fiscal, los imputados abordaron el tren que cubre el trayecto Hendaya-San Sebastián y lanzaron varios «cócteles molotov» que provocaron un incendio en la cabina del conductor, conscientes de que viajaban pasajeros y del peligro en que ponían la integridad física del conductor. La Audiencia Nacional reafirmó su competencia y rechazó enviar el caso a la Audiencia de Guipúzcoa, pero uno de los tres magistrados de la Sala formuló un voto particular para dejar constancia de su desacuerdo.

LA EVOLUCIÓN DE LOS JUECES
Ahora, el Supremo ha confirmado el criterio que prosperó por mayoría en la Audiencia Nacional, rechazando el recurso de casación interpuesto por Iruin. La Sala Penal afirma en su sentencia que «el terrorismo amplía y diversifica, de manera constante, el espectro de sus acciones criminales. El legislador democrático, en la obligada respuesta a ese fenómeno complejo, ha ido ampliando también el espacio penal de los comportamientos que han de ser considerados objetivamente terroristas».

«La jurisprudencia ha de evolucionar también al compás de los cambios legislativos y ha de ajustar su interpretación no sólo a los antecedentes históricos o legislativos sino a la realidad social del tiempo -añade-. Una acción puede ser considerada terrorista aunque su autor no esté integrado en una organización de esa índole».

La Sala Segunda del Supremo sostiene que la reforma introducida en el Código Penal para perseguir mejor el terrorismo urbano «no produce un deslizamiento hacia el derecho penal de autor, sino todo lo contrario: los hechos sancionados lo son «per se», por su naturaleza, al realizarse con la finalidad de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública. Lo determinante, en este caso, no es la cualidad subjetiva de ser miembro de una organización terrorista, sino el grave contenido material» de la conducta criminal.

El PNV se preocupa más por los asesinos que por las víctimas
Editorial El Mundo 20 Octubre 2001

EL MUNDO publica hoy un testimonio estremecedor: el de María Pilar Elías, concejala del PP en Azkoitia, que fue increpada y acusada de «torturadora» en el pleno municipal celebrado hace un par de días. El Ayuntamiento de esta localidad guipuzcoana aprobó una moción en la que pedía respeto a los derechos de los presos vascos, horas después de la detención del portavoz municipal de Batasuna, que tenía en su garaje un coche robado con placas falsas con el que ETA preparaba un atentado. La moción fue aprobada con los votos a favor de PNV y EA, que se muestran preocupados por los derechos de una persona que no sentía escrúpulos en provocar una masacre, pero que les resulta indiferente que se insulte y amedrente a esta concejala del PP.

El caso de María Pilar Elías es terrible porque su marido fue asesinado por ETA en 1980. El verdugo, tras cumplir doce años de condena, vive en Azkoitia y es compañero del concejal que formaba parte del comando desarticulado por la Policía. «Paso de él. Dice que me ve por la calle, pero yo no sé quién es y más vale que no le encuentre», declara la concejala sobre el asesino de su marido. Elías critica también al PNV y afirma que le «ha defraudado muchísimo» la actitud de sus concejales. Tiene razones para estar decepcionada pero no sorprendida, ya que no es la primera vez que el PNV se pone al lado de los violentos frente a los demócratas.

Sin ir más lejos, Vicente Fox, el presidente mexicano, declaró hace pocos días que el PNV le solicitó que se negara a extraditar etarras a España. La petición nacionalista concuerda con su preocupación por los derechos de los presos y es coherente también con su permanente negativa en el Parlamento vasco a solidarizarse con los familiares de las víctimas. Lo triste es que nada ha cambiado en el País Vasco tras los atentados del 11 de septiembre. El PNV sigue poniendo una vela a Dios y otra al diablo.

Terror implacable y duradero
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 20 Octubre 2001

Apenas ha transcurrido un mes y medio desde que el más brutal ataque terrorista de la Historia segara las vidas de 6.000 ciudadanos inocentes en los Estados Unidos, y ya es evidente que el mundo, nuestro mundo, no volverá a ser lo que era. Quienes conocemos de cerca el siniestro rostro del terror y nos hemos acostumbrado a la presencia permanente de su aliento en nuestra nuca, sabemos lo que significa convivir día a día con semejante fantasma y atisbamos, en consecuencia, el sombrío horizonte que se cierne sobre el conjunto de las sociedades occidentales.

Pero sólo podemos llegar a intuir los devastadores efectos finales que el espectro de la amenaza implacable y duradera puede llegar a producir a escala planetaria. Porque amenaza existe; de eso no cabe la menor duda. Pese a las palabras tranquilizadoras (¿irresponsables?) de algunos de nuestros gobernantes, empeñados en excluir a España del centro de la diana potencial del terrorismo islamista, todos las informaciones que nos llegan de los servicios internacionales de Inteligencia, así como los análisis de los más variados expertos en la materia, coinciden en afirmar que la oleada de muerte y destrucción que nos han augurado Bin Laden y sus seguidores será perdurable en el tiempo (no se habla de meses, sino de años e incluso de décadas).

Se manifestará en formas que todavía no somos capaces de imaginar y mucho menos de prever (aunque los atentados con ántrax perpetrados en Estados Unidos y Kenia abren la puerta al aterrador escenario de la guerra bacteriológica) y se dirigirá potencialmente contra cualquier país y cualquier colectivo, puesto que su finalidad consiste precisamente en provocar inestabilidad mediante ese arma devastadora que es el pánico generalizado.

Si, en un ejercicio puramente teórico, por el momento, trasladamos al conjunto de la población lo que hasta ahora había sido una experiencia restringida a determinados colectivos situados por diversas razones bajo el punto de mira de ETA (militares, policías guardias civiles, políticos de partidos constitucionalistas, periodistas comprometidos en la lucha contra la banda, etcétera) podemos llegar a conclusiones interesantes. Por ejemplo, si sabemos que el miedo y la certeza de ser víctimas potenciales nos inducen a algunos/as a renunciar a parcelas crecientes de libertad (como la de pasear tranquilamente sin la compañía de una escolta, mantener horarios fijos o arrancar nuestros coches sin agacharnos a mirar los bajos) en aras a incrementar la seguridad ¿qué no estarán dispuestas a sacrificar las sociedades expuestas en su conjunto a este feroz enemigo? ¿Nos encaminaremos irremediablemente hacia sistemas cerrados, presididos por la desconfianza, en los cuales los ciudadanos se presten gustosos a ceder territorio laboriosamente ganado a lo largo de los siglos para la causa de las libertades individuales, a cambio de una mayor protección policial frente a los terroristas?

Otra pregunta en absoluto capciosa: si es un hecho que la violencia terrorista ha roto la convivencia en muchos lugares del País Vasco, hasta el punto de dividir cuadrillas, familias e incluso matrimonios, ¿qué cabe esperar que ocurra en nuestros pueblos y en nuestras ciudades con la convivencia de gentes pertenecientes a culturas, religiones y civilizaciones no ya diferentes, sino enfrentadas?

No se trata de sembrar la alarma, sino de tomar conciencia de que entramos en una nueva era de la que algunos hemos tenido algún que otro anticipo. De ahí que estemos legitimados para insistir en la necesidad de evitar cometer los mismos errores que han permitido a nuestros terroristas de ETA sobrevivir hasta ahora. De ahí que repitamos que el terrorismo es un monstruo de mil cabezas que nos amenaza a todos, que no tiene justificación alguna y que sólo se combate mediante valor, mucha firmeza, toda la información posible y enormes dosis de pedagogía.

EL RUMOR
Garzón quiere Gescartera
Justicia. En la Audiencia Nacional corre la especie de que el juez Baltasar Garzón quiere hacerse a toda costa con el sumario de Gescartera, que lleva actualmente su compañera y en absoluto amiga, Teresa Palacios. El interés de Garzón por Gescartera dicen quienes recuerdan la instrucción a su cargo del caso Marey, reactivado tras su airado portazo a la política en las filas socialistas se habría disparado a raíz de la puesta en circulación, por parte de algunos implicados, de una supuesta lista de clientes de la sociedad muy vinculados al PP.

LA NOTICIA
El enemigo en casa
Socialistas vascos. Más de uno está convencido en el PSE de que el peor enemigo de Nicolás Redondo no es otro que su secretaro general de Vizcaya, Patxi López, a quien se achaca la filtración del célebre documento elaborado por el guipuzcoano Jesús Eguiguren, en el que se planteaba la posibilidad de un referéndum de autodeterminación. Patxi López, elegido por un escaso margen en el último congreso, gracias al apoyo de las Juventudes, tiene en su contra a todos los alcaldes de la margen izquierda del Nervión, granero de votos del partido.

LA ADIVINANZA
Un empresario agraviado
Adivina, adivinanza. ¿Qué empresario ligado al mundo de la comunicación y protagonista de una reciente transacción por la que cobrará próximamente una cantidad cercana a los 4.000 millones de pesetas, anda últimamente dolido con el Gobierno y hace correr por los mentieros madrileños que algunos miembros del Ejecutivo han incumplio sus promesas, que no le han facilitado los medios y apoyos que le garantizaron y que le han «dejado colgado», cosa que los acusados en cuestión desmienten, por cierto, con gran vehemencia?

ANTE LAS ELECCIONES GALLEGAS
Impresiones El Mundo 20 Octubre 2001

Fraga: el peligro de confiarse
En la frontera de los 80 años, el candidato Manuel Fraga ha vuelto a hacer una campaña de las suyas, al trote y con varios mítines diarios. A pesar de que los sondeos pronostican otra victoria del PP por mayoría absoluta, el presidente de la Xunta no ha querido dormirse en los laureles y ha prometido más cosas que nunca: desde sueldos para los jóvenes a ayuda para las mujeres «su destino más glorioso es la maternidad» supresiones de impuestos y obras por doquier. Las llamadas a rebato de los barones que controlan las provincias para que el PP lleve votantes a las urnas el domingo como sea demuestran que este partido no está dispuesto a que se le escape un solo voto y hay que tener en cuenta que hay un 35% de indecisos. Un exceso de confianza de los electores en el seguro triunfo de Fraga sería fatal. Aunque repita mandato, el eterno presidente tendrá que buscar sucesor en esta legislatura. Se supone.

Beiras: ¿será creíble su moderación?
A lo largo de los quince días de campaña, Xosé Manuel Beiras, el carismático líder del BNG, ha proseguido su operación de giro hacia posiciones templadas para no asustar al electorado. Todos los estudios de opinión indican que el voto joven es casi todo suyo, como ya se demostró en las ciudades en las últimas elecciones municipales. Para calibrar la potencia de Beiras, sólo hay que fijarse en que ha sido el principal blanco de los ataques del PP, cuyos dirigentes lo han llegado a calificar como «talibán».Ha hecho una campaña tranquila, muy seguro de sus posibilidades y también de que, si se produjera la gran sorpresa de que Fraga perdiera la mayoría absoluta, a él le correspondería como segundo partido más votado eso al menos auguran las encuestas asumir la Presidencia de la Xunta. Claro que ahora está por ver si los gallegos creen en su moderación, ya que sus orígenes son demasiado radicales.

Touriño: atrapado entre dos frentes
El candidato del PSOE a la Presidencia de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, ha hecho lo que ha podido en la campaña, con más voluntad que acierto. A pesar de la importancia que estas elecciones tienen para la nueva dirección del PSOE que encabeza Zapatero, la campaña socialista ha quedado en tercer plano, atrapada entre el todopoderoso PP y el pujante BNG. Desde dentro tampoco le han ayudado mucho.Ni González ni Guerra le hicieron un favor a Pérez Touriño en sus mítines. Y mucho menos el alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, que se fue a Nueva York aprovechando las fechas y cuando volvió se fotografió en un acto aplaudiendo a Fraga. Aunque durante toda la campaña Touriño se ha quedado afónico de tanto dar vueltas para evitar decir que pactará con el BNG si Fraga pierde la mayoría absoluta, es evidente que ésa es su intención.En las encuestas no ha podido remontar el tercer puesto, por detrás de Beiras.

El manifiesto «de la nada»
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 20 Octubre 2001

El lendakari del Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, presentó ayer en sociedad el «manifiesto interinstitucional» contra la violencia con el único respaldo de las instituciones gobernadas por PNV y EA. El PP acusó al lendakari de utilizar las instituciones para buscar «subterfugios» ante su «incapacidad» de diálogo, y le pidió, al igual que el PSE, que reflexione sobre el hecho de dejar fuera a los partidos «que padecen mayor déficit de libertad».

Mientras populares y socialistas cuestionaron la validez de la iniciativa, y reiteraron su negativa a sumarse a ella, Ibarretxe hizo «oídos sordos» a las críticas y destacó la importancia del manifiesto como «documento de base» que cuenta, según dijo, con el apoyo de todas las instituciones, incluida la Diputación de Álava, aunque no estuviera presente en el acto. Jaime Mayor Oreja afirmó que el documento supone «la nada». Mayor Oreja recordó la negativa de Ibarretxe a incorporar las aportaciones realizadas por el diputado general de Álava en la línea de no llegar a acuerdos con EH, y se preguntó hacia dónde va el lendakari en esta «legislatura del diálogo» en la que todavía «no ha sido capaz de dialogar cinco minutos con los partidos de la oposición» y en la quiere «buscar subterfugios a través de las instituciones para acercar un poco a los partidos de la oposición en el parlamento», en lo que calificó como «mal camino».

«Más vale que no vea al que mató a mi marido. Yo no callo»
Al esposo de la edil del PP Elías lo asesinó un etarra a quien él salvó la vida de bebé
JOSE Mª ALONSO El Mundo 20 Octubre 2001

AZKOITIA.- La suya, afirma, es una vida marcada por ETA y por el entorno radical. «Me han hecho de todo»: su marido, asesinado hace 21 años por la organización terrorista; ella, objeto de amenazas, pintadas y pancartas en su contra, si bien estos ataques personales cesaron hace dos años y medio después de que recibiera un paquete bomba en su domicilio. «Desde entonces, no recibo amenazas directas», ha indicado María Pilar Elías, la única concejala que el PP tiene en el Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana de Azkoitia.

María Pilar Elías se resiste a ser arrastrada por las circunstancias que rodean su vida y afirma que lo único que le interesa es «seguir luchando» por Azkoitia. «Yo no me muevo de aquí. Es mi pueblo y lo quiero mucho», destaca. Aunque lleva trabajando desde hace siete años en unas circunstancias nada favorables, esta concejala del PP no quiere que se le califique de heroína. Tan sólo pide que se le denomine como lo que es: «Representante del pueblo».

Elías no se siente abandonada por el municipio que la vio nacer. «No noto sensación de malas caras o de odio. Tan sólo son unos pocos, los de siempre», explica. Por ello, destaca que su vida transcurre con «absoluta normalidad», pese a estar pegada a su guardaespaldas. «Voy a hacer las compras, acudo a las reuniones del Ayuntamiento y saludo a todo el mundo por la calle», añade.

Insultos contra la edil
El último encuentro que ha tenido con los de siempre se produjo el jueves último, durante un pleno extraordinario convocado por el Ayuntamiento, después de la operación policial en la que fueron detenidos el portavoz de Batasuna en ese Ayuntamiento, Asier Altuna, y su novia, Igone Bastarrika.

Tras la intervención de María Pilar Elías, los simpatizantes de la formación abertzale Batasuna profirieron gritos de «torturadora» y «carcelera», a lo que la edil popular respondió con el calificativo de «asesinos». «Me quedé con las ganas de decir más cosas, pero la alcaldesa [Nerea Zubizarreta, del PNV] me cortó la palabra», indicó ayer la concejala.

Más que los gritos, lo que verdaderamente molestó a María Pilar Elías fue la actitud del PNV, cuyos representantes en el Ayuntamiento presentaron una moción en la que reclamaban que se respeten los derechos de los detenidos. «Me ha defraudado muchísimo. Es increíble. No me hubiera imaginado para nada esa reacción. ¿Derechos para los terroristas? Y para las víctimas, ¿qué?», se pregunta ella.

Sorprendida, la edil popular considera que, con esta actitud, el PNV «se engaña a sí mismo». «Siguen con la línea de los últimos años», subraya. Con respecto a su relación con Batasuna, zanja la cuestión en muy pocas palabras: «Les ignoro, paso de ellos». No obstante, al referirse a Asier Altuna, ahora detenido, reconoce que era el miembro de Batasuna con el que «peor» se llevaba ella. «¡Tenía un carácter..!». añade.

El nombre de María Pilar Elías se asocia al instante con el de su marido, Ramón Baglietto Martínez. Todo lo que rodea a su asesinato parece ser propio de un guión de película. El 12 de mayo de 1980, Ramón, propietario de una tienda de muebles en Elgoibar, simpatizante de UCD y amigo del entonces ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, fue asesinado por una persona a la que 18 años antes él había salvado la vida. «Es surrealista pero es así», apostilla ahora su viuda.

Kandido Azpiazu pudo alcanzar la mayoría de edad gracias al marido de María Pilar Elías, más conocido como El pintor. El 21 de septiembre de 1962, Baglietto se encontraba delante de su tienda cuando vio cómo una mujer cruzaba la calle con sus dos hijos, uno de dos años y el otro -Kandido- de apenas 11 meses. El mayor invadió la carretera en busca de su pelota, justo en el momento en que se acercaba un camión. Su madre, María Nieves, salió corriendo a por él, al tiempo que Ramón Baglietto le arrancó de sus brazos al pequeño Kandido. Resultado: José Manuel, su hermano, y María Nieves, murieron atropellados por el vehículo.

No lo sabía
«Mi padre nunca me lo contó», confesó años más tarde Kandido, tiempo después de haber asesinado a quien antes le había salvado a él la vida.

Kandido fue a la cárcel, pero sólo cumplió 12 años de condena. Tras salir de la prisión regresó a Azkoitia, donde, en ocasiones, se cruza por la calle con la esposa del hombre que fue objetivo de su pistola. «Paso de él. Dice que me ve por la calle, pero yo no sé quién es y más vale que no le encuentre, porque no soy de las que me callo», afirma María Pilar Elías.

Han pasado 21 años del asesinato de Baglietto y Elías tiene muy presente a su marido. Asegura que aún no ha podido llenar su vacío. «Era una persona maravillosa. Nadie ha conseguido sustituirle. Siempre hablo con orgullo de él. A mis nietos, por ejemplo, siempre les hablo de su abuelo. Le tienen presente todos los días», apostilla.

Zapatero, ante el reto gallego
Editorial ABC 20 Octubre 2001

Galicia acude mañana a las urnas tras dos semanas de una anodina campaña electoral que revela hasta qué punto el resultado de los comicios parece ya descontado de antemano, pues pocos son los que dudan de que Manuel Fraga obtendrá su cuarta mayoría absoluta consecutiva. Lo verdaderamente sustancial de las elecciones radica en la pugna entre el PSOE y el BNG, una lucha entre dos partidos que comparten similar espacio político. Los socialistas, relegados a la tercera fuerza en las elecciones de 1997 -en las que el Bloque Nacionalista Gallego se hizo con el veintidós por ciento de su electorado-, son los que más tienen que perder. Los guiños de José Luis Rodríguez Zapatero a Xosé Manuel Beiras antes de la campaña para que el PSOE y el BNG participaran juntos en la «cohesión y vertebración nacional» pueden volverse otra vez en contra del socialismo gallego. De la mano de Emilio Pérez Touriño, los socialistas pueden ser víctimas de su propia estrategia: incapaces de doblegar al PP, buscaron el apoyo del BNG, una formación nacionalista no precisamente moderada, para intentar desbancar a Manuel Fraga. Sin embargo, y hasta el momento, su único «logro» ha sido engordar al Bloque, que se ha convertido en la referencia de la izquierda gallega, especialmente en las ciudades. Así, lo más relevante de las elecciones de mañana será saber si el BNG propina un nuevo bocado al PSOE, que en los últimos años ha ido siempre a remolque de la formación de Beiras.

Si José Luis Rodríguez Zapatero aspira a desbancar a José María Aznar de la presidencia del Gobierno, debería empezar por aquellas Comunidades donde, por sus propios errores, el PSOE se ha ido dejando comer el terreno por el nacionalismo. En Galicia, los socialistas han cedido su espacio al BNG, como ha ocurrido también en Baleares y Aragón. En su afán por desbancar al PP de los Gobiernos regionales, el socialismo cedió la vara de mando a una amalgama de formaciones de diverso pelaje que le han colocado en un callejón de difícil salida. Galicia ha sido un ejemplo de cómo el nacionalismo se ha servido del error de cálculo del PSOE para jugar hábilmente sus bazas. El BNG crece lo que decrece el Partido Socialista, hasta el punto de que cuanto más profundo sea el derrumbe del socialismo, más fuerte y vigoroso será el Bloque. Y enfrente, Manuel Fraga -que en sus tres legislaturas ha situado a Galicia entre las Comunidades que han experimentado un mayor desarrollo- con todo el espacio libre para seguir gobernando sin grandes dificultades. Mañana, el presidente de la Xunta puede obtener su cuarta mayoría absoluta. Y el PSOE rodar por la pendiente.

Caperucita y los tres lobos
Julián LAGO La Razón 20 Octubre 2001

Sin entrar en cómo está el gallinero socialista valenciano, que eso sí es un gallinero, menudo guirigay tiene montado Zapatero en su partido.

En los últimos días al secretario general del PSOE han empezado a crecerle los enanos o, más exactamente, los que hasta ahora estaban agazapados a la espera de que Caperucita se confiara en su paseo por el bosque.
Así, Pascual Maragall, que es un lobo asimétrico, ha anunciado el propósito de presentar una reforma a la Constitución y al Estatuto durante la moción de censura contra Pujol en el Parlamento catalán.

¬Si no querías caldo, toma dos tazas, Zapatero, ¬parece haberle dicho Maragall en un claro enfrentamiento con la idea del Estado de las Autonomías defendida por su secretario general.

Otro tanto le ha ocurrido con el presidente extremeño Rodríguez Ibarra, que es un lobo patriotero y extremeño con los colmillos demasiados retorcidos para una Caperucita tan tierna.

Después de echarle una mano en el XXXV Congreso Socialista, Ibarra se ha distanciado de Zapatero al seguir con el juego del corro de la patata que iniciara González ante la cárcel de Guadalajara.

¬Vengo a darme un baño de dignidad, ¬se ha presentado Ibarra por sorpresa en la Audiencia Nacional asido a las manos de los guerristas Barranco y Acosta.

En un gesto de desafío, Ibarra no sólo se ha solidarizado con los responsables de Interior (Barrionuevo, Corcuera, Vera y demás) que están acusados del uso irregular de fondos reservados, sino que además ha reprochado a Zapatero su ausencia en la vista oral.
¬No hay que avergonzarse de ellos, sino sentirse orgullosos de lo que hicieron.

¿Y qué comentar sobre Odón Elorza? El alcalde de San Sebastián es, en realidad, un lobo nacionalista disfrazado de cordero socialista, cuya piel la va perdiendo por el bosque desde hace tiempo. Cada vez más basculado hacia el soberanismo, Elorza amenaza con romper su acuerdo municipal con los ediles populares en beneficio del PNV.

Desde luego a Elorza, que pone los presupuestos municipales como excusa, nunca le gustó, ni mucho ni poco, el Pacto de Estado sobre las libertades y la lucha contra el terrorismo que, a propuesta de Zapatero, rubricó su partido con el gobierno de Aznar.

Maragall, Ibarra y Elorza: tres lobos que ya se han echado al bosque a ver si meriendan a Caperucita, la pobre.

Un diálogo peculiar
Ediorial El Correo 20 Octubre 2001

El lehendakari sigue jalonando de actos institucionales el calendario que se ha propuesto cumplir, sin que ninguna otra consideración le aparte de su meta. Según esa agenda, ayer correspondía proceder a la firma del documento interinstitucional, cuyo contenido había avanzado en el debate parlamentario sobre pacificación. Y ello a pesar de la petición socialista de posponer el acto de firma y agotar las posibilidades para introducir modificaciones pactadas en el manifiesto. Con su proceder, el lehendakari se empeña en una lectura errónea y abusiva del resultado electoral del 13-M, como si el respaldo recibido le permitiera soslayar cualquier esfuerzo de consenso, colocando a las fuerzas de la oposición ante la disyuntiva de adherirse a una propuesta que no compendia más que las propias obligaciones de las instituciones o enfrentarse a la misma. Si ni siquiera el calendario puede ser materia de diálogo, resulta muy difícil imaginar un acuerdo futuro de calado en torno a tan delicada materia. La situación se vuelve paradójica cuando, paralelamente a la agenda del lehendakari, y con todos los parabienes de quienes ayer estamparon su firma en Ajuria Enea, discurren sin prisa alguna los trabajos de la conferencia auspiciada por Elkarri para alcanzar, precisamente, un folio de coincidencias entre las distintas fuerzas políticas.

El argumento de que la declaración ha de tener un carácter institucional y no partidista constituye un subterfugio para sortear el problema de fondo: la existencia de profundas discrepancias en el tratamiento a dar al problema del terrorismo y la persistencia, también, de dolorosas diferencias a la hora de soportar el acoso violento como un drama cotidiano. En estas condiciones, un acuerdo como el suscrito en Ajuria Enea no sólo resulta ineficaz, sino que contribuye a enrarecer las relaciones políticas. Ni su contenido ni sus efectos justifican la urgencia con que se ha procedido a su firma. Pero lo que sí parece urgente es que el nacionalismo democrático tome una mayor conciencia de la repercusión que pueden tener algunos de sus propios actos. La resolución aprobada por el Ayuntamiento de Azkoitia -gobernado por la coalición PNV-EA- ante detenciones efectuadas con una evidente carga probatoria fomenta la equidistancia y la confusión de valores. Ello, junto al hecho de que durante el pleno fuera violentada verbalmente la dignidad de la edil popular, representa el primer déficit que las instituciones vascas deben superar para que, de verdad, el respeto a los derechos humanos no se convierta en un argumento retórico tras el que puedan ocultarse actitudes impasibles ante la intolerancia o prejuiciosas hacia la actuación de la Justicia y de los servicios policiales.

«No me van a arrodillar»
La concejala del PP Regina Otaola y otro de los objetivos del ‘Aranba’ reflexionan sobre la certeza de saberse en las listas de ETA
EIBAR / BILBAO EL CORREO 20 Octubre 2001

«Esto es un no vivir. Internamente, eres consciente de que estás en peligro y cosas como la de ayer te sirven de recordatorio. ¿Qué se siente? Lo sabes. Sabes que por ser del PP ya estás marcada». Regina Otaola, concejala popular en Eibar desde hace más de seis años -cuatro de ellos con escolta permanente-, era capaz ayer de reproducir en voz alta el profundo desasosiego que produce el saberse perseguida y vigilada en las calles de su pueblo. Tener la certeza de que ETA la ha incluido en sus macabras listas de objetivos. Vivir, según sus propias palabras, «marcada».

Tras conocer que su nombre aparecía en los documentos incautados a los tres presuntos colaboradores del ‘comando Aranba’ detenidos ayer en Eibar, Otaola trataba de mantener la serenidad ante una situación dramática pero tristemente familiar.

«No te dicen las cosas muy claras, pero, sí, algo nos han comunicado», confirmó ayer a este periódico, tras recordar que no es la primera vez que su nombre aparece en las listas de la banda. «El acusado de pasar información a los asesinos de Miguel Ángel Blanco (Ibon Muñoa) era precisamente un concejal de HB en Eibar. En aquellos papeles también estábamos nosotras», dice, en referencia a su compañera Carmen Larrañaga. Los activistas del ‘Aranba’ habían recopilado también detallada información sobre ediles del PSE del municipio y planeaban atentar de forma inminente contra uno de ellos.

«Lo tenemos más o menos asumido. De lo contrario, sería imposible seguir adelante. Este tipo de noticias generan inquietud, pero no más temor del que ya tenías». Son palabras de un concejal socialista incluido también en las listas del comando, que pide permanecer en el anonimato. «Prefiero comérmelo solo y no transmitir más preocupación a mi entorno», se explica. «Es que, ¿sabe?, hay cosas de las que intentas proteger a la familia y los amigos».

El corporativo es consciente de que, en ocasiones -como en el caso de Muñoa-, el enemigo acecha desde muy cerca. De hecho, uno de los arrestados ayer trabajaba como jardinero en el Consistorio eibarrés. Pero ni siquiera esa certeza le arredra. «Si cada vez que detienen a un conocido corres a esconderte, tu pueblo se convertiría en una cárcel», razona con sorprendente entereza.

Apego a la libertad
De hecho, este edil «ni se plantea» dejar su cargo, pese a reconocer que se le ha pasado por la cabeza «más de una vez». No considera negociable el valor de su propia libertad. «No me arrodillaron con Franco y no me van a arrodillar ahora. Tengo demasiado apego a vivir libre y todo aquello que amenaza con coartar mi libertad es un acicate para seguir adelante», sentencia.

Pese a la desazón, los cargos amenazados deberán continuar el lunes con la callada labor municipal. «Es que nosotros, lo que se dice políticos no somos», puntualiza el edil del PSE. «El lunes habrá otro pleno. Como el del miércoles, para tratar sobre la detención de unos jóvenes por cortar una carretera en protesta por la situación de los presos. Es inaudito», lamenta Otaola.

Abrir el idioma
Editorial ABC 20 Octubre 2001

Más allá de las habituales anécdotas, el II Congreso Internacional de la Lengua Española ha constituido el aldabonazo de una conciencia social que traspasa las fronteras locales: por fin es una realidad hablar de «cultura en español». La convicción es unánime. Un espacio cultural común que se traducirá en un territorio mediático, económico, científico, educativo y tecnológico. He ahí uno de los aciertos de los organizadores. Para ello, este Congreso ha dejado claro que deben crearse programas de cooperación entre las naciones iberoamericanas -con la inclusión de Estados Unidos y Brasil- para desarrollar esa inmensa riqueza, no sólo cultural, que el idioma español -que es ya una lengua americana- significa. Las jornadas de Valladolid han servido para superar el tradicional ámbito académico y abrir nuevos horizontes comerciales y técnicos, además de incrementar las emergentes industrias culturales en español, que deben promocionarse de manera común. Pocas veces un esfuerzo tan elogiable como la organización de un Congreso traspasa las retóricas y los buenos deseos. Valladolid es, desde ayer, un punto de partida para una nueva concepción de la lengua española. Las sesiones celebradas permitirán elaborar, mañana mismo si cabe, una agenda precisa y concisa de los pasos siguientes a examinar en la próxima cita de Buenos Aires. Ahora ya no es sólo asunto de académicos, filólogos y escritores, sino de la sociedad entera.

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