AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 4 Noviembre   2001
#ETA, enemiga del mundo
Editorial ABC 4 Noviembre 2001

#Cuenta atrás para ETA
Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 4 Noviembre 2001

#Sí, esto tiene que ver con el Islam
SALMAN RUSHDIE El Mundo 4 Noviembre 2001

#Una guerra dentro del Islam
José María CARRASCAL La Razón  4 Noviembre 2001

#El Primer Villano De La Era De La Globalizacion
Editorial El Mundo  4 Noviembre 2001

#Los enemigos de Hitler no emitían propaganda nazi
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  4 Noviembre 2001

#La correspondencia de los presos de ETA prueba la supeditación de Gestoras a la banda
ABC  4 Noviembre 2001

#Ataques contra una edil del PP y un policía
El Mundo  4 Noviembre 2001

#La encrucijada del socialismo vasco
JOSÉ L. BARBERÍA  San Sebastián El País  4 Noviembre 2001


ETA, enemiga del mundo
Editorial ABC 4 Noviembre 2001

La Administración estadounidense ha incluido a ETA entre los grupos terroristas que serán su objetivo preferente en la tarea de desmantelar toda su estructura financiera. Ayer, Gran Bretaña se sumaba a la persecución de esta vasta colección de criminales a los que, a partir de ahora, les será mucho más difícil conservar los activos financieros que esconden en todo el mundo y que constituyen el granero desde el que se nutre su estrategia de sembrar el terror. La Casa Blanca ha ordenado la creación de un Centro de Seguimiento de Activos de Terroristas Extranjeros, bajo el control directo del Departamento de Estado. Ver a ETA en la misma lista en la que aparece Al Qaida, el sanguinario emporio fundado por Osama bin Laden, y bajo la lupa de ese organismo, resulta muy reconfortante para los que, como este periódico, siempre hemos sostenido que el terrorismo no admite etiquetas, ni collares de distinto color, porque es un concepto universalmente inaceptable y contrario a la civilización al estar movido por esa ceguera del alma llamada fundamentalismo: los etarras eligen la versión ultranacionalista y Bin Laden la religiosa, pero en el fondo son iguales.

La confirmación de que Estados Unidos y el Reino Unido -seguro que pronto se unirán más naciones en los cinco continentes y la UE como potencia- rastrearán las tramas financieras de ETA desbroza el enmarañado bosque de críticas con el que los sectores nacionalistas trataron de desdibujar, y hasta ridiculizar, los pasos dados por el Gobierno español para fomentar la creación de una conciencia general sobre el peligro real del terrorismo: el enemigo es sólo uno, aunque tenga demasiados tentáculos. Las listas de Washington y Londres hacen fosfatina las acusaciones de «seguidismo proamericano» que esos sectores, siempre dispuestos a prestar aire a quien no lo merece, hicieron al Ejecutivo de Aznar. En realidad, y desde el punto de vista doctrinal, han sido los estadounidenses y los británicos (y serán los próximos que lleguen a esta causa) los que han seguido la teoría española sobre la «internacional terrorista» y la imperiosa necesidad de que todas las democracias del mundo cooperen en esta labor.

Desde el punto de vista español, la iniciativa de Bush y Blair de hallar y congelar las cuentas de los terroristas es un exponente de la internacionalización definitiva de la búsqueda del aislamiento total de ETA, y de cómo un Estado puede y debe optimizar todos sus recursos (judiciales, policiales, diplomáticos y administrativos) para poner fin a tan dañina lacra. La generosidad y la lealtad que demuestran las naciones amigas en esta causa justa contrasta con las complacencias y utilitarismos que aún encontramos aquende nuestras fronteras y que protagonizan los nacionalistas. A partir de ahora, con medio mundo persiguiendo las redes de financiación de ETA, al Gobierno vasco le resultará ciertamente más difícil conceder subvenciones millonarias a las organizaciones filoetarras, en esa desvergonzada maniobra que hace pasar a los verdugos por encima de las víctimas. Con la cúpula de las Gestoras Pro Amnistía metida en la cárcel por trabajar para ETA, ¿cómo queda la política de subvenciones de Ibarretxe? Como vemos, la deslegitimación alcanzará también a la estrategia final del nacionalismo, porque ahora a Arzalluz le costará mucho más explicar que está dispuesto a pactar con criminales que son perseguidos sin descanso por todo Occidente. Que ETA aparezca en el mismo equipo que Bin Laden hace augurar tiempos complicados para el experimento soberanista de Estella y para todas esas francachelas (con pruebas documentales) que los dirigentes nacionalistas se gastan con los pistoleros y su red de acólitos.

El 11-S cambió el panorama internacional. Aquella catarsis despertó las conciencias de todo el mundo civilizado. El terrorismo dejó de ser «el problema de otro» para convertirse en «el problema de todos». Los gestos de los Gobiernos de EE.UU. y Gran Bretaña han de servir para cimentar la lealtad inquebrantable de una alianza internacional tan importante como aquellas que se sellaron en 1914 y 1939 contra otros totalitarismos. El que hoy amenaza al mundo se llama terrorismo y su último reducto europeo ya no sólo golpea a España, irrita al planeta entero.

Cuenta atrás para ETA
Por Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 4 Noviembre 2001

Aunque ahora parezca increíble, no hace muchos meses ETA era todavía, en medios como «New York Times» o la BBC, un grupo de «independentistas vascos», quizá un poco brutal, pero poco o nada terrorista. Más bien encarnaba la rijosa tradición pseudorromántica de una España que, así como hay cebras en Tanzania o monos en Gibraltar, debía contar en su paisaje social con guerrilleros montaraces o salteadores de caminos. Aunque parezca mentira, no han sido las movilizaciones contra el terrorismo de todos estos años en España en general y el País Vasco en particular las que han conseguido el milagro de que hasta los periodistas anglosajones más papanatas hayan reconocido la naturaleza liberticida de ETA. No, ha tenido que ocurrir la catástrofe del 11-S y la Alianza Internacional contra el Terrorismo, además del inicio del desarme del IRA, para que ETA haya perdido esa mirada benévola.

El caso es que la banda está por fin donde le corresponde, en compañía de entes tan poco románticos como Sendero Luminoso o el IRA Auténtico. En lo sucesivo, todo lo relacionado con esa repugnante asociación de asesinos y matones será escrutado con todo cuidado no sólo por el Gobierno español y el juez Garzón, sino por todos los Gobiernos democráticos. Y la norma internacional de congelación de fondos terroristas aprobada por la ONU dará inicio, si se hace bien, al derribo del entramado financiero abertzale-terrorista, una empresa homicida de la que vive demasiada gente. Porque es fundamental entender que ETA no es media docena de «comandos» con algunos centenares de cómplices, sino una eficaz red de docenas de grupos «sociales y culturales», sindicatos y empresas legales, muchas generosamente subvencionados por las instituciones vascas. Pero si alguien no lo estropea (y muchos van a intentarlo), y aunque todavía hará mucho daño, para ETA ya ha comenzado la cuenta atrás. Y arrastrará en la caída -tiene que ser así, o todo lo sufrido no habrá servido de nada- al enorme y podrido castillo de naipes que devora al País Vasco y ataca a España, con el apoyo o la benevolencia atontada de tanto nacionalista, «progre» y estúpido en general.

Sí, esto tiene que ver con el Islam
SALMAN RUSHDIE El Mundo 4 Noviembre 2001

«Esto no tiene nada que ver con el Islam». Dirigentes de todo el mundo han venido repitiendo este mismo mantra durante semanas, debido parcialmente a la virtuosa esperanza de impedir ataques de represalia contra musulmanes inocentes que viven en Ocidente y parcialmente porque si Estados Unidos va a mantener la coalición contra el terrorismo, ésta no puede permitirse hacer ninguna sugerencia respecto a que el Islam y el terrorismo estén relacionados de alguna manera.

El problema que existe con este rechazo, por otra parte tan necesario, es que no es verdad. Si, realmente, todo esto no tiene nada que ver con el Islam, ¿cuál es la razón de esas manifestaciones de apoyo a Osama bin Laden a lo largo y a lo ancho de todo el mundo musulmán?

¿Por qué se apiñan esos 10.000 hombres armados con espadas y hachas en la frontera entre Pakistán y Afganistán en respuesta a la llamada a la yihad de algunos mulás? ¿Por qué las primeras bajas británicas en esta guerra han sido tres musulmanes que murieron luchando a favor de la causa talibán?

¿Por qué ese rutinario antisemitismo de la tan repetida calumnia islámica, que afirma que fueron «los judíos» quienes organizaron los atentados contra el World Trade Center y el Pentágono, con la extraña y autoexculpatoria explicación de que los musulmanes no disponían ni de la capacidad tecnológica ni de la sofisticación organizativa necesarias y suficientes para llevar adelante semejante hazaña?

¿Por qué Imran Khan, la ex estrella paquistaní del deporte ahora transformada en político, demanda que se muestren las pruebas de la culpabilidad de Al Qaeda, mientras que, aparentemente, hace oídos sordos a los discursos autoinculpatorios del propio portavoz de Al Qaeda («habrá un diluvio de aviones desde los cielos y se advierte a los musulmanes de Occidente que no trabajen o vivan en edificios altos»)?

¿Por qué todas esas manifestaciones sobre las tropas infieles norteamericanas que profanan el sagrado suelo de Arabia Saudí, si no existe definición de ninguna clase sobre lo que es sagrado en el corazón de los disconformes?

Desde luego que todo esto tiene que ver con el Islam. Y la cuestión es: ¿qué significa esto exactamente? Después de todo, la mayoría de las creencias religiosas no son demasiado teológicas. La mayor parte de los musulmanes no son, en absoluto, unos profundos analistas del Corán.

Para un gran número de "creyentes" musulmanes, el "Islam" es, y todo ello de una manera muy desordenada, un camino a medio examinar, debido no sólo al temor de Dios temor más que amor, sospecha uno sino también un conglomerado de costumbres, opiniones y prejuicios en el que hay que incluir sus prácticas diarias, los secuestros o cuasisecuestros de "sus" mujeres, los sermones impartidos por unos mulás elegidos a su gusto, su aversión hacia la sociedad moderna en general, emponzoñada como está por la música, el ateísmo y el sexo. Hay, además, otra aversión muy particularizada (y temor, al mismo tiempo) por la perspectiva de que sus propios entornos más próximos podrían ser conquistados "intoxicados por Occidente" por el estilo de vida liberal occidental.

Organizaciones musulmanas masculinas, altamente motivadas (¡ay, si se pudieran escuchar las voces de las mujeres musulmanas!) se han visto involucradas durante los últimos 30 años, más o menos, en el desarrollo e implantación de movimientos políticos de carácter radical y fuera de esa hojarasca de creencias.

Entre estos islamistas debemos acostumbrarnos a utilizar esta palabra, "islamistas", que es la que hace alusión a aquellos que están comprometidos con tales proyectos políticos, y aprender a distinguirla de "musulmanes", un término mucho más general y políticamente neutral hay que incluir a la Hermandad Musulmana de Egipto, a esos combatientes empapados en sangre del Frente Islámico de Salvación y del Grupo Islámico, ambos de Argelia, a los revolucionarios chiíes de Irán y a los propios talibanes.

La pobreza es su gran ayuda y el fruto de sus esfuerzos, la paranoia.Este Islam paranoico que culpa a los de fuera, a esos "infieles", de todas las enfermedades que padecen las sociedades musulmanas, y para las que proponen como remedio el cierre de dichas sociedades frente al proyecto de modernidad rival, es actualmente la versión del Islam que más crece en el mundo.

Pero todo lo anterior no significa estar completamente de acuerdo con la tesis de Samuel Huntington sobre el choque de civilizaciones, por la simple razón de que el proyecto de estos islamistas no sólo arremete contra Occidente y "los judíos" sino, también, contra sus propios correligionarios islámicos.

Cualquiera que sea su retórica pública, los regímenes iraní y talibán han perdido muy poco del amor que se profesaban. Las disensiones entre naciones musulmanas pueden ser tan profundas, si no más, que los resentimientos que se dan entre naciones occidentales.No obstante, sería absurdo negar que este Islam paranoico y autoexculpatorio es una ideología que goza de un atractivo ampliamente extendido.

Hace 20 años, cuando me encontraba escribiendo una novela sobre la lucha por el poder en un Pakistán de ficción, en el mundo islámico era de obligado cumplimiento echar la culpa de todos sus problemas a Occidente y, en particular, a Estados Unidos.Entonces, como ahora, algunas de estas críticas estaban bien fundamentadas; no es éste el momento, sin embargo, de repasar la geopolítica de la Guerra Fría ni las "inclinaciones" (por usar el término de Henry Kissinger) tan frecuentemente dañinas de las políticas exteriores norteamericanas hacia (o fuera de) esta o aquella nación Estado temporalmente útil (o molesta), o de volver sobre el papel desempeñado por Norteamérica en el acceso al poder o en el derrocamiento de muy diversos y repugnantes dirigentes y regímenes.

Pero en estos momentos quiero hacer una pregunta que no es menos importante. ¿Y si suponemos que los problemas de nuestras sociedades no son, en principio, culpa de Norteamérica, sino que la culpa tenemos que echárnosla a nosotros mismos por nuestros propios fallos? ¿Cómo interpretaríamos entonces esos problemas? ¿No empezaríamos, al aceptar nuestra propia responsabilidad, a aprender a resolverlos por nuestros propios medios?

Muchos musulmanes, así como diferentes analistas seglares con raíces en el mundo musulmán, están comenzando ahora a hacerse preguntas semejantes. Durante las últimas semanas, se han empezado a alzar por todas partes voces musulmanas manifestándose en contra de ese oscurantista secuestro de su religión. Es muy poco probable que las cabezas más fanáticas de ayer (y entre ellas la de Yusuf Islam, antes el cantante estadounidense Cat [el gato] Stevens) se estén reconvirtiendo en gatitos.

Cierto escritor iraquí cita una vieja frase satírica de su país: «La enfermedad que está en nosotros procede de nosotros mismos».Un musulmán británico escribe: «El Islam se ha convertido en nuestro enemigo». Un amigo libanés, volviendo de Beirut, me comenta que, tras los atentados del 11 de Septiembre, la crítica pública al Islam se está haciendo de una manera mucho más intensa y abierta.

Muchos comentaristas ya se pronuncian sobre la necesidad de una Reforma en el mundo musulmán. Todo esto me hace recordar la forma en que los socialistas no comunistas solían distanciarse a sí mismos del tiránico socialismo de los soviéticos; no obstante, los conmovedores principios de este contraproyecto son enormemente significativos. Si el Islam pretende reconciliarse con la modernidad, todas esas voces deben incrementarse hasta conseguir que lo que ahora es un murmullo se convierta en un verdadero estruendo.Muchos de ellos hablan de otro Islam, el de su fe privada y personal.

La restauración de la religión hasta llevarla a la esfera de lo estrictamente personal y su despolitización son el clavo ardiendo al que todas las sociedades musulmanas deben agarrarse para transformarse en sociedades modernas. El único aspecto de la modernidad que resulta interesante a los terroristas es el de la tecnología, que ellos contemplan como un arma que se puede volver en contra de sus creadores.

Si se pretende acabar con el terrorismo, el mundo del Islam debe admitir a bordo de su nave los principios seculares y humanistas sobre los que se fundamenta la modernidad y sin los cuales la libertad en los países musulmanes seguirá siendo un sueño muy distante.

Salman Rushdie es escritor, autor de obras como Los versos satánicos y El suelo bajo sus pies.

Una guerra dentro del Islam
José María CARRASCAL La Razón  4 Noviembre 2001

«Esto no es una guerra con el Islam. Es una guerra en el Islam», advierte en el New York Times alguien que sabe de ella, pues la ha sufrido en sus propias carnes. Salman Rushdie se atrevió en una novela a ironizar sobre algunos aspectos del islamismo y se encontró condenado a muerte por «blasfemo». Hoy es un fugitivo con la cabeza puesta precio. Los primeros enemigos de quienes lo han puesto no son los cristianos o los judíos. Son los mahometanos que no aceptan su interpretación estricta del Corán, los que quieren adaptar el islamismo a los tiempos actuales, como ha ocurrido a todas las otras grandes religiones.

Esa guerra contra Occidente que proclama Ben Laden, esos aviones estrellándose contra las Torres Gemelas, son en realidad un intento de detener la marea dentro de casa, de impedir que hábitos, costumbres, modos de ser y de pensar occidentales sigan penetrando en sus sociedades con la fuerza avasalladora que venían haciéndolo, amenazando las viejas estructuras culturales y jerárquicas. Lo que teme el ulema convertido en ayatollah es perder el poder temporal que le otorga la interpretación estricta de su religión. Como lo que temen aquellos padres es que sus hijos empiecen a vestir vaqueros, a oír música rock, a desobedecerles. Y ya lo que temen prácticamente todos los musulmanes más o menos ortodoxos es que sus hijas exijan poder casarse con quien quieran, estudiar una carrera o salir a trabajar fuera de casa. Eso es realmente lo que se discute, esas son las dos partes en conflicto, aunque nosotros nos llevemos las bofetadas. Si el Islam se moderniza o no. Pues a diferencia del judaísmo o cristianismo, el islam no ha tenido su «reforma», su Lutero, su renovación interna. Sigue en manos de los mismos clérigos en el que lo dejó Mahoma. Es verdad que algunos de esos clérigos son más abiertos que otros, que hay distintas ramas en el Islam, que muchos de ellos condenan el terrorismo. Pero no menos cierto es que ninguno ha rechazado de plano la jiha, la guerra santa, y que todos consideran corrupta y rechazable la civilización occidental.

Y ahí, precisamente, está el quid de la cuestión. En el hecho de que hasta ahora el Islam no haya querido o sabido modernizarse. Y hasta que no se modernice, no creará sociedades modernas, prósperas, dinámicas. Pero para modernizarse necesita reformarse, crear un Estado laico, confinar la religión a la esfera personal de cada uno. Algo que va a ser muy difícil por dos razones. La primera, porque el Islam unió desde el principio nación y Estado. Mahoma fue, al mismo tiempo, líder religioso y político. Y, segundo, porque quienes heredaron ambos poderes van a resistirse con todas sus fuerzas a soportarlos. Así que preparémonos para una larga guerra, en la que ellos ponen la disputa, y nosotros, los muertos.

El Primer Villano De La Era De La Globalizacion
Editorial El Mundo  4 Noviembre 2001

Osama bin Laden es un fanático que quiere ensangrentar el mundo para devolver al Islam a un mítica pureza que sólo existe en su imaginación. Pero es también un genio de la propaganda, como volvió a demostrar ayer, en el vídeo emitido por Al Yazira en el que, ataviado con toga y turbante blanco y acompañado de su inseparable kalashnikov, arremetió contra la ONU y los dirigentes árabes moderados.

La difusión de estas imágenes es ya de por sí un desafío a EEUU y sus aliados, que, a pesar de su esfuerzo bélico y de la movilización de los servicios de inteligencia, no han conseguido dar con el paradero del hombre más buscado del mundo. De ahí que las cadenas de televisión americanas decidieran no emitir la grabación, algunos de cuyos fragmentos fueron ya censurados por Al Yazira por contener virulentas amenazas.

Los calificativos más duros de Bin Laden son en este segundo vídeo contra la ONU, a la que acusa de ser el «instrumento criminal» contra los afganos. Bin Laden subraya que la ONU aprobó la partición de Palestina en 1947 y que «no ha movido ni un solo dedo» para evitar la matanza de musulmanes en Cachemira. «Nuestros sufrimientos vienen de Naciones Unidas», recalcó.

El odio contra el organismo internacional pone de manifiesto que no perdona las dos resoluciones del Consejo de Seguridad, que dio carta blanca a EEUU para castigar a los autores de la masacre del 11 de septiembre. Pero también revela que Bin Laden no entiende el sentido de una institución donde coexisten naciones con distintos credos e ideologías, puesto que, como él dice, los musulmanes deben regirse no por «la legalidad internacional» sino por el Corán.

Bin Laden descalifica a los dirigentes árabes moderados, a los que llama «renegados». O se está con su visión fanática o se es un traidor como Musharraf, Mubarak, la monarquía saudí o el propio Salman Rushdie, que reabre la polémica al denunciar hoy en estas páginas a ese «Islam paranoico que culpa de todo a los de fuera».

El ex millonario saudí intenta manipular en su favor la tesis del «choque de civilizaciones» de Huntington al presentarse como campeón de la causa musulmana. Pero el perfil que revelan sus palabras y sus actos le asemeja mucho más a malvados de cómic como Lex Luthor o el Dr. No que a líderes totalitarios como Hitler o Stalin. Bin Laden es probablemente el primer villano de la era de la globalización, gracias a su hábil utilización de la tecnología y los medios para difundir un mensaje en el que cualquier atrocidad está justificada si sirve para sus fines.

Los enemigos de Hitler no emitían propaganda nazi
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  4 Noviembre 2001

A pesar de que todos los gobiernos occidentales, empezando por el norteamericano, digan que estamos en guerra contra el terrorismo, lo cierto es que ni la Administración Bush, ni los gobiernos aliados, ni los medios de comunicación que dicen apoyar la Alianza contra el terror acaban de actuar como se supone que debe hacerse en una guerra de verdad. Es como si en el fondo no nos lo creyéramos o no nos lo quisiéramos creer. El que sí se lo cree y actúa en consecuencia con notable eficacia es Ben Laden. Tanto en el crimen terrorista en sí como en la propaganda para que prosiga y aumente está utilizando a fondo no sólo sus propios recursos sino, sobre todo, los que el enemigo le deja utilizar. El resultado es que la batalla de la información la está perdiendo el bando objetivamente más poderoso y ello por una sencilla razón: no la está dando. Gana Ben Laden por incomparecencia del adversario.

La cadena qatarí de televisión Al Yazzira (“Algeciras” sería su literal traducción española) se ha convertido en el canal particular de propaganda del terrorista más buscado de todos los tiempos, en un poderosísimo medio de desinformación que abastece en exclusiva a todas las cadenas de televisión occidentales, en el minarete para su prédica del odio criminal contra cristianos, judíos, ateos o cualquier otro “infiel” y en el mecanismo de publicidad y adoctrinamiento terrorista que llega a cuantos quieren imitarle en el asesinato masivo de occidentales y la destrucción de su civilización. Esto lo hace en una emisora oficial u oficiosa de un emirato, el de Qatar, no por dictatorial menos “amigo” de los USA. Claro que, con “amigos” así, no hacen falta enemigos.

Al comienzo de la guerra, Condoleezza Rice advirtió del carácter manipulado y tendencioso de esta cadena que, por entonces, seguían unos cuarenta millones de musulmanes en todo el mundo. En un acto más propio de un vegetariano en una carnicería que de un dirigente político con máximas responsabilidades militares. Rice comunicó que Powell había manifestado a los qataríes su malestar por lo sesgado de su información, totalmente favorable al asesino de las Torres Gemelas, pidiendo una mayor “equilibrio” y proponiendo que se diera también “el punto de vista” occidental, o sea, el de los masacrados que acababan de declarar la guerra al masacrador. También expresó su temor de que en los vídeos de Laden hubiera mensajes secretos para los terroristas, cuando lo que había era un mensaje clarísimo para llevar a cabo cualquier atrocidad. Tanta ingenuidad o tanta estupidez en los políticos que dirigen esta guerra debía desembocar en lo que no debemos considerar normal: Laden apareciendo cuando quiere en Al Yazzira, con formato de estrella de cine y aureola de santo muslim, para comunicar al mundo sus dictados y amenazas criminales. Un día llama a los voluntarios islámicos a unirse al “pogrom” universal contra judíos y cristianos, otro día invita a los pakistaníes a derribar su gobierno y unirse a los talibanes, ahora proclama que la ONU es también una entidad satánica y antimusulmana y que debe ser tratada en consecuencia... Y nadie dice nada. Como si en una guerra la primera obligación fuera la de emitir o admitir la propaganda del que nos quiere asesinar. En vez de eliminarla, que es lo propio.

¿Emitían o admitían Inglaterra y los Estados Unidos la propaganda de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial? Por supuesto que no. ¿Admitían y emitían las imágenes propagandísticas sobre el régimen nazi que éste filmaba a través de los periodistas controlados o de plantilla? Tampoco. ¿Se habría admitido que Hitler usara la radio de Luxemburgo o de cualquier otro país para predicar por todo el mundo el exterminio de los judíos? ¿Se admitiría hoy que lo hiciera por televisión? Tal vez sí. Los judíos no se dejan, pero la cruzada contra los cristianos se predicar con toda impunidad y los cristianos no protestan. ¡Qué dirían los periódicos! A Ben Laden y Al Yazzira, su canal privado de comunicación criminosa, se le permite todo, y para colmo en nombre de una libertad de expresión que trata de destruir con el resto de la blasfema civilización occidental. ¿Hasta cuando? La propaganda terrorista no es información. Y ésta debe terminar ya.

La correspondencia de los presos de ETA prueba la supeditación de Gestoras a la banda
ABC  4 Noviembre 2001

Comunicaciones internas de reclusos de ETA revelan que las Gestoras pro Amnistía actúan como «correo» para trasladar estrategias, así como «comisarios políticos» con el objetivo de mantener la disciplina y homogeneidad en el colectivo de presos. No faltan, sin embargo, las críticas de algunos de estos reclusos hacia los abogados de las Gestoras pro Amnistía, a los que asignan la clave «Z», por considerar que no les asisten con garantías ante los tribunales.

En una carta enviada al etarra José Ramón López de Abechuco, el preso de ETA José Luis Sebastián Martínez le comentaba que «por su intransigencia y otras cosas» tuvo que «despedir» al abogado Txemi Gorostiza, a quien le llegó a plantear, «en plan crítico», si es que le consideraba «una marioneta totalmente manejable». «Al final, entre discusión y discusión, cada vez había menos sintonía entre los dos», añadía el interno de ETA a la hora de justificar su decisión de prescindir de Gorostiza, así como de otro abogado de las Gestoras pro Amnistía, Aitor Ibero. Asimismo, reprochaba a Gorostiza que «a la hora de enfocar el juicio no quería aceptar mi opinión», y sólo pretendía «un repaso por encima», a lo que «yo no estaba dispuesto, así que tomé la determinación de prescindir de él», así como de Aitor Ibero, ya que «sabía a ciencia cierta que iba a obrar igual».

OBEDECER SIN RECHISTAR
El preso de ETA comentaba a continuación que consultó a Iñigo Iruín y Patxi Zabaleta «si estaban dispuestos a asumir la defensa», a lo que respondieron que sí. «Quizá esta actuación fuera motivo de mi expulsión del colectivo», se planteaba entonces el recluso etarra.

En una segunda comunicación a otro recluso de la banda terrorista, José Luis Sebastián volvía a la carga contra el abogado Gorostiza. «A Txemi -señalaba- parece que no le importa que los trapos sucios estén al alcance de todos (incluso nuestros enemigos). A mí sí y por múltiples razones (...). En concreto, y sin entrar en muchos detalles, lo que quería este «buen amigo» es que obedeciera y sin rechistar, ir al juicio hecho un «gora Euskadi askatuta». ¿Con quién se cree que está hablando?. Ni a él ni a nadie le debo ningún tipo de obediencia ni martirio», concluía.

También en una reciente comunicación entre el pistolero del «comando Buruntza» Ibón Echezarreta y su compañera Susana López, detenidos por la Ertzaintza el pasado mes de agosto, aunque ella quedó después en libertad, se pone de manifiesto las críticas de los presos hacia las Gestoras por entender que, una vez en la cárcel no se preocupan de su asistencia letrada. Susana López intentaba convencer a Ibón Echezarreta para que acudiera a abogados no vinculados con el colectivo de presos, ya que «están los de las Gestoras con una pasividad de la hostia...». Ante las reticencias de Echezarreta, su compañera, ya en libertad, insistía: «¿Por qué?... Que no me están haciendo nada con el precinto del piso, Ibón. Nada, Ibón». Tras reiterarle que debía acudir a otros letrados, le informaba de que otro de los pistoleros capturado en la misma operación, Luis María Carrasco, «va a coger privado». «No voy a ir a Gestoras Ibón -insistía-, no, porque no, paso de ellos». «Te digo una cosa Ibón, coge a los abogados. Pero aunque no hagan nada, sólo por darnos ese gusto, cógelos te lo digo en serio...».

«TREGUA SUPER ILUSIONANTE»
La conversación acababa con unas afirmaciones de Echezarreta, de las que se desprende que la dirección de ETA le promete una tregua para así mantener la confianza y la disciplina dentro colectivo de presos: «De la misma forma que hubo en el año 98 al 99 un período de tregua, super ilusionante para algunos, para mí», dice, «tendrá que volver más fuerte y va a volver y ya está, la definitiva».

En una carta, la abogada de las Gestoras pro Amnistía Carmen Galdeano, planteaba al preso de ETA José Joaquín Oleaga el asunto de las libertades condicionales. «Ya sabemos que este puede resultar el cuento de nunca acabar dado el caso que hacen a nuestros escritos, pero abierta esta vía de denuncia creemos merece la pena seguir trabajando en ella». «Hoy os mandamos los modelos para hacer una nueva solicitud general de Libertad Condicional así como el modelo del recurso de reforma. El escrito lo mandáis cuando queráis, bien en marzo o en abril. Para que no haya problemas como en otras ocasiones, mencionaros que esta vez tampoco recurriremos en Apelación. Por lo tanto acabaremos la vía una vez contesten el recurso de reforma», añadía la letrada.

CORREOS PARA LOS «TALDES»
En otro momento, pedía al recluso algunos datos para luego hacerlos trasladar a «taldes de los pueblos», de lo que se desprende la labor de «correos» de algunos de estos abogados. «Tal y como hemos venido haciendo anteriormente -indicaba-, os queremos pedir que otra vez nos mandéis por favor datos sobre nuevas liquidaciones de condena, así como copia de los autos dictados por el Juez de Vigilancia Penitenciaria, tanto para nuestro conocimiento como para poder dar datos y material a las plataformas y taldes de los pueblos que están trabajando en el tema...».

En otra carta, el preso de la banda Francisco Javier Arbulu señalaba a una amiga que «sobre lo que me decís de buscar abogado y todo eso, yo sé que lo dices con la mejor intención del mundo, con la mano puesta en el corazón, pero es que la cosa en este asunto no funciona así. Nosotros somos un colectivo de presos políticos, tenemos nuestras propias reglas y nos guiamos por ellas, lo mismo que jamás se pide cambio de grados o permisos, jamás aceptaré un abogado que no sea del colectivo. Eso serían salidas personales y entrar a un saco sin fondo que es precisamente lo que pretende el «etsaia» (enemigo)». «Es posible -añadía el preso de ETA- que te cueste entender esto, no lo sé, es que tampoco puedo darte muchas explicaciones. La cárcel es otro frente de lucha y hay que tener paciencia, hay un colectivo que es como una piña, frente a tormentas y huracanes que crea el «etsaia» y, ya sabes... está la dignidad».

En otra carta, el interno Francisco Cabello informaba a otro recluso de la banda, Ignacio Rique Galarza, de la preparación de una «lucha general» para «reactivar el frente de presos», en la que implicaba a Senideak y a las Gestoras pro Amnistía. «Iniciaremos una huelga de hambre que será de semana en semana. Primero la mitad del colectivo, luego la otra mitad, después Senideak, Gestoras, etc, luego los electos de HB...». «De todas formas vendrán en agosto para concretar más y nos dirán lo que ya sabes», añade en relación a emisarios que les visitarán en la cárcel.

CONSULTAR A LOS DE «ARRIBA»
A continuación le enviaba una consigna: Disciplina y uniformidad. «Si queremos mandar algo al «Egin» o a los medios de comunicación, ¡¡siempre hay que enviarlo antes arriba!!», enfatizaba en alusión a que hay que consultarlo con la dirección. «Si algún miembro del colectivo anda por arrepentirse, por pedir destino o tercer grado o coger permisos, en primer lugar hay que informar arriba. Y arriba decidirán. Para los que tengan que salir en libertad condicional han hecho un único modelo de recurso». Asimismo, le comunicaba que en principio no hay que solicitar permisos, aunque se deja opción a que «se cojan y se huya (sin volver a la cárcel, por supuesto)».

Una carta en poder del preso Francisco Gastesi Sierra constituye otra prueba del papel de «enlace» entre las cárceles y el exterior que desempeñan los abogados de las Gestoras, a los que se les denomina con la clave «Z». Así, tras detallar en la misiva un programa de movilizaciones del colectivo de presos, se insta «por medio de Z, y la comunicación con F. (que pudiera ser un interno), (a) informar lo más a menudo y detalladamente posible a los del otro lado... La noticia del final de la «borroka» también sería por medio de Z o F».

La carta, sin embargo, reserva un apartado para criticar «el mal trabajo de Z tras las visitas». «Queremos hacer una crítica respecto a Z. Tenemos que decir que en vez de ayudar a arreglar y coordinar las cosas, casi nos hemos quedado como si no hubieran pasado. Todavía no conocemos la opinión y postura de Inma.... Para esto precisamente llamamos a Z, pero seguimos en las mismas. Tendremos que movernos rápidamente, pues para llevar adelante la «borroka» nos es imprescindible su opinión sobre su situación. (...) Esa era la tarea de Z y, al final, nos han dejado sin aclarar este punto».

Así, se reprochaba a los abogados de las Gestoras que no habían sabido trasladar satisfactoriamente las movilizaciones que habían protagonizado en las cárceles a la calle para que sus familiares y simpatizantes recogieran el testigo con otras acciones.

Ataques contra una edil del PP y un policía
El Mundo  4 Noviembre 2001

VITORIA.- Un artefacto explosivo de fabricación casera estalló en la madrugada de ayer en la vivienda de la concejal del PP en la localidad alavesa de Llodio, Rosa María Torres Corres, y provocó daños materiales en la puerta de la casa. Aunque en el piso pernoctaban la edil y otros tres familiares, quienes sofocaron el incendio valiéndose de un extintor, no se registraron heridos.

Este fin de semana se saldó además con varios ataques de kale borroka: un autobús fue incendiado en Bilbao y su chófer tuvo que abandonar el vehículo para eludir las llamas, mientras que en San Sebastián fueron atacados dos cajeros automáticos y un concesionario.

El ataque contra la vivienda de la edil popular Rosa María Torres se produjo a las seis menos cinco de la madrugada de ayer, cuando varios desconocidos colocaron en la puerta de su casa un artefacto explosivo compuesto por una garrafa de gasolina, un recipiente de aceite y dos aerosoles, que no llegaron a explotar.

En Navarra, durante la madrugada de ayer fue atacada la vivienda de un policía municipal de la localidad de Villava, en cuya fachada estallaron cinco cócteles molotov, sin que ninguno llegara a penetrar en el piso. En esta comunidad, también fue quemada una cabina telefónica y un contenedor.

Por otra parte, anoche un grupo de encapuchados incendiaba un autobús de la línea Bizcaibus en la localidad vizcaína de Berango. No hubo heridos

La encrucijada del socialismo vasco
El PSE se debate entre moderar al nacionalismo o forjarse como alternativa
JOSÉ L. BARBERÍA  San Sebastián El País  4 Noviembre 2001

Las aguas bajan turbias y revueltas en el socialismo vasco. El abrazo que hace dos años unió en una piña a las distintas familias y direcciones provinciales del PSE-EE se ha deshecho bruscamente cuatro meses después de que las elecciones autonómicas ratificaran la mayoría nacionalista. Bajo la interesada mirada del PNV, que cuenta con incorporar al PSE a su estrategia autodeterminista para aislar al PP, los socialistas vascos polemizan públicamente cruzándose reproches cargados de recelo.

Con la vista puesta en la próxima conferencia política o, llegado el caso, en el congreso extraordinario por el que claman algunos, el PSE resucita sus viejos fantasmas domésticos del vasquismo y el españolismo, desata las luchas intestinas, se divide en razón del antagonismo PP-PNV y despliega las maniobras internas en un espectáculo ya característico, no exento de frivolidad.

No es que el acoso terrorista haya desaparecido, ni tampoco que el nacionalismo en el poder haya vuelto precisamente a la senda estatutaria, pero una parte del socialismo vasco, bien representado en las ejecutivas provinciales de Guipúzcoa y Vizcaya, cree llegado el momento de 'adaptarse a las nuevas circunstancias' y marcar claramente distancias con el PP. 'La política de frentes ya no tiene sentido, porque el nuevo Gobierno vasco no necesita ahora a Batasuna y se muestra más contundente con la violencia. Además, hay que tener en cuenta que IU se ha integrado en ese Gobierno', sostiene Patxi López, secretario general de la muy dividida organización de Vizcaya.

Documento polémico
Las alarmas han saltado con la publicación en la prensa del resumen de un documento elaborado por el secretario general de Guipúzcoa y vicesecretario general del partido, Jesús Eguiguren, en el que se admite, aunque críticamente, la convocatoria de una consulta popular sobre la autodeterminación y se reconoce la existencia de un problema vasco anterior a la aparición de ETA. Ese mismo día, el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, elemento destacado de la denominada corriente vasquista, lanzaba un fortísimo pulso a sus socios del PP en el Gobierno municipal, al tiempo que abogaba públicamente por un cambio radical en la dirección de su partido y por la apertura de un congreso extraordinario.

'Que tengamos que separarnos del PP no significa que vayamos a pasarnos al PNV'

El presidente de los socialistas de Álava, Mario Onaindía, considera, a su vez, que el desenlace del incipiente debate resultará crucial a la postre. 'Para el PSE-EE es un asunto de vida o muerte', subraya el antiguo secretario general de Euskadiko Ezkerra, 'en la medida en que el proyecto de ETA pasa por nuestro exterminio como disidentes y el de Arzalluz nos reserva', dice, 'el papel de los antiguos marranos, aquellos judíos que vivieron marginados a pesar de que habían renunciado a su religión para poder integrarse en la España de los Reyes Católicos'.

Como primer efecto, la crisis abierta en el socialismo vasco ha trastocado completamente los apoyos del secretario general del PSE-EE. La crisis ofrece hoy la visión paradójica de un Nicolás Redondo abandonado por los sectores que hace casi cuatro años le auparon a la secretaría general y confortado por aquellos que, como la propia Rosa Díez, su contrincante de entonces, le negaron el respaldo. 'Nicolás andaba en aquel tiempo en la onda vasquista y tanto Eguiguren como el sector de los vizcaínos interesados en continuar en las instituciones apoyaron su candidatura para conservar su peso en el partido', coinciden en señalar varias fuentes. 'Lo que pasa es que Nico les ha salido rana, se ha creído su papel de secretario general y demuestra que tiene convicciones propias. Como ahora les molesta, le están segando la hierba bajo los pies', añaden.

Sin dejar de admitir que algunos socialistas buscan su destitución y que hay sectores que pretenden reeditar los pactos con el nacionalismo, el secretario general del PSE-EE trata de que los ánimos se apacigüen durante los dos o tres meses que quedan para la conferencia política. 'En el PSE ha habido siempre dos almas, y una de ellas tiene una visión política muy condicionada por el ambiente que se respira en Guipúzcoa. Esas dos almas se pusieron de acuerdo en la pasada legislatura ante la dura situación que soportamos, pero ahora, después de las elecciones, volvemos a plantearnos qué política debemos hacer en estos próximos cuatro años. Es un debate razonable, y creo que hay verdaderas ansias de discusión y reflexión'.

Cuando se le pregunta si está por mantener la línea de firmeza de la pasada legislatura, aunque coincida con el PP vasco, Redondo señala que el PSE debe ser leal con sus votantes: 'Creo que nuestra política en la presente legislatura debe ser coherente con lo que hemos defendido estos dos años atrás y que nos ha dado 250.000 votos'.

En el documento de su número dos, Jesús Eguiguren, se acepta la consulta sobre la autodeterminación y la existencia de un conflicto histórico vasco. En sectores del PSE se considera que ésas son las premisas planteadas por el PNV para renovar los pactos con los socialistas. Redondo opina que ello supondría romper el pacto del Estatuto.

'Yo también he hablado de conflicto. Lo que a mí me interesa es la forma de superar los problemas. El PSE está radicalmente en contra de que se salten las reglas de juego'.

Dirección del PSOE
Sobre el apoyo que la actual dirección del PSE tiene en el PSOE, redondo no tiene dudas, aunque sabe que hay gente que se mueve en la sombra. 'El PSE-EE y su dirección tienen suficiente crédito en el PSOE, aunque también hay otra gente que se refugia en el anonimato. José Luis Zapatero está conmigo'.

El secretario general del PSE de Vizcaya, Patxi López, niega la mayor. 'No hay un intento de cargarse a Redondo. Lo que pasa es que se han sacado las cosas de contexto. Ahora todo el mundo habla de la consulta popular, que, en efecto, es una reivindicación nacionalista, pero el documento tiene 193 páginas e incorpora toda la doctrina y el pensamiento del socialismo vasco en los últimos años', se defiende Patxi López.

'Eso de que buscamos entrar en el Gobierno es simplemente mentira. El electorado vasco nos ha mandado a la oposición para los próximos cuatro años y ahí vamos a estar. La discusión está entre quienes creemos que hay que entrar a debatir el asunto de la autodeterminación para poder así armar políticamente a nuestra gente y aquellos que creen que no hay que hacerlo. Tenemos que dar una respuesta positiva, pero sólida y argumentada, a la pregunta '¿Los socialistas aceptarán la decisión de los vascos?', que el nacionalismo nos lanza todos los días. Que tengamos que separarnos del PP no significa que vayamos a pasarnos al PNV', apostilla Patxi López.

Aunque el momento parece políticamente propicio para el desarrollo de un debate ambicioso en torno al modelo de federalismo, a la corresponsabilidad de las autonomías en el Estado, a la implicación y al reparto de competencias en el proceso de construcción europea, que rellene, de paso, las lagunas existentes en el propio PSOE, pocos socialistas vascos creen que la atmósfera interna permitirá una discusión verdaderamente enriquecedora.

'Toda nuestra cultura de la transición, basada en el diálogo y el consenso, ha hecho agua'

En los sectores que apoyan a Nicolás Redondo, las tesis y movimientos que se le atribuyen al líder socialista catalán Pascual Maragall -'no para de hacer llamadas'- son vistos como intromisiones gratuitas y abusivas. Esas fuentes aseguran que, a la vista del conflicto, la Ejecutiva Federal ha reclamado la retirada del documento de Eguiguren y que si el texto no ha sido retirado es porque el propio Nicolás Redondo prefiere no caldear más los ánimos y enmendarlo en la conferencia política.

'No estábamos preparados para resistir la presión a que nos han sometido, primero con nuestro desalojo forzado del Gobierno y luego con la kale borroka y los asesinatos. Toda nuestra cultura de la transición, basada en los valores del diálogo y el consenso, ha hecho agua', señala Mario Onaindía. 'Tenemos que preguntarnos por qué quieren matarnos a nosotros que estamos en la oposición y somos la tercera fuerza política mientras el nacionalismo en el poder maneja un presupuesto de un billón de pesetas, por qué la única persona con escolta en una urbanización de lujo de Zarautz, por ejemplo, es el jardinero socialista. Lo que le molesta a ETA no es nuestra disposición al diálogo y al consenso moderador, sino la libertad', afirma Onaindía. '¿Tenemos que ir a los batxokis a tirarles de las levitas suplicando que tengan un poco de piedad con nosotros sabiendo perfectamente que no la van a tener? Debemos ser muy conscientes de que ésta es una lucha por la libertad. Es el debate central', señala el dirigente socialista vasco.

Proyecto alternativo
Onaindía ha teorizado el proyecto de partido alternativo al nacionalismo que será presentado a la conferencia política de finales de año o primeros del próximo. 'Tenemos que construir un proyecto propio socialista no sólo político, sino sobre todo cultural e ideológico que en ningún caso, dice, 'oponga los valores de autogobierno y libertad. Estamos por el federalismo y el autogobierno, pero defendiendo con uñas y dientes la libertad'. A su juicio, el nacionalismo busca preferentemente con el referéndum de autoderminación no tanto que los vascos decidan su relación con el Estado español como el efecto ideológico de ese proceso y el reconocimiento implícito de los postulados nacionalistas. 'Eso nos llevaría a ser presentados como partidos estatalistas, colonialistas, invasores, instrumentos enviados por Franco para asimilar a los vascos. La estrategia actual de construcción nacional del PNV y EA', añade Onaindía, 'es la creación de la nación de los nacionalistas en la sociedad civil utilizando las instituciones autonómicas y tratando de desprestigiar al máximo a las instituciones estatales. Vuelven a hablar de déficit democrático del Estado, de las presuntas torturas a los detenidos, de que la Audiencia Nacional vulnera la presunción de inocencia'.

El ex secretario general de Euskadiko Ezkerra argumenta que ante esta situación sólo cabe o reproducir el pacto con el nacionalismo, lo que en su opinión tendría efectos catastróficos y consagraría el principio de las dos comunidades bajo un modelo nacionalista radical, o bien plantearse una estrategia de proyecto alternativo fortaleciendo la cultura y la ideología políticas y recuperando señas de identidad y valores del socialismo.

Onaindía considera imprescindible potenciar el tejido social del socialismo vasco y replantearse conceptos de la tradición republicana como el de la libertad, la patria cívica, el valor de la ley y la virtud. 'En nuestra situación, seguir pensando en las grandes virtudes del diálogo y la negociación resulta igual de letal', añade, 'que seguir albergando las falsas ideas que sobre la modernidad y la sociedad moderna tenemos los no nacionalistas. ¿Quién puede estar dispuesto a sacrificar su vida en aras de no se sabe qué objetivos sólo porque son fruto del diálogo y la negociación? ¿Cómo lograremos confeccionar las listas para las elecciones municipales? ¿No estaremos ante el desmoronamiento de la democracia en Euskadi si no somos capaces de presentar esas listas?', se pregunta Onaindía.

Amenazados y marginados
Como prueba de los recelos que envuelven la vida del partido, algunos socialistas, los críticos con el sector llamado vasquista tiran de hemeroteca para mostrar que los promotores del polémico documento son los mismos que en junio de 1998 criticaron airadamente la decisión de Nicolás Redondo de romper con el PNV y salir del Gobierno vasco. 'A pesar de que el PNV votaba una y otra vez con Herri Batasuna, a pesar de que era evidente que el nacionalismo había llegado a un acuerdo con los amigos de ETA, acuerdo luego plasmado en Lizarra; a pesar de que, como nos repetía Fernando Buesa (el asesinado ex vicepresidente vasco, portavoz socialista en la Cámara vasca y máximo responsable del PSE alavés) nuestra situación en el Gobierno vasco era indigna, de verdadera humillación, ellos se resistieron como gato panza arriba a romper con el PNV', recuerda un antiguo cargo socialista. Y sostiene que la idea de que la co-gobernación de nacionalistas y socialistas es siempre positiva y ha sido utilizada para camuflar la falacia de que no ha existido nunca una verdadera cohabitación en el Ejecutivo autonómico. 'Se presentan como vasquistas pero confunden el vasquismo, que es una asignatura pendiente, con la sumisión al PNV. La realidad es menos honorable porque lo que de verdad defienden muchos de ellos es simplemente un lugar al sol. Es muy duro vivir con el miedo en el cuerpo, con el temor a que te maten y, al mismo tiempo, verte marginado políticamente', añade.

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