AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 14 Noviembre   2001
#Terror y Ley
Editorial ABC 14 Noviembre 2001

#Los vascos, 22 años después
FRANCISCO JOSÉ LLERA RAMO El País 14 Noviembre 2001

#Nacionalismo malgastador
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 14 Noviembre 2001

#Dos decisiones de sentido común en defensa de jueces y testigos
Impresiones El Mundo 14 Noviembre 2001

#Mas dice que aceptaría una nieta musulmana si hablara catalán
El Mundo 14 Noviembre 2001

#Batasuna, en la lista negra
Editorial La Razón 14 Noviembre 2001

#Desmantelada en España una trama dedicada a reclutar terroristas para Bin Laden
MARISA CRUZ. FERNANDO LAZARO El Mundo 14 Noviembre 2001

#Proteged las togas
Jaime CAMPMANY ABC 14 Noviembre 2001

#El patriotismo débil
ABC 14 Noviembre 2001

#El doblaje de «Harry Potter» enfrenta a la Warner y la Generalitat
El Mundo 14 Noviembre 2001

#El PNV no quitará una placa de homenaje a Eta en Sondica
E. Mejuto - Vizcaya.- La Razón 14 Noviembre 2001

#PUES AMARGA LA VERDAD...
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 14 Noviembre 2001

#Rodolfo Ares considera que el Gobierno Vasco sólo impulsa "los objetivos máximos del nacionalismo"
Vitoria Estrella Digital 14 Noviembre 2001

Terror y Ley
Editorial ABC 14 Noviembre 2001

La desarticulación en Madrid y Granada de una red de apoyo a la trama terrorista de Bin Laden es una aportación significativa del Gobierno español a la acción internacional contra el terrorismo islámico. La operación ha sido dirigida por el juez central de Instrucción, Baltasar Garzón, y se ha saldado con diez detenidos, a los que el ministro del Interior, Mariano Rajoy, atribuye responsabilidades directas en la captación de nuevos terroristas y en la extensión de un red de colaboradores con las organizaciones de Bin Laden. Las detenciones culminan una investigación iniciada hace dos años, lo que acredita que el Gobierno y la Justicia españoles ya habían asumido su parte de responsabilidad en la lucha contra el terrorismo internacional, mucho antes de que el 11-S confirmara la verdadera dimensión de la amenaza terrorista. No son, por tanto, tópicos oportunistas las afirmaciones reiteradas por el Gobierno español de que nuestro país sabe de lo que habla, porque sufre en carne propia el golpe terrorista y, en el pasado, la indiferencia de un sector de la opinión pública internacional. La situación ha cambiado, especialmente en el ámbito de la Unión Europea, motivada por la brutal contundencia del terrorismo, que despeja todas las dudas, y por la razón que siempre asistió a las autoridades españolas al defender que la violencia terrorista de ETA era una agresión a todas las democracias.

Con la desarticulación del «Movimiento Muhaidin», el Gobierno español también ha demostrado dos cosas especialmente oportunas en este momento histórico. La primera es que las declaraciones y pronunciamientos de los organismos internacionales -ONU, Consejo Europeo- sólo son eficaces si los Estados se implican individualmente en la lucha contra el terrorismo, allí donde éste se manifieste. España ha exigido reiteradamente apoyo contra ETA y, ahora que nuestro país es reclamado para una acción concertada contra el terrorismo internacional, se comporta de forma coherente -y ejemplar, podría añadirse- con los compromisos asumidos con las demás democracias.

La segunda es que las autoridades policiales y judiciales españolas están siendo eficaces en la lucha antiterrorista sin necesidad de ofuscar su legislación penal con medidas excepcionales que restrinjan los derechos individuales de forma innecesaria y desproporcionada. El contraste entre la normalidad legal y judicial con que se han realizado estas detenciones y el proyecto de ley que hoy presenta el Gobierno de Tony Blair en el Parlamento inglés resulta suficientemente expresivo por sí solo. El Ejecutivo laborista de Londres pretende que se apruebe la detención policial indefinida de extranjeros sospechosos, la supresión del «habeas corpus» y la derogación -ya efectiva desde el lunes- del artículo 5º del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Son medidas que no sólo quiebran la tradición jurídica inglesa -el «habeas corpus act» data de 1679- y debilitan la posición del ciudadano frente al Estado, sino también añaden más tensión a la opinión pública, a la que se transmiten los peligrosos mensajes de que el sistema legal de la democracia es débil y de que la intervención judicial es un obstáculo a la eficacia policial. Sin embargo, existe la alternativa -más aún en un ordenamiento jurídico tan flexible como el anglosajón- de apurar todos los recursos de las leyes ya vigentes, lo que exige únicamente mayor determinación de los Gobiernos, de las Fuerzas de Seguridad y de los jueces. Cuestión distinta es la necesidad de reformar las leyes para sellar las fugas de impunidad, pero siempre en el contexto de la legislación ordinaria. Y, por supuesto, nada tiene que ver la intangibilidad de los derechos básicos de los ciudadanos -salvo situaciones extremas, que la propia Constitución española contempla al regular los estados de alarma, excepción y sitio- con no llegar hasta los límites últimos de la acción política, para identificar y aislar a las organizaciones terroristas y a sus grupos afines, sobre todo a aquellos que, como sucede con los satélites de ETA, aprovechan su legalidad aparente como asociaciones o partidos para asegurar su impunidad.

Los vascos, 22 años después
FRANCISCO JOSÉ LLERA RAMO El País 14 Noviembre 2001

Francisco José Llera Ramo es catedrático de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco y director del Euskobarómetro

Se han cumplido días atrás 22 años del referéndum en el que los vascos aprobamos el Estatuto de Autonomía, que completaba el diseño constitucional del autogobierno y cerraba un periodo de transición política caracterizado por el pacto y el consenso. El método del consenso no suponía ni exigía la unanimidad de aquellos, los menos, que no querían ir demasiado lejos temiendo riesgos para la cohesión nacional o de aquellos otros, los más, que combatían con bombas y asesinatos la posibilidad de que el sistema democrático se asentase entre nosotros. En todo caso, unos y otros eran una minoría que, a pesar de la persistencia sobre todo de los violentos, no ha hecho más que mermarse sin poder impedir la institucionalización y consolidación de nuestra democracia. Además, si la Constitución restauraba y consagraba una ciudadanía española plural e integradora, con acento comunitario (catalán, andaluz, aragonés, vasco, etcétera), el Estatuto daba carta de naturaleza política a la ciudadanía vasca democrática.

Por primera vez en la historia, si exceptuamos los atípicos ocho meses de guerra de la II República, se institucionalizaba y existía lo vasco político en términos de ciudadanía, de una forma democrática y estable. Además, como concesión a las élites tradicionalistas y nacionalistas, lo hacía consagrando los restos de foralidad como un hecho diferencial, que reconocía los llamados derechos históricos forales como fuente de legitimación de una continuidad institucional que se interpretaba en términos de actualización (o, como se dice en Navarra, 'amejoramiento'). No es que la vasca o la navarra sean las únicas tradiciones forales, aunque sí las únicas que las oligarquías tradicionalistas del Antiguo Régimen han logrado mantener e institucionalizar como privilegio y reconocimiento a su aportación a lo nacional español. Muchas otras comunidades habían tenido no sólo tradiciones forales, sino también la existencia política estatal diferenciada y continuada de la que carecieron los territorios de cultura vasca por conveniencia de sus élites internas. En nuestro caso, además, no se puede obviar el impacto que sobre tal actualización, claramente ventajosa, ejercía el terrorismo nacionalista.

No existe, por tanto, ningún sujeto político vasco constituyente y, mucho menos, preconstitucional o, incluso, preestatal, salvo en el imaginario nacionalista de hace un siglo, que, por cierto, es la última ideología o movimiento en llegar a la escena política vasca moderna. Por mucho que nuestros ancestros hundan sus raíces en las cavernas prehistóricas o que los movimientos migratorios protohistóricos hayan marcado nuestra tierra como frontera y crisol de tribus y pueblos distintos; por mucho que los lingüistas no hayan aclarado los orígenes o parentescos del euskera, nada de esto justifica la existencia de un derecho natural de lo vasco político, aunque sí explica y nutre el patrón originario de nuestra identidad cultural. La legitimidad de lo vasco político, que la Constitución crea y el Estatuto consagra, no puede ser de ningún modo ni jusnaturalista ni historicista sin caer en una aberración histórica y política de primera magnitud. Esta legitimidad se basa en un contrato social, articulado constitucionalmente, fruto de la voluntad actualizada de una sociedad plural y moderna integrada por individuos concretos e iguales con derechos democráticos. No hay, por tanto, dos ciudadanías o legitimidades contrapuestas y, menos aún, subordinadas. La vasca y la española son las dos caras de la misma ciudadanía democrática, que comparten la misma estatalidad y que se legitiman recíprocamente por la interdependencia del todo compuesto y la parte componente. Fruto de una historia común y compartida, por muy compleja que ésta sea, no son ambas el resultado de un voluntarismo coyuntural, por lo que tampoco es imaginable su ruptura violenta o por un mayoritarismo plebiscitario, que traten de sustituir al imprescindible consenso comunitario.

En aras de su construcción nacional, el nacionalismo de Arzalluz e Ibarretxe, parapetado tras la persistencia del terrorismo fundamentalista y administrando el estrés que sobre la sociedad produce tal presión, han decidido activar la contraposición de ambas ciudadanías y legitimidades. Para ello no han dudado en abrir una vía de deslegitimación de la democracia española, de nuestra realidad constitucional y del propio pacto estatutario, en cuyo entramado institucional han visto crecer su estructura de poder clientelar y del que han sido los principales beneficiarios. El nacionalismo vasco gobernante ha convertido su semilealtad constitucional de los años de la transición y su ambigüedad de la administración del autogobierno en deslealtad pura y dura. A partir de su ensoñación historicista y de la apropiación indebida de lo vasco, se precipita cada día en un etnicismo excluyente, y la imposición sin ambigüedades de su versión más fundamentalista lleva, inexorablemente, a la sociedad vasca a su fractura social, bajo la coartada perversa de salvarla de tal peligro.

La estrategia de su agenda política busca el colapso del autogobierno y para ello trata de vender la idea de que los vascos, a los que ellos solos representan por antonomasia, estamos en conflicto con una deficitaria democracia representativa española, que debe ser sustituida por una mejor democracia plebiscitaria vasca. Para ello no dudan en deslegitimar las instituciones de autogobierno, que acaparan, o a los propios partidos políticos de oposición en favor de un movimientismo controlado, subvencionado o, simplemente, administrado por ellos. Este escenario sería impensable sin la persistencia del chantaje terrorista y sin la utilización política y partidista de las consecuencias de tal amenaza. En efecto, el nacionalismo gobernante no es responsable de la violencia terrorista, pero sí lo es de que su impacto político sea el mínimo posible. Para ello basta con la unidad democrática en su represión, en su asfixia política y en su deslegitimación social. Basta con querer para poder. Basta con ponerlo como prioridad absoluta de la ciudadanía democrática y de la construcción nacional vasca a la que apela, convencidos de que son absolutamente incompatibles con los métodos, los argumentos y los efectos del terrorismo. El terrorismo no se acaba porque queramos, pero su capacidad de chantaje político se acaba cuando queramos. Ése es el consenso básico democrático. Cualquier otro matiz o condicionamiento es, simplemente, no renunciar a aprovecharse de sus efectos colaterales.

La construcción nacional vasca propugnada por el nacionalismo, ya sea desde el poder institucional o desde el chantaje fáctico, no sólo no es la única, sino que tampoco es la mejor. Yo diría más, es casi imposible, si sigue negando la pluralidad de fidelidades de nuestra sociedad y no renuncia a la hipotética imposición mayoritaria o plebiscitaria de su ideario sobre, al menos, la mitad de la ciudadanía. Su proclamación gubernamental de renegociación estatutaria de tú a tú con el Estado denota su profundo error y su rotundo fracaso político. Primero, porque vuelve a apropiarse de la voluntad del país para, desde un Gobierno minoritario (mayoritario, cuando los violentos le prestan su apoyo en la estrategia rupturista), proclamar la ruptura del consenso estatutario; segundo, porque trata de sustituir la imprescindible recomposición del consenso comunitario, roto unilateralmente por él mismo, por una simple administración o imposición, en el mejor de los casos, de la mayoría parlamentaria y, en su caso, plebiscitaria; y tercero, porque confunde interesadamente el necesario consenso constituyente con una negociación partidista bilateral con el Gobierno de la nación.

Veintidós años es la medida humana en que, pasada la barrera de la mayoría de edad, entramos en la madurez. Ésta es la edad del autogobierno vasco, cuyo mejor indicador de crecimiento nos lo da el billón largo de recursos financieros de las instituciones forales y autonómicas para el año 2002, en relación a los poco más de mil millones de 1980, gracias a un Concierto Económico ventajosísimo, que no responde a ninguna deuda histórica, pero sí a un privilegio histórico reconocido constitucionalmente. Nos lo da también el complejo entramado institucional, empresarial y de servicios públicos que son hoy el soporte de un inmenso poder nacionalista, que los ha disfrutado desde el primer día. Sin embargo, el nacionalismo vasco, instalado en la reivindicación permanente de adolescente atormentado y narcisista acaparador, se resiste a madurar democráticamente. Dando por consolidado lo conseguido y reconociendo sus propios límites, no duda en huir hacia adelante de forma atropellada.

Nuestra democracia tiene que recuperar la iniciativa sin complejos, salvaguardando todo aquello que pertenece al ámbito del consenso comunitario y sabiendo combinar la tolerancia generosa con la firme negativa a hacer concesiones a quien no corresponda con la debida y exigible lealtad constitucional.

Nacionalismo malgastador
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 14 Noviembre 2001

Durante dos décadas Jordi Pujol no ha cesado de bombardear a los catalanes con un discurso en el que la modernización, el dinamismo económico, la calidad de los servicios públicos y el desarrollo de las infraestructuras eran referencias continuas y obligadas. No es sólo que deseemos ser nosotros mismos, no es que reclamemos únicamente nuestra identidad, ha venido repitiendo sin cesar, sino que el autogobierno nos permitirá hacer las cosas mejor que los demás, dada nuestra admirable competencia en la gestión de los recursos que nos corresponden y que nos regatean. Esta cantinela a medio camino entre la arrogancia y el victimismo le ha dado al President seis mandatos consecutivos al frente de la Generalitat. Sin embargo, un detallado estudio comparativo recientemente publicado sobre el esfuerzo inversor de las cinco Comunidades Autónomas dotadas de similar nivel competencial que Cataluña arroja un resultado ruborizante para la coalición gobernante en el Principado. En efecto, el porcentaje del PIB autonómico dedicado a inversión para el próximo ejercicio de 2002 es del 2% en Cataluña, mientras que en Galicia es del 4%, en Andalucía del 3.6%, en Canarias y Valencia del 3.4% y en Madrid del 2.4%. Estos datos se ven revalidados si el cálculo se realiza en términos de los correspondientes presupuestos, quedando Cataluña de nuevo en la cola con un 15.7%, muy atrás respecto al 28% de Madrid, 22.4% de Valencia, 21.7% de Galicia, 19% de Canarias y 17% de Andalucía.

Muchos votantes de buena fe del inquilino permanente del Palau habrán quedado atónitos al enterarse de que Administraciones de diferentes colores ideológicos en Autonomías de características sociales, demográficas, económicas y culturales muy distintas, distribuyen su dinero de forma mucho más racional y productiva que su estimada CiU. La defensa del conseller Homs, arguyendo que los fondos europeos han de ser tenidos en cuenta en este tipo de evaluaciones, lo único que ha conseguido es añadir el ridículo a la vergüenza. Una vez descontadas dichas aportaciones, Cataluña sigue ocupando la última posición, con lo que parece que la condición de nacionalista sea incompatible con el manejo de la aritmética elemental. La conclusión no es otra que la confirmación de un fenómeno conocido desde hace mucho tiempo, pero oculto tras cortinas de humo reivindicativas y particularistas. Los sucesivos gobiernos de Pujol han practicado políticas clientelares, efectistas y megalómanas, destinadas a la creación de una red de fidelidades pesebrísticas y de dependencias emocionales que garantizasen la victoria en las urnas, pero con escasa visión sobre las verdaderas necesidades del país. Afortunadamente, vivimos en una sociedad en la que existe una razonable libertad de prensa que nos permite de vez en cuando levantarle el sayo al infatigable Ubú y exponer al fresco sus flagrantes contradicciones y sus cínicos embustes.

Dos decisiones de sentido común en defensa de jueces y testigos
Impresiones El Mundo 14 Noviembre 2001

Todos los jueces que ejercen en el País Vasco pasarán a engrosar la larga lista de cargos públicos y dirigentes políticos dotados de escolta. Esta acertada decisión se tomó ayer en la reunión que mantuvieron los representantes de la Judicatura y Fiscalía vascas con los delegados de los Gobiernos autonómico y central.La única objeción que se le puede hacer es que haya tardado tanto en llegar. Resulta trágico que haya tenido que morir asesinado a manos de los pistoleros de ETA un profesional de la talla de José María Lidón para que la Administración se decidiese a implementar medidas para proteger de la barbarie criminal a quienes consagran sus vidas a impartir justicia. La medida debería ir acompañada de un cambio de actitud por parte de algunos sectores, que insisten en intentar asociar a los magistrados con una fuerza de imposición. Recuérdese, por ejemplo, la propuesta de Arzalluz, de que los jueces que no hablen euskera deberían abandonar el territorio vasco.

Por otra parte, es digna de destacar la decisión de la Fiscalía de la Audiencia Nacional de no citar a declarar, ni siquiera amparado en el estatuto de testigo protegido, al ciudadano anónimo que facilitó la captura del comando Madrid. Este dictamen zanja las hipótesis barajadas en los últimos días referentes a que, en una futura vista oral, tanto los acusados como los abogados defensores de los etarras detenidos podrían conocer la identidad del misterioso héroe urbano. Habrá quienes piensen que al fiscal jefe Fungairiño se le podría reprochar un cierto cinismo a la hora de justificar la decisión, que atribuyó a que, procesalmente, no se tiene constancia de la existencia de este individuo. Pero hay que agradecer que, por una vez, la estulticia de la Administración se haya aliado al sentido común para defender los derechos de los ciudadanos.

Mas dice que aceptaría una nieta musulmana si hablara catalán
El Mundo 14 Noviembre 2001

BARCELONA. El conseller en cap de la Generalitat, Artur Mas, defendió ayer la necesidad de que los emigrantes que lleguen a Cataluña respeten la identidad catalana y lleguen a aprender el catalán. Mas puso como ejemplo, en una entrevista en RTVE, la posibilidad de tener una nieta de origen étnico, cultural o religioso diferente a la cultura catalana. «No me importaría si asimila nuestros valores identitarios, si hablara catalán», aseguró.

Mas disertó sobre el reto que supone para Cataluña recibir oleadas de emigrantes con referentes culturales y religiosos muy distintos a los de la sociedad catalana. Después de asegurar que Cataluña históricamente había llegado a una situación de convivencia, Mas señaló que «el reto es más difícil si los que llegan no desean integrarse y formar parte de la colectividad que les acoge».

El conseller en cap se refirió también al caso de Francia, donde la asimilación «no se ha conseguido, según algunos estudios, porque no se ha producido una integración con la matriz de la sociedad de acogida».

Como otros dirigentes nacionalistas, Jordi Pujol, su mujer Marta Ferrusola, o el ex secretario general de Esquerra Republicana, Heribert Barrera, Artur Mas defendió el derecho de Cataluña de proteger su identidad.

«Los pueblos necesitan referentes sólidos, y tienen que proteger esos referentes, proteger esa identidad y tienen derecho a reclamar que cuando viene gente de fuera esa identidad tuya se puede respetar», aseveró Mas.

En la misma entrevista el también secretario general de Convergència se refirió al término de patriotismo constitucional, que el PP ha impulsado y que será el título de una de las ponencias del próximo congreso de los populares. Según Mas el patriotismo «no se puede regular con una norma», considerando que en países tan respetados como Estados Unidos el patriotismo ha surgido como un sentimiento después de los atentados terroristas del pasado 11 de septiembre.

Artur Mas, al situar el ejemplo de una futura nieta, aseguró que lo que puedan aportan los emigrantes «no tiene por qué ser en sustitución de lo que ya existía», defendiendo el derecho a proteger la identidad.

Batasuna, en la lista negra
Editorial La Razón 14 Noviembre 2001

La X Cumbre hispano-italiana se clausuró ayer en Granada con una promesa por parte del Gobierno de Roma para apoyar a España en su propuesta para que la UE incluya al entramado de Eta en la lista negra de organizaciones terroristas. Si Italia, como ha demostrado, considera como un compromiso los acuerdos adoptados, y nuestros restantes socios europeos se muestran igualmente sensibles al peligro del complejo etarra, no tardaremos demasiado en ver a Batasuna y a sus organizaciones afines incluidas en el bando de los enemigos del mundo libre en la guerra abierta contra el terrorismo.

El apoyo formal de la Italia de Berlusconi es, por sí misma, una victoria más en la batalla emprendida por el ejecutivo de José María Aznar contra Eta y su mundo. Una ofensiva por la libertad que ha ganado sin duda muchos apoyos en todo el mundo tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, pero que había logrado ya previamente, y por méritos propios, arrancar las múltiples caretas con las que Eta encubría su auténtico rostro de mafia de asesinos al otro lado de los Pirineos, y obtener además el pleno respaldo del Parlamento Europeo presidido por Nicole Fontaine, que hoy recibirá un merecido galardón por parte de la Fundación Gregorio Ordóñez.

La «operación Dátil», coordinada por Garzón, finaliza con la captura de 11 presuntos integristas / Mantenían contactos con el grupo desarticulado en septiembre en España
Desmantelada en España una trama dedicada a reclutar terroristas para Bin Laden
El jefe de los once detenidos, un sirio de nacionalidad española, viajó recientemente a Afganistán
MARISA CRUZ. FERNANDO LAZARO El Mundo 14 Noviembre 2001

GRANADA / MADRID.- La policía desmanteló ayer una trama del Movimiento Muyahidín que se dedicaba a reclutar terroristas para Osama bin Laden. Los agentes, a las órdenes del magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, detuvieron a 10 radicales en Madrid y a uno más en Granada. El máximo responsable de esta trama, Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, es un sirio de nacionalidad española que viajó recientemente a Afganistán.

La trama desmantelada por los servicios de información de la Policía Nacional pertenecía a la red Al Quaeda, dirigida por Osama bin Laden. Trabajaban en España desde al menos 1996, según informaron fuentes policiales.

El anuncio del «éxito» policial fue hecho por el presidente del Gobierno, José María Aznar, al término de la rueda de prensa que ofreció ayer junto al presidente del Consejo de Ministros de la República Italiana, Silvio Berlusconi, justo cuando ambos dirigentes insistían en su apoyo «pleno» a la operación Libertad Duradera desencadenada por EEUU para acabar con la organización terrorista que dirige Bin Laden desde Afganistán y a la que se acusa de haber cometido los atentados del 11 de Septiembre.

Aznar lanzó la noticia después de que el vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, presente en la sala, le pasara una nota en la que apuntaba el fin de las detenciones.

Fue Rajoy quien, posteriormente, explicó los detalles de una operación cuyas primeras investigaciones se iniciaron hace dos años y fueron aceleradas e intensificadas desde que se produjeron los ataques contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

Numerosos registros
El dispositivo policial que condujo a la desactivación de la célula se puso en marcha ayer a las 8.00 horas y concluyó a mediodía. En total, fueron detenidas 10 personas en Madrid y otra más, en Granada. Los miembros de la célula muyahidín son de nacionalidad tunecina y argelina, excepto su jefe, Imaz Edim Barakat, un sirio con nacionalidad española. Durante la operación fueron registradas 15 viviendas. A los detenidos se les intervino abundante documentación, vídeos, soportes informáticos y armas, del calibre 22.

Según la información facilitada por el Ministerio del Interior, 11 son los detenidos. En Madrid fueron capturados Imad Eddin Barakat Yarbas, Abu Dahdah, Luis José Galán González, Yusuf Galán, Jasem Mahboule, Abu Mohamad, Bassan Dalati Satut, Abu Abdo, Mohamed Ghaleb Kalaje, Abu Talha, Osama Darra, Abu Bashir, Mohamed Need Acaid, Nidal, Said Chedadi, Said, Ahmad Raghad Mardini, Abu Amer, y Mohamed Arabi. En Granada fue capturado Mohamed Zaher Asade.

La denominada «operación Dátil», ha supuesto el desmantelamiento de la infraestructura en España de una red islámica vinculada a Osama bin Laden.

La mayoría de los detenidos son antiguos muyahidines (combatientes islámicos) en Afganistán, Bosnia y otros frentes islámicos. Han participado en cursos de adiestramiento terrorista en campos de Afganistán y de otros países. En su mayoría, los detenidos tienen nacionalidad española, aunque proceden de países musulmanes, principalmente de Siria. Imad Eddin Barakat es considerado el «representante» de la organización de Osama bin Laden. Según Interior, sus principales actividades consistían en el reclutamiento de jóvenes extremistas islámicos para su envío a campos de entrenamiento terrorista. También participaba en las tareas de financiación del llamado Movimiento Muyahidin, mediante la recaudación de dinero para la «causa» procedente, entre otras vías, del uso fraudulento de tarjetas de crédito robadas. Otras actividades de este grupo eran facilitar documentación falsa para todos aquellos muyahidines que lo necesitaran, darles cobertura y prestarles apoyo en España. Imad Eddin Barakat, mantenía diversos contactos con destacados extremistas islámicos de Europa, entre ellos el líder religioso Omar Mahmub Othman, que reside en el Reino Unido; el belga de origen tunecino Tarek Maroufi, que está reclamado para ser extraditado por las autoridades italianas que le acusan de terrorismo; y Mamoun Darkazanli, residente en Alemania, cuyas cuentas financieras han sido bloqueadas recientemente dentro de la campaña internacional contra los circuitos financieros de Bin Laden.

El líder de este grupo realizaba numerosos viajes por Europa.También se desplazaba para sus gestiones a Indonesia y Malasia, además de Afganistán. Sin embargo, Barakat no tiene trabajo ni se le conocen su fuentes de ingresos.En Afganistán sus principales contactos eran Anwar Adnan Mohamed Salah y Mustafá Setmarian Nasar, responsables de dos campos de entrenamiento. El primero era el antiguo encargado de las labores de reclutamiento de muyahidines.Entre sus contactos en España está el argelino Boualem Khouni, responsable de la célula integrista desmantelada en septiembre en varias provincias de España. La operación inicada ayer es fruto de investigaciones inicadas hace más de dos años. Aún sigue abierta, según explicaron desde Interior.

Proteged las togas
Por Jaime CAMPMANY ABC 14 Noviembre 2001

Las togas van a quedar protegidas. Elemental, querido Watson. Las togas son necesarias, muy necesarias, son imprescindibles para luchar contra el terrorismo sólo con las armas de la ley, sin combatir el crimen con el crimen, sin recurrir a convertir el Estado en otra banda sin ley. Lo primero que había que hacer para que los jueces cumplan su función sagrada y apliquen severa y rigurosamente el código a los terroristas es salvarlos del terror que por definición infunde el terrorismo. En la lucha contra la banda etarra había que declarar a jueces y fiscales especies protegidas, aquí, que son especies protegidas desde el buitre leonado a la víbora cornuda, y que a veces tenemos más miramientos con las alimañas que matan que con las víctimas que mueren.

Bastante se aprovechan ya los etarras de las libertades democráticas que gozamos gracias a la Constitución para que sean juzgados por magistrados y fiscales desprotegidos, al alcance de las pistolas criminales, como José María Lidón, quizá asesinado por aplicar la ley a los «chicos díscolos» de la kale borroka que imponen en la calle el fuego y la violencia y que hacen de las ciudades cada vez que les da la gana una Dallas, la ciudad sin ley. Ya sé que no es la primera vez que los etarras matan a un ciudadano pacífico protegido por una escolta. Al bueno de Juan María Araluce lo asesinaron rodeado de escoltas, a la puerta misma de su casa, y creo recordar que también cayeron algunos de sus guardianes. Pero al menos que el crimen encuentre cada vez más dificultades.

Y que los jueces no tengan coartadas morales para sentirse inclinados a extremar con los asesinos las benevolencias y seguridades que la ley guarda para los delincuentes individuales y desorganizados, benevolencias y seguridades que siempre tienen una interpretación relativamente elástica y discrecional. Una cosa es conceder a los terroristas todas posibilidades de defensa que la ley otorga, y otra cosa es convertir el papel sellado de los sumarios en papel de fumar para coger las normas. Hay un ejemplo palmario, por no llamarlo escandaloso, y fue la excarcelación de los sujetos integrantes de la cúpula de Herri Batasuna. Apenas salir de la cárcel, se pusieron todos ellos a trabajar activamente para colaborar con los etarras en nuevas fechorías de venganza.

Los órganos constitucionales de la Justicia han sido renovados ahora de acuerdo con las normas que los rigen. Aparte de que esa renovación se haya realizado de una manera que no es, ni mucho menos, la mejor de las posibles, renovados están. En la presidencia del Tribunal Constitucional se sienta un magistrado que se salvó de aquella equivocación, llamémosla así. La política sigue metida en el cuerpo de la Justicia como un virus maligno, como un ántrax indeseable, y algunas reuniones entre magistrados y políticos celebradas estos días, así lo confirma. Pero esperemos que cada vez resulte más difícil y menos presentable el sometimiento de las exigencias de la justicia a los intereses políticos y la exaltación de la clase política a casta impune e intocable por la ley.

El mundo entero, con las pequeñas excepciones consabidas, está dando la batalla al terror. Afganistán está cerca de cerrar su cueva de terroristas. Las células de Ben Laden, dispersas por el mapa, caen una tras otra, también en España. Cada día son menos los países que permiten en su territorio refugios de terroristas, despensas de armas para las bandas y bancos para la financiación de los crímenes. La victoria ante el terrorismo no está muy lejos.

El patriotismo débil
ABC 14 Noviembre 2001

No acabo de entender por qué el PP se ha apuntado a este invento tardío y extranjero del «patriotismo constitucional» de Rodríguez Zapatero. Si éste quiere hacer de esta propuesta uno de los ejes de su política, ¿por qué empeñarse en disputarle el terreno? Por otra parte, es una forma torpe de reconocer valor a la fórmula.

Pero esto quedaría en una mera cuestión de elegancia partidaria si no tuviera otros perfiles más inquietantes. Porque ¿qué se le ha perdido al PP en esta forma vergonzosa de justificar el patriotismo?

Concepto popularizado por Habermas lo toma prestado Zapatero a estas alturas del nuevo siglo y en unas circunstancias que nada tienen que ver con la recuperación democrática de Alemania. En todo caso hay que decir que Zapatero toma un concepto de estirpe socialdemócrata y que le viene muy bien para sus relaciones internas con Maragall, Antich, Touriño, Eguiguren... Lo que no se comprende es que el PP esté interesado por una fórmula tan innecesaria para sus fines y tan extraña a la tradición liberal y conservadora.

Zapatero ha entendido que el patriotismo es un sentimiento en alza e intenta a su manera ponerse al día. A su manera, digo, porque reivindicar en la izquierda cualquier tipo de patriotismo es una empresa audaz. Así que la fórmula alemana le garantizaba una asepsia aceptable para la izquierda. Pero, repito, ¿qué se le ha perdido en todo esto al PP?

El error -gravísimo- del PP al asumir este concepto es dar a entender que en España, ¡a estas alturas, además!, existe el mismo sentimiento de culpa que en la Alemania de la posguerra. Era tal que no sólo se refería a la época nazi sino a todo el proceso de impulsos nacionales que se dieron a lo largo del siglo XIX y XX y que terminaron en el nacionalsocialismo de un modo obligado. En ese clima populariza Habermas el concepto que ahora se considera superado (véase Hagen Schulze, por ejemplo). Por eso resulta verdaderamente llamativo que, cuando los alemanes ya han abandonado ese patriotismo eufemístico, lo incorporen los españoles y no sólo los socialdemócratas sino los conservadores. Y, como digo, ¡un cuarto de siglo después de haber sido redactada la Constitución!

Resulta duro sospechar que en la dirección del PP (al menos del Congreso) se ha llegado a la conclusión de que la transición democrática española fue algo parecido a la ruptura que se dio en Alemania. Al menos por lo que se refiere a las concepciones sobre la nación española. Resulta duro pensar que para la dirección del PP todos los impulsos nacionales estuvieron abocados al Movimiento del 36 y que por ello son condenables. Cuesta trabajo pensar que para esos dirigentes del PP en España no se dieron unos flujos nacionales fecundos y democráticos en los que se pueda basar un patriotismo histórico sin tener que esperar al texto constitucional de 1978. Porque asentar el patriotismo en la Constitución equivale a partir de cero. Es muy frecuente pensar en un adanismo en este campo. Pero a ello obliga esta asunción de la fórmula de Habermas/Zapatero. El oportunismo tiene sacrificios.

Por otra parte, ¡qué ilusión más tonta esta de confiar en que los nacionalistas que rechazan todos los días la Constitución vayan a compartir un patriotismo constitucional! Como escribía el lunes Ignacio Sánchez Cámara, esta fórmula ni siquiera se salva por sus buenas intenciones. Comparto la descalificación que hizo.

Presiento que el PP va a pisar una cáscara de plátano. Lo de menos sería el ridículo de la escena; lo peor sería que el oportunismo le esté llevando a pensamientos tan débiles y peligrosos.

El doblaje de «Harry Potter» enfrenta a la Warner y la Generalitat
El Mundo 14 Noviembre 2001

BARCELONA. La película más esperada del año y Cataluña estuvo a punto de perdérsela. Harry Potter podría haber estado ausente de las pantallas de los cines catalanes ya que la multinacional Warner amenazó al Gobierno de la Generalitat con no distribuir la película si el ejecutivo de Jordi Pujol obligaba a la distribuidora a doblarla al catalán. Finalmente, la cinta llegará a los cines catalanes, como a los del resto de España, el próximo día 30 hablada únicamente en castellano.

Según explicó ayer el director de Política Lingüística de la Generalitat, Lluís Jou, el Gobierno de la Generalitat ofreció a Warner costear los gastos de doblaje y copiaje de Harry Potter en catalán pero, pese al ofrecimiento, la empresa se negó. «Aseguran que si se les obliga a doblar están dispuestos a no pasar la película en Cataluña», reveló ayer Jou a Catalunya Ràdio.

«El éxito de las cuatro entregas de la novela de Harry Potter en su versión catalana, con unas ventas globales de 200.000 ejemplares, hacía prever que la exhibición de la película tendría un trato especial», expresó ayer Jou en un alarde de confianza que no se ha convertido en realidad.

Según explicó Jou, la Generalitat ofreció a Warner «la subvención íntegra del doblaje y de una promoción específica y, aunque tomaron en consideración estudiar la propuesta, respondieron en julio de manera negativa». Y fue, según él, debido a que «les da miedo abrir la puerta del catalán».

Este nuevo desacuerdo con la industria de Hollywood reabre el conflicto que el Gobierno de Pujol mantuvo entre 1998 y 2000 con las grandes majors americanas, que se negaban a aceptar un decreto de doblaje de la Generalitat que finalmente se derogó.Aquella normativa, que nunca llegó a funcionar, obligaba a las distribuidoras a doblar al catalán la mitad de las copias de las películas más taquilleras, una medida que Hollywood rechazó tajantemente.

Aquella negativa ya fue acompañada con amenazas de no distribuir sus películas en Cataluña. Finalmente, la batalla terminó en mayo del pasado año cuando el Gobierno apostó por el diálogo, retiró el decreto y, a cambio, las empresas expresaron su intención de doblar al catalán las películas que comercialmente considerasen más adecuadas, en especial aquellas que estuvieran dirigidas al público juvenil.

El PNV no quitará una placa de homenaje a Eta en Sondica
E. Mejuto - Vizcaya.- La Razón 14 Noviembre 2001

El alcalde peneuvista de Sondica, Jon Iñaki Zarraga, se negó en el último pleno, a retirar una placa de mármol colocada en una céntrica plaza con la que se homenajea a los terroristas de Eta, tal y como denuncia el Grupo Popular. Asimismo, el portavoz de los populares de Sondica, Carlos David García, denuncia la negativa del alcalde nacionalista a retirar carteles amenazantes contra Mayor Oreja.

Como señaló García a LA RAZÓN, el alcalde rechazó una moción en la que se exigía la retirada de la placa, que lleva «colocada de forma ilegal» y «sin ningún permiso municipal» desde hace años, en una avenida de la localidad vizcaína, en la que se homenajea a los terroristas de presos de Eta de ese municipio, y que se encuentra «acompañada por fotos de estos asesinos» y «por la parafernalia habitual en este tipo de casos».

PUES AMARGA LA VERDAD...
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 14 Noviembre 2001

Soy profesor universitario desde hace veinte años: en todo ese tiempo no recuerdo haber visto en ninguna facultad una pancarta de protesta contra ETA, ni a ningún estudiante solicitar un minuto de silencio en recuerdo por una de sus víctimas. Sólo una vez varios alumnos me pidieron que anunciase un acto de manos blancas exigiendo la libertad de Ortega Lara, lo que me supuso un duro choque verbal con sus compañeros radicales, que consideraron de un partidismo intolerable que su profesor reclamase la liberación de un pobre hombre que llevaba más de un año secuestrado.

Desde que se produjeron los atentados de las Torres Gemelas y el Pentágono he observado en los muros universitarios docenas de carteles contra la barbarie occidental, la guerra imperialista y la coalición terrorista de las democracias del planeta. Pero ni entre ellos, ni entre los anuncios de concentraciones antiamericanas, actos de solidaridad con grupos musulmanes y coloquios destinados a denunciar la injusticia de la guerra, he logrado todavía ver ni un solo rastro de solidaridad con las víctimas del 11 de septiembre.
Ni con los millones de personas que sufren en Afganistán la iniquidad intolerable de esa satrapía medieval instaurada por los talibanes en pleno siglo XXI. ¡Ni uno solo!

¿Quiere eso decir que nuestros universitarios están a favor de Bin Laden o de ETA? En absoluto. Quiere decir, únicamente, que en la Universidad, como en tantas otras partes, sólo alzan la voz unas activas minorías radicales, que han encontrado en la crítica a la democracia representativa, el respeto a los derechos y el estado de bienestar, unos enemigos a batir para defender su programa de caudillismo leninista, derechos en precario, y socialización de la miseria.

Por entendernos, esas minorías que creen que Estados Unidos e Inglaterra son la reunión de todos los males, y Cuba el modelo de la bondad misma hecha régimen político.

Es esta una deformación tan radical de lo que ocurre en el complejo mundo en que vivimos, que acongoja pensar que miles de chavales puedan llegar a creerse a pies juntillas el cuento chino de que es posible combatir el terrorismo sin perseguir a los terroristas con todo el peso de la ley. Yo también considero la guerra una catástrofe, y creo que debe acabarse cuanto antes, y que sólo un nuevo orden económico traerá tranquilidad a este planeta. Lo que, por cierto, es perfectamente compatible con pensar que los gobiernos democráticos tienen no sólo el derecho, sino la obligación, de eliminar unas redes terroristas cuyo objetivo es que cientos de millones de personas lleguen a vivir como viven hoy en Afganistán millones de mujeres.

Rodolfo Ares considera que el Gobierno Vasco sólo impulsa "los objetivos máximos del nacionalismo"
El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Jon Imaz, replicó que no han adoptado ni una sola medida que obedezca a principios de "nacionalismo radical"
Vitoria Estrella Digital 14 Noviembre 2001

El portavoz del PSE-EE en el Parlamento Vasco, Rodolfo Ares, criticó ayer la marcha de los primeros meses del Gobierno Vasco porque, a su juicio, sólo está "impulsando los objetivos máximos del nacionalismo", y no persiguiendo el bien general de la sociedad. Ares compareció ayer martes ante los medios de comunicación para exponer la posición de su grupo en torno a la actividad del Ejecutivo del lehendakari, Juan José Ibarretxe que, insistió, "quiere trabajar sólo en claves de más nacionalismo y no en claves de país para todos".

"Seguimos instalados en el desencuentro porque hay una apuesta rupturista, tremendamente equivocada, del nacionalismo vasco y del Gobierno", subrayó. El portavoz de los socialistas vascos lamentó que en estos meses de Gobierno "la única prioridad ha sido sacar adelante proyectos de país en clave exclusivamente nacionalista", con la idea básica de "romper con el Estatuto para superarlo y avanzar en esos objetivos nacionalistas" de alcanzar un nuevo marco jurídico-político. Esta actuación, según Ares, mantiene el clima de "confrontación, incertidumbre y desconfianza" en la política vasca, pese a que reconoció que en la lucha contra el terrorismo ha habido una "rectificación importante" en relación con lo sucedido la legislatura anterior.

El portavoz socialista, quien aclaró que en esta materia ahora el Gobierno Vasco "sólo cumple con su deber", también lamentó que el Ejecutivo tenga "pendiente" conseguir uno de los objetivos "prioritarios" para luchar contra ETA, como es la recomposición de la "unidad de todos los demócratas".

"La única prioridad ha sido sacar adelante proyectos de país en clave exclusivamente nacionalista", con la idea básica de "romper con el Estatuto para superarlo y avanzar en esos objetivos"

"No hay un compromiso claro de apuesta por el Estatuto, por el autogobierno, por reforzar nuestras instituciones -subrayó- porque se está más pensando que este es un periodo de tránsito, tal y como se puso de manifiesto en el debate de autogobierno en el Parlamento". Rodolfo Ares apeló también a que el Gobierno Vasco fomente el diálogo y no el enfrentamiento con el Gobierno central, y que deje de estar "más interesado en jugar al victimismo que justifique después posiciones radicales que en buscar acuerdos".

También criticó que el Gobierno y su lehendakari gobiernen "de espaldas al Parlamento" y por ello, anunció que el PSE-EE ha presentado hoy una proposición de ley de reforma del Reglamento de la Cámara de Vitoria para que se celebren plenos de control quincenales, monográficos, para que el Gobierno pueda responder a las interpelaciones y preguntas de los grupos. En la misma iniciativa, los socialistas también proponen que sea el lehendakari quien conteste personalmente a las preguntas dirigidas a él, salvo que el grupo proponente acepte un cambio por otro miembro del Gobierno.

El PNV atribuye las criticas a los "problemas internos" del PSE
Las declaraciones de Ares tuvieron una rápida respuesta por parte del portavoz del Gobierno Vasco, Josu Jon Imaz, quién negó ayer que el Ejecutivo de Vitoria dirija sus actuaciones "sólo para los nacionalistas" de la sociedad vasca. El portavoz del Gobierno Vasco señaló que este tipo de apreciaciones sólo las puede hacer quien está centrado en "problemas internos", en referencia a la situación del PSE-EE previa a la celebración de su Conferencia política. Imaz pidió a Ares que citase "una sola medida de este Gobierno que haya respondido a principios de nacionalismo radical" o que se haya adoptado sólo en beneficio de los nacionalistas, en perjuicio del resto.

Se refirió a la presencia de IU-EB
en el Gobierno Vasco y apuntó que este gabinete refleja la "pluralidad del país" y que trabaja por superar el problema fundamental del País Vasco y conseguir la paz. Consideró "enormemente positivo" el trabajo desarrollado por el Gobierno Vasco desde su constitución en julio y la incorporación de IU-EB en septiembre.

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