AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 23 Noviembre   2001
#Concierto: una decisión sectaria y arbitraria de Ibarretxe
Editorial El Mundo 23 Noviembre 2001

#El santuario americano de Eta
Editorial La Razón 23 Noviembre 2001

#Histeria peneuvista
Editorial La Razón 23 Noviembre 2001

#Chávez y el 11-S
Luis María ANSON La Razón 23 Noviembre 2001

#Teoría y práctica
Ramón Pi ABC 23 Noviembre 2001

#El aislamiento del nacionalismo vasco
Ignacio Villa Libertad Digital 23 Noviembre 2001

#Gorila blanco en «The Wall Street Journal»
ANTONIO BURGOS El Mundo 23 Noviembre 2001

#«No se pueden esperar otros 20 años hasta tolerar que en el País Vasco se pueda ser español»
Esther L. Palomera - Madrid.- La Razón  23 Noviembre 2001

#Desconcierto fiscal
Fernando González Urbaneja La Estrella 23 Noviembre 2001

#Chávez cobija en Venezuela a 40 terroristas de Eta y se niega a entregarlos a España
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 23 Noviembre 2001

#Los ertzainas se ven «indefensos» ante la ofensiva de ETA y exigen más medios
ÓSCAR B. DE OTÁLORA BILBAO El Correo 23 Noviembre 2001

#El PP cree que «algo falla» en la educación ante la adhesión del sector a una huelga de EH
O. BARRIUSO BILBAO El Correo 23 Noviembre 2001

#«Harry Potter» en catalán
Cartas al director ABC 23 Noviembre 2001

Concierto: una decisión sectaria y arbitraria de Ibarretxe
Editorial El Mundo 23 Noviembre 2001

Jamás un Gobierno autonómico en España se había atrevido a dar un paso como el que dio ayer el Ejecutivo de Vitoria, que decidió marginar a la provincia de Alava en la negociación del Concierto con el Gobierno de la nación. La vicelehendakari justificó la marginación por lo que considera «comportamiento desleal» de Ramón Rabanera, diputado general de Alava, que mantuvo el pasado lunes una reunión con Cristóbal Montoro para desbloquear la discusión del Concierto.

El Gobierno vasco considera que Rabanera ha roto «las reglas de juego», puesto que la interlocutora con Madrid era la vicelenhedakari Idoia Zenarruzabetia. Pero las graves acusaciones contra Rabanera no resisten un mínimo análisis, ya que la Diputación Foral de Alava tiene competencias en materia fiscal y, por tanto, su representante está perfectamente legimitado para reunirse con el ministro de Hacienda. Resulta además contradictorio que Ibarretxe reivindique la presencia del Gobierno vasco en Bruselas porque no se fía de que sus intereses estén bien representados por Madrid y que a la vez se niegue a que Rabanera pueda tener contactos directos con el Gobierno de la nación.

La decisión de marginar a Alava no solamente va a contribuir a tensar las ya deterioradas relaciones entre ambos Gobiernos. Supone además que el Ejecutivo vasco renuncia a considerar el punto de vista del territorio histórico donde se halla su propia sede y la del Parlamento vasco. La actitud del Gobierno vasco es sectaria, arbitraria y contraproducente. No se entiende su encendida defensa del derecho de autodeterminación mientras reprocha a los representantes de Alava sus contactos con Hacienda para un tema que tanto les afecta. La marginación de Alava se va a volver contra el propio Ibarretxe, que ha demostrado que antepone los intereses del PNV a los de todos los ciudadanos vascos.

El santuario americano de Eta
Editorial La Razón 23 Noviembre 2001

En pleno debate mundial sobre la necesidad de acabar con cualquier santuario para los grupos terroristas en el mundo, puede observarse que no todos los países adoptan el mismo rasero ante similar reto. España puede sentirse legítimamente discriminada porque, padeciendo un cáncer terrorista desde hace tres décadas, no ha recibido siempre, ni ha logrado aún totalmente, la solidaridad mundial que podría ayudarle a terminar con la tragedia.

Históricamente ha sucedido así en países vecinos, como Francia, que han tardado un mundo en entrar en el camino de la colaboración que, afortunadamente, ahora se produce de forma regular. Sin embargo, otros siguen insensibles a la persecución de los delincuentes etarras que se refugian en ellos, además de permitir que sus territorios sirvan de retaguardias logísticas de los terroristas.

Éste es, todavía, el caso de Venezuela, que preside Hugo Chávez, y de Cuba, bajo el dictador Fidel Castro. Sólo en el primero de estos países, una cuarentena de terroristas de Eta, de los que al menos cuatro tienen delitos de sangre, se mueven con libertad. A las peticiones de tramitación, para su extradición a España, de las causas que a éstos afectan, el Gobierno venezolano ha dado la callada por respuesta. Y lo mismo sucede en Cuba. Por el contrario, otros países iberoamericanos con etarras en su territorio, como México y Uruguay, decidieron colaborar lealmente con la Justicia y han entregado a los terroristas ocultos en su territorio.

Es cierto que no se puede evitar una autocrítica por parte de la Justicia española. Su celo en la persecución de etarras no ha sido siempre el mismo, ya que determinados criterios políticos impulsaron a que no se persiguiera a muchos delincuentes una vez que se habían alejado de nuestras fronteras. Pero esta situación ha cambiado desde 1994, gracias, fundamentalmente, a la dedicación de Juan Carlos Rodríguez Segura, abogado de la AVT, que trabajó para que los delitos de los etarras escondidos en América no quedaran impunes.

Las investigaciones de este abogado, junto a revelaciones periodísticas que descubrían a los etarras huidos, permitió la reapertura de muchos sumarios. Es el momento para que den sus frutos. Porque no se trata sólo de que se practique la Justicia. Lo fundamental es impedir que a los etarras les quede cualquier refugio en el mundo. Sólo desde el aislamiento internacional, junto a la persecución policial, se puede vencer esa amenaza. Y Venezuela y Cuba deben ser conscientes de ello.

Histeria peneuvista
Editorial La Razón 23 Noviembre 2001

Como era previsible, a las palabras del presidente del Gobierno, José María Aznar, en su primer acto como presidente de la Internacional Demócrata de Centro, en las que justificaba la ausencia del PNV español en esa organización por «compartir los fines de Eta», los nacionalistas vascos han replicado de forma furibunda.
A falta de mejores argumentos, el PNV y su socio EA han preferido insultar con palabras como «tahúr franquista» y otras por el estilo. No era una rabieta imprevisible, porque si hay algo que le duela a la democracia cristiana nacionalista es su rechazo internacional. Pero, en lugar de meditar en por qué se produce tal rechazo, lo que hacen es insultar o despreciar al que lo aplica.

Si pensara en las causas de su marginación en el ámbito de los partidos de centro derecha de la IDC, el PNV entendería rápidamente que su postura de acercamiento al mundo de Eta en Estella les dejaba fuera de los partidos democráticos. No se puede coquetear impunemente con los terroristas, con los que les sirven de cobertura política, con los que les jalean o con quienes les apoyan.

Los problemas del PNV parten de sus errores. Podría rectificarlos, pero tiene demasiado orgullo para eso, y prefiere situarse como víctima, tal vez porque en su pequeño territorio le dé rentabilidad electoral. Pero el PNV tendrá que reconocer en algún momento que su estrategia de acercarse al mundo de Eta (aunque lo hiciera con la mejor voluntad de neutralizar el terrorismo, lo que es por demás utópico) no sólo no elimina a Eta, sino que pone al propio PNV al mismo borde de la legalidad. Porque, de tanto forzar el mensaje nacionalista, al final lo que se traduce de sus posiciones es que pretenden la secesión de España que es, obviamente, lo mismo que quiere Eta.

No puede por tanto el PNV molestarse porque alguien le diga que tiene los mismos objetivos de Eta: la independencia. Es así, en tanto que el PNV no renuncie a ellos y se sitúe en el lugar que naturalmente le correspondería, en el seno de los partidos constitucionales. Pero prefiere este partido llorar sus heridas, en vez de curarlas. Aznar fue duro, en efecto. Tal vez demasiado. Pero no es él quien da esperanzas de victoria a los terroristas; lo son quienes apoyan sus mismas tesis independentistas.

Chávez y el 11-S
Luis María ANSON La Razón 23 Noviembre 2001
de la Real Academia Española

El presidente venezolano no puede seguir protegiendo a terroristas etarras como si no hubiera existido el 11-S. La atrocidad de aquel día hizo reaccionar a la formidable maquinaria de guerra y de inteligencia del Imperio y el César ha sido claro: «Quien ayude a los terroristas será considerado terrorista». Y no, no existen diferencias entre los terrorismos. Todos son iguales. A nadie le está permitido asesinar porque los otros piensen de diferente manera.

Chávez, lo mismo que su maestro el dictador de Cuba Fidel Castro, acoge a terroristas en su nación. Es un hecho objetivo, demostrable y claro. Hasta el 11-S, se podía hacer la vista gorda. Desde el 11-S, hay que desenmascarar las acciones de encubrimiento o protección porque se ha desencadenado una guerra mundial no convencional contra el terrorismo. Afganistán es la primera batalla. Bush II ha anunciado que después vendrán otras acciones militares hasta extraer de sus madrigueras a todos los que, desde el terrorismo, comprometen la paz mundial.

Además de detener a terroristas del fundamentalismo islámico, España tiene que presentar a la evidencia norteamericana cómo los terroristas de Eta reciben encubrimiento, cuando no otras cosas, en Cuba, Venezuela o Uruguay, por citar tres ejemplos. Se acabó la época de las contemplaciones. Chávez tiene que someter su demagogia altanera a las exigencias de la guerra contra el terrorismo.

Teoría y práctica
Por Ramón Pi ABC 23 Noviembre 2001

Teóricamente es irreprochable decir que existen Estados que amparan, cobijan y protegen el terrorismo, como lo es el afirmar que hay Estados que amparan, cobijan y protegen la delincuencia fiscal organizada. Pero una cosa es hablar en términos teóricos, y otra es establecer de hecho un sistema practicable de persecución de esos Estados: es muy complicado articular una legislación internacional al respecto, respaldada además por la indispensable fuerza coactiva que asegurase su cumplimiento; y también es impensable que los intereses políticos vayan a quedar al margen.

Este modo justiciero de enfocar estos asuntos es lo que podríamos denominar un ejercicio de política recreativa, para pasar el rato, pero no para ponerla en práctica.

Me temo que con la famosa lista de organizaciones que apoyan el terrorismo en Europa puede suceder algo parecido. Todos sabemos que Batasuna habría de ser uno de los primeros nombres de una lista así. Sin embargo, Batasuna se aprovecha del sistema de libertades en que desarrolla su actividad repugnante, y llega a presentarse a las elecciones y a cobrar el dinero público destinado a los partidos y coaliciones con presencia en los órganos representativos.

En estas condiciones, me parece bastante difícil que esta lista sirva para algo más que para intentar el descrédito ante la opinión pública de las organizaciones que la integrasen. Todos sabían que Al Capone tenía asesinos a sueldo, pero fue a la cárcel por no pagar impuestos. Por su organización mafiosa nunca se le echó el guante, entre otras cosas porque tenía jueces y policías comprados o amedrentados. Esto pasa en las sociedades libres, en las que se procura desterrar toda arbitrariedad: notas que definen un Estado de Derecho. Habrá que seguir pensando cómo los decentes pueden y deben defenderse, decentemente, de los indeseables.

El aislamiento del nacionalismo vasco
Ignacio Villa Libertad Digital 23 Noviembre 2001

La refundación de la nueva Internacional Demócrata de Centro nos deja una novedad, como es el aislamiento internacional del Partido Nacionalista Vasco. Lo cierto es que la reunión de la Ciudad de México ha servido para constatar que nadie se ha acordado del PNV. Un año después de su expulsión de la Internacional Demócrata Cristiana en Santiago de Chile, los nacionalistas vascos han pasado al olvido. El PNV definitivamente se ha quedado solo y abandonado en los foros internacionales. En este sentido, importantes dirigentes del PP reconocen que los atentados del 11 de septiembre y la ofensiva internacional en contra del terrorismo han favorecido estos cambios en las actitudes y en las posiciones de algunos partidos y gobiernos que, hace meses, siempre dejaban un puerta de escape para el apoyo a los nacionalistas vascos.

En este ambiente de repulsa internacional hacia aquellas formaciones políticas que, como el PNV, ofrecen una cobertura al entorno terrorista por su falta de respuesta y por su coincidencia en los mismos objetivos, llama la atención la suavidad con que el nacionalismo catalán trata a sus colegas vascos. El líder de Unió Democrática de Cataluña, José Antonio Durán Lleida, presente también en la Internacional de Centro, ha insistido que el PNV debe volver a la IDC y que él va a trabajar para que ese regreso sea efectivo cuando sea posible. Un claro capote a sus colegas nacionalistas en un momento en el que a nadie se le ocurre dudar sobre la contundencia en la lucha antiterrorista. Una actitud la del nacionalismo catalán poco entendible, más cuando en uno foro internacional de estas características la unanimidad ha sido total.

De todas formas, este aislamiento, esta soledad, este abandono del PNV en una Internacional de la que ha sido fundador debería servir a sus dirigentes para reflexionar sobre un necesario cambio de actitud. No tiene sentido que todos estén equivocados menos ellos. No tiene explicación que, cuando medio mundo condena con claridad el terrorismo y planta cara a los terroristas, el PNV mantenga esa situación en la que de forma indirecta presta una cobertura política y social a todo el entorno etarra. José María Aznar deja Ciudad de México como presidente de la nueva Internacional Demócrata de Centro y con el objetivo de relanzar esta institución, pero objetivamente Aznar se lleva de este encuentro la realidad del aislamiento internacional del PNV. No es palabrería, es cierto que el nacionalismo vasco se ha quedado descolgado en España y en el resto del mundo. En su mano está volver a la normalidad, volver al entorno democrático y dejar de jugar con fuego.


Gorila blanco en «The Wall Street Journal»
ANTONIO BURGOS El Mundo 23 Noviembre 2001

Muchos españoles están inundando de correos electrónicos la CNN, en el intento, quizá vano, de hacer ver a los señores de Atlanta que deben cambiar las denominaciones de origen de su cocacola informativa, de modo que dejen de nombrar a la ETA como «grupo separatista vasco» y le digan exactamente lo que son: «banda terrorista y asesina».

Si estos señores de la CNN supieran español, hasta estaba por mandarles unos versos de Juan Ramón Jiménez: "Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas,/que la palabra sea la cosa misma». La cosa misma es la Cosa Nostra de las Vascongadas, la mafia asesina que los americanos no quieren mentar por su nombre.

Esta indignación de muchos internautas españoles, que cada noche recoge en su programa Manuel Antonio Rico, dicen algunos de esa calaña filoetarra que es una campaña orquestada. O sea, que Manuel Antonio Rico ahora es Von Karajan y que los que por escrito nos hacemos eco de la indignación de los comu- nicantes cibernéticos somos por lo menos directores de la Sinfónica de Bollullos del Condado. Pero no todo el monte de la CNN, Reuter, Associated Press, The New York Times y The Washington Post es orégano de mitificación separatista de asesinos.

Hay un corresponsal en Madrid que ha logrado que su periódico, más americano que el «In God we trust», llame a la ETA por su nombre. El diario no es la hojita parroquial que lee el lehendakari de Oklahoma, sino nada menos que The Wall Street Journal. Gracias a la profesionalidad de Keith Johnson, su delegado en Madrid.Miren cómo Johnson se abría de capa en su crónica del pasado día 8: «El mundo puede haber cambiado desde el 11 de Septiembre, pero el grupo terrorista vasco ETA, no». Ole, Johnson. Así podía dar hasta una docena de ejemplos, como cuando se echó la muleta a la izquierda y dijo que el terrorismo «local» de la ETA era exactamente igual que el terrorismo «global» de Al Quaeda.

Y como dicen los que sabemos que todo esto del aislamiento semántico de los terroristas es una campaña orquestada, pues ofrezco mi violín de concertino y sugiero a los muy constitucionales comunicantes que le están leyendo la cartilla a la CNN que feliciten ahora al señor Keith Johnson como loable gorila blanco del zoo informativo americano. Pueden felicitar a este defensor de la libertad de la palabra en el buzón electrónico Keith.Johnson@wsj.com.   www.antonioburgos.com

«No se pueden esperar otros 20 años hasta tolerar que en el País Vasco se pueda ser español»
Corcuera reprocha al PSOE su falta de solidaridad y dice que ha perdido niveles de libertad «acojonantes»
Juan Carlos Rodríguez Ibarra sigue hablando claro, ayer dió muestras de ello en el Club Siglo XXI donde rodeado de las más variopintas personalidades del socialismo ¬hasta ayer nadie había logrado reunir a Felipe González y a Alfonso Guerra con Barrionuevo y Corcuera ¬ levantó la voz contra Eta y, porque no, contra el PNV. A ambos advirtió que «han dejado de ser un problema para España para convertirse en un problema del Estado Federal Europeo». Es de los que creen que no se pueden esperar otros 20 años torelando que en el País Vasco «no se pueda ser ni español ni europeo».
Esther L. Palomera - Madrid.- La Razón  23 Noviembre 2001

Felipe González, Alfonso Guerra, José Barrionuevo, «Chiqui» Benegas, José Acosta, Francisco Fernández Marugán, Juan Fernando López Aguilar, Trinidad Jiménez... Las más variopintas personalidades del nuevo y el viejo PSOE coincidieron ayer durante la conferencia del presidente extremeño, con la que una vez más dió muestras de que no tiene pelos en la lengua.

Tras una laudatoria presentación de José Luis Rodríguez Zapatero, que se deshizo en elogios hacia Rodríguez Ibarra, el «barón» más polémico del PSOE, habló del PNV, de Europa, de globalización y de lo que le vino en gana. Eso si, ni era el momento de hacerlo sobre su partido ni sobre guerras internas.

En compensación se cebó con el problema vasco y dibujo el siguiente escenario: «Europa se convierte en un Estado federal, con moneda común, ejército común y política social común». En él, el terrorismo vasco sería un pequeño problema en una pequeña parte de la federación. «Los servicios secretos de la federación ¬espetó¬ terminarían con Eta en un mes, tal y como lo hicieron con éxito por cierto, en otras partes partes de Europa, y sin el riesgo de ser denunciados por políticos vengativos y enviados a la carcel por jueces sin sentido de Estado».

El primer dardo envenenado iba dirigido al PP. El siguiente lo preparó para el PNV, a quién metió en el mismo saco que a Eta y a todo su entorno para advertirle que «en un estado federal europeo dejarían de ser un problema en unos meses».

Y a quienes no estén dispuestos a trabajar por esta vía, Rodríguez Ibarra les retó a que tengan el coraje de sentar a los terroristas «en una mesa de diálogo y déseles el ultimátum que permita saber si abandonarán las armas o continuarán en su carrera asesina. Y actúese en consecuencia con el pronunciamiento de los terroristas. Ya no podemos esperar otros 20 años tolerando que en el País Vasco no se pueda ser español, ni europeo ni ciudadano del mundo».

«Hostias mediáticas»
Ya en la cena posterior a la conferencia y con un Ibarra absolutamente entregado a la causa de la dirección federal, fue el ex ministro José Luis Corcuera el encargado de poner la nota de color. Arremetió contra Zapatero y los suyos no sólo por su política de pactos, sino también por «las hostias mediáticas que reciben a cambio» y, como no, por su falta de solidaridad con la vieja guardia procesada. «De qué vale la solidaridad sino se practica dentro» , se preguntó Corcuera para acabar sentenciando que «estamos tan acojonados con los titulares que hemos perdido niveles de libertad política acojonantes».

Desconcierto fiscal
Fernando González Urbaneja La Estrella 23 Noviembre 2001

Una semana atrás aludía en esta misma columna a la credibilidad en la ejecución presupuestaria de los gobiernos del PP, sin olvidar que la etapa Solbes apuntó buenas maneras en ese sentido tras el desastre Solchaga, pero los últimos días la obcecación de Hacienda para incrementar el impuesto sobre las gasolinas supone la de arena, el paso atrás en la seriedad y coherencia tributaria del actual Gobierno. Se podría entender que los socialistas se empeñen en subir los impuestos e incluso incurrir en deslices de (a) justicia redistributiva con argumentos finalistas para justificar una elevación de los tipos impositivos. Pero que sean los populares, liberales de centro, los que se meten en esos charcos, llama la atención. Quizá sea la adscripción democristiana de Aznar la que le desliza por esos derroteros, pero bueno sería que alguien haga un papel, llame la atención y les lleve a recapacitar sobre tan malos pasos.

La nueva frontera en la financiación autonómica ha mejorado levemente la insoportable situación anterior pero conduce inexorablemente a un mosaico fiscal complejo y diverso, con facultades repartidas en todos los ámbitos, central, autonómico y local, y con más confusión de la necesaria y deseable para que los impuestos funcionen.

Aceptado el galimatías que impone el actual modelo autonómico, abierto y aleatorio, lo que es menos aceptable es que un gobierno que prometió rebajar l a presión fiscal y avanzar en la simplificación del sistema se lance en tromba por el camino contrario.

La presión fiscal ha crecido durante los últimos seis años, con Aznar se pagan más impuestos: es un hecho objetivo que no cabe atribuir a la coyuntura, sino a incrementos ciertos en la recaudación indirecta. Y no objetaría las decisiones tomadas en ese sentido, sino más bien que no hayan sido seguidas de otras conducentes a recortar la presión fiscal o a la eliminación de algunos impuestos indeseables. Por ejemplo, incrementar la fiscalidad sobre gasolinas, alcoholes o tabacos y simultáneamente suprimir el impuesto de sucesiones y el de actividades económicas o recortar el de trasmisiones entraría dentro de la lógica el buen sentido y las promesas e intenciones del Gobierno. Pero incrementar un impuesto especial tan eficaz como el de hidrocarburos para financiar un poco más de gasto (aunque sea el sanitario) evidencia que los rectores de Hacienda han perdido el rumbo, se hacen trampas en el solitario.

La presión fiscal sube en España , lo señala un informe reciente de la OCDE, más que en otros países del área. Una explicación podría ser que ello se debe a que partimos de una posición más baja que los otros, pero no creo que los populares se atrevan a sostener esa posición. Por eso es quizá más sorprendente que no haya explicaciones, que sólo silencio o desdén sea la respuesta de hacienda ante una gestión tributaria que abunda en las sombras más que en las luces. Lástima, porque han tenido la oportunidad de mejorar el sistema impositivo y no han querido o no han sabido. FG.urbaneja@terra.es

Chávez cobija en Venezuela a 40 terroristas de Eta y se niega a entregarlos a España
El presidente venezolano, Hugo Chávez, al igual que su aliado el dictador cubano. Fidel Castro, permite que los etarras disfruten de libertad de movimiento y plenos derechos. A seis de ellos se les imputan delitos de sangre
«Venezuela, como país hermano, conociendo lo que es la realidad del terrorismo, debería agilizar la localización y la puesta a disposición de la Justicia española de los etarras que residen allí y que están acusados de numerosos asesinatos; el Estado español ya les ha remitido la documentación correspondiente». Juan Carlos Rodríguez Segura, abogado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), está personado en los sumarios que, en la Audiencia Nacional, se siguen contra alguno de los pistoleros que se esconden en la citada nación iberoamericana, donde disfrutan de libertad de movimientos y gozan de todos los derechos, incluido el de viajar al extranjero siempre que se lo comuniquen a las autoridades.
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 23 Noviembre 2001

Venezuela y Cuba son los únicos países del Iberoamérica que, hasta ahora, no han colaborado para que los terroristas de Eta que se esconden allí sean juzgados en España. La AVT, gracias a investigaciones periodísticas realizadas en 1994 y 1996, presentó una serie de escritos en la Audiencia Nacional en los que se pedía la reapertura de sumarios que estaban cerrados y, lo que es más importante, que se solicitara la localización y posterior extradición de los etarras que aparecían como imputados en esos casos.

En Venezuela residen unos cuarenta etarras o colaboradores de la banda. La mayoría de ellos llegaron procedentes de Argelia en 1989, cuando fracasaron las negociaciones que el Gobierno de Felipe González mantuvo con Eta en el país africano, aunque otros arribaron procedentes de Francia, por deportación, y de Panamá, cuando EE UU invadió este país. Los terroristas viven desde entonces, sin ningún problema, en esta nación americana pese a que algunos de ellos están imputados en gravísimos delitos cometidos en España.

La callada por respuesta
El letrado Rodríguez Segura subraya que «durante años, el Estado y la Justicia españolas, salvo contadas excepciones, no habían iniciado los correspondientes procedimientos para solicitar la extradición de estos etarras ni se habían realizado unas investigaciones previas para su localización». Las solicitudes presentadas por la AVT en 1996 no han prosperado. «Desconocemos cual ha sido su posible tramitación en Venezuela ya que las autoridades de este país no han contestado, al menos a nivel judicial», agregó. Tuvieron que ser las citadas investigaciones periodísticas, según subraya el letrado, las que permitieran plantear ante la Justicia y la opinión pública el problema que suponía que varios países de Iberoamérica ¬Cuba, Venezuela, Uruguay y México­se hubieran convertido en «santuarios» para los terroristas. México y Uruguay reaccionaron y entregaron, y lo siguen haciendo, etarras a España. Cuba y Venezuela prefieren mirar para otro lado.

El problema para que Venezuela se pueda sumar a los países que colaboran con España en la lucha contra el terrorismo estriba en la importante e influyente colonia vasca que reside, desde hace muchos años, en esta nación. Son los nacionalistas del PNV los que, de alguna manera, controlan a los residentes vascos y los que han impedido dicha colaboración. Da igual que los etarras hicieran pasar un mal rato al entonces lendakari, José Antonio Ardanza, cuando estuvo allí. Las posibilidades de conseguir la extradición de un pistolero de la banda parece, al menos por el momento, imposible. Y lo más grave es que el tiempo pasa, y los delitos que cometieron los etarras están prescribiendo, según subraya Rodríguez Segura.

La AVT está persona en numerosos sumarios de pistoleros que viven en Venezuela como el de Jesús Ricardo Urteaga Repollés, al que se relaciona con el asesinato de Jaime Arrese, dirigente de la UCD, el 23 de octubre de 1980.
José Martín San Sebastián, al que se imputa la muerte de Ramiro Quintero, el 2 de octubre de 1978.
José Lorenzo Ayestarán, por los asesinatos de José Ángel Martínez Trelles, 9 de noviembre de 1983; Manuel Hernández Seisdedos, el 26 de noviembre de 1981, y Antonio Recio Claver, inspector de Policía, el 23 de marzo de 1979.
Miguel Ángel Aldana, al que se le imputan los asesinatos de Lisardo Sampil,el 30 de diciembre de 1978; Antonio Pérez García, el 17 de mayo de 1979; y el de Adolfo Vilariño Doce, el 30 de septiembre de 1979.
Eugenio Barrutiabengoa, con un amplio historial delictivo a sus espaldas: asesinato, el 26 de junio de 1980, de los agentes de la Guardia Civil Justino Guindós, Elio López y Julio Muñoz; el de Ignacio Lasa, el 6 de diciembre de ese año; el de Germán González, el 27 de octubre de 1979; y el de Juan Manuel García, 23 octubre de 1980; y Aurelio Prieto, 21 de noviembre de 1980.
Y Juan Carlos Arriarán, al que se le acusa de la muerte de Luis Domínguez Jiménez, el 25 de enero de 1980.

Ocasiones desperdiciadas
Venezuela ha tenido dos magníficas ocasiones para entregar a dos de estos presuntos asesinos a España. La primera se presentó en mayo de 1996, cuando fue detenido, en la empresa Magefesa de Caracas, en la que trabaja y era en ese momento jefe de almacén, Eugenio Barrutiabengoa.

El tratado de extradición vigente entonces impedía la entrega de un individuo por haber cometido delitos «políticos». Sin embargo, establecía explícitamente que en ningún caso se considerarán delitos políticos los magnicidios y los actos terroristas, como los atentados contra la vida y la libertad de las personas, el rapto, la toma de rehenes, el secuestro arbitrario y la utilización de explosivos. Barrutiabengoa está acusado de haber cometido de algunos de estos delitos entre 1979 y 1980, cuando pertenecía a los Comandos Autónomos Anticapitalistas de Eta.

Este individuo llegó a Venezuela deportado desde Francia junto a otros cinco terroristas, entre ellos su mujer, María Ángeles Artola. Ya en 1990, permaneció detenido en Caracas durante cuarenta días, en virtud de una orden cursada por la Audiencia Nacional de Madrid por tres sumarios. En aquella ocasión, el Gobierno español no formalizó la solicitud de extradición por «motivos políticos», según reconocieron en su momento fuentes fiscales españolas.

Al final, Barrutiabengoa permaneció detenido, en mayo de 1996, tan sólo veinticuatro horas. El Gobierno venezolano concluyó que su arresto había sido «indebido» ya que que Interpol «no tiene competencias ni legitimidad» para realizar este tipo de acciones. Asimismo, el Ejecutivo alegó un problema burocrático al afirmar que a la petición española de extradición le faltaba «alguna legalización» y que solicitaría por conducto diplomático que se subsanase ese defecto de forma. No parece que el problema se haya «subsanado» porque el etarra sigue plácidamente allí para escarnio de los familiares de sus víctimas.

Lo de que los etarras estén detenidos tan sólo 24 horas parece ser norma en Venezuela, ya que ése fue el período en que permaneció arrestado Aldana Barrena en abril de 1999, pese a que España reiteró entonces la petición de extradición.
Este individuo fue detenido en el aeropuerto de Caracas con identidad falsa, cuando pretendía tomar un avión hacia Holanda.

Los ertzainas se ven «indefensos» ante la ofensiva de ETA y exigen más medios
400 afiliados de Erne piden en una asamblea más «convicción» Aplausos unánimes a un mando que denunció la deficiente organización
ÓSCAR B. DE OTÁLORA BILBAO El Correo 23 Noviembre 2001

«Estamos indefensos». «No nos sentimos respaldados». «Nuestra preparación es obsoleta». «Faltan medios para salir a la calle con convicción». Estas quejas fueron lanzadas ayer por decenas de ertzainas en una asamblea celebrada por el sindicato Erne en un colegio de Deusto y en la que participaron alrededor de cuatrocientos agentes. De manera unánime, los miembros de la Policía vasca reclamaron todo tipo de medidas especiales como vehículos blindados o chalecos antibala para defenderse de los atentados de ETA, así como una apuesta más decidida para hace frente a la banda.

En un principio, la reunión había sido convocada por Erne para analizar con sus afiliados los problemas causados por la acumulación de horas de exceso de trabajo de los patrulleros y los escoltas. El atentado del pasado martes en el Parque de Etxebarria, en el que dos agentes de Seguridad Ciudadana resultaron heridos al ser alcanzados por la explosión de una pancarta trampa, trastocó todas las previsiones de la central. «¿Para qué queremos el dinero si nos están intentando matar?», se preguntó en voz alta uno de los primeros ertzainas en intervenir en la sesión de preguntas. Su primera queja fue que desde hace más de dos años no ha participado en ningún curso de reciclaje ni ha acudido a la Academia de Arkaute para realizar prácticas de tiro.

«Todo tiene un límite»
La asamblea se desarrolló en un ambiente de rabia contenida. La única intervención aplaudida fue la de un mando que criticó ante todos los agentes la actual forma de trabajo de la Policía vasca. «Los que estáis aquí que os haya tocado trabajar conmigo ya sabéis que he hecho todo lo posible por vosotros, pero todo tiene un límite. Tenemos una estructura que no funciona y todos la conocéis». Tras pronunciar esta frase y criticar algunos puntos concretos de los dispositivos diarios de la Policía vasca, el oficial abandonó la sala. Mientras cruzaba el local, los ertzainas le aplaudieron.

En otros momentos, algunas exigencias específicas de seguridad provocaron el debate entre los policías. Uno de los afiliados reclamó una mayor presencia en la calle de la Brigada Móvil, la unidad especializada en el control de las algaradas. «Yo soy un ‘currito’ como tú», le respondió un agente antidisturbios , «y hace tiempo que no se revisa nuestra preparación. Además, salimos a la calle sin confianza, con el temor que que nuestros mandos no nos respalden», protestó.

Otros ertzainas recordaron como algunos comandos desarticulados este verano conocían las matrículas de los coches camuflados, muchos de ellos, empleados para reconocer el terreno en algunos avisos y así evitar emboscadas. Los coches ‘quemados’ aún se emplean, denunciaron.

Una de las quejas más generales se lanzó contra la unidad de asuntos internos del cuerpo. «Cada cierto tiempo descubrimos un coche que nos sigue y luego comprobamos que se trata de nuestros propios compañeros que nos controlan. Esta no es forma de trabajar. Parece que no confían en nosotros», se dolió amargamente una ertzaina.

El PP cree que «algo falla» en la educación ante la adhesión del sector a una huelga de EH
O. BARRIUSO BILBAO El Correo 23 Noviembre 2001

El portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda, denunció ayer que «algo está fallando» en el sistema educativo en Euskadi tras conocer los datos de adhesión de los empleados de la Administración Pública vasca a la huelga general convocada por EH el 27 de enero de 2000, facilitados por el Gobierno vasco a requerimiento de su grupo.

Según estas cifras, 2.807 funcionarios secundaron el paro, convocado para exigir el acercamiento de los presos. De ellos, casi el 90% pertenecía a Educación -2.452, alrededor de un 20% de la plantilla adscrita al departamento-, otros 165 a la Administración General, 182 a Osakidetza y ocho a Justicia. En la Ertzaintza el seguimiento de la huelga fue nulo.

Barreda consideró que la «absoluta descompensación» en la adhesión por sectores debería «mover a la preocupación» al Ejecutivo vasco y se preguntó «en manos de quién dejamos la formación en valores de nuestros hijos» ante la «abultada» participación del profesorado en una huelga «política». «Algo se está haciendo mal y se lleva haciendo mal muchísimos años», resumió.

«Harry Potter» en catalán
Cartas al director ABC 23 Noviembre 2001

RESULTA que, según la «Plataforma per la Llengua», el hecho de que la Warner se niegue a doblar la película «Harry Potter» al catalán es una vulneración de los derechos de los ciudadanos de Cataluña a escuchar a este personaje hablando en catalán y, por tanto, de los Derechos Humanos. ¿No es mayor la conculcación de esos Derechos Humanos que tanto airean, el impedir que los niños castellanohablantes residentes en esta región reciban la enseñanza en su lengua materna, el español, o el no poder encontrar trabajo si no se conoce el catalán, o que se cierren emisoras de radio hasta que sus directores accedan a emitir una parte importante de su programación en catalán?  Aurora Navarro Martín. Seo de Urgel (Lérida).

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