AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 28 Noviembre   2001
#¿Imita el País Vasco al Titanic?
Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 28 Noviembre 2001

#Cerco económico a Batasuna y ETA
EDITORIAL Libertad Digital 28 Noviembre 2001

#Balza es culpable
Enrique de Diego Libertad Digital 28 Noviembre 2001

#Olé, Urdaci
ANTONIO BURGOS El Mundo 28 Noviembre 2001

#Un burka en el corazón
TONIA ETXARRI El Correo 28 Noviembre 2001

#Los frutos del terrorismo
José Luis Manzanares La Estrella 28 Noviembre 2001

#Vil asesinato
Cartas al Director ABC 28 Noviembre 2001

#Socialistas vascos editan los discursos de Buesa contra la autodeterminación
MADRID. ABC 28 Noviembre 2001

#Las subvenciones al mundo de Eta
Editorial La Razón 28 Noviembre 2001

#Balza dimisión
Román CENDOYA La Razón 28 Noviembre 2001

#Ertzaintza: Esto no pasa en Oklahoma
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 28 Noviembre 2001

#Batasuna
Juan Alberto BELLOCH La Razón 28 Noviembre 2001

#Guerra de lenguas
Breverías ABC 28 Noviembre 2001

#Bruselas arrincona el uso del español como lengua de futuro en la UE
BRUSELAS. Alberto Sotillo, corresponsal ABC 28 Noviembre 2001

#La manía lusista en Galicia
Pío Moa Libertad Digital 28 Noviembre 2001

#Ibarreche reparte más de 400 millones entre publicaciones abertzales sin apenas difusión
M. R. Iglesias - Madrid.- La Razón 28 Noviembre 2001

#Admitido a trámite un nuevo recurso contra el reglamento del catalán de la Rovira i Virgili
LALI CAMBRA Tarragona El País (Cataluña) 28 Noviembre 2001

¿Imita el País Vasco al Titanic?
Por Carlos MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 28 Noviembre 2001

El insumergible Titanic naufragó mientras la orquesta de a bordo, con admirable y solícita flema británica, interpretaba en la cubierta, cada vez más escorada, música galante y piadosa a fin de tranquilizar y consolar a los inminentes ahogados, último presente de aquel lujo habitual para el pasaje más distinguido. En el Titanic pocos vieron el iceberg hasta que se les echó encima; los encargados de la navegación se dedicaban a otros menesteres. De modo semejante, buena parte de la opinión pública vasca intenta como sea distraer la mirada del enorme iceberg que se les viene encima y echará su barco a pique si la oficialidad al mando no lo remedia. Pero la oficialidad no está por la labor. Niega que haya icebergs y asegura que lleva el buque insuperable y arrogante a las playas de Bora-Bora, mal que les pese a los agoreros que viajan en tercera. En lugar de naufragios, prefieren otros temas: los derechos históricos, los carriles para bicicletas o el concurso de quesos de Ordizia, que, para mayor oprobio, un frío inoportuno ha estropeado estos días. Para comprobarlo, basta con echar una ojeada a buena parte de la prensa vasca los días sin atentado y prestar oídos a las celebridades locales -cocineros, futboleros, cultureros, nacionalistas, etcétera-. De creerles, lo único que nos llevará a buen puerto es fingir normalidad.

¿Lleva la sociedad vasca el camino seguido por el Titanic? Aunque el deterioro de la situación no puede sorprender a ningún observador honrado y competente -y no digamos ya a los propios ciudadanos vascos-, puesto que la huida hacia delante que significó la estrecha victoria nacionalista en las elecciones autonómicas anunciaba el empeoramiento inevitable provocado por su delirante ceguera, lo cierto es que la evolución a peor se está acelerando estos días. En el mar del entorno, oscuro y en calma, flotan multitud de icebergs fantasmales. Pero en el barco no quieren verlos.

Ni escuchar a quien avisa. Al asesinato del juez José María Lidón y el consiguiente movimiento de inquietud y protesta en la magistratura, hace tiempo acosada y extranjerizada por la opinión abertzale, le ha seguido el insólito pronunciamiento de los empresarios dirigidos por José María Vizcaíno, advirtiendo al Gobierno vasco de las nefastas consecuencias económicas de su política de negación de la realidad (lo decía Ibarretxe, ¿recuerdan?: «Como aquí no se vive en ninguna parte». Ni tampoco se asesina como aquí, hay que contestarle). El viernes, el asesinato de dos ertzainas en Beasain, perpetrado por una ETA que sueña volver a la matanza de los años ochenta, sacaba a la luz el profundo malestar de los sindicatos policiales vascos, lindando con la rebelión contra la consejería de Balza. Dos días antes del doble asesinato, Basta Ya organizó en San Sebastián una rueda de prensa donde, entre otros anuncios que incluían el aviso de que centenares de ciudadanos que están en las listas de ETA no han sido advertidos por Interior, se anticipaba -pudiera decirse que proféticamente de no ser una profecía tan obvia- que la conjunción de torpeza del Gobierno vasco, doble juego nacionalista y maldad terrorista ha convertido a la inseguridad en el primer problema jurídico, policial y económico del País Vasco. El aviso fue despreciado por la prensa nacionalista e ignorado -por cierto- por buena parte de la nacional. Los icebergs sólo son noticia cuando se choca con ellos.

Profecías obvias, en efecto: lo que está ocurriendo en el País Vasco no puede ser más sencillo ni más grave. El Estado de Derecho está en crisis: ¿existe en un territorio donde jueces y fiscales hacen las maletas o deben vivir, si se quedan, encerrados en la pesada burka impuesta al ciudadano escoltado, de casa al trabajo y sin libertad de movimientos, compensados con extras económicos que reconocen de modo vergonzante esa excepcionalidad? ¿Cómo se defiende el Estado de Derecho en un país donde los policías, muchos de los cuales viven fuera porque no pueden ni garantizar la seguridad de sus hogares, amenazan con encerrarse en las comisarías para que los terroristas no les tiendan emboscadas? ¿Quién impondrá las leyes más elementales cuando una llamada de auxilio tarde en ser atendida el triple de lo normal porque la máxima prioridad de la Policía es protegerse a sí misma? ¿Deberán encargarse de estas cosas los concejales sin remuneración ni pagas extras, los colectivos cívicos sin medios, los periodistas y profesores que figuran en las listas para el próximo atentado?

Y a la crisis evidente del Estado de Derecho se añade la amenaza al Estado de Bienestar, advertida por el empresariado, sistemáticamente extorsionado -como el tendero de la esquina, el dentista y el quiosquero- por la misma banda que ahuyenta y mata a los jueces y policías que deberían impedirlo. Lamentablemente, no parece que esa parte de la ciudadanía vasca que viaja en primera, se niega a ver icebergs o los confunde con los cubitos de hielo del gin-tonic, reaccione contra el secuestro de la igualdad, la seguridad y la libertad. Es imposible decirles más de lo que ya se les ha dicho, aunque sea posible repetirlo más veces desde tribunas más temidas por ellos.

Quizás esa ciudadanía nada ciudadana despierte si explicamos con detalle que la prosperidad acompaña a la democracia, y que sin ésta no hay prosperidad, ni siquiera para los indiferentes. Si la dignidad no les importa y si la compasión por las víctimas les parece extraña, peligrosa o vergonzante, en cambio su tren de vida les importa mucho. Expliquémosles que ese barco que tanto adoran amenaza con hundirse. Que la oficialidad que aplauden es estúpida e incompetente, que la tripulación es asesinada y que los maquinistas, extorsionados, tiran la pala y la toalla. Que al hundimiento de ese Estado de Derecho que menosprecian seguirá inevitable el del Estado de Bienestar que los insensatos creen eterno, particular y seguro. Que en el fondo del mar les espera el paraíso abertzale, lleno de buques hundidos e incontables tiburones insaciables.

Cerco económico a Batasuna y ETA
EDITORIAL Libertad Digital 28 Noviembre 2001

El acuerdo de PP y PSOE en el Senado para impedir por ley que terroristas etarras condenados en firme puedan reciclarse como representantes democráticos en las listas batasunas sólo plantea un problema teórico: por qué no se ha hecho antes. Como sucede con todas las iniciativas legales y sensatas que se han emprendido después del 11 de Septiembre, lo que sorprende es comprobar la terrible parálisis que ha aquejado a los países víctimas del terrorismo, incapaces de superar una suerte de complejo de ilegitimidad de la democracia para actuar de forma especial y específica contra la estructura real del terror revolucionario y no sólo contra sus manifestaciones últimas: el asesinato o el secuestro.

El origen totalitario comunista o comunista/nacionalista de los años setenta y ochenta —IRA, ETA y ETA p-m, Brigadas Rojas, Banda Baader Meinhoff, tupamaros, FARC, ERP, ELN, FMLN, Sandinistas y un largo etcétera— le permitió encontrar valiosísimos aliados en la judicatura y la política occidentales —tanto en Europa como en América— cuyo sistema político no pocos políticos, periodistas y jueces buscaban también destruir, y por razones similares a las de los terroristas. Una alianza, a veces tácita y a veces obscenamente expresa, ha permitido que los etarras contaran para su protección con la izquierda francesa en los ámbitos judiciales y gubernamentales, que los terroristas colombianos contaran con la complicidad de la izquierda española y a veces de la derecha, que la URSS, la RDA y Cuba camparan a sus anchas como padrinos de cualquier terrorismo antiliberal, antidemocrático y antioccidental. Y, como puede constatarse todavía hoy, que en muchos medios de comunicación se diera trato de favor al terrorismo hasta el punto de mentir desvergonzadamente en la definición de los grupos criminales, presentados como “rebeldes”, “activistas” y hasta “luchadores por la libertad”. Por cierto que los medios españoles, empezando por RTVE, siguen siendo la avanzadilla de esa manipulación en favor de todos los terrorismos antiamericanos y antijudíos, que suelen ser los mismos. Desde Colombia a Palestina, pasando por Afganistán.

Ha bastado sacudirse el complejo para empezar a descubrir el ilimitado arsenal de armas legales y democráticas que pueden asfixiar la vida real de los entramados terroristas. Si los jueces parten de que ETA es mucho más que unos pistoleros, y de que no habría criminales sin estructura legal, financiera y política que los respaldase, avanzarán más rápidamente en la lucha contra el terror. Y si los representantes democráticos del pueblo español empiezan a actuar en serio contra todos los afluentes del turbión del terrorismo utilizando la legalidad y el ingenio —además de enmendar la abulia cobarde del pasado— mejorarán sus posibilidades de supervivencia personal. Y hasta podrá decirse que se ganan el sueldo.

Balza es culpable
Enrique de Diego Libertad Digital 28 Noviembre 2001

Llegar a un acuerdo para mejorar la seguridad de los ertzainas es una buena noticia. La violencia etarra, por un lado, y por otro las estupideces contumaces de Balza —quien tuvo a los actuales asesinos por amigos— hacen urgente y necesario pasar de la vieja filosofía de policía inglesa a fuerzas de orden público en “territorio comanche”, es decir, batasuno. La broma pesada —ha costado muchos muertos— de que hay un conflicto político vasco... con el PP, no da más de sí. El País Vasco tiene un grave problema de orden público, con el último intento de imponer el totalitarismo por las armas y con zonas de exclusión donde no existe el Estado de Derecho. La libertad está amenazada.

En un momento, la consejería de seguridad vasca se sorprendió ante el llamativo porcentaje de policías que cobraban sus nóminas en entidades bancarias foráneas. Castro Urdiales se ha convertido en un lugar de residencia de policías vascos. La idea de una Policía instalada en el lugar, implicada en el entorno social, ha fracasado por un problema moral y conceptual: el PNV ha considerado siempre, en diverso grado, a los terroristas como aliados o como miembros de la misma familia, de la buena progenie nacionalista de Aitor, siempre mejores que los miembros de la saga constitucionalista. Con tal relativismo moral, es de lógica —aunque sea perversa— que los ertzainas hayan terminado siendo objetivo preferente, que carezcan de directrices adecuadas y que no se funcione con las imprescindibles medidas de seguridad: dirigir el Tráfico frente a una taberna de proterroristas es una forma de suicidio.

Puede decirse que los pactos, hilos directos y rollos inmorales entre el PNV y ETA empiezan a pasar por el número de policías vascos asesinados. Los dirigentes del PNV se esconden tras sus policías, que son quienes pagan los errores. De todo esto son culpales los peneuvistas, por sus mezquinas disquisiciones, por sus utopías falaces, por sus cobardías morales. De todo esto es culpable Balza. Es terrible, pero en la “guerra civil” nacionalista ahora se negocia con cadáveres de policías vascos enterrados con la ikurriña.

Olé, Urdaci
ANTONIO BURGOS El Mundo 28 Noviembre 2001

Acababa de arrancar el telediario de TVE de las nueve de la noche y conectaron con Pamplona, sólo con sonido sobre imagen fija de mapa de Navarra. Tras un tiroteo en un control rutinario, la Guardia Civil acababa de detener a un terrorista. La voz del corresponsal Gabriel Pérez, sobre la imagen del mapa, dijo textualmente que se trataba de un «liberado» de la ETA. Y fue entonces cuando le dije a Alfredo Urdaci un ole que debió de oírse en todo el barrio como cuando desde el bar donde tienen Vía Digital corean el gol del Real Madrid. Porque el presentador del telediario, sin inmutarse, que se veía que le salía del alma el hervor del agua del radiador, cortó el relato del informador y vino a decir:

Un momento... Has dicho «liberado», y de «liberado», nada, rico. Este terrorista detenido es un pedazo de asesino a sueldo de la banda terrorista ETA como la copa de un pino...

Ole, ole y ole, Urdaci. A ver si nos dejamos de mirar los burros volando de la CNN y de la agencia France Press y empezamos nosotros mismos a llamar a las cosas por su nombre. «Liberado» está muy bien para el Gara. Pero tal palabra, al menos en TVE y en RNE, debe tener traducción simultánea: «pistolero fijo de plantilla en la ETA». No es menor esta batalla del lenguaje que tenemos más perdida que el barco del arroz. Se empieza llamando «liberado» a un asesino y se termina como la Policía francesa, silbando El sitio de Zaragoza y mirando al techo cuando anuncian que el tal Olano va a dar un mitin. No, el mitin quien lo está dando es la Policía francesa, menudo mitin...

Ya que Urdaci demostró a bote pronto la claridad de ideas que se echa en falta en otros casos, no estaría mal que González Ferrari lo nombrara director del Departamento de la Lengua Española sin Complejos en RTVE. El día que consigamos que en Radio 5 no llamen «violentos», sino por lo menos aprendices de terroristas, a los niñatos que queman cajeros automáticos, será señal de la normalidad nominal que pedimos a la CNN y nosotros no cumplimos.Y si Europa Press deja de llamar «legales» a los asesinos fichados por la Policía, pues habremos conseguido aquí lo que pedimos a Reuter o a Associated Press. Porque puede darse el caso de que hoy, cuando Bush hable con Aznar sobre el acuerdo antiterrorista, le diga, pronunciando Aznar con acento en la "áz":

- Señor Aznar, tenemos que acabar con los violentos de la organización separatista...

- No son violentos ni grupo separatista, Jorge: son asesinos y banda de criminales. Ves mucha CNN...

- No, Yose Meri, yo haber aprendido a decir «violentos», «legales» y «liberados» viendo Chanal Intérnacional del Televisión Espaniola...

Un burka en el corazón
TONIA ETXARRI El Correo 28 Noviembre 2001

Seguramente tiene razón Javier Balza al creer que si los problemas internos de la Ertzaintza se airean, ETA se beneficia de ello. Pero convendrá el consejero en que lo que realmente fortalece a la banda es la existencia, en sí misma, de algunas anomalías en el Cuerpo. No hace falta airearlas porque, hasta hace poco, saltaron a la vista. Su polémica actuación contra los que protestaban por el atentado de José Ramón Recalde en contraste con la pasividad hacia los concentrados del entorno de HB que tenían permiso, indicaba que algo fallaba en el sistema de garantía del orden público, por ejemplo. O la concentración de quienes fueron a la sede de los socialistas vascos en Bilbao para llamarles «asesinos del euskera» y cuando los aludidos bajaron al portal para ‘dar la cara’, acabaron siendo amonestados por la Ertzaintza que abrió un expediente a Dimas Sañudo por manifestarse sin permiso. El mundo al revés.

Es cierto que ahora la Ertzaintza ha dado pasos adelante. De ahí que ETA, especialmente enfurecida desde la desarticulación del ‘comando Buruntza’, siga yendo a por ella directamente. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, hay que reconocer que el derroche de energía que algunos políticos del Gobierno vasco, incluido Madrazo, dedicaron este verano a denunciar «campañas orquestadas» contra la Ertzaintza fue un exceso. Y una torpeza porque mientras dirigían sus iras contra el PP, resulta que era ETA la interesada en acabar con nuestra policía. De esas cosas hablará Nicolás Redondo con Xabier Arzalluz en su próxima entrevista privada.

El ministro Angel Acebes anunció el lunes una intención presupuestaria de 500 millones de pesetas para invertir en seguridad de los jueces y , como en Euskadi somos ‘más chulos que un ocho’, Javier Balza dice que él ya se está gastando 5.000 millones. Los sindicatos se preguntan: «¿En qué se estarán empleando?» mientras soportan, en algunos casos, que se les diga que hagan sindicalismo y no política, mientras LAB o ELA pregonan que «somos una nación» (una reivindicación sindicalista donde las haya) y nadie se lo reprocha. Así las cosas, habrá que seguir ‘aireando’.

La imagen de la ciudadana de Mungia encarándose con Batasuna, haciéndose un hueco entre el consejero Sabin Intxaurraga y la senadora Inmaculada Boneta, impertérritos ante la escena, ha dado rienda suelta a comentarios perversos. En fin, que una mala tarde la tiene cualquiera. Lo importante es ir dando pasos contra ETA. El silencio, en algunos casos, resulta cruel. Habrá que atreverse a hablar. Cualquier cosa menos seguir con un ‘burka’ en el corazón.

Los frutos del terrorismo
José Luis Manzanares La Estrella 28 Noviembre 2001

El presidente Aznar ha levantado una gran polvareda al afirmar que la identidad de fines entre el nacionalismo democrático vasco y los etarras viene a legitimar a la banda terrorista. Como era de suponer, voces cualificadas del PNV rechazaron de inmediato que su programa político pueda verse condicionado por el uso que otros hacen de la violencia para lograr objetivos comunes. Un episodio más en la cotidiana ceremonia de la confusión que con insoportable monotonía se representa en esta piel de toro. Nos acostamos con los atentados de ETA y nos levantamos con las detenciones, condenas o extradiciones de etarras. Sólo las noticias del fútbol, entre el domingo y el lunes, nos dan un respiro frente a tanta y tan cansina información sobre la herencia, distorsionada o no, de Sabino Arana.

Los argumentos del nacionalismo llamado democrático son conocidos, pero esconden el dato esencial de que no estamos en presencia de un producto químicamente puro. Se trata de escoger entre la defensa de los propios ideales en un debate libre o aprovechar la desigual posición de los adversarios, acosados por unos terroristas convertidos en útiles pero molestos compañeros de viaje. Molestos, se entiende, por razones de imagen y quizá también porque repugnan sus métodos criminales, pero no tan molestos como para renunciar a las nueces de árbol apaleado, es decir, a que los defensores de la Constitución y del Estatuto de Guernica tropiecen con dificultades graves, si no insoslayables, para exponer su programa electoral o presentar candidatos en amplias zonas del País Vasco. Eso se llama jugar con una ventaja que desvirtúa cualquier proceso electoral. La falta de libertades en aquellas parcelas de la geografía española recuerda demasiado bien lo ocurrido cuando los nazis alemanes preparaban su asalto al poder. También en Euskadi hay una Kristalnacht, una Noche de los Cristales Rotos, sólo que espaciada a lo largo de los días, meses y años. Allí como aquí, las fuerzas de seguridad no llegan, o llegan tarde, cuando arden los comercios de los traidores a la patria.

Aunque las metas del nacionalismo democrático sean lícitas, su defensa sólo es admisible en el marco real de una convivencia civilizada, pacífica y dentro del respeto mutuo. El orden de los factores altera el producto en la solución del problema vasco. Lo primero es acabar con el cáncer del terrorismo, porque distorsiona el planteamiento democrático de cualquier demanda. Pero si para obtener aquel resultado se reclaman algunas de las concesiones políticas que exigen los etarras, se les está ayudando objetivamente. Entonces, los ciudadanos —también los más ingenuos— acaban sumando dos y dos ante el escándalo farisaico de quienes se han acostumbrado a nadar entre dos aguas. ¿Por qué no se aparcan las reivindicaciones comunes hasta la desaparición de la banda criminal? La unión sin matices contra esa lacra garantizaría su desaparición en un plazo no muy largo. Y a partir de ahí, el juego sería limpio.

Vil asesinato
Cartas al Director ABC 28 Noviembre 2001

Apenas unos comentarios sobre el último vil asesinato de dos policías vascos por parte de unos supuestos iluminados que dicen luchar por la libertad de las demás gentes del País Vasco. Han sido asesinados por cobardes mercenarios pagados por quienes tienen que mantener un «modus vivendi» difícil de desarraigar -vivir matando-, y sólo pueden conservar ese pírrico poder a través del miedo y de la muerte.

Lo suyo es una burda excusa, una patraña; sólo los más necios pueden pensar que les importa algo lo vasco, la independencia o la bandera de turno. ¡Pobre nacionalismo vasco! Lo siento de veras por ellos, lo siento por todos aquellos que todavía piensan que es posible un diálogo con unas personas -lo son, aunque nos pese- que sólo quieren mantenerse en el candelero, hacer su macabro negocio; obviando ideas, carcajeándose de la política y de los políticos, ignorando todo principio de carácter moral.

Cada asesinato supone un baldón increíble, cada muerte un abismo de horror. La prueba es tremenda para todos; pero nuestro testimonio consciente es necesario para la esperanza. Basta ya de espejismos, por favor, no podemos engañarnos por más tiempo, volver la espalda o solventarlo todo con una difunta retórica. Estamos ante un problema de ignorancia política por parte de muchos y de carencia moral por parte de no pocos. No existe nada en el mundo que pueda justificar el arrebatar a alguien la vida, el destrozar una familia.

Guillermo Urbizu. Zaragoza.

Socialistas vascos editan los discursos de Buesa contra la autodeterminación
MADRID. ABC 28 Noviembre 2001

Un grupo de militantes del PSE ha reeditado el discurso pronunciado por Fernando Buesa contra la autodeterminación durante un pleno del Parlamento vasco, celebrado en 1990, en el que se debatía una Proposición no de Ley que presentaron el PNV, EA y la desaparecida EE. Con esta iniciativa pretenden acabar con la confusión provocada por los sectores partidarios de una aproximación a las estrategias soberanistas del PNV.

Así, los promotores de esta iniciativa subrayan que «hay posiciones políticas que no son coyunturales. Los Socialistas Vascos hemos sostenido siempre que la Constitución zanjó el debate sobre la autodeterminación. Aceptar que pueda plantearse un referéndum sólo tendría sentido si asumiéramos que hubo un estadio vasco independiente, invadido por los españoles y en el que los vascos no hemos podido expresarnos con libertad. Sería plegarte ante una de las mentiras del nacionalismo».

En su opinión, recordar las palabras de Buesa es más oportuno que nunca. «Porque nunca como hoy había aparecido la autodeterminación tan ligada a un proyecto excluyente, que no busca otra cosa que la construcción de una nación de los nacionalistas donde los que no compartimos sus planes de «normalización» nos veríamos convertidos en una supuesta minoría étnica, ya lo han explicitado claramente: como alemanes en Mallorca», en alusión a unas declaraciones de Xabier Arzalluz. «Por eso el Estatuto y la Constitución, que Fernando defendió con tanto ardor hasta llamar a los vascos a la revuelta social democrática, son los grandes valladares que protegen nuestros derechos cívicos de los proyectos excluyentes y totalitarios».

MOMENTO CONSTITUYENTE
A continuación, se recoge el discurso de Buesa en el Pleno celebrado en 1990 sobre autodeterminación. «Es la autodeterminación misma -dejaba claro- la que rechazamos, sea cual sea el contenido que se nos quiera proponer». Asimismo, Buesa desbarataba la pretensión nacionalista de considerar «el principio de autodeterminación como sinónimo de libertad y democracia». «El planteamiento de autodeterminación de los pueblos que integran España, que incluía un eventual derecho de secesión o separación», recordaba Buesa, fue, en el momento constituyente de 1978 «expresamente debatido y rechazado».

En otro momento subrayaba que «los ciudadanos de la Comunidad Autónoma del País Vasco, como integrantes del conjunto del pueblo español, hemos afirmado nuestro legítimo sistema de convivencia cuando al establecer la democracia nos hemos dado una Constitución y un Estatuto de Autonomía». En su opinión, las formulaciones nacionalistas se hacían con una «profunda irresponsabilidad y deslealtad hacia el Estado democrático común».

En otro momento se preguntaba Buesa «¿dónde quedan?» las palabras que pronunció en 1978 el entonces diputado Xabier Arzalluz, cuando en la Comisión Constitucional del Congreso aseguró que «no hemos venido aquí, ni es nuestra misión, ni nos ha enviado nuestra gente a establecer -y que quede esto bien claro- un trampolín o una plataforma de más fácil secesión». Así las cosas, Buesa afirmaba que «los socialistas vascos defendemos la autonomía vasca, porque ésa es, y no otra, la vía que queremos para el futuro de nuestro pueblo». «Decimos hoy, y diremos mañana, sí al Estatuto para autogobernarnos, y siempre fidelidad, lealtad hacia el Estado democrático y autonómico que es España». «¿Creen ustedes de verdad -se dirigía a los nacionalistas- que el apoyo que prestan a la autodeterminación no será recogido por HB para volver luego a la calle, a seguir sosteniendo con más fuerza la causa de ETA?».

Las subvenciones al mundo de Eta
Editorial La Razón 28 Noviembre 2001

Una de las causas de la pervivencia del terrorismo en España es la permisividad, cuando no la complicidad, respecto al entramado «legal» de que dispone, tanto en el terreno político como en el ideológico o económico. Esa red indefinida se ha aprovechado, por un lado, de la falta de firmeza de legisladores y jueces nacionales y, por otro, de la simpatía de sectores nacionalistas hacia sus fines. Unos y otros han dado como resultado que un sector de la ciudadanía vasca se haya educado en la comprensión o cercanía a Eta, haya militado después en el radicalismo y haya derivado al terrorismo.

Los poderes públicos no son ajenos a este fenómeno. Ingentes subvenciones han ido y van a parar a sectores que, sin ser Eta específicamente, sí que tienen conexiones con esa banda, sí que preparan su caldo de cultivo, sí que defienden su actividad terrorista. Están camuflados en medios de comunicación, en asociaciones por el vascuence, en colectivos de «familiares» de presos, en movimientos ciudadanos, etcétera.

El Gobierno vasco ha sido pródigo en estas ayudas, porque cree que con ellas «hace país» y potencia su base electoral. Pero, en realidad, lo que logra es incrementar las filas de los más radicales, que son la base de Eta.
Pero decíamos antes que también hay responsabilidad de los poderes del Estado nacionales. No sólo se mantienen como legales organizaciones que han demostrado hasta la saciedad que son un todo con Eta, sino que alguna de ellas, camuflada en partido político, incluso cobra del Estado. Es la peor paradoja, contribuyentes asesinados que pagan a sus asesinos.

Por fortuna, una enmienda a los Presupuestos en el Senado impedirá que el brazo etarra Batasuna reciba dinero para financiar su intento de derribar al mismo Estado que le paga. Más vale tarde que nunca.

Balza dimisión
Román CENDOYA La Razón 28 Noviembre 2001

No es la primera vez que lo dicen. «No tenemos miedo, pero sí rabia por no poder combatirlos como es debido. Tenemos claro que nuestra misión es detenerlos. Lo malo es que no nos dejan». Murmuraba un ertzaina cerca del cadáver de su compañera tapado con una sábana. No les permiten detenerlos cuando son aprendices y a los meses son sus asesinos.

Quién sabe si Balza no habrá vuelto a repetir a sus amigos lo que les dijo en la sidrería de Vitoria justificando la no intervención de la Ertzaintza en Bergara. «No actuó porque lo único que consigues con esa intervención es ganar enemigos. Son borrokillas ( ) sus padres votan PNV y si los coges se cabrean» (LA RAZÓN 6 de junio). Por decirlo, por hacerlo y por la indefensión de sus agentes ¿¿Balza dimisión!!

No debería sorprendernos que el PNV y Eta estén negociando un nuevo Lizarra. Eta suele probar la convicción negociadora del PNV asesinando a objetivos que le sean próximos, como ya lo hicieron con dos afiliados a ELA en la negociación de Estella. Para más escándalo, en el estadio de Anoeta, con la Ertzaintza garantizando la seguridad del partido, se guardó un minuto de silencio por ¿un aficionado de la Real fallecido! País de miserables.

Ertzaintza: Esto no pasa en Oklahoma
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 28 Noviembre 2001

Este comentario no lo publicamos el día en que los sindicatos de la policía autónoma del País Vasco pidieron medidas de seguridad porque nada es más importante que la vida, y todos estábamos de entierros.
Parece ser que el Gobierno autónomo del País Vasco ha llegado al paroxismo con su Policía Autónoma, la mayor enfermedad posible en un cuerpo armado: ¿los policías necesitan escolta! Necesitan que les vigilen para dar la impresión de que ellos mandan sobre los de Batasuna y sobre los del PNV. En el entreacto de la comedia, los líderes nacionalistas lloran como plañideras (en la Grecia clásica pagaban a las mujeres para que llorasen alto, como Ibarretxe que siempre dice lo mismo: «los terroristas pagarán sus culpas». (Oiga, no será por usted).

Al final, la Policía Municipal dirige el tráfico porque en el cruce donde asesinaron a los ertzainas ¿¿hay una sede de Batasuna!!: en vez de detener a los asesinos, la Policía se asusta ¿Hasta cuándo aguantar esto?
Resulta dura la pregunta: ¿hay algún modo de denunciar ante el Tribunal de Defensa de los Derechos Humanos a los responsables del Gobierno vasco en materia de seguridad por negligencia y prevaricación? Se entiende que negligencia es la omisión de órdenes y prevaricación es tomar decisiones a sabiendas que son injustas (según cuentan los sindicatos policiales, hay decisiones injustas en favor de los terroristas).

En estos días, hemos descubierto que cientos de personas viven con sus familias fuera del País Vasco para decir que son vascos (por cierto, ¿dónde vive la familia del ex presidente Ardanza y él mismo?). Se llevan de Madrid a escoltas para cumplir las misiones que deberían hacer ellos, y ahora el Gobierno vasco pedirá al Gobierno cientos de millones de euros para mantener la seguridad de los que deben mantener la seguridad (los escoltas de los escoltas). Los asesinos corren a cara descubierta después de haber disparado, y los ertxainas ponen una sábana en los cadáveres con la cara cubierta por un verdugo. Ibarretxe no dimite: ¿se imagina alguien esta misma situación en Oklahoma?

Batasuna
Juan Alberto BELLOCH La Razón 28 Noviembre 2001

La inclusión de Batasuna en la lista europea de organizaciones que merecen ser tratadas como terroristas a efectos, entre otras cosas, de controlar sus mecanismos de suministro, aprovisionamiento y financiación, está levantando una cierta polémica que en mi opinión no tiene demasiado sentido. Recapitulemos los datos más importantes.

Salvo algún solemne majadero, nadie en sus cabales duda de que Batasuna y Eta son la misma cosa. Y no sólo Batasuna, sino todas y cada una de las organizaciones sectoriales que conforman el «holding» de empresas del terrorismo etarra.

El Consejo de Administración es único para todas y cada una de las empresas asociadas, sin perjuicio de que después cada una de ellas se dedique prioritariamente a una labor específica.

Es más, en los últimos tiempos, el desplazamiento de personal de uno a otro centro de trabajo, la movilidad laboral, es constante y sumamente fluida.

El paso de una organización juvenil a un comando de asesinos, del cóctel molotov al tiro en la nuca, o de la concejalía al coche bomba, son hoy por hoy fenómenos habituales que confirman la cohesión interna del «holding».

Sentado lo anterior, ningún demócrata puede albergar dudas sobre cuál debe ser la voluntad política del Gobierno, del primer partido de la oposición, y del conjunto de la sociedad organizada.

Tal voluntad política debe lograr que lo que es cierto en el mundo de la realidad también lo sea en el más esotérico mundo de la realidad judicial, y que, por tanto, el «holding» terrorista sea tratado como una gran organización criminal de estructura férreamente unitaria. Hasta aquí no debería haber ninguna discusión.

Las dudas pueden surgir a la hora de diseñar la estrategia jurídica más eficaz. Para empezar parece razonable que, sino antes, al menos de manera simultanea a la muy sensata pretensión de conseguir el apoyo europeo, agotáramos en nuestro propio marco territorial, España, todos y cada uno de los instrumentos jurídicos que nos proporciona el Estado de Derecho.

Hay una vía que es la investigación penal por la que transita con acierto la policía y el juez Garzón. Pero hay otra vía. Me refiero a la posibilidad de proceder a la disolución de tal organización política, fuera del ámbito criminal en virtud de una demanda planteada al efecto por el Ministerio Fiscal.

La vieja ley de Partidos Políticos de 4 de diciembre de 1978 posibilita la disolución de los mismos, y de manera provisional, la suspensión de sus actividades hasta que se dicte sentencia, no sólo cuando se incurra en los supuestos de asociación ilícita previstas en el Código Penal, sino también «cuando su organización y actividades sean contrarias a los principios democráticos».

¿Sería acaso difícil acreditar que las actividades que desarrolla Batasuna son contrarias a los principios democráticos? Es evidente que no.

Sería algo parecido a lograr con Batasuna lo que históricamente se logró con Al Capone. Ante las dificultades probatorias de acreditar su responsabilidad penal en asesinatos, se consiguió el objetivo de ponerlo fuera de circulación a través de investigar sus fraudes fiscales.

Esta vía tiene evidentes ventajas, pues en el ámbito del proceso civil no es necesario llegar a lograr la absoluta convicción judicial, sino que basta con lograr la convicción razonable, lo que equivale a decir que mientras en el ámbito del Derecho Penal el concepto de «alto grado de probabilidad» es irrelevante a efectos de dictar sentencia condenatoria, puede ser plenamente operativo en el ámbito del procedimiento civil.

El «holding» terrorista podría tratar de burlar el sentido de una eventual sentencia condenatoria que declarase la disolución de Batasuna por la vía de crear con los mismos o muy parecidos mimbres otro cesto con un nombre distinto. De manera preventiva, en más de una ocasión, se ha realizado ya un cambio de nombre (HB, EH, Batasuna).

Tal conducta sería un obvio fraude de ley y, frente al mismo el Ministerio del Interior podría reaccionar de manera enérgica denegando la inscripción en el Registro de Partidos Políticos de la supuestamente nueva organización política, por entender que la disolución acordada sobre una organización cuando tenía un determinado nombre, alcanza necesariamente al mismo perro, por muchos collares distintos que se ponga de manera sucesiva en el tiempo.

El presidente del Gobierno, en vez de seguir hablando sobre el tema, debería ordenar al fiscal general del Gobierno que actúe de manera inmediata. He dicho ordenar, en efecto, diga lo que diga el Estatuto del Ministerio Fiscal, pues parece razonable utilizar la habitual flexibilidad del Sr. Cardenal frente a los deseos del Gobierno al servicio, en este caso, de una causa noble, como es intentar incansablemente ante los Tribunales la disolución de todas y cada una de las empresas del «holding» terrorista.

Guerra de lenguas
Breverías ABC 28 Noviembre 2001

Las deliberaciones en la Comisión Europea, que preside Romano Prodi, sobre los patrones lingüísticos que deben regir usos y relaciones sociales, culturales y económicos en el seno de la Unión apuntan su proa hacia una zona de afilados arrecifes. La pretensión de que el francés, el alemán y el inglés sustenten la «diversidad cultural» de Europa y, de paso, se conviertan en los idiomas oficiales, no sólo es endeble, injusta y alicorta sino que demuestra la inflexibilidad de unos comisarios que tratan de conjugar erróneas razones económicas con memeces políticamente correctas. Y todo ello en las vísperas de la Presidencia española, cancelado nuestro derecho de veto.

Bruselas arrincona el uso del español como lengua de futuro en la UE
BRUSELAS. Alberto Sotillo, corresponsal ABC 28 Noviembre 2001

La Comisión Europea decretó ayer que el inglés, el francés y el alemán son suficientes para garantizar la «diversidad cultural» en la Unión. Bruselas intenta aislar a España y su defensa de la lengua de Cervantes por costosa y nacionalista. Y lo hace, casualmente, en vísperas de la Presidencia española, cuando no se debe usar el veto, debilitando nuestra postura.

Con el telón de fondo de la envenenada «guerra de lenguas» que se libra en la UE, Bruselas lanzó en julio de 2000 la propuesta de hacer unos ahorros en el sistema europeo de patentes mediante el método de reducir la traducción de solicitudes al inglés, francés y alemán. España, Italia, Portugal y Grecia se oponen, pero tampoco se cierran en banda a una solución de compromiso. El secretario de Estado para la UE, Ramón de Miguel, dice que «si se trata de reducir costes, la Comisión debería tener el valor de proponer una sola lengua, el inglés, para todos».

A la Comisión le gustaría que se plantee la cuestión en la próxima cumbre de Laken para intentar aislar y avergonzar por retrógrados y nacionalistas a los países que se oponen: «Los ministros una vez más demostraron su inflexibilidad e incapacidad de poner la grandeza de miras en la mejora de la competitividad en Europa por encima de las consideraciones de orgullo nacional y cortedad de miras», enfatizó el agresivo comisario de Mercado Interior y padre de la propuesta, el holandés Frits Bolkestein, al ver rechazado su plan.

RÉGIMEN TRILINGÜE
Sin embargo, cuando se planteó por qué la Comisión no propuso que la patente europea se rija por una sola lengua en vez de por tres, el portavoz jefe de la Comisión, el británico Jonathan Faull, afirmó que se optó por un régimen trilingüe en francés, inglés y alemán para «mantener la diversidad cultural» de la Unión. Y puntualizó que, en esta escaramuza, tendrían que ser los Estados los que pidan que se limite el régimen de lenguas al inglés, pues la Comisión no tomará tal iniciativa.

El debate, sin embargo, no es una mera cuestión de orgullo nacional. La lengua tiene también una notable dimensión económica y es un instrumento esencial en cualquier negociación europea. Un negociador que se expresa en otro idioma está en condiciones de inferioridad respecto a quien emplea su lengua natal. De aquí que España abogue a favor de mantener todas las lenguas, pero sugiera que, si no hay más remedio, se opte por el inglés para todos. Más vale que el terreno sea favorable para uno y equitativo para los demás, que ventajoso para 6 (Reino Unido, Irlanda, Francia, Alemania, Austria, Luxemburgo), neutro para 5 (Suecia, Dinamarca, Finlandia, Holanda y Bélgica) y hostil para 4 (España, Italia, Portugal y Grecia).

Para el futuro, se ha echado a rodar la original idea de que los países del Sur hablan francés; los del Centro, alemán; y los del Norte, inglés. Concepción que encaja con la visión de la «diversidad cultural» de Faull, que interesa a Alemania, que lucha por abrir un hueco a la lengua de Goethe en una Unión ampliada, y a Francia, que podría amenazar con el suicidio colectivo si siente amenazada su lengua en la UE.

La manía lusista en Galicia
Pío Moa Libertad Digital 28 Noviembre 2001

En los últimos años proliferan en los muros gallegos pintadas llamando a la revoluçao y cosas parecidas, con ortografía portuguesa, harto chocante para los gallegos corrientes: ¡una innovación de nuestros nacionalistas, nunca muy seguros de sí mismos, y por ello poco separatistas! Esa inseguridad constituye una virtud, aunque ellos crean lo contrario, y así abunda mucho menos en Galicia que en "Euskadi", y también que en Cataluña, esa cerrazón fanática y cutre, tan característica. Según aquellos, Galicia ha de optar entre la dependencia de España y la de Portugal. Naturalmente, quienes conocen tanto el feroz y explotador colonialismo hispano como el fraternal espíritu tutelar luso, saben muy bien hacia dónde inclinarse –en rigor, la elección cae de su peso–, y entienden que su misión consiste en iluminar a los obcecados y testarudos que ven las cosas de otra manera.

Según una de sus consignas, el gallego y el portugués son, en definitiva, la misma lengua. ¿Lo son, en realidad? Salta a la vista su origen común –también con el castellano y el catalán, aunque algo más remoto–, pero no resulta menos evidente su distinta evolución a lo largo de ya muchos siglos. Si, por ejemplo, el gallego y el portugués se unificasen, el primero quedaría como una forma secundaria, pero muy diferenciada, del portugués, como una especie de dialecto, injustificado por la historia. De hecho un castellano, un catalán o un vasco entienden con bastante facilidad el gallego, pero no tanto, ni mucho menos, el portugués. Y a la inversa, un campesino de Lugo entiende mejor a un visitante de Zaragoza que a otro del Algarve, y creo que no sólo porque el español sea de uso común en Galicia.

Dentro de esa manía asimilacionista late la desconfianza en el porvenir de la lengua gallega, condenada, según temen los nacionalistas, a disolverse en el castellano o en el portugués Y ellos, mal por mal, prefieren el segundo, haciendo añicos siglos de historia y de cultura, simplemente por una aversión gratuita y neurótica a España. Pero la verdad es que el gallego es un idioma muy minoritario, y como tal deberá desenvolverse, sin buscar muletas en Lisboa. Ni él, ni el catalán o el vasco, pueden aspirar a convertirse en lenguas universales, lo que no excluye que puedan hacerse en ellos aportaciones universales, literarias o científicas. ¿Vendrán esas aportaciones de los nacionalistas? Dudo que salgan de ellos otra cosa que panfletillos. Hace poco leí el Libelo sobre la cultura en euskera, de Matías Múgica, cómico y triste a un tiempo, muy recomendable para entender los desaguisados y el empobrecimiento ocasionados por los nacionalismos a la misma causa que dicen defender.

Ibarreche reparte más de 400 millones entre publicaciones abertzales sin apenas difusión
«Egunkaria», próximo a los radicales y con una tirada de 14.000 ejemplares, recibe 275 millones
El Gobierno de Juan José Ibarreche acaba de publicar una orden por la que, con la excusa de ayudar a los medios de comunicación que publican o emiten en euskera, reparte más de cuatrocientos millones a publicaciones próximas a los abertzales o del entorno nacionalista que cuentan con una difusión en muchas casos marginal. «Egunkaria», un periódico próximo al mundo abertzale, donde Eta envía sus comunicados la mayor parte de las veces, y que según los datos de la OJD edita 14.000 periódicos diarios, ha recibido 275 millones. Radios o TV del PNV también perciben ayudas.
M. R. Iglesias - Madrid.- La Razón 28 Noviembre 2001

El Ejecutivo de Ibarreche a través de una orden del viceconsejero de Política Lingüística, Javier Aizpurua, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, ha aprobado un gasto superior a los 500 millones de pesetas destinados tanto a consolidar el afianzamiento del uso del euskera en los medios de comunicación como a facilitar la viabilidad de los proyectos de los medios de comunicación en euskera. De esta cantidad, alrededor de 400 millones van destinados a publicaciones o emisiones que, además de tener un marcado carácter abertzale o nacionalista, su difusión puede considerarse casi marginal. El medio que consigue más dinero del Gobierno vasco por esta orden, alrededor de 283 millones de pesetas, es el periódico «Euskaldunon Egunkaria», un diario editado íntegramente en euskera en el que Eta suele publicar sus comunicados.

Egunkaria según los datos oficiales de la OJD, ha conseguido una difusión de 14.205 ejemplares diarios, lo que significa que llega a una mínima parte de la población vasca. «Euskaldunon Egunkaria» ha accedido a las subvenciones por dos caminos diferentes. Por un lado a través del grupo A, en el que están incluidas las ayudas a «la prensa escrita de todo el ámbito geográfico del euskera, es decir la prensa escrita que distribuya el 25 por ciento o más de su tirada fuera de la provincia en la se edita». Por esta vía Egunkaria ha conseguido una ayuda de 275 millones de pesetas, lo que claramente significa que este periódico prácticamente vive del dinero que recibe del Gobierno vasco.

Además, Egunkaria ha conseguido dinero público a través de las ayudas destinadas a «programas de consolidación de grupos multimedia o a la promoción de nuevas tecnologías en los medios de comunicación en euskera, como ediciones on-line o digitalización del patrimonio de los medios de comunicación». Por esta segunda vía el diario recibe casi ocho millones de pesetas para desarrollar un total de cuatro proyectos, todos a desarrollar a través de Internet.

En el apartado B1, es decir el destinado a «semanarios cuyos ingresos propios sean de 30 millones de pesetas o superiores», el semanario «Argia», editado por la empresa «Komunikazio Bizigoa», considerado claramente del entorno abertzale, y que fue fundado en su día por militantes de HB, recibe del Gobierno vasco algo más de 40 millones de pesetas. En las publicaciones del tipo D, las revistas con difusión en todo el ámbito geográfico del euskera, y dentro del grupo D1, publicaciones con ingresos propios o superiores a los diez millones de pesetas, está la conflictiva AEK, la coordinadora de euskaldunización de adultos implicada en varios de los sumarios abiertos por el juez Garzón por colaboración con banda armada. AEK que en esta ocasión recibe más de 11 millones de pesetas para editar folletos en euskera, es la coordinadora que controla la mayor parte de los «euskalteguis». La coordinadora mueve ayudas de miles de millones del Gobierno vasco que le llegan a través de HABE, el Instituto de Euskaldunización de adultos. AEK también se encuentra con casi otro millón para la integración de las nuevas tecnologías en sus programas. En el Grupo F, se conceden ayudas a emisoras de radio locales o municipales. Entre ellas está «Durango Irratia», controlada por el PNV, que recibe una ayuda de millones de pesetas. «Bizkaia Irratia» también del entorno del PNV, y cuya empresa es «Irratibide SA», se encuentra con más de once millones de pesetas. En este grupo está también «Oñatiko Udal Irratia», la emisora municipal del municipio guipuzcoano de Oñate donde gobierna el PNV, que recibe casi cinco millones de pesetas para el funcionamiento de la emisora. En cuanto a las televisiones las más beneficiadas son Canal Gasteiz, con tres millones de pesetas y Canal Bilbao, con cuatro.

Admitido a trámite un nuevo recurso contra el reglamento del catalán de la Rovira i Virgili
LALI CAMBRA Tarragona El País (Cataluña) 28 Noviembre 2001

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Tarragona ha admitido a trámite un nuevo recurso de Convivencia Cívica Catalana (CCC) contra el reglamento de usos lingüísticos de la Universidad Rovira i Virgili (URV). El articulado de este reglamento tuvo que ser reformado por mandato del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que estableció que contenía mandatos 'concretos y específicos con significado excluyente [hacia el castellano]'. CCC, plataforma antinacionalista auspiciada, entre otros, por Aleix Vidal-Quadras, y Profesores para la Democracia consideran que el nuevo articulado continúa siendo discriminatorio, por lo que han decidido presentar este segundo recurso.

La interposición del recurso se formalizó a finales de julio ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que decidió que los tribunales competentes para asumir el caso eran los de Tarragona.

El juzgado de lo contencioso ha solicitado ya que la URV lleve a cabo la modificación del reglamento, aprobado por el claustro el 25 de mayo y en el que, según la universidad, cumple con las exigencias del TSJC.

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