AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 7 Diciembre  2001
#Leones sin melena
RAUL DEL POZO El Mundo 7 Diciembre 2001

#TERRORISMO SIN FRONTERAS
Editorial El Mundo  7 Diciembre 2001

#ETA dispara en Francia
Editorial ABC  7 Diciembre 2001

#Astérix y los necios
Alfonso USSÍA ABC  7 Diciembre 2001

#Ya será tarde
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  7 Diciembre 2001

#La UE incluye la kale borroka y al entorno de Eta en la definición de terrorismo
Javier Jiménez - Bruselas.- La Razón 7 Diciembre 2001  7 Diciembre 2001

#«Terrorismo es...»
UE El Mundo  7 Diciembre 2001

#Elogio de la bandera constitucional
Iñaki EZKERRA La Razón  7 Diciembre 2001

#La pieza suelta
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón  7 Diciembre 2001

#PP y PSOE cierran filas ante la ofensiva nacionalista
C. Morodo / E. L. Palomera - Madrid.- La Razón 7 Diciembre 2001

#El pensamiento Arana / Arzallus
Sabino ARANA La Razón  7 Diciembre 2001

Leones sin melena
RAUL DEL POZO El Mundo 7 Diciembre 2001

La tartufería nacionalista, aliada al desconcierto del PSOE, tiene el proyecto de pelar la melena a los leones de Ponzano. Se juntan por instinto de conservación y urden convertir el Senado en cámara territorial, carcomer la Constitución, traspasar parte de la soberanía que reside en el pueblo a las regiones. Los nacionalistas, aquellos que el liberal Caro Baroja, sembrador de dudas, situaba cerca de las ideas predemocráticas, con su culto a los muertos, y esa forma quejumbrosa de proyectar impotencias e incapacidades, con el pretexto de la persecución y la bandera del agravio, se reagrupan en torno al Partido Socialista. «¿Cómo ve España un político catalán o un vasco? se pregunta Caro Baroja . Destacando unas cosas de manera feroz y difuminando otras.Es como el problema de los insectos, que ven cosas que son relevantes para ellos, pero es que al lado hay ochenta cosas importantes que no ven». Aquellos que consideraron a los socialistas como maketos, idean ahora, con ellos, una cámara de Babel, desde sus lenguas-bandera y sus deseos parciales, tratando de forzar a la mayoría, invocando formas de identidad vernácula y étnica. Lo que Fernando García de Cortazar observa como el intento de no devolver a los ciudadanos su patrimonio nacional, secuestrado cuando «el café para todos», en el tiempo en que la Historia invitada a ceñirse en la región y a refugiarse en las arrugas de lo cotidiano.

En el Palacio de San Jerónimo se han redactado muchas constituciones, se han elegido monarcas sin monárquicos y repúblicas sin republicanos. Ahí se aprobó la Constitución del 78 que aguantó tanques y tricornios; pero esa valerosa nieta de La Pepa no podría resistir un embate de dos fuerzas combinadas que intentan romper el pacto constitucional. Para echar del poder a la derecha se pueden llevar por delante la Constitución .

Me parece extraño que un partido jacobino, de tradición obrera y por lo tanto universal, haga causa común con los diques regionales. Zapatero debe recordar que desde la primera Carta otorgada en Bayona por Napoleón hasta la Constitución del 1978, España ha vivido 169 años de turbulenta vida democrática; diez constituciones en este siglo y medio largo, un texto cada 17 años. En el espacio de los veinticinco años del reinado de Isabel II se produjeron 18 pronunciamientos, 39 gobiernos, dos revoluciones.

Ahora, a los leones de las Cortes les quierten cortar las melenas. Y ellos ya lo saben, porque como dice la greguería, el único animal que sabe historia es el león. Ojalá Zapatero tenga la sabiduría de no olvidar que meter la mano a la Constitución es soltar la cesta de las serpientes. Que recuerde Zapatero que la multiplicidad que no se funda en la unidad no es otra cosa que confusión.

TERRORISMO SIN FRONTERAS
Editorial El Mundo  7 Diciembre 2001

La detención de tres etarras en el suroeste francés es una muestra más de que el terrorismo es una lacra sin fronteras. A simple vista, las detenciones parecen el fruto fortuito de un simple control policial. Los delincuentes fueron apresados cuando intentaron saltarse las vallas que los gendarmes habían instalado en la carretera, supuestamente con el fin de evitar que algún vehículo patinase sobre la mancha de gasoleo que un camión había vertido en la calzada.

Pero, aunque la Policía gala asegura que no se trataba de una emboscada, lo cierto es que los agentes tenían buenos motivos para estar alertas ante la posible presencia de activistas de ETA en la región. Viva muestra del peligro que ésta supone para las Fuerzas de Seguridad francesas son los dos gendarmes que aún yacen convalecientes tras ser tiroteados en sendos enfrentamientos en apenas un mes. Tampoco hay que olvidar la noticia, difundida hace unos días, de que los comandos etarras operan en Francia bajo la consigna de evitar ser capturados a cualquier precio, aunque ello implique tirar a matar.

Por otra parte, el perfil de uno de los etarras detenidos vuelve a dejar patente los vínculos que existen entre los pistoleros y sus portavoces políticos. Tras realizar su aprendizaje en ese vivero de asesinos que es Jarrai, Iñaki Lizundia fue concejal de HB en el Ayuntamiento vizcaíno de Ortuella y en 1993 fue condenado a cinco años y un mes de prisión por agredir violentamente a un ertzaina en Bilbao. Pero aunque el partido que lidera Otegi eluda formar parte de la lista negra de organizaciones terroristas, no cabe duda de que el cerco en torno a los etarras y quienes les respaldan se estrecha. El Consejo de Ministros de la UE acordó ayer una definición común del delito de terrorismo que incluye tanto el apoyo como la instigación y la complicidad y una armonización de sanciones que establece penas mínimas de ocho años de cárcel por colaborar con una banda terrorista y 15 por dirigirla.

Hay que lamentar que quedara en el tintero el acuerdo sobre el mandato europeo de detención y entrega a causa de la intransigencia del Gobierno italiano, que exige que se excluyan del ámbito de este eficaz instrumento jurídico los delitos de fraude, blanqueo de dinero y corrupción. No hace falta entrar en los posibles motivos personales que pueda tener Berlusconi para querer limitar la aplicación de la denominada euroorden. Basta con decir que su postura denota una total falta de solidaridad hacia quienes intentan armarse legalmente contra un terrorismo que no tiene fronteras.

ETA dispara en Francia
Editorial ABC  7 Diciembre 2001

Francia ya tiene razones propias para juzgar a ETA como una amenaza contra su seguridad interna. En apenas dos semanas, la Gendarmería ha tenido tres enfrentamientos a tiros con terroristas de ETA, con el resultado de dos gendarmes y un etarra heridos. El último incidente se produjo en la madrugada del jueves, en Auch, cuando un coche se saltó un control de carretera. Tras sufrir un accidente, uno de los tres ocupantes disparó contra los gendarmes que acudieron a detenerlos. El autor de los disparos es Iñaki Lizundia, casualmente ex concejal de HB por Ortuella (Vizcaya). También fueron detenidos Nerea Garaizar -escurridiza terrorista que logró eludir las desarticulaciones de los «comandos Zaragoza» y «Zapaburu», instalado en Galicia- y un tercero sin identificar. La determinación de los terroristas de usar sus armas contra la Policía francesa es un cambio de actitud significativo que implica una novedosa hostilidad contra su teórico refugio. Cualquiera que sea la razón por la que los etarras han abandonado la práctica de no resistir su detención por la Policía gala, máxima de oro de sus relaciones con Francia, la realidad es que al Gobierno de París se le ha abierto un frente terrorista. El planteamiento del Ejecutivo galo ante ETA debe cambiar, en la medida en que ya no será suficiente atender las reclamaciones de cooperación de España, lo que no dejaba de ser una forma de considerar que ETA era un problema del vecino del sur, sino que deberá tomar iniciativas propias para acabar con un terrorismo que si antes buscaba refugio entre sus fronteras, ahora ya está actuando criminalmente en su territorio.

Esta situación era previsible desde que Francia se sumó de manera efectiva a luchar contra ETA, pero también es la consecuencia de tantos años de impunidad gratuita que, al cabo del tiempo, ha transformado al huésped parasitario en un virus mortal. Esta etapa histórica ya está felizmente superada, porque la cooperación con Francia contra la ETA armada funciona de forma satisfactoria. Lo deseable es que Francia -y el resto de Europa- no tarde otros treinta años en descubrir las demás evidencias sobre ETA, como que se trata de una organización en la que los terroristas armados ocupan sólo una parte -eso sí, la directiva- de su organigrama, completada con formaciones y grupos como Batasuna, Gestoras Pro Amnistía, Segi, Ekin o Xaki. Sería un craso error que Francia confundiera la exigencia de pruebas judiciales para ilegalizar, por ejemplo, a Batasuna, con la constatación de las evidencias políticas de su vinculación a ETA, que ya son suficientes para penalizarla políticamente con su inclusión en una lista europea de grupos afines al terrorismo. ETA es más que sus «comandos» y esta es una realidad que acabará imponiéndose, mejor pronto que tarde, en el criterio de todos los Gobiernos europeos.

Astérix y los necios
Por Alfonso USSÍA ABC  7 Diciembre 2001

Las historietas de Astérix y Obélix, los dos invencibles guerreros galos, han ayudado a sonreír a decenas de millones de personas en todo el mundo. El gran talento del guionista Goscinny sumado a las magistrales interpretaciones del dibujante Uderzo hicieron posible el milagro. El fallecimiento prematuro de Goscinny a punto estuvo de terminar con las andanzas de los héroes, pero Uderzo continuó en solitario la obra. Claro, que los dibujos mantienen su delicia y el argumento y los textos han perdido muchos enteros. Lo mismo sucedió con Luky Luke, el vaquero que disparaba más rápido que su sombra y pertinaz perseguidor de los hermanos Dalton. Goscinny escribía las historias y Morris las ilustraba. Cuando Morris se sintió huérfano del ingenio de Goscinny, buscó nuevos guionistas para Luky Luke, pero nunca fue lo mismo.

Astérix y Obélix han recorrido el mundo con sus aventuras. Una de ellas se desarrolla en España, con el título de «Astérix en Hispania». Como siempre, terminan vencedores y celebran su victoria en el claro rodeado de robles de su aldea gala atiborrándose de jabalíes.

La editorial que posee los derechos de Astérix en España se había resistido a editar las aventuras de los guerreros galos traducidas al vascuence. O han cambiado sus directivos de opinión respecto a la rentabilidad de la empresa, o han recibido ayudas del Gobierno autonómico para llevarla a cabo, la cosa es que Astérix y Obélix, de un tiempo a esta parte, también hablan en batúa. Lo divertido es que los traductores, también nacionalistas censores, manipulan la historia original de Goscinny y Uderzo -con la aquiescencia de la editorial-, y cambian algún detalle con el fin de que la obra le divierta a Javier Arzallus.

En el original, Astérix y Obélix entran a España por los Pirineos y llegan a Pamplona (Pompaelo). Tan irrelevante circunstancia en una historieta de humor desagradó profundamente a los dirigentes nacionalistas, que después de largas negociaciones, consiguieron alcanzar con los editores un acuerdo de vital importancia. Los nacionalistas no podían tolerar que los niños vascos leyeran que Astérix y Obélix habían entrado en España por Pamplona, por la sencilla razón de que Pamplona no forma parte de España según los nacionalistas vascos. Según la mayoría abrumadora de los navarros sí, pero eso se lo pasa Arzallus por el séptimo pliegue de su juvenil sotana. Entonces, los traductores, tan hábiles como orgullosos de pertenecer al ámbito vasco de decisión, decidieron en nombre del fallecido Goscinny y del viviente Uderzo, enmendarles la plana, y obligar a Astérix y Obélix a entrar en España por Zaragoza (Cesaraugusta). De este modo, la inexistente Historia de la nación vasca no se siente herida y los niños y jóvenes pueden prepararse con más libertad de ánimo para aprobar con sobresaliente la asignatura de la mentira. Como apreciarán, hasta las historietas de humor sucumben ante el fanatismo de los racistas étnicos.

Lo doloroso de este caso, ridiculeces aparte, es la constatación de la existencia de una nueva censura. En las vascongadas se ha establecido una censura de prensa y libros que manipula y distrae la obra original de los autores y somete a las empresas editoras con sus dictados y recomendaciones. La censura está tan arraigada en el sistema nacionalista que hasta los pensamientos de su fundador, Sabino Arana, no se publican en su totalidad. Les da lo mismo manipular un texto de Larramendi que una viñeta humorística.

Desde la muerte, sin mover una ceja, y desde la vida, sin pegar ni clavo, Goscinny y Uderzo, respectivamente, han publicado una nueva historia de Astérix y de Obélix. No supondrá un éxito de ventas porque el batúa no es un idioma de penetración cultural decisiva, pero servirá para aumentar el número de títulos publicados hasta la fecha. «Astérix y los necios».

Ya será tarde
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  7 Diciembre 2001

La jornada de la Constitución ha vuelto a recordarnos la fortísima propensión de las gentes al cambio por el cambio. Cualquier propuesta que suponga revisión y que se disfrace de aperturismo tiene todas las posibilidades de encontrar seguidores. El gancho, el atractivo, el glamour están con esta actitud. Todo lo demás es inmovilismo, cerrilidad, oscurantismo.

Lo malo de esta actitud es que no estamos hablando de vanguardias literarias o artísticas o de la moda sino de las formas de convivencia, normalmente vinculadas a altísimos costos humanos, a veces cruentos. La frivolidad, el oportunismo o el esteticismo no pueden ser trasladados a terrenos tan delicados. Al de la Constitución, por ejemplo.

Yo entiendo que los nacionalistas estén por estas tesis de la relectura, la reinterpretación, la revisión. También entiendo que estén en ellos políticos como Maragall que vienen preconizando desde hace mucho tiempo el cambio de modelo de Estado. Encuentro que busquen la adaptación de la Constitución a sus objetivos independentistas, soberanistas, confederalistas o como quieran llamarlos pero que en definitiva se trata de un modo de escapar a la fórmula del Estado/Nación que ellos niegan incluso en esta versión tan «autonomizada» como sucede en nuestro caso.

Lo que resulta difícil de entender es la actitud de los que confunden la posibilidad de reformar la Constitución con la necesidad de hacerlo, y aún más cuando se trata de gentes que en principio están en contra de los nacionalismos y a favor de la unidad de España. Pero están tan apesadumbrados porque se les pueda tildar de españolistas o reaccionarios o esencialistas que se ponen en la lista de los partidarios de la reforma constitucional. ¿Y para qué? Para estar en lo correcto. Tanta es su frivolidad. Tales sus complejos.

A mi entender los que representan el verdadero peligro son estos últimos. Son el coro de los nacionalistas. Aunque entre éstos deberíamos distinguir entre los que lo hacen por puro falso esteticismo y los que lo hacen de mala fe: no se atreven a reconocerse en las tesis nacionalistas y hablan de abstracciones. Mientras los primeros no saben lo que les espera, estos segundos son conscientes del proceso que favorecen con su postura.

Por lo que se refiere a Rodríguez Zapatero tendrá que pasar del enigma a las posiciones meridianas, claras, cristalinas. Se puede matizar todo lo que se quiera en esta cuestión pero no hay espacio para la ambigüedad, para la labilidad. Deberá explicar en Madrid lo que defiende en Barcelona. Tendrá que traducir las generalizaciones sobre el pluralismo a la definición de ese mayor pluralismo al que se refiere continuamente. ¿Qué es lo que quiere decir el nuevo líder con esa propuesta? ¿Cómo se come eso institucionalmente? Por lo mismo, Zapatero tendrá que decir qué entiende por inmovilismo cuando uno defiende la vigencia de la Constitución. Porque tendrá que optar, al fin, por Maragall o por Francisco Vázquez, por Eguiguren o por Redondo y no hablo de Rodríguez Ibarra porque éste ya se ha pasado a las tesis federalistas. Porque uno puede estar en desacuerdo con Maragall, pero no se siente engañado por él. Zapatero tendrá que pasar de decir que tiene una idea de España a explicarnos esa idea de España y por lo que se refiere a la Constitución en qué medida ésta debe ser reformada para que refleje fielmente «su» idea de España. Cuando se llega a este punto de clarificación, los defensores del cambio por el cambio, los enamorados del debate por el debate, los ilusionados por las innovaciones y las adaptaciones comienzan a poner cara de perplejidad o, más bien, de susto. Presiento que muchos de los que están en esta teoría de la relectura o el cambio del título octavo de la Constitución se arrepentirán en su día. Ya será tarde. Para todos. Para ellos no. Sabrán defenderse. Contextualizarán, que se dice, su posición. No merecerá siquiera su caso. Será demasiado tarde para todos.

La UE incluye la kale borroka y al entorno de Eta en la definición de terrorismo
Italia impide que se apruebe la «Eurorden», que acabaría con las extradiciones, por los procesos abiertos contra Berlusconi. Mínimo de 8 años por delitos terroristas
La UE dio ayer un paso histórico en la lucha contra el terrorismo al acordar una definición común de este delito para los Quince, una figura que hasta ahora sólo estaba recogida en las legislaciones de seis países. La amplitud de la definición permitirá que acciones de «kale borroka» sean consideradas como actos terroristas. Los ministros de Justicia e Interior europeos también pactaron una definición colectiva de grupo terrorista que no deja lugar a ninguna duda para considerar como tal a todo el entorno proetarra.
Javier Jiménez - Bruselas.- La Razón 7 Diciembre 2001  7 Diciembre 2001

Bajo la definición colectiva de grupo terrorista serán castigadas no sólo las personas que ostenten la dirección de una banda terrorista, sino también las que suministren información o medios materiales para la comisión de atentados, instiguen este tipo de actividad delictiva o ejerzan algún tipo de complicidad.
Ambas definiciones, la de terrorismo y la de grupo terrorista, forman parte de la Decisión Marco sobre la lucha contra el terrorismo que los «Quince» han venido impulsando con redoblado empeño tras los atentados del 11 de septiembre y que deberá entrar en vigor en todos los países de la Unión antes del 31 de diciembre de 2002.

En cuanto a la definición de grupo terrorista, la UE considerará como tal «toda organización estructurada de más de dos personas, establecida durante cierto periodo de tiempo, que actúa de manera concertada con el fin de cometer delitos terroristas». Bajo esta denominación de «delito terrorista» deberá entenderse la «dirección de un grupo terrorista» y la «participación en las actividades de un grupo terrorista, incluido el suministro de información o medios materiales, o mediante cualquier forma de financiación de sus actividades con conocimiento de que esa participación contribuirá a las actividades delictivas del grupo».
La Decisión también supone la armonización de las penas con las que se castigará el delito de terrorismo. Las pena máxima establecida para la dirección de banda terrorista no podrá ser inferior a 15 años de cárcel, mientras que para el resto de delitos no será de menos de 8.

Dentro de este paquete de medidas antiterroristas, los ministros incluyeron una mención explícita a las víctimas del terrorismo que establece que se tomarán las medidas oportunas para ayudar a la familia de la víctima cuando sea necesario.

Los ministros de Justicia e Interior de la UE también ultimaron los objetivos y competencias del nuevo órgano de cooperación judicial, «Eurojust», que comenzará a funcionar en enero de 2002. El objetivo de esta institución será mejorar la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo.

Los problemas en la reunión surgieron cuando se abordó el asunto de la eurorden. Aunque todos los países estaban de acuerdo, Italia bloqueó la aprobación al pretender que la orden se aplique a una lista más reducida de delitos que la inicialmente prevista. Salvo que hoy se desbloquee, el asunto pasará a debatirse en la cumbre de la UE que se celebrará la próxima semana en Laeken, sin bien el ministro de Exteriores belga, Louis Michel, dijo que se está estudiando la posibilidad de usar la cooperación reforzada, que permite a un grupo de países avanzar en la integración sin algunos Estados miembros.

«Terrorismo es...»
UE El Mundo  7 Diciembre 2001

Este el texto que define el delito de terrorismo, consensuado ayer por todos los ministros de Interior y Justicia de la UE:

«Todos los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para que se consideren delitos de terrorismo los actos intencionados que, por su naturaleza o su contexto, puedan lesionar gravemente a un país o a una organización internacional cuando su autor los cometa con el fin de: intimidar gravemente a una población; obligar indebidamente a los poderes públicos o a una organización internacional a realizar un acto o a abstenerse de hacerle; o desestabilizar gravemente o destruir las estructuras políticas fundamentales, constitucionales, económicas o sociales de un país o de una organización internacional. Se considerará delitos de terrorismo los siguientes actos: atentados contra la vida de una persona con resultado de muerte; atentados graves contra la integridad física de una persona; secuestro o toma de rehenes; destrucciones masivas en instalaciones gubernamentales o públicas, sistemas de transporte, infraestructuras, incluidos los sistemas informáticos, plataformas fijas emplazadas en la plataforma continental, lugares públicos, o propiedades privadas que puedan poner en peligro vidas humanas o producir un gran perjuicio económico; apoderamiento ilícito de aeronaves y de buques o de otros medios de transporte colectivo o de mercancías; fabricación, tenencia, adquisición, transporte, suministro o utilización de armas de fuego, explosivos, armas nucleares, biológicas y químicas e investigación y desarrollo de armas biológicas y químicas; liberación de sustancias peligrosas, o provocación de incendios, inundaciones o explosiones cuyo efecto sea poner en peligro vidas humanas; perturbación o interrupción del suministro de agua, electricidad u otro recurso natural fundamental cuyo efecto sea poner en peligro vidas humanas; y amenaza de ejercer cualesquiera de las conductas antes enumeradas.

Se considerará delitos ligados a actividades terroristas las conductas siguientes: el hurto o robo con agravantes para cometer los actos antes mencionados; falsificar documentos administrativos para cometer algún delito de los arriba mencionados o el chantaje por los mismos motivos.

Se entenderá por «grupo terrorista» toda organización estructurada de más de dos personas, establecida durante cierto período de tiempo, que actúa de manera concertada con el fin de cometer delitos terroristas. Por «organización estructurada» se entenderá una organización no formada fortuitamente para la comisión inmediata de un delito y en la que no necesariamente se ha asignado a sus miembros funcionase definidas ni hay continuidad en la condición de miembro.

Se tipificará como delitos los actos intencionales siguientes: dirección de un grupo terrorista y la partición en las actividades de un grupo terrorista, incluido el suministro de información o medios materiales, o mediante cualquier forma de financiación de sus actividades, con conocimiento de que esa participación contribuirá a las actividades delictivas del grupo».

Elogio de la bandera constitucional
Iñaki EZKERRA La Razón  7 Diciembre 2001

Un hecho innegable que dice muy poco a favor de nuestros nacionalismos llamados «periféricos» ha sido su ventajismo, cómo han aprovechado, para crecer e imponerse, la agonía de Franco y el descrédito de un nacionalismo español que se asociaba indefectiblemente a esa figura y a su también agónico régimen. En un momento en el que, por prudencia pero también por ignorancia, se renunciaba a la sensibilidad y la cultura nacionales de la herencia republicana; en un momento en el que desde la ideología democrática se rechazaba no ya el nacionalismo franquista sino cualquier forma de reafirmación de nuestra nación; en un momento en el que por empacho, por decoro y hasta por estupidez, se sentía una prevención general hacia la más tímida y civilizada reivindicación de la comunidad y la sentimentalidad españolas, llegan unos señores del más allá, que dicen ser vascos, catalanes y gallegos pero que no habían dado señales de vida en cuatro décadas, y se ponen a desempolvar banderas, himnos y fasces con una impunidad y una alegría escandalosas. Y así el fantasma rancio y cursi, reaccionario y totalitario recién expulsado por la puerta principal volvía a entrar por la ventana para ser recibido con todos los aplausos y los honores. Bien. Vale. Buena jugada.

Afortunadamente en los últimos años algo se ha reaccionado contra ese paleto complejo de ver en toda referencia a lo español resabios franquistas o imperialistas. No desde la política sino desde el propio mundo intelectual se ha iniciado un intento por recuperar algunas palabras y conceptos que indebidamente se arrojaron a la basura, algunas ideas que se metieron demasiado alegremente en el mismo saco de aquel fantasma fachilla expulsado por el gran portón democrático. Se está intentando rehabilitar o acuñar un patriotismo de signo progresista que no remita al joyero esquilmado y paternalista de Isabel la Católica ni a las águilas pintadas en los llaveros de la peña ultra. Se recurre a Habermas para ponerle a ese patriotismo un apellido ¬«constitucional»¬ que lo exorcice de misticismos, esencialismos y demás malos espíritus. Y algunos autores precisamente vascos nos atrevemos a echar de menos la bandera constitucional en las manifas de los demócratas que quedan en una Euskadi donde se alínean militarmente miles de ikurriñas con inquietante frecuencia y nunca para cosa buena. No. No es raro que esa reclamación de nuestra enseña salga de Euskadi. La reacción intelectual que aquí se ha producido contra el fascismo vasco es también una reacción en favor de la perseguida identidad española y sus valores más dignos. Es una reacción que algo tiene que ver con aquel «instinto de la dignidad» del que hablaba Ganivet en su «Idearium».

El vigésimo tercero aniversario que acaba de cumplir nuestra Constitución me parece una buena ocasión para valorar estas reivindicaciones crecientes y también para hacer algunas objeciones. Algo se ha avanzado en efecto. Hace cinco años los que no desfilábamos con Arzalluz en el País Vasco sólo nos atrevíamos a llamarnos «no nacionalistas», lo cual evidenciaba, aparte de nuestra timidez, nuestra falta de discurso. En Cataluña se hilaba aún más fino y, para presentar en positivo el mensaje o su carencia, nuestros homólogos pensaban en llamarse «anacionalistas». Por las sugerentes reminiscencias anales que esbozaba el prefijo ese término no estaba predestinado ¬como se comprobó¬ al éxito ni a la exportación. Pero a lo que iba. Algo han cambiado las cosas. Hoy ya somos constitucionalistas. Sabemos algo más de nosotros y de los valores que defendemos, no sólo de los que negamos.

Cualquier reivindicación de la comunidad nacional debe ser conciliable con el pacto cívico que ayer celebrábamos pero no tributaria de éste. El «patriotismo constitucional» que tanto les inquieta a algunos es el mínimo común denominador de unos ciudadanos que se reconocen solidariamente en ese pacto y dan la espalda a hermanamientos basados en orgullos raciales, utopías lingüísticas, milongas tribales, telurismos deterministas y falsos derechos colectivos que niegan los del individuo. Un código de mínimos que nos permite ir más lejos a cada uno y reafirmar sin vergüenza la experiencia íntima del sentido y la sentimentalidad del grupo. Porque personalmente a uno el «patriotismo constitucional» le sabe a poco, a plato precocinado y frío, a cosa de alemanes. Es un concepto que demanda el arropamiento de la interiorización personal y de la vida. No es incurrir en místicas esencialistas recordar que antes del abecedario están el lenguaje oral, las formas y coloridos de las palabras, los timbres, los tonos y las intensidades.

Por otra parte, también se nos está poniendo como modelo a imitar y envidiar un patriotismo a la norteamericana, un salto en el vacío del «pellejo de toro» a «la casa de la pradera» y a la mesa a la que se sienta la comunidad para degustar el pavo el Día de Acción de Gracias. Lo siento, pero no me gusta el pavo ni las mesas nacionales. Creo que hay algo muy español que se revuelve contra esa clase de ceremonias y que sería una contradicción perderlo en nombre de España. Algo que tiene que ver con el humor y con el pudor. Algo que me impide agitar la bandera constitucional para refrotársela a nadie o ver con buenos ojos a quien la agita con fines partidistas y para deshermanarse justamente con quienes, por la voluntad de hermanamiento, supieron sacrificar en ella una franja morada.
Si yo hago más mía que ninguna otra esa bandera es porque no fue la mía precisamente, porque veo en ella mis renuncias y las de otros, una encarnación simbólica de la cesión, del esfuerzo y del pacto por la convivencia. Es en esa renuncia donde encuentro el sentido y el elogio de ese pedazo de tela.

La pieza suelta
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón  7 Diciembre 2001

La negociación sobre el Concierto Económico está encallada porque de nuevo el PNV mezcla churras con merinas. ¿Qué tendrá que ver el cálculo del cupo que las haciendas forales deben entregar a las arcas del Gobierno central con la fórmula de presencia y participación de la Administración autonómica vasca en los Consejos de Ministros de la Unión Europea? Teniendo en cuenta que Arzalluz acaba de declarar en México que la política de Aznar es similar a la de Ariel Sharon, la pregunta es ociosa. Las categorías lógicas que rigen en el aranismo no son precisamente aristotélicas y bajo su peculiar imperio cualquier ocasión es buena para intentar ir por libre por el medio que sea. Si se puede defender a Batasuna sin que a uno se le caiga la cara de vergüenza, también se puede condicionar un tema estrictamente técnico a una exigencia política desmesurada.

El PSOE ha presentado una propuesta para eso que los constitucionalistas llaman la participación de las entidades subestatales en la fase ascendente del derecho comunitario que el Secretario de Estado de Administración Territorial ha calificado de «prudente». En efecto, el método dibujado por el Gobierno extremeño es sensato y está en la línea de lo que hacen determinados Estados federales de la Unión para solucionar este problema. Dado que existen competencias exclusivas o concurrentes de las Comunidades Autónomas que se ven seriamente afectadas por las decisiones adoptadas a nivel comunitario, es natural que quieran ser oídas en el proceso de formación de la voluntad del Estado en la Unión Europea y para ello nada más eficaz que la incorporación a la delegación nacional española en los Consejos europeos de un representante autonómico con voz, pero naturalmente sin voto. Hoy ya existe representación autonómica en los Comités de trabajo de la Comisión y un alto funcionario experto en cuestiones autonómicas trabaja en la representación permanente de España en Bruselas, la REPER, y vela por los intereses de nuestras Comunidades. Por tanto, la cuestión relativa a la participación en los Consejos de Ministros es una más, sin duda relevante, pero ya se han hecho y se están haciendo muchas cosas en relación a la toma en consideración de los puntos de vista de nuestras nacionalidades y regiones sobre política europea. Ahora bien, que nadie se llame a engaño. Los elementos componentes de la Unión son los Estados soberanos y sus posiciones son trasladadas al plano comunitario por los correspondientes Gobiernos centrales, que obviamente, en el caso de Estados compuestos o federalizados como el alemán, el austríaco, el belga o el español, ya procuran por la cuenta que les trae no perjudicar a sus entidades federadas. Las piezas que integran España han de tener un juego amplio y flexible en el seno del Estado autonómico, pero lo que no puede haber son piezas sueltas, y mucho menos en la mesa del Consejo europeo.

PP y PSOE cierran filas ante la ofensiva nacionalista
Aznar se negó a cualquier revisión de la Carta Magna durante la recepción con motivo del 6 de diciembre. Zapatero dice que sus reformas se ciñen al Senado pero defendió el modelo de Estado. PNV y CiU piden cambios sustanciales
El XXIII cumpleaños de la Constitución sirvió ayer para que los dos principales partidos políticos se reafirmaran en los principios constitucionales frente a la ofensiva nacionalista de hacer una amplia relectura de la Carta Magna. El presidente del Gobierno, José María Aznar, insistió en que no es buena ninguna propuesta de reforma de la Carta Magna, y quitó sentido a determinadas reivindicaciones en un Estado autonómico en el que se ha llegado al punto más alto de autogobierno político, financiero y económico. El jefe de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, subrayó que las diferencias entre PP y PSOE no están en el modelo de España, sino en cómo se ejerce el poder. Eso sí, defendió que «las Comunidades y los Ayuntamientos son tan Estado como el Parlamento».
C. Morodo / E. L. Palomera - Madrid.- La Razón 7 Diciembre 2001

La Carrera de San Jerónimo era ayer un hervidero de gente. Políticos, artistas, jueces, magistrados, militares, diplomáticos... Todos se dieron cita para celebrar el XXIII aniversario de la Carta Magna, una efeméride que hacía tiempo que no tenía tanto debate político. En la mayoría de los corrillos, además del concierto vasco, la ilegalización de HB y otros asuntos de actualidad, el tema de conversación fue la ofensiva nacionalista para hacer una relectura a fondo de la Constitución.

En este contexto, y haciendo gala de un tono más moderado que en la víspera, el jefe del Ejecutivo volvió a abanderar la defensa de la plena vigencia del pacto constitucional, que ha llegado a su punto culminante pues nunca las Comunidades han disfrutado de «tanto nivel de autogobierno», el mayor, aclaró, de toda Europa. Durante una charla informal con los periodistas en la recepción oficial celebrada en la Cámara Baja, Aznar se defendió de las críticas nacionalistas alegando que su postura es tan legítima como la de quienes abogan por introducir cambios en la Carta Magna. Él no los ve «ni necesarios», «ni convenientes», sino que apuesta por mantener estable el texto, desarrollándolo, pero sin reforma alguna.

«Punto culminante»
Recordó entonces el nivel de descentralización alcanzado por las comunidades, quienes nunca han dispuesto de tantos recursos, de tanto margen financiero ni de tanta corresponsabilidad. Se trata, en suma, de la autonomía política y el autogobierno deseado por todos, y que ha sido posible gracias a la Constitución. «Sorprende que eso se ponga en cuestión precisamente en nombre de la autonomía», indicó.
Enlazó estos argumentos con la advertencia de que ese autogobierno va ligado a la necesidad de que las autonomías asuman las decisiones que les corresponden y den cuentas de ellas a sus ciudadanos. «En eso consiste la autonomía política y la responsabilidad. Hasta hace poco viviamos en una dinámica de reivindicación y todas las tensiones financieras recaían en el Estado, y ahora hay responsabilidad y hay que tomar decisiones», aclaró.

Es «curioso», por ejemplo, que se acepte el nuevo sistema de financiación autonómica para «recibir dinero» y, por contra, no se defiendan las medidas acordadas para su desarrollo, como el polémico impuesto sobre los hidrocarburos. «El acuerdo está hecho y debe funcionar bien. Y si se han acordado determinadas medidas para garantizar la financiación, lo lógico es que se mantengan», puntualizó, antes de insistir en que todas esas «medidas» son ejemplo de esa corresponsabilidad que «tanto se reclamaba» y que «ya existe ahora», dando lugar a la «democracia flexible y transparente que deseábamos para el país».
Aznar evitó en todo momento avivar la polémica entrando en el «rifi-rafe» dialéctico con los nacionalistas, o respondiendo a determinadas críticas formuladas desde las filas socialistas. Alegó estar de «buen humor» y se negó a contestar pregunta alguna que buscara la confrontación personal con algún representante de la oposición. «Yo no voy a contestar a nadie», dijo, por ejemplo, al ser interrogado por unas duras declaraciones del portavoz de CiU, Xavier Trias. Incluso llegó a responsabilizar a los medios de comunicación de atizar falsas polémicas con «titulares» que no se corresponden con el contenido literal de sus pronunciamientos, y cuestionó que el PSOE se apoye en ellos para «vertir opiniones sobre algo que no tiene nada ver con la realidad».

Por su parte, el líder de la oposición hizo piña con el jefe del Ejecutivo y defendió que las diferencias entre PP y PSOE no están en el modelo de España, sino en cómo se ejerce el poder. Zapatero cree que el debate suscitado sobre la vigencia de la Carta Magna y la organización del Estado es «ficticio», aunque forme parte de la estrategia electoral del PP. «No está en discusión la idea de España, no siquiera hay dos modelos, lo que se discute es cómo se ejerce el poder».

Proyecto unido del PSOE
El número uno de los socialistas restó importancia a las declaraciones de Aznar, al tiempo que hizo gala de que su partido tiene «un proyecto plural y descentralizado que comparten todos los responsables autonómicos y líderes más significados del PSOE». Y es que está convencido de que algunas críticas del PP sobre los 17 diferentes discursos socialistas ya no «hacen daño», aunque admitiera que pudieran hacerlo en los años de Gobiernos socialistas. «Los ciudadanos ¬enfatizó¬conocen la idea de España que defiende el PSOE» y se refirió al documento aprobado recientemente por todos los «barones» sobre la organización del Estado.
Zapatero dejó claro que está con el PP en la defensa de España y el modelo constitucional ¬aunque su partido defienda una mínima reforma para fomentar el papel del Senado¬, pero también que «tan Estado son las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos como el Parlamento español». De ahí que advirtiera que nuestro país necesita «un liderazgo mucho más integrador y a la altura de un tiempo moderno». Mucho más crítico fue su número dos, Jesús Caldera, quien censuró que Aznar se opusiera en su día a la Constitución y, ahora, «tenga ocurrencias poco respetuosas contra la Carta Magna».

Por otros derroteros discurrieron ya las reflexiones del portavoz de CiU en la Cámara Baja, Xavier Trías, que acusó al jefe del Ejecutivo de «mofarse» de las reivindicaciones nacionalistas y de «romper el consenso constitucional». El coordinador de IU, Gaspar Llamazares, siguió la misma línea y dijo que Aznar cree que en la Carta Magna, que «utiliza como arma arrojadiza», ya sólo está él». «Un gobierno ¬apostilló¬es el último que debe utilizar la Constitución en provecho propio».

El pensamiento Arana / Arzallus
LA RAZÓN ofrece algunas de las frases más representativas del pensamiento del fundador del Partido Nacionalista Vasco, Sabino Arana, pensamiento que comparte con entusiasmo Javier Arzallus.
Sabino ARANA La Razón  7 Diciembre 2001

«Vuestra raza, singular por sus bellas cualidades, pero más singular aún por no tener ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española, ni con la francesa, que son sus vecinas, ni con raza alguna del mundo, era la que constituía a vuestra Patria Bizkaya;
y vosotros, sin pizca de dignidad y sin respeto a vuestros padres, habéis mezclado vuestra sangre con la española o maketa, os habéis hermanado y confundido con la raza más vil y despreciable de Europa, y estáis procurando que esta raza envilecida sustituya a la vuestra en el territorio de vuestra Patria».

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