AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 12 Diciembre  2001
#Entrega de etarras
Editorial El País 12 Diciembre 2001

#Ilegalizar, no marear la perdiz
Enrique de Diego Libertad Digital 12 Diciembre 2001

#El Foro Ermua «se exilia» en Madrid para presentar su revista
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Diciembre 2001

#Ausencia de ETA
La Pértiga ABC 12 Diciembre 2001

#Mayor Oreja avisa a Ibarreche de que su actitud con el Cupo puede acabar con la autonomía
C. M. - Madrid.- La Razón 12 Diciembre 2001

#«Es inconstitucional que las comunidades autónomas entren en el Consejo de la UE»
MARISA CRUZ El Mundo12 Diciembre 2001

#La Generalitat aumentará su nómina de asesores
El Mundo 12 Diciembre 2001

#El Gobierno vasco desafía con un convenio con Treviño
Redacción - Vitoria.- La Razón 12 Diciembre 2001

#El nuevo Instituto de la Lengua contará con un presupuesto y un programa de actuación en 2002
Redacción - Salas de los Infantes (Burgos).- La Razón 12 Diciembre 2001

#La campaña publicitaria de Ibarretxe por los derechos humanos no menciona a ETA
Efe Libertad Digital 12 Diciembre 2001

#El pensamiento Arana / Arzallus
Sabino ARANA La Razón 12 Diciembre 2001

#Álava y las otras dos
RAMÓN LOZA LENGARAN El Correo 12 Diciembre 2001

#Diferencias culturales
LUDOLFO PARAMIO El País 12 Diciembre 2001

Entrega de etarras
Editorial El País 12 Diciembre 2001

La entrega temporal a España de José Arizkuren, Kantauri, ex dirigente de ETA condenado hace dos años a ocho de prisión en Francia, es la primera traducción práctica de los acuerdos sellados entre ambos países en la cumbre de Perpignan, en octubre pasado. Fue precisamente Kantauri quien, ante el tribunal que lo juzgaba, declaró el 6 de diciembre de 1999 que en adelante ETA consideraría al Gobierno francés 'enemigo del pueblo vasco en el mismo grado que al Gobierno español', e invitó a luchar contra ambos 'con todos los medios y fuerzas posibles'.

Esa amenaza se ha plasmado hasta el momento en acciones de vandalismo contra domicilios y coches de policías franceses y en la autorización a sus pistoleros para disparar contra los gendarmes: tres casos en 20 días. Durante muchos años, ETA se abstuvo de actuar directamente en Francia, por considerar más importante contar con una base de repliegue que extender la lucha a la Euskadi irredenta. Incluso hubo conflictos entre ETA y sus homólogos vascofranceses cuando éstos iniciaron la senda del terrorismo. La situación ha cambiado desde que los teóricos de ETA decidieron poner la cuestión de la 'territorialidad' -Euskal Herria en lugar de Euskadi- en el centro de su estrategia. Ya durante la tregua los comunicados hablaban de 'los Estados' donde antes se decía 'Estado español'.

Por ello, antes de que Bin Laden obligase a todos los Estados democráticos a coordinar sus políticas antiterroristas, Francia y España ya negociaban mecanismos que agilizasen esa cooperación, incluyendo la posibilidad de entrega inmediata de etarras detenidos en Francia. Es absurdo que acusaciones por delitos relativamente menores -robo de coches o posesión de armas- retrasen la entrega de terroristas reclamados por delitos mucho más graves. Las pegas jurídicas existentes para suspender el procedimiento de extradición llevaron al acuerdo de compromiso de las entregas temporales. El objetivo es poder interrogar al detenido a efectos de instruir las causas contra él sin esperar al cumplimiento de la condena impuesta en Francia.

Es una solución de compromiso, porque, de todas formas, sólo se aplica a personas ya condenadas en Francia, aunque no hayan cumplido la sentencia y eventualmente tengan otros procesos pendientes. No se trata, por tanto, de entregas en caliente, como será posible con la euroorden que discutirán los jefes de Estado y Gobierno de la UE este fin de semana. Pero incluso antes de que esa posibilidad se concrete, el antecedente de Kantauri podría ser aplicado ya a ex dirigentes como Iñaki de Rentería, Gadafi o Txapote.

Ilegalizar, no marear la perdiz
Enrique de Diego Libertad Digital 12 Diciembre 2001

El Gobierno español ha tratado de transferir a la Unión Europea un problema nacional, que no parece dispuesto a afrontar en nombre de extraños complejos de culpa y de contumaces tibiezas. La operación no tenía lógica. Ningún sentido tiene que se congelen las cuentas de un partido legal. De hecho, Batasuna cobra de los fondos públicos a través de las subvenciones establecidas, y tiene en los ayuntamientos que gobierna, o en los que gobierna el PNV, una fuente de financiación, añadida a las prebendas que recibe de los Presupuestos de Ajuria Enea. Poco sentido tiene perseguir sus cuentas cuando eso sucede. Todo ello es no poco alivio para la banda terrorista.

El error moral en el que nos movemos parte de un error intelectual, de una falacia, de la especie reiterada de que cualquier idea puede ser defendida sin uso de la violencia. No todas las ideas pueden ser defendidas bajo la tolerancia democrática. No, por ejemplo, la promoción del exterminio o de criterios de exclusión.

Pretender establecer fronteras entre Batasuna y ETA es una hipocresía, además de un autoengaño. Las fronteras entre dicha formación y la banda terrorista como tal, no han existido nunca. Cada vez más son la misma cosa y cada vez más se utilizan las concejalías como una patente de corso para practicar el asesinato. Batasuna sí defiende la violencia como instrumento político. Resulta también curioso que se vayan ilegalizando organizaciones que salen de Batasuna sin ir directamente contra el holding. Si es de pura lógica refrendar la frase ETA y HB son lo mismo, resulta difícil de entender que la primera sea legal y la segunda, no.

El 11 de septiembre ha demostrado que contra el terrorismo no cabe otra estrategia que la ofensiva, mientras aquí hemos mantenido siempre una fórmula defensiva, en la que parece necesario acumular víctimas para cargarse de razón.

El Gobierno ha llegado ya a un convencimiento que pasa por afrontar la ilegalización de Batasuna sin seguir mareando la perdiz, pero es esto último lo que hace. Parece intentar convencer a un interlocutor inexistente, porque es el Gobierno el responsable y el que tiene capacidad para establecer medidas legales que definan y proscriban los grupos proterroristas. Lo que ha intentado explicar en Europa se lo tiene que aplicar a sí mismo, aunque tenga que pasar por encima de los chantajes y el relativismo moral del PNV o de las tibiezas del errático José Luis Rodríguez Zapatero.
Obligar a la banda terrorista a poner sus defensas en el comando de información -no otra cosa parece Batasuna- restará movilidad a sus grupos ejecutores. La estrategia del oportunismo político y la prudencia se lleva ejercitando durante más de veinte años sobre las víctimas. Batasuna debe ser ilegalizada, porque todo en ella es manifiestamente ilegal y su objetivo es acabar con el imperio de la Ley.

El Foro Ermua «se exilia» en Madrid para presentar su revista
Garzón recordó en el Club Siglo XXI que «no existe el entorno de Eta porque todo es Eta»
El Foro Ermua presentó anoche en «el exilio madrileño» su revista «Papeles de Ermua». El Club Siglo XXI acogió un acto en el que intervinieron el ministro de Justicia, Ángel Acebes, el defensor del Pueblo, Enrique Múgica, el juez Baltasar Garzón, el presidente del Foro, Vidal de Nicolás y la catedrática Edurne Uriarte.
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Diciembre 2001

El madrileño Club Siglo XXI acogió anoche el acto de presentación en sociedad de la revista «Papeles de Ermua» que edita el foro homónimo, que quiso ser un homenaje a las víctimas de Eta y a quienes luchan por la libertad dentro y fuera del País vasco. El magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón fue el primero en tomar la palabra en la presentación para insistir en que el entorno de Eta no existe, ya que el terrorismo que ejerce la banda armada es «multidisciplinar». En su discurso, Garzón hizo hincapié en el valor de la palabra en el País Vasco ya que, según el juez, Eta supo utilizarla «muy bien para forjar una idea y definir sus límites».
El magistrado abogó por el desarrollo en el País Vasco del «esfuerzo pedagógico, para desmontar los tópicos de la educación nacionalista». Por ello, elogió la necesidad de que exista esta revista porque tiene «vocación de desaparecer». «Espero que sea efímera porque así el terrorismo habría dejado de producir sufrimiento en España», apostilló.

Por su parte, el ministro de Justicia, Ángel Acebes, comentó la importancia de actuar judicialmente contra la kale borroka. «No sólo Eta asesina, sino que la demencia callejera atemoriza a los ciudadanos», aseguró. Asimismo, anunció que se ha tipificado como delito el hecho de que se homenajee públicamente a quienes matan y añadió que también se castigará la conducta de algunos grupos de humillación hacia las víctimas de un atentado y sus familiares.

El defensor del Pueblo, Enrique Múgica, afirmó que el punto de inflexión en la lucha contra la banda armada fue el asesinato de Francisco Tomás y Valiente, ya que fue allí «cuando los españoles afirmaron su solidaridad con los vascos y se rompe el planteamiento nacionalista de apartar a los españoles». Además, comentó que fue en Ermua donde se «organizó la resistencia» contra el nacionalismo radical.

En el acto también tomó la palabra el presidente del Foro Ermua, Vidal de Nicolás, quien aseguró que espera que «Papeles de Ermua» sea una tribuna libre para «difundir una pedagogía libre y un diálogo fluido». «Necesitaremos de todos los esfuerzos de la inteligencia y de la tolerancia». Por último, la catedrática Edurne Uriarte manifestó que la lucha antiterrorista tiene dos frentes: «la acción ciudadana (de la que es ejemplo la revista) y las decisiones de los gobiernos y jueces».

Ausencia de ETA
La Pértiga ABC 12 Diciembre 2001

En la presentación, ayer, del Comité de Madrid que apoya la Conferencia de Paz de Elkarri abundaron las críticas al PP y, en menor medida, al PSOE. Se reprochó también que Batasuna no condene los atentados, aunque uno de los miembros de este Comité, Javier Tusell, viera como algo positivo en la coalición su proyecto de «construcción nacional» por lo que tiene de objetivo colectivo. Otro de los aliados en Madrid de Elkarri, Enrique Curiel, utilizó las palabras del director general de la Guardia Civil para sostener la supuesta raíz política del «conflicto». Pero en las casi dos horas de presentación, de la boca de Curiel, Tusell o Santiago Carrillo, entre otros, no salieron términos como ETA o terrorismo. Ni se sugirieron tan siquiera.

Mayor Oreja avisa a Ibarreche de que su actitud con el Cupo puede acabar con la autonomía
El Ejecutivo podría descontarle de la partida a su favor los 40.000 millones que no quiere pagar
El presidente del Grupo Popular en el Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja, avisó ayer al «lendakari», Juan José Ibarreche, de que con su actitud en la negociación para la renovación del Concierto vasco «puede terminar con la autonomía» de su Comunidad. Respecto a la amenaza del líder nacionalista de no pagar parte del Cupo que le corresponde para 2002, el Ejecutivo dispone de distintos mecanismos para hacerla frente. El más sencillo, con aval legal, pasaría por descontar directamente de la partida a favor del País Vasco la cantidad que éste deje de abonar al Estado.
C. M. - Madrid.- La Razón 12 Diciembre 2001

«Cuando un motor está revolucionado, y cuando se excede en el número de vueltas, es evidente que puede terminar con la autonomía, y el PNV está jugando con la autonomía, con los Conciertos económicos», afirmó Mayor Oreja en relación a la negativa de Ibarreche a abonar 40.000 millones del Cupo previsto en los Presupuestos Generales del Estado para 2002.

Para el responsable popular, Ibarreche «está simplemente obedeciendo a la estrategia de un partido, está siendo incapaz de defender como debe, con la dignidad precisa, un instrumento tan vasco, tan propio y tan de todos, como son los Conciertos económicos».

«El nacionalismo vasco ha sido el motor de la autonomía en el País Vasco y en España, pero también puede ser el motor de la destrucción de la autonomía y de los instrumentos peculiares vascos en ese sentido», remarcó, informa Efe.

Con esta actitud, según el ex ministro del Interior, Ibarreche está conduciendo «a una situación muy difícil, pero no para defender los intereses de los vascos, sino para defender la estrategia que piensan que históricamente corresponde al nacionalismo vasco para el futuro».

Asimismo, Jaime Mayor Oreja reclamó al «lendakari» una reunión con los representantes del PSOE y del PP para ser informados de la situación en la que se encuentra la negociación para la renovación del Concierto Económico, así como para fijar una postura común.

Por otra parte, el Ejecutivo central dispone de distintos mecanismos para hacer frente a la amenaza de Ibarreche de no pagar parte del Cupo, en el caso de que éste se decidiese a llevarla a cabo. El más sencillo, pasaría por detraer directamente de la partida presupuestaria a favor del País Vasco la cantidad que éste deje de abonar al Estado. Actuación que, según fuentes gubernamentales, está plenamente avalada conforme a derecho.

También está al alcance la vía contencioso-administrativa e, incluso, el artículo 155 de la Constitución, en caso de que se estuviese ante una situación clara de «insumisión fiscal».

El pleno del Congreso debatirá el próximo jueves 20 de diciembre, por el trámite de lectura única, el proyecto de ley de prórroga del Concierto Económico Vasco, lo que permitirá su remisión automática al Senado, donde se verá una semana más tarde.

El pleno de la Cámara Baja aprobó ayer tarde, con los votos del PP, la oposición de CiU, IU y PNV y la abstención del PSOE, la decisión de la Junta de Portavoces de fijar el debate sobre la prórroga del Concierto vasco para el día 20.

Hoy mismo, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, reanudará las negociaciones con el Ejecutivo vasco y las Diputaciones forales para tratar de cerrar un acuerdo antes de que el próximo día 17 se agote el plazo legal. De lo contrario, según explicó el propio Montoro, faltaría tiempo material para modificar en el trámite parlamentario la actual ley de prórroga.

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, también aludió ayer a este asunto para arremeter contra el Gobierno, al que acusó de no tener «palabra» porque, aunque ahora critique las gestiones que ha llevado a cabo para intentar desbloquear la negociación sobre el Concierto Económico vasco, fue el mismo ministro de Hacienda el que le pidió su «colaboración».

En declaraciones a la Cope, recordó que, hasta que las negociaciones entre el Gobierno vasco y central no se rompieron, el PSOE estuvo «absolutamente quieto».

Fue después, según explicó, cuando él mismo recibió una llamada de Montoro, quien le informó de la situación, le mostró su deseo de que «entre todos» consiguieran un acuerdo y le pidió su «colaboración».
«A partir de ahí es cuando yo llamo al señor Ibarreche para informarme de dónde están los puntos de desacuerdo, pero ni me he ofrecido como mediador ni nada», enfatizó.

ALVARO RODRIGUEZ BEREIJO. Presidente del Consejo sobre el futuro de la UE
«Es inconstitucional que las comunidades autónomas entren en el Consejo de la UE»
«Según el Constitucional, las competencias de las CCAA no son realmente exclusivas». «Europa tendrá una Carta Magna aunque se le siga llamando Tratado de la Unión»
MARISA CRUZ El Mundo12 Diciembre 2001

MADRID.- El ex presidente del Tribunal Constitucional Alvaro Rodríguez Bereijo empieza hoy a dirigir el debate público acerca del futuro de la UE. Preside para ello un Consejo Asesor que debe recabar la opinión de la sociedad civil y que ha elaborado un cuestionario de nueve capítulos con 58 preguntas que estará, desde hoy, a disposición de los ciudadanos en una página web.En 2002, la discusión se cerrará y el Consejo remitirá un informe al Gobierno, al Parlamento y a las instituciones comunitarias.

Pregunta.- El PSOE cree que este debate se ha iniciado demasiado tarde en España. A usted ¿qué le parece?
Respuesta.- Yo no diría que se ha empezado tarde en España. Es más si de Laeken sale una convención para debatir las propuestas que se van a llevar a la Conferencia Intergubernamental de 2004, el que el debate nacional coincida con esa convención puede ser muy positivo.

P.- ¿No cree usted que la UE sigue siendo algo lejano para la ciudadanía?
R.- Es muy difícil llevar el debate hasta el ciudadano. Debemos huir de dos extremos: no se puede caer en la discusión de expertos pero tampoco se puede trivializar. Pero, aún reconociendo la dificultad de implicar a los ciudadanos, tampoco hay que quitar toda la legitimidad democrática a la UE, a sus instituciones y a los procesos de reforma.

P.- ¿Cuáles son las claves del cuestionario?
R.- Los apartados hacen referencia a muchos asuntos. Por ejemplo, el sistema de competencias de la UE y su distribución es uno de los más complicados, pero será bien entendido por los españoles porque nosotros tenemos un sistema constitucional de reparto de competencias muy complejo y que, además, es como el de la Unión: abierto, flexible y dinámico.

P.- ¿Es oportuno abrir el debate sobre una Constitución en la UE?
R.- Lo importante es modificar las instituciones para que la Unión sea posible con 30 miembros, simplificar los Tratados y que se integre en ellos la Carta de los Derechos Fundamentales y, además, clarificar la distribución de competencias. Si esto se logra, Europa tendrá una Constitución en el pleno sentido de la palabra aunque se le siga llamando Tratado.

P.- ¿El modelo político futuro debe ser federal, confederal...?
R.- No debemos discutir sobre si Europa debe ser una federación de Estados, una confederación o una unión de pueblos. Europa es una entidad política singular en el derecho internacional en la que los estados miembros no pierden su identidad nacional pero que forman una unidad a través de cesiones de soberanía y que deciden hacer juntos ciertas políticas con un sistema peculiar de equilibrio institucional. Esta singularidad debe conservarse.

P.- En España se debate sobre la participación de las CCAA en la toma de decisiones en la UE.
R.- En primer lugar hay que dejar claro que la competencia sobre la representación del Estado en la política exterior es exclusiva del Gobierno de la nación. Este es un principio inconmovible.La UE no es una comunidad de pueblos, ni de regiones, es una unión de Estados. No obstante, hay que arbitrar algún modelo de representación de las comunidades autónomas.

P.- ¿Cómo? y ¿en qué materias?
R.- Este es un asunto difícil que deriva de la propia complejidad de nuestra Constitución y de la forma en la que el título VIII distribuye las competencias. Aunque los Estatutos de Autonomía definen algunas competencias como «exclusivas», el Tribunal Constitucional ya ha dicho que no son realmente tales, ya que siempre existe una parte de la competencia que pertenece al Gobierno nacional.

P.- Algunas piden participación directa en el Consejo de la UE.
R.- El País Vasco, Cataluña y algunos sectores nacionalistas de Galicia reclaman una participación directa de la Comunidad Autónoma y al mismo nivel que la representación nacional. Eso no tiene cabida en nuestro marco constitucional.

La Generalitat aumentará su nómina de asesores
El Mundo 12 Diciembre 2001

El Gobierno catalán ha asumido el compromiso de publicar periódicamente la lista de asesores nombrados como «cargos de confianza», que en 2002 pasarán de los 199 actuales a 218, según anunció ayer la consejera de Gobernación, Núria de Gispert.

ERC denunció el pasado mes de mayo que la Generalitat destina este año un total de 1.580 millones de pesetas a pagar remuneraciones a 202 asesores (Gispert señala que son 199), la mayoría de ellos vinculados a CiU por haber sido diputados, consejeros y altos cargos de la Administración, informa Efe.

De Gispert, que compareció ayer en el Parlament, confirmó las cifras de asesores expuestas en su informe por ERC, aunque advirtió que «algunos» de los datos eran «erróneos».

De Gispert rechazó las acusaciones de opacidad de la oposición, pero admitió que no se ha cumplido la obligación de «publicar» la relación de asesores y personal eventual.

La consejera anunció su voluntad de «reordenar» las normas que posibilitan el nombramiento de asesores mediante un «acuerdo de gobierno» que se aprobará próximamente.

A partir de ahora existirán tres tipos de asesores: los «estructurales» (que incluirán jefes de gabinete y de prensa, y que podrán tener adjuntos), los «especiales» (no podrán superar el 25% del total) y los «eventuales» (sólo podrán ser nombrados para desarrollar políticas sectoriales y tendrán contratos no superiores a los dos años).

El Gobierno vasco desafía con un convenio con Treviño
Redacción - Vitoria.- La Razón 12 Diciembre 2001

El Gobierno vasco formalizará «en breve» un convenio de colaboración institucional con los dos ayuntamientos del enclave de Treviño, según aprobó ayer el Consejo del Gobierno autónomo. La Diputación de Álava, gobernada por el PP, suscribió hace un mes un convenio de colaboración con los ayuntamientos de Treviño y Lapuebla de Arganzón, los dos existentes en el enclave, que fue criticado por las instituciones de Castilla y León.

El convenio que va a suscribir ahora el Gobierno vasco no tiene relación con el de la Diputación, según fuentes del ejecutivo. Este acuerdo del Ejecutivo con los ayuntamientos perseguirá «configurar un marco estable de relación y cooperación institucional mutua, y siempre dentro del ámbito competencial de las respectivas entidades».

Según el Ejecutivo vasco, «este marco de cooperación se extenderá tanto a la faceta puramente política de afrontar el problema de adscripción político-administrativa del enclave de Treviño, como a la prestación de servicios públicos a los treviñeses y treviñesas, tal y como se desprende del mandato emanado de la Ponencia del Senado que en 1995 analizó la problemática del enclave».

Para el Gobierno vasco, el establecimiento de este marco de cooperación «ni interfiere, ni pretende hacerlo, en la necesaria y deseable profundización de las relaciones que, a través de la Comisión Mixta constituida a tal fin, mantienen las respectivas instituciones de Euskadi y de la Comunidad Autónoma de Castilla y León».
Por el contrario, la Junta de Castilla y León consideró que con este convenio las instituciones vascas «se han burlado y despreciado» el marco de cooperación y diálogo ya existente.

El consejero de Presidencia de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, afirmó que propuestas de este tipo producen su «absoluto desprecio» ya que se adoptan decisiones por parte de las instituciones vascas «al margen de Castilla y León», y además rechazó, tal y como recoge el Gobierno vasco, que exista algún conflicto político en este enclave burgalés en Álava, sino exclusivamente de prestación y mejora de sus servicios. «Tomamos nota de estas actuaciones de las instituciones vascas», aseguró el consejero.

El nuevo Instituto de la Lengua contará con un presupuesto y un programa de actuación en 2002
Redacción - Salas de los Infantes (Burgos).- La Razón 12 Diciembre 2001

El Instituto de la Lengua de Castilla y León contará en 2002 con un presupuesto y un programa concreto de actuaciones, según señaló el consejero de Educación y Cultura de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva.

El consejero fue nombrado nuevo presidente del patronato de la fundación recién constituida, que sustentará el Instituto de la Lengua, en un acto celebrado en la localidad burgalesa de Salas de los Infantes, al que acudieron los treinta patronos de la fundación.

Según Villanueva, «los primeros pasos serán constituir una comisión ejecutiva, ya que no sería operativo dejar todas las decisiones a los integrantes del organismo».

El nuevo presidente de la fundación no quiso desvelar a quién propondrá como director del Instituto, y aseguró que «el presupuesto para el próximo año no se puede concretar porque antes será necesario que se definan las actuaciones a realizar, para las que ya ha mantenido algunos contactos con los responsables universitarios».
Tras recordar que el instituto tendrá su sede en el Palacio de Isla, en la capital burgalesa, Villanueva insistió en el carácter regional e integrador del proyecto, informa Efe.

Villanueva, quien señaló la lengua castellana como principal valor patrimonial de la Comunidad, dijo que «debemos aprovechar al máximo esta riqueza que prácticamente está por explotar y todas las instituciones han de estar en el Instituto de la Lengua de Castilla y León».

El acuerdo de constitución del Instituto de la Lengua de Castilla y León, promovido por la Federación Regional de Municipios y Provincias, se formalizó el 7 de abril de 2000 en Santo Domingo de Silos

La campaña publicitaria de Ibarretxe por los derechos humanos no menciona a ETA
El parlamentario del Grupo Popular Vasco Carlos Urquijo ha calificado de "cinismo político" y "tibieza moral" la actitud del Gobierno Vasco al abstenerse de citar expresamente a la banda terrorista ETA en la última campaña publicitaria a favor de los derechos humanos. Esta campaña fue presentada este lunes por el lehendakari, y llevará el lema "Donde no hay vida no hay libertad. Donde no hay paz no hay libertad. Todos los derechos humanos para todos".
Efe Libertad Digital 12 Diciembre 2001

Carlos Urquijo considera que con la ausencia de referencias a ETA "el PNV opta una vez más por referirse al pecado y no al pecador, y repite, con el contenido de esta campaña, el ejercicio de equilibrismo ambiguo al que nos tiene acostumbrados". "Abstenerse de nombrar a ETA en unos anuncios y cuñas publicitarias de difusión masiva, cuando la banda terrorista es el mayor vulnerador de los derechos humanos nos parece una ofensa para las víctimas del terrorismo y sus familias, y para todos los defensores de las libertades y del Estado de Derecho", subraya Urquijo.

"No sabemos si esta alergia a nombrar a ETA en las campañas por los derechos humanos llevadas a cabo por el Gobierno vasco se debe a que el PNV lo considera contraproducente, inoportuno con el espíritu de la campaña, o por no añadir crispación al debate político y a la sociedad vasca, que es lo que los nacionalistas dicen que hacemos nosotros cuando denunciamos alto y claro los crímenes y las complicidades de la banda terrorista", agrega el parlamentario.

Asimismo, el parlamentario popular acusa a Ibarretxe de aprovechar la campaña para introducir "mensajes partidistas y latiguillos del lehendakari, como ese de todo pueblo tiene derecho a decidir lo que quiere ser". Por esta referencia, Urquijo acusa al lehendakari de "interpretar al gusto nacionalista y manipular la literalidad de la declaración universal de los derechos humanos en pos de una reivindicación partidista y ajena al valor esencial de la carta de derechos individuales, redactada en 1948, confundiendo así a la sociedad vasca sobre el contenido de esta declaración universal".

El pensamiento Arana / Arzallus
Sabino ARANA La Razón 12 Diciembre 2001

«Maketos y bizcaínos, ¿forman dos bandos contrarios? ¿Cá! Amigos son, se aman como hermanos, sin que haya quien pueda explicar esta unión de dos caracteres tan opuestos, de dos razas tan antagónicas. Amigos son... pero es verdaderamente peregrina la amistad que los une; en el maketo no hallaréis más que un odio terrible a la Patria del bizkaino; y en éste no veréis más que un absoluto desconocimiento de su Patria, por el cual viene a ser miserable siervo del extranjero. Ved ahí el cuerpo electoral. Su elemento extraño es perfectamente homogéneo en el odio a Bizkaya; y pueden sus individuos satisfacer a sus anchas esta pasión, porque hoy son ellos los señores de esta tierra. Gran número de ellos parece testimonio irrecusable de la teoría de Darwin, pues más que hombres semejan simios poco menos bestias que el gorila: no busquéis en sus rostros la expresión de la inteligencia humana ni de virtud alguna; su mirada sólo revela idiotismo y brutalidad».

Álava y las otras dos
RAMÓN LOZA LENGARAN El Correo 12 Diciembre 2001

Se emplea la expresión ‘tal persona está poco, mucho, integrada’. Se dice de los niños que tienen, no tienen, problemas de integración. Aceptamos que una vez nacidos individualmente a la vida es importante para los humanos buscar la seguridad de una nueva placenta, la social, a través de una adecuada integración en su red. Puede entenderse por proceso de integración aquel mediante el que un individuo se interconecta con los demás del grupo hasta sentirse absolutamente cómodo formando parte de él. Puede aplicarse igualmente el concepto a la interrelación entre grupos. De modo que es posible señalar cómo distintas unidades sociales, llevadas a la convivencia por la circunstancia que sea, deben afrontar los necesarios procesos de integración para formar parte, de modo estable y placentero, de la entidad superior resultante.

Hace unos años, tres colectivos históricos, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, decidieron integrarse en uno, bautizado de modo harto significativo con el neologismo Euskadi. El fundamento de tal pretensión estaba en la consideración de que los tres colectivos tenían lazos entre sí, de signo cultural algunos: cierta vinculación con el euskera, algunas costumbres similares; pero de signo político en especial: su peculiar relación con el rey de España y su Estado; desde cada uno de ellos y su propia historia, pero con proximidades evidentes.

Partiendo de que se trataba de un proceso nuevo y sin precedentes eran esperables importantes dificultades para lograr una buena integración de los tres elementos, pero nadie podía prever quizás que al cabo de más de veinte años el resultado hubiera sido tan pobre, tan desalentador.

Las razones, las que nos interesan porque son hijas de nuestros aciertos o errores y no de los de aquellos que sólo atienden la imposición de las suyas, son dos. El proceso no ha sido trilateral. Ha existido presión protagonista de uno de los elementos sobre los otros. No ha habido equilibrio. Se ha notado excesivamente el espíritu fagocitador de los elementos del Norte sobre el del Sur, se ha notado excesivamente que era éste el que se tenía que integrar en, y no los tres elementos en uno. La consecuencia puede descubrirse en el éxito del PP en Álava y en la aparición en ella de fuerzas propias, nacionalistas incluso, tendentes a exigir al ‘vasconortismo’ peninsular una clarificación muy fuerte respecto a cuál va a ser el vector futuro de sus intenciones, como condición para seguir en el proceso.

La segunda razón ha sido que la integración se ha intentado no ya basándose exageradamente en la existencia desde el pasado de unos elementos culturales más o menos identificadores sino en la potenciación de los mismos hacia el futuro como catalizadores-dinamizadores, soportadores del proceso. Se ha pensado en la integración desde la cultura, desde el euskera muy especialmente, entendiendo que el hecho de hablar todos una misma lengua habría de ser determinante. Y no ha sido así, porque no es así. La cultura no integra, ni siquiera el idioma integra. Hay mil ejemplos de ello.

Las interrelaciones humanas fabrican integración por vía de factores económicos y sociales, sólo después por vía política y cultural. Se ha intentado construir el edificio por el tejado comenzando por lo cultural y lo político, cuando el gran reto que se le planteaba a la nueva criatura era el de la generación de vinculaciones socio-económicas. Eso tan difuso pero tan evidente a la vez que es la sensación colectiva de pertenecer a un intra-país. A un espacio dentro del cual me muevo. Yo, y mis intereses. Porque la integración es un fenómeno individual y de supervivencia. De personas de una en una, de suma de sensaciones de proximidad. De proximidad física y práctica. De que se está permanentemente en contacto para algo.

Es fundamental el contacto. Y, para ello, aunque pueda parecer algo demasiado simplista no lo es (repasar la historia), son fundamentales los medios de transporte. Todos, pero en especial los públicos, los generales, los de tocarse/mezclarse todos, todo el tiempo. El metro en las ciudades, los ferrocarriles constantes, de proximidad, para los espacios intermedios. Hay más sensación de pertenencia en cualquiera de las grandes conurbaciones del mundo que el que se haya podido lograr en la mínima Euskadi. Y no será porque no se haya intentado, no.

Me sobra el Vasco-Norte peninsular, salvo para el monte o el turismo, pero, por si les interesa a los integradores, les diré que yo que ellos me pondría como loco a construir trenes entre Álava y Vizcaya/Guipúzcoa. Trenes ágiles, continuos y muy baratos. Hasta lograr que los tres territorios se encontraran del todo enredados por sus hilos/vías. Eso sí que integraría. Casi tanto como uno de esos maravillosos concursos de bertsolaris repetidos mil veces por ETB-1. O lo del Txiribiton. Casi. Créanlo.

Diferencias culturales
LUDOLFO PARAMIO El País 12 Diciembre 2001

Ludolfo Paramio es profesor de investigación en la Unidad de Políticas Comparadas del CSIC.

Cuando comenzaron los bombardeos sobre Afganistán fue creciendo el malestar del público de los países occidentales ante las noticias sobre víctimas civiles. Incluso en Estados Unidos, quizá el único país que por razones obvias estaba claramente a favor de tales ataques para detener a Bin Laden y acabar con el régimen talibán, ese malestar se manifestó en la forma de críticas a la eficacia y la efectividad de la estrategia militar. No es nada nuevo: tanto en Bosnia como en Kosovo, y antes en la guerra del Golfo, la información sobre las víctimas inocentes fue el principal argumento contra la intervención, incluso si existía previamente un consenso sobre su necesidad.

Es evidente el contraste con lo que sucedió en los países musulmanes tras los ataques del 11 de septiembre. Incluso si admitimos que muchos buenos creyentes rechazaron aquellos actos como contrarios al islam, parece cierto que hubo fuertes reacciones de júbilo ante la muerte de miles de inocentes, considerados enemigos por el hecho de ser ciudadanos de Estados Unidos. Esto nos resulta tan escandaloso que estuvimos dispuestos a aceptar el rumor de que el vídeo en el que manifestaba su alegría una pequeña multitud de palestinos, muchos de ellos niños, era una manipulación de la CNN. Preferimos pensar que se nos engaña a que pueda existir una cultura del odio tan arraigada.

También es llamativo el razonamiento de los musulmanes para rechazar los bombardeos: no se puede aceptar el ataque a un país musulmán, independientemente de las acciones de sus gobernantes, o, mejor dicho, ese ataque es intolerable cuando procede de un país infiel, con el que los demás países musulmanes no pueden hacer causa común. La división entre creyentes y no creyentes está por encima no sólo del concepto de una humanidad común, sino de la idea de una justicia que vale para todos. Sobre este terreno se mueve Bin Laden en sus vídeos para Al Yasira. También refuerza su llamamiento a la guerra con denuncias de la doble moral de los cruzados, pero no ha negado su participación en los hechos del 11 de septiembre ni los ha condenado. Da por descontado que contra los infieles cualquier castigo es válido: en ese aspecto, ciertamente, él sólo posee una vara de medir.

En la pasada década se extendió en los medios académicos anglosajones el multiculturalismo, la afirmación de que no existen valores comunes que permitan comparar entre sí las diferentes culturas. En la forma más caricaturesca de este razonamiento, no se puede sostener que las teorías científicas sobre el origen del hombre sean superiores o más verosímiles que los mitos indígenas o religiosos sobre su formación o creación a partir del barro. (Los fundamentalistas cristianos, por cierto, han utilizado un argumento multiculturalista, aun sin saberlo, al pedir que en las escuelas se enseñe el creacionismo apoyado en la Biblia.)

Durante estos años el multiculturalismo ha gozado de cierta legitimidad por ser la otra cara de la política de la identidad: los grupos marginados o subalternos necesitan afirmar su identidad a fin de estar en igualdad de condiciones con la sociedad dominante. En su libro La sociedad multiétnica, Giovanni Sartori ha tratado de mostrar que el multiculturalismo es incompatible con el pluralismo liberal, a diferencia de las medidas de acción (o discriminación) positiva, pero lo cierto es que en la buena conciencia de los universitarios e intelectuales progresistas, en Estados Unidos y Gran Bretaña, esos matices han quedado a menudo relegados ante el fin superior de garantizar la igualdad de oportunidades.

Es posible que el actual conflicto someta al multiculturalismo a una crítica notablemente más radical que la del panfleto de Sartori. Ahora hay que decidir si es mejor estremecerse ante la muerte de un solo niño en Afganistán (o en Gaza) que festejar la muerte de miles de infieles en Nueva York, y no parece fácil llegar a un compromiso. Pero de la misma forma puede que el tajante discurso de Sartori sobre la imposibilidad de entenderse con otras culturas que no comparten los valores occidentales haya encontrado una espléndida reducción al absurdo en la orgullosa afirmación por Berlusconi de la superioridad de la civilización occidental. Si algo hay que pueda encrespar el delicado sistema nervioso del profesor Sartori más que las ideas multiculturalistas, probablemente sea la posibilidad de verse convertido en autor de cabecera de il cavaliere.

La explicación más usual de la belicosidad del fundamentalismo islámico lo relaciona con la frustración de los experimentos de modernización de las sociedades musulmanas. Puede que sea así, aunque este razonamiento es peligroso desde el momento en que se le puede muy bien dar la vuelta y explicar el fundamentalismo religioso (en cualquier sociedad) como respuesta a la modernización. La cuestión crucial es saber si hay alguna razón para pensar que el islam es incompatible con la modernidad o si, simplemente, el problema es que por alguna razón las sociedades musulmanas están viviendo con retraso el proceso de modernización económica y social que ya han experimentado las sociedades cristianas o confucionistas. Conviene recordar que hace muy pocos años se hablaba completamente en serio de que estas últimas no podían asimilar los valores occidentales.

Es bastante obvio que la tardía desaparición del imperio otomano mantuvo a muchas de las sociedades musulmanas fuera de la historia occidental. También parece evidente que la propia Turquía ha evolucionado más hacia la modernidad que otros países de esa área, lo que puede indicar que el islam no es incompatible con la democracia o el capitalismo. Si sobrevivimos a esta primera guerra del nuevo siglo, entonces no sería extraño que tras el fundamentalismo de hoy viéramos el auge de interpretaciones del islam más compatibles con nuestros valores. Si los precedentes sirven de algo, se diría que tras 22 años de régimen fundamentalista en Irán la sociedad de aquel país, y en particular los jóvenes, preferirían ya algo más relajado.

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