AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles  26 Diciembre  2001
#El órdago de Redondo
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón  26 Diciembre 2001

#Buen balance contra ETA
Editorial ABC 26 Diciembre 2001

#Redondo padre dice lo que piensa su hijo
Impresiones El Mundo  26 Diciembre 2001

#Quorum no es una colonia
Román CENDOYA La Razón  26 Diciembre 2001

#Si Ibarretxe se enroca, pacto con las diputaciones
Impresiones El Mundo  26 Diciembre 2001

#Por qué no dimite Zapatero
Enrique de Diego Libertad Digital  26 Diciembre 2001

#La lista de Garzón
JAVIER PRADERA El País  26 Diciembre 2001

#EL PSE Y EL DOMINÓ VASCO
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz  26 Diciembre 2001

#¿ Elecciones anticipadas en Cataluña?
Francisco Maruhenda La Razón  26 Diciembre 2001

#Basta Ya recuerda con versos a las víctimas del terrorismo
El Correo  26 Diciembre 2001

#Cuarenta «refugiados» desertaron de ETA desde el fin de la tregua para regresar al País Vasco
MADRID. D. Martínez / J. Pagola ABC  26 Diciembre 2001

El órdago de Redondo
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón  26 Diciembre 2001

Los nacionalistas y sus compañeros de viaje tienen dos cosas muy claras: la primera es la imposibilidad de cualquiera de los dos grandes partidos nacionales de aguantar en solitario su presión disgregadora y la segunda es que la unión firme de ambos en defensa de la Constitución de 1978 significa la derrota segura de su proyecto fragmentador. Por consiguiente, uno de los elementos permanentes de su estrategia estriba en dificultar la convergencia de criterios y la coordinación de las acciones de populares y socialistas frente al terrorismo etarra y a las derivas soberanistas vascas, catalanas y gallegas.

Las gentes más lúcidas y responsables del PP y del PSOE son perfectamente conscientes de estos hechos absolutamente evidentes y por encima de coyunturas electorales, circunstancias personales e intereses inmediatos, lo mejor del centro-derecha y del centro-izquierda españoles mantienen un rumbo invariable al servicio de los valores democráticos amenazadas por los particularismos étnico-lingüísticos. A un lado Jaime Mayor y al otro Nicolás Redondo son dos ejemplos admirables de este tipo de comportamiento serio, inteligente y valiente. Su especial protagonismo en el cráter del volcán nacionalista peninsular que es el País Vasco hace que en gran medida nuestro destino colectivo esté ligado al suyo individual y que sus esforzadas trayectorias políticas representen bastante fielmente los deseos y las inquietudes de la mayoría de sus conciudadanos de toda España en lo que se refiere a la idea de cómo ser, estar y trabajar juntos a favor de la paz, la igualdad, la justicia y la prosperidad generales.

El acoso implacable al que estos dos hombres de bien se han visto sometidos por parte de los nacionalistas forma parte de la lógica del combate doloroso entre la identidad y la libertad que desgarra a nuestra patria desde hace un siglo. Sin embargo, las puñaladas por la espalda que les alcanzan en ocasiones procedentes de sus propias filas revelan otro fenómeno igualmente explicable, pero mucho más repulsivo. Ahora le ha llegado el turno a Nicolás Redondo, que ha visto como dentro de su casa los infiltrados sacuden su silla e intentan volver a los tiempos de la tibieza colaboracionista. Su órdago ha sido un gesto encomiable y desesperado, y el desenlace de este drama demostrará si Rodríguez Zapatero es apto para gobernar España o si su blandura elusiva es un rasgo profundo de su naturaleza o un camuflaje defensivo. Puede que Nicolás Redondo sea arrojado al foso de los cocodrilos peneuvistas por algunos de sus compañeros, pero si el Secretario general del PSOE lo permite ¬y esto no es una hipótesis sino una profecía¬ sus días a la cabeza de su partido están contados. Hay momentos en que la mediación no sirve y la decisión se impone, porque los días ganados a base de cobardía no son más que pasos hacia la indignidad y el fracaso.

Buen balance contra ETA
Editorial ABC 26 Diciembre 2001

La lucha contra ETA sigue siendo la tarea prioritaria de Interior y el resultado, como balance de este fin de año, es que la banda terrorista «está peor que hace meses», según afirma Mariano Rajoy en la entrevista que hoy publica ABC. En 2001, las Fuerzas de Seguridad del Estado, con una decisiva intervención de la Ertzaintza, han detenido a 135 colaboradores o miembros de ETA, han desarticulado 15 comandos y han desmantelado dos tramas civiles de la banda terrorista. Sin embargo, Rajoy advierte que ETA sigue teniendo capacidad operativa, y si hay que felicitarse por los éxitos policiales, también hay que juzgar objetivamente la capacidad de reposición de la banda. El gran avance de la lucha contra ETA -el gran motivo para confiar en la derrota operativa de la banda- ha sido acortar los tiempos de respuesta policial a las decisiones de la dirección etarra. ETA puede seguir atentando, pero cada vez le resulta más difícil sustituir a los detenidos y reorganizar su infraestructura.

La acción antiterrorista no se agota en la intervención policial. Tras el 11-S se ha reforzado el frente financiero de la política contra el terrorismo. Naciones Unidas o la UE han adoptado resoluciones drásticas para asfixiar económicamente a las tramas terroristas y el Gobierno español las ha trasladado al Parlamento. ETA no es una excepción y su red financiera está ya sometida a investigación judicial. Rajoy destaca acertadamente la importancia capital de esta nueva política antiterrorista, apuntalada desde el Parlamento con reformas legales que impiden subvencionar a los partidos o asociaciones proetarras. Sin embargo, en este escenario la política de subvenciones del Gobierno vasco se mantiene como una zona de sombra que Rajoy trata con exceso de diplomacia, tratándose de una administración de fondos públicos que acaba financiando algunas de las estrategias más sensibles de la izquierda proetarra.

En el terreno internacional, España está recogiendo los frutos de una política exterior que viene de lejos. La nueva conciencia mundial sobre el terrorismo ha refrendado las tesis que el Gobierno español defiende desde hace años, y este año se cierra con avances extraordinarios en la creación del espacio judicial europeo. En este contexto, Francia no podía quedar al margen de la valoración del ministro, quien califica positivamente los resultados de la colaboración con las autoridades galas. En este año, Francia ha detenido a 29 presuntos etarras, ha extraditado a 10 y expulsado a uno. Sin embargo, el dato más novedoso ha sido la entrega temporal de José Luis Arizcuren Ruiz, «Kantauri». En definitiva, el Gobierno español, bien resguardado por la unidad política de PP y PSOE en materia antiterrorista, puede presentar un balance satisfactorio, en cuanto a lo ya conseguido, y esperanzador por lo que aún se puede y se debe lograr, que es la erradicación de ETA.

Redondo padre dice lo que piensa su hijo
Impresiones El Mundo  26 Diciembre 2001

Nicolás Redondo Urbieta, ex secretario de UGT y padre del dimitido secretario de los socialistas vascos, acusó ayer de «incoherencia y frivolidad» a la Ejecutiva del PSOE. Redondo Urbieta afirmó que no entiende que la dirección del PSOE esté tomando en consideración para definir la línea del partido el documento de Jesús Eguiguren, que pide un cambio en la Constitución y en el Estatuto. El antiguo sindicalista piensa que la Ejecutiva federal ha dado un giro que no ha explicado, ya que los líderes nacionales se habían manifestado siempre públicamente opuestos a las tesis de Eguiguren y favorables a las de Redondo Terreros. Al escuchar estas palabras, da la sensación de que el padre está diciendo en voz alta lo que piensa el hijo, que ha eludido hasta hoy cualquier crítica a Rodríguez Zapatero. Todo indica que la falta de apoyo de la Ejecutiva federal fue determinante para que Redondo hijo optara por presentar su inesperada dimisión.

Quorum no es una colonia
Román CENDOYA La Razón  26 Diciembre 2001

El lehendakari, tras cada sesión del Parlamento que no se celebra, aparece más como esa mujer que nos visita todas las Navidades buscando a un tal Jaqs. Ibarretxe busca a Arnaldo. Ibarretxe busca a Nicolás. Ibarretxe busca a Jaime. Al mismo tiempo, el desconocido Atutxa, comparado con aquel que fue Consejero de Interior, descubre, cada vez que cuenta el número de parlamentarios que asisten a su patio, que quorum no es el nombre de una colonia. Es la visualización de una pírrica minoría. Pero, lo verdaderamente grave es que parece que en Euskadi algunos van a traer las rebajas de la firmeza democrática y de la defensa del estado de derecho sin esperar a la llegada del euro. Tres dirigentes del Pusilánimes ¿Socialistas? de Euskadi (PSE) amparados en la actitud titubeante, inconsistente y falta de firmeza de Zapatero, están tirando por la borda el mejor resultado electoral de su historia. El último 13 de mayo, el verdadero PSE obtuvo, con el liderazgo de Nicolás Redondo, el mayor número de votos de su historia. En el próximo Congreso extraordinario veremos si de verdad en este partido mandan los valientes militantes o los acojonados aparatos de Elorza, Egiguren, Benegas y ¿Jauregui? A Zapatero no se le espera.

Si Ibarretxe se enroca, pacto con las diputaciones
Impresiones El Mundo  26 Diciembre 2001

El Gobierno baraja una solución alternativa si las negociaciones con el Ejecutivo de Vitoria para renovar el Concierto Económico fracasan. La alternativa sería la firma de convenios bilaterales con las diputaciones forales, que son las depositarias de los derechos históricos. El Estatuto de Gernika afirma que las relaciones tributarias entre el Estado y el País Vasco estarán reguladas por el tradicional sistema de Concierto o por «convenios». Por tanto, resultaría plenamente legal alcanzar acuerdos con las tres diputaciones si el Gobierno de Vitoria que las representa persiste en las exigencias que hacen imposible la firma de un nuevo Concierto.

Pero aunque la posibilidad existe desde el punto de vista jurídico, el Ministerio de Hacienda va a hacer un esfuerzo en los próximos días para cerrar un acuerdo con el Gobierno vasco. De hecho, Hacienda ya ha aceptado 68 enmiendas al Concierto que expira el 31 de diciembre, entre las que figuran una mayor capacidad de autogobierno fiscal y un sistema de arbitraje que impedirá al Gobierno de la nación recurrir a los tribunales en caso de diferencias de interpretación. El Ministerio de Hacienda acude hoy a la mesa de negociación con la intención de ser flexible sobre el Cupo o cantidad que paga anualmente el Gobierno vasco por los servicios que recibe del Estado. Pero Hacienda no está dispuesta a ceder a la exigencia de Vitoria de tener una representación directa en las instituciones de Bruselas. Si Ibarretxe no renuncia a esta reivindicación política, la firma del Concierto será imposible y el Gobierno central estará legitimado para negociar con las diputaciones forales. Alava está dispuesta a llegar a un acuerdo y, tal vez, las otras dos diputaciones se vean obligadas a hacer lo mismo si no quieren perder el ventajoso estatuto fiscal del que disfrutan desde hace 20 años.

Por qué no dimite Zapatero
Enrique de Diego Libertad Digital  26 Diciembre 2001

La política genera su propio lenguaje para ocultar la realidad. En ese sentido, Nicolás Redondo es muy amigo de Zapatero y éste le ha apoyado en todo momento. Esto no es cierto. La dimisión de Redondo ha sido forzada por Zapatero con sus declaraciones contra el plante en el Parlamento vasco en el debate de presupuestos en protesta contra la cacicada de Atutxa. Basta hojear el diálogo entre Juan Luis Cebrián y Felipe González para entender que Nicolás Redondo ha sido sometido a una estrategia de acoso y derribo felipista y polanquista, con el añadido de las intrigas del federalismo asimétrico de Pasqual Maragall.

Resulta extraño que José Luis Rodríguez Zapatero muestre disgusto cuando se pone en duda su lealtad institucional y la falta de un proyecto nacional. Porque se trata de cuestiones evidentes. El PSOE se dedica a dinamitar la convivencia común poniendo de continuo en duda la Constitución no sólo como letra sino como espíritu, el marco en sí. Quienes mantienen en su interior un discurso de los denominados españolistas ha sido marginado por el grupo que los guerristas denominan la “guardería”.

Las razones de la dimisión de Redondo están por supuesto en Ferraz. La cuestión es por qué no dimite Zapatero, pues jugando a la división del PSE y a la eliminación del reducto constitucionalista del partido, no es el PSE sino el PSOE el que está dejando de tener un proyecto. Cuando se habla sin rebozo de ser los mariachis de Arzalluz –ya dijo el exjesuíta que “Redondo debe abandonar la vida pública”– e Ibarretxe cuando estos hablan más alto y más claro que nunca de independencia, Zapatero no sobrepasa el nivel moral y político de Madrazo. Deja de ser alternativa para intentar sobrevivir como el coordinador de un conjunto de partidos nacionalistas catalán, vasco, gallego, valenciano y, andando el tiempo, leonés.

Zapatero se perfila como un peligro para la convivencia democrática constitucional y como un aliado de los separatismos totalitarios. A Felipe González le mueve el resentimiento –no es extraño que Argentina esté y vaya al desastre haciendo caso a tal personaje que disparó el paro, la corrupción y el terrorismo de estado–, a Polanco la cuenta de resultados, tras conseguir el monopolio publicitario de los medios nacionalistas. Lo que resulta difícil de definir es qué mueve a Zapatero en esta marcha irresponsable hacia ninguna parte. Lo único que le quedaba al PSOE era cierto sentido de España. O sea Redondo. Si Redondo se va, el próximo debería ser en buena lógica el propio Zapatero.

La lista de Garzón
JAVIER PRADERA El País  26 Diciembre 2001

El juez Falcone pagó con su vida la valerosa decisión de probar que las organizaciones mafiosas, lejos de estar integradas sólo por los ejecutores de los crímenes, se hallan vinculadas con instituciones de la sociedad civil, partidos políticos y servicios del Estado aparentemente respetables donde encuentran refugio sus capi. Garzón, que conoció y admiró al magistrado siciliano, ha venido construyendo durante los últimos años la argumentada y convincente teoría de que la rama armada -obviamente ilegal- de la banda terrorista no es sino la parte oculta del conjunto de organizaciones legales, alegales o ilegales que integran ETA. El auto que declara la ilicitud de las actividades de Gestoras pro Amnistía dictado el pasado 19 de diciembre por Garzón aporta nuevos indicios de la complementariedad entre las piezas del rompecabezas, basada en la separación táctica y la unidad estratégica de sus componentes sometidos jerárquicamente a una dirección común.

Las tareas especializadas asignadas dentro de esa división del trabajo cubren un abanico muy amplio: desde la defensa de ETA realizada por los diputados y concejales de Batasuna en las instituciones representativas (Parlamento, diputaciones y ayuntamientos) y los medios de comunicación a su servicio hasta los tiros en la nuca y los atentados con coche bomba, pasando por la preparación de futuros activistas en escuelas, sociedades deportivas, centros culturales y tabernas. El juez Garzón había confeccionado antes del 11 de septiembre su lista de organizaciones integrantes de ETA, entre las que figuran Ekin, Xaki, Jarrai, ASK y Gestoras. Lógicamente, los miembros de ETA que dirigen las asociaciones legales o alegales a través del mecanismo de la doble militancia niegan ante los jueces la acusación de pertenencia a banda armada y utilizan los intersticios del Estado de derecho para eludir la ley.

El auto dictado por Garzón el pasado 19 de diciembre resume las funciones de Gestoras dentro del entramado terrorista: utiliza sus sedes para reclutar nuevos activistas de la estructura criminal operativa de la banda; promueve la violencia callejera; delata a víctimas potenciales de los atentados; controla la disciplina de los presos y vigila a sus familias; extrae información de los sumarios en curso -a través de sus abo-gados- en beneficio de la seguridad de los comandos clandestinos; organiza actos de protesta contra la detención de los pistoleros o su muerte accidental al manipular explosivos. Garzón concede especial atención a la campaña contra la 'judicialización de la represión' lanzada por el área 'Fuera de Aquí' de Gestoras que precedió al asesinato del juez José María Lirón.

Dos días después del auto que declaraba 'la ilicitud de las actividades desarrolladas por Gestoras como parte integrante de la organización terrorista ETA-KAS-Ekin', la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ponía en libertad provisional bajo fianza a seis procesados por su pertenencia a Ekin, definido por Garzón como 'el aparato político alegal y clandestino de ETA'. Ya el pasado mes de abril esa misma Sala había revocado otro auto de Garzón en parecido sentido. Dos de los tres magistrados -falta por conocer el voto discrepante- afirman que las investigaciones sumariales han sido incapaces de acreditar 'hechos -aún circunstanciales- de calidad bastante y definición suficiente de los que inferir una relación de dependencia entre Ekin y ETA', si bien reconocen la existencia de indicios de la vinculación directa de Ekin con la violencia callejera.

Las divergencias entre el juez instructor (con su razonable visión de ETA como un amplio entramado criminal del que forma parte la estructura clandestina encargada de realizar los atentados) y la Sala (defensora de una hipótesis alternativa tan angelical como inverosímil) descansan sobre una apreciación de los hechos y una interpretación de las normas diferentes. Esas discrepancias podrían desaparecer cuando la legislación española incorpore -al igual que los demás miembros de la UE- la definición de terrorismo aprobada en diciembre por Bruselas: el nuevo tipo delictivo incluye a quienes participen en las actividades de los grupos terroristas 'mediante el suministro de información o de medios materiales o financieros', así como a 'los incitadores y los cómplices' de sus crímenes.

EL PSE Y EL DOMINÓ VASCO
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz  26 Diciembre 2001

La editorial Tusquets acaba de publicar un libro de Ignacio Sánchez Cuenca (ETA contra el Estado. Las estrategias del terrorismo) que constituye una brújula fiable para moverse en la procelosa política de Euskadi. Su tesis central podría resumirse como sigue: ETA es un actor racional, que ha utilizado los medios que ha juzgado necesarios para alcanzar sus objetivos: imponer la independencia por las armas. Para ello intentó primero forzar una negociación con el Estado; su fracaso la llevó después a ensayar otra estrategia, la de Lizarra, consistente en lograr la confluencia del nacionalismo vasco -violento y no violento- en torno a la reivindicación soberanista.

Según Sánchez Cuenca, el fracaso final de esa estrategia exigiría que el PNV se enfrentase a ETA sin cuartel, lo que dejaría a los terroristas sin política. De lo que se trataría, en una palabra, no es de convencer a ETA, mediante concesiones, de que debe desistir, sino de derrotarla, dejándola de una vez sin estrategia.
Así, si el PNV clausurase en firme la vía de Lizarra -una vez cerrada por el pacto antiterrorista del PSOE y el PP la de cualquier negociación con el Estado- sería posible que ETA optase, con el mismo criterio racional que ha guiado sus despiadadas acciones criminales, por refugiarse en la única salida que ya le quedaría: la de intentar pactar su disolución, negociando paz por presos.

Aceptando que Sánchez Cuenca está en lo cierto, nada de lo que sucede en Euskadi debería juzgarse al margen de ese dominó de estrategias enlazadas, donde todos los movimientos de todos los actores se relacionan entre sí. Tampoco, claro, la actual crisis del PSE. Y es que, al margen de los personalismos subyacentes, lo que de verdad divide al PSE es la relación a mantener con el nacionalismo moderado: mientras Elorza y los demás adversarios de Redondo defienden la urgente recomposición de la confluencia PNV-socialistas, el dimitido secretario sostiene que la misma debe pasar por una renuncia expresa del PNV al soberanismo, es decir, a la estrategia de Lizarra, única que podría hacer que aquél triunfase.

No es difícil concluir, a partir de ahí, quién se sitúa en el camino más correcto para derrotar al terrorismo: pues si de lo que se trata es de dejar a ETA sin estrategia, y si para ello hay que forzar al PNV a eliminar del horizonte toda ilusión soberanista, parece que el objetivo prioritario que debería perseguir el PSE es el de ayudar al PNV a volver al pacto democrático. Lo que exige que sea ahora el PNV quien se mueva. Acercarse a él sin nada a cambio, como pretende Elorza, sería la mejor forma de facilitar al PNV, y por tanto a ETA, continuar en donde están.

¿ Elecciones anticipadas en Cataluña?
Francisco Maruhenda La Razón  26 Diciembre 2001

Hay opciones que, a primera vista, resultan absurdas y una de ellas es, sin lugar a dudas, que los desencuentros entre CiU y PP puedan conducir a la celebración de elecciones anticipadas en Cataluña. Es un escenario tan peligroso como perjudicial para la federación nacionalista, porque ni tendría tiempo de consolidar la candidatura de Mas ni podría justificar las razones del polémico adelanto.

El único beneficiado sería Maragall, cuya alternativa hace aguas y no lleva una dirección inteligible. Una vez más actúa a espasmos, con el aire errático que le caracteriza y que produce inquietud cuando hay que imaginar un gobierno de Cataluña en sus manos con socios como los independentistas de ERC y los radicales de IC.
Es evidente que Aznar no cederá en su rechazo a las pretensiones y exigencias soberanistas. La amenaza de la ruptura suena a palabras huecas, que sólo pueden entenderse en el marco de una estrategia partidista, tan artificial como equivocada, destinada a marcar distancias con el PP para complacer las veleidades radicales de algunos dirigentes y militantes de CiU.

Las reivindicaciones que ponen sobre la mesa, que no son más que enunciados que conducirían a la quiebra de nuestro modelo constitucional, son inaceptables.
Lo son tanto para el Partido Popular como para un PSOE que estuviera en el Gobierno. El renunciar a la idea de la España de las Autonomías, basada en la solidaridad y la cohesión social y territorial sería, simplemente, una insensatez histórica.

No es aceptable, tampoco, que CiU espere que el Partido Popular de Cataluña colabore en la estabilidad sin ninguna contrapartida. No hay más que recordar las características y condiciones del apoyo nacionalista a Aznar entre 1996 y 2000. Me pregunto por qué los populares tendrían que renunciar a su programa y planteamientos.
En lo que llevamos de legislatura no ha existido ni el trato que merecía el Partido Popular como garante de la estabilidad ni tampoco ha recibido contrapartidas, salvo que como tales se entiendan los ataques sufridos desde los dirigentes soberanistas de CiU.

Basta Ya recuerda con versos a las víctimas del terrorismo
El Correo  26 Diciembre 2001

Varios miembros de la iniciativa ciudadana Basta Ya, disfrazados de Papá Noel y de Olentzero, repartieron en Nochebuena por el centro de San Sebastián unas octavillas con versos para recordar a las víctimas de ETA y extender la «conciencia solidaria en estas fechas navideñas, cuando las ausencias son mas sensibles».

Cuarenta «refugiados» desertaron de ETA desde el fin de la tregua para regresar al País Vasco
MADRID. D. Martínez / J. Pagola ABC  26 Diciembre 2001

Algo más de cuarenta antiguos miembros de ETA, que se encontraban replegados en diferentes países de América y África, han «desertado» desde la ruptura de la tregua trampa y, haciendo caso omiso de las consignas de la dirección de la banda, han buscado salidas personales, al no tener causas de relieve pendientes con la Justicia española, para regresar al País Vasco, aunque algunos aún permanecen en el sur de Francia.

Según las diferentes fuentes consultadas por ABC, de estos más de cuarenta veteranos etarras que han optado por dar la espalda a la banda para normalizar su situación, unos veinte proceden de México, diez de Venezuela y el resto de Nicaragua, Uruguay y Cabo Verde.

Entre los antiguos miembros de la banda que han regresado al País Vasco se encuentran Ernesto Alberdi e Iñaki Zanguitu, que permanecieron un tiempo en Venezuela, Iñaki Martínez Blasco, «Abando», Iñaki Azurmendi o Iñaki Olascoaga, que en su día se replegaron a México, así como Félix Esparza Luri a quien en los años ochenta se le situó como integrante de uno de los «taldes» del «comando Vizcaya» y que después se «refugió» en Nicaragua.

Durante la tregua trampa, el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, invitó a aquellos miembros o colaboradores de ETA que se ocultaban en diferentes países y que no tenían causas de gravedad pendientes con la Audiencia Nacional a que regresaran a España y normalizaran su situación.

DESENCANTADOS
El ofrecimiento del Gobierno suscitó en un principio cierto escepticismo pero, sobre todo a partir de que la dirección de ETA decidiera regresar a la actividad terrorista, algunos de estos etarras, desencantados y frustrados, decidieron dar la espalda a los cabecillas y buscar soluciones personales.

Precisamente, uno de estos antiguos activistas recién llegados al País Vasco criticaba, en una carta enviada recientemente a otro veterano etarra, el regreso a la actividad criminal, al tiempo que explicaba que se sentía «abandonado por la Organización o mejor dicho por algunos que nos han intentado mantener al margen de las decisiones importantes que ellos han ido tomando». En este sentido, se lamentaba de que cuando la banda decidió en 1998 la tregua, «fuimos los primeros que nos alegramos, aunque también los últimos que nos enteramos en conocer el peso estratégico que se estaba dando». «Nunca supimos bien el alcance de la decisión pero todos, o al menos la mayoría de nosotros, aceptamos con ilusión ese cambio de rumbo».

DAR LA ESPALDA A LA DIRECCIÓN
Para este veterano etarra, «la esperanza de muchos vascos se truncó con la decisión de la organización de volver a la lucha armada, pues nunca habíamos avanzado tanto los abertzales como durante el período de tregua. ¿Qué ha pasado desde entonces?. Sencillamente hemos retrocedido todo lo que habíamos avanzado en los últimos años y lo que es peor no somos capaces de ver la luz al final del túnel. Seguimos empeñados en mantener los mismos esquemas de lucha de hace veinte años cuando el contexto político ha cambiado y qué decir del panorama internacional».

En otro momento de la misiva aseguraba que mantiene «contacto con muchos compañeros de lucha» y que «unos han decidido dar la espalda a la Organización y han regresado con sus familias a Hegoalde» (País Vasco), mientras que «otros todavía están en el proceso y esperan su turno en Iparralde» (País vasco francés). «He visto a muchos antiguos militantes muy desilusionados, cansados y frustrados». Este antiguo etarra aseguraba que sus opiniones eran compartidas por otros «refugiados» de México, Venezuela, Cuba e «Iparralde».

La dirección de ETA siempre ha estado en contra de que sus militantes hayan buscado salidas personales y se hayan incorporado a la sociedad ya que teme que estas deserciones puedan tener un efecto dominó que arrastre nuevos abandonos. «Muchos de los etarras que se sienten totalmente colgados y abandonados en México, Venezuela, Uruguay o incluso en Francia pueden verse tentados a seguir el ejemplo de quienes se han buscado una solución personal y se encuentran ya con sus familiares en el País Vasco».

Los expertos antiterroristas no creen que, al menos a corto plazo, ETA corra el riesgo de desintegrarse a sufrir una espectacular escisión. Pero subrayan, no obstante, que la banda tiene «abiertas varias vías de agua que con el tiempo se pueden ir agrandando». En este sentido, recuerdan que, además del creciente malestar existente entre los «refugiados» veteranos, el brazo político de ETA perdió la mitad de sus escaños en las pasadas elecciones autonómicas vascas y acaba de sufrir la primera escisión seria con el abandono de la corriente «Aralar» y su constitución en un nuevo partido. Aunque tímida, tampoco es desdeñable el descontento entre el colectivo de presos etarras.

DESCONCIERTO
A todo ello se une el desconcierto y las críticas que se han suscitado en el seno de a izquierda abertzale a raíz de la ofensiva de ETA contra ertzainas de a pie. Muchos militantes batasunos tienen familiares e incluso amigos entre los agentes de la Policía autónoma y el asesinado indiscriminado de algunos de ellos ha provocado no pocas contradicciones internas.

Los analistas consultados por ABC insisten en que tanto los «refugiados» como presos o simpatizantes de la banda, que en su momento creyeron que la tregua iba a acelerar su regreso a la normalidad, observan que, tras el desengaño sufrido con el regreso de la actividad terrorista, ETA no ha conseguido absolutamente ninguno de sus objetivos, mientras ellos siguen igual, lejos de su tierra o entre rejas».

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