AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 28 Diciembre  2001
#Un socialista
FRANCISCO UMBRAL El Mundo 28 Diciembre 2001

#Europa pone el dogal a Eta
Editorial La Razón 28 Diciembre 2001

#Lista terrorista
Editorial El País 28 Diciembre 2001

#ETA, marcada
Editorial ABC 28 Diciembre 2001

#La jugada de González: el estado federal
Julián LAGO La Razón 28 Diciembre 2001

#Si cae Redondo...
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 28 Diciembre 2001

#Zipi y Zape
Alfonso USSÍA ABC 28 Diciembre 2001

#Regalos de Navidad para el PP
Juan BRAVO La Razón 28 Diciembre 2001

#Una experiencia fallida
Enrique de Diego Libertad Digital 28 Diciembre 2001

#Acorralar al terrorismo
Ignacio Villa Libertad Digital 28 Diciembre 2001

#Primer paso simbólico de la UE contra los satélites de ETA
Impresiones El Mundo 28 Diciembre 2001

#La clave es la corresponsabilidad
EDITORIAL Libertad Digital 28 Diciembre 2001

#Ya tenemos diecisiete sanidades
Lorenzo Contreras La Estrella 28 Diciembre 2001

#Los empresarios vascos denuncian los perjuicios del «soberanismo»
BILBAO. ABC 28 Diciembre 2001

#Piden apoyo empresarial para la puesta en marcha del Instituto de la Lengua Castellana
Redacción - Burgos.- La Razón 28 Diciembre 2001

#«¡Basta ya!» y el Foro de Ermua, contra Lasa
El Mundo 28 Diciembre 2001


Un socialista
FRANCISCO UMBRAL El Mundo 28 Diciembre 2001

Nicolás Redondo padre califica de «frívolo» a Zapatero por su actitud en el País Vasco y le acusa de respaldar a quienes postulan un acercamiento al PNV. Quiere decirse que el ex secretario general de la UGT acusa a la dirección general del PSOE de «incoherencia y frivolidad», por no haber retirado el texto de Eguiguren. Redondo pide a la gestora que actúe con neutralidad y de forma democrática.

Ha reclamado de forma especial nuestra atención la voz serena y valiente de Nicolás Redondo ahora que su hijo sigue los mismos caminos de un socialismo auténtico y decide abandonar sus cargos, que cada día se le vuelven más belicosos. La conciencia del padre ha sonado al unísono con la conciencia del hijo, y esto no es un caso de familia sino de ideología. Ellos son, con otros cuantos, quienes hacen digno al PSOE de llamarse socialista. Nicolás Redondo, desde su retiro activo y desde su presencia noble, deja claras las cosas. No se puede seguir haciendo una política confusa que a la larga y a la corta sólo beneficia a ETA. No se puede seguir manteniendo en el PNV la liturgia de Arzalluz, que no es sino la zona templada donde se invita a acampar a miles de vascos que no quieren la violencia ni el desarraigo de España, porque lo que alguien se resiste a admitir es que ser vasco y español no son términos excluyentes entre sí, sino tradicionalmente complementarios.

Toda exclusión de España en los postulados del vasquismo extremista queda como un fundamentalismo tardío, pues ya ha corrido mucha agua bajo los puentes de Bilbao como para que se pueda prohibir, por ejemplo, a los ciudadanos de San Sebastián y de Vizcaya seguir hablando español en su casa y en la calle. Vivimos en la lengua que hablamos y lo más jubiloso que puede venir es la confusión de las lenguas, una confusión transparente en la que todos nos entendemos.

El señor Arzalluz construye en sus discursos y homilías un castellano sutil e inventivo, a veces irónico, que es lo que le permite ser lo que es y estar donde está. Sería muy fuerte paradoja que Arzalluz expulsase el castellano como cortándose la lengua al afeitarse.

Todas estas paradojas encubren un fondo de complicidad con los extremistas, y cuando esa complicidad se enriquece con la presencia del PSOE en su vertiente más ocasionalista, parece inevitable que las viejas voces del socialismo vasco, mohosas de nobleza, resuenen de los padres a los hijos. Qué hermoso un socialismo vasco sin complicidades con Madrid ni con ETA. Eso sería volver a los buenos tiempos. Pero esa complicidad se ha montado para perjudicar la política del gobierno madrileño, devolviendo crudamente a los radicales la iniciativa y la pistola.

En este confuso juego no pueden entrar los veteranos socialistas de cuando entonces, ésos que respetamos y admiramos y cuyo último ademán ha sido el de Redondo hijo al abandonar sus poderes cuando los conspiradores ya no le dejan espacio para hacer socialismo, para hacer vasquismo ni para hacer una política racional y pacífica en el País. La voz del padre, grave y verdadera, confiere un prestigio de genealogía socialista a las valientes palabras del hijo.

Europa pone el dogal a Eta
Editorial La Razón 28 Diciembre 2001

La decisión del Consejo de la Unión Europea de incluir a Eta y a sus organizaciones satélite (Kas, Xaki, Ekin, Gestoras Pro Amnistía y Segi, antes Jarrai y Haika) en la lista de grupos terroristas es de trascendental importancia. Y será ésta aún mayor cuando la UE adopte medidas jurídicas que concreten la forma de actuar contra estas bandas y sus integrantes, señalados ya, en primera instancia, como proscritos políticos en Europa.
La iniciativa española ha tenido éxito, puesto que era fundamental que la UE tomara conciencia y se corresponsabilizara frente al terrorismo, y que lo definiera en todas sus dimensiones, que no implican sólo a los concretos pistoleros sino a cuantos apoyos logísticos, propagandísticos, económicos o políticos tienen.

A algunos habrá decepcionado la ausencia de Batasuna, reconocido brazo legal de los terroristas. Pero es precisamente por eso, por no haber sido ilegalizado en España por los jueces, por lo que no podía ser incluido. Pero puede sentirse moralmente involucrado y, desde luego, sus miembros lo estarán en tanto se acerquen a cualquiera de las organizaciones proetarras insertas en la lista de la UE. Pero no era lógico, y así lo defendimos en estas páginas, que lo que está consentido en España pueda ser proscrito fuera. En todo caso, el sentido de la resolución del Consejo de la UE puede dar una pista bastante evidente a los jueces españoles (algunos de los cuales no parecen tenerlo demasiado claro) sobre por dónde van los ánimos en las democracias de nuestro entorno. Batasuna, por tanto, será soportada como legal, pero no así el resto de la trama terrorista de Eta. Ni tampoco lo serán sus miembros implicados en colaboración o apología; cuatro de los cuales, por cierto, forman parte de otro listado aprobado por la UE, que es el de los terroristas más peligrosos de Europa.

Queda, pues, como hemos mencionado, definir las medidas jurídicas que deberán seguir a este pronunciamiento del Consejo. Pero el dogal sobre Eta y su entramado está ya puesto, aunque falte apretarlo. Para España, cuyos ciudadanos e instituciones son las principales amenazadas por este peligro terrorista, es una gran noticia. Para Eta y su mundo, una pésima. Y para quienes dudan permanentemente en la conveniencia de pactar o dialogar con los cómplices del terror, una seria advertencia de que por ahí no soplan los vientos europeos.

Lista terrorista
Editorial El País 28 Diciembre 2001

La elaboración de una lista consensuada de organizaciones terroristas por parte de los Quince supone un paso importante para convertir a la UE en un espacio común de justicia y de seguridad. ETA y los GRAPO, junto con otros grupos radicados en suelo europeo o que tienen ramificaciones en dicho espacio, forman parte de esta lista, hecha pública ayer por la Comisión Europea. El Gobierno español, que había puesto mucho empeño en este objetivo, puede sentirse satisfecho. Quizá por ello el ministro del Interior se apresuró a dar la noticia, adelantándose al comunicado oficial de Bruselas, que mostró su irritación por este adelanto. La decisión no habría llegado tan pronto sin la presión ejercida por EE UU tras los atentados del 11 de septiembre.

Tan importante como poner a ETA en el punto de mira europeo es para España la inclusión en esa lista de las organizaciones de apariencia legal que se mueven en su entorno: KAS, Xaki, Jarrai-Haika-Segi y Gestoras pro Amnistía. No se trata de una ilegalización, algo que sólo la justicia podría hacer tras el correspondiente proceso a sus dirigentes. Pero esa lista expresa la voluntad política de la UE de hacer frente al terror poniendo bajo sospecha policial y administrativa a las organizaciones que lo sirven, algo que ha sido posible por la definición común sobre terrorismo alcanzada recientemente por los Quince, que no sólo incluye los actos en sí, sino las actuaciones vinculadas a 'actividades terroristas'. Tampoco han sido ajenas a esa decisión las investigaciones judiciales seguidas en España sobre las actividades de esos grupos, que aportan, de momento, indicios fundados sobre su integración en la misma estructura de la que forma parte ETA. En todo caso, esas investigaciones han servido para que la Comisión apruebe una segunda lista de personas implicadas en procedimientos judiciales relacionados con el terrorismo.

Batasuna, marca electoral de HB, queda excluida de la lista de grupos terroristas, pero algunos de sus miembros figuran en la de personas investigadas judicialmente por actividades relacionadas con el terrorismo. La exclusión de Batasuna no se debe, como ha señalado Rajoy, a que previamente tendría que haber sido declarada ilegal por juez, sino a que se trata de una formación política, representativa de un determinado sector de opinión y con representantes en las instituciones. Sin esa función, básica en una democracia, es probable que Batasuna hubiera corrido la misma suerte que el resto de organizaciones afines a ETA.

ETA, marcada
Editorial ABC 28 Diciembre 2001

La Unión Europea ha aprobado las listas de identificación de las organizaciones terroristas y de los grupos y personas que les apoyan. Se trata de la consumación de uno de los acuerdos adoptados por el Consejo Europeo extraordinario del 21 de septiembre pasado, reunido entonces, tras los atentados del 11-S, para diseñar un plan de acción concertada contra el terrorismo. El valor político de esta iniciativa no es simbólico, sino práctico, porque implica el consenso de los Quince sobre quiénes practican terrorismo en Europa y quiénes los apoyan. Todos ellos quedan marcados por la criminalidad de sus actos y, por tanto, excluidos de cualquier consideración o trato como interlocutores políticos. La inclusión de ETA y de sus tramas política (Ekin), internacional (Xaki), juvenil (Segi, antes Haika/Jarrai) y carcelaria (Gestoras Pro Amnistía) pone en circulación por Europa la patente de marginación que estos grupos merecen por su vinculación con la violencia terrorista. Europa ha aceptado que el terrorismo es un fenómeno plural, en el que la acción violenta ocupa una parte de su estructura, pero no toda, ni siquiera la parte principal. También es terrorismo el apoyo político, financiero y logístico a la violencia.

Al mismo tiempo, la decisión del Consejo de los Quince es el aval a un planteamiento esencial de la política exterior del Gobierno español, defendido con coherencia en todas las cumbres europeas (Dublín, Tampere, Niza, hasta llegar a Laeken), que propugnaba la creación de un espacio común, real y operativo, de justicia, libertad y seguridad. La constitución de Eurojust, la instauración de la orden de detención y entrega y la adopción de una definición común del delito de terrorismo son realidades que España puede apuntarse en el haber de su política antiterrorista. A este resultado se ha llegado después de muchos años de hacer pedagogía con países que aún no habían asumido la situación plenamente democrática de nuestro país y que veían en el terrorismo una especie de respuesta legítima a un estado de opresión sobre el pueblo vasco. Europa ya no se cree esta falacia y por eso ha incluido en la lista de la infamia a ETA y a los grupos que pretenden dar un barniz político a su violencia. Por esta razón, el mensaje político implícito que ha lanzado la Unión Europea debe llegar a los oídos del PNV, en la medida en que este partido, y el gobierno que sustenta, comparte con los grupos de apoyo a ETA argumentos muy graves de descalificación del sistema democrático español y del régimen de libertades imperante en nuestro país. Frente a esta táctica de conflicto permanente, Europa dice un no rotundo a la violencia de ETA, pero también a las excusas que ETA utiliza para justificarse, algunas de las cuales han sido asumidas por el discurso más ultranacionalista de ciertos líderes del PNV.

El objetivo que se propuso el Gobierno español puede considerarse alcanzado con la decisión de los Quince, que además han creado una segunda lista en la que han incluido a terroristas de ETA que, además, son miembros de Batasuna. Será la ausencia de esta formación en la lista de organizaciones el motivo que se aproveche desde la izquierda proetarra y del nacionalismo vasco gobernante para menospreciar los logros del Gobierno español. Sin embargo, en el terreno de la operatividad política es indudable que, con su propio nombre o a través de los nombres de sus militantes y de otras organizaciones incluidos en las dos listas europeas, Batasuna está tan marcada en Europa como ETA o sus grupos de apoyo. Y, en cualquier caso, ha quedado comprobado que, en el ámbito internacional, al terrorismo se le gana terreno con políticas a medio y largo plazo, que vayan suprimiendo prejuicios, mostrando la realidad de ETA e impulsando reformas legales. Ni Batasuna ni el resto de los grupos de la izquierda proetarra podrán ocultar su naturaleza de meros instrumentos de la estrategia terrorista y serán sus propios actos de connivencia con ETA los que les delaten ante Europa, siguiendo el mismo camino que ya han recorrido Xaki, Ekin o Gestoras, simplemente porque se llegará a un punto en el que el Estado de Derecho no podrá eludir lo que Batasuna es y para lo que sirve. Es cuestión de tiempo.

La jugada de González: el estado federal
Julián LAGO La Razón 28 Diciembre 2001

-O sea que González ha vuelto a su antiguo despacho de Ferraz.
¬En realidad de él nunca se ha ido, pero ahora una vez a la semana, o dos en algunos casos, se encierra horas y horas con Zapatero en la planta 4 de la sede socialista.

¬Estará echándole una mano, hombre.
¬Al cuello, porque hacía meses que González no ponía los pies en Ferraz. ¿Por qué ahora está tan cerca de Zapatero? Por ejemplo, todos los artículos que publica periódicamente en «El País» se los pasa antes a Zapatero.

¬No deja de ser un gesto por parte de González.
¬Sí, un gesto para saber qué opina Zapatero. Fraga, hacía lo mismo con Hernández Mancha y ya ve cómo acabó éste.

¬Es que usted es muy mal pensado.
¬No, no, es que conozco a mis clásicos. Le doy otra noticia: González está preparando un artículo explosivo sobre la globalización, pero en clave izquierdista y en defensa de un nuevo espacio social europeo.

¬Lo hará pensando en Solana.
¬Usted apunta maneras. Su obsesión es debilitar a Aznar, y como con Zapatero no le debilita lo intentará con el siguiente de la lista. Solana, con la asistencia estratégica de Solchaga, que mueve muchos hilos, espera a que Zapatero pierda el control total del partido en las primarias de junio. Entonces, diga ahora Solana lo que diga, será el momento Solana.

¬Habla del momento Solana como si fuera el momento Boris.
¬Será algo parecido por lo que tendrá de apoteosis. Un banquero muy relacionado con Solchaga está en el ajo y un grupo mediático, imagíneselo, detrás. ¿Pobre Zapatero, le van a escabechar! Hasta los guerristas acabarán, como es propio en ellos, acudiendo en socorro del vencedor, que en esta ocasión será Solana.

¬¿Por qué no el propio González?
¬Porque pasa del partido. González está siguiendo la estrategia de Mario Soares, bajo cuyo mandato el socialismo portugués era una piña. Cuando fue desplazado de la dirección, Soares no hizo otra cosa que debilitar el partido. Al final sólo él, Mario, se salvó del desastre y así llegó luego a ser presidente de la República.

¬No me irá a decir que González va a jugar la carta republicana.
¬Dicho así, no, pero sí va a jugar a la reforma constitucional a partir del federalismo asimétrico de Maragall, y de acuerdo ¿sabe con quién?... Pues de acuerdo con Arzallus.
¬¿Con Arzallus? ¿Coño, menuda bomba!
¬Sí, una reforma constitucional que apunta hacia un modelo de Estado federal con el apoyo del PNV. ¿Es que no ve la que se está cociendo en el socialismo vasco? Parece usted tonto.
¬Lo seré, qué quiere que le diga...

Si cae Redondo...
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 28 Diciembre 2001

Hace tan sólo unos días un experto en nacionalismos y buen conocedor del socialismo vasco intentó convencerme de que Nicolás Redondo estaba muy seguro en su puesto y de que no había peligro alguno de un nuevo pacto entre PSE/PSOE y el PNV. En defensa de su tesis mi interlocutor manejaba un argumento que le parecía definitivo: si la colaboración en gobiernos conjuntos durante los ochenta y comienzos de los noventa había llevado a los socialistas vascos a una tercera posición y al PNV a la hegemonía política y cultural y a una radicalización etnicista e independentista, ¿cómo podría ahora repetir el mismo error? Tal cosa equivaldría a cavarse la propia tumba.

Así se expresó mi interlocutor, aparentemente cargado de lógica, ciego y sordo ante la realidad de los Elorza, Eguiguren, Benegas, Jáuregui, Zapatero, Maragall, González... En vano le recordé que muchos socialistas han llegado a considerar como propios los intereses de los nacionalismos, que su aversión a un patriotismo español es tan fuerte como su comprensión del patriotismo que caracteriza a los nacionalistas, que prefieren formar un bloque histórico con éstos a la coincidencia con «la derecha» en la defensa del Estado de Derecho. Que, en definitiva, los dioses ciegan a los que quieren perder... No obstante, dada mi condición castellana y mi distancia física y psíquica del drama vasco a pesar de mis estimables esfuerzos por mantenerme solidario con la parte más sacrificada de la sociedad vasca, admití que podría estar equivocado.

No habían pasado cuarenta y ocho horas cuando se produjo la dimisión de Nicolás Redondo y quedó al descubierto la persecución a la que venía estando sometido desde las últimas elecciones autonómicas. En rueda de prensa explicó muy gráficamente cómo le habían venido comiendo las piernas algunos de sus compañeros como auténticos «jabalíes»...

No sé qué opinará en estos momentos mi confiado interlocutor. Es posible que se haga ilusiones con la victoria de Redondo en el Congreso de los socialistas vascos. Que Dios le oiga. En realidad si yo no estoy absolutamente deprimido es porque también me aferro a esa esperanza.

Pero -quizá se pregunte algún lector- ¿una derrota de Nicolás Redondo tendría repercusiones tan negativas en el caso de que llegara a producirse? Mi opinión es que sería una desgracia nacional, el comienzo de la destrucción del PSOE, del fortalecimiento del bloque nacionalista y la partición de la sociedad vasca en dos frentes (esta vez, sí). Una dirección del PSE/PSOE sin Redondo y sin los que piensan como él no sólo no podrá jugar a esa centralidad que reclaman los que en realidad tienen la moral y la estrategia comida por los nacionalistas sino que serán compañeros de viaje del PNV/EA/Batasuna. A pesar de sus protestas de autonomía, su «equidistancia» será una absolución de medidas autodeterministas. Escapará al contagio infeccioso de la derecha pero no al de los que vienen justificando el Terror. Y por utilizar la expresión de «las dos almas» que evoca con acierto Rosa Díez, el PSE quedará «desalmado», esto es, sin alma propia. Así en unos cuantos años hemos pasado de las dos almas del País Vasco -nacionalista y socialista- a las dos almas del socialismo. Un retroceso político difícil de valorar.

La derrota de Redondo sería una catástrofe: para el PSOE y para España. Nicolás Redondo jr. ha sido -es- un bastión en la defensa de las libertades, una garantía contra la discriminación cultural y étnica, contra el totalitarismo, contra el imperio de la muerte.

El día que dejemos de oír la voz de Redondo, habremos perdido nosotros nuestra propia voz.

Zipi y Zape
Por Alfonso USSÍA ABC 28 Diciembre 2001

El juez Baltasar Garzón ha podido caer en muchas ocasiones en el error y en otras, en el protagonismo. Su paso por la política fue triste como un pinar en la anochecida y contraproducente en el máximo grado. Pero nadie puede discutirle al juez Garzón una cualidad ciudadana que borra todos sus tropiezos y sueños estelares. Su firmeza en la lucha contra el terrorismo, que también se puede traducir por valentía y coraje. De ese maremágnum de leyes tibias y acomplejadas, surge la figura de Garzón, que golpea una y otra vez a los terroristas, entendiendo como tales a todos los que contribuyen a la consecución del terror. A los asesinos, a sus cómplices, a sus colaboradores financieros y políticos, a los que forman parte del complicado y bien tejido y protegido entramado criminal.

Una de las decisiones de Garzón más celebradas por la ciudadanía fue la de encarcelar a seis miembros de Ekin, la organización política que ofrece su cobertura a la banda terrorista ETA. Sorprendentemente, la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha desautorizado la instrucción de Garzón y ha puesto en libertad a los forajidos, con el voto discrepante y ampliamente razonado de uno de sus magistrados componentes, Carlos Ollero. Los otros dos, que siempre se manifiestan de acuerdo, son los magistrados Cezón y López Ortega, conocidos en los círculos judiciales como Zipi y Zape.

El razonamiento de Ollero resulta demoledor. Dice que Garzón ha reunido indicios suficientes para que los miembros de ese brazo político etarra permanezcan en prisión. Que sus compañeros de Tribunal -Zipi y Zape- tienen un sentido «mateomorralista» del terrorismo, y subraya el «desatino metodológico y analítico» y la «incongruencia interna» de sus colegas de Sala. El magistrado Ollero opina que Cezón y López Ortega «se han apartado de la actual significación del fenómeno terrorista y de sus modernas formas de manifestación». En resumen, que el magistrado Ollero no acierta a comprender las razones que han llevado a Zipi y Zape a excarcelar a quienes el juez instructor ha vinculado con ETA hasta en veintidós elementos probables. Lo que no puede decir el magistrado Ollero de sus compañeros es que sí entiende los motivos de sus decisiones de la misma forma que lo intuimos los simples ciudadanos de la calle. Eso que se llama «miedo extraño». Porque el miedo, tan respetable en el individuo como detestable en quien ha elegido voluntariamente representar a la sociedad en la administración de la Justicia, resulta extraño cuando es reincidente y desarbolado. Y sucede que los magistrados Cezón y López Ortega se han distinguido por su flojedad de muñeca para firmar excarcelaciones de etarras.

Al miedo extraño con la ETA y su entorno, los magistrados Cezón y López Alonso suman la «ternura pascual». La depresión y tristeza que la cárcel procura en el ánimo de los penados, han llevado a Cezón y López Ortega a poner en libertad a un importante narcotraficante colombiano añorante de navidades pasadas bajo las palmeras caribeñas. El narcotraficante sentía eso que los niños llaman «penita», y Cezón y López Ortega han acudido en su consuelo y demanda. Los médicos certificaron que, en efecto, el penado no se hallaba en su mejor momento -como todos los internos que cumplen condena-, pero que sus males tenían remedio con un tratamiento normal. Pero la ternura pascual de los magistrados Cezón y López Ortega ha triunfado sobre la opinión facultativa, y el narcotraficante del Cartel de Cali goza ya de la libertad de los hombres justos, pacíficos y honrados.

El terrorismo, y retomo el mugriento asunto de Ekin, nos amenaza a todos. A unos, con la intensidad del conocimiento y a otros con la perversidad del anonimato. Cualquier persona que salga a la calle puede encontrarse, en una ráfaga de segundo, con el estupor de la muerte, de la herida incurable, de la sangre ofrecida en el peor y más infame rito de crueldad. No les quepa duda de que el juez Baltasar Garzón figura entre los primeros en la lista de los deseos criminales de la ETA. Sólo ese detalle ennoblece y agiganta su figura de ciudadano y funcionario público. De Garzón nos sentimos orgullosos y agradecidos. De magistrados dignos y resueltos como Carlos Ollero también. De otros, no tanto, o mejor aún, absolutamente nada. Como ciudadano, me manifiesto consternado por las actuaciones de determinados magistrados y jueces respecto al terrorismo y al narcotráfico. Zipi y Zape sólo son admisibles en los tebeos.

Regalos de Navidad para el PP
Juan BRAVO La Razón 28 Diciembre 2001

El Gobierno de Aznar ha recibido unos regalos que no se esperaba, según le cuentan desde esas filas a Juan Bravo. Porque, cuando parecía más a la defensiva; cuando el joven líder del PSOE se mostraba más pujante y su equipo más crecido, todo parece haberle salido mal a los socialistas. Primero fue el fiasco de Gescartera, porque por mucho que se difundiera en los poderosos medios pro-PSOE (aunque algunos piensan que es el PSOE el tributario de ellos), el asunto no daba más que para una escandalera de salón, aunque causara algún daño colateral. Después, la oposición pensó que había mordido hueso con Marruecos, donde iba a poner en evidencia a Aznar: ahí, Zapatero casi sale trasquilado, por su tierna entrega al impopular amigo del sur. Y, más tarde, le dimite Nicolás Redondo, dejando ver que se va porque le han hecho la cama los que quieren pactar con el PNV de Arzallus. A ver cómo se lo explican a los electores de Badajoz o de Almería. Pero, lo peor de todo, es la idea que está calando en la sociedad: que es Felipe González quien mueve los hilos de todos estos movimientos. Y luego, las autonomías pactan la Sanidad con gran satisfacción, y la protesta a la LOU se deshace como un azucarillo... O es Papá Noel, o son los Reyes Magos.

Una experiencia fallida 
Enrique de Diego Libertad Digital 28 Diciembre 2001

Una de las falacias del momento es presentar el acercamiento del PSOE al PNV como una novedad o como un factor de moderación para el nacionalismo. La experiencia de ese proceso se vivió durante muchos años. Puede considerarse fallida. De hecho, el PNV echó al PSOE del gobierno. Es incluso una opción inmoral porque el PNV ha oscilado en sus pactos del PSOE a Eta. Ha utilizado a los socialistas apesebrándoles como compañeros de viaje hacia el proyecto totalitario de la independencia.

Que los ideólogos de prisa y corriendo hacia atrás con Felipe quieran modificar la realidad, no engaña a nadie. Tenemos experiencias bien recientes, con el 11 de septiembre, respecto a la distancia, incluso abismal, entre la opinión pública y la opinión publicada. La inmensa mayoría de los votantes del PSE están de acuerdo con las claras afirmaciones de Javier Rojo, quien está escaldado de la experiencia de los pactos con el PNV y del relativismo moral en el que se movían, incluso con Miguel Ángel Blanco de cuerpo presente.

Puede decirse, por si a alguien le cabe alguna duda, que Nicolás Redondo no sólo consiguió los mejores resultados de la historia del PSE, con cuarenta mil votos más, sino que estableciendo la utilidad del voto en una alternativa coordinada evitó un desastre electoral por trasvase de votantes hacia el PP, si éste hubiera quedado como una opción constitucionalista o hubiera reclamado el voto útil. Es muy legítimo que Zapatero y su endeble dirección estén dispuestos a suicidarse políticamente, en aras de Arzalluz, y de los resentimientos de Polanco-González. Sobre todo, son muy capaces. Pero es preciso destacar lo obvio: en el País Vasco no estamos hablando sólo de estrategia, sino de Libertad, de lucha contra el fascismo. Y, por supuesto, optar por el pacto con el PNV no sólo es tropezar por enésima vez en la misma piedra, es ir del brazo de la estricta reacción. La única esperanza para el socialismo español es que la claridad de Rojo pueda salir adelante frente a los “nacionalistas” (sic) del PSOE. Es su problema y el nuestro.

Acorralar al terrorismo 
Ignacio Villa Libertad Digital 28 Diciembre 2001

En España, donde llevamos muchos años sufriendo el terrorismo, todos hemos aprendido que cuando hablamos de la lucha contra el terrorismo no se puede dejar el más mínimo margen para los matices. Y además sabemos que en esta dura lucha contra el terror, cada paso adelante es un avance irreversible. Por todo esto, la decisión que ha tomado el Consejo de Europa se debe considerar, en toda su dimensión, como un paso muy importante para lo que debería ser el acorralamiento internacional de la banda terrorista ETA.

Hay que reconocer que el gran acierto que ha tenido el presidente Aznar, tras los atentados del 11-S, ha sido la internacionalización del terrorismo etarra. Aznar ha elaborado un mensaje, que ha sido bien recibido en los foros internacionales, en el que se recuerda que el terrorismo es un problema de todos y que por lo tanto debe articularse un frente común que sirva para ahogar no sólo al terrorismo sino también a todo el entorno político, social y económico, que es realmente el que proporciona oxígeno a
las estructuras terroristas.

De esta machacona insistencia del Gobierno español se comienzan a recoger los frutos. En un entorno europeo, en el que hasta hace muy pocos meses todavía se respiraba un permanente prejuicio hacia la lucha contra ETA, comienzan a cambiar las cosas. No está siendo fácil. Pero en Europa ya se ven las cosas de otras manera. La creación de un espacio judicial único, la unificación de la definición de terrorismo, la desaparición de la extradición y la elaboración de una lista de organizaciones terroristas son algunos de los éxitos recientes de esta internacionalización de la lucha contra ETA.

Pero a todos estos avances le faltaba uno. En apariencia, quizá, no es el más importante. Pero desde luego se antoja como básico y clave para luchar contra el terror. Estamos hablando de la necesidad de acorralar, de desmontar, todo el entramado de carácter político, toda la estructura económica y todo el apoyo social que a la hora de la verdad, en los momentos difíciles, dan cobertura y apoyo al terrorismo. Los terroristas no asesinan a su aire, necesitan un apoyo sofisticado para ejecutar su penoso trabajo. Y,
¡por fin¡, parece que Europa ha comenzado a entender que todo es terrorismo: los que matan y los que ayudan. Y que por lo tanto la ofensiva debe de articularse contra todos, no solamente contra los que aprietan el gatillo.

La decisión del Consejo de Europa, por ello, es muy importante. Una decisión que debería servir de ejemplo para que en todas las instituciones comunitarias tomen buena nota. Un cambio decisivo y que esperamos que reciba el empujón definitivo durante la presidencia española de la Unión Europea.

Primer paso simbólico de la UE contra los satélites de ETA
Impresiones El Mundo 28 Diciembre 2001

Los Quince han aprobado ayer su primera lista pública de organizaciones terroristas activas en la Unión Europea, publicada hoy en su Diario Oficial, y en ella están ETA y cuatro de sus principales grupos afines, salvo Batasuna, fuerza parlamentaria cuya ilegalidad debería ser establecida por la Justicia española antes su inclusión: son bajo sus varios nombres sucesivos Ekin (aparato político), Xaki (aparato internacional), Segi (juventudes) y Gestoras Proamnistía (ahora llamadas Askatasuna). Además aparecen varios miembros de Batasuna entre los 21 presuntos etarras incluidos en la lista de individuos que se agrega a la de organizaciones terroristas.Ambas listas desarrollan un documento de posición común sobre lucha antiterrorista y más específicamente un Reglamento del Consejo de la Unión Europea sobre «medidas restrictivas específicas» para combatir el terrorismo. 

La clave de ese Reglamento: la congelación de fondos de las organizaciones y personas citadas. 

Su trampa: no se pueden congelar a escala comunitaria más que los fondos de personas y organismos de países no comunitarios, por lo que en la práctica los satélites de ETA no tienen que temer de inmediato por su financiación, salvo las medidas específicas que adopte cada país. Es patente una vez más la falta de un entramado común de Derecho Penal europeo, lo cual dificulta el esfuerzo antiterrorista.Pero para grupos como Segi (30 de cuyos miembros eran ayer objeto de una petición de procesamiento en la Audiencia Nacional), la inclusión en las listas es todo un signo ominoso, aunque sea a medio plazo. Eso sí, llaman mucho la atención las afirmaciones del líder de IU, Julio Llamazares, quien minimiza y, de paso, discute la inclusión de los grupos afines a ETA en este documento.¿Pretende afirmar que son organizaciones legítimas?

La clave es la corresponsabilidad
EDITORIAL Libertad Digital 28 Diciembre 2001

El proyecto de estado autonómico esbozado en la Constitución ha llegado prácticamente a su culminación. Transferidas casi todas las competencias autonómicas transferibles, con sus correspondientes dotaciones presupuestarias, sólo quedaba la sanidad pública, de cuya gestión pasarán a encargarse también las diez comunidades autónomas que aún no la tenían transferida.

Dejando a un lado delirios nacionalistas -cuyo objetivo máximo no es el bienestar de los ciudadanos sino la construcción e imposición de anacrónicos modelos nacionales ya superados por la Historia-, el modelo autonómico es una buena oportunidad para acercar la Administración a las necesidades de los ciudadanos. Las peculiaridades y circunstancias de cada región se suelen apreciar mejor desde dentro que desde fuera, y la “competencia” normativa y de gestión entre las comunidades servirá para desarrollar y elegir mejores modelos de administración de la cosa pública.

Pero por desgracia, el estado de las autonomías hasta hoy no ha servido para mucho más que para asumir las competencias de las diputaciones provinciales, para repartir subvenciones, para multiplicar la burocracia y los cargos públicos y para campo de batalla política. La transferencia de la Educación y de la Sanidad, junto con los recursos económicos necesarios para financiarlas, va a poner a prueba la capacidad de gestión de muchos líderes autonómicos que han hecho de la confrontación permanente con el Gobierno Central y de la irresponsabilidad financiera, los ejes de su política. Las comunidades autónomas gestionarán más del cincuenta por ciento del gasto público.

Por ello, la clave del éxito del modelo está en la corresponsabilidad financiera de las comunidades respecto del Gobierno. El alto nivel de endeudamiento de las comunidades autónomas (destacan Cataluña, con 1,55 billones de pesetas; Andalucía, con 1,16; y Madrid y Valencia, con un billón), la demagogia habitual de presidentes autonómicos como Chaves respecto de las políticas sociales (de las que dependen para mantenerse en el poder) y la obsesión por la “construcción nacional” y el victimismo que comparten Arzallus y Pujol, desentonan en un modelo en el que “cada palo debería aguantar su vela”. No se ha modificado el límite de endeudamiento de las comunidades autónomas previsto en la LOFCA (25% del presupuesto dedicado al pago de amortizaciones e intereses). Y el Estado sigue siendo responsable subsidiario de los servicios considerados básicos, ya transferidos: sanidad y enseñanza. Existe la posibilidad de que los excesos de las comunidades “manirrotas” acaben pagándolos los ciudadanos de las comunidades bien gestionadas (como ha sucedido hasta ahora) por el principio de solidaridad consagrado en la Constitución y habida cuenta de la ley de déficit cero, que indirectamente también se aplica a las comunidades autónomas.

Hubiera sido deseable que la reforma de la LOFCA previera la obligatoriedad de subir el tramo autonómico del IRPF (posibilidad prevista en la Constitución) cuando los recursos de una comunidad autónoma no fueran suficientes para financiar la gestión de todas sus competencias, incluidas la sanidad y la educación, excluyéndose definitivamente la posibilidad del endeudamiento. Desde la intentona de Leguina en Madrid, a ningún presidente autonómico se le ocurriría asumir el impacto político de una subida de impuestos. Ello se relacionaría directamente con su mala gestión, y sería la mejor garantía para el ciudadano de que el coste de la gestión autonómica de las transferencias no empiece a crecer desproporcionadamente en las manos de los presidentes autonómicos.

Ya tenemos diecisiete sanidades 
Lorenzo Contreras La Estrella 28 Diciembre 2001

Dicen que ya tenemos casi completa, en lo sustancial, la España de las Autonomías en el sentido competencial de la palabra. Todas ellas han acabado sumándose a las transferencias de Sanidad, que es tanto como aceptar hacerse cargo de un barril de pólvora con un horno al lado en ebullición. La cuestión es que, tras una larga temporada de años sin completar el mapa autonómico sanitario, de pronto, en medio de una general pasividad política y sindical, casi de la noche a la mañana, se traspasa la Sanidad y prácticamente se acaba con el Insalud y con el ministerio correspondiente, que queda abocado a convertirse en una especie de organismo de coordinación sanitaria, difícil de valorar en sus auténticas proporciones. 

De momento se tiene la impresión de que los objetores del sistema completado se les ha cerrado la boca con dinero. Hay quienes creen de buena fe que se ha establecido una inteligente previsión u organización del futuro. Hay otros que piensan en la gran posibilidad: tomar el dinero, salir corriendo hacia cada autonomía y remitirse a la formula de incrementar mañana la capacidad de endeudamiento, una vez que haya pasado la euforia del presente. 

Muchas de las autonomías con competencias recién transferidas se resistían a aceptarlas, temerosas de no poder con el peso del compromiso sanitario. Entre ellas, desde el primer momento, es decir, desde hace años figuraba la Comunidad de Madrid, cuya aceptación final ha servido para disparar otros consentimientos. Detrás de Madrid, el resto. Y Madrid, con los tres mejores hospitales de España, y los más costosos y endeudados, cuales son La Paz, el 12 de Octubre y Puerta de Hierro, tenía razones para resistirse. Ya lo hizo claramente en la época de Joaquín Leguina como presidente, porque entendía que con la responsabilidad de tener que administrar y regentar el Gregorio Marañón ya había suficiente problema. Todavía se recuerda lo que Leguina comentaba:"Todo tiene solución menos el Gregorio Marañón". 

Pero el empeño del gobierno actual, más la debilidad política en que se encuentra Alberto Ruiz Gallardón, acosado por el aznarismo y con el futuro más hipotecado que la casa de mi abuela, han perfilado el cuadro. El Gobierno es el Gobierno (el central, se entiende) y el partido es el partido. De manera que ha cerrado los ojos y se ha lanzado por el tobogán, que no es el de la risa precisamente. De este modo, con Madrid de locomotora final, el sistema sanitario vigente se despide de su vieja estructura estatal y se pone en manos de la aventura autonómica. 

El Gobierno da la impresión de haber arrojado lastre deshaciéndose del Insalud para trocearlo entre las comunidades autónomas. O sea, diecisiete sanidades, con el antecedente de que dos de ellas , la catalana y la andaluza, ya aportaban, por tener hechas las transferencias desde tiempo atrás, ejemplos no demasiado satisfactorios en el orden del funcionamiento y, por supuesto, del gasto público, inflado además con un ilimitado gasto de personal, tan humano como estremecedor. 

Vendrían después los casos de Euskadi y Galicia, pero ya el finado Ernest Lluch, en cuanto ministro de Sanidad no por saber de salud, había puesto en marcha la sanidad autónoma de Cataluña y Andalucía, con la idea ingenua de limitar el gasto sanitario. Lo cual no consiguió. Pero quedaba abierto el portillo de las transferencias competenciales. El Gobierno de Aznar, y la Hacienda de Montoro con el, parece que se han lavado las manos o, por lo menos, se han quitado un peso de encima. A eso se le podría llamar arrojar lastre para que suba el globo. Pero el globo que puede subir con toda probabilidad es el del gasto público, sin controles centrales, ya de por sí necesitados de vigilancia extrema. 

Ahora lo cómodo es decir que se ha completado una obra política y que sólo falta que el invento funcione. Ya lo veremos. Y veremos si la UE no somete este invento a una disciplina de dirección y racionalización, lo cual no sería objetivamente algo malo.

Los empresarios vascos denuncian los perjuicios del «soberanismo»
BILBAO. ABC 28 Diciembre 2001

El presidente del Círculo de Empresarios Vascos, José María Vizcaíno, dijo ayer que se está produciendo un rechazo en España hacia los productos vascos y advirtió de un proceso de descentralización de la gestión de las empresas vascas que achacó al clima de «incertidumbre», a la política «soberanista» del PNV y a la campaña de acoso de ETA a los empresarios.

El presidente del Círculo de Empresarios Vascos aseguró que se están produciendo «ejemplos claros de rechazo hacia productos porque vienen del País Vasco». Ello ha obligado a que grandes empresas vascas implantadas en el resto del Estado, principalmente grupos de distribución, hayan tenido que crear segundas marcas para tratar de desvincular el origen de las empresas, «ya que tienen dificultades». En su opinión, se está apreciando un «distanciamiento» entre los ciudadanos vascos y los del resto de España, «que no entienden determinados comportamientos que tenemos».

José María Vizcaíno, en una entrevista a www. proyección. tv (la primera televisión vasca por Internet), recogida por Europa Press, sostuvo que ese «alejamiento», motivado por el «clima de crispación y violencia», también ha retraído importantes inversiones en Euskadi de empresas extranjeras «porque uno de los criterios que manejan es que no pueden mandar a ejecutivos a vivir aquí».

Según manifestó, la incertidumbre está afectando a proyectos de inversión y también a la propia permanencia de determinadas empresas radicadas en el País Vasco.

El responsable del Círculo de Empresarios vascos indicó que algunas empresas cabeceras del País Vasco están sufriendo «movimientos muy importantes» que, a su juicio, significan un «alejamiento de los centros de decisión de Euskadi y, en concreto, de Bilbao. «Estamos hablando de Iberdrola, del BBVA y de otras que irán detrás y que están», agregó.

Vizcaíno añadió que esta marcha de empresas fuera de Euskadi no es una salida «física», sino de descentralización de la gestión empresarial, un hecho que achacó a la «política soberanista» del Gobierno vasco y a la campaña de acoso de ETA contra los empresarios.

«Hoy lo de menos es donde está la fábrica. Lo más importante es que los centros de decisión, financieros, los centros de investigación y de comercialización están en otro sitio», dijo.

Piden apoyo empresarial para la puesta en marcha del Instituto de la Lengua Castellana
Redacción - Burgos.- La Razón 28 Diciembre 2001

El presidente de la Diputación de Burgos, Vicente Orden Vigara, hizo un «llamamiento» a las empresas de Castilla y León para que colaboren en la financiación del Instituto de la Lengua Castellana, que tendrá su sede en la capital burgalesa.
Este organismo fue creado por la Federación Regional de Municipios y Provincias de Castilla y León y el Gobierno autonómico, con la colaboración de las universidades de la región.

Orden Vigara, que fue el encargado de desarrollar el proyecto para crear esta institución, en declaraciones a Efe calificó como «fundamental» la ayuda del capital privado para «desarrollar con éxito» esta iniciativa que «tendrá una gran importancia para toda la Comunidad autónoma».

En este sentido el presidente de la Diputación recordó que instituciones tan importantes en la defensa del idioma, como la Real Academia Española de la Lengua se financian tanto con capital público como privado.

Para Orden Vigara «no es relevante» que el Instituto de la Lengua regional, creado en abril de 2000 en un acto realizado en el monasterio de Silos (Burgos), haya estado paralizado hasta el pasado 11 de diciembre, cuando se constituyó su patronato, integrado por las nueve Diputaciones de la región, los principales Ayuntamientos de Castilla y León, La Junta y las cuatro universidades públicas de la Comunidad autónoma.

A su juicio lo relevante es «su inminente puesta en funcionamiento y la trascendencia que este organismo tendrá para toda la región».

El Instituto de la Lengua tendrá su sede en Burgos, en el Palacio de la Isla, y su objetivo es la defensa y la divulgación del castellano como lengua que es patrimonio de Castilla y León.

Éste será el único organismo en el ámbito de la región encargado de coordinar cuantas actuaciones se consideren de interés para los fines que persigue.

El presidente de la Diputación también destacó la importancia que para la cultura y el turismo tendrá el Camino del Destierro, cuyo patronato se constituirá en el monasterio de San Pedro de Cardeña.

«¡Basta ya!» y el Foro de Ermua, contra Lasa
El Mundo 28 Diciembre 2001

BILBAO. El portavoz de la plataforma «¡Basta ya!», Carlos Martínez Gorriarán, y el portavoz del Foro de Ermua, Vidal de Nicolás, recriminaron ayer al lehendakari, Juan José Ibarretxe, la designación de María Isabel Lasa al frente de la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo.

Para Carlos Martínez, éste es un nombramiento «más político que preocupado por dar a las víctimas posibilidades de desarrollo en su trabajo».

Por su parte, Vidal de Nicolás, denunció ayer la existencia de una estrategia política tras el nombramiento de María Isabel Lasa al frente de la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo. El objetivo, según él, es acercar a un sector del PSE-PSOE a las doctrinas del PNV.

En declaraciones a Servimedia, De Nicolás afirmó que, tras la dimisión de Nicolás Redondo Terreros como secretario general del PSE, se está produciendo un «proceso de apaño» con el Partido Nacionalista Vasco para arrastrar a su terreno a una rama de los socialistas vascos.

De hecho, aseguró que en los últimos meses se han producido «reuniones festivas» en el sector más nacionalista del PSE, a las que han asistido, entre otros, el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, y la nueva directora de Atención a las Víctimas del Terrorismo.

Esa actitud, en su opinión, contrasta con la «sensatez, coherencia y valentía» de Nicolás Redondo Terreros, que siempre se opuso a cualquier tipo de negociación con los violentos.

Por su parte, la directora de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno vasco, María Isabel Lasa, pidió ayer «colaboración» a quienes han padecido directamente la violencia y les pidió que su dolor no se convierta en «una hipoteca que nos impida avanzar» hacia la paz, según informa Elena P. Iriarte.

Lasa, viuda del ex gobernador civil de Guipúzcoa, el socialista Juan María Jaúregui, asesinado por ETA en julio del año pasado, ayer mantuvo una entrevista con el lehendakari, Juan José Ibarretxe.

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