AGLI

Recortes de Prensa     Martes 15  Enero  2002
#Terrorismo o la negación del ser humano
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 15 Enero 2002

#Batasuna pone en evidencia a Ibarretxe
Impresiones El Mundo 15 Enero 2002

#Kastro
Alfonso USSÍA ABC 15 Enero 2002

#Otro pacto con Eta
Editorial La Razón 15 Enero 2002

#La multitud de Bilbao
Iñaki EZKERRA La Razón 15 Enero 2002

#La perversión última de la izquierda
Enrique de Diego Libertad Digital 15 Enero 2002

#La oposición rechaza de nuevo las cuentas presentadas por el Gobierno de Ibarretxe
JAVIER URTASUN El Mundo 15 Enero 2002

#Carta abierta al Parlamento Europeo
Cartas al Director ABC 15 Enero 2002

#CC OO y UGT condenan el «chantaje de Eta» a empresarios y profesionales
Redacción - Pamplona.- La Razón 15 Enero 2002

#El "test de Jordi"
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital 15 Enero 2002

#¿Voz propia para Álava?
CARLOS SAMANIEGO PÉREZ El Correo 15 Enero 2002

Terrorismo o la negación del ser humano
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 15 Enero 2002

El terrorismo es una de las expresiones de violencia que más deshumaniza a las víctimas agredidas. En el amplio abanico de violencias que una persona puede ejercer contra otra, la generación del terror, en tanto que conducta destructiva orientada a los demás, posee lazos íntimos con la tortura y algunas diferencias con ella que convierten al terrorismo en la negación, por antonomasia, de la condición del ser humano.

En la tortura, uno o varios agresores degradan a una persona por medio del acto de infligir sobre ella dolor, sufrimiento, desesperanza, humillación y, muy a menudo, la muerte, con la finalidad intencional de lograr un objetivo que los medios utilizados convierten en criminal, ya sea la obtención de información o la implementación de un castigo extrajudicial y cruento. Los torturadores, en general, operan sobre un esquema sintetizado en las siglas DDD (en inglés, ‘debility, dependence and dread’: debilidad, dependencia y terror), que denotan un intento de crear debilidad física y psicológica en la víctima; dependencia derivada del aislamiento y la privación a que someten al torturado y que convierte a los torturadores en la única fuente física de necesidades básicas; y terror, a través de cual se pretende quebrar la voluntad y fragmentar la identidad de la persona torturada.

La tortura, en su conformación de instrumento vil, despiadado e infame de violencia, devalúa al ser humano ultrajándolo hasta el límite de despojarle del derecho de gobierno sobre su propio cuerpo, de su identidad y de su intimidad vital. Con todo, en la tortura, la víctima, aunque destrozada, aunque humillada, aunque depreciada, existe para el torturador, llega a configurar un tipo de presencia macabra y paradójica donde su vida tiene sentido en la medida en que sirve a los intereses execrables del torturador. La vida del torturado, en el marco del escenario de dolor, tiene un valor absolutamente instrumental, es desnaturalizada en la mente del agresor infundiéndole propiedades de cosa a utilizar (cosificación) y desposeyéndola de cualquier cualidad humana.

El terrorismo, por su parte, constituye una práctica de tortura que suspende la concepción humana de sus víctimas ignorando completamente a la persona y primando, únicamente, elementos simbólicos fabricados en la mente del terrorista. En la inmensa mayoría de atentados terroristas, las víctimas directas no tienen valor más allá de la atribución simbólica que sobre ellas haya querido adoptar el terrorismo que los reivindica. En atentados de las características de los perpetrados en Nueva York y Washington el 11 de septiembre, el número potencial de víctimas no es una variable sustantiva a considerar por el terrorista que planea los ataques, y mucho menos por aquellos suicidas encargados de ejecutarlos. Cuando se atenta contra un policía anónimo de uniforme mediante un tiro en la nuca, el asesino ha exilado completamente de su mente criminal cualquier reconocimiento de las propiedades humanas de su víctima: el terrorista sólo ha interiorizado las referencias simbólicas que se ajustan a sus esquemas de justificación del crimen, como son el uniforme, la condición policial o la relación de ese organismo policial con el conflicto imaginario que la banda terrorista ha fabricado. En esos atentados, la persona individual que va a ser objeto de la violencia del terror simplemente no existe, no se tiene en cuenta. La persona es despreciada en la mente del terrorista hasta el extremo de que constituye un mero transmisor del terror que se pretende hacer llegar al objetivo simbólico o de referencia del terrorista, aquél contra quien va dirigido el mensaje violento que el terrorista trata de difundir con sus atentados.

El terrorismo deshumaniza a sus víctimas desconsiderándolas en términos absolutos, anulando su entidad como personas, negándoles su identidad individual y despojándolas de la vida en el marco de una ecuación donde ni siquiera han sido tenidas en cuenta. El valor de la vida de la víctima es nulo para el terrorista y sólo es considerada, en función de su interés táctico, cualquier contribución que la muerte pueda hacer al incremento y difusión del miedo pretendido por el atentado criminal. Esta capacidad de difusión del terror está canalizada, entre otros mecanismos, a través de una característica humana que contradice la desconsideración del terrorista por las personas que mata: el terror fluye, perverso, por vía de la identificación que experimentan el resto de personas no directamente afectadas por los atentados con las víctimas directas. Ante el sufrimiento de otros por la amenaza terrorista, las personas no sólo llegamos a imaginar con mayor o menor intensidad la cualidad del dolor y la humillación ajenas, sino que en virtud de respuestas empáticas nos situamos mentalmente en lugar de las víctimas y experimentamos una especie de miedo reflejo ante amenazas que son comunes. De esta manera paradójica, deshumanizando a las víctimas directas, el terrorismo pretende conseguir sus objetivos provocando reacciones de miedo que se sustentan en un principio muy humano de identificación interpersonal.

La identificación es un proceso mediante el cual las personas reconocen en sus semejantes propiedades o características compartidas, de manera que se saben poseedoras de algo en común y afloran sentimientos de pertenencia al grupo. Los caudales de identificación que se establecen entre la población que tiene conocimiento o percepción de los atentados, y las víctimas que directamente los sufren, constituyen la piedra angular desde la que se genera toda la cascada de complejos efectos psicológicos que hacen del terrorismo una potente vía para la transmisión del miedo. Este tipo de mecanismos de identificación interpersonal son aprovechados por el terrorismo en todas sus acciones pero, especialmente, en aquellas en donde las víctimas directas tienen más elementos de pertenencia a la población civil general o en atentados dirigidos contra la propia población civil de modo indiscriminado.

Los casos de atentados con coche bomba en áreas públicas comerciales que ETA implementa en ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao están dirigidos a intimidar a la población civil desencadenando respuestas de identificación interpersonal (todos pensamos lo que podría ocurrir de ser nosotros o nuestros seres queridos quienes nos encontrásemos allí) e imprimiendo a su amenaza un ingrediente de impredictibilidad e indiscriminación calculadas con precisión, que hacen que el miedo reflejo devenga en ansiedad.

Batasuna pone en evidencia a Ibarretxe
Impresiones El Mundo 15 Enero 2002

La fragilidad política del Gobierno vasco quedó ayer de nuevo en evidencia. Los 29 artículos de la Ley de Presupuestos fueron rechazados con los votos en contra de PP, PSOE y Batasuna, lo que obligará al Ejecutivo que preside Ibarretxe a decretar su prórroga si no logra una mayoría antes del pleno del día 23.Ibarretxe se las prometía muy felices ayer por la mañana, ya que Batasuna votó a favor de las enmiendas del PNV y EA, entre ellas, una subvención de 75 millones de pesetas a Udalbiltza.Pero, por la tarde, la formación de Otegi decidió votar en contra del articulado, la espina dorsal de los Presupuestos. Batasuna dejaba patente la dependencia del Gobierno vasco de sus siete escaños. Si Ibarretxe quiere que los Presupuestos salgan adelante, tendrá que pactar con Batasuna y aceptar sus condiciones. Y si no lo hace, se arriesga a no poder gobernar. He ahí el humillante dilema al que está sometido el lehendakari, que, llevado por la euforia del triunfo electoral, ha olvidado que está en minoría.

Kastro
Por Alfonso USSÍA ABC 15 Enero 2002

Aprovechando que el pobre Llamazares busca acomodo en los «Teleñecos», la mente más lúcida del marxismo-leninismo contemporáneo, Javier Madrazo, consejero de algo en el Gobierno Autonómico Vasco, ha distinguido al modelo político cubano como ejemplo a seguir en las Vascongadas. De las manifestaciones de Madrazo se ríen hasta sus protectores nacionalistas. El intelectual de Izquierda Unida pasa por uno de sus mejores momentos vitales. Ha conseguido entrar en un Gobierno, manejar un presupuesto, tener coche oficial y que los «ertzainas» de guardia en «Ajuria Enea» se cuadren en primer tiempo de saludo cuando ingresa en el peculiar recinto. Javier Arzallus controla con mano férrea a sus subordinados gobernantes, pero a Madrazo le permite vuelo libre y lengua desatada. Me contaba hace años un destacado dirigente nacionalista que los chistes que se intercambian los políticos antes de iniciarse las reuniones tenían en «Ajuria Enea» a Madrazo de protagonista principal, y que se lo pasaban bastante bien con sus ocurrencias. Ahora se cortan y meten la pata: «¿Sabéis lo último de Madrazo?... hombre, Javierchu, perdona, que no me acordaba que ahora eres de los nuestros».

Lo del ejemplo de Cuba ha caído muy bien en el Partido Nacionalista Vasco. No creo que en Europa exista una formación política más de derechas, carca, elitista, racista y marujona de sotanas que el PNV. Ahora, como Franco, Arzallus quiere nombrar a los obispos, porque sabe que una mitra nacionalista atrae más votos que un moaré maqueto. Y Madrazo, entretanto, haciendo de puente entre «Sabin Echea» y Fidel Castro, que será Pidel Kastro en menos que canta un gallo «goligorri» en la granja de aves autóctonas de Hernani, que es la más seria de todas. Sólo a una mente del alcance luminoso de Madrazo -Llamazares, insisto, está en otros proyectos- se le puede ocurrir un matrimonio político como el formado por Javier Arzallus y Fidel Castro.

Demuestra Madrazo su desconocimiento -irrefutable prueba de su lucidez- de la sociedad vasca. Es cierto que el sector más cercano a sus simpatías, el de Batasuna y ETA, está inspirado en el más arcaico y desmoronado marxismo-leninismo con generosas dosis de estalinismo exterminador, pero el nacionalismo mayoritario en el País Vasco es de Astete y de Ripalda, de comunión diaria y Misa dominical cantada por el coro de la parroquia, que aprovechando que el Urumea pasa por Martutene, justo es recordar que en muy pocos lugares del mundo se encuentran mejores agrupaciones corales que en las tres provincias vascas. Para esa comunidad tradicional y religiosa, Fidel Castro y Cuba son sinónimos de Mefistófeles y el Infierno, respectivamente.

Javier Madrazo tendría que haberlo aprendido, después de tantos años dando bandazos y tumbos de un lado a otro en pos del caramelo que ahora saborea, y que no es otro que el del poder. Mentar al comunismo gobernante en un País Vasco absorbido por la influencia de Sabino Arana, no reclama otra presencia que la del disgusto. Claro, que a Javier Madrazo se le permite todo porque Javier Arzallus ha llegado a la acertada conclusión de que un tonto siempre distrae las atenciones hacia asuntos epidérmicos. «Cada vez que Madrazo suelta una sandez, se olvidan de mí por unos días». Y no es del todo exacto, pero como estrategia, no está nada mal.

No obstante, creo que alguien del PNV estaría obligado, por cortesía, a orientar a Madrazo. No está bien -al fin y al cabo es miembro del Gobierno Vasco- que se cuenten chistes a su costa y a sus espaldas. Que comenten la ridícula expresión de gozo que adquiere cada vez que sube y baja del coche oficial. Y, sobre todo, que en un Gobierno en el que nadie es libre por razones de disciplina y táctica -la disciplina y la táctica son competencias de Arzallus-, se le autorice a Madrazo a soltar gilipolleces que confunden al más nacionalista de los nacionalistas. Léase «De su alma y de su pluma» de Sabino Arana, y comprobarán que nada hay más lejano al ánimo de los nacionalistas vascos que una dictadura comunista.

Otra cosa sería el III Reich, pero ahí tendríamos que echar mano a los matices. Y a los matices, como a casi nada, Madrazo no llega.

Otro pacto con Eta
Editorial La Razón 15 Enero 2002

Existe un nuevo y lúgubre pacto del nacionalismo con los etarras, denunciado ya desde sectores del PP y el propio PSE-PSOE. Y existe también el pago de una factura vergonzante a cambio del apoyo parlamentario del brazo político de la banda. El partido de Arzallus se ha plegado una vez más a lo que ordena Eta y ayer, nada más comenzar a discutirse en las comisiones, los Presupuestos para 2002, los nacionalista aprobaron con rapidez las enmiendas presentadas por los proetarras y aceptaron sus normas acerca de cómo y en qué debe gastarse el dinero de los impuestos de todos.

Lo ocurrido ayer en la Cámara de Vitoria es la mejor evidencia de que el PNV está dispuesto a todo con tal de gobernar, incluso a codearse de nuevo con el mundo del crimen, y que no decía la verdad a los ciudadanos. Tenía toda la razón el Gobierno de la Nación al acusar al ejecutivo regional de Ibarreche de dinamitar con alevosía el acuerdo sobre el Concierto Económico, como parte de un pacto secreto con los proetarras. Si el PNV quería evitar el desastre político de no poder sacar adelante los Presupuestos, debía de obtener el apoyo de Batasuna, como así se ha producido, y plegarse para ello a lo que se ordena desde Eta.

Arzallus ha optado por volver al redil de Estella, en lo que es tanto otra deslealtad al estado y un nuevo golpe para el independentismo, como una cortina de humo para ocultar a la población que el PNV no ganó las elecciones con la brillantez de la que se jactaban y que tampoco el PP y el PSE-PSOE sufrieron la derrota deseada. Los nacionalistas no obtuvieron, a pesar de unirse PNV y EA, y sumar luego el voto de los comunistas de IU, la mayoría suficiente para sacar adelante los Presupuestos. Por eso tiene que echarse en brazos de los proetarras y por eso Ibarreche rompe con el sentido común y paga ahora la factura, con el dinero de todos.

La multitud de Bilbao
Iñaki EZKERRA La Razón 15 Enero 2002

Es la primera vez que me molesta una concentración contra Eta. Me refiero a esa multitud reunida ayer junto a El Corte Inglés de Bilbao por ese coche bomba y por esa indiscriminada matanza que afortunadamente no tuvo lugar. ¿Tantos vascos se concentraron sólo por eso, porque la carnicería iba a ser indiscriminada y porque a ellos también les podía haber tocado? ¿Dónde estaba toda esa gente cuando nos juntábamos cuatro gatos en la plaza ¬también bilbaína¬ de Moyúa porque habían asesinado en cualquier punto de España a un político, a un policía nacional, a un guardia civil o a un representante del Poder Judicial? ¿Dónde estaba esa reacción ciudadana cuando los coches bomba se ponían en un barrio de Madrid?

Ya lo dijo una señora el domingo ante las cámaras de televisión: «No le podré perdonar nunca a Eta que hayan roto los cristales de mi casa». Ante esa muestra de sagrada indignación, ante tal brío humanitario y justiciero, ante semejante alarde de conciencia cívica y de coraje democrático, yo me acordaba de esa célebre reflexión que se hacía Thomas de Quincey sobre el progresivo deterioro de la moral y de las costumbres, sobre cómo se empezaba por cometer un asesinato y luego se acababa pasando al robo, a no respetar a los padres y, finalmente, a dejar las cosas para el día siguiente.

Y uno se acordaba también ¬¿cómo no!¬ de Anasagasti, que dijo las primeras palabras contra el pacto de Lizarra y contra la complicidad institucional del nacionalismo autodenominado «democrático» con Batasuna cuando a su madre la obligaron unos borrokillas a bajarse de un autobús. Uno se acordó también e inevitablemente de Sodupe, el solidario representante del PNV que ante el asesinato del empresario Korta no se le ocurría decir otra cosa que «¿han matado a uno de los nuestros!». Uno se acordó de Esnaola, aquel miembro de la Mesa Nacional que dejó de identificarse con Herri Batasuna y se dio cuenta de que las pistolas hacían pupa cuando a él le pegaron un tiro en el brazo. Necesitó de la propia experiencia para darse cuenta de algo de lo que los demás ya nos habíamos percatado sin necesidad de padecerlo directamente. Ése parece ser el caso de muchos de los que estaban ayer en la Gran Vía bilbaína. Ése es el caso de la otra señora que gritaba indignada: «¿Es que ahora van contra nosotros, los vascos, y esto no puede ser!».

Por una vez a uno no le hace gracia una movilización contra Eta. Por una vez uno siente que tanta indignación no es un paso hacia la libertad sino a lo contrario. Por cierto, en esa concentración la madre de Anasagasti debía de estar en primera línea. Ya sabemos cómo se las gasta esa buena mujer.

La perversión última de la izquierda
Enrique de Diego Libertad Digital 15 Enero 2002

Mal deben ver las cosas las huestes de Polanco en su afán por conseguir la cabeza de Redondo cuando han de recurrir al juego sucio en niveles superlativos. Estamos asistiendo en los últimos tiempos, desde diversos frentes, a la degradación del periodismo como mero instrumento de presión a favor de la cuenta de resultados y parcelas de poder personales; a la perversión del periodismo de investigación devenido en dossiers para ajustes de cuentas. Dentro de ese esquema el polanquismo radiofónico no ha tenido ningún rubor en quitarse la careta y asumir el liderazgo de la operación de acoso contra Nicolás Redondo, intensificando el proceso de suplantación del partido socialista, lo que, en buena lógica, debería conducir a que en las próximas primarias se presentaran Felipe González y Juan Luis Cebrián o en confrontación amigable o formando tándem.

La “revelación” sobre Nicolás Redondo parte de la premisa máxima en el chusco doctrinarismo polanquista: el odio al PP -y a Aznar- está por encima de cualquier otra consideración, como los derechos humanos, la libertad personal, el Estado de Derecho o la unidad nacional. Reunirse con Aznar es un pecado mortal, aunque fuera del conocimiento de Zapatero, que es por quien en realidad doblan las campanas de esta etapa terminal del felipismo y el polanquismo, aparente proyección, a lo Clausewitz, en términos morales, del terrorismo de Estado por otros medios.

Lo sorprendente es que no produzca escándalo en el PSOE que el alcalde de San Sebastián conceda entrevistas a Gara, desde donde se han celebrado los asesinatos de sus compañeros de partido, ni que propugne la independencia del País Vasco sin que ello signifique la expulsión de un partido presuntamente nacional en sus siglas. Dice Odón Elorza que concibe “el autogobierno no sólo como un derecho del pueblo vasco, sino también como un instrumento para avanzar en clave social”. Autogobierno es eufemismo sinónimo de independencia.

Dejo al margen, para mejor ocasión, la ristra de estupideces colectivistas y antropomórficas en la que se da carta de naturaleza personal -dotada de derechos- a un ente abstracto e inexistente como “pueblo”, para quedarme en el hecho de que en el PSOE el debate llega hasta la defensa de la independencia del País Vasco. Eso puede ser una muestra de pluralismo, pero es sobre todo un vaciamiento ideológico, una falta de sentido común, un despiste histórico. Lo que dice Elorza es cien por cien Madrazo, y noventa y nueve Arzalluz. Habría que preguntar para qué se presenta el PSOE a unas elecciones generales, y si Prisa es una “multinacional” sin más proyecto que el enriquecimiento de sus gestores -muchos de ellos provenientes del franquismo- que no repara en el delito moral clásico de lesa majestad. Esta sería la perversión última de la izquierda.

La oposición rechaza de nuevo las cuentas presentadas por el Gobierno de Ibarretxe
PNV y EA intentaron aprobar una partida de 450.759 euros en subvenciones para Udalbiltza
JAVIER URTASUN El Mundo 15 Enero 2002

VITORIA.- El Gobierno vasco tendrá en el pleno parlamentario del próximo día 23 su última oportunidad para sacar adelante las cuentas para este año, después de que la comisión de Economía, Hacienda y Presupuestos rechazara ayer uno por uno todos los artículos del Proyecto de Ley elaborado por PNV, EA y EB-IU.

El varapalo al Ejecutivo de Juan José Ibarretxe se produjo de modo inesperado a última hora de la tarde, cuando Batasuna que previamente había negociado varias enmiendas con el tripartito decidió finalmente sumar sus votos a los de PP y PSE-EE para evitar dar vía libre a los presupuestos.

Una vez que la comisión ha rechazado en su dictamen el texto articulado del Proyecto de Ley de Presupuestos, el tripartito se encuentra ante la paradoja de contar con las partidas de ingresos y gastos de las cuentas aprobadas, pero sin un cuerpo legal que las sustente y les dé sentido.

A pesar de ello, el Gobierno vasco volverá a someter a debate su proyecto en el pleno del día 23, presentándolo en este caso como voto particular, la única posibilidad después de ser rechazado por la comisión.

Sólo la variación de voto de Batasuna valdría con su abstención posibilitaría que PNV, EA y EB-IU sacaran adelante sus cuentas.Si no se da este supuesto, el Ejecutivo se encontraría contra las cuerdas. El propio presidente de la comisión, el peneuvista Juan María Juaristi, definió ayer gráficamente el trance: «Si en el pleno se reproduce la situación, estaríamos sin contenido material de la Ley de Presupuestos».

En cualquier caso, el tripartito ya ha puesto a trabajar a los servicios jurídicos para tratar de hallar alguna argucia legal que impida que la prórroga presupuestaria ya en marcha se lleve a efecto.

Y es que el propio reglamento de la Cámara se está convirtiendo en la estrella de los últimos debates. Ayer también se situó en el centro de la polémica, y transformó la sesión en una enrevesada maraña legal.

Acuerdos nacionalistas
Aunque la mayoría de las 96 enmiendas de Batasuna fueron rechazadas, la formación abertzale negoció en ocho ocasiones sus propuestas con el tripartito para sacarlas adelante, aunque en la mayoría de los casos PNV, EA y EB-IU rebajaron considerablemente la cuantía económica solicitada por Batasuna.

A las ocho enmiendas de la plataforma abertzale transaccionadas se sumaron otras cinco enmiendas del tripartito que se aprobaron gracias a la abstención de los parlamentarios de Batasuna.

Esta coincidencia de voto llevó a PP y PSE-EE a denunciar la existencia de un «pacto» entre el Gobierno vasco y la formación abertzale para dar luz verde a los presupuestos. Consideraron que la aprobación de las enmiendas de Batasuna eran el pago del tripartito a su presencia en el pleno del pasado día 31, que permitió al Ejecutivo seguir adelante con su proyecto de presupuestos.

A pesar de las denuncias de la existencia de un pacto entre Gobierno vasco y Batasuna, el portavoz de la formación abertzale, Arnaldo Otegi, ya dejó entrever el posterior giro de su partido cuando a media tarde compareció en los pasillos de la Cámara.«El Gobierno no quiere formalizar una mayoría con Batasuna ni para los presupuestos ni para nada más», apuntó.

Carta abierta al Parlamento Europeo
Cartas al Director ABC 15 Enero 2002

Me dirijo a ustedes como ciudadana española, residente en la Comunidad Autónoma vasca, para manifestar lo siguiente:

Informada de que el lendakari de los nacionalistas (que no de todos los vascos) ha transmitido al Parlamento Europeo que no se siente representado por España, manifiesto que como ciudadana vasca y española no me siento representada por el lendakari Ibarretxe y su Gobierno, ni en esta Comunidad Autónoma ni mucho menos en Europa, dada la política de exclusión del gobierno nacionalista para con los ciudadanos no nacionalistas, entre los que me incluyo.   Yolanda Salanova.  Bilbao.

CC OO y UGT condenan el «chantaje de Eta» a empresarios y profesionales
Redacción - Pamplona.- La Razón 15 Enero 2002

El Gobierno de Navarra y los sindicatos UGT y CC OO condenaron ayer la nueva campaña de extorsión de Eta a empresarios del País Vasco y de provincias de otras Comunidades Autónomas, a quienes el Ejecutivo foral pidió que «no se sometan al chantaje» ya que supone «una estabilización» de los objetivos terroristas. Fuentes de la patronal vasca confirmaron la existencia de un envío de cartas de extorsión a empresarios. La portavoz del Ejecutivo foral, Nuria Iturriagagoitia, explicó que el Gobierno de Navarra tenía conocimiento «a finales de año» de esta remesa de cartas, en las que se exige entre cinco y diez millones de pesetas, más un interés en caso de demora y dijo que «no es nada nuevo» en la forma de actuar de Eta.

Aconsejó además a los empresarios y profesionales afectados que pongan los hechos en conocimiento de las instancias policiales «si lo consideran conveniente» y «que, en ningún caso, cedan al chantaje» porque «esta operación de financiación por parte de la banda terrorista no supone sino una estabilización de sus objetivos y de la consecución de los mismos». Por su parte, los secretarios generales de UGT y CC OO de Navarra, Juan Antonio Cabrero y José María molinero, expresaron su «rotundo rechazo» a esta campaña. Cabrero manifestó al respecto que, por parte de la UGT, «siempre hemos sido muy claros en que estamos en contra de la banda terrorista asesina Eta porque creemos en un país libre y democrático, en el que cada uno pueda ejercer la libertad de expresión».

Rechazo absoluto
Molinero subrayó que tanto CC OO como la UGT «hemos marcado una trayectoria histórica de rechazo a la violencia, al terrorismo y de cualquier actuación en esa línea, como el chantaje a los empresarios, que es rechazable por el hecho en sí y porque es un elemento que nos debe hacer reflexionar sobre las consecuencias que puede tener en nuestra Comunidad».

En este sentido, dijo que «el hecho de quienes no comparten nuestra Constitución y nuestro Estado de Derecho pretenden que los empresarios se sientan amenazados y se vayan a otro sitio puede tener unas consecuencias muy negativas en cuanto a empleo, calidad de vida y bienestar social».

El "test de Jordi"
Juan Manuel Rodríguez Libertad Digital 15 Enero 2002

Estos nacionalistas son la repanocha. Entre bromas y chanzas, al final va a ser cierto que a los futbolistas que procedan del extranjero (ahora me vendría de perlas la definición exacta de "extranjería" por parte de Convergencia y también de sus socios de Unió) les van a obligar a cantar "El meu amic el mar" del tristísimo Lluís Llach. Como las declaraciones de Rivaldo han debido producir un estado de alarma social insoportable, la Generalitat ha pensado que lo mejor será coger a los argentinos, holandeses, brasileños y demás "ONU azulgrana" y darles un decoroso barniz catalanista.

Este "test de Jordi" (ellos lo llaman "acuerdo de colaboración para una rápida adaptación a la tierra de adopción") ofrecería a todos los jugadores foráneos, según adelantó Catalunya Radio, material didáctico sobre la geografía, la cultura, la historia y la lengua catalanas... ¡Y todo por decir que Brasil tendría que jugar contra España!

La noticia sólo cabe tomársela de dos formas:
a) En serio (para lo que uno tendría que estar dentro del cerebro, por ejemplo, del "delfín" Artur Mas);
b) en broma.

Y hay que tener cuidado a la hora de elegir casilla, porque si uno opta por la opción "a" sin ser nacionalista, requerirá inmediatamente de unos servicios psiquiátricos profesionales. Escogeremos, por tanto, la "b". ¿Se imaginan a Cocu, De Boer, Saviola y Bonano recitando de memorieta la gastronomía?... "La cocina en Barcelona presenta como platos más típicos guisos como la escudella i carn d'olla, el cocido con judías blancas, que incluye butifarra, pilota, pan, huevo y especias, y el arroz a la cazuela, parecido a la paella valenciana".

"A ver, señor Kluivert, dígame el nombre de los vinos catalanes"... "¿Tintos o blancos?". "Tintos mismo". "Los vinos tintos catalanes se dividen en cuatro: Peralada, Alella, Tarragona y Priorat". "Muy bien, Patrick, muy bien. Le voy a poner un notable, pero que me firmen las notas sus padres".

Por cierto que en la información no se especificó si la nueva medida "generalitista" afectaba exclusivamente a los jugadores del Fútbol Club Barcelona (que como todo el mundo sabe "es más que un club"), o también a los del Español (¡mira que me extraña, con ese nombrecito!), o al Nastic de Tarragona. Seguro que a medida que se vaya acercando el día de las elecciones, y tras declarar la "guerra" a la Federación Española por no cambiar la fecha del partido amistoso entre España y Holanda para dejar paso libre al Cataluña-Brasil, se les irán ocurriendo más cosas.

Un consejo para Riquelme: me ha soplado un "submarino" que tengo en la Generalitat que en el próximo examen caerá "Masnou y sus plantaciones de claveles". Hinca los codos, Juan Román, hinca los codos.

¿Voz propia para Álava?
CARLOS SAMANIEGO PÉREZ El Correo 15 Enero 2002

El lema de ‘voz propia para Euskadi’, referido a la petición de participación directa del Gobierno vasco en las instituciones de la Unión Europea, tiene la sencillez de las cosas que parecen evidentemente lógicas y razonables. Si el País Vasco -se dice- tiene competencias propias en materia fiscal y en otros muchos campos, resulta aparentemente razonable pedir que pueda tener voz propia allí donde se adoptan decisiones que nos afectan cada vez más, como es el caso de Bruselas. Sin embargo, esto requiere algunas precisiones.

En primer lugar, cuando se pone como ejemplo a las regiones alemanas o belgas de lo que otros Estados conceden y el español niega, se falsea intencionadamente la realidad. Es cierto que esas regiones europeas tienen ciertos niveles de participación en las instituciones comunitarias, pero no es cierto que tengan voz propia independiente de sus propios Estados. Cuando una región alemana participa en las discusiones de Bruselas, lo hace a partir de una posición común consensuada previamente con el resto de regiones alemanas y bajo la tutela del Gobierno federal. Más aún, no está habilitada para defender su postura propia con independencia de los intereses de las demás regiones alemanas o del Gobierno federal, sino más bien al contrario, en representación de una posición alemana previamente consensuada.

En segundo lugar, hay que decir que voz propia realmente soberana e independiente sólo la poseen los Estados miembros. Sencillamente porque la UE es un club de Estados, no de regiones, tal como queda recogido en tratados y en la propia práctica de 50 años de construcción europea. Esto no impide reconocer que, efectivamente, se esté dando en el seno de la Unión un cierto proceso de regionalización en el que las regiones encargadas de ejecutar muchas competencias deben disponer de unos mecanismos de participación en la UE. El problema es cómo articular esto para las 211 regiones actuales (muchas más tras la ampliación al Este), lo cual es un problema que afecta a la Unión en general (la mayoría de Estados no tienen arbitrados sistemas de participación regional) y no sólo a España.

Pero ése es un debate general europeo alejado de los verdaderos intereses de los nacionalistas vascos que, no olvidemos, esconden un plus añadido debajo de la piel del cordero regionalista: la demanda soberanista o simplemente independentista. Por la vía de participación regional no podrán alcanzar sus aspiraciones, porque jamás la UE se podrá abrir a 211 voces propias, sencillamente porque no funcionaría. De manera que su planteamiento es de ruptura, con una petición que se aleja de los parámetros que son considerados como realistas en el seno de la Unión. En el horizonte europeo no hay espacio para particularismos prepotentes. Cuando una región alemana o belga solicita mayor participación, lo hace sabiendo que ha de caminar con el conjunto de las otras regiones belgas o alemanas. Incluso muchos ayuntamientos que doblan o triplican la población del País Vasco pueden reclamar con más motivo una presencia directa en las instituciones. Pero, sobre todo, en el horizonte europeo de las realidades no hay espacio alguno para una petición tramposa. Cuando una región alemana solicita mayor presencia en las instituciones comunitarias, no lo hace con la intención declarada o encubierta de separarse de Alemania. Es una diferencia que también aprecian el resto de Estados europeos, que en modo alguno admitirían el peligroso antecedente de acoger en el seno del Comité de Ministros una región secesionista con voz independiente propia. Por tanto, no es sólo que España defienda la competencia exterior que le otorga la Constitución, es que el resto de Estados europeos no lo aceptarían en modo alguno.

De manera que, planteadas las cosas así y sabiendo los nacionalistas que la ‘voz propia en Europa’ es un imposible, cobra más fuerza la hipótesis de que hubieran acudido a la mesa de negociación del Concierto vasco sin ninguna intención de llegar a un acuerdo, sino preferentemente a construir un motivo más de enfrentamiento artificial con el Gobierno español. ¿Por qué, si no, se ha negado el Gobierno vasco a firmar el Concierto, aun cuando las condiciones eran muy buenas? ¿Por qué alentar siempre el victimismo y el enfrentamiento? ¿Temen acaso que la sociedad vasca les dé la espalda si la dejan caminar por la senda de la estabilidad y el desarrollo? ¿Temen acaso que en un escenario de normalidad y progreso los ciudadanos se tienten la ropa y se olviden de las quimeras soberanistas? Conteste cada cual a estas preguntas, pero no se olvide de que lemas aparentemente razonables e inocuos, como el comentado ‘voz propia para Euskadi’, esconden un engaño interesado. Engaño que puede ser desenmascarado fácilmente con sólo hacer este ejercicio teórico: supongamos por un momento que la utópica Euskadi independiente fuera realidad y no sólo eso, sino que hubiera podido reingresar en la Unión Europea de la que automáticamente habría salido al independizarse. ¿Aceptaría el señor Ibarretxe la petición de voz propia para Álava?

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