AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 16  Enero  2002
#'Lendakari' Cebrián
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 16 Enero 2002

#A por Redondo
Editorial ABC 16 Enero 2002

#Léxico basura
ANTONIO BURGOS El Mundo 16 Enero 2002

#Lo peor para Zapatero
Román Cendoya La Razón 16 Enero 2002

#Cuba, modelo para el totalitarismo vasco
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 16 Enero 2002

#Sabor cubano en Ajuria Enea
EDITORIAL Libertad Digital 16 Enero 2002

#Sentimiento agónico del nacionalismo vasco
Juan Alberto BELLOCH La Razón 16 Enero 2002

#La herida de Suresnes
Ignacio CAMACHO ABC 16 Enero 2002

#Jordi, ¿quiere bailar conmigo?
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 16 Enero 2002

#¿Cambó o Maciá?
Aleix Vidal-Quadras La Razón 16 Enero 2002

#El socialismo vasco
FRANCISCO UMBRAL El Mundo 16 Enero 2002

#El Foro de Ermua respalda a Redondo y pide unidad a los constitucionalistas
MADRID. ABC 16 Enero 2002

#Nacionalismo y Gobierno
Francisco MARHUENDA La Razón 16 Enero 2002

#De Ibarretxe a Zapatero
Carlos DÁVILA ABC 16 Enero 2002

#Antonio Beristain recibe el Premio a la Convivencia Manuel Broseta
VALENCIA. M. Gasparet ABC 16 Enero 2002

#Redondo en Moncloa
Pablo Sebastián La Estrella 16 Enero 2002

#La dimisión de una edil de EA hace de Zumárraga un nuevo Durango
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 16 Enero 2002

#A vueltas con el patriotismo constitucional
JORGE DE ESTEBAN El Mundo 16 Enero 2002

#El Gobierno vasco contribuye a sostener la dictadura de Castro con 6 millones de euros
Libertad Digital 16 Enero 2002

#«Dentro de ETA», crónica de la vida cotidiana de los asesinos de ETA
MADRID. ABC 16 Enero 2002

#Gobierno en apuros
Editorial El Correo 16 Enero 2002

#Concejales y democracia
Editorial El Correo 16 Enero 2002

#"El Quijote", primera obra de la literatura universal que estará "on line" en todas sus variantes
EFE Libertad Digital 16 Enero 2002

'Lendakari' Cebrián
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 16 Enero 2002

La campaña desatada ayer contra Nicolás Redondo por parte del imperio polanquista no sólo confirma, ratifica y certifica la implicación directa de Prisa en la política vasca, sino que compromete de forma irreversible a ese auténtico Estado dentro del Estado que es Polanko en el proyecto separatista del PNV, que tiene su vanguardia prevista en la Udalbiltza y su retaguardia en la auténtica Brunete mediática con base en Valdemorillo. Entrar en la calumnia, la insidia y la destrucción del adversario son costumbres prisaicas harto acreditadas, aunque no exclusivas; también es habitual el navajeo interior de los partidos para encaramarse a unas listas o para controlar políticamente una votación interna. Pero las fechorías periodísticas y las añagazas partidistas actúan en ámbitos distintos e incluso opuestos.Cuando una empresa, por razones económicas los negocios brindados por Arzallus a Prisa y políticas el rencor inextinguible hacia Aznar por haber desalojado de la Moncloa a González se mete de lleno en el juego interno de los partidos, lo mejor es que presente sus propios candidatos. En realidad, es lo que si tuvieran tanto valor como medios habrían hecho ya.

Pero nunca es tarde. Ramón Jáuregui se les está quedando en cal muerta. Odón Elorza queda mejor en el Gara que en El País, aunque el hecho de que ambos diarios le brinden sus peanas de forma amistosa y consecutiva muestra bien a las claras el grado de complicidad objetiva a que está llegando el periódico de Don Jesús. Y una candidatura directa del grupo Prisa evitaría groserías tan abyectas como el titular de ayer en Cinco Días diciendo que PP, PSE-PSOE y Batasuna unen sus fuerzas contra el Presupuesto como si no supiéramos con quién firmó el Pacto de Estella el partido amigo de Prisa; como si no supiéramos que en esas tres siglas políticas dos son las que ponen los mártires por las libertades españolas y la otra el champán por cada crimen. Y puesto que el problema de Prisa es que ni Jáuregui, ni Elorza, ni Patxi López le hacen el peso frente a Nicolás Redondo, lo mejor es que presentara a Juan Luis Cebrián como candidato a regir los destinos del PSE y, en el futuro inmediato, a lograr la Lendakaritza mediante pacto con el PNV para poner en marcha ese proceso de separatismo con anestesia que vienen propugnando los miñones y tussellones. Cebrián tendría muchas ventajas: la primera, que ya conocemos su programa político; la segunda, que debería emplear el tiempo y el dinero que hoy dedica a destruir a Redondo Terreros en su propia promoción; y la tercera, que le controlaríamos mejor las cuentas. Amén de que con barba y boina haría un carlistón de los que encantan a Arzallus. «Janli Zebrián en Ajuria Enea»: qué novelón. Mejor que el papelón que está haciendo, seguro.

A por Redondo
Editorial ABC 16 Enero 2002

El juego sucio contra Nicolás Redondo tuvo ayer un episodio que revela con claridad hasta dónde estarán dispuestos a llegar sus detractores con tal de evitar que vuelva a ser secretario general de los socialistas vascos y que se mantenga la política del PSE de oposición al nacionalismo. La pauta de este acoso y derribo mediático-político del líder socialista vasco quedó marcada al día siguiente de las elecciones vascas, cuando sesudos analistas del foro denunciaron «el aplauso ancilar» que Redondo dedicaba a la estrategia de Aznar para el País Vasco. Era cuestión de tiempo que la política de desgaste sordo pero implacable contra Redondo le obligara a exigir claridad a su partido. Lo hizo con su dimisión. Pero se equivocó si pensaba que el debate sobre las ideas iba a ser limpio y a estar libre de nuevos ajustes de cuentas contra su persona. Literalmente van a por él.

La noticia, difundida ayer, de su reunión con Aznar el pasado verano sintetiza la estrecha conciliación de intereses diversos que quieren evitar algo mucho más trascendente que la vuelta de Redondo al cargo del que dimitió. Quieren cerrar el paso a una política que durante año y medio ha creado un espacio de acuerdo con el Gobierno de Aznar y el Partido Popular en torno al mayor problema actual de España, que es el terrorismo y la estrategia rupturista del PNV. Por eso se presenta el encuentro con el presidente del Gobierno como la prueba de cargo contra Redondo, la confirmación del nefasto seguidismo del que el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, había abominado el día antes en otro medio del mismo grupo -mera casualidad, sin duda- que ayer delató a Redondo. Si la intención es abyecta, el resultado va a ser seguramente corto. Después de la gran revelación de que se reunió con Aznar, habrá que preguntarse cuál es el problema que supone, qué ilicitud moral o política ha cometido Redondo al conversar personalmente con el jefe del Gobierno con el que su partido firmó un acuerdo que fijaba los criterios comunes de populares y socialistas para oponerse al terrorismo y para tratar la política soberanista del nacionalismo vasco. Es evidente que lo peor de esta estrategia es lo «facilona, estúpida y vulgar» que resulta, como ha dicho Redondo. Probablemente concitará mayor unidad en torno a su ideario, porque ha dejado al descubierto la amoralidad de quienes han facilitado esa información con ánimo de perjudicarle. Eso sí, la noticia exacerbará el entusiasmo del PNV ante la creciente fractura del socialismo vasco y aumentará la tranquilidad de Arzalluz al comprobar que, a pesar de todo, su partido seguirá contando con el respaldo -esto sí que es ancilar- de quienes anteponen su sectarismo ideológico a la defensa de los valores más importantes de nuestra democracia, que están siendo literalmente laminados en el País Vasco.

Léxico basura
ANTONIO BURGOS El Mundo 16 Enero 2002

Lo del Manual de Estilo o Ideario Antiterrorista de RTVE es muy sencillo: han escrito negro sobre blanco la recova que Alfredo Urdaci ha puesto más de una vez sobre la mesa, tanto como presentador del telediario de las 9 cuanto como baranda de los informativos de TVE. Filosofía informativa que se resume, como los mandamientos, en dos:

1.- Al enemigo de la ETA, ni el agua de usar sus propias palabras.

2.- Hay que llamar a las cosas por su nombre: el asesino es un asesino aquí y en Hernani.

Esta letra tan pegadiza no se le acaba de quedar a muchos. Por eso tienen que ponerle música, en iniciativa que honra a Diego Carcedo y a Consuelo Alvarez de Toledo como consejeros de RTVE.Ojalá pase al diccionario histórico de arcaísmos informativos la jerga terrorista. Ojalá oigamos «separatismo asesino» donde antes «lucha armada»; «terrorismo callejero» donde «kale borroka»; «terroristas juveniles» donde «violentos»; «partida de criminales» donde «comando»; «extorsión» donde «impuesto revolucionario»; «mazmorra» donde «zu- lo»; «pistolero no fichado por la Policía» donde «legal»; «delincuente fijo de plantilla con muchos trienios» donde «liberado»; «la ETA» donde «ETA» (sin artículo por delante, como es «la Mafia» y no «Mafia»), y así a galopar hasta enterrarlos en el mar. Nunca es menor esta batalla de las palabras para ganar la guerra al terrorismo. Pero igual que RTVA aprueba su Ideario, el Gobierno debería imprimir copias de este consecuente y constitucional Manual de Estilo y enviarlo a todas las Delegaciones del Gobierno, a todos los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado. Los medios informativos no son sino terminales de noticias que les llegan de las fuentes donde se producen. Y todo este lenguaje contra el que tenemos que presentar la firme batalla de las palabras tiene un origen claramente policial. Los policías, por comprensible deformación profesional, acaban usando el lenguaje de los delincuentes.Y esa germanía que tan bien conoce Raúl del Pozo pasa a las informaciones sobre sus actuaciones. El policía acaba hablando de «picar» bolsos, «reventar» pisos, hacer un «butrón» o de un «alunizaje» sobre un escaparate. Esto mismo ha pasado en la lucha antiterrorista. Los defensores de la ley han terminado usando el léxico del delito. En el momento que esas palabras dejen de usarse en las notas policiales, en las ruedas de prensa de los delegados del Gobierno, habremos ganado la batalla. Mucho hablar de la televisión basura, y no nos hemos dado hasta ahora que por los informativos más institucionales de los medios públicos estábamos usando el léxico basura de los asesinos.

Lo peor para Zapatero
Román Cendoya La Razón 16 Enero 2002

La gente que se despierta con la incertidumbre de no saber si ése va a ser su último amanecer tiene un carácter especial. Debido a esa gente, a Zapatero ya le ha pasado una de las dos peores cosas que le podían ocurrir en el problema del socialismo vasco. Le ha pasado que Onaindia, Recalde, Totorica, Pagazaurtundua, Urchegia y Múgica, junto con más pesos pesados de la izquierda vasca, han manifestado su apoyo a Nicolás Redondo y su política. Lo otro que le puede suceder es que Nico sea reelegido secretario general. Zapatero, tal y como está haciendo las cosas, quedará más que tocado en su autoridad y liderazgo. Sobre todo si Nicolás repite en el puesto. Jáuregui ya ha pedido perdón por cómo inició su gestión en la gestora. Zapatero todavía está a tiempo de salirse de la estrategia de subordinación a los nacionalistas copropietarios de Localia. Los que han firmado el apoyo a Nico se juegan la vida, lideran, intelectualmente y desde la izquierda, la respuesta ciudadana contra el régimen nacionalista y están con la Constitución, con el Estatuto y con España desde lo vasco. Por todo eso, son una mayoría de socialistas los que están en contra del proyecto remendón de Zapatero.

Cuba, modelo para el totalitarismo vasco
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 16 Enero 2002

Los mil millones que el Gobierno vasco va a regalar a la dictadura cubana para “proyectos de promoción social” (cárceles, hospitales psiquiátricos, campos de concentración) son la prueba de que Madrazo no hablaba en vano ni de balde cuando dijo que Cuba era “un referente” para el País Vasco. Eso es cierto, por lo menos, en lo que se refiere al movimiento separatista etnicista (o sea, racista) en el que figura el acólito de Arzallus. No debe caber la menor duda de que el futuro de los vascos en una Euskal Herría bajo la dictadura del nacionalismo sería muy similar al de los cubanos bajo la dictadura de Fidel Castro. En cuanto a los vascos no nacionalistas, su futuro sería el de los cubanos no castristas, cambiando sólo el Atlántico por el Cantábrico.

Después del 11 de Septiembre, hay una tendencia generalizada a separar de la comunidad internacional no sólo a las bandas terroristas sino a sus grupos de apoyo y a los regímenes que brindan sus países como lugar de entrenamiento o acogida de los terroristas. En ese caso está Cuba, promotor de todo el terrorismo iberoamericano de los últimos cuarenta años -las FARC y el ELN de Colombia son los casos más elocuentes- y, a este paso, estará el Gobierno Vasco, cómplice de ETA en el interior y de regímenes terroristas y totalitarios en el exterior, como Cuba. Pero Madrazo tiene una ventaja: la claridad. Ya no hay dudas sobre lo que sería un País Vasco independiente: una Cuba con sirimiri. En cuanto a represión, miseria y corrupción, lo mismo. Con Cebrián en el papel de García Márquez, la copia en papel de estraza sería perfecta.

Sabor cubano en Ajuria Enea
EDITORIAL Libertad Digital 16 Enero 2002

La entrada en el gobierno vasco de Javier Madrazo sorprendió a propios y extraños. Sin embargo, esa extraña asociación contra natura tenía una agenda oculta. Como expresó el jefe de los proetarras, Arnaldo Otegui, -ya se sabe, del enemigo, el consejo- el propósito a corto plazo del PNV con esta maniobra era tender una “cabeza de puente” para que el PSE/EE “aterrice” en el Ejecutivo autonómico. Y el objetivo final, establecer una especie de perverso “pacto de Ajuria-Enea” nacionalista para aislar políticamente al PP vasco.

Los acontecimientos de las últimas semanas confirmarían este extremo. La campaña que el PSOE y sus órganos mediáticos (o, mejor dicho, Prisa y sus órganos políticos) ha puesto en marcha para defenestrar a Nicolás Redondo con mezquinas acusaciones de “derechismo” que recuerdan los estalinianos procesos de Moscú, es un paso claro y decidido en la estrategia de aislamiento del PP.

En cuanto al PNV, basta con apoyar la “autodeterminación” -concepto leninista, por cierto- del País Vasco y mostrar voluntad inquebrantable de fastidiar al Partido Popular para tener un lugar bajo el sol en el Ejecutivo vasco. Poco importa que Madrazo -con permiso de Llamazares, el hombre de Castro en España- se atreva a proponer a Cuba como referente para el País Vasco y, en consecuencia, destine 1.000 millones de pesetas -de los que Ibarretxe y Arzalluz niegan al Gobierno de España- para estrechar lazos con ese otro “gran nacionalista” y “amigo de la libertad de los pueblos” que es Fidel Castro, y de paso favorecer a las empresas vascas que pagan sueldos a los etarras “exiliados” en Cuba. Lo importante es neutralizar toda oposición al proyecto independentista. Lenin una vez más.

Las ironías del destino -o más bien la mendacidad y la mezquindad consustanciales al nacionalismo vasco desde su fundación- han transformado al PNV -que fue el principal contacto de la CIA en España- en uno de los aliados de Castro, precisamente después del varapalo que el 11-S supuso para su credibilidad internacional. Cosas como esta -y aún peores- son las que cabe esperar si Arzalluz e Ibarretxe consiguieran competencias en política exterior.

Por cierto, ¿nada tiene el Gobierno que decir al respecto? Esta vez, quien se atreve a realizar política exterior; no es un líder de un partido político, sino un miembro de la administración pública, cuya primera obligación es cumplir y hacer cumplir la Constitución. Permitir al gobierno vasco que exprese su solidaridad y financie a uno de los principales promotores del terrorismo internacional no concuerda con el papel de liderazgo en la lucha contra esta lacra que el gobierno de Aznar quiere desempeñar desde la presidencia española de la Unión Europea.

Sentimiento agónico del nacionalismo vasco
Juan Alberto BELLOCH La Razón 16 Enero 2002

Ha sucedido en la Historia en torno a distintas causas o movimientos colectivos, que las continuas batallas imposibles por ellos emprendidas les han llevado a un proceso de sectarización basado en la creencia de que es la propia derrota lo que, en una especie de inversión escatológica, les dará la vida y la libertad que consideran ya perdidas.

Algo de ello ocurre con la identidad nacionalista vasca. Se trataría de un fenómeno bastante repetido a lo largo del tiempo, por ejemplo en las sectas judías medievales y actualmente en diversos movimientos fundamentalistas, que parecen alimentarse con sus propios fracasos. Lo que caracteriza a esas ideologías no es otra cosa que un sentimiento agónico, la idea desesperanzada de que todo está perdido y de que sólo el sacrificio, es decir la cárcel, la muerte o la confrontación abierta puede redimirles o salvarles, y por ello mismo redimir y salvar al pueblo que ellos creen representar, un pueblo que supuestamente agoniza, aunque sólo sea en su imaginación. El resultado es, en definitiva, una ideología victimista que extrae su fuerza justamente de su debilidad.

Algunos militantes etarras en las cárceles representarían en su estado más puro y también más alucinatorio la ideología de que su sacrificio les salva y les redime o, más exactamente, redime a un pueblo culpablemente hedonista. Ello les lleva al aparente absurdo de preferir seguir en la cárcel hasta poder salir de ella «en alegre y jubiloso tropel con la cabeza bien alta», gente convencida de que fuera de Eta no existe salvación, sino sólo el llanto y rechinar de dientes en un mundo caótico, carente de sentido y culpable.

Esta misma ideología existe fuera de las cárceles, casi sin matices en el conjunto del entramado terrorista. Más preocupante es constatar que también se da, aunque mezclada con ingredientes que hacen el producto menos letal en los ambientes nacionalistas llamados democráticos. Y, lo que es más sorprendente, existe incluso, aunque con mucha menor proporción, en sus esencias originales, en sectores vascos no nacionalistas.
La esencia última del veneno está en la primitiva idea precristiana de que la sangre de los mártires es semilla de nuevos adeptos; de que el sacrificio es, en sí mismo, liberador; de que el fuego purifica y, que la muerte y la destrucción son las fuentes mismas de la vida, afirmación ésta última a la que nada hay que objetar si se proyecta a la esperanza de una vida transcendente, pero que se convierte en terrible cuando de metáfora religiosa se transforma en puro realismo espantosamente terrenal.

Afortunadamente, se viene abriendo una profunda zanja en el nacionalismo vasco entre quienes son tentados eficazmente por las luces de la ilustración y quienes por el contrario siguen pavorosamente satisfechos e inmunes a todo virus liberal. Frente a los ciudadanos vascos que parecen a veces movilizarse por latiguillos tales como «nos están destruyendo», «todo es mentira» o «del Estado sólo cabe esperar lo peor» es posible y desde luego necesario generar ciudadanos que comprendan que pensar así no es sólo profundamente injusto con el Estado y con la verdad sino, sobre todo, con las posibilidades reales del pueblo vasco. Para ello sería útil que todas las personas de buena voluntad nos detuviéramos un momento a pensar en medio del actual clima insufrible de arrogancias y descalificaciones.

En muchas ocasiones he dicho que los presos etarras están secuestrados por su propia organización, a través de un conjunto de artilugios que no sólo incluyen el puro temor ante represalias mortales sino que también se extiende a otros mecanismos perfectamente constatados en otros ámbitos y que van desde el llamado síndrome de Estocolmo al puro adoctrinamiento sectario.

Instar a los terroristas presos a que se atrevan a ser libres, o a expresar en público lo que dicen en privado, puede convertirse en mera retórica si a continuación no explicamos que la libertad no es simple y que ese difícil reto, en una u otra medida, lo tenemos que asumir todos: libertad para pensar, obligación de repensar aquello que repetimos de manera casi mecánica cuando hablamos del País Vasco.

Hoy por hoy se ha convertido en cierta la profecía autorrealizada del nacionalismo vasco de que en Euskadi existe un problema político, un problema que no es Eta, un problema que tiene más que ver con la ruptura total de todas las vías de comunicación entre las dos orillas que dividen el País Vasco. No es posible seguir con el infernal concurso acerca de quién es el que dice un disparate mayor.

Sólo desde la rotundidad de las convicciones es posible sentar las bases de un diálogo creíble con los liberales del nacionalismo. Sólo desde la claridad y firmeza resulta imaginable frenar la dramática espiral de ausencia de reflexión que caracteriza el hoy del País Vasco.

Sólo quien posee ideas y valores propios es capaz de atender y respetar los valores de los demás.

La herida de Suresnes
Por Ignacio CAMACHO ABC 16 Enero 2002

OTRA zancadilla a Redondo. Hasta el momento se trataba de presentarlo como un bienintencionado ingenuo equivocado en la táctica; ahora pasa directamente a la antesala de la traición, poniéndole a Zapatero los cuernos con Aznar. De celestinos, Enrique Múgica y Nicolás Redondo padre, al que se empieza a señalar sin tapujos como muñidor de un títere filial para romper la unidad del partido como hace catorce años rompió la famosa correa de transmisión entre la UGT y el PSOE. Fuera máscaras. La artillería tardofelipista empieza a aumentar el calibre de la munición para desacreditar a Redondo Terreros y disuadirlo de su intención de seguir liderando al socialismo vasco.

El trío de visitantes a La Moncloa representa una vieja obsesión felipista que hay que interpretar con la clave de la disidencia interna, de un antiguo rencor encastrado en los pliegues de la historia moderna del socialismo español, de una veterana ausencia de empatías personales que arranca del mismísimo Suresnes y se prolonga por los meandros de la larga estancia en el poder. Ni Redondo Urbieta ni Múgica Herzog acabaron nunca de aceptar el liderazgo carismático de Felipe, ni éste jamó jamás a los vascos que trataron de oponer el fracasado pacto del Nervión a un pacto del Betis que a la postre determinó triunfalmente la suerte del partido.

Hay testigos que cuentan en voz baja cómo supuraba la rabia acumulada de Enrique Múgica el día dramático del entierro de su hermano Fernando, cuando ni siquiera la tragedia fue capaz de acercar sentimentalmente a González y al que fuera su ministro de Justicia, que guarda de aquel tiempo de colaboración una cumplida memoria de desprecios y humillaciones. No debió de ser muy distinta la indignación de Redondo Urbieta la mañana baracaldesa del pasado mayo en que Felipe rompió, con meditada frialdad, la estrategia electoral de Terreros con su célebre apelación -«no te equivoques, Nicolás»- a «mis amigos nacionalistas».

Allí, en la misma margen obrera del Nervión donde surgió el lejano intento de asaltar la hegemonía de un PSOE en reconstrucción tras el exilio franquista, el expresidente saboreó con gélida determinación una venganza acumulada desde los años de la ruptura sindical y la huelga del 88. Una venganza judaica que se transmitía del padre al hijo como depositario de la culpa histórica, llevándose por delante la esperanza colectiva de muchos hombres y mujeres que soñaban con un salto cualitativo en la política vasca.

Nadie en el PSOE ocultó la profunda decepción que supuso la aceptación por Múgica de la propuesta de Aznar para ocupar el cargo de Defensor del Pueblo. Todos callaron y asintieron apretando la mandíbula, pero el episodio quedó apuntado en el saldo de las viejas cuentas pendientes. Esas cuentas, que pertenecen al ámbito insondable de lo sentimental, se ajustan a fuerza de golpes sombríos, puñaladas sordas y viscerales que escapan al territorio de la estrategia, la conveniencia y hasta la razón, porque provienen de un tiempo liminal en el que quedaron grabadas a fuego las huellas de un implacable desencuentro a prueba de años, voluntades, reconciliaciones y memoria.

Pero Zapatero no estuvo en Suresnes. Por aquellas fechas debía de estar estudiando el Bachillerato. Por eso no puede ser rehén de este enconado vértigo de enemistades que se proyecta sobre él como la sombra de Elsinore. Y nunca será del todo dueño de sus propios designios mientras no sepa romper con los fantasmas y provocar un big-bang que pulverice el pasado.

Jordi, ¿quiere bailar conmigo?
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 16 Enero 2002

HA atravesado el salón José María Aznar, ha ido en derechura hacia Jordi Pujol y le ha invitado a bailar. ¿Esperaba acaso el de Madrid una respuesta afirmativa? En todo caso quedará como un caballero cuando el catalán responda que no «acostumbra», que él baila tan sólo con los «suyos».

El que en el 96 dijo, ante el regocijo de tantos, que en la intimidad podía hablar en catalán, y al que tan sólo le daban los socialistas y amigos inorgánicos unos meses de gobierno (¿cómo a un facha semejante podrían tolerarle los biempensantes periféricos, los demócratas con pedigree, los nacionalistas de uno y otro signo?) ahora ha llegado a este atrevimiento de ofrecer ministerios a CiU.

Haciendo gala, una vez más, de una pésima memoria, no se ha recordado que González hizo esta misma oferta a CiU en 1993 aunque con una diferencia: el PSOE chorreaba corrupción y desprestigio y había perdido la mayoría absoluta. Así que la oferta de González a los nacionalistas no era un gesto de generosidad sino una forma de supervivencia. Ciertamente los comentaristas inorgánicos y algunos otros más disciplinados presentaron la oferta como la gran ocasión histórica, el fin del problema nacional, el riesgo de la desmembración que había sido denunciado por los españoles esencialistas. Con la entrada de nacionalistas catalanes y vascos en el Gobierno central -se dice- terminaba con una cuestión secular.

En aquella ocasión se llegó a hablar de nombres concretos: dos catalanes y un vasco. Se cumpliría así el sueño de Miquel Roca. En Madrid se venía pensando desde el comienzo de la transición que los buenos nacionalistas estaban representados por Roca y que eran los decisivos en CiU. No se acababa de entender que el objetivo de los nacionalistas es el Estado/nación. De todas formas el gobierno de coalición con nacionalistas era la expresión más apurada de esa idea de España compartida que quería Felipe.

La propuesta de González era, de todos modos, muy tardía y excesivamente interesada. Lo hacía desde la debilidad. Los nacionalistas vascos y catalanes vieron en la pérdida de la mayoría absoluta del PSOE la posibilidad de dar un gran salto hacia el soberanismo, aparte la ocasión de destrozar a González. Y, en efecto, en 1995 negaron la aprobación de los presupuestos. Aquél se vio obligado a anticipar las elecciones. Fue el comienzo del fin socialista. Paradójicamente los socialistas, a pesar de haber sido las víctimas de los nacionalistas, iban a seguir pensando que ellos son los únicos que pueden entenderse con éstos, mientras que el pobre Aznar nunca conseguiría atraérselos aunque dijera, para regocijo de todos, que en la intimidad es capaz de hablar en catalán.

¿En qué se diferencia la oferta que acaba de hacerle Aznar a CiU de la que hizo González?

Aznar, que hoy es el sostén de CiU en el Parlamento catalán, ofrece Ministerios desde la mayoría absoluta. No va en precario como González en 1993. No necesita a los nacionalistas para conseguir la «gobernabilidad» (término horroroso e impropio frente al que siempre propuse el de «gobernación»). Por esa razón la propuesta de Aznar sí que tiene un significado histórico: sería una experiencia inédita, de una trascendencia muy superior a lo que representó Cambó. La presencia de éste en los gobiernos de Madrid era traducida en Cataluña como una jugada contra el nacionalismo, pero ¿a quién puede perjudicar la colaboración de CiU desde el Gobierno central? Al sueño del independentismo tan sólo.

La oferta de Aznar no deja espacio al victimismo y siega por la base los temores a los posibles recortes del autonomismo a los que se refiere Pujol de forma insistente en los últimos tiempos. Pero, además, este gesto de Aznar es un modo de distinguir entre el nacionalismo del PNV y el de CiU, entre los compañeros del Terror y administradores incluso del Terror y los que han optado de forma decidida por las vías pacíficas.

Jordi dirá que no «acostumbra» a bailar con madrileños pero no podrá evitar un cierto sonrojo.

¿Cambó o Maciá?
Aleix Vidal-Quadras La Razón 16 Enero 2002

La oferta de Aznar a Pujol de entrar en el Gobierno nacional ha situado al jefe del Ejecutivo a la altura de Maura. Falta ver si el President se colocará al nivel del gran Cambó o continuará reptando en la ambigüedad de intentar ocultar al Maciá que lleva dentro. De momento, en una reacción ambivalente muy pujoliana, ha empezado por ponerse metafísico-intransigente ¬«no podemos formar parte del gobierno de la nación porque para nosotros la nación es Cataluña»¬ para matizar al día siguiente ¬«ahora no procede, pero quizá algún día convenga hacerlo»¬ mostrando su lado pragmático-adaptable. Como siempre, genio y figura hasta la jubilación.

El líder del Partido Popular no ha dejado de abrigar el propósito de integrar a los nacionalistas no violentos en un ambicioso proyecto compartido en el que, una vez asumidas sus reivindicaciones razonables y desechadas sus fantasías soberanistas, pudieran trabajar en el seno de una amplia y fuerte alianza centrista capaz de articular una España moderna, europea, ilustrada y próspera, en la que la libertad y la cohesión social primasen sobre las identidades excluyentes y sobre el intervencionismo esterilizante. En el primer año de la legislatura 1996-2000 Aznar vislumbró la posibilidad de hacer realidad tan atractiva empresa y, a pesar de las incomodidades de la mayoría relativa, intentó lealmente ganar a esta loable causa a sus socios periféricos.

La incorporación al PP de Josep Mª Trías de Bes, acabada por desgracia en fiasco, y posteriormente la de Josep Piqué, hay que enmarcarlas en esta voluntad no tanto de derrotar al nacionalismo pujolista como de aproximarse a sus bases sociales con el fin de facilitar una entente. En el caso vasco, la evidencia sangrienta de la incompatibilidad absoluta entre las dos visiones ha marcado inexorablemente una estrategia de combate sin cuartel, carente de otra salida que no sea la victoria inapelable sobre el enemigo.

Ahora Aznar insiste en el mismo registro eligiendo hábilmente un momento en el que la parte solicitada se debate en las incertidumbres de un delicado proceso sucesorio y tiembla bajo la amenaza de la pérdida de un poder ejercido ininterrumpidamente durante dos décadas. Por supuesto, si finalmente los nacionalistas catalanes aceptasen carteras ministeriales, el espacio electoral popular en el Principado les sería cedido mediante una fórmula a la bávara con la desaparición de las siglas de la doble P del cielo político de Cataluña, pero cuando la Historia alza su vuelo de águila las pequeñas gaviotas son prescindibles. Una vez abandonada la hipótesis de ganar siendo lo que uno es de verdad, sólo queda el camino, y en eso Aznar es de una lógica fríamente aplastante, de conseguir que el adversario pase a accionista minoritario de un poderoso holding que garantiza mejores y más seguros beneficios. Y eso que dicen que en La Moncloa no entienden a Cataluña.

El socialismo vasco
FRANCISCO UMBRAL El Mundo 16 Enero 2002

El socialismo vasco se divide hoy en varios socialismos, que es lo más grave que le puede ocurrir a un partido. Hay los socialistas partidarios de pactar con el PNV, los socialistas que guardan las formas con ETA y, por fin, los socialistas de Nicolás Redondo, que son la vieja rama y la vieja cepa del socialismo español, sin nacionalismos ni españolismos, pero coherentes con la doctrina de que ellos representan una idea de España, la más progresista y no precisamente la menos pacífica.

El socialismo oficial, por decirlo así, que tiene su embajador plenipotenciario en Felipe González, es el socialismo cintilante y adolescente del señor Zapatero, que todavía cree o finge creer que cualquier acuerdo con el PNV ha de ser bueno para el PSOE y además para España. El PNV es sencillamente un partido burgués, de derechas, nutrido y con influencia, pero que hace su política arrullado por el canto de las tormentas de acero, allá en los acantilados de mármol, por decirlo ya todo con palabras de Jünger. Una cosa, en fin, demasiado complicada y mutante como para comprometer en ella la brillante adolescencia política de Rodríguez Zapatero y de todos sus fieles, que son muchos. El socialismo histórico es el de Redondo Terreros, como todos sabemos, y si no hubiera tanto confusionario de por medio, Redondo no tendría que retirarse ni abandonar el mayorazgo de nuestra burguesía de izquierdas y de nuestro obreraje.

Naturalmente, el triunfo de ese socialismo real no conviene a todo el mundo en el País Vasco, y a muchos les conviene pero no se entregan a él por miedo, por los plurales miedos que hoy herborizan en la sociedad y en la vida vasca. La verdad es que el inconveniente no está sólo en los violentos, ni sólo en los obispos, ni en las asociaciones separatistas, sino en todo ello junto. En cualquier querella del siglo XX primaba más la cuestión social que la cuestión de raza, lengua o tierra. Eso de «la tierra y los muertos» quedaba muy bien en los escritores franceses del XIX, en esa derecha que André Breton definió como «cadáveres exquisitos».

Pero hoy en España, vivido y bien vivido el siglo padre, que es o fue el XX, no se puede anteponer una cuestión de caseríos a una cuestión de justicia social. Redondo quiere salvar la paz y el beneficio en la tierra vasca, pero también quiere salvar esa legión solitaria y aislada de los auténticos socialistas españoles o vascos. La corrupción anda ahora en el thriller de narcos y abertzales, y es lo que más teme el joven líder socialista, que, por otra parte, tampoco puede descansar un poco los ijares en el citado Zapatero, ya que a éste le dicen carátula de González, lo cual, siendo cierto o incierto, perjudica igualmente a la integridad de lo único que podemos ser hoy honradamente en España y Vasconia: socialistas del progreso, progresistas del socialismo. Ocurre que los gobiernos de Aznar han llevado a cabo algunas realizaciones puramente socialistas, como la supresión del servicio militar, pero con el exceso de privatizaciones favorecen involuntariamente el auge de la referida corrupción. Por eso Redondo es hoy, más que un líder, un modelo social para muchos españoles que -ay- no se atreven a decirlo.

El Foro de Ermua respalda a Redondo y pide unidad a los constitucionalistas
MADRID. ABC 16 Enero 2002

Escritores e intelectuales del País Vasco y del resto de España están elaborando un manifiesto de apoyo al ex secretario general del PSE Nicolás Redondo. También, el Foro de Ermua ha mostrado su respaldo al dirigente socialista ante «los esfuerzos del PNV por dividir a los partidos constitucionalistas».

Fuentes próximas a los promotores de la iniciativa informaron de que entre las personas que ya han decidido adherirse al manifiesto de apoyo a Nicolás Redondo se encuentran el filósofo Fernando Savater, los escritores Antonio Muñoz Molina y Raúl Guerra Garrido, y el profesor de la Universidad vasca Carlos Martínez Gorriarán, informa Servimedia. Los mismos medios aseguraron que el documento bajo el que estos escritores e intelectuales están plasmando su firma es una reflexión sobre el papel que Redondo ha jugado en el socialismo vasco.

El texto se refiere a cómo el dimitido secretario general del PSE encarna mejor que otros posibles aspirantes la tradición del socialismo en la Comunidad vasca, razón por la que sería mejor que volviera a ocupar este puesto.

Mientras, el presidente del Foro de Ermua, Vidal de Nicolás, afirmó que esta asociación, sin ánimo de injerir «en la política de cada partido, sí desea mostrar su adhesión a Redondo porque su posición «es la más clara, contundente, sincera y honesta». «Cuando PSOE y PP firmaron el pacto por la libertad y contra el terrorismo, recibieron nuestro aplauso y adhesión total», indicó De Nicolás, quien reiteró este apoyo «ahora que vemos que peligra esa situación y que el PNV está haciendo esfuerzos por dividir a partidos constitucionalistas para crear un clima más turbio y para ellos más útil».

A su juicio, «el PNV está jugando a la carta de atraer a su lado al PSOE diciendo una cosa tan estúpida que la unión de dos partidos que tienen diferentes proyectos políticos como el PSOE y el Partido Popular es andar a rebufo uno del otro». «Decir que el PSOE está escorado a la agenda del PP por firmar el pacto por la libertad y contra el terrorismo es una ignominia».

Nacionalismo y Gobierno
Francisco MARHUENDA La Razón 16 Enero 2002

La oferta de Aznar a Pujol para que CiU entre a formar parte del Gobierno, al margen de si hubo una concreción en el número de carteras que podía asumir, adquiere una especial trascendencia porque se trata de un reto histórico. Es cierto que la palabra histórico se utiliza a veces en exceso, pero no lo es menos que en estas circunstancias adquiere una proyección difícil de ignorar. La respuesta ha sido negativa, pero demuestra, también, un error histórico para el nacionalismo catalán. Las circunstancias actuales nada tienen que ver con la oferta que en su día le hicieron Adolfo Suárez o Felipe González. En estos momentos el autogobierno está consolidado y el posible desarrollo competencial pendiente, por más que se empeñen algunos catedráticos o políticos nacionalistas, no es significativo. No hay más que comprobar la relación de competencias que ejerce la Generalitat o los recursos que gestiona, sobre todo tras el nuevo modelo de financiación.

A esto cabe añadir que tanto Aznar como Pujol están al final de sus respectivos mandatos, por lo que pueden tener la perspectiva y altura de miras para cerrar un pacto de gobierno que sería extraordinariamente bueno, tanto para Cataluña como para el conjunto de España. No se puede negar, ni desde la miopía más nacionalista, que los resultados de estos casi seis años de colaboración entre CiU y el PP han sido muy positivos.

El nacionalismo catalán tiene tres opciones. La primera es seguir por esta estéril senda de la reivindicación de un mayor autogobierno, algo que se ha convertido en una especie de guión que se repite con cansina insistencia, aunque luego la concreción resulta pintoresca ya que el techo se sitúa en el terreno de lo imposible. No obstante, un análisis en profundidad, sin forzar la Constitución, pone de manifiesto que poco queda por desarrollar. Lo que no se puede pretender es forzar el modelo.

La otra opción es tirarse al monte e insistir en la autodeterminación y el soberanismo, algo letal para sus expectativas electorales porque la sociedad catalana anda en otra dirección. Finalmente, está el entrar en el Gobierno y afrontar el reto desde dentro. Es decir, participar sin renunciar a su identidad y su nacionalismo. Lo mismo que sucede en Alemania con la CDU y la CSU. Aquí podría ser igual.

De Ibarretxe a Zapatero
Por Carlos DÁVILA ABC 16 Enero 2002

¡Curiosa manera tiene Ibarreche de pedir auxilio a Redondo! Mientras las gentes más negociadoras del lendakari intentan que los socialistas salven los muebles de los Presupuestos vascos en el Pleno del próximo 23, Ibarreche insulta al ex secretario general, interviene en la crisis del partido, y ordena que su televisión de referencia, la ETB, airee las últimas declaraciones de Odón Elorza en el periódico filoterrorista «Gara».

Se sabe que el alcalde de San Sebastián ha recibido los lamentos de alguno de sus presuntos correligionarios por las citadas manifestaciones, y que Elorza ha respondido que sus palabras han sido «desviadas» (¿será sinónimo de manipulación?) por el diario proetarra. ¿Qué creía Elorza que iban a hacer en «Gara» con su entrevista? Su proverbial ingenuidad, cercana a la zoquetería, del donostiarra no justifica su disculpa: es más, la agrava. «Gara» está en el abono de un secesionismo violento que Elorza nunca debería haber reconocido. Pero, para el caso, ya es igual, las posiciones en el Partido Socialista Vasco están decantadas y la torpeza de Zapatero está tensando las vísperas del Congreso de marzo.

Ahora anuncia Zapatero su reunión en San Sebastián con militantes distinguidos. Viajará el domingo allí contando con la enemistad de todos los partidarios de Redondo, que conocen hasta qué punto la Ejecutiva Federal necesita que éste no se presente. Más aún, sabiendo que los apoyos siguen creciendo y que es más que probable que Redondo vuelva a ganar si se presenta -que se presentará- al Extraordinario de primavera. Suceda lo que suceda, Zapatero, Blanco y Maragall, que no cesa de incordiar porque se juega el éxito de su línea política, ya han quedado mal: si Redondo insiste en su próxima candidatura, porque esa no será la suya, y si la candidatura termina vencedora, porque ese triunfo será la derrota del líder socialista.

Zapatero está de los nervios, y el PNV, que creyó llegado el momento de subir al nuevo monte de «Estella 2» del bracete socialista, más aún. Ibarreche no tiene otra opción que seguir confiando al aparato político de ETA (llamar «político» al sanguinario Ternera es un sarcasmo), a Batasuna, el pase de los Presupuestos por el fielato parlamentario vasco. En unos días, Batasuna volverá a valerse de los etarras descapuchados para aprobar sus Presupuestos. El precio es el que se niega a pagar Redondo. ¿Tan difícil es para Zapatero entenderlo?

Antonio Beristain recibe el Premio a la Convivencia Manuel Broseta
VALENCIA. M. Gasparet ABC 16 Enero 2002

La entrega del Premio a la Convivencia Manuel Broseta, en el décimo aniversario de su asesinato a manos terroristas, dio lugar ayer en Valencia a duras críticas contra el Ejecutivo vasco y la política sobre ETA del PNV.

El galardón recayó en el catedrático de Derecho Penal Antonio Beristain. Al acto de entrega acudieron el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica; el pintor y escultor vasco Agustín Ibarrola; el ex consejero de Cultura vasco Ramón Rekalde; y su mujer, María Teresa Castell, propietaria de la librería Lagun de San Sebastían.

Múgica lamentó que el Gobierno vasco «no haya seguido el camino de aislar política y socialmente a ETA, tal como solicitó el ex lendakari José Antonio Ardanza tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco». Por su parte, Agustín Ibarrola acusó al Gobierno vasco de haber «silenciado el honor de las víctimas de ETA».

El catedrático de Derecho Penal y director del Centro Internacional sobre la Delincuencia, Antonio Beristain, destacó en su discurso la contribución de las víctimas de ETA a la «convivencia universal» y adelantó que donará los dos millones del premio a las víctimas «directas, indirectas y anónimas del terrorismo». La Fundación Manuel Broseta entrega este galardón a personas e instituciones que se hayan destacado en su lucha por la libertad.

Redondo en Moncloa
Pablo Sebastián La Estrella 16 Enero 2002

Una mano generosa y caritativa se ha encargado de hacer pública la entrevista secreta que en el pasado mes de junio, y tras el fracaso electoral en los comicios autonómicos vascos, se celebró en el palacio de la Moncloa entre Nicolás Redondo Terreros y el presidente Aznar, en presencia de su padre, Nicolás Redondo, y del Defensor del Pueblo, Enrique Múgica. La filtración, como lo han subrayado los Redondo, padre e hijo, es un intento más de la ejecutiva de Madrid de poner en entredicho al joven Redondo para que no se vuelva a presentar como candidato a la dirección de los socialistas vascos.

Lo cierto es que la entrevista se celebró en su día a espaldas del PSOE y de Zapatero y que el líder del PSOE así lo afirma, asegurando de que fue informado "a posteriori" del encuentro. De un encuentro poco habitual y de privilegio a la vista de cómo raciona Aznar sus conversaciones en la alta catedral del poder. Todavía está esperando hora Zapatero para informarle de su viaje a Marruecos y no tiene ni fecha a la vista.

Como también es cierto que tanto Redondo Terreros como Enrique Múgica (nombrado Defensor del Pueblo por el PP) están mucho más cerca de las posiciones del PP en el País Vasco que de las de Zapatero, incluso y a pesar del mal resultado de Redondo en los comicios del 13 de mayo, en los que perdió un escaño. Una derrota que debió servir para una dimisión de Redondo que no llegó en su tiempo, sino más tarde, cuando vio que no contaba con todos los apoyos de su partido ni en Madrid ni en el País Vasco. Y que el propio Redondo hizo pública diciendo que no era una "dimisión táctica", sino una decisión muy dolorosa.

Pero Redondo parece haberse arrepentido de su renuncia y ahora quiere volver. Y el PP está apoyando su regreso para frenar el relevo e impedir que el PSOE se acerque al PNV, abriendo a la vez una crisis más dentro de la dirección socialista. Y es esa lectura de un Nicolás Redondo utilizado por el PP la que están haciendo desde la dirección del PSOE. La misma que ha hecho pública la entrevista secreta entre Redondo y Aznar como prueba de deslealtad.

¿Cuál será el resultado del nuevo episodio? Pues habrá que esperar. A lo mejor esto sirve para que Redondo se anime a presentarse de nuevo como candidato, piensan unos, mientras que otros creen que la denuncia de esta reunión servirá para abrirle los ojos a quienes le apoyan en el País Vasco subrayando la dependencia de Redondo de Aznar, Mayor y de la estrategia del PP en el País Vasco en contra del nacionalismo del PNV. Y en contraste con los acercamientos que el PP hace al BNG en Galicia y a CiU en Cataluña. Sin duda otro episodio más en la definición global de la estrategia de relaciones del PSOE con los nacionalistas, con el coste incluido de una nueva crisis interior que tarde o temprano se deberá zanjar.

La dimisión de una edil de EA hace de Zumárraga un nuevo Durango
La concejal Usua Busca tiene que huir por un «grave» delito: ser la madrina del hijo del concejal del PP, Manuel Indiano, asesinado por Eta
El acoso del entorno de Eta se ha ido cebando contra la persona de la edil de Eusko Alkartasuna en Zumárraga (Guipúzcoa) Usua Busca. Su único delito: ofrecer su amistad y apoyo a la viuda del concejal popular asesinado por Eta en agosto de 2000. Incluso llegó a ser la madrina de la hija póstuma de éste, algo que los radicales entendieron como un «delito». Con su marcha ya son ocho los concejales de la Corporación que se han ido.
E. Mejuto - Bilbao.- La Razón 16 Enero 2002

Un fantasma sobrevuela Zumárraga. Un fantasma que no es exactamente igual al de la localidad vizcaína de Durango, pero que tiene su origen en los mismos miedos. Mientras en el primer caso, atemorizó a los ediles del PSE, con problemas para cubrir una vacante en el Consistorio, en Zumárraga, los ocho ediles que han renunciado a su escaño son de varios partidos. Pero da igual. Todos ellos han sufrido coacciones de los proetarras.

El último caso es el de Usua Busca, de EA, que presentó ayer su dimisión después de que en un pleno reciente, en el que Batasuna denunció unas detenciones practicadas en el municipio, parte del público profiriera insultos y amenazas contra ella y su familia.

La insufrible situación a la que se ha visto sometida esta concejal le ha llevado a presentar su dimisión, convirtiéndose así en el octavo edil que abandona su cargo en este Consistorio guipuzcoano a causa de los proetarras. Una cifra que refleja el déficit de libertad al que los radicales someten a diario al País Vasco.

Madrina de la hija de Indiano
Tras el asesinato del edil popular Manuel Indiano, sucedido en agosto de 2000, el Consistorio de esta localidad guipuzcoana ha visto mermado el número de concejales que lo configuraban. De los 17 originarios se ha pasado, en menos de año y medio, a los ocho actuales. Desde la muerte de Indiano, Usua Busca había venido ofreciendo su ayuda y apoyo a la viuda del edil asesinado por Eta, forjándose entre ambas una gran amistad. Incluso llegó a ser la madrina de la hija póstuma del concejal popular asesinado.

No tardaron los radicales en valorar esta muestra de amistad y compañerismo, quienes vieron en el acercamiento entre ambas mujeres un reflejo de la «traición» que la concejal nacionalista estaba llevando a cabo. Desde entonces, se incrementaron las amenazas y las coacciones contra la edil, dando pie a una situación «insostenible» que le ha llevado por último a renunciar a su puesto en el Ayuntamiento de esta localidad. Con esta dimisión, ya son ocho los concejales que han ido renunciando de su cargo en el Consistorio de Zumárraga desde el asesinato a manos de Eta del edil popular. De los 17 originarios, sólo quedan nueve: cinco de la coalición PNV-EA, dos de Batasuna, uno del PP y otro de IU. La primera en abandonar su puesto fue una edil de Batasuna, quien en marzo del año pasado presentó su dimisión alegando «discrepancias» con la formación radical. A esta renuncia le siguieron un mes más tarde las cinco bajas de los concejales socialistas.

Desde Eusko Alkartasuna, su portavoz Rafael Larreina, confirmaba ayer que el relevo de la concejal Usue Busca, se intentaría producir hoy mismo con «otras personas que están en la lista que presentamos a las municipales. Para el dirigente de EA, la situación de este Consistorio constituye una «fiel fotografía de la tragedia» que vivimos en el País Vasco y, en su opinión, debe ser un «acicate» para que las formaciones políticas «trabajemos especialmente por conseguir que las libertades sean una realidad». Asimismo, Larreina condenó las amenazas y coacciones a los representantes públicos de los distintos partidos políticos y puso de manifiesto la «tremenda incoherencia» de los que hablan de la «defensa de la voz, la palabra y la decisión de Euskal Herria y, en la práctica, hacen todo lo contrario». Eusko Alkartasuna relevará a la edil de Zumárraga según la lista con la concurrieron a las municipales.

Ayer, PSE-EE y el PP coincidieron ayer en augurar «grandes dificultades» para elaborar candidaturas en las elecciones municipales del 2003 en municipios como Zumárraga. El secretario general del PSE/EE, Manuel Huertas, consideró, en declaraciones a Efe, que la dimisión de Busca, que se une a la de los cinco concejales socialistas, «es la expresión de un movimiento totalitario que los demócratas debemos combatir unidos». Destacó el hecho de que todos los grupos municipales de Zumárraga han sufrido bajas por culpa de la violencia, ya que el PP no sustituyó a Indiano tras su asesinato y el PSE/EE tampoco pudo encontrar relevo para los cinco ediles que dimitieron por la obligación de llevar escolta el pasado mes de abril. Huertas también citó el caso de la corporativa de Batasuna Montse Torner, que abandonó en marzo del pasado año por sus discrepancias con la línea de su partido respecto a la violencia de Eta, aunque esta formación no ha explicado los motivos por los que aún no ha sido sustituida.

«El Gobierno vasco silencia el honor de las víctimas»
El pintor y escultor vasco Agustín Ibarrola reclamó ayer a las instituciones que trabajen por conseguir mayores niveles de democracia y libertad en el País Vasco, y a la sociedad que «recuerde con honor» a las víctimas del terrorismo etarra, algo que, a su juicio, ha sido «silenciado» por el Gobierno vasco.

Ibarrola hizo estas declaraciones en Valencia tras asistir a la entrega del décimo Premio de Convivencia «Manuel Broseta», que este año ha recaído en el catedrático vasco Antonio Beristain. «En Euskadi queremos libertad para que no haya más víctimas y que éstas sean recordadas con honor, que no se les silencie desde el poder del propio Gobierno vasco ni se les equipare con los terroristas, como se ha venido haciendo y como sigue pretendiendo hacer el Ejecutivo nacionalista», aseguró el artista.

A vueltas con el patriotismo constitucional
JORGE DE ESTEBAN El Mundo 16 Enero 2002

El próximo Congreso del PP, con independencia de lo que ocurra después, tiene el indudable mérito de querer plantear, en algunas de sus ponencias, problemas que afectan actualmente a la sociedad española y que merecen ser debatidos ampliamente.

Una de estas ponencias es la que se refiere a El patriotismo constitucional del siglo XXI, concepto importado de Alemania, que fue fletado por Dolf Stenberg y desarrollado más tarde por Habermas. Su aparición se explica por el pasado de Alemania, donde el nacionalismo exacerbado hizo los estragos que todos conocemos, para intentar superar el complejo de culpabilidad de los nuevos alemanes, incluso separados en dos estados distintos.Es probable, en consecuencia, que esta idea haya contribuido a una nueva identidad nacional y a la consolidación de la creación de un Estado de Derecho presidido por la Ley Fundamental de Bonn, que ha permitido sin demasiados traumas la reunificación alemana.

De este modo, su importación en España fue patrocinada primero por algunos dirigentes del PSOE, como Laborda o Rodríguez Zapatero, siendo ahora adoptada también por el PP. Ahora bien, las circunstancias en uno y otro país son diferentes, porque la motivación principal que ha llevado a adoptar dicho concepto, en nuestro caso, consiste en buscar un paraguas que permita a catalanes y vascos aceptar una idea de patriotismo, compartido con el resto de españoles, que sustituya a lo que ellos llaman el nacionalismo español.

La idea motriz reside en que la Constitución, una de las más progresistas y descentralizadas de Europa, así como los valores que comporta, debe ser el nexo de unión de todas las regiones y nacionalidades que componen España. En principio, esa sugestiva idea viene a confirmar que el PP, a diferencia de la derecha tradicional española, acepta y adopta una democracia constitucional avanzada y una concepción plural de España en todas sus facetas, situándose así en una centroderecha moderna y contemporizadora.Ahora bien, para que en España el patriotismo constitucional desempeñe el mismo papel que ha desempeñado en la Alemania Federal, tendría que basarse en los tres postulados que han regido allí.

En primer lugar, se basaba en la defensa de una Constitución, que aún siendo provisional hasta que no se produjese la reunificación de las dos Alemanias, era un documento acabado y en el que se especificaban los Länder existentes y las competencias que les eran propias. El Tratado de la Unión de 31 de agosto de 1990, tras la reunificación alemana, ha consagrado ya a la Ley Fundamental de Bonn como la Constitución de todos los alemanes. Sin embargo, nuestra Constitución no es una norma acabada, con un diseño final del Estado que crea, es decir, por poner un ejemplo, no se trata de la Catedral de Burgos técnicamente perfecta y acabada, sino que se asemeja más bien al templo de la Sagrada Familia de Barcelona, que al morir Gaudí quedó inacabado y sigue todavía sin terminarse.El hecho es que nuestro Estado tampoco ha alcanzado aún el diseño definitivo y, por si fuera poco, se complica incluso más con el proceso de integración europea al que estamos sujetos.

En segundo lugar, la Ley Fundamental de Bonn fue aceptada por todos los partidos políticos sin discusión, tanto en su inicio como en su posterior vigencia. Lo cual no ocurre en España, donde los nacionalistas vascos y catalanes aspiran a objetivos que superan las posibilidades lógicas de un Estado autonómico, que, por el momento, ya es un Estado asimétrico, que podría incluso ir más allá.

Y, por último, el patriotismo constitucional ha sido posible en Alemania, porque su Constitución no está petrificada, sino que se ha ido adaptando a las necesidades de cada momento, sin cambiar lo esencial. En efecto, hasta ahora se han producido cerca de medio centenar de modificaciones en su texto, lo que ha comportado que las nuevas generaciones la vean como algo vivo que también les pertenece. Por el contrario, en España no ha habido más que una ligera reforma, obligada por nuestra entrada en la Comunidad Europea, cuando hubiera sido conveniente reformar algunas cuestiones que aparecen ya como necesarias.

En consecuencia, intentar que nacionalistas vascos y catalanes acepten un patriotismo constitucional es, hoy por hoy, una empresa baldía y lo es porque no ha entrado en juego ni siquiera un concepto previo al de patriotismo constitucional que es el de la lealtad constitucional, es decir, la aceptación sin subterfugios, ni entrará mientras que no se reformen las actuales reglas del juego que integran la Constitución.

Pruebas de esta falta de lealtad las tenemos un día sí y otro también. El contencioso del concierto económico vasco, donde el PNV quiere imponer sus criterios rompiendo el pacto al no aceptar el cupo que le corresponde, es un ejemplo evidente. Pero incluso los nacionalistas catalanes, de forma siempre alambicada, siguen exigiendo más autogobierno y no aceptan formar parte del Gobierno nacional, según acaba de desvelar Aznar, porque «su nación es Cataluña». ¿En tales condiciones de qué sirve patrocinar el llamado patriotismo constitucional? Antes de que se difundiera este concepto, otro autor alemán Karl Loewenstein había ya diseñado el del sentimiento constitucional (Verfassungsgefühl), que se puede describir como «aquella conciencia de la comunidad que, trascendiendo todos los antagonismos y tensiones politicopartidistas, economicosociales, religiosos o de otro tipo, integra a detentadores y destinatarios del poder en el marco de un orden comunitario obligatorio, justamente la Constitución, sometiendo el proceso político a los intereses de la Comunidad».

Semejante sentimiento constitucional, en mayor o menor medida, se halla implantado probablemente en España, salvo en los nacionalistas vascos y catalanes, que, por supuesto, no son mayoritarios en sus respectivos pueblos. Pero mientras ambos no acepten este sentimiento, y la consiguiente lealtad, no servirá de nada hablar de «patriotismo constitucional». El problema, por tanto, reside en saber si es posible alcanzar esta meta necesaria, sobre todo mientras sigan gobernando los nacionalistas en el País Vasco y Cataluña. Así las cosas, ¿cabría encontrar fórmulas de compromiso?

Una primera posibilidad sería alcanzar un pacto definitivo de Estado, utilizando las potencialidades que ofrece el ambiguo y flexible Título VIII de la Constitución, para llevar a cabo después una ligera reforma de ésta relativa al Senado, que posibilitase la participación de las comunidades autónomas en la orientación de la política nacional, cerrando así el mapa definitivo del Estado. Y una segunda, de mayor calado, sería redactar de nuevo el Título VIII de la Constitución, porque ya no responde a la realidad, puesto que era de carácter transitorio y ahora ya se han delimitado las autonomías que preconizaba, imitando así lo que han hecho los alemanes tras la reunificación.

La primera posibilidad es difícil pero posible, siempre que los nacionalistas vascos y catalanes caigan en la cuenta del tiempo en que vivimos y pongan la vista anclada en el horizonte europeo.La segunda, por el contrario, es casi imposible, y lo es porque existe un miedo ancestral a tocar en profundidad el Título VIII de la Constitución, pensando que se trataría de abrir la caja de Pandora. Por consiguiente, si no se acepta al menos la primera opción se priva a nuestra Constitución de la facultad de ser una norma adaptable a los tiempos, convirtiéndose en pétrea, con todo lo que eso significa. Pues si se habla de patriotismo constitucional se tiene que permitir también la posibilidad de la reforma de una Constitución con la que deben identificarse todas las generaciones.

En caso contrario, el patriotismo constitucional que patrocina la ponencia del PP sería de lo tomas o lo dejas, puesto que se dice que en la actual situación española el PP es contrario a toda reforma, ya que no la considera ni necesaria ni conveniente.En definitiva, si no se está abierto a las solicitaciones de los tiempos, cuando se van a cumplir veinticinco años de nuestra Constitución, el llamado patriotismo constitucional que preconiza el PP no sería más que una muestra más de los famosos Catecismos políticos, que nuestra tradicional derecha liberal encargaba para mantener un statu quo que muchos no compartían.

Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.

El Gobierno vasco contribuye a sostener la dictadura de Castro con 6 millones de euros
El consejero vasco de Vivienda y Asuntos Sociales, el comunista Javier Madrazo, ha concluido su sorprendente visita oficial a Cuba, donde se ha entrevistado con Fidel Castro. El líder de IU-EB ha firmado un protocolo de cooperación al desarrollo con el paraíso caribeño de ETA por un total de 6 millones de euros. Gaspar Llamazares también viajará a Cuba para entrevistarse con el dictador el 28 de enero.
Libertad Digital 16 Enero 2002

El gobierno vasco ha firmado un protocolo de cooperación al desarrollo en materia de vivienda, sanidad, desarrollo y medio ambiente por un total de 6 millones de euros (1.000 millones de pesetas). Sin embargo, de las ayudas de estos programas también se pueden beneficiar empresas de exportación-importación vascas que cumplan los requisitos y, son precisamente algunas de estas, las que han pagado sueldos a la veintena de etarras que todavía permanecen en la isla, uno de los últimos paraísos de la banda junto a Venezuela.

Madrazo, que ha permanecido a gastos pagados durante una semana en la isla caribeña que soporta uno de los peores regímenes dictatoriales del mundo, declaró este martes que Castro le expresó "su deseo de que el pueblo vasco alcance sus objetivos pacíficamente", reiteró "el compromiso del Gobierno vasco con el desarrollo económico y social de Cuba" y defendió la vía del diálogo para poner fin al "bloqueo" unilateral que mantiene EEUU contra la isla desde 1962. Asimismo, el dictador Castro agradeció la cooperación del Gobierno vasco y su postura frente al embargo norteamericano, dijo Madrazo, quien ya la semana pasada anunció que “Cuba es un modelo referencial para el País Vasco”.

Por otro lado, el consejero señaló que el Gobierno vasco instará a la presidencia española de la Unión Europea a que promueve acciones contra el "bloqueo" en el marco de las Naciones Unidas. "Hemos visto a un pueblo que está trabajando por la modernización de su sistema productivo y ocupado en crear riqueza y redistribuirla de forma justa y equitativa", declaró el consejero vasco.

Llamazares también se va al Caribe
El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, viajará el próximo día 28 de enero a Cuba para entrevistarse con su presidente, Fidel Castro, con el objetivo de "mostrar su apoyo al pueblo cubano y estrechar los tradicionales lazos existentes entre la izquierda", informaron a Europa Press fuentes de la organización.

Así, la visita del líder de IU a la isla cubana, que tendrá lugar entre los días 28 y 31 de enero y que está siendo preparada por la embajada de Cuba en España, ha de enmarcarse en una serie de encuentros que Llamazares tiene previsto mantener este año con distintos responsables políticos de Latinoamérica.

«Dentro de ETA», crónica de la vida cotidiana de los asesinos de ETA
MADRID. ABC 16 Enero 2002

Florencio Domínguez, doctor en Comunicación y redactor jefe de la agencia Vasco Press, presentó ayer en Madrid su último libro, «Dentro de ETA, la vida diaria de los terroristas», en el que realiza un análisis relatado de los aspectos personales que conforman la realidad cotidiana de los etarras, que poco tiene que ver con las «hazañas míticas». El periodista destaca como factor más llamativo del funcionamiento de ETA la capacidad de intimidación de sus dirigentes sobre sus miembros y simpatizantes, es decir el «miedo», al que considera «verdadero factor de cohesión de este grupo terrorista».

Domínguez subrayó la gran capacidad que ahora tiene ETA para reclutar activistas, «más de los que puede encuadrar en sus comando», matizó. Y señaló que este hecho es fruto de una estrategia que puso en marcha a mediados de la década de los 90 con la creación de una estructura para cometer actos violentos con motivo de la construcción de la autovía de Leizarán, «la sustitución de atentados por ataques de células tras la caída de la cúpula de la banda en Bidart» y la proliferación de actos de «enfrentamiento social que denominaron socialización del sufrimiento».

Procedentes la mayoría de los nuevos activistas de la «kale borroka», Domínguez destaca de ellos su «alto grado de fanatismo», su escasa de formación ideológica y su «falta de escrúpulos». Este último elemento refleja, en su opinión, «la debilidad de la organización que le lleva a buscar resultados inmediatos».

Gobierno en apuros
Editorial El Correo 16 Enero 2002

El último episodio parlamentario ha dado lugar a un dictamen que deja el proyecto de Presupuestos sin el articulado que le confiere una dimensión legal, evidenciando una vez más que el Gobierno Ibarretxe no cuenta con la mayoría suficiente como para afrontar la legislatura exclusivamente con el apoyo de las tres formaciones coaligadas, PNV, EA e IU. Éste es el dato más relevante de una situación que prolonga la crisis política e institucional en Euskadi. Las elecciones del 13 de mayo concedieron al lehendakari Ibarretxe y a la coalición que encabezaba un liderazgo indiscutible y un margen de maniobra suficiente como para articular a su alrededor una mayoría de gobierno estable. Sin embargo, su propia interpretación de los resultados -excesiva y unívoca- le llevó a decidirse por reforzar su posición de partida con la mera inclusión de IU en el Gobierno. Así es como la penosa situación por la que atraviesa el Gobierno vasco, de la cual sus integrantes parecen negarse a tomar conciencia, es la consecuencia de un error que el Ejecutivo nacionalista reitera en cada ocasión que se le presenta para poder rectificar. Tanto en este tema como ante el fracaso de las negociaciones para la renovación del Concierto no parece existir otra estrategia que la de justificar cada paso con otro dado en la misma dirección y la de imputar al adversario la culpa moral de los errores políticos propios.

Ante el pleno del próximo día 23, el Gobierno vasco y los grupos parlamentarios que lo respaldan se verán obligados a optar por una de estas dos alternativas: admitir su propia derrota disponiéndose a gestionar una segunda prórroga de las cuentas de 2001, o lograr la aquiescencia de Batasuna forzando previamente los preceptos reglamentarios para recuperar en Pleno el articulado que fue rechazado en Comisión. Cualquiera de las opciones va a suponer un claro perjuicio para la sociedad vasca y la normalización de la vida política. Pero, independientemente del juicio que merezca la actitud de la oposición a lo largo de esta crisis, su desenlace final no es más que el resultado de la obstinación con que el Gobierno Ibarretxe viene trazando su línea política, dando por supuesto que es a la oposición a la que corresponde garantizar la tramitación parlamentaria de las iniciativas del Ejecutivo. No nos hallamos ante un encontronazo más, sino ante una cadena de desencuentros que poco a poco van deteriorando las relaciones políticas e institucionales y convirtiendo en ordinario el anómalo funcionamiento de la democracia parlamentaria y de las relaciones entre Gobierno y oposición.

Concejales y democracia
Editorial El Correo 16 Enero 2002

La dimisión de Uxue Busca como concejal de EA en el Ayuntamiento de Zumarraga es un grito más en demanda de un inaplazable compromiso de acción de todos los partidos democráticos para que el ejercicio de la política y la libertad no siga cediendo terreno en el País Vasco. A poco más de un año de las elecciones locales, la población guipuzcoana es una muestra descarnada, una más, de la amenaza que pende sobre nuestra sociedad si el asesinato, la coacción y el chantaje continúan mediatizando la libre representación de los ciudadanos y el pluralismo ideológico. Una vulneración de la normalidad democrática que afectaría sobre todo a localidades pequeñas y de tamaño medio como Zumarraga, donde la presión y la persecución se hacen tan agobiantes, que convierten en insoportable la vida de los cargos públicos. Con la renuncia de Uxue Busca, sólo quedan en Zumarraga 9 de los 17 concejales que tomaron posesión hace menos de tres años, y una formación que fue mayoritaria en pasadas legislaturas, el PSE-EE, carece de representación tras la dimisión de sus cinco ediles. Una situación irregular que tuvo su epicentro en agosto de 2000, con el asesinato por ETA del concejal del PP Manuel Indiano.

El caso de Uxue Busca refleja hasta qué límites están dispuestos los verdugos a llevar su crueldad. No satisfechos con la muerte brutal y sin sentido del concejal popular, persiguen su memoria y acosan a una representante de sus propios ciudadanos por el simple y humano hecho de haber acompañado en su sufrimiento a su familia y viuda. En su intransigencia y su afán de limpieza ideológica, todo el que disienta de sus planteamientos y se oponga a su proyecto totalitario se convierte en objetivo de su violencia. Y nadie encarna mejor los valores de tolerancia que denostan que esos concejales que hacen un ejercicio cotidiano de servicio y convivencia. Por ello, todos los partidos democráticos, y en particular los nacionalistas, tienen la obligación de que esa quiebra representativa no se produzca. Y se agota el tiempo para garantizar que las trascendentales elecciones locales de 2003 respondan a la realidad plural de la sociedad vasca.

"El Quijote", primera obra de la literatura universal que estará "on line" en todas sus variantes
La Universidad A&M de Texas (EEUU) ha puesto en marcha el proyecto La edición electrónica variorum del Quijote (EVE-DQ), gracias al cual El Quijote será la primera obra de la literatura universal que figurará en Internet con todas sus variantes. El profesor Eduardo Urbina ha presentado el proyecto en Madrid este martes.
EFE Libertad Digital 16 Enero 2002

Urbina también ha presentado el Proyecto Cervantes 2001 http://www.csdl.tamu.edu/cervantes/english/index.html (1605-2005), igualmente de la Universidad de Texas, que se prepara para el IV Centenario de la publicación del Quijote. La edición electrónica variorum del Quijote cuenta con un presupuesto de 100 millones de dólares aportado por la National Science Foundation a través de la Fundación de Investigación de Texas.

El proyecto, que agrupará cuarenta textos, equivalentes a 120 volúmenes de mil páginas cada uno, permitirá el trabajo de los hispanistas desde su punto de trabajo, identificará variantes, permitirá la consulta sincronizada textos y facsímiles digitales, e introducirá enmiendas en los textos. Urbina ha explicado que se trata de contar con microfilms de las ediciones más importantes del Quijote publicadas entre 1605 y 1637, al menos diez de las ediciones "príncipes" y tres de las restantes, procedentes de la Biblioteca nacional de Madrid, la Real Academia de la Lengua, la Hispanic Society of America de Nueva York, la Librería del Congreso de Estados Unidos, la British Library y la Universidad de Yale.

El proyecto Cervantes 2001, del Departamento de Lenguas Clásicas y Modernas de la Universidad de A&M, se puso en marcha en 1995 en colaboración con el Centro para el estudio de las bibliotecas digitales (TAMU). En este trabajo colaboran el Centro de Estudios Cervantinos de Alcalá de Henares y el Centro para el Estudio de las Bibliotecas Digitales del programa de Ingenieria de Texas.

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