AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 27  Enero  2002
#Simplemente, no cabe
Breverías ABC 27 Enero 2002

#Señales de alarma
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA El Correo 27 Enero 2002

#P. A. Martín Marín: «En una parte de España todavía hay que defender el derecho a la vida »
Roberto L. Vargas - Madrid.- La Razón 27 Enero 2002

#Mayor ataca al PNV y al PSOE
CARMEN GURRUCHAGA El Mundo 27 Enero 2002

#El pensamiento Arana / Arzallus
La Razón 27 Enero 2002

#La Gendarmería localiza un «taller de la muerte» de ETA en el sur de Francia
MADRID. J. P. / D. M. ABC 27 Enero 2002

Simplemente, no cabe
Breverías ABC 27 Enero 2002

En sus intervenciones públicas, Manuel Jiménez de Parga está acotando de una manera muy didáctica, y desde ese reconfortante lugar que otorga la independencia, el modelo constitucional que nos rige. La última intervención del presidente del TC aclara que en la Carta Magna no hay sitio -así lo decidieron por abrumadora mayoría los ciudadanos en 1978- para toda la utillería de fórmulas «geniales» que intenta enmendar los moldes de la configuración del Estado. No caben, ha dicho Jiménez de Parga, ni el «federalismo asimétrico» ni la «bilateralidad» ni el «pactismo». Para acoger todo ello no basta con releer el texto constitucional, hay que cambiarlo. Pero ese es otro debate.

Señales de alarma
JOSÉ LUIS ZUBIZARRETA El Correo 27 Enero 2002

Cualquier observador externo que fuera invitado a pronunciarse sobre el estado de la política vasca no dudaría en calificarla de preocupante. Con independencia de la opinión que pudiera merecerle la persistencia de un terrorismo asesino y desestabilizador en una democracia plenamente legitimada, su dictamen negativo se extendería también al funcionamiento de lo que, en cualquier país de nuestro entorno, se entendería por actividad política normalizada. Ninguno de los parámetros que podría utilizar para emitir un juicio desapasionado le permitiría darle el aprobado.

En efecto, el Parlamento, la institución central para el ejercicio de la política en cualquier país democrático, ha entrado en una situación de auténtico marasmo. En él no rige ya un procedimiento comúnmente aceptado por sus miembros ni éstos saben ya, a ciencia cierta, cuál es el resultado operativo de sus votos. No se trata además de un episodio, más o menos excepcional, que afecta a esta o aquella materia de menor importancia. El penoso y prolongado trámite de la ley que enmarca la actividad gubernamental de cada año -la Ley de Presupuestos- ha sido el último y más preocupante síntoma de un grave y persistente padecimiento. El hecho de que el presidente de la institución, al finalizar las votaciones, se viera obligado a cerrar la sesión con un lacónico «hemos aprobado una ley», sin atreverse siquiera a ponerle nombre, denota que las cosas van acercándose, con alarmante velocidad, al más absoluto descrédito. Una institución cuya misión principal es hacer leyes y que no sabe ella misma qué leyes hace está declarándose prescindible.

De otro lado, las relaciones entre las insituciones democráticas que gestionan el poder del Estado en sus diversos ámbitos territoriales o competenciales constituyen el entramado que da cohesión a las partes de un todo. Pues bien, tales relaciones andan también, en Euskadi, manga por hombro. El Concierto Económico, que hasta ahora había funcionado como lazo de conexión de la Comunidad Autónoma con la Administración Central del Estado y, dentro de aquélla, entre sus diversas instituciones territoriales, se encuentra actualmente en una situación de prórroga unilateral cuya legitimidad o, incluso, legalidad no es aceptada pacíficamente por las partes. Cada una de éstas cree ejercer sus competencias en materia fiscal y financiera apelando a sus propias y peculiares fuentes de derecho. El resultado es inseguridad, conflicto y disgregación. El Estado se debilita, la Comunidad Autónoma se resquebraja y la ciudadanía dimite, si no de sus obligaciones, sí de su adhesión institucional y democrática.

Finalmente, los partidos, y las relaciones que entre ellos se establecen, son imprescindibles para el ejercicio de la política y el funcionamiento del sistema democrático. Su función, además de representar los deseos y los sentimientos de la ciudadanía, es competir por el poder. Tal competencia tiene, sin embargo, el límite de la no exclusión definitiva del otro. En tal sentido, la posibilidad de la alternancia forma parte de la competencia. Esta última no puede ser llevada al extremo de considerar al otro como un estorbo del que cada uno ha de desembarazarse para imponer su propio proyecto totalizante. La competencia debe incluir, por tanto, espacios de comunicación y colaboración. Ambos aspectos -el de la competencia y el de la colaboración- garantizan, a la vez, la unidad y la pluralidad del sistema. El frentismo que se ha instalado en la relación entre los partidos vascos es la negación de todo esto. Entiende la competencia como exclusión y la alternancia como eliminación. Oculta, en el fondo, una pretensión no declarada de carácter totalizante, cuando no abiertamente totalitario. La salud de la democracia se deteriora con ello de manera preocupante.

Esta situación de marasmo parlamentario, de colapso de las relaciones interinstitucionales y de frentismo interpartidario está contribuyendo a minar la legitimación de la democracia vasca a los ojos de la ciudadanía. Esto ocurre además en una sociedad en la que un sector minoritario, pero importante, se ha propuesto precisamente como objetivo deslegitimar el sistema con la ayuda del terrorismo y en la que otro sector, éste claramente mayoritario, se siente proclive, con razón o sin ella, a atender tales razonamientos deslegitimadores. En este contexto, el descrédito institucional resulta todavía más alarmante y desestabilizador.

La gravedad de la situación está siendo denunciada desde los más diversos sectores de opinión. Los intereses que persiguen los denunciantes pueden ser muy variados, pero la coincidencia en el objeto de la denuncia es unánime. Los responsables políticos, en cambio, o bien no se percatan de lo que ocurre, o bien no saben cómo encararlo, o bien lo aceptan como rentable para sus particulares intereses. Su actitud es, según los casos, incompetente o abiertamente irresponsable. Reaccionan ante la situación con una mezcla de autocomplacencia, ensimismamiento y quietismo. No cabe, sin embargo, ante una situación que cualquier observador externo calificaría de grave, ni el pasotismo del aquí no pasa nada ni la incul- pación exclusiva del otro ni la confianza en el mero transcurso del tiempo. No cabe, sobre todo, en una sociedad como la nuestra en la que, a diferencia de otras sociedades de nuestro entorno, todo lo que arriba se ha dicho no constituye la enfermedad, sino sólo el síntoma de un padecimiento todavía más grave.

En efecto, el marasmo, el colapso y el frentismo que se han denunciado en las líneas que preceden tienen mucho que ver, en este concreto país nuestro, con el desencuentro profundo que se ha producido respecto de lo que en las demás sociedades de nuestro entorno es un sobreentendido constituyente: la conciencia de quién se es y la definición de qué se quiere. Entre nosotros, cada uno se ha ensimismado en su propio proyecto de país, en su propia ensoñación, y ha perdido conciencia de aquello que en el fondo más nos constituye: nuestra propia pluralidad. Nadie saca de ésta las conclusiones que ella misma impone: la necesidad de contar, si queremos seguir siendo nosotros mismos, con el otro. Porque, en esta sociedad nuestra tan mestizada por la historia, cada uno de nosotros es ya también el otro, y prescindir de ese otro equivale a condenarse cada uno a vivir sólo con la mitad de sí mismo. Volver a tomar conciencia de la propia pluralidad y reconciliarse con ella son los dos actos previos que resulta imprescindible realizar antes de definir un proyecto de país mínimamente viable y cohesionador. Lo demás es utopía.

Hay en todo esto mucho más que mera teoría política. La aceptación consecuente de la pluralidad ha de tener reflejo en la institucionalización del país y en la relación entre las fuerzas políticas que la protagonizan. Demanda actitudes de colaboración y no frentismos que conducen a la exclusión o a la eliminación. Supone deshacerse de ensoñaciones irrealizables, que sólo crean frustración y enfrentamiento en la sociedad. Exige la legitimación constante de nuestras actuales instituciones de autogobierno y no el desprecio o menosprecio de las mismas. Todo lo contrario, en suma, de lo que viene haciéndose en Euskadi de un tiempo a esta parte. La deslegitimación de las instituciones del Estado -no de éste o aquél, sino del Estado de Derecho en sí- tiene consecuencias fatales. A las puertas del Estado de Derecho acampan las tribus, y el espíritu que a éstas inspira es el tribalismo. La última señal de alarma para la convivencia en libertad.

P. A. Martín Marín: «En una parte de España todavía hay que defender el derecho a la vida »
Roberto L. Vargas - Madrid.- La Razón 27 Enero 2002

¬ ¿Que destacaría de lo que llevamos de congreso?
¬ Sin duda el emotivo homenaje que ha habido a las víctimas del terrorismo y a los compañeros que han muerto en el País Vasco defendiendo la libertad y la democracia. Por eso, este congreso que está basado en las ideas y en el futuro ha empezado muy bien.

- Es importante mantener vivo el recuerdo de las víctimas para que no caigan en el olvido y la gente sepa lo que sucede debido al terrorismo.
- Sí, para que no nos olvidemos que en una parte de España hay gente que está defendiendo el derecho fundamental, que es el derecho a la vida. Y por ello es muy importante que los tengamos presentes, que les mostremos nuestro apoyo. Y que tengan este reconocimiento en el congreso me parece imprescindible.

¬ ¿Es conveniente introducir el debate de la sucesión en este congreso?
¬ No, en absoluto. Lo que tiene que hacer el congreso es dar respuesta a los problemas de la sociedad. Ese era el objetivo del congreso, y ese debe ser su objetivo. La sucesión, como muy bien ha dicho el presidente, no toca porque no hay elecciones y porque el presidente del Gobierno ya ha dicho que voluntariamente, en un gran acto de generosidad, no quiere volver a presentarse y que cuando llegue el momento los órganos del partido sabrán elegir el mejor candidato para ganar las próximas elecciones.

¬ ¿Entonces no le parece adecuada la propuesta del señor Álvarez-Cascos?
¬ No toca. Lo importante, y así lo acordaron los órganos del partido, es que centráramos el congreso en el proyecto para una sociedad y en eso nos vamos a centrar.

¬ ¿Qué problemas serían los más importantes además del terrorismo?
¬ Esta claro que el terrorismo es el problema que más preocupa a la sociedad española. Y en segundo lugar está claro que debemos preocuparnos por dar empleo a nuestros jóvenes, a las mujeres... y en definitiva, a todos los ciudadanos españoles.

Mayor ataca al PNV y al PSOE
Centró su alocución en defender la España de las autonomías
CARMEN GURRUCHAGA El Mundo 27 Enero 2002

MADRID.- El ex ministro del Interior Jaime Mayor Oreja aprovechó su intervención para criticar tanto a los nacionalistas del PNV como a los socialistas, en la comunicación que sobre El Balance de desarrollo de la España de las Autonomías realizó en la segunda jornada del XIV Congreso del PP.
El vicesecretario general también bromeó durante su alocución y afirmó que no iba a hablar más que Rato para que Rodrigo no se molestase.

Mayor Oreja habló de la ofensiva del nacionalismo vasco, del proyecto convergente de éste con la organización ETA y de lo injusto que es el discurso político de algunos socialistas «que afirman que como en la vieja historia de España hay separadores y separatistas, en dos trincheras».

«El PP no está en ninguna trinchera sino con la Constitución, con la autonomía y la libertad, que es exactamente lo contrario de la vieja España de las dos trincheras», añadió.

El dirigente popular vasco aseguró que la España de las autonomías constituye el instrumento más sólido y eficaz para decir no a la ofensiva nacionalista que los vascos están impulsando.

Para Mayor Oreja, el PNV desarrolla esta ofensiva porque el movimiento nacionalista está estancado, debido a que la autonomía no transforma a todos los vascos en nacionalistas y sí, en cambio, configura la pluralidad.
Este es el motivo por el que el nacionalismo, después de haber extraído todo lo posible del Estado de las autonomías, necesita desprestigiarlo. Mayor Oreja situó el futuro político de España en las autonomías y no en la «España federal o federalizante, simétrica o asimétrica y, ni mucho menos, la España centralista o la de la autodeterminación», que propugnan otras fuerzas.

El pensamiento Arana / Arzallus
La Razón 27 Enero 2002

«La mujer, pues, es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades propias de la naturaleza humana: por eso fue ella la que primeramente cayó. Pero por eso precisamente de ser inferior en cabeza y en corazón, por eso el hombre debe amarla: ¿qué sería de la mujer, si el hombre no la amara? Bestia de carga e instrumento de su bestial pasión: nada más. La mujer necesita de la protección del hombre, de su tutela; como el hombre necesita de la compañía de la mujer: 1°, como hermano menor, que necesita de su protección para vivir, y por tanto debe ser por él amada; 2°, como hija suya, pues madre de la mujer es el hombre, y por tanto, con ese cariño de madre, debe disimular las flaquezas de la mujer; 3°, como medio imprescindible para perpetuarse Él, procreando nuevos seres semejantes a él y a Dios, y por estos es natural deber que la ame, que puesto que el hombre puede engendrar a seres; 4°, como compañera que le ayude a sobrellevar las penas de este mundo, a servir a Dios y educar a los hijos para él; 5°, como madre de sus propios hijos y persona, entre todas las del mundo, que mas ama a esos pedazos de sus entrañas».

La Gendarmería localiza un «taller de la muerte» de ETA en el sur de Francia
MADRID. J. P. / D. M. ABC 27 Enero 2002

Ochocientos kilos de dinamita y trescientos cincuenta de cloratita tenía escondidos ETA en un caserío cerca de Pau (Francia), empleado también como taller electrónico para la fabricación de artefactos, así como centro de montaje de coches bomba. La vivienda había sido utilizada por José Ramón Carasatorre y Juan Ramón Lete Alberdi, responsables del «aparato de cursillos», detenidos el pasado mes de diciembre, así como por otros individuos que huyeron de la casa tras la captura de estos terroristas.

«Taller de la muerte». Así, definió ayer el ministro del Interior, Mariano Rajoy, el escondite que ETA tenía alquilado en Serres-Castet, localidad situada a unos diez kilómetros de Pau. El hallazgo se produjo después de que los propietarios de la vivienda denunciaran a la Gendarmería que desde hacía dos meses no les habían abonado el alquiler y que los moradores, al parecer un hombre y una mujer, habían desaparecido sin dejar rastro. Ante ello, los agentes procedieron en la mañana de ayer a entrar en la vivienda. En su interior encontraron 800 kilogramos de dinamita Titadine y 350 de cloratita procedentes del robo llevado a cabo en Plevin (Bretaña) en septiembre de 1999, cuando miembros de ETA, con la ayuda de nacionalistas bretones, se apoderaron de ocho toneladas de explosivo. Pese al tiempo transcurrido, la dinamita se encontraba en perfecto estado de conservación.

Asimismo, los agentes hallaron dos máquinas troqueladores para falsificar matrículas, gran cantidad de material electrónico, un lanzagranadas, mandos a distancia, dos motos de gran cilindrada y un coche que había sido robado. También encontraron cajones de madera donde los terroristas introducen, ya preparados, el artefacto para que sea colocado en los coches bomba sin más manipulación que la programación de la hora de activarse. Este sistema fue utilizado por ETA en la «caravana de la muerte» que tenía por objetivo volar la Torre Picasso, de Madrid, y en el coche bomba colocado en las navidades de 2000 en Sevilla.
Ante este hallazgo, fuentes de la lucha antiterrorista señalaron que no se descarta la posibilidad de que estas bombas hubieran sido preparadas por los etarras que ocupaban el caserío. Igualmente, se han encontrado manuales sobre el manejo de artefactos.

CARASATORRE, LETE Y ABAUNZA
Según fuentes de la investigación, la casa fue utilizada por José Ramón Carasatorre y Juan Ramón Lete Alberti, detenidos el pasado 12 de diciembre, junto a Laurence Beyrie y Miren de Orcaloga, en la localidad francesa de Auch. Los dos primeros eran responsables del «aparato de cursillos» de la banda y ahora, tras el hallazgo del caserío, no se descarta que estos individuos tuvieran también «responsabilidades» en el «aparato de logística». Por ello, diferentes medios apuntan la posibilidad de que la vivienda hubiera sido también centro de entrenamiento de terroristas para el manejo de artefactos explosivos.

Esta hipótesis se mantiene, entre otros datos, en el hallazgo de varias colchonetas en la vivienda que habrían sido utilizadas por los etarras que iban a recibir cursillos. Además de Carasatorre y Lete, en el caserío residían de forma habitual otros etarras que huyeron de la vivienda a la raíz de estas capturas. Fuentes de la lucha antiterrorista no descartan que por esta casa haya pasado Javier Abaunza Martínez. a quien se le relaciona con uno de los tiroteos registrados contra agentes de la Gendarmería.

«DURO GOLPE A ETA»
Tanto el ministro Rajoy como el fiscal de Pau calificaron de «duro golpe» a la infraestructura de ETA el hallazgo de «este arsenal», porque a la ya importante incautación de los ochocientos kilos de dinamita, se suma el descubrimiento de un «taller de la muerte», en el que se preparaban componentes electrónicos para artefactos y, sobre todo, por ser centro de montaje de coches bomba.

El ministro del Interior señaló que el caserío era un «auténtico almacén, el más importante que tenía ETA para cometer atentado». «Aunque los terroristas -dijo Rajoy- dispongan de otras instalaciones similares a la descubierta, es difícil que estas contengan tanta cantidad de material». Por ello, y pese a recordar que la banda tendrá operatividad siempre que cuente con una sola pistola, aseguró que después de este golpe «las cosas se le van a dificultar más».

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