AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 1 Febrero  2002
#Ignorantes, pero en euskera
M. MARTÍN FERRAND ABC 1 Febrero 2002

#Acoso a ETA
Editorial ABC 1 Febrero 2002

#LA POLICIA FRANCESA ACORRALA A ETA
Editorial El Mundo 1 Febrero 2002

#La hora del diálogo sin reservas
Valentí PUIG. Escritor ABC 1 Febrero 2002

#Imputados ex altos cargos catalanes por desviar fondos a Unió
BARCELONA. ABC 1 Febrero 2002

#Detenidos en Francia seis etarras que pretendían atentar de forma inminente en España
FERNANDO LAZARO El Mundo 1 Febrero 2002

#El «caso Pallerols» se cerró en falso
Impresiones El Mundo 1 Febrero 2002

#COLABORACIÓN BRETONA: La retaguardia de ETA
ÓSCAR B. DE OTÁLORA BILBAO El Correo 1 Febrero 2002

#Expulsión, exclusión
ANTONIO ELORZA El País 1 Febrero 2002

#Amordazado
Borja Bergareche Cartas al Director El Correo 1 Febrero 2002

Ignorantes, pero en euskera
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 1 Febrero 2002

Hubo un tiempo en que la Universidad Central de Barcelona pugnaba por enriquecer su claustro con los mejores catedráticos de España, fuera cual fuere su especialidad académica. Como, en función de las leyes entonces vigentes, no podían competir en sueldo, los catalanes «tentaban» a profesores de Valladolid, Granada, La Laguna o Santiago con alguna canonjía añadida: desde facilidades de vivienda, en complicidad con La Caixa, hasta trabajos complementarios -dictámenes, seminarios o asesorías- capaces de estimular el traslado. Tan elemental procedimiento, discutible si se quiere discutir, vivificó la vida universitaria catalana y ahí, en millares de magníficos profesionales ejercientes, pueden verse y medirse los resultados. Son parte del extraordinario y bien construido desarrollo catalán.

Una mala digestión de los nacionalismos, unida a la obsesión por una identidad que nadie discute, ha cambiado las tornas y hoy para ser, por ejemplo, catedrático de Termodinámica en un centro superior catalán es más importante haber nacido en Sabadell y dominar el otro idioma oficial que conocer el alma de esos raros fenómenos físicos en los que interviene el calor. Lo mismo ocurre en el País Vasco y va brotando con fuerza en Galicia. A tal punto, que el Gobierno de Ibarretxe, cara a las oposiciones para docentes que convoca para el próximo julio, considera condición necesaria el conocimiento del euskera. Una cuarta parte de las muchas plazas que han de ser adjudicadas exige lo que llaman «perfil lingüístico 1» -básico-, pero las otras tres cuartas partes requieren «perfil lingüístico 2»; es decir, dominio pleno del idioma para poder dar clases en euskera e, incluso, de euskera.

El asunto ha movilizado al PP y al PSE que ya han solicitado la comparecencia parlamentaria de la consejera de Educación, Ángeles Iztueta. Este tipo de machadas normativas, que en la enseñanza universitaria han generado empobrecimiento, en la enseñanza básica y media producirán la ruina escolar. Y no por un problema meramente idiomático. Hasta ahora, al menos teóricamente, la selección del profesorado se hacía buscando los mejor preparados y más idóneos entre cuarenta millones de personas. Al reducir el ámbito de la selección -¿doscientos mil hablantes, y escribientes, de euskera?-, puede garantizarse la disminución del nivel resultante.

Me importa poco lo que diga la pomposa Ley de la Escuela Pública Vasca porque no estoy planteando una cuestión legal, sino meramente funcional. Resulta escalofriante pensar, al margen de sus efectos políticos, lo que puede llegar a ser dentro de dos generaciones un País Vasco que, por anteponer el uso de uno de sus dos idiomas, rebaja el nivel de su docencia por haberlo hecho con el de sus docentes. No se necesitaría ser muy inteligente para, al tiempo que se eleva el nivel del euskera entre niños y jóvenes vascos, aspirar a la búsqueda de la excelencia en las materias, humanísticas o científicas, que pueden hacer de ellos eso que entendemos por hombres de provecho. Por otra parte, la onomatopeya del rebuzno es la misma para todos los idiomas. ¿Cómo podrán saber que están rebuznando, precisamente, en euskera?

Acoso a ETA
Editorial ABC 1 Febrero 2002

La acción policial contra ETA en Burdeos demuestra que la colaboración entre los Gobiernos español y francés está dando los resultados exigibles. En la localidad del sur de Francia fueron ayer detenidos seis presuntos etarras, que podrían constituir un comando «en reserva», dispuesto a atentar en cualquier momento. Esta operación culmina una semana de detenciones y aprehensiones de material terrorista que demuestran la vulnerabilidad de la banda. El exceso de optimismo ante estos logros sería un error, pero tanto como negar que están minando la capacidad operativa de ETA, por reducir el número de terroristas en activo y por acercar el frente policial a los niveles más neurálgicos de la banda terrorista, en los que se hallan los comandos «en reserva», los domicilios de refugio, los almacenes de material explosivo o los garajes de los coches bomba.

Estos resultados no son fruto de la casualidad, sino de unas políticas muy concretas de cooperación con Francia y de unas decisiones que están siendo determinantes, como la creación de una Brigada Especial Antiterrorista en la Policía francesa y el acceso inmediato a la información obtenida en las detenciones.

Frente a cualquier consideración política -como la que contiene la propuesta de paz de Batasuna, apremiada por el debilitamiento de ETA-, la acción policial ha de seguir siendo la única opción del Estado.

LA POLICIA FRANCESA ACORRALA A ETA
Editorial El Mundo 1 Febrero 2002

El cerco contra ETA se estrecha. La Policía francesa, con la estrecha colaboración de agentes españoles, se apuntó ayer uno de sus mayores éxitos en la lucha antiterrorista al detener en los alrededores de Burdeos a Angel Cruz Arrozpide y otros cinco etarras, que, pertrechados de documentación falsa, armamento y explosivos, estaban a la espera de las órdenes de la dirección de la banda para cometer atentados en nuestro país.

Cruz Arrozpide, reclamado por la Audiencia Nacional, era uno de los encargados de adoctrinar y preparar comandos de reserva en suelo francés, listos para acometer nuevas misiones o reemplazar a los grupos desarticulados en el interior por las Fuerzas de Seguridad del Estado.

En el corto plazo de diez días, la Policía francesa ha culminado cinco operaciones contra ETA en el sur de Francia, entre ellas, la detención de Alberto Rey, antiguo integrante del comando Madrid, y la incautación de más de 1.000 kilos de explosivos.

Pero las detenciones practicadas ayer marcan un salto cualitativo en la lucha contra ETA en el vecino país, ya que es la primera vez que se detiene a comandos en la reserva, compuestos habitualmente de personas sin fichar. Ello va a poner nerviosa a la dirección de la banda, que sospecha probablemente que está infiltrada a alto nivel.

El 2001 fue, sin duda, el annus horribilis de ETA, que no solamente vio como caían uno tras otro sus comandos por toda la geografía española sino que además empezó a sentir las consecuencias del aislamiento internacional tras los atentados del 11 de septiembre. En el primer mes del nuevo año, ETA ha sufrido durísimos golpes en Francia, cuyo Gobierno aceptó, en octubre pasado, la creación de una unidad antiterrorista en la que hay presentes agentes españoles.

La situación de ETA es hoy probablemente similar a la del verano de 1998, cuando una racha de éxitos policiales dejó prácticamente a la banda sin capacidad operativa, lo cual, como se ha sabido después, fue una de las razones determinantes para acordar la tregua.

Los datos indican que el Gobierno francés está colaborando en la lucha contra el terrorismo etarra como jamás lo había hecho.Hace cuatro años, ETA podía contar todavía con una cierta tolerancia en el vecino país. Hoy sólo puede esperar una persecución implacable, máxime tras haber cometido el gravísimo error de disparar en dos ocasiones contra los gendarmes.

La decisión del Gobierno francés de acabar con el santuario del que ha disfrutado durante dos décadas y media puede ser el principio del fin de ETA, que, como una planta a la que le falta la tierra, parece condenada a desaparecer.

La hora del diálogo sin reservas
Por Valentí PUIG. Escritor ABC 1 Febrero 2002

El librecambismo y el proteccionismo lucharon sus largas guerras del Peloponeso. En pleno fragor de la batalla arancelaria, en 1849, dos audaces diputados catalanes consiguieron que el ministro de Hacienda, Alejandro Mon, cambiase un cero por un seis. Los historiadores cuentan que así quedó prohibida en España la entrada de tejidos compactos de menos de 26 hilos de urdimbre por pulgada -20 hilos en el proyecto inicial de Mon- que eran los que se fabricaban en Cataluña. Se calcula que, en caso contrario, la industria algodonera catalana pudiera haberse arrimado a la ruina. Estas situaciones tan intrépidas ahora pasan negociando en la Unión Europea. Aquí ocurre que los intereses de Cataluña cada vez más coinciden con los de toda España. Es una de tantas razones que explican la oferta de Aznar al pujolismo.

La propuesta de Aznar al catalanismo político va a cambiar algunos muebles de sitio aunque Pujol se niegue por ahora a incorporar ministros de «CiU» al gobierno de España. La política requiere de un sentido fino del «tempo» y, en un grado de más exigencia, obliga a tener visión de los ciclos sociales y políticos. Si con la retirada de Pujol se cierra un ciclo, la renuncia de Aznar a ser de nuevo candidato abre otro ciclo. La doble encrucijada daba un margen de maniobra único, pero hasta ahora Jordi Pujol parece ir pensando que su mayor condicionante es estar entre la espada y la pared, circunstancia clásica en la que queda anulada la capacidad de maniobra salvo que se opte por soluciones similares a la eliminación ejemplar del nudo gordiano.

Para evitar que Pasqual Maragall llegue a la Generalitat, Jordi Pujol cree que acceder a la propuesta de Aznar sería ceder votos nacionalistas a «Esquerra Republicana», un partido que se muestra dispuesto a entenderse con Maragall, aunque genéticamente le caiga mejor Pujol. Por otra parte, los datos más a mano indican que el Partido Popular puede incluso perder dos escaños autonómicos, con lo cual decrecería su capacidad de apoyar a un postpujolismo cuyo candidato -Artur Mas- no acaba de cuajar, aunque las encuestas revelen un actual empate entre «CiU» y el maragallismo. En el PSC-PSOE no existe una fervorosa unanimidad respecto a la conveniencia de recurrir a «Esquerra Republicana» y algunos preferirían, en caso de victoria, entenderse con lo que quede de «Convergència». En trance hamletiano también están algunos sectores de «Convergència» y de su aliado «Unió», partidarios de compenetrarse con el PP y acudir a La Moncloa para un pacto de gobierno. En el reparto de papeles no se sabe quién es el sensato Polonio ni quién va a aparecerse como espectro del progenitor de Hamlet.

En 1996, Jordi Pujol estuvo en lo más álgido de una de sus campañas pedagógicas predilectas: explicar por toda España cómo es la Cataluña que él quiere. En el Real Alcázar de Sevilla, dio una conferencia titulada «La hora del diálogo sin reservas», desde «una gran confianza en el futuro» de Cataluña y de España. Una cita condensa la idea de Pujol: «No es España un simple organismo administrativo o político-administrativo. Es un hecho histórico sólido. Es un conjunto de interrelaciones humanas y de vivencias colectivas, no solamente individuales sino colectivas, comunes, de todo tipo. Por lo tanto es lo que yo he dado en llamar una realidad entrañable». Luego añadiría: «En cualquier caso es cierto que nuestra españolidad pasa previamente por nuestra catalanidad».

En su conferencia del pasado lunes en el Colegio de Abogados de Barcelona, Jordi Pujol rechazó en nombre de «CiU» la oferta de Aznar. Subrayó que España va bien pero que Cataluña no puede ser simplemente una provincia española. Naturalmente: son cuatro -a saber, Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona-. El problema es de otra dimensión: se trata de saber si el catalanismo político opta de una vez por que Cataluña sea Massachussets o Lituania. Con Pujol, el catalanismo político podría cerrar el ciclo reivindicativo, recuperar el espíritu autonomista frente a la tentación soberanista y articular con el PP un espacio político aireado, dotado de nuevas energías y con un sistema nervioso adaptado a los hondos cambios de la sociedad. En el Alcázar de Sevilla, Pujol reclamaba el reconocimiento de su participación en un cambio fundamental para España: el paso de una economía basada en el ahorro exterior, el consumo y la importación por una economía que ya se nutre en el ahorro interior, la inversión y las exportaciones. En esa España exportadora, Cataluña es una pieza clave. «Mutatis mutandis», la participación de «CiU» en el gobierno de España reforzaría ahora mismo nuestro papel en la Unión Europea, en una fase de grandes decisiones, ya sea con la ampliación o en el contenido de la Convención que va a redefinir todo el quehacer iniciado con la Comunidad del Carbón y el Acero. Lo perciben con nitidez grandes sectores del empresariado catalán.

Monnet hablaba de aquella verdad política consistente en que los cuerpos pesados atraen a los más ligeros. El posibilismo es otro de los grandes inventos de la política como voluntad de resolver un problema tras otro en seriación «ad infinitum». En su vertiente pragmática, Prat de la Riba tuvo la suerte de que Canalejas mandase en Madrid. Si confiamos en el indeterminismo histórico habremos de concluir que los ciclos también se basan en la voluntad y en el sentido de lo oportuno.

A la vista de los buenos resultados en votos que la UCD de Adolfo Suárez tuvo en Cataluña, «CiU» y «PP» tienen alguna franja electoral común. Sería ridículo pretender computar cuántos votos de Pujol son soberanistas, cuántos son autonomistas y otros son sencillamente de centro-derecha en razón de que Pujol representaba en Cataluña la única alternativa al socialismo. Históricamente, PP y CiU tampoco son campos magnéticos frontalmente opuestos hasta la eternidad, salvo entre los militantes más excitadas de ambos partidos. Agotado el potencial movilizador del victimismo, es difícil que la acción política pueda sustanciarse estrictamente en la tesis pujolista de que Cataluña es un país sentimental. Estamos en un gran mundo de redes de información, de poder y conocimiento. Incluso los modos de confrontación están siendo sustituidos por otros. Todavía podemos pensar que lo histórico es una suma de decisiones individuales. En política dejar pasar el tiempo soluciona muchos falsos problemas pero también es verdad que contribuye a perderse algunas buenas oportunidades.

Imputados ex altos cargos catalanes por desviar fondos a Unió
BARCELONA. ABC 1 Febrero 2002

La juez que instruye el llamado «caso Pallerols» ha imputado a dos ex altos cargos del departamento de Trabajo de la Generalitat, en una resolución en la que la magistrada dice de forma explícita que una parte de las subvenciones para cursos de formación «se destinaban a la financiación de Unió Democràtica». Los ex altos cargos imputados, a petición de la Fiscalía, son el ex director general de Empleo de la Generalitat, Lluís Gavaldà, y Juan Martín Toribio. Ambos, según el auto judicial, deberán declarar como imputados ante el juzgado de Instrucción número 9 de Barcelona el próximo 6 de marzo, según informa Efe.

Lluís Gavaldà es hermano del ex secretario de Organización de U, Vicens Gavaldà, también imputado en el caso, y dimitió como director general de Empleo de la Generalitat en marzo de 1999 tras conocerse las relaciones que mantuvo en el pasado con el empresario andorrano Fidel Pallerols. Vicens Gavaldà declaró el pasado 8 de enero ante la juez y vinculó al líder de Unió, Josep Duran, y al dirigente de este partido Josep Sánchez Llibre con el caso.

En la resolución judicial, la juez dice que de las actuaciones practicadas hasta ahora y de la documentación que obra en la causa, «se desprende» que Fidel Pallerols y Vicens Gavaldà «debieron contar con la intervención de los responsables del departamento de Trabajo en la planificación, negociación y concesión» de las subvenciones al grupo CEI, propiedad de Pallerols, para cursos de formación ocupacional. La juez dice que «un porcentaje» de esas subvenciones «se destinaban a la financiación de UDC».

LA GENERALITAT, «IMPLICADA»
Asimismo, la juez ha citado como testigos en la causa a otras seis personas, todas ellas vinculadas a Unió o al departamento de Trabajo. También han sido citados tres militantes de Unió que, según la acusación, estaban «en nómina» de Pallerols, y otra militante del partido que fue la que recibió los bienes muebles, ofimáticos e informáticos destinados al partido y supuestamente pagados por el empresario andorrano.

Portavoces del PSC y ERC coincidieron en que en la resolución judicial aparece ya como directamente «implicada» la Generalitat.

CERCO A ETA / Formaban parte de los comandos de reserva de la organización terrorista / Esta operación es el primer fruto del trabajo del nuevo equipo policial compuesto por agentes españoles y franceses
Detenidos en Francia seis etarras que pretendían atentar de forma inminente en España
FERNANDO LAZARO El Mundo 1 Febrero 2002

MADRID. La colaboración francesa en la lucha contra ETA está atravesando la mejor etapa de su corta historia. Ayer, seis presuntos miembros de la organización terrorista fueron capturados en una localidad cercana a Burdeos, en lo que ha supuesto el quinto golpe policial contra la organización etarra en apenas 10 días.

Esta operación, que ha permitido la desarticulación de varios comandos etarras que estaban en la «reserva», es consecuencia de las investigaciones que durante los últimos meses han llevado a cabo de forma conjunta un grupo de agentes de la Policía Judicial de Francia y miembros del Cuerpo Nacional de Policía español.

Según explicó ayer el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, estos agentes constituyen el primer grupo operativo de policías españoles y franceses que trabajan «codo con codo» en la lucha contra la organización terrorista.Este equipo policial es consecuencia de la aplicación de los acuerdos bilaterales alcanzados entre Francia y España el pasado mes de octubre en Perpiñán.

La operación comenzó ayer, minutos antes de las diez de la mañana.En ese momento, los agentes de la Policía Judicial capturaron en una calle de la localidad de Bouscat, cerca de Burdeos, a uno de los presuntos responsables de los comandos de reserva de ETA, Angel María Cruz Arrozpide, Gurutze, que en ese momento abandonaba su vivienda y se dirigía en bicicleta a hacer la compra.En ese apartamento de esta localidad fueron capturados otros cinco presuntos miembros de ETA, cuatro hombres y una mujer, de entre 24 y 30 años, quienes, al cierre de esta edición, aún no habían sido identificados. La captura de estos etarras se produjo sin violencia. Estos cinco terroristas tenían colchonetas en el apartamento.

Esperando instrucciones
La vivienda era el lugar de residencia habitual de Gurutze. Los cinco etarras formaban parte de los comandos de reserva de ETA y tenían previsto cruzar la frontera de forma «inminente», según explicaron fuentes policiales. Cruz Arrozpide, según Interior, era uno de los responsables de este aparato.

Los comandos de reserva son los grupos de activistas que se encuentran en Francia esperando instrucciones de la dirección etarra para trasladarse a España y perpetrar atentados. Están compuestos por etarras que han tenido que huir tras ser identificados y que se refugian en Francia esperando nuevas órdenes de la dirección.

Los expertos en la lucha antiterrorista consultados por EL MUNDO consideran que los detenidos podrían formar hasta tres comandos operativos. Recuerdan que durante los últimos meses, un gran número de los comandos activos de ETA desmantelados estaba formado por dos etarras y, además, tenían una amplia movilidad geográfica, eran fundamentalmente itinerantes.

Estas fuentes indicaron que la operación conjunta hispano-francesa se inició hace ya varios meses y que, en principio, no tiene ninguna relación con las realizadas en territorio vecino durante las últimas semanas.

Según las fuentes consultadas por este periódico, los responsables policiales decidieron llevar a cabo la operación después de tener suficientes indicios de que los etarras tenían previsto desplazarse a España en fechas inminentes para llevar a cabo atentados.

Los agentes franceses también registraron al menos dos viviendas utilizadas por los detenidos. En uno de los apartamentos, los agentes intervinieron dos pistolas, tres subfusiles, un fusil de asalto, una bolsa con explosivos, un lanzagranadas de fabricación casera, 7.000 euros y documentos falsos de identidad españoles y franceses.

Material para atentados
Probablemente, según estas fuentes, este material era para que los integrantes de los nuevos comandos se lo llevaran en su próxima campaña de atentados.

Los expertos apenas tienen dudas de que estos comandos tenían previsto comenzar su carrera criminal durante los meses de la Presidencia española de la UE, con el fin de que sus acciones tuvieran un mayor eco internacional. Todos los detenidos pertenecían al aparato militar de ETA. Rajoy destacó que se ha intensificado «la presión en la retaguardia etarra».

Angel Cruz Arrozpide ya fue arrestado, junto con otras cinco personas, hace dos años, según fuentes de la investigación. Cuenta con una orden internacional de detención y dos reclamaciones por un mismo sumario.

Arrozpide había huido a Francia el 11 de julio de 1988, a raíz de la detención en San Sebastián de José María Latasa, miembro del comando Donosti. Fue detenido en el País Vasco francés el 27 de septiembre de 1989, junto con Francisco Javier Echeveste Arocena y entregado a las autoridades españolas a las pocas horas.

Sin embargo, Arrozpide fue puesto en libertad al no encontrársele en ese momento causas pendientes en la Audiencia Nacional. No obstante, el Juzgado de Instrucción número uno de la Audiencia Nacional dictó posteriormente una orden internacional de detención, ya que fue procesado por su posible vinculación al comando Donosti y también por su presunta relación con labores de apoyo al comando Madrid.

El «caso Pallerols» se cerró en falso
Impresiones El Mundo 1 Febrero 2002

Los altos cargos de UDC y de la consejería de Educación de la Generalitat, Lluis Gavaldá y Juan Martín Toribio, han sido imputados por un juzgado de Barcelona que investiga el caso Pallerols. La juez les acusa de haber financiado ilegalmente a su partido con los fondos que la UE entregaba para formación profesional. UDC abrió una investigación interna sobre este asunto hace un par de años, que concluyó que no había indicios de financiación ilegal. La actuación judicial pone en evidencia que el caso Pallerols, presentado como un montaje para desacreditar al partido, se cerró en falso. Por ello, tiene razón el PSC al solicitar de nuevo la creación de la comisión parlamentaria de investigación que bloqueó CiU con el apoyo del PP. Además, UDC tiene que asumir las responsabilidades políticas que se derivan del caso, que, desde luego, no acaban en los dos imputados.

COLABORACIÓN BRETONA: La retaguardia de ETA
Los taldes de reserva los forman activistas escondidos en Francia hasta que la banda les envía a España Bretaña fue la base de ETA en los 90
ÓSCAR B. DE OTÁLORA BILBAO El Correo 1 Febrero 2002

Los taldes de reserva están compuestos por activistas huidos que pasan largas temporadas escondidos en Francia hasta que la banda decide enviarlos de nuevo a España para que cometan atentados. En la práctica, los miembros de los grupos de reservas son etarras que intentan esconderse en pisos o casas de campo, sometidos a estrictas condiciones de clandestinidad, a la espera de que sus superiores jerárquicos decidan incluirlos en un comando.

La mayoría de los componentes de este tipo de grupos son activistas que han tenido que huir a toda prisa de España tras ser detectados en una operación policial. Cuando cruzan la frontera y consiguen ponerse a salvo, los responsables de la banda les asignan una residencia, en la que pueden compartir domicilio con otros activistas huidos, y, regularmente, les visitan para entregarles dinero, mensajes de sus allegados en el País Vasco o documentación. En algunos casos pueden pasar meses encerrados en una casa, sin otra función que esperar su futuro destino. Las únicas salidas que se les permiten son para acudir a chalés como el desmantelado la pasada semana en Serres Castet, cerca de Pau, donde los activistas reciben un entrenamiento de urgencia en el uso de armas y explosivos. Este confinamiento se rompe cuando la banda decide enviarlos a España.

Tradicionalmente, los taldes de reserva se han ocultado en regiones de Francia alejadas de la frontera, donde la presión policial es mayor. En los años noventa, la principal retaguardia de ETA se situó en la región de Bretaña, donde los miembros de la banda contaron con la complicidad de los nacionalistas bretones. En esta zona de Francia, el miembro de la banda Faustino Estanislao Villanueva, Txapu se convirtió en el enlace con todos los activistas ocultos en Bretaña. Algunos de los etarras ayudaron a sus anfitriones en los trabajos diarios en granjas durante su periodo en la retaguardia. Por ejemplo, el miembro del comando Andalucía Mikel Azurmendi Peñagarikano, Hankas se encargó de la cría de caballos en una ganadería de Plouvenez-Quinti.

Redada en Bretaña
El santuario de Bretaña dejó de serlo en 1992, cuando la Policía francesa desarrolló una amplia redada en la que detuvo a medio centenar de activistas y colaboradores locales. Desde esa fecha, los agentes galos han realizado varias operaciones en la región en la que han capturado a miembros de la banda que estaban ocultos a la espera de que ETA les enviara a algún comando en España. En 1997, la Policía francesa localizó a nueve etarras escondidos en la ciudades de Pluzunet, en Bretaña, La Rochelle y Orleans. Varios de estos activistas ya habían recibido la orden de incorporarse al comando Madrid . La colaboración bretona llegó a su punto culminante en 1999, cuando terroristas locales ayudaron a miembros de ETA a robar casi ocho toneladas de dinamita en Plevin.

En las últimas semanas, la presión francesa contra los grupos de reserva se ha incrementado. El pasado 5 de diciembre, la Gendarmería detuvo a Iñaki Lizundia y Gabriel Sáez Totorikagüena cuando se disponían a pasar a España. Un mes antes, otros tres miembros de la reserva, Antton Rodríguez Sasiain, Ignacio Telletxea Goñi y Carlos Iñigo Blasco, fueron detenidos en Narbona, donde esperan destino.

Expulsión, exclusión
ANTONIO ELORZA El País 1 Febrero 2002

Nada prueba mejor la inspiración en una orden religiosa a la hora de configurar Sabino Arana el patrón orgánico del nacionalismo vasco que el énfasis puesto desde el principio, casi obsesivamente, en la disciplina. En el reglamento de su embrión en 1894, el Círculo Euskeriano o Euskeldun Batzokija, se multiplican los mecanismos de control y los supuestos de exclusión. A la 'pena de expulsión', en uno de ellos, el más grave, la oposición a los principios doctrinales del grupo, se suma nada menos que la amenaza de publicar 'su excomunión' (art. 49).

Ha pasado más de un siglo y el círculo de la libertad de pensamiento no se ha ensanchado para los nacionalistas vascos que sigan fieles a la funesta manía de pensar. Lo prueba el episodio Guevara, tanto más significativo cuanto que su postura respondía tanto al funcionamiento legal del partido como a su doctrina oficial hasta que Arzalluz por su cuenta, y sin respetar el marco anterior a la Asamblea que confirmó la deriva 'soberanista', dio el vuelco de Lizarra. Para él no hubo reglas. Arzalluz tampoco se cuidó de garantizar que la discusión sobre el viraje político se desarrollase con unas mínimas garantías para que se expresara el pluralismo del partido. Ahora, al expulsar a Guevara se pretende ante todo dar ejemplo, con lo cual de paso queda una vez más de manifiesto la intención de atenerse a una estrategia de ruptura con el orden legal en cuyo marco se desenvuelve la acción del Gobierno nacionalista. El penoso episodio de la negociación rota del Concierto ya lo había puesto de relieve. Después del 11-S no se ve bien por qué resquicio el PNV y EA, apoyados indirectamente en lo para ellos innombrable, van a colar la marcha hacia la autodeterminación y la soberanía permaneciendo en la Unión Europea. Pero no cejan, a pesar de una posición de inseguridad del Gobierno Ibarretxe que en la aventura de los Presupuestos ha rozado lo grotesco.

Todo indica que su única baza política descansa sobre una base moralmente impresentable: la resurrección el año próximo de Udalbiltza, a favor de una victoria en las municipales que vendría favorecida por la imposición del terror sobre los eventuales candidatos constitucionalistas, y su consiguiente deserción de las candidaturas. Así, a la sombra de los vacíos creados por el miedo a la muerte, y con personajes como Odón Elorza cerrando los ojos, los nacionalistas podrán esgrimir que Euskadi ha votado abrumadoramente por la soberanía. De otro modo, se encontrarían en un callejón sin salida.

En estas circunstancias, con la economía viento en popa, los ciudadanos vascos afectados por una creciente inseguridad, ETA contra las cuerdas y una irremediable posición minoritaria de los partidarios de la independencia, tiene poca explicación la forma y el contenido con que se ha desarrollado la crisis del socialismo vasco. Es muy posible que Nicolás Redondo haya carecido de habilidad al afrontar las críticas directas o indirectas contra su gestión, pero no lo es menos que los acontecimientos del último mes vinieron a contrastar, por si ello fuese necesario, el acierto de su estrategia.

Desear la alianza con el PNV desde unos supuestos democráticos supone también recordarle que su apuesta por la autodeterminación no se sustenta sobre la voluntad de los vascos sino sobre la existencia de ETA y que, en todo caso, entrar siquiera en el debate sobre la autodeterminación a la sombra de las bombas, con los datos conocidos sobre las preferencias del electorado, no sólo favorece el terror sino que es netamente antidemocrático. Cuando ni siquiera se sabe si habrá candidaturas socialistas en muchos municipios y el PNV se lava las manos, de acuerdo con la escena bíblica, dirigirse en plan de súplica a Ibarretxe carece de sentido. Si el lehendakari no hizo del llanto política antes del 13-M no lo va a hacer ahora, cuando los estragos del terror en las filas estatutistas constituyen su única posibilidad.

De paso, la exclusión de Redondo, tras una 'cacería' que acertadamente denunció el interesado, pone sobre el tapete la dramática ausencia de iniciativa política por parte de la dirección 'estatal' del PSOE. Si había otra política en perspectiva, bien estaba el relevo. Para volver sin Redondo al punto de partida o sembrar confusión, más valía que el debate interno de los socialistas vascos siguiera su curso.

Amordazado
Borja Bergareche Cartas al Director El Correo 1 Febrero 2002

Nada más aterrizado en Bilbao en Navidades me fui a dar un paseo por sus calles novedosas. Y no me fijé en los escaparates. Me crucé con un antiguo parlamentario en Vitoria del PNV, paseando tranquilamente. Miré a su alrededor, y no vi nada. En realidad se les detecta enseguida, si uno se fija. En esa misma calle, una mañana parecida, me crucé con un antiguo compañero de Universidad, militante del PP. Mientras nos abrazábamos, levanté la mirada y esta vez sí los vi. Eran dos, discretos pero visibles. Después, paseando por un parque, caminaba tranquilo y solitario un dirigente del PNV. Iba solo, disfrutando de una soleada mañana de invierno. El mismo dirigente del PNV, en otra escena hacía unos meses, ante la llegada de un empresario vasco a un acto público, con escoltas y coches blindados, sólo tuvo como palabras de bienvenida las siguientes: «¡Pero si parece que viene Aznar!».

Pensar en ello me duele de rabia. Ese empresario, probablemente, ha dejado de dar tranquilos paseos matinales por el parque en el que caminaba el dirigente del PNV. No porque no le guste, sino por esa incomodidad íntima, personal e intransferible que se debe sentir al llevar escolta, por seguridad y discreción, porque vas perdiendo la ilusión de cada vez más cosas. Es cuestión de sensibilidad, de compromiso ciudadano, pero claro, todavía Euskadi es un país en el que los himnos nacionales son un campo de batalla, en el que se lucha más por los símbolos que por las personas concretas. ¡Resulta tan patético! Como siempre, como todos los años, el sábado a las 17.30 horas en el Sagrado Corazón de Bilbao habrá una columna de vascos plurales, nacionalistas y no nacionalistas juntos; una columna de esperanza para un futuro en libertad. Pensaré en ti, Jordi, compañero, como hago casi todos los días, porque como dijeron los profesores Echano y Asúa cuando asesinaron a tu padre, «nos duele tanto».

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