AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 18 Febrero  2002
Pensamientos únicos
Francisco José LlERA RAMO, catedrático y director del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV ABC 18 Febrero 2002

Impulso contra ETA
Editorial ABC 18 Febrero 2002


¡Qué pena no ser vasco!
Cartas al Director ABC 18 Febrero 2002


Pujol rompe el plan de Aznar
Pablo Sebastián La Estrella 18 Febrero 2002

Ofensiva contra la impunidad
Editorial La Razón 18 Febrero 2002


El relevo terrorista
Editorial El Correo 18 Febrero 2002


Ilegalizar Batasuna
Enrique de Diego Libertad Digital  18 Febrero 2002

Estrategias mezquinas
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Febrero 2002

PONER A LA DEFENSIVA A LOS PROETARRAS... PERO DENTRO DE LA CONSTITUCIÓN
Editorial El Mundo 18 Febrero 2002


Padres y docentes piden que el extranjero aprenda español antes de escolarizarse
Ana Amador - Madrid.- La Razón 18 Febrero 2002

Detrás del velo
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Febrero 2002

Ibarretxe y el cuadrilátero
JUSTINO SINOVA El Mundo 18 Febrero 2002

El único edil del PSE de Mallabia deja Euskadi
El Mundo18 Febrero 2002

Varios ertzainas denuncian de su puño y letra cómo el PNV les ha impedido actuar contra Eta
L. R. N. - Madrid.- La Razón 18 Febrero 2002

Miedo a Eta
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 18 Febrero 2002


Ejército y terrorismo
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 18 Febrero 2002

Al borde de la ruptura
T. Santaeulària - Barcelona.- La Razón 18 Febrero 2002

La Plataforma Libertad denunciará ante la ONU la violación de derechos fundamentales en Euskadi
Libertad Digital 18 Febrero 2002

Los radicales redoblan su acoso a la Ertzaintza con nuevos ataques en San Sebastián y Getxo

ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 18 Febrero 2002

Pensamientos únicos
Por Francisco José LlERA RAMO, catedrático y director del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV ABC 18 Febrero 2002

El nacionalismo, en general, y el vasco, en particular, es un ideosistema con una gran capacidad de fabulación, bien manipulada con habilidad mediática, sobre todo si tiene el poder, aunque esto último no sea algo que él practique en exclusiva. Entre los muchos inventos a los que nos tiene acostumbrados, últimamente ha puesto en circulación el de los pensamientos únicos, que, utilizados por quienes nos gobiernan en Euskadi, pretenden deslegitimar a todos los demás, para quedarse en solitario en posesión de la verdad, la responsabilidad y la moderación, entendida, claro está, a su manera. Lo sorprendente es que hasta el Rector de la UPV haya echado mano de un recurso retórico, posiblemente muy eficaz mediáticamente, pero tan poco explicativo de lo que pasa a nuestro alrededor, salvo que convenga más ocultarlo o gasificarlo.

Creo que el pensamiento único, en caso de que exista, no puede tenerse por tal pensamiento, en el sentido más profundo y humanista del término. Por esta razón, el recurso retórico a la existencia de dos pensamientos únicos enfrentados, denota la verosimilitud subcultural de una confrontación de ideosistemas simplificadores o, cuando menos, la funcionalidad de una coartada justificativa de la propia posición. En este caso, el uso metafórico de tal simplificación para simular una posición intermedia, por comprometida, puede indicar fragilidad de los propios principios, connivencias inconfesables, simple pereza o miedo para mojarse o todo a la vez. Al fin y al cabo, siempre podremos recurrir al pragmatismo de un falso in medio stat virtus. porque no deberíamos dudar a priori de las buenas intenciones y, mucho menos, de la capacidad intelectual del usuario de tal artefacto discursivo.

Lo que está pasando los últimos meses, que no estos días, en la Universidad del País Vasco (UPV) con motivo de la celebración de las oposiciones a la tercera cátedra de Ciencia Política y de la Administración a mediados de Octubre pasado, es una nueva metáfora de la crispación y las rupturas que padecemos en la vida social y política vascas. Estas se producen, porque unos tratan de excluir a otros, limitando o conculcando sus derechos más elementales. Y esto se hace, con cutres y mediocres argucias seudointelectuales o procedimentales, pero con una gran eficacia social y mediática, al amparo de los poderes institucionales o fácticos, beneficiarios ambos del miedo y la impunidad. Esto es lo que se trata de ocultar, incluso subvertiéndolo, de tal manera que los verdugos pretenden disfrazarse de víctimas y los que practican el antisistema, en campeones de la defensa de las instituciones, mientras que les sirvan a ellos en exclusiva y, si hace falta, sin respetar las reglas de juego.

La situación se refleja, perfectamente, en lo sucedido esta misma semana en el Consejo de Departamento que presido. En medio de un clima difícil, como se pueden imaginar, les reproché a algunos colegas, muy poco amantes del orden y explícita e intelectualmente alineados con el antisistema, que estaban convirtiendo aquello en una batalla campal, rebasando los límites de lo aceptable y lo tolerable. Por cierto, les pido desde aquí disculpas por si mi olor a establo asturiano hería su sensibilidad olfativa (¡qué dirán mis paisanos asturianos de vascos tan sensibles y con tanta finura intelectual!). La respuesta de uno de ellos, por cierto, desaparecido en combate en todas las reuniones del Consejo celebradas desde el atentado de Diciembre de 2000 y del que no se dio por enterado, fue confirmarnos que, en efecto, nuestro Departamento era un campo de batalla. Por si no lo sabíamos, en la literatura de los terroristas y sus ideólogos esto significa que cada departamento universitario, cada centro y el conjunto de la universidad es un territorio a infiltrar, primero, a ablandar y desestabilizar, después, y a conquistar por tierra, mar y aire (Deia, Gara, Egunkaria, Kalegorria, ETB, Radio Euskadi, las pintadas, los pasquines, los libelos, los insultos.....), después. El linchamiento, seudoacadémico, de quienes les hacemos frente o, simplemente, ejercemos alguna autoridad de una forma responsable, es la versión o el aderezo universitario de la socialización del sufrimiento que los terroristas y sus amigos han impuesto en la sociedad vasca. No verlo así es estar en la cosa, aprovecharse de ella pasando por allí, buscar mil matices para justificar equidistancias, dar un rodeo para que no me salpique, hacer equilibrios irresponsables no sabiendo o no queriendo ponerle coto, encerrarse en la burbuja de un laboratorio sin darse por enterado o, simplemente, el miedo. Al final, este último se los acabará comiendo a todos, si la impunidad y la inaplicabilidad de las reglas de juego se imponen por un ejercicio irresponsable de la autoridad o, simplemente, por su no ejercicio revestido de pragmatismos, prudencias o argucias procedimentales.

Con todo el respeto, que debería imperar en la academia y que, en todo caso, me merecen mis colegas (si bien, unos más que otros), incluido el que me insulta, injuria, acosa y lincha desde hace meses (basta con repasar los medios o preguntar por los pasillos), no tengo ninguna duda del buen criterio científico y el respeto a las reglas de la competencia académica en la decisión del Tribunal del Concurso-oposición de la tercera cátedra de mi Departamento. Se olvidan, u ocultan, algunos de que un concurso-oposición para ocupar la máxima categoría académica es un ejercicio de conocimientos, de méritos adquiridos y bien defendidos y de destreza, metodológica y discursiva, en la materia o campo científico que identifica a la Cátedra y al que pueden y suelen concurrir varios candidatos. No se trata, por tanto, ni de pesar kilos de papel, ni de contar (o descontar) méritos de guerra. Como no somos angelicales, también hay preferencias, escuelas u orientaciones disciplinares, proyectos departamentales y, cómo no, presiones y camarillas. Todo eso lo filtra y lo resuelve el Tribunal científico de dicho concurso. Me consta que así ha sido en el que nos ocupa y en el que no he tenido ni arte ni parte.

Parece que mi pecado ha sido sugerir, que no decidir (lo decidió por unanimidad el Consejo de Departamento con el concurso de todos los interesados), el perfil genérico y más amplio de conocimientos de la plaza (salvo que esta exigencia sea un hándicap para quien piensa carecer de ellos), no haber evitado la competencia de candidatos (para que solo hubiese uno), no haber hecho pública mi opción, previamente y sin oposición, por uno (aunque tuviese mis preferencias) y no haber podido presidir el Tribunal. Es decir, para no ser cacique y ser considerado imparcial y respetuoso con las reglas de juego (bueno y enrollado), tendría que haberme manifestado y ejercido de parcial desde el principio. Pero, no me engaño, mi pecado no era ese, era previo, aunque larvado. Simplemente, no era uno de los suyos, tampoco era de los que se callan y, sobre todo, era un realquilado que se resiste a perder la dignidad y que está dispuesto a ejercer la autoridad responsable hasta donde la democracia académica se la asigne. Mi único pensamiento es ejercer mi cátedra con libertad, aquí o en la Cochinchina.

Impulso contra ETA
Editorial ABC 18 Febrero 2002

El Gobierno ha hecho públicas seis propuestas que mañana presentará en la reunión del Pacto Antiterrorista y cuya aprobación supondría un extraordinario refuerzo, cuantitativo y cualitativo, de los instrumentos legales de la lucha contra ETA. En su conjunto, las iniciativas están respaldadas por la letra y el espíritu de las resoluciones de Naciones Unidas y de la Unión Europea, adoptadas tras los atentados del 11 de septiembre y hallan en el propio Pacto Antiterrorista la traducción interna necesaria para legitimarlas políticamente. Por otro lado, el Gobierno demuestra con este bloque de medidas que aún quedan márgenes legales inéditos en la lucha contra el terrorismo y que todo Estado de Derecho tiene la obligación de agotar con todas sus consecuencias, a través del Parlamento y del Poder Judicial.

En cualquier caso, lo que el Gobierno propone no es un ejercicio de abstracción legal, sino la recuperación de la iniciativa por el Estado en el conflicto más grave que hoy sufre la sociedad española y la reacción inaplazable ante el deterioro progresivo y expansivo del sistema democrático en el País Vasco, que hace de esta comunidad el último reducto de la violencia terrorista en Europa. Para hacerle frente, el Ejecutivo propondrá una reforma que exija que tanto los fines como las actividades de los partidos políticos «se ajusten a los principios democráticos esenciales y, en particular, respeten los derechos y libertades individuales». A la vista está que ya hay terrenos ganados para esa iniciativa, porque la afirmación de que un partido como Batasuna es legal sólo porque sus fines estatutarios lo sean, al margen de su actividad real, ya resulta una burla. Cuando se debata y se critique la propuesta, será cuando haya que recordar que Batasuna se fundó con un ideario en el que se acepta la violencia como una manifestación más de la lucha política, que de forma sistemática se niega a condenar los atentados de ETA y se dedica exaltar a sus terroristas y que sus bases -y las de otros grupos del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco- están nutriendo sistemáticamente a los comandos de la banda terrorista.

La iniciativa del Gobierno es la constatación -y, al mismo tiempo, el efecto- de que en el País Vasco algunas formaciones han suprimido las fronteras entre la actividad política y la colaboración con una banda armada y esta ilicitud absoluta debe tener sus consecuencias en un Estado de Derecho. La democracia española tenía que superar alguna vez el tabú -o quizá el complejo- de la ilegalidad de los grupos que se insertan en la estrategia global del terrorismo asumiendo funciones no violentas, pero que prestan a la acción terrorista sus bases financieras, logísticas y políticas. La práctica de la democracia tiene que mover su eje, abandonando la contemplación resignada del apoyo a ETA por grupos refugiados en la legalidad electoral y entrando, de una vez por todas, en el ejercicio activo y beligerante de los valores democráticos. Por esta razón, el paquete de propuestas comprende también un compromiso específico para adoptar medidas que garanticen «a los cargos electos del País Vasco y Navarra el libre ejercicio de sus funciones representativas», iniciativa muy oportuna pues permitirá a PP y PSOE fijar posiciones previamente a la reunión convocada por el lendakari Ibarretxe. En el terreno financiero, el Gobierno propone dos reformas legales de sentido común. Por un lado, la exclusión de toda financiación pública a partidos que apoyen el terrorismo, de cualquier forma; por otro, la congelación de fondos de personas o grupos que estén vinculados con bandas terroristas. Ambas propuestas son la extensión de las medidas acordadas por Naciones Unidas y por el Consejo Europeo extraordinario de 21 de septiembre, como la propuesta de ley de regulación de «Equipos Conjuntos de Investigación», y lo lógico es que encuentren en el Partido Socialista y otros grupos políticos el mismo respaldo que dieron a las decisiones de los Quince tras los atentados de Nueva York y Washington. Las víctimas de ETA no van a ser menos que las de Al Qaida.

¡Qué pena no ser vasco!
Cartas al Director ABC 18 Febrero 2002

No soy vasco y cada vez tengo menos simpatía por los vascos, por ese pueblo noble y orgulloso de su tierra y sus costumbres tan especiales y características. Era del Athletic y a los 17 años tuve que dejar de serlo; eran mis ídolos y tuve que apartarlos de mi vida un día en el que la plantilla del equipo hizo una huelga en apoyo de presos de la banda asesina. Me gustaban los vascos, me gustaba lo vasco, me gustaba su nobleza y su estilo, y cada día que pasa tengo menos simpatía por ellos. Qué pena no ser vasco y poder decir en aquella querida tierra a mis vecinos simpatizantes de la banda lo que están consiguiendo con sus hechos y actitudes; y no poder hacer gala de ese orgullo y esa nobleza que los diferencia de otros pueblos, y poder dejar a un lado el miedo que los atenaza y pone en peligro esas virtudes que los han distinguido a través de los siglos; y no poder proclamar que una gente orgullosa de sus costumbres no puede dejarse caer en los brazos cálidos, cómodos y, a veces, proveedores de excusas, del miedo.

Qué pena no ser vasco y poder decir: ¡insensatos, qué estáis haciendo con nuestro pueblo!; y no poder salir a la calle y proclamar lo que han sido los vascos, antes de que llegasen estos muertos de hambre que se creen defensores de no sé quién, y que pretenden construir una «patria» basada en el tiro en la nuca y la bomba lapa... ¡Qué mier... de patria quieren crear! ¡Qué pena no ser vasco!  José Ramón de Cea. Valencia.

Pujol rompe el plan de Aznar
Pablo Sebastián La Estrella 18 Febrero 2002

La posibilidad de que CiU rompa su relación con el Partido Popular, como consecuencia de la escalada verbal y política a la que asistimos en estos días, podría conducir a la celebración de elecciones anticipadas en Cataluña y romper el calendario electoral sobre el que el presidente Aznar basa su estrategia dentro y fuera del PP.

La presidencia europea se le está haciendo larga a Aznar y constituye un impedimento para la crisis del Gobierno a partir de la que se debe reconstruir todo el castillo de naipes de los altos cargos del gobierno, alcaldías y autonomías del PP. Una presidencia en la que España no brilla por su protagonismo frente a las dos crisis que están planteadas en la esfera internacional: la de Oriente Próximo y los desafíos de Bush. Pero una presidencia que deja para finales de junio todos los movimientos de fichas de Aznar.

A no ser que un cataclismo anterior le obligue a tomar decisiones. Por ejemplo a presentar a su ministro Josep Piqué como el candidato del PP a la presidencia de la Generalitat si Pujol insiste en su tensión con Madrid, rechazando un encuentro con Aznar que Rato y Mas están negociando en la actualidad. Algo que enfurece al presidente del Gobierno y que le permite a Piqué advertir a CiU en privado del fin del apoyo parlamentario, con lo que CiU sólo tendría dos opciones: acercarse a Esquerra Republicana o convocar las elecciones para el otoño del presente año.

En el fondo de la crisis Madrid-Barcelona subyacen dos hechos notables: una pésima relación personal entre Aznar y Pujol desde que el PP consiguió la mayoría absoluta (Aznar se venga de los momentos amargos que Pujol le hizo pasar en la investidura de 1996 y durante la legislatura 1996/2000), y el desafío del tándem Aznar/Mayor al los partidos nacionalistas, con motivo de las elecciones del País Vasco y de los atentados americanos del 11 de septiembre, homologando en sus discursos al nacionalismo con la violencia terrorista, y usando todo ello para su discurso unitarista del "patriotismo constitucional".

Aznar fue muy lejos en todo ello (como Bush lo hace ahora a escala internacional) y obtuvo unos pésimos resultados en las elecciones vascas, de las que se ha derivado la crisis de Nicolás Redondo y las ausencias y errores de Mayor Oreja, como su coalición de facto con Batasuna para bloquear los presupuestos de Ibarretxe o su apoyo a la pensión de lujo para los parlamentarios vascos, dando idea de cómo Mayor piensa más en su situación personal y en la sucesión de Aznar que en los problemas del País Vasco.

Y por si algo faltara, Fraga ha roto la unidad del discurso de Aznar de inmovilismo constitucional. Desde Cataluña, el acoso al PNV se vio como un ensayo que si les salía bien a los del PP luego se podría repetir luego en el territorio catalán. Pero ese nuevo rostro del PP de derecha centralista permitió a Pujol conseguir la unidad con Unió y reforzar sus tesis y ambiciones de autogobierno, como se ve en la larga lista presentada ante Madrid. A la vez que le permitía despreciar en público el casi ordeno y mando de Aznar de que CiU entrara ahora en el Gobierno de Madrid.

Aznar fue demasiado lejos en la tensión con los nacionalistas y lo ha querido arreglar con un ahora sí toca que CiU entre en el Gobierno, pero Pujol le ha respondido que ahora no toca. De esa manera el presidente del Gobierno se vio en la necesidad de rebajar el peso de la ponencia del patriotismo constitucional en el XIV Congreso y en poner el acento en la oferta a CiU para quitar hierro a su posición y dejarle abierta al sucesor la puerta de la coalición gubernamental con CiU si no sacan mayoría absoluta.

Pero en CiU, lejos de dejarse abrazar por Aznar, están levantando, con el mismo modelo de propaganda política, su bandera nacional, su patriotismo catalán y han presentado en Madrid una lista de reivindicaciones que son al día de hoy imposibles para hacer imposible la relación con Madrid y para ir preparando un eventual adelanto electoral, quitándose de la espalda la pegajosa pretensión de pacto en el Gobierno de Madrid. Y abriendo la puerta a un cambio de relaciones políticas en el Gobierno catalán, pero da la impresión que esta vez a dos o a tres, con Esquerra, el PSC y CiU, pero sin el PP.

Al final, el ataque del Gobierno de Madrid contra los nacionalistas está en la base de la crisis actual y le ha creado al PP un nuevo problema interno con Fraga (no pueden hablar de la unidad total en el partido y de la crisis permanente en el PSOE) y con Pujol. Y a partir de ahí veremos si también asistimos a un cambio de las alianzas en el País Vasco entre PNV y PSOE y en Cataluña entre el PSC/PSOE y CiU.

Ofensiva contra la impunidad
Editorial La Razón 18 Febrero 2002

El Gobierno ha decidido una ofensiva frontal contra la trama terrorista en España. Pero, como es consciente de que ésta es una tarea de Estado, que sólo puede prosperar con un amplio consenso político, quiere desarrollarla en el marco del Acuerdo para las libertades y contra el terrorismo que comparte con el Partido Socialista. Para ello, propondrá en la próxima Comisión de seguimiento del Pacto una serie de iniciativas que pueden resultar trascendentales.

Su filosofía es nítida: ahogar todos los apoyos políticos, financieros y logísticos de la banda terrorista Eta. Así, en el primero de los seis puntos que resumen el proyecto se plantea una modificación de la Ley de Partidos Políticos para «garantizar y exigir que los fines y actividades de éstos se ajusten a los principios democráticos esenciales y respeten los derechos y libertades individuales». Una exigencia que dejaría fuera de la ley a aquellos partidos que no la cumplieran y que, actualmente, viven en un limbo legal ya que les basta con mostrar unos estatutos «democráticos» para que los jueces los consientan. A partir del momento en que se aprobara la reforma, no sólo tendrían que ser teóricamente democráticos, sino que tendrían que demostrarlo en su práctica política. Es decir, les estaría vedada, por poner un ejemplo, la apología del terrorismo.

En segundo lugar, la propuesta incluye la modificación de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General y de la Ley Orgánica de Financiación de los Partidos Políticos para «excluir de todo tipo de financiación pública a partidos que con sus declaraciones y actuaciones justifiquen o promuevan el odio o la violencia», incluido cualquier tipo de terrorimo. Aspecto complementario del anterior, para ahogar económicamente a las tramas terroristas «civiles», y que se complementa con otro punto posterior, la formulación de un proyecto de Ley de Prevención y Bloqueo de la Financiación del Terrorismo, para congelar fondos de personas y entidades vinculadas con organizaciones terroristas, en la estela de la resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU, ya aplicado en el mundo contra las redes islamistas.

Y todo ello se completa con disposiciones para forzar el pago de las indemnizaciones a víctimas del terrorismo, así como reforzar la persecución contra el terrorismo más allá de nuestras fronteras con «equipos conjuntos de investigación» entre dos o más Estados miembros de la UE. Lo que, en el caso de España, sería de excepcional utilidad si se acordara con países como Francia, por ejemplo.

Por último, la propuesta gubernamental alude también a la adopción de medidas para garantizar el libre ejercicio de los cargos electos en el País Vasco, asunto no definido pero que tendrá que dilucidarse en el debate de la Comisión de Seguimiento con el PSOE.

Todo este conjunto de iniciativas es altamente positivo. Confiamos en que el PSOE, que realizará sus propias aportaciones, sea sensible a ellas, pues el primer partido de la Oposición se ha mostrado firme en la defensa de las libertades y en la lucha contra el terrorismo. Lo que es imprescindible es que nada de lo que tenga relación con esta lucha se plantee desde una bandera partidaria. En este asunto no se trata de ganar puntos electorales, sino de librar a España de la lacra del terrorismo y acabar con la impunidad escandalosa de quienes apoyan públicamente a Eta. El PSOE puede tener, por su parte, un alto nivel de protagonismo, porque tiene también entre sus proyectos una serie de medidas de respaldo a los concejales amenazados; propuestas para las que el Gobierno debe tener igualmente la máxima sensibilidad.

Puede parecer increíble que todas estas medidas que están ahora sobre el papel no se hayan tomado antes. Pero tal vez no había madurado suficiente el proceso, para lo que ha podido ser decisiva una conciencia internacional de rechazo al terrorismo tras el 11 de septiembre. Ahora, desde luego, ya no queda ninguna excusa. PP y PSOE deben aprovecharlo por el alto interés de España.

El relevo terrorista
Editorial El Correo 18 Febrero 2002

La intensificación de los actos de terrorismo callejero en las últimas semanas ha vuelto a demostrar que la barbarie protagonizada por jóvenes fanatizados aparece sobre todo para compensar la ausencia temporal de atentados por parte de ETA. La apariencia espontánea de sus actuaciones no puede disimular el carácter organizado de una violencia que extiende la amenaza terrorista a toda la geografía de Euskadi, apoderándose especialmente de aquellos lugares y horas dispuestos para el disfrute de la fiesta. Episodios como la agresión que hace una semana padeciera en Azpeitia su propio alcalde a manos de un grupo de exaltados de su localidad, el ataque con cócteles molotov perpetrado contra una patrulla de la Ertzaintza tras la manifestación de Batasuna celebrada en San Sebastián el sábado, o la batalla que grupos de alborotadores provocaron en Getxo aprovechando una vez más una jornada prevista para la convivencia lúdica, reflejan un aspecto especialmente preocupante del problema del terrorismo en Euskadi: la naturalidad con que la nueva generación de extremistas emplea la violencia directa como su auténtica forma de expresión. Estos jóvenes aprendices de las razzias y de la persecución ideológica han identificado con suma claridad quiénes son sus enemigos: todas aquellas personas de bien que se atreven a reprocharles su conducta y, por supuesto, los servidores del orden que en nombre de la sociedad tratan de prevenir y reprimir sus desmanes. Es su temprana socialización en fórmulas sectarias de encuadramiento de voluntades lo que les lleva a envalentonarse frente a la sociedad en general, mientras disuaden a su entorno más próximo -amigos, familiares o profesores- para que nadie ose reprocharles su brutal comportamiento.

Resulta habitual oír que los jóvenes del cóctel molotov son los peones de aquellos que desde posiciones de mayor comodidad jalean y dan cobertura a la perpetuación del uso de la violencia de unos pocos vascos contra todos los demás. Pero probablemente sea más correcto pensar que, a estas alturas, el comportamiento vandálico de los practicantes del terror callejero nocturno es el que tiene secuestrada, en nombre de ETA, a una izquierda abertzale incapaz de formular la más mínima reserva ante los destrozos y el pavor que causan sus activistas más irreductibles. Desgraciadamente los hechos demuestran, además, que el empleo de la violencia directa no es una enfermedad que se cure con la edad, sino que con la edad da lugar a expresiones más sádicas e insensibles de terrorismo. Lo que al principio comenzó a ser calificado ingenuamente como violencia difusa ha ido convirtiéndose en un mecanismo eficacísimo para ETA que, además de mantener una presión constante de destrucción y amenazas en Euskadi, asegura su propio relevo generacional con el reclutamiento de jóvenes que son incapaces de cuestionarse siquiera el sentido de la violencia terrorista.

Ilegalizar Batasuna
Enrique de Diego Libertad Digital  18 Febrero 2002

Batasuna es más que un partido político, es una parte de la banda terrorista ETA, mucho más que la punta del iceberg. Es el entramado de matones que mantiene la dictadura del miedo en amplias zonas rurales y urbanas del País Vasco. Es la que organiza y practica la kale borroka, el terrorismo directo contra los constitucionalistas. Es el comando de información de la banda que sigue a los objetivos. Previamente les marca. Tiene funciones importantes de propaganda, reclutamiento de nuevos pistoleros y recaudación de fondos.

Batasuna tiene como uno de sus objetivos el crimen de sus adversarios políticos. No sólo su ideología propugna el exterminio de todos aquellos que no piensen como ellos -incluidos sus aliados peneuvistas, para una segunda etapa-, además colabora de manera práctica en ello. Ilegalizar Batasuna no sería otra cosa que reconocer, de una vez, la realidad. Admite mucha menos discusión que la ilegalización de los nazis en Alemania.
Hasta ahora el argumento utilizado en contra de adoptar medidas de sentido común ha sido que Batasuna estaba apoyada por un número destacado de gente en las urnas. ¿Cuántos de esos votos no lo son por miedo? Por el hecho de que en las “zonas liberadas” no se puede hacer ni campaña electoral, ni se pueden presentar listas electorales constitucionalistas.
No todo se puede defender en una democracia. No el totalitarismo, no el exterminio, no el asesinato.

Todo lo que sea acosar a Batasuna es acosar a ETA. Es evitar crímenes. No se puede seguir en las ficciones. Si se está de acuerdo en la evidencia de que Batasuna es lo mismo que ETA hay que extraer las conclusiones de la lógica y el instinto de supervivencia.

Estrategias mezquinas
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Febrero 2002

El Pacto Antiterrorista ha pasado en los últimos meses los momentos más bajos desde su puesta en marcha. La crisis de los socialistas vascos y el acorralamiento que ha sufrido Nicolás Redondo Terreros han llevado la inquietud y el temor a los mismos cimientos de un Pacto que nació con el objetivo claro de preservar la democracia y los principios constitucionales de los ataques de los terroristas. Este objetivo, que se ha mantenido a lo largo del tiempo contra viento y marea, tiene también otro enemigo claro y evidente. Está dentro y es tan peligroso como los demás: el uso político y partidista del Pacto por los dos partidos firmantes. No es nuevo lo que ha ocurrido, pero en esta ocasión ha sido muy llamativo. Desde el Gobierno se han filtrado a la prensa los contenidos y las propuestas ante la nueva reunión del Pacto. Y esta filtración, con pelos y señales, se hizo sin que los socialistas tuvieran conocimiento de ello.

El PSOE, que se ha enfadado inicialmente, luego ha quitado hierro al asunto. Quizá porque desde el PP les han recordado que no hay motivos para dicho enfado, puesto que los socialistas también han filtrado en otras ocasiones propuestas y contenidos de las reuniones de seguimiento. Unos por otros, la casa sin barrer. En esta ocasión, lo de menos son los enfados y las pataletas. Lo más grave es la utilización partidista del Pacto, el intento de buscar una recompensa en los medios de comunicación, la actitud escondida por sacar un rédito político de las reuniones, etc. Porque estas circunstancias sí se pueden convertir en verdaderos peligros para la pervivencia de esta iniciativa de populares y socialistas.

En esta última ocasión ha sido el Gobierno, en otras ocasiones ha sido el PSOE. No se trata de acusar. Se trata de avisar a todos que con estas estrategias mezquinas y rastreras se está consumiendo a fuego lento el Pacto Antiterrorista. La fortaleza interna, la claridad de criterios, la unidad de acción son las bases del buen funcionamiento de la iniciativa. Pero sobre todo, es imprescindible que dejen de lado las pretensiones de llevar la iniciativa. A los ciudadanos, cuando se habla de luchar contra el terrorismo, no nos importan las medallas y los aplausos interesados. En este caso nos interesan la eficacia, el entendimiento y la disposición de colaboración. En definitiva, si se trata de devolver la normalidad democrática al País Vasco con todos los matices y el Gobierno, el PP y el PSOE se olvidan del verdadero objetivo del Pacto por las Libertades, serán ellos mismos los que estarán liquidándolo.

PONER A LA DEFENSIVA A LOS PROETARRAS... PERO DENTRO DE LA CONSTITUCIÓN
Editorial El Mundo 18 Febrero 2002

El Gobierno anunció ayer que prepara un importante conjunto de reformas legales en favor de las libertades y contra el terrorismo que presentará mañana en la reunión del Pacto Antiterrorista.La propuesta de mayor alcance es la reforma de la Ley de Partidos «para garantizar y exigir que los fines y las actividades de éstos se ajusten a los principios democráticos y derechos y libertades individuales». Aunque habrá que dejar para más adelante un análisis detallado, cuando se conozcan los puntos concretos que pretende reformar el Ejecutivo, sí se puede adelantar que la pretensión última de la iniciativa es dar instrumentos legales a los jueces para que puedan proceder, en su caso, a ilegalizar a Batasuna, el brazo político de ETA.

No cabe desligar el espíritu que anima al Gobierno a formular esta propuesta del clamor que existe en la sociedad sobre la necesidad de que los proetarras pasen a la defensiva y los demócratas a la ofensiva, ya que ahora la realidad es la contraria. El vicepresidente Rajoy ya lo adelantó esta misma semana en El primer café de Antena 3 y en nuestro propio periódico cuando inscribió las previstas medidas de apoyo a los concejales y candidatos de los partidos constitucionalistas en un marco más amplio en el que los proetarras no puedan campar a sus anchas por las calles del País Vasco, mientras que personas como Juan Carlos Gutiérrez Pinedo, el socialista que se suicidó el pasado viernes, viven con el miedo en el cuerpo.

La pretensión del Gobierno está cargada de razón. Ahora bien, la reflexión concreta que ahora se tiene que abrir en el seno del Pacto Antiterrorista es si cabe o no dentro de la Constitución la ilegalización de Batasuna. Es cierto que el respaldo continuado que sus dirigentes prestan a los terroristas, llegando a la exaltación, resultaría intolerable en cualquier país europeo. Ahí está el ejemplo del partido neonazi al que el Gobierno alemán se niega a legalizar. Y también que la Ley de Partidos necesita una reforma, en éste y otros puntos, porque es anterior a la Constitución.

Pero tampoco cabe cerrar los ojos a la realidad del País Vasco, en el que un porcentaje de los ciudadanos se siente identificado con una formación independentista radical. Dejarlos fuera de la ley podría ser contraproducente y llevaría a la radicalización de todo el nacionalismo vasco. Así que será necesario que dentro del Pacto Antiterrorista, PSOE y PP hilen muy fino en el análisis político, social y jurídico de estas medidas que, en todo caso, tienen que ser consensuadas por ambas formaciones.

Padres y docentes piden que el extranjero aprenda español antes de escolarizarse
Denuncian «la falta de recursos» para atender al fenómeno de la inmigración
El proyecto en estudio del Ministerio de Educación de crear una «pasarela» para que los alumnos extranjeros se incorporen a las aulas con un conocimiento mínimo de la lengua es respaldado por las principales asociaciones de padres y madres de alumnos, así como por sindicatos de profesores y patronales de la enseñanza concertada. La comunidad educativa denuncia también la «falta de recursos» para atender al fenómeno de la inmigración. Más de 177.390 niños extranjeros cursan hoy sus estudios en colegios españoles. 
Ana Amador - Madrid.- La Razón 18 Febrero 2002

William, un niño británico, y Li, de procedencia china, son los nombres figurados de dos hijos de extranjeros que fueron escolarizados este año en un colegio público de un municipio madrileño, Pozuelo de Alarcón. Ambos tienen 10 años de edad y desconocen el castellano. Estudian quinto de primaria y reciben clases de apoyo. «Li hace muy bien la gimnasia, pero en clase no se entera de nada aunque tiene mucho interés», comenta un compañero suyo. No es una situación excepcional. Quien más y quien menos conoce casos semejantes de pequeños que no pueden seguir el curso con normalidad a causa del idioma.

La ministra de Educación, Pilar del Castillo, adelantó a LA RAZÓN que el Ministerio estudia crear una pasarela para que los niños extranjeros «entren en su nivel correspondiente de escolarización con un nivel de conocimiento del idioma básico para que puedan incorporarse con efectividad». La responsable de Educación que no concretó dónde se adquiriría ese conocimiento mínimo, si en el propia escuela o en otra clase de centro, sí precisó que sería un período de aprendizaje de la lengua en donde podrían «colaborar los ayuntamientos».

Buscar una solución
Las principales asociaciones de padres, patronales de la enseñanza concertada y los sindicatos consultados por este periódico se muestran, en su mayoría, favorables a buscar una solución a esta nueva situación a la que se enfrentan los colegios e institutos españoles. Todos los consultados reconocen que las administraciones educativas han respondido al fenómeno de la inmigración «sin disponer de las medidas y recursos necesarios».
Ceapa. Para la Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos, la escolarización debe combinar «la integración en el aula siempre que sea posible desde la llegada del alumno con la atención individualizada». Pero cuando la incorporación se produce de forma tardía, señala la Ceapa, «puede ser necesaria una atención intensiva que agrupe a los recién llegados y los prepare para su incorporación al aula». Esta Confederación propone elaborar modelos de adaptación curriculares temporales para atender a este alumnado.

CSI-CSIF.
El sindicato de la enseñanza CSI-CSIF se muestra a favor de «aulas especializadas, en función de la edad de los alumnos, tomando como base la cultura y la lengua españolas y considerando la idiosincrasia de los propios alumnos». Para este sindicato, es necesario implicar a los ayuntamientos y a las asistencias sociales. «Son necesarios educadores especialistas porque el personal de apoyo no es suficiente».

STES. El Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza considera «fundamental» la preparación lingüística previa, para la que, añaden, «no deben escatimarse medios». Para el STES, el alumnado inmigrante no es problemático en aspectos relacionados con la disciplina, sino que su falta de atención viene motivada por problemas de aprendizaje de la lengua y de adaptación al entorno. No obstante, no apuesta por aulas especializadas, sino por la integración directa del alumno en el aula con una labor de apoyo paralela.

EyG.
La Confederación de Centros de Educación y Gestión opina que «el principal problema es la falta de centros específicos de acogida inicial» en los que «no sólo se enseñe el idioma sino costumbres y aspectos sanitarios y culturales». Para ello es necesario contar con profesorado especializado.
Concapa. Para la Confederación Católica de Asociaciones de Padres «no se puede integrar a un alumno en un aula que tiene un nivel académico distinto, pero si además existen dificultades de idioma todavía es más evidente».

CECE.
«La experiencia ha demostrado ¬señala la Confederación Española de Centros de Enseñanza¬ que colocar a un alumno en el grupo que por edad le corresponde, porque así lo establece la normativa, desconociendo el idioma, es ponerlo frente al espejo de su propio fracaso».

El número de alumnos extranjeros por cada mil estudiantes en España es de 11 niños en Infantil, 14 en Primaria y 12 en la ESO, según fuentes del Ministerio de Educación y Cultura. Son cifras que aún quedan muy lejos de las de Alemania (152, 111 y 85, respectivamente) o de las de Francia (58, 65, 55) y son más cercanas a las italianas (13,14,11). sociedad

Detrás del velo
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Febrero 2002

Detrás del velo hay una cárcel. Si no se entiende o no se quiere entender que el Islam es un sistema implacable de represión y sometimiento de la mujer al hombre y de las mujeres a los hombres de su familia, su clan o su mezquita, toda la polémica desatada por el hiyab, velo, pañuelo o chador que un padre y su hija marroquíes insisten en que vista la muchacha para acceder a escolarizarla en Madrid es una anécdota absurda. Si se asume la realidad de que el Islam es una cárcel de mujeres también de hombres, pero en todos los presidios hay diferencias entre carceleros y presos , entonces la polémica cobra sus justos términos. Lo que se está discutiendo no es una forma de vestir o de manifestar una creencia religiosa sino la inserción de una adolescente en una comunidad de seres libres o la asunción por parte de esa sociedad de que una parte de las mujeres que en ella viven puede ser sometida a una existencia que choca frontalmente con los valores que informan esa sociedad y con las leyes que los regulan y adaptan a la cambiante realidad de los tiempos.

Que la niña El Idrisi lleve o no lleve hiyab en la escuela tiene una importancia muy relativa, casi anecdótica. Lo que está detrás del velo, la cárcel que el Islam supone para las mujeres desde que nacen, y muy especialmente en la adolescencia, la edad que tiene ahora Fátima El Idrisi, tiene una importancia absoluta.Sólo pueden negársela aquellos a los que les resulte indiferente la suerte la perra suerte de las mujeres en el mundo islámico.O aquéllos a quienes les importe poco que en España se constituya un gueto blindado de oscurantismo musulmán donde esa opresión pueda ejercerse sin trabas. Que Gaspar Llamazares, pocos días después de justificar la eliminación terrorista de Edurne Uriarte en la Universidad del País Vasco, acuse de «intolerancia» al Gobierno español por discutir el supuesto derecho del padre musulmán a imponer el velo a su hija para escolarizarla tiene lógica.La del totalitarismo, que acusa de «intolerantes» y «fascistas» a las imperfectas sociedades democráticas, liberales y capitalistas; y no para mejorarlas sino para destruirlas y sustituirlas por dictaduras perfectas. A la cubana... o a la vasca.

Pero que medios supuestamente comprometidos con la causa de la libertad en España suscriban la banalidad de que estamos ante un episodio de intolerancia castiza frente a la sana diversidad religiosa y cultural e la España actual me parece asombroso.El País, grotesco: condena la prohibición del velo y la une a la desescolarización generalizada de las niñas musulmanas a los trece años. Como si el Padre Ley que impone el velo no fuera el mismo que las saca de la escuela, las mete en la cocina y las casa. ¿O es Gallardón?

Ibarretxe y el cuadrilátero
JUSTINO SINOVA El Mundo 18 Febrero 2002

El presidente autonómico Juan José Ibarretxe le preocupa el conflicto en que vive la Universidad del País Vasco (UPV), pero no le interesa llegar al fondo del asunto y mojarse. Es lo que se deduce de sus palabras en la investidura como doctor honoris causa de Juan José Linz (por cierto, un liberal español afincado en Yale que sería expulsado de la UPV por los totalitarios que ponen en su punto de mira a los profesores que defienden la libertad y el pluralismo).

Ibarretxe rogó en esa ocasión que la UPV no se convierta «en un cuadrilátero de luchas partidistas», cosa que está muy bien pedir para toda universidad, todo colegio, toda asociación, incluso para el hogar de los vascos y las vascas como le gusta precisar al lehendakari , siempre que se cumplan unas condiciones de normalidad; pero suenan a música celestial y a salida por la tangente cuando hay un plan de exclusión de una parte de la comunidad, que se ejecuta a diario, meticulosamente.

Los profesores acosados de la UPV se distinguen por no ser nacionalistas, lo que les convierte en objetivos de una operación de limpieza étnica y política cuyo cerebro organizador se halla en el nacionalismo intransigente y cuyo brazo ejecutor es ETA, junto con los grupos que cumplen sus instrucciones.

Ya han abandonado la UPV muchos profesores, pero los totalitarios son insaciables, su plan no admite excepciones. Lo hemos visto estos días con la persecución a la profesora Edurne Uriarte (a quien antes intentaron asesinar con una bomba en el ascensor y ahora tratan de matarla académicamente), al profesor Llera (que tiene que aguantar insultos por los pasillos) y a los profesores de otras universidades que formaron el tribunal de cátedra a la que se presentó Uriarte.

La UPV parece, efectivamente, un cuadrilátero más que un foro de ideas, porque allí vuelan los puños. Pero el detalle básico de la situación es que la agresión procede de un lado, mientras el otro aguanta y se defiende. Esto no se ve en las palabras de Ibarretxe, que da a entender que en ese cuadrilátero todos reparten mandobles. Por lo menos en la Universidad, cuyo mayor prestigio es la búsqueda de la verdad, podría haber sido más preciso (y también un poco más humano). Es lamentable cuando calla ante la agresión, pero ha sido lamentable cuando ha hablado sin distinguir entre víctimas y verdugos. Ni siquiera el hecho de que su Gobierno subvencione a grupos del entorno de ETA justifica esa tibieza con los perseguidos, mensaje que entienden perfectamente bien los sayones.

El único edil del PSE de Mallabia deja Euskadi
El Mundo18 Febrero 2002

ERMUA. Aniceto Moreno Moncalvillo, único edil del PSE-EE en el Ayuntamiento de Mallabia (Vizcaya) y concejal en este municipio desde hace 25 años, se ha visto obligado a abandonar el País Vasco como consecuencia de las amenazas y desprecios recibidos últimamente.

Aniceto, de 75 años, nacido en Burgos y residente en Euskadi desde hace 57, continúa en el cargo, pero sigue ya las decisiones por teléfono. Ayer explicó a EFE que vendió hace casi año y medio la casa en la que había pasado buena parte de su vida para trasladarse a la provincia de Cantabria, donde reside actualmente y donde encontró refugio, después de que recibiera un aviso de personas del entorno radical.

«Márchate, no los podemos controlar», le dijeron. «Fue alguien mayor, a quien no puedo delatar. El mundo nuevo (por los jóvenes radicales) es el más problemático para mí, porque yo, con gente mayor de EH, he hablado a veces», asegura el todavía presidente del Hogar de jubilados de Mallabia, municipio rural de 1.100 habitantes gobernado por el PNV y en el que ha dejado a numerosos amigos.

Hasta aquel momento había conocido todo tipo de vejaciones: «Tuve llamadas amenazantes, insultos... Al final, tuve que poner el teléfono a nombre de mi mujer para estar más tranquilo», revela.

Tras el asesinato del ex ministro socialista Ernest Lluch, perpetrado en enero del pasado año, se concentró solo, en señal de condena, a la entrada del Ayuntamiento de Mallabia, un consistorio gobernado por el PNV con cuatro ediles de este partido y cuatro de Batasuna.

«Yo estaba concentrado sólo. Pasó un coche, luego una moto y alguien me dijo: Mañana vas a ser tú», recuerda.

«A nosotros (por los concejales amenazados) nos están quitando la vida: nos están matando en vida. El que no lo pasa no lo puede entender. Hemos luchado y queremos mucho a este pueblo y lo seguimos queriendo. Yo volvería a Mallabia, pero no puedo. Me han arruinado moral y económicamente», lamenta.

La labor en el Ayuntamiento de Mallabia de este jubilado de una empresa del metal estuvo mediatizada por su desconocimiento del euskara, en un Consistorio en el que los plenos y comisiones se desarrollaban de forma íntegra en esta lengua y sin un sistema de traducción simultánea.

«Yo pedí un traductor, pero nunca me lo pusieron», explica con tristeza.

Varios ertzainas denuncian de su puño y letra cómo el PNV les ha impedido actuar contra Eta
En la revista «Papeles de Ermua» dicen que los planes de seguridad de Balza «son un manual de peticiones a Santa Claus» Revelan que «la larga sombra del PNV hace y deshace»
Agentes de la Ertzaintza denuncian en el último número de la revista «Papeles de Ermua» la «falta de voluntad» del Gobierno vasco, dirigido por Juan José Ibarreche, en la lucha contra la banda terrorista terrorista Eta y su entorno. Con testimonios escritos de su puño y letra relatan en la revista la «impotencia» sentida durante numerosos servicios al no recibir órdenes para reprimir a los violentos o la angustia diaria ante la amenaza terrorista, y critican la versión que suele dar la Consejería de Interior de Javier Balza de los hechos que ellos viven directamente en las calles del País Vasco.
L. R. N. - Madrid.- La Razón 18 Febrero 2002

Un agente, que firma como José Luis, considera que «los cacareados planes maravillosos de seguridad pergeñados por los cerebrines de nuestra Consejería, no pasan de ser un manual de buenas costumbres y peticiones a Santa Claus. Se siguen sucediendo las estampas, los investigadores no investigan por miedo escénico a sobrepasar lo políticamente correcto, y los mandos no mandan por no significarse y perder prebendas y cómodos sillones que un carné y la impresentable libre designación permitieron», informa Ep.
Para «Jotabe», la frase que más se escucha en las comisarías es que la Consejería de Interior «carece de voluntad para acabar con el problema». Para estos agentes no pasan inadvertidos «los gestos de desencanto de la gente anónima cuando, durante las algaradas y acciones de las hordas patrióticas , su Policía denota incomprensiblemente pasividad y la aparente indolencia».

Juanjo, de Durango, narra cómo en una manifestación pacífica por la libertad del funcionario de prisiones Ortega Lara, secuestrado por Eta, los violentos amenazaban y se aproximaban cada vez más a donde estaban los ciudadanos en silencio. «Nuestra radio no dejaba de insistir, machaconamente, en que todo dios quieto . El inspector que mandaba las furgonetas estaba líbido: por un lado estaba siendo presionado por el subjefe de la comisaría, pero por el otro era consciente de que los ertzainas eran plenamente conscientes de la situación que tenían delante».

Incluso, otro agente cuenta cómo uno de los ertzainas, ante la amenaza de los radicales a un grupo de ciudadanos en otra manifestación, y la negativa de su superior a actuar, protagonizó un amago de carga, lo tuvo que reflejar después en un informe, y «lo más triste es que cuando se produjo el siguiente despliegue y la promoción de Gonzalo [nombre que utiliza para ocultar la identidad de su compañero] obtuvo plazas en comisión de servicios bastante próximas a sus domicilios, él fue a dar con sus huesos inexplicablemente a más de 60 kilómetros de su casa». «La larga sombra del partido hace y deshace», concluye el relato este agente en referencia al PNV. Y Juanan recuerda cómo él y sus compañeros cuando comenzaban a patrullar intentaban evitar el saludo con los guardias civiles, a los que ahora dicen entender. La explicación para él es que «la lavadora de cerebros de [la academia de] Arkaute había aprovechado su tiempo».

Miedo a Eta
Antonio GARCÍA TREVIJANO La Razón 18 Febrero 2002

La convocatoria del presidente Ibarreche a los partidos para tratar de los efectos del miedo en las elecciones municipales vascas es un hecho sin antecedentes y a todas luces extraordinario. Tiene lugar a la vez que la clase parlamentaria se dota de una renta vitalicia por la peligrosidad de su profesión. Los jueces, periodistas y profesores de historia deberían seguir allí esta heroica decisión de la clase política vasca. Pero, aunque sea mayor, mejor definido y más extendido, el temor a la situación no es sentimiento exclusivo de los profesionales de la política en el País Vasco, ni ha sido nunca un impedimento obstativo a la validez de las elecciones celebradas.
 
La novedad no debe estar pues en el miedo, sino en la naturaleza subalterna o adjetiva de la causa del mismo. La clase política se forma y se mantiene por miedos sustantivos que proceden de la imaginación o de la razón. Su origen se sitúa en los perpetuos representantes que se constituyeron como clase política, después de Robespierre, por miedo a la Revolución. Pero esta convocatoria del Gobierno Vasco obedece a motivos extraños a la imaginación, puesto que no se trata de combatir un miedo imaginario, y también ajenos a la razón, puesto que pretende suprimir el factor de cohesión de la categoría transitoria y subordinada del poder municipal y de la clase permanente y principal del poder parlamentario.

Ciertamente, el miedo anula o restringe la libertad de la voluntad individual en las decisiones colectivas de tipo político. El consentimiento no es libre bajo la amenaza de Eta. Pero no es menos cierto que, sin miedo a motivaciones reales o imaginarias de temor, las elecciones perderían su sentido anestesiador en los momentos de tensión social y su razón de administrar por turnos la inevitable corrupción del Estado de los partidos. En concreto, sin temor a Eta no habría consenso político ni motivos de convergencia del PNV con el PP y el PSOE. Esta convocatoria del miedo, si tuviera éxito, aislaría definitivamente al nacionalismo vasco de las demás fuerzas políticas.

Bastaron las elecciones francesas que eligieron a Pompidou para que se disolviera, como azucarillo en vaso de agua tibia, el incontenible movimiento de protesta del 68 que acabó con el gigante De Gaulle. Serían suficientes unas elecciones en Argentina para que el neoperonismo volviera a ser el sedante de la situación explosiva que hoy define su panorama. En España, tan pronto como se pudo votar sin miedo real a la dictadura, apareció el miedo imaginario a la guerra civil primero y a la vuelta de la dictadura después. Y estos miedos fantásticos no fueron espontáneos.

La clase política emergente supo orquestar, contra el ascenso de la libertad, un estruendoso ruido de sables en las elecciones posconstitucionales, así como la dimisión posterior del presidente elegido para que la Transición no fuera un paréntesis entre dos dictaduras. Luego se dio la mayoría al Partido socialista por miedo a que se consolidara la intentona del 23 F. Sin temor al permanente clima de escándalos de corrupción del Gobierno de Felipe González, que puso en serio peligro el sistema financiero, Aznar no habría llegado a la Presidencia del Gobierno. Se vota contra lo que se teme y no a lo que se ama. El miedo a Eta estabiliza el sistema de partidos y hace olvidar que no hay democracia política.

Mucho más que la esperanza, el temor a lo nuevo que promete asomarse y a lo viejo que amenaza con reproducirse siempre ha sido la emoción dominante que conglomera las inclinaciones personales hacia las preferencias políticas colectivas de orden conservador. Lo menos malo es el supremo bien al que aspiran los pueblos. Y, desde luego, el sistema de partidos estatales, aunque sea antidemocrático, es menos malo que el de partido único.

Ejército y terrorismo
José Antonio SÁNCHEZ La Razón 18 Febrero 2002

Un senador del PP, Agustín Díaz de Mera, se ha mostrado partidario de que el Ejército participe en la lucha contra el terrorismo interno. Lo de interno, suponemos, se referirá a Eta. Al parecer, y entre otras cosas, el senador popular dijo lo siguiente: «no hay que tener ningún complejo en referirse también a la utilidad innegable de las Fuerzas Armadas en la represión del terrorismo interno». Y añadió: «Por qué no podemos ir donde todo el mundo quiere ir y casi nadie se atreve a pregonar, que es la colaboración efectiva, como ocurre en muchos países, el más próximo la República Francesa, entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas».

De forma inmediata, PSOE, CiU e IU han exigido al Ministerio que matice, clarifique o desmienta las declaraciones del portavoz del PP en la Comisión de Defensa, lo que ya ha hecho el titular del Departamento, Federico Trillo, para quién la opinión del senador es «tan bien intencionada como equivocada». Como servidor no puede exigir nada a nadie, me limito a subrayar mi particular curiosidad por conocer el significado de las palabras del senador. Dice el señor Díaz de Mera que «no hay que tener ningún complejo...». ¿Ah! ¿Es que hay quienes tienen complejos a la hora de referirse a la utilidad del Ejército en la lucha contra el terrorismo? ¿Quiénes son y qué cargos ocupan? ¿Por qué cree el senador que existe ese complejo? ¿Temen los supuestos acomplejados ser señalados como fachas?

Lo que no necesita aclaración es lo de «la utilidad innegable de las Fuerzas Armadas», algo que todos entienden pero que muchos no compartimos. Si la utilidad del Ejército para luchar contra una organización criminal como es Eta, que ha asesinado a cientos de españoles, fuera «innegable», obviamente se habría hecho uso de las FF.AA. Mantener la premisa es acusar a quien corresponda de no haber hecho uso de una fuerza de «utilidad innegable». Si el senador Díaz de Mera tuviera razón, alguien tendría que asumir la responsabilidad de no haber hecho uso de algo que aporta «utilidad innegable». Y no hay que olvidar que estamos hablando de salvar vidas humanas. Se pregunta el portavoz del PP en la Comisión de Defensa del Senado por qué casi nadie se atreve a pregonar la colaboración entre Ejército y Policía, pero sin precisar quiénes son los que no se atreven a pregonar semejante colaboración y sin aclarar las razones por las que, a su juicio, los no citados no se atreven a tal gesto. Más fácil resulta conocer las razones por las que en España no se hace lo mismo que en la República Francesa: sencillamente, porque Francia es Francia y España no. En resumen: si hay complejo en referirse a la utilización del Ejército, queremos saber el nombre del acomplejado, y, si la utilidad es «innegable», queremos conocer las razones por las que no se ha hecho uso de tan útil instrumento. Y, por último, queremos saber quiénes son los que no se atreven a pregonar lo que, según el senador, todo el mundo quiere oír. Quedamos a la espera.

Al borde de la ruptura
Alberto Fernández no descarta un avance electoral si CiU persiste en su estrategia soberanista
T. Santaeulària - Barcelona.- La Razón 18 Febrero 2002

El presidente del PP catalán, Alberto Fernández, señaló ayer que no descarta un adelanto electoral en Cataluña si «CiU persiste en su actual estrategia soberanista». Los populares eran partidarios de agotar la actual legislatura dando su apoyo a la federación nacionalista debido al compromiso que adquirieron durante la investidura del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. No obstante, este acuerdo también comprometía al gobierno de la Generalitat a no solicitar la reforma del actual marco legislativo. Estas últimas semanas ha quedado demostrado que este punto la federación nacionalista ha dejado de tenerlo en cuenta y, en repetidas ocasiones, se ha solicitado un mayor autogobierno para Cataluña, a través de la reforma del Estatut y la Constitución.

En el fondo, se trata de una estrategia de los nacionalistas para promocionar a su candidato a la Generalitat, Artur Mas. A CiU no le conviene que la imagen de éste aparezca supeditada al PP, y han optado por enfatizar la necesidad de conseguir mayores cuotas de autogobierno para Cataluña, una propuesta que darán a conocer el próximo mes de marzo en el Parlament. Con esta política de confrontación contra el PP y el Gobierno, los nacionalistas consiguen eclipsar las actividades de precampaña política de los socialistas, liderados por Pasqual Maragall. Los esfuerzos en este sentido son muchos puesto que los últimos sondeos electorales dan por el momento la victoria al líder del PSC. Por ello, el primer secretario del PSC, José Montilla, cree que no habrá ruptura entre PP y CiU ni avance de las elecciones autonómicas, «porque tienen un mismo adversario, que son los socialistas», según declaró ayer.

El «conseller en cap» también quiso entrar en la polémica y destacó, durante una visita a la localidad barcelonesa de Sabadell, que «la federación no persigue el apoyo de ningún partido político en especial», en clara alusión a las amenazas de ruptura vertidas por los populares.

La Plataforma Libertad denunciará ante la ONU la violación de derechos fundamentales en Euskadi
Libertad Digital 18 Febrero 2002

La Plataforma Libertad va a presentar ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas un documento en que se informará sobre la violación de derechos fundamentales que sufre una parte de la sociedad vasca. El documento refleja la “conculcación permanente” del derecho a la vida y a la libertad que sufren muchos españoles, especialmente en Euskadi.

Este colectivo se ha adherido, este sábado, a la denuncia que en este sentido ya presentó el Foro de Ermua en Estrasburgo ante “la grave situación que se vive en el País vasco”, una denuncia en la que solicitaba el “amparo moral” del Parlamento Europeo a la sociedad no nacionalista amenazada por el terrorismo etarra y aquellos que colaboran políticamente con la banda.

Así, este sábado, la Plataforma ha expuesto en seis puntos la situación vasca atemorizada, a su juicio, por el “carácter nazi de ETA y sus cómplices ideológicos”. Además, recuerda que 24 asesinatos cometidos por la banda desde la ruptura de la “falsa tregua” ponen de manifiesto que la defensa dela vida y de la libertad son las “urgentes y dramáticas” demandas de la sociedad vasca y española que sufre una violencia basada en un discurso de”soberanismo étnico, racista y xenófobo”.
Frente a toda esta situación, la Plataforma subraya que cada vez resulta "más escandalosa la responsabilidad" del Gobierno vasco y del nacionalismo en el deterioro de las instituciones y los derechos fundamentales de Euskadi por su negativa a "enterrar" definitivamente el Pacto de Lizarra.

La Plataforma acoge en su seno integrantes de otros colectivos como Foro El Salvador, Víctimas del Terrorismo, Asociación por la Tolerancia de Cataluña, Movimiento contra la Intolerancia y Foro Ermua.

Los radicales redoblan su acoso a la Ertzaintza con nuevos ataques en San Sebastián y Getxo
Ocho personas resultaron heridas en las algaradas registradas en Vizcaya, donde los violentos se escabulleron entre los ciudadanos que celebraban los carnavales Cuarenta encapuchados atacaron con cócteles molotov a los agentes de la Policía vasca que protegían la Comandancia de Marina de San Sebastián
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 18 Febrero 2002

Grupos de violentos redoblaron durante el fin de semana su acoso a la Ertzaintza con dos nuevos ataques en la localidad vizcaína de Getxo y en San Sebastián. En ambas ocasiones, los dispositivos de defensa desplegados por la Policía autónoma evitaron que los radicales causaron daños de mayor importancia.

Los enfrentamientos más violentos tuvieron lugar en Getxo, donde un colectivo de hosteleros había organizado una fiesta para celebrar los carnavales. A la una de la madrugada, cuando cientos de personas disfrutaban del ambiente, un grupo de jóvenes comenzó a manifestarse en las calles adyacentes en protesta por el derribo de una casa ocupada . Cuando la marcha llegó al cruce de las calles María Andresana con Telletxe, una dotación antidisturbios les cerró el paso y les advirtió de que se trataba de una movilización no autorizada. Los agentes intentaron identificar a las personas que lideraban la protesta, pero no tuvieron tiempo. Cuando se dirigían a pedirles sus datos personales, los agentes fueron recibidos con una lluvia de piedras, vasos y cohetes pirotécnicos, por lo que se vieron obligados a utilizar el material antidisturbios para disolver a los manifestantes, según la versión ofrecida ayer por la Policía autónoma.

Los portavoces de la Ertzaintza explicaron que buena parte de los violentos se escabulleron entre las personas que celebraban los carnavales y así, protegidos por la multitud, continuaron el hostigando a los agentes. Desde el recinto festivo, los radicales lanzaron piedras y otros objetos contra los ertzainas, al tiempo que cruzaban contenedores para impedir que los furgones policiales llegaran al lugar. Durante los disturbios, ocho personas resultaron heridas de diversa consideración y tuvieron que ser evacuadas por las ambulancias de la DYA al hospital de Cruces. Los lesionados de carácter reservado son P.B.F., de 19 años; J.M.V.R., de 18; J.,G.P., de 22; y R.P.V., de 21 años. Los servicios sanitarios también trasladaron con contusiones de carácter leve a G.J.D. y J.M.C.R., de 19 años; E.B.C., de 17, y J.A.B., de 24 años.

Los incidentes finalizaron pasada la una y media de la madrugada, sin que se produjeran detenciones. Varios vehículos aparcados en las inmediaciones del lugar de los altercados sufrieron desperfectos al ser alcanzados por objetos contundentes.

Encapuchados
En San Sebastián, los enfrentamientos se produjeron junto a la Comandancia de Marina. Este centro oficial, situado en la parte trasera del Ayuntamiento, ha sido atacado en decenas de ocasiones con artefactos incendiarios, por lo que la Ertzaintza había decidido este fin de semana reforzar la seguridad del local y situar varias dotaciones en sus cercanías.

A las ocho de la tarde, un grupo formado por 30 o 40 encapuchados, según indicaron los portavoces de la Policía autónoma, surgió de las calles del Casco Viejo y lanzó varios cócteles molotov contra los agentes de la Policía vasca. Los ertzainas abandonaron las furgonetas y realizaron varias cargas contra los radicales, que volvieron a refugiarse en la zona antigua sin que se produjeran detenciones. Los artefactos incendiaros de los asaltantes no llegaron a alcanzar ni a los agentes ni a sus vehículos, por lo que no se produjeron daños personales ni materiales.

Tanto en las algaradas registradas en Getxo como en las de San Sebastián los dispositivos de protección de la Policía autónoma se encontraban en alerta especial y se habían reforzado en previsión de que se produjeran incidentes. Desde el verano del año pasado, la Ertzaintza cuenta con un dispositivo especial de seguridad, con el fin de aumentar las dotaciones en aquellos puntos donde, según sus sospechas, pueden producirse sabotajes.

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